{"id":41383,"date":"2016-10-07T23:30:42","date_gmt":"2016-10-08T04:30:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-21-25-que-brille-la-luz\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:42","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:42","slug":"mc-4-21-25-que-brille-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-21-25-que-brille-la-luz\/","title":{"rendered":"Mc 4, 21-25 : Que brille la Luz"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">21<\/span> Les dec\u00eda: \u00ab\u00bfSe trae la l\u00e1mpara para meterla debajo del celem\u00edn o debajo de la cama?, \u00bfno es para ponerla en el candelero? <span class=\"versiculo\">22<\/span> No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. <span class=\"versiculo\">23<\/span> El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">24<\/span> Les dijo tambi\u00e9n: \u00abAtenci\u00f3n a lo que est\u00e1is oyendo: la medida que us\u00e9is la usar\u00e1n con vosotros, y con creces. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Porque al que tiene se le dar\u00e1, y al que no tiene se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo\">San Juan Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21. <\/span>Despu\u00e9s de la pregunta de los disc\u00edpulos sobre la par\u00e1bola y su explicaci\u00f3n, a\u00f1ade justamente: &#8220;\u00bfPor ventura se trae una luz&#8230;&#8221;, etc. Lo que equivale a decir: He usado esta par\u00e1bola, no para que quede oculta y sin ninguna manifestaci\u00f3n, como debajo de un celem\u00edn o de una cama, sino para ser manifestada a los que son dignos de ello. La luz para nosotros es nuestra inteligencia, la cual aparece clara u oscura, seg\u00fan la cantidad de la luz. Si se descuidan, pues, las meditaciones que alimentan la luz y el recuerdo en que ella se enciende, bien pronto se extingue.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22. <\/span>&#8220;No hay nada oculto&#8221;, equivale a: &#8220;Si observ\u00e1is una vida diligente, no podr\u00e1n las acusaciones oscurecer vuestra luz&#8221;. ( in Matthaeum, hom.15)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>&#8220;&#8230; al que tiene se le dar\u00e1&#8221;: Al que tiene disposici\u00f3n y voluntad de o\u00edr y pedir, se le dar\u00e1; pero al que no desea entender la palabra divina, se le privar\u00e1 de lo que tiene de la ley escrita (en la obra imperf. sobre San Mat., hom. 31).<\/p>\n<p>Puede decirse que no tiene, porque no posee la verdad: y tambi\u00e9n que tiene, porque posee la mentira, juzgando que tiene algo con su falaz entendimiento.<\/p>\n<p>La palabra &#8220;celem\u00edn&#8221;, que aparece en el NT \u00fanicamente en el dicho de la l\u00e1mpara sobre el candelero (Mt 5,15; Mc 4,21; Lc 11,33), traduce el t\u00e9rmino griego, de origen latino, modio. El modio era una medida de capacidad para \u00e1ridos (8,75 litros) y correspond\u00eda a la sexta parte de una fanega. En toda casa jud\u00eda deb\u00eda haber un celem\u00edn, indispensable para medir el diezmo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21-22. <\/span>O bien la luz es la palabra de las tres semillas; el celem\u00edn o la cama, es el o\u00eddo de los desobedientes; el candelero son los Ap\u00f3stoles, a los cuales ilumin\u00f3 la palabra de Dios; y por esto dice: &#8220;Nada, pues hay secreto&#8221;, etc. Lo que hay oculto y secreto es la par\u00e1bola de la semilla; pero es en p\u00fablico cuando la explica el Se\u00f1or.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24-25. <\/span>O bien: a cada uno se nos da la inteligencia de los misterios, seg\u00fan la medida de nuestra fe, y a la inteligencia se juntan las virtudes. &#8220;Porque al que tiene -prosigue- se le dar\u00e1&#8221;. Esto es, al que tiene la fe se le dar\u00e1 la virtud, y al que tiene el ministerio de la palabra se le dar\u00e1 la inteligencia de los misterios, mientras que al que no tiene la fe le faltar\u00e1 la virtud, y al que no tiene el ministerio de la palabra le faltar\u00e1 la inteligencia de los misterios. En fin, el que no entienda habr\u00e1 perdido el sentido por completo.