{"id":41362,"date":"2016-10-07T23:29:43","date_gmt":"2016-10-08T04:29:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-25-31-46-el-juicio-final\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:43","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:43","slug":"mt-25-31-46-el-juicio-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-25-31-46-el-juicio-final\/","title":{"rendered":"Mt 25, 31-46: El Juicio final"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00abCuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los \u00e1ngeles con \u00e9l, se sentar\u00e1 en el trono de su gloria <span class=\"versiculo\">32<\/span> y ser\u00e1n reunidas ante \u00e9l todas las naciones. \u00c9l separar\u00e1 a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. <span class=\"versiculo\">33<\/span> Y pondr\u00e1 las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Entonces dir\u00e1 el rey a los de su derecha: \u201cVenid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. <span class=\"versiculo\">35<\/span> Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, <span class=\"versiculo\">36<\/span> estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme\u201d. <span class=\"versiculo\">37<\/span> Entonces los justos le contestar\u00e1n: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; <span class=\"versiculo\">38<\/span> \u00bfcu\u00e1ndo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; <span class=\"versiculo\">39<\/span> \u00bfcu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel y fuimos a verte?\u201d. <span class=\"versiculo\">40<\/span> Y el rey les dir\u00e1: \u201cEn verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hicisteis\u201d. <span class=\"versiculo\">41<\/span> Entonces dir\u00e1 a los de su izquierda: \u201cApartaos de m\u00ed, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles. <span class=\"versiculo\">42<\/span> Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, <span class=\"versiculo\">43<\/span> fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la c\u00e1rcel y no me visitasteis\u201d. <span class=\"versiculo\">44<\/span> Entonces tambi\u00e9n estos contestar\u00e1n: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la c\u00e1rcel, y no te asistimos?\u201d. <span class=\"versiculo\">45<\/span> \u00c9l les replicar\u00e1: \u201cEn verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los m\u00e1s peque\u00f1os, tampoco lo hicisteis conmigo\u201d. <span class=\"versiculo\">46<\/span> Y estos ir\u00e1n al castigo eterno y los justos a la vida eterna\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Gregorio_Nacianceno\"> Gregorio Nacianceno<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=44\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Gregorio Nacianceno\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Hay_peor_pecado_que_no_tener_caridad\"> Serm\u00f3n: \u00bfHay peor pecado que no tener caridad?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abConmigo lo hicisteis\u00bb (Mt 25,45)<br \/>sobre el amor a los pobres 27, 28, 39-40: PG 35, 891ss<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00bfTe imaginas que la caridad no es obligatoria sino libre, que no fuera una ley sino simplemente un consejo? Tambi\u00e9n lo quisiera yo y lo pensar\u00eda con gusto. Pero la mano izquierda de Dios me espanta, all\u00ed donde ha colocado los cabritos para dirigirles sus reproches, no porque hayan robado, extorsionado, cometido adulterio o perpetrado otros delitos de este orden, sino porque no han honrado a Cristo en la persona de sus pobres.<\/p>\n<p> Si me quer\u00e9is creer, vosotros, siervos de Cristo, hermanos suyos y coherederos con \u00e9l, mientras no sea tarde, \u00a1visitemos a Cristo, sirvamos a Cristo, alimentemos a Cristo, honremos a Cristo, no tanto ofreci\u00e9ndole una comida como hacen algunos, o el perfume como Mar\u00eda Magdalena, o una sepultura como Jos\u00e9 de Arimatea, o Nicodemo, u oro, incienso y mirra, como los Magos.<\/p>\n<p> \u00abMisericordia quiero y no sacrificios.\u00bb (Mt 9,13) Esto es lo que quiere el Se\u00f1or del universo, la compasi\u00f3n antes que miles de corderos cebados. Present\u00e9mosle la misericordia por manos de los abatidos por la miseria, y el d\u00eda de nuestra muerte nos \u00abrecibir\u00e1n en las moradas eternas\u00bb (Lc 16,9), en Cristo mismo, Nuestro Se\u00f1or, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Hipolito_de_Roma\"> Hip\u00f3lito de Roma<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=45\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Hip\u00f3lito de Roma\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_fin_del_mundo_La_miseria_de_los_pobres_es_la_medicina_para_los_ricos\"> Sobre el fin del mundo: La miseria de los pobres es la medicina para los ricos<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abVenid, benditos de mi Padre\u00bb (Mt 25,45)<br \/>41-43: GCS I, 2, 305-307<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abVenid, benditos de mi Padre, tomad posesi\u00f3n del reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo.Venid, vosotros que hab\u00e9is amado a los pobres y a los extranjeros. Venid, vosotros que hab\u00e9is permanecido fieles a mi amor, porque yo soy el amor. Venid, vosotros los pac\u00edficos porque yo soy la paz. Venid todos, tomad posesi\u00f3n del reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo\u00bb<\/p>\n<p> No hab\u00e9is rendido homenaje a la riqueza sino que hab\u00e9is dado limosna a los pobres. Hab\u00e9is sostenido a los hu\u00e9rfanos, ayudado a las viudas, hab\u00e9is dado de beber a los que ten\u00edan sed y de comer a los que ten\u00edan hambre. Hab\u00e9is acogido a los extranjeros, vestido al que estaba desnudo, hab\u00e9is visitado al enfermo, consolado a los presos, acompa\u00f1ado a los ciegos. Hab\u00e9is guardado intacto el sello de la fe y os hab\u00e9is reunido con la comunidad en las iglesias. Hab\u00e9is escuchado mis Escrituras deseando mi Palabra. Hab\u00e9is observado mi ley d\u00eda y noche (Sal 1,2) y hab\u00e9is participado en mis sufrimientos como soldados valientes para encontrar gracia ante m\u00ed, vuestro rey del cielo. \u00abVenid, tomad en posesi\u00f3n el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo.\u00bb He aqu\u00ed que mi reino est\u00e1 preparado y mi cielo est\u00e1 abierto. He aqu\u00ed que mi inmortalidad se manifiesta en toda su belleza. Venid todos, recibid en herencia el Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. <\/p>\n<p> Entonces los justos se sorprender\u00e1n de que se les invite a acercarse como amigos \u2013 Oh maravilla \u2013 donde las tropas ang\u00e9licas no pueden tener una visi\u00f3n clara. Ellos responden con voz potente: \u00ab Se\u00f1or \u00bfcu\u00e1ndo te hemos visto? \u00bfCu\u00e1ndo has tenido hambre y te hemos alimentado? Maestro \u00bfCu\u00e1ndo has tenido sed y te hemos dado de beber? \u00bfCu\u00e1ndo has estado desnudo y te hemos vestido t\u00fa que nos has salvado? T\u00fa, el inmortal, \u00bfCu\u00e1ndo te hemos visto extranjero y te hemos acogido? T\u00fa que amas a los hombres \u00bfcu\u00e1ndo te hemos visto enfermo o en la c\u00e1rcel y te hemos visitado? T\u00fa eres el Eterno. Con el Padre t\u00fa est\u00e1s desde el principio y t\u00fa eres coeterno con el Esp\u00edritu. Eres T\u00fa quien lo creaste todo de la nada, T\u00fa el rey de los \u00e1ngeles, T\u00fa al que temen los abismos. T\u00fa tienes por manto la luz (Sal 103,2). Eres T\u00fa quien nos ha hecho y modelado de la tierra (Gn 2,7) T\u00fa quien has creado los seres invisibles. Toda la tierra sali\u00f3 de tu rostro ( Ap 20,11). \u00bfC\u00f3mo hemos acogido nosotros tu reino y tu soberan\u00eda?.