{"id":41414,"date":"2016-10-07T23:31:57","date_gmt":"2016-10-08T04:31:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-10-28-31-lo-hemos-dejado-todo-y-te-hemos-seguido\/"},"modified":"2016-10-07T23:31:57","modified_gmt":"2016-10-08T04:31:57","slug":"mc-10-28-31-lo-hemos-dejado-todo-y-te-hemos-seguido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-10-28-31-lo-hemos-dejado-todo-y-te-hemos-seguido\/","title":{"rendered":"Mc 10, 28-31: Lo hemos dejado todo y te hemos seguido"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">17<\/span> Cuando sal\u00eda Jes\u00fas al camino, se le acerc\u00f3 uno corriendo, se arrodill\u00f3 ante \u00e9l y le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 para heredar la vida eterna?\u00bb. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? No hay nadie bueno m\u00e1s que Dios. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Ya sabes los mandamientos: no matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no dar\u00e1s falso testimonio, no estafar\u00e1s, honra a tu padre y a tu madre\u00bb. <span class=\"versiculo\">20<\/span> \u00c9l replic\u00f3: \u00abMaestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud\u00bb. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Jes\u00fas se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo, lo am\u00f3 y le dijo: \u00abUna cosa te falta: anda, vende lo que tienes, d\u00e1selo a los pobres, as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo, y luego ven y s\u00edgueme\u00bb. <span class=\"versiculo\">22<\/span> A estas palabras, \u00e9l frunci\u00f3 el ce\u00f1o y se march\u00f3 triste porque era muy rico.<br \/> <span class=\"versiculo\">23<\/span> Jes\u00fas, mirando alrededor, dijo a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil les ser\u00e1 entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Los disc\u00edpulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: \u00abHijos, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el reino de Dios! <span class=\"versiculo\">25<\/span> M\u00e1s f\u00e1cil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios\u00bb. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Ellos se espantaron y comentaban: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n puede salvarse?\u00bb. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Jes\u00fas se les qued\u00f3 mirando y les dijo: \u00abEs imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda_in_Marcum_3_40\">Beda, in Marcum, 3, 40<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">17 <\/span>Un hombre, que hab\u00eda o\u00eddo decir al Se\u00f1or que los que quieren ser semejantes a los ni\u00f1os son dignos de entrar en el reino de los cielos, le pide que se lo explique claramente y no con par\u00e1bolas, y que le diga qu\u00e9 m\u00e9ritos tiene que hacer para conseguir la vida eterna. &#8220;As\u00ed que sali\u00f3 para ponerse en camino, vino corriendo un joven, y arrodillado a sus pies, le pregunt\u00f3: Oh buen Maestro: \u00bfqu\u00e9 debo hacer yo para conseguir la vida eterna?&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>&#8220;Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios.&#8221; Este \u00fanico Dios bueno no es solamente el Padre, sino el Hijo, que dice: &#8220;Yo soy el buen Pastor&#8221; (Jn 10,11), y el Esp\u00edritu Santo, de quien se dice: &#8220;Vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos, dar\u00e1 el Esp\u00edritu bueno a los que se lo piden&#8221; (Lc 11,13); que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, forman una sola e indivisible Trinidad y un solo y buen Dios. No niega el Se\u00f1or que sea bueno, pero da a entender que es Dios. No dice que no sea buen Maestro, sino que no puede serlo ninguno sin Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">19. <\/span>Es de advertir que la observancia de la ley daba a sus disc\u00edpulos, no s\u00f3lo los bienes de la tierra, sino los eternos, por lo que dice al que le preguntaba sobre los medios de conseguir la vida eterna: &#8220;Ya sabes los mandamientos. No cometer adulterio, no matar&#8221;, etc. Esta es la inocencia infantil que nos propone para que la sigamos, si queremos entrar en el reino de Dios. &#8220;A esto respondi\u00f3 \u00e9l, y le dijo: Maestro, todas esas cosas las he observado desde mi mocedad&#8221;. No debemos pensar que este hombre pregunt\u00f3 as\u00ed al Se\u00f1or para tentarlo, como creen algunos, ni que minti\u00f3 en lo que dijo de su vida, sino que dijo sencillamente la verdad, lo que se demuestra en lo que sigue: &#8220;Y Jes\u00fas, poniendo en \u00e9l los ojos, le mostr\u00f3 agrado&#8221;, etc. Y es claro que si hubiera sido reo de mentira o disimulo no le hubiese amado quien penetra lo m\u00e1s secreto de los corazones.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">20-21. <\/span>Ama el Se\u00f1or a los que guardan los mandamientos de la ley aunque son menores que los que buscan la perfecci\u00f3n. Pero no por eso deja de manifestar que no es suficiente la observancia de la ley para los que desean ser perfectos, puesto que no vino para abolir la ley sino para darle plenitud. &#8220;Una cosa te falta a\u00fan: anda, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, que as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo, y ven despu\u00e9s, y s\u00edgueme&#8221;. Por tanto el que est\u00e1 llamado a ser as\u00ed perfecto debe vender lo que tiene, no s\u00f3lo parte de ello, como hicieron Anan\u00edas y Safira, sino todo.<\/p>\n<p>Sigue al Se\u00f1or aqu\u00e9l que le imita y marcha sobre sus huellas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22. <\/span>&#8220;A esta propuesta, entristecido el joven, fuese muy afligido&#8221;. Pero es mucha la diferencia que hay entre tener riquezas y amarlas, y es por ello que no dijo Salom\u00f3n &#8220;que el que tiene las riquezas, no saca fruto de ellas, sino el que las ama&#8221; (Ecle 5,9). Expone el Se\u00f1or a sus asombrados disc\u00edpulos el sentido de las palabras antedichas de este modo: &#8220;Pero Jes\u00fas, volviendo a hablar, les a\u00f1adi\u00f3: \u00a1Ay, hijitos m\u00edos, cu\u00e1n dif\u00edcil cosa es que los que ponen su confianza en las riquezas entren en el reino de Dios!&#8221; En donde es de notar que no dice: \u00a1Cu\u00e1n imposible es! sino \u00a1cu\u00e1n dif\u00edcil es! Porque lo que es imposible no se puede hacer de ning\u00fan modo, mientras que lo dif\u00edcil s\u00ed, aunque cueste mucho trabajo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">23-27. <\/span>\u00bfC\u00f3mo, pues, vemos en el Evangelio a Mateo, a Zaqueo, a Jos\u00e9 de Arimatea, y en el antiguo Testamento, a tantos ricos que entran en el reino de Dios, sino es porque tuvieron en nada sus riquezas, o las abandonaron del todo por inspiraci\u00f3n del Se\u00f1or? En un sentido m\u00e1s elevado, esto significa que ha sido m\u00e1s f\u00e1cil a Cristo padecer por los que aman, que convertirse a El quienes aman lo mundano. Y se nos ofrece bajo la figura de camello, porque llev\u00f3 la carga de nuestros pecados. La aguja significa las punzadas o dolores sufridos en la pasi\u00f3n, y el ojo de ella sus trabajos, con las que se dign\u00f3 el Se\u00f1or renovar en cierto modo los gastados vestidos de nuestra naturaleza. &#8220;Con esto sub\u00eda de punto su asombro y se dec\u00edan unos a otros: \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1, pues, salvarse?&#8221; Y como el n\u00famero de los pobres es incomparablemente mayor que el de los ricos, estas palabras expresan que contaba en el n\u00famero de los ricos a todos los que aman las riquezas, aunque no hayan podido adquirirlas. &#8220;Pero Jes\u00fas, fijando en ellos la vista, les dijo: &#8220;A los hombres es esto imposible, mas no a Dios&#8221;; porque no se debe entender que pueden entrar en el reino de los cielos los avaros y soberbios con su avaricia y soberbia, sino que es posible para Dios convertirlos de la codicia y soberbia a la caridad y humildad.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">17. <\/span>Causa admiraci\u00f3n ese joven que, cuando los dem\u00e1s se acercan al Se\u00f1or a causa de sus enfermedades, \u00e9l pide la posesi\u00f3n de la vida eterna, a pesar de la maligna pasi\u00f3n de la avaricia por la cual se vio afligido despu\u00e9s.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>&#8220;Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios.&#8221; Quiso, pues, el Se\u00f1or elevar con estas palabras el esp\u00edritu de aquel joven para que lo reconociese como a Dios. Nos insin\u00faa adem\u00e1s con esto, que cuando hayamos de tratar con una persona, no lo hagamos adul\u00e1ndola, sino teniendo fija la atenci\u00f3n en Dios, ra\u00edz y fuente de toda bondad, y rindi\u00e9ndole honor.