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21-24. <\/span>O bien el Se\u00f1or advierte aqu\u00ed a sus disc\u00edpulos que brillen por su vida y su trato, que es lo que significan las siguientes palabras: &#8220;Como la luz se pone para que luzca, as\u00ed tambi\u00e9n mirar\u00e1n todos vuestro modo de vivir; por lo tanto, esforzaos por observar buena vida y no os ocult\u00e9is en los rincones, sino sed como la luz que brilla, no debajo de la cama, sino puesta en el candelero&#8221;. Y en verdad que es necesario poner esta luz sobre el candelero, esto es, sobre la altura de una vida consagrada a Dios, a fin de que su luz alcance a los dem\u00e1s. No debajo del celem\u00edn, es decir, de la gula, ni debajo de la cama, o del ocio, porque nadie que se entregue a la gula y al ocio, puede ser luz que luzca para todos.<\/p>\n<p>La vida presente de cada uno de nosotros manifiesta el bien o el mal de su pasado, y la futura lo manifestar\u00e1 mucho m\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 cosa, pues, hay m\u00e1s oculta que Dios? Y, sin embargo, se ha manifestado en carne mortal.<br \/>\n&#8220;Quien tiene buenos o\u00eddos -contin\u00faa- enti\u00e9ndalo&#8221;.<\/p>\n<p>Para que no perd\u00e1is ni una palabra de lo que os he dicho. &#8220;La misma medida que hiciereis servir para los dem\u00e1s, servir\u00e1 para vosotros&#8221;. Esto es, que recibir\u00e9is un fruto proporcionado a la buena intenci\u00f3n que hay\u00e1is tenido en vuestras obras.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_120\">Beda, in Marcum 1,20<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21-22. <\/span>O bien porque estando medido por la providencia divina el tiempo de nuestra vida, ofrece motivo para compararle al celem\u00edn; as\u00ed como el lecho del esp\u00edritu es el cuerpo en el que descansa durante su vida. El que por amor de la vida temporal y de los placeres de la carne oculta la palabra de Dios, cubre la luz con el celem\u00edn o con el lecho. En cambio la pone en el candelero el que se entrega al servicio de la palabra de Dios. Las palabras que siguen, y con las que inspira el Se\u00f1or a sus Ap\u00f3stoles valor para la predicaci\u00f3n, dicen: &#8220;Nada, pues, hay secreto que no se deba manifestar, ni cosa alguna que se haga para estar encubierta&#8221;, que es como si dijese: No os avergonc\u00e9is del Evangelio, y levantad entre las tinieblas de las persecuciones la luz de la palabra de Dios sobre el candelero o sobre vuestro cuerpo, reteniendo fijo en vuestra mente aquel d\u00eda en que iluminar\u00e1 el Se\u00f1or lo rec\u00f3ndito de las tinieblas. La alabanza divina ser\u00e1 entonces para vosotros, y la pena eterna para los adversarios de la verdad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Esto es: si alguno tiene sensibilidad para entender la palabra de Dios, que no le reh\u00faya, y que no vuelva su atenci\u00f3n hacia lo falso, sino que d\u00e9 a lo que dice la verdad su o\u00eddo para examinarlo, sus manos para cumplirlo y su lengua para publicarlo.<br \/>\n&#8220;Dec\u00edales igualmente: Atended bien a lo que vais a o\u00edr&#8221;.