{"id":41375,"date":"2016-10-07T23:30:24","date_gmt":"2016-10-08T04:30:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-2-23-28-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-sabado\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:24","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:24","slug":"mc-2-23-28-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-sabado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-2-23-28-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-sabado\/","title":{"rendered":"Mc 2, 23-28: Jes\u00fas en Galilea: discusi\u00f3n sobre el S\u00e1bado"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">23<\/span> Sucedi\u00f3 que un s\u00e1bado atravesaba \u00e9l un sembrado, y sus disc\u00edpulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Los fariseos le preguntan: \u00abMira, \u00bfpor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb. <span class=\"versiculo\">25<\/span> \u00c9l les responde: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus hombres se vieron faltos y con hambre, <span class=\"versiculo\">26<\/span> c\u00f3mo entr\u00f3 en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comi\u00f3 de los panes de la proposici\u00f3n, que solo est\u00e1 permitido comer a los sacerdotes, y se los dio tambi\u00e9n a quienes estaban con \u00e9l?\u00bb. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Y les dec\u00eda: \u00abEl s\u00e1bado se hizo para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado; 28 as\u00ed que el Hijo del hombre es se\u00f1or tambi\u00e9n del s\u00e1bado\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_113\">Beda, in Marcum, 1,13<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23-26. <\/span>Leemos en lo que sigue que eran muchos los que iban y ven\u00edan, y no ten\u00edan ni tiempo para comer, y por tanto ten\u00edan hambre como hombres que eran.<\/p>\n<p>No hay ninguna contradicci\u00f3n en esto, puesto que cuando lleg\u00f3 David y, pidiendo los panes comi\u00f3, estaban all\u00ed ambos: Abimelech, pr\u00edncipe de los sacerdotes, y Abiatar su hijo. Muerto Abimelech por Sa\u00fal, huy\u00f3 Abiatar con David, y fue su compa\u00f1ero durante su destierro. Despu\u00e9s, reinando David, recibi\u00f3 la investidura de sumo sacerdote. Y como fue mucho mejor que su padre, se hizo digno en vida de que el Se\u00f1or lo hiciese sumo sacerdote.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27-28. <\/span><span class=\"ct\">&#8220;Y a\u00f1adi\u00f3les: El s\u00e1bado se hizo para el hombre&#8230;&#8221;<\/span> El cuidado que merece la salud y la vida del hombre es mayor que la observancia del s\u00e1bado. As\u00ed es que est\u00e1 mandado guardar el s\u00e1bado, pero, si hay necesidad, no debe considerarse reo al que lo quebrante; por esta raz\u00f3n no estaba prohibido circuncidar en ese d\u00eda, porque era necesario hacerlo. Por lo mismo los macabeos peleaban en s\u00e1bado. Por eso los disc\u00edpulos que ten\u00edan hambre pod\u00edan hacer, obligados por esta necesidad, lo que estaba prohibido por la ley; as\u00ed como no habr\u00eda raz\u00f3n hoy para considerar culpable al enfermo que no ayunase. <span class=\"ct\">&#8220;En fin el Hijo del hombre<\/span> -contin\u00faa- <span class=\"ct\">aun del s\u00e1bado es due\u00f1o&#8221;,<\/span> que es como si dijera: Si David, rey, es excusado por haber comido el pan de los sacerdotes, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s deber\u00e1 serlo el Hijo del hombre, verdadero Rey y Sacerdote y Se\u00f1or del s\u00e1bado, por haber permitido arrancar espigas en s\u00e1bado?<\/p>\n<p>En sentido m\u00edstico los disc\u00edpulos pasan por los campos sembrados, cuando los santos doctores, llenos de una piadosa solicitud, observan a los que han educado en la fe, y cuya hambre debemos interpretar por su deseo de salvar a los hombres. El arrancar las espigas es sacar al hombre de las intenciones mundanas; el refregarlas entre las manos es librar a la pureza del esp\u00edritu -con el ejemplo de las virtudes- de la concupiscencia de la carne, como de ciertas c\u00e1scaras. El comer los granos es incorporar a los miembros de la Iglesia al que se purifica de sus vicios por la palabra de la predicaci\u00f3n. Y con raz\u00f3n, adelant\u00e1ndose hacia su maestro los disc\u00edpulos recuerdan haber hecho esto, porque es necesario que la palabra del que ense\u00f1a preceda, y as\u00ed se ilustra el coraz\u00f3n del oyente: siguiendo a la gracia de la visita superior de arriba. Y est\u00e1 bien que sea en s\u00e1bado, porque los mismos maestros trabajan predicando por la esperanza del futuro descanso, y amonestan a sus oyentes a que trabajen por el descanso eterno.<\/p>\n<p>Los que se deleitan meditando en las pl\u00e1ticas sagradas marchan tambi\u00e9n por los sembrados con el Se\u00f1or: tienen hambre, cuando desean hallar en ellas el pan de vida. Y esto en s\u00e1bado cuando el descanso es un gozo para el hombre libre de pensamientos turbulentos. Restriegan las espigas y las limpian de las c\u00e1scaras hasta poder comerlas, cuando llegan leyendo y meditando los testimonios de las Escrituras, las discuten hasta encontrar en ellas la m\u00e9dula del amor: alimento del esp\u00edritu desagradable a los necios, pero aprobado por el Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo_Crisostomo_Vict_Ant_e_Cat_in_Marc\">Pseudo Cris\u00f3stomo Vict. Ant. e Cat in Marc<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23-24. <\/span>Los disc\u00edpulos de Cristo, libres de lo aparente y unidos a la verdad, no guardan la fiesta del s\u00e1bado, entendido como mero formalismo legal por apariencia. <span class=\"ct\">&#8220;En otra ocasi\u00f3n, caminando el Se\u00f1or&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>El Se\u00f1or libra a sus disc\u00edpulos de esta acusaci\u00f3n, con el ejemplo de David, el cual falt\u00f3 a la ley alguna vez comiendo de lo destinado a los sacerdotes. <span class=\"ct\">&#8220;Y El les respondi\u00f3: \u00bfNo hab\u00e9is vosotros jam\u00e1s le\u00eddo lo que hizo David?&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">28. <\/span>El se llama Se\u00f1or del s\u00e1bado e Hijo del hombre, cuando, siendo verdaderamente Hijo de Dios, se digna llamarse Hijo del hombre por amor nuestro. La ley no obliga al legislador ni al rey, si\u00e9ndole permitido al rey m\u00e1s que lo que prescriben las leyes que han sido dictadas para los que las necesitan, no para los que est\u00e1n sobre ellas.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo\">San Juan Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23-24. <\/span>Hambrientos, pues, com\u00edan frugalmente por necesidad y no por gula. Sin embargo, los escribas, dados a la apariencia y a la sombra, acusaban a los disc\u00edpulos de obrar mal. <span class=\"ct\">&#8220;Sobre lo cual,<\/span> contin\u00faa, <span class=\"ct\">le dec\u00edan los fariseos: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no es l\u00edcito?&#8221;<\/span>.