{"id":41447,"date":"2016-10-07T23:33:06","date_gmt":"2016-10-08T04:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-3-1-6-predicacion-de-juan-el-bautista\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:06","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:06","slug":"lc-3-1-6-predicacion-de-juan-el-bautista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-3-1-6-predicacion-de-juan-el-bautista\/","title":{"rendered":"Lc 3, 1-6: Predicaci\u00f3n de Juan el Bautista"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> En el a\u00f1o decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Tracon\u00edtide, y Lisanio tetrarca de Abilene, <span class=\"versiculo\">2<\/span> bajo el sumo sacerdocio de An\u00e1s y Caif\u00e1s, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacar\u00edas, en el desierto. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Y recorri\u00f3 toda la comarca del Jord\u00e1n, predicando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados, <span class=\"versiculo\">4<\/span> como est\u00e1 escrito en el libro de los or\u00e1culos del profeta Isa\u00edas:<br \/>\n\u00abVoz del que grita en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, allanad sus senderos;<br \/> <span class=\"versiculo\">5<\/span> los valles ser\u00e1n rellenados, los montes y colinas ser\u00e1n rebajados; lo torcido ser\u00e1 enderezado, lo escabroso ser\u00e1 camino llano.<br \/> <span class=\"versiculo\">6<\/span> Y toda carne ver\u00e1 la salvaci\u00f3n de Dios\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Origenes_presbitero\">Or\u00edgenes, presb\u00edtero<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre San Lucas, n\u00ba 22, 1-4.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPreparad el camino del Se\u00f1or\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose a Juan vemos escrito: \u00abUna voz grita en el desierto. Preparad el camino del Se\u00f1or, allanad sus senderos\u00bb. Pero lo que sigue concierne \u00fanicamente al Se\u00f1or, nuestro Salvador. Porque no es Juan quien \u00abha elevado los valles\u00bb, sino el Se\u00f1or, nuestro Salvador. Que cada uno consideres qu\u00e9 era antes de tener fe: constatar\u00e1 que era un valle profundo, que descend\u00eda y se precipitaba hacia el abismo. Pero el Se\u00f1or Jes\u00fas vino y ha enviado al Esp\u00edritu Santo en su lugar; entonces \u00abtodo valle ha sido elevado\u00bb. Ha sido elevado con las buenas obras y los frutos del Esp\u00edritu Santo. La caridad no deja que subsista en ti el valle, y si posees la paz, la paciencia y la bondad, no tan s\u00f3lo dejar\u00e1s de ser valle sino que empezar\u00e1s a ser monta\u00f1a de Dios&#8230;<\/p>\n<p>\u00abLos montes y las colinas se abajar\u00e1n.\u00bb En estas monta\u00f1as y estas colinas abajadas, se pueden ver las fuerzas del enemigo que se levantaban contra los hombres. En efecto, para que los valles de los cuales estamos hablando sean elevados, las fuerzas enemigas, monta\u00f1as y colinas, deber\u00e1n ser abajadas.<\/p>\n<p>Pero veamos si la profec\u00eda siguiente que se refiere a la venida de Cristo, se ha cumplido. De hecho, el texto prosigue: \u00abtodo lo torcido se enderezar\u00e1\u00bb. Cada uno de nosotros estaba torcido \u2013por lo menos si se trata de lo que era en otro tiempo y no de lo que todav\u00eda hoy somos- y la venida de Cristo, que se ha realizado en nuestras almas, ha enderezado todo lo que estaba torcido&#8230; Oremos para que cada d\u00eda se cumpla  su venida en nosotros y podamos decir: \u00abVivo, pero ya no vivo yo, es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb (Gal 2,20).<\/p>\n<p>Juan Bautista dec\u00eda: \u00abTodo valle ser\u00e1 rellenado\u00bb (Lc 3,5), pero no es Juan quien llen\u00f3 todo valle; es el Se\u00f1or nuestro Salvador&#8230; \u00abTodo lo torcido se enderezar\u00e1&#8230; Cada uno de nosotros estaba torcido&#8230; y es la venida de Cristo que ha llegado hasta nuestra alma la que ha enderezado todo lo que estaba torcido&#8230; Nada hab\u00eda m\u00e1s impracticable que vosotros. Mirad bien los deseos tortuosos de otro tiempo, vuestros arrebatos y vuestras inclinaciones malas \u2013 y si, no obstante, han desaparecido: comprender\u00e9is que no hab\u00eda nada tan impracticable como vosotros o, seg\u00fan una f\u00f3rmula m\u00e1s expresiva, nada hab\u00eda m\u00e1s \u00e1spero. \u00c1spera era vuestra conducta, vuestras palabras y vuestras obras eran \u00e1speras.