{"id":41428,"date":"2016-10-07T23:32:26","date_gmt":"2016-10-08T04:32:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-16-15-20-envio-en-mision-final-del-evangelio-de-mc\/"},"modified":"2016-10-07T23:32:26","modified_gmt":"2016-10-08T04:32:26","slug":"mc-16-15-20-envio-en-mision-final-del-evangelio-de-mc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mc-16-15-20-envio-en-mision-final-del-evangelio-de-mc\/","title":{"rendered":"Mc 16, 15-20 &#8211; Env\u00edo en misi\u00f3n. Final del Evangelio de Mc"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">38<\/span> Y \u00e9l, instruy\u00e9ndolos, les dec\u00eda: \u00ab\u00a1Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, <span class=\"versiculo\">39<\/span> buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; <span class=\"versiculo\">40<\/span> y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibir\u00e1n una condenaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">41<\/span> Estando Jes\u00fas sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; <span class=\"versiculo\">42<\/span> se acerc\u00f3 una viuda pobre y ech\u00f3 dos monedillas, es decir, un cuadrante. <span class=\"versiculo\">43<\/span> Llamando a sus disc\u00edpulos, les dijo: \u00abEn verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas m\u00e1s que nadie. <span class=\"versiculo\">44<\/span> Porque los dem\u00e1s han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Discurso_28-03-1979_Verdadero_sentido_de_la_limosna\">Discurso (28-03-1979): Verdadero sentido de la limosna<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Discurso a los J\u00f3venes presentes en la Bas\u00edlica de San Pedro<br \/>Mi\u00e9rcoles 28 de marzo de 1979.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Precisamente a este amor, a la disponibilidad hacia el pr\u00f3jimo, hac\u00eda el otro \u2014dimensi\u00f3n hoy tan congenial con la conciencia juvenil\u2014, deseo aludir ahora, al proponer a vuestra atenci\u00f3n el tercer ejercicio asc\u00e9tico que caracteriza el per\u00edodo cuaresmal, la limosna: \u00abArrepent\u00edos y dad limosna\u00bb (cf. <i>Mc<\/i> 1, 15 y <i>Lc<\/i> 12, 33).<\/p>\n<p>Al o\u00edr la palabra &#8220;limosna&#8221;, vuestra sensibilidad de j\u00f3venes amantes de la justicia y deseosos de una equitativa distribuci\u00f3n de la riqueza, podr\u00eda sentirse herida y ofendida. Me parece poderlo intuir. Por otra parte, no cre\u00e1is que sois los \u00fanicos en advertir semejante reacci\u00f3n interior; est\u00e1 en sinton\u00eda con la innata hambre y sed de justicia que cada hombre lleva consigo. Tambi\u00e9n los Profetas del Antiguo Testamento, cuando dirigen al pueblo de Israel la invitaci\u00f3n a la conversi\u00f3n y a la verdadera religi\u00f3n, indican la reparaci\u00f3n de las injusticias hacia los d\u00e9biles e indefensos, como camino real para el restablecimiento de una genuina relaci\u00f3n con Dios (cf. <i>Is<\/i> 58, 6-7).<\/p>\n<p>Sin embargo, la pr\u00e1ctica de la limosna est\u00e1 recomendada en todo el texto sagrado, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento; desde el Pentateuco a los Libros Sapienciales, desde el Libro de los Hechos a las Cartas Apost\u00f3licas. Pues bien, a trav\u00e9s de un estudio de la evoluci\u00f3n sem\u00e1ntica de la palabra, sobra la que se han formado incrustaciones menos genuinas, debemos volver a encontrar el significado verdadero de la limosna, y sobre todo la voluntad y la alegr\u00eda de dar limosna.<\/p>\n<p>Limosna, palabra griega, significa etimol\u00f3gicamente compasi\u00f3n y misericordia. Circunstancias diversas e influjos de una mentalidad restrictiva han alterado y profanado en cierto modo su primigenio significado, reduci\u00e9ndolo tal vez a un acto sin esp\u00edritu y sin amor.<\/p>\n<p>Pero la limosna, en s\u00ed misma, se entiende esencialmente como actitud del hombre que advierte la necesidad de los otros, que quiere hacer part\u00edcipes a los otros del propio bien. \u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que no habr\u00e1 siempre otro que tenga necesidad de ayuda, ante todo espiritual, de apoyo, de consuelo, de fraternidad, de amor? El mundo est\u00e1 siempre muy pobre de amor.