{"id":41389,"date":"2016-10-07T23:31:07","date_gmt":"2016-10-08T04:31:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-6-7-13-mision-de-los-doce\/"},"modified":"2016-10-07T23:31:07","modified_gmt":"2016-10-08T04:31:07","slug":"mc-6-7-13-mision-de-los-doce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-6-7-13-mision-de-los-doce\/","title":{"rendered":"Mc 6, 7-13: Misi\u00f3n de los Doce"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">7<\/span> Llam\u00f3 a los Doce y los fue enviando de dos en dos, d\u00e1ndoles autoridad sobre los esp\u00edritus inmundos. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Les encarg\u00f3 que llevaran para el camino un bast\u00f3n y nada m\u00e1s, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; <span class=\"versiculo\">9<\/span> que llevasen sandalias, pero no una t\u00fanica de repuesto. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Y dec\u00eda: \u00abQuedaos en la casa donde entr\u00e9is, hasta que os vay\u00e1is de aquel sitio. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacud\u00edos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">12<\/span> Ellos salieron a predicar la conversi\u00f3n, <span class=\"versiculo\">13<\/span> echaban muchos demonios, ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Jueves IV (Par o A\u00f1o II) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Jueves IV (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-b_semana-15_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XV (Ciclo B)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_224\">Beda, in Marcum, 2,24<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">7. <\/span>Benigno y clemente, nuestro Se\u00f1or y Maestro no escatima su poder a sus siervos y disc\u00edpulos, puesto que as\u00ed como El curaba todo desfallecimiento y toda enfermedad, dio tambi\u00e9n a sus ap\u00f3stoles poder para curarlos. &#8220;Y habiendo convocado a los doce&#8221;, etc. Pero hay gran distancia entre dar y recibir. El Se\u00f1or obra con su propio poder en todo lo que hace, en tanto que sus disc\u00edpulos, si hacen algo, es confesando su debilidad y el poder del Se\u00f1or, diciendo: &#8220;En nombre de Jes\u00fas, lev\u00e1ntate y anda&#8221;(Hch 3,6).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">8. <\/span>&#8220;Les orden\u00f3 que nada tomasen para el camino&#8230;&#8221; Tanta debe ser la confianza en Dios del que predica, que ha de estar seguro de que no ha de faltarle lo necesario a la vida, aunque \u00e9l no pueda procur\u00e1rselo, puesto que no debe ocuparse menos de las cosas eternas por ocuparse de las temporales. <\/p>\n<p>Por alforja -en sentido aleg\u00f3rico- se ha de entender los trabajos de la vida; por el pan, los placeres temporales; por dinero en el cinto, la sabidur\u00eda que se oculta; porque el que ha recibido la sabidur\u00eda no debe dejarse agobiar con la carga de los negocios temporales, ni consumirse en deseos carnales, ni ocultar el talento que se le ha dado de la palabra en el ocio de un cuerpo abandonado. <\/p>\n<p><span class=\"comentario\">9. <\/span>&#8220;&#8230; y no vist\u00e1is dos t\u00fanicas.&#8221; En las dos t\u00fanicas veo yo que se manifiesta un doble vestido. De esta manera, no entendemos que debe contentarse con una sola cuando se hable de Scitia, pa\u00eds glacial por la nieve que le cubre, sino que no se ha de conservar otra por el temor de lo que pueda ocurrir.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">10. <\/span>&#8220;Cuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta marchar de all\u00ed&#8230;&#8221; En estas palabras les da el precepto general de la constancia, para que observen las leyes de la hospitalidad que han de recibir, haci\u00e9ndoles ver que es ajeno del que anuncia el reino de los cielos el andar de casa en casa.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>&#8220;&#8230; y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban.&#8221;Aqu\u00ed se manifiesta que esta costumbre de la santa Iglesia de ungir a los endemoniados y a cualquier enfermo con \u00f3leo consagrado por la bendici\u00f3n pontifical, fue introducida por los mismos ap\u00f3stoles.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">6b. <\/span>No s\u00f3lo predicaba el Se\u00f1or en las ciudades, sino en las aldeas, para que aprendamos a no despreciar lo peque\u00f1o, y a no buscar siempre las grandes ciudades, porque tambi\u00e9n se debe sembrar la palabra de Dios en los lugares pobres y humildes. Por esto dice: &#8220;Y andaba predicando por todas las aldeas del contorno&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">7. <\/span>Manda de dos en dos a los ap\u00f3stoles, para que est\u00e9n m\u00e1s prontos porque, como dice el Eclesi\u00e1stico (4,9), mejor es que sean dos juntos que uno s\u00f3lo. Si hubiese enviado m\u00e1s de dos, no hubiera sido suficiente el n\u00famero de ellos para ir a tantos lugares.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">8. <\/span>&#8220;Les orden\u00f3 que nada tomasen para el camino&#8230;&#8221; Les ense\u00f1a igualmente as\u00ed, que no deben desear ning\u00fan presente o regalo, porque viendo que no tienen nada los ap\u00f3stoles, conf\u00eden en ellos los que los oigan predicar la pobreza.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">10-11. <\/span>&#8220;Cuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta marchar de all\u00ed.&#8221; Para que no se les acusase de dados a la gula, yendo de unas casas a otras. &#8220;Y donde quiera que os desecharen, sacudid el polvo&#8221;, etc. El Se\u00f1or les manda que lo hagan as\u00ed, para que demuestren que han andado un largo camino por ellos y que no les ha aprovechado de nada, o bien para hacer ver que ni aun el polvo han recibido de ellos, sacudi\u00e9ndose sus pies en testimonio contra ellos, o como reprensi\u00f3n que les hacen.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>&#8220;&#8230; y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos&#8230;&#8221; Significa tambi\u00e9n la gracia del Esp\u00edritu Santo, por la cual descansamos de los trabajos y recibimos la luz y la alegr\u00eda espiritual.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_homilia_in_Evangelia_17\">San Gregorio Magno, homilia in Evangelia, 17<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">7. <\/span>Manda de dos en dos a sus disc\u00edpulos a la predicaci\u00f3n, porque son dos los preceptos de la caridad, el amor de Dios y del pr\u00f3jimo, y no puede existir \u00e9sta si no se da en ambos t\u00e9rminos. De este modo nos insin\u00faa que el que no tiene caridad para los dem\u00e1s, no debe de ning\u00fan modo tomar a su cargo el oficio de la predicaci\u00f3n.<br \/>\n&#8220;Y les mand\u00f3 que nada se llevasen&#8221;, etc.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_consensu_evangelistarum_2_30\">San Agust\u00edn, de consensu evangelistarum, 2, 30<\/span><\/h2>\n<p>O porque a\u00f1adiendo el Se\u00f1or, seg\u00fan San Mateo: &#8220;Porque el que trabaja merece que le sustenten&#8221; (Mt 10,10), nos manifiesta claramente, por qu\u00e9 no quer\u00eda que ellos poseyeran o llevasen nada consigo; no porque la vida no tenga sus necesidades, sino porque de este modo los creyentes a quienes anunciasen el Evangelio habr\u00edan de proveerlos de lo necesario. De aqu\u00ed se deduce, que el Se\u00f1or no dice en este precepto que no deben los evangelistas vivir de otro modo que de lo que les den aquellos a quienes anuncian el Evangelio, sino que les da poder de obrar as\u00ed, como teniendo derecho a ello; y por esto el Ap\u00f3stol, aunque pareciendo contravenir al precepto, vivi\u00f3 del trabajo de sus manos. Suele preguntarse c\u00f3mo han referido San Mateo y San Lucas que el Se\u00f1or dijo a sus disc\u00edpulos no llevasen ni b\u00e1culo, cuando San Marcos dice: &#8220;Y les mand\u00f3 que nada se llevasen para el camino, sino el solo b\u00e1culo&#8221;. Y bien, debemos entender que es en un sentido en el que San Marcos habla del b\u00e1culo que se debe llevar, y en otro en el que hablan San Mateo y San Lucas del que no se debe llevar. Pudo, pues, decir el Se\u00f1or de un modo abreviado: &#8220;No llev\u00e9is con vosotros nada de lo necesario, ni el b\u00e1culo, o s\u00f3lo el b\u00e1culo&#8221; (Mt 10,10), para que por ni el b\u00e1culo se entienda ni la cosa m\u00e1s m\u00ednima, y por s\u00f3lo el b\u00e1culo que por el poder recibido del Se\u00f1or, simbolizado en el b\u00e1culo, no les faltar\u00eda nada ni aun de lo que no llevaban consigo. Ambas cosas, pues, dijo el Se\u00f1or; pero como ning\u00fan evangelista ha referido las dos a la vez, se piensa que el que dice que lleven el b\u00e1culo en un sentido, contradice al que refiere que no lleven ni el b\u00e1culo en otro sentido. Mas dada ya la raz\u00f3n de esto, queda resuelta la duda. As\u00ed, cuando San Mateo dice que no deben llevar calzado, quiere evitar el cuidado que les dar\u00eda llevarle por el temor de que les faltase si no le llevaban. Lo mismo debe entenderse de las dos t\u00fanicas, a fin de que no tenga que cuidarse el ap\u00f3stol m\u00e1s que de la que lleva puesta, y no de la otra, a la cual se le da derecho. Por esto San Marcos, diciendo que calcen sandalias, advierte que debe darse a este calzado una significaci\u00f3n m\u00edstica, puesto que, no dejando cubierto al pie por arriba ni por debajo desnudo, da a entender que no deben ocultar el Evangelio, ni apoyarse en las comodidades terrenas. Y por lo que hace a no tener ni llevar dos t\u00fanicas, \u00bfqu\u00e9 otra cosa les advierte, sino que deben andar sencillamente y no con doblez? Y si alguno piensa que el Se\u00f1or no ha podido hablar en sentido propio y figurado a la vez en un mismo discurso, que examine los dem\u00e1s discursos suyos y ver\u00e1 que piensa as\u00ed temerariamente y por ignorancia.