{"id":41455,"date":"2016-10-07T23:33:23","date_gmt":"2016-10-08T04:33:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-4-24-30-nadie-es-profeta-en-su-tierra\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:23","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:23","slug":"lc-4-24-30-nadie-es-profeta-en-su-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-4-24-30-nadie-es-profeta-en-su-tierra\/","title":{"rendered":"Lc 4, 24-30: Nadie es profeta en su tierra"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">24<\/span> Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEn verdad os digo que ning\u00fan profeta es aceptado en su pueblo. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Puedo aseguraros que en Israel hab\u00eda muchas viudas en los d\u00edas de El\u00edas, cuando estuvo cerrado el cielo tres a\u00f1os y seis meses y hubo una gran hambre en todo el pa\u00eds; <span class=\"versiculo\">26<\/span> sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado El\u00edas sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sid\u00f3n. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Y muchos leprosos hab\u00eda en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naam\u00e1n, el sirio\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Al o\u00edr esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos <span class=\"versiculo\">29<\/span> y, levant\u00e1ndose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intenci\u00f3n de despe\u00f1arlo. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Pero Jes\u00fas se abri\u00f3 paso entre ellos y segu\u00eda su camino. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Ambrosio_de_Milan\"> Ambrosio de Mil\u00e1n<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=59\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Ambrosio de Mil\u00e1n\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_los_Sacramentos_Agua_que_santifica\"> Sobre los Sacramentos: Agua que santifica<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNinguno de ellos fue curado sino Naam\u00e1n, el sirio\u00bb (Lc 4,27)<br \/>n. 1<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Te has acercado, has visto la fuente bautismal, has visto tambi\u00e9n al obispo cerca de la fuente. Y sin duda que ha venido a tu alma el mismo pensamiento que se insinu\u00f3 en el de Naaman, el Sirio. Porque, aunque se vio purificado, sin embargo le entr\u00f3 la duda&#8230; Me temo que alguno haya dicho: \u00ab\u00bfS\u00f3lo esto?\u00bb. S\u00ed, verdaderamente esto es todo; aqu\u00ed hay toda inocencia, toda piedad, toda gracia, toda santidad. T\u00fa has visto s\u00f3lo lo que puedes ver con los ojos de tu cuerpo&#8230;; lo que no ves es mucho m\u00e1s grande&#8230;; porque lo que no se ve es eterno&#8230; \u00bfHay algo m\u00e1s sorprendente que la traves\u00eda del Mar Rojo por los Israelitas, para no hablar ahora m\u00e1s que del bautismo? Y, sin embargo, todos los que lo atravesaron murieron en el desierto. Por el contrario, el que atraviesa la fuente bautismal, es decir, el que pasa de los bienes terrestres a los del cielo&#8230;, no muere sino que resucita.<\/p>\n<p> Naam\u00e1n era un leproso&#8230; A su llegada el profeta le dijo: \u00abVes, baja al Jord\u00e1n, b\u00e1\u00f1ate en \u00e9l y te curar\u00e1s\u00bb. Se puso a pensar para sus adentros y se dijo: \u00ab\u00bfS\u00f3lo esto? He venido desde Siria hasta Judea y me dice: Ves, baja al Jord\u00e1n, b\u00e1\u00f1ate en \u00e9l y te curar\u00e1s. \u00a1Como si en mi pa\u00eds no hubiera r\u00edos mucho mejores!\u00bb Sus servidores le dijeron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 no haces lo que te ha dicho el profeta? Es mejor que lo hagas y pruebes\u00bb Entonces se fue al Jord\u00e1n, se ba\u00f1\u00f3 y sali\u00f3 curado.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 significa todo esto? Has visto agua, pero no toda agua sana; por el contrario, el agua que tiene la gracia de Cristo, cura. Hay una diferencia entre el elemento y la santificaci\u00f3n, entre el acto y la eficacia. El acto se realiza con el agua, pero la eficacia viene del Esp\u00edritu Santo. El agua no sana si el Esp\u00edritu no hubiera descendido y consagrado esta agua. Has le\u00eddo que cuando nuestro Se\u00f1or Jesucristo instituy\u00f3 el rito del bautismo, se lleg\u00f3 a Juan y \u00e9ste le dijo: \u00abSoy yo el que necesita que t\u00fa me bautices, \u00bfy t\u00fa acudes a m\u00ed?