<\/p>\n<p>  Entonces el Rey de reyes les responder\u00e1: \u00ab Cada vez que lo hab\u00e9is hecho a uno de estos peque\u00f1os que son mis hermanos, es a m\u00ed a quien se lo hab\u00e9is hecho. Cada vez que hab\u00e9is acogido y vestido a estos pobres que he mencionado y que les hab\u00e9is dado de comer y de beber a estos que son mis miembros( 1Co 12,12), es a m\u00ed a qui\u00e9n se lo hab\u00e9is hecho. Por lo tanto, venid, tomad en posesi\u00f3n el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. He aqu\u00ed que mi reino est\u00e1 preparado y mi cielo est\u00e1 abierto. He aqu\u00ed que mi inmortalidad se manifiesta en toda su belleza. \u00bfQu\u00e9 lengua podr\u00e1 describir tales beneficios? \u00ab Nadie lo ha visto con sus ojos ni escuchado con sus o\u00eddos, ni el coraz\u00f3n del hombre puede imaginar lo que est\u00e1 preparado para aquellos que aman a Dios\u00bb (1Co 2,9). <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Simeon_el_Nuevo_Teologo\"> Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=46\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Capitulos_teologicos_gnosticos_y_practicos_El_amor_de_Cristo_nos_apremia\"> Cap\u00edtulos teol\u00f3gicos, gn\u00f3sticos y pr\u00e1cticos: El amor de Cristo nos apremia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEs a m\u00ed a quien lo hab\u00e9is hecho\u00bb (Mt 25,45)<br \/>nn. 92-93<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Si alguien da una limosna a noventa y nueve pobres, y despu\u00e9s injuria, maltrata o env\u00eda con las manos vac\u00edas al \u00fanico que queda \u00bfsobre qui\u00e9n cae ese trato sino sobre aqu\u00e9l que dice, no cesa de decir y dir\u00e1 un d\u00eda: \u00abCada vez que lo hicisteis a uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis\u00bb?&#8230; En efecto, est\u00e1 en todos esos pobres aqu\u00e9l que es alimentado por nosotros en cada uno de los m\u00e1s peque\u00f1os. De la misma manera, si alguno da a todos lo necesario para hoy, y ma\u00f1ana, pudi\u00e9ndolo hacer, no se acuerda de sus hermanos y les deja morir de hambre, de sed y de fr\u00edo, es como si hubiera dejado morir y despreciado a aqu\u00e9l que dijo: \u00abCada vez que lo hicisteis a uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis\u00bb&#8230;<\/p>\n<p> Si Cristo se ha dignado tomar el rostro de cada pobre, si se ha identificado con todos los pobres, es para que ninguno de los que creen en \u00e9l se eleve por encima de su hermano&#8230;, sino que lo acoja como a Cristo que ha derramado toda su sangre por nuestra salvaci\u00f3n&#8230; Es posible que todo esto parezca penoso a muchos y les parezca razonable decirse: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede hacer todo esto, cuidar y alimentar a todos los que tienen necesidad y no olvidar a nadie?\u00bb. Pero que escuchen a San Pablo que declara: \u00abNos apremia el amor el Cristo, al considerar que, si uno muri\u00f3 por todos, todos murieron\u00bb (2Co 5,14).<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Gregorio_de_Nisa\"> Gregorio de Nisa<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=60\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Gregorio de Nisa\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilias_No_desprecies_a_los_pobres_como_si_fuesen_de_ningun_valor\"> Homil\u00edas: No desprecies a los pobres como si fuesen de ning\u00fan valor<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abCada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hicisteis\u00bb (Mt 25,40)<br \/>Hom. 1 sobre el amor a los pobres : PG 46, 459-462<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p><p>No desprecies a los pobres que arrastran su miseria como si fuesen de ning\u00fan valor. Considera qui\u00e9nes son y reconocer\u00e1s su dignidad: son la presencializaci\u00f3n del Salvador. En efecto, Cristo, en su bondad, les ha transferido su propia persona para que, a semejanza de los soldados que, frente al enemigo que ataca, blanden, cual escudo, las insignias reales, a fin de que a la vista de la efigie del soberano, se quebrante y refrene el \u00edmpetu de los asaltantes, as\u00ed tambi\u00e9n los pobres puedan, gracias a la representaci\u00f3n de Cristo que ostentan, doblegar, calmar y apiadar a cuantos ignoran la compasi\u00f3n o aborrecen francamente a los pobres.<\/p>\n<p>Ellos son los administradores de los bienes que tambi\u00e9n nosotros esperamos; los porteros del reino de los cielos, que abren las puertas a los buenos y compasivos, y la cierran a los malos e inhumanos; ellos son tambi\u00e9n unos severos fiscales y unos magn\u00edficos abogados. Pero acusan o defienden, no con discursos, sino con sola su presencia, al comparecer ante el juez. Gritan lo que se ha hecho contra ellos y lo proclaman con mayor claridad, exactitud y eficacia que cualquier pregonero, en presencia de quien escudri\u00f1a los corazones y conoce todos los pensamientos de los hombres y lee los movimientos secretos del alma. Por causa de ellos se nos describe con todo lujo de detalles aquel tremendo juicio, del que a menudo hab\u00e9is o\u00eddo hablar.<\/p>\n<p>Veo, en efecto, all\u00ed al Hijo del hombre venir del cielo, avanzando sobre los aires como si caminase sobre la tierra, escoltado de mir\u00edadas de \u00e1ngeles. Veo a continuaci\u00f3n el trono de la gloria, erigido en un lugar excelso, y, sentado en \u00e9l, al Rey. Veo entonces que todas las familias humanas, los pueblos y las naciones que pasaron por esta vida, que respiraron este aire y contemplaron la luz de este sol, est\u00e1n alineados ante el tribunal, divididos en dos grupos.<\/p>\n<p>Oigo que a los situados a la derecha se les llama corderos y a los situados a la izquierda se los denomina cabritos, nombres que responden a la categor\u00eda moral de cada grupo. Oigo al Rey que los interroga y anota sus justificaciones. Oigo lo que ellos responden al Rey. Advierto, finalmente, que cada uno es adornado seg\u00fan sus m\u00e9ritos. A los que fueron buenos y compasivos y llevaron una vida intachable, se les premia con el descanso eterno en el reino de los cielos, en cambio, a los inhumanos, y a los malvados, se les condena al suplicio del fuego, y del fuego eterno. Como sab\u00e9is, todas estas cosas se explican en el evangelio con toda diligencia.