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_opere_monach_cap_22\">San Agust\u00edn de opere monach. cap. 22<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23-24. <\/span>Se ordenaba al pueblo de Israel por la ley escrita que no se considerase ladr\u00f3n en sus campos sino al que quisiera llevarse algo consigo, y que se dejara ir libre y sin castigo al que no tocase m\u00e1s que lo que comiera. As\u00ed los jud\u00edos acusaron a los disc\u00edpulos del Se\u00f1or diciendo que hab\u00edan quebrantado la fiesta del s\u00e1bado, y no porque hubieran cometido un hurto comiendo las espigas.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>Huyendo David de Sa\u00fal, fue a casa del Pr\u00edncipe de los sacerdotes, comi\u00f3 de los panes de proposici\u00f3n, y cogi\u00f3 la espada de Goliat, ofrendas todas hechas a Dios (1Sam 21). Pero preguntan algunos c\u00f3mo el Evangelista llama ahora Abiatar al pr\u00edncipe de los sacerdotes, cuando en el libro de los Reyes se le llama Abimelech (ver comentario de Beda 23-26).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo-2\">San Juan Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Reposo_y_santidad\">Homil\u00eda: Reposo y santidad.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre el Evangelio de Mateo, n. 39.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Hijo del hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mc 2, 28).<\/p>\n<p>El s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado&#8230; A los principios la ley del s\u00e1bado era \u00fatil en muchas y graves cosas. As\u00ed, por ejemplo, hac\u00eda que los hombres fueran mansos y humanos con sus parientes, les ense\u00f1aba la providencia de Dios, la creaci\u00f3n&#8230; Si cuando puso Dios la ley del s\u00e1bado les hubiera dicho: haced obras buenas el s\u00e1bado y no obr\u00e9is la maldad, el pueblo no habr\u00eda guardado esa ley. Por tal motivo, lo ved\u00f3 todo y dijo: Nada har\u00e9is. Y ni aun as\u00ed se mantuvieron en el orden.<\/p>\n<p>Cuando Dios puso la ley del s\u00e1bado, oscuramente dio a entender que su deseo era solamente que se abstuvieran de lo malo. Dijo: No har\u00e9is obra alguna fuera de lo tocante a aderezar lo que cada cual haya de comer. En cambio, en el templo se hac\u00edan todas las obras con mayor empe\u00f1o y doble trabajo. De este modo, mediante la sombra les iba descubriendo la verdad (cf Col 2,17).<\/p>\n<p>Preguntar\u00e1s: entonces \u00bftoda aquella ganancia la suprimi\u00f3 Cristo? De ninguna manera. Por el contrario, en gran manera la aument\u00f3&#8230; no conven\u00eda tampoco ya por ese medio conocer que Dios es el creador de todas las cosas; ni ser as\u00ed educados para la mansedumbre los que eran llamados a imitar la benignidad de Dios. Pues dijo Cristo: Sed misericordiosos como vuestro Padre celestial. Ni conven\u00eda que celebraran s\u00f3lo un d\u00eda festivo aquellos a quienes se ordenaba tener como festivos todos los d\u00edas de la vida. Porque dice: Celebremos, pues, la festividad, no con la levadura vieja, no con la levadura de la malicia y la maldad, sino con los \u00e1zimos de la pureza y la verdad. No les conviene ya acercarse al arca y al altar de oro a quienes tienen habitando consigo al Se\u00f1or de todos; al que para todo le hablan y le consultan por medio de la oraci\u00f3n, el sacrificio, las Escrituras, las limosnas; al que llevan dentro de s\u00ed.<\/p>\n<h2><span id=\"Afraates\">Afraates<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Disertacion_El_sabado_que_Dios_quiere\">Disertaci\u00f3n: El s\u00e1bado que Dios quiere.<\/span><\/h3>\n<h2><span id=\"Disertaciones_n_13_1-213\">Disertaciones, n. 13, 1-2.13.<\/span><\/h2>\n<p class=\"st1\">\u00abJesucristo es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mc 2, 28).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, por medio de Mois\u00e9s, su servidor pidi\u00f3 a los hijos de Israel que observaran el s\u00e1bado. Les dijo: \u00abTrabajar\u00e1s durante seis d\u00edas pero el d\u00eda s\u00e9ptimo es el s\u00e1bado, un d\u00eda de reposo dedicado al Se\u00f1or tu Dios\u00bb (Ex 20,9)&#8230; Y les advirti\u00f3: \u00abDescansar\u00e1s t\u00fa, tu esclavo, tu esclava, tus bueyes y tu asno\u00bb. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abIgualmente descansar\u00e1n el mercenario y el extranjero y todo animal que trabaja a tu servicio\u00bb (Ex 23,12)&#8230; El s\u00e1bado no ha sido impuesto como una prueba, una opci\u00f3n entre la vida y la muerte, entre la justicia y el pecado igual que los dem\u00e1s preceptos seg\u00fan los cuales el hombre puede escoger entre la vida y la muerte. No, el s\u00e1bado es el d\u00eda que se ha dado al pueblo para su descanso, no s\u00f3lo el de los hombres sino tambi\u00e9n el de los animales&#8230;<\/p>\n<p>Escucha ahora, pues, cual es el s\u00e1bado que Dios quiere. Isa\u00edas lo ha dicho: \u00abDad descanso a los abatidos\u00bb (28,12). Y en otra parte: \u00abLos que observan el s\u00e1bado sin profanarlo, se ver\u00e1n reconfortados por mi alianza y son los que escogen lo que a m\u00ed me place\u00bb (56,4)&#8230; El s\u00e1bado no hace ning\u00fan provecho a los malvados, los asesinos, los ladrones. Pero los que escogen hacer lo que Dios quiere y alejan de sus manos el hacer el mal, Dios habita en ellos y hace su morada en ellos, tal como lo dice su palabra: \u00abHabitar\u00e9 en ellos y caminar\u00e9 junto a ellos\u00bb (Lv 26,12; 2Co 6,16)&#8230; Nosotros, pues, guardemos fielmente el s\u00e1bado de Dios, es decir, lo que es grato a su coraz\u00f3n. As\u00ed entraremos en el s\u00e1bado del gran descanso, el s\u00e1bado del cielo y de la tierra en el que toda criatura descansar\u00e1.<\/p>\n<h2><span id=\"Balduino_de_Ford_obispo\">Balduino de Ford, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Felicidad_verdadera\">Escritos: Felicidad verdadera.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">El sacramento del altar, 3, 2.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl s\u00e1bado se hizo para el hombre\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>La felicidad verdadera consiste en el santo reposo y la santa saciedad de los cuales el s\u00e1bado y el man\u00e1 son s\u00edmbolos. El Se\u00f1or, despu\u00e9s de haber dado el s\u00e1bado y el man\u00e1 a su pueblo, con el descanso y el alimento que prefiguraban la verdadera dicha que dar\u00e1 a los que le obedecen, les reprocha su desobediencia que puede hacerles perder los bienes m\u00e1s deseables: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo rechazar\u00e9is guardar mis mandamientos y mi Ley?