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21b. <\/span>&#8220;Una cosa te falta: anda, cuanto tienes v\u00e9ndelo y d\u00e1selo a los pobres &#8230;&#8221; Y luego que lo hubiere vendido, dar su importe a los pobres, no a los canallas y disolutos.<\/p>\n<p>Pero, dado que muchos pobres en vez de ser humildes tienen el vicio de la embriaguez o cualquier otro, dice: &#8220;Y ven despu\u00e9s, y s\u00edgueme&#8221;.<\/p>\n<p>No dice esto porque las riquezas sean malas, sino que lo son los que las tienen para guardarlas; por consiguiente, es preciso no atesorar, sino usar de las riquezas en lo que es necesario y \u00fatil.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>Se debe entender por camello el animal de este nombre o el cable que usan los marineros.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27. <\/span>O bien debemos entender que dice: &#8220;A los hombres es esto imposible, mas no a Dios&#8221;, porque esto es posible cuando o\u00edmos a Dios, y es imposible cuando o\u00edmos a la sabidur\u00eda humana. &#8220;Pues para Dios todas las cosas son posibles&#8221;, dice; y al decir todo, debe entenderse todo ente, porque el pecado es nada, como cosa sin esencia y sustancia incomunicable. O bien: el pecado no es cosa de virtud, sino de enfermedad, y por tanto, como enfermedad, es imposible para Dios. \u00bfPero acaso puede hacer Dios que lo que es no sea? Dios es la verdad, y hacer que lo que ha sido hecho no haya sido hecho, es falso; \u00bfc\u00f3mo, pues, la verdad podr\u00eda hacer lo falso? Ser\u00eda preciso, como dicen algunos, que destruyese su propia naturaleza. \u00bfY puede Dios no ser Dios? Esto es rid\u00edculo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_in_Matthaeum_63_1-2\">San Juan Cris\u00f3stomo, in Matthaeum, 63, 1-2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18. <\/span>Porque se acerc\u00f3 verdaderamente al Se\u00f1or como un hombre a otro y como a uno de los doctores de los jud\u00edos, le contest\u00f3 como hombre. &#8220;Jes\u00fas le dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios&#8221;. Sin embargo, aunque dice esto, no niega la bondad de los hombres, sino en comparaci\u00f3n a la bondad divina.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21. <\/span>No sin motivo hizo menci\u00f3n del tesoro del cielo y no de la vida eterna, diciendo: &#8220;Que as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo&#8221;, porque, hablando de riquezas y de la renuncia de todo, manifiesta que da a quienes ordena que renuncien a todo, tanto m\u00e1s, cuanto mayor es el cielo que la tierra.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22. <\/span>Y el Evangelista nos refiere la causa de su tristeza, diciendo: &#8220;Pues ten\u00eda muchos bienes&#8221;: que no se afligen de igual modo los que tienen poco que los que tienen mucho, puesto que el aumentar las riquezas ya adquiridas hace mayor la llama de la codicia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">23. <\/span>Se dirigi\u00f3 el Se\u00f1or con estas palabras a los disc\u00edpulos pobres y que no pose\u00edan nada, ense\u00f1\u00e1ndoles a no avergonzarse de su pobreza y como excus\u00e1ndose de haberles dejado sin poseer nada. &#8220;Los disc\u00edpulos, contin\u00faa, quedaron pasmados al o\u00edr tales palabras&#8221;, ya que, como no pose\u00edan nada, es claro que su dolor era por la salvaci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24b. <\/span>O bien: con la palabra dif\u00edcil quiere significar lo imposible. Y esto no sencillamente, sino con cierta intenci\u00f3n. &#8220;M\u00e1s f\u00e1cil es, dice, pasar un camello por el ojo de una aguja que no entrar un rico en el reino de Dios&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27. <\/span>&#8220;Todo es posible para Dios&#8230;&#8221; Esta es, por tanto, obra de Dios, y as\u00ed se nos manifiesta cu\u00e1nta necesidad de la gracia tiene el que haya de obrar as\u00ed, y que ser\u00e1 grande la recompensa que recibir\u00e1n los ricos que sigan la filosof\u00eda de Cristo.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_homiliae_in_Matthaeum_hom_8\">Or\u00edgenes, homiliae in Matthaeum, hom. 8<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21. <\/span>&#8220;Jes\u00fas, fijando en \u00e9l su mirada, le am\u00f3 &#8230;&#8221; En el hecho de amarlo o de abrazarlo, se ve que aprob\u00f3 Jes\u00fas la verdad con que afirm\u00f3 haber cumplido los mandamientos. Penetrando en su interior, vio en \u00e9l al hombre de verdad y su buena conciencia.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_Cat_in_Marc_Oxon\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, Cat in Marc. Oxon<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">21. <\/span>&#8220;Jes\u00fas, fijando en \u00e9l su mirada, le am\u00f3 &#8230;&#8221; Pero se preguntar\u00e1 alguien c\u00f3mo puede amar el Se\u00f1or a quien no hab\u00eda de seguirle. A esto se puede responder diciendo que en un primer momento el joven fue digno del amor del Se\u00f1or porque hab\u00eda observado la ley desde su juventud. Ya cerca al final del encuentro no hubo ninguna disminuci\u00f3n del amor manifestado inicialmente. El joven por su parte no opt\u00f3 por la perfecci\u00f3n. Pero si bien no hab\u00eda superado la medida humana, al no seguir la perfecci\u00f3n que le propon\u00eda el Se\u00f1or, sin embargo no hab\u00eda cometido ning\u00fan crimen al observar la ley seg\u00fan la medida humana. Es por esta observancia por la que lo am\u00f3 el Se\u00f1or.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_Homilia_3_sobre_San_Mateo_PG_58_603s\">San Juan Cris\u00f3stomo, <i>Homil\u00eda <\/i>3 sobre San Mateo : PG 58, 603s<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abMaestro bueno, \u00bf qu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb (Mc 10, 17)<\/p>\n<p>No era una prisa mediocre la que el joven hab\u00eda demostrado; era como la de  un amante. Cuando los dem\u00e1s hombres se acercaban a Cristo para probarlo o para  hablarle de sus enfermedades, de las de sus padres o a\u00fan de otras personas, \u00e9l se  acerca para conversar con Jes\u00fas sobre la vida eterna. El terreno era rico y f\u00e9rtil,  pero tambi\u00e9n lleno de espinas y abrojos para ahogar la simiente (Mt 13,7).  Considera cu\u00e1n dispuesto est\u00e1 a obedecer los mandamientos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer  para heredar la vida eterna?\u00bb&#8230; Nunca ning\u00fan fariseo manifest\u00f3 tales sentimientos;  \u00e9stos m\u00e1s bien estaban furiosos por verse reducidos al silencio. Nuestro joven, se  march\u00f3 triste y con los ojos bajos, que es signo nada despreciable de que no hab\u00eda  venido con malas disposiciones. S\u00f3lo era demasiado d\u00e9bil; ten\u00eda el deseo de la vida,  pero le retuvo una pasi\u00f3n muy dif\u00edcil se superar&#8230;<\/p>\n<p>\u00abSi quieres ser perfecto, va, vende lo que tienes, d\u00e1selo a los pobres y  tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; despu\u00e9s ven, s\u00edgueme&#8230; al escuchar estas palabras,  el joven se march\u00f3 muy triste\u00bb. El evangelista nos muestra la causa de la tristeza:  es que \u00abten\u00eda muchos bienes\u00bb. Los que tienen poco y los que nadan en la  abundancia, no poseen los bienes de la misma manera. En los \u00faltimos la avaricia  puede llegar a ser una pasi\u00f3n violenta, tir\u00e1nica. En ellos, cada nueva posesi\u00f3n les  enciende una llama m\u00e1s viva todav\u00eda, y los que est\u00e1n afectados por ellas son m\u00e1s  pobres que antes. Cada vez se les enciende m\u00e1s el deseo y, por tanto, sienten m\u00e1s  fuerte su, digamos, indigencia. Considera en todo caso como la pasi\u00f3n muestra su  fuerza&#8230; \u00ab\u00a1Cu\u00e1n dif\u00edcil les ser\u00e1 a los que poseen riquezas entrar en el reino de  Dios!\u00bb No es que Cristo condene las riquezas, sino m\u00e1s bien a los que las poseen.  &#8221;<\/p>\n<h2><span id=\"San_Clemente_de_Alejandria_Homilia_Se_puede_salvar_el_rico\">San Clemente de Alejandr\u00eda, <i>Homil\u00eda:<\/i> \u201c\u00bfSe puede salvar el rico?\u201d<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 he de hacer para heredar la vida eterna?\u00bb (Mc 10, 17)<\/p>\n<p>Ignorar a Dios es morir; conocerlo es vivir en \u00c9l, amarlo, tratar de parecerse a \u00e9l,  esa es la verdadera vida. Si dese\u00e1is la vida eterna&#8230; primero tratad de conocerlo,  aun si \u201cnadie lo conoce, si no es por el Hijo y aquel a quien el hijo considere justo  revel\u00e1rselo\u201d (Mt 11,27). Despu\u00e9s de Dios, conoced la grandeza del Redentor y  su gracia inestimable; \u201cla Ley, dijo el ap\u00f3stol Juan, nos fue dada por Mois\u00e9s, pero la  gracia y la verdad nos fueron dadas por Jesucristo\u201d (1,17)&#8230; Si la Ley de Mois\u00e9s  pudiera darnos la vida eterna, \u00bfpara qu\u00e9 habr\u00eda venido nuestro Salvador al mundo  a sufrir por nosotros desde su nacimiento hasta su muerte, llevando una vida  totalmente humana? \u00bfPor qu\u00e9 el hombre que cumpl\u00eda tan fielmente desde su  juventud los mandamientos de la Ley se lanzar\u00eda a los pies de otro para pedir la  inmortalidad?