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_vict_ant_e_cat_in_Marcum\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, vict. ant. e cat. in Marcum<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">8-9. <\/span>&#8220;Les orden\u00f3 que nada tomasen para el camino&#8230;&#8221; El Se\u00f1or les impuso tambi\u00e9n este precepto, para que por su parte manifestasen cu\u00e1n distante de ellos estaba el deseo de riqueza.<\/p>\n<p>O puede entenderse de otro modo: el no llevar calzado ni b\u00e1culo, seg\u00fan San Mateo y San Lucas, manifiesta un estado de gran perfecci\u00f3n, y el llevar una y otra cosa, como dice San Marcos, es una concesi\u00f3n otorgada a la fragilidad humana.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>&#8220;&#8230;y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban.&#8221; O para que sea un testimonio de la fatiga que por ellos han soportado, o un s\u00edmbolo del polvo de los pecadores que se esparce a su voz. &#8220;De esta suerte -contin\u00faa- salieron a predicar, exhortando a todos a que hiciesen penitencia&#8221;, etc. S\u00f3lo San Marcos dice que hubiesen sido ungidos; aunque Santiago en su ep\u00edstola can\u00f3nica dice algo semejante (Stgo 5). El \u00f3leo cura las fatigas, y es causa de la luz y de la alegr\u00eda. El \u00f3leo de la unci\u00f3n significa, pues, la misericordia de Dios, el remedio de la enfermedad y la iluminaci\u00f3n del coraz\u00f3n, obras todas de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beato_Charles_de_Foucauld\">Beato Charles de Foucauld<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Carta\">Carta: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta a Joseph Hours, 3 de mayo de 1912.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLes envi\u00f3 por primera vez\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Ser ap\u00f3stol \u00bfpor medio de qu\u00e9? Con aquellos que Dios pone a su disposici\u00f3n: los sacerdotes tienen sus superiores que les dicen lo que deben hacer. Los laicos deben ser ap\u00f3stoles con aquellos a quienes pueden atender: sus pr\u00f3jimos y sus amigos, pero no s\u00f3lo con ellos; la caridad no es estrecha, sino que abraza todo lo que abraza el coraz\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>\u00bfPor medio de qu\u00e9? Por los medios mejores, d\u00e1ndose a aquellos a los que se dirigen: con todos aquellos, sin excepci\u00f3n, con quienes est\u00e1n en relaci\u00f3n a trav\u00e9s de la bondad, la ternura, el afecto fraterno, el ejemplo de la virtud, por la humildad y la dulzura que siempre son atractivas y muy cristianas. Con algunos sin decirles jam\u00e1s una palabra de Dios ni de religi\u00f3n, teniendo paciencia como Dios es paciente, siendo buenos como Dios es bueno, siendo un hermano tierno y orante. Con otros hablando de Dios en la medida en que ellos puedan soportar; desde que est\u00e1 en su pensamiento la b\u00fasqueda de la verdad por el estudio de la religi\u00f3n, procurando se relacionen con un sacerdote muy bien escogido y capaz de hacerles bien. Sobre todo ver en toda persona humana a un hermano.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Mensaje_19-05-2013\">Mensaje (19-05-2013): <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Mensaje para la Jornada mundial de las misiones, 19 de mayo de 2013.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLes dio poder sobre los malos esp\u00edritus\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Vivimos en una \u00e9poca de crisis que afecta a muchas \u00e1reas de la vida, no s\u00f3lo la econom\u00eda, las finanzas, la seguridad alimentaria, el medio ambiente, sino tambi\u00e9n la del sentido profundo de la vida y los valores fundamentales que la animan. La convivencia humana est\u00e1 marcada por tensiones y conflictos que causan inseguridad y fatiga para encontrar el camino hacia una paz estable. En esta situaci\u00f3n tan compleja, donde el horizonte del presente y del futuro parece estar cubierto por nubes amenazantes, se hace a\u00fan m\u00e1s urgente el llevar con valent\u00eda a todas las realidades, el Evangelio de Cristo, que es anuncio de esperanza, reconciliaci\u00f3n, comuni\u00f3n; anuncio de la cercan\u00eda de Dios, de su misericordia, de su salvaci\u00f3n; anuncio de que el poder del amor de Dios es capaz de vencer las tinieblas del mal y conducir hacia el camino del bien.<\/p>\n<p>El hombre de nuestro tiempo necesita una luz fuerte que ilumine su camino y que s\u00f3lo el encuentro con Cristo puede darle. Traigamos a este mundo, a trav\u00e9s de nuestro testimonio, con amor, la esperanza que se nos da por la fe. La naturaleza misionera de la Iglesia no es proselitista, sino testimonio de vida que ilumina el camino, que trae esperanza y amor. La Iglesia \u2013lo repito una vez m\u00e1s\u2013 no es una organizaci\u00f3n asistencial, una empresa, una ONG, sino que es una comunidad de personas, animadas por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que han vivido y viven la maravilla del encuentro con Jesucristo y desean compartir esta experiencia de profunda alegr\u00eda, compartir el mensaje de salvaci\u00f3n que el Se\u00f1or nos ha dado. Es el Esp\u00edritu Santo qui\u00e9n gu\u00eda a la Iglesia en este camino.<\/p>\n<h2><span id=\"Tertuliano\">Tertuliano<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras\">Obras: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La prescripci\u00f3n de los herejes 19-21: SC 46.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abCreo en la Iglesia&#8230; apost\u00f3lica\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>\u00bfPor qui\u00e9n nos viene la fe que emana de las Escrituras? \u00bfPor qui\u00e9n, por qu\u00e9 intermediario, cu\u00e1ndo y a quien la doctrina que nos hace cristianos nos alcanz\u00f3?&#8230; Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, durante su vida terrena, iba ense\u00f1ando por s\u00ed mismo qui\u00e9n era \u00e9l, qu\u00e9 hab\u00eda sido desde siempre, cu\u00e1l era el designio del Padre que \u00e9l realizaba en el mundo, cu\u00e1l ha de ser la conducta del hombre para que sea conforme a este mismo designio; y lo ense\u00f1aba unas veces abiertamente ante el pueblo, otras aparte a sus disc\u00edpulos, principalmente a los doce que hab\u00eda elegido para que estuvieran junto a \u00e9l, y a los que hab\u00eda destinado como maestros de las naciones. (Mc 3,14). Y as\u00ed, despu\u00e9s de la defecci\u00f3n de uno de ellos, cuando estaba para volver al Padre, despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, mand\u00f3 a los otros once que fueran por el mundo a adoctrinar a los hombres y bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. (Mt 28,19). Los ap\u00f3stoles \u2013palabra que significa \u00abenviados\u00bb\u2013, (&#8230;) despu\u00e9s de haber obtenido la fuerza del Esp\u00edritu Santo para hablar y realizar milagros, como lo hab\u00eda prometido el Se\u00f1or, dieron primero en Judea testimonio de la fe en Jesucristo e instituyeron all\u00ed Iglesias, despu\u00e9s fueron por el mundo para proclamar a las naciones la misma doctrina y la misma fe.<\/p>\n<p>De modo semejante, continuaron fundando Iglesias en cada poblaci\u00f3n, de manera que las dem\u00e1s Iglesias fundadas posteriormente, para ser verdaderas Iglesias, tomaron y siguen tomando de aquellas primeras Iglesias el reto\u00f1o de su fe y la semilla de su doctrina. Por esto tambi\u00e9n aquellas Iglesias son consideradas apost\u00f3licas, en cuanto que son descendientes de las Iglesias apost\u00f3licas. (&#8230;) Y, por esto, toda la multitud de Iglesias son una con aquella primera Iglesia fundada por los ap\u00f3stoles, de la que proceden todas las otras. En este sentido son todas primeras y todas apost\u00f3licas, en cuanto que todas juntas forman una sola.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Asis\">San Francisco de As\u00eds<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Regla\">Regla: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Primera Regla, \u00a78-9.