{"id":41392,"date":"2016-10-07T23:31:11","date_gmt":"2016-10-08T04:31:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-6-34-44-primera-multiplicacion-de-los-panes\/"},"modified":"2016-10-07T23:31:11","modified_gmt":"2016-10-08T04:31:11","slug":"mc-6-34-44-primera-multiplicacion-de-los-panes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-6-34-44-primera-multiplicacion-de-los-panes\/","title":{"rendered":"Mc 6, 34-44: Primera multiplicaci\u00f3n de los panes"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">30<\/span> Los ap\u00f3stoles volvieron a reunirse con Jes\u00fas, y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado. <span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00c9l les dijo: \u00abVenid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco\u00bb. Porque eran tantos los que iban y ven\u00edan, que no encontraban tiempo ni para comer. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. <span class=\"versiculo\">33<\/span> Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Al desembarcar, Jes\u00fas vio una multitud y se compadeci\u00f3 de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a ense\u00f1arles muchas cosas. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: S\u00e1bado IV (Par o A\u00f1o II) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: S\u00e1bado IV (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-b_semana-16_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XVI (Ciclo B)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_225-26\">Beda, in Marcum, 2,25-26<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>Es preciso no s\u00f3lo ense\u00f1ar, sino hacer. No solamente refieren los ap\u00f3stoles al Se\u00f1or lo que han hecho y ense\u00f1ado, sino tambi\u00e9n lo que sufri\u00f3 San Juan durante su predicaci\u00f3n; seg\u00fan San Mateo, ellos y los disc\u00edpulos de San Juan, dan cuenta de ello al Se\u00f1or.<br \/>\n&#8220;Y El les dijo: Venid a retiraros&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31b-33. <\/span>El evangelista manifiesta la necesidad que tuvo el Se\u00f1or de conceder descanso a sus disc\u00edpulos, con estas palabras: &#8220;Porque eran tantos los que iban y ven\u00edan&#8221;, etc. En donde se demuestra la gran alegr\u00eda de aquel tiempo por el trabajo de los que ense\u00f1an as\u00ed como por el estudio de los que aprenden. &#8220;Embarc\u00e1ndose, pues&#8221;, etc. No fueron los disc\u00edpulos solos, sino el Se\u00f1or con ellos, los que subiendo a la barca pasaron a un lugar desierto, como refiere San Mateo (cap. 14). Pone as\u00ed a prueba la fe de las gentes, y eligiendo la soledad explora si tienen intenci\u00f3n de seguirle. Y sigui\u00e9ndole ellas no a caballo ni en veh\u00edculo de ninguna especie, sino a pie y con la fatiga que es consiguiente, muestran cu\u00e1nta solicitud ponen en cuidar de su salvaci\u00f3n. &#8220;Mas como al irse los vieron, etc. De todas las ciudades acudieron&#8221;, etc. El hecho de llegar antes que Jes\u00fas, yendo a pie, manifiesta que no fue con sus disc\u00edpulos a la otra ribera del mar o del Jord\u00e1n, sino a un lugar pr\u00f3ximo al de su partida, y al que por tanto pod\u00edan llegar antes los que iban a pie.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34. <\/span>San Mateo dice (cap. 14), que cur\u00f3 a los que entre ellos estaban enfermos; que la verdadera compasi\u00f3n hacia los pobres consiste en abrirles por la ense\u00f1anza el camino de la verdad y librarlos de los padecimientos corporales.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32. <\/span>Habiendo dejado la Sinagoga en el desierto, han encontrado los santos predicadores de la Iglesia -que fueron afligidos con el trabajo de las tribulaciones entre los jud\u00edos- el descanso entre los gentiles por la gracia de la fe que les han conferido.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span>Al dirigirse Cristo al desierto de las naciones, una multitud de grupos de fieles le sigue, abandonando el lugar de su antigua vida.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>Aprendamos tambi\u00e9n nosotros, cuando seamos mandados a alg\u00fan ministerio, a no alargarnos ni extralimitarnos en nuestro cometido, sino a volver a quien nos env\u00eda y darle cuenta de todo lo que hemos hecho y ense\u00f1ado.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31a. <\/span>El Se\u00f1or se retira a un lugar desierto por humildad, y hace descansar a sus disc\u00edpulos, para que aprendan los prop\u00f3sitos que merecen descansar los que trabajan de palabra y obra, y que no deben trabajar continuamente.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33-34. <\/span>As\u00ed, nosotros no debemos esperar a que nos llame Cristo, sino que debemos anticiparnos para llegar a El. &#8220;En desembarcando -prosigue- vio Jes\u00fas el gent\u00edo, y enterneci\u00e9ndose&#8221;, etc. Los fariseos no alimentaban al pueblo, sino que le devoraban como lobos rapaces; por esto se re\u00fanen en torno a Cristo, verdadero Pastor que les da el alimento espiritual, esto es, la palabra de Dios. &#8220;Y as\u00ed se puso a instruirlos en muchas cosas&#8221;. Viendo quebrantados por lo largo del camino a los que le segu\u00edan con motivo de sus milagros, compadecido de ellos quiso satisfacer su deseo ense\u00f1\u00e1ndoles.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo_8211_Jeronimo\">Pseudo &#8211; Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>Los r\u00edos van a desaguar al lugar de donde salieron (Ecl 1,7). Los enviados de Dios deben darle gracias siempre sobre lo que han recibido.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span>En sentido m\u00edstico conduce el Se\u00f1or aparte a los que eligi\u00f3, a fin de que no queden expuestos al mal viviendo entre los malos, como Loth en Sodoma (G\u00e9n 19), Job en tierra de Hus (Job 1), y Abd\u00edas en casa de Achab (1Re 18).