\u00bb (Mt 3,14)&#8230; Cristo baj\u00f3; Juan que bautizaba estaba a su lado; y he aqu\u00ed que, en forma como de paloma, baj\u00f3 el Esp\u00edritu Santo&#8230; \u00bfPor qu\u00e9 Cristo baj\u00f3 el primero y despu\u00e9s el Esp\u00edritu Santo? \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n? Porque no parezca que el Se\u00f1or tiene necesidad del sacramento de la santificaci\u00f3n: es \u00e9l quien santifica, y es tambi\u00e9n el Esp\u00edritu el que santifica. <\/p>\n<h3><span id=\"Obra_Dos_mujeres_dos_enviados\"> Obra: Dos mujeres, dos enviados<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abA ninguna de ellas fue enviado El\u00edas sino a una viuda de Sarepta\u00bb (Lc 4,26) <br \/>Dos viudas: PL 16,247-276<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En el tiempo en que el hambre azotaba a la tierra entera \u00bfpor qu\u00e9 El\u00edas fue enviado a casa de una viuda? Una gracia singular se concede a dos mujeres: un \u00e1ngel a una virgen; un profeta a una viuda. A aqu\u00e9lla Gabriel; a \u00e9sta El\u00edas. \u00a1Han sido escogidos los m\u00e1s eminentes de entre los \u00e1ngeles y de entre los profetas! Pero la viudedad no merece ninguna alabanza por s\u00ed misma a no ser que se le junte la virtud. En la historia no faltan viudas; y, sin embargo hay una que se distingue de entre todas y que las alienta con su ejemplo&#8230; Dios es particularmente sensible a la hospitalidad: en el Evangelio, por un vaso de agua fresca promete recompensas eternas (Mt 10,42); aqu\u00ed, por un poco de harina o de aceite, una profusi\u00f3n infinita de riquezas&#8230;<\/p>\n<p> \u00bfPor qu\u00e9 nos creemos due\u00f1os de los frutos de la tierra siendo as\u00ed que la tierra es una perpetua ofrenda?&#8230; Hacemos recaer en provecho nuestro el sentido de una mandamiento universal: \u00abtodos los \u00e1rboles frutales que engendran semilla os servir\u00e1n de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra\u00bb (Gn 1,29-30); recogiendo para nosotros no encontramos m\u00e1s que vaci\u00f3 y necesidad. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos esperar en la promesa si no aceptamos la voluntad de Dios? Actuando sanamente, obedeciendo el precepto de la hospitalidad y haciendo honor a nuestros hu\u00e9spedes: \u00bfacaso nosotros no somos hu\u00e9spedes aqu\u00ed abajo?<\/p>\n<p> \u00a1Cu\u00e1n perfecta es esta viuda! Abatida por una gran hambre continuaba, sin embargo, venerando a Dios. Sus provisiones no las guardaba para ella sola; las compart\u00eda con su hijo. \u00a1Un bello ejemplo de ternura, y un ejemplo a\u00fan m\u00e1s bello de fe! Seguro que prefer\u00eda a su hijo antes que a cualquier otra persona: y pone al profeta de Dios por encima de su propia vida. Creed que, ciertamente, no s\u00f3lo le ha dado un poco de su alimento, sino toda su sustancia; no ha guardado nada para ella; as\u00ed como su hospitalidad la ha llevado a una donaci\u00f3n total, su fe la ha conducido a una confianza total.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Guillermo_de_San_Teodorico\"> Guillermo de San Teodorico<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=63\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Guillermo de San Teodorico\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"La_Contemplacion_de_Dios_No_morire_vivire\"> La Contemplaci\u00f3n de Dios: No morir\u00e9&#8230; vivir\u00e9<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abHab\u00eda muchas viudas en Israel\u2026\u00bb (Lc 4,25)<br \/>12: SC 61 bis<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Se\u00f1or, mi alma est\u00e1 desnuda y aterida; desea calentarse con el calor de tu amor&#8230; En la inmensidad del desierto de mi coraz\u00f3n, no puedo recoger ni unas pocas ramas, sino solamente estas briznas, para prepararme algo para comer con el pu\u00f1ado de harina y la orza de aceite, y luego, entrando en mi aposento, me morir\u00e9. (cf 1R 17,10ss) O mejor dicho: no morir\u00e9 en seguida, no Se\u00f1or, \u00abno morir\u00e9, vivir\u00e9 para contar las proezas del Se\u00f1or\u00bb (Sal 117,17).