\u00bb (Ex 16,28)&#8230; Despu\u00e9s de esta pregunta del Se\u00f1or, Mois\u00e9s invita a sus hermanos a considerar los beneficios de Dios: \u00abFijaos en que el Se\u00f1or os ha dado el s\u00e1bado y doble porci\u00f3n del man\u00e1 el sexto d\u00eda para que consint\u00e1is en servirle\u00bb. Esta advertencia significa que Dios dar\u00e1 a sus elegidos el descanso por su trabajo, y las consolaciones de la vida presente y de la vida futura. <\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, en este pasaje se nos sugieren dos formas de vida: la vida activa, en la que es preciso trabajar ahora, y la vida contemplativa por la cual se trabaja, en la cual nos emplearemos \u00fanicamente en la contemplaci\u00f3n de Dios. La vida contemplativa, aunque sobre todo pertenece al mundo venidero, debe, sin embargo, estar representada en esta vida por el santo descanso del s\u00e1bado. Refiri\u00e9ndose a este descanso Mois\u00e9s a\u00f1ade: \u00abQue cada uno se quede en su casa; nadie debe salir el s\u00e1bado\u00bb. Dicho de otra manera: Que cada uno descanse en su casa y el s\u00e1bado no salga para ninguna clase de trabajo. Esto no ense\u00f1a que en el tiempo de la  contemplaci\u00f3n debemos permanecer en casa, no salir a trav\u00e9s de deseos prohibidos, sino recoger toda nuestra intenci\u00f3n \u00abpor la pureza de coraz\u00f3n\u00bb [como dice san Benito] para pensar en solo Dios y amarle solo a \u00e9l.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Elredo_de_Rievaulx\">San Elredo de Rievaulx<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Reposar_en_la_paz_de_nuestra_conciencia\">Escritos: Reposar en la paz de nuestra conciencia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Espejo de la caridad, III, 3,4,6.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Cuando el hombre se aleja de la barah\u00fanda exterior, se recoge en el secreto de su coraz\u00f3n, cierra la puerta a la multitud de vanidades ruidosas, cuando se aparta de sus tesoros, cuando ya no queda en \u00e9l nada agitado o desordenado, cuando sus afanes cesan, nada le constri\u00f1e, al contrario: cuando todo en el hombre es serenidad, armon\u00eda, paz, tranquilidad, y cuando todos sus peque\u00f1os pensamientos, palabras y acciones sonr\u00eden como se sonr\u00ede al padre de familia que est\u00e1 reunida en paz, entonces nace en su coraz\u00f3n, de repente, una maravillosa seguridad. De esta seguridad viene un gozo extraordinario, y de este gozo brota un canto de alegr\u00eda que se convierte en alabanza de Dios tanto m\u00e1s ferviente cuanto m\u00e1s conciencia se tiene que todo bien nos viene dado de parte de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la gozosa celebraci\u00f3n del s\u00e1bado que viene precedida de los seis d\u00edas en que se realizan las obras. Primero hay que sudar en el cumplimiento de nuestras tareas y obras buenas para luego poder reposar  en la paz de nuestra conciencia&#8230; En este s\u00e1bado el alma gusta \u201ccu\u00e1n bueno es Jes\u00fas\u201d(cf Sal 33).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II\">San Juan Pablo II<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Dies_Domini_La_observancia_del_sabado\">Dies Domini: La observancia del s\u00e1bado.<\/span><\/h3>\n<h3><span id=\"Carta_apostolica_Dies_Domini_31-05-1998_n_596365\">Carta apost\u00f3lica Dies Domini (31-05-1998), n. 59.63.65.<\/span><\/h3>\n<p>59. Este aspecto festivo del domingo cristiano pone de relieve de modo especial la dimensi\u00f3n de la observancia del s\u00e1bado veterotestamentario. En el d\u00eda del Se\u00f1or, que el Antiguo Testamento vincula a la creaci\u00f3n (cf.\u00a0<i>Gn<\/i>\u00a02, 1-3;\u00a0<i>Ex<\/i>\u00a020, 8-11) y del \u00c9xodo (cf.\u00a0<i>Dt<\/i>\u00a05, 12-15), el cristiano est\u00e1 llamado a anunciar la nueva creaci\u00f3n y la nueva alianza realizadas en el misterio pascual de Cristo. La celebraci\u00f3n de la creaci\u00f3n, lejos de ser anulada, es profundizada en una visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica, o sea, a la luz del designio divino de \u00ab hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que est\u00e1 en los cielos y lo que est\u00e1 en la tierra \u00bb (<i>Ef<\/i>\u00a01,10). A su vez, se da pleno sentido tambi\u00e9n al memorial de la liberaci\u00f3n llevada a cabo en el \u00c9xodo, que se convierte en memorial de la redenci\u00f3n universal realizada por Cristo muerto y resucitado. El domingo, pues, m\u00e1s que una \u00ab sustituci\u00f3n \u00bb del s\u00e1bado, es su realizaci\u00f3n perfecta, y en cierto modo su expansi\u00f3n y su expresi\u00f3n m\u00e1s plena, en el camino de la historia de la salvaci\u00f3n, que tiene su culmen en Cristo.<\/p>\n<p>63. Cristo vino a realizar un nuevo \u00ab \u00e9xodo \u00bb, a dar la libertad a los oprimidos. El obr\u00f3 muchas curaciones el d\u00eda de s\u00e1bado (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a012,9-14 y paralelos), ciertamente no para violar el d\u00eda del Se\u00f1or, sino para realizar su pleno significado: \u00ab El s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado \u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a02, 27). Oponi\u00e9ndose a la interpretaci\u00f3n demasiado legalista de algunos contempor\u00e1neos suyos, y desarrollando el aut\u00e9ntico sentido del s\u00e1bado b\u00edblico, Jes\u00fas, \u00ab Se\u00f1or del s\u00e1bado \u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a02,28), orienta la observancia de este d\u00eda hacia su car\u00e1cter liberador, junto con la salvaguardia de los derechos de Dios y de los derechos del hombre. As\u00ed se entiende por qu\u00e9 los cristianos, anunciadores de la liberaci\u00f3n realizada por la sangre de Cristo, se sintieran autorizados a trasladar el sentido del s\u00e1bado al d\u00eda de la resurrecci\u00f3n. En efecto, la Pascua de Cristo ha liberado al hombre de una esclavitud mucho m\u00e1s radical de la que pesaba sobre un pueblo oprimido: la esclavitud del pecado, que aleja al hombre de Dios, lo aleja de s\u00ed mismo y de los dem\u00e1s, poniendo siempre en la historia nuevas semillas de maldad y de violencia.<\/p>\n<p>65. Por otra parte, la relaci\u00f3n entre el d\u00eda del Se\u00f1or y el d\u00eda de descanso en la sociedad civil tiene una importancia y un significado que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la perspectiva propiamente cristiana. En efecto, la alternancia entre trabajo y descanso, propia de la naturaleza humana, es querida por Dios mismo, como se deduce del pasaje de la creaci\u00f3n en el Libro del G\u00e9nesis (cf. 2,2-3;\u00a0<i>Ex<\/i>20,8-11): el descanso es una cosa \u00ab sagrada \u00bb, siendo para el hombre la condici\u00f3n para liberarse de la serie, a veces excesivamente absorbente, de los compromisos terrenos y tomar conciencia de que todo es obra de Dios. El poder prodigioso que Dios da al hombre sobre la creaci\u00f3n correr\u00eda el peligro de hacerle olvidar que Dios es el Creador, del cual depende todo. En nuestra \u00e9poca es mucho m\u00e1s urgente este reconocimiento, pues la ciencia y la t\u00e9cnica han extendido incre\u00edblemente el poder que el hombre ejerce por medio de su trabajo.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_14-10-1987_Autoridad_divina\">Catequesis (14-10-1987): Autoridad divina.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 14 de octubre de 1987.