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">34. <\/span>Poco es all\u00ed, sin embargo, el descanso para los santos, y mucho el trabajo; pero despu\u00e9s se les dice que descansen de sus trabajos (Ap 14,13). As\u00ed como sucedi\u00f3 en el arca de No\u00e9, que fueron echados los animales que estaban dentro, e introducidos los que estaban fuera, as\u00ed tambi\u00e9n en la Iglesia, retir\u00e1ndose Judas, entra el ladr\u00f3n. Pero cuando alguien se aparta de la fe, en la Iglesia no hay amargura sino tristeza. Por esto Raquel, llorando a sus hijos, no quiso ser consolada (Jer 31; Mt 2). No es todav\u00eda el fest\u00edn en que se beber\u00e1 vino nuevo, y se cantar\u00e1 un nuevo himno por hombres nuevos cuando el cuerpo mortal se revestir\u00e1 de la inmortalidad (1Cor, 15).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Zenon_de_Verona_obispo\">San Zen\u00f3n de Verona, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n Sobre la esperanza, la fe y la caridad, 9: PL 11,278.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSe compadecio de ellos\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>\u00a1Oh caridad, qu\u00e9 buena y qu\u00e9 rica eres! \u00a1Qu\u00e9 poderosa! Nada posee el que no te posee. T\u00fa sola has sabido hacer de Dios un hombre. T\u00fa le has hecho humillarse y alejarse por un tiempo de su inmensa majestad. T\u00fa lo has retenido prisionero nueve meses en el seno de la Virgen. T\u00fa has sanado a Eva en Mar\u00eda, T\u00fa has renovado a Ad\u00e1n en Cristo. T\u00fa has preparado la cruz para salvaci\u00f3n de un mundo ya perdido&#8230;<\/p>\n<p>Oh amor, t\u00fa eres quien, para vestir al desnudo, consientes en tu propia desnudez. Por ti, el hambre es un manjar suculento, si el hambriento ha comido tu pan. Tu fortuna se la has concedido entera a la misericordia. T\u00fa no sabes hacerte rogar. Socorres al instante a los oprimidos, cualquiera que sea su apuro. T\u00fa eres ojo para el ciego, pie para el cojo, escudo fidel\u00edsimo para la viuda y los hu\u00e9rfanos&#8230;T\u00fa amas de tal manera a tus enemigos, que nadie percibe la diferencia entre este amor y el de tus amigos.<\/p>\n<p>T\u00fa eres, oh caridad, la que unes los misterios celestes a las cosas humanas, y los misterios humanos a las cosas celestes. T\u00fa eres la guardiana de todo lo divino. T\u00fa gobiernas y ordenas en el Padre. T\u00fa eres quien te obedeces a ti misma en el Hijo. T\u00fa eres la que gozas en el Esp\u00edritu Santo. Porque eres una en las tres personas, no puedes ser dividida&#8230; Brotando de la fuente que es el Padre, te derramas entera en el Hijo sin salir del Padre. Con todo derecho se dice \u00abDios es Amor\u00bb (1Jn 4,16), porque s\u00f3lo t\u00fa gu\u00edas el poder de la Trinidad.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_presbitero\">Or\u00edgenes, presb\u00edtero<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario\">Comentario: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre San Mateo 10, 23: SC 162, 257.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Jes\u00fas, el Verbo de Dios estaba en Judea. Despu\u00e9s de la noticia del asesinato del profeta Juan Bautista, en una barca, -s\u00edmbolo de su cuerpo-, Jes\u00fas se fue a una tierra desierta, al descampado. En este lugar des\u00e9rtico, Jes\u00fas se encontraba a salvo, es decir:  su palabra estaba aislada y su ense\u00f1anza iba en contra de las costumbres y las ideas de las naciones. Entonces, el gent\u00edo, enter\u00e1ndose que el que es la Palabra de Dios hab\u00eda venido a vivir en su desierto&#8230;, vinieron detr\u00e1s de \u00e9l, saliendo de sus ciudades, es decir, abandonaban las costumbres supersticiosas de su patria y se adhirieron a la ley de Cristo&#8230; Jes\u00fas hab\u00eda salido a su encuentro porque ellos eran incapaces de ir a \u00e9l; acerc\u00e1ndose a los que \u201cestaban fuera\u201d (cf Mc 4,11) los llev\u00f3 adentro.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sali\u00f3 al encuentro de esta muchedumbre numerosa que estaba fuera. Derramando sobre ella la luz de su presencia, la mira, y, viendo qu\u00e9 clase de gente le rodeaba, sinti\u00f3 compasi\u00f3n por ellos. El, en cuanto Dios, est\u00e1 por encima del sufrimiento, sufre a causa de su amor por los hombres. La emoci\u00f3n le sobrecoge en sus entra\u00f1as. No s\u00f3lo est\u00e1 conmovido sino que los cura de todas sus enfermedades y los libra de todo mal.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cesareo_de_Arles_y_obispo\">San Ces\u00e1reo de Arl\u00e9s, y obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon-2\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 25,1; CCL 103,11-112.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abDesembarcando, Jes\u00fas  vio una gran multitud. Tuvo  piedad de ellos\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>\u201cDichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u201d (Mt. 5,7). Dulce es el nombre de misericordia, hermanos muy amados; y si el nombre es tan dulce, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s no lo ser\u00e1 la cosa misma?&#8230; Hermanos m\u00edos, ya que todos deseamos la misericordia actuemos de manera que ella llegue a ser nuestro abogado en este mundo, para que nos libre despu\u00e9s en el futuro. Hay en el cielo una misericordia, a la cual se llega a trav\u00e9s de la misericordia terrena: Dice, en efecto, la Escritura: \u201cSe\u00f1or, tu misericordia llega al cielo\u201d. (Sal 35,6 Vulg)<\/p>\n<p>Existe, pues, una misericordia terrena y humana, otra celestial y divina. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia humana? La que consiste en atender a las miserias de los pobres. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia divina? Sin duda, la que consiste en el perd\u00f3n de los pecados. Todo lo que da la misericordia humana en este tiempo de peregrinaci\u00f3n se lo devuelve despu\u00e9s la misericordia divina en la patria definitiva. Dios, en este mundo, padece fri\u00f3 y hambre en la persona de todos los pobres como dijo \u00e9l mismo: \u201cCada vez que lo hicisteis con unos de \u00e9stos, mis humildes hermanos conmigo lo hicisteis\u201d(Mt. 25,40). El mismo Dios que se digna dar en el cielo quiere recibir en la tierra.<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon-3\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n Morin 26, 2-5: PLS IV, 297-299.