<\/p>\n<p> Permanezco en mi soledad&#8230;y abro la boca hacia ti, Se\u00f1or, buscando aliento. Y alguna vez, Se\u00f1or&#8230; t\u00fa me metes alguna cosa en la boca del coraz\u00f3n; pero no permites que sepa qu\u00e9 es lo que metes. Ciertamente, saboreo algo muy dulce, tan suave y reconfortante que ya no busco nada m\u00e1s. Pero cuando lo recibo no me permites que conozca lo que me das&#8230; Cuando recibo tu don, lo quiero retener y rumiar, saborear, pero al instante desaparece&#8230;<\/p>\n<p> Por experiencia s\u00e9 lo que t\u00fa dices del Esp\u00edritu en el evangelio: \u00ab&#8230; no se ni de d\u00f3nde viene y ni a d\u00f3nde va\u00bb (Jn 3,8). En efecto, todo lo que he confiado con atenci\u00f3n a mi memoria para poderlo recordar seg\u00fan mi voluntad y saborearlo de nuevo, lo encuentro muerto e ins\u00edpido dentro de m\u00ed. Oigo la palabra: \u00abEl Esp\u00edritu sopla donde quiere\u00bb y descubro que dentro de m\u00ed sopla no cuando yo quiero sino cuando \u00c9l lo quiere&#8230;<\/p>\n<p> \u00abA ti levanto mis ojos, Se\u00f1or\u00bb (Sal 122,1)&#8230; \u00bfCu\u00e1nto tiempo esperar\u00e1s? \u00bfCu\u00e1nto tiempo mi alma dar\u00e1 vueltas cerca de ti, miserable, ansiosa, agotada? (cf Sal 12,2). Esc\u00f3ndeme, Se\u00f1or, en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas humanas, prot\u00e9geme en tu tienda, lejos de las lenguas pendencieras (cf Sal 30,21). <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Ambrosio_de_Milan-2\"> Ambrosio de Mil\u00e1n<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=59\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Ambrosio de Mil\u00e1n\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_los_Misterios_Muerto_al_pecado_has_resucitado_para_la_vida_eterna\"> Sobre los Misterios: Muerto al pecado, has resucitado para la vida eterna<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNaam\u00e1n, el sirio fue curado\u00bb (Lc 4,27)<br \/>16-21: SC 25, 112<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Naam\u00e1n era sirio, ten\u00eda lepra y no pod\u00eda ser purificado por nadie. Entonces una joven esclava dijo que hab\u00eda un profeta en Israel que podr\u00eda purificarle de la plaga de la lepra&#8230; Aprende ahora quien es esta joven de entre los cautivos: la joven asamblea de entre las naciones, es decir la Iglesia del Se\u00f1or, humillada anteriormente por la cautividad del pecado, mientras que no pose\u00eda a\u00fan la libertad de la gracia. Por su consejo este vano pueblo de las naciones escuch\u00f3 la palabra de los profetas de la cual hab\u00eda dudado mucho tiempo. Despu\u00e9s, desde que el crey\u00f3 que era necesario obedecer, fue lavado de toda infecci\u00f3n de sus malas acciones. Naam\u00e1n hab\u00eda dudado antes de ser curado, t\u00fa est\u00e1s ya curado, por lo que no debes dudar.<\/p>\n<p> Es por eso que se te dijo ya que no creas solamente lo que ve\u00edas aproxim\u00e1ndote al baptisterio, por miedo que no digas: \u00ab\u00bfEst\u00e1 ah\u00ed el gran misterio que el ojo no vio ni el o\u00eddo oy\u00f3 y que no ascendi\u00f3 al coraz\u00f3n del hombre?\u00bb (1Co 2,9). Veo el agua, que ve\u00eda todos los d\u00edas; \u00bfpuede purificarme estas aguas en las que a menudo he bajado sin ser nunca purificado?\u00bb Aprende por eso que el agua no purifica sin el Esp\u00edritu. Por eso le\u00edste que \u00ab tres testigos del bautismo no son m\u00e1s que uno: el agua, la sangre y el Esp\u00edritu\u00bb (1Jn 5,7-8). Porque si retiras uno de ellos ya no hay sacramento del bautismo. En efecto, \u00bfqu\u00e9 es el agua sin la cruz de Cristo? Un elemento ordinario sin ning\u00fan efecto sacramental. Y de la misma manera, sin el agua no hay misterio de la regeneraci\u00f3n. \u00ab A menos de haber nacido de nuevo del agua y del Esp\u00edritu no se puede entrar en el Reino de Dios\u00bb (Jn 3,5). El catec\u00fameno cree en la cruz del Se\u00f1or Jes\u00fas de la cual est\u00e1 marcado; pero si no ha sido bautizado en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, no puede recibir la remisi\u00f3n de sus pecados ni extraer el don de la gracia espiritual.<\/p>\n<p> As\u00ed pues este sirio se sumergi\u00f3 siete veces en la Ley; t\u00fa, has sido bautizado en el nombre de la trinidad. T\u00fa has confesado el Padre&#8230;, t\u00fa has confesado el Hijo, t\u00fa has confesado el Esp\u00edritu Santo&#8230; Est\u00e1s muerto al mundo y resucitado por Dios, y, en alguna forma enterrado al mismo tiempo en este elemento del mundo; muerto al pecado, has resucitado para la vida eterna (Rm 6,4).<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Comprar_el_cielo_es_posible\"> Homil\u00eda: Comprar el cielo, es posible&#8230;<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abHoy se ha cumplido esta Escritura que acab\u00e1is de o\u00edr\u00bb (Lc 4,21)<br \/>Sobre la conversi\u00f3n, n. 3: La limosna<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Los pobres delante de la iglesia piden limosna. \u00bfCu\u00e1nto dar? Eres tu qui\u00e9n decide; no fijar\u00e9 la cantidad, con el fin de evitarte toda confusi\u00f3n. Compra en la medida de tus medios. \u00bfTienes una moneda? \u00a1Compra el cielo! No es que el cielo sea barato, pero es la bondad del Se\u00f1or que te lo permite. \u00bfNo tienes una moneda? Da un vaso de agua fresca (Mt 10,42)&#8230;<\/p>\n<p> \u00a1Podemos comprar el cielo, y descuidamos hacerlo! Por un pan que das, obtienes a cambio el para\u00edso. Aunque ofrezcas objetos de poco valor, recibir\u00e1s tesoros; da lo caduco, y obtendr\u00e1s la inmortalidad; da bienes perecederos, y recibe a cambio los bienes imperecederos&#8230; Cuando se trata de bienes perecederos, sabes dar prueba de mucha perspicacia; \u00bfpor qu\u00e9 manifiestas tal indiferencia cuando se trata de la vida eterna?