{"id":41397,"date":"2016-10-07T23:31:19","date_gmt":"2016-10-08T04:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-7-14-23-sobre-lo-puro-y-lo-impuro\/"},"modified":"2016-10-07T23:31:19","modified_gmt":"2016-10-08T04:31:19","slug":"mc-7-14-23-sobre-lo-puro-y-lo-impuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-7-14-23-sobre-lo-puro-y-lo-impuro\/","title":{"rendered":"Mc 7, 14-23: Sobre lo puro y lo impuro"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Se reunieron junto a \u00e9l los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusal\u00e9n; <span class=\"versiculo\">2<\/span> y vieron que algunos disc\u00edpulos com\u00edan con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. <span class=\"versiculo\">3<\/span> (Pues los fariseos, como los dem\u00e1s jud\u00edos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferr\u00e1ndose a la tradici\u00f3n de sus mayores, <span class=\"versiculo\">4<\/span> y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). <span class=\"versiculo\">5<\/span> Y los fariseos y los escribas le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no caminan tus disc\u00edpulos seg\u00fan las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?\u00bb. <span class=\"versiculo\">6<\/span> \u00c9l les contest\u00f3: \u00abBien profetiz\u00f3 Isa\u00edas de vosotros, hip\u00f3critas, como est\u00e1 escrito: \u201cEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed. <span class=\"versiculo\">7<\/span> El culto que me dan est\u00e1 vac\u00edo, porque la doctrina que ense\u00f1an son preceptos humanos\u201d. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Dej\u00e1is a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradici\u00f3n de los hombres\u00bb. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abAnul\u00e1is el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradici\u00f3n. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Mois\u00e9s dijo: \u201cHonra a tu padre y a tu madre\u201d y \u201cel que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte\u201d. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Pero vosotros dec\u00eds: \u201cSi uno le dice al padre o a la madre: Los bienes con que podr\u00eda ayudarte son <i>corb\u00e1n<\/i>, es decir, ofrenda sagrada\u201d, <span class=\"versiculo\">12<\/span> ya no le permit\u00eds hacer nada por su padre o por su madre; <span class=\"versiculo\">13<\/span> invalidando la palabra de Dios con esa tradici\u00f3n que os transmit\u00eds; y hac\u00e9is otras muchas cosas semejantes\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Martes V (Par o A\u00f1o II) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Martes V (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_2_29\">Beda, in Marcum, 2, 29<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1. <\/span>Los hombres de la tierra de Genesaret, que parec\u00edan menos instruidos, no vienen solos, sino que llevan sus enfermos al Se\u00f1or, para poder siquiera tocar la franja de su vestido. Pero los fariseos y escribas, que debieran ser los doctores del pueblo, acuden al Se\u00f1or, no para buscar la salud, sino para promover controversias. &#8220;Acerc\u00e1ronse a Jes\u00fas los fariseos&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2-5. <\/span>Hab\u00edan recibido en un sentido material las palabras espirituales de los profetas, que se refer\u00edan a la correcci\u00f3n del esp\u00edritu y del cuerpo, diciendo: &#8220;Lavaos y sed puros&#8221; (Is 1,16); y: &#8220;Purificaos los que llev\u00e1is los vasos del Se\u00f1or&#8221; (Is 52,11), y observaban solamente estos preceptos lav\u00e1ndose el cuerpo. Por tanto, es necia la tradici\u00f3n de lavarse varias veces para comer, habi\u00e9ndolo hecho ya una vez, y de no comer nada sin hacer antes estas purificaciones. Pero es necesario para los que desean participar del pan que baja del cielo, el purgar con frecuencia sus obras con limosnas, l\u00e1grimas y los dem\u00e1s frutos de justicia. Necesario es igualmente purificar bajo la acci\u00f3n incesante de los buenos pensamientos y obras las manchas que podamos contraer en los cuidados temporales de los negocios. As\u00ed, pues, in\u00fatilmente se lavan las manos los jud\u00edos y se purifican exteriormente mientras no lo hagan en la fuente del Salvador. En vano purifican sus vasos, siendo as\u00ed que descuidan el lavar las verdaderas manchas de sus cuerpos, esto es, las del esp\u00edritu.