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abJes\u00fas vio una multitud y sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>La aut\u00e9ntica misericordia que est\u00e1 en los cielos (Sal 35,6) es Cristo, Nuestro Se\u00f1or. \u00a1Cu\u00e1n suave y qu\u00e9 buena es la misericordia que, sin que nadie la buscase, ha bajado del cielo y se ha abajado para levantarnos a nosotros!&#8230;<\/p>\n<p>Cristo nos ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo, como \u00e9l mismo nos lo dice en el evangelio: \u201cYo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el final de este mundo.\u201d (Mt 28,20) Hermanos, ved su bondad; est\u00e1 ya a la derecha del Padre y quiere seguir viviendo con nosotros en la tierra. Con nosotros quiere pasar hambre y sed, quiere sufrir con nosotros, padecer exilio con nosotros, incluso no rechaza estar prisionero y morir con nosotros (Mt 25,35ss)&#8230; Mirad qu\u00e9 amor nos tiene; en su inefable ternura quiere sufrir en nosotros todos estos males.<\/p>\n<p>S\u00ed, la aut\u00e9ntica misericordia venida del cielo, Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, te cre\u00f3 de la nada, te busc\u00f3 cuando andabas perdido, te ha rescatado cuando fuiste vendido&#8230; Todav\u00eda ahora, Cristo se digna incorporarse cada d\u00eda a la humanidad. Desgraciadamente, no todos los hombres le abren la puerta de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Isaac_el_Sirio_monje\">Isaac el Sirio, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Discurso\">Discurso: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Discursos asc\u00e9ticos, 1\u00aa serie, n. 60.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSinti\u00f3 piedad de ellos\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>No llames a Dios simplemente justo. Porque no tiene relaci\u00f3n lo que haces, con la justicia que \u00e9l manifiesta. Si David le llama justo y recto (Sal. 32,5), su Hijo nos revel\u00f3 que era mucho m\u00e1s bueno y dulce: &#8220;es bueno para malos e imp\u00edos&#8221; (Lc 6,35)&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la justicia de Dios? \u00bfNo est\u00e1 en que &#8220;mientras \u00e9ramos pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros &#8220;? (Rm 5,8) Y si Dios se muestra compasivo aqu\u00ed bajo, creemos que lo es desde toda eternidad. <\/p>\n<p>Alejemos de nosotros este pensamiento injusto de que Dios no se compadece. El ser cercano a Dios no cambia como cambian los seres que mueren&#8230;; nada falta ni se a\u00f1ade a aquel que tiene, as\u00ed como pasa con las criaturas. Pero esta compasi\u00f3n que Dios tiene desde el comienzo, la tendr\u00e1 siempre, por toda la eternidad&#8230; Como dice el bienaventurado Cirilo en su comentario del G\u00e9nesis, venera a Dios por amor, y no a causa de este nombre severo de justicia, que se puso sobre \u00e9l. Oh admirable compasi\u00f3n de Dios. Oh maravilla de la gracia de Dios nuestro Creador. Oh poder suficiente a todo. Oh inconmensurable bondad con la cual reviste nuestra naturaleza pecadora para recrearla.<\/p>\n<p>\u00c1malo como deber\u00edas amarlo: no por la recompensa que te dar\u00e1, sino por lo que hemos recibido de \u00e9l, por este mundo que cre\u00f3 con el fin de ofrec\u00e9rnoslo. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 devolverle algo a cambio de lo que hizo por nosotros? De nuestras obras, qu\u00e9 podr\u00edamos devolverle? \u00bfAl principio, qui\u00e9n lo persuadi\u00f3 para crearnos? \u00bfY qui\u00e9n suplica por nosotros, cuando faltamos a su reconocimiento? \u00a1Qu\u00e9 admirable es la compasi\u00f3n de Dios! \u00a1Qu\u00e9 maravilla la gracia de Dios nuestro creador!&#8230; \u00bfQui\u00e9n puede contar su gloria?<\/p>\n<p>Levanta al que le ha ofendido y blasfemado, renueva al polvo sin alma&#8230;, y de nuestro esp\u00edritu dispersado y de nuestros sentidos extraviados hace una naturaleza dotada de raz\u00f3n y capaz de pensar. El pecador no est\u00e1 capacitado para comprender la gracia de su resurrecci\u00f3n&#8230; \u00bfQu\u00e9 es el abismo ante la gracia de la resurrecci\u00f3n cuando nos levantar\u00e1 de nuevo alej\u00e1ndonos de la condenaci\u00f3n, y dar\u00e1 a este cuerpo perecedero poder revestirse de incorruptibilidad? (1Co 15,53)&#8230;<\/p>\n<p>Vosotros que sab\u00e9is discernir, venid y admirad. \u00bfHabr\u00e1 alguien, dotado de gran y maravillosa inteligencia, que admire la gracia de nuestro Creador como merece? Esta gracia es la retribuci\u00f3n de los pecadores. Porque en lugar de darles lo que, con estricta justicia merecen, a cambio les dar\u00e1 la resurrecci\u00f3n. En lugar de los cuerpos que han profanado su Ley, les reviste de la gloria de la incorruptibilidad. Esta gracia \u2013la resurrecci\u00f3n que se nos dar\u00e1 a\u00fan despu\u00e9s de haber pecado- es todav\u00eda m\u00e1s admirable que la primera cuando nos cre\u00f3, cuando todav\u00eda no exist\u00edamos. \u00a1Gloria a tu inconmensurable gracia, Se\u00f1or! No puedo hacer otra cosa que callarme ante los r\u00edos de tu gracia. Soy incapaz de decir la gratitud que te debo. <\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Calcuta\">Santa Teresa de Calcuta<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos\">Escritos: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">A Gift for God.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abQue vuestra luz brille ante los hombres\u00bb (Mt, 5,16).<\/p>\n<p>Los cristianos son para todos los hombres de la tierra como una luz. Si somos cristianos debemos parecernos a Cristo.<\/p>\n<p>Si quer\u00e9is aprender el arte de la atenci\u00f3n y delicadeza hacia los dem\u00e1s os parecer\u00e9is cada vez m\u00e1s a Cristo, porque su coraz\u00f3n era humilde y siempre estaba atento a las necesidades de los otros. Una gran santidad comienza por esta atenci\u00f3n a los dem\u00e1s. Para que nuestra vocaci\u00f3n sea bella tiene que estar llena de esta atenci\u00f3n. Por doquier, Jes\u00fas pasaba haciendo el bien. Y la Virgen Mar\u00eda, en Can\u00e1, no pens\u00f3 m\u00e1s que en las necesidades de los otros y las comunicaba a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Un cristiano es un tabern\u00e1culo viviente del Dios viviente. El me cre\u00f3, me eligi\u00f3, ha venido a habitar en mi vida porque me necesita. Ahora, que sab\u00e9is c\u00f3mo Dios os ama \u00bfqu\u00e9 de m\u00e1s natural para vosotros que pasar el resto de vuestra vida irradiando este amor? Ser verdaderamente cristiano quiere decir acoger realmente a Cristo y llegar a ser otro Cristo. Amar como somos amados, como Cristo nos ha amado en la cruz.