&#8230;<\/p>\n<p> Podemos, por otra parte, establecer un paralelo entre estos recipientes llenos de agua que se encuentran a las puertas de las iglesias para purificar all\u00ed las manos, y los pobres que est\u00e1n sentados fuera del edificio para que purifiques tu alma por ellos. Has lavado tus manos en el agua: de la misma manera, lava tu alma por la limosna&#8230;<\/p>\n<p> Una viuda, reducida a una pobreza extrema, le dio hospitalidad a El\u00edas (1R 17,9s): su indigencia no le impidi\u00f3 acogerlo con una gran alegr\u00eda. Y entonces, en signo de reconocimiento, recibi\u00f3 numerosos regalos que simbolizaban el fruto de su hermosa acci\u00f3n. Este ejemplo te hace desear posiblemente acoger a un El\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9 pedir a El\u00edas? Te ofrezco al Se\u00f1or de El\u00edas, y no le ofreces hospitalidad&#8230; He aqu\u00ed lo que nos dice Cristo, el Se\u00f1or del universo: \u00abCada vez que lo hicisteis a uno de estos peque\u00f1os que son mis hermanos, a m\u00ed me lo hicisteis\u00bb (Mt 25,40).<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Amenazada_por_el_hambre_abre_la_puerta\"> Serm\u00f3n: Amenazada por el hambre abre la puerta<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abHubo una gran hambre en todo el pa\u00eds\u00bb (Lc 4,25)<br \/>11, 2 Sobre El\u00edas, la viuda y la limosna: PG 51, 348<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>La viuda de Sarepta acoge al profeta El\u00edas con toda generosidad y agota toda su pobreza en su honor, aunque sea un extranjero de Sid\u00f3n. Jam\u00e1s hab\u00eda escuchado lo que dicen los profetas sobre el m\u00e9rito de la limosna, y menos todav\u00eda la palabra del Cristo: \u00bb Tuve hambre y me disteis de comer \u00bb (Mt 25,35).<\/p>\n<p> \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 nuestra excusa, si despu\u00e9s de tales exhortaciones, despu\u00e9s de la promesa de recompensas tan grandes, despu\u00e9s de la promesa del Reino de cielos y de su felicidad, no alcanzamos el mismo grado de bondad que esta viuda? Una mujer de Sid\u00f3n, una viuda, encargada del cuidado de una familia, amenazada por el hambre y que ve venir la muerte, abre su puerta para acoger a un hombre desconocido y le da la poca harina que se le queda&#8230;<\/p>\n<p> \u00bfPero nosotros, que hemos sido instruidos por los profetas, que escuchamos las ense\u00f1anzas de Cristo, que tenemos la posibilidad de reflexionar sobre el futuro, que no estamos amenazados por el hambre, que poseemos mucho m\u00e1s que esta mujer, tendremos excusa, si no nos atrevemos a compartir nuestros bienes? \u00bf Descuidaremos nuestra propia salvaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p> Manifestemos pues hacia los pobres una gran compasi\u00f3n, con el fin de ser dignos de poseer para la eternidad los bienes futuros, por gracia y amor de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Hizo_de_su_propia_muerte_un_remedio\"> Serm\u00f3n: Hizo de su propia muerte un remedio<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00c9l pasando por medio de ellos, se march\u00f3\u00bb (Lc 4,30)<br \/>Delbeau 61, 14-18<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Un m\u00e9dico vino entre nosotros para devolvernos la salud: nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Encontr\u00f3 ceguera en nuestro coraz\u00f3n, y prometi\u00f3 la luz \u00abni el ojo vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman\u00bb (1Co 2,9). La humildad de Jesucristo es el remedio a tu orgullo. No te burles de quien te dar\u00e1 la curaci\u00f3n; s\u00e9 humilde, t\u00fa por el que Dios se hizo humilde. En efecto, \u00c9l sab\u00eda que el remedio de la humildad te curar\u00eda, \u00e9l que conoce bien tu enfermedad y sabe c\u00f3mo curarla. Mientras que no pod\u00edas correr a casa del m\u00e9dico, el m\u00e9dico en persona vino a tu casa&#8230; Viene, quiere socorrerte, sabe lo que necesitas.