<\/p>\n<p>Este joven observaba toda la Ley, y hab\u00eda estado apegado a ella desde su  juventud&#8230; Pero \u00e9l bien sabe que aunque no le falte nada a su virtud, la vida a\u00fan le  hace falta. Por eso va a pedirle al \u00fanico que lo puede conceder; \u00e9l est\u00e1 seguro de  cumplir con la Ley, pero le implora al Hijo de Dios&#8230; Las amarras de la Ley no lo  defend\u00edan bien del balanceo; inquieto, abandona estas aguas peligrosas y lanza su  ancla al puerto del Salvador.  <\/p>\n<p>Jes\u00fas no le reprocha haber faltado a la Ley, sino que comienza a amarle,  conmovido por esta muestra de dedicaci\u00f3n. Sin embargo, se declara a\u00fan  imperfecto&#8230;: es un buen obrero de la Ley, pero es perezoso en lo que respecta a la  vida eterna. La santa Ley es como un pedagogo que encamina a los mandamientos  perfectos de Jes\u00fas (Pablo a los G\u00e1latas 3,24) y hacia su gracias. Jes\u00fas es \u201cel  resultado de la Ley para que sea dada la justicia a todos aquellos que creen en \u00c9l\u201d  (Rom 10,4)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio_Homilia_sobre_la_riqueza_PG_31_278\">San Basilio, <i>Homil\u00eda<\/i> sobre la riqueza : PG 31, 278<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00c9l, abatido por estas palabras, se march\u00f3 entristecido, porque ten\u00eda muchos bienes.\u00bb (Mc 10, 22)<\/p>\n<p>El caso del joven rico y de los que se asemejan a \u00e9l me hace so\u00f1ar en aquel  viajero que, deseando visitar una ciudad, llega hasta el pie de su muralla,  encuentra all\u00ed una posada, baja hasta ella y, desalentado al ver los \u00faltimos pasos  que le quedan por hacer, pierde todo el beneficio del cansancio de su viaje y se  priva de ver las bellezas de la ciudad. As\u00ed mismo son los que observan los  mandamientos, pero se revelan ante la idea de perder sus bienes. Conozco muchos  que ayunan, oran, hacen penitencia y practican muy bien toda clase de obras de  piedad, pero no sueltan ni un \u00f3bolo para los pobres. \u00bfDe qu\u00e9 les sirven las dem\u00e1s  virtudes?<\/p>\n<p>Esos no entrar\u00e1n en el Reino de los cielos, porque \u00abm\u00e1s f\u00e1cil le es a un camello  pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los cielos\u00bb.  Palabras claras, y su autor no miente, pero son raros los que se dejan afectar por  ellas. \u00ab\u00bfC\u00f3mo vamos a vivir cuando nos hayamos despojado de todo?\u00bb exclaman.  \u00ab\u00bfQu\u00e9 existencia vamos a llevar cuando se haya vendido todo y no tengamos ya  ninguna propiedad?\u00bb No me pregunt\u00e9is qu\u00e9 intenci\u00f3n profunda hay bajo los  mandamientos de Dios. El que ha establecido nuestras leyes conoce tambi\u00e9n el arte  de conciliar lo imposible con la ley.     <\/p>\n<h2><span id=\"Beata_Teresa_de_Calcuta_El_amor_mas_grande_p_41\">Beata Teresa de Calcuta, <i>El amor m\u00e1s grande,<\/i> p. 41<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abSe march\u00f3 triste, porque ten\u00eda muchos bienes\u00bb (Mc 10, 22)<\/p>\n<p>No tenemos ning\u00fan derecho a juzgar a los ricos. Por nuestra parte, lo que buscamos no es una lucha de clases sino un encuentro de las clases, para que los ricos salven a los pobres y los pobres a los ricos.<\/p>\n<p>Con respecto a Dios, nuestra pobreza es nuestro humilde reconocimiento y aceptaci\u00f3n de nuestro pecado, impotencia y absoluta nada, as\u00ed como el reconocimiento de nuestra indigencia ante \u00c9l, expresado en forma de esperanza en \u00c9l, en apertura para recibir todas las cosas de \u00c9l como de nuestro Padre. Nuestra pobreza deber\u00e1 ser la verdadera pobreza evang\u00e9lica: amable, tierna, alegre y generosa, siempre dispuesta a dar una expresi\u00f3n de amor. La pobreza es amor antes de ser renuncia. Para amar es necesario dar. Para dar es necesario estar libre de ego\u00edsmo.<\/p>\n<h3><span id=\"Mensaje_a_los_Jovenes_XXV_JMJ28-03-2010\"><i>Mensaje<\/i> a los J\u00f3venes XXV JMJ,\u00a028-03-2010<\/span><\/h3>\n<p><b>1.<\/b>\u00a0<b>Jes\u00fas encuentra a un joven<\/b><\/p>\n<p>\u00ab<i>Cuando sal\u00eda Jes\u00fas al camino, \u2014<\/i>cuenta el Evangelio de San Marcos\u2014<i>\u00a0se le acerc\u00f3 uno corriendo, se arrodill\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u201cMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 para heredar la vida eterna?\u201d. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? No hay nadie bueno mas que Dios. Ya sabes los mandamientos: No matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no dar\u00e1s falso testimonio, no estafar\u00e1s, honra a tu padre y a tu madre\u201d. \u00c9l replic\u00f3: \u201cMaestro, todo eso lo he cumplido desde peque\u00f1o\u201d. Jes\u00fas se le qued\u00f3 mirando con cari\u00f1o y le dijo: \u201cUna cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres \u2014as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo\u2014, y luego s\u00edgueme\u201d. Ante estas palabras, \u00e9l frunci\u00f3 el ce\u00f1o y se march\u00f3 pesaroso, porque era muy rico\u00bb\u00a0<\/i>(<i>Mc\u00a0<\/i>10, 17-22).<\/p>\n<p>Esta narraci\u00f3n expresa de manera eficaz la gran atenci\u00f3n de Jes\u00fas hacia los j\u00f3venes, hacia vosotros, hacia vuestras ilusiones, vuestras esperanzas, y pone de manifiesto su gran deseo de encontraros personalmente y de dialogar con cada uno de vosotros. De hecho, Cristo interrumpe su camino para responder a la pregunta de su interlocutor, manifestando una total disponibilidad hacia aquel joven que, movido por un ardiente deseo de hablar con el \u00abMaestro bueno\u00bb, quiere aprender de \u00c9l a recorrer el camino de la vida. Con este pasaje evang\u00e9lico, mi Predecesor quer\u00eda invitar a cada uno de vosotros a \u00abdesarrollar el propio coloquio con Cristo, un coloquio que es de importancia fundamental y esencial para un joven\u00bb (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_31031985_dilecti-amici_sp.html\">Carta a los j\u00f3venes<\/a>,<\/i>n. 2).<\/p>\n<p><b>2. Jes\u00fas lo mir\u00f3 y lo am\u00f3<\/b><\/p>\n<p>En la narraci\u00f3n evang\u00e9lica, San Marcos subraya como \u00abJes\u00fas<i>\u00a0se le qued\u00f3 mirando con cari\u00f1o<\/i>\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10,21). La mirada del Se\u00f1or es el centro de este especial\u00edsimo encuentro y de toda la experiencia cristiana. De hecho lo m\u00e1s importante del cristianismo no es una moral, sino la experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, seamos j\u00f3venes o ancianos, pobres o ricos; que nos ama incluso cuando le volvemos la espalda.<\/p>\n<p>Comentando esta escena, el Papa Juan Pablo II a\u00f1ad\u00eda, dirigi\u00e9ndose a vosotros, j\u00f3venes: \u00ab\u00a1Deseo que experiment\u00e9is una mirada as\u00ed! \u00a1Deseo que experiment\u00e9is la verdad de que Cristo os mira con amor!\u00bb<i>\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_31031985_dilecti-amici_sp.html\">Carta a los j\u00f3venes<\/a><\/i>,<i>\u00a0<\/i>n. 7). Un amor, que se manifiesta en la Cruz de una manera tan plena y total, que san Pablo lleg\u00f3 a escribir con asombro: \u00abme am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb (<i>Ga<\/i>\u00a02,20).<i>\u00a0<\/i>\u00abLa conciencia de que el Padre nos ha amado siempre en su Hijo, de que Cristo ama a cada uno y siempre, \u2014sigue escribiendo el Papa Juan Pablo II\u2014, se convierte en un s\u00f3lido punto de apoyo para toda nuestra existencia humana\u00bb (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_31031985_dilecti-amici_sp.html\">Carta a los j\u00f3venes<\/a>,\u00a0<\/i>n. 7), y nos hace superar todas las pruebas: el descubrimiento de nuestros pecados, el sufrimiento, la falta de confianza.<\/p>\n<p>En este amor se encuentra la fuente de toda la vida cristiana y la raz\u00f3n fundamental de la evangelizaci\u00f3n: si realmente hemos encontrado a Jes\u00fas, \u00a1no podemos renunciar a dar testimonio de \u00e9l ante quienes todav\u00eda no se han cruzado con su mirada!<\/p>\n<p><b>3.<\/b>\u00a0<b>El descubrimiento del proyecto de vida<\/b><\/p>\n<p>En el joven del evangelio podemos ver una situaci\u00f3n muy parecida a la de cada uno de vosotros. Tambi\u00e9n vosotros sois ricos de cualidades, de energ\u00edas, de sue\u00f1os, de esperanzas: \u00a1recursos que ten\u00e9is en abundancia! Vuestra misma edad constituye una gran riqueza, no s\u00f3lo para vosotros, sino tambi\u00e9n para los dem\u00e1s, para la Iglesia y para el mundo.<\/p>\n<p>El joven rico le pregunta a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo que hacer?