{"id":41431,"date":"2016-10-07T23:32:36","date_gmt":"2016-10-08T04:32:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-1-26-38-la-anunciacion\/"},"modified":"2016-10-07T23:32:36","modified_gmt":"2016-10-08T04:32:36","slug":"lc-1-26-38-la-anunciacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-1-26-38-la-anunciacion\/","title":{"rendered":"Lc 1, 26-38: La Anunciaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">26<\/span> En el mes sexto, el \u00e1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, <span class=\"versiculo\">27<\/span> a una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar\u00eda. <span class=\"versiculo\">28<\/span> El \u00e1ngel, entrando en su presencia, dijo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Ella se turb\u00f3 grandemente ante estas palabras y se preguntaba qu\u00e9 saludo era aquel. <span class=\"versiculo\">30<\/span> El \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has encontrado gracia ante Dios. <span class=\"versiculo\">31<\/span> Concebir\u00e1s en tu vientre y dar\u00e1s a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Ser\u00e1 grande, se llamar\u00e1 Hijo del Alt\u00edsimo, el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre; <span class=\"versiculo\">33<\/span> reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendr\u00e1 fin\u00bb. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Y Mar\u00eda dijo al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 eso, pues no conozco var\u00f3n?\u00bb. <span class=\"versiculo\">35<\/span> El \u00e1ngel le contest\u00f3: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti, y la fuerza del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por eso el Santo que va a nacer ser\u00e1 llamado Hijo de Dios. <span class=\"versiculo\">36<\/span> Tambi\u00e9n tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya est\u00e1 de seis meses la que llamaban est\u00e9ril, <span class=\"versiculo\">37<\/span> <i>porque para Dios nada hay imposible\u00bb<\/i>. <span class=\"versiculo\">38<\/span> Mar\u00eda contest\u00f3: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb.<br \/>\nY el \u00e1ngel se retir\u00f3. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span> Como la encarnaci\u00f3n de Cristo deb\u00eda tener lugar en la sexta edad del mundo y hab\u00eda de aprovechar para el cumplimiento de la ley, el \u00e1ngel enviado a Mar\u00eda anuncia oportunamente, en el sexto mes de la concepci\u00f3n de Juan, al Salvador que hab\u00eda de nacer. Por eso se dice: &#8220;En el sexto mes&#8221;. El sexto mes es el de marzo, en cuyo d\u00eda 25 nuestro Se\u00f1or fue concebido y se dice que padeci\u00f3. As\u00ed como naci\u00f3 el d\u00eda 25 de diciembre por lo que si, seg\u00fan algunos creen, en este d\u00eda tiene lugar el equinoccio de la primavera, o si en aqu\u00e9l creemos que se verifica el solsticio del invierno, conviene que sea concebido y nazca con el incremento de la luz Aquel que ilumina a todo hombre que viene a este mundo (Jn 1,9). Mas si alguno objetare que los d\u00edas crecen o son mayores que la noche antes del tiempo del nacimiento y de la concepci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, le contestamos que San Juan anunciaba el reino de los cielos antes de su advenimiento.<\/p>\n<p>Digno principio de la restauraci\u00f3n humana ha sido que se enviare por Dios un Angel a la Virgen, que hab\u00eda de ser consagrada con un parto divino. Porque la primera causa de la perdici\u00f3n humana fue que la serpiente fuese enviada a la mujer por el esp\u00edritu de la soberbia. De aqu\u00ed se sigue, que el Angel fue enviado a una virgen. (<em>Homilia de Fest. Annunt<\/em>)<\/p>\n<p>Lo cual no s\u00f3lo se refiere a San Jos\u00e9, sino tambi\u00e9n a la Virgen Mar\u00eda. Estaba mandado por la ley que cada uno tomase mujer de su propia tribu o familia. Prosigue el mismo evangelista: &#8220;Y el nombre de la Virgen era Mar\u00eda&#8221;. (<em>Homil. de Annunt. Sup<\/em>)<\/p>\n<p>La palabra Mar\u00eda en hebreo quiere decir &#8220;estrella del mar&#8221;, y en sir\u00edaco &#8220;Se\u00f1ora&#8221;. Y con raz\u00f3n, porque mereci\u00f3 llevar en sus entra\u00f1as al Se\u00f1or del mundo y a la luz constante de los siglos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span> Como hab\u00eda visto que la Virgen se hab\u00eda turbado con aquella salutaci\u00f3n no acostumbrada, la llama por su nombre, como si la conociese m\u00e1s familiarmente, y le dice que no debe temer. Por ello se a\u00f1ade: &#8220;Y el Angel le dijo: No temas, Mar\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>La palabra Jes\u00fas quiere decir &#8220;Salvador&#8221; o &#8220;saludable&#8221;.<\/p>\n<p>Llama casa de Jacob a toda la Iglesia. Esta, o bien ha nacido de buena ra\u00edz, o bien, siendo un olivo silvestre, fue injerto por medio de la fe en una oliva buena (Rom 11).<\/p>\n<p>Que deje ya Nestorio de decir que el hombre s\u00f3lo ha nacido de la Virgen y que \u00e9ste no ha sido recibido por el Verbo de Dios en unidad de persona. Cuando dice que el mismo que tiene por padre a David ser\u00e1 llamado &#8220;Hijo del Alt\u00edsimo&#8221;, demuestra la unidad de persona de Cristo en dos naturalezas. No emplea el \u00e1ngel palabras que se refieran al tiempo futuro, como dicen algunos herejes, que creen que Jesucristo no existi\u00f3 antes que Mar\u00eda, sino que en una sola persona el Hombre-Dios recibe el nombre de Hijo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span> No concebir\u00e1s, pues, en virtud de la obra de un hombre sino que concebir\u00e1s por virtud del Esp\u00edritu Santo, de quien ser\u00e1s llena. No se dar\u00e1n en ti los ardores de la concupiscencia, puesto que el Esp\u00edritu Santo te har\u00e1 sombra.