<\/p>\n<p> Dios vino con humildad para que el hombre pueda justamente imitarle; Si permaneciera por encima de ti, \u00bfc\u00f3mo habr\u00edas podido imitarlo? Y, sin imitarlo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edas ser curado? Vino con humildad, porque conoc\u00eda la naturaleza de la medicina que deb\u00eda administrarte: un poco amarga, por cierto, pero saludable. Y t\u00fa, contin\u00faas burl\u00e1ndote de \u00e9l, \u00e9l que te tiende la copa, y te dices: \u00ab\u00bfpero de qu\u00e9 g\u00e9nero es mi Dios? \u00a1Naci\u00f3, sufri\u00f3, ha sido cubierto de escupitajos, coronado de espinas, clavado sobre la cruz!\u00bb \u00a1Alma desgraciada! Ves la humildad del m\u00e9dico y no ves el c\u00e1ncer de tu orgullo, es por eso que la humildad no te gusta&#8230;<\/p>\n<p> A menudo pasa que los enfermos mentales acaban por agredir a sus m\u00e9dicos. En este caso, el m\u00e9dico misericordioso no s\u00f3lo no se enfada contra el que le golpe\u00f3, sino que intenta cuidarle&#8230; Nuestro m\u00e9dico, \u00c9l, no temi\u00f3 perder su vida en manos de enfermos alcanzados por locura: hizo de su propia muerte un remedio para ellos. En efecto, muri\u00f3 y resucit\u00f3.<\/p>\n<p>La viuda sin recursos sali\u00f3 para recoger dos pedazos de le\u00f1a para cocer pan, y fue en ese momento que la encontr\u00f3 El\u00edas. Esta mujer era el s\u00edmbolo de la Iglesia porque una cruz est\u00e1 formada por dos pedazos de le\u00f1a, y la que iba a morir buscaba de qu\u00e9 vivir eternamente. Hay ah\u00ed un misterio escondido&#8230; El\u00edas le dice: \u00abVes, primero alim\u00e9ntame de tu pobreza, y tus riquezas no se agotar\u00e1n\u00bb. \u00a1Dichosa pobreza! Si la viuda recibi\u00f3 aqu\u00ed abajo un salario tal \u00a1qu\u00e9 recompensa no va a tener derecho a esperar en la otra vida!<\/p>\n<p> Insisto sobre este pensamiento: no pensemos recoger el fruto de nuestra siembra en este mismo tiempo en que sembramos. Aqu\u00ed abajo, sembramos con fatiga lo que ser\u00e1 la cosecha de las buenas obras, pero es m\u00e1s tarde que con gozo recogeremos el fruto, seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito: \u00abAl ir, iban llorando, llevando la semilla. Al volver, vuelven cantando trayendo sus gavillas\u00bb (Sal 125,6). El gesto de El\u00edas hacia esta mujer era, en efecto, un s\u00edmbolo y no su recompensa. Porque si esta viuda hubiera sido recompensada aqu\u00ed abajo por haber alimentado al hombre de Dios, \u00a1qu\u00e9 siembra m\u00e1s pobre, qu\u00e9 pobre cosecha! Recibi\u00f3 solamente un bien temporal: la harina que no se acab\u00f3, y el aceite que no disminuy\u00f3 hasta el d\u00eda en que el Se\u00f1or reg\u00f3 la tierra con su lluvia. Este signo que Dios le concedi\u00f3 por unos pocos d\u00edas, era s\u00edmbolo de la vida futura en la que nuestra recompensa no podr\u00e1 disminuir. \u00a1Nuestra harina ser\u00e1 Dios! As\u00ed como la harina de esta mujer no se acab\u00f3 a lo largo de sus d\u00edas, Dios no nos va a faltar nunca durante toda la eternidad&#8230; Siembra confiadamente y tu cosecha ser\u00e1 cierta; vendr\u00e1 m\u00e1s tarde, pero cuando vendr\u00e1, recoger\u00e1s sin fin.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Pablo_II\"> Juan Pablo II<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=5\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Pablo II\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_La_cruz_de_Cristo_nos_llama_a_vivir_en_la_verdad\"> Audiencia General: La cruz de Cristo nos llama a vivir en la verdad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abLo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intenci\u00f3n de despe\u00f1arlo\u00bb (Lc 4,29)<br \/>Audiencia general, nn. 3-4.10-11, 28-09-1988<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>3. Sabemos que\u00a0<i>ya el comienzo de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas<\/i>\u00a0en su ciudad natal lleva a un conflicto. El Nazareno de treinta a\u00f1os, tomando la palabra en la Sinagoga, se se\u00f1ala a S\u00ed mismo como Aqu\u00e9l sobre el que se cumple el anuncio del Mes\u00edas, pronunciado por Isa\u00edas. Ello provoca en los oyentes estupor y a continuaci\u00f3n indignaci\u00f3n, de forma que quieren arrojarlo del monte \u00absobre el que estaba situada su ciudad&#8230;\u00bb. \u00abPero \u00c9l, pasando por en medio de ellos, se march\u00f3\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a04, 29-30).