<\/p>\n<p>10. Finalmente hay que recordar la respuesta que dio Jes\u00fas a los fariseos que reprobaban a sus disc\u00edpulos el que arrancasen las espigas de los campos llenos de grano para com\u00e9rselas en d\u00eda de s\u00e1bado, violando as\u00ed la Ley mosaica. Primero Jes\u00fas les cita el ejemplo de David y de sus compa\u00f1eros, que no dudaron en comer los \u201cpanes de la proposici\u00f3n\u201d para quitarse el hambre, y el de los sacerdotes que el d\u00eda de s\u00e1bado no observan la ley del descanso porque desempe\u00f1an las funciones en el templo. Despu\u00e9s concluye con dos afirmaciones perentorias, inauditas para los fariseos: \u201cPues yo os digo, que lo que hay aqu\u00ed es\u00a0<i>m\u00e1s grande que el templo<\/i>&#8230;\u201d; y \u201cEl Hijo del Hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>12, 6, 8; cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a02, 27-28). Son declaraciones que revelan con toda claridad la conciencia que Jes\u00fas ten\u00eda de su autoridad divina. El que se definiera \u201ccomo superior al templo\u201d era una alusi\u00f3n bastante clara a su trascendencia divina. Y proclamarse \u201cse\u00f1or del s\u00e1bado\u201d, o sea, de una Ley dada por Dios mismo a Israel, era la proclamaci\u00f3n abierta de la propia autoridad como cabeza del reino mesi\u00e1nico y promulgador de la nueva Ley. No se trataba, pues, de simples derogaciones de la Ley mosaica, admitidas tambi\u00e9n por los rabinos en casos muy restringidos, sino de una reintegraci\u00f3n, de un complemento y de una renovaci\u00f3n que Jes\u00fas enuncia como inacabables: \u201cEl cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>24, 35). Lo que viene de Dios es eterno, como eterno es Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Leon_XIII_papa\">Le\u00f3n XIII, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Rerum_novarum_No_es_licito_violar_la_dignidad_humana\">Rerum novarum: No es l\u00edcito violar la dignidad humana.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta Enc\u00edclica \u00abRerum novarum\u00bb, n. 32<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abRecuerda el d\u00eda del s\u00e1bado para santificarlo\u00bb (Ex 20,8)<\/p>\n<p>La vida del cuerpo siendo tan valiosa y apreciada no es el fin \u00faltimo de nuestra existencia. Es un camino y medio para llegar, por el conocimiento de la verdad y del amor al bien, a la perfecci\u00f3n de la vida del alma. Es el alma que lleva impresa la imagen y semejanza de Dios. En ella reside esta soberan\u00eda del hombre que le fue concedido cuando recibi\u00f3 el mandato de someter la naturaleza inferior y de poner a su servicio la tierra y los mares (cf Gn 1,28)&#8230; En este sentido, todos los hombres son iguales. No ha diferencia alguna entre ricos y pobres, amos y siervos, gobernantes y s\u00fabditos: \u201cTodos sirven al mismo Se\u00f1or\u201d (cf Rm 10,12).<\/p>\n<p>A nadie le est\u00e1 permitido violar impunemente la dignidad humana, de la que Dios mismo dispone con gran reverencia; ni ponerle trabas en la marcha hacia su perfeccionamiento, que lleva a la sempiterna vida de los cielos&#8230;<\/p>\n<p>De ah\u00ed se desprende la necesidad del reposo y la interrupci\u00f3n del trabajo en el d\u00eda del Se\u00f1or. El descanso, por otra parte, no debe entenderse como un tiempo dedicado a la ociosidad est\u00e9ril y menos como una holgazaner\u00eda que provoca vicios y malgasta los salarios, antes bien como un tiempo de reposo santificado por la religi\u00f3n&#8230;Esta es la caracter\u00edstica y la raz\u00f3n de este descanso del s\u00e9ptimo d\u00eda, prescrito por Dios en uno de los principales art\u00edculos de su ley: \u201cRecuerda el d\u00eda del s\u00e1bado para santificarlo\u201d (Ex 20,8). El mismo Dios dio ejemplo de este reposo cuando descans\u00f3 despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del hombre: \u201c&#8230;y ces\u00f3 en el d\u00eda s\u00e9ptimo de toda la labor que hiciera\u201d (Gn 2,2).<\/p>\n<p>[&#8230;] De igual manera hay muchas cosas en el obrero que se han de tutelar con la protecci\u00f3n del Estado, y, en primer lugar, los bienes del alma, puesto que la vida mortal, aunque buena y deseable, no es, con todo, el fin \u00faltimo para que hemos sido creados, sino tan s\u00f3lo el camino y el instrumento para perfeccionar la vida del alma con el conocimiento de la verdad y el amor del bien. El alma es la que lleva impresa la imagen y semejanza de Dios (Gn 1,26), en la que reside aquel poder mediante el cual se mand\u00f3 al hombre que dominara sobre las criaturas inferiores y sometiera a su beneficio a las tierras todas y los mares. \u00abLlenad la tierra y sometedla, y dominad a los peces del mar y a las aves del cielo y a todos los animales que se mueven sobre la tierra\u00bb (Gn 1,28). En esto son todos los hombres iguales, y nada hay que determine diferencias entre los ricos y los pobres, entre los se\u00f1ores y los operarios, entre los gobernantes y los particulares, \u00abpues uno mismo es el Se\u00f1or todos\u00bb (Rom. 10).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se deduce la necesidad de interrumpir las obras y trabajos durante los d\u00edas festivos. Nadie, sin embargo, deber\u00e1 entenderlo como el disfrute de una m\u00e1s larga holganza inoperante, ni menos a\u00fan como una ociosidad, como muchos desean, engendradora de vicios y fomentadora de derroches de dinero, sino justamente del descanso consagrado por la religi\u00f3n&#8230; Este es, principalmente, el car\u00e1cter y \u00e9sta la causa del descanso de los d\u00edas festivos, que Dios sancion\u00f3 ya en el Viejo Testamento con una ley especial: \u00abAcu\u00e9rdate de santificar el s\u00e1bado\u00bb (Ex 20,8), ense\u00f1\u00e1ndolo, adem\u00e1s, con el ejemplo de aquel arcano descanso despu\u00e9s de haber creado al hombre: \u00abDescans\u00f3 el s\u00e9ptimo d\u00eda de toda la obra que hab\u00eda realizado\u00bb (Gn 2, 2)<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sacramentum_caritatis_El_dueno_del_sabado\">Sacramentum caritatis: El due\u00f1o del s\u00e1bado.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Sacramentum caritatis n. 72.74.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl s\u00e1bado se ha hecho para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>\u00abIuxta dominicam viventes\u00bb \u2013 Vivir seg\u00fan el domingo<\/p>\n<p>72. Esta novedad radical que la Eucarist\u00eda introduce en la vida del hombre ha estado presente en la conciencia cristiana desde el principio. Los fieles percibieron en seguida el influjo profundo que la Celebraci\u00f3n eucar\u00edstica ejerc\u00eda sobre su estilo de vida. San Ignacio de Antioqu\u00eda expresaba esta verdad definiendo a los cristianos como \u00ab los que han llegado a la nueva esperanza \u00bb, y los presentaba como los que viven \u00ab seg\u00fan el domingo \u00bb (<i>iuxta dominicam viventes<\/i>).