{"id":41376,"date":"2016-10-07T23:30:25","date_gmt":"2016-10-08T04:30:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-1-6-jesus-en-galilea-curacion-del-hombre-de-la-mano-paralizada\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:25","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:25","slug":"mc-3-1-6-jesus-en-galilea-curacion-del-hombre-de-la-mano-paralizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-1-6-jesus-en-galilea-curacion-del-hombre-de-la-mano-paralizada\/","title":{"rendered":"Mc 3, 1-6: Jes\u00fas en Galilea: Curaci\u00f3n del hombre de la mano paralizada"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Entr\u00f3 otra vez en la sinagoga y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano paralizada. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Lo estaban observando, para ver si lo curaba en s\u00e1bado y acusarlo. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Entonces le dice al hombre que ten\u00eda la mano paralizada: \u00abLev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en medio\u00bb. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Y a ellos les pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 permitido en s\u00e1bado?, \u00bfhacer lo bueno o lo malo?, \u00bfsalvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?\u00bb. Ellos callaban. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su coraz\u00f3n, dice al hombre: \u00abExtiende la mano\u00bb. La extendi\u00f3 y su mano qued\u00f3 restablecida. <span class=\"versiculo\">6<\/span> En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con \u00e9l. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1a. <\/span>Despu\u00e9s de haber refutado a los jud\u00edos, que hab\u00edan acusado a los disc\u00edpulos de haber restregado las espigas en s\u00e1bado, con el ejemplo de David, obra un milagro en s\u00e1bado para conducirlos m\u00e1s a la verdad, manifestando que si es una obra caritativa hacer milagros en s\u00e1bado por la salud de los hombres, no es malo el hacer en igual d\u00eda lo que es necesario al cuerpo. Dice por tanto: <span class=\"ct\">&#8220;Otra vez en s\u00e1bado entr\u00f3 Jes\u00fas en la sinagoga&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">1b. <\/span>&#8230;tiene seca su mano derecha el que no hace lo que es recto; porque desde que nuestra mano se emplea en obras prohibidas se seca para las buenas. Pero se restablecer\u00e1 otra vez cuando vuelva a la virtud. Por esto dice el Se\u00f1or: Lev\u00e1ntate (esto es, del pecado) y ponte en medio y no se extender\u00e1 a las obras peque\u00f1as ni a las superfluas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6. <\/span>Se llamaba herodianos a los soldados del rey Herodes. Hab\u00eda surgido, pues, una nueva herej\u00eda que sosten\u00eda que Herodes era Cristo. La profec\u00eda de Jacob (G\u00e9n 49) declaraba que cuando faltasen los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 entonces el Cristo vendr\u00eda; y como en tiempo de Herodes no hab\u00eda ning\u00fan pr\u00edncipe de los jud\u00edos y era \u00e9l solo por consiguiente el que reinaba, y era extranjero, juzgaron que era el mismo Cristo; y de aqu\u00ed naci\u00f3 la herej\u00eda. Estos, pues, unidos con los fariseos, intentaban matar a Cristo.<\/p>\n<p>Los herodianos, esto es, los hombres carnales son los que quieren matar a Cristo (Herodes se interpreta cosa de piel). Los que salen de su patria, es decir, de sus h\u00e1bitos carnales son los que siguen a Cristo y son curados sus males que son los pecados que vulneran la conciencia. Porque Jes\u00fas en nosotros es la raz\u00f3n que ordena que nuestra barca, o el cuerpo, se ponga a su servicio para que el torbellino de los hechos no sofoque a la raz\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_1_14-15\">Beda, in Marcum, 1, 14-15<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1. <\/span>Despu\u00e9s que el Se\u00f1or excus\u00f3 con un ejemplo irrefutable la transgresi\u00f3n del s\u00e1bado, de que acusaban a sus disc\u00edpulos, intentan ahora calumniarle a El mismo: se preparan para acusarlo de trasgresi\u00f3n legal si cura en s\u00e1bado, y de cruel o inhumano si no cura.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3. <\/span><span class=\"ct\">&#8220;Y d\u00edjole al hombre que ten\u00eda seca la mano: Ponte en medio&#8221;<\/span>. Considerado m\u00edsticamente, este hombre que ten\u00eda la mano seca representa al g\u00e9nero humano infecundo para el bien, pero curado por la misericordia de Dios. Su diestra se hab\u00eda secado en nuestro primer padre, cuando cogi\u00f3 el fruto del \u00e1rbol vedado, y fue curado con el jugo de las buenas obras por la gracia del Redentor cuando tendi\u00f3 sus manos inocentes al \u00e1rbol de la cruz. Y con raz\u00f3n se presentaba seca la mano en la sinagoga, porque donde es mayor el don de ciencia es m\u00e1s grave el peligro de falta inexcusable.