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abNo llev\u00e9is piezas de oro en la faja\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or ordena en el Evangelio: Guardaos cuidadosamente de todo mal apego; evitad cuidadosamente las preocupaciones de este mundo y los cuidados materiales (cf Mt 6,25). Por eso ning\u00fan hermano, ya resida en una casa o est\u00e9 de viaje, bajo ning\u00fan pretexto debe aceptar \u00e9l mismo ni hacer recoger para s\u00ed ninguna pieza de oro ni moneda peque\u00f1a, y esto ni para comprar vestido o libros ni como salario por alg\u00fan trabajo, ni bajo ning\u00fan pretexto, a no ser en caso de evidente necesidad para los hermanos enfermos. Porque ni el oro ni las monedas no debemos considerarlos de mayor utilidad o de m\u00e1s aprecio que las piedras. El diablo se ocupa de cegar a los que codician dinero o le conceden m\u00e1s valor que a las piedras. Nosotros que lo hemos dejado todo, no vayamos a perder por tan poca cosa el Reino de los cielos (Mc 10, 24.28). Si en cualquier parte nos encontramos con alguna moneda o dinero, no le prestemos mayor atenci\u00f3n que al polvo que pisamos con los pies: porque esto es vanidad de vanidades, y todo es vanidad (Ecl 1,2)&#8230; <\/p>\n<p>Todos los hermanos se esforzar\u00e1n en seguir la humildad y la pobreza de nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230; Deben alegrarse cuando se encuentren entre gente de baja condici\u00f3n y despreciados, entre pobres e inv\u00e1lidos, enfermos y leprosos y mendigos de las calles. Cuando sea necesario ir\u00e1n a pedir en especies. Que no se averg\u00fcencen: sino que se acuerden de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el Hijo del Dios vivo todopoderoso&#8230;, que fue pobre y no tuvo cobijo, vivi\u00f3 de limosna \u00e9l y la bienaventurada Virgen, y sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Pio_X_papa\">San P\u00edo X, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Enciclica\">Enc\u00edclica: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Enc\u00edclica \u00abEl supremo apostolado\u00bb.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEnviados por Cristo al mundo entero\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>\u00abNadie puede poner otro fundamento que el que ya est\u00e1 puesto, Cristo Jes\u00fas\u00bb (1C 3,11). \u00c9l es el \u00fanico a quien \u00abel Padre consagr\u00f3 y envi\u00f3 al mundo\u00bb (Jn 10,36), \u00abreflejo de su gloria, impronta de su ser\u00bb (Hb 1,3), verdadero Dios y verdadero hombre; sin \u00e9l nadie puede conocer a Dios como es debido, porque \u00abnadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar\u00bb (Mt 11,27). De donde se sigue que \u00abrestaurar en Cristo\u00bb (Ef 1,10) y hacer volver a los hombres a la obediencia a Dios, son una sola y misma cosa. Y es por ello que el fin hacia el cual deben converger todos nuestros esfuerzos, es llevar al g\u00e9nero humano a reconocer la soberan\u00eda de Cristo. Una vez hecho esto, el hombre se encontrar\u00e1, por ah\u00ed mismo, llevado a Dios: no un Dios inerte y despreocupado de las realidades humanas, como algunos fil\u00f3sofos lo han imaginado, sino un Dios vivo y verdadero, un Dios en tres personas en la unidad de su naturaleza, creador del mundo, haciendo llegar a todas las cosas su providencia infinita, justo dador de la Ley que juzgar\u00e1 la injusticia y dar\u00e1 su recompensa a la virtud.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfd\u00f3nde se encuentra el camino que nos hace llegar a estar junto a Jesucristo? Est\u00e1 delante de nuestros ojos: es la Iglesia. San Juan Cris\u00f3stomo ya nos lo dijo y con raz\u00f3n: \u00abLa Iglesia es tu esperanza, la Iglesia es tu salvaci\u00f3n, la Iglesia es tu refugio\u00bb. Es por esto que Cristo, despu\u00e9s de haberla adquirido al precio de su sangre, la ha establecido. Es por esto que le ha confiado su doctrina y los preceptos de su Ley, prodig\u00e1ndole, al mismo tiempo, los tesoros de su gracia para la santificaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n de los hombres. Ved pues, venerables hermanos, cu\u00e1l es la obra que se nos ha confiado&#8230;: no tener otra meta que formar en todos a Jesucristo&#8230; Es la misma misi\u00f3n que Pablo atestigua haber recibido: \u00abHijitos m\u00edos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto, hasta ver a Cristo formado en vosotros\u00bb (Gal 4,19). Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo cumplir con semejante deber sin antes estar \u00abrevestidos de Cristo\u00bb? (Gal 3,27). Y revestidos hasta el punto de poder decir: \u00abpara m\u00ed la vida es Cristo\u00bb (Flp 1,21).    <\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_15-07-2012\">Homil\u00eda (15-07-2012)<\/span><\/h3>\n<p>En el Evangelio Jes\u00fas toma la iniciativa de enviar a los doce ap\u00f3stoles en misi\u00f3n (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>6, 7-13). En efecto, el t\u00e9rmino \u00abap\u00f3stoles\u00bb significa precisamente \u00abenviados, mandados\u00bb. Su vocaci\u00f3n se realizar\u00e1 plenamente despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, con el don del Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s. Sin embargo, es muy importante que desde el principio Jes\u00fas quiere involucrar a los Doce en su acci\u00f3n: es una especie de \u00abaprendizaje\u00bb en vista de la gran responsabilidad que les espera. El hecho de que Jes\u00fas llame a algunos disc\u00edpulos a colaborar directamente en su misi\u00f3n, manifiesta un aspecto de su amor: esto es, \u00c9l no desde\u00f1a la ayuda que otros hombres pueden dar a su obra; conoce sus l\u00edmites, sus debilidades, pero no los desprecia; es m\u00e1s, les confiere la dignidad de ser sus enviados. Jes\u00fas los manda de dos en dos y les da instrucciones, que el evangelista resume en pocas frases. La primera se refiere al esp\u00edritu de desprendimiento: los ap\u00f3stoles no deben estar apegados al dinero ni a la comodidad. Jes\u00fas adem\u00e1s advierte a los disc\u00edpulos de que no recibir\u00e1n siempre una acogida favorable: a veces ser\u00e1n rechazados; incluso puede que hasta sean perseguidos. Pero esto no les tiene que impresionar: deben hablar en nombre de Jes\u00fas y predicar el Reino de Dios, sin preocuparse de tener \u00e9xito. El \u00e9xito se lo dejan a Dios.<\/p>\n<p>[\u2026]\u00a0Igualmente, en el Evangelio Jes\u00fas advierte a los Doce que podr\u00e1 ocurrir que en alguna localidad sean rechazados. En tal caso deber\u00e1n irse a otro lugar, tras haber realizado ante la gente el gesto de sacudir el polvo de los pies, signo que expresa el desprendimiento en dos sentidos: desprendimiento moral \u2014como decir: el anuncio os ha sido hecho, vosotros sois quienes lo rechaz\u00e1is\u2014 y desprendimiento material \u2014no hemos querido y nada queremos para nosotros (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>6, 11). La otra indicaci\u00f3n muy importante del pasaje evang\u00e9lico es que los Doce no pueden conformarse con predicar la conversi\u00f3n: a la predicaci\u00f3n se debe acompa\u00f1ar, seg\u00fan las instrucciones y el ejemplo de Jes\u00fas, la curaci\u00f3n de los enfermos; curaci\u00f3n corporal y espiritual. Habla de las sanaciones concretas de las enfermedades, habla tambi\u00e9n de expulsar los demonios, o sea, purificar la mente humana, limpiar, limpiar los ojos del alma que est\u00e1n oscurecidos por las ideolog\u00edas y por ello no pueden ver a Dios, no pueden ver la verdad y la justicia. Esta doble curaci\u00f3n corporal y espiritual es siempre el mandato de los disc\u00edpulos de Cristo. Por lo tanto la misi\u00f3n apost\u00f3lica debe siempre comprender los dos aspectos de predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios y de manifestaci\u00f3n de su bondad con gestos de caridad, de servicio y de entrega.<\/p>\n<h3><span id=\"CatequesisAudiencia_general_15-03-2006\">Catequesis,\u00a0Audiencia general (15-03-2006)<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">La voluntad de Jes\u00fas sobre la Iglesia y la elecci\u00f3n de los Doce<\/p>\n<p>[\u2026] Al elegir a los Doce, para introducirlos en una comuni\u00f3n de vida consigo y hacerles part\u00edcipes de su misi\u00f3n de anunciar el Reino con palabras y obras (cf.\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>6, 7-13;\u00a0<i>Mt\u00a0<\/i>10, 5-8;\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>9, 1-6; 6, 13), Jes\u00fas quiere manifestar que ha llegado el tiempo definitivo en el que se constituye de nuevo el pueblo de Dios, el pueblo de las doce tribus, que se transforma ahora en un pueblo universal, su Iglesia.<\/p>\n<p>Con su misma existencia los Doce \u2014procedentes de diferentes or\u00edgenes\u2014 son un llamamiento a todo Israel para que se convierta y se deje reunir en la nueva Alianza, cumplimiento pleno y perfecto de la antigua. El hecho de haberles encomendado en la \u00faltima Cena, antes de su Pasi\u00f3n, la misi\u00f3n de celebrar su memorial, muestra c\u00f3mo Jes\u00fas quer\u00eda transmitir a toda la comunidad en la persona de sus jefes el mandato de ser, en la historia, signo e instrumento de la reuni\u00f3n escatol\u00f3gica iniciada en \u00e9l. En cierto sentido podemos decir que precisamente la \u00faltima Cena es el acto de la fundaci\u00f3n de la Iglesia, porque \u00e9l se da a s\u00ed mismo y crea as\u00ed una nueva comunidad, una comunidad unida en la comuni\u00f3n con \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, se comprende que el Resucitado les confiera \u2014con la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu\u2014 el poder de perdonar los pecados (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>20, 23). Los doce Ap\u00f3stoles son as\u00ed el signo m\u00e1s evidente de la voluntad de Jes\u00fas respecto a la existencia y la misi\u00f3n de su Iglesia, la garant\u00eda de que entre Cristo y la Iglesia no existe ninguna contraposici\u00f3n: son inseparables, a pesar de los pecados de los hombres que componen la Iglesia. Por tanto, es del todo incompatible con la intenci\u00f3n de Cristo un eslogan que estuvo de moda hace algunos a\u00f1os: &#8220;Jes\u00fas s\u00ed, Iglesia no&#8221;. Este Jes\u00fas individualista elegido es un Jes\u00fas de fantas\u00eda. No podemos tener a Jes\u00fas prescindiendo de la realidad que \u00e9l ha creado y en la cual se comunica.