<\/p>\n<p>Me inclino a creer que esta descripci\u00f3n tan detallada de aquel juicio, que parece un cuadro pintado al vivo, no tiene otra finalidad que inculcarnos la beneficiencia e inducirnos a practicar la benevolencia. En ella va facturada la vida. Ella es la madre de los pobres, la maestra de los ricos, la bondadosa nodriza de sus pupilos, la protectora de los ancianos, la despensa de los necesitados, el puerto com\u00fan de los miserables, la que se cuida de todas las edades, la que atiende en todas las aflicciones y calamidades.<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cesareo_de_Arles\"> Cesareo de Arl\u00e9s<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=43\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cesareo de Arl\u00e9s\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Presencia_de_Cristo_en_el_pobre\"> Serm\u00f3n: Presencia de Cristo en el pobre<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abVenid, benditos de mi Padre, y recibid la herencia del reino\u00bb (Mt 25,34)<br \/>26,5: SC 243, 89ss<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cristo, la misericordia celestial, viene cada d\u00eda a la puerta de tu casa: no s\u00f3lo espiritualmente a la puerta de tu alma, sino materialmente a la puerta de tu casa. Porque, cada vez que un pobre se acerca a tu casa, sin duda alguna se acerca Cristo en \u00e9l, porque \u00e9l dijo: \u00abCada vez que lo hab\u00e9is hecho a uno de estos peque\u00f1os, me lo hac\u00edais a m\u00ed.\u00bb (Mt 25,40) No endurezcas el coraz\u00f3n, da un poco de dinero a Cristo del que esperar heredar el reino. Da un trozo de pan a aquel de quien esperar te d\u00e9 la vida. Acoge al pobre en tu casa para que \u00e9l te reciba en el para\u00edso. Dale alguna limosna a quien te puede dar la vida eterna.<\/p>\n<p> \u00a1Qu\u00e9 audacia querer reinar en el cielo con aquel a quien t\u00fa negaste tu limosna en este mundo! Si lo recibe durante el viaje terreno, \u00e9l te acoger\u00e1 en la felicidad eterna. Si t\u00fa lo desprecias aqu\u00ed en tu patria de la tierra, \u00e9l retirar\u00e1 su mirada sobre ti en la gloria. Un salmo dice: \u00abcuando te alzas, desprecias su imagen.\u00bb (Sal 73,20) Si despreciamos en esta vida a aquellos que son imagen de Dios (Gn 1,26) hemos de temer ser rechazados en la eternidad. \u00a1Tened, pues, misericordia en esta vida!&#8230; Gracias a vuestra generosidad, escuchar\u00e9is aquella palabra feliz: \u00abVenid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del reino.\u00bb (Mt 25,34)<\/p>\n<p>Reflexionad, hermanos, y ved el ejemplo que nos da nuestro Se\u00f1or, que hizo de nosotros viajeros y nos orden\u00f3 venir hasta la ciudad celeste (He 11, 13s) corriendo por el camino de la caridad\u2026 Aunque su lugar est\u00e1 en el cielo, por compasi\u00f3n hacia los que penaban, porque es la cabeza de los miembros y del cuerpo en el mundo entero (Col 2,19), dijo: \u00abCuando no hicisteis esto a uno de los m\u00e1s peque\u00f1os, tampoco me lo hicisteis a m\u00ed\u00bb\u2026 Cuando convirti\u00f3 a Pablo el perseguidor en predicador, le dijo desde lo alto del cielo: \u00bb \u00bfPablo, Pablo, por qu\u00e9 me persigues?\u00bb (Hech. 9,4)\u2026 Pablo persegu\u00eda a los cristianos: \u00bfacaso persegu\u00eda a Cristo, que estaba en el cielo? Pero Cristo mismo estaba en los cristianos, sufriendo en todos sus miembros, para que en \u00c9l esta palabra sea verdadera: \u00abSi un miembro sufre, todos los miembros sufren con \u00e9l\u00bb (1Co 12,26)\u2026<\/p>\n<p> Llevemos pues las cargas unos de otros (Ga 6,2); all\u00ed donde fue la cabeza, est\u00e1n destinados a ir los otros miembros\u2026 Si nuestro Se\u00f1or y Salvador, que no ten\u00eda pecado, se digna amarnos, a nosotros pecadores, con un afecto tan grande que \u00c9l afirma sufrir lo que sufrimos nosotros, \u00bfpor qu\u00e9 nosotros, que no estamos sin pecado y que podemos rescatar nuestros pecados por la caridad, no nos amamos con un amor tan perfecto que nos compadezcamos por caridad de todo el dolor que padece uno de nosotros? Una mano u otro miembro arrancado del cuerpo no siente nada; as\u00ed es el cristiano que no sufre la desgracia, el desamparo o hasta la muerte de otro.<\/p>\n<p>Existe, pues, una misericordia terrena y humana, otra celestial y divina. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia humana? La que consiste en atender a las miserias de los pobres. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia divina? Sin duda, la que consiste en el perd\u00f3n de los pecados&#8230; Dios, en este mundo, padece fr\u00edo y hambre en la persona de todos los pobres, como dijo \u00e9l mismo (Mt 25,40)&#8230;<\/p>\n<p> Si estamos atentos, hermanos, el hecho de que Cristo tenga hambre en los pobres nos es provechoso&#8230; Mira: un c\u00e9ntimo por un lado y el Reino por el otro. \u00bfEs que hay alguna comparaci\u00f3n? Das un c\u00e9ntimo a un pobre y de Cristo recibes el Reino; das un pedazo de pan y de Cristo recibes la vida eterna; das un vestido, y de Cristo recibes el perd\u00f3n de tus pecados.<\/p>\n<p> No despreciemos a los pobres, sino m\u00e1s bien dese\u00e9moslos y apresur\u00e9monos para avanzarnos a ellos, porque la miseria de los pobres es la medicina para los ricos, tal como el mismo Se\u00f1or lo dijo: \u00abDad limosna de lo de dentro, y lo tendr\u00e9is limpio todo\u00bb, y tambi\u00e9n: \u00abVended lo que pose\u00e9is y dadlo como limosna\u00bb (Lc 11,41; 12, 33). Y el Esp\u00edritu Santo clama por la voz del profeta: \u00abEl agua apaga el fuego llameante, la limosna perdona los pecados.\u00bb (Si 3,30)&#8230; Tengamos, pues, misericordia, hermanos, y con la ayuda de Cristo mantengamos unido el lazo que garantiza; sobre todo lo que os he recordado, cuando dice: \u00abDad y se os dar\u00e1\u00bb (Lc 6,38) y tambi\u00e9n: \u00abDichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7).<\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo somos nosotros, que, cuando Dios nos da, queremos recibir y, cuando nos pide, no le queremos dar? Porque, cuando un pobre pasa hambre, es Cristo quien pasa necesidad, como dijo \u00e9l mismo: Tuve hambre, y no me disteis de comer. No apartes, pues, tu mirada de la miseria de los pobres, si quieres esperar confiado el perd\u00f3n de los pecados&#8230; y lo que reciba aqu\u00ed en la tierra lo devolver\u00e1 luego en el cielo.<\/p>\n<p> Que cada uno se afane a no venir a la iglesia con las manos vac\u00edas: el que desee recibir debe, en efecto, ofrecer alguna cosa. Que el que pueda proporcione un vestido nuevo a un pobre; el que no pueda, que por lo menos le ofrezca uno viejo. Y el que no se siente capaz de ello, que le ofrezca un pedazo de pan, que acoja a un viajero, que le prepare un lecho, que le lave los pies, para merecer que Cristo le diga: \u00abVenid, benditos, tomad posesi\u00f3n del Reino; porque tuve hambre y me disteis de comer; fui extranjero y me hab\u00e9is acogido.\u00bb Nadie, hermanos queridos, se podr\u00e1 excusar de no haber hecho limosna, puesto que Cristo prometi\u00f3 que no quedar\u00eda sin recompensa un vaso de agua fresca (Mt 10,42).