\u00bb. La etapa de la vida en la que est\u00e1is es un tiempo de descubrimiento: de los dones que Dios os ha dado y de vuestras propias responsabilidades. Tambi\u00e9n es tiempo de opciones fundamentales para construir vuestro proyecto de vida. Por tanto, es el momento de interrogaros sobre el sentido aut\u00e9ntico de la existencia y de preguntaros: \u00ab\u00bfEstoy satisfecho de mi vida? \u00bfMe falta algo?\u00bb.<\/p>\n<p>Como el joven del evangelio, quiz\u00e1 tambi\u00e9n vosotros viv\u00eds situaciones de inestabilidad, de confusi\u00f3n o de sufrimiento, que os llevan a desear una vida que no sea mediocre y a preguntaros: \u00bfQu\u00e9 es una vida plena? \u00bfQu\u00e9 tengo que hacer? \u00bfCu\u00e1l puede ser mi proyecto de vida? \u00ab\u00bfQu\u00e9 he de hacer para que mi vida tenga pleno valor y pleno sentido?\u00bb (<i>ib\u00edd<\/i>.,<i>\u00a0<\/i>n. 3).<\/p>\n<p>\u00a1No teng\u00e1is miedo a enfrentaros con estas preguntas! Ya que mas que causar angustia, expresan las grandes aspiraciones que hay en vuestro coraz\u00f3n. Por eso hay que escucharlas. Esperan respuestas que no sean superficiales, sino capaces de satisfacer vuestras aut\u00e9nticas esperanzas de vida y de felicidad.<\/p>\n<p>Para descubrir el proyecto de vida que realmente os puede hacer felices, poneos a la escucha de Dios, que tiene un designio de amor para cada uno de vosotros. Decidle con confianza: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l es tu designio de Creador y de Padre sobre mi vida? \u00bfCu\u00e1l es tu voluntad? Yo deseo cumplirla\u00bb. Tened la seguridad de que os responder\u00e1. \u00a1No teng\u00e1is miedo de su respuesta!\u00a0<i>\u00abDios es mayor que nuestra conciencia y lo sabe todo\u00bb\u00a0<\/i>(<i>1Jn<\/i>\u00a03,20).<\/p>\n<p><b>4.<\/b>\u00a0<b>\u00a1Ven y s\u00edgueme!<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas invita al joven rico a ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de la satisfacci\u00f3n de sus aspiraciones y proyectos personales, y le dice: \u00ab\u00a1Ven y s\u00edgueme!\u00bb. La vocaci\u00f3n cristiana nace de una propuesta de amor del Se\u00f1or, y s\u00f3lo puede realizarse gracias a una respuesta de amor: \u00abJes\u00fas invita a sus disc\u00edpulos a la entrega total de su vida, sin c\u00e1lculo ni inter\u00e9s humano, con una confianza sin reservas en Dios. Los santos aceptan esta exigente invitaci\u00f3n y emprenden, con humilde docilidad, el seguimiento de Cristo crucificado y resucitado. Su perfecci\u00f3n, en la l\u00f3gica de la fe a veces humanamente incomprensible, consiste en no ponerse ellos mismos en el centro, sino en optar por ir contracorriente viviendo seg\u00fan el Evangelio\u00bb (Benedicto XVI,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/homilies\/2009\/documents\/hf_ben-xvi_hom_20091011_canonizzazioni_sp.html\"><i>Homil\u00eda<\/i>\u00a0en ocasi\u00f3n de las canonizaciones<\/a>, 11 de octubre de 2009).<\/p>\n<p>Siguiendo el ejemplo de tantos disc\u00edpulos de Cristo, tambi\u00e9n vosotros, queridos amigos, acoged con alegr\u00eda la invitaci\u00f3n al seguimiento, para vivir intensamente y con fruto en este mundo. En efecto, con el bautismo, \u00c9l llama a cada uno a seguirle con acciones concretas, a amarlo sobre todas las cosas y a servirle en los hermanos. El joven rico, desgraciadamente, no acogi\u00f3 la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas y se fue triste. No tuvo el valor de desprenderse de los bienes materiales para encontrar el bien m\u00e1s grande que le ofrec\u00eda Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La tristeza del joven rico del evangelio es la que nace en el coraz\u00f3n de cada uno cuando no se tiene el valor de seguir a Cristo, de tomar la opci\u00f3n justa. \u00a1Pero nunca es demasiado tarde para responderle!<\/p>\n<p>Jes\u00fas nunca se cansa de dirigir su mirada de amor y de llamar a ser sus disc\u00edpulos, pero a algunos les propone una opci\u00f3n m\u00e1s radical. En este A\u00f1o Sacerdotal, quisiera invitar a los j\u00f3venes y adolescentes a estar atentos por si el Se\u00f1or les invita a recibir un don m\u00e1s grande, en la vida del Sacerdocio ministerial, y a estar dispuestos a acoger con generosidad y entusiasmo este signo de especial predilecci\u00f3n, iniciando el necesario camino de discernimiento con un sacerdote, con un director espiritual. No teng\u00e1is miedo, queridos j\u00f3venes y queridas j\u00f3venes, si el Se\u00f1or os llama a la vida religiosa, mon\u00e1stica, misionera o de una especial consagraci\u00f3n: \u00a1\u00c9l sabe dar un gozo profundo a quien responde con generosidad!<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n invito, a quienes sienten la vocaci\u00f3n al matrimonio, a acogerla con fe, comprometi\u00e9ndose a poner bases s\u00f3lidas para vivir un amor grande, fiel y abierto al don de la vida, que es riqueza y gracia para la sociedad y para la Iglesia.<\/p>\n<p><b>5. Orientados hacia la vida eterna<\/b><\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 para heredar la vida eterna?\u00bb. Esta pregunta del joven del Evangelio parece lejana de las preocupaciones de muchos j\u00f3venes contempor\u00e1neos, porque, como observaba mi Predecesor, \u00ab\u00bfno somos nosotros la generaci\u00f3n a la que el mundo y el progreso temporal llenan completamente el horizonte de la existencia?\u00bb (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_letters\/documents\/hf_jp-ii_apl_31031985_dilecti-amici_sp.html\">Carta a los j\u00f3venes<\/a>,\u00a0<\/i>n. 5). Pero la pregunta sobre la \u00abvida eterna\u00bb aparece en momentos particularmente dolorosos de la existencia, cuando sufrimos la p\u00e9rdida de una persona cercana o cuando vivimos la experiencia del fracaso.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 es la \u00abvida eterna\u00bb de la que habla el joven rico? Nos contesta Jes\u00fas cuando, dirigi\u00e9ndose a sus disc\u00edpulos, afirma: \u00ab<i>volver\u00e9 a veros y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n y nadie os quitar\u00e1 vuestra alegr\u00eda\u00bb\u00a0<\/i>(<i>Jn<\/i>\u00a016,22). Son palabras que indican una propuesta rebosante de felicidad sin fin, del gozo de ser colmados por el amor divino para siempre.<\/p>\n<p>Plantearse el futuro definitivo que nos espera a cada uno de nosotros da sentido pleno a la existencia, porque orienta el proyecto de vida hacia horizontes no limitados y pasajeros, sino amplios y profundos, que llevan a amar el mundo, que tanto ha amado Dios, a dedicarse a su desarrollo, pero siempre con la libertad y el gozo que nacen de la fe y de la esperanza. Son horizontes que ayudan a no absolutizar la realidad terrena, sintiendo que Dios nos prepara un horizonte mas grande, y a repetir con san Agust\u00edn: \u00abDeseamos juntos la patria celeste, suspiramos por la patria celeste, sint\u00e1monos peregrinos aqu\u00ed abajo\u00bb<i>\u00a0<\/i>(<i>Comentario al Evangelio de San Juan,\u00a0<\/i>Homil\u00eda 35, 9). Teniendo fija la mirada en la vida eterna, el beato Pier Giorgio Frassati, que falleci\u00f3 en 1925 a la edad de 24 a\u00f1os, dec\u00eda: \u00ab\u00a1Quiero vivir y no ir tirando!\u00bb y sobre la foto de una subida a la monta\u00f1a, enviada a un amigo, escrib\u00eda: \u00abHacia lo alto<i>\u00bb<\/i>, aludiendo a la perfecci\u00f3n cristiana, pero tambi\u00e9n a la vida eterna.<\/p>\n<p>Queridos j\u00f3venes, os invito a no olvidar esta perspectiva en vuestro proyecto de vida: estamos llamados a la eternidad. Dios nos ha creado para estar con \u00c9l, para siempre. Esto os ayudar\u00e1 a dar un sentido pleno a vuestras opciones y a dar calidad a vuestra existencia.<\/p>\n<p><b>6.<\/b>\u00a0<b>Los mandamientos, camino del amor aut\u00e9ntico<\/b><\/p>\n<p>Jes\u00fas le recuerda al joven rico los diez mandamientos, como condici\u00f3n necesaria para \u00abheredar la vida eterna<i>\u00bb<\/i>. Son un punto de referencia esencial para vivir en el amor, para distinguir claramente entre el bien y el mal, y construir un proyecto de vida s\u00f3lido y duradero. Jes\u00fas os pregunta, tambi\u00e9n a vosotros, si conoc\u00e9is los mandamientos, si os preocup\u00e1is de formar vuestra conciencia seg\u00fan la ley divina y si los pon\u00e9is en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Es verdad, se trata de preguntas que van contracorriente respecto a la mentalidad actual que propone una libertad desvinculada de valores, de reglas, de normas objetivas, y que invita a rechazar todo lo que suponga un l\u00edmite a los deseos moment\u00e1neos. Pero este tipo de propuesta, en lugar de conducir a la verdadera libertad, lleva a la persona a ser esclava de s\u00ed misma, de sus deseos inmediatos, de los \u00eddolos como el poder, el dinero, el placer desenfrenado y las seducciones del mundo, haci\u00e9ndola incapaz de seguir su innata vocaci\u00f3n al amor.