<br \/>\n&#8220;Pregunt\u00e1banle, pues, los escribas y fariseos: \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n tus disc\u00edpulos no se conforman con la tradici\u00f3n de los antiguos, sino que comen sin lavarse las manos?&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10. <\/span>El modo de honrar -seg\u00fan las Escrituras- no consiste tanto en las muestras que deben darse de respeto, cuanto en los tributos y presentes que deben hacerse. &#8220;Honra -dice el Ap\u00f3stol- a las viudas que verdaderamente lo son&#8221; (1Tim 5,3).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13. <\/span>En buenos t\u00e9rminos esto significa: La ofrenda que hago te aprovechar\u00e1. Oblig\u00e1is -dice- a los hijos a que digan a sus padres: Lo que hab\u00eda de ofrecer a Dios lo empleo en vuestro alimento; que os sirva, oh padres, de provecho. Es como si dijeran: Esto no os aprovechar\u00e1. De este modo, temiendo recibir lo que ve\u00edan destinado a Dios, prefer\u00edan pasar una vida miserable a comer lo consagrado al Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">2-4. <\/span>Los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, que hab\u00edan aprendido a hacer s\u00f3lo la virtud, com\u00edan sin haberse lavado las manos; y queriendo los fariseos encontrar un pretexto, aprovecharon esta ocasi\u00f3n; y no los reprocharon por trasgresores de la ley, sino por trasgresores de las tradiciones de sus mayores. &#8220;Porque los fariseos, como todos los jud\u00edos, nunca comen sin lavarse a menudo las manos, siguiendo la tradici\u00f3n de sus mayores&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13. <\/span>Queriendo los fariseos comerse las ofrendas, hab\u00edan instruido a los hijos, cuando ten\u00edan alg\u00fan dinero, para que, si se lo ped\u00edan sus padres, les contestasen: Korb\u00e1n; esto es, el don que me ped\u00eds se lo ofrec\u00ed ya al Se\u00f1or. Con ello evitar\u00edan que volvieran a pedirles lo ofrecido al Se\u00f1or en provecho de la salud de los mismos padres. De este modo enga\u00f1aban a los hijos, y los induc\u00edan a faltar a sus padres, para poder ellos devorar las ofrendas. Esto es lo que el Se\u00f1or les reprocha, pues quebrantaban la ley divina por el lucro. &#8220;Aboliendo as\u00ed -dice- la palabra de Dios por una tradici\u00f3n&#8221;, etc. &#8220;Y a este tenor hac\u00e9is otras muchas cosas&#8221;; es decir, quebrant\u00e1is los preceptos de Dios, y observ\u00e1is las tradiciones de los hombres.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo_in_Matthaeum_15\">San Jer\u00f3nimo, in Matthaeum, 15<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">5. <\/span>\u00a1Admirable ceguedad de los fariseos y escribas! Objetan al Hijo de Dios, porque no observan las tradiciones y preceptos de los hombres. La palabra latina <span class=\"citaI\">commune<\/span> se pone aqu\u00ed con la significaci\u00f3n de inmundo. El pueblo jud\u00edo, consider\u00e1ndose parte de Dios, llama comunes ciertos platos de que usan todos, como las ostras, la carne de puercos, las liebres y otros semejantes.