<\/p>\n<p>De otro modo: Si estudi\u00e1is detenida e ingeniosamente todo lo bueno que pod\u00e9is hacer y aconsejar al pr\u00f3jimo que haga, contad con la asistencia de la misericordia divina, que os comunicar\u00e1 en este mundo la inteligencia necesaria para comprender las cosas m\u00e1s altas y para obrar mejor cada d\u00eda, y os dar\u00e1 en el otro una recompensa eterna. Y a\u00f1ade: &#8220;Y aun se os dar\u00e1 con creces&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>&#8220;&#8230; al que tiene se le dar\u00e1&#8221;. Sucede a veces que el lector ingenioso por su negligencia se priva de la sabidur\u00eda que adquiere el que, aunque escaso de ingenio, es estudioso y trabaja.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Maximo_el_Confesor\">San M\u00e1ximo el Confesor<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Cuestiones_Palabra_que_ilumina\">Cuestiones: Palabra que ilumina.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Cuestiones a Talasio, Cuesti\u00f3n 63: PG 90, 667-670.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abNo se coloca la l\u00e1mpara bajo el celem\u00edn\u00bb (Mc 4,21).<\/p>\n<p>\u00c9l, en efecto, al disipar, a semejanza de una l\u00e1mpara, la oscuridad de nuestra ignorancia y las tinieblas de nuestro pecado, ha venido a ser como un camino de salvaci\u00f3n para todos los hombres: con la fuerza que comunica y con el conocimiento que otorga, el Se\u00f1or conduce hacia el Padre a quienes con \u00e9l quieren avanzar por el camino de la justicia y seguir la senda de los mandatos divinos. <\/p>\n<p>En cuanto al <strong>candelero,<\/strong> hay que decir que <strong>significa la santa Iglesia, la cual, con su predicaci\u00f3n, hace que la palabra luminosa de Dios brille e ilumine a los hombres del mundo entero,<\/strong> como si fueran los moradores de la casa, y sean llevados de este modo al conocimiento de Dios con los fulgores de la verdad.<\/p>\n<p>La palabra de Dios no puede, en modo alguno, quedar oculta bajo el celem\u00edn; al contrario, debe ser colocada en lo m\u00e1s alto de la Iglesia, como el mejor de sus adornos. Si la palabra quedara disimulada bajo la letra de la ley, como bajo un celem\u00edn, dejar\u00eda de iluminar con su luz eterna a los hombres. <strong>Escondida bajo el celem\u00edn, la palabra ya no ser\u00eda fuente de contemplaci\u00f3n espiritual para los que desean librarse de la seducci\u00f3n de los sentidos que, con su enga\u00f1o, nos inclinan a captar solamente las cosas pasajeras y materiales; puesta, en cambio sobre el candelero de la Iglesia, es decir, interpretada por el culto en esp\u00edritu y verdad, la palabra de Dios ilumina a todos los hombres.<\/strong> La letra, en efecto, si no se interpreta seg\u00fan su sentido espiritual, no tiene m\u00e1s valor que el sensible y est\u00e1 limitada a lo que significan materialmente sus palabras, sin que el alma llegue a comprender el sentido de lo que est\u00e1 escrito.<\/p>\n<p>No coloquemos, pues, bajo el celem\u00edn, con nuestros pensamientos racionales, la l\u00e1mpara encendida (es decir, la palabra que ilumina la inteligencia), a fin de que no se nos pueda culpar de haber colocado bajo la materialidad de la letra la fuerza incomprensible de la sabidur\u00eda; coloqu\u00e9mosla, m\u00e1s bien, sobre el candelero (es decir, sobre la interpretaci\u00f3n que le da la Iglesia), en lo m\u00e1s elevado de la genuina contemplaci\u00f3n; as\u00ed iluminar\u00e1 a todos los hombres con los fulgores de la revelaci\u00f3n divina.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ignacio_de_Antioquia_obispo_y_martir\">San Ignacio de Antioquia, obispo y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Carta_Obras_no_palabras_vacias\">Carta: Obras, no palabras vac\u00edas.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta a los Efesios, \u00a7 13-15.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSi algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz\u00bb (Mc 4,22).