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4. <\/span>Y previniendo la calumnia que hab\u00edan preparado los jud\u00edos, los reprende porque con su mala interpretaci\u00f3n violaban los preceptos de la ley. <span class=\"ct\">&#8220;Y a ellos les dice: \u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer bien o mal?&#8221;<\/span> Los interroga de este modo, porque juzgaban que ni aun las buenas obras deb\u00edan hacerse en s\u00e1bado, siendo as\u00ed que la ley mandaba abstenerse de las malas, seg\u00fan estas palabras: &#8220;No har\u00e9is obra servil en este d\u00eda&#8221; (Lev 23,7), esto es, el pecado. Porque el que comete pecado, es siervo del pecado. Esta pregunta: &#8220;hacer bien o mal&#8221; (Jn 8,34), es igual a la que a\u00f1ade luego: &#8220;salvar o perder su alma&#8221;. Es decir, curar o no al hombre entero. No porque Dios, sumo bien, pueda ser autor de perdici\u00f3n para nosotros, sino porque, seg\u00fan costumbre de la Escritura, el no salvar al hombre es perderlo. Mas si alguno se pregunta por qu\u00e9 el Se\u00f1or habla de la salvaci\u00f3n del alma cuando va a curar el cuerpo, tenga presente que el alma, a tenor de las Escrituras, se pone por el hombre, como si se dijera: \u00e9stas son las almas que salieron del muslo de Jacob; o que hac\u00eda aquellos milagros por la salud del alma, o que la misma cura de la mano significaba la del alma (Ex 1,5).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5-6. <\/span>Los fariseos, reputando como un crimen el que a la voz del Se\u00f1or se hubiese extendido sana la mano que estaba seca, celebraron consejo para hacer morir al Salvador; por lo que dice: <span class=\"ct\">&#8220;Pero los fariseos, saliendo de all\u00ed&#8230;&#8221;<\/span> Como si cada uno de ellos no hiciera mayores cosas en los s\u00e1bados, llevando sus comidas, presentando el c\u00e1liz y haciendo todo lo dem\u00e1s necesario para la vida. \u00bfSe pod\u00eda, pues, convencer de no trabajar en s\u00e1bado a Aquel que dijo y todo fue hecho en el acto?<\/p>\n<p>Llama herodianos a los servidores del Tetrarca Herodes, los cuales por el odio que su se\u00f1or ten\u00eda a San Juan, y tambi\u00e9n porque \u00e9ste anunciaba al Salvador, persegu\u00edan al Se\u00f1or con insidias y con el mismo odio.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homilia_in_Matthaeum_hom_41\">San Juan Cris\u00f3stomo, homilia in Matthaeum, hom. 41<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">3. <\/span>Hace que se ponga en medio para que teman, y vi\u00e9ndolo se compadezcan, y depongan su malicia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_consensu_evangelistarum_2_35\">San Agust\u00edn, de consensu evangelistarum, 2, 35<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">4. <\/span>Pero acaso se preguntar\u00e1, por qu\u00e9 San Mateo dice que los mismos interrogaron al Se\u00f1or si era l\u00edcito curar en s\u00e1bado, en tanto que San Marcos afirma que ellos fueron los preguntados por el Se\u00f1or en estos t\u00e9rminos: &#8220;\u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer bien o mal?&#8221; Se ha de entender, pues, que ellos fueron los que interrogaron primero al Se\u00f1or si era l\u00edcito curar en s\u00e1bado y que viendo el Se\u00f1or que su intenci\u00f3n era acusarlo, hizo venir en medio al que hab\u00eda de curar y pregunt\u00f3 lo que refieren San Marcos y San Lucas. Y entonces guardando ellos silencio, propuso la par\u00e1bola de la oveja y concluy\u00f3 diciendo que era l\u00edcito hacer el bien en s\u00e1bado.<br \/>\n&#8220;Mas ellos callaban&#8221;, contin\u00faa.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_Vict_Ant_e_Cat_in_Marc\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, Vict. Ant. e Cat in Marc<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">5. <\/span>Porque sab\u00edan que hab\u00eda de curarlo del todo. <span class=\"ct\">&#8220;Entonces Jes\u00fas, clavando en ellos sus ojos llenos de indignaci\u00f3n&#8221;.<\/span> El mirarlos con indignaci\u00f3n y entristecerse por su ceguedad conviene a la humanidad que se dign\u00f3 tomar por nosotros. Junta, pues, el milagro a la palabra y con ella sola cura al hombre. Prosigue: <span class=\"ct\">&#8220;Extendi\u00f3la, y qued\u00f3le perfectamente sana&#8221;.<\/span> Con todos estos hechos responde a las acusaciones lanzadas contra sus disc\u00edpulos y manifiesta que su vida existe sobre la ley.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Jeronimo\">Pseudo-Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">5b. <\/span>O bien: representa a los avaros que pudiendo dar, quieren recibir, robar y no dar. A ellos se les dice que <span class=\"citaB\">extiendan sus manos,<\/span> esto es, al que roba se le dice que no robe, sino que trabaje haciendo el bien con su mano para que tenga con qu\u00e9 socorrer a los indigentes (Ef 4).