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo_8211_Jeronimo\">Pseudo &#8211; Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">6-7. <\/span>El Se\u00f1or destruye el aullido de los soberbios fariseos, como con un arma de dos filos; esto es, con la increpaci\u00f3n de Mois\u00e9s y de Isa\u00edas, para que venzamos a los herejes con la palabra de la Escritura. &#8220;Mas Jes\u00fas -dice- les dio esta respuesta: Oh hip\u00f3critas, bien profetiz\u00f3 de vosotros Isa\u00edas en lo que dej\u00f3 escrito: Este pueblo me honra con los labios; pero su coraz\u00f3n est\u00e1 bien lejos de m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8. <\/span>La tradici\u00f3n farisaica de las mesas y los vasos debe ser abandonada y olvidada, porque muchas veces las tradiciones de los hombres roban su lugar a los preceptos de Dios. &#8220;Porque vosotros -contin\u00faa- dejando el mandamiento de Dios, observ\u00e1is con escrupulosidad la tradici\u00f3n de los hombres en lavatorios de jarros&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2-3.5. <\/span>En sentido m\u00edstico, el comer los disc\u00edpulos sin haberse lavado las manos, significa la futura comuni\u00f3n de las naciones. Y la abluci\u00f3n y la purificaci\u00f3n farisaica es est\u00e9ril, en tanto que la comunicaci\u00f3n apost\u00f3lica sin abluci\u00f3n extiende sus ramas hasta el mar.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo_8211_Crisostomo\">Pseudo &#8211; Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">6-7. <\/span>Como no era de trasgresi\u00f3n de la ley, sino de las tradiciones de los antiguos de lo que acusaban injustamente a los disc\u00edpulos, los humilla llam\u00e1ndolos hip\u00f3critas, por que recomendaban con cierto respeto lo que no conven\u00eda. A\u00f1ade la palabra de Isa\u00edas como dirigida a ellos, y que viene a decir: As\u00ed como aquellos de quienes se dice que honran a Dios con los labios, pero que tienen bien lejos de El su coraz\u00f3n, se jactan en vano de observar las reglas de la piedad, no observando sino las doctrinas de los hombres, as\u00ed vosotros, que abandon\u00e1is el mal interior que puede curarse, acus\u00e1is a los que respetan la justicia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10. <\/span>Para probarles que no han guardado respeto a Dios por la tradici\u00f3n de los antiguos, que se opone a las Divinas Escrituras, a\u00f1ade: &#8220;Porque Mois\u00e9s dijo: Honra a tu padre&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10-12. <\/span>Existiendo, pues, esta ley divina, y siguiendo a los ministros transgresores de ella, viol\u00e1is vosotros por leve causa el precepto divino, observando la tradici\u00f3n de los antiguos. &#8220;Vosotros, al contrario, dec\u00eds: Si uno dice a su padre o a su madre cualquier Korb\u00e1n&#8221;; es decir, el don, que yo ofrezca a Dios por m\u00ed no podr\u00e1 ser usado en tu provecho, quedar\u00e1 libre de los preceptos dados antes. &#8220;Queda con esto desobligado de hacer m\u00e1s a favor de su padre&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10-13. <\/span>Se puede decir tambi\u00e9n que los fariseos ense\u00f1aban a los j\u00f3venes que, si alguno hac\u00eda ofrendas a Dios por las faltas cometidas contra el padre o la madre, quedaba inmune, puesto que daba a Dios lo que se debe al padre; y de este modo imped\u00edan que fuesen honrados los padres.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Tomas_de_Kempis\">Tom\u00e1s de Kempis<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos\">Escritos: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Imitaci\u00f3n de Cristo, Libro II, c. 5-6.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc 7,6).<\/p>\n<p>A veces nos damos cuenta de nuestra gran ceguera. Obramos mal y presentamos mil excusas. A menudo nos mueven las pasiones e intentamos hacer pasar nuestro actuar por obra de buen celo. Corregimos las peque\u00f1as faltas de los dem\u00e1s y nos permitimos caer en faltas grandes. Estamos prontos para juzgar y condenar los yerros de los otros pero no tenemos cuidado en no serles molestos. El que se juzgara a si mismo con rectitud no tendr\u00eda ya coraje para juzgar severamente a los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>Un cristiano presta atenci\u00f3n a su propia vida ante todo, y el que vigila sus propias acciones se guarda bien de criticar la conducta de los dem\u00e1s. No ser\u00e1s nunca hombre interior mientras no te esfuerces a guardar silencio acerca de los asuntos de tu pr\u00f3jimo para ocuparte principalmente de ti mismo&#8230; Aquel que