<\/p>\n<p>Entre el Hijo de Dios encarnado y su Iglesia existe una profunda, inseparable y misteriosa continuidad, en virtud de la cual Cristo est\u00e1 presente hoy en su pueblo. Es siempre contempor\u00e1neo nuestro, es siempre contempor\u00e1neo en la Iglesia construida sobre el fundamento de los Ap\u00f3stoles, est\u00e1 vivo en la sucesi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles. Y esta presencia suya en la comunidad, en la que \u00e9l mismo se da siempre a nosotros, es motivo de nuestra alegr\u00eda. S\u00ed, Cristo est\u00e1 con nosotros, el Reino de Dios viene.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_general_06-09-2000\">Catequesis, Audiencia general (06-09-2000)<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">Condiciones del seguimiento<\/p>\n<p>1.\u00a0El encuentro con Cristo cambia radicalmente la vida de una persona, la impulsa a la <i>met\u00e1noia <\/i>o conversi\u00f3n profunda de la mente y del coraz\u00f3n, y establece una comuni\u00f3n de vida que se transforma en seguimiento. En los evangelios el seguimiento se expresa con dos actitudes:\u00a0 la primera consiste en &#8220;acompa\u00f1ar&#8221; a Cristo (<i>akolouthe\u00een<\/i>); la segunda, en &#8220;caminar detr\u00e1s&#8221; de \u00e9l, que gu\u00eda, siguiendo sus huellas y su direcci\u00f3n (<i>\u00e9rchesthai op\u00edso<\/i>). As\u00ed, nace la figura del disc\u00edpulo, que se realiza de modos diferentes. Hay quien sigue de manera a\u00fan gen\u00e9rica y a menudo superficial, como la muchedumbre (cf. <i>Mc <\/i>3, 7; 5, 24; <i>Mt<\/i>\u00a08, 1.\u00a010; 14, 13; 19, 2; 20, 29). Est\u00e1n los pecadores (cf. <i>Mc <\/i>2, 14-15); muchas veces\u00a0se\u00a0menciona a\u00a0las\u00a0mujeres que,\u00a0con su servicio concreto, sostienen la misi\u00f3n de Jes\u00fas (cf.<i> Lc <\/i>8, 2-3;<i> Mc <\/i>15, 41). Algunos reciben una llamada espec\u00edfica por parte de Cristo y, entre ellos, una posici\u00f3n particular ocupan los Doce.<\/p>\n<p> Por tanto, la tipolog\u00eda de los llamados es muy variada:\u00a0 gente dedicada a la pesca y a cobrar impuestos, honrados y pecadores, casados y solteros, pobres y ricos, como Jos\u00e9 de Arimatea (cf.<i> Jn<\/i> 19, 38), hombres y mujeres. Figura incluso el zelota Sim\u00f3n (cf. <i>Lc <\/i>6, 15), es decir, un miembro de la oposici\u00f3n revolucionaria antirromana. Tambi\u00e9n hay quien rechaza la invitaci\u00f3n, como el joven rico, el cual, al \u00a0o\u00edr \u00a0las \u00a0palabras exigentes de \u00a0Cristo, se \u00a0entristeci\u00f3 \u00a0y se march\u00f3 pesaroso, &#8220;porque era muy rico&#8221; (<i>Mc <\/i>10, 22).<\/p>\n<p>2. [\u2026] Las condiciones para recorrer el mismo camino de Jes\u00fas son pocas pero fundamentales. Como hemos escuchado en el pasaje evang\u00e9lico que acabamos de leer, es necesario dejar atr\u00e1s el pasado, cortar con \u00e9l de modo determinante y realizar una\u00a0<i>met\u00e1noia\u00a0<\/i>en el sentido profundo del t\u00e9rmino:\u00a0 un cambio de mentalidad y de vida. El camino que propone Cristo es estrecho, exige sacrificio y la entrega total de s\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>\u2026\u00a0Es un camino que transforma en misioneros y testigos de la palabra de Cristo, pero exige de los ap\u00f3stoles que &#8220;nada tomen para el camino:\u00a0 (&#8230;) ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>6, 8; cf.\u00a0<i>Mt\u00a0<\/i>10, 9-10).<\/p>\n<p>3. As\u00ed pues, el seguimiento no es un viaje c\u00f3modo por un camino llano. Tambi\u00e9n pueden surgir momentos de desaliento.<\/p>\n<p>5. [\u2026] La cruz, signo de amor y de entrega total, es el emblema del disc\u00edpulo llamado a configurarse con Cristo glorioso.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_general_31-03-1993\">Catequesis, Audiencia general (31-03-1993)<\/span><\/h3>\n<p>[\u2026] Los disc\u00edpulos reciben, como los Doce (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a06, 7;\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a09, 1), el poder de arrojar los esp\u00edritus malignos, hasta el punto de que, despu\u00e9s de sus primeras experiencias, le dicen a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, hasta los demonios se nos someten en tu nombre\u00bb. Jes\u00fas mismo confirma ese poder: \u00abYo ve\u00eda a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo&#8230;\u00bb(<i>Lc\u00a0<\/i>10, 17.19).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n para ellos, se trata de participar con los Doce en la\u00a0<i>obra redentora<\/i>\u00a0del \u00fanico sacerdote de la nueva Alianza, Cristo, que quiso conferirles tambi\u00e9n a ellos una misi\u00f3n y poderes semejantes a los de los Doce. La instituci\u00f3n del presbiterado, por consiguiente, no responde s\u00f3lo a una necesidad pr\u00e1ctica de los obispos, a quienes hacen falta colaboradores, sino que deriva de una intenci\u00f3n expl\u00edcita de Cristo.<\/p>\n<p>[\u2026]\u00a0El presb\u00edtero es ontol\u00f3gicamente part\u00edcipe del sacerdocio de Cristo, verdaderamente consagrado<i>, hombre de lo sagrado<\/i>, entregado como Cristo al culto que se eleva hacia el Padre y a la misi\u00f3n evangelizadora con que difunde y distribuye las cosas sagradas la verdad, la gracia de Dios, a sus hermanos. \u00c9sta es su verdadera identidad sacerdotal; y \u00e9sta es la exigencia esencial del ministerio sacerdotal tambi\u00e9n en el mundo de hoy.<\/p>\n<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Giorgio_Zevini_Lectio_Divina_Marcos_En_Mision\">Giorgio Zevini, Lectio Divina (Marcos): En Misi\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 187-193.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La palabra se ilumina<\/p>\n<p>Jes\u00fas env\u00eda a los Doce en misi\u00f3n, confiri\u00e9ndoles sus poderes y d\u00e1ndoles unas reglas precisas de comportamiento. Entre lo necesario, hay que llevar lo indispensable. El estilo del anuncio consiste en reproducir las caracter\u00edsticas de Jes\u00fas, que predicaba (palabras) y realizaba milagros (acciones). As\u00ed pues, la de los Doce es una experiencia de aprendizaje, una especie de noviciado en el que ejercitar el arte de enseriar y el arte de hacer el bien. Algo que prolonga y actualiza la misi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los env\u00eda <i>\u00abde dos en dos\u00bb <\/i>(v. 7)? Vemos dos motivos. El primero es de naturaleza jur\u00eddica: seg\u00fan el mandamiento antiguo, un testimonio solo tenia valor cuando lo refer\u00edan al menos dos personas. Un segundo motivo se puede reconducir al hecho de que el apostolado es una realidad comunitaria, aunque lo lleven a cabo pocas personas: se es enviado por una comunidad y se act\u00faa en nombre de ella. Las apropiaciones personalistas est\u00e1n deslegitimadas: no cabe pensar en \u00abnavegadores solitarios\u00bb. El numero dos remite a una pluralidad, a un \u00abnosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Jesus los env\u00eda pertrech\u00e1ndolos con la riqueza de su poder, pues les confiere la autoridad para vencer sobre el mal. Parten enriquecidos con esta certeza vital, movi\u00e9ndose entre los meandros de lo negativo con la convicci\u00f3n de ser <i>portadores de novedad. <\/i>Esta es su Unica provisi\u00f3n. Todo lo dem\u00e1s se convierte en un accesorio embarazoso. Es preciso ser \u00e1giles de cuerpo y libres de coraz\u00f3n: es la libertad respecto a las cosas para ser enteramente del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El hecho de no llevar pan, zurr\u00f3n o dinero (v. 8) es un canto a la Providencia, que presupone una confianza granitica en Jes\u00fas. Para las necesidades humanas y cotidianas, a buen seguro irrenunciables, se conf\u00eda en la contribuci\u00f3n de los hermanos de las comunidades evangelizadas. De este modo, los ap\u00f3stoles se ejercitan para tener <i>una doble confianza: <\/i>en Jesus, que les env\u00eda, y en las comunidades, que les acogen.<\/p>\n<p>La norma de permanecer en la misma casa (v. 10) educa a los disc\u00edpulos para emplear bien el tiempo, evitando la b\u00fasqueda de comodidades o de ventajas personales. En la medida en que eviten ser vagabundos y mequetrefes, podr\u00e1n invertir todas sus energ\u00edas y toda su atenci\u00f3n en la tarea que se les ha asignado. Se trata del dinamismo del verdadero disc\u00edpulo, de la entrega completa de todo el ser para realizar hasta el fondo la voluntad de Dios. Sin embargo, el \u00abprograma apost\u00f3lico\u00bb redactado por Jesus preve tambi\u00e9n, por supuesto, la humillaci\u00f3n y el fracaso. Se toma en consideraci\u00f3n, con sano realismo, la hip\u00f3tesis -en modo alguno irrealista- de que alguien no este interesado en el anuncio y la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos. Habra personas que se autoexcluyan del reparto de la riqueza que aportan los enviados de Jesus, ejerciendo una voluntad consciente de no participar y un rechazo concreto. Este rechazo afecta, en Ultimo extremo, a la misma persona de Jesus.