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Marcos_La_dimension_contemplativa_de_la_vida\">G. Zevini, Lectio Divina (Marcos): La dimension contemplativa de la vida<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 203-209.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La palabra se ilumina<\/p>\n<p>Este fragmento, situado en la llamada \u00absecci\u00f3n de los panes\u00bb (6,30-8,26), pertenece a la primera parte del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, que le contempla comprometido en el anuncio del Reino de Dios y en dar testimonio de su presencia con signos prodigiosos. Al mismo tiempo, Jes\u00fas empieza a formar a un grupo que sea testigo directo de su obra, para convertirse, a continuaci\u00f3n, en anunciador autorizado. Despu\u00e9s de haber enviado a los disc\u00edpulos en misi\u00f3n, Jes\u00fas los acoge a su vuelta y les invita a una pausa de reflexi\u00f3n y de reposo para que puedan fortalecerse de nuevo recuperando las energ\u00edas f\u00edsicas y espirituales. Les invita, en suma, a unas \u00abvacaciones\u203a, programadas, entendidas como suspensi\u00f3n de las actividades habituales. El momento de aislamiento es la b\u00fasqueda del silencio que se convierte en reflexi\u00f3n, oraci\u00f3n e intimidad.<\/p>\n<p>Se trata de una soledad plena, pero que no dura mucho. El lugar, hasta ahora desierto, se puebla muy pronto de gente que, deseosa de escuchar al Maestro, se pone tras sus huellas y se somete a un considerable esfuerzo f\u00edsico. La muchedumbre, hambrienta de la palabra de la que hab\u00eda hablado algunos siglos antes el profeta Amos (Am 8,11), no tiene en cuenta las dificultades pr\u00e1cticas que pueden surgir. Y, por eso, se pone a buscar a Jes\u00fas, siguiendo sus huellas, sin dejarse atraer o distraer por otra cosa: \u00ab<i>Muchos los reconocieron y corrieron hacia all\u00ed, a pie, de todos los pueblos, llegando incluso antes que ellos<\/i>\u00bb<i> <\/i>(v. 33).<\/p>\n<p>Jes\u00fas no dejo insatisfecho el deseo de las muchedumbres y <i>\u00absinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, pues eran como ovejas sin pastor<\/i>\u00bb<i> <\/i>(v. 34). Del grupo peque\u00f1o a la gran masa, el Maestro siempre esta dispuesto a intervenir para saciar su hambre: la de la palabra y la del pan. Su conmoci\u00f3n es mas que una instintiva reacci\u00f3n emotiva: el verbo griego expresa un profundo afecto de rasgos maternos. Jes\u00fas cuida de ellos como una madre de sus hijos. Jes\u00fas no permanece indiferente ante estos hombres y mujeres explotados por los pol\u00edticos, despreciados por los intelectuales, abandonados por los sacerdotes. Sale a su encuentro y les hace escuchar una palabra que les conforta y un coraz\u00f3n que les ama. El texto, a decir verdad, desarrolla el s\u00edmbolo an\u00e1logo del pastor solicito, m\u00e1s que la imagen materna. Jes\u00fas resume en su persona la preocupaci\u00f3n divina que los profetas hab\u00edan anunciado: \u00ab<i>Yo mismo conducir\u00e9 a mis ovejas a los pastos y las har\u00e9 reposar<\/i>\u00bb<i> <\/i>(Ez 34,15). Jes\u00fas, que ha venido para una misi\u00f3n universal, no se muestra contrariado por el imprevisto cambio de programa y dirige su solicitud a un grupo m\u00e1s amplio que el de los disc\u00edpulos. Del mismo modo que el reba\u00f1o sin pastor no est\u00e1 en condiciones de encontrar pastos para saciar su hambre, el pueblo sin gu\u00eda tampoco tiene acceso a las fuentes de la vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas satisface enseguida el deseo de la muchedumbre que quiere escucharle: \u00ab<i>Se puso a ense\u00f1arles muchas cosas<\/i>\u00bb<i> <\/i>(v. 34). N\u00f3tese que el hambre material ser\u00e1, en buena parte, consecuencia de esta escucha, que se prolonga sobremanera. Despu\u00e9s de haber salido al encuentro de su deseo de escucha, Jes\u00fas satisface su necesidad de pan. Este orden debe hacernos reflexionar sobre la prioridad que debemos asignar a las necesidades del ser humano.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra me ilumina<\/p>\n<p>El hombre es una realidad compleja que presenta diversas exigencias. Junto a las necesidades primarias como el comer y el dormir, hay otras igualmente vitales. Si el cuerpo tiene hambre, tambi\u00e9n el esp\u00edritu y el intelecto necesitan alimento. La armon\u00eda y el equilibrio de nuestra persona depender\u00e1n en buena medida del correcto alimento que seamos capaces de dar a toda nuestra persona.<\/p>\n<p>Entre las necesidades debemos incluir la de entrar en nosotros mismos. San Agustin lo hab\u00eda recomendado: \u00ab<b><i>No salgas de ti mismo; vuelve a ti y encontrar\u00e1s la verdad<\/i><\/b>\u00bb. Condici\u00f3n indispensable para ello es crear dentro de nosotros -y tambi\u00e9n fuera- islas de silencio. Esto adorna nuestra existencia y se revela verdaderamente como \u00aboro\u00bb. As\u00ed, podemos descubrir con sorpresa un modo nuevo de \u00abtomar vacaciones\u00bb, el de entrar en nuestro interior a fin de estar bien con nosotros mismos: con nuestro cuerpo, con nuestra opci\u00f3n de vida, con nuestros proyectos, incluso con nuestros l\u00edmites, que aceptaremos e intentaremos superar.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste un modo excelente de amarnos, sin caer en un ego\u00edsmo est\u00e9ril e invasor. El amor justo respecto a nosotros mismos lo postula esta petici\u00f3n de Jes\u00fas: <i>\u00abAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb. <\/i>Si no nos queremos como es debido, nos falta la carga para activar el bien para los otros. Las vacaciones que Jes\u00fas regal\u00f3 a los suyos ten\u00edan la funci\u00f3n de evaluar la experiencia apost\u00f3lica de la misi\u00f3n. Eran un entrar en ellos mismos, un <i>intus-legere,<\/i><i> <\/i>es decir, un mirar dentro, de donde viene la palabra \u00abinteligencia\u00bb. Seremos verdaderamente sabios si somos capaces de mirar a fondo en nuestra vida y as\u00ed nos encontraremos bien con nosotros mismos.