{"id":41374,"date":"2016-10-07T23:30:22","date_gmt":"2016-10-08T04:30:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-2-18-22-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-ayuno\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:22","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:22","slug":"mc-2-18-22-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-ayuno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-2-18-22-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-ayuno\/","title":{"rendered":"Mc 2, 18-22: Jes\u00fas en Galilea: discusi\u00f3n sobre el ayuno"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">18<\/span> Como los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan y los disc\u00edpulos de los fariseos ayunan. \u00bfPor qu\u00e9 los tuyos no?\u00bb. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Jes\u00fas les contesta: \u00ab\u00bfEs que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo est\u00e1 con ellos? Mientras el esposo est\u00e1 con ellos, no pueden ayunar. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Llegar\u00e1n d\u00edas en que les arrebatar\u00e1n al esposo, y entonces ayunar\u00e1n en aquel d\u00eda. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Nadie echa un remiendo de pa\u00f1o sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto \u2014lo nuevo de lo viejo\u2014 y deja un roto peor. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>Los disc\u00edpulos de Juan, imperfectos todav\u00eda, conservaban las costumbres jud\u00edas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">19-20. <\/span>Tambi\u00e9n se llama esposo no s\u00f3lo porque se desposa con las almas v\u00edrgenes, sino porque el tiempo de su primera venida no es de dolor ni de tristeza para los que creen en El, ni tampoco de trabajo, sino de descanso. Nos concede, pues, sin formalidades legales el descanso por el bautismo, por el cual conseguimos f\u00e1cilmente la salvaci\u00f3n. Los hijos, pues, de las bodas, o del esposo, son los ap\u00f3stoles, porque son dignos, por la gracia de Dios, de todo bien celeste y de participar de toda felicidad.<\/p>\n<p>Se ha de comprender que todo hombre que obra el bien es hijo del esposo, y lo tiene consigo -es decir, a Cristo- y no ayuna, no haciendo obra de penitencia, porque no peca. Pero cuando el esposo se retira, cayendo el hombre en el pecado, ayuna y se arrepiente para curarse de su delito.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21-22. <\/span>O de otro modo: los disc\u00edpulos son comparados a los vestidos viejos por la debilidad de su esp\u00edritu, por lo que no era conveniente imponerles el pesado precepto del ayuno.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18-20. <\/span>Pero Juan no bebe vino ni cerveza, porque la abstinencia aumenta el m\u00e9rito de quien no tiene poder ninguno sobre la naturaleza; pero el Se\u00f1or, que ten\u00eda el poder natural de perdonar los pecados, \u00bfpor qu\u00e9 hab\u00eda de obligar a aqu\u00e9llos a quienes pod\u00eda hacer m\u00e1s puros que los mismos abstinentes? Mas el mismo Cristo ayunaba por no faltar al precepto y com\u00eda con los pecadores, para que contempl\u00e1ramos su gracia y conoci\u00e9semos su poder.<\/p>\n<p><span class=\"ct\">&#8220;Respondi\u00f3les Jes\u00fas: \u00bfC\u00f3mo es posible que los hijos de las bodas ayunen?&#8221;&#8230;<\/span><br \/>\nEn sentido m\u00edstico se puede decir que los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos ayunan porque todo el que se glor\u00eda de las obras de la ley sin fe, y sigue las tradiciones de los hombres, y oye los or\u00e1culos de Cristo sin fe en el coraz\u00f3n, priv\u00e1ndose de los bienes espirituales, languidece por el ayuno de su coraz\u00f3n; en tanto que el que se une a Cristo fielmente no queda en ayunas, porque se alimenta de su propia carne y de su sangre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21-22. <\/span><span class=\"ct\">&#8220;Nadie<\/span> -prosigue- <span class=\"ct\">pone un remiendo de pa\u00f1o nuevo o recio&#8230; &#8220;<\/span><\/p>\n<p>Compara a los disc\u00edpulos con los odres viejos, que estallan m\u00e1s f\u00e1cilmente con el vino nuevo, esto es, los preceptos espirituales. Ser\u00e1n, pues, odres nuevos, cuando despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n del Se\u00f1or sean renovados por el Esp\u00edritu de consolaci\u00f3n. Entonces se pondr\u00e1 el vino nuevo en cueros nuevos, esto es, el fervor del Esp\u00edritu Santo llenar\u00e1 los corazones que sean espirituales. El que ha de ense\u00f1ar, pues, ha de cuidar de no confiar los secretos de los nuevos misterios a los que perseveran en su antigua condici\u00f3n pecaminosa.