<\/p>\n<p>Ante una respuesta negativa, los disc\u00edpulos deben sacudirse el polvo de la planta de los pies .como <i>testimonio contra ellos. <\/i>(v. 11). Al mundo oriental le gusta confiar a la visibilidad de los gestos la expresi\u00f3n de los sentimientos. El significado del gesto reside en la voluntad de desprenderse de todo lo que pertenece al que rechaza a Dios, hasta del polvo que se pega a los pies. La acci\u00f3n, insignificante en s\u00ed misma, pretende mostrar toda la responsabilidad del rechazo. Tal vez sea tambi\u00e9n un \u00faltimo intento de disuadir a la persona obstinada de su posici\u00f3n negativa.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n del fragmento describe por Ultimo, de una forma positiva, la actividad misionera de los disc\u00edpulos (v. 13).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra me ilumina<\/p>\n<p>Los Doce est\u00e1n con Jesus desde hace alg\u00fan tiempo. Con el han aprendido a plantear la vida de una manera nueva, a orientarse hacia las perspectivas del Reino. Es tiempo de dar un paso adelante en su madurez. Esta se manifiesta, entre otras cosas, en la capacidad de comunicar a los otros la riqueza de su propia experiencia. Jesus favorece ese paso enviando a los suyos en misi\u00f3n.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n supone <i>crear un puente entre \u00e9stos y las personas. <\/i>Todo cristiano es misionero y transmite a los otros su experiencia de Jesus, a fin de favorecer un encuentro directo entre la persona y el mismo Jesus. La misi\u00f3n me concierne, por tanto, tambi\u00e9n a m\u00ed. El Se\u00f1or me llama y me env\u00eda. Aun sabiendo que estamos todav\u00eda en un estadio de aprendizaje -\u00bfacaso llegaremos a ser alguna vez \u00abprofesionales del anuncio\u00bb?-, es preciso que comencemos a ejercitarnos. Se trata de hacer pasar a los otros la riqueza que hemos acumulado. \u00c9ste es el verdadero don de la fraternidad cristiana. Los ap\u00f3stoles no se llevan a s\u00ed mismos, como tampoco el cristiano anuncia una filosof\u00eda suya. Son testigos <i>de Cristo, <\/i>enviados con la riqueza de <i>su <\/i>poder.<\/p>\n<p>Como los ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n nosotros debemos proponer el contenido y el estilo de la misi\u00f3n de Jes\u00fas: predicar la conversi\u00f3n y practicar la victoria sobre el mal, ya se trate del personal y moral (el demonio), ya se trate del f\u00edsico de la enfermedad. Tanto en uno como en otro caso, se trata de un <i>d\u00e9ficit, <\/i>de restablecer el equilibrio en la situaci\u00f3n o, mejor a\u00fan, de hacer que prevalezca el bien. La misi\u00f3n es, por consiguiente, una promoci\u00f3n personal y social, que hace mover las condiciones de vida hacia el bien y hacia lo mejor, superando lo negativo y lo deficitario.<\/p>\n<p>La tarea no est\u00e1 exenta de riesgos ni de peligros. Es preciso partir con la convicci\u00f3n de no poner nuestra confianza en nuestros recursos personales. Puesto que somos enviados por Jes\u00fas y nos ha provisto de su poder, debemos convencernos de que los elementos humanos han de ser limitados al m\u00ednimo indispensable. Son demasiadas las veces que vivimos la vida cristiana apoy\u00e1ndonos en nuestra preparaci\u00f3n, en los poderosos medios de comunicaci\u00f3n, en las estructuras&#8230; El Evangelio nos llama a la pobreza de los medios, para alimentar constantemente la convicci\u00f3n de que Dios obra en nosotros y de que nosotros no somos m\u00e1s que instrumentos suyos.<\/p>\n<p>La confianza serena en Dios y la conciencia de haber desarrollado con empe\u00f1o nuestra propia misi\u00f3n nos acompa\u00f1an y sostienen en caso de fracaso. Porque, por ser enviados por Dios y habernos enriquecido con su poder, debemos ser capaces de afrontar incluso a situaciones sin salida desde el punto de vista humano y, aparentemente, infructuosas. Tambi\u00e9n forma parte de nuestra misi\u00f3n la convicci\u00f3n serena de que Dios puede sacar bien de todo y sea como sea. Ni pan, ni zurr\u00f3n, ni dinero, ni dos t\u00fanicas&#8230; La verdadera, la \u00fanica riqueza, es la confianza en Dios: s\u00f3lo \u00c9l convierte los corazones. Esta actitud nuestra, lejos de quitarnos responsabilidad, pone bien a las claras que lo apostamos todo por \u00c9l: \u00c9l es quien nos env\u00eda y vamos con su poder. Dej\u00e9mosle a \u00e9l extraer las conclusiones m\u00e1s oportunas.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La palabra en el coraz\u00f3n de los Padres<\/p>\n<p>El sabio sabe bien a qui\u00e9n acoge: corre al encuentro de los Tres, pero adora a uno solo y habla a uno solo: <i>\u00abDeteneos donde vuestro siervo y descansad bajo este \u00e1rbol\u00bb. <\/i>Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo es que a\u00f1ade de nuevo, casi como hablando a hombres: <i>\u00abHar\u00e9 que os traigan agua para lavaros los pies\u00bb? <\/i>De este modo, Abrah\u00e1n, padre y maestro de los gentiles, te ense\u00f1a c\u00f3mo debes acoger a los hu\u00e9spedes, lavarles los pies.<\/p>\n<p>No ignoraba, por otra parte, la severidad del precepto dado por el Salvador: <i>\u00abSi no os reciben ni escuchan vuestro mensaje, salid de esa casa o de ese pueblo y sacud\u00edos el polvo de los pies. Os aseguro que el d\u00eda del juicio ser\u00e1 m\u00e1s llevadero para Sodoma y Gomorra que para ese pueblo\u00bb. <\/i>Quer\u00eda, por tanto, prevenir y lavar los pies, a fin de evitar que por casualidad quedara un poco de polvo, que se pudiera reservar para el d\u00eda del juicio, para sacudir como testimonio contra la incredulidad.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que diga el sabio Abrah\u00e1n: <i>\u00abHar\u00e9 que os traigan agua para lavaros los pies\u00bb <\/i>(Or\u00edgenes, <i>Omelie sulla Genesi <\/i>IV, 2, 2, Roma 2002, 155 [edici\u00f3n espa\u00f1ola: <i>Homil\u00edas sobre el G\u00e9nesis, <\/i>Ciudad Nueva, Madrid 1999]).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Caminar con la Palabra<\/p>\n<p>Si hay que llevar el mensaje de Jes\u00fas, s\u00f3lo es posible hacerlo con un estilo: estilo que s\u00f3lo es posible aprenderlo de Jes\u00fas en persona. La iniciaci\u00f3n es dura. Es preciso que el disc\u00edpulo se presente despojado y desprovisto de todo ante la Palabra que lleva y ante aquellos a quienes la dirige. No s\u00f3lo ser\u00e1 el servidor de la Palabra y de sus hermanos, sino que, por as\u00ed decirlo, tambi\u00e9n su pobre, su mendigo. El disc\u00edpulo se entrega en cuerpo y alma al misterioso poder recibido de Jes\u00fas -la Palabra y el poder sobre los esp\u00edritus malos- y, en su indigencia, se dedica por completo. La Palabra es su tesoro y est\u00e1 contento. Es la \u00fanica actividad, la \u00fanica iniciativa que Dios emprende a trav\u00e9s de su pobreza, contra toda expectativa, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier posibilidad; iniciativa y poder a los que se abandona sin retener nada para s\u00ed.<\/p>\n<p>S\u00f3lo lo indispensable, lo que permite ir de un pueblo a otro mendigando la Palabra que viene de Dios, el milagro que pertenece al Esp\u00edritu, el \u00e9xito de un ministerio que le supera, el pan y el refugio que otros le conceder\u00e1n o le negar\u00e1n. Todo le escapa, todo lo toma Dios a su cargo y le transporta a ese mundo maravilloso donde el Esp\u00edritu lo dirige todo de manera infalible; donde la Palabra abre los corazones m\u00e1s cerrados y m\u00e1s duros; donde el poder del Esp\u00edritu, a trav\u00e9s de las manos de los disc\u00edpulos, se transforma en milagros; donde la pobreza no es obst\u00e1culo y ya no pide ser saciada, porque es el \u00fanico camino, la \u00fanica v\u00eda y bienaventuranza que nos hace disponibles para las maravillas de Dios. El camino fatigoso de la Iglesia -y el de cada uno de nosotros- est\u00e1 sometido a las mismas exigencias. La gracia se sirve, como de pasada, de las dotes humanas, pero no se apoya en ellas, ni se pone nunca en marcha a partir de ellas (A. Louf, <i>Solo l&#8217;amore vi bastera Commento spirituale al <\/i><i>Vangelo di Marco, <\/i>Casale Man\u00ed. [Al] 1987, 138s).<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada_La_mision_de_los_apostoles\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada: La misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles.<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Mc 6:6-13 (Mt 10:1-42; Lc 9:1-6-10)<\/p>\n<p>Cf. Comentario a Mt 10:1-42.<\/p>\n<p>Esta \u201cmisi\u00f3n\u201d de los doce ap\u00f3stoles la traen los tres sin\u00f3pticos, aunque con mucha mayor extensi\u00f3n Mt. En realidad, Mt uni\u00f3 a ella una serie de instrucciones dirigidas por Cristo en otras ocasiones a los ap\u00f3stoles en orden a la misi\u00f3n universal extrapalestina (Mt 10:17ss), como se ve por la perspectiva que les abre. Pero este pasaje de Mc tiene su correspondencia en la primera parte de Mateo (10:5-17) y en Lc (9:1-6), aunque tambi\u00e9n aqu\u00ed el relato de Mc es m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>Cristo, que asoci\u00f3 a los ap\u00f3stoles a su obra, los comienza \u201cenviando\u201d de \u201cdos en dos\u201d por las ciudades, seguramente de Galilea. As\u00ed les permit\u00eda atender a un mayor n\u00famero de gentes. La forma binaria en que los env\u00eda, les permit\u00eda ayudarse y tutelarse. Nadie pod\u00eda sospechar de aquel que tiene un testigo. Repartidos en esta forma diseminada, imped\u00eda el provocar una reacci\u00f3n excitada, pero permit\u00eda hacer despertar m\u00e1s esta idea mesi\u00e1nica, preparando su \u201cvenida.