{"id":41458,"date":"2016-10-07T23:33:32","date_gmt":"2016-10-08T04:33:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-1-11-llamamiento-de-los-primeros-discipulos\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:32","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:32","slug":"lc-5-1-11-llamamiento-de-los-primeros-discipulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-1-11-llamamiento-de-los-primeros-discipulos\/","title":{"rendered":"Lc 5, 1-11: Llamamiento de los primeros disc\u00edpulos"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Una vez que la gente se agolpaba en torno a \u00e9l para o\u00edr la palabra de Dios, estando \u00e9l de pie junto al lago de Genesaret, <span class=\"versiculo\">2<\/span> vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que hab\u00edan desembarcado, estaban lavando las redes. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Subiendo a una de las barcas, que era la de Sim\u00f3n, le pidi\u00f3 que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, ense\u00f1aba a la gente. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Cuando acab\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: \u00abRema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca\u00bb. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Respondi\u00f3 Sim\u00f3n y dijo: \u00abMaestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echar\u00e9 las redes\u00bb. <span class=\"versiculo\">6<\/span> Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Entonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hund\u00edan. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Al ver esto, Sim\u00f3n Pedro se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas diciendo: \u00abSe\u00f1or, ap\u00e1rtate de m\u00ed, que soy un hombre pecador\u00bb. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Y es que el estupor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de los que estaban con \u00e9l, por la redada de peces que hab\u00edan recogido; <span class=\"versiculo\">10<\/span> y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. Y Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo temas; desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Entonces sacaron las barcas a tierra y, dej\u00e1ndolo todo, lo siguieron. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_semana-05_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo V (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Jueves XXII (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-22_tiempo-ordinario_dia-05-jueves_par\">Tiempo Ordinario: Jueves XXII (Par o A\u00f1o II) <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Cristo_eligio_para_apostoles_a_unos_pescadores\">Serm\u00f3n: Cristo eligi\u00f3 para ap\u00f3stoles a unos pescadores.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 43, 5-6: PL 38, 256- 257.<\/p>\n<p>Estando el bienaventurado Pedro con otros dos disc\u00edpulos de Cristo, el Se\u00f1or, Santiago y Juan, en la monta\u00f1a con el mismo Se\u00f1or, oy\u00f3 una voz venida del cielo: <i>\u00c9ste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo. <\/i>Recordando este episodio, el mencionado Ap\u00f3stol escribe en su Carta: <i>Esta voz tra\u00edda del cielo la o\u00edmos nosotros estando con \u00e9l en la monta\u00f1a sagrada.<\/i> Y luego contin\u00faa diciendo: <i>Esto nos cerciora la palabra de los profetas. <\/i>Se oy\u00f3 aquella voz del cielo, y se cercior\u00f3 la palabra de los profetas.<\/p>\n<p>Este Pedro, que as\u00ed habla, fue pescador: y en la actualidad es un inestimable timbre de gloria para un orador, ser capaz de comprender al pescador. Esta es la raz\u00f3n por la que el ap\u00f3stol Pablo, hablando de los primeros cristianos, les dec\u00eda: <i>Fijaos, hermanos, en vuestra asamblea; no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos arist\u00f3cratas; todo lo contrario, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios; lo d\u00e9bil del mundo lo ha escogido Dios para humillar al fuerte. A\u00fan m\u00e1s, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta.<\/i><\/p>\n<p>Si para dar comienzo a su obra, Cristo hubiera elegido un orador, el orador hubiera dicho: \u00abHe sido elegido en consideraci\u00f3n a mi elocuencia\u00bb. Si hubiera escogido a un senador, el senador hubiera dicho: \u00abHe sido escogido en atenci\u00f3n a mi dignidad\u00bb. Finalmente, si primeramente hubiera elegido a un emperador, el emperador hubiera dicho: \u00abHe sido elegido en consideraci\u00f3n a mi poder\u00bb. Descansen los tales y aguarden todav\u00eda un poco. Descansen un poco: no se prescinda de ellos ni se les desprecie; sean tan s\u00f3lo aplazados quienes pueden gloriarse de s\u00ed mismos y en s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Dame \u2014dice\u2014 ese pescador, dame a ese ignorante, dame ese analfabeto, dame a ese con quien no se digna hablar el senador, ni siquiera al comprarle la pesca: dame a ese. Y cuando le haya colmado de mis dones, quedar\u00e1 patente que soy yo quien act\u00fao. Aunque bien es verdad que me propongo hacer lo mismo con el senador, el orador y el emperador: lo har\u00e9 llegado el momento tambi\u00e9n con el senador, pero con un pescador mi actuaci\u00f3n es m\u00e1s evidente. Puede el senador gloriarse de s\u00ed mismo, y lo mismo el orador y el emperador: en cambio el pescador s\u00f3lo puede gloriarse en Cristo. Que venga, que venga primero el pescador a ense\u00f1ar la humildad que salva; por su medio ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cilmente conducido a Cristo el emperador.<\/p>\n<p>Acordaos, pues, del pescador santo, justo, bueno, lleno de Cristo, en cuyas redes, echadas por todo el mundo, hab\u00eda de ser pescado, junto con los dem\u00e1s, este pueblo africano; acordaos, pues, que \u00e9l hab\u00eda dicho: <i>Esto nos cerciora la palabra de los profetas.<\/i><\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Fecunda_humildad\">Tratado: Fecunda humildad.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Tratado sobre el evangelio de San Lucas, IV, 71-76: SC 45, 180.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abRemad mar adentro y echad vuestras redes para pescar\u00bb (Lc 5,4).<\/p>\n<p>\u201cRema lago adentro\u201d, es decir en la alta mar de los debates. \u00bfHay abismos comparables a \u201c&#8230;la profanidad de riqueza, de la sabidur\u00eda y de la ciencia de Dios\u201d (cf Rm 11,33) a la proclamaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n divina?