{"id":41377,"date":"2016-10-07T23:30:27","date_gmt":"2016-10-08T04:30:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-7-12-jesus-en-galilea-la-muchedumbre-le-sigue\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:27","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:27","slug":"mc-3-7-12-jesus-en-galilea-la-muchedumbre-le-sigue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-7-12-jesus-en-galilea-la-muchedumbre-le-sigue\/","title":{"rendered":"Mc 3, 7-12: Jes\u00fas en Galilea &#8211; La muchedumbre le sigue"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">7<\/span> Jes\u00fas se retir\u00f3 con sus disc\u00edpulos a la orilla del mar y lo sigui\u00f3 una gran muchedumbre de Galilea. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Al enterarse de las cosas que hac\u00eda, acud\u00eda mucha gente de Judea, Jerusal\u00e9n, Idumea, Transjordania y cercan\u00edas de Tiro y Sid\u00f3n. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Encarg\u00f3 a sus disc\u00edpulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gent\u00edo. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Como hab\u00eda curado a muchos, todos los que sufr\u00edan de algo se le echaban encima para tocarlo. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Los esp\u00edritus inmundos, cuando lo ve\u00edan, se postraban ante \u00e9l y gritaban: \u00abT\u00fa eres el Hijo de Dios\u00bb. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Pero \u00e9l les prohib\u00eda severamente que lo diesen a conocer. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">7. <\/span>Como hombre que huye de las asechanzas de los que lo persiguen, porque no hab\u00eda llegado a\u00fan la hora de su pasi\u00f3n, y porque el lugar de su pasi\u00f3n no era fuera de Jerusal\u00e9n. Con lo cual dio el ejemplo a los suyos de que cuando sufriesen persecuci\u00f3n en una ciudad huyesen a otra.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Ellos lo persegu\u00edan en vista de sus virtuosas obras y de la bondad de su doctrina, pero los extranjeros atra\u00eddos s\u00f3lo por la fama de sus milagros ven\u00edan en gran n\u00famero a o\u00edrlo y alcanzar de El la salud. &#8220;Y as\u00ed dijo a sus disc\u00edpulos que le tuviesen dispuesta una barca&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-12. <\/span>Unos y otros se arrojaban a los pies del Se\u00f1or, los que ten\u00edan mal de enfermedades corporales, y los que estaban atormentados por los esp\u00edritus inmundos; los primeros con la intenci\u00f3n de obtener la salud; los \u00faltimos, es decir, los pose\u00eddos, o mejor, los demonios que en ellos estaban, obligados por el temor a su divinidad no s\u00f3lo a arrojarse a sus pies, sino tambi\u00e9n a confesar su majestad. &#8220;Y gritaban diciendo: T\u00fa eres el Hijo de Dios&#8221;. \u00a1Qu\u00e9 asombrosa es por tanto la ceguedad de los arrianos que despu\u00e9s de la gloria de la resurrecci\u00f3n niegan al Hijo de Dios, a quien los demonios mismos confiesan Hijo de Dios aun vi\u00e9ndole en carne mortal!<\/p>\n<p>&#8220;Mas El los apercib\u00eda con graves amenazas para que no le descubriesen&#8221;. Dios dijo al pecador ( Sal 49,16), &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 refieres mis justicias?&#8221; Se proh\u00edbe al pecador que anuncie al Se\u00f1or, para que no se sigan oyendo sus errores. Perverso maestro es el diablo, que mezcla muchas veces lo falso con lo verdadero para encubrir con apariencia de verdad el testimonio del enga\u00f1o. Se proh\u00edbe tambi\u00e9n anunciar al Se\u00f1or no s\u00f3lo a los demonios, sino a los curados por Cristo y los ap\u00f3stoles, a fin de que no se retardase su pasi\u00f3n por la publicidad de su majestad divina.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, que sale de la sinagoga para retirarse a la ribera del mar, aleg\u00f3ricamente figura la salvaci\u00f3n del mundo, por la que se dign\u00f3 venir para inspirarle la fe, abandonando la Judea por su insidia. Y son comparadas con mucha propiedad a un mar inestable las naciones lanzadas en las multiplicadas revueltas de los errores. Una gran muchedumbre venida de diversas provincias lo segu\u00eda, porque recibi\u00f3 benignamente a muchas naciones que ven\u00edan a El por la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Esta barca, que sirve al Se\u00f1or en el mar, es la Iglesia formada de la congregaci\u00f3n de las gentes. Entra en