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36-38. <\/span> As\u00ed pues, recibe el ejemplo de la anciana est\u00e9ril no porque haya desconfiado de que una virgen pueda dar a luz, sino para que comprenda que para Dios todo es posible, aun cuando parezca contrario al orden de la naturaleza. Por esto sigue: &#8220;Porque no hay cosa alguna imposible para Dios&#8221;.<\/p>\n<p>Recibido el consentimiento de la Virgen, el \u00e1ngel regres\u00f3 inmediatamente al cielo, de donde prosigue: &#8220;Y el \u00e1ngel se separ\u00f3 de ella&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span>Dijo bien ambas cosas la Sagrada Escritura: que ser\u00eda desposada y Virgen. Prosigue, pues, diciendo &#8220;desposada&#8221;. Virgen, para que constase que desconoc\u00eda la uni\u00f3n marital. Desposada, para que quedase ilesa de la infamia de una virginidad manchada, cuando su fecundidad pareciese signo de corrupci\u00f3n. Quiso m\u00e1s bien el Se\u00f1or que algunos dudasen de su nacimiento que de la pureza de su Madre. Sab\u00eda que el honor de una Virgen es delicado y la reputaci\u00f3n del pudor, fr\u00e1gil. Y no estim\u00f3 conveniente que la fe de su nacimiento se demostrase con las injurias de su Madre. Se sigue tambi\u00e9n que, as\u00ed como la Sant\u00edsima Virgen fue \u00edntegra por su pudor, as\u00ed su virginidad debi\u00f3 ser inviolable en la opini\u00f3n. No conven\u00eda dejar a las v\u00edrgenes que viven en mala reputaci\u00f3n esa apariencia de excusa, es decir, que la Madre misma del Se\u00f1or pareciese difamada. \u00bfQu\u00e9 se hubiera podido reprochar a los jud\u00edos y a Herodes si hubiese parecido que persegu\u00edan el fruto de un adulterio? \u00bfC\u00f3mo hubiera podido decir El mismo: &#8220;No vine a destruir la ley, sino a cumplirla&#8221; (Mt 5,17), si hubiese parecido comenzar por una violaci\u00f3n de la ley, que condena el parto de la que no est\u00e1 casada? \u00bfQu\u00e9, por otra parte, da m\u00e1s fe a las palabras de la Virgen y remueve todo pretexto de mentira? Madre, sin estar casada, hubiera querido ocultar su falta con una mentira. Pero casada, no ten\u00eda motivo para mentir, puesto que la fecundidad es el premio y la gracia de las bodas. Tampoco es peque\u00f1a causa que la virginidad de Mar\u00eda enga\u00f1ase al pr\u00edncipe del mundo, el cual, vi\u00e9ndola desposada con un hombre, nada pudo sospechar respecto de su parto.<\/p>\n<p>Sin embargo, enga\u00f1\u00f3 m\u00e1s a los diablos. Porque la malicia de los demonios descubre hasta las cosas ocultas. Mas los que se ocupan en las vanidades del mundo no pueden conocer las cosas divinas. Por eso Dios se sirve del marido -el testigo m\u00e1s seguro del pudor- que hubiese podido quejarse de la injuria y vengar el oprobio, si no conociese el misterio. Se dice de \u00e9l: &#8220;Se llamaba Jos\u00e9, de la casa de David&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28-29. <\/span>Conoce aqu\u00ed a la Virgen por sus costumbres. Sola en sus habitaciones, a quien ning\u00fan hombre ve\u00eda, s\u00f3lo un \u00e1ngel pod\u00eda encontrarla. Por ello se dice: &#8220;Y habiendo entrado el \u00e1ngel a donde estaba Mar\u00eda&#8221;. Y para que no fuese manchada con un coloquio indigno de ella, es saludada por el \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Conoced a la Virgen por la verg\u00fcenza, porque se turb\u00f3, pues sigue: &#8220;Y cuando ella esto oy\u00f3, se turb\u00f3&#8221;. Temblar es propio de las v\u00edrgenes, y el sobresaltarse cuando se acerca un hombre y temer todo trato de los hombres. Aprended, v\u00edrgenes, a evitar toda licencia de palabras. Mar\u00eda se conturbaba hasta de la salutaci\u00f3n del \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Admiraba tambi\u00e9n la nueva f\u00f3rmula de salutaci\u00f3n, que nunca se hab\u00eda o\u00eddo hasta entonces, pues estaba reservada solamente para Mar\u00eda.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span>No todos son como Mar\u00eda, que cuando conciben al Verbo del Esp\u00edritu Santo, lo dan a luz. Hay de aquellos que abortan al Verbo antes de dar a luz (Lc 22), y hay de aquellos que tienen a Cristo en su seno pero que todav\u00eda no lo han formado.<\/p>\n<p>Se ha dicho tambi\u00e9n respecto de San Juan que ser\u00eda grande. Pero aqu\u00e9l fue grande como hombre y Este es grande como Dios. Porque la virtud de Dios se difunde ampliamente, as\u00ed como la grandeza de la sustancia no var\u00eda con el tiempo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>Ni Mar\u00eda debi\u00f3 rehusar de creer al \u00e1ngel, ni usurpar temerariamente las cosas divinas. Por eso se dice: &#8220;Dijo Mar\u00eda al \u00e1ngel: \u00bfC\u00f3mo se har\u00e1 esto?&#8221; Esta respuesta fue m\u00e1s oportuna que la del sacerdote. Esta dice: &#8220;\u00bfC\u00f3mo se har\u00e1 esto?&#8221; y aqu\u00e9l dijo: &#8220;\u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 saber esto?&#8221;. Aqu\u00e9l se niega a creer y parece como que busca otro motivo que confirme su fe, \u00e9ste no duda que debe hacerse, puesto que pregunta c\u00f3mo se har\u00e1. Mar\u00eda hab\u00eda le\u00eddo (Is 7,14): &#8220;He aqu\u00ed que una virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo&#8221; y, por tanto, crey\u00f3 que iba a suceder. Pero no hab\u00eda o\u00eddo antes el c\u00f3mo hab\u00eda de suceder. No se hab\u00eda revelado -ni aun al Profeta- c\u00f3mo aquello se hab\u00eda de llevar a cabo. Tan gran misterio deb\u00eda ser proclamado, no por la boca de un hombre, sino por la de un \u00e1ngel.