<\/p>\n<p>Dios nos da los mandamientos porque nos quiere educar en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en pr\u00e1ctica no significa alienarse, sino encontrar el aut\u00e9ntico camino de la libertad y del amor, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino que indican c\u00f3mo encontrarla. Jes\u00fas, al principio del di\u00e1logo con el joven rico, recuerda que la ley dada por Dios es buena, porque \u00abDios es bueno\u00bb.<\/p>\n<p><b>7.<\/b>\u00a0<b>Os necesitamos<\/b><\/p>\n<p>Quien vive hoy la condici\u00f3n juvenil tiene que afrontar muchos problemas derivados de la falta de trabajo, de la falta de referentes e ideales ciertos y de perspectivas concretas para el futuro. A veces se puede tener la sensaci\u00f3n de impotencia frente a las crisis y a las desorientaciones actuales. A pesar de las dificultades, \u00a1no os desanim\u00e9is, ni renunci\u00e9is a vuestros sue\u00f1os! Al contrario, cultivad en el coraz\u00f3n grandes deseos de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro est\u00e1 en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza. Si quer\u00e9is, el futuro est\u00e1 en vuestras manos, porque los dones y las riquezas que el Se\u00f1or ha puesto en el coraz\u00f3n de cada uno de vosotros, moldeados por el encuentro con Cristo, \u00a1pueden ofrecer la autentica esperanza al mundo! La fe en su amor os har\u00e1 fuertes y generosos, y os dar\u00e1 la fuerza para afrontar con serenidad el camino de la vida y para asumir las responsabilidades familiares y profesionales. Comprometeos a construir vuestro futuro siguiendo proyectos serios de formaci\u00f3n personal y de estudio, para servir con competencia y generosidad al bien com\u00fan.<\/p>\n<p>En mi reciente Carta enc\u00edclica \u2014<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate_sp.html\">Caritas in veritate<\/a><\/i>\u2014 sobre el desarrollo humano integral<i>,\u00a0<\/i>he enumerado algunos grandes retos actuales, que son urgentes y esenciales para la vida de este mundo: el uso de los recursos de la tierra y el respeto de la ecolog\u00eda, la justa distribuci\u00f3n de los bienes y el control de los mecanismos financieros, la solidaridad con los pa\u00edses pobres en el \u00e1mbito de la familia humana, la lucha contra el hambre en el mundo, la promoci\u00f3n de la dignidad del trabajo humano, el servicio a la cultura de la vida, la construcci\u00f3n de la paz entre los pueblos, el di\u00e1logo interreligioso, el buen uso de los medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Son retos a los que est\u00e1is llamados a responder para construir un mundo m\u00e1s justo y fraterno. Son retos que requieren un proyecto de vida exigente y apasionante, en el que emplear toda vuestra riqueza seg\u00fan el designio que Dios tiene para cada uno de vosotros. No se trata de realizar gestos heroicos ni extraordinarios, sino de actuar haciendo fructificar los propios talentos y las propias posibilidades, comprometi\u00e9ndose a progresar constantemente en la fe y en el amor.<\/p>\n<p>En este\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/special\/anno_sac\/index_sp.html\">A\u00f1o Sacerdotal<\/a>, os invito a conocer la vida de los santos, sobre todo la de los santos sacerdotes. Ver\u00e9is que Dios los ha guiado y que han encontrado su camino d\u00eda tras d\u00eda, precisamente en la fe, la esperanza y el amor. Cristo os llama a cada uno de vosotros a un compromiso con \u00c9l y a asumir las propias responsabilidades para construir la civilizaci\u00f3n del amor. Si segu\u00eds su palabra, tambi\u00e9n vuestro camino se iluminar\u00e1 y os conducir\u00e1 a metas altas, que colman de alegr\u00eda y plenitud la vida.<\/p>\n<p>Que la Virgen Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, os acompa\u00f1e con su protecci\u00f3n. Os aseguro mi recuerdo en la oraci\u00f3n y con gran afecto os bendigo.<\/p>\n<p><i>Vaticano, 22 de febrero de 2010<\/i><\/p>\n<h3><span id=\"Homilia_Canonizacion_11-10-2009\"><i>Homil\u00eda<\/i> (Canonizaci\u00f3n), 11-10-2009<\/span><\/h3>\n<p>&#8220;\u00bfQu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna?&#8221;. Con esta pregunta comienza el breve di\u00e1logo, que hemos o\u00eddo en la p\u00e1gina evang\u00e9lica, entre una persona, identificada en otro pasaje como el joven rico, y Jes\u00fas (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a010, 17-30). No conocemos muchos detalles sobre este an\u00f3nimo personaje; sin embargo, con los pocos rasgos logramos percibir su deseo sincero de alcanzar la vida eterna llevando una existencia terrena honesta y virtuosa. De hecho conoce los mandamientos y los cumple fielmente desde su juventud. Pero todo esto, que ciertamente es importante, no basta \u2014dice Jes\u00fas\u2014; falta s\u00f3lo una cosa, pero es algo esencial. Viendo entonces que ten\u00eda buena disposici\u00f3n, el divino Maestro lo mira con amor y le propone el salto de calidad, lo llama al hero\u00edsmo de la santidad, le pide que lo deje todo para seguirlo: &#8220;Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres&#8230; \u00a1y ven y s\u00edgueme!&#8221; (v. 21).<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Ven y s\u00edgueme!&#8221;. He aqu\u00ed la vocaci\u00f3n cristiana que surge de una propuesta de amor del Se\u00f1or, y que s\u00f3lo puede realizarse gracias a una respuesta nuestra de amor. Jes\u00fas invita a sus disc\u00edpulos a la entrega total de su vida, sin c\u00e1lculo ni inter\u00e9s humano, con una confianza sin reservas en Dios. Los santos aceptan esta exigente invitaci\u00f3n y emprenden, con humilde docilidad, el seguimiento de Cristo crucificado y resucitado. Su perfecci\u00f3n, en la l\u00f3gica de la fe a veces humanamente incomprensible, consiste en no ponerse ya ellos mismos en el centro, sino en optar por ir a contracorriente viviendo seg\u00fan el Evangelio.<\/p>\n<p>&#8230;A la figura del joven que presenta a Jes\u00fas sus deseos de ser algo m\u00e1s que un buen cumplidor de los deberes que impone la ley, volviendo al Evangelio de hoy, hace de contraluz el hermano Rafael, hoy canonizado, fallecido a los veintisiete a\u00f1os como Oblato en la trapa de San Isidro de Due\u00f1as. Tambi\u00e9n \u00e9l era de familia acomodada y, como \u00e9l mismo dice, de &#8220;alma un poco so\u00f1adora&#8221;, pero cuyos sue\u00f1os no se desvanecen ante el apego a los bienes materiales y a otras metas que la vida del mundo propone a veces con gran insistencia. \u00c9l dijo s\u00ed a la propuesta de seguir a Jes\u00fas, de manera inmediata y decidida, sin l\u00edmites ni condiciones. De este modo inici\u00f3 un camino que, desde aquel momento en que se dio cuenta en el monasterio de que &#8220;no sab\u00eda rezar&#8221;, le llev\u00f3 en pocos a\u00f1os a las cumbres de la vida espiritual, que \u00e9l relata con gran llaneza y naturalidad en numerosos escritos. El hermano Rafael, a\u00fan cercano a nosotros, nos sigue ofreciendo con su ejemplo y sus obras un recorrido atractivo, especialmente para los j\u00f3venes que no se conforman con poco, sino que aspiran a la plena verdad, a la m\u00e1s indecible alegr\u00eda, que se alcanzan por el amor de Dios. &#8220;Vida de amor&#8230; He aqu\u00ed la \u00fanica raz\u00f3n de vivir&#8221;, dice el nuevo santo. E insiste: &#8220;Del amor de Dios sale todo&#8221;. Que el Se\u00f1or escuche benigno una de las \u00faltimas plegarias de san Rafael Arn\u00e1iz, cuando le entregaba toda su vida, suplicando: &#8220;T\u00f3mame a m\u00ed y date t\u00fa al mundo&#8221;. Que se d\u00e9 para reanimar la vida interior de los cristianos de hoy. Que se d\u00e9 para que sus hermanos de la trapa y los centros mon\u00e1sticos sigan siendo ese faro que hace descubrir el \u00edntimo anhelo de Dios que \u00e9l ha puesto en cada coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>&#8230;Queridos hermanos y hermanas, demos gracias al Se\u00f1or por el don de la santidad que hoy resplandece en la Iglesia con singular belleza. A la vez que os saludo con afecto a cada uno \u2014cardenales, obispos, autoridades civiles y militares, sacerdotes, religiosos y religiosas, fieles laicos de diversas nacionalidades que particip\u00e1is en esta solemne celebraci\u00f3n eucar\u00edstica\u2014, deseo dirigir a todos la invitaci\u00f3n a dejarse atraer por los ejemplos luminosos de estos santos, a dejarse guiar por sus ense\u00f1anzas a fin de que toda nuestra vida se convierta en un canto de alabanza al amor de Dios. Que nos obtenga esta gracia su celestial intercesi\u00f3n y sobre todo la protecci\u00f3n maternal de Mar\u00eda, Reina de los santos y Madre de la humanidad. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2><span id=\"Juan_Pablo_II_papa\">Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Canonizacion_12-10-1997\"><i>Homil\u00eda<\/i> (Canonizaci\u00f3n), 12-10-1997<\/span><\/h3>\n<p>1.