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Crisologo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Cris\u00f3logo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Paralisis_de_nuestros_miembros_y_de_nuestros_corazones\">Homil\u00eda: Par\u00e1lisis de nuestros miembros y de nuestros corazones.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre el misterio de la Encarnaci\u00f3n, 148: PL 52, 596.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abHab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano paralizada\u00bb (Mc 3,1).<\/p>\n<p>La encarnaci\u00f3n de Cristo no es normal, es milagrosa; no es conforme a la raz\u00f3n, sino seg\u00fan el poder divino; eso viene del Creador, no de la naturaleza; no es com\u00fan, es \u00fanica; es divina, no humana. No se ha realizado por necesidad, sino por poder\u2026 Ha sido un misterio de fe, para renovar y salvar al hombre. Aquel que sin haber nacido form\u00f3 al hombre del barro intacto (Gn 2,7), naciendo ha formado a un hombre a partir de un cuerpo intacto; la mano que se dign\u00f3 coger arcilla para crearnos, se ha dignado tambi\u00e9n coger nuestra carne para recrearnos\u2026<\/p>\n<p>Hombre, \u00bfpor qu\u00e9 te desprecias de tal manera, siendo as\u00ed que eres tan precioso para Dios? \u00bfPor qu\u00e9, cuando Dios te honra de tal manera, t\u00fa te deshonras hasta tal punto? \u00bfPor qu\u00e9 te interesa tanto saber como has sido hecho y no buscas en vistas a qu\u00e9 has sido hecho? \u00bfEs que toda esta morada del mundo que ves no ha sido hecha para ti?&#8230;<\/p>\n<p>Cristo tom\u00f3 carne humana para devolver toda su integridad a la naturaleza corrompida; asume la condici\u00f3n de ni\u00f1o, acepta ser alimentado, atraviesa las sucesivas edades con el fin de restaurar la edad \u00fanica, perfecta y duradera que \u00e9l mismo hab\u00eda creado. El lleva al hombre para que el hombre no pueda ya volver a caer. Al que hab\u00eda creado terrestre, lo vuelve celestial; a aquel a quien hab\u00eda dado un esp\u00edritu humano, le da la vida de un esp\u00edritu divino. Y es as\u00ed como lo eleva todo entero hasta Dios, a fin de no dejar en \u00e9l nada de lo que pertenece al pecado, a la muerte, al trabajo, al dolor, a la tierra. Esto es lo que nos trae nuestro Se\u00f1or Jesucristo el cual, siendo Dios, vive y reina con el Padre, en la unidad del Esp\u00edritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_de_Poitiers_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Hilario de Poitiers, obispo  y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Cristo_hace_todo_nuevo\">Tratado: Cristo hace todo nuevo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Tratado sobre el salmo 91,3: PL 9,495.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abExtendi\u00f3 su mano y qued\u00f3 restablecida\u00bb (Mc 3,5).<\/p>\n<p>El d\u00eda del s\u00e1bado nos obligaba a todos, sin excepci\u00f3n, a no realizar ning\u00fan trabajo y quedarnos en absoluta inactividad. \u00bfC\u00f3mo es que el Se\u00f1or ha podido prescindir del s\u00e1bado?&#8230; En verdad, grandes son las obras de Dios: gobierna cielos y tierra, provee de luz al sol y a los astros, hace crecer las plantas de la tierra, mantiene al hombre viviente&#8230; S\u00ed, todo existe y permanece en el cielo y en la tierra gracias a la voluntad de Dios Padre. Todo viene de Dios y todo existe en el Hijo. El es el primog\u00e9nito de todos y de todo. Por \u00e9l todo ha sido creado (Col 1,16-18). Y de su plenitud, seg\u00fan la iniciativa de su eterno poder, ha creado todas las cosas.<\/p>\n<p>De manera que si Cristo act\u00faa en todo, necesariamente es porque en \u00e9l act\u00faa el poder del Padre. Por esto, Cristo dice: \u201cMi Padre no cesa nunca de trabajar; por eso yo trabajo tambi\u00e9n en todo tiempo.\u201d (Jn 5,17) Porque todo lo que hace Cristo, Hijo de Dios habitado por el Padre, es obra del Padre. As\u00ed cada d\u00eda todo es creado por el Hijo, porque el Padre todo lo hace a trav\u00e9s del Hijo. As\u00ed pues, la acci\u00f3n de Cristo se realiza cada d\u00eda, y seg\u00fan mi parecer, los principios de la vida, las formas de los cuerpos, el desarrollo y el crecimiento de todo ser viviente manifiestan esta actividad creadora.<\/p>\n<h2><span id=\"Meliton_de_Sardes_obispo\">Melit\u00f3n de Sardes, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Ha_sido_llevado_a_la_muerte\">Homil\u00eda: Ha sido llevado a la muerte.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre la Pascua, 71-73.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAfligido por el endurecimiento de su coraz\u00f3n\u00bb (Mc 3,5).