&#8230; La Iglesia es conducida por Pedro en la alta mar del testimonio, para contemplar al Hijo de Dios resucitado y al Esp\u00edritu derramado.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las redes que Cristo manda a los ap\u00f3stoles de echar al agua? No es el conjunto de las palabras, los discursos, la profanidad de los argumentos que no dejan escapar a los que se han quedado en sus redes? Estos instrumentos de pesca de los ap\u00f3stoles no hacen perecer a la presa sino que la conservan, la salvan de los abismos y la sacan a la luz, conduci\u00e9ndola de los fondos bajos hacia las alturas&#8230;<\/p>\n<p>\u201cMaestro, dice Pedro, hemos estado toda la noche faenando y no hemos cogido nada, pero puesto que t\u00fa lo dices, echar\u00e9 las redes.\u201d Yo tambi\u00e9n, Se\u00f1or, s\u00e9 que para m\u00ed es de noche si t\u00fa no me gu\u00edas. Todav\u00eda no he convertido a nadie por mis palabras, todav\u00eda es de noche. He hablado el d\u00eda de la Epifan\u00eda; he echado las redes y no he pescado nada. He echado las redes de d\u00eda. Espero que t\u00fa me mandes echar las redes. A tu palabra la volver\u00e9 a echar. La confianza en uno mismo no vale nada mientras que la humildad es fecunda. Los ap\u00f3stoles, que hasta entonces no hab\u00edan pescado nada, a la voz del Se\u00f1or, capturaron una gran cantidad de peces.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Maximo_de_Turin_obispo\">San M\u00e1ximo de Tur\u00edn, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Pesca_espiritual\">Serm\u00f3n: Pesca espiritual.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 39, atribuido<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDe ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb (Lc 5,10).<\/p>\n<p>Cuando el Se\u00f1or, sentado en la barca, dice a Pedro: \u00abAvanza mar adentro, y soltad las redes para pescar\u00bb, no le aconseja tanto tirar los instrumentos de pesca en la profundidad de las aguas, como propagar en el fondo de los corazones las palabras de la predicaci\u00f3n. Este abismo de los corazones lo ha penetrado san Pablo lanzando la palabra que dice: \u00ab\u00a1Oh abismo de riqueza, sabidur\u00eda y ciencia de Dios!\u00bb (Rm 11,33) [&#8230;] As\u00ed como los pliegues de la red arrastra hasta la nave los peces que ha cogido, el seno de la fe conduce hacia el reposo a todos los hombres que ella re\u00fane.<\/p>\n<p>Para hacer comprender siempre mejor que el Se\u00f1or hablaba de la pesca espiritual, Pedro dice: \u00abMaestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos cogido nada, pero porque t\u00fa lo dices, echar\u00e9 las redes\u00bb [&#8230;] El Verbo, la Palabra de Dios, es el Se\u00f1or nuestro Salvador. [&#8230;] Puesto que Pedro lanza su red seg\u00fan el Verbo, propaga su elocuencia seg\u00fan Cristo. Despliega las redes tejidas seg\u00fan las prescripciones de su maestro; en nombre del Se\u00f1or lanza unas palabras m\u00e1s claras y m\u00e1s eficaces que permiten salvar, no a criaturas irracionales, sino a hombres.<\/p>\n<p>\u00abHemos estado bregando, dice, toda la noche y no hemos cogido nada.\u00bb S\u00ed, Pedro hab\u00eda estado trabajando toda la noche [&#8230;]; cuando ha brillado la luz del Salvador, las tinieblas se han disipado y su fe le ha permitido distinguir, en lo m\u00e1s profundo de las aguas, lo que sus ojos no pod\u00edan ver. Pedro, efectivamente, ha estado sufriendo toda la noche, hasta que el d\u00eda, que es Cristo, viene en su ayuda. Eso es lo que ha hecho que ap\u00f3stol Pablo pueda decir: \u00abLa noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda ha llegado\u00bb (Rm 13,12).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Patricio_obispo\">San Patricio, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Consagrarse_a_la_pesca_como_es_debido\">Obras: Consagrarse a la pesca como es debido.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Confesi\u00f3n, 38-40<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abNo tem\u00e1is, desde ahora os har\u00e9 pescadores de hombre\u00bb (Lc 5,10).<\/p>\n<p>Estoy enormemente agradecido a Dios que me ha concedido una gracia tan grande que, por mi medio, como intermediario, \u201cpueblos numerosos\u201d han renacido para Dios&#8230;: \u201cTe hago luz de las naciones, para que mi salvaci\u00f3n alcance hasta el conf\u00edn de la tierra\u201d&#8230; Es as\u00ed que quiero esperar lo que ha prometido, aquel que no falta nunca a su palabra, tal como nos lo asegura en el Evangelio: \u201cVendr\u00e1n muchos de Oriente y Occidente y se sentar\u00e1n con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob\u201d. As\u00ed confiamos que los creyentes vendr\u00e1n de todas partes del mundo.<\/p>\n<p>Por eso es importante consagrarse a la pesca como es debido y vigilantes, seg\u00fan la exhortaci\u00f3n y la ense\u00f1anza del Se\u00f1or que dice: \u201cVenid y seguidme y os har\u00e9 pescadores de hombres\u201d. Y dice tambi\u00e9n por los profetas: He aqu\u00ed que env\u00edo pescadores y cazadores en gran n\u00famero\u201d. Por eso era importante lanzar nuestras redes, a fin de que \u201cuna gran multitud [de peces]\u201d, que \u201cuna multitud\u201d sea cogida por Dios y que, para bautizar y exhortar al pueblo, por todas partes haya presb\u00edteros, seg\u00fan la palabra del Se\u00f1or: \u201cId y haced disc\u00edpulos de todos los pueblos bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndolos a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo\u201d.<\/p>\n<h2><span id=\"Ludolfo_de_Sajonia_monje\">Ludolfo de Sajonia, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_La_Palabra_de_Dios_es_semejante_al_anzuelo_del_pescador\">Obras: La Palabra de Dios es semejante al anzuelo del pescador.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">La Vida de Jesucristo, I, ch. 29, 9-11.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEst\u00e1is sin temor, en adelante estos son los hombres que tomar\u00e1s\u00bb (cf. Lc 5,10).