<\/p>\n<p> Os pregunto, hermanos, \u00bfqu\u00e9 es lo que quer\u00e9is o busc\u00e1is cuando ven\u00eds a la iglesia? Ciertamente la misericordia. Practicad, pues, la misericordia terrena, y recibir\u00e9is la misericordia celestial. El pobre te pide a ti, y t\u00fa le pides a Dios; aqu\u00e9l un bocado, t\u00fa la vida eterna&#8230; Por esto, cuando veng\u00e1is a la iglesia, dad a los pobres la limosna que pod\u00e9is, seg\u00fan vuestras posibilidades.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\">Tiempo de Cuaresma: Lunes I<br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-34_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XXXIV (Ciclo A)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_791-2\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 79,1-2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31a. <\/span>Escuchemos esta parte sublime del discurso con la mayor compunci\u00f3n, grab\u00e1ndola profundamente en nuestra alma, pues es el mismo Jesucristo quien lo profiere del modo m\u00e1s terrible y claro. No dice como en las par\u00e1bolas anteriores: el reino de los cielos es semejante, sino que manifest\u00e1ndose y revelando su propia persona dice: &#8220;Cuando viniere el Hijo del hombre en su majestad&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">31b. <\/span>Concurrir\u00e1n todos los \u00e1ngeles para dar testimonio ellos mismos del ministerio que ejercieron por orden de Dios para la salvaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">32. <\/span>A \u00e9stos llama cabritos, pero a los otros ovejas, para demostrar la inutilidad de aqu\u00e9llos pues de nada aprovechan, y la utilidad de \u00e9stas, porque es mucho el fruto que de las ovejas se saca, como la lana, la leche y los corderillos que nacen. La Sagrada Escritura suele designar la sencillez y la inocencia con el nombre de oveja. Bellamente, pues, se designan aqu\u00ed los elegidos con este nombre.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33. <\/span>Despu\u00e9s los separa hasta de lugar, pues sigue: &#8220;Y colocar\u00e1 a las ovejas a la derecha, y los cabritos a la izquierda&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">34. <\/span>Observa que no dijo: recibid, sino poseed, o por mejor decir, heredad; como bienes familiares, o m\u00e1s bien paternos, como bienes vuestros que se os deben desde hace mucho tiempo, por esto se dice: El reino que os est\u00e1 preparado desde el establecimiento del mundo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">35-36. <\/span>Y por qu\u00e9 m\u00e9ritos los escogidos reciben los bienes del reino celestial, lo manifiesta cuando a\u00f1ade: &#8220;Porque tuve hambre, y me disteis de comer&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">40. <\/span>Mas si son sus hermanos, \u00bfpor qu\u00e9 los llama peque\u00f1itos? Por lo mismo que son humildes, pobres y abyectos. Y no entiende por \u00e9stos tan s\u00f3lo a los monjes que se retiraron a los montes, sino que tambi\u00e9n a cada fiel aunque fuere secular; y, si tuviere hambre, u otra cosa de esta \u00edndole, quiere que goce de los cuidados de la misericordia: porque el bautismo y la comunicaci\u00f3n de los misterios le hacen hermano.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-43. <\/span>Y mira c\u00f3mo abandonaron la misericordia no en un s\u00f3lo concepto, sino en todos. Porque no tan s\u00f3lo no dieron de comer al hambriento, sino que (lo que era menos penoso) tampoco visitaron al enfermo. Y observa de qu\u00e9 manera a\u00f1ade las cosas m\u00e1s soportables, porque no dijo: Estaba en la c\u00e1rcel y no me sacasteis; enfermo y no me curasteis; sino dice, no me visitasteis, y no vinisteis a mi casa. Adem\u00e1s, cuando tiene hambre no pide una mesa espl\u00e9ndida, sino la comida necesaria. Todas estas cosas, por tanto, bastan para sufrir la pena. Primero, la facilidad en dar lo que se pide (pues era pan); segundo, la miseria del que ped\u00eda (pues era pobre); tercero, la compasi\u00f3n de la naturaleza (pues era hombre); cuarto, el deseo de alcanzar lo que se promet\u00eda (pues promet\u00eda el reino); quinto, la dignidad del que recib\u00eda (pues era Dios el que recib\u00eda por medio de los pobres); sexto, la superabundancia del honor (porque se dign\u00f3 recibir de mano de los hombres); s\u00e9ptimo, lo justo que era dar (pues recib\u00eda de nosotros lo que es suyo): mas los hombres ante todas estas cosas son cegados por la avaricia.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">44. <\/span>Mas reprochados por las palabras del juez, hablan con mansedumbre, pues contin\u00faa: &#8220;Entonces ellos tambi\u00e9n le responder\u00e1n, diciendo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento y no te alimentamos, sediento?&#8221;, etc.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_civitate_Dei_19-21\">San Agust\u00edn, de civitate Dei, 19-21<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31b. <\/span>Bajar\u00e1, pues, con los \u00e1ngeles, que convoc\u00f3 de las alturas para celebrar el juicio, por lo que dice: Y todos sus \u00e1ngeles con El.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">32. <\/span>Esta reuni\u00f3n se verificar\u00e1 por ministerio de los \u00e1ngeles, a quienes se dice en el salmo: &#8220;Congregad al Se\u00f1or todos sus Santos&#8221; (Sal 49,5).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">34. <\/span>Hecha excepci\u00f3n de aquel reino del cual, en el juicio final, se ha de decir: Poseed el reino que os est\u00e1 preparado, tambi\u00e9n la Iglesia presente, aunque de una manera m\u00e1s impropia, es llamada su reino, en el que aun se lucha con el enemigo, hasta que se llegue a aquel pacificad\u00edsimo reino en donde se reinar\u00e1 sin enemigos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">41b. <\/span>De aqu\u00ed se colige que ser\u00e1 uno mismo el fuego destinado para suplicio de los hombres y de los demonios. Y si ser\u00e1 da\u00f1oso al tacto corporal, para que por \u00e9l puedan ser atormentados los cuerpos, \u00bfde qu\u00e9 manera podr\u00e1 contenerse en \u00e9l la pena de los esp\u00edritus malignos, salvo que los demonios tengan ciertos cuerpos, formados del aire denso y h\u00famedo, como algunos han opinado? Mas si alguno afirma que los demonios no tienen cuerpos, no se ha de entablar disputa acerca de este asunto discutible: pues \u00bfpor qu\u00e9 no diremos -con t\u00e9rminos que, aunque maravillosos, son sin embargo razonables- que los esp\u00edritus incorp\u00f3reos pueden ser afligidos con la pena del fuego corporal? Si las almas de los hombres -aun siendo enteramente incorp\u00f3reas- podr\u00e1n ser encerradas ahora en los miembros corporales y tambi\u00e9n entonces ser sujetos indisolublemente a los v\u00ednculos de sus cuerpos, se adherir\u00e1n, por consiguiente, los demonios (aunque incorp\u00f3reos) a los fuegos corporales para ser atormentados, recibiendo la pena de los fuegos, mas no dando la vida a los fuegos. Y aquel