<\/p>\n<p>\u00c9l es el cordero sin voz, el cordero degollado, nacido de Mar\u00eda, la graciosa cordera. \u00c9l es el que ha sido sacado del reba\u00f1o y conducido a la muerte, muerto por la tarde, enterrado por la noche&#8230; para resucitar de entre los muertos y resucitar al hombre desde el fondo de su sepulcro.<\/p>\n<p>Ha sido, pues, llevado a la muerte, \u00bfD\u00f3nde? En el coraz\u00f3n de Jerusal\u00e9n. \u00bfPor qu\u00e9? Porque hab\u00eda curado a sus cojos, purificado a sus leprosos, devuelto la luz a sus ciegos, y resucitado a sus muertos (Lc 7, 22). Es por todo ello que ha sufrido. Est\u00e1 escrito en la Ley y en los profetas: \u00abMe pagan males por bienes; no me abandones, Se\u00f1or. No sab\u00eda los planes homicidas que contra m\u00ed planeaban: &#8216;arranqu\u00e9mosle de la tierra vital, porque su nombre nos es odioso&#8217;\u00bb (Sal 37, 21; cf Jr 11,9).<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 has cometido este crimen sin nombre? Has deshonrado al que te hab\u00eda honrado, humillado al que te hab\u00eda enaltecido, renegado del que te hab\u00eda reconocido, rechazado al que te hab\u00eda llamado, dado muerte al que te hab\u00eda vivificado&#8230; Era preciso que sufriera, pero no por ti. Era preciso que fuera humillado, pero no por ti. Era preciso que fuera juzgado, pero no por ti. Era preciso que fuera crucificado, pero no por tu mano. Estas son las palabras que hubieras tenido que gritar a Dios: \u00abOh Se\u00f1or, si es necesario que tu Hijo sufra, si esta es tu voluntad, que sufra, pero que no sea yo quien lo haga\u00bb.<\/p>\n<h3><span id=\"Homilia_Reconoces_a_Cristo\">Homil\u00eda: \u00bfReconoces a Cristo?<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre la Pascua, 82-90.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLos fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con \u00e9l\u00bb (Mc 3,6).<\/p>\n<p>No hab\u00e9is visto a Dios; no hab\u00e9is reconocido al Se\u00f1or; no hab\u00e9is reconocido que era \u00e9l, el Primog\u00e9nito de Dios, aquel que ha sido engendrado antes que la aurora (Sal 109,3) aquel que hace surgir la luz, que ha hecho brillar el d\u00eda separ\u00e1ndolo de las tinieblas, aquel que fij\u00f3 los fundamentos de la tierra, separando las aguas, desplegando el firmamento&#8230;, aquel que cre\u00f3 a los \u00e1ngeles en el cielo y, fijando sus moradas, aquel que ha modelado al hombre sobre la tierra. El escogi\u00f3 a Israel, lo condujo de Ad\u00e1n a No\u00e9, de No\u00e9 a Abrah\u00e1n, de Abrah\u00e1n a Isaac y Jacob y a los doce patriarcas. \u00c9l condujo a vuestros padres a Egipto, cuidando de ellos, protegi\u00e9ndolos y aliment\u00e1ndolos. El los ilumin\u00f3 por una columna de fuego y una nube espesa, que parti\u00f3 el mar rojo y los hizo pasar a pie enjuto. El los aliment\u00f3 con el man\u00e1 del cielo, les dio a beber agua de la roca, les dio la Ley y la tierra prometida, les envi\u00f3 a los profetas y les dio reyes. El es el que ha venido hasta vosotros, curando a los que sufren, resucitando a los muertos&#8230; Es \u00e9l que vosotros quer\u00e9is matar, a quien entreg\u00e1is por un precio de monedas&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00e9is reconocido los beneficios que \u00e9l os ha mostrado?&#8230; Reconoced ahora que ha restablecido la mano atrofiada. Reconoced a los ciegos de nacimiento que han sido iluminados por su palabra. Reconoced a los muertos que \u00e9l ha hecho levantar de la tumba despu\u00e9s de tres o cuatro d\u00edas. Sus dones para con vosotros no tienen ponderaci\u00f3n. Y vosotros&#8230;, le hab\u00e9is pagado con males los bienes, con aflicci\u00f3n la alegr\u00eda y con muerte la vida que \u00e9l os trae.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Enciclica_Dominum_et_Vivificantem_La_dureza_de_corazon\">Enc\u00edclica Dominum et Vivificantem: La dureza de coraz\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"st1\">\u00ab&#8230; Mir\u00e1ndoles con ira, apenado por la dureza de su coraz\u00f3n\u00bb (Mc 3,5)<\/p>\n<p class=\"st1\">\n<p class=\"rh\">SOBRE EL ESP\u00cdRITU SANTO\u00a0EN LA VIDA DE LA IGLESIA\u00a0Y DEL MUNDO.<br \/>\nPublicada del 18-05-1986<\/p>\n<p>47. La acci\u00f3n del Esp\u00edritu de la verdad, que tiende al salv\u00edfico \u00ab convencer en lo referente al pecado \u00bb, encuentra en el hombre que se halla en esta condici\u00f3n una resistencia interior, como una impermeabilidad de la conciencia, un estado de \u00e1nimo que podr\u00eda decirse consolidado en raz\u00f3n de una libre elecci\u00f3n: es lo que la Sagrada Escritura suele llamar \u00ab dureza de coraz\u00f3n \u00bb.