<\/p>\n<p>Procurad reuniros con m\u00e1s frecuencia para celebrar la acci\u00f3n de gracias y la alabanza divina. Cuando os reun\u00eds con frecuencia en un mismo lugar, se debilita el poder de Satan\u00e1s, y la concordia de vuestra fe le impide causaros mal alguno. \u00bfHay algo mejor que la paz para poner fin a toda discordia en el cielo y en la tierra? <\/p>\n<p>Nada de esto os es desconocido, si manten\u00e9is de un modo perfecto, en Jesucristo, la fe y la caridad, que son el principio y el fin de la vida: el principio es la fe, el fin es la caridad. Cuando ambas virtudes van a la par, se identifican con el mismo Dios, y todo lo dem\u00e1s que contribuye al bien obrar se deriva de ellas. El que profesa la fe no peca, y el que posee la caridad no odia. \u00abPor el fruto se conoce el \u00e1rbol\u00bb (Mt 12,33); del mismo modo, los que hacen profesi\u00f3n de pertenecer a Cristo se distinguen por sus obras. Lo que nos interesa ahora, m\u00e1s que hacer una profesi\u00f3n de fe, es mantenernos firmes en esa fe hasta el fin.<\/p>\n<p> Es mejor callar y obrar que hablar y no obrar. Buena cosa es ense\u00f1ar, si el que ense\u00f1a tambi\u00e9n obra. Uno solo es el maestro (Mt 23,8), que \u00ablo dijo y existi\u00f3\u00bb (Sl 32,9): pero tambi\u00e9n es digno del Padre lo que ense\u00f1\u00f3 sin palabras. El que posee la palabra de Jes\u00fas es capaz de entender lo que \u00e9l ense\u00f1\u00f3 sin palabras y llegar as\u00ed a la perfecci\u00f3n, obrando seg\u00fan lo que habla y d\u00e1ndose a conocer por lo que hace sin hablar. Nada hay escondido para el Se\u00f1or, sino que a\u00fan nuestros secretos m\u00e1s \u00edntimos no escapan a su presencia. Obremos, pues, siempre conscientes de que \u00e9l habita en nosotros, para que seamos templos suyos y \u00e9l sea nuestro Dios en nosotros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Dejarse_iluminar_por_Cristo\">Serm\u00f3n: Dejarse iluminar por Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n X, 273.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abCon la medida con que midiereis, se os medir\u00e1\u00bb (Mc 4,24).<\/p>\n<p>El mandamiento del amor al pr\u00f3jimo es nuevo, porque nuestro Se\u00f1or ha venido a renovarlo, testimoniando as\u00ed que quer\u00eda que fuese mejor observado. Tambi\u00e9n es nuevo porque parece que nuestro Se\u00f1or lo ha resucitado, igual que se puede llamar un hombre nuevo al que habiendo muerto, resucita&#8230; Parece que nuestro Se\u00f1or nos lo vuelve a dar. Pero quiere que, como cosa nueva, como mandamiento nuevo, sea practicado fiel y fervientemente. Tambi\u00e9n es nuevo por las nuevas obligaciones que tenemos de observarlo&#8230;<\/p>\n<p> Y \u00bfcu\u00e1les son estas nuevas obligaciones que ha tra\u00eddo Jesucristo al mundo, para hacernos d\u00f3ciles a la observancia de este divino precepto? Sin duda son grandes, porque \u00c9l mismo vino a ense\u00f1\u00e1rnoslas y no s\u00f3lo con palabras sino mucho m\u00e1s con el ejemplo; este Maestro divino no ha querido ense\u00f1arnos a pintar sin que \u00c9l mismo haya pintado antes; no nos ha dado ning\u00fan precepto sin haber \u00c9l observado antes de d\u00e1rnoslo. <\/p>\n<p>Y lo mismo, antes de renovar este mandamiento del amor al pr\u00f3jimo, \u00c9l nos ha amado y nos ha ense\u00f1ado con su ejemplo c\u00f3mo debemos practicarlo, para que no nos excusemos de cumplirlo diciendo que es cosa imposible. <\/p>\n<p>\u00bf&#8230; Puede parecernos sorprendente que el Amado de nuestras almas quiera que nos amemos como \u00c9l nos ha amado, ya que nos ha restablecido en el perfecto parecido que antes ten\u00edamos con \u00c9l? No se puede dudar de que la semejanza, la imagen de Dios en nosotros antes de la Encarnaci\u00f3n del Salvador era muy distante de la verdadera semejanza. <\/p>\n<p>Los colores del retrato eran p\u00e1lidos y descoloridos, no hab\u00eda sino algunos trazos, como en un cuadro solamente esbozado. Pero al venir nuestro Se\u00f1or al mundo ha enaltecido de tal manera nuestra naturaleza, que podemos decir con toda seguridad que nos asemejamos perfectamente a Dios, el cual, al hacerse Hombre, se ha hecho semejante a nosotros y nos ha hecho semejantes a \u00c9l. <\/p>\n<p>Por tanto, tenemos que levantar el \u00e1nimo para vivir seg\u00fan lo que somos e imitar lo m\u00e1s perfectamente posible a quien ha venido a ense\u00f1arnos lo que debemos hacer.