fuego ser\u00e1 corporal, y atormentar\u00e1 a los cuerpos de los hombres juntamente con sus esp\u00edritus; pero los esp\u00edritus de los demonios sin cuerpo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">46. <\/span>Aqu\u00ed, pues, se trata del \u00faltimo juicio, cuando Jesucristo ha de venir del cielo con el fin de juzgar a los vivos y a los muertos. Llamamos \u00faltimo a este d\u00eda del juicio divino, esto es, \u00faltimo tiempo, pues es incierto por cu\u00e1ntos d\u00edas se alargar\u00e1 dicho juicio; seg\u00fan costumbre de las Escrituras Santas, el d\u00eda suele ponerse en lugar del per\u00edodo. Por lo mismo, pues, decimos el \u00faltimo juicio o nov\u00edsimo, porque juzga ahora, y juzg\u00f3 desde el principio del g\u00e9nero humano, separando a los primeros hombres del \u00e1rbol de la vida (G\u00e9n 3,24) y no perdonando a los \u00e1ngeles que pecaron (2Pe 2,4). Y en aquel juicio final ser\u00e1n juzgados a un mismo tiempo los hombres y los \u00e1ngeles, porque por el poder divino se har\u00e1 que a cada uno se le representen en su memoria todas sus obras (ya buenas, ya malas); y que sean vistas con admirable celeridad por la vista de la mente, a fin de que el entendimiento acuse o excuse a la conciencia.<\/p>\n<p>La vida eterna es, pues, nuestro sumo bien, y el fin de la ciudad de Dios. De este fin dice el Ap\u00f3stol: &#8220;Y por fin la vida eterna&#8221; (Rom 6,22). Y adem\u00e1s, como quiera que aqu\u00e9llos que no est\u00e1n muy versados en las Escrituras Santas pueden tomar la vida eterna por la vida de los malos, a causa de la inmortalidad del alma, o a causa de las penas interminables de los imp\u00edos: verdaderamente se ha de decir que el fin de esta ciudad en la cual se tendr\u00e1 el sumo bien para que todos puedan entenderlo es o la paz en la vida eterna, o la vida eterna en la paz.<\/p>\n<p>Ninguna ley justa exige que sea igual la duraci\u00f3n del tiempo de la pena al de la culpa, pues no hay quien haya querido sostener que la pena del homicida o del ad\u00faltero deba durar tan poco como duraron estas faltas. Cuando por alg\u00fan gran crimen es condenado alguno a muerte, \u00bfacaso toman en consideraci\u00f3n las leyes el tiempo que dura el suplicio; y no la necesidad de quitarle para siempre de la sociedad de los vivos? Los azotes, la deshonra, el destierro, la esclavitud que frecuentemente se imponen sin remisi\u00f3n alguna, \u00bfno se parece en esta vida, en la forma, a las penas eternas? Y eso que no pueden ser eternas, porque ni la misma vida durante la cual se imponen es eterna. Pero se dice: \u00bfC\u00f3mo, pues, puede ser verdad lo que dice Jesucristo: &#8220;Con la misma medida que midiereis ser\u00e9is medidos&#8221;, si el pecado temporal es castigado con pena eterna? Pero no se considera que la medida de la pena se entiende, no por la igual duraci\u00f3n del tiempo, sino por la reciprocidad del mal, esto es, que el que mal hizo mal padezca; h\u00edzose digno de la pena eterna, el hombre que aniquil\u00f3 en s\u00ed el bien que pudiera ser eterno.<\/p>\n<p>Pero dir\u00e1n que de todos los cuerpos creados por Dios, no hay ninguno que pueda padecer y no pueda morir. Es, pues, necesario que viva sufriendo, y no es necesario que muera de dolor. Porque no cualquier dolor mata a estos cuerpos mortales; para que un dolor pueda matar es necesario que sea de tal naturaleza, que estando \u00edntimamente unida el alma a este cuerpo, cediendo a acerbos dolores, salga de \u00e9l. Entonces, el alma se une a tal cuerpo con un lazo tan \u00edntimo que ning\u00fan dolor podr\u00e1 romperlo; y no se extinguir\u00e1 la muerte, sino que ser\u00e1 muerte sempiterna, cuando el alma no podr\u00e1 vivir sin Dios, ni librarse de los dolores del cuerpo muriendo. Entre los que negaron semejante eterno suplicio el m\u00e1s misericordioso fue Or\u00edgenes, que incurri\u00f3 en el error de que despu\u00e9s de largos y crueles suplicios ser\u00edan libertados hasta el mismo diablo y sus \u00e1ngeles, y asociados a los \u00e1ngeles santos. Pero la Iglesia no sin raz\u00f3n lo conden\u00f3 no s\u00f3lo por \u00e9ste, sino por muchos otros errores, y le abandon\u00f3 a esta ilusi\u00f3n de falsa misericordia que le hab\u00eda hecho inventar en los santos verdaderas miserias, para evitar los futuros castigos y falsas bienaventuranzas, en las que no gozaran con seguridad de la eterna dicha. Tambi\u00e9n yerran en diversos sentidos otros llevados de un sentimiento de compasi\u00f3n puramente humano, que suponen que despu\u00e9s de sufrir temporalmente aquellas penas ser\u00e1n tarde o temprano libertados de ellas en el \u00faltimo juicio. \u00bfPor qu\u00e9, pues, tanta misericordia con toda la naturaleza humana, y ninguna con la ang\u00e9lica?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay algunos que no prometen a todos los hombres la redenci\u00f3n del suplicio eterno, sino tan s\u00f3lo a aqu\u00e9llos que est\u00e1n lavados con el bautismo de Cristo y que han participado de su cuerpo, de cualquier modo que hayan vivido. Por aquello que dice el Se\u00f1or por San Juan: &#8220;Si alguno comiere de este pan no morir\u00e1 eternamente&#8221; (Jn 6,51). Asimismo otros no hacen la misma promesa a todos los que participan del sacramento de Cristo sino solamente a los cat\u00f3licos (aunque vivan mal), y que no solamente hayan participado del cuerpo de Cristo, sino que de hecho hayan formado parte de su cuerpo, que es la Iglesia, a pesar de que despu\u00e9s hayan incurrido en alguna herej\u00eda o idolatr\u00eda. No falta quien teniendo fijos los ojos en aquellas palabras de San Mateo: &#8220;El que perseverare hasta el fin, \u00e9sta ser\u00e1 salvo&#8221; (Mt 24,3); promete tan s\u00f3lo a los que perseveran en la Iglesia cat\u00f3lica (aunque vivan mal), que por el m\u00e9rito del fundamento, es decir, de la fe, se salvar\u00e1n por el fuego con que en el \u00faltimo juicio ser\u00e1n castigados los malos. Pero todo esto lo refuta el Ap\u00f3stol diciendo: &#8220;Evidentes son las obras de la carne, que son la impureza, la fornicaci\u00f3n y otras semejantes: yo os predico que todos los que tal hacen no poseer\u00e1n el reino de Dios&#8221; (G\u00e1l 5,19-21). Si, pues, alguno prefiere en su coraz\u00f3n las cosas temporales a Cristo, aunque parezca que tiene la fe de Cristo, sin embargo no es Cristo el fundamento en quien tales cosas antepone. Y con mayor raz\u00f3n, si comete pecados, queda convicto de que no s\u00f3lo no prefiere a Dios, sino que le pospone. He hallado algunos que piensan que tan solamente arder\u00e1n en el fuego eterno los que descuidan el compensar con dignas limosnas sus pecados y por eso sostienen que el juez en su sentencia no ha querido hacer menci\u00f3n de otra cosa, que de si han hecho o no limosnas. Pero el que dignamente hace limosna por sus pecados, empieza primero a hacerla para s\u00ed mismo: pues es indigno que no la haga para s\u00ed, el que la hace para el pr\u00f3jimo, y no oiga la voz de Dios que dice: &#8220;Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221;. Y asimismo en el Eclesi\u00e1stico &#8220;Compad\u00e9cete de tu alma agradando a Dios&#8221; (Eclo 30,24). No haciendo esta limosna por su alma, esto es, la de agradar a Dios, \u00bfc\u00f3mo puede decirse que hace limosnas suficientes por sus pecados? Por esta raz\u00f3n se han de hacer las limosnas para que seamos o\u00eddos cuando pedimos perd\u00f3n por los pecados pasados, y no creamos que con ellas compramos el permiso de perseverar obrando mal. Por esto, pues, el Se\u00f1or predijo que colocar\u00eda a su derecha a los que hicieron limosnas y a la izquierda a los que no las hicieron; para demostrar cu\u00e1nto vale la limosna para borrar los pecados pasados; no para continuar pecando impunemente.