<\/p>\n<p>Esta es una parte de la doctrina que concierne a la templanza de la vida nueva, la cual ense\u00f1a como ayuno general la privaci\u00f3n de todos los goces temporales que causan alegr\u00eda profana. Porque si esto se hace, se quebranta la doctrina, y no conviene a la vejez. Con el vestido nuevo se representan las buenas obras exteriores, y con el vino nuevo el fervor de la fe, de la esperanza y de la caridad, que nos reforman interiormente.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo_Crisostomo_Vict_Ant_e_Cat_in_Marc\">Pseudo Cris\u00f3stomo, Vict. Ant. e Cat in Marc<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>El se llama esposo a s\u00ed mismo, como que hab\u00eda de desposarse con la Iglesia. El desposorio es la entrega de las arras, esto es, de la gracia del Esp\u00edritu Santo, por la cual ha cre\u00eddo el mundo entero.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">19-20. <\/span>Dice que toda angustia ser\u00e1 ajena a su vida cuando a\u00f1ade: <span class=\"ct\">&#8220;Mientras que tienen consigo al esposo&#8230;&#8221;<\/span> Est\u00e1 triste el que no tiene el bien presente, porque el que lo tiene se alegra lejos de entristecerse. Pero para combatir su arrogancia y manifestar que no guardaba a sus disc\u00edpulos para la blandura, a\u00f1ade: <span class=\"ct\">&#8220;Tiempo vendr\u00e1 en que les quitar\u00e1n el esposo&#8230;&#8221;<\/span>, que es como si dijera: Vendr\u00e1 tiempo en que demostrar\u00e1n que son hombres. Cuando se les quite el esposo, ayunar\u00e1n esperando su venida, a fin de unirse a El con sus esp\u00edritus purificados por angustias corporales. Manifiesta tambi\u00e9n que no hay necesidad de que sus disc\u00edpulos ayunen, puesto que tienen consigo al esposo de la naturaleza humana, que preside en todas partes en nombre de Dios, y da a todo la semilla de la vida. Se digna tambi\u00e9n dispensar del ayuno a los hijos del esposo, porque son ni\u00f1os, y no pueden conformarse en todo al padre y al esposo, que tienen en consideraci\u00f3n su infancia. Pero cuando desaparezca el esposo, y lleguen a edad cumplida, ayunar\u00e1n seg\u00fan su deseo, y se unir\u00e1n nupcialmente al esposo, sent\u00e1ndose con El por siempre a un banquete real.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">20-22. <\/span>Es como si dijera: No es posible sujetarlos a las leyes antiguas porque son predicadores del nuevo Testamento. Vosotros observ\u00e1is con raz\u00f3n las costumbres antiguas, guardando el ayuno mosaico. Pero no es necesario que los que han de transmitir a los hombres nuevas y admirables observancias se sometan a las antiguas, sino que sean virtuosos en el esp\u00edritu. Sin embargo vendr\u00e1 un tiempo en que observar\u00e1n el ayuno junto con las dem\u00e1s virtudes; pero este ayuno difiere del de la ley. Porque \u00e9ste era por necesidad y aqu\u00e9l ser\u00e1 por voluntad, a causa del fervor del esp\u00edritu del cual aun no son capaces. <span class=\"ct\">&#8220;Tampoco, prosigue, echa nadie vino nuevo en vasijas viejas&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_consensu_evangelistarum_2_27\">San Agust\u00edn, de consensu evangelistarum, 2, 27<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>Se puede pensar que a\u00f1adi\u00f3 a los fariseos, que juntamente con los disc\u00edpulos de Juan dijeron al Se\u00f1or lo que sigue<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>, cuando San Mateo afirma que fueron los disc\u00edpulos de Juan solamente los que lo dijeron; pero estas palabras indican mejor que los unos dijeron esto de los otros: <span class=\"ct\">&#8220;Vinieron a preguntarle: \u00bfNo nos dir\u00e1s por qu\u00e9 raz\u00f3n, ayunando los disc\u00edpulos de Juan&#8230;&#8221;<\/span> Estas palabras indican que fueron los convidados que all\u00ed estaban los que fueron a Jes\u00fas y dijeron lo mismo a los disc\u00edpulos; de suerte que la palabra &#8220;vinieron&#8221; no se refiere a \u00e9stos, respecto de los cuales a\u00f1ade: <span class=\"ct\">&#8220;Siendo tambi\u00e9n los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos muy dados al ayuno&#8221;;<\/span> pero porque ayunaban \u00e9stos, es por lo que vienen los otros. Por lo cual dice San Mateo: <span class=\"citaI\">&#8220;Y llegaron a El los disc\u00edpulos de Juan, diciendo&#8230;&#8221;<\/span>. (Mt 19,14). \u00bfPor qu\u00e9 sino porque estaban presentes los ap\u00f3stoles hizo esta objeci\u00f3n cada uno como pudo?<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>Se refiere a la frase del pasaje tratado que dice en su sentido completo: &#8220;\u00bfNo nos dir\u00e1s por qu\u00e9 raz\u00f3n, ayunando los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos, no ayunan tus disc\u00edpulos?&#8221; (Mc 2,18)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo\">San Juan Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>Los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos, llenos de celos contra Cristo, le preguntan si s\u00f3lo con sus disc\u00edpulos triunfa de las pasiones sin abstinencia ni trabajo.