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36-38. <\/span>Ved la humildad de la Virgen, ved su devoci\u00f3n. Prosigue, pues: &#8220;Y dijo Mar\u00eda: He aqu\u00ed la sierva del Se\u00f1or&#8221;. Se llama sierva la que es elegida como Madre, y no se enorgullece con una promesa tan inesperada. Porque la que hab\u00eda de dar a luz &#8220;al manso&#8221; y &#8220;al humilde&#8221;, debi\u00f3 ella misma manifestarse humilde. Llam\u00e1ndose tambi\u00e9n a s\u00ed misma sierva, no se apropi\u00f3 la prerrogativa de una gracia tan especial, porque hac\u00eda lo que se le mandaba. Por ello sigue: &#8220;H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra&#8221;. Tienes el obsequio, ves el voto. &#8220;He aqu\u00ed la sierva del Se\u00f1or&#8221;, es su disposici\u00f3n a cumplir con su oficio. &#8220;H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra&#8221;, es el deseo que concibe.<\/p>\n<h2><span id=\"Griego\">Griego<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">28-29. <\/span>Este es el complemento de toda la embajada: el Verbo de Dios como Esposo que se une de una manera superior a la raz\u00f3n, como engendrando El mismo y siendo engendrado, adapt\u00f3 a s\u00ed mismo toda la naturaleza humana. Al final se pone como complemento perfect\u00edsimo: &#8220;Bendita eres entre las mujeres&#8221;, a saber, una sola entre todas las mujeres. Para que tambi\u00e9n sean bendecidas en ti las mujeres como los hombres ser\u00e1n bendecidos en tu Hijo, o m\u00e1s bien en los dos unos y otros. Porque as\u00ed como por medio de una mujer y un hombre entraron en el mundo el pecado y la tristeza, as\u00ed ahora por una mujer y por un hombre vuelven la bendici\u00f3n y la alegr\u00eda, y se derraman sobre todos.<\/p>\n<p>Como ella estaba acostumbrada a aquella clase de apariciones, el Evangelista no atribuye la turbaci\u00f3n a lo que ve, sino a lo que oye, diciendo: &#8220;Se turb\u00f3 con las palabras de \u00e9l&#8221;. Considerad el pudor y la prudencia de la Virgen y su alma, al mismo tiempo que su voz. O\u00edda la alegre noticia, examin\u00f3 lo que se le hab\u00eda dicho y no resiste abiertamente por incredulidad, ni se somete al punto por ligereza, evitando a la vez la ligereza de Eva y la resistencia de Zacar\u00edas. Por esto contin\u00faa: &#8220;Y pensaba qu\u00e9 salutaci\u00f3n ser\u00eda \u00e9sta&#8221;, no la concepci\u00f3n. Porque todav\u00eda ignoraba la profundidad del misterio. \u00bfMas la salutaci\u00f3n es por ventura libidinosa, como dirigida por un hombre a una Virgen? \u00bfEs divina, puesto que se hace menci\u00f3n de Dios, diciendo: &#8220;El Se\u00f1or es contigo&#8221;?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span>Como si dijese: No he venido a enga\u00f1arte, sino m\u00e1s bien a dar la absoluci\u00f3n del enga\u00f1o. No he venido a robarte tu virginidad inviolable, sino a preparar tu seno para el autor y el defensor de la pureza. No soy ministro de la serpiente, sino enviado del que aplasta la serpiente. Vengo a contratar esponsales, no a maquinar asechanzas. As\u00ed, pues, no la dej\u00f3 atormentarse con alarmantes consideraciones, a fin de no ser juzgado como ministro infiel de su negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Virgen encontr\u00f3 gracia delante de Dios porque, adornando su propia alma con el brillo de la pureza, prepar\u00f3 al Se\u00f1or una habitaci\u00f3n agradable. Y no s\u00f3lo conserv\u00f3 inviolable la virginidad, sino que tambi\u00e9n custodi\u00f3 su conciencia inmaculada.<\/p>\n<p>Dice, pues: &#8220;T\u00fa lo llamar\u00e1s&#8221;. No el padre, porque carece de padre en cuanto a la generaci\u00f3n humana, as\u00ed como carece de madre respecto de la generaci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>Mas como este nombre le es com\u00fan con el sucesor de Mois\u00e9s (Jos 1), insinuando el \u00e1ngel que no ser\u00e1 semejante a aqu\u00e9l, a\u00f1ade: &#8220;Este ser\u00e1 grande&#8221;.<\/p>\n<p>Ni la asunci\u00f3n de la carne humilla la grandeza de la divinidad, sino que m\u00e1s bien se sublima la humildad de la carne. Por ello sigue: &#8220;Y se llamar\u00e1 Hijo del Alt\u00edsimo&#8221;. No eres t\u00fa quien le impones el nombre, sino que ser\u00e1 llamado. \u00bfPor qui\u00e9n sino por su Padre consustancial? Nadie conoce al Hijo sino el Padre (Mt 11,27). Quien tiene conocimiento infalible del Engendrado es el \u00fanico verdadero int\u00e9rprete, respecto de la imposici\u00f3n del nombre del Hijo; por quien se dice: &#8220;Este es mi hijo muy amado&#8221;. (Mt 17,5) Existe desde la eternidad, aunque ahora para nuestra inteligencia se manifiesta su nombre. Y por esto dice &#8220;ser\u00e1 llamado&#8221;, no &#8220;ser\u00e1 hecho&#8221; ni &#8220;ser\u00e1 engendrado&#8221;, porque ya antes de los siglos era consustancial al Padre. Concebir\u00e1s, pues, a Este, ser\u00e1s su Madre. Tu vientre virginal contendr\u00e1 a Aquel que el espacio del cielo no puede contener.<\/p>\n<p>Y para recordar a la Virgen los profetas, a\u00f1ade: &#8220;Y le dar\u00e1 el Se\u00f1or Dios el trono de David,&#8230;&#8221;. Para que se sepa con claridad que el que hab\u00eda de nacer de Virgen era el mismo Cristo que los profetas prometieron que nacer\u00eda de la descendencia de David.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Dios puede reinar eternamente. Por esto sucede que aunque se diga que toma el trono de David por la encarnaci\u00f3n, en cuanto Dios es reconocido como Rey eterno. Prosigue: &#8220;Y su reino no tendr\u00e1 fin&#8221;. No s\u00f3lo en cuanto Dios, sino tambi\u00e9n en cuanto hombre. Y al presente reina sobre muchos y finalmente reinar\u00e1 sobre todos porque todas las cosas le est\u00e1n sometidas (1Cor 15).