{"id":41384,"date":"2016-10-07T23:30:54","date_gmt":"2016-10-08T04:30:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-26-34-explicacion-de-la-parabola-del-sembrador-mc\/"},"modified":"2016-10-07T23:30:54","modified_gmt":"2016-10-08T04:30:54","slug":"mc-4-26-34-explicacion-de-la-parabola-del-sembrador-mc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-26-34-explicacion-de-la-parabola-del-sembrador-mc\/","title":{"rendered":"Mc 4, 26-34: Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (Mc)"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">26<\/span> Y dec\u00eda: \u00abEl reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. <span class=\"versiculo\">27<\/span> \u00c9l duerme de noche y se levanta de ma\u00f1ana; la semilla germina y va creciendo, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. <span class=\"versiculo\">28<\/span> La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, despu\u00e9s el grano. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Cuando el grano est\u00e1 a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">30<\/span> Dijo tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 podemos comparar el reino de Dios? \u00bfQu\u00e9 par\u00e1bola usaremos? <span class=\"versiculo\">31<\/span> Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla m\u00e1s peque\u00f1a, <span class=\"versiculo\">32<\/span> pero despu\u00e9s de sembrada crece, se hace m\u00e1s alta que las dem\u00e1s hortalizas y echa ramas tan grandes que los p\u00e1jaros del cielo pueden anidar a su sombra\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">33<\/span> Con muchas par\u00e1bolas parecidas les expon\u00eda la palabra, acomod\u00e1ndose a su entender. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Todo se lo expon\u00eda con par\u00e1bolas, pero a sus disc\u00edpulos se lo explicaba todo en privado. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia.<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Cristo_es_el_grano_que_ha_disipado_las_tinieblas_y_ha_renovado_la_Iglesia\">Homil\u00eda: Cristo es el grano que ha disipado las tinieblas y ha renovado la Iglesia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda 7, [atribuida] :PG 64, 21-26.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bfCon qu\u00e9 podemos comparar el reino de Dios?\u00bb (Mc 4,30).<\/p>\n<p>\u00bfHay algo m\u00e1s grande que el reino de los cielos y m\u00e1s peque\u00f1o que un grano de mostaza? \u00bfC\u00f3mo ha podido Cristo comparar la inmensidad del reino de los cielos con esta peque\u00f1\u00edsima semilla tan f\u00e1cil de medir? Pero si examinamos bien las propiedades del grano de mostaza, hallaremos que el parang\u00f3n es perfecto y muy apropiado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el reino de los cielos sino Cristo en persona? En efecto, Cristo dice refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo: <i>Mirad, el reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros. Y <\/i>\u00bfhay algo m\u00e1s grande que Cristo seg\u00fan su divinidad, hasta el punto de que hemos de o\u00edr al profeta que dice: <i>\u00c9l es nuestro Dios y no hay otro frente a \u00e9l: investig\u00f3 el camino del saber y se lb dio a su hijo Jacob, a su amado, Israel. Despu\u00e9s apareci\u00f3 en el mundo y vivi\u00f3 entre los hombres?<\/i><\/p>\n<p>Pero, asimismo, \u00bfhay algo m\u00e1s peque\u00f1o que Cristo seg\u00fan la econom\u00eda de la encarnaci\u00f3n, que se hizo inferior a los \u00e1ngeles y a los hombres? Escucha a David explicar en qu\u00e9 se hizo menor que los \u00e1ngeles: <i>\u00bfQu\u00e9 es el hombre, para que te acuerdes de \u00e9l, el ser humano, para darle poder? Lo hiciste poco inferior a los \u00e1ngeles. Y <\/i>que David dijo esto de Cristo, te lo interpreta Pablo, cuando dice: <i>Al que Dios hab\u00eda hecho un poco inferior a los \u00e1ngeles, a Jes\u00fas, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasi\u00f3n y muerte.<\/i><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha hecho al mismo tiempo reino de los cielos y grano? \u00bfC\u00f3mo pueden ser lo mismo el peque\u00f1o y el grande? Pues porque en virtud de su inmensa misericordia para con su criatura, se puso al servicio de todos, para ganarlos a todos. Por su propia naturaleza era Dios, lo es y lo ser\u00e1, y se ha hecho hombre por nuestra salvaci\u00f3n. \u00a1Oh grano por quien fue hecho el mundo, por quien fueron disipadas las tinieblas y renovada la Iglesia! Este grano, suspendido de la cruz, tuvo tal eficacia que, aun cuando \u00e9l mismo estaba clavado, con sola su palabra rapt\u00f3 al ladr\u00f3n del madero y lo traslad\u00f3 a las delicias del para\u00edso; este grano, herido por la lanza en el costado, destil\u00f3 para los sedientos una bebida de inmortalidad; este grano de mostaza, bajado del madero y depositado en el huerto, cubri\u00f3 toda la tierra con sus ramas; este grano, depositado en el huerto, hinc\u00f3 sus ra\u00edces hasta el infierno, y tomando consigo las almas que all\u00ed yac\u00edan, en tres d\u00edas se las llev\u00f3 al cielo.