la barca para que no lo sofoque la turba porque, alej\u00e1ndose de la muchedumbre agitada, se complace en ir a los que menosprecian la gloria del siglo y a estar junto a ellos. Hay diferencia, pues, entre estrechar y sofocar al Se\u00f1or y tocarlo: lo sofocan los que con sus hechos o con sus pensamientos carnales turban la paz en que reside la verdad; lo tocan los que lo reciben en el coraz\u00f3n por la fe y el amor siendo estos \u00faltimos de quienes puede asegurarse la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">7. <\/span>Se retira adem\u00e1s para hacer bien a muchos, abandonando a los ingratos. Muchos sin embargo, lo siguieron, y El los cur\u00f3. &#8220;Y le fue siguiendo mucha gente de Galilea&#8221;, etc. Los de Tiro y de Sid\u00f3n, como extranjeros, reciben beneficios de Cristo, en tanto que sus m\u00e1s allegados, a saber, los jud\u00edos lo persegu\u00edan. As\u00ed es que no hay parentesco \u00fatil si no hay bondad en los parientes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Ved, pues, oculta su gloria, porque para que no le ofenda la turba pide una barca en la que subiendo permanecer\u00e1 ileso. &#8220;Todos los que ten\u00edan males&#8221;, etc.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia-2\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_abad\">San Bernardo, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Misericordia_de_Dios\">Escritos: Misericordia de Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Los grados de la humildad y el orgullo, c. 3, n. 6.12<\/p>\n<p class=\"st1\">&#8220;Cuantos padec\u00edan dolencias se le echaban encima para tocarle&#8221; (Mc 3, 10)<\/p>\n<p>Seguid el ejemplo de nuestro Salvador que quiso sufrir su Pasi\u00f3n con el fin de aprender compasi\u00f3n; sujetarse a la miseria, con el fin de comprender a los miserables. Lo mismo que &#8221; aprendi\u00f3 a obedecer, por lo que aguanto &#8221; (He 5,8), quiso aprender tambi\u00e9n la misericordia&#8230; Posiblemente encontrar\u00e1s extra\u00f1o lo que acabo de decir sobre Cristo: \u00c9l, que es la sabidur\u00eda de Dios (1Co 1,24), \u00bfqu\u00e9 pudo aprender?&#8230;<\/p>\n<p>Reconoc\u00e9is que es Dios y hombre en una sola persona. Como Dios eterno, siempre tuvo conocimiento de todo; como hombre, nacido en el tiempo, aprendi\u00f3 muchas cosas en el tiempo. Cuando empez\u00f3 a estar en nuestra carne, tambi\u00e9n comenz\u00f3 a enterarse, por experiencia, de las miserias de la carne. Habr\u00eda sido m\u00e1s feliz y m\u00e1s sabio con nuestros primeros padres, de no haber hecho esta experiencia, pero su creador &#8221; vino a buscar lo que estuvo perdido &#8221; (Lc 19,10). Tuvo lastima de su obra y vino a rescatarla, descendiendo misericordiosamente, all\u00ed d\u00f3nde \u00e9sta hab\u00eda perecido miserablemente&#8230;<\/p>\n<p>No era simplemente para compartir su desgracia, sino para compadecerse de su miseria y liberarlos: para llegar a ser misericordioso, no como un Dios en su bondad eterna, sino como un hombre que comparte la situaci\u00f3n de los hombres&#8230; \u00a1Maravillosa l\u00f3gica del amor! \u00bfC\u00f3mo habr\u00edamos podido conocer esta admirable misericordia, si no conociera la miseria existente? \u00bfC\u00f3mo habr\u00edamos podido entender la compasi\u00f3n de Dios, si no conociera el sufrimiento?&#8230; A la misericordia de un Dios, Cristo uni\u00f3 la de un hombre, sin cambiarla, pero multiplic\u00e1ndola, como est\u00e1 escrito: &#8220;salvar\u00e1s a hombres y animales, Se\u00f1or. \u00a1Mi Dios, c\u00f3mo hiciste sobreabundar tu misericordia!&#8221; (Sal. 35,7-8)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_de_Lyon_obispo_y_martir\">San Ireneo de Lyon, obispo y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Dios_mismo_vino_a_nuestro_encuentro\">Obras: Dios mismo vino a nuestro encuentro.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Demostraci\u00f3n de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, 92-95.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abMucha gente, al enterarse de las cosas que hac\u00eda, acud\u00eda a \u00e9l\u00bb (Mc 3,8).