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>Mas considerad c\u00f3mo el \u00e1ngel deshace la duda a la Virgen y le explica su misi\u00f3n inmaculada y el parto inefable. Pues sigue: &#8220;El Angel le respondi\u00f3: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti,&#8230;&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio\">San Basilio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span>Los esp\u00edritus celestiales no vienen a nosotros por s\u00ed mismos, sino cuando conviene para nuestra utilidad, porque atienden al decoro de la divina sabidur\u00eda; de donde sigue: &#8220;Fue enviado el \u00e1ngel Gabriel&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span>El Se\u00f1or no se sienta en el trono material de David, puesto que el reino jud\u00edo hab\u00eda pasado a Herodes. Pero llama trono de David a aquel en que se sienta el Se\u00f1or para gobernar un reino indisoluble. Por ello sigue: &#8220;Y reinar\u00e1 en la casa de Jacob&#8221;. (<em>Epistola 2,36<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>El conocimiento se entiende de muchas maneras. Se llama conocimiento la sabidur\u00eda de nuestro Se\u00f1or; tambi\u00e9n la noticia de su grandeza; el cumplimiento de sus mandatos; los caminos que conducen a El y la uni\u00f3n nupcial, como aqu\u00ed se entiende. (<em>Epistola 2,35<\/em>)<\/p>\n<p>De donde San Pablo dice: Envi\u00f3 Dios a su Hijo nacido, no por medio de una mujer, sino de mujer (G\u00e1l 4,4). Porque si dijese que por medio de una mujer, pod\u00eda entenderse que se refer\u00eda a un concepto transitorio de natividad. Pero como dice que naci\u00f3 de mujer, manifiesta la comunidad de la naturaleza del Engendrado respecto de la Madre. (<em>lib.de Spiritu Sancto, 5<\/em>)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno\">San Gregorio Magno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span>A Mar\u00eda Virgen no se env\u00eda un \u00e1ngel cualquiera, sino el arc\u00e1ngel San Gabriel. Proced\u00eda que viniese un \u00e1ngel de los primeros a anunciar los misterios. Se le designa por su propio nombre, el cual muestra lo que vale en sus obras, pues el nombre de Gabriel significa &#8220;fortaleza de Dios&#8221; <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>. Por la fortaleza de Dios hab\u00eda de ser anunciado el que, siendo Dios de las virtudes y poderoso en la guerra para vencer en todas las batallas, ven\u00eda a destruir las potestades del infierno. (<em>Homiliae in Evangelia, 34<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>Por las palabras: &#8220;Te har\u00e1 sombra&#8221;, se significan las dos naturalezas de Dios encarnado. Pues la sombra se hace con la luz y con el cuerpo. El Se\u00f1or es la luz por su divinidad. Y como la luz incorp\u00f3rea hab\u00eda de tomar cuerpo en las entra\u00f1as de la Virgen, oportunamente se dice que la virtud del Alt\u00edsimo le har\u00eda sombra, esto es, en ti el cuerpo de la humanidad recibir\u00e1 la luz incorp\u00f3rea de la divinidad. Se dice tambi\u00e9n esto a Mar\u00eda por el dulce consuelo dado por el cielo. (<em>Moralia 10,18<\/em>)<\/p>\n<p>A diferencia de nuestra santidad, se asegura singularmente que Jesucristo nacer\u00e1 Santo. Pues nosotros, aunque nos hagamos santos, no nacemos tales, sino constre\u00f1idos por la condici\u00f3n de una naturaleza culpable, pudiendo decir con el profeta: &#8220;He aqu\u00ed que he sido concebido en pecado,&#8230;&#8221; (Sal 50). Aqu\u00e9l verdaderamente ha nacido el s\u00f3lo Santo, que no ha sido concebido de uni\u00f3n carnal alguna; que no -como neciamente creen los herejes- es uno en la humanidad y otro en la divinidad de modo que siendo un simple hombre concebido, luego Dios hubiera asumido su cuerpo. Sino que, anunciando el \u00e1ngel y viniendo el Esp\u00edritu Santo, Verbo al punto en el seno, es decir, al instante es Verbo carne dentro del vientre; de donde sigue: &#8220;Ser\u00e1 llamado,&#8230;&#8221;.(<em>Moralia 18,34<\/em>)<\/p>\n<p><span  class=\"cv\">36-38. <\/span>Por un misterio profundo, a causa de su concepci\u00f3n santa y su parto inefable, la misma Virgen fue Sierva del Se\u00f1or y Madre, seg\u00fan la verdad de las dos naturalezas.(<em>Moralia 18,34<\/em>)<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>Gabriel: hombre de Dios o Dios se ha mostrado fuerte.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin\">San Agust\u00edn<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span> S\u00f3lo la virginidad pudo decentemente dar a luz a Aquel que en su nacimiento no pudo tener igual. Conven\u00eda, pues, que nuestro Redentor naciese, seg\u00fan la carne, de una Virgen por medio de un milagro insigne para dar a entender que sus miembros deb\u00edan nacer de la Iglesia virgen, seg\u00fan el esp\u00edritu. (<em>De sancta virginitate, 5<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28-29. <\/span>M\u00e1s que contigo, El est\u00e1 en tu coraz\u00f3n, se forma en tu seno, llena tu esp\u00edritu, llena tu vientre. (<em>En el serm. de Nativit. Dom. 4<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36-38. <\/span>Si alguno dice: si Dios es omnipotente, que haga que no suceda lo que ya ha sucedido, no se da cuenta que lo que est\u00e1 diciendo es: que haga que aquellas cosas que son verdaderas, sean verdaderas y falsas a la vez. El puede hacer que no exista algo que antes exist\u00eda, como cuando alguno que empieza a existir cuando nace, deja de existir muriendo. Pero \u00bfqui\u00e9n dir\u00e1: que haga que no sea aquello que ya no existe? Pues, todo lo que ha pasado, ya no existe. Si puede hacerse algo de ello, a\u00fan hay materia de la cual puede hacerse. Y si hay materia, \u00bfc\u00f3mo puede decirse que ya ha pasado? As\u00ed, aquello que dijimos que ha sido, en realidad no es. Pero es verdad aquello que ha sido, porque lo verdadero no est\u00e1 en la cosa que ya no es, sino en nuestra sentencia sobre ella. Dios no puede hacer que esta sentencia sea falsa. No llamamos a Dios omnipotente en este sentido, seg\u00fan el cual creamos que El tambi\u00e9n puede morir. Aqu\u00e9l se llama con toda propiedad el s\u00f3lo Omnipotente que verdaderamente existe y de quien \u00fanicamente procede todo lo que es. (<em>Contra Faustum, 26,5<\/em>)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_varios\">San Juan Cris\u00f3stomo, varios<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span>No anuncia el Angel a la Virgen despu\u00e9s del parto, para que entonces no se turbe en demas\u00eda, sino que le habla antes de la concepci\u00f3n. No en sue\u00f1os, sino present\u00e1ndose de una manera visible. Porque como hab\u00eda de recibir una gran revelaci\u00f3n, necesitaba de una visi\u00f3n solemne antes del cumplimiento. (<em>Homiliae in Matthaeum, 4<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span>Quien merece gracia delante de Dios, nada tiene que temer; as\u00ed, prosigue: &#8220;Hallaste gracia delante de Dios&#8221;. \u00bfC\u00f3mo puede encontrar esta gracia cualquiera que sea, sino por medio de la humildad? Pues Dios da la gracia a los humildes (Stgo 4; 1Pe 5).