<\/p>\n<p> 4. Este incidente es s\u00f3lo el inicio: es la primera se\u00f1al de las sucesivas hostilidades&#8230;<\/p>\n<p> 10. Siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas y de Pedro, aunque\u00a0<i>sea dif\u00edcil negar la responsabilidad<\/i>\u00a0de aquellos hombres que provocaron voluntariamente la muerte de Cristo, tambi\u00e9n nosotros veremos las cosas a la luz del designio eterno de Dios, que ped\u00eda la ofrenda propia de su Hijo predilecto como v\u00edctima por los pecados de todos los hombres. En esta perspectiva superior nos damos cuenta de que todos, por causa de nuestros pecados, somos responsables de la muerte de Cristo en la cruz:\u00a0<i>todos<\/i>, en la medida en que hayamos contribuido\u00a0<i>mediante el pecado<\/i>\u00a0a hacer que Cristo muriera por nosotros como v\u00edctima de expiaci\u00f3n. Tambi\u00e9n en este sentido se pueden entender las palabras de Jes\u00fas: \u00abEl Hijo del hombre va a ser entregado\u00a0<i>en manos de los hombres<\/i>; le matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a017, 22).<\/p>\n<p> 11. La cruz de Cristo es, pues, para todos una llamada real al hecho expresado por el Ap\u00f3stol Juan con las palabras \u00abLa sangre de su Hijo Jes\u00fas nos purifica de todo pecado.\u00a0<i>Si decimos: &#8216;no tenemos pecado&#8217;<\/i>, nos enga\u00f1amos y<i>\u00a0la verdad no est\u00e1 en nosotros<\/i>\u00bb (<i>1 Jn<\/i>\u00a01, 7-8). La Cruz de Cristo no cesa de ser para cada uno de nosotros esta llamada misericordiosa y, al mismo tiempo severa a reconocer y confesar la propia culpa. Es una llamada a vivir en la verdad.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\">Tiempo de Cuaresma: Lunes III<br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>No en vano se excusa el Salvador de no haber obrado milagro alguno en su patria; para que no creyese alguien que el amor a la patria debe ser para nosotros el inferior, pues sigue: &#8220;Dice, pues: En verdad os digo, que ning\u00fan profeta es bien recibido en su patria&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Con este ejemplo se da a entender que en vano se debe esperar la ayuda de la Misericordia divina, cuando se tiene envidia al m\u00e9rito de la virtud de otro. El Se\u00f1or desprecia a los envidiosos, y aleja los milagros de su poder, de aquellos que persiguen en otros los divinos beneficios; pues las operaciones de la carne del Se\u00f1or son una prueba de su divinidad, y lo que es invisible en El se nos demuestra por lo que es visible. Observad, pues, los males que produce la envidia. La patria de Jes\u00fas, la cual fue digna de que el Hijo de Dios fuese en ella concebido, es juzgada indigna de sus obras por la envidia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25a. <\/span>Cita un ejemplo muy a prop\u00f3sito para reprimir la arrogancia de sus conciudadanos celosos, y muestra que su conducta est\u00e1 conforme con las antiguas Escrituras; pues sigue: &#8220;En verdad os digo, que muchas viudas hab\u00eda en Israel en los d\u00edas de El\u00edas&#8221;, no porque los d\u00edas fueran de El\u00edas, sino porque durante ellos oper\u00f3 El\u00edas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el sentido m\u00edstico, dice: &#8220;En los d\u00edas de El\u00edas&#8221;, porque d\u00edas hac\u00eda para aqu\u00e9llos, que ve\u00edan en sus obras la luz espiritual, y por lo tanto se abr\u00eda el cielo para los que ve\u00edan los misterios divinos; y se cerraba durante el hambre, porque no hab\u00eda deseo de conocer al Se\u00f1or. Aquella viuda, a quien fue enviado El\u00edas, es una figura de la Iglesia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27. <\/span>En un sentido m\u00edstico el pueblo, formado de extranjeros, se une a la Iglesia para seguirla. Era leproso antes de ser bautizado en el r\u00edo misterioso, mas despu\u00e9s que fue purificado, por medio del Sacramento del Bautismo de todas las manchas que ten\u00eda en su cuerpo y en su alma, empez\u00f3 a ser una virgen inmaculada sin arrugas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span>No debe causar extra\u00f1eza que perdiesen su salvaci\u00f3n, aquellos que arrojaron al Salvador de sus confines. El Se\u00f1or, pues (que hab\u00eda ense\u00f1ado a los ap\u00f3stoles con su ejemplo c\u00f3mo debe tratarse a los dem\u00e1s), ni rechaza a los que quieren estar con El, ni obliga a los que no quieren; ni hace oposici\u00f3n a los que le arrojan, ni desoye a los que le piden. Y no es peque\u00f1a la envidia que se levanta, cuando olvid\u00e1ndose todos de la caridad del Salvador, convierten los motivos de gratitud en odios acerbos. De aqu\u00ed sigue: &#8220;Y lo llevaron hasta la cumbre del monte, sobre el cual estaba edificada la ciudad, para despe\u00f1arlo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>Enti\u00e9ndase tambi\u00e9n que no sufri\u00f3 la pasi\u00f3n de su cuerpo por necesidad, sino voluntariamente. Porque cuando quiere, es prendido; y cuando quiere, se escapa. Y si no \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ser prendido por unos pocos, el que no puede ser detenido por un pueblo entero? Mas quiso ser perseguido por una muchedumbre sacr\u00edlega, a fin de morir por todos, siendo inmolado por unos pocos. Sin embargo, quer\u00eda m\u00e1s bien salvar a los jud\u00edos que perderlos para siempre, y por eso cuidaba de que ellos no pudiesen cumplir lo que quer\u00edan, dejando frustrado su furor.