\u00a0En nuestro tiempo a esta actitud de mente y coraz\u00f3n corresponde quiz\u00e1s\u00a0<i>la p\u00e9rdida del sentido\u00a0<\/i>del pecado, a la que dedica muchas p\u00e1ginas la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica\u00a0<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_02121984_reconciliatio-et-paenitentia_sp.html\">Reconciliatio et paenitentia<\/a>.<\/i><\/p>\n<p>Anteriormente el Papa P\u00edo XII hab\u00eda afirmado que \u00ab el pecado de nuestro siglo es la p\u00e9rdida del sentido del pecado \u00bb\u00a0y esta p\u00e9rdida est\u00e1 acompa\u00f1ada por la \u00ab p\u00e9rdida del sentido de Dios \u00bb. En la citada Exhortaci\u00f3n leemos: \u00ab En realidad, Dios es la ra\u00edz y el fin supremo del hombre y \u00e9ste lleva en s\u00ed un germen divino. Por ello, es la realidad de Dios la que descubre e ilumina el misterio del hombre. Es vano, por lo tanto, esperar que tenga consistencia un sentido del pecado respecto al hombre y a los valores humanos, si falta el sentido de la ofensa cometida contra Dios, o sea, el verdadero sentido del pecado \u00bb.\u00a0La Iglesia, por consiguiente, no cesa de implorar a Dios la gracia de que no disminuya\u00a0<i>la rectitud en las conciencias humanas,\u00a0<\/i>que no se aten\u00fae su sana\u00a0<i>sensibilidad\u00a0<\/i>ante el bien y el mal. Esta rectitud y sensibilidad est\u00e1n profundamente unidas a la acci\u00f3n \u00edntima del Esp\u00edritu de la verdad. Con esta luz adquieren un significado particular las exhortaciones del Ap\u00f3stol: \u00ab\u00a0<i>No exting\u00e1is el Esp\u00edritu\u00a0<\/i>\u00bb, \u00ab no entristezc\u00e1is al Esp\u00edritu Santo \u00bb.\u00a0Pero la Iglesia, sobre todo,\u00a0<i>no cesa de suplicar\u00a0<\/i>con gran fervor\u00a0<i>que no aumente\u00a0<\/i>en el mundo aquel pecado llamado por el Evangelio blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo; antes bien que\u00a0<i>retroceda\u00a0<\/i>en las almas de los hombres y tambi\u00e9n en los mismos ambientes y en las distintas formas de la sociedad, dando lugar a la apertura de las conciencias, necesaria para la acci\u00f3n salv\u00edfica del Esp\u00edritu Santo. La Iglesia ruega que el peligroso pecado contra el Esp\u00edritu deje lugar a una santa disponibilidad a aceptar su misi\u00f3n de Par\u00e1clito, cuando viene para \u00ab convencer al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio \u00bb.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_sentido_ultimo_de_los_milagros\">Catequesis: sentido \u00faltimo de los milagros<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 11-11-1987<\/p>\n<p>2. [Jesucristo] Hijo del hombre, que con su ense\u00f1anza daba a conocer que era verdadero Dios-Hijo, que era con el Padre \u201cuna sola cosa\u201d (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a010, 30). Su palabra\u00a0<i>estaba acompa\u00f1ada por \u201cmilagros, prodigios y se\u00f1ales\u201d.<\/i>\u00a0Estos hechos acompa\u00f1aban a las palabras no s\u00f3lo sigui\u00e9ndolas para confirmar su autenticidad, sino que muchas veces las preced\u00edan&#8230;\u00a0Eran esas mismas obras, y particularmente \u201clos prodigios y se\u00f1ales\u201d, los que testificaban que<i>\u00a0\u201cel reino de Dios estaba cercano\u201d<\/i>\u00a0(cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a01, 15), es decir, que hab\u00eda entrado con Jes\u00fas en la historia terrena del hombre y hac\u00eda violencia para entrar en cada esp\u00edritu humano. Al mismo tiempo testificaban que Aquel que las realizaba era verdaderamente el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>3. &#8230; Hay que constatar que\u00a0<i>\u00e9stos<\/i>\u00a0(prodigios y signos) pertenecen con seguridad\u00a0<i>al contenido integral<\/i>\u00a0de los Evangelios como testimonios de Cristo, que provienen de testigos oculares. Efectivamente, no es posible excluir los milagros del texto y del<i>\u00a0contexto<\/i>\u00a0evang\u00e9lico.\u00a0<i>El an\u00e1lisis<\/i>\u00a0no s\u00f3lo del texto, sino tambi\u00e9n del contexto, habla a favor de su car\u00e1cter \u201chist\u00f3rico\u201d,\u00a0<i>atestigua que son hechos<\/i>\u00a0ocurridos en realidad, y verdaderamente realizados por Cristo. Quien se acerca a ellos con honradez intelectual y pericia cient\u00edfica, no puede desembarazarse de \u00e9stos con cualquier palabra, como de puras invenciones posteriores.<\/p>\n<p>4. A este prop\u00f3sito est\u00e1 bien observar que esos\u00a0<i>hechos<\/i>\u00a0no s\u00f3lo son atestiguados y narrados por los Ap\u00f3stoles y por los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, sino que tambi\u00e9n son confirmados en muchos casos\u00a0<i>por sus adversarios<\/i>. &#8230;tampoco<i>\u00a0los adversarios de Jes\u00fas pueden negar<\/i>\u00a0sus \u201cmilagros, prodigios y signos\u201d como realidad, como \u201chechos\u201d que verdaderamente han sucedido.