<\/p>\n<p>Acaso parecer\u00e1 a algunos enorme -o indecente- que Dios habite un cuerpo. \u00bfMas por ventura el sol, cuyo cuerpo es sensible, mancha su propia pureza a cualquier parte que env\u00ede sus rayos? Pues con mucha m\u00e1s raz\u00f3n el Sol de justicia, tomando un cuerpo pur\u00edsimo de las entra\u00f1as de la Virgen, no s\u00f3lo no se manch\u00f3 sino que antes, por el contrario, santific\u00f3 m\u00e1s a la Madre.<\/p>\n<p>Llama aqu\u00ed casa de Jacob a todos aqu\u00e9llos del n\u00famero de los jud\u00edos que creyeron en El. Porque como dice San Pablo (Rom 9,6), no todos los que pertenecen a Israel son israelitas; sino solamente se consideran como pertenecientes a Israel los que son hijos de promisi\u00f3n. (<em>Homiliae in Matthaeum, 7<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>Como si dijese: No te fijes en el orden natural cuando se trata de cosas que traspasan y superan el orden de la naturaleza. T\u00fa dices: &#8220;\u00bfC\u00f3mo se har\u00e1 esto, puesto que no conozco var\u00f3n?&#8221; Pues por lo mismo que no conoces var\u00f3n suceder\u00e1 esto, porque si hubieras conocido var\u00f3n, no ser\u00edas considerada digna de este misterio. No porque el matrimonio sea malo, sino porque la virginidad es m\u00e1s perfecta. Conven\u00eda, pues, que el Se\u00f1or de todos participase con nosotros en el nacimiento y se distinguiese en \u00e9l. Tuvo de com\u00fan entre nosotros el nacer del vientre de una mujer y nos super\u00f3 naciendo sin que aqu\u00e9lla se uniese a un hombre. (<em>Homiliae in Gen., 49<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36-38. <\/span>Como lo que se ha dicho superaba a lo que la Virgen pod\u00eda comprender, el \u00e1ngel habl\u00f3 de cosas humildes, para persuadirla por medio de cosas sensibles, y por ello le dice: &#8220;Y he aqu\u00ed que Isabel, tu parienta&#8221;. Observa la prudencia de Gabriel. No le recuerda a Sara, ni a Rebeca, ni a Raquel, porque estos ejemplos eran ya antiguos, sino que cita un hecho reciente para robustecer su inteligencia. Y por esto hace menci\u00f3n de la edad, cuando dice: &#8220;Tambi\u00e9n ella ha concebido un hijo en su vejez&#8221;, dando a entender su incapacidad natural. Prosigue: &#8220;Y est\u00e1 en el sexto mes&#8221;. No anunci\u00f3 desde el principio el embarazo de Isabel, sino despu\u00e9s de transcurridos seis meses, a fin de que la hinchaz\u00f3n del vientre sirviese de prueba. (<em>Homiliae in Gen., 49<\/em>)<\/p>\n<p>Pues como El es el Se\u00f1or de la naturaleza, puede todo lo que quiere, puesto que hace y dispone todas las cosas gobernando las riendas de la vida y de la muerte.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Niseno\">San Gregorio Niseno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span> En contraposici\u00f3n de la voz dirigida a la primera mujer, ahora se dirige la palabra a la Virgen. En aqu\u00e9lla se castiga con los dolores del parto la causa del pecado, en \u00e9sta se destierra la tristeza por medio del gozo. As\u00ed el \u00e1ngel anuncia con raz\u00f3n la alegr\u00eda a la Virgen, diciendo: &#8220;Dios te salve&#8221;. Seg\u00fan otros comentaristas, el \u00e1ngel atestigua que es digna de ser desposada cuando dice: &#8220;Llena de gracia&#8221;. Esta abundancia de gracias se muestra al esposo como una dote o arras, de las cuales se dice: Estas son de la esposa, aqu\u00e9llas del esposo. (<em>Orat. in Christi Nativit<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30-33. <\/span>Y como acontece especialmente que es concebido el Divino Esp\u00edritu y ella da a luz al Esp\u00edritu de salvaci\u00f3n, seg\u00fan anunciara el profeta, el \u00e1ngel a\u00f1ade: &#8220;Y dar\u00e1 a luz un Hijo&#8221;.<\/p>\n<p>Como la expectaci\u00f3n del parto infunde temor a las mujeres, el anuncio de un parto dulce apaga esa aprehensi\u00f3n de temor cuando se dice: &#8220;Y llamar\u00e1s su nombre Jes\u00fas&#8221;. La venida del Salvador es el alejamiento de todo temor. (<em>Orat. in diem Nat. Domini<\/em>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>[Considerad tambi\u00e9n las palabras de la pur\u00edsima Virgen. El \u00e1ngel le anuncia el parto; pero ella insiste en su virginidad creyendo que \u00e9sta podr\u00eda mancharse con s\u00f3lo el aspecto de un \u00e1ngel. Por eso dice: &#8220;Porque no conozco var\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Estas palabras de la Virgen son indicio de aquellas que encerraba en el secreto de su inteligencia. Porque si hubiese querido desposarse con Jos\u00e9 a fin de tener c\u00f3pula, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n hab\u00eda de admirarse cuando se le hablase de concepci\u00f3n, puesto que esperar\u00eda ser madre un d\u00eda seg\u00fan la ley de la naturaleza? Mas como su cuerpo, ofrecido a Dios como una hostia sagrada, deb\u00eda conservarse inviolable, dice: &#8220;Puesto que no conozco var\u00f3n&#8221;. Como diciendo: Aun cuando t\u00fa seas un \u00e1ngel, sin embargo, como no conozco var\u00f3n, esto parece imposible. \u00bfC\u00f3mo, pues, ser\u00e9 madre si no tengo marido? A Jos\u00e9 s\u00f3lo lo conozco como esposo.