<\/p>\n<p>Pero mi Se\u00f1or Jes\u00fas vino y aplan\u00f3 vuestras rugosidades, cambi\u00f3 todo ese caos en caminos unidos para hacer en vosotros un camino sin tropiezos, sino bien unido y muy limpio para que Dios Padre pueda caminar en vosotros, y Cristo Se\u00f1or haga en vosotros su morada y pueda decir: \u00abMi Padre y yo vendremos y haremos morada en \u00e9l\u00bb (Jn 14,23).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n del 20 de diciembre de 1620. IX, 442.444<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPreparad los caminos&#8230;\u00bb (Lc 3,4).<\/p>\n<p>Preparad los caminos, allanad las sendas. Aunque estas palabras fueron pronunciadas con ocasi\u00f3n de que Ciro el Grande iba a dejar volver a los israelitas de la cautividad a la tierra prometida, sin duda el profeta Isa\u00edas ten\u00eda la intenci\u00f3n de hablar de la venida de nuestro Se\u00f1or. Por eso San Juan, al predicar la penitencia y anunciar al pueblo de Dios que el Salvador estaba ya pr\u00f3ximo, se sirve de las mismas palabras del profeta y dice: \u201cYo soy la voz del que clama en el desierto: allanad los caminos del Se\u00f1or, porque el Se\u00f1or est\u00e1 ya cerca.\u201d \u00bfY qu\u00e9 tendremos que hacer para preparar su venida? San Juan nos lo ense\u00f1a en sus predicaciones al decir: \u201chaced penitencia, porque el Se\u00f1or est\u00e1 ya pr\u00f3ximo.\u201d Y ciertamente, la mejor disposici\u00f3n para la venida del Salvador es hacer penitencia; todos tenemos que pasar por ah\u00ed. Y como todos somos pecadores, todos tenemos necesidad de penitencia. Pero decir esto, es decir algo muy vago y general, as\u00ed que vamos a tratar de algunas particularidades. <\/p>\n<p>San Juan indica en su Evangelio: \u201cAllanad los caminos del Se\u00f1or, rellenad los valles, abajad los montes y colinas.\u201d Hay tantos montes&#8230; tantos valles&#8230; tantas tortuosidades&#8230; Para enderezar todo eso, no hay otro medio que la penitencia. <\/p>\n<p>Los valles que San Juan quiere que se rellenen no son sino el temor, el cual, cuando es muy grande, lleva al des\u00e1nimo. Rellenad los valles, es decir, llenad vuestros corazones de confianza y de esperanza porque la salvaci\u00f3n est\u00e1 cerca. \u00c9sos son los barrancos y los valles que hay que rellenar para la venida de nuestro Se\u00f1or. <\/p>\n<p>El temor y la esperanza nunca deben estar el uno sin el otro, ya que si el temor no va acompa\u00f1ado de esperanza ya no es temor sino desesperaci\u00f3n; y la esperanza sin el temor es presunci\u00f3n. <\/p>\n<p>Por tanto, hay que rellenar esos valles que el espanto ha excavado y que provienen del conocimiento de nuestras faltas; os digo que hay que rellenarlos de confianza en Dios.<\/p>\n<p>\u201cQue las colinas sean rebajadas&#8230;\u201d Lc 3,5 <\/p>\n<p>\u201cRebajad, dice San Juan, los montes y colinas y monta\u00f1as.\u201d \u00bfQu\u00e9 montes son \u00e9stos? La presunci\u00f3n y el orgullo, que son un gran impedimento para la venida de nuestro <\/p>\n<p>Se\u00f1or. Porque \u00c9l acostumbra a humillar y rebajar a los soberbios, y penetra hasta el fondo del coraz\u00f3n para descubrir el orgullo que all\u00ed esconde. <\/p>\n<p>Ante \u00c9l, nada vale decir: soy Obispo, soy Sacerdote, soy Religiosa&#8230; Todo eso est\u00e1 muy bien, pero: si eres Obispo, \u00bfc\u00f3mo te comportas en tu cargo? \u00bfcu\u00e1l es tu vida? \u00bfes conforme a esa vocaci\u00f3n? \u00bfno est\u00e1s lleno de soberbia, de presunci\u00f3n como el fariseo del que habla la par\u00e1bola en el Evangelio? \u00bfo quiz\u00e1 te pareces al publicano? <\/p>\n<p>El fariseo era una monta\u00f1a de orgullo, ten\u00eda algunas virtudes aparentes, de las que presum\u00eda y se gloriaba. Y dec\u00eda con seguridad: \u201cSe\u00f1or, te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres: pago el diezmo, ayuno&#8230;\u201d y otras cosas parecidas que \u00e9l alegaba. Pero Dios, al ver su orgullo, lo rechaz\u00f3. <\/p>\n<p>Y el pobre publicano, que ante el mundo era una monta\u00f1a alta y abrupta, fue rebajado y allanado ante la divina Majestad cuando vino al templo; porque \u201cno osaba levantar los ojos para mirar al cielo\u201d a causa de sus grandes pecados y se qued\u00f3 a la puerta con un coraz\u00f3n contrito y humillado. Y por ello fue digno de encontrar gracia ante Dios. <\/p>\n<p>Tengo m\u00e1s cosas que decir a este respecto, pero me contento con lo que os he dicho, que es bastante por esta vez.