<\/p>\n<p>Es elocuente tambi\u00e9n la circunstancia de que los adversarios observaban a Jes\u00fas para ver si curaba el s\u00e1bado o para poderlo acusar as\u00ed de violaci\u00f3n de la ley del Antiguo Testamento. Esto sucedi\u00f3, por ejemplo, en el caso del hombre que ten\u00eda una mano seca (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>3, 1-2).<\/p>\n<p>5. Hay que tomar tambi\u00e9n en consideraci\u00f3n la respuesta que dio Jes\u00fas, no ya a sus adversarios, sino esta vez a los\u00a0<i>mensajeros de Juan Bautista<\/i>, a los que mand\u00f3 para preguntarle: \u201c\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o hemos de esperar a otro?\u201d (<i>Mt<\/i>\u00a011, 3). Entonces Jes\u00fas responde: \u201cId y referid a Juan lo que hab\u00e9is o\u00eddo y visto:\u00a0<i>los ciegos<\/i>\u00a0ven,\u00a0<i>los cojos<\/i>andan,\u00a0<i>los leprosos<\/i>\u00a0quedan limpios,\u00a0<i>los sordos<\/i>\u00a0oyen,\u00a0<i>los muertos<\/i>\u00a0resucitan y\u00a0<i>los pobres<\/i>\u00a0son evangelizados\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>11, 4-5; cf. tambi\u00e9n<i>\u00a0Lc<\/i>\u00a07, 22). Jes\u00fas en la respuesta hace referencia a la profec\u00eda de Isa\u00edas sobre el futuro Mes\u00edas (cf.<i>\u00a0Is\u00a0<\/i>35, 5-6), que sin duda pod\u00eda entenderse en el sentido de una renovaci\u00f3n y de una curaci\u00f3n espiritual de Israel y de la humanidad, pero que en el contexto evang\u00e9lico en el que se ponen en boca de Jes\u00fas, indica hechos com\u00fanmente conocidos y que los disc\u00edpulos del Bautista pueden referirlos como signos de la mesianidad de Cristo.<\/p>\n<p>6. \u00a0<i>En el Evangelio de Juan<\/i>\u00a0encontramos la\u00a0<i>descripci\u00f3n detallada de siete acontecimientos<\/i>\u00a0que el Evangelista llama \u201cse\u00f1ales\u201d (y no milagros). Con esa expresi\u00f3n \u00e9l quiere indicar lo que es m\u00e1s esencial en esos hechos: la demostraci\u00f3n de la acci\u00f3n de Dios en persona, presente en Cristo, mientras la palabra \u201cmilagro\u201d indica m\u00e1s bien el aspecto \u201cextraordinario\u201d que tienen esos acontecimientos a los ojos de quienes los han visto u oyen hablar de ellos. Sin embargo, tambi\u00e9n Juan, antes de concluir su Evangelio, nos dice que \u201c<i>muchas otras se\u00f1ales<\/i>\u00a0hizo Jes\u00fas en presencia de los disc\u00edpulos que no est\u00e1n escritas en este libro\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a020, 30). Y da la raz\u00f3n de la elecci\u00f3n que ha hecho: \u201cEstas han sido escritas para que cre\u00e1is<i>\u00a0<\/i>que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, Hijo de Dios, y para que creyendo teng\u00e1is\u00a0<i><\/i>vida en su nombre\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a020, 31). A esto se dirigen tanto los Sin\u00f3pticos como el cuarto Evangelio: mostrar a trav\u00e9s de los milagros la verdad del Hijo de Dios y llevar a la fe que es principio de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7. Por lo dem\u00e1s, cuando<i>\u00a0el Ap\u00f3stol Pedro, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s,<\/i>\u00a0da testimonio de toda la misi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret, acreditada por Dios por medio de \u201cmilagros, prodigios y se\u00f1ales\u201d, no puede m\u00e1s que recordar que el mismo<i>\u00a0Jes\u00fas fue crucificado y resucitado<\/i>\u00a0(<i>Act<\/i>\u00a02, 22-24). As\u00ed indica el acontecimiento pascual en el que se ofreci\u00f3<i>\u00a0el signo m\u00e1s completo<\/i>\u00a0de la acci\u00f3n salvadora y redentora de Dios en la historia de la humanidad. Podr\u00edamos decir que en este signo se contiene el \u201canti-milagro\u201d de la muerte en cruz y el \u201cmilagro\u201d de la resurrecci\u00f3n (milagro de milagros) que se funden en un solo misterio, para que el hombre pueda leer en \u00e9l hasta el fondo la autorrevelaci\u00f3n de Dios en Jesucristo y, adhiri\u00e9ndose con la fe, entrar en el camino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_formalismo_que_cierra_la_puerta_a_la_gracia\">Homil\u00eda: formalismo que cierra la puerta a la gracia<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Misa en Santa Marta, 01-04-2014<\/p>\n<p>En este paso del evangelio encontramos tambi\u00e9n otro pecado, cuando vemos que Jes\u00fas es criticado porque realiz\u00f3 una curaci\u00f3n siendo d\u00eda s\u00e1bado. Es el pecado del formalismo. Cristianos que no dejan lugar a la gracia de Dios. Y la vida cristiana, la vida de esta gente, es tener todos los documentos en regla, todos los certificados. Los cristianos hip\u00f3critas, como \u00e9stos, solo se interesan por las formalidades. \u00bfEra s\u00e1bado? Entonces no se pueden hacer milagros, la gracia de Dios no puede operar el s\u00e1bado. Entonces le cierran la puerta a la gracia de Dios.