\u201d Y les se\u00f1al\u00f3 el tema de la predicaci\u00f3n, la conducta que deb\u00edan seguir, y les acredit\u00f3 con el poder que les confiri\u00f3 de hacer milagros.<\/p>\n<p>Sin embargo, en Mc hay tres puntos que se han de precisar.<\/p>\n<p>V.9. Dentro de las prohibiciones que les hace, les manda calzarse con \u201csandalias.\u201d En cambio, en Mt se les prohibe esto. En Lc se omite. Podr\u00eda tratarse de una simple citaci\u00f3n \u201cquoad sensum.\u201d Se piensa si los primeros misioneros cristianos prescindieron de esto para competir con los ap\u00f3stoles c\u00ednicos del medio helen\u00edstico. Se ha pensado que Mc, con esta inserci\u00f3n, querr\u00eda corregir estos excesos asc\u00e9ticos <sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>V.12. \u201c(Los ap\u00f3stoles) partieron y predicaron que se arrepintiesen\u201d (\u03af\u03bd\u03b1 \u03bc\u03b5\u03c4\u03b1\u03bd\u03bf\u03ce\u03c3\u03b9\u03bd). Tal como est\u00e1 esta redacci\u00f3n de Mc, parecer\u00eda que el tema de la predicaci\u00f3n eran s\u00f3lo las disposiciones morales de los oyentes. En cambio, en Mt-Lc, el tema es: \u201cSe acerca el Reino de los cielos.\u201d Lo que incluye la actitud \u2014 respuesta moral \u2014 que ha de tenerse ante el mismo, que es lo que destaca Mc.<\/p>\n<p>Pero, dado que los contextos son id\u00e9nticos, el sentido de la frase de Mc es el\u00edptico: es la rectitud moral, precisamente en orden a la digna recepci\u00f3n del Reino.<\/p>\n<p>En otros pasajes, el tema de esta predicaci\u00f3n se anuncia completo: \u201cArrepent\u00edos, porque se acerca el Reino de Dios\u201d (Mt 3:2; 4:17; Mc 1:15). Son citaciones que se matizan en funci\u00f3n del tema, o que respetan las \u201cfuentes.\u201d<\/p>\n<p>V.13. \u201cY ungiendo con \u00f3leo a muchos enfermos, los curaban.\u201d El aceite era un remedio medicinal muy usado en la antig\u00fcedad <sup>6<\/sup>. Su pr\u00e1ctica en Oriente era usual<sup>7<\/sup> hasta en nuestros d\u00edas <sup>8<\/sup>. Los ap\u00f3stoles usan lo que era un remedio corriente. Pero en todo el contexto resalta que los ap\u00f3stoles, que han recibido poderes taumat\u00fargicos, no los van a emplear como simple remedio medicinal. Es lo que parece m\u00e1s l\u00f3gico. \u00bfCuraban todos a los que se lo aplicaban? No se dice. La frase general de Mc deja un amplio margen de valoraci\u00f3n. Estas unciones ten\u00edan, al menos en muchos casos, <b>valor instrumental de poder sobrenatural.<\/b><\/p>\n<p>Naturalmente, se pens\u00f3 en la analog\u00eda que este rito de curaci\u00f3n pudiera tener con el rito sacramental de la \u201cUnci\u00f3n de los enfermos.\u201d Pero la finalidad <i>directa <\/i>por la que usan este rito los ap\u00f3stoles en esta misi\u00f3n es <i>taumat\u00fargica: <\/i>para curar las enfermedades corporales milagrosamente, <b>conforme al poder que Cristo les confiri\u00f3.<\/b> Ni los ap\u00f3stoles ten\u00edan a\u00fan el poder de perdonar sacramentalmente los pecados (Jn 20:22-23). Por eso, no pasa esto de ser un preludio del sacramento de la Extremaunci\u00f3n. El concilio de Trento, al hablar de este sacramento, dice: \u201cFue instituida esta unci\u00f3n sagrada de los enfermos como verdadero y propio sacramento del Nuevo Testamento por Cristo Nuestro Se\u00f1or, <i>insinuado <\/i>ya en Marcos <i>(apud Marcum <\/i>[Mc 6:13] <i>quidem insinuatum) <\/i>y por Santiago&#8230; <i>promulgado.<\/i>\u201d<i> <\/i><sup>9<\/sup><\/p>\n<p>La expulsi\u00f3n de los demonios <b>los presentaba como ministros del Mes\u00edas, anunciando la llegada del Reino.<\/b><\/p>\n<h2><span id=\"Rudolf_Schnackenburg_El_NT_y_Su_Mensaje_Mc_Envio_de_los_discipulos\">Rudolf Schnackenburg, El NT y Su Mensaje (Mc): Env\u00edo de los disc\u00edpulos<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario para la lectura espiritual. Tomo 1. Herder (Barcelona), 1980, pp. 150-156.<\/p>\n<p>A pesar de la incredulidad, que se ha puesto de manifiesto en la patria de Jes\u00fas, \u00e9ste env\u00eda a los doce de dos en dos para que lleven su mensaje a todos los lugares de Galilea. Jes\u00fas no se deja enga\u00f1ar en su misi\u00f3n y da a los disc\u00edpulos el encargo y potestad de actuar por doquier en su nombre. Este primer env\u00edo hist\u00f3rico de los doce viene a ser el modelo de cuantas misiones se le han encomendado a la Iglesia. La Iglesia, constituida despu\u00e9s de pascua, hereda el encargo de reanudar la predicaci\u00f3n y ministerio de Jes\u00fas y de realizarlos en el mundo.<\/p>\n<p>Las fuerzas contrarias empiezan por encarnarse en el \u00abrey\u00bb Herodes Antipas, que gobierna en Galilea y que ha hecho ejecutar al precursor de Jes\u00fas, Juan el Bautista. En el gran predicador penitencial se cumple el destino de los profetas; m\u00e1s a\u00fan, en la suerte que ha corrido este precursor mesi\u00e1nico se anuncia ya la muerte que Dios ha dispuesto para el mismo Mes\u00edas (cf. 9,13).<\/p>\n<p>Mas eso todav\u00eda no ha llegado y todav\u00eda el pueblo se agolpa sobre Jes\u00fas, quien considera su misi\u00f3n reunirle como Pastor mesi\u00e1nico (6,34). As\u00ed se llega a la significativa multiplicaci\u00f3n de los panes en el desierto. Mas Jes\u00fas no se llama a enga\u00f1o, se aparta del pueblo y se revela a sus disc\u00edpulos en una excursi\u00f3n por el mar. Los disc\u00edpulos, sin embargo, no le comprenden ni entienden tampoco el sentido profundo de la convocatoria y alimentaci\u00f3n del pueblo. El cap\u00edtulo se cierra con un relato-compendio, que muestra a Jes\u00fas, al igual que hasta el presente, como el salvador del pueblo del que brotan las fuerzas salvadoras. Sigue incomprendido aquel en quien est\u00e1 presente la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p><i>a) <\/i>Env\u00edo de los doce y consejos misioneros (6,66-13).<\/p>\n<p>Es un relato antiguo que todav\u00eda conserva el colorido localista de Palestina. La observaci\u00f3n introductoria s\u00f3lo sirve para crear un marco: Jes\u00fas se encuentra en medio de su actividad docente en Galilea; pero s\u00f3lo alcanza a un estrecho c\u00edrculo de aldeas y quiere extender su actividad.<\/p>\n<p>Para ello se sirve de los doce que hab\u00eda elegido con anterioridad (3,13-16) y los env\u00eda de dos en dos. El env\u00edo por parejas<sup>[47]<\/sup> era una costumbre habitual en el juda\u00edsmo . Con ello se les facilita la tarea a los disc\u00edpulos; pero no s\u00f3lo eso: deben ser tambi\u00e9n <i>testigos <\/i>que con su testimonio concorde confirmen el mensaje de Dios. Y en el caso de que los rechacen, actuar\u00e1n tambi\u00e9n de testigos en el juicio de Dios contra todos aquello? que se negaron a su mensaje (v. 11).<\/p>\n<p>No se trata \u00fanicamente de un env\u00edo a modo de sonda o de un episodio insignificante. Es ahora cuando los disc\u00edpulos ejercen la funci\u00f3n para la que Jes\u00fas los ha elegido (3,14s). Despu\u00e9s de haber compartido durante un tiempo lo bastante largo la vida en com\u00fan con Jes\u00fas, tienen que compartir ahora sus tareas y potestad. Los doce, <i>representantes de Israel <\/i>por voluntad de Jes\u00fas, tienen que llamar a la conversi\u00f3n al Israel de su tiempo y mostrarle la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica (expulsiones de demonios, curaciones de enfermos); pero, si son rechazados, se convertir\u00e1n ellos a su vez en mensajeros del juicio.<\/p>\n<p>Para el evangelista y sus lectores, sin embargo, esta misi\u00f3n de los disc\u00edpulos constituye el modelo de la misi\u00f3n que ha sido impuesta y confiada a la Iglesia. La misi\u00f3n es un acontecimiento salvador, una prolongaci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas que enfrenta a los hombres con la gran decisi\u00f3n. Es una oferta de salvaci\u00f3n en nombre de Dios, que s\u00f3lo en caso de endurecimiento se trueca en juicio. El primer env\u00edo de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas constituye asimismo una admonici\u00f3n y el espejo en que debe mirarse la conciencia de los predicadores que vendr\u00e1n despu\u00e9s. Los consejos que Jes\u00fas dio a los doce conservan su sentido y valor para todos los futuros mensajeros de la fe y los obligan a reflexionar si desempe\u00f1an su cometido en el esp\u00edritu de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Para el recorrido Jes\u00fas permiti\u00f3 a los disc\u00edpulos un bast\u00f3n, que casi resultaba imprescindible como protecci\u00f3n, y unas sandalias sin las que no se pod\u00eda caminar por el suelo pedregoso de Palestina. Lucas, menos familiarizado con las circunstancias palestinenses, prohibe incluso este equipaje (Le 9,3; 10,4). A Jes\u00fas lo que le interesa es el <i>esp\u00edritu de simplicidad <\/i>y <i>de sobriedad. <\/i>Los disc\u00edpulos deben renunciar a todo lo superfluo, a las provisiones y a la bolsa, al vestido duplicado y al dinero. En las aldeas a las que lleguen deben buscar un hospedaje y no andar cambiando su cuartel de operaciones sin dejarse agasajar y mimar con exceso por las casas. Su principal deseo debe orientarse a la predicaci\u00f3n. La renuncia a todo lo superfluo debe confirmar su mensaje: la salvaci\u00f3n de Dios<\/p>\n<p>llega para los pobres y los enfermos, aunque exige tambi\u00e9n la fe y la conversi\u00f3n. Quien no acoge a los emisarios de Dios se cierra a s\u00ed mismo el camino de la salvaci\u00f3n, se enfrenta al juicio divino y ser\u00e1 condenado por la declaraci\u00f3n de sus testigos. En se\u00f1al de que los mensajeros nada tienen en com\u00fan con tales lugares, deben hasta sacudirse el polvo de los pies. Pese a lo desvalido de su aspecto externo, los disc\u00edpulos son los enviados de Jes\u00fas, revestidos de su dignidad y fuerza.