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Taumaturgo_obispo\">San Gregorio Taumaturgo, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-2\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda (atribuida) sobre la santa Teofan\u00eda, 4: PG 10, 1181.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abNo soy digno de desatarle las sandalias\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p>[Jes\u00fas fue a Juan para que lo bautizara. Juan dijo: \u00a1soy yo quien tengo que ser bautizado por ti! (Mt 3,3.14).] En tu presencia, Se\u00f1or, no me puedo callar, porque \u00abyo soy la voz, y la voz del que clama en el desierto: preparad el camino del Se\u00f1or. Soy yo el que necesita que t\u00fa me bautices, \u00bfy t\u00fa vienes a m\u00ed?\u00bb (Mt 3,3.14).<\/p>\n<p>En el principio exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios y el Verbo era Dios (Juan 1,1) ; eres el reflejo resplandeciente de la gloria del Padre, la expresi\u00f3n perfecta del Padre(He 1,3); eres la verdadera luz que ilumina el mundo(Jn 1,9); t\u00fa que aunque estabas en el mundo, viniste donde ya estabas; t\u00fa que te hiciste carne, pero que habitas en nosotros(Jn 1,14; 14,23) y que te mostraste a tus siervos en condici\u00f3n de siervo(Fil 2,7); t\u00fa que uniste la tierra y el cielo con tu santo nombre como puente; \u00bfEres t\u00fa quien vienes a mi?\u00bfT\u00fa que eres tan poderoso en comparaci\u00f3n a mi pobreza? El rey hacia el servidor, el Se\u00f1or hacia el servidor&#8230;<\/p>\n<p>&#8220;Yo s\u00e9 cu\u00e1l es el abismo entre la tierra y el Creador\u00bb. Cu\u00e1l la diferencia entre el barro de la tierra y el que la ha modelado (Gen 2,7). Yo s\u00e9 que t\u00fa eres el sol de justicia mayor que yo, que soy la l\u00e1mpara de tu gracia (Mt 3,20 y Jn 5,35). Y mientras est\u00e1s cubierto por la nube de tu cuerpo puro, yo, sin embargo, reconozco mi condici\u00f3n de siervo, que proclama tu gloria. &#8220;Yo no soy digno de desatar la correa de tus sandalias.&#8221; \u00bfY c\u00f3mo me atrevo a tocar tu cabeza? C\u00f3mo extender\u00e9 la mano sobre ti, \u00bbque has extendido los cielos como una tienda de campa\u00f1a&#8221; y que has afianzado \u00ablas aguas sobre la tierra&#8221; (Sal 103,2, 135,6) &#8230; \u00bfQu\u00e9 oraci\u00f3n voy a hacer sobre ti, que acoges las oraciones de aquellos que te ignoran?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Alejandria_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Cirilo de Alejandr\u00eda, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-3\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sobre Isa\u00edas, III, 3.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPreparad el camino del Se\u00f1or\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p><p>\u00ab\u00a1El desierto y el yermo se regocijar\u00e1n, se alegrar\u00e1n el p\u00e1ramo y la estepa, florecer\u00e1n como flor de narciso!\u00bb (Is 35,1). Esa que la Escritura inspirada llama, generalmente, desierta y est\u00e9ril, es la Iglesia venida del paganismo. Exist\u00eda anta\u00f1o, entre los pueblos, pero no hab\u00eda recibido del cielo a su Esposo m\u00edstico, quiero decir a Cristo&#8230; Mas, Cristo vino a ella: su fe le cautiv\u00f3 y la enriqueci\u00f3 con el agua divina que fluye de \u00e9l; fluye porque \u00e9l es \u00abfuente de vida, torrente de delicias\u00bb (Sl 35,10.9)&#8230; Desde entonces, por su presencia, la Iglesia ha dejado de ser est\u00e9ril y desierta; ha encontrado a su Esposo, y ha dado al mundo innumerables hijos, se ha cubierto de flores m\u00edsticas&#8230;<\/p>\n<p>Isa\u00edas contin\u00faa: \u00abLo cruzar\u00e1 una calzada pura que llamar\u00e1n V\u00eda Sacra\u00bb (v.8). La calzada pura es la fuerza del Evangelio penetrando la vida o, dicho con otras palabras, es la purificaci\u00f3n del Esp\u00edritu. Porque el Esp\u00edritu borra la mancha impresa en el alma humana, la libera del pecado y la hace superar toda suciedad. Esta calzada es llamada, con raz\u00f3n, santa y pura; es inaccesible a cualquiera que no est\u00e9 purificado. En efecto, nadie puede vivir seg\u00fan el Evangelio si primeramente no ha sido purificado por el santo bautismo; nadie, pues, puede llegar