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_varios_escritos\">San Agust\u00edn, varios escritos<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31a. <\/span>En forma humana, pues, le ver\u00e1n los imp\u00edos y los justos; porque en el juicio aparecer\u00e1 con la misma forma que tom\u00f3 de nosotros; pero despu\u00e9s ser\u00e1 visto en la forma divina que todos los fieles ans\u00edan (in Ioannem, 21).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">31b. <\/span>Con el nombre de \u00e1ngeles design\u00f3 tambi\u00e9n a los hombres, que juzgar\u00e1n con Cristo, pues siendo los \u00e1ngeles nuncios, como a tales consideramos tambi\u00e9n a todos los que predicaron a los hombres su salvaci\u00f3n (sermones, 351,8).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">34. <\/span>Pero dir\u00e1 alguno: Yo no quiero reinar, me basta salvarme. En eso se enga\u00f1a, primero, porque no hay salvaci\u00f3n alguna para aqu\u00e9llos cuya iniquidad persevera; adem\u00e1s si hay alguna diferencia entre los que reinan y los que no reinan, conviene que todos est\u00e9n en un mismo reino, para que no sean considerados como enemigos o de otro orden distinto y perezcan mientras los otros reinan. Pues todos los romanos poseen el reino romano, aunque no todos reinan en \u00e9l (sermones, 351,8). <\/p>\n<p><span class=\"comentario\">46. <\/span>Algunos se enga\u00f1an a s\u00ed mismos diciendo que el expresado fuego eterno no es la pena eterna: previendo esto el Se\u00f1or, concluy\u00f3 su sentencia diciendo as\u00ed: E ir\u00e1n \u00e9stos al suplicio eterno y los justos a la vida eterna (de fide et operibus c. 25).<\/p>\n<p>Pues lo que dijo el Se\u00f1or a su siervo Mois\u00e9s: &#8220;Yo soy el que soy&#8221; (Ex 3,14), lo veremos cuando vivamos para siempre: y as\u00ed lo dice el Se\u00f1or: &#8220;Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti Dios verdadero&#8221; (Jn 17,3). Porque esta visi\u00f3n nos promete el fin de todas las acciones, y la perfecci\u00f3n eterna de todos los goces, de la cual dice San Juan: &#8220;Le veremos as\u00ed como El es&#8221; (1Jn 3,2) (de Trinitate, 1,8).<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_homilia_34_in_Matthaeum\">Or\u00edgenes, homilia 34 in Matthaeum<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31. <\/span>Volver\u00e1 con gloria para que su cuerpo aparezca transfigurado como lo fue en el monte. Su asiento debe entenderse lo m\u00e1s perfecto de los Santos de quienes est\u00e1 escrito: &#8220;Porque all\u00ed se colocaron los tronos para el juicio&#8221; (Sal 121,5); o ciertas virtudes ang\u00e9licas, de las que se dice: Sean Tronos o Dominaciones (Col 1,16), etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">32. <\/span>No entendamos que ser\u00e1n reunidos ante El en un local todos los pueblos porque ya no estar\u00e1n dispersos por muchos y falsos dogmas sobre El. Se har\u00e1 patente la Divinidad de Cristo, para que no s\u00f3lo ninguno de los justos, sino ninguno de los pecadores lo ignoren. Ya no aparecer\u00e1 el Hijo de Dios en un lugar y en otro no, sino como dio a entender El mismo con la comparaci\u00f3n del rel\u00e1mpago. Mientras, pues, los malos no se conocen, ni conocen a Cristo, y los justos s\u00f3lo lo ven como por espejo y enigma, no est\u00e1n separados los buenos de los malos. Pero cuando por la aparici\u00f3n del Hijo de Dios entraren todos en el conocimiento de s\u00ed mismos, entonces el Salvador separar\u00e1 a los buenos de los malos, por lo que sigue: &#8220;Y los separar\u00e1 unos de otros&#8221;, etc. Por cuanto los pecadores conocer\u00e1n sus delitos y los justos ver\u00e1n patentes los frutos de su justicia que les acompa\u00f1aron hasta el fin. Se llaman ovejas los que se salvan, por la mansedumbre con que aprendieron de Aqu\u00e9l que dijo: aprended de m\u00ed, que soy manso (Mt 11,29); y por cuanto estuvieron dispuestos hasta sufrir la muerte, imitando a Jesucristo, que como oveja fue llevado a la muerte (Is 53,7). Los malos, en cambio, son llamados cabritos, los que trepan los m\u00e1s \u00e1speros pe\u00f1ascos y caminan por sus precipicios.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-34. <\/span>Los Santos, pues, que obraron obras derechas, recibieron en premio de sus obras derechas la derecha del Rey, en la cual est\u00e1 el descanso y la gloria. Pero los malos por sus obras p\u00e9simas y siniestras, cayeron en la siniestra, esto es, en la tristeza de los tormentos. Contin\u00faa: &#8220;Entonces dir\u00e1 el Rey, etc&#8221;. Venid, para que, habiendo estado unidos perfectamente con Jesucristo, alcancen aun lo que m\u00e1s insignificante hab\u00eda sido para ellos; y a\u00f1ade: &#8220;Benditos de mi Padre&#8221;, para que se manifieste la grandeza de la bendici\u00f3n de ellos, pues con preferencia son benditos del Se\u00f1or que hizo el cielo y la tierra (Sal 113,15).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">37-39. <\/span>Y a causa de su humildad se proclaman indignos de alabanza por sus buenas obras; no por haberse olvidado de aquello que hicieron, pues El mismo les muestra su compasi\u00f3n en los suyos. Por esto sigue diciendo: Entonces le responder\u00e1n los justos: \u00bfCu\u00e1ndo te vimos? etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">41a. <\/span>As\u00ed como hab\u00eda dicho a los justos, venid (Mt 25,34), as\u00ed tambi\u00e9n dice a los inicuos, apartaos. Los que guardan los Mandamientos de Dios, est\u00e1n m\u00e1s pr\u00f3ximos al Verbo y son llamados para que se aproximen todav\u00eda m\u00e1s. Pero est\u00e1n muy alejados de El (aunque parece que le asisten) los que no cumplen sus Mandamientos, por esto oyen, apartaos, para que los que al presente parecen estar en su presencia, despu\u00e9s ni siquiera le vean. Y hay que advertir que a los escogidos se ha dicho: &#8220;Benditos de mi Padre&#8221; (Mt 25,34); mas no se dice ahora: malditos de mi Padre, porque el dispensador de la bendici\u00f3n es el Padre; mas el autor de la maldici\u00f3n es para s\u00ed mismo cada uno de los que han obrado cosas dignas de maldici\u00f3n. Los que se apartan de Jes\u00fas, caen en el fuego eterno, el cual es de distinta naturaleza del fuego de que hacemos uso: pues ning\u00fan fuego es eterno entre los hombres, y ni siquiera de mucha duraci\u00f3n. Y ten presente que no dice que el reino est\u00e1 preparado, en verdad, para los \u00e1ngeles, mas s\u00ed que el fuego eterno lo est\u00e1 para el diablo y para sus \u00e1ngeles. Porque por lo que a El toca, no ha creado a los hombres para que se pierdan, pero los que pecan son los que se unen con el diablo, para que as\u00ed como los que se salvan son comparados a los \u00e1ngeles santos, de la misma manera sean comparados a los \u00e1ngeles del diablo los que perecen.