<\/p>\n<p>Por tanto, <i>el reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre tom\u00f3 y lo sembr\u00f3 en su huerto. <\/i>Siembra este grano de mostaza en el huerto de tu alma. Si tuvieres este grano de mostaza en el huerto de tu alma, te dir\u00e1 tambi\u00e9n a ti el profeta: <i>Ser\u00e1s un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca enga\u00f1a.<\/i><\/p>\n<p>Y si quisi\u00e9ramos discutir m\u00e1s a fondo este tema, descubrir\u00edamos que la par\u00e1bola le compete al mismo Salvador. En efecto, \u00e9l es peque\u00f1o en apariencia, de una breve vida en este mundo, pero grande en el cielo. El es el Hijo del hombre y Dios, por cuanto es Hijo de Dios; supera todo c\u00e1lculo: es eterno, invisible, celestial, que es comido \u00fanicamente por los creyentes; fue triturado y, despu\u00e9s de su pasi\u00f3n, se volvi\u00f3 tan blanco como la leche; \u00e9ste <i>es m\u00e1s alto que todas las hortalizas; <\/i>\u00e9l es el indivisible Verbo del Padre; \u00e9ste es en quien los p\u00e1jaros del cielo, es decir, los profetas, los ap\u00f3stoles y cuantos han sido llamados pueden cobijarse; \u00e9ste es quien con su propio calor cura los males de nuestra alma; bajo este \u00e1rbol somos cubiertos de roc\u00edo y protegidos de los ardores de este mundo; \u00e9ste es el que al morir fue sembrado en la tierra y all\u00ed fructific\u00f3; y al tercer d\u00eda resucit\u00f3 a los santos sac\u00e1ndolos de los sepulcros; \u00e9ste es el que por su resurrecci\u00f3n apareci\u00f3 como el m\u00e1s grande de todos los profetas; \u00e9ste es el que conserva todas las cosas mediante el Aliento que procede del Padre; \u00e9ste es el que sembrado en la tierra creci\u00f3 hasta el cielo, el que sembrado en su propio campo, es decir, en el mundo, ofreci\u00f3 al Padre todos cuantos cre\u00edan en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a1Oh semilla de vida sembrada en la tierra por Dios Padre! \u00a1Oh germen de inmortalidad que reconcilias con Dios a los mismos que t\u00fa alimentas! Divi\u00e9rtete bajo este \u00e1rbol y danza con los \u00e1ngeles, glorificando al Padre y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_de_Nisa_obispo\">San Gregorio de Nisa, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Cual_es_el_termino_de_nuestro_caminar\">Serm\u00f3n: \u00bfCu\u00e1l es el t\u00e9rmino de nuestro caminar?<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n sobre los difuntos.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPrimero la hierba, despu\u00e9s la espiga, y finalmente el trigo lleno de espigas\u00bb (Mc 4,28).<\/p>\n<p>La vida presente es un camino que conduce al t\u00e9rmino de nuestra esperanza tal como vemos sobre las yemas el fruto que comienza a salir de la flor y que, gracias a ella, llega a t\u00e9rmino como fruto, aunque la flor no sea el fruto. Igualmente, la cosecha que nace de las semillas no aparece inmediatamente con su espiga, sino que lo primero que crece es la hierba; despu\u00e9s, muerta la hierba, surge el tallo del trigo y de esta manera sale el fruto maduro en la espiga. (&#8230;) <\/p>\n<p>Nuestro Creador no nos ha destinado a una vida embrionaria; el fin de la naturaleza no es la vida de los reci\u00e9n nacidos. Tampoco apunta a las edades sucesivas que con el transcurso del tiempo reviste a trav\u00e9s del proceso de crecimiento que cambia su forma, ni la disoluci\u00f3n del cuerpo que sobreviene con la muerte. Todos estos estados son etapas en el camino sobre el que avanzamos. El fin y t\u00e9rmino del camino, a trav\u00e9s de estas etapas, es la semejanza con el Divino (&#8230;); el t\u00e9rmino que la vida aguarda es la beatitud. Pero hoy, todo esto que concierne al cuerpo \u2013la muerte, la vejez, la juventud, la infancia y la formaci\u00f3n del embri\u00f3n- todos estos estados, como otras hierbas, tallos y espigas, forman un camino, una sucesi\u00f3n y un potencial que permite la maduraci\u00f3n esperada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 Y dec\u00eda: \u00abEl reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. 27 \u00c9l duerme de noche y se levanta de ma\u00f1ana; la semilla germina y va creciendo, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. 28 La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, despu\u00e9s el grano. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-4-26-34-explicacion-de-la-parabola-del-sembrador-mc\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 4, 26-34: Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (Mc)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}