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo\">Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25b. <\/span>Este \u00e1ngel de la tierra; este hombre celestial, que no ten\u00eda habitaci\u00f3n, ni mesa, ni vestido como muchos, llevaba en su boca la llave de los cielos; y esto es lo que sigue: &#8220;Cuando se cerr\u00f3 el cielo&#8221;. Despu\u00e9s que cerr\u00f3 el cielo, e hizo la tierra est\u00e9ril, reinaba el hambre y se consumieron los cuerpos. Y por ello sigue: &#8220;Cuando hubo una grande hambre por toda la tierra&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26. <\/span>Y como se sec\u00f3 el r\u00edo de donde beb\u00eda el justo, el Se\u00f1or le dijo: &#8220;Ve a Sarepta de Sidonia: all\u00ed mandar\u00e9 a una mujer viuda que te alimente&#8221; ( 1Re 17,9). Por lo cual prosigue: &#8220;Mas a ninguna de ellas fue enviado El\u00edas sino a una mujer viuda, en Sarepta de Sidonia&#8221;. Lo cual se verific\u00f3 por una gracia especial del Se\u00f1or. Dios hizo que marchase por un camino muy largo hasta Sidonia, para que, viendo el hambre que se padec\u00eda, pidiese al Se\u00f1or las lluvias. Entonces hab\u00eda muchos que eran ricos, pero ninguno hizo lo que la viuda. La veneraci\u00f3n de esta mujer hacia el Profeta la hizo hallar riquezas, no en sus dominios, sino en su voluntad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>En lo cual da a conocer lo que es propio de la humanidad y lo que es propio de la divinidad: encontrarse en medio de los que le acechan y no ser aprehendido, da a entender la excelencia de la divinidad. Pero marcharse es tanto como dar a conocer el misterio de una gracia especial, esto es, de la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Que Cristo es llamado profeta en las Escrituras, lo atestigua Mois\u00e9s, cuando dice: &#8220;Dios os suscitar\u00e1 un profeta de entre vuestros hermanos&#8221; ( Dt 18,15).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26. <\/span>Sidonia quiere decir caza in\u00fatil; Sarepta, incendio o escasez de pan; con lo cual se representa a la gentilidad, que, dedicada a la caza in\u00fatil -esto es, a las ganancias y a los negocios de la vida-, sufr\u00eda el incendio de las pasiones carnales, y la escasez del pan espiritual; hasta que El\u00edas -esto es, la palabra prof\u00e9tica-, despu\u00e9s de haber cesado la inteligencia de las Sagradas Escrituras, por la perfidia de los jud\u00edos, vino a la Iglesia, para que, recibido en ella, alimentase y fortificase los corazones de los creyentes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27. <\/span>Naaman -que quiere decir hermoso-, significa pueblo de las naciones, a quien se manda purificar siete veces, porque el bautismo salva lo que regenera por medio de los siete dones del Esp\u00edritu Santo. Su carne aparece despu\u00e9s de la purificaci\u00f3n como la de un ni\u00f1o, porque la madre gracia pone a todos en una misma infancia, o porque se hace semejante a Cristo, de quien se dice: &#8220;Un ni\u00f1o nos ha nacido&#8221; ( Is 9,6).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span>Los jud\u00edos son peores, siendo disc\u00edpulos, que siendo el diablo maestro. Porque aqu\u00e9l dice: &#8220;Arr\u00f3jate al abismo&#8221; ( Mt 4,6); pero estos intentan arrojarle de hecho. Mas el Salvador, mudando la intenci\u00f3n de ellos, o aturdi\u00e9ndolos, baj\u00f3, porque a\u00fan les reservaba ocasi\u00f3n de arrepentirse. <\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>&#8220;Mas El, pasando por medio de ellos, se fue&#8221;. No hab\u00eda venido a\u00fan la hora de su pasi\u00f3n, que deb\u00eda tener lugar durante la preparaci\u00f3n de la Pascua; tampoco se encontraba en el lugar en donde deb\u00eda suceder la pasi\u00f3n, el cual no se figuraba en Nazaret, sino en Jerusal\u00e9n, con la sangre de las v\u00edctimas; ni tampoco hab\u00eda elegido esta clase de muerte, puesto que todos los siglos anunciaban que ser\u00eda crucificado.