<\/p>\n<p>Pedro se lanza con humildad a las rodillas de Jes\u00fas. Le reconoce su Se\u00f1or y le dice: \u201cRet\u00edrate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un hombre pecador\u201d y yo no soy digno de estar en tu compa\u00f1\u00eda. Ret\u00edrate de m\u00ed, pues yo s\u00f3lo soy un hombre y tu eres el Dios-Hombre, yo soy pecador y t\u00fa eres santo, yo el servidor y tu Se\u00f1or. Una distancia te separa de mi que estoy separado de ti por la fragilidad de mi naturaleza, la vileza de mis faltas y la debilidad de mi poder&#8230;<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or consuela a Pedro mostr\u00e1ndole que la captura de pescados significa que ser\u00e1 pescador de hombres. \u201cNo temas\u201d,\u00a0\u00a0\u00e9l le dice, no te asustes; cree m\u00e1s bien y al\u00e9grate, pues est\u00e1s llamado a una pesca m\u00e1s bien grande; otra barca y otras redes te ser\u00e1n dadas. Hasta ahora tu has cogido peces con tus redes, en adelante por la palabra pescar\u00e1s hombres. Por la sana doctrina tu les atraer\u00e1s al camino de la salvaci\u00f3n, pues t\u00fa has sido llamado al servicio de la predicaci\u00f3n. La palabra de Dios es semejante al anzuelo del pescador. Lo mismo que el anzuelo\u00a0\u00a0no toma el pescado sino despu\u00e9s de haber sido primero cogido por el, as\u00ed la palabra de Dios, no toma al hombre para la vida eterna si esta palabra primero no penetra en su esp\u00edritu. En adelante estos son los hombres que t\u00fa tomar\u00e1s. Es decir, despu\u00e9s que eso pase, despu\u00e9s del testimonio de tu humildad, t\u00fa tendr\u00e1s el encargo de tomar a los hombres; pues\u00a0\u00a0la humildad es una fuerza de atracci\u00f3n, y para mandar a los otros es bueno saber no gloriarse en su\u00a0\u00a0poder.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Antonio_de_Padua_presbitero_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Antonio de Padua, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Fiarse_de_Cristo\">Serm\u00f3n: Fiarse de Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Sermones para el domingo y fiestas de los santos<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abNo temas: desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb (Lc 5,10).<\/p>\n<p>\u00abPor tu palabra, echar\u00e9 las redes.\u00bb Es contando con la gracia celestial y la inspiraci\u00f3n sobrenatural que hay que echar las redes de la predicaci\u00f3n. Si no es as\u00ed, es en vano que el predicador echa las l\u00edneas que marcan sus palabras. La fe de los pueblos no se obtiene a trav\u00e9s de sermones muy bien compuestos sino por la gracia de la llamada divina&#8230; \u00a1Oh fructuosa humildad! Cuando los que en un momento determinado no hab\u00edan recogido nada, se f\u00edan de la palabra de Cristo y recogen una multitud de peces&#8230;<\/p>\n<p>\u00abPor tu palabra, echar\u00e9 las redes.\u00bb Cada vez que le he echado por mi cuenta, he querido conservar para m\u00ed lo que te pertenece. Soy yo quien ha predicado, y no t\u00fa; mis palabras y no las tuyas. Por eso no he recogido nada. O bien si he recogido alguna cosa, no es pescado sino ranas, que s\u00f3lo sirven como charlatanas de mis alabanzas&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00abPor tu palabra, echar\u00e9 las redes.\u00bb Extender las redes sobre la palabra de Jesucristo, es no atribuirse nada a s\u00ed mismo, sino atribu\u00edrselo todo a \u00e9l; es vivir conforme a lo que cada uno predica. Es entonces que se cogen gran cantidad de peces.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n del 2- 10-1622. X, 397.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abJes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: no temas, en adelante vas a ser pescador de hombres. Y atracando en tierra las barcas, lo dejaron todo y le siguieron\u00bb (Lc 5, 10-11).<\/p>\n<p>Me preguntar\u00e1 alguno que por qu\u00e9 hay que renunciar a todo. Que los que nada tienen, o muy poco, a qu\u00e9 pueden renunciar. Yo les dir\u00e9 que est\u00e1 claro que el que tiene poco, deja poco y el que tiene mucho deja mucho. <\/p>\n<p>San Pedro, que era un simple pescador, abandon\u00f3 sus redes, poca cosa; San Mateo, que era un rico banquero, dej\u00f3 su gran fortuna; pero los dos obedecieron igualmente a la orden, eran iguales en la voluntad. <\/p>\n<p>Y lo que es m\u00e1s: ambos eran igualmente ricos, ya que hablando con propiedad, nosotros no poseemos los bienes del mundo, eso es cosa clara&#8230; <\/p>\n<p>Realmente no poseemos sino una partecita de nosotros mismos; no somos due\u00f1os de nuestra fantas\u00eda pues no podemos defendernos de un n\u00famero casi infinito de ilusiones e imaginaciones que nos asaltan; lo mismo se puede decir de la memoria; \u00bfcu\u00e1ntas veces quisi\u00e9ramos acordarnos de cosas y no podemos, o al contrario, no recordar otras que no logramos olvidar? <\/p>\n<p>En fin, recorred cuanto quer\u00e1is todo lo que hay en nosotros; no encontrar\u00e9is ni una partecita de la que seamos due\u00f1os: la voluntad s\u00ed, la voluntad la poseemos de tal manera que ni el mismo Dios se ha reservado la parte superior de ella y ha dado al hombre el derecho, o de abrazar el mal o de seguir el bien; como mejor le plazca.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo\">San Juan Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Los_primeros_discipulos\">Homil\u00eda: Los primeros disc\u00edpulos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"st1\">\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre el Evangelio de San Mateo, hom. 14, 2.<\/p>\n<p>2. Por la misma raz\u00f3n, en sus comienzos, el Se\u00f1or no pronuncia palabra dura ni molesta, como cuando Juan habla del hacha y del \u00e1rbol cortado. Jes\u00fas no se acuerda ya ni del bieldo, ni de la era, ni del fuego inextinguible. Sus preludios son todos de bondad, y el primer mensaje que dirige a sus oyentes versa sobre los cielos y el reino de los cielos.