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n bienaventurado aquel cuerpo que por la exuberante pureza de la Virgen Mar\u00eda se vincul\u00f3 a s\u00ed mismo el don del alma! En cada uno de los dem\u00e1s, apenas el alma sincera conseguir\u00e1 la presencia del Esp\u00edritu Santo; mas ahora la carne resulta ser la mansi\u00f3n del Divino Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>El verdadero Legislador fabric\u00f3 nuevamente de nuestra tierra las tablas de la naturaleza que la culpa hab\u00eda roto, creando -sin uni\u00f3n carnal- el cuerpo que toma su divinidad y que esculpe el dedo divino, a saber, el Esp\u00edritu Santo que viene sobre la Virgen<\/p>\n<p>Dice: &#8220;Te har\u00e1 sombra&#8221; porque, as\u00ed como la sombra de un cuerpo toma su forma de lo que est\u00e1 delante de ella, as\u00ed los signos de la divinidad del Hijo de Dios brillar\u00e1n con el milagro de su generaci\u00f3n. As\u00ed como en nosotros se observa cierta virtud vivificante en la materia corp\u00f3rea con la que se forma el hombre, as\u00ed en la Virgen, la virtud del Alt\u00edsimo, por medio del Esp\u00edritu Santo vivificante, tom\u00f3 de un cuerpo virginal materia de carne inherente al cuerpo para formar un hombre nuevo. Por lo cual sigue: &#8220;Por eso, lo que nacer\u00e1 de ti,&#8230;&#8221;.]. (<em>Orat. in diem Nat. Christi<\/em>)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s: &#8220;La virtud del Alt\u00edsimo te har\u00e1 sombra&#8221;. La virtud del Rey alt\u00edsimo es Cristo, formado en la Virgen por la venida del Esp\u00edritu Santo. (<em>lib. De Vita Moysis<\/em>)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Sofronio_de_Jerusalen_obispo\">San Sofronio de Jerusal\u00e9n, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Maria_llena_de_gracia_en_su_Inmaculada_Concepcion\">Homil\u00eda: Mar\u00eda, \u201cllena de gracia\u201d en su Inmaculada Concepci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda para la Anunciaci\u00f3n, 2: PG 87, 3, 3241.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abDar\u00e1s a luz un Hijo\u00bb (Lc 1,31).<\/p>\n<p>\u201cAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d. \u00bfPuede haber algo m\u00e1s grande que este gozo, oh Virgen Madre? \u00bfPuede haber algo por encima de esta gracia que solo t\u00fa tienes recibida de parte de Dios? \u00bfSe puede concebir algo m\u00e1s gozoso y m\u00e1s luminoso? Todo queda lejos detr\u00e1s de tus maravillas; todo se encuentra por debajo de tu gracia. Los privilegios m\u00e1s ciertos no ocupan m\u00e1s que el segundo lugar y no poseen sino un resplandor m\u00e1s peque\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d. \u00bfQui\u00e9n se atrever\u00eda a rivalizar contigo sobre este punto? Dios nace de ti. \u00bfQui\u00e9n no te ceder\u00e1, pues, gozosamente y de inmediato el primer lugar y la excelencia del mismo? Por eso cuando te contemplo situada por encima de todas las criaturas, proclamo altamente tus alabanzas: \u201cAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d. El gozo que emana de ti no solamente se concede a los hombres sino a todas las potestades ang\u00e9licas del cielo\u2026<\/p>\n<p>Dios mismo habita corporalmente en tu seno; y sale de \u00e9l como el Esposo (Sl 18,6) para llevar a todos los hombres el gozo y la luz divinas. Es en ti, oh Virgen, que Dios, como en un cielo pur\u00edsimo y luminoso \u201cha puesto su morada\u201d (cf Sal 75,3). De ti \u201csale como el esposo de su alcoba\u201d, imitando la carrera de un gigante, \u201ca recorrer su camino\u201d, el de su vida, que llevar\u00e1 la salvaci\u00f3n a todos los vivientes. Extendi\u00e9ndose \u201cpor un extremo del cielo\u2026 llega al otro extremo\u201d como el sol (Sl 18, 6-6), y llenar\u00e1 todas las cosas con su calor divino y su luz vivificante.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Efren_diacono\">San Efr\u00e9n, di\u00e1cono<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Himno\">Himno: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Himno mariano.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abConcebida sin la falta original, puesto que t\u00fa la hab\u00edas escogido para ser madre del Salvador\u00bb (Propio de la plegaria eucar\u00edstica).<\/p>\n<p> \u00a1Hijo de Dios, dame tu Don admirable, que yo celebre la belleza maravillosa de tu madre amada!. La Virgen dio a luz a su hijo conservando su virginidad, aliment\u00f3 al que nutre las naciones, en su seno inmaculado lleva a aquel que en su mano lleva al universo. Es virgen y es madre \u00bfqu\u00e9 es lo que no es desde entonces? Santa de cuerpo, bell\u00edsima de alma, pura de esp\u00edritu, recta de inteligencia, perfecta de sentimientos, casta y fiel, pura de coraz\u00f3n y llena de toda virtud.<\/p>\n<p>Que en Maria se gocen los coros de las v\u00edrgenes, puesto que de ella naci\u00f3 el que libr\u00f3 al g\u00e9nero humano entregado a una terrible esclavitud. Que en Mar\u00eda se regocije el viejo Ad\u00e1n, herido por la serpiente; Mar\u00eda da a Ad\u00e1n una descendencia que le permite aplastar a la maldita serpiente y le cura de su herida mortal (Gn 3,15). Que los sacerdotes se regocijen en la Virgen bendita; ella que ha dado al mundo al Gran Sacerdote que \u00e9l mismo se ha hecho la v\u00edctima dando por terminados los sacrificios de la antigua alianza&#8230; Que en Mar\u00eda se regocijen todos los profetas puesto que en ella se han cumplido sus visiones, se han realizado sus profec\u00edas, se han confirmado sus or\u00e1culos. Que en Mar\u00eda se regocijen todos los patriarcas, porque ella ha recibido la bendici\u00f3n que les hab\u00eda sido prometida, ella que, en su hijo, las ha hecho perfectas&#8230; <\/p>\n<p>Mar\u00eda es el nuevo \u00e1rbol de la vida que da a los hombres, en lugar del fruto amargo atrapado por Eva, el fruto dulc\u00edsimo del que se alimenta el mundo entero.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Damasceno_monje_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Damasceno, monje y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda para la Natividad de la Virgen.