<\/p>\n<p>El bienestar personal no puede ocupar todo nuestro inter\u00e9s, porque de lo contrario se convierte en ego\u00edsmo. Estar bien con nosotros mismos se convierte en <i>condici\u00f3n y premisa para una apertura a los otros. <\/i>Cuando estamos en nosotros mismos sin lagunas, sin doble fondo, cuando tenemos el coraje de ver de manera l\u00facida, por \u00edntima participaci\u00f3n y no por moda, cuando vivimos el Evangelio en su tremenda sencillez, entonces estamos dispuestos para proponer a los otros una receta del \u00abelixir de la larga vida\u00bb. Como Jes\u00fas, seremos capaces de decir palabras fuertes, eficaces, sustanciosas, porque proceder\u00e1n de un coraz\u00f3n limpio y de una vida \u00edntegra en grado sumo. Seremos, en cierto modo, \u00abpastores\u00bb de los hermanos que caminan con nosotros; seremos, sin m\u00e1s, capaces de verdadera compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La tarea es ardua, pero no imposible si el Esp\u00edritu nos gu\u00eda y nos ayuda.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La palabra en el coraz\u00f3n de los Padres<\/p>\n<p>Si quieres estar disponible a todos, como aquel que se hizo todo para todos, no puedo m\u00e1s que alabar esa generosidad, pero a condici\u00f3n de que sea completa. \u00bfY c\u00f3mo puede serlo si te excluyes a ti mismo? T\u00fa tambi\u00e9n eres hombre. Y, en consecuencia, para que esta generosidad sea verdaderamente completa, el coraz\u00f3n que abraza a todos debe incluirte tambi\u00e9n a ti.<\/p>\n<p>De otro modo, seg\u00fan las palabras del Se\u00f1or, \u00bfde qu\u00e9 te sirve haber salvado a todos los otros si despu\u00e9s eres t\u00fa el \u00fanico que se pierde? Por consiguiente, del mismo modo que todos pueden serlo, tambi\u00e9n t\u00fa eres se\u00f1or de ti mismo. \u00bfPor qu\u00e9 s\u00f3lo t\u00fa deber\u00edas privarte de ti mismo? \u00bfHasta cu\u00e1ndo ser\u00e1s como un soplo que se difunde sin retorno? \u00bfHasta cu\u00e1ndo no te acoger\u00e1s a ti mismo, t\u00fa mismo a tu vez junto con los otros? \u00bfEst\u00e1s en deuda con los sabios y con los necios y te niegas s\u00f3lo a ti mismo?<\/p>\n<p>El docto y el ignorante, el esclavo y el libre, el rico y el pobre, el hombre y la mujer, el viejo y el joven, el eclesi\u00e1stico y el laico, el justo y el imp\u00edo, todos toman una parte de ti, todos llegan a tu esp\u00edritu como a una fuente p\u00fablica, \u00bfy t\u00fa te has quedado aparte para padecer sed? Tambi\u00e9n t\u00fa, como los otros, bebes agua de tu pozo. Acu\u00e9rdate, por tanto -no digo siempre, ni tampoco a menudo, pero s\u00ed al menos de vez en cuando-, de restituirte a ti mismo (Bernardo de Claraval, <i>La considerazione <\/i>I, V, 6, Roma 1984, 773).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Caminar con la Palabra<\/p>\n<p>Dios tiene los ojos de amor de Jes\u00fas. Es un Dios que ve, que mira, que participa, que ama. Un Dios de ternura desbordante, que percibe la necesidad antes de que se diga, porque lee en el rostro de sus amigos los signos dolorosos del alma y el cansancio de los cuerpos. Jes\u00fas no dice \u00abid\u00bb a un lugar solitario, sino \u00abvenid\u00bb: con \u00e9l est\u00e1 el verdadero reposo, la penetraci\u00f3n en el misterio de Dios que explica todo lo nuestro, nuestro ser antes que nuestro hacer. Se trata de un mirar y de un dejarse mirar, de un coloquio \u00edntimo y profundo, dulc\u00edsimo, restaurador. Y la fuerza que nos llega vuelve a cargar de verdad el paso que debe volver a partir, llena de entusiasmo genuino y generoso cada gesto, cada palabra; sobre todo, proporciona una capacidad de amar que no conocer\u00e1 el cansancio, como la de Dios.<\/p>\n<p>Porque \u00fanicamente el amor -el amor y no cualquier ansia fren\u00e9tica de acci\u00f3n- no se cansa nunca ni necesita reposo; se alimenta de s\u00ed mismo y se recupera al infinito, porque participa de Dios. Un amor capaz de dar la vuelta a todo programa, de hacer saltar por los aires las mejores intenciones de reposo, un amor que no sabe resistirse, que se deja provocar, implicar, comprometerse; que es capaz de compasi\u00f3n. Dios es as\u00ed, y as\u00ed nos quiere a nosotros: <i>\u00abVio Jes\u00fas un gran gent\u00edo y sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, pues eran como ovejas sin pastor\u00bb. <\/i>Y, dentro del gent\u00edo, la mirada busca a cada hombre y ve la necesidad de cada uno de ellos: \u00absin pastor\u00bb, sin verdad, sin libertad, sin afectos, sin casa, sin patria, sin pan, sin trabajo, sin amistad, sin consuelo, sin esperanza. Y Dios se pone a la obra: <i>\u00abSe puso a ense\u00f1arles muchas cosas\u00bb. <\/i>Y dentro de poco saciar\u00e1 su hambre con unos panes y peces prodigiosos y les prometer\u00e1 su cuerpo como don para la vida eterna. Ahora nos toca a nosotros \u00absentir compasi\u00f3n\u00bb&#8230; (A. Anzani Colombo, <i>Per fede per amore. Commento ai Vangeli delle domeniche, <\/i>Casale Monf. [Al] 1995, 237-239, <i>passim).<\/i><\/p>\n<h2><span id=\"R_Schnackenburg_El_NT_y_Su_Mensaje_Mc_Retorno_de_los_discipulos\">R. Schnackenburg, El NT y Su Mensaje (Mc): Retorno de los disc\u00edpulos<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario para la lectura espiritual. Tomo 1. Herder (Barcelona), 1980, pp. 161-164.<\/p>\n<p>El regreso de los disc\u00edpulos produce la impresi\u00f3n de que su misi\u00f3n ha sido un \u00e9xito. As\u00ed parece explicarse la gran aglomeraci\u00f3n de pueblo. Pero sorprende que los enviados s\u00f3lo refieran en general \u00ablo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado\u00bb. El conjunto debe reflejar ya la imagen futura de la misi\u00f3n cristiana. Los disc\u00edpulos vienen designados aqu\u00ed como \u00ablos ap\u00f3stoles\u00bb, tal vez todav\u00eda en el sentido original de \u00ablos enviados\u00bb; pero resuena ya el sentido fuerte que tendr\u00e1 despu\u00e9s para los primeros misioneros cristianos la palabra \u00abap\u00f3stol\u00bb<sup>[51]<\/sup>. Ahora se dice tambi\u00e9n que <i>ense\u00f1aban. <\/i>Desarrollan la misma actividad que con tanta frecuencia se atribuye a Jes\u00fas y que tanta importancia va a tener para las comunidades posteriores. En el ministerio de Jes\u00fas y de sus primeros disc\u00edpulos se cumple de un modo aut\u00e9ntico y ejemplar aquello que se le encomend\u00f3 a la Iglesia primitiva.