\u00a0\u00ab<i>Maestro bueno, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para heredar la vida eterna<\/i>?\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a010, 17).<\/p>\n<p>Esta pregunta, que plantea un joven en el texto evang\u00e9lico de hoy, se la han dirigido a Cristo en el decurso de los siglos innumerables generaciones de hombres y mujeres, j\u00f3venes y ancianos, cl\u00e9rigos y laicos.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 he de hacer para heredar la vida eterna?\u00bb. Es el interrogante fundamental de todo cristiano. Ya conocemos muy bien la respuesta de Cristo. Ante todo, recuerda a su interlocutor que debe cumplir los mandamientos: \u00abNo matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, no levantar\u00e1s falso testimonio, no ser\u00e1s injusto, honra a tu padre y a tu madre\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 19; cf.\u00a0<i>Ex<\/i>20, 12-16). El joven replica con entusiasmo: \u00abMaestro, todo esto lo he cumplido desde peque\u00f1o \u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 20). En ese momento \u2014subraya el evangelio\u2014 el Se\u00f1or, fijando en \u00e9l su mirada, lo am\u00f3 y a\u00f1adi\u00f3: \u00abUna cosa te falta: anda, vende cuanto tienes, da el dinero a los pobres \u2014as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo\u2014; luego, ven y s\u00edgueme\u00bb. Pero, como prosigue el relato, el joven \u00ababatido por estas palabras, se march\u00f3 entristecido, porque ten\u00eda muchos bienes\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 21-22).<\/p>\n<p>2.\u00a0Los nuevos beatos, elevados hoy a la gloria de los altares, por el contrario, acogieron con prontitud y entusiasmo la invitaci\u00f3n de Cristo: \u00abVen y s\u00edgueme \u00bb y lo siguieron hasta el fin. As\u00ed se manifest\u00f3 en ellos el poder de la gracia de Dios y en su vida terrena llegaron a realizar incluso lo que humanamente parec\u00eda imposible. Al haber puesto en Dios toda su confianza, para ellos todo result\u00f3 posible. Precisamente por eso hoy me complace presentarlos como ejemplos del seguimiento fiel de Cristo. Son: El\u00edas del Socorro Nieves, m\u00e1rtir, sacerdote profeso de la orden de San Agust\u00edn; Juan Bautista Piamarta, sacerdote de la di\u00f3cesis de Brescia; Dom\u00e9nico Lentini, sacerdote de la di\u00f3cesis de Tursi-Lagonegro; Mar\u00eda de Jes\u00fas, en el siglo Emilia d\u2019Hooghvorst, fundadora del instituto de las religiosas de Mar\u00eda Reparadora; y Mar\u00eda Teresa Fasce, monja profesa de la orden de San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00ab<i>Entonces Jes\u00fas, fijando en \u00e9l su mirada, lo am\u00f3<\/i>\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 21). Estas palabras del texto evang\u00e9lico evocan la experiencia espiritual y apost\u00f3lica del sacerdote Juan Bautista Piamarta, fundador de la congregaci\u00f3n de la\u00a0<i>Sagrada Familia de Nazaret<\/i>, al que hoy contemplamos en la gloria celestial. Tambi\u00e9n \u00e9l, siguiendo el ejemplo de Cristo, supo llevar a muchos ni\u00f1os y j\u00f3venes a encontrarse con la mirada amorosa y exigente del Se\u00f1or. \u00a1Cu\u00e1ntos, gracias a su acci\u00f3n pastoral, pudieron afrontar con alegr\u00eda la vida por haber aprendido un oficio y sobre todo por haberse podido encontrar con Jes\u00fas y su mensaje de salvaci\u00f3n! La labor apost\u00f3lica del nuevo beato fue muy variada y abarc\u00f3 muchos \u00e1mbitos de la vida social: desde el mundo del trabajo hasta el de la agricultura, desde la educaci\u00f3n escolar hasta el sector editorial. Dej\u00f3 una gran huella en la di\u00f3cesis de Brescia y en la Iglesia entera.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde sacaba este extraordinario hombre de Dios la energ\u00eda necesaria para sus m\u00faltiples actividades? La respuesta es clara: la oraci\u00f3n asidua y fervorosa era la fuente de su celo apost\u00f3lico incansable y del ben\u00e9fico atractivo que ejerc\u00eda sobre todos las personas de su entorno. \u00c9l mismo, como recuerdan los testimonios de sus contempor\u00e1neos, afirmaba: \u00abCon la oraci\u00f3n obtenemos la misma fuerza de Dios&#8230;\u00a0<i>Omnia possum\u00a0<\/i>\u00bb. Todo es posible con Dios, por \u00e9l y con \u00e9l.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00ab<i>S\u00e1cianos de tu misericordia, Se\u00f1or\u00a0<\/i>\u00bb (<i>Salmo responsorial<\/i>). La conciencia profunda de la misericordia del Se\u00f1or animaba al beato\u00a0<i>Dom\u00e9nico Lentini<\/i>, que en su predicaci\u00f3n itinerante propon\u00eda incansablemente la invitaci\u00f3n a la conversi\u00f3n y a volver a Dios. Por esto, su actividad apost\u00f3lica iba acompa\u00f1ada por el\u00a0<i>asiduo ministerio del confesonario<\/i>. En efecto, sab\u00eda muy bien que en la celebraci\u00f3n del sacramento de la penitencia el sacerdote se transforma en dispensador de la misericordia divina y testigo de la nueva vida que nace gracias al arrepentimiento del penitente y al perd\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Sacerdote de coraz\u00f3n indiviso, supo conjugar\u00a0<i>la fidelidad a Dios con la fidelidad al hombre.<\/i>Con ardiente caridad se dirigi\u00f3 en particular\u00a0<i>a los j\u00f3venes<\/i>, a los que ense\u00f1aba a permanecer firmes en la fe, y\u00a0<i>a los pobres,\u00a0<\/i>a los que ofrec\u00eda todo aquello que pose\u00eda con una confianza absoluta en la divina Providencia. Su entrega total al ministerio hizo de \u00e9l, seg\u00fan la expresi\u00f3n de mi venerado predecesor el Papa P\u00edo XI, \u00abun sacerdote cuya \u00fanica riqueza era su sacerdocio\u00bb.<\/p>\n<p>5.\u00a0En la segunda lectura de la liturgia, hemos escuchado: \u00abLa palabra de Dios es viva (&#8230;), penetra hasta lo m\u00e1s \u00edntimo del alma\u00bb (<i>Hb\u00a0<\/i>4, 12). Emilia d\u2019Hooghvorst acogi\u00f3 esta palabra en lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n. Aprendiendo a someterse a la voluntad de Dios, cumpli\u00f3 ante todo la misi\u00f3n de todo matrimonio cristiano: hacer de su hogar \u00abun santuario dom\u00e9stico de la Iglesia\u00bb (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651118_apostolicam-actuositatem_sp.html\">Apostolicam actuositatem<\/a>,\u00a0<\/i>11). Habiendo quedado viuda, impulsada por el deseo de participar en el misterio pascual, la madre Mar\u00eda de Jes\u00fas fund\u00f3 la\u00a0<i>Compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda Reparadora.\u00a0<\/i>Con su vida de oraci\u00f3n, nos recuerda que, en la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica, donde acudimos a la fuente de la vida que es Cristo, encontramos la fuerza para la misi\u00f3n diaria. Ojal\u00e1 que cada uno de nosotros, cualquiera que sea nuestro estado de vida, \u00abescuche la voz de Cristo\u00bb, \u00abque debe ser la regla de nuestra existencia\u00bb, como sol\u00eda decir ella. Esta beatificaci\u00f3n es tambi\u00e9n para las religiosas de Mar\u00eda Reparadora un est\u00edmulo a proseguir su apostolado, prestando una atenci\u00f3n renovada a los hombres de nuestro tiempo. Seg\u00fan su carisma espec\u00edfico, responder\u00e1n a su misi\u00f3n: despertar la fe en nuestros contempor\u00e1neos y ayudarles en su crecimiento espiritual, participando as\u00ed activamente en la edificaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>6.\u00a0A los disc\u00edpulos, asombrados ante las dificultades para entrar en el Reino, Jes\u00fas les advierte: \u00abEs imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 27). Acogi\u00f3 este mensaje el padre El\u00edas del Socorro Nieves, sacerdote agustino, que hoy sube a la gloria de los altares como m\u00e1rtir de la fe. La total confianza en Dios y en la Virgen del Socorro, de quien era muy devoto, caracteriz\u00f3 toda su vida y su ministerio sacerdotal, ejercido con abnegaci\u00f3n y esp\u00edritu de servicio, sin dejarse vencer por los obst\u00e1culos, los sacrificios o el peligro. Este fiel religioso agustino supo transmitir la esperanza en Cristo y en la Providencia divina.<\/p>\n<p>La vida y el martirio del padre Nieves, que no quiso abandonar a sus fieles a pesar del riesgo que corr\u00eda, son por s\u00ed mismas una invitaci\u00f3n a renovar la fe en Dios que todo lo puede. Afront\u00f3 la muerte con entereza, bendiciendo a sus verdugos y dando testimonio de su fe en Cristo. La Iglesia en M\u00e9xico cuenta hoy con un nuevo modelo de vida y poderoso intercesor que le ayudar\u00e1 a renovar su vida cristiana; sus hermanos agustinos tienen un ejemplo m\u00e1s que imitar en su constante b\u00fasqueda de Dios en fraternidad y en el servicio al pueblo de Dios; para toda la Iglesia es una muestra elocuente de los frutos de santidad que el poder de la gracia de Dios produce en su seno.