<\/p>\n<p>Y, caminando orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: Sim\u00f3n\u2014que se llama Pedro\u2014y Andr\u00e9s, su hermano, que estaban echando sus redes al mar, pues eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de m\u00ed y yo os har\u00e9, pescadores de hombres. Y ellos, dejando sus redes, le siguieron. Realmente, Juan cuenta de otro modo la vocaci\u00f3n de estos disc\u00edpulos. Lo cual prueba que se trata aqu\u00ed de un segundo llamamiento, lo que puede comprobarse por muchas circunstancias. Juan, en efecto, dice que se acercaron a Jes\u00fas antes de que el Precursor fuera encarcelado; aqu\u00ed, empero, se nos cuenta que su llamamiento tuvo lugar despu\u00e9s de encarcelado aqu\u00e9l. All\u00ed Andr\u00e9s llama a Pedro; aqu\u00ed los llama Jes\u00fas a los dos. Juan cuenta que, viendo Jes\u00fas venir a Pedro, le dijo: T\u00fa eres Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s. T\u00fa te llamar\u00e1s Cefas, que se interpreta Pedro , es decir, &#8220;roca&#8221;. Mateo, empero, dice que Sim\u00f3n llevaba ya ese nombre: Porque, viendo; \u2014dice\u2014a Sim\u00f3n, el que se llama Pedro. Que se trate aqu\u00ed del segundo llamamiento, puede tambi\u00e9n verse por el lugar de donde son llamados y, entre otras muchas circunstancias, por la facilidad con que obedecen al Se\u00f1or y todo lo abandonan para seguirle. Es que estaban ya de antemano bien instruidos. En Juan se ve que Andr\u00e9s entra con Jes\u00fas en una casa y all\u00ed le escucha largamente; aqu\u00ed, apenas oyeron la primera palabra, le siguieron inmediatamente. Y es que, probablemente, le hab\u00edan seguido al principio y luego le dejaron; y, entrando Juan en la c\u00e1rcel, tambi\u00e9n ellos se retirar\u00edan y volver\u00edan a su ordinaria ocupaci\u00f3n de la pesca.<\/p>\n<p>Por lo menos as\u00ed se explica bien que el Se\u00f1or los encuentre ahora pescando: \u00c9l por su parte, ni cuando quisieron al principio marcharse se lo prohibi\u00f3, ni, ya que se hubieron marchado, los abandon\u00f3 definitivamente. No, cedi\u00f3 cuando se fueron; pero vuelve otra vez a recuperarlos. Lo cual es el mejor modo de pescar.<\/p>\n<p>LA FE Y LA OBEDIENCIA CON QUE LOS DISC\u00cdPULOS SIGUEN AL SE\u00d1OR<\/p>\n<p>M\u00e1s considerad la fe y obediencia de estos disc\u00edpulos. Hall\u00e1ndose en medio de su trabajo\u2014y bien sab\u00e9is cu\u00e1n gustosa es la pesca\u2014, apenas oyen su mandato, no vacilan ni aplazan un momento su seguimiento. No le dijeron: Vamos a volver a casa y decir adi\u00f3s a los parientes. No, lo dejan todo y se ponen en su seguimiento, como hizo Eliseo con El\u00edas. \u00c9sa es la obediencia que Cristo nos pide: ni un momento de dilaci\u00f3n, por muy necesario que sea lo que pudiera retardar, nuestro seguimiento. Al otro que se le acerc\u00f3 y le pidi\u00f3 permiso para ir a enterrar a su padre, no se lo consinti\u00f3 . Con lo que nos daba a entender que su seguimiento ha de ponerse por encima de todo lo dem\u00e1s. Y no me dig\u00e1is que fue muy grande la promesa que se les hac\u00eda, pues por eso los admiro yo particularmente. No hab\u00edan visto milagro alguno del Se\u00f1or, y, sin embargo, creyeron en la gran promesa que les hac\u00eda y todo lo pospusieron a su seguimiento. Ellos creyeron, en efecto, que por las mismas palabras con que ellos hab\u00edan sido pescados lograr\u00edan tambi\u00e9n ellos pescar a otros. <\/p>\n<p>A Andr\u00e9s y Pedro eso les prometi\u00f3 el Se\u00f1or, m\u00e1s en el llamamiento de Santiago y Juan no se nos habla de promesa alguna. Seguramente la obediencia de los que les preced\u00edan les hab\u00eda ya preparado el camino. Por otra parte, tambi\u00e9n ellos hab\u00edan antes o\u00eddo hablar mucho de Jes\u00fas. Pero mirad por otra parte cu\u00e1n puntualmente nos da a entender el evangelista la pobreza de estos \u00faltimos disc\u00edpulos. Los hall\u00f3, efectivamente, el Se\u00f1or cosiendo sus redes. Tan extrema era su pobreza, que ten\u00edan que reparar sus redes rotas por no poder comprar otras nuevas. Y no es peque\u00f1a la prueba de su virtud que ya en eso nos presenta el evangelio: soportan generosamente la pobreza, se ganan la vida con justos trabajos, est\u00e1n entre s\u00ed unidos por la fuerza de la caridad y tienen consigo y cuidan a su padre.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Josemaria_Escriva_de_Balaguer_1902-1975_presbitero_fundador\">San Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer (1902-1975), presb\u00edtero, fundador<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Acompanemos_a_Cristo_en_esta_pesca_divina\">Homil\u00eda: Acompa\u00f1emos a Cristo en esta pesca divina.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda en Amigos de Dios<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDesde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb (Lc 5,10).<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed que env\u00edo a muchos pescadores &#8211; or\u00e1culo del Se\u00f1or &#8211; y los pescar\u00e1n\u00bb (Jr 16,16). Es as\u00ed como el Se\u00f1or nos precisa nuestra gran misi\u00f3n: la pesca. A veces se dice o se escribe que el mundo es como un mar. Es buena esta comparaci\u00f3n. En la vida humana, como en el mar, hay per\u00edodos de calma y otros de tempestad, de tranquilidad y de vientos violentos. Frecuentemente los hombres se encuentran en amargas aguas, en medio de grandes olas; avanzan entre tormentas, tristes navegantes, aunque aparenten estar gozosos, e incluso exuberantes: sus carcajadas s\u00f3lo buscan disimular su abatimiento, su decepci\u00f3n, su vida sin caridad ni comprensi\u00f3n. Hacen como los peces: se devoran unos a otros.<\/p>\n<p>Procurar que todos los hombres entren a gusto en las redes divinas y se amen unos a otros, es tarea de los hijos de Dios. Si somos cristianos debemos transformarnos en estos pescadores que, en forma de met\u00e1fora, describe el profeta Jerem\u00edas y que, m\u00e1s tarde, tambi\u00e9n Jesucristo emplea en diversos momentos: \u00abSeguidme y os har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb dice a Pedro y a Andr\u00e9s.<\/p>\n<p> Acompa\u00f1emos a Cristo en esta pesca divina. Jes\u00fas se encuentra en la orilla del lago de Genesaret y la gente se amontona a su alrededor deseosa de escuchar la palabra de Dios. (Lc 5,1) \u00a1Igual que hoy! \u00bfNo lo veis?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_04-04-1987\">Homil\u00eda (04-04-1987)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica para la Evangelizaci\u00f3n. <br \/>Viaje Apost\u00f3lico a Uruguay, Chile y Argentina. Avenida Costanera de Puerto Montt (Chile) <br \/>\nS\u00e1bado 4 de abril de 1987.