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a retirarse a un lugar solitario y descansar un poco adquiere un sentido que sobrepasa la situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Cierto que externamente encaja bien con el marco y que los considerandos siguientes no har\u00e1n m\u00e1s que darle un mayor relieve. Pero desde un punto de vista hist\u00f3rico el retiro de Jes\u00fas hacia la tranquila ribera oriental no resulta claro. Seg\u00fan Mateo, Jes\u00fas se retira premeditadamente porque le han llegado <sup>[52]<\/sup> noticias de la actitud de Herodes . Lucas habla s\u00f3lo en general de la retirada de Jes\u00fas hacia la regi\u00f3n de Betsaida y transmite despu\u00e9s una frase en la que Jes\u00fas revela su prop\u00f3sito de no permitir que Herodes ponga condiciones a su actividad (13,31-33). Marcos alude a otros intentos de retiro de Jes\u00fas (6,45; 7,24; 8,10). As\u00ed se descubre aqu\u00ed una nueva tendencia: Jes\u00fas quiere apartarse del pueblo de Galilea porque no ha demostrado la fe esperada. Poco a poco Jes\u00fas se va recogiendo en el <i>c\u00edrculo, m\u00e1s \u00edntimo, de sus disc\u00edpulos, <\/i>el cual servir\u00e1 de modelo a las comunidades posteriores, en las cuales, junto a la acci\u00f3n misionera, se cultivar\u00e1 el recogimiento y la meditaci\u00f3n. Ambas cosas: actividad de cara al exterior y recogimiento, pertenecen a la vida cristiana (cf. Lc 10,38-42).<\/p>\n<p>Pero el pueblo no se separa de Jes\u00fas, observa su retirada y le sigue hasta la soledad. De nuevo se ve Jes\u00fas rodeado de una gran muchedumbre y le invade la compasi\u00f3n, porque andaban <i>como ovejas sin pastor. <\/i>Si re\u00fane una vez a la multitud en derredor suyo y la instruye, no es por un sentimiento de compasi\u00f3n puramente humana.<\/p>\n<p>La imagen de las ovejas dispersas y privadas de pastor est\u00e1 tomada del Antiguo Testamento. Seg\u00fan el libro de los N\u00fameros, Mois\u00e9s pide a Dios un var\u00f3n \u00abque pueda ir delante de ellos, y que los saque e introduzca, a fin de que el pueblo del Se\u00f1or no quede como ovejas sin pastor\u00bb (27,17). Eso fue entonces Josu\u00e9 y eso es ahora Jes\u00fas que se hace cargo de la comunidad del Se\u00f1or. En el gran cap\u00edtulo que Ezequiel dedica a los pastores (Ez 34) se reprocha a los que hasta entonces tuvo Israel el abandono de sus deberes, y Dios, verdadero Pastor de su pueblo, se compadece de los dispersos: \u00abIr\u00e9 en busca de las ovejas perdidas y recoger\u00e9 las descarriadas; vendar\u00e9 las heridas de las que han padecido alguna fractura, dar\u00e9 vigor a las d\u00e9biles y conservar\u00e9 las que est\u00e1n sanas y gordas\u00bb (v. 16). Es una promesa que mira al fin de los tiempos. Dios dar\u00e1 un pastor mesi\u00e1nico al pueblo que no tiene gu\u00eda: \u00abY establecer\u00e9 sobre mis ovejas un solo pastor que las apaciente, esto es, a David mi siervo; \u00e9l las apacentar\u00e1 y ser\u00e1 su pastor\u00bb (v. 23). Jes\u00fas, pues, act\u00faa aqu\u00ed como el Mes\u00edas prometido que defiende la causa de Dios. La misma imagen late, cuando las circunstancias han cambiado, bajo otras palabras prof\u00e9ticas que Jes\u00fas recordar\u00e1 m\u00e1s tarde anunciando la dispersi\u00f3n de los disc\u00edpulos: \u00abHerir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas\u00bb (14,27; cf. Zac 13,7). La comunidad se ve a s\u00ed misma como el reba\u00f1o de Dios sobre el que el Mes\u00edas Jes\u00fas ha sido establecido como pastor. Impelido por su compasi\u00f3n mesi\u00e1nica, Jes\u00fas se vuelve una y otra vez a su pueblo, le ense\u00f1a y le conduce, le alimenta y le conserva la vida (cf. Jn 10).<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<div class=\"textoNota\">[51]. Que los \u00abap\u00f3stoles\u00bb se identifiquen con los doce es una interpretaci\u00f3n a la que nos tiene habituados Lucas (Hechos de los ap\u00f3stoles). Pero se dio adem\u00e1s un concepto m\u00e1s amplio de ap\u00f3stol, que se encuentra sobre todo en Pablo. \u00abAp\u00f3stoles\u00bb eran los primitivos misioneros cristianos, cuya misi\u00f3n emanaba del Se\u00f1or resucitado (cf. 1Cor 15,7.9). En Ef 2,20 y 3,5 se les menciona en uni\u00f3n de los primitivos profetas cristianos; en 1Cor 12,28 y Ef 4,11 aparecen al frente de una lista de carismas. En Mc 6,30, la expresi\u00f3n s\u00f3lo indica a los \u00abenviados\u00bb en general, (cf. Jn 13,16); pero los lectores pueden revocarse perfectamente a aquellos primitivos misioneros. Acerca del dif\u00edcil problema del apostolado, pueden citarse a t\u00edtulo de ejemplo: E.M. KREDEL. a r t . <i>Ap\u00f3stol <\/i>en el <i>Diccionario de teolog\u00eda b\u00edblica, <\/i>de J . B . BAUER, Herder. Barcelona 1971, con abundante bibliograf\u00eda; P. BLASER, <i>Zum Problem des urchristlichen Apostolates, <\/i>en <i>Uni\u00f3 Christianorum <\/i>(homenaje al Arzobispo L . JAEGER), Paderborn 1962, p . 92-107; <i>digung-Kirche, <\/i>G\u00fctersloh 1965.<br \/>\n[52]. Mt 14,13: \u00abCuando Jes\u00fas recibi\u00f3 esta noticia, se alej\u00f3 de all\u00ed&#8230;\u00bb Antes se ha dicho que los disc\u00edpulos de Juan, despu\u00e9s del sepelio del maestro, vinieron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas: Pero el fin del Bautista hab\u00eda tenido lugar mucho tiempo atr\u00e1s, con lo que no se puede precisar la situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/div>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Retorno misional de los ap\u00f3stoles y multiplicaci\u00f3n de los panes.<\/p>\n<p>6:30-44 (Mt 14:13-21; Lc 9:10-17; Jn 6:1-15).<br \/>\nCf. Comentario a Mt 14:13-21.<\/p>\n<p>Mc-Lc relatan la vuelta de los ap\u00f3stoles de esta primera actuaci\u00f3n \u201cmisional\u201d binaria. A su retorno le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado.<\/p>\n<p>Cristo les quiere proporcionar unos d\u00edas de descanso. Por eso les lleva a un \u201clugar desierto\u201d y, que estaba \u201ccerca de Betsaida\u201d (Lc). La raz\u00f3n es que ni aun despu\u00e9s de su trabajo misional, especialmente intenso, les dejaban solos: las gentes ven\u00edan a Cristo. Mc describe esta premura de las turbas con su lenguaje grafista: \u201cpues eran muchos los que iban y ven\u00edan, y ni espacio les dejaban para comer\u201d. Acaso estas multitudes que vienen en estos momentos puedan ser un indicio del fruto de esta \u201cmisi\u00f3n\u201d apost\u00f3lica. A fin de lograr este retiro, se embarcaron para ir en direcci\u00f3n de Betsaida-Cafarna\u00fam.