a \u00e9l sin la fe&#8230; <\/p>\n<p>S\u00f3lo los que han sido liberados de la tiran\u00eda del demonio podr\u00e1n llevar la vida gloriosa que el profeta da a entender con estas im\u00e1genes: \u00abNo habr\u00e1 all\u00ed leones, ni se acercar\u00e1n las bestias feroces\u00bb (v.9), all\u00ed, en esta calzada pura. En efecto, anta\u00f1o, el diablo, este inventor del pecado, como bestia feroz atacaba, con los esp\u00edritus malos, a los habitantes de la tierra. Pero fue reducido a la nada por Cristo, echado lejos del reba\u00f1o de creyentes, despojado de la dominaci\u00f3n que sobre ellos ejerc\u00eda. Por eso, rescatados por Cristo y unidos en la fe, caminar\u00e1n con un solo coraz\u00f3n sobre esta calzada pura (v.9). Abandonando sus antiguos caminos \u00abvolver\u00e1n para llegar a Si\u00f3n\u00bb, es decir, a la Iglesia, \u00abcon gozo y alegr\u00eda sin fin\u00bb (v.10) tanto sobre la tierra, como en los cielos, y dar\u00e1n gloria a Dios, su Salvador.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny_abad\">Beato Guerrico de Igny, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon-2\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">5\u00ba serm\u00f3n para el Adviento.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abUna voz grita en el desierto: &#8216;Preparad el camino del Se\u00f1or&#8217;\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p><p>\u00abPreparad el camino del Se\u00f1or\u00bb. Hermanos, el camino del Se\u00f1or que \u00e9l nos ha dicho prepar\u00e1semos, se prepara caminando, es prepar\u00e1ndolo que se camina. Incluso aunque est\u00e9is muy adelantados en este camino os queda siempre algo que preparar, a fin de que en el punto en que hab\u00e9is llegado, tend\u00e1is siempre a ir m\u00e1s adelante. He aqu\u00ed que, a cada paso que hac\u00e9is, el Se\u00f1or para quien prepar\u00e1is el camino, viene a vuestro encuentro, un encuentro siempre nuevo, siempre m\u00e1s grande. Es, pues, con raz\u00f3n que el justo ora as\u00ed: \u00abEns\u00e9\u00f1ame, Se\u00f1or, el camino de tus preceptos, yo lo quiero seguir puntualmente\u00bb (Sl 118, 33). Es posible que se le llame \u00abcamino eterno\u00bb porque la Providencia ha previsto el camino para cada uno y le ha fijado un t\u00e9rmino, pero la bondad de aqu\u00e9l hacia el cual avanz\u00e1is no tiene l\u00edmite. Por eso el viajero prudente y decidido, al llegar siempre dir\u00e1 que no ha hecho m\u00e1s que comenzar; olvidar\u00e1 lo que queda detr\u00e1s de \u00e9l par poder decirse cada d\u00eda: \u00abAhora comienzo\u00bb (Flp 3,13; Sl 76,11 Vulg)&#8230;<\/p>\n<p>Pero nosotros que estamos hablando de progreso en este camino, \u00a1quiera el cielo que, por lo menos, hayamos comenzado! Me parece que, cualquiera que se pone en ruta est\u00e1 ya en el buen camino: tan s\u00f3lo es necesario que lo haya comenzado verdaderamente, que haya \u00abencontrado el camino de la ciudad habitada\u00bb, tal como dice el salmo (106,4). Porque \u00abson muy pocos los que lo encuentran\u00bb dice la misma Verdad (Mt 7,14). Son numerosos los que \u00abvagan por las soledades\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Y t\u00fa, Se\u00f1or, nos has preparado un camino, y s\u00f3lo tenemos que consentir y comprometernos en \u00e9l. Nos has ense\u00f1ado el camino de tu voluntad dici\u00e9ndonos: \u00abEste es el camino, seguidlo sin extraviaros ni a derecha ni a izquierda\u00bb (Is 30,21). Es el camino que el profeta hab\u00eda prometido: \u00abHabr\u00e1 all\u00ed una senda y un camino, no pasar\u00e1 el impuro por ella, ni los necios por ella vagar\u00e1n\u00bb (Is 35,8). Yo era joven, ahora ya soy viejo (Sl 36, 25) y, y si tengo buena memoria nunca he visto a un insensato extraviarse en tu camino; he visto apenas a algunos prudentes que lo han podido seguir hasta el final.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_papa_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-4\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre el Evangelio, n\u00ba 20.