<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>As\u00ed como antes se impugnaba a los disc\u00edpulos porque el maestro com\u00eda con los pecadores, as\u00ed ahora se acusa cerca del maestro a los disc\u00edpulos de que no ayunan, a fin de que resulte materia de disidencia entre ellos. &#8220;Siendo tambi\u00e9n, sigue, los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos muy dados al ayuno&#8221;.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Crisologo_obispo\">San Pedro Cris\u00f3logo, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_El_cristiano_ha_de_ser_vino_nuevo\">Serm\u00f3n:  El cristiano ha de ser vino nuevo<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n sobre Marcos 2: PL 52, 287.<\/p>\n<p class=\"st1\">El vino nuevo de las bodas del Hijo (Mc 2, 22)<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfPor qu\u00e9 nosotros ayunamos, y tus disc\u00edpulos no?&#8221; \u00bfPor qu\u00e9? Porque para  vosotros el ayuno es un asunto de ley. No es un don espont\u00e1neo. El ayuno en s\u00ed  mismo no tiene valor; lo que cuenta es el deseo del que ayuna. \u00bfQu\u00e9 provecho  pens\u00e1is sacar de vuestro ayuno, si ayun\u00e1is contrariados y forzados por una ley? El  ayuno es un arado maravilloso para labrar el campo de la santidad. Pero los  disc\u00edpulos de Cristo est\u00e1n situados de lleno en el coraz\u00f3n del campo ya maduro de  la santidad; comen el pan de la cosecha nueva. \u00bfC\u00f3mo se ver\u00edan obligados a  practicar ayunos que ya son caducados?  &#8220;\u00bfPueden, acaso, ayunar los amigos del  Esposo mientras el Esposo est\u00e1 con ellos?&#8221;<\/p>\n<p>El que se casa se entrega por completo a la alegr\u00eda y participa en el banquete;  se muestra afable y alegre con los invitados; hace todo lo que le inspira su amor  por la esposa. Cristo celebra sus bodas con la Iglesia mientras vive sobre tierra. Por  eso, acepta participar en las comidas a donde se le invita, no se niega. Lleno de  benevolencia y de amor, se muestra humano, asequible y amable. \u00bfNo viene para  unir al hombre con Dios y hacer de sus compa\u00f1eros los miembros de la familia de  Dios?<\/p>\n<p>Asimismo, dice Jes\u00fas, &#8220;nadie cose una pieza de la s\u00e1bana nueva en un traje  viejo&#8221;. Esta s\u00e1bana nueva, es el tejido del Evangelio, que est\u00e1 tejido con el vell\u00f3n  del Cordero de Dios: un vestido real que la sangre de la Pasi\u00f3n pronto te\u00f1ir\u00e1 de  p\u00farpura. \u00bfC\u00f3mo aceptar\u00eda Cristo unir esta s\u00e1bana nueva con la antigua del legalismo de Israel?&#8230; De la misma manera, &#8220;nadie pone vino nuevo en odres  viejos, sino el vino nuevo se pone en odres totalmente nuevos&#8221;. Estos odres  nuevos, son los cristianos. Es el ayuno de Cristo el que va a purificar estos odres de  toda mancha, para que guarden intacto el sabor del vino nuevo. El cristiano se  convierte as\u00ed en odre nuevo preparado para recibir el vino nuevo, el vino de las  bodas del Hijo, pisado en la prensa de la cruz.<\/p>\n<h2><span id=\"Ruperto_de_Deutz_monje_benedictino\">Ruperto de Deutz, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Me_ha_vestido_de_gala\">Escritos: Me ha vestido de gala.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La Trinidad y sus obras, libro 42, sobre Isa\u00edas, 2,26.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abUn vestido nuevo\u00bb (Mc 2,21).<\/p>\n<p>\u00abDesbordo de gozo con el Se\u00f1or y me alegro con mi Dios&#8230;; como el esposo se pone la corona; como la esposa se adorna con sus joyas.\u00bb Cabeza y miembros, Esposo y Esposa, Cristo y la Iglesia, somos un solo cuerpo. Desde ahora, en Cristo el Esposo brillar\u00e1 para siempre la corona del triunfo \u2013\u00e9l, mi cabeza, que ha sufrido por alg\u00fan tiempo-; mientras que sobre m\u00ed, su Esposa, brillar\u00e1n las joyas de sus victorias y de sus gracias.<\/p>\n<p>El advenimiento, la presencia del Se\u00f1or, de la que habla el profeta en este vers\u00edculo, es el beso que desea la esposa del C\u00e1ntico de los c\u00e1nticos, cuando dice: &#8216;Que me bese con beso de su boca&#8217;\u00bb (Ct 1,1). Y esta esposa fiel es la Iglesia: ella naci\u00f3 en los patriarcas, se despos\u00f3 en Mois\u00e9s y en los profetas; con ardiente deseo de su coraz\u00f3n suspiraba por la venida del Amado&#8230; Llena del gozo ahora por el beso que ha recibido, exclama gozosa: \u00ab\u00a1Desbordo de gozo con el Se\u00f1or!