<\/p>\n<p>La Iglesia primitiva comprendi\u00f3 que los consejos de Jes\u00fas, que en su momento ten\u00edan actualidad, no segu\u00edan obligando literalmente, como lo demuestran las suavizaciones que aparecen en Mateo y en Lucas. Lo que importaba era el esp\u00edritu de sencillez apost\u00f3lica. Las palabras de Jes\u00fas, pronunciadas en las circunstancias concretas de un determinado momento hist\u00f3rico, necesitan una exposici\u00f3n y aplicaci\u00f3n adecuadas al cambio de situaci\u00f3n. Aunque no pueden mitigarse sus exigencias de cara a los predicadores; no se dice una palabra de un r\u00e9gimen de vida adecuado al rango. Por otra parte, tampoco se pide nada inhumano; la Iglesia primitiva ha conservado tambi\u00e9n estas palabras de Jes\u00fas: \u00abEl obrero merece su sustento (salario)\u00bb (Mt 10,10; L e 10,7; cf. I C o r 9,14). L a s <i>comunidades <\/i>deben proveer a las necesidades vitales de los predicadores.<\/p>\n<p>En este aspecto hay que preguntarse tambi\u00e9n sobre la rapidez con que deb\u00eda interrumpirse la predicaci\u00f3n cuando los emisarios de Cristo tropezaban con la negativa de los habitantes. Cuando Jes\u00fas pronunci\u00f3 estas palabras se trataba de una situaci\u00f3n hist\u00f3rica determinada, de una hora apremiante dentro del tiempo que Dios hab\u00eda se\u00f1alado a Jes\u00fas. La situaci\u00f3n actual del mundo, en el tiempo de la Iglesia, tambi\u00e9n parece haber cambiado desde el punto de vista de la historia de la salvaci\u00f3n. La importancia y gravedad del anuncio de la salvaci\u00f3n deben mantenerse. No puede darse la impresi\u00f3n de que se trata de una oferta que a nada compromete; despu\u00e9s de la venida de Cristo, los hombres no son libres de volverse a cualquier religi\u00f3n o visi\u00f3n del mundo que se les brinde. Mas debemos tambi\u00e9n pensar que la humanidad de hoy no comparte los mismos presupuestos religiosos que el juda\u00edsmo del tiempo de Jes\u00fas, que estaba preparado para la venida del Mes\u00edas. En todo caso no tenemos que levantar la tienda antes de tiempo.<\/p>\n<p>Una sola frase describe la puesta en pr\u00e1ctica del encargo de Jes\u00fas, la actividad de sus enviados. Al igual que el Maestro s\u00f3lo \u00abproclamaban\u00bb la <i>proximidad del Reino de Dios. <\/i>Respecto al contenido s\u00f3lo se menciona la exigencia de conversi\u00f3n, pues eso es lo m\u00e1s decisivo para tener parte en el reino de Dios (1,15). La predicaci\u00f3n de la palabra va ligada, como en Jes\u00fas, a los signos de ese reino de Dios que irrumpe (1,27.39; 6,2). Los disc\u00edpulos \u00abexpulsaban a muchos demonios\u00bb en los que se manifestaba el dominio de Sat\u00e1n (cf. 3,23-27) y curaban a muchos enfermos, otra se\u00f1al de la llegada del tiempo de salvaci\u00f3n. La unci\u00f3n con \u00f3leo es s\u00f3lo una expresi\u00f3n externa de la curaci\u00f3n de los enfermos, como lo era la imposici\u00f3n de manos por parte de Jes\u00fas (6,5). Para los jud\u00edos contaba s\u00f3lo como un medio externo y deb\u00eda llamar la atenci\u00f3n de los disc\u00edpulos sobre la salud que llega de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfObtuvieron los disc\u00edpulos un gran <i>\u00e9xito <\/i>con esta misi\u00f3n? Tal es la impresi\u00f3n que podr\u00eda sacarse; pero no se nos dice una sola palabra sobre el eco del ministerio de los disc\u00edpulos ni sobre el n\u00famero de convertidos. La continuaci\u00f3n del relato evang\u00e9lico m\u00e1s bien nos,hace pensar en un fracaso y, en todo caso, no hubo una abundante cosecha de fe como Jes\u00fas deseaba. Las opiniones del pueblo (6,14s; 8,28) no responden a las esperanzas de Jes\u00fas, y \u00e9l se retira cada vez m\u00e1s de la gente. Marcos, sin embargo, ha escrito las \u00faltimas frases con la mirada puesta en la misi\u00f3n de la Iglesia primitiva para subrayar la fuerza del Evangelio y alentar a los misioneros. Ligando ambos elementos, el fracaso hist\u00f3rico y el discurso confortante, creeremos en la fuerza del reino de Dios sin forjarnos demasiadas esperanzas terrenas. La palabra de salvaci\u00f3n es eficaz y la fuerza de Dios inquebrantable s\u00f3lo con que cumplamos nuestro deber en obediencia y lealtad.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"textoNota\"><sup>[47]<\/sup> La costumbre exist\u00eda en el juda\u00edsmo, tanto para los mensajeros particulares \u2014por ejemplo, los disc\u00edpulos de una maestro de la ley\u2014 como para los emisarios oficiales. Se llamaba a los dos mensajeros \u00abcompa\u00f1eros de yugo\u00bb; el portavoz de ambos deb\u00eda tener junto a s\u00ed al compa\u00f1ero en confirmaci\u00f3n de la verdad del mensaje. Cf. J. JEREM\u00cdAS, <i>Paanveise Sendung im Neuen Testament, <\/i>en <i>New Testament Essays <\/i>(en homenaje a Th.W. Manson) publicados por A.J.B. HIOOINS, Manchester 1959, p. 136-143.<\/p>\n<h2><span id=\"Salvador_Carrillo_El_evangelio_segun_san_Marcos_La_Primera_Mision\">Salvador Carrillo, El evangelio seg\u00fan san Marcos: La Primera Misi\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 113-114.<\/p>\n<p>En estas circunstancias coloca Marcos el primer env\u00edo de los Doce.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> <i>Y llama a los Doce y comenz\u00f3 a enviarlos de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus inmundos.<\/i><\/p>\n<p>El <i>\u201cllamamiento y <\/i>la \u201c<i>misi\u00f3n\u201d <\/i>son dos actos importantes en el env\u00edo evangelizador. Jes\u00fas llama y env\u00eda a sus disc\u00edpulos. Van de dos en dos. La tarea de la evangelizaci\u00f3n puede ser dura y dif\u00edcil; por esta raz\u00f3n, la compa\u00f1\u00eda de otro enviado ser\u00e1 de gran ayuda.<\/p>\n<p>El tema de la evangelizaci\u00f3n es \u201cla venida del Reino de Dios y la conversi\u00f3n\u201d (v. 12). Este feliz anuncio se adivina detr\u00e1s de la expresi\u00f3n <i>\u201cd\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus inmundos\u201d, <\/i>pues la entrada del Reinado de Dios es la que echa fuera el reinado de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> <i>Les orden\u00f3 que nada tomasen para el camino, fuera de un bast\u00f3n: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; <\/i><sup>9<\/sup> <i>sino: \u201cCalzaos con sandalias y no vist\u00e1is dos t\u00fanicas\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Se trata de la primera misi\u00f3n. Ser\u00e1 breve y a lugares cercanos. No necesitan llevar nada superfluo: ni alforja (saco para comestibles), ni monedas, ni siquiera pan. Basta una t\u00fanica, sandalias y bast\u00f3n; de lo material, lo m\u00ednimo es suficiente. En cambio, llevan poderes espirituales: \u00e9sos les bastar\u00e1n. La evangelizaci\u00f3n o anuncio del Reino no se basa en apoyos materiales.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> <i>Y les dijo: \u201cCuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta marchar de all\u00ed.<br \/>\n<\/i><sup>11<\/sup> <i>Si alg\u00fan lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de all\u00ed sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Si las puertas de una casa se abren para el enviado, hay que aceptar la hospitalidad brindada al misionero. Pero si hay rechazo, no hay que llevarse nada de esa ciudad o casa, ni siquiera el polvo adherido a los pies. \u00c9ste era un gesto conocido en el mundo antiguo e indicaba ruptura (Hch 13,51).<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> <i>Y, y\u00e9ndose de all\u00ed, predicaron que se convirtieran; <\/i><sup>13<\/sup> <i>expulsaban a muchos demonios y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban.<\/i><\/p>\n<p>La misi\u00f3n fue un \u00e9xito. Los Doce predicaron, como Jes\u00fas, la conversi\u00f3n en vista de la llegada del Reino de Dios, y, como consecuencia, expulsaron a muchos demonios y sanaron a muchos enfermos, ungi\u00e9ndolos con aceite. \u00a1Feliz primera experiencia de la predicaci\u00f3n del Evangelio!<\/p>\n<p>El sacramento de la unci\u00f3n de los enfermos, que se fundamenta en la ep\u00edstola de Santiago (Sant 5,14-15), se ilustra con el texto de Marcos 6,13.<\/p>\n<h2><span id=\"Fritzleo_Lentzen-Deis_SJ_Comentario_al_Evangelio_de_Marcos_El_envio_de_los_Doce\">Fritzleo Lentzen-Deis, SJ, Comentario al Evangelio de Marcos: El env\u00edo de los Doce<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Modelo de Nueva Evangelizaci\u00f3n. Verbo Divino (Navarra), 1998, pp. 190-196.<\/p>\n<p>Mc 6,6b-13<\/p>\n<p>Comienza aqu\u00ed la tercera secci\u00f3n del Evangelio de Marcos (6,6b-8,26). Est\u00e1 encabezada por la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (v. 6b) y por el env\u00edo de los Doce (v. 7). La \u00abmisi\u00f3n\u00bb significa que Jes\u00fas quer\u00eda convertir al pueblo de Israel, pero de otra parte muestra los rasgos de pobreza y de autenticidad del final de los tiempos.