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPreparad el camino del Se\u00f1or, allanad sus senderos\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p><p>Es evidente para cualquier lector que Juan no solamente predic\u00f3, sino que confiri\u00f3 un bautismo de penitencia. Sin embargo, no pudo dar un bautismo que perdonara los pecados, porque la remisi\u00f3n de los pecados se nos concede solamente en el bautismo de Cristo. Es por eso que el evangelista dice que \u201cpredicaba un bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados\u201d (Lc 3,3); no pudiendo dar \u00e9l mismo el bautismo que perdonar\u00eda los pecados, anunciaba al que iba a venir. De la misma manera que con la palabra de su predicaci\u00f3n era el precursor de la Palabra del Padre hecha carne, as\u00ed su bautismo\u2026 preced\u00eda, como sombra de la verdad, al del Se\u00f1or (Col 2,17).<\/p>\n<p>Este mismo Juan, preguntado sobre qui\u00e9n era \u00e9l, respondi\u00f3: \u201cYo soy la voz que grita en el desierto\u201d (Jn 1,23; Is 40,3). El profeta Isa\u00edas lo hab\u00eda llamado \u201cvoz\u201d porque preced\u00eda a la Palabra. Lo que \u00e9l gritaba nos lo dice seguidamente: \u201cPreparad los caminos del Se\u00f1or, allanad sus senderos\u201d. El que predica la fe recta y las buenas obras \u00bfqu\u00e9 hace si no es preparar el camino en los corazones de los oyentes para el Se\u00f1or que viene? As\u00ed la gracia todopoderosa podr\u00e1 penetrar en los corazones, la luz de la verdad iluminarlos\u2026<\/p>\n<p>San Lucas a\u00f1ade: \u201cLos valles se elevar\u00e1n, las monta\u00f1as y las colinas se allanar\u00e1n\u201d. \u00bfQu\u00e9 es lo que aqu\u00ed quiere decir con \u201clos valles\u201d sino los humildes, y con \u201clos montes y colinas\u201d sino los orgullosos? con la venida del Redentor\u2026, seg\u00fan su misma palabra \u201cel que se enaltece ser\u00e1 humillado  y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u201d(Lc 14,11)\u2026 Por su fe en el \u201cuno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jes\u00fas\u201d(1Tm 2,5), los que creen en \u00e9l reciben la plenitud de la gracia, mientras que los que rechazan creer en \u00e9l son allanados en su orgullo. Todo valle se elevar\u00e1, porque los corazones humildes acogen la palabra de la santa doctrina, y se llenar\u00e1n de la gracia de las virtudes, seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cDe los manantiales sacas los r\u00edos para que fluyan entre los montes\u201d (Sal 103, 10).<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Lumen_fidei\">Lumen fidei: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta Enc\u00edclica Lumen fidei, nn. 20-21.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00c9l os bautizar\u00e1 con el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Lc 3,).<\/p>\n<p><p>La nueva l\u00f3gica de la fe est\u00e1 centrada en Cristo. La fe en Cristo nos salva porque en \u00e9l la vida se abre radicalmente a un Amor que nos precede y nos transforma desde dentro, que obra en nosotros y con nosotros\u2026 Cristo ha bajado a la tierra y ha resucitado de entre los muertos; con su encarnaci\u00f3n y resurrecci\u00f3n, el Hijo de Dios ha abrazado todo el camino del hombre y habita en nuestros corazones mediante el Esp\u00edritu santo. La fe sabe que Dios se ha hecho muy cercano a nosotros, que Cristo se nos ha dado como un gran don que nos transforma interiormente, que habita en nosotros, y as\u00ed nos da la luz que ilumina el origen y el final de la vida, el arco completo del camino humano.<\/p>\n<p>As\u00ed podemos entender la novedad que aporta la fe. El creyente es transformado por el Amor, al que se abre por la fe, y al abrirse a este Amor que se le ofrece, su existencia se dilata m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. Por eso, san Pablo puede afirmar: \u201cNo soy yo el que vive, es Cristo quien vive en m\u00ed\u201d (Ga 2,20), y exhortar: \u201cQue Cristo habite por la fe en vuestros corazones\u201d (Ef 3,17). En la fe, el \u201cyo\u201d del creyente se ensancha para ser habitado por Otro, para vivir en Otro, y as\u00ed su vida se hace m\u00e1s grande en el Amor. En esto consiste la acci\u00f3n propia del Esp\u00edritu Santo. El cristiano puede tener los ojos de Jes\u00fas, sus sentimientos, su condici\u00f3n filial, porque se le hace part\u00edcipe de su Amor, que es el Esp\u00edritu. Y en este Amor se recibe en cierto modo la visi\u00f3n propia de Jes\u00fas. Sin esta conformaci\u00f3n en el Amor, sin la presencia del Esp\u00edritu que lo infunde en nuestros corazones (cf. Rm 5,5), es imposible confesar a Jes\u00fas como Se\u00f1or (cf. 1 Co 12,3).