<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html#_ftn204\" name=\"_ftnref204\">[204]<\/a>\u00a0Esta f\u00f3rmula del gran m\u00e1rtir antioqueno pone claramente de relieve la relaci\u00f3n entre la realidad eucar\u00edstica y la vida cristiana en su cotidianidad. La costumbre caracter\u00edstica de los cristianos de reunirse el primer d\u00eda despu\u00e9s del s\u00e1bado para celebrar la resurrecci\u00f3n de Cristo \u2014seg\u00fan el relato de san Justino m\u00e1rtir<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html#_ftn205\" name=\"_ftnref205\">[205]<\/a>\u2014 es el hecho que define tambi\u00e9n la forma de la existencia renovada por el encuentro con Cristo. La f\u00f3rmula de san Ignacio \u2014\u00ab vivir seg\u00fan el domingo \u00bb\u2014 subraya tambi\u00e9n el valor paradigm\u00e1tico que este d\u00eda santo posee con respecto a cualquier otro d\u00eda de la semana. En efecto, su diferencia no est\u00e1 simplemente en dejar las actividades habituales, como una especie de par\u00e9ntesis dentro del ritmo normal de los d\u00edas. Los cristianos siempre han vivido este d\u00eda como el primero de la semana, porque en \u00e9l se hace memoria de la radical novedad tra\u00edda por Cristo. As\u00ed pues, el domingo es el d\u00eda en que el cristiano encuentra aquella forma eucar\u00edstica de su existencia que est\u00e1 llamado a vivir constantemente. \u00ab Vivir seg\u00fan el domingo \u00bb quiere decir vivir conscientes de la liberaci\u00f3n tra\u00edda por Cristo y desarrollar la propia vida como ofrenda de s\u00ed mismos a Dios, para que su victoria se manifieste plenamente a todos los hombres a trav\u00e9s de una conducta renovada \u00edntimamente.<\/p>\n<p>Es particularmente urgente a nuestra \u00e9poca recordar que el domingo, el D\u00eda del Se\u00f1or, es tambi\u00e9n d\u00eda de descanso en lo que se refiere al trabajo. Deseamos vivamente que esto sea reconocido como tal por la sociedad civil, de manera que sea posible estar libre de las actividades del trabajo sin estar, por otra parte, penalizado. En efecto, los cristianos, en relaci\u00f3n con el significado del s\u00e1bado en la tradici\u00f3n jud\u00eda, siempre han visto igualmente en el D\u00eda del Se\u00f1or, el d\u00eda de descanso del trabajo cotidiano. <\/p>\n<p>Esto tiene un sentido preciso, constituyendo una relativizaci\u00f3n del trabajo, el cual est\u00e1 ordenado al hombre: el trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo. Es f\u00e1cil, pues, comprender la protecci\u00f3n que de ello se desprende para el mismo hombre, que as\u00ed se emancipa de una posible forma de esclavitud. Tal como he tenido ocasi\u00f3n de afirmar, \u201cel trabajo es de primera importancia para la realizaci\u00f3n del hombre y para el desarrollo de la sociedad, y por eso es conveniente que sea siempre organizado y llevado a cabo dentro del pleno respeto a la dignidad humana y al servicio del bien com\u00fan. Es importante, al mismo tiempo, que el hombre no se deje dominar por el trabajo, que no haga de \u00e9l un \u00eddolo, con la pretensi\u00f3n de encontrar en \u00e9l el sentido \u00faltimo y definitivo de la vida\u201d. Es en el d\u00eda consagrado a Dios que el hombre comprende el sentido de su existencia as\u00ed como de su trabajo.<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\" align=\"left\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html#_ftnref204\" name=\"_ftn204\">[204]<\/a><i>\u00a0A los Magnesios,<\/i>\u00a09,1-2:<i>\u00a0PG\u00a0<\/i>5, 670.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html#_ftnref205\" name=\"_ftn205\">[205]<\/a>\u00a0Cf.<i>\u00a0I Apolog\u00eda\u00a0<\/i>67, 1-6; 66:<i>\u00a0PG<\/i>\u00a06, 430 s. 427. 430.<\/p>\n<h2><span id=\"Compendio_del_Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica_n_450-454\">Compendio del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 450-454<\/span><\/h2>\n<p><b>TERCER MANDAMIENTO: SANTIFICAR\u00c1S LAS FIESTAS<\/b><\/p>\n<p><b>450. \u00bfPor qu\u00e9 Dios \u00abha bendecido el d\u00eda del s\u00e1bado y lo ha declarado sagrado\u00bb (<i>Ex<\/i>20,11)?<\/b><br \/>\nCCE: 2168-2172; 2189<\/p>\n<p>Dios ha bendecido el s\u00e1bado y lo ha declarado sagrado, porque en este d\u00eda se hace memoria del\u00a0<i>descanso de Dios<\/i>\u00a0el s\u00e9ptimo d\u00eda de la creaci\u00f3n, as\u00ed como de la liberaci\u00f3n de Israel de la esclavitud de Egipto y de la Alianza que Dios hizo con su pueblo.<\/p>\n<p><b>451. \u00bfC\u00f3mo se comporta Jes\u00fas en relaci\u00f3n con el s\u00e1bado?<\/b><br \/>\nCCE: 2173<\/p>\n<p>Jes\u00fas reconoce la santidad del s\u00e1bado, y con su autoridad divina le da la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica: \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a02, 27).<\/p>\n<p><b>452. \u00bfPor qu\u00e9 motivo, para los cristianos, el s\u00e1bado ha sido sustituido por el domingo?<\/b><br \/>\nCCE: 2174-2176; 2190-2191<\/p>\n<p>Para los cristianos, el s\u00e1bado ha sido sustituido por el domingo, porque \u00e9ste es el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo. Como \u00abprimer d\u00eda de la semana\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a016, 2), recuerda la primera Creaci\u00f3n; como \u00aboctavo d\u00eda\u00bb, que sigue al s\u00e1bado, significa la nueva Creaci\u00f3n inaugurada con la Resurrecci\u00f3n de Cristo. Es considerado, as\u00ed, por los cristianos como el primero de todos los d\u00edas y de todas las fiestas:\u00a0<i>el d\u00eda del Se\u00f1or<\/i>, en el que Jes\u00fas, con su Pascua, lleva a cumplimiento la verdad espiritual del s\u00e1bado jud\u00edo y anuncia el descanso eterno del hombre en Dios.<\/p>\n<p><b>453. \u00bfC\u00f3mo se santifica el domingo?<\/b><br \/>\nCCE: 2177-2185 ;2192-2193<\/p>\n<p>Los cristianos santifican el domingo y las dem\u00e1s fiestas de precepto participando en la Eucarist\u00eda del Se\u00f1or y absteni\u00e9ndose de las actividades que les impidan rendir culto a Dios, o perturben la alegr\u00eda propia del d\u00eda del Se\u00f1or o el descanso necesario del alma y del cuerpo. Se permiten las actividades relacionadas con las necesidades familiares o los servicios de gran utilidad social, siempre que no introduzcan h\u00e1bitos perjudiciales a la santificaci\u00f3n del domingo, a la vida de familia y a la salud.<\/p>\n<p><b>454. \u00bfPor qu\u00e9 es importante reconocer civilmente el domingo como d\u00eda festivo?<\/b><br \/>\nCCE: 2186-2188; 2194-2195<\/p>\n<p>Es importante que el domingo sea reconocido civilmente como d\u00eda festivo, a fin de que todos tengan la posibilidad real de disfrutar del suficiente descanso y del tiempo libre que les permitan cuidar la vida religiosa, familiar, cultural y social; de disponer de tiempo propicio para la meditaci\u00f3n, la reflexi\u00f3n, el silencio y el estudio, y de dedicarse a hacer el bien, en particular en favor de los enfermos y de los ancianos.