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAhora hago el universo nuevo\u00bb (Ap 21,5).<\/p>\n<p> Hoy, el Creador de todas las cosas, el Verbo de Dios, ha hecho una obra nueva, salida del coraz\u00f3n del Padre para ser escrita, como con una ca\u00f1a, por el Esp\u00edritu que es la lengua de Dios&#8230; Hija sant\u00edsima de Joaqu\u00edn y Ana, que has escapado a las miradas de los Principados y de las Fuerzas y \u00abde las flechas incendiarias del Maligno\u00bb (Col 1,16; Ef 6,16), has vivido en la c\u00e1mara nupcial del Esp\u00edritu, y has sido guardada intacta para ser la esposa de Dios y Madre de Dios a trav\u00e9s de la naturaleza&#8230; Hija amada de Dios, honor de tus padres, generaciones y generaciones te llamaran bienaventurada, como con verdad lo has afirmado (Lc 1,48). \u00a1Digna hija de Dios, belleza de la naturaleza humana, rehabilitaci\u00f3n de Eva nuestra primera madre! Porque por tu nacimiento se ha levantado la que hab\u00eda ca\u00eddo&#8230; Si por la primera Eva \u00abentr\u00f3 el pecado en el mundo\u00bb (Sab 2,24; Rm 5,12), porque se puso al servicio de la serpiente, Mar\u00eda, que se hizo la servidora de la voluntad divina, enga\u00f1\u00f3 a la serpiente enga\u00f1osa e introdujo en el mundo la inmortalidad.<\/p>\n<p> T\u00fa eres m\u00e1s preciosa que toda la creaci\u00f3n, porque s\u00f3lo de ti comparti\u00f3 las primicias de nuestra humanidad. Su carne fue hecha de tu carne, su sangre de tu sangre; Dios se aliment\u00f3 de tu leche, y tus labios tocaron los labios de Dios&#8230; En la presciencia de tu dignidad, el Dios del universo te am\u00f3; tal como te am\u00f3, te predestin\u00f3 y \u00abal final de os tiempos\u00bb (1P 1,20) te llam\u00f3 a la existencia&#8230; <\/p>\n<p> Que Salom\u00f3n, el gran sabio, se calle; que ya no vuelva a decir:\u00abNo hay nada nuevo bajo el sol\u00bb (Eccl 1,9).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Epifanio_de_Salamina_obispo\">San Epifanio de Salamina, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-2\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda n\u00ba 5; PG 43, 491.494.502.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTe saludo, llena de gracia\u00bb (Lc 1,28).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hablar? \u00bfQu\u00e9 elogio podr\u00e9 yo hacer de la Virgen gloriosa y santa? Ella est\u00e1 por encima de todos los seres, exceptuando a Dios; es, por naturaleza, m\u00e1s bella que los querubines y todo el ej\u00e9rcito de los \u00e1ngeles. Ni la lengua del cielo, ni la de la tierra, ni incluso la de los \u00e1ngeles ser\u00eda suficiente para alabarla. \u00a1Bienaventurada Virgen, paloma pura, esposa celestial&#8230;, templo y trono de la divinidad! Tuyo es Cristo, sol resplandeciente en el cielo y sobre la tierra. T\u00fa eres la nube luminosa que hizo bajar a Cristo, \u00e9l, el rayo resplandeciente que ilumina al mundo.<\/p>\n<p>Al\u00e9grate, llena de gracia, puerta de los cielos; es de ti que habla el Cantar de los Cantares&#8230; cuando exclama: \u00abT\u00fa eres huerto cerrado, hermana m\u00eda, esposa m\u00eda, huerto cerrado, fuente sellada (4,12)&#8230; Santa Madre de Dios, cordera inmaculada, de ti ha nacido el Cordero, Cristo, el Verbo encarnado en ti&#8230; \u00a1Qu\u00e9 sorprendente maravilla en los cielos: una mujer, revestida de sol (Ap 12,1), llevando la luz en sus brazos!&#8230; Qu\u00e9 asombrosa maravilla en los cielos: el Se\u00f1or de los \u00e1ngeles hecho hijo de la Virgen. Los \u00e1ngeles acusaban a Eva; ahora llenan de gloria a Mar\u00eda porque ella ha levantado a Eva de su ca\u00edda y hace entrar en los cielos a Ad\u00e1n echado fuera del Para\u00edso&#8230;<\/p>\n<p>Es inmensa la gracia concedida a esta Virgen santa. Por eso Gabriel, le dirige primeramente este saludo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia\u00bb, resplandeciente como el cielo. \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia\u00bb, Virgen adornada con toda clase de virtudes&#8230; \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia\u00bb, t\u00fa sacias a los sedientos con la dulzura de la fuente eterna. Al\u00e9grate, santa Madre inmaculada; t\u00fa has engendrado a Cristo que te precede. Al\u00e9grate, p\u00farpura real; t\u00fa has revestido al rey de cielo y tierra. Al\u00e9grate, libro sellado; t\u00fa has dado al mundo poder leer al Verbo, el Hijo del Padre.<\/p>\n<h2><span id=\"Eadmer_monje_ingles\">Eadmer, monje ingl\u00e9s<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-3\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La Concepci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLlena de gracia\u00bb (Lc 1,28).<\/p>\n<p>Oh Mar\u00eda, Madre nuestra, el Se\u00f1or te hizo su madre \u00fanica, constituy\u00e9ndote tambi\u00e9n madre y soberana del universo. Por esto te form\u00f3 por obra de su Esp\u00edritu, desde el primer instante de tu concepci\u00f3n en el seno de tu madre. Madre nuestra, esto es lo que nos alegra hoy. Y te preguntamos, dulc\u00edsima Mar\u00eda, reina prudente y noble, \u00bfes posible colocarte al mismo nivel o por debajo de otras criaturas?<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol de la verdad afirma con certeza que todos los hombres pecaron en Adam (Rm 5,12)&#8230; Pero considerando la calidad eminente de la gracia divina que hay en ti, observo que est\u00e1s colocada de modo inestimable; a excepci\u00f3n de tu Hijo, est\u00e1s por encima de todo lo que ha sido hecho. Y concluyo que, en tu concepci\u00f3n, no debiste estar ligada a la misma ley de la naturaleza humana que otros seres humanos. Por la gracia eminente que te ha sido concedida, quedaste completamente  liberada de la amenaza de todo pecado. \u00a1Gracia singular y acci\u00f3n divina impenetrable a la inteligencia humana!