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Explicaci\u00f3n del texto<\/p>\n<p>v. <i>6b: <\/i>La actividad de Jes\u00fas en los alrededores de Nazaret sirve de ejemplo para el env\u00edo de los Doce.<\/p>\n<p>v. 7: En forma de breve relato se informa de que Jes\u00fas envi\u00f3 a los Doce por parejas (cfr. \u00ablos Doce\u00bb Vocabularios y Diccionarios b\u00edblicos), de igual manera como hizo con los primeros llamados (1,16-20).<\/p>\n<p>Las citas de Dt 17,6; 19,15; N\u00fam 35,30 permiten establecer que, de mucho tiempo atr\u00e1s, los acontecimientos importantes eran confirmados al menos por dos testigos. En este caso, la compa\u00f1\u00eda es importante para la mutua integraci\u00f3n, la protecci\u00f3n, el intercambio de experiencias y de trabajo (cfr. Jos 2,1; Am 3,3; Tob 5). Pero fue principalmente el ejemplo de Jes\u00fas el que cre\u00f3 la costumbre cristiana de ir por parejas en la predicaci\u00f3n (Hch 13,2; 15,40; cfr. tambi\u00e9n Mt 18,20; Le 24,36). La autoridad para expulsar demonios se basa en Me 3,14-15.<\/p>\n<p>vv. <i>8-9: <\/i>Las provisiones y las instrucciones de comportamiento tienen una \u00edntima relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n del evangelio de Marcos y la proyectan a la \u00e9poca de Jes\u00fas. A diferencia de Mt 10,10 y Le 9,3; 10,4, en donde se prohiben el bast\u00f3n y las sandalias, Jes\u00fas permite, seg\u00fan Marcos, un bord\u00f3n -quiz\u00e1 para defenderse- y sandalias sencillas. Pero no se habla ni de monedas de plata ni de morral. Marcos piensa en un aprovisionamiento sencillo para el viaje. Jes\u00fas ni siquiera permite la raci\u00f3n diaria de \u00abpan\u00bb y mucho menos el morral del viajero o monedas de cobre -monedas peque\u00f1as- ni dos t\u00fanicas.<\/p>\n<p>Los Doce deben partir con gran sobriedad. Esto forma parte de su mensaje; de esta manera su aparici\u00f3n produce conciliaci\u00f3n y confianza en Dios que no abandona a sus pobres. La sobriedad confirma su desapego y su credibilidad.<\/p>\n<p>La base de estas instrucciones es el ejercicio de la hospitalidad para con los hermanos de la misma religi\u00f3n. Los evangelios dan testimonio de la hospitalidad jud\u00eda en Galilea y en el camino hacia Jerusal\u00e9n. El crecimiento de la Iglesia primitiva se apoyaba en la hospitalidad de los cristianos en todas las regiones del Imperio romano.<\/p>\n<p>vv. <i>10-11: <\/i>La situaci\u00f3n misionera posterior se insin\u00faa tambi\u00e9n en el doble dicho de Jes\u00fas sobre el comportamiento de aquellos que son enviados en un lugar. Despu\u00e9s de ser aceptados en una casa y de permanecer all\u00ed alg\u00fan tiempo -seguramente para formar una comunidad- no deben trasladarse a otros lugares.<\/p>\n<p>Sacudirse el polvo de los pies o de la t\u00fanica lo hac\u00edan los jud\u00edos cuando regresaban de tierras paganas a Israel. Este gesto simboliza la renuncia a la impureza que estaba adherida al polvo de la tierra. Aqu\u00ed se explica adem\u00e1s aquello de \u00aben testimonio contra ellos\u00bb (Me 1,44); es decir, la falta de voluntad para escuchar, que ser\u00e1 presentada contra ellos en el juicio ante Dios.<\/p>\n<p><i>vv. 12-13: <\/i>Efectivamente los Doce llevan a cabo esta predicaci\u00f3n de conversi\u00f3n. Para confirmarla expulsan demonios y hacen curaciones; sin embargo, lo hacen de modo diferente a Jes\u00fas, pues emplean aceite, que era un medicamento popular en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Pautas de acci\u00f3n<\/p>\n<p>En la gran secci\u00f3n 6,6b-8,26 se determina m\u00e1s exactamente la tarea de los Doce. Tarea a la que corresponde una actitud interior, descrita ya aqu\u00ed en 6,6b-13 con las indicaciones de Jes\u00fas. Las instrucciones para la acci\u00f3n de todos los dem\u00e1s textos que siguen se deben relacionar entre s\u00ed. Algunos acontecimientos se \u00abrepiten\u00bb, obligando al lector a releer y profundizar el mensaje (cfr. 8,14-21); pues el evangelista quiere insistir en algunas actitudes y acciones que debe poner en pr\u00e1ctica el anunciador del evangelio, en este caso todo cristiano.<\/p>\n<p>En el texto de 6,6b-13 Marcos determina, con mayor precisi\u00f3n para su comunidad, el aprovisionamiento de los disc\u00edpulos, a\u00f1adiendo a la instrucci\u00f3n de Jes\u00fas (cfr. Mt 10,9-10; Le 9,3) \u00abbast\u00f3n\u00bb y \u00absandalias\u00bb (w. 8-9). En los w. 10-11 se usan llamados directos, que hacen que las palabras de Jes\u00fas se entiendan m\u00e1s f\u00e1cilmente en la \u00e9poca del evangelista. De esta manera se ayuda a los lectores a adecuar la instrucci\u00f3n de Jes\u00fas, lo m\u00e1s apropiadamente posible, a su situaci\u00f3n. Esto hace que los lectores puedan identificarse con los disc\u00edpulos en viaje de misi\u00f3n (I) o con los oyentes que acogen su mensaje (II).<\/p>\n<p>I. <i>Los lectores contin\u00faan la obra de Jes\u00fas y de los disc\u00edpulos.<\/i><\/p>\n<p><b><i>No hay mensaje sin mensajero.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Como la actividad de Jes\u00fas es ejemplo para el env\u00edo de los disc\u00edpulos, todos los relatos del evangelio se consideran como una posterior explicaci\u00f3n. Aqu\u00ed se mencionan reglas fundamentales de la presencia de Jes\u00fas y de sus disc\u00edpulos. Quien las sigue puede continuar la acci\u00f3n de Jes\u00fas con credibilidad.<\/p>\n<p>1. Jes\u00fas envi\u00f3 a los Doce de dos en dos. Los disc\u00edpulos no deben trabajar solos, sino al menos de dos en dos; es decir, deben salir a predicar en comunidad.<\/p>\n<p>2. No deben predicar solamente con palabras sino que, como Jes\u00fas mismo y seg\u00fan las posibilidades, deben curar a las personas enfermas y oprimidas, liberarlas de las opresiones y ayudarlas a su libre desarrollo y promoci\u00f3n (cfr. 1,23- 28).<\/p>\n<p>3. Las advertencias de Jes\u00fas en el sentido de proveerse con mucha sencillez, con sobriedad y pobreza, exigen siempre a los lectores decidir c\u00f3mo pueden hacer presente el reino de Dios en su tiempo, con credibilidad y ejemplaridad; sin buscar el propio provecho, sin pretender dinero o bienes, sin ansia de poder o sin abusar de la autoridad que Dios les ha dado (cfr. 4,18s; 8,14-21); de este modo pueden hacer presente el efecto liberador del reino.<\/p>\n<p>4. Con palabras textuales -como disposici\u00f3n directa de Jes\u00fas- se insiste en que los disc\u00edpulos que act\u00faan por tiempo prolongado en un lugar, deben mostrarse moderados y agradecidos para con sus anfitriones. Quien es aceptado en la \u00abcasa\u00bb como hu\u00e9sped, debe convertirse en una bendici\u00f3n para esa casa y comportarse sobriamente. Parece que Marcos piensa tambi\u00e9n en las \u00abcomunidades dom\u00e9sticas\u00bb como puntos de apoyo para la asistencia espiritual de la ciudad.<\/p>\n<p>5. Los mensajeros de Jes\u00fas deben correr el riesgo del rechazo y aceptarlo de buena voluntad. No obstante, cuando esto sucede, deben destacar la gravedad del rechazo.<\/p>\n<p>II. <i>Los lectores como anfitriones de Jes\u00fas y de sus disc\u00edpulos.<\/i><\/p>\n<p><b><i>Cuando se acoge, se recibe mensaje y mensajeros.<\/i><\/b><\/p>\n<p>1. Jes\u00fas envi\u00f3 a los Doce, personalmente elegidos por \u00e9l. Ellos garantizan y representan de manera especial el Evangelio, pues constituyen el fundamento de la Iglesia de Marcos. Los lectores son llamados a relacionarse y a confrontarse con este grupo.<\/p>\n<p>2. La prohibici\u00f3n de llevar alimentos y una gran provisi\u00f3n exige forzosamente la existencia de una instituci\u00f3n para el sustento de los mensajeros. Esa instituci\u00f3n era, en Galilea y en las regiones antiguas del Mediterr\u00e1neo, la hospitalidad activamente practicada. Quien recibe a estos hu\u00e9spedes experimenta el poder liberador del mensaje de Jes\u00fas. Donde son aceptados se produce la conversi\u00f3n y curaci\u00f3n aut\u00e9nticas del cuerpo y del alma.<\/p>\n<p>3. Quien acepta a los enviados de Jes\u00fas, en su sencillez y sobriedad, se ve desafiado a liberarse tambi\u00e9n a s\u00ed mismo del ansia de riqueza.<\/p>\n<p>4. Los cristianos que aceptan a los mensajeros pueden contar con su sobriedad y agradecimiento. No se debe presentar ninguna disputa por el alojamiento. Quien primero los acepta, no debe ser luego privado de ese honor. A los oyentes de Marcos se los llama para que examinen siempre si su comunidad es digna de confianza y fiel a sus principios de apertura y hospitalidad.<\/p>\n<p>5. No aceptar a los mensajeros y no escucharlos significa una cuesti\u00f3n seria que pone en tela de juicio el destino final del hombre. Un rechazo de los mensajeros se convierte en acusaci\u00f3n al momento del juicio final; es decir, los oyentes tienen que aceptar la predicaci\u00f3n de los Doce a causa de su propia salvaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7 Llam\u00f3 a los Doce y los fue enviando de dos en dos, d\u00e1ndoles autoridad sobre los esp\u00edritus inmundos. 8 Les encarg\u00f3 que llevaran para el camino un bast\u00f3n y nada m\u00e1s, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; 9 que llevasen sandalias, pero no una t\u00fanica de repuesto. 10 Y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-6-7-13-mision-de-los-doce\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 6, 7-13: Misi\u00f3n de los Doce\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}