<\/p>\n<p>7.\u00a0La primera lectura, tomada del libro de la Sabidur\u00eda, nos recuerda que la sabidur\u00eda y la prudencia brotan de la oraci\u00f3n: \u00ab<i>Ped\u00ed y se me concedi\u00f3 la prudencia; supliqu\u00e9 y me vino el esp\u00edritu de sabidur\u00eda<\/i>\u00bb (<i>Sb\u00a0<\/i>7, 7). Estas palabras se aplican muy bien a la existencia de otra nueva beata, Mar\u00eda Teresa Fasce, que vivi\u00f3 en constante contemplaci\u00f3n del misterio de Cristo. La Iglesia la pone hoy como brillante ejemplo de s\u00edntesis viva entre vida contemplativa y testimonio humilde de solidaridad con los hombres, especialmente con los m\u00e1s pobres, humildes, abandonados y afligidos.<\/p>\n<p>La familia agustiniana vive hoy una jornada extraordinaria, pues ve unidos en la gloria de los altares a los representantes de las dos ramas de la orden, la apost\u00f3lica con el beato El\u00edas del Socorro Nieves, y la contemplativa con la beata Mar\u00eda Teresa Fasce. Su ejemplo constituye para los religiosos y las religiosas agustinos motivo de alegr\u00eda y de leg\u00edtima satisfacci\u00f3n. Ojal\u00e1 que este d\u00eda sea tambi\u00e9n ocasi\u00f3n providencial para un renovado compromiso en la total y fiel consagraci\u00f3n a Dios y en el servicio generoso a los hermanos.<\/p>\n<p>8.\u00a0\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 18). Cada uno de estos nuevos beatos escuch\u00f3 esta esencial aclaraci\u00f3n de Cristo y comprendi\u00f3 d\u00f3nde deb\u00eda buscar la fuente original de la santidad. Dios es la plenitud del bien que tiende por s\u00ed mismo a difundirse. \u00abBonum est diffusivum sui\u00bb (santo Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Summa Theol.<\/i>, I, q.5, a.4, ad2). El sumo Bien quiere donarse y hacer semejantes a s\u00ed mismo a cuantos lo buscan con coraz\u00f3n sincero. Desea santificar a los que est\u00e1n dispuestos a abandonarlo todo para seguir a su Hijo encarnado.<\/p>\n<p>La primera finalidad de esta celebraci\u00f3n es, por tanto, alabar a Dios, fuente de toda santidad. Demos gloria al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, porque los nuevos beatos, bautizados en el nombre de la sant\u00edsima Trinidad, colaboraron con perseverante hero\u00edsmo con la gracia de Dios. Participando plenamente de la vida divina, contemplan ahora la gloria del Se\u00f1or cara a cara, gozando de los frutos de las bienaventuranzas proclamadas por Jes\u00fas en el\u00a0<i>Serm\u00f3n de la monta\u00f1a<\/i>: \u00abBienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos\u00bb (<i>Mt\u00a0<\/i>5, 3). S\u00ed. El reino de los cielos pertenece a estos fieles siervos de Dios, que siguieron a Cristo hasta el fin, fijando su mirada en \u00e9l. Con su vida han dado testimonio de Aquel que por ellos y por todos muri\u00f3 en la cruz y resucit\u00f3.<\/p>\n<p>Se alegra la Iglesia entera, madre de los santos y los beatos, gran familia espiritual de los hombres llamados a participar en la vida divina.<\/p>\n<p>Juntamente con Mar\u00eda, Madre de Cristo y Reina de los santos; y juntamente con los nuevos beatos, proclamamos la santidad de Dios: \u00abSanto, santo, santo es el Se\u00f1or Dios del universo. Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or. Hosanna en el cielo\u00bb. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_general_28-10-1987\"><i>Catequesis<\/i> Audiencia general, 28-10-1987<\/span><\/h3>\n<p>&#8230;S\u00f3lo Dios, en virtud de esta exigencia de amor radical y total, puede llamar al hombre para que \u201clo siga\u201d sin reservas, sin limitaciones, de forma indivisible\u2026<\/p>\n<p>En efecto, s\u00f3lo Dios \u201ces bueno\u201d en el sentido absoluto (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a010, 18; tambi\u00e9n\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a019, 17). S\u00f3lo \u00c9l \u201ces amor\u201d (<i>1 Jn<\/i>\u00a04, 16) por esencia y por definici\u00f3n. Pero aqu\u00ed hay un elemento nuevo y sorprendente en la vida y en la ense\u00f1anza de Cristo.<\/p>\n<p>3. Jes\u00fas llama a seguirle personalmente. Podemos decir que esta llamada\u00a0<i>est\u00e1 en el centro mismo del Evangelio<\/i>. Por una parte Jes\u00fas lanza esta llamada; por otra o\u00edmos hablar a los Evangelistas de hombres que lo siguen, y a\u00fan m\u00e1s, de algunos de ellos que lo dejan todo para seguirlo.<\/p>\n<p>&#8230;Seguir a Jes\u00fas significa muchas veces no s\u00f3lo dejar las ocupaciones y romper los lazos que hay en el mundo, sino tambi\u00e9n distanciarse de la agitaci\u00f3n en que se encuentra e incluso dar los propios bienes a los pobres. No todos son capaces de hacer ese desgarr\u00f3n radical: no lo fue el joven rico, a pesar de que desde ni\u00f1o hab\u00eda observado la ley y quiz\u00e1 hab\u00eda buscado seriamente un camino de perfecci\u00f3n, pero \u201cal o\u00edr esto (es decir, la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas), se fue triste, porque ten\u00eda muchos bienes\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>19, 22;\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a010, 22). Sin embargo, otros no s\u00f3lo aceptan el \u201cS\u00edgueme\u201d, sino que, como Felipe de Betsaida, sienten la necesidad de comunicar a los dem\u00e1s su convicci\u00f3n de haber encontrado al Mes\u00edas (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>1, 43 ss.).<\/p>\n<p>Dejando a un lado de momento el lenguaje figurado que usa Jes\u00fas, nos preguntamos: \u00bfQui\u00e9n es ese que pide que lo sigan y que promete a quien lo haga darle muchos premios y hasta \u201cla vida eterna\u201d? \u00bfPuede un simple Hijo del hombre prometer tanto, y ser cre\u00eddo y seguido, y tener tanto atractivo no s\u00f3lo para aquellos disc\u00edpulos felices, sino para millares y millones de hombres en todos los siglos?<\/p>\n<p>5. En realidad los disc\u00edpulos recordaron bien a autoridad con que Jes\u00fas les hab\u00eda llamado a seguirlo sin dudar en pedirles una dedicaci\u00f3n radical, expresada en t\u00e9rminos que pod\u00edan parecer parad\u00f3jicos, como cuando dec\u00eda que hab\u00eda venido a traer \u201cno la paz, sino la espada\u201d, es decir, a separar y dividir alas mismas familias para que lo siguieran, y luego afirmaba: \u201cEl que ama al padre o a la madre m\u00e1s que a m\u00ed,\u00a0<i>no es digno de m\u00ed<\/i>; y el que ama al hijo o a la hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que no toma su cruz y sigue en pos de m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u201d (<i>Mt<\/i>\u00a010, 37-38). A\u00fan es m\u00e1s fuerte y casi dura la formulaci\u00f3n de Lucas: \u201cSi alguno viene a m\u00ed y no\u00a0<i>aborrece a<\/i>\u00a0(expresi\u00f3n del hebreo para decir: no se aparte de) su padre, su madre, su mujer, sus hermanos, sus hermanas y a\u00fan su propia vida, no puede ser mi disc\u00edpulo\u201d (<i>Lc\u00a0<\/i>14, 26).<\/p>\n<p>Ante estas expresiones de Jes\u00fas no podemos dejar de reflexionar sobre lo excelsa y ardua que es la vocaci\u00f3n cristiana. No cabe duda que las formas concretas de seguir a Cristo est\u00e1n graduadas por \u00c9l mismo seg\u00fan las condiciones, las posibilidades, las misiones, los carismas de las personas y de los grupos. Las palabras de Jes\u00fas, como \u00c9l dice, son \u201cesp\u00edritu y vida\u201d (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>6, 63), y no podemos pretender concretarlas de forma id\u00e9ntica para todos. Pero seg\u00fan Santo Tom\u00e1s de Aquino, la exigencia evang\u00e9lica de renuncias heroicas como las de los consejos evang\u00e9licos de pobreza, castidad y renuncia de s\u00ed por seguir a Jes\u00fas \u2014y podemos decir igual de la oblaci\u00f3n de s\u00ed mismo en el martirio, antes que traicionar la fe y el seguimiento de Cristo\u2014 compromete a todos \u201csecundum praeparationem animi\u201d (cf.\u00a0<i>S. Th.\u00a0<\/i>II-II q. 184, a. 7, ad 1), o sea, seg\u00fan la disponibilidad del esp\u00edritu para cumplir lo que se le pide en cualquier momento que se le llame, y por lo tanto comportan para todos un desapego interior, una oblaci\u00f3n, una autodonaci\u00f3n a Cristo, sin las cuales no hay un verdadero esp\u00edritu evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>6. Del mismo Evangelio podemos deducir que hay vocaciones particulares, que dependen de una elecci\u00f3n de Cristo: como la de los Ap\u00f3stoles y de muchos disc\u00edpulos, que Marcos se\u00f1ala con bastante claridad cuando escribe: \u201cSubi\u00f3 a un monte, y llamando a los que quiso, vinieron a \u00c9l, y design\u00f3 a doce para que lo acompa\u00f1aran&#8230;\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a03, 13-14). El mismo Jes\u00fas, seg\u00fan Juan, dice a los Ap\u00f3stoles en el discurso final: \u201cNo me hab\u00e9is elegido vosotros a m\u00ed, sino yo os he elegido a vosotros&#8230;\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a015, 16).