<\/p>\n<h2><span id=\"Concilio_Vaticano_II\">Concilio Vaticano II<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Constitucion_GS_Tierra_nueva_y_cielo_nuevo\">Constituci\u00f3n (GS): Tierra nueva y cielo nuevo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">n. 39.<\/p>\n<p>39. Ignoramos el tiempo en que se har\u00e1 la consumaci\u00f3n de la tierra y de la humanidad. Tampoco conocemos de qu\u00e9 manera se transformar\u00e1 el universo. La figura de este mundo, afeada por el pecado, pasa, pero Dios nos ense\u00f1a que nos prepara una nueva morada y una nueva tierra donde habita la justicia, y cuya bienaventuranza es capaz de saciar y rebasar todos los anhelos de paz que surgen en el coraz\u00f3n humano. Entonces, vencida la muerte, los hijos de Dios resucitar\u00e1n en Cristo, y lo que fue sembrado bajo el signo de la debilidad y de la corrupci\u00f3n, se revestir\u00e1 de incorruptibilidad, y, permaneciendo la caridad y sus obras, se ver\u00e1n libres de la servidumbre de la vanidad todas las criaturas, que Dios cre\u00f3 pensando en el hombre.<\/p>\n<p>Se nos advierte que de nada le sirve al hombre ganar todo el mundo si se pierde a s\u00ed mismo. No obstante, la espera de una tierra nueva no debe amortiguar, sino m\u00e1s bien aliviar, la preocupaci\u00f3n de perfeccionar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva familia humana, el cual puede de alguna manera anticipar un vislumbre del siglo nuevo. Por ello, aunque hay que distinguir cuidadosamente progreso temporal y crecimiento del reino de Cristo, sin embargo, el primero, en cuanto puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa en gran medida al reino de Dios.<\/p>\n<p>Pues los bienes de la dignidad humana, la uni\u00f3n fraterna y la libertad; en una palabra, todos los frutos excelentes de la naturaleza y de nuestro esfuerzo, despu\u00e9s de haberlos propagado por la tierra en el Esp\u00edritu del Se\u00f1or y de acuerdo con su mandato, volveremos a encontrarlos limpios de toda mancha, iluminados y transfigurados, cuando Cristo entregue al Padre el reino eterno y universal: &#8220;reino de verdad y de vida; reino de santidad y gracia; reino de justicia, de amor y de paz&#8221;. El reino est\u00e1 ya misteriosamente presente en nuestra tierra; cuando venga el Se\u00f1or, se consumar\u00e1 su perfecci\u00f3n.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Alberto_Benito\">Alberto Benito<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Dabar_1988\">Dabar 1988<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Dabar 1988, 2.<\/p>\n<p class=\"st1\">Texto.<\/p>\n<p>Dos frases articulan el texto: vino la palabra de Dios sobre Juan (v. 2). Juan recorri\u00f3 toda la comarca del Jord\u00e1n (v. 3.).<\/p>\n<p>La primera frase reproduce la f\u00f3rmula del Antiguo Testamento para el llamamiento a ser profeta. Este llamamiento lo sit\u00faa en un marco ambiental relacionado con la historia de Roma, de Palestina y de las zonas lim\u00edtrofes a \u00e9sta. El autor no busca datar con exactitud; simplemente se\u00f1ala un marco hist\u00f3rico internacional y no exclusivamente jud\u00edo. Sit\u00faa a su vez en el desierto el llamamiento prof\u00e9tico de Juan. Por el contexto de este desierto no puede ser otro que el de Judea, es decir, toda la franja este de Judea hasta el r\u00edo Jord\u00e1n, zona en la que tambi\u00e9n viv\u00eda durante este per\u00edodo la comunidad esenia de Qumr\u00e1n.<\/p>\n<p>La segunda frase formula la actividad del profeta, caracteriz\u00e1ndola como proclamaci\u00f3n de un bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados. La formulaci\u00f3n escueta y concisa puede dar lugar a equ\u00edvocos. Su sentido parece ser el siguiente: Juan proclama que el perd\u00f3n del pecado por parte de Dios est\u00e1 vinculado a una abluci\u00f3n ritual acompa\u00f1ada de un cambio de mentalidad y de una reforma de vida.<\/p>\n<p>Esta actividad del profeta Juan est\u00e1 vista a la luz del texto de Isa\u00edas 40, 3-5. Lucas interpreta la actividad de Juan como un cumplimiento de este texto. Tambi\u00e9n la comunidad esenia de Qumr\u00e1n acud\u00eda a este texto de Isa\u00edas para dar raz\u00f3n de su vida en el desierto como preparaci\u00f3n del camino para el se\u00f1or. S\u00f3lo que el modo de preparar ese camino lo entend\u00eda de manera diferente a Juan. Mientras que los esenios hac\u00edan consistir la preparaci\u00f3n en el estudio de la Ley y en su estricta observancia, el profeta Juan la hac\u00eda consistir en un cambio de mentalidad y de vida expresado en el bautismo.