<\/p>\n<p>En el profeta Isa\u00edas se dice que, el mismo Verbo, la Palabra de Dios, dice que \u00e9l deb\u00eda manifestarse viviendo entre nosotros \u2013en efecto, el Hijo de Dios se hizo hijo del hombre- y dejarse encontrar por nosotros al cual no conoc\u00edamos anteriormente: \u00abMe he hecho encontradizo de quienes no preguntaban por m\u00ed; me he dejado hallar de quienes no me buscaban. Dije: \u00abAqu\u00ed estoy, aqu\u00ed estoy\u00bb a gente que no invocaba mi nombre\u00bb (Is 65,1)&#8230; Es ese mismo el sentido de lo que dijo Juan Bautista: \u00abDios es capaz de sacar hijos de Abrah\u00e1n de estas piedras\u00bb (Mt 3,9). En efecto, despu\u00e9s de haber sido arrancados, por la fe, del culto a unas piedras, nuestros corazones ven a Dios y se hacen hijos de Abrah\u00e1n que fue justificado por la fe&#8230; <\/p>\n<p>El Verbo de Dios se encarn\u00f3 y planto su tienda entre nosotros, seg\u00fan nos lo dice Juan, su disc\u00edpulo (Jn 1,14). Gracias a \u00e9l, y por la nueva vocaci\u00f3n, cambi\u00f3 el coraz\u00f3n de los paganos. Desde entonces la Iglesia da mucho fruto en aquellos que se salvan; y ya no es un intercesor como Mois\u00e9s, ni un mensajero como El\u00edas, sino el mismo Se\u00f1or el que nos salva dando a la Iglesia m\u00e1s hijos que los antiguos a la sinagoga, tal como lo hab\u00eda predicho Isa\u00edas diciendo: \u00abAl\u00e9grate, la est\u00e9ril que no dabas a luz\u00bb (Is 54,1 ; Ga 4,27)&#8230; Dios encuentra su felicidad dando su heredad a las naciones insensatas, a los que no formaban parte de la ciudad de Dios y  ni tan s\u00f3lo sab\u00edan quien era Dios. Ahora que, gracias a esta llamada, se nos ha dado la vida y que Dios nos ha conducido hasta llevar en nosotros la fe de Abrah\u00e1n a su plenitud, no debemos volver atr\u00e1s, quiero decir a la primera legislaci\u00f3n, porque hemos recibido al Se\u00f1or de la Ley, al Hijo de Dios, y, por la fe en \u00e9l, aprendemos a amar a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Atanasio_de_Alejandria_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Atanasio de Alejandr\u00eda, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Todo_lo_hizo_por_amor\">Tratado: Todo lo hizo por amor.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sobre la Encarnaci\u00f3n del Verbo.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTodos los que sufr\u00edan alg\u00fan mal se abalanzaban sobre \u00e9l para tocarle\u00bb (Mc 3,10).<\/p>\n<p>El Verbo de Dios, incorp\u00f3reo, incorruptible e inmaterial, lleg\u00f3 a nuestra regi\u00f3n, aunque ya antes no estaba lejos de ella. En efecto, a ninguna parte de la creaci\u00f3n hab\u00eda dejado privada de su presencia, porque \u00e9l, que permanece junto a su Padre, lo llenaba todo. Pero, a causa de su amor por nosotros, se abaj\u00f3, se hizo presente y se nos manifest\u00f3. Tuvo piedad de nuestra raza, tuvo compasi\u00f3n de nuestra debilidad y condescendi\u00f3 tomando nuestra condici\u00f3n corruptible.<\/p>\n<p>No acept\u00f3 que la muerte dominara sobre nosotros; no quiso ver perecer lo que hab\u00eda comenzado, ni dejar fracasar lo que su Padre hab\u00eda llevado a cabo creando a los hombres. Tom\u00f3, pues, un cuerpo que no es diferente del nuestro. En el seno de la Virgen se construy\u00f3 para s\u00ed el templo de su cuerpo; hizo de \u00e9l el instrumento apto para hacerse conocer y para estar en \u00e9l. Despu\u00e9s de haber tomado de entre nuestros cuerpos, un cuerpo de la misma especie, puesto que nosotros estamos todos sumisos a la corrupci\u00f3n de la muerte, entreg\u00f3 su cuerpo a la muerte por todos, y lo ofreci\u00f3 a su Padre. Hizo esto por amor a todos los hombres.<\/p>\n<h2><span id=\"Juliana_de_Norwich_reclusa_inglesa\">Juliana de Norwich, reclusa inglesa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Dios_esta_siempre\">Escritos: Dios est\u00e1 siempre.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Revelaciones del amor divino, cap. 36.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTodos los que padec\u00edan alg\u00fan mal, se le acercaban para tocarlo\u00bb (Mc 3,10).