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica_n_2168-2173\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 2168-2173<\/span><\/h2>\n<p><b>EL TERCER MANDAMIENTO<\/b><\/p>\n<p class=\"citaI\">\u00abRecuerda el d\u00eda del s\u00e1bado para santificarlo. Seis d\u00edas trabajar\u00e1s y har\u00e1s todos tus trabajos, pero el d\u00eda s\u00e9ptimo es d\u00eda de descanso para el Se\u00f1or, tu Dios. No har\u00e1s ning\u00fan trabajo\u00bb (<i>Ex<\/i>\u00a020, 8-10; cf\u00a0<i>Dt<\/i>\u00a05, 12-15).<\/p>\n<p>\u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado. De suerte que el Hijo del hombre tambi\u00e9n es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a02, 27-28).<\/p>\n<p><b>I. El d\u00eda del s\u00e1bado<\/b><\/p>\n<p><b>2168<\/b>\u00a0El tercer mandamiento del Dec\u00e1logo proclama la santidad del s\u00e1bado: \u201cEl d\u00eda s\u00e9ptimo ser\u00e1 d\u00eda de descanso completo, consagrado al Se\u00f1or\u201d (<i>Ex<\/i>\u00a031, 15).<\/p>\n<p><b>2169<\/b>\u00a0La Escritura hace a este prop\u00f3sito\u00a0<i>memoria de la creaci\u00f3n<\/i>: \u201cPues en seis d\u00edas hizo el Se\u00f1or el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el s\u00e9ptimo descans\u00f3; por eso bendijo el Se\u00f1or el d\u00eda del s\u00e1bado y lo hizo sagrado\u201d (<i>Ex<\/i>\u00a020, 11).<\/p>\n<p><b>2170<\/b>\u00a0La Escritura ve tambi\u00e9n en el d\u00eda del Se\u00f1or un\u00a0<i>memorial de la liberaci\u00f3n de Israel<\/i>\u00a0de la esclavitud de Egipto: \u201cAcu\u00e9rdate de que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y de que el Se\u00f1or tu Dios te sac\u00f3 de all\u00ed con mano fuerte y tenso brazo; por eso el Se\u00f1or tu Dios te ha mandado guardar el d\u00eda del s\u00e1bado\u201d (<i>Dt<\/i>\u00a05, 15).<\/p>\n<p><b>2171<\/b>\u00a0Dios confi\u00f3 a Israel el s\u00e1bado para que lo guardara\u00a0<i>como signo de la alianza<\/i>inquebrantable (cf\u00a0<i>Ex<\/i>\u00a031, 16). El s\u00e1bado es para el Se\u00f1or, santamente reservado a la alabanza de Dios, de su obra de creaci\u00f3n y de sus acciones salv\u00edficas en favor de Israel.<\/p>\n<p><b>2172<\/b>\u00a0La acci\u00f3n de Dios es el modelo de la acci\u00f3n humana. Si Dios \u201ctom\u00f3 respiro\u201d el d\u00eda s\u00e9ptimo (<i>Ex<\/i>\u00a031, 17), tambi\u00e9n el hombre debe \u201cdescansar\u201d y hacer que los dem\u00e1s, sobre todo los pobres, \u201crecobren aliento\u201d (<i>Ex<\/i>\u00a023, 12). El s\u00e1bado interrumpe los trabajos cotidianos y concede un respiro. Es un d\u00eda de protesta contra las servidumbres del trabajo y el culto al dinero (cf\u00a0<i>Ne<\/i>13, 15-22;\u00a0<i>2Cro<\/i>\u00a036, 21).<\/p>\n<p><b>2173<\/b>\u00a0El Evangelio relata numerosos incidentes en que Jes\u00fas fue acusado de quebrantar la ley del s\u00e1bado. Pero Jes\u00fas nunca falta a la santidad de este d\u00eda (cf\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a01, 21;\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a09, 16), sino que con autoridad da la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica de esta ley: \u201cEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a02, 27). Con compasi\u00f3n, Cristo proclama que \u201ces l\u00edcito en s\u00e1bado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a03, 4). El s\u00e1bado es el d\u00eda del Se\u00f1or de las misericordias y del honor de Dios (cf\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a012, 5;\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a07, 23). \u201cEl Hijo del hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a02, 28).<\/p>\n<h2><span id=\"Joseph_Ratzinger_Benedicto_XVI\">Joseph Ratzinger (Benedicto XVI)<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Jesus_de_Nazaret_I_La_disputa_sobre_el_sabado\">Jes\u00fas de Nazaret I: La disputa sobre el s\u00e1bado<\/span><\/h3>\n<p>Sigamos el di\u00e1logo de Neusner<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>, el jud\u00edo creyente, con Jes\u00fas y comencemos con el s\u00e1bado, cuya observancia escrupulosa es para Israel la expresi\u00f3n central de su existencia como vida en la Alianza con Dios. Incluso quien lee los Evangelios superficialmente sabe que el debate sobre lo que es o no propio del s\u00e1bado est\u00e1 en el centro del contraste de Jes\u00fas con el pueblo de Israel de su tiempo. La interpretaci\u00f3n habitual dice que Jes\u00fas acab\u00f3 con una pr\u00e1ctica legalista restrictiva introduciendo en su lugar una visi\u00f3n m\u00e1s generosa y liberal, que abr\u00eda las puertas a una forma de actuar razonable, adaptada a cada situaci\u00f3n. Como prueba se utiliza la frase: <b>\u00abEl s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb<\/b> (Mc 2, 27), y que muestra una visi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica de toda la realidad, de la cual resultar\u00eda obvia una interpretaci\u00f3n \u00abliberal\u00bb de los mandamientos. As\u00ed, precisamente del conflicto en torno al s\u00e1bado, se ha sacado la imagen del Jes\u00fas liberal. Su cr\u00edtica al juda\u00edsmo de su tiempo ser\u00eda la cr\u00edtica del hombre de sentimientos liberales y razonables a un legalismo anquilosado, en el fondo hip\u00f3crita, que degradaba la religi\u00f3n a un sistema servil de preceptos a fin de cuentas poco razonables, que ser\u00edan un impedimento para el desarrollo de la actuaci\u00f3n del hombre y de su libertad. Es obvio que una concepci\u00f3n semejante no pod\u00eda generar una imagen muy atrayente del juda\u00edsmo; sin embargo, la cr\u00edtica moderna \u2014a partir de la Reforma\u2014 ha visto representado en el catolicismo este elemento \u00abjud\u00edo\u00bb, as\u00ed concebido.<\/p>\n<p>En cualquier caso, aqu\u00ed se plantea la cuesti\u00f3n de Jes\u00fas \u2014qui\u00e9n era realmente y qu\u00e9 es lo que de verdad quer\u00eda\u2014 y tambi\u00e9n toda la cuesti\u00f3n sobre juda\u00edsmo y el cristianismo: \u00bffue Jes\u00fas en realidad un rabino liberal, un precursor del liberalismo cristiano? \u00bfEs el Cristo de la fe y, por consiguiente, toda la fe de la Iglesia, un gran error?<\/p>\n<p>Con sorprendente rapidez, Neusner deja a un lado este tipo de interpretaci\u00f3n; puede hacerlo porque pone al descubierto de un modo convincente el verdadero punto central de la controversia. Con respecto a la discusi\u00f3n con los disc\u00edpulos que arrancaban las espigas tan s\u00f3lo afirma: \u00abLo que me inquieta no es que los disc\u00edpulos incumplan el precepto de respetar el s\u00e1bado. Eso ser\u00eda irrelevante y pasar\u00eda por alto el n\u00facleo de la cuesti\u00f3n\u00bb (p. 69). Sin duda, cuando leemos la controversia sobre las curaciones en el s\u00e1bado, y los relatos sobre el dolor lleno de indignaci\u00f3n del Se\u00f1or por la dureza de coraz\u00f3n de los partidarios de la interpretaci\u00f3n dominante del s\u00e1bado, podemos ver que en estos conflictos est\u00e1n en juego las preguntas m\u00e1s profundas sobre el hombre y el modo correcto de honrar a Dios. Por tanto, tampoco este aspecto del conflicto es algo simplemente \u00abtrivial\u00bb. Pero Neusner tiene raz\u00f3n cuando ve el n\u00facleo de la controversia en la respuesta de Jes\u00fas