<\/p>\n<p>v.30. Es la \u00fanica vez que Mc cita la palabra \u201cap\u00f3stoles.\u201d Aqu\u00ed aparece con el sentido t\u00e9cnico denominativo de los Doce.<\/p>\n<p>v.34. Al desembarcar vio Cristo una gran muchedumbre y se compadeci\u00f3 de ellos, \u201cporque eran como ovejas sin pastor.\u201d Esta expresi\u00f3n es del ambiente b\u00edblico (N\u00fam 27:17; 1 Re 22:27; 2 Par 18:16; Ex 34:5). Pero este pasaje , puesta en el evangelio, tiene, sin duda, <b>una evocaci\u00f3n de valor mesi\u00e1nico<\/b>. En el A.T., el pueblo hab\u00eda sido comparado a un reba\u00f1o, y el Mes\u00edas al pastor. Dios dice en Ezequiel: \u201cSuscitar\u00e9 para ellos un pastor \u00fanico, que las apacentar\u00e1. Mi siervo David (el Mes\u00edas), \u00e9l las apacentar\u00e1, \u00e9l ser\u00e1 su pastor\u201d (Ez 34:23). Y Cristo, en la \u00faltima Cena, se identific\u00f3 con el pastor, y los ap\u00f3stoles \u2014 pueblo \u2014 con el reba\u00f1o, conforme a la profec\u00eda de Zacar\u00edas (Zac 13:7). Y se proclam\u00f3 el Buen Pastor (Jn 10:11ss). Es sumamente probable que esta expresi\u00f3n tenga un manifiesto intento mesi\u00e1nico, m\u00e1xime con el mismo valor que tuvo precisamente el ser multiplicaci\u00f3n <i>de panes <\/i>y en lugar \u201cdesierto\u201d donde se realiz\u00f3, conforme se expuso al comentar este pasaje en Mt.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n <b>del \u201crito\u201d de Cristo puede estar influenciada por el rito de la liturgia eucar\u00edstica de la instituci\u00f3n<\/b> (cf. Mc 14:22), aunque mucho m\u00e1s en el relato de Jn.<\/p>\n<h2><span id=\"F_Lentzen-Deis_SJ_Comentario_al_Evangelio_de_Marcos_Jesus_pastor_responsable\">F. Lentzen-Deis, SJ, Comentario al Evangelio de Marcos: Jes\u00fas, pastor responsable<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Modelo de Nueva Evangelizaci\u00f3n. Verbo Divino (Navarra), 1998, pp. 204-208.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es presentado como el buen pastor predicho por los profetas, que se preocupa no s\u00f3lo del pueblo de Dios sino tambi\u00e9n del descanso de sus ap\u00f3stoles. El texto narra el regreso de los Doce y su deseo de contar a Jes\u00fas la experiencia que han vivido. Pero cuando ve que la multitud necesita de \u00e9l, cambia los planes y manifiesta la bondad y misericordia de Dios, entregando el pan de la verdadera ense\u00f1anza a la multitud incansable.<\/p>\n<p>En los w. 30-32 Jes\u00fas quiere ofrecer la posibilidad de descansar a los disc\u00edpulos que regresan de su misi\u00f3n (cfr. su env\u00edo en 6, 6b-13); y los invita a ir a un lugar solitario.<\/p>\n<p>Los w. 33-34 muestran que Jes\u00fas mismo no puede descansar porque, observando las necesidades del pueblo, siente compasi\u00f3n como el buen pastor (aludiendo a la Escritura). Se anuncia as\u00ed el tema de toda la secci\u00f3n de Me 6,6b-8,26.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Explicaci\u00f3n del texto<\/p>\n<p><i>v. 30: <\/i>El texto narra que los ap\u00f3stoles regresan donde Jes\u00fas para informarle sobre el resultado de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata de los Doce, investidos de poder (cfr. 3,14ss y 6,7). Ellos deb\u00edan continuar la actividad de Jes\u00fas. \u00abHan ense\u00f1ado\u00bb exhortando a la conversi\u00f3n en nombre de Jes\u00fas (6,12), expulsando demonios y curando (6,13). Ahora, en los caps. 6-8 se describen otras tareas de los disc\u00edpulos, pero tambi\u00e9n su incomprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>v. <i>31s: <\/i>Los ap\u00f3stoles experimentan que ellos, como Jes\u00fas (cfr. 3,20), ni siquiera encuentran tiempo para comer. Por eso Jes\u00fas los invita a buscar reposo en un lugar apartado; algo que \u00e9l mismo practic\u00f3 (cfr. 1,35).<\/p>\n<p>La palabra \u00abdescansar\u00bb anticipa ya la tarea del pastor (cfr. v. 34) que, seg\u00fan Ez 34,15; Sal 23,2, har\u00e1 reposar al pueblo en buenas praderas.<\/p>\n<p><i>v. 33: <\/i>La traves\u00eda en la barca no pasa desapercibida. Se comprende, por el contexto, que avanzan con lentitud, ya que una gran cantidad de gente se les adelanta al lugar del desembarco (cfr. 3,7s; 5,21). El viaje es ya un momento de descanso.<\/p>\n<p>v. <i>34: <\/i>Al llegar, Jes\u00fas descubre la gran cantidad de gente que lo espera (cfr. 5,21). El texto describe sus sentimientos (cfr. 1,41) como la compasi\u00f3n de Dios, que se puede reconocer por la alusi\u00f3n a N\u00fam 27,17: vocaci\u00f3n de Josu\u00e9 (cfr. 1 Re 22,17; 2 Cr 18,16; Jdt 11,19 y Ez 34,5).<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n misericordiosa de Jes\u00fas que, como pastor, alimenta con abundancia mesi\u00e1nica al pueblo de Dios e instruye siempre a sus disc\u00edpulos acerca de nuevos aspectos de su tarea, es el tema hasta 8,26 (cfr. 8,2). Dios, pastor del pueblo, gu\u00eda mediante su Esp\u00edritu (N\u00fam 27,15-17). Mientras Josu\u00e9 conduce a Israel en la batalla, Jes\u00fas forma al pueblo con su ense\u00f1anza (cfr. l,21s; 2,13; 4,ls; 6,2.6), cuyo contenido es la llegada del reino de Dios y de su plenitud total, mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>Ez 34,1-10 es el texto m\u00e1s detallado contra los pastores irresponsables: critica a los dirigentes de Israel que olvidan su obligaci\u00f3n; los w. 11-31 a favor del pastor atento y sol\u00edcito (Ez 34,17-22; Jer 23,1-4; Zac 11,4-17). Dios mismo tiene que preocuparse como pastor de su pueblo (Ez 34,11-16; Gen 48,15; Sal 23; Is 40,11), pero establecer\u00e1 a un \u00ab\u00fanico pastor\u00bb: David (Ez 34.23-24) y completar\u00e1 su preocupaci\u00f3n pastoril con la nueva alianza (Ez 34,25-31).