<\/p>\n<p>Tenemos a tantos as\u00ed en la Iglesia, a tantos. Es otro pecado. Primero los que no tienen celo apost\u00f3lico porque decidieron detenerse en s\u00ed mismos, en sus tristezas, en sus resentimientos. Y estos otros que no son capaces de llevar la salvaci\u00f3n porque le cierran la puerta.<\/p>\n<p>Para ellos cuentan solamente las formalidades. No se puede, es la palabra que tienen m\u00e1s a mano. A gente as\u00ed la encontramos tambi\u00e9n nosotros. Tantas veces tuvimos apat\u00eda o fuimos hip\u00f3critas como los fariseos. Son tentaciones que vienen y que debemos conocerlas para defendernos.<\/p>\n<h3><span id=\"Homilia_doble_esclavitud\">Homil\u00eda: doble esclavitud<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Misa en Santa Marta, 09-09-2013<\/p>\n<p>El relato sit\u00faa ante los ojos una doble esclavitud: la del hombre \u00abcon la mano paralizada, esclavo de su enfermedad\u00bb y la \u00abde los fariseos, los escribas, esclavos de sus actitudes r\u00edgidas, legalistas\u00bb. Jes\u00fas \u00ablibera a ambos: hace ver a los r\u00edgidos que aquella no es la v\u00eda de la libertad; y al hombre de la mano paralizada le libera de la enfermedad\u00bb. \u00bfQu\u00e9 quiere demostrar? Que \u00ablibertad y esperanza van juntas: donde no hay esperanza, no puede haber libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Con todo la verdadera ense\u00f1anza de la liturgia del d\u00eda es que Jes\u00fas \u00abno es un sanador, es un hombre que recrea la existencia. Y esto nos da esperanza, porque Jes\u00fas ha venido precisamente para este gran milagro, para recrear todo\u00bb. Tanto que la Iglesia, en una bell\u00edsima oraci\u00f3n, dice: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, que has sido tan grande, tan maravilloso en la creaci\u00f3n, pero m\u00e1s maravilloso en la redenci\u00f3n&#8230;\u00bb. La gran maravilla es la gran reforma de Jes\u00fas. Y esto nos da esperanza: Jes\u00fas que recrea todo. Y cuando nos unimos a Jes\u00fas en su pasi\u00f3n con \u00c9l rehacemos el mundo, lo hacemos nuevo.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"st1\">D\u00eda de gracia y de descanso<\/p>\n<p><b>2184<\/b>\u00a0As\u00ed como Dios \u201cces\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo de toda la tarea que hab\u00eda hecho\u201d (<i>Gn<\/i>\u00a02, 2), as\u00ed tambi\u00e9n la vida humana sigue un ritmo de trabajo y descanso. La instituci\u00f3n del d\u00eda del Se\u00f1or contribuye a que todos disfruten del tiempo de descanso y de solaz suficiente que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social y religiosa (cf\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">GS<\/a>\u00a067, 3).<\/p>\n<p><b>2185<\/b>\u00a0Durante el domingo y las otras fiestas de precepto, los fieles se abstendr\u00e1n de entregarse a trabajos o actividades que impidan el culto debido a Dios, la alegr\u00eda propia del d\u00eda del Se\u00f1or, la pr\u00e1ctica de las obras de misericordia, el descanso necesario del esp\u00edritu y del cuerpo (cf CIC\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/ESL0020\/__P4L.HTM\">can. 1247<\/a>). Las necesidades familiares o una gran utilidad social constituyen excusas leg\u00edtimas respecto al precepto del descanso dominical. Los fieles deben cuidar de que leg\u00edtimas excusas no introduzcan h\u00e1bitos perjudiciales a la religi\u00f3n, a la vida de familia y a la salud.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abEl amor de la verdad busca el santo ocio, la necesidad del amor cultiva el justo trabajo\u00bb (San Agust\u00edn,\u00a0<i>De civitate Dei<\/i>,\u00a0 19, 19).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><b>2186<\/b>\u00a0Los cristianos que disponen de tiempo de descanso deben acordarse de sus hermanos que tienen las mismas necesidades y los mismos derechos y no pueden descansar a causa de la pobreza y la miseria. El domingo est\u00e1 tradicionalmente consagrado por la piedad cristiana a <strong>obras buenas<\/strong> y a servicios humildes para con los enfermos, d\u00e9biles y ancianos. Los cristianos deben santificar tambi\u00e9n el domingo dedicando a su familia el tiempo y los cuidados dif\u00edciles de prestar los otros d\u00edas de la semana. El domingo es un tiempo de reflexi\u00f3n, de silencio, de cultura y de meditaci\u00f3n, que favorecen el crecimiento de la vida interior y cristiana.