\u00bb <\/p>\n<p>Participando de este gozo, Juan Bautista, el ilustre \u00abamigo del Esposo\u00bb, el confidente de los secretos del Esposo y de la esposa, el testigo de su amor mutuo, declara: \u00abEl que lleva a la esposa es el esposo; en cambio, el amigo del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del esposo. Pues esta alegr\u00eda m\u00eda est\u00e1 colmada\u00bb (Jn 3,29). Sin duda alguna, el que fue precursor del Esposo en su nacimiento, tambi\u00e9n el precursor de su Pasi\u00f3n, cuando el Esposo descendi\u00f3 a los infiernos anunci\u00f3 la Buena Nueva a la Iglesia que se encontraba all\u00ed, esperando&#8230; <\/p>\n<p>Este vers\u00edculo, pues, se refiere totalmente a la Iglesia exultante, cuando, en los infiernos, se apresura a ir al encuentro del Esposo: \u00abDesbordo de gozo con el Se\u00f1or y me alegro con mi Dios. \u00bfCu\u00e1l es la causa de mi gozo? \u00bfCu\u00e1l es el motivo de mi exultaci\u00f3n? Es porque me ha revestido con traje de gala y me envuelto en un manto de triunfo\u00bb (v. 11). En Ad\u00e1n fui desnudada, me fue necesario juntar hojas de higuera para esconder mi desnudez; miserablemente cubierta con t\u00fanicas de piel, fui echada del para\u00edso (Gn 3, 7-21). Pero hoy, mi Se\u00f1or y mi Dios ha sustituido las hojas por el traje de gala. A causa de su Pasi\u00f3n en nuestra carne, me ha puesto un primer vestido, el del bautismo y la remisi\u00f3n de los pecados; y en lugar de la t\u00fanica de piel de la mortalidad, me ha envuelto en un segundo vestido, el de la resurrecci\u00f3n y de la inmortalidad.<\/p>\n<p>\u00abComo el suelo echa sus brotes como un jard\u00edn hace brotar sus semillas, as\u00ed el Se\u00f1or har\u00e1 brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos\u00bb. \u00c9l es el Esposo, y yo la Esposa; \u00e9l es el Se\u00f1or Dios, y yo su tierra y su jard\u00edn; \u00e9l es el jardinero, y yo su campo. As\u00ed como \u00e9l, por ser mi Creador es mi Se\u00f1or y mi Dios, es tambi\u00e9n mi jardinero porque se ha hecho hombre&#8230; As\u00ed como el jardinero \u00abplanta y riega y Dios da el crecimiento\u00bb, de la misma manera \u00e9l que es el \u00danico, por su humanidad va a plantar y regar anunciando la Buena Nueva, y por su divinidad dar\u00e1 el crecimiento gracias a su Esp\u00edritu. Entonces yo, la Iglesia har\u00e9 \u00abbrotar la justicia de la fe y la alabanza del Dios\u00bb, no tan s\u00f3lo ante el pueblo jud\u00edo, sino \u00abante todas las naciones\u00bb. Ellas \u00abver\u00e1n mis buenas obras\u00bb, leyendo las palabras y las acciones de los patriarcas y de los profetas, escuchando la voz de los ap\u00f3stoles y acogiendo su luz; ellas ver\u00e1n y creer\u00e1n, y \u00abas\u00ed dar\u00e1n gloria al Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Juan_van_Ruysbroeck\">Beato Juan van Ruysbroeck<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Tomo_como_esposa_nuestra_naturaleza\">Escritos: Tom\u00f3 como esposa nuestra naturaleza.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Las joyas de las bodas espirituales: Pr\u00f3logo.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Esposo est\u00e1 con ellos\u00bb (Mc 2,19).<\/p>\n<p>\u201cLlega el Esposo, salid a su encuentro\u201d (Mt 25,6)&#8230; Este esposo es Cristo y la esposa es la naturaleza humana, creada por Dios \u201ca su imagen y semejanza\u201d, (Gn 1,26) colocada por \u00e9l, desde el principio en el lugar m\u00e1s digno, m\u00e1s bello, m\u00e1s rico y m\u00e1s f\u00e9rtil de la tierra, en el para\u00edso. Dios someti\u00f3 todas las criaturas a la naturaleza humana, la colm\u00f3 de gracias y le dio un mandamiento para que, guard\u00e1ndolo est\u00e9 segura para siempre de la uni\u00f3n estable con su esposo, libre de todo sufrimiento, de toda pena y de toda falta.<\/p>\n<p>Pero, he aqu\u00ed que vino el maligno, el enemigo infernal que, lleno de envidia hacia la esposa, tom\u00f3 forma de serpiente astuta y enga\u00f1\u00f3 a la mujer. Luego, los dos enga\u00f1aron al hombre y as\u00ed a toda la naturaleza humana. De este modo, el enemigo, por sus falsos consejos, sedujo a esta naturaleza humana, a la Esposa de Dios, que fue exiliada a una tierra extranjera, pobre y miserable, cautiva y oprimida&#8230;<\/p>\n<p>Con todo, cuando el tiempo hab\u00eda llegado para que Dios se apiadara del sufrimiento de la humanidad, su amada, envi\u00f3 a su Hijo \u00fanico a la tierra en el templo glorioso de su cuerpo, nacido de Mar\u00eda Virgen. Entonces tom\u00f3 como esposa nuestra naturaleza humana y la uni\u00f3 a su persona, por la sangre pur\u00edsima de la Virgen. El sacerdote celebrante de las bodas fue el Esp\u00edritu Santo. El \u00e1ngel Gabriel hizo p\u00fablico el contrato y la gloriosa Virgen dio su consentimiento. He aqu\u00ed la manera en que Cristo, nuestro esposo fiel, se uni\u00f3 a nuestra naturaleza, nos visit\u00f3 en una tierra extranjera y nos dio a conocer las costumbres celestiales y su perfecta fidelidad.<\/p>\n<p>Como un h\u00e9roe, ha luchado contra nuestros enemigos, ha destruido la prisi\u00f3n y ha triunfado en el combate. Por su muerte dio muerte a nuestra muerte, nos ha rescatado por su sangre, nos ha liberado, en el bautismo, por el agua de su costado (Jn 19,34). Por sus sacramentos y sus dones, nos ha enriquecido a todos para que sali\u00e9ramos ataviados con toda clase de virtudes a su encuentro en el palacio de su gloria, para gozar con \u00e9l eternamente.