<\/p>\n<p>Mientras vivimos, cuando locamente nos inclinamos hacia lo que no est\u00e1 permitido, Dios nuestro Se\u00f1or, nos toca con ternura y nos llama con gran alegr\u00eda, dici\u00e9ndole a nuestra alma: &#8220;deja all\u00ed lo que te gusta, hijo querido, vu\u00e9lvete hacia m\u00ed; yo soy todo lo que t\u00fa deseas. Regoc\u00edjate en tu Salvador y en tu salvaci\u00f3n&#8221;. Estoy segura de que el alma iluminada por la gracia ver\u00e1 y sentir\u00e1 que nuestro Se\u00f1or obra as\u00ed en nosotros. Porque si esta obra concierne a la humanidad en general, todo hombre en particular no queda excluido de esto\u2026<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, Dios ilumin\u00f3 especialmente mi inteligencia y me ense\u00f1\u00f3 el modo en que hace los milagros: &#8220;Sab\u00e9is que hice ya aqu\u00ed abajo muchos milagros, brillantes y maravillosos, gloriosos y grandes. Lo que hice entonces, lo hago todav\u00eda ahora, y lo har\u00e9 en los tiempos venideros&#8221;. Sabemos que todo milagro va precedido de sufrimientos, angustias, tribulaciones. Es para que nos demos cuenta de nuestra debilidad y las tonter\u00edas que cometemos a causa de nuestro pecado y, para que volvamos humildes y gritemos a Dios, implorando su socorro y su gracia. Los milagros surgen luego; provienen del gran poder, sabidur\u00eda y bondad de Dios y revelan su fuerza y las alegr\u00edas del cielo, tanto como esto es posible en esta vida pasajera. As\u00ed nuestra fe se fortifica y nuestra esperanza crece en el amor. He aqu\u00ed porque le gusta a Dios ser conocido y glorificado por los milagros. Quiere que no nos agobiemos por la tristeza y las tempestades que nos amenazan \u00a1\u00c9l est\u00e1 all\u00ed siempre, a\u00fan antes de los milagros!<\/p>\n<h2><span id=\"San_Alfonso_Maria_de_Ligorio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Dios_en_persona_viene_a_salvarnos\">Serm\u00f3n: Dios en persona viene a salvarnos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 5\u00ba para la novena de Navidad.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTodos los que sufr\u00edan de algo se le echaban encima para tocarlo\u00bb (Mc 3,10).<\/p>\n<p>\u00abDecid a los cobardes de coraz\u00f3n: Sed fuertes, no tem\u00e1is&#8230; el mismo Dios vendr\u00e1 a salvaros\u00bb (Is 35,4). Se ha realizado esta profec\u00eda: que me est\u00e9 permitido, pues, dar ahora gritos de alegr\u00eda: \u00a1Alegraos, hijos de Ad\u00e1n, alegraos; lejos de vosotros todo des\u00e1nimo! Viendo vuestra debilidad e impotencia para resistir a tantos enemigos \u00abdesterrad de vosotros todo temor, Dios mismo vendr\u00e1 y os salvar\u00e1\u00bb. \u00bfC\u00f3mo vino \u00e9l mismo y os ha salvado? D\u00e1ndoos la fuerza necesaria para hacer frente y superar todos los obst\u00e1culos para vuestra salvaci\u00f3n. \u00bfY c\u00f3mo el Redentor os ha procurado esta fuerza? Siendo fuerte y todopoderoso, se hizo d\u00e9bil; carg\u00f3 sobre \u00e9l nuestra debilidad, y nos comunic\u00f3 su fuerza&#8230;<\/p>\n<p>Dios es todopoderoso: \u00abSe\u00f1or, gritaba Isa\u00edas, \u00bfqui\u00e9n resistir\u00e1 la fuerza de tu brazo?\u00bb (40,10)&#8230; Pero las heridas que el pecado provoc\u00f3 en el hombre lo debilitaron de tal manera que se qued\u00f3 incapaz de resistir a sus enemigos. \u00bfQu\u00e9 es lo que ha hecho el Verbo eterno, la Palabra de Dios? De fuerte y todopoderoso que era, se hizo d\u00e9bil; se revisti\u00f3 de la debilidad corporal del hombre para procurar al hombre, a trav\u00e9s de sus m\u00e9ritos, la necesaria fuerza de alma&#8230;; se hizo ni\u00f1o&#8230; Finalmente, al t\u00e9rmino de su vida, en el Huerto de los Olivos carg\u00f3 con v\u00ednculos de los que no se pudo desprender. En el pretorio, fue atado a una columna para ser flagelado. Despu\u00e9s, con la cruz sobre sus hombros, faltado de fuerzas, cae a menudo a lo largo del camino. Clavado en la cruz, no puede liberarse&#8230; \u00bfSomos d\u00e9biles nosotros? Pongamos toda nuestra confianza en Jesucristo y lo podremos todo: \u00abTodo lo puedo en Aquel que me conforta\u00bb dec\u00eda el ap\u00f3stol Pablo (Flp 4,13). Todo lo puedo, no por mis propias fuerzas, sino con las que me han obtenido los m\u00e9ritos de mi Redentor.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_Hipona_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn de Hipona, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Dios_se_hace_visible\">Serm\u00f3n: Dios se hace visible.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sermones sobre la 1\u00aa carta de san Juan, 1,1.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa misma Vida se ha manifestado en la carne\u00bb (cf. Mc 3,7-12).