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">41b. <\/span>O tal vez aquel fuego tenga tal sustancia, que siendo invisible queme las cosas invisibles; a esto se refiere lo que dice el Ap\u00f3stol: &#8220;Las cosas que se ven son temporales; mas las que no se ven son eternas&#8221; (2Cor 4,18). No te admires, pues, cuando oigas que el fuego es invisible y castigador, y cuando veas que el calor se aproxima y atormenta no poco interiormente a los cuerpos. Contin\u00faa: &#8220;Porque tuve hambre, y no me disteis, etc.&#8221; Se escribi\u00f3 a los fieles: &#8220;Vosotros sois cuerpo de Cristo&#8221; (1Cor 12,27). Luego as\u00ed como el alma que habita en el cuerpo, aun cuando no tenga hambre respecto a su naturaleza espiritual, tiene necesidad, sin embargo, de tomar el alimento del cuerpo, porque est\u00e1 unida a su cuerpo, as\u00ed tambi\u00e9n el Salvador, siendo El mismo impasible, padece todo lo que padece su cuerpo, que es la Iglesia. Y ten en consideraci\u00f3n que, cuando habla a los justos, cuenta sus beneficios enumer\u00e1ndolos de uno en uno, mas cuando lo hace a los inicuos, abreviando la narraci\u00f3n, junt\u00f3 en una ambas palabras, diciendo: &#8220;Enfermo y en la c\u00e1rcel, y no me visitasteis&#8221;, etc. Porque propio era de la misericordia del Juez publicar con m\u00e1s encomio y ampliar las obras buenas de los hombres, y hacer menci\u00f3n transitoriamente y abreviar sus maldades.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">44. <\/span>Advierte que los justos se paran en cada una de las palabras; y los r\u00e9probos no lo hacen as\u00ed en cada una, sino que pasan por ellas ligeramente: porque es propio de los justos, a causa de su humildad, desmentir diligentemente y de una en una sus buenas obras, narradas en presencia de los mismos. Y es propio de los hombres malos, para excusarse, dar a entender que no tienen culpas, o que son leves y pocas; y esto mismo lo indica la respuesta de Jesucristo. Por esto contin\u00faa: &#8220;Entonces les responder\u00e1: En verdad os digo: que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos peque\u00f1itos&#8221;, etc. Y queriendo demostrar que las acciones buenas de los justos son sublimes, y que las culpas de los pecadores no son sublimes, dice a los justos: &#8220;Por lo mismo que lo hicisteis a uno de mis hermanos peque\u00f1itos&#8221;, mas al referirse a los inicuos, no a\u00f1adi\u00f3 la palabra hermanos. Porque verdaderamente, los que son perfectos, son sus hermanos: m\u00e1s agradable es a Dios la obra buena que se hace en obsequio a los m\u00e1s santos, que la que se hace en obsequio a los menos santos; y es culpa m\u00e1s leve desde\u00f1ar a los menos santos que a los m\u00e1s santos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">46. <\/span>Advierte que, habiendo dicho primeramente: Venid (Mt 25,34), benditos, dice despu\u00e9s: Apartaos, malditos (Mt 25,41): porque es propio del buen Dios recordar primero las acciones buenas de los buenos, que las malas de los malos. En este lugar nombra primero la pena de los malos y luego la vida de los justos, para que evitemos primero los males (que son causa del temor); y luego apetezcamos los bienes (que son causa del honor).<\/p>\n<p>Pero no piensan algunos que tan s\u00f3lo es digno de premio este medio de justificaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n cualquier otro de los que mand\u00f3 Jesucristo, porque da de comer y beber a Jesucristo el que alimenta a los fieles con la verdad y la justicia. Asimismo vestimos a Cristo desnudo, cuando ense\u00f1amos a algunos, visti\u00e9ndoles con las ropas de la sabidur\u00eda, y entra\u00f1as de misericordia. Le recibimos como peregrino en la casa de nuestro pecho, cuando preparamos nuestro coraz\u00f3n y el de nuestros pr\u00f3jimos, para recibir diversas virtudes. Igualmente cuando visit\u00e1remos a nuestros hermanos enfermos en la fe o en las costumbres, ense\u00f1\u00e1ndoles, reprendi\u00e9ndoles o consol\u00e1ndoles, al mismo Cristo visitamos. Finalmente, todo lo que aqu\u00ed en el mundo existe, es c\u00e1rcel de Cristo y de los suyos, que se encuentran como prisioneros y encarcelados por las exigencias del mundo y las necesidades de la naturaleza. Cuando, pues, les hici\u00e9remos bien, les visitamos en la c\u00e1rcel y a Jesucristo en ellos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31. <\/span>El que, dos d\u00edas despu\u00e9s hab\u00eda de celebrar la Pascua y ser entregado al escarnio de los hombres y a la muerte de cruz, oportunamente promete el triunfo de su resurrecci\u00f3n, para compensar el esc\u00e1ndalo con la promesa del premio. Y es de notar que quien ha de ser visto con majestad es el Hijo del hombre.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">32. <\/span>El cabrito es animal lascivo, que en la ley antigua se ofrec\u00eda para v\u00edctima de los pecados; y no dice cabras, que pueden tener cr\u00edas y salen esquiladas del lavadero.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">34b. <\/span>\u201dDesde la creaci\u00f3n del mundo\u2026\u201d Todas estas cosas se han de tomar en el sentido de la presciencia de Dios, para quien las cosas futuras ya han sucedido.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">40. <\/span>Libremente pod\u00edamos entender que Jesucristo hambriento ser\u00eda alimentado en todo pobre, y sediento saciado, y de la misma manera respecto de lo otro. Pero por esto que sigue: &#8220;En cuanto lo hicisteis a uno de mis hermanos&#8221;, etc., no me parece que lo dijo generalmente refiri\u00e9ndose a los pobres, sino a los que son pobres de esp\u00edritu, a quienes hab\u00eda dicho alargando su mano: &#8220;Son hermanos m\u00edos, los que hacen la voluntad de mi Padre&#8221; (Mt 12,50).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">46. <\/span>Mas, \u00a1oh lector prudente! advierte que los suplicios son eternos y que la vida perpetua no tendr\u00e1 peligro de acabarse.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno\">San Gregorio Magno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">34-36. <\/span>Mas \u00e9stos a quienes dir\u00e1 el Juez cuando venga, teni\u00e9ndolos a la derecha: &#8220;Tuve hambre&#8221;, son la parte de los escogidos que son juzgados y reinan, los que limpian las manchas de la vida con l\u00e1grimas, los que redimiendo los pecados precedentes con las acciones buenas consiguientes, todo lo il\u00edcito que obraron en otro tiempo, lo cubren enteramente ante los ojos del juez. Y hay otros que no son juzgados y reinan, los cuales superan los preceptos de la ley con la virtud de la perfecci\u00f3n (Moralia 26,25).