<\/p>\n<p>Marcos emplea de nuevo en el relato de la pasi\u00f3n (Mc 14,27) la imagen del pastor del pueblo de Dios, referida a Jes\u00fas y a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Pautas de acci\u00f3n<\/p>\n<p>El texto da la posibilidad de que los lectores se identifiquen con los disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Jes\u00fas se opone a la actividad ininterrumpida y al estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Los Doce quieren presentarle un informe a Jes\u00fas sobre el resultado de su actividad misionera, pero las idas y venidas de la gente los incomodan demasiado. Ni siquiera encuentran tiempo para comer, es decir, para vivir la expresi\u00f3n m\u00e1s importante de su comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n presenta dos respuestas a tal situaci\u00f3n:<\/p>\n<p><i>Primer paso para la acci\u00f3n del lector: <\/i>Jes\u00fas llama a sus disc\u00edpulos para que descansen despu\u00e9s del esfuerzo del trabajo misionero. Ya el lento viaje en la barca fue una primera oportunidad para ello. La invitaci\u00f3n para descansar significa no s\u00f3lo la distensi\u00f3n necesaria del cuerpo y del esp\u00edritu, sino que permite superar el in\u00fatil activismo ininterrumpido que s\u00f3lo aparentemente es una verdadera actividad. Jes\u00fas llama tambi\u00e9n a la asimilaci\u00f3n interior del trabajo realizado al servicio del reino de Dios. Los Doce deben reactualizar las experiencias de la predicaci\u00f3n y traerlas a la memoria para profundizar todas sus implicaciones y nuevos sentidos con la ense\u00f1anza futura de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><i>Segundo paso ejemplar para la acci\u00f3n del lector: <\/i>Pero al llegar al lugar escogido, se muestra una nueva situaci\u00f3n, una gran multitud quiere escuchar a Jes\u00fas. \u00c9l decide ense\u00f1ar debido al deseo de la multitud incansable. El texto interpreta su acci\u00f3n: lo hace no por nerviosa inquietud o por inclinaci\u00f3n al activismo, sino por la necesidad de los hombres. Seg\u00fan las palabras del AT acerca del pastor del pueblo, ya usadas en el texto, se puede concluir que la multitud se abre paso hasta Jes\u00fas debido tambi\u00e9n a la necesidad que tienen a causa de los malos pastores. Ahora demuestran haber encontrado un gu\u00eda y un buen alimento espiritual.<\/p>\n<h2><span id=\"S_Carrillo_El_evangelio_segun_san_Marcos_Primera_multiplicacion_de_los_panes_y_los_peces_Introduccion\">S. Carrillo, El evangelio segu\u0301n san Marcos: Primera multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces (Introducci\u00f3n)<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 116-118.<\/p>\n<p>(cf. Mc 6,30-46; Mt 14,13-23; Lc 9,10-17; Jn 6,1-14)<\/p>\n<p>La multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces en favor de cinco mil hombres es el \u00fanico milagro de Jes\u00fas narrado por los cuatro evangelistas y recuerda el prodigio obrado en el Antiguo Testamento por el profeta Eliseo (2 Re 4,42-44).<\/p>\n<p>La importancia de este acontecimiento se debe a varios motivos:<\/p>\n<ul>\n<li>1\u00ba \u00a0El momento de la vida de Jes\u00fas en que fue realizado.<\/li>\n<li>2\u00ba \u00a0La grandeza misma del prodigio.<\/li>\n<li>3\u00ba \u00a0La significaci\u00f3n mesi\u00e1nica del suceso.<\/li>\n<li>4\u00ba \u00a0La coloraci\u00f3n eucar\u00edstica del milagro percibida en esa \u201cacci\u00f3n <br \/>\nde poder\u201d del Se\u00f1or, despu\u00e9s de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 en la cumbre de su evangelizaci\u00f3n (Mc 6,34\u20137,23). Los disc\u00edpulos han tomado ya parte activa en la misma (6,7-13). Son d\u00edas de gloria. Terminada la misi\u00f3n, los ap\u00f3stoles se reunieron con Jes\u00fas y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado: las sanaciones y liberaciones de demonios, y la predicaci\u00f3n del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Como eran muchos los que iban y ven\u00edan, no les quedaba tiempo ni para comer. Entonces Jes\u00fas les dijo: <i>\u201cVenid tambi\u00e9n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco\u201d. <\/i>Y se fueron en la barca a un lugar solitario. Sin embargo, la gente los vio marcharse y fueron all\u00e1 corriendo, a pie, de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas buscaba cierta tranquilidad para seguir formando en privado a sus doce disc\u00edpulos. La expresi\u00f3n <i>\u201cvenid tambi\u00e9n vosotros aparte\u201d <\/i>parece indicar ese deseo (Mc 4,34; 9,2.28; 13,3). En la trama del evangelio, el momento es trascendental para los doce disc\u00edpulos. Marcos les da el t\u00edtulo de ap\u00f3stoles s\u00f3lo en dos ocasiones: primero, cuando Jes\u00fas los eligi\u00f3 (3,14) y, ahora, en la multiplicaci\u00f3n de los panes (6,30), seguramente en referencia natural al reciente env\u00edo que han recibido para ir a predicar y sanar a los enfermos (Mc 6,7-13).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las experiencias de la primera misi\u00f3n, se presentaba una ocasi\u00f3n propicia para que Jes\u00fas les impartiera ense\u00f1anzas espec\u00edficas importantes; ante todo, <i>sobre la identidad misma de su persona <\/i>y, luego, <i>sobre la futura misi\u00f3n <\/i>que los Doce tendr\u00edan que desempe\u00f1ar. \u00bfQu\u00e9 es lo que los ap\u00f3stoles (\u201cenviados\u201d) deben hacer? Vivir cerca de Jes\u00fas, atender con compasi\u00f3n al pueblo, comunicarles la doctrina del Reino, sanar a los enfermos y proporcionarles alimento de vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos se encuentran en el apogeo de la evangelizaci\u00f3n. Juan dice que las multitudes acud\u00edan al ver los signos que Jes\u00fas hac\u00eda sobre los enfermos. Podemos imaginar que la gente estaba entusiasmada tambi\u00e9n por lo que hab\u00edan visto hacer a los disc\u00edpulos del Maestro. Se acercaba la fiesta de la Pascua. Era la primavera del a\u00f1o 29.<\/p>\n<p>El lugar permanece impreciso. Marcos parece colocarlo en alg\u00fan punto sobre la ribera noroeste del lago. Restos arqueol\u00f3gicos del siglo IV muestran que los antiguos peregrinos fijaron el recuerdo de la multiplicaci\u00f3n de los panes en la actual fuente de et-Tabgha, a dos kil\u00f3metros de Cafarna\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>30 Los ap\u00f3stoles volvieron a reunirse con Jes\u00fas, y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado. 31 \u00c9l les dijo: \u00abVenid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco\u00bb. 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