<\/p>\n<p>\u00abLo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos, es el Verbo, la Palabra de la vida\u00bb (1Jn 1,1), \u00bfQui\u00e9n es el que puede tocar con sus manos a la Palabra, si no es porque \u00abla Palabra se hizo carne y acamp\u00f3 entre nosotros\u00bb? (Jn 1,14). Esta Palabra, que se hizo carne para que pudiera ser tocada con las manos, comenz\u00f3 siendo carne cuando se encarn\u00f3 en el seno de la Virgen Mar\u00eda. Pero no en ese momento comenz\u00f3 a existir la Palabra, porque el mismo Juan dice  que \u00abexist\u00eda desde el principio\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 alguno entienda la expresi\u00f3n \u00abla Palabra de la vida\u00bb como referida a la persona de Cristo y no al mismo cuerpo de Cristo, que fue tocado con las manos. Fijaos en lo que sigue: \u00abPues la vida se hizo visible\u00bb (1Jn 1,2). As\u00ed, pues, Cristo es la Palabra de la vida. \u00bfY c\u00f3mo se hizo visible? \u00abExist\u00eda desde el principio\u00bb pero no se hab\u00eda manifestado a los hombres, pero s\u00ed a los \u00e1ngeles, que la contemplaban y se alimentaban de ella, como de su pan, Pero \u00bfqu\u00e9 dice la Escritura? \u00abEl hombre comi\u00f3 pan de \u00e1ngeles\u00bb (sl 77,25).<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, la Vida misma se ha manifestado en la carne, para que, en esta manifestaci\u00f3n, aquello que s\u00f3lo pod\u00eda ser visto con el coraz\u00f3n fuera tambi\u00e9n visto con los ojos, y de esta forma sanase los corazones. Pues la Palabra se ve s\u00f3lo con el coraz\u00f3n, pero la carne se ve tambi\u00e9n con los ojos corporales. \u00c9ramos capaces de ver la carne, pero no lo \u00e9ramos de ver la Palabra. \u00abLa Palabra se hizo carne\u00bb, a la cual podemos ver, para sanar en nosotros aquello que nos hace capaces de ver la Palabra.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Casiano_abad\">San Juan Casiano, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Cristo_nos_llama_constantemente\">Homil\u00eda: Cristo nos llama constantemente.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Conferencia 13: SC 54, 156.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAcud\u00eda mucha gente de Judea, Jerusal\u00e9n, Idumea, Transjordania y cercan\u00edas de Tiro y Sid\u00f3n\u00bb (Mc 3,8).<\/p>\n<p>Dios no ha creado al hombre para que se pierda sino para que tenga vida eterna. Este designio es inmutable. .. Porque \u201cquiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u201d (1Tim 2,4). Esta es la voluntad de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos. Dice Jes\u00fas \u201cque ninguno de estos peque\u00f1os se pierda\u201d (Mt 18,14). Y en otro lugar est\u00e1 escrito: \u201cDios no desea que se pierda una sola alma; difiere el cumplimiento de la sentencia para que pueda volver el descarriado\u201d (cf 2Sam 14,14; 2P 3,9). Dios es veraz, no miente cuando asegura con juramento: \u201cPor mi vida, no quiero la muerte del pecador sino que se convierta de su mala conducta y viva\u201d (Ez 33,11).<\/p>\n<p>\u00bfSe puede, entonces, pensar sin cometer un grave sacrilegio, que Dios no quiere la salvaci\u00f3n de todos sino s\u00f3lo de unos cuantos? Quien se pierde se pierde contra la voluntad de Dios. Cada d\u00eda nos llama a gritos: \u201cConvert\u00edos de vuestra mala conducta. \u00bfPor qu\u00e9 vais a morir, pueblo de Israel? (Ez 33,11) Y de nuevo insiste: \u201cPor qu\u00e9 persisten en el enga\u00f1o y se niegan a volver? Endurecieron su rostro m\u00e1s que la roca y se niegan a convertirse\u201d (Jr 8,5; 5,3). La gracia de Cristo est\u00e1 siempre a nuestra disposici\u00f3n. Como quiere que todos los hombres se salven, los llama sin cesar a todos: \u201cVenid a m\u00ed, todos los que est\u00e1is cansado y agobiados y yo os aliviar\u00e9\u201d (Mt, 11,28).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Efren_de_Siria_diacono_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Efr\u00e9n de Siria, di\u00e1cono y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Diatessaron_Muriendo_abrio_los_tesoros_de_su_misericordia\">Diatessaron: Muriendo, abri\u00f3 los tesoros de su misericordia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Diatessaron, oraci\u00f3n final: SC 12, 404ss.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abMuchos segu\u00edan acudiendo a \u00e9l de todas partes\u00bb (Mc 3,8).<\/p>\n<p>\u00a1Oh misericordias, enviadas y derramadas sobre todos los hombres! Vienen de ti, Se\u00f1or, t\u00fa que en tu compasi\u00f3n por todos los hombres has salido a su encuentro. Por tu muerte les has abierto los tesoros de tu misericordia&#8230; Tu ser profundo queda escondido a la mirada de los hombres, pero es anunciado en los movimientos m\u00e1s insignificantes. Tus obras nos dan las pistas para conocer al autor y las criaturas nos hablan de su creador (Sb 13,1; Rm 1,20), para que podamos tocar a aquel que se sustrae a la b\u00fasqueda intelectual, pero que se da a conocer en sus dones. Es dif\u00edcil llegar a estar delante de \u00e9l cara a cara, pero es f\u00e1cil acercarse a \u00e9l.