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-43. <\/span>Esos de quienes esto se dice, son los malos fieles, que son juzgados y perecen, pues los otros (a saber, los infieles) no son juzgados y perecen: porque entonces no se discutir\u00e1 la causa de los que se acercan a la presencia del severo juez, ya con la condenaci\u00f3n de su infidelidad. Pero los que retienen la profesi\u00f3n de su fe, mas no tienen las obras propias de esta profesi\u00f3n, son confundidos para que perezcan. Estos por lo menos oyen las palabras del juez, porque por lo menos tuvieron las palabras de su fe; aqu\u00e9llos ni siquiera perciben en su condenaci\u00f3n las palabras del Juez eterno, porque ni siquiera en las palabras quisieron guardar la reverencia que se le debe: pues el pr\u00edncipe que gobierna una rep\u00fablica terrena, de una manera castiga al ciudadano que delinque en el interior; y de otra distinta al enemigo que se rebela en el extranjero. Contra aqu\u00e9l procede, consultando sus leyes; contra el enemigo promueve la guerra y no averigua lo que diga la ley acerca de la pena que merece (Moralia 26,24).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">46. <\/span>Si con tan extraordinaria pena es castigado el que es acusado de no haber dado lo suyo, con qu\u00e9 pena habr\u00e1 de ser vulnerado el que es increpado por haber quitado lo ajeno? (Moralia, 25,10)<\/p>\n<p>Mas dicen algunos, que ha amenazado a los pecadores, tan s\u00f3lo para refrenarlos en el pecar. A los estos responderemos: si ha amenazado con falsedades para corregirlos en su injusticia, tambi\u00e9n prometi\u00f3 cosas falsas para provocarlos a la justicia; y as\u00ed, mientras andan sol\u00edcitos para presentar a Dios como misericordioso no se averg\u00fcenzan de predicarle falaz. Pero (dicen), la culpa limitada no debe ser castigada ilimitadamente: a los cuales responderemos que hablar\u00edan bien, si el juez justo apreciara, no los corazones de los hombres, sino sus obras. A la justicia, por tanto, del severo juez corresponde que jam\u00e1s carezcan de suplicio aqu\u00e9llos cuyo esp\u00edritu jam\u00e1s quiso carecer de pecado en esta vida (Dialog. 4,44).<\/p>\n<p>No se ha dicho jam\u00e1s de hombre justo que se complaciese en la crueldad, y si manda castigar al siervo delincuente, es para corregirle de su falta: los malos, pues, condenados al fuego eterno, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n arder\u00e1n eternamente? A esto responderemos que Dios Omnipotente no se complace en el tormento de los desgraciados, porque es misericordioso. Pero porque es justo no le es suficiente el castigo de los inicuos. Y por alguna raz\u00f3n el fuego eternamente devorar\u00e1 a los malvados, as\u00ed, pues, servir\u00e1 para que reconozcan los justos cu\u00e1n deudores son a la gracia divina, con cuyo auxilio pudieron evitar los eternos males que ven (Dialog. 4,44).<\/p>\n<p>Pero preguntan c\u00f3mo pueden ser santos los que no rogar\u00e1n por sus enemigos cuando los ver\u00e1n ardiendo. Ruegan, en verdad por sus enemigos, durante el tiempo que pueden reducirlos a fructuosa penitencia y convertir sus corazones, pero \u00bfc\u00f3mo orar\u00e1n por aqu\u00e9llos que ya de ning\u00fan modo pueden convertirse de la iniquidad? (Dialog. 4,44)<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31. <\/span>Despu\u00e9s de las par\u00e1bolas sobre el fin del mundo expone el Se\u00f1or el modo c\u00f3mo ser\u00e1 juzgado.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">34. <\/span>O son llamados benditos, aqu\u00e9llos a quienes por sus buenos m\u00e9ritos, se les debe la bendici\u00f3n eterna. Y dice que el reino es de su Padre, porque atribuye la potestad del reino, a aqu\u00e9l por quien El mismo ha sido engendrado Rey. De aqu\u00ed que con autoridad regia, con la que s\u00f3lo El ser\u00e1 exaltado en aquel d\u00eda, pronunciar\u00e1 la sentencia del juicio, por esto se dice claramente: &#8220;Entonces dir\u00e1 el Rey&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">35-37. <\/span>Pues en un sentido m\u00edstico observa las leyes del verdadero amor, quien al que tiene hambre y sed de justicia le alimenta con el pan de la palabra, o bien le da de beber la bebida de la sabidur\u00eda, y el que recibe en la casa de la Madre Iglesia al que anda errante por la herej\u00eda o por el pecado, y el que admite al que est\u00e1 enfermo en la fe.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">37-39. <\/span>Dicen esto ciertamente no desconfiando de las palabras del Se\u00f1or, sino pasm\u00e1ndose de tan extraordinaria excelencia y de la grandeza de su majestad. O porque les parecer\u00e1 mezquino el bien que hab\u00edan obrado, seg\u00fan aquello del Ap\u00f3stol: &#8220;No son de comparar los trabajos de este tiempo con la gloria venidera, que se manifestar\u00e1 en nosotros&#8221; (Rom 8,18).<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">31. <\/span>Estas palabras destruyen el error de aqu\u00e9llos que dijeron que el Se\u00f1or no conservar\u00e1 la forma de siervo: pues de dice majestad de su divinidad en la que es igual al Padre y al Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">32. <\/span>Estas palabras prueban la verdad de la futura resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">35-36. <\/span>Y hay que notar que en este lugar menciona el Se\u00f1or las siete obras de misericordia, las cuales, cualquiera que tuviere cuidado de cumplirlas, merecer\u00e1 alcanzar el reino preparado a los escogidos desde el establecimiento del mundo.<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"2\" width=\"100%\" \/>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-34_tiempo-ordinario_dia-01-domingo-cristo-rey\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario (A) &#8211; Cristo Rey<\/b><\/a><\/li>\n<li>Lunes I de Cuaresma<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\"><b>www.deiverbum.org<\/b><\/a><span style=\"font-size: 20px;\"> [<\/span><span style=\"color: #ff6600; font-size: 20px;\">*<\/span><span style=\"font-size: 20px;\">]<\/span><br \/>\nPuede compartir otros comentarios de \u00e9ste pasaje b\u00edblico por <a href=\"mailto:a.cedano@deiverbum.org\">E-Mail<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>31 \u00abCuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los \u00e1ngeles con \u00e9l, se sentar\u00e1 en el trono de su gloria 32 y ser\u00e1n reunidas ante \u00e9l todas las naciones. \u00c9l separar\u00e1 a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Y pondr\u00e1 las ovejas a su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-25-31-46-el-juicio-final\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 25, 31-46: El Juicio final\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41362","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41362"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41362\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}