<\/p>\n<h2><span id=\"Nicolas_Cabasilas\">Nicol\u00e1s Cabasilas<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Dios_debera_tocarnos_en_el_punto_justo\">Escritos: Dios deber\u00e1 tocarnos en el punto justo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La vida en Cristo, II, 75s.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl vino nuevo del Esp\u00edritu\u00bb (cf. Mc 2,22).<\/p>\n<p>Nosotros tenemos dos maneras de conocer los objetos: el conocimiento que podemos adquirir a trav\u00e9s de lo que o\u00edmos, y el conocimiento que podemos adquirir por nosotros mismos. Con el primero, no tenemos alcance al objeto mismo, sino que lo percibimos a trav\u00e9s de las palabras, como en imagen\u2026; contrariamente, experimentar los objetos es encontrarse con ellos mismos. En la segunda manera de conocimiento el objeto se prende en el alma y despierta el deseo como un rastro a la medida de su belleza\u2026<\/p>\n<p>De la misma manera, cuando nuestro amor por el Salvador no produce en nosotros nada nuevo ni extraordinario, es evidente que no hay en nosotros nada que tenga relaci\u00f3n con las palabras escuchadas sobre \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos conocer de o\u00eddas y tal como lo merece a aquel a quien nada se le asemeja\u2026, aquel a quien nada se puede comparar y que no puede ser comparado con nada? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos conocer su belleza y amarle seg\u00fan la medida de la misma? Pero cuando los hombres experimentan un vivo deseo de amarle, un vivo deseo de hacer por \u00e9l cosas que superan a la naturaleza humana, es evidente que es el mismo Esposo quien los ha herido. Les ha abierto los ojos a su belleza. La profundidad de la herida da testimonio de que la flecha ha dado en el punto justo; el ardor de su deseo revela quien les ha herido.<\/p>\n<p>Se ve claro con ello que la nueva Alianza es diferente de la Antigua: antiguamente a los hombres les educaba una palabra; hoy es Cristo personalmente presente quien, de manera indecible, prepara y moldea las almas de los hombres. Si la ense\u00f1anza de la Ley hubiera sido suficiente para conducir al hombre a su fin, los actos tan extraordinarios de un Dios hecho hombre, crucificado y que muere, no hubieran sido necesarios. Eso es aplicable tambi\u00e9n a los ap\u00f3stoles, nuestros padres en la fe. Hab\u00edan escuchado las ense\u00f1anzas del Salvador, las palabras salidas de su boca; hab\u00edan visto sus milagros y todo lo que hab\u00eda tenido que sufrir por los hombres, le hab\u00edan visto morir, resucitar y volver al cielo. Sab\u00edan todo eso, pero no se percibi\u00f3 en ellos nada nuevo, ninguna generosidad, nada verdaderamente espiritual, hasta que fueron bautizados en el Esp\u00edritu Santo\u2026 Tan s\u00f3lo entonces se encendi\u00f3 en ellos el verdadero deseo de Cristo, y por ellos a otros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_de_la_Cruz_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan de la Cruz, doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Por_un_arbol_vino_la_muerte_por_otro_la_vida\">Obras: Por un \u00e1rbol vino la muerte, por otro la vida.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">C\u00e1ntico Espiritual A  28,1.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl novio est\u00e1 con ellos\u00bb (Mc 2,19).<\/p>\n<p>\u201cDebajo del manzano, <br \/>\nall\u00ed conmigo fuiste desposada, <br \/>\nall\u00ed te di la mano, <br \/>\ny fuiste reparada <br \/>\ndonde tu madre fuera violada.\u201d  (CA 28)<\/p>\n<p>En este alto estado del matrimonio espiritual con gran facilidad y frecuencia descubre el Esposo al alma sus maravillosos secretos, y la da parte de sus obras, porque el verdadero y entero amor no sabe tener nada encubierto; y mayormente la comunica dulces misterios de su Encarnaci\u00f3n y modo y manera de la redenci\u00f3n humana, que es una de las m\u00e1s altas obras de Dios, y as\u00ed m\u00e1s sabrosa para el alma. Y as\u00ed el Esposo hace esto en esta canci\u00f3n, en que se denota c\u00f3mo con grande sabor de amor descubre al alma interiormente los dichos misterios.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, hablando con ella, la dice c\u00f3mo fue por medio del \u00e1rbol de la cruz desposada con \u00e9l, d\u00e1ndola \u00e9l en esto el favor de su misericordia, queriendo morir por ella y haci\u00e9ndola hermosa en esta manera; pues la repar\u00f3 y redimi\u00f3 por el mismo medio que la naturaleza humana fue estragada, por medio del \u00e1rbol del para\u00edso, en la madre primera que es Eva (Gen 3,1-6) Y as\u00ed dice: Debajo del manzano, entendiendo por el manzano el \u00e1rbol de la cruz, donde el Hijo de Dios redimi\u00f3, y por consiguiente se despos\u00f3 con la naturaleza humana, y consiguientemente con cada alma, d\u00e1ndola \u00e9l gracia y prendas para ello, por los merecimientos de Pasi\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_17-12-1997_Tiempo_nupcial_y_cruz\">Catequesis (17-12-1997): Tiempo nupcial y cruz.