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_in_Lucam_hom_33\">Or\u00edgenes, in Lucam hom. 33<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>En la narraci\u00f3n de San Lucas, no se dice que Jes\u00fas hubiese hecho prodigio alguno en Cafarna\u00fam; pues antes que viniese a Cafarna\u00fam, l\u00e9ese que vino a Nazaret, por lo que presumo que estas palabras: &#8220;Todas aquellas cosas que hemos o\u00eddo que has hecho en Cafarna\u00fam&#8221;, ocultan cierto misterio, y que Nazaret representa a los jud\u00edos, como Cafarna\u00fam a los gentiles. Tiempo vendr\u00e1 en que dir\u00e1 el pueblo de Israel: Danos a conocer lo que has manifestado a todo el mundo; predica tu palabra al pueblo de Israel, para que, al menos cuando entren todas las gentes se salve todo Israel. Por lo tanto, creo que el Salvador contest\u00f3 muy oportunamente: &#8220;Ning\u00fan profeta es acepto en su patria&#8221;, m\u00e1s bien seg\u00fan el esp\u00edritu que seg\u00fan la letra. Aunque Jerem\u00edas no fue bien recibido en Anathoth -su patria- as\u00ed como los dem\u00e1s profetas, par\u00e9ceme, no obstante, que se entiende mejor diciendo que, aunque el pueblo de la circuncisi\u00f3n fue la patria de todos los profetas, las naciones recibieron el anuncio de Jesucristo, y creyeron a Mois\u00e9s y a los profetas, que anunciaban al Cristo, m\u00e1s d\u00f3cilmente que los de su patria, que no recibieron a Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26. <\/span>Como hab\u00eda hambre en todo Israel, esto es, de o\u00edr la palabra de Dios, vino el profeta a la viuda, de la que se dice: &#8220;La que est\u00e1 abandonada tiene m\u00e1s hijos que aqu\u00e9lla que tiene esposo&#8221; ( Is 54,1); y habiendo venido, multiplica su pan y sus alimentos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">27. <\/span>Mas dice otra cosa todav\u00eda en el mismo sentido, cuando a\u00f1ade: &#8220;Y muchos leprosos hab\u00eda en Israel en tiempo del Profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fue limpiado sino Naaman de Siria, el cual no era, en verdad, de Israel&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Como diciendo: Quer\u00e9is que haga muchos prodigios entre vosotros, cerca de quienes he sido criado; mas no se me oculta cierta pasi\u00f3n com\u00fan a muchos. Se desprecian de alguna manera siempre, aun las cosas mejores, cuando no suceden rara vez a alguno, sino cuando \u00e9l quiere; y as\u00ed pasa con los hombres, al que es familiar, como siempre est\u00e1 dispuesto, se le niega la reverencia debida por sus conocidos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio\">San Basilio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25b. <\/span>Como vio que la saciedad engendraba grandes esc\u00e1ndalos, les impuso el ayuno por medio del hambre, y reprimi\u00f3 as\u00ed la culpa de aqu\u00e9llos, que iban creciendo demasiado. Los cuervos, que de ordinario roban a los otros su alimento, lo suministraron al justo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26. <\/span>As\u00ed toda alma, viuda y privada de la virtud y del conocimiento de Dios, cuando recibe la divina palabra, y conoce sus propios defectos, aprende a alimentar la palabra con el pan de las virtudes, y a regar la ciencia de la virtud con la fuente de la vida.<\/p>\n<h2><span id=\"Griego_in_Cat_graec_Patr\">Griego, in Cat. graec. Patr<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">28. <\/span>Se indignan porque les echa en cara su mala intenci\u00f3n; de donde sigue: &#8220;Y se llenaron todos de ira en la sinagoga, oyendo estas cosas&#8221;. Como hab\u00eda dicho: &#8220;Hoy se cumple esta profec\u00eda&#8221;, creyeron que se comparaba a s\u00ed mismo a los profetas, y por eso se indignaron y lo echaron fuera de la ciudad; de donde se sigue: &#8220;Y se levantaron, y le echaron fuera de la ciudad&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>24 Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEn verdad os digo que ning\u00fan profeta es aceptado en su pueblo. 25 Puedo aseguraros que en Israel hab\u00eda muchas viudas en los d\u00edas de El\u00edas, cuando estuvo cerrado el cielo tres a\u00f1os y seis meses y hubo una gran hambre en todo el pa\u00eds; 26 sin embargo, a ninguna de ellas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-4-24-30-nadie-es-profeta-en-su-tierra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 4, 24-30: Nadie es profeta en su tierra\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41455","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41455\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}