<\/p>\n<p>Nuestro agradecimiento es insuficiente, pero te adoramos en todas las cosas por tu amor hacia todos los hombres. T\u00fa nos distingues a cada uno de nosotros por el fondo de nuestro ser invisible, nosotros, que estamos todos unidos fundamentalmente por la \u00fanica naturaleza de Ad\u00e1n&#8230; Te adoramos, t\u00fa que nos has puesto en este mundo a cada uno de nosotros, que nos has confiado todo lo que hay en \u00e9l y nos sacar\u00e1s de \u00e9l en el momento que ignoramos. Te adoramos, t\u00fa que has puesto tu palabra en nuestros labios para que pudi\u00e9ramos presentarte nuestras peticiones. Ad\u00e1n te aclama, \u00e9l que descansa en la paz, y nosotros, su posteridad, con \u00e9l, ya que todos somos beneficiarios de tu gracia. Los vientos te alaban,&#8230; la tierra te canta&#8230;, los mares te bendicen&#8230;, los \u00e1rboles te aclaman, las plantas y las flores te enaltecen.. Que todo lo que existe se una  en una voz para alabarte, darte gracias por todas las bondades y te bendiga en la paz.<\/p>\n<p>A nosotros nos conviene enaltecerte en todo momento, con toda nuestra voluntad y t\u00fa derramas sobre nosotros algo de tu plenitud, para que tu verdad nos convierta y que as\u00ed desaparezca nuestra debilidad que, sin tu gracia, no puede llegar hasta ti, t\u00fa el Dador de todo don.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Seguir_a_Cristo\">\u00a0Catequesis: Seguir a Cristo<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 06-09-2000.<\/p>\n<p class=\"st1\">&#8220;Una gran muchedumbre le segu\u00eda (Mc 3, 7)<\/p>\n<p>1.\u00a0El encuentro con Cristo cambia radicalmente la vida de una persona, la impulsa a la\u00a0<i>met\u00e1noia\u00a0<\/i> o conversi\u00f3n profunda de la mente y del coraz\u00f3n, y establece una comuni\u00f3n de vida que se transforma en seguimiento. En los evangelios el seguimiento se expresa con dos actitudes:\u00a0 la primera consiste en &#8220;acompa\u00f1ar&#8221; a Cristo (<i>akolouthe\u00een<\/i>); la segunda, en &#8220;caminar detr\u00e1s&#8221; de \u00e9l, que gu\u00eda, siguiendo sus huellas y su direcci\u00f3n (<i>\u00e9rchesthai op\u00edso<\/i>). As\u00ed, nace la figura del disc\u00edpulo, que se realiza de modos diferentes. Hay quien sigue de manera a\u00fan gen\u00e9rica y a menudo superficial, como la muchedumbre (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>3, 7; 5, 24;\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a08, 1.\u00a010; 14, 13; 19, 2; 20, 29). Est\u00e1n los pecadores (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>2, 14-15); muchas veces\u00a0se\u00a0menciona a\u00a0las\u00a0mujeres que,\u00a0con su servicio concreto, sostienen la misi\u00f3n de Jes\u00fas (cf.<i>\u00a0Lc\u00a0<\/i>8, 2-3;<i>\u00a0Mc\u00a0<\/i>15, 41). Algunos reciben una llamada espec\u00edfica por parte de Cristo y, entre ellos, una posici\u00f3n particular ocupan los Doce.<\/p>\n<p>Por tanto, la tipolog\u00eda de los llamados es muy variada:\u00a0 gente dedicada a la pesca y a cobrar impuestos, honrados y pecadores, casados y solteros, pobres y ricos, como Jos\u00e9 de Arimatea (cf.<i>\u00a0Jn<\/i>\u00a019, 38), hombres y mujeres. Figura incluso el zelota Sim\u00f3n (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>6, 15), es decir, un miembro de la oposici\u00f3n revolucionaria antirromana. Tambi\u00e9n hay quien rechaza la invitaci\u00f3n, como el joven rico, el cual, al \u00a0o\u00edr \u00a0las \u00a0palabras exigentes de \u00a0Cristo, se \u00a0entristeci\u00f3 \u00a0y se march\u00f3 pesaroso, &#8220;porque era muy rico&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 22).<\/p>\n<p>2.\u00a0Las condiciones para recorrer el mismo camino de Jes\u00fas son pocas pero fundamentales. [\u2026] Es necesario dejar atr\u00e1s el pasado, cortar con \u00e9l de modo determinante y realizar una\u00a0<i>met\u00e1noia\u00a0<\/i>en el sentido profundo del t\u00e9rmino:\u00a0 un cambio de mentalidad y de vida. El camino que propone Cristo es estrecho, exige sacrificio y la entrega total de s\u00ed:\u00a0 &#8220;El que quiera venirse conmigo, que se niegue a s\u00ed mismo, que cargue con su cruz y me siga&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a08, 34). Es un camino que conoce las espinas de las pruebas y de las persecuciones:\u00a0 &#8220;Si a m\u00ed me han perseguido, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n&#8221; (<i>Jn<\/i>\u00a015, 20). Es un camino que transforma en misioneros y testigos de la palabra de Cristo, pero exige de los ap\u00f3stoles que &#8220;nada tomen para el camino:\u00a0 (&#8230;) ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>6, 8; cf.