<\/p>\n<p> 2. Ahora que se est\u00e1 acercando el Jubileo de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, \u2014con el pensamiento puesto en el contexto actual de vuestro pa\u00eds\u2014 <i>volvemos con la memoria <\/i>a los diversos momentos en que se fue preparando la misi\u00f3n universal confiada por Cristo a sus Ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p> El fragmento del Evangelio seg\u00fan San Lucas, que hemos proclamado en la liturgia de nuestro encuentro de hoy en Puerto Montt, contiene en s\u00ed el <i>preanuncio de esta misi\u00f3n<\/i>. Los Ap\u00f3stoles hab\u00edan pasado toda la noche faenando, en el lago de Genesaret, sin lograr pescar nada. Estaban cansados, presa del des\u00e1nimo. El Se\u00f1or les dice que echen las redes; y se produce el gran milagro: capturan gran cantidad de peces. Ante el <i>signo ins\u00f3lito<\/i>, ante el milagro, se comprende el estupor de aquellos hombres. Sim\u00f3n Pedro se arroj\u00f3 a los pies de Jes\u00fas, y exclam\u00f3: \u201cAp\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un pecador\u201d (<i>Lc<\/i> 5, 8); con estas palabras confiesa humildemente su indignidad humana y. a la vez, la <i>potencia divina<\/i> demostrada por la persona del Maestro, quien contra toda esperanza les hab\u00eda ordenado echar las redes. <\/p>\n<p> Es entonces cuando Jes\u00fas se vuelve a Pedro para decirle: \u201cNo temas: <i>desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u201d <\/i>(<i>Ib\u00edd<\/i>., 5, 10). <\/p>\n<p> 3. Desde aquel momento unos sencillos pescadores de Galilea quedar\u00e1n transformados en disc\u00edpulos y colaboradores del Maestro. Recordemos tambi\u00e9n que entre Getseman\u00ed y el G\u00f3lgota sus esperanzas se vieron sometidas a una dura prueba; pero al tercer d\u00eda Cristo resucit\u00f3 y se les apareci\u00f3 en persona; y as\u00ed, cuando el d\u00eda de Pentecost\u00e9s recibieron el poder del Esp\u00edritu Santo, aquellos pescadores de Galilea fueron enviados por todo el mundo para proclamar a todos los pueblos a Cristo crucificado. <\/p>\n<p> \u201cNosotros \u2014escribir\u00e1 San Pablo m\u00e1s tarde\u2014 predicamos a Cristo crucificado: esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los griegos\u201d (<i>1Co<\/i> 1, 23). <i>Pero para nosotros El es fuerza y sabidur\u00eda de Dios<\/i>. <\/p>\n<p> Y lo es para todos: \u201cPara los llamados\u201d (a la fe), ya sean \u201cjud\u00edos como griegos\u201d (<i>Ib\u00edd.<\/i>, 1, 24). <\/p>\n<p> S\u00ed, tambi\u00e9n nosotros predicamos a Cristo. \u201c<i>Ning\u00fan otro nombre hay<\/i> bajo el cielo dado a los hombres,<i> por el que podamos salvarnos<\/i>\u201d (<i>Hch<\/i> 4, 12). <\/p>\n<p> 8. \u201c<i>Rema mar adentro<\/i>\u201d \u2014dice Cristo a Sim\u00f3n Pedro\u2014 \u201cy echad las redes para pescar (<i>Lc<\/i> 5, 4)\u201d. <\/p>\n<p> Entonces, para Pedro ese \u201cmar adentro\u201d, era s\u00f3lo las aguas del lago de Genesaret. M\u00e1s tarde, poco a poco, se va desvelando a los ojos de los pescadores-ap\u00f3stoles un horizonte ampl\u00edsimo que abarca hasta los confines del mundo, que llega a ese oc\u00e9ano infinito <i>de los misterios divinos<\/i> y a ese mar <i>de las almas<\/i> que esperan de Dios la salvaci\u00f3n. Son los hombres y mujeres de coraz\u00f3n sencillo que ponen su confianza en el Se\u00f1or; que navegan por los, a veces procelosos mares de la vida buscando un faro que los gu\u00ede, una esperanza que d\u00e9 sentido a su caminar. <\/p>\n<p> Cristo, que daba gracias al Padre porque revel\u00f3 los misterios del reino \u201ca la gente sencilla\u201d (<i>Mt<\/i> 11, 25), nos llama a abrir nuestro coraz\u00f3n a su mensaje, pues \u201clo necio de Dios es m\u00e1s sabio que los hombres; y lo d\u00e9bil de Dios es m\u00e1s fuerte que los hombres\u201d (<i>1Co<\/i> 1, 25). <\/p>\n<p> A la misma inescrutable sabidur\u00eda y fuerza divina, se dirigen, <i>de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n<\/i>, <i>los sucesores de los pescadores-ap\u00f3stoles<\/i>. Aquellos que por primera vez trajeron la luz del Evangelio a vuestra tierra, y aquellos que la traen hoy. Y la traen <i>en la comunidad de todo el Pueblo de Dios<\/i>, que en la Cruz y en la Resurrecci\u00f3n encuentra su sabidur\u00eda y su fuerza. <\/p>\n<p> Cuando hoy Dios ha concedido al Sucesor de Pedro poder dar gracias en tierra chilena junto a vosotros, por el 500 aniversario del comienzo de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, quiero <i>abrazar en mi coraz\u00f3n con la plegaria a todos aquellos <\/i>que participaron en esta obra salv\u00edfica. Que la semilla que ellos plantaron en la tierra f\u00e9rtil del alma chilena contin\u00fae dando el ciento por uno en frutos de amor, verdad, libertad y justicia para que en esta tierra bendita reine la paz. <\/p>\n<p> \u00a1Queridos hermanos y hermanas! <\/p>\n<p> \u00a1Bendigamos al Se\u00f1or que en la Cruz ha manifestado su salvaci\u00f3n! \u00a1Bendigamos al Se\u00f1or porque \u201clos confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios\u201d! <\/p>\n<p> As\u00ed sea.<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_General_22-03-2006\">Catequesis, Audiencia General (22-03-2006)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Mi\u00e9rcoles 22 de marzo de 2006.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Los Ap\u00f3stoles testigos y enviados de Cristo<\/p>\n<p>1. [\u2026] Los Evangelios concuerdan al referir que la llamada de los Ap\u00f3stoles marc\u00f3 los primeros pasos del ministerio de Jes\u00fas, despu\u00e9s del bautismo recibido del Bautista en las aguas del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p>3. San Lucas, aunque sigue la misma tradici\u00f3n, tiene un relato m\u00e1s elaborado (cf. Lc 5, 1-11). Muestra el camino de fe de los primeros disc\u00edpulos, precisando que la invitaci\u00f3n al seguimiento les llega despu\u00e9s de haber escuchado la primera predicaci\u00f3n de Jes\u00fas y de haber asistido a los primeros signos prodigiosos realizados por \u00e9l. En particular, la pesca milagrosa constituye el contexto inmediato y brinda el s\u00edmbolo de la misi\u00f3n de pescadores de hombres, encomendada a ellos. El destino de estos &#8220;llamados&#8221;, de ahora en adelante, estar\u00e1 \u00edntimamente unido al de Jes\u00fas. El ap\u00f3stol es un enviado, pero, ante todo, es un &#8220;experto&#8221; de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>6. La aventura de los Ap\u00f3stoles comienza as\u00ed, como un encuentro de personas que se abren rec\u00edprocamente. Para los disc\u00edpulos comienza un conocimiento directo del Maestro. Ven d\u00f3nde vive y empiezan a conocerlo. En efecto, no deber\u00e1n ser anunciadores de una idea, sino testigos de una persona. Antes de ser enviados a evangelizar, deber\u00e1n &#8220;estar&#8221; con Jes\u00fas (cf. Mc 3, 14), entablando con \u00e9l una relaci\u00f3n personal. Sobre esta base, la evangelizaci\u00f3n no ser\u00e1 m\u00e1s que un anuncio de lo que se ha experimentado y una invitaci\u00f3n a entrar en el misterio de la comuni\u00f3n con Cristo (cf.