<\/p>\n<p>No se deduce que \u00c9l condenara definitivamente al que no acept\u00f3 seguirlo por un camino de total dedicaci\u00f3n a la causa del Evangelio (cf. el caso de joven rico:\u00a0<i>Mc\u00a0<\/i>10, 17-27). Hay algo m\u00e1s que pone en juego la libre generosidad de cada uno. Pero no hay duda que la vocaci\u00f3n a la fe y al amor cristiano es universal y obligatoria: fe en la Palabra de Jes\u00fas, amor a Dios sobre todas las cosas y tambi\u00e9n al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos, porque \u201cel que no ama a su hermano a quien ve, no es posible que ame a Dios a quien no ve\u201d (<i>1 Jn<\/i>\u00a04, 20).<\/p>\n<p>7. Jes\u00fas, al establecer la exigencia de la respuesta a la vocaci\u00f3n a seguirlo, no esconde a nadie que su seguimiento requiere sacrificio, a veces incluso el sacrificio supremo. En efecto, dice a sus disc\u00edpulos: \u201cEl que quiera venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame. Pues el que quiera salvar su vida la perder\u00e1, y el que pierda su vida por m\u00ed la salvar\u00e1&#8230;\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>16, 24-25).<\/p>\n<p>Marcos subraya que Jes\u00fas hab\u00eda convocado con los disc\u00edpulos tambi\u00e9n a la multitud, y habl\u00f3 a todos de la renuncia que pide a quien quiera seguirlo, de cargar con la cruz y de perder la vida \u201cpor mi y el Evangelio\u201d (<i>Mc<\/i>\u00a08, 34-35). (Y esto despu\u00e9s de haber hablado de su pr\u00f3xima pasi\u00f3n y muerte! (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a08, 31-32).<\/p>\n<p>8. Pero, al mismo tiempo, Jes\u00fas proclama la bienaventuranza de los que son perseguidos \u201cpor amor del Hijo del hombre\u201d (<i>Lc<\/i>\u00a06, 22): \u201cAlegraos y regocijaos, porque grande ser\u00e1 en los cielos vuestra recompensa\u201d (<i>Mt\u00a0<\/i>5, 12).<\/p>\n<p>Y nosotros nos preguntamos una vez m\u00e1s: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que llama con autoridad a seguirlo, predice odio, insultos y persecuciones de todo g\u00e9nero (cf<i>. Lc<\/i>\u00a06, 22), y promete \u201crecompensa en los cielos\u201d? S\u00f3lo un Hijo del hombre que ten\u00eda la conciencia de ser Hijo de Dios pod\u00eda hablar as\u00ed. En este sentido lo entendieron los Ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos, que nos transmitieron su revelaci\u00f3n y su mensaje. En este sentido queremos entenderlo nosotros tambi\u00e9n, dici\u00e9ndole de nuevo con el Ap\u00f3stol Tom\u00e1s: \u201cSe\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo\u201d.<\/p>\n<h3><span id=\"Homilia_a_los_jovenes_01-10-1979\"><i>Homil\u00eda, <\/i> a los j\u00f3venes, 01-10-1979<\/span><\/h3>\n<p>4. Esta tarde quiero repetiros cuanto creo debo decir a los j\u00f3venes: vosotros sois el futuro del mundo, y &#8220;el ma\u00f1ana os pertenece&#8221;. Deseo traer a vuestra memoria los encuentros del mismo Jes\u00fas con los j\u00f3venes de su tiempo. Los Evangelios nos conservan el interesante relato de la conversaci\u00f3n que mantuvo Jes\u00fas con un joven. Leemos que el joven propuso a Cristo uno de los problemas fundamentales que la juventud se propone en todas partes: \u00bfQu\u00e9 he de hacer&#8230;?&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a010, 17), recibiendo de El una respuesta precisa y penetrante: &#8220;Jes\u00fas, poniendo en \u00e9l los ojos, le am\u00f3 y dijo&#8230;: ven y s\u00edgueme&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 21). Pero mirad lo que ocurre: el joven, que hab\u00eda mostrado tanto inter\u00e9s por el problema fundamental, &#8220;se fue triste, porque ten\u00eda mucha hacienda&#8221; (<i>Mc\u00a0<\/i>10, 22). S\u00ed, se fue y<b>\u00a0<\/b>\u2014como puede deducirse del contexto\u2014rehus\u00f3 aceptar la llamada de Cristo.<\/p>\n<p>En su concisa elocuencia, este acontecimiento profundamente penetrante expresa una gran lecci\u00f3n en pocas palabras: toca problemas sustanciales y cuestiones de fondo que no han perdido, en modo alguno, su importancia. En todas partes los j\u00f3venes se plantean problemas importantes: problemas sobre el significado de la vida, sobre el modo recto de vivir, sobre la verdadera escala de valores: &#8220;\u00bfQu\u00e9 he de hacer? \u00bfQu\u00e9 he de hacer para alcanzar la vida eterna?&#8221;. Estas preguntas dan testimonio de vuestros pensamientos, de vuestras conciencias, de vuestros corazones, y de vuestras voluntades. Dicen al mundo que vosotros, vosotros los j\u00f3venes, llev\u00e1is en vosotros mismos una apertura especial a todo cuanto es bueno y verdadero. Esta apertura, en cierto sentido, constituye una &#8220;revelaci\u00f3n&#8221; del esp\u00edritu humano. Y en esta apertura a la verdad, a la bondad y a la belleza, cada uno de vosotros puede encontrarse a s\u00ed mismo; por este motivo en esta apertura todos vosotros pod\u00e9is experimentar de alguna manera lo que experiment\u00f3 el joven del Evangelio: &#8220;Jes\u00fas, poniendo en \u00e9l los ojos, le am\u00f3&#8221; (<i>Mc<\/i>\u00a010, 21).<\/p>\n<p>5. Por esto os digo a cada uno de vosotros: escuchad la llamada de Cristo, cuando sent\u00eds que os dice: &#8220;S\u00edgueme&#8221;. Camina sobre mis pasos. \u00a1Ven a mi lado! \u00a1Permanece en mi amor! Es una opci\u00f3n que se hace: \u00a1la opci\u00f3n por Cristo y por su modelo de vida, por su mandamiento de amor!<\/p>\n<p>El mensaje de amor que trae Cristo es siempre importante, siempre interesante. No es dif\u00edcil ver c\u00f3mo el mundo de hoy, a pesar de su belleza y grandeza, a pesar de las conquistas de la ciencia y de la tecnolog\u00eda, a pesar de los apetecidos y abundantes bienes materiales que ofrece, est\u00e1 \u00e1vido de m\u00e1s verdad, de m\u00e1s amor, de m\u00e1s alegr\u00eda. Y todo esto se encuentra en Cristo y en su modelo de vida.<\/p>\n<p>el joven del Evangelio, vemos que oye la llamada: &#8220;S\u00edgueme&#8221;, pero &#8220;se fue triste, porque ten\u00eda mucha hacienda&#8221;.<\/p>\n<p>La tristeza de este joven nos lleva a reflexionar. Podremos tener la tentaci\u00f3n de pensar que poseer muchas cosas, muchos bienes de este mundo, puede hacernos felices. En cambio, vemos en el caso del joven del Evangelio que las muchas riquezas se convirtieron en obst\u00e1culo para aceptar la llamada de Jes\u00fas a seguirlo. \u00a1No estaba dispuesto a decir s\u00ed a Jes\u00fas, y no a s\u00ed mismo, a decir s\u00ed al amor, y no a la huida!<\/p>\n<p>El amor verdadero es exigente. No cumplir\u00eda mi misi\u00f3n si no os lo hubiera dicho con toda claridad. Porque fue Jes\u00fas \u2014-nuestro mismo Jes\u00fas\u2014 quien dijo: &#8220;Vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que os mando&#8221; (<i>Jn\u00a0<\/i>15, 14). El amor exige esfuerzo y compromiso personal para cumplir la voluntad de Dios. Significa disciplina y sacrificio, pero significa tambi\u00e9n alegr\u00eda y realizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Queridos j\u00f3venes, no teng\u00e1is miedo a un esfuerzo honesto y a un trabajo honesto; no teng\u00e1is miedo a la verdad. Con la ayuda de Cristo y a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, vosotros pod\u00e9is responder a su llamada, resistiendo a las tentaciones, a los entusiasmos pasajeros y a toda forma de manipulaci\u00f3n de masas. Abrid vuestros corazones a este Cristo del Evangelio, a su amor, a su verdad, a su alegr\u00eda. \u00a1No os vay\u00e1is tristes!<\/p>\n<p>\u00a1Seguid a Cristo! Vosotros, j\u00f3venes o viejos. \u00a1Seguid a Cristo! Vosotros enfermos o ancianos; vosotros, los que sufr\u00eds o est\u00e1is afligidos; los que not\u00e1is la necesidad de cuidados, la necesidad de amor, la necesidad de un amigo: \u00a1seguid a Cristo!<\/p>\n<p>En nombre de Cristo extiendo a todos vosotros la llamada, la invitaci\u00f3n, la vocaci\u00f3n: \u00a1Ven y s\u00edgueme! [\u00c9l nos invita] a todos y a cada uno de vosotros a vivir en su amor, hoy y siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>17 Cuando sal\u00eda Jes\u00fas al camino, se le acerc\u00f3 uno corriendo, se arrodill\u00f3 ante \u00e9l y le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 para heredar la vida eterna?\u00bb. 18 Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? No hay nadie bueno m\u00e1s que Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: no matar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no robar\u00e1s, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-10-28-31-lo-hemos-dejado-todo-y-te-hemos-seguido\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMc 10, 28-31: Lo hemos dejado todo y te hemos seguido\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}