\u00a0<i>Mt\u00a0<\/i>10, 9-10).<\/p>\n<p>3.\u00a0As\u00ed pues, el seguimiento no es un viaje c\u00f3modo por un camino llano. Tambi\u00e9n pueden surgir momentos de desaliento, hasta el punto de que, en una circunstancia, &#8220;muchos disc\u00edpulos suyos se echaron atr\u00e1s y no volvieron a ir con \u00e9l&#8221; (<i>Jn\u00a0<\/i>6, 66), es decir, con Jes\u00fas, que se vio obligado a formular a los Doce una pregunta decisiva:\u00a0 &#8220;\u00bfTambi\u00e9n vosotros quer\u00e9is marcharos?&#8221; (<i>Jn\u00a0<\/i>6, 67). En otra circunstancia, cuando Pedro se rebela a la perspectiva de la cruz, Jes\u00fas lo reprende bruscamente con palabras que, seg\u00fan un matiz del texto original, podr\u00edan ser una invitaci\u00f3n a &#8220;retirarse de su vista&#8221;, despu\u00e9s de haber rechazado la meta de la cruz:\u00a0 &#8220;\u00a1Qu\u00edtate de mi vista, Satan\u00e1s! T\u00fa piensas como los hombres, no como Dios&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>8, 33).<\/p>\n<p>Aunque Pedro corre siempre el riesgo de traicionar, al final seguir\u00e1 a su Maestro y Se\u00f1or con el amor m\u00e1s generoso. En efecto, a orillas del lago de Tiber\u00edades, Pedro har\u00e1 su profesi\u00f3n de amor:\u00a0 &#8220;Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes que te quiero&#8221;. Y Jes\u00fas le anunciar\u00e1 &#8220;la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios&#8221;, repitiendo dos veces:\u00a0 &#8220;S\u00edgueme&#8221; (<i>Jn\u00a0<\/i>21, 17.\u00a019.\u00a022).<\/p>\n<p>El seguimiento se expresa de modo especial en el disc\u00edpulo amado, que entra en intimidad \u00a0con \u00a0Cristo, de quien recibe como don a su Madre y a quien reconoce una vez resucitado (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>13, 23-26; 18, 15-16; 19, 26-27; 20, 2-8; 21, 2.\u00a07.\u00a020-24).<\/p>\n<p>4.\u00a0La meta \u00faltima del seguimiento es la gloria. El camino consiste en la &#8220;imitaci\u00f3n \u00a0de Cristo&#8221;, que vivi\u00f3 en el amor y muri\u00f3 por amor en la cruz. El disc\u00edpulo &#8220;debe, por decirlo as\u00ed, entrar en Cristo con todo su ser, debe &#8220;apropiarse&#8221; y asimilar toda la realidad de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n para encontrarse a s\u00ed mismo&#8221; (<i>Redemptor hominis,\u00a0<\/i>10). Cristo debe entrar en su yo para liberarlo del ego\u00edsmo y del orgullo, como dice a este prop\u00f3sito san Ambrosio:\u00a0 &#8220;Que Cristo entre en tu alma y Jes\u00fas habite en tus pensamientos, para cerrar todos los espacios al pecado en la tienda sagrada de la virtud&#8221; (<i>Comentario al Salmo 118,\u00a0<\/i>26).<\/p>\n<p>5.\u00a0Por consiguiente, la cruz, signo de amor y de entrega total, es el emblema del disc\u00edpulo llamado a configurarse con Cristo glorioso. Un Padre de la Iglesia de Oriente, que es tambi\u00e9n un poeta inspirado, Romanos el Mel\u00f3dico, interpela al disc\u00edpulo con estas palabras:\u00a0 &#8220;T\u00fa posees la cruz como bast\u00f3n; apoya en ella tu juventud. Ll\u00e9vala a tu oraci\u00f3n, ll\u00e9vala a la mesa com\u00fan, ll\u00e9vala a tu cama y por doquier como tu t\u00edtulo de gloria. (&#8230;) Di a tu esposo que ahora se ha unido a ti:\u00a0 Me echo a tus pies. Da, en tu gran misericordia, la paz a tu universo; a tus Iglesias, tu ayuda; a los pastores, la solicitud; a la grey, la concordia, para que todos, siempre, cantemos nuestra resurrecci\u00f3n&#8221; (<i>Himno 52 &#8220;A los nuevos bautizados&#8221;,\u00a0<\/i>estrofas 19 y 22).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_XXIII_papa\">San Juan XXIII, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Diario_La_Iglesia_no_es_un_monumento_historico\">Diario: La Iglesia no es un monumento hist\u00f3rico.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Diario del alma, 29\/11\/1940.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLo segu\u00edan multitudes venidas de Galilea, Dec\u00e1polis, Jerusal\u00e9n, Judea, y Transjordania\u00bb (Mc 3,8).