\u00a01 Jn 1, 3).<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_General_17-05-2006\">Catequesis, Audiencia General (17-05-2006)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Mi\u00e9rcoles 17 de mayo de 2006.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Pedro, el pescador<\/p>\n<p>6. Los evangelios nos informan de que Pedro es uno de los primeros cuatro disc\u00edpulos del Nazareno (cf. Lc 5, 1-11), a los que se a\u00f1ade un quinto, seg\u00fan la costumbre de todo Rabino de tener cinco disc\u00edpulos (cf. Lc 5, 27: llamada de Lev\u00ed). Cuando Jes\u00fas pasa de cinco disc\u00edpulos a doce (cf. Lc 9, 1-6) pone de relieve la novedad de su misi\u00f3n: \u00e9l no es un rabino como los dem\u00e1s, sino que ha venido para reunir al Israel escatol\u00f3gico, simbolizado por el n\u00famero doce, como el de las tribus de Israel.<\/p>\n<p>8. Los evangelios permiten seguir paso a paso su itinerario espiritual. El punto de partida es la llamada que le hace Jes\u00fas. Acontece en un d\u00eda cualquiera, mientras Pedro est\u00e1 dedicado a sus labores de pescador. Jes\u00fas se encuentra a orillas del lago de Genesaret y la multitud lo rodea para escucharlo.<\/p>\n<p>El n\u00famero de oyentes implica un problema pr\u00e1ctico. El Maestro ve dos barcas varadas en la ribera; los pescadores han bajado y lavan las redes. \u00c9l entonces pide permiso para subir a la barca de Sim\u00f3n y le ruega que la aleje un poco de tierra. Sent\u00e1ndose en esa c\u00e1tedra improvisada, se pone a ense\u00f1ar a la muchedumbre desde la barca (cf. Lc 5, 1-3). As\u00ed, la barca de Pedro se convierte en la c\u00e1tedra de Jes\u00fas. Cuando acaba de hablar, dice a Sim\u00f3n: &#8220;Rema mar adentro, y echad vuestras redes para pescar&#8221;. Sim\u00f3n responde: &#8220;Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echar\u00e9 las redes&#8221; (Lc 5, 4-5).<\/p>\n<p>9. Jes\u00fas era carpintero, no experto en pesca, y a pesar de ello Sim\u00f3n el pescador se f\u00eda de este Rabino, que no le da respuestas sino que lo invita a fiarse de \u00e9l. Ante la pesca milagrosa reacciona con asombro y temor: &#8220;Al\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un hombre pecador&#8221; (Lc 5, 8). Jes\u00fas responde invit\u00e1ndolo a la confianza y a abrirse a un proyecto que supera todas sus perspectivas: &#8220;No temas. Desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres&#8221; (Lc 5, 10).<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_14-04-2013\">Homil\u00eda (14-04-2013)<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abNavegad mar adentro, y echad las redes\u00bb (Lc 5,).<\/p>\n<p>El anuncio de Pedro y de los Ap\u00f3stoles no consiste s\u00f3lo en palabras, sino que la fidelidad a Cristo entra en su vida, que queda transformada, recibe una nueva direcci\u00f3n, y es precisamente con su vida con la que dan testimonio de la fe y del anuncio de Cristo\u2026 Pero esto vale para todos: el Evangelio ha de ser anunciado y testimoniado. Cada uno deber\u00eda preguntarse: \u00bfC\u00f3mo doy yo testimonio de Cristo con mi fe? \u00bfTengo el valor de Pedro y los otros Ap\u00f3stoles de pensar, decidir y vivir como cristiano, obedeciendo a Dios? <\/p>\n<p>Es verdad que el testimonio de la fe tiene muchas formas, como en un gran mural hay variedad de colores y de matices; pero todos son importantes, incluso los que no destacan. En el gran designio de Dios, cada detalle es importante, tambi\u00e9n el peque\u00f1o y humilde testimonio tuyo y m\u00edo, tambi\u00e9n ese escondido de quien vive con sencillez su fe en lo cotidiano de las relaciones de familia, de trabajo, de amistad. Hay santos del cada d\u00eda, los santos \u00abocultos\u00bb, una especie de \u00abclase media de la santidad\u00bb\u2026 de la que todos podemos formar parte. <\/p>\n<p>Pero en diversas partes del mundo hay tambi\u00e9n quien sufre, como Pedro y los Ap\u00f3stoles, a causa del Evangelio; hay quien entrega la propia vida por permanecer fiel a Cristo, con un testimonio marcado con el precio de su sangre. Record\u00e9moslo bien todos: no se puede anunciar el Evangelio de Jes\u00fas sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe poder leer en nuestros actos eso mismo que oye en nuestros labios, y dar gloria a Dios. Me viene ahora a la memoria un consejo que San Francisco de As\u00eds daba a sus hermanos: predicad el Evangelio y, si fuese necesario, tambi\u00e9n con las palabras.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_XXIII_papa\">San Juan XXIII, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Alocucion_28-06-1962\">Alocuci\u00f3n (28-06-1962)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Primeras V\u00edsperas de la Fiesta de San Pedro y San Pablo. <br \/>Bas\u00edlica Vaticana. Jueves 28 de junio de 1962.<\/p>\n<p>*Pendiente depurar este texto<\/p>\n<p>Esta tarde nos encontramos como en el mar, en la barca de Pedro el pescador, donde Cristo sub\u00eda y de donde hablaba a las turbas. San Lucas cuenta este bello episodio.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 Cristo de hablar dijo a Sim\u00f3n: \u00abPenetra hacia dentro con la barca y tended la red para pescar\u00bb. Respondiole Sim\u00f3n: \u00abMaestro nos hemos estado cansando toda la noche para no coger nada, pero en tu nombre tender\u00e9 la red\u00bb. As\u00ed lo hizo, pues, y consigui\u00f3 una copios\u00edsima pesca (<i>Lc<\/i> 5, 1-7). <\/p>\n<p>Los Padres de la Iglesia y los comentadores de todos los tiempos han gustado saborear esta p\u00e1gina evang\u00e9lica. De sus escritos \u2014recordamos ahora esencialmente los de Le\u00f3n y Gregorio\u2014brota una doctrina cuya nota solemne es familiar al o\u00eddo y al buen gusto de cuantos tienen habitualmente entre manos el misal y el Breviario.<\/p>\n<p>Sobresale entre \u00e9stos el primero, el Magno, de cuya muerte gloriosa hemos festejado el centenario el 15 de noviembre pasado.