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n importante rese\u00f1ar que Lucas prolonga la cita de Isa\u00edas hasta incluir la proyecci\u00f3n universal de la salvaci\u00f3n: Todos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios. Mateo y Marcos, en cambio, que tambi\u00e9n citan este texto de Isa\u00edas, lo hacen fij\u00e1ndose s\u00f3lo en el aspecto de preparaci\u00f3n del camino y no en el de dimensi\u00f3n universal (ve\u00e1nse los paralelos en Mt. 3, 3 y Mc. 1, 3).<\/p>\n<p>Como rasgos t\u00edpicos de Lucas en este texto destacan, pues, los tres siguientes: enmarcaci\u00f3n dentro de la historia contempor\u00e1nea, presentaci\u00f3n de Juan como profeta y perspectiva universal.<\/p>\n<p class=\"st1\">Comentario.<\/p>\n<p>Lucas nos sit\u00faa ante un profeta. Profeta no se es por predecir el futuro, sino por interpretar la historia contempor\u00e1nea desde la perspectiva de Dios.<\/p>\n<p>Esta interpretaci\u00f3n rompe por fuerza con moldes, esquemas y h\u00e1bitos religiosos. Lucas nos presenta a Juan rompiendo con la comunidad religiosa de Qumr\u00e1n , en la que probablemente vivi\u00f3.<\/p>\n<p>El profeta arremete contra la sociedad civil s\u00f3lo si \u00e9sta hace gala de confesionalidad religiosa. Lo caracter\u00edstico del profeta es arremeter contra la sociedad religiosa.<\/p>\n<p>Lo que el profeta pide a la sociedad religiosa es un cambio de mentalidad y de comportamiento. S\u00f3lo a partir de un cambio as\u00ed es como todos podr\u00e1n ver la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>La presencia de Dios en nuestro mundo depende de la credibilidad que ofrezca la Iglesia. Luego si decimos que Dios no se nota mucho en nuestro mundo, habremos de concluir que la Iglesia no ofrece mucha credibilidad. \u00a1Habr\u00e1, pues, que cambiar de imagen, es decir, de mentalidad y de comportamientos<\/p>\n<h3><span id=\"Dabar_1994\">Dabar 1994<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Dabar 1994, 2.<\/p>\n<p class=\"st1\">Texto.<\/p>\n<p>Se abre con un solemne per\u00edodo literario, estil\u00edsticamente bien elaborado en la versi\u00f3n original griega. El per\u00edodo indica con suficiente claridad que el movimiento narrativo empieza algo nuevo, y el lector as\u00ed lo percibe.<\/p>\n<p>Un s\u00e9xtuple sincronismo relaciona la llamada y la actuaci\u00f3n de Juan con la historia contempor\u00e1nea, tanto de Roma como de Israel. No se puede interpretar como una dataci\u00f3n exacta de la aparici\u00f3n de Juan. Lo que pretende es, m\u00e1s bien, ofrecer un marco ambiental, hist\u00f3rica y literariamente solemne, y resaltar as\u00ed la importancia del momento.<\/p>\n<p>El per\u00edodo literario formado por los dos primeros vers\u00edculos culmina con la llamada de Juan, formulada en el m\u00e1s puro estilo de los viejos libros prof\u00e9ticos del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>Lucas presenta la llamada de Juan seg\u00fan el modelo de los profetas del Antiguo Testamento. M\u00e1s adelante escribir\u00e1 lo siguiente:la ley y los profetas hasta Juan (Lc. 16,16).<\/p>\n<p>Juan es para Lucas el \u00faltimo profeta, que marca la transici\u00f3n a un tiempo nuevo, el de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El pleno de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica, es decir, Mateo, Marcos, Lucas y Juan, coinciden en explicar la actuaci\u00f3n de Juan a la luz del cap\u00edtulo 40 de Isa\u00edas. Pero mientras Mateo, Marcos y Juan s\u00f3lo citan el vers\u00edculo 3 de ese cap\u00edtulo, Lucas es el \u00fanico evangelista que prolonga la cita hasta incluir el v. 5, que habla de la oferta de la salvaci\u00f3n para todos: todos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n de Juan se localiza en la depresi\u00f3n geogr\u00e1fica del r\u00edo Jord\u00e1n en su desembocadura en el mar Muerto. En la traducci\u00f3n lit\u00fargica a esa actuaci\u00f3n se la califica de predicaci\u00f3n. El texto original habla m\u00e1s bien de proclamaci\u00f3n, es decir, de publicaci\u00f3n solemne de una noticia que debe ser conocida. La proclamaci\u00f3n equivale al bando, es decir, a algo que se hace saber de parte de un superior. Por su misma naturaleza, la proclamaci\u00f3n debe tender a la brevedad, si quiere ser