<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, \u00e1breme los labios y mi boca proclamar\u00e1 tu alabanza.\u201d (Sal 50,17) Cuando uno advierte que estas palabras son proclamadas cada d\u00eda a la hora de la alabanza matutina en nombre de la Iglesia que ora por ella misma y por el mundo entero, por miles y cientos de miles de bocas implorando esta gracia, nuestra visi\u00f3n se ensancha y se completa. Es la Iglesia que se anuncia, no como un monumento hist\u00f3rico del pasado, sino como una instituci\u00f3n viva. La Santa Iglesia no es como un palacio que se construye en un a\u00f1o. Es una ciudad grande que contiene el universo entero. \u201cLa monta\u00f1a de Si\u00f3n est\u00e1 fundada sobre la alegr\u00eda de toda la tierra; la ciudad del gran Rey se extiende hacia el Norte.\u201d (Sal 47,3 Vulgata)<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n de la Iglesia se comenz\u00f3 hace veinte siglos y sigue realiz\u00e1ndose. Se extiende a toda la tierra hasta que el nombre de Cristo sea adorado en todas partes. A medida que prosigue su construcci\u00f3n, los nuevos pueblos a quienes es anunciado el nombre de Cristo exultan de gozo: \u201cLos pueblos se alegran por el gozoso anuncio.\u201d (cf Hch 13,48) Es bello pensar en esto, edificante para todo presb\u00edtero que recita su breviario: cada uno tiene que comprometerse a fondo en la construcci\u00f3n de esta Iglesia santa.<\/p>\n<p>El que se dedica a la predicaci\u00f3n, en calidad de mensajero del evangelio, diga al Se\u00f1or: \u201cSe\u00f1or, \u00e1breme los labios y mi boca proclamar\u00e1 tu alabanza.\u201d (Sal 50,17) El que no es misionero, que desee ardientemente cooperar en la gran tarea de la misi\u00f3n. Y cuando salmodia en privado, solo en su celda, que diga tambi\u00e9n: \u201cSe\u00f1or, \u00e1breme los labios.\u201d Porque, por la comuni\u00f3n en la caridad debe considerar como suya toda lengua que anuncia el evangelio en aquel momento, siendo el evangelio la suprema alabanza divina.  <\/p>\n<h2><span id=\"Manuel_Garrido_B_Ano_Liturgico_Patristico\">Manuel Garrido B., A\u00f1o Lit\u00fargico Patr\u00edstico<\/span><\/h2>\n<p><i>Los esp\u00edritus inmundos gritaban: \u00abT\u00fa eres el Hijo de Dios\u00bb<\/i>. Aquellos esp\u00edritus, reconociendo su derrota, manifestaban el poder salv\u00edfico de Jesucristo. \u00bfReconocen ese poder cuando nos tientan a nosotros? \u00bfPor qu\u00e9 permite Dios nuestras tentaciones? Porque nos son \u00fatiles. <\/p>\n<p>Oigamos a San Juan Cris\u00f3stomo: Permite Dios que seas tentado, \u00abprimero, para que te des cuenta de que ahora eres ya m\u00e1s fuerte. Luego, para que tengas moderaci\u00f3n y humildad y no te engr\u00edas por los dones recibidos, pues las tentaciones pueden muy bien reprimir tu orgullo. Adem\u00e1s de eso, la malicia del demonio, que acaso duda de si realmente le has abandonado, por las pruebas de las tentaciones puede tener certidumbre plena que te has apartado de \u00e9l definitivamente. Hay un cuarto motivo: las tentaciones te hacen m\u00e1s fuerte que el hierro mejor templado. Y un quinto: te hacen comprobar mejor lo preciosos que son los tesoros que se te han confiado, porque si no viera el demonio que est\u00e1s ahora constituido en m\u00e1s alto honor, no te hubiera atacado\u00bb (<i>Homil\u00eda 13 sobre San Mateo<\/i>). <\/p>\n<p>El Pastor de Hermas dice que\u00abel diablo no puede dominar a los siervos de Dios que de todo coraz\u00f3n conf\u00edan en El. Puede, s\u00ed, combatirlos, pero no derrotarlos\u00bb (<i>Hermas <\/i>2).Nosotros no confiemos en sus halagos y fascinaciones. A veces \u00abel mismo Satan\u00e1s se disfraza de \u00e1ngel de luz\u00bb (2 Cor 11,14).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7 Jes\u00fas se retir\u00f3 con sus disc\u00edpulos a la orilla del mar y lo sigui\u00f3 una gran muchedumbre de Galilea. 8 Al enterarse de las cosas que hac\u00eda, acud\u00eda mucha gente de Judea, Jerusal\u00e9n, Idumea, Transjordania y cercan\u00edas de Tiro y Sid\u00f3n. 9 Encarg\u00f3 a sus disc\u00edpulos que le tuviesen preparada una barca, no lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-3-7-12-jesus-en-galilea-la-muchedumbre-le-sigue\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 3, 7-12: Jes\u00fas en Galilea &#8211; La muchedumbre le sigue\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}