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Asis_fundador_de_los_Hermanos_menores\">San Francisco de As\u00eds, fundador de los Hermanos menores<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Admoniciones_Bienaventuranzas\">Admoniciones: Bienaventuranzas.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Admoniciones, 18.2- 19.1.2.3-20.1.2.-21.1.3- 28.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAl que tiene se le dar\u00e1; pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene\u00bb (Mc 4,25).<\/p>\n<p>Bienaventurado el siervo que devuelve todos los bienes al Se\u00f1or Dios, porque quien retiene algo para s\u00ed, esconde en s\u00ed el dinero de su Se\u00f1or Dios (Mt 25,18), y lo que cre\u00eda tener se le quitar\u00e1 (Lc 8,18).<\/p>\n<p>Bienaventurado el siervo que no se tiene por mejor cuando es engrandecido y exaltado por los hombres, que cuando es tenido por vil, simple y despreciado, porque cuanto es el hombre delante de Dios, tanto es y no m\u00e1s.<\/p>\n<p>Bienaventurado aquel religioso que no encuentra placer y alegr\u00eda sino en las sant\u00edsimas palabras y obras del Se\u00f1or, y con ellas conduce a los hombres al amor de Dios con gozo y alegr\u00eda (cf. Sal 50,10)\u2026<\/p>\n<p>Bienaventurado el siervo que, cuando habla, no manifiesta todas sus cosas con miras a la recompensa, y no es ligero para hablar (cf. Prov 29,20), sino que prev\u00e9 sabiamente lo que debe hablar y responder. \u00a1Ay de aquel religioso que no guarda en su coraz\u00f3n los bienes que el Se\u00f1or le muestra (cf. Lc 2,19.51) y no los muestra a los otros con obras, sino que, con miras a la recompensa, ans\u00eda m\u00e1s bien mostrarlos a los hombres con palabras! \u00c9l recibe su recompensa (cf. Mt 6,2.16), y los oyentes sacan poco fruto\u2026<\/p>\n<p>Bienaventurado el siervo que atesora en el cielo (cf. Mt 6,20) los bienes que el Se\u00f1or le muestra, y no ans\u00eda manifestarlos a los hombres con la mira puesta en la recompensa, porque el Alt\u00edsimo en persona manifestar\u00e1 sus obras a todos aquellos a quienes le plazca. Bienaventurado el siervo que guarda en su coraz\u00f3n los secretos del Se\u00f1or (cf. Lc 2,19.51).<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Calcuta_fundadora_de_las_Hermanas_Misioneras_de_la_Caridad\">Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Cristo_esta_presente_en_el_pobre\">Obras: Cristo est\u00e1 presente en el pobre.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">El gozo del don.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa medida que us\u00e9is la usar\u00e1n con vosotros\u00bb (Mc 4,24).<\/p>\n<p>A Cristo, estando invisible, no le podemos mostrar nuestro amor; pero nuestros vecinos son siempre visibles y podemos hacer por ellos todo lo que, si Cristo estuviera visible, nos gustar\u00eda hacer por \u00e9l.<\/p>\n<p>Hoy, es el mismo Cristo el que est\u00e1 presente en aquellos que nadie necesita, en los que nadie emplea, que nadie cuida, que tienen hambre, que van desnudos, que no tienen hogar. Parece que son in\u00fatiles al Estado y a la sociedad; nadie tiene tiempo para emplear en ellos. Nos toca a nosotros, los cristianos, a vosotros y a m\u00ed, dignos del amor de Cristo si nuestro amor es verdadero, nos toca a nosotros ir a su encuentro, ayudarlos; est\u00e1n ah\u00ed para que les encontremos.