a quien le reprochaba que los disc\u00edpulos recogieran las espigas en s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas defiende el modo con el cual sus disc\u00edpulos sacian su hambre, primero con la referencia a David, que con sus compa\u00f1eros comi\u00f3 en la casa del Se\u00f1or los panes de la ofrenda \u00abque ni a \u00e9l ni a los suyos les estaba permitido comer, sino s\u00f3lo a los sacerdotes\u00bb. Luego a\u00f1ade: \u00ab\u00bfY no hab\u00e9is le\u00eddo en la Ley que los sacerdotes pueden violar el s\u00e1bado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s grande que el templo. Si comprendierais lo que significa &#8220;quiero misericordia y no sacrificio&#8221; (cf. Os 6, 6; 1 S 15, 22), no condenar\u00edais a los que no tienen culpa. Porque el hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mt 12, 4-8). Neusner a\u00f1ade: \u00ab\u00c9l [Jes\u00fas] y sus disc\u00edpulos pueden hacer en s\u00e1bado lo que hacen, porque se han puesto en el lugar de los sacerdotes en el templo: el lugar sagrado se ha trasladado. Ahora est\u00e1 en el c\u00edrculo del maestro con sus disc\u00edpulos\u00bb (p. 68s).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed nos tenemos que detener un momento para ver lo que significaba el s\u00e1bado para Israel y entender as\u00ed lo que est\u00e1 en juego en esta disputa. En el relato de la creaci\u00f3n, se dice que Dios descans\u00f3 el s\u00e9ptimo d\u00eda. \u00abEn ese d\u00eda celebramos la creaci\u00f3n\u00bb, deduce Neusner con raz\u00f3n (p. 59). Y contin\u00faa: \u00abNo trabajar en s\u00e1bado significa algo m\u00e1s que cumplir escrupulosamente un rito. Es un modo de imitar a Dios\u00bb (p. 60). Por tanto, del s\u00e1bado forma parte no s\u00f3lo el aspecto negativo de no realizar actividades externas, sino tambi\u00e9n lo positivo del \u00abdescanso\u00bb, que implica adem\u00e1s una dimensi\u00f3n espacial: \u00abPara respetar el s\u00e1bado hay que quedarse en casa. No basta con abstenerse de realizar cualquier tipo de trabajo, tambi\u00e9n hay que descansar, restablecer en un d\u00eda de la semana el c\u00edrculo de la familia y el hogar, cada uno en su casa y en su sitio\u00bb (p. 66). El s\u00e1bado no es s\u00f3lo un asunto de religiosidad individual, sino el n\u00facleo de un orden social: \u00abEse d\u00eda convierte al Israel eterno en lo que es, en el pueblo que, al igual que Dios despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, descansa al s\u00e9ptimo d\u00eda de su creaci\u00f3n\u00bb (p. 59).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed podr\u00edamos reflexionar sobre lo saludable que ser\u00eda tambi\u00e9n para nuestra sociedad actual que las familias pasaran un d\u00eda juntas, que la casa se convirtiera en hogar y realizaci\u00f3n de la comuni\u00f3n en el descanso de Dios. Pero dejemos esta idea de momento y sigamos en el di\u00e1logo entre Jes\u00fas e Israel, que es tambi\u00e9n inevitablemente un di\u00e1logo entre Jes\u00fas y nosotros, as\u00ed como nuestro di\u00e1logo con el pueblo jud\u00edo de hoy.<\/p>\n<p>El tema del \u00abdescanso\u00bb como elemento constitutivo del s\u00e1bado permite a Neusner ponerse en relaci\u00f3n con el grito de j\u00fabilo de Jes\u00fas, que en el Evangelio de Mateo precede a la narraci\u00f3n de la recogida de espigas por parte de los disc\u00edpulos. Es el llamado grito de j\u00fabilo mesi\u00e1nico, que comienza: \u00abTe doy gracias, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla&#8230;\u00bb (Mt 11,25 -3 0). En nuestra interpretaci\u00f3n habitual, \u00e9stos aparecen como dos textos evang\u00e9licos muy diferentes entre s\u00ed: uno habla de la divinidad de Jes\u00fas, el otro de la disputa en torno al s\u00e1bado. Neusner deja claro que ambos textos est\u00e1n estrechamente relacionados, pues en los dos casos se trata del misterio de Jes\u00fas, del \u00abHijo del hombre\u00bb, del \u00abHijo\u00bb por excelencia.<\/p>\n<p>Las frases inmediatamente precedentes a la narraci\u00f3n sobre el s\u00e1bado son: \u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados y yo os aliviar\u00e9. Cargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera\u00bb (Mt 11,28-30). Generalmente estas palabras son interpretadas desde la idea del Jes\u00fas liberal, es decir, desde un punto de vista moralista: la interpretaci\u00f3n liberal de la Ley que hace Jes\u00fas facilita la vida frente al \u00ablegalismo jud\u00edo\u00bb. Sin embargo, en la pr\u00e1ctica, esta lectura no resulta muy convincente, pues seguir a Jes\u00fas no resulta c\u00f3modo, y adem\u00e1s Jes\u00fas nunca dijo nada parecido. \u00bfPero entonces qu\u00e9?<\/p>\n<p>Neusner nos muestra que no se trata de una forma de moralismo, sino de un texto de alto contenido teol\u00f3gico, o dig\u00e1moslo con mayor exactitud, de un texto cristol\u00f3gico. A trav\u00e9s del tema del descanso, y el que est\u00e1 relacionado con el de la fatiga y la opresi\u00f3n, el texto se conecta con la cuesti\u00f3n del s\u00e1bado. El descanso del que se trata ahora tiene que ver con Jes\u00fas. Las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el s\u00e1bado aparecen ahora en perfecta consonancia con este grito de j\u00fabilo y con las palabras del Hijo del hombre como se\u00f1or del s\u00e1bado. Neusner resume del siguiente modo el contenido de toda la cuesti\u00f3n: \u00abMi yugo es ligero, yo os doy descanso. El Hijo del hombre es el verdadero se\u00f1or del s\u00e1bado. Pues el Hijo del hombre es ahora el s\u00e1bado de Israel; es nuestro modo de comportarnos como Dios\u00bb (p. 72).<\/p>\n<p>Ahora Neusner puede decir con m\u00e1s claridad que antes: \u00ab\u00a1No es de extra\u00f1ar, por tanto, que el Hijo del hombre sea se\u00f1or del s\u00e1bado! No es porque haya interpretado de un modo liberal las restricciones del s\u00e1bado&#8230; Jes\u00fas no fue simplemente un rabino reformador que quer\u00eda hacer la vida &#8220;m\u00e1s f\u00e1cil&#8221; a los hombres&#8230; No, aqu\u00ed no se trata de aligerar una carga&#8230; Est\u00e1 en juego la reivindicaci\u00f3n de autoridad por parte de Jes\u00fas.\u00bb (p. 71). \u00abAhora Jes\u00fas est\u00e1 en la monta\u00f1a y ocupa el lugar de la Tor\u00e1\u00bb (p. 73). El di\u00e1logo del jud\u00edo observante con Jes\u00fas llega aqu\u00ed al punto decisivo. Ahora, desde su exquisito respeto, el rabino no pregunta directamente a Jes\u00fas, sino que se dirige al disc\u00edpulo de Jes\u00fas: \u00ab&#8221;\u00bfEs realmente cierto que tu maestro, el Hijo del hombre, es el se\u00f1or del s\u00e1bado?&#8221;. Y como lo hac\u00eda antes, vuelvo a preguntar: &#8220;Tu maestro \u00bfes Dios?&#8221;\u00bb (p. 74).