ama a Dios no se fija en lo que est\u00e1 por debajo de Dios, porque s\u00f3lo Dios, eterno, inmenso, colma todo, es amparo del alma y alegr\u00eda verdadera del coraz\u00f3n&#8230; <\/p>\n<p>Descansar\u00e1s pl\u00e1cidamente, si tu coraz\u00f3n no te reprende. No te alegres sino cuando obrares bien. Los malos nunca tienen alegr\u00eda verdadera ni sienten paz interior; porque dice el Se\u00f1or: No tienen paz los malos. (Is 57,21)&#8230; F\u00e1cilmente estar\u00e1 contento y sosegado el que tiene la conciencia limpia. No eres m\u00e1s santo porque te alaben, ni m\u00e1s vil porque te desprecien. Lo que eres, eso eres; y por m\u00e1s que te estimen los hombres, no puedes ser, ante Dios, m\u00e1s grande de lo que eres. Si miras lo que eres dentro de ti, no tendr\u00e1s cuidado de lo que de ti hablen los hombres. El hombre ve lo de fuera, mas Dios ve el coraz\u00f3n. (1Sam 16,7). <\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Calcuta\">Santa Teresa de Calcuta<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras\">Obras: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La oraci\u00f3n, frescor de una fuente.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSu coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Dejad que el amor de Dios tome entera y absoluta posesi\u00f3n de un coraz\u00f3n; que llegue a ser para este coraz\u00f3n como una segunda naturaleza; que no deje entrar en \u00e9l nada que le sea contrario; que se afane continuamente a hacer crecer este amor de Dios buscando complacerle en todo y no rehusando nada de lo que le pida; que acepte como venido de la mano de Dios todo lo que le suceda.<\/p>\n<p>El conocimiento de Dios produce amor y el de s\u00ed mismo, humildad. La humildad no es otra cosa que la verdad. \u201c\u00bfQu\u00e9 tenemos que no hayamos recibido?\u201d nos pregunta San Pablo (1Co 4,7). Si todo lo he recibido, \u00bfqu\u00e9 bien me pertenece? Si estamos convencidos de ello, jam\u00e1s levantaremos la cabeza con orgullo. Si sois humildes nada os afectar\u00e1, ni la alabanza ni el oprobio, porque sab\u00e9is qu\u00e9 es lo que sois. Si alguien se burla de vosotros, no os vais a amilanar. Si alguien os proclama santo no os pondr\u00e9is sobre un pedestal. El conocimiento de nosotros mismos nos hace caer de rodillas.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Clemente_de_Alejandria\">San Clemente de Alejandr\u00eda<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_La_ley_nueva_inscrita_en_el_corazon_de_los_hombres\">Homil\u00eda: La ley nueva inscrita en el coraz\u00f3n de los hombres<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">El Pedagogo III 89,94,98.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Tenemos el dec\u00e1logo, dado por Mois\u00e9s&#8230;y todo lo que nos recomienda la lectura de los libros santos. \u201cLavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Dejad de hacer el mal, aprended a hacer el bien. Buscad el derecho, proteged al oprimido, socorred al hu\u00e9rfano, defended a la viuda. Luego venid discutamos \u2013dice el Se\u00f1or- \u201d(Is 1,16-18). (&#8230;) Tambi\u00e9n tenemos las leyes del Verbo, las palabras de exhortaci\u00f3n escritas no sobre tablas de piedra por el dedo del Se\u00f1or (Ex 24,12) sino inscritas en el coraz\u00f3n del hombre (2Cor 3,3)&#8230; Ahora bien, las tablas de los corazones duros ser\u00e1n quebradas (Ex 32,19); la fe de los peque\u00f1uelos imprime sus huellas en los corazones d\u00f3ciles&#8230; Estas dos leyes le han servido al Verbo en la pedagog\u00eda de la humanidad, primero por boca de Mois\u00e9s, luego por la de los ap\u00f3stoles. (&#8230;)<\/p>\n<p>Nos hace falta un maestro para explicar estas palabras sagradas&#8230; \u00c9l nos ense\u00f1ar\u00e1 la palabra de Dios. La escuela es la Iglesia; nuestro \u00fanico Maestro es el Esposo, la buena voluntad de un Padre bueno, sabidur\u00eda primordial, santidad del conocimiento. \u201cEl ha muerto por nuestros pecados\u201d (1Jn 2,2). \u00c9l cura nuestros cuerpos y nuestras almas, cura al hombre en su totalidad, \u00e9l, Jes\u00fas que \u201cha muerto por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero. Sabemos que conocemos a Dios, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo lo conozco, pero no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no est\u00e1 en \u00e9l\u201d (1Jn 2,3-4).