<\/p>\n<p>Definida as\u00ed, la limosna es acto de alt\u00edsimo valor positivo, de cuya bondad no est\u00e1 permitido dudar, y que debe encontrar en nosotros una disponibilidad fundamental de coraz\u00f3n y de esp\u00edritu, sin la cual no existe verdadera conversi\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>Aun cuando no dispongamos de riquezas y de capacidades concretas para subvenir a las necesidades del pr\u00f3jimo, no podemos sentirnos dispensados de abrir nuestro esp\u00edritu a sus necesidades y de aliviarlas en la medida de lo posible. Acordaos del \u00f3bolo de la viuda, que ech\u00f3 en el tesoro del templo s\u00f3lo dos peque\u00f1as monedas, pero juntamente todo su gran amor: \u00abEsta ech\u00f3 de su indigencia todo lo que ten\u00eda para el sustento\u00bb (<i>Lc<\/i> 21, 4).<\/p>\n<p>Querid\u00edsimos, el tema es atrayente, nos llevar\u00eda lejos; lo dejo a vuestra reflexi\u00f3n. Os acompa\u00f1en hacia la alegr\u00eda pascual mi afecto, mi simpat\u00eda, mi bendici\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Calcuta_fundadora_de_las_Hermanas_Misioneras_de_la_Caridad\">Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Un_Camino_muy_simple\">Obras: Un Camino muy simple<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAquellos han dado de lo que les sobraba, pero ella ha dado lo que necesitaba\u00bb<\/p>\n<p>Deb\u00e9is dar lo que os cueste alguna cosa. No basta con dar solamente eso de lo que pod\u00e9is prescindir, sino tambi\u00e9n de aquello de lo que no pod\u00e9is ni quer\u00e9is prescindir, aquellas cosas a las cuales est\u00e1is atadas. Entonces vuestro don llegar\u00e1 a ser un sacrificio precioso a los ojos de Dios&#8230; A eso yo le llamo el amor en acto.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas veo crecer este amor, en los ni\u00f1os, en los hombres y en las mujeres.  Un d\u00eda bajaba yo por la calle; un mendigo se me acerca y me dice: \u00abMadre Teresa, todo el mundo te hace regalos; tambi\u00e9n yo quiero darte alguna cosa. Hoy he recibido tan s\u00f3lo veintinueve c\u00e9ntimos en todo el d\u00eda y te los quiero dar.\u00bb Reflexion\u00e9 un momento; si acepto estos veintinueve c\u00e9ntimos (que no valen pr\u00e1cticamente nada), \u00e9l corre el riesgo de no poder comer nada esta noche, y si no se los acepto, le voy a dar un disgusto. Entonces, extend\u00ed la mano y cog\u00ed el dinero. Nunca jam\u00e1s he visto sobre ning\u00fan rostro tanto gozo como en el de este hombre, por el mero hecho de haber podido dar algo a Madre Teresa \u00a1Se sinti\u00f3 muy feliz! Fue para \u00e9l, que hab\u00eda mendigado todo el d\u00eda bajo el sol, un enorme sacrificio el darme esta irrisoria cantidad con la que no se pod\u00eda hacer nada. Pero fue maravilloso tambi\u00e9n porque estas peque\u00f1as monedas, a las que renunciaba, llegaban a ser una gran fortuna porque hab\u00edan sido dadas con tanto amor.<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Mensaje_Jesucristo_siendo_rico_se_hizo_pobre\">Mensaje: Jesucristo, siendo rico se hizo pobre.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Mensaje para la Cuaresma 2008.<\/p>\n<p>4.\u00a0 La Escritura, al invitarnos a considerar la limosna con una mirada m\u00e1s profunda, que trascienda la dimensi\u00f3n puramente material, nos ense\u00f1a que hay mayor felicidad en dar que en recibir (<i>Hch<\/i> 20,35). Cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser: en efecto, no hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos (cf. <i>2Cor<\/i> 5,15). Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el pr\u00f3jimo necesitado experimentamos que la plenitud de vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendici\u00f3n en forma de paz, de satisfacci\u00f3n interior y de alegr\u00eda. El Padre celestial recompensa nuestras limosnas con su alegr\u00eda. <\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: san Pedro cita entre los frutos espirituales de la limosna el perd\u00f3n de los pecados. \u201cLa caridad \u2013escribe\u2013 cubre multitud de pecados\u201d (<i>1P <\/i>4,8). Como repite a menudo la liturgia cuaresmal, Dios nos ofrece a los pecadores la posibilidad de ser perdonados. El hecho de compartir con los pobres lo que poseemos nos dispone a recibir ese don. En este momento pienso en los que sienten el peso del mal que han hecho y, precisamente por eso, se sienten lejos de Dios, temerosos y casi incapaces de recurrir a \u00e9l. La limosna, acerc\u00e1ndonos a los dem\u00e1s, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de aut\u00e9ntica conversi\u00f3n y reconciliaci\u00f3n con \u00e9l y con los hermanos.<\/p>\n<p>5. La limosna educa a la generosidad del amor. San Jos\u00e9 Benito Cottolengo sol\u00eda recomendar: \u201cNunca cont\u00e9is las monedas que dais, porque yo digo siempre: si cuando damos limosna la mano izquierda no tiene que saber lo que hace la derecha, tampoco la derecha tiene que saberlo\u201d (<i>Detti e pensieri<\/i>, Edilibri, n. 201). Al respecto es significativo el episodio evang\u00e9lico de la viuda que, en su miseria, echa en el tesoro del templo \u201ctodo lo que ten\u00eda para vivir\u201d (<i>Mc<\/i> 12,44). Su peque\u00f1a e insignificante moneda se convierte en un s\u00edmbolo elocuente: esta viuda no da a Dios lo que le sobra, no da lo que posee, sino lo que es: toda su persona.<\/p>\n<p>Este episodio conmovedor se encuentra dentro de la descripci\u00f3n de los d\u00edas que precedente inmediatamente a la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, el cual, como se\u00f1ala San Pablo, se hizo pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. <i>2Cor<\/i> 8,9); se ha entregado a s\u00ed mismo por nosotros. La Cuaresma nos impulsa a seguir su ejemplo, tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de la limosna. Siguiendo sus ense\u00f1anzas podemos aprender a hacer de nuestra vida un don total; imit\u00e1ndolo estaremos dispuestos a dar, no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no se resume todo el Evangelio en el \u00fanico mandamiento de la caridad? Por tanto, la pr\u00e1ctica de la limosna se convierte en un medio para profundizar nuestra vocaci\u00f3n cristiana. El cristiano, cuando gratuitamente se ofrece a s\u00ed mismo, da testimonio de que no es la riqueza material la que dicta las leyes de la existencia, sino el amor. Por tanto, lo que da valor a la limosna es el amor, que inspira formas distintas de don, seg\u00fan las posibilidades y las condiciones de cada uno.<\/p>\n<p>6. Queridos hermanos y hermanas, [estamos invitados] a \u201centrenarnos\u201d espiritualmente, tambi\u00e9n mediante la pr\u00e1ctica de la limosna, para crecer en la caridad y reconocer en los pobres a Cristo mismo. Los <i>Hechos de los Ap\u00f3stoles <\/i>cuentan que el ap\u00f3stol san Pedro dijo al tullido que le pidi\u00f3 una limosna en la entrada del templo: \u201cNo tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar\u201d (<i>Hch<\/i> 3,6). <\/p>\n<p>Con la limosna regalamos algo material, signo del don m\u00e1s grande que podemos ofrecer a los dem\u00e1s con el anuncio y el testimonio de Cristo, en cuyo nombre est\u00e1 la vida verdadera. Por tanto, este tiempo ha de caracterizarse por un esfuerzo personal y comunitario de adhesi\u00f3n a Cristo para ser testigos de su amor&#8230; <\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-b_semana-32_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\" target=\"_blank\"><strong>Domingo XXXII del Tiempo Ordinario (Ciclo B)<\/strong><\/a><\/li>\n<li>S\u00e1bado IX Tiempo Ordinario<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>38 Y \u00e9l, instruy\u00e9ndolos, les dec\u00eda: \u00ab\u00a1Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, 39 buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; 40 y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. 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