<\/p>\n<p><b>2187<\/b>\u00a0Santificar los domingos y los d\u00edas de fiesta exige un esfuerzo com\u00fan. Cada cristiano debe evitar imponer sin necesidad a otro lo que le impedir\u00eda guardar el d\u00eda del Se\u00f1or. Cuando las costumbres (deportes, restaurantes, etc.) y los compromisos sociales (servicios p\u00fablicos, etc.) requieren de algunos un trabajo dominical, cada uno tiene la responsabilidad de dedicar un tiempo suficiente al descanso. Los fieles cuidar\u00e1n con moderaci\u00f3n y caridad evitar los excesos y las violencias engendrados a veces por espect\u00e1culos multitudinarios. A pesar de las presiones econ\u00f3micas, los poderes p\u00fablicos deben asegurar a los ciudadanos un tiempo destinado al descanso y al culto divino. Los patronos tienen una obligaci\u00f3n an\u00e1loga con respecto a sus empleados.<\/p>\n<p><b>2188<\/b>\u00a0En el respeto de la libertad religiosa y del bien com\u00fan de todos, los cristianos deben esforzarse por obtener el reconocimiento de los domingos y d\u00edas de fiesta de la Iglesia como d\u00edas festivos legales. Deben dar a todos un ejemplo p\u00fablico de oraci\u00f3n, de respeto y de alegr\u00eda, y defender sus tradiciones como una contribuci\u00f3n preciosa a la vida espiritual de la sociedad humana. Si la legislaci\u00f3n del pa\u00eds u otras razones obligan a trabajar el domingo, este d\u00eda debe ser al menos vivido como el d\u00eda de nuestra liberaci\u00f3n que nos hace participar en esta \u201creuni\u00f3n de fiesta\u201d, en esta \u201casamblea de los primog\u00e9nitos inscritos en los cielos\u201d (<i>Hb<\/i>\u00a012, 22-23).<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_Romano\">Catecismo Romano<\/span><\/h2>\n<p class=\"st1\">n. 3300<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer el bien en vez del mal?\u00bb (Mc 3,4)<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 pueden y deben ocuparse los cristianos durante los d\u00edas festivos?<\/p>\n<p>Las <b>obras espec\u00edficas<\/b> en que deben ocuparse los cristianos los d\u00edas festivos son las siguientes: frecuentar la iglesia y asistir con devoci\u00f3n al santo sacrificio de la misa; participar en los sacramentos, instituidos para nuestra salud espiritual, es decir, confesar y comulgar; escuchar con piadosa atenci\u00f3n las santas predicaciones (nada, en efecto, m\u00e1s indigno e intolerable que el desprecio o indiferencia hacia la divina palabra); ejercitarse en la oraci\u00f3n y en las alabanzas divinas; aprender con cuidado las reglas de la vida cristiana; practicar diligentemente las obras de misericordia, dando limosna a los pobres, visitando a los enfermos y consolando a los tristes y afligidos. El ap\u00f3stol Santiago dice: La religi\u00f3n pura e inmaculada ante Dios Padre es visitar a los hu\u00e9rfanos y a las viudas en sus tribulaciones (Jc 1,27).<\/p>\n<p>No resultar\u00e1 dif\u00edcil, despu\u00e9s de lo dicho, comprender y precisar los pecados que pueden cometerse contra este precepto.<\/p>\n<h2><span id=\"Manuel_Garrido_B_Ano_Liturgico_Patristico\">Manuel Garrido B.: A\u00f1o Lit\u00fargico Patr\u00edstico<\/span><\/h2>\n<p><i>\u00bfEst\u00e1 permitido en s\u00e1bado salvar a un hombre o dejarlo perecer?<\/i>\u00a0Sigue el problema de la legislaci\u00f3n mosaica ante el mensaje de Cristo, que viene a salvar a todos los hombres. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas no quieren recibir la verdad, no aceptan el verdadero sentido de la ley, no reconocen la hora del amor supremo que Cristo viene a instaurar. No entienden que Jesucristo, con su doctrina y con su conducta, aunque aparentemente rompe el orden religioso de Mois\u00e9s, \u00abno viene a abrogar la Ley, sino a consumarla\u00bb en el amor (Mt 5,17).<\/p>\n<p>Es \u00e9sta una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s aut\u00e9nticas de la vida cristiana. Dice San Bernardo: \u00abEl amor basta por s\u00ed solo, satisface por s\u00ed solo y por causa de s\u00ed. Su m\u00e9rito y su premio se identifican con \u00e9l mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de \u00e9l mismo, ni tampoco ning\u00fan provecho; su fruto consiste en su misma pr\u00e1ctica. Amo porque amo, amo para amar. Gran cosa es el amor, con tal que se recurra a su principio y origen, con tal que vuelva siempre a su fuente y sea una misma emanaci\u00f3n de s\u00ed mismo\u00bb (<i>Serm\u00f3n<\/i>\u00a083).\u00a0San Agust\u00edn dec\u00eda: \u00abcuanto m\u00e1s amo, me siento todav\u00eda m\u00e1s deudor\u00bb (<i>Carta<\/i>\u00a0192).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Entr\u00f3 otra vez en la sinagoga y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano paralizada. 2 Lo estaban observando, para ver si lo curaba en s\u00e1bado y acusarlo. 3 Entonces le dice al hombre que ten\u00eda la mano paralizada: \u00abLev\u00e1ntate y ponte ah\u00ed en medio\u00bb. 4 Y a ellos les pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-1-6-jesus-en-galilea-curacion-del-hombre-de-la-mano-paralizada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 3, 1-6: Jes\u00fas en Galilea: Curaci\u00f3n del hombre de la mano paralizada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}