<\/p>\n<p>Esta vigilia nos trae de una manera especial el pensamiento de Otro Pont\u00edfice, grande tambi\u00e9n, el Papa Inocencio III, que supo felizmente resumir esta p\u00e1gina de San Lucas con amables semejanzas y figuras<\/p>\n<p>El mar de Galilea sobre el que Cristo se encuentra, es el siglo, diremos mejor el mundo entero, que \u00e9l ha venido a redimir. La barca de Pedro es la santa Iglesia, de la que Pedro, Sim\u00f3n el pescador, fue hecho cabeza. La orden de Cristo a Pedro y a los suyos de que penetren mar adentro y que consigan la pesca con mayor ardor, el <i>Duc in altum<\/i> de la humilde barquichuela, es Roma, la capital del mundo de entonces, reservada para ser m\u00e1s tarde, la verdadera capital y el centro m\u00e1s alto y luminoso del mundo cristiano. La red a echar sobre las olas es la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica.<\/p>\n<p><b><i>La Iglesia de Cristo esparcida por todo el orbe<\/i><\/b><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 espect\u00e1culo este mar de Galilea llamado a representar a los siglos y a los pueblos! <i>Aquae multae, populi multi, mare magnum totum saeculum<\/i> (Muchas aguas, muchos pueblos, mar inmenso, todos los siglos). As\u00ed lo llama el Papa Inocencio. Mar grande y espacioso.<\/p>\n<p>El libro de los salmos nos lo pinta m\u00e1s vivamente a\u00fan: lleno de peces de todas las clases: <i>an\u00edmalia pusilla cum magnis, illic naves pertranssibunt<\/i> (mezclados los peque\u00f1os con los grandes peces, por all\u00ed pasar\u00e1n las naves) (<i>Sal<\/i>103, 25-26). Lo mismo que el mar es turbulento y amargo, tambi\u00e9n el siglo, tambi\u00e9n el mundo de los hombres, est\u00e1 turbado por las amarguras y las contradicciones, sin paz y sin tranquilidad llen\u00e1ndolo todo el temor y el pavor. El evangelista San Juan (<i>1Jn<\/i> 5,19) escribi\u00f3 que el mundo es todo malicia. El re\u00edr va mezclado con el llorar; los puntos extremos del gozo est\u00e1n ocupados por el luto (<i>Pr<\/i> 13, 14). El p\u00e1jaro ha nacido para volar, el hombre para el duro trabajo (<i>Jb<\/i> 5, 7). El libro del <i>Eclesi\u00e1stico<\/i> es a\u00fan m\u00e1s incisivo: \u00abUna continua ocupaci\u00f3n est\u00e1 reservada a todos los hombres, un yugo oprime las espaldas de todos los hijos\u00a0 de Ad\u00e1n. En el mar los peces m\u00e1s peque\u00f1os son devorados por los m\u00e1s grandes: tambi\u00e9n en el mundo, los hombres m\u00e1s humildes son aplastados por los fuertes y poderosos (<i>Si<\/i> 40 y 13).<\/p>\n<p>Pues bien, sobre la vasta extensi\u00f3n de este mundo se extiende la misericordia del Alt\u00edsimo, para redenci\u00f3n de la esclavitud, para la elevaci\u00f3n de las m\u00e1s nobles energ\u00edas; sobre este mundo el Padre celestial ha mandado a su Hijo Unig\u00e9nito, revestido de la carne humana, para ayudar a todos los hijos del hombre en su esfuerzo&#8217; de resurgir de entre las miserias de aqu\u00ed abajo y acompa\u00f1arlos hasta las alturas de la vida eterna.<\/p>\n<p>Sobre este mar inmenso d\u00e9 la Humanidad, purificada por la Sangre de Cristo, el mismo Verbo del Padre, por nosotros los hombres, por nuestra salva. ci\u00f3n, descendi\u00f3 de los cielos y se encarn\u00f3 en Mar\u00eda Virgen del Esp\u00edritu Santo y se hizo hombre; hombre y Salvador del mundo, de todo el mundo, por su Santa Iglesia, Rey glorioso e inmortal por los siglos.<\/p>\n<p><b><i>Vivo y perenne comentario de Inocencio III<\/i><\/b><\/p>\n<p>La Iglesia de Cristo, difundida por toda la tierra, es representada en el Evangelio por la barca de Pedro. que Cristo escogi\u00f3, y desde la que gust\u00f3 hablar tantas veces como Maestro de los pueblos, y que en una circunstancia, especialmente misteriosa y solemne \u2014la que cuenta San Lucas en el cap\u00edtulo quinto de su Evangelio\u2014 quiso indicar a sus ap\u00f3stoles como el punto m\u00e1s elevado de las conquistas de su Reino:<\/p>\n<p>Hab\u00e9is pasado una noche de navegaci\u00f3n infecunda, con el &#8220;nihil cepimus&#8221;(no hemos cogido nada). Ahora yo te digo a ti, Pedro, &#8220;Duc in altum&#8221;: adentro la barca; y a todos los suyos: tended las redes; a lo que respondieron con perfecta obediencia: et concluserunt piscium multitudinem copiosam (y consiguieron una ingente multitud de peces).<\/p>\n<p>Queridos hijos: En este punto de la lectura evang\u00e9lica el Papa Inocencio III, en la fiesta de San Pedro, se enciende en exultante ardor: La profundidad de este mar, en el que Cristo dijo a San Pedro: &#8220;duc in altum es Roma, quae primatum et principatum super omne saeculum obtinebat et obtinet&#8221; (que mantiene la primac\u00eda y el principado por todos los siglos).<\/p>\n<p>La Divina Providencia quiso exaltar a esta ciudad, porque lo mismo que en el tiempo del paganismo triunfante ella sola dominaba a toda la gentilidad esparcida por el mundo, as\u00ed tambi\u00e9n, despu\u00e9s de la venida de Cristo Redentor, iniciada la Cristiandad, conven\u00eda que la Santa Iglesia fuera la \u00fanica que tuviese la dignidad del Magisterio y del gobierno sobre todos los fieles de la tierra.<\/p>\n<p>Prosigue el Papa Inocencio diciendo c\u00f3mo Dios hab\u00eda encontrado tambi\u00e9n conveniente que el jefe y cabeza de la Iglesia asentase su sede religiosa y principal en la ciudad que manten\u00eda el principado y el gobierno secular.<\/p>\n<p>Por esto Cristo dijo a Pedro: &#8220;Duc in altum&#8221;, como diciendo: Ve y lleva contigo a los tuyos a aquella ciudad, y tended all\u00ed las redes para la pesca. As\u00ed aparece claro lo que el Se\u00f1or ha amado y ama a esta Sede Augusta y por qu\u00e9 esta Roma ha merecido el nombre de sacerdotal, regia, imperial y apost\u00f3lica con el dominio no s\u00f3lo sobre los cuerpos, sino tambi\u00e9n con el magisterio sobre las almas. M\u00e1s noble ahora y digna por la autoridad divina que lo fue en el pasado por la autoridad terrena.<\/p>\n<p>Es emocionante escuchar en las palabras del gran Papa el recuerdo de la p\u00eda tradici\u00f3n del &#8220;Domine, quo vad\u00eds&#8221;, y de las palabras de Cristo a Pedro, fugitivo y temeroso:. &#8220;Voy a Roma para ser de nuevo crucificado&#8221;.<\/p>\n<p>Es interesante tambi\u00e9n, seg\u00fan San Lucas, la diferencia en las expresiones de Cristo, que a Pedro le habla en singular: &#8220;Duc in altum&#8221;, y luego dice en plural al resto de los ap\u00f3stoles: &#8220;Tended las redes para pescar&#8221;.