<\/p>\n<p>Con ello se pone al descubierto el aut\u00e9ntico n\u00facleo del conflicto. Jes\u00fas se ve a s\u00ed mismo como la Tor\u00e1, como la palabra de Dios en persona. El grandioso Pr\u00f3logo del Evangelio de Juan \u2014\u00abEn el principio ya exist\u00eda la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios\u00bb\u2014 no dice otra cosa que lo que dice el Jes\u00fas del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y el Jes\u00fas de los Evangelios sin\u00f3pticos. El Jes\u00fas del cuarto Evangelio y el Jes\u00fas de los Evangelios sin\u00f3pticos es la misma e id\u00e9ntica persona: el verdadero Jes\u00fas \u00abhist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n<p>El n\u00facleo de las disputas sobre el s\u00e1bado es la cuesti\u00f3n sobre el Hijo del hombre, la cuesti\u00f3n referente a Jesucristo mismo. Volvemos a ver cu\u00e1nto se equivocaban Harnack y la ex\u00e9gesis liberal que le sigui\u00f3 con la idea de que en el Evangelio de Jes\u00fas no tiene cabida el Hijo, no tiene cabida Cristo: en realidad, \u00c9l es siempre su centro.<\/p>\n<p>Pero ahora tenemos que fijarnos en otro aspecto de la cuesti\u00f3n que encontraremos m\u00e1s claramente al tratar el cuarto mandamiento: lo que al rabino Neusner le inquieta del mensaje de Jes\u00fas sobre el s\u00e1bado no es s\u00f3lo la centralidad de Jes\u00fas mismo; la expone claramente pero, con todo, no es eso lo que objeta, sino sus consecuencias para la vida concreta de Israel: el s\u00e1bado pierde su gran funci\u00f3n social. Es uno de los elementos primordiales que mantienen unido al pueblo de Israel como tal. El hacer de Jes\u00fas el centro rompe esta estructura sacra y pone en peligro un elemento esencial para la cohesi\u00f3n del pueblo.<\/p>\n<p>La reivindicaci\u00f3n de Jes\u00fas comporta que la comunidad de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es el nuevo Israel. \u00bfAcaso no debe inquietar esto a quien lleva en el coraz\u00f3n al \u00abIsrael eterno\u00bb? Tambi\u00e9n se encuentra relacionada con la cuesti\u00f3n sobre la pretensi\u00f3n de Jes\u00fas de ser \u00c9l mismo la Tor\u00e1 y el templo en persona, el tema de Israel, la cuesti\u00f3n de la comunidad viva del pueblo, en el cual se realiza la palabra de Dios. Neusner ha destacado precisamente este segundo aspecto en la parte m\u00e1s extensa de su libro, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora se plantea tambi\u00e9n para el cristiano la siguiente cuesti\u00f3n: \u00bfera justo poner en peligro la gran funci\u00f3n social del s\u00e1bado, romper el orden sacro de Israel en favor de una comunidad de disc\u00edpulos que s\u00f3lo se pueden definir, por as\u00ed decirlo, a partir de la figura de Jes\u00fas? Esta cuesti\u00f3n se podr\u00eda y se puede aclarar s\u00f3lo en la comunidad de disc\u00edpulos que se ha ido formando: la Iglesia. Pero no podemos seguir aqu\u00ed su desarrollo. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas \u00abel primer d\u00eda de la semana\u00bb hizo que, para los cristianos, ese \u00abprimer d\u00eda\u00bb \u2014el comienzo de la creaci\u00f3n\u2014 se convirtiera en el \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb, en el cual confluyeron por s\u00ed mismos \u2014mediante la comuni\u00f3n de la mesa con Jes\u00fas\u2014 los elementos esenciales del s\u00e1bado veterotestamentario.<\/p>\n<p>Que en el curso de este proceso la Iglesia haya asumido as\u00ed de modo nuevo la funci\u00f3n social del s\u00e1bado \u2014orientada siempre al \u00abHijo del hombre\u00bb\u2014 se vio claramente cuando Constantino, en su reforma jur\u00eddica de inspiraci\u00f3n cristiana, asoci\u00f3 tambi\u00e9n a este d\u00eda algunas libertades para los esclavos e introdujo as\u00ed en el sistema legal basado en principios cristianos el d\u00eda del Se\u00f1or como el d\u00eda de la libertad y el descanso. A m\u00ed me parece sumamente preocupante que los modernos liturgistas quieran dejar de nuevo a un lado esta funci\u00f3n social del domingo, que est\u00e1 en continuidad con la Tor\u00e1 de Israel, consider\u00e1ndola una desviaci\u00f3n de Constantino. Pero aqu\u00ed se plantea todo el problema de las relaciones entre fe y orden social, entre fe y pol\u00edtica. A esto prestaremos atenci\u00f3n en el pr\u00f3ximo par\u00e1grafo.<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\" align=\"left\">Notas<\/p>\n<p class='textoNota'><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1] <\/a>Jacob Neusner es un erudito jud\u00edo que escribi\u00f3 el libro titulado <i>A Rabbi Talks with Jes\u00fas<\/i> [Un rabino habla con Jes\u00fas]. Este libro es citado por el Joseph Ratzinger en su libro <i>Jes\u00fas de Nazaret<\/i>.<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Retorno_a_los_origenes\">Serm\u00f3n: Retorno a los or\u00edgenes.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sermones de Cuaresma 1981.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl s\u00e1bado est\u00e1 hecho para los hombres\u00bb (Mc 2,27).<\/p>\n<p>En el relato de la creaci\u00f3n, el s\u00e1bado se describe como el d\u00eda en que, en libertad y adoraci\u00f3n, el hombre participa de la libertad, del reposo y de la paz de Dios. Celebrar el s\u00e1bado es celebrar la alianza. Esto significa un retorno a los or\u00edgenes, la eliminaci\u00f3n de las impurezas que nuestras actividades m\u00faltiples han dejado en nuestro interior. Quiere decir ponerse en marcha hacia el mundo nuevo donde no habr\u00e1 ya esclavos ni amos sino \u00fanicamente hijos de Dios libres, ponerse en marcha hacia un mundo en el que el hombre, los animales y la tierra participar\u00e1n conjuntamente y como hermanos en la paz y en la libertad de Dios&#8230;<\/p>\n<p>Pero el hombre ha rechazado el reposo, el descanso que ven\u00eda de Dios, la adoraci\u00f3n con su paz y su libertad y, por fin, se ha sometido a la acci\u00f3n. Ha esclavizado al mundo con su actividad y se ha hecho esclavo \u00e9l mismo. Por esto, Dios dio al hombre el s\u00e1bado que aquel hab\u00eda rechazado. Al rechazar el hombre el ciclo de la libertad y del reposo que vienen de Dios, se alej\u00f3 de su condici\u00f3n de imagen de Dios pisando as\u00ed la dignidad del mundo. Por esto hac\u00eda falta arrancar al hombre de su esclavitud que le ten\u00eda atado a su propio trabajo. Por esto, Dios quiso que el hombre reencontrara su autenticidad, liber\u00e1ndolo del domino de la acci\u00f3n. \u201cNo preferir nada al servicio de Dios\u201d, dec\u00eda San Benito. En primer lugar, la adoraci\u00f3n, la libertad y el reposo que viene de Dios. As\u00ed, y s\u00f3lo as\u00ed, el hombre puede vivir verdaderamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 Sucedi\u00f3 que un s\u00e1bado atravesaba \u00e9l un sembrado, y sus disc\u00edpulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. 24 Los fariseos le preguntan: \u00abMira, \u00bfpor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb. 25 \u00c9l les responde: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus hombres se vieron faltos y con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-2-23-28-jesus-en-galilea-discusion-sobre-el-sabado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 2, 23-28: Jes\u00fas en Galilea: discusi\u00f3n sobre el S\u00e1bado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}