<\/p>\n<p>Trabajar por trabajar; este es el peligro que siempre nos amenaza. Es ah\u00ed que intervienen el respeto, el amor y la devoci\u00f3n a fin de que dirijamos nuestro trabajo a Dios, a Cristo. Y por eso intentamos hacerlo de la manera m\u00e1s bella posible.<\/p>\n<h3><span id=\"Obras_Dejar_que_la_luz_pase_a_traves_de_nosotros\">Obras: Dejar que la luz pase a trav\u00e9s de nosotros.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">No hay amor m\u00e1s grande, cap. 67.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSer luz del mundo\u00bb (cf. Mt 5,14).<\/p>\n<p>Es posible que no sea capaz de fijar mi atenci\u00f3n totalmente en Dios durante mi trabajo. Dios no me lo pide de ninguna manera. Con todo, yo puedo desear plenamente y procurar cumplir mi trabajo con Jes\u00fas y por Jes\u00fas. Hermosa tarea. \u00c9sta es la que Dios quiere. Quiere que nuestra voluntad y nuestro deseo se dirijan a \u00e9l, a nuestra familia, a nuestros hijos, a nuestros hermanos y a los pobres.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros somos un instrumento pobre. Si observas la composici\u00f3n de un aparato el\u00e9ctrico, encontrar\u00e1s un ensamblaje de hilos grandes y peque\u00f1os, nuevos y gastados, caros y baratos. Si la corriente el\u00e9ctrica no pasa a trav\u00e9s de todo ello, no habr\u00e1 luz. Estos hilos somos t\u00fa y yo. Dios es la corriente. Tenemos poder para dejar pasar la corriente a trav\u00e9s de nosotros, dejarnos utilizar por Dios, dejar que se produzca luz en el mundo&#8230; o bien rehusar ser instrumentos y dejar que las tinieblas se extiendan.<\/p>\n<h2><span id=\"Pablo_VI_papa\">Pablo VI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Evangelii_Nuntiandi_Urgencia_de_anunciar_la_Luz\">Evangelii Nuntiandi: Urgencia de anunciar la Luz.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelio Nuntiandi, 08-12-1975.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPoner la l\u00e1mpara en el candelero\u00bb (Mc 4,21).<\/p>\n<p>[Imitemos el ejemplo de] los m\u00e1s grandes predicadores y evangelizadores, cuya vida fue consagrada al apostolado&#8230; Ellos han sabido superar todos los obst\u00e1culos que se opon\u00edan a la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De tales obst\u00e1culos, que perduran en nuestro tiempo, nos limitaremos a citar la falta de fervor, tanto m\u00e1s grave cuanto que viene de dentro. Dicha falta de fervor se manifiesta en la fatiga y desilusi\u00f3n, en la acomodaci\u00f3n al ambiente y en el desinter\u00e9s, y sobre todo en la falta de alegr\u00eda y de esperanza. Por ello, a todos aquellos que por cualquier t\u00edtulo o en cualquier grado tienen la obligaci\u00f3n de evangelizar, los exhortamos a alimentar siempre el fervor del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Este fervor exige, ante todo, que evitemos recurrir a pretextos que parecen oponerse a la evangelizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Con demasiada frecuencia y bajo formas diversas se oye decir que imponer una verdad, por ejemplo la del Evangelio; que imponer una v\u00eda, aunque sea la de la salvaci\u00f3n, no es sino una violencia cometida contra la libertad religiosa. Adem\u00e1s, se a\u00f1ade, \u00bfpara qu\u00e9 anunciar el Evangelio, ya que todo hombre se salva por la rectitud del coraz\u00f3n? Por otra parte, es bien sabido que el mundo y la historia est\u00e1n llenos de &#8220;semillas del Verbo&#8221;. \u00bfNo es, pues, una ilusi\u00f3n pretender llevar el Evangelio donde ya est\u00e1 presente a trav\u00e9s de esas semillas que el mismo Se\u00f1or ha esparcido?