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 17 de diciembre de 1997.<\/p>\n<p>[&#8230;] 4.\u00a0El Evangelio presenta el arco de la vida terrena de Cristo como\u00a0<i>tiempo de bodas<\/i>. Es un tiempo para difundir la alegr\u00eda. \u00ab\u00bfPueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio est\u00e1 con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>2, 19). Jes\u00fas usa aqu\u00ed una imagen sencilla y sugestiva. \u00c9l es el esposo que inaugura la fiesta de sus bodas, bodas del amor entre Dios y la humanidad. \u00c9l es el esposo que quiere comunicar su alegr\u00eda. Los amigos del esposo son invitados a compartirla, participando en el banquete.<\/p>\n<p>Sin embargo, precisamente en el mismo marco nupcial, Jes\u00fas anuncia el momento en el que ya no estar\u00e1 presente: \u00abD\u00edas vendr\u00e1n en que les ser\u00e1 arrebatado el novio; entonces ayunar\u00e1n\u00bb (<i>Mc<\/i> 2, 20): es una clara alusi\u00f3n a su sacrificio. Jes\u00fas sabe que a la alegr\u00eda seguir\u00e1 la tristeza. Sus disc\u00edpulos entonces \u00abayunar\u00e1n\u00bb, o sea, sufrir\u00e1n participando en su pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La venida de Cristo a la tierra, con toda la alegr\u00eda que conlleva para la humanidad, est\u00e1 relacionada indisolublemente con el sufrimiento. La fiesta nupcial est\u00e1 marcada por el drama de la cruz, pero culminar\u00e1 en la alegr\u00eda pascual.<\/p>\n<p>5.\u00a0Este drama es el fruto del inevitable enfrentamiento de Cristo con la potencia del mal: \u00abLa luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas n ola vencieron\u00bb (<i>Jn<\/i> 1,5). Los pecados de todos los hombres desempe\u00f1an un papel esencial en este drama. Pero fue particularmente doloroso para Cristo que una parte de su pueblo no lo reconociera. Dirigi\u00e9ndose a la ciudad de Jerusal\u00e9n, le reprocha: \u00abNo has conocido el tiempo de tu visita\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a019, 44).<\/p>\n<p>El tiempo de la presencia terrena de Cristo era el tiempo de la visita de Dios. Ciertamente, no faltaron quienes dieron una respuesta positiva, la respuesta de la fe. Antes de referirse al llanto de Jes\u00fas sobre la ciudad rebelde (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>19, 41-44), san Lucas nos describe su ingreso \u00abreal\u00bb, \u00abmesi\u00e1nico\u00bb en Jerusal\u00e9n, cuando \u00abtoda la multitud de los disc\u00edpulos, con gran alegr\u00eda, se puso a alabar a Dios a grandes voces, por todos los milagros que hab\u00edan visto. Dec\u00edan: &#8220;Bendito el rey que viene en nombre del Se\u00f1or. Paz en el cielo y gloria en las alturas&#8221;\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>19, 37-38). Pero este entusiasmo no pod\u00eda ocultar, a los ojos de Jes\u00fas, la amarga evidencia de ser rechazado por los jefes de su pueblo y por la multitud que ellos instigaban.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, antes de la entrada triunfal en Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado su sacrificio: \u00abEl Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 45; cf.\u00a0<i>Mt\u00a0<\/i>20, 28).<\/p>\n<p>As\u00ed, el tiempo de la vida terrena de Cristo se caracteriza por su ofrenda redentora. Es el tiempo del misterio pascual de muerte y resurrecci\u00f3n, de la que brota la salvaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_23-11-1994_Bodas_de_Dios_con_la_humanidad\">Catequesis (23-11-1994): Bodas de Dios con la humanidad<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 23 de noviembre de 1994.<\/p>\n<p>[&#8230;] 2. En el ambiente de la tradici\u00f3n de su pueblo, Jes\u00fas toma esa imagen para decir que \u00e9l mismo es el esposo anunciado y esperado: el Esposo-Mes\u00edas (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a09, 15; 25, 1). Insiste en esta analog\u00eda y en esta terminolog\u00eda, tambi\u00e9n para explicar qu\u00e9 es el\u00a0<i>reino<\/i>\u00a0que ha venido a traer. \u00abEl reino de los cielos es semejante a un rey que celebr\u00f3 el banquete de bodas de su hijo\u00bb (<i>Mt<\/i> 22, 2). Parangona a sus disc\u00edpulos con los compa\u00f1eros del esposo, que se alegran de su presencia, y que ayunar\u00e1n cuando se les quite el esposo (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a02, 19-20). Tambi\u00e9n es muy conocida la otra par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes que esperan la venida del esposo para una fiesta de bodas (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a025, 1-13); y, de igual modo, la de los siervos que deben vigilar para acoger a su se\u00f1or cuando vuelva de las bodas (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a012, 35-38). En este sentido, puede decirse que es significativo tambi\u00e9n el primer milagro que Jes\u00fas realiza en Can\u00e1, precisamente durante un banquete de bodas (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a02, 1-11).