<\/p>\n<p>Como alumnos de esta divina pedagog\u00eda \u00a1embellezcamos el rostro de la Iglesia y corramos como ni\u00f1os peque\u00f1os hacia esta madre llena de bondad. Hag\u00e1monos oyentes del Verbo; glorifiquemos la divina providencia que nos conduce por medio de este Pedagogo y nos santifica para ser hijo de Dios!<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_Hipona_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn de Hipona, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 155, 6.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de mi\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p> &#8220;La Ley del Esp\u00edritu que da vida en Cristo Jes\u00fas te ha liberado de la Ley del pecado y de la muerte&#8221; (Rm 8,2)\u2026 Santo Pablo dice que la Ley de Mois\u00e9s ha sido dada para demostrar nuestra debilidad, y no s\u00f3lo demostrarla, sino para aumentarla, y empujarnos as\u00ed a buscar al m\u00e9dico: &#8220;all\u00ed d\u00f3nde el pecado abund\u00f3, sobreabund\u00f3 la gracia&#8221; (Rm 3, 20; 5,20)\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 la primera Ley, escrita por el dedo de Dios (Ex 31,18), no dio este socorro tan necesario de la gracia? Porque fue escrita sobre tablas de piedra, y no sobre tablas de carne, que son nuestros corazones (2Co 3,3).<\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo el que escribe no sobre la piedra sino en el coraz\u00f3n; &#8220;la Ley del Esp\u00edritu de vida&#8221;, escrita en el coraz\u00f3n y no sobre la piedra, esta Ley del Esp\u00edritu de vida que est\u00e1 en Jesucristo en el que la Pascua ha sido celebrada con toda verdad (1Co 5,7-8), os ha librado de la ley del pecado y de la muerte.<\/p>\n<p>\u00bfQuer\u00e9is una prueba de la diferencia evidente y cierta que separa el Antiguo Testamento del Nuevo?&#8230; Escuchad lo que el Se\u00f1or dijo por boca del profeta: &#8220;Grabar\u00e9 mis leyes en vuestras entra\u00f1as, y la escribir\u00e9 en vuestros corazones&#8221; (Jr 31,33). Si la Ley de Dios est\u00e1 escrita en tu coraz\u00f3n, no produce miedo [como en el Sina\u00ef], sino que inunda tu alma de una dulzura secreta.<br \/>\n*<\/p>\n<h3><span id=\"Discurso\">Discurso:<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Discurso sobre los salmos, Salmo 99, n. 5.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc ).<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n lo ha creado todo? \u00bfQui\u00e9n te ha creado a ti mismo? \u00bfQu\u00e9 son todas estas criaturas? \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? \u00bfY c\u00f3mo decir qu\u00e9 es el que ha creado todo esto? Para decirlo, hace falta que tu pensamiento lo conciba: qu\u00e9 tu pensamiento se vuelva hacia \u00e9l, ac\u00e9rcate a \u00e9l. Para ver bien algo, te acercas a eso&#8230; Pero Dios es percibido s\u00f3lo por el esp\u00edritu, se le coge s\u00f3lo por el coraz\u00f3n. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 este coraz\u00f3n por el cual se puede ver a Dios? &#8220;Dichosos los corazones puros, ver\u00e1n a Dios&#8221; (Mt 5,8)&#8230;<\/p>\n<p>Leemos en un salmo: &#8220;Acerc\u00e1os y ser\u00e9is iluminados&#8221; (Sal. 33,6 tipos de Vulg). Para acercarse y ser iluminado, hace falta que detestes las tinieblas&#8230; Eres pecador, debes volverte justo; pero no podr\u00e1s recibir la justicia si el mal todav\u00eda te gusta. Destr\u00fayelo en tu coraz\u00f3n y purif\u00edcalo; caza el pecado de tu coraz\u00f3n donde quiere venir a vivir al que quieres ver. El alma humana, nuestro &#8221; hombre interior &#8221; (Ef 3,16), se acerca a Dios tanto como puede, nuestro hombre interior que ha sido recreado a imagen de Dios, \u00e9l que ha sido creado a imagen de Dios (Gn 1,26) pero que se alej\u00f3 de Dios en la desemejanza.