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Pedro, como \u00fanico Pr\u00edncipe de la Iglesia Universal, es visto en la altura de su suprema prelatura. No podemos, sin embargo, olvidar que tambi\u00e9n a San Pablo, como a \u00e9l, se le, confiar\u00eda la tarea de extender en Roma la red apost\u00f3lica de la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es natural, queridos hijos, que una conversaci\u00f3n espiritual como \u00e9sta Nuestra, que nos introduce a la Fiesta de San Pedro, quede adornada por esta doble corona, que, conjuntamente, confirma la asociaci\u00f3n de estos dos grandes ap\u00f3stoles en la admiraci\u00f3n y en el culto<\/p>\n<p>El Papa Inocencio llega hasta comparar a estos dos grandes ap\u00f3stoles de la Iglesia romana, de la Iglesia universal, haciendo un <i>excursus<\/i> hist\u00f3rico, po\u00e9tico y de contraposici\u00f3n, con los dos fundadores de la Roma primitiva, R\u00f3mulo y Remo, cuyas dos sepulturas, al decir de los arque\u00f3logos, se encontraban a distancia paralela de una punta a la otra de la ciudad; es decir, Pedro en el sitio donde R\u00f3mulo fue sepultado, y Remo, donde se se\u00f1ala la tumba de San Pablo.<\/p>\n<p>Grande es el respeto que debemos y deseamos rendir a la antiqu\u00edsima memoria de la Roma primitiva \u2014como se\u00f1ala entonces el Papa Inocencio\u2014, a\u00a0 los &#8220;dos hermanos en la carne que fundaron esta ciudad por la Divina Providencia y que yacen en honorables monumentos&#8221;. Pero es tambi\u00e9n justo que nuestro afecto religioso se dirija, con especial sentimiento, a &#8220;los dos hermanos en la fe, Pedro y Pablo, que fundaron espiritualmente esta ciudad, y que yacen, sepultados, en gloriosas bas\u00edlicas&#8221;.<\/p>\n<p><i><b>El sagrado ministerio de la predicaci\u00f3n<\/b><\/i><\/p>\n<p>Advertid la precisa significaci\u00f3n de los dos contrastes: &#8220;Dos hermanos en la carne que fundaron la materialidad; dos Santos Patronos, hermanos en la fe, fundadores de la espiritualidad, honor\u00edficamente sepultados en gloriosas bas\u00edlicas&#8221;.<\/p>\n<p>No debemos olvidar las redes de los pescadores lanzadas al mar por orden de Cristo y recogidas con gran esfuerzo, como triunfo de la obediencia apost\u00f3lica. La red simb\u00f3lica que hoy mismo, en guirnalda de flores, se encuentra en los umbrales de la bas\u00edlica vaticana.<\/p>\n<p>Lo mismo que la barca de Pedro significa la Iglesia, lo mismo que el mar embravecido representa al siglo y al mundo agitado, como representa Roma el centro de la actividad cat\u00f3lica y apost\u00f3lica, tambi\u00e9n las redes son la figura del ministerio de la predicaci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>El Papa Inocencio aprovecha esta coyuntura para dar una s\u00edntesis instructiva y fervorosa de los caracteres sagrados y peculiares de la elocuencia pastoral, que es lo mismo que decir sobre el ministerio Sagrado en pro de la conquista y del precioso alimento que el sacerdocio cat\u00f3lico debe distribuir a las almas de dos fieles. El predicador diligente debe preparar sus alocuciones con tinte popular y tambi\u00e9n con trabajados argumentos. Saber variar de tema, de tono, de color, unas veces sobre la virtud, otras sobre el vicio, unas sobre los premios y otras sobre los castigos, sobre la misericordia y sobre la justicia, y sobre estos temas, unas veces con sencillez y otras con profundidad, hist\u00f3rica y aleg\u00f3ricamente, con citas de autoridad, con semejanzas, con razones, con ejemplos&#8230;<\/p>\n<p>Estos son los hilos, los nudos de que est\u00e1n hechas las redes, capaces, resistentes, preciosas. Estas son las redes m\u00e1s seguras y eficaces para convencer a las almas con la claridad de la visi\u00f3n de la doctrina apost\u00f3lica, para llevarlas al fervor, a la santificaci\u00f3n y a la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>De estas redes se sirvieron los bienaventurados ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. Sus cartas nos hablan a\u00fan desde lo profundo de su tiempo, Por esta predicaci\u00f3n Roma se convirti\u00f3 del error a la verdad, del vicio a la virtud, y ha llegado a ser se\u00f1ora de los pueblos y maestra del mundo.<\/p>\n<p><i><b>Honor por los siglos a los Pr\u00edncipes de los Ap\u00f3stoles<\/b><\/i><\/p>\n<p>La veneraci\u00f3n que todo buen cat\u00f3lico tiene a los ap\u00f3stoles de Cristo de todos los tiempos y de todos los pueblos debe mantener su fervor, especialmente en v\u00edsperas del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, que quiere ser una fuente de celestial doctrina, de inspiraciones, de pac\u00edfica y santa exaltaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero debemos especialmente estudiar las grandes ense\u00f1anzas de estos dos principales y bienaventurados ap\u00f3stoles de Roma, Pedro y Pablo, mantenidos en la tradici\u00f3n como Padres y Patronos preclaros y principales para que ilustren nuestras inteligencias y enciendan nuestros corazones.<\/p>\n<p>Nos place terminar esta efusi\u00f3n paternal de sentimientos y anhelos con la ferviente invocaci\u00f3n augural del gran Pont\u00edfice Inocencio III, uno de los m\u00e1s insignes y gloriosos de la Iglesia y de la Historia.<\/p>\n<p>&#8220;Illos Patres et Patronos debet specialiter et principaliter honorare Roma inclita nostra, quatenus, meritis et precibus eorum adiuta, ita nunc salubriter conservetur in terris, ut tandem feliciter coronetur in caelis. Praestante Domino Nostro Iesu Christo, qui est super omnia Deus benedictus in saecula saeculorum&#8221;. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>(Nuestra \u00ednclita Roma debe honrar de una manera especial a estos sus Padres y Patronos, para que, ayudada por sus m\u00e9ritos y oraciones, por haberse conservado santamente en la tierra, pueda ser coronada felizmente en el cielo. Por gracia de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que es Dios sobre todas las cosas y por todos los siglos.) (Inocentii III, <i>Opera Omnia<\/i>, <i>Sermo XXII, in solemnitate B. Apostolorum Petri et Pauli<\/i>, Migne, 207, col. 555 y ss.)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Los_discipulos_de_Jesus_La_pesca_milagrosa\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. La pesca milagrosa<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1262-1264.<\/p>\n<p>Marcos y Mateo nos indican que inmediatamente despu\u00e9s de haber comenzado a proclamar el reino, Jes\u00fas ha convocado a unos disc\u00edpulos (Mc 1,16-20; Mt 4,18-22) de tal forma que pueden acompa\u00f1arle en todo lo que hace. Lucas ha ordenado el material de una manera diferente; primero, ofrece un resumen de todo el ministerio de Jes\u00fas y, despu\u00e9s, s\u00f3lo despu\u00e9s, nos habla de su llamada a los disc\u00edpulos. La llamada se sit\u00faa dentro del gesto simb\u00f