efectiva. La proclamaci\u00f3n de Juan tiene todas estas caracter\u00edsticas. Su formulaci\u00f3n se encuentra en el v. 3: bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados. El sentido de la apretada expresi\u00f3n bautismo de conversi\u00f3n lo ilumina el siguiente texto del historiador jud\u00edo del s. I de nuestra era -FlavioJosefo: \u00abHerodes hab\u00eda hecho asesinar a este hombre bueno (Juan), que exhortaba a los jud\u00edos a llevar una vida honrada, trat\u00e1ndose con justicia unos con otros, someti\u00e9ndose religiosamente a Dios y participando en un bautismo. De hecho, el propio Juan estaba convencido de que esa abluci\u00f3n no ser\u00eda aceptable como perd\u00f3n de los pecados, sino que se quedar\u00eda en una mera purificaci\u00f3n temporal, si antes no se limpiaba el esp\u00edritu mediante una conducta honrada\u00bb (Antig\u00fcedades jud\u00edas).<\/p>\n<p class=\"st1\">Comentario.<\/p>\n<p>Hay en el texto de hoy una din\u00e1mica que no se deber\u00eda dejar pasar por alto: convertirse para que la salvaci\u00f3n ofrecida por Dios pueda llegar a todos. La conversi\u00f3n obedece, pues, a una doble exigencia: la que dimana del propio individuo pecador, y la que dimana del otro, que sin mi conversi\u00f3n se va a quedar sin saber que Dios tiene una oferta de Salvaci\u00f3n para \u00e9l. Ser\u00eda triste y tr\u00e1gico que, en un momento en el que cada vez hay menos salvaciones, dejara de percibirse la \u00fanica que es realmente acreedora al nombre de salvaci\u00f3n: la que proviene de Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Revista_Eucaristia_1988\">Revista Eucarist\u00eda (1988)<\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">Eucarist\u00eda 1988,7.<\/p>\n<p>El evangelio, en sentido estricto, comienza a partir del bautismo de Jes\u00fas en el Jord\u00e1n.<\/p>\n<p>Marcos y Juan inician su relato a partir de la predicaci\u00f3n del bautista, delimitando as\u00ed y describiendo la situaci\u00f3n en la que Jes\u00fas aparece en Galilea anunciando el reinado de Dios. Por su parte, Lucas, que nos habla a modo de preludio de la infancia de Jes\u00fas, consciente de la importancia de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, sit\u00faa solemnemente la predicaci\u00f3n de Juan en el contexto de la historia universal. De esa manera asume tambi\u00e9n el mismo criterio de los otros evangelistas para determinar el evangelio en sentido propio.<\/p>\n<p>Con la expresi\u00f3n, &#8220;vino la palabra&#8221;, frecuente en los libros prof\u00e9ticos (cf. Jr 1,2; Zac 1, 1; Miq 1, 1), se quiere destacar la soberan\u00eda de la palabra de Dios, su fuerza y su car\u00e1cter de acontecimiento. Cuando Dios habla, hace historia. Con la venida de la palabra de Dios sobre el bautista, el precursor, se abre al espacio en el que va a culminar la historia de salvaci\u00f3n de Dios en Jesucristo.<\/p>\n<p>Pero la historia de la salvaci\u00f3n, que es siempre la historia del di\u00e1logo de Dios con su pueblo, no acontece sin la conversi\u00f3n de este pueblo. De ah\u00ed la llamada que hace Juan a la penitencia. Juan predica una penitencia que es cambio hacia el futuro de Dios, que es salida al encuentro del que viene. Lucas ha visto en el bautista el mensajero anunciado por Malaqu\u00edas (3,1), pero ha resumido su mensaje con palabras tomadas del 2\u00ba. Isa\u00edas (4, 3-5).<\/p>\n<p>Dado que el autor escribe su evangelio para los gentiles y el inter\u00e9s que tiene de mostrarles su car\u00e1cter universalista, a diferencia de Marcos, ampl\u00eda la cita de Isa\u00edas para decirnos que &#8220;todos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios&#8221;. Sabido es que Isa\u00edas se refiere a la manifestaci\u00f3n salvadora de Dios ante todo el mundo y en favor del mundo entero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 En el a\u00f1o decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Tracon\u00edtide, y Lisanio tetrarca de Abilene, 2 bajo el sumo sacerdocio de An\u00e1s y Caif\u00e1s, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacar\u00edas, en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-3-1-6-predicacion-de-juan-el-bautista\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 3, 1-6: Predicaci\u00f3n de Juan el Bautista\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41447\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}