<\/p>\n<p>Jes\u00fas, al definirse a s\u00ed mismo con el t\u00edtulo de Esposo, expres\u00f3 el sentido de su entrada en la historia, a la que vino para realizar las bodas de Dios con la humanidad, seg\u00fan el anuncio prof\u00e9tico, a fin de establecer la nueva Alianza de Yahveh con su pueblo y derramar un nuevo don de amor divino en el coraz\u00f3n de los hombres, haci\u00e9ndoles gustar su alegr\u00eda. Como Esposo, invita a responder a este don de amor: todos est\u00e1n llamados a responder con amor al amor. A algunos pide una respuesta m\u00e1s plena, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s radical: la de la virginidad o celibato <i>por el reino de los cielos<\/i>.<\/p>\n<p>3. Es sabido que tambi\u00e9n san Pablo tom\u00f3 y desarroll\u00f3 la imagen de Cristo Esposo, sugerida por el antiguo Testamento y adoptada por Jes\u00fas en su predicaci\u00f3n y en la formaci\u00f3n de sus disc\u00edpulos, que constituir\u00edan la primera comunidad. A quienes est\u00e1n casados, el Ap\u00f3stol les recomienda que consideren el ejemplo de las bodas mesi\u00e1nicas: \u00abMaridos, amad a vuestras mujeres como Cristo am\u00f3 a la Iglesia\u00bb (<i>Ef<\/i>\u00a05, 25). Pero tambi\u00e9n fuera de esta aplicaci\u00f3n especial al matrimonio, considera la vida cristiana en la perspectiva de una uni\u00f3n esponsal con Cristo: \u00abOs tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo\u00bb (<i>2<\/i>\u00a0<i>Co<\/i>\u00a011, 2).<\/p>\n<p>7. [\u2026]\u00a0Con el testimonio de su fidelidad a Cristo, los consagrados sostienen la fidelidad de los mismos esposos en el matrimonio. La tarea de brindar este apoyo est\u00e1 incluida en la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas sobre quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>19, 10-12): con ella el Maestro quiere mostrar que no es imposible observar la indisolubilidad del matrimonio -que acaba de anunciar-, como insinuaban sus disc\u00edpulos, porque hay personas que, con la ayuda de la gracia, viven fuera del matrimonio en una continencia perfecta.<\/p>\n<p>Por tanto, puede verse que el celibato consagrado y el matrimonio, lejos de oponerse entre s\u00ed, est\u00e1n unidos en el designio divino. Juntos est\u00e1n destinados a manifestar mejor la uni\u00f3n de Cristo y de la Iglesia.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_31-08-1994_Odres_nuevos\">Catequesis (31-08-1994): Odres nuevos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 31 de agosto de 1994.<\/p>\n<p>[&#8230;] La gracia que act\u00faa en los j\u00f3venes prepara un crecimiento para la Iglesia, tanto en extensi\u00f3n como en calidad. Con raz\u00f3n podemos hablar de\u00a0<i>Iglesia de los j\u00f3venes,<\/i>recordando que el Esp\u00edritu Santo renueva en todos\u00a0\u2015tambi\u00e9n en las personas mayores, si est\u00e1n abiertas y disponibles\u2015 la juventud de la gracia.<\/p>\n<p>2. Esa convicci\u00f3n est\u00e1 relacionada con la realidad de los or\u00edgenes de la Iglesia. Jes\u00fas empez\u00f3 su ministerio y su obra de fundaci\u00f3n de la Iglesia cuando ten\u00eda alrededor de treinta a\u00f1os. Para dar vida a la Iglesia, eligi\u00f3 a algunas personas que, por lo menos en parte, eran j\u00f3venes. Con su ayuda, quer\u00eda inaugurar un tiempo nuevo, dar un viraje a la historia de la salvaci\u00f3n. Los eligi\u00f3 y los form\u00f3 con un esp\u00edritu que podr\u00edamos llamar juvenil, enunciando el principio de que &#8220;nadie echa vino nuevo en odres viejos&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a02, 22), met\u00e1fora de la vida nueva que viene de lo eterno y se une al deseo de cambio y de novedad, caracter\u00edstico de los j\u00f3venes. Tambi\u00e9n el car\u00e1cter radical de la entrega a una causa, t\u00edpico de la edad juvenil, deb\u00eda estar presente en esas personas a las que Jes\u00fas eligi\u00f3 como sus futuros ap\u00f3stoles. Podemos deducirlo de su conversaci\u00f3n con el joven rico, que, sin embargo, no tuvo la valent\u00eda de aceptar su propuesta (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>10, 17-22), y de la sucesiva valoraci\u00f3n que hizo Pedro (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>10, 28).<\/p>\n<p>La Iglesia naci\u00f3 de esos impulsos de juventud provenientes del Esp\u00edritu Santo, que viv\u00eda en Cristo, y que \u00c9l comunic\u00f3 a sus disc\u00edpulos y Ap\u00f3stoles, y luego a las comunidades que ellos congregaron desde los d\u00edas de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_11-12-1991_Esposo_crucificado\">Catequesis (11-12-1991): Esposo crucificado<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 11 de diciembre de 1991.