<\/p>\n<p>Cierto, no es en el tiempo donde nos acercamos o alejamos de Dios: si no te pareces m\u00e1s a \u00e9l, te apartas de Dios; si te le pareces, t\u00fa te acercas a \u00e9l. Mira pues c\u00f3mo el Se\u00f1or quiere que nos acerquemos: nos hace primero semejantes a \u00e9l para que podamos estar cerca de \u00e9l. Nos dice: &#8220;Sed como vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y deja caer la lluvia sobre justos e injustos&#8221;. Aprende pues a amar a tu enemigo (Mt 5,44-45). A medida que esta caridad crece en ti, te devuelve y te reforma a semejanza de Dios; y cuanto m\u00e1s te acercas a esta semejanza avanzando en amor, m\u00e1s comienzas a sentir la presencia de Dios. \u00bfPero a qui\u00e9n sientes? \u00bfAl que viene hacia ti o a aquel al cu\u00e1l t\u00fa vuelves? \u00c9l jam\u00e1s se alej\u00f3 de ti; eres t\u00fa quien se ha alejado de \u00e9l.<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Avila_y_doctora_de_la_Iglesia\">Santa Teresa de \u00c1vila, y doctora de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras-2\">Obras: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">El Camino de Perfecci\u00f3n, CV 28, 9-11.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Hagamos cuenta que dentro de nosotras est\u00e1 un palacio de grand\u00edsima riqueza, todo su edificio de oro y piedras preciosas, en fin, como para tal Se\u00f1or; y que sois vos parte para que este edificio sea tal, como a la verdad es as\u00ed, que no hay edificio de tanta hermosura como un alma limpia y llena de virtudes, y mientras mayores, m\u00e1s resplandecen las piedras; y que en este palacio est\u00e1 este gran Rey, que ha tenido por bien ser vuestro Padre; y que est\u00e1 en un trono de grand\u00edsimo precio, que es vuestro coraz\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Reir\u00e1nse de m\u00ed, por ventura, y dir\u00e1n que bien claro se est\u00e1 esto, y tendr\u00e1n raz\u00f3n; porque para m\u00ed fue oscuro alg\u00fan tiempo. Bien entend\u00eda que ten\u00eda alma; mas lo que merec\u00eda esta alma y qui\u00e9n estaba dentro de ella, si yo no me tapara los ojos con las vanidades de la vida para verlo, no lo entend\u00eda. Que, a mi parecer, si como ahora entiendo que en este palacio peque\u00f1ito de mi alma cabe tan gran Rey, que no le dejara tantas veces solo, alguna me estuviera con El, y m\u00e1s procurara que no estuviera tan sucia. Mas, \u00a1qu\u00e9 cosa de tanta admiraci\u00f3n, quien hinchera mil mundos y muy muchos m\u00e1s con su grandeza, encerrarse en una cosa tan peque\u00f1a!\u201d<\/p>\n<h2><span id=\"Santo_Tomas_de_Aquino\">Santo Tom\u00e1s de Aquino<\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">[Falta referencia].<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>Que no desee nada que est\u00e9 fuera de ti&#8230; Dame a menudo llevar mi coraz\u00f3n hacia ti y, cuando falto, medir mi falta con dolor, con un firme prop\u00f3sito de corregirme. Dame, Se\u00f1or Dios, un coraz\u00f3n vigilante que ning\u00fan pensamiento de curiosidad me arrastre lejos de ti; un coraz\u00f3n noble que ning\u00fan afecto indigno lo rebaje; un coraz\u00f3n recto que ninguna intenci\u00f3n equivoca desv\u00ede; un coraz\u00f3n firme que ninguna adversidad rompa; un coraz\u00f3n libre que ninguna pasi\u00f3n violenta lo domine.<\/p>\n<p>Conc\u00e9deme, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, una inteligencia que te conozca, una atenci\u00f3n que te busque, una sabidur\u00eda que te encuentre, una vida que te complazca, una perseverancia que te espere con confianza y una confianza que al fin te posea. Conc\u00e9deme, a trav\u00e9s de la penitencia, estar afligido por lo que t\u00fa has soportado, hacer servir, en el camino, los bienes que me has concedido por gracia, gozar de tus gozos sobre todo en la patria por la gloria. A ti que, siendo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos. Am\u00e9n<\/p>\n<h2><span id=\"San_Padre_Pio_de_Pietrelcina_capuchino\">San [Padre] P\u00edo de Pietrelcina, capuchino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">T, 74: CE, 39-40.