<\/p>\n<p><strong>Ser\u00eda ciertamente un error imponer<\/strong> cualquier cosa a la conciencia de nuestros hermanos. <strong>Pero proponer a esa conciencia la verdad evang\u00e9lica y la salvaci\u00f3n ofrecida por Jesucristo,<\/strong> con plena claridad y con absoluto respeto hacia las opciones libres que luego pueda hacer \u2014sin coacciones, solicitaciones menos rectas o est\u00edmulos indebidos\u2014, <strong>lejos de ser un atentado contra la libertad religiosa, es un homenaje a esta libertad,<\/strong> a la cual se ofrece la elecci\u00f3n de un camino que incluso los no creyentes juzgan noble y exaltante. O, \u00bfpuede ser un crimen contra la libertad ajena proclamar con alegr\u00eda la Buena Nueva conocida gracias a la misericordia del Se\u00f1or?. O, \u00bfpor qu\u00e9 \u00fanicamente la mentira y el error, la degradaci\u00f3n y la pornograf\u00eda han de tener derecho a ser propuestas y, por desgracia, incluso impuestas con frecuencia por una propaganda destructiva difundida mediante los medios de comunicaci\u00f3n social, por la tolerancia legal, <strong>por el miedo de los buenos y la audacia de los malos<\/strong>? <\/p>\n<p>Este modo respetuoso de proponer la verdad de Cristo y de su reino, <strong>m\u00e1s que un derecho es un deber del evangelizador.<\/strong> Y es a la vez un derecho de sus hermanos recibir a trav\u00e9s de \u00e9l, el anuncio de la Buena Nueva de la salvaci\u00f3n. Esta salvaci\u00f3n viene realizada por Dios en quien El lo desea, y por caminos extraordinarios que s\u00f3lo El conoce. En realidad, si su Hijo ha venido al mundo ha sido precisamente para revelarnos, mediante su palabra y su vida, los caminos ordinarios de la salvaci\u00f3n. Y El nos ha ordenado transmitir a los dem\u00e1s, con su misma autoridad, esta revelaci\u00f3n. No ser\u00eda in\u00fatil que cada cristiano y cada evangelizador examinasen en profundidad, a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, este pensamiento: los hombres podr\u00e1n salvarse por otros caminos, gracias a la misericordia de Dios, si nosotros no les anunciamos el Evangelio; pero \u00bfpodremos nosotros salvarnos si por negligencia, por miedo, por verg\u00fcenza \u2014lo que San Pablo llamaba avergonzarse del Evangelio\u2014, o por ideas falsas omitimos anunciarlo? Porque eso significar\u00eda ser infieles a la llamada de Dios que, a trav\u00e9s de los ministros del Evangelio, quiere hacer germinar la semilla; y de nosotros depende el que esa semilla se convierta en \u00e1rbol y produzca fruto.<\/p>\n<p>Conservemos, pues, el fervor espiritual. Conservemos la dulce y confortadora alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre l\u00e1grimas. Hag\u00e1moslo \u2014como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros Ap\u00f3stoles, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia\u2014 con un \u00edmpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea \u00e9sta la mayor alegr\u00eda de nuestras vidas entregadas. Y <strong>ojal\u00e1 que el mundo actual<\/strong> \u2014que busca a veces con angustia, a veces con esperanza\u2014 <strong>pueda as\u00ed recibir la Buena Nueva, no a trav\u00e9s de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a trav\u00e9s de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en s\u00ed mismos, la alegr\u00eda de Cristo, y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>21 Les dec\u00eda: \u00ab\u00bfSe trae la l\u00e1mpara para meterla debajo del celem\u00edn o debajo de la cama?, \u00bfno es para ponerla en el candelero? 22 No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. 23 El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga\u00bb. 24 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-21-25-que-brille-la-luz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 4, 21-25 : Que brille la Luz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41383","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41383\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}