<\/p>\n<p>[&#8230;] 3. Jes\u00fas de Nazaret es, pues, introducido en medio de su pueblo como el Esposo que hab\u00eda sido anunciado por los profetas. Lo confirma \u00e9l mismo cuando, a la pregunta de los disc\u00edpulos de Juan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9&#8230; tus disc\u00edpulos no ayunan?\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>2, 18), responde: \u00ab\u00bfPueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el esposo est\u00e1 con ellos? Mientras tengan consigo al esposo no pueden ayunar. D\u00edas vendr\u00e1n en que les ser\u00e1 arrebatado el esposo; entonces ayunar\u00e1n, en aquel d\u00eda\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>2, 19-20). Con esta respuesta, Jes\u00fas da a entender que el anuncio de los profetas sobre el Dios-Esposo, sobre \u00abel Redentor, el Santo de Israel\u00bb, encuentra en \u00e9l mismo su cumplimiento. \u00c9l revela su conciencia del hecho de ser Esposo entre sus disc\u00edpulos, aunque al final \u00ables ser\u00e1 arrebatado\u00bb. Es una conciencia de mesianidad y de la cruz en la que realizar\u00e1 su sacrificio en obediencia al Padre, como anunciaron los profetas (cf.\u00a0<i>Is\u00a0<\/i>42, 1-9; 49, 1-7; 50, 4-11; 52, 13-53, 12).<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_05-10-1988_Esposo_que_se_entrega\">Catequesis (05-10-1988): Esposo que se entrega<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 5 de octubre de 1988.<\/p>\n<p class=\"st1\">La conciencia que Cristo ten\u00eda de su vocaci\u00f3n al sacrificio redentor<\/p>\n<p>[&#8230;] los Evangelios nos presentan otros momentos y palabras, de los que resulta la orientaci\u00f3n de la conciencia de Jes\u00fas hacia la muerte sacrificial. Pi\u00e9nsese en aquella imagen de los amigos del esposo, sus disc\u00edpulos, que no deb\u00edan &#8220;ayunar&#8221; mientras el Esposo est\u00e1 con ellos: &#8220;<i>D\u00edas vendr\u00e1n<\/i>\u00a0en que\u00a0<i>les ser\u00e1 arrebatado el Esposo<\/i>\u00a0\u2015prosigue Jes\u00fas\u2015 y en aquel d\u00eda ayunar\u00e1n&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a02, 20). Es una alusi\u00f3n significativa que deja traslucir el estado de conciencia de Cristo.<\/p>\n<p>Resulta adem\u00e1s, de los Evangelios que Jes\u00fas nunca acept\u00f3 ning\u00fan pensamiento o discurso que pudiera dejar vislumbrar la esperanza del \u00e9xito terreno de su obra. Los &#8220;signos&#8221; divinos que ofrec\u00eda, los milagros que obraba, pod\u00edan crear un terreno propicio para tal expectativa. Pero Jes\u00fas no dud\u00f3 en desmentir toda intenci\u00f3n, disipar toda ilusi\u00f3n al respecto, porque sab\u00eda que su <i>misi\u00f3n mesi\u00e1nica no pod\u00eda realizarse de otra forma que mediante el sacrificio.<\/i><\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Angelus_26-02-2006_Alegria_y_ayuno\">\u00c1ngelus (26-02-2006): Alegr\u00eda y ayuno<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Plaza de San Pedro, 26 de febrero de 2006.<\/p>\n<p>[La p\u00e1gina evang\u00e9lica de hoy] narra que, mientras Jes\u00fas se encontraba a la mesa en casa de Lev\u00ed, el publicano, los fariseos y los seguidores de Juan Bautista le preguntaron por qu\u00e9 sus disc\u00edpulos no ayunaban como ellos. Jes\u00fas les respondi\u00f3 que los invitados a la boda no pueden ayunar mientras el novio est\u00e1 con ellos; ya ayunar\u00e1n cuando se lleven al novio (cf. Mc 2, 18-20). Al decir esto, Cristo revela su identidad de Mes\u00edas, Novio de Israel, que vino para la boda con su pueblo. Los que lo reconocen y lo acogen con fe est\u00e1n de fiesta. Pero deber\u00e1 ser rechazado y asesinado precisamente por los suyos:  en aquel momento, durante su pasi\u00f3n y muerte, llegar\u00e1 la hora del luto y del ayuno. <\/p>\n<h2><span id=\"Compendio_del_Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\"><em>Compendio del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">158. \u00bfPor qu\u00e9 llamamos a la Iglesia esposa de Cristo?<\/p>\n<p>CCE 796 &#8211; CCE 808<\/p>\n<p>Llamamos a la Iglesia esposa de Cristo porque el mismo Se\u00f1or se defini\u00f3 a s\u00ed mismo como \u00abel esposo\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a02, 19), que ama a la Iglesia uni\u00e9ndola a s\u00ed con una Alianza eterna. Cristo se ha entregado por ella para purificarla con su sangre, \u00absantificarla\u00bb (<i>Ef<\/i>\u00a05, 26) y hacerla Madre fecunda de todos los hijos de Dios. Mientras el t\u00e9rmino \u00abcuerpo\u00bb manifiesta la unidad de la \u00abcabeza\u00bb con los miembros, el t\u00e9rmino \u00abesposa\u00bb acent\u00faa la distinci\u00f3n de ambos en la relaci\u00f3n personal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>18 Como los disc\u00edpulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan y los disc\u00edpulos de los fariseos ayunan. \u00bfPor qu\u00e9 los tuyos no?\u00bb. 19 Jes\u00fas les contesta: \u00ab\u00bfEs que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo est\u00e1 con ellos? 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