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb (Mc ,).<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n es un hablar de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n con Dios&#8230;La oraci\u00f3n bien hecha toca el coraz\u00f3n de Dios y le incita a escucharnos. Cuando oramos que sea todo nuestro ser que se vuelve hacia Dios: nuestros pensamientos, nuestro coraz\u00f3n&#8230; el Se\u00f1or se dejar\u00e1 doblegar y vendr\u00e1 a ayudarnos&#8230;<\/p>\n<p>Ora y espera. No te turbes; la agitaci\u00f3n no sirve para nada. Dios es misericordioso y escuchar\u00e1 tu suplica. La oraci\u00f3n es nuestra mejor arma: es la llave que abre el coraz\u00f3n de Dios. Es necesario que te dirijas a Jes\u00fas mucho m\u00e1s con el coraz\u00f3n que con los labios.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_07-09-1994\">Catequesis (07-09-1994)<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general, 7 de septiembre de 1994.<\/p>\n<p>2. [\u2026] Tambi\u00e9n el evangelio nos presenta el antiguo mandamiento de la ley: &#8220;Honra a tu padre y a tu madre&#8221; (<i>Ex<\/i>\u00a020, 12; cf.\u00a0<i>Dt<\/i>\u00a05, 16) y Jes\u00fas atrae la atenci\u00f3n hacia ese mismo mandamiento, cuando protesta contra los recursos que algunos empleaban para no cumplirlo (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a07, 9-13). En su tradici\u00f3n de magisterio y ministerio pastoral, la Iglesia siempre ha ense\u00f1ado y exigido el respeto y el honor a los padres, as\u00ed como la ayuda material en sus necesidades. Esta recomendaci\u00f3n de respetar y ayudar, incluso materialmente, a los padres ancianos conserva todo su valor tambi\u00e9n en nuestra \u00e9poca. Hoy, m\u00e1s que nunca, el clima de solidaridad comunitaria, que debe reinar en la Iglesia, puede llevar a practicar la caridad filial, de modos antiguos y nuevos, como aplicaci\u00f3n concreta de esa obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. En el \u00e1mbito de la comunidad cristiana, la Iglesia honra a los ancianos, reconociendo sus cualidades y capacidades e invit\u00e1ndolos a cumplir su misi\u00f3n, qu\u00e9 no s\u00f3lo est\u00e1 vinculada a ciertos tiempos y condiciones de vida, sino que puede llevarse a cabo de formas diversas seg\u00fan las posibilidades de cada uno. Por eso, deben resistir a &#8220;la tentaci\u00f3n de refugiarse nost\u00e1lgicamente en un pasado que no volver\u00e1 m\u00e1s, o de renunciar a comprometerse en el presente por las dificultades halladas en un mundo de continuas novedades&#8221; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici_sp.html\">Christifideles laici<\/a>,\u00a0<\/i>48).<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">n. 581. 2218-2220<\/p>\n<p class=\"st1\">Jes\u00fas y la Ley<\/p>\n<p><b>581<\/b>\u00a0Jes\u00fas fue considerado por los jud\u00edos y sus jefes espirituales como un &#8220;rabbi&#8221; (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a011, 28; 3, 2;\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a022, 23-24, 34-36). Con frecuencia argument\u00f3 en el marco de la interpretaci\u00f3n rab\u00ednica de la Ley (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a012, 5; 9, 12;\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a02, 23-27;\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a06, 6-9;\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a07, 22-23). Pero al mismo tiempo, Jes\u00fas no pod\u00eda menos que chocar con los doctores de la Ley porque no se contentaba con proponer su interpretaci\u00f3n entre los suyos, sino que &#8220;ense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como los escribas&#8221; (<i>Mt<\/i>\u00a07, 28-29). La misma Palabra de Dios, que reson\u00f3 en el Sina\u00ed para dar a Mois\u00e9s la Ley escrita, es la que en \u00c9l se hace o\u00edr de nuevo en el Monte de las Bienaventuranzas (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a05, 1). Esa palabra no revoca la Ley sino que la perfecciona aportando de modo divino su interpretaci\u00f3n definitiva: &#8220;Hab\u00e9is o\u00eddo tambi\u00e9n que se dijo a los antepasados [&#8230;] pero yo os digo&#8221; (<i>Mt<\/i>\u00a05, 33-34). Con esta misma autoridad divina, desaprueba ciertas &#8220;tradiciones humanas&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a07, 8) de los fariseos que &#8220;anulan la Palabra de Dios&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a07, 13).