<\/p>\n<p>S\u00f3lo el pecado puede alejar a los hombres de la paz de Dios. Para quitar este pecado, para devolver al g\u00e9nero humano la paz de Dios, el Hijo de Dios quiso hacerse hombre, pero de tal manera, que en \u00e9l nada participara de lo que separaba al hombre de Dios. Para realizar esto, conven\u00eda que su madre estuviera pura de todo pecado. Si no, \u00bfc\u00f3mo nuestra carne habr\u00eda podido unirse tan \u00edntimamente a la pureza suprema, y el hombre asumido en una unidad tan grande con Dios, que todo aquello que es de Dios pertenec\u00eda al hombre y todo lo que es del hombre pertenecer\u00eda a Dios?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Redemptoris_Mater\">Redemptoris Mater: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta Enc\u00edclica \u201cRedemptoris Mater\u201d, n. 7, 10.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAl\u00e9grate, llena de gracia\u00bb (Lc 1,28).<\/p>\n<p>\u201cBendito sea el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo, por cuanto nos ha eligi\u00f3 en \u00e9l antes de la fundaci\u00f3n del mundo.\u201d (Ef 1,3-4) La carta a los Efesios, hablando de la \u201criqueza de gracia\u201d con que el Padre nos ha bendecido (cf Ef 1,7) a\u00f1ade: \u201cEn \u00e9l tenemos por medio de su sangre la redenci\u00f3n\u201d. Seg\u00fan la doctrina formulada en los documentos solemnes de la Iglesia, esta \u201cgloria de la gracia\u201d se ha manifestado en la Madre de Dios por el hecho que ella ha sido \u201crescatada de manera sobre eminente\u201d. (Papa P\u00edo IX)<\/p>\n<p>En virtud de la riqueza de la gracia del Hijo Bienamado, en virtud de los m\u00e9ritos redentores de aquel que deb\u00eda ser su Hijo, Mar\u00eda fue preservada de la herencia del pecado original. As\u00ed, desde el primer momento de su concepci\u00f3n, es decir, desde su existencia, pertenece a Cristo, participa de la gracia salv\u00edfica y santificante y del amor que tiene su fuente en el \u201cHijo bienamado\u201d, en el Hijo del Padre eterno que, por la encarnaci\u00f3n, es su propio Hijo. Por esto, por el Esp\u00edritu en el orden de la gracia, es decir,  de la participaci\u00f3n en la naturaleza divina, Mar\u00eda recibe la vida de aquel al que ella misma, en el orden de la generaci\u00f3n terrena, da la vida como madre&#8230; Y porque Mar\u00eda recibe esta vida nueva en una plenitud que conviene al amor del Hijo hacia su Madre \u2013y pues a la dignidad de la maternidad divina- el \u00e1ngel de la Anunciaci\u00f3n la llama \u201cllena de gracia.&#8221;<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">490-493.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00a1Al\u00e9grate!, llena de gracia\u00bb (Lc 1,28).<\/p>\n<p>Para ser la Madre del Salvador, Mar\u00eda fue &#8220;dotada por Dios con dones a la medida de una misi\u00f3n tan importante&#8221; (Vaticano II LG 56). El \u00e1ngel Gabriel en el momento de la anunciaci\u00f3n la saluda como &#8220;llena de gracia&#8221;. En efecto, para poder dar el asentimiento libre de su fe al anuncio de su vocaci\u00f3n era preciso que ella estuviese totalmente conducida por la gracia de Dios.<\/p>\n<p>A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que Mar\u00eda &#8220;llena de gracia&#8221; por hab\u00eda sido redimida desde su concepci\u00f3n. Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, proclamado en 1854 por el Papa P\u00edo IX: \u00ab&#8230; la bienaventurada Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda la mancha de pecado original en el primer instante de su concepci\u00f3n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo Salvador del g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Esta &#8220;resplandeciente santidad del todo singular&#8221; de la que ella fue &#8220;enriquecida desde el primer instante de su concepci\u00f3n&#8221; (LG 56), le viene toda entera de Cristo: ella es &#8220;redimida de la manera m\u00e1s sublime en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de su Hijo&#8221; (LG 53). El Padre la ha &#8220;bendecido [&#8230;] con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo&#8221; (Ef 1, 3) m\u00e1s que a ninguna otra persona creada. \u00c9l la ha &#8220;elegido en \u00e9l antes de la creaci\u00f3n del mundo para ser santa e inmaculada en su presencia, en el amor&#8221; (cf. Ef 1, 4).<\/p>\n<p>Los Padres de la tradici\u00f3n oriental llaman a la Madre de Dios &#8220;la Toda Santa&#8221; (Panaghia), la celebran &#8220;como inmune de toda mancha de pecado y como plasmada y hecha una nueva criatura por el Esp\u00edritu Santo&#8221; (LG 56). Por la gracia de Dios, Mar\u00eda ha permanecido pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida.<\/p>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/03-25-anunciacion-del-senor-homilias\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>25 de Marzo &#8211; La Anunciaci\u00f3n del Se\u00f1or<\/b><\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/12-08_solemnidad-inmaculada-concepcion-de-maria\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>08 de Diciembre &#8211; La Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda<\/b><\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-b_semana-04_tiempo-adviento_dia-01-domingo\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>IV Domingo de Adviento (Ciclo B)<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 En el mes sexto, el \u00e1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar\u00eda. 28 El \u00e1ngel, entrando en su presencia, dijo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-1-26-38-la-anunciacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 1, 26-38: La Anunciaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41431","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41431"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41431\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}