<\/p>\n<p class=\"st1\">El cuarto mandamiento<\/p>\n<p>\u00abHonra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus d\u00edas sobre la tierra que el Se\u00f1or, tu Dios, te va a dar\u00bb (<i>Ex<\/i>\u00a020, 12).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Jes\u00fas record\u00f3 tambi\u00e9n la fuerza de este \u201cmandamiento de Dios\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a07, 8 -13). El ap\u00f3stol ense\u00f1a: \u201cHijos, obedeced a vuestros padres en el Se\u00f1or; porque esto es justo.\u00a0<i>Honra a tu padre y a tu madre<\/i>, tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa:\u00a0<i>para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra<\/i>\u00bb (<i>Ef<\/i>\u00a06, 1-3; cf\u00a0<i>Dt<\/i>\u00a05 16).<\/p>\n<p><b>2218<\/b>\u00a0El cuarto mandamiento recuerda a los hijos mayores de edad sus\u00a0<i>responsabilidades para con los padres<\/i>. En la medida en que ellos pueden, deben prestarles ayuda material y moral en los a\u00f1os de vejez y durante sus enfermedades, y en momentos de soledad o de abatimiento. Jes\u00fas recuerda este deber de gratitud (cf\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a07, 10-12).<\/p>\n<p>\u00abEl Se\u00f1or glorifica al padre en los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre su prole. Quien honra a su padre exp\u00eda sus pecados; como el que atesora es quien da gloria a su madre. Quien honra a su padre recibir\u00e1 contento de sus hijos, y en el d\u00eda de su oraci\u00f3n ser\u00e1 escuchado. Quien da gloria al padre vivir\u00e1 largos d\u00edas, obedece al Se\u00f1or quien da sosiego a su madre\u00bb (<i>Si<\/i>\u00a03, 2-6).<\/p>\n<p>\u00abHijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, s\u00e9 indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor [&#8230;] Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Se\u00f1or quien irrita a su madre\u00bb (<i>Si<\/i>\u00a03, 12-13.16).<\/p>\n<p><b>2219<\/b>\u00a0El respeto filial favorece la armon\u00eda de toda la vida familiar; ata\u00f1e tambi\u00e9n a las<i>relaciones entre hermanos y hermanas<\/i>. El respeto a los padres irradia en todo el ambiente familiar. \u201cCorona de los ancianos son los hijos de los hijos\u201d (<i>Pr<\/i>\u00a017, 6). \u201c[Soportaos] unos a otros en la caridad, en toda humildad, dulzura y paciencia\u201d (<i>Ef<\/i>\u00a04, 2).<\/p>\n<p><b>2220<\/b>\u00a0Los cristianos est\u00e1n obligados a una especial gratitud para con aquellos de quienes recibieron el don de la fe, la gracia del bautismo y la vida en la Iglesia. Puede tratarse de los padres, de otros miembros de la familia, de los abuelos, de los pastores, de los catequistas, de otros maestros o amigos. \u201cEvoco el recuerdo [&#8230;] de la fe sincera que t\u00fa tienes, fe que arraig\u00f3 primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y s\u00e9 que tambi\u00e9n ha arraigado en ti\u201d (<i>2 Tm<\/i>1, 5).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Se reunieron junto a \u00e9l los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusal\u00e9n; 2 y vieron que algunos disc\u00edpulos com\u00edan con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. 3 (Pues los fariseos, como los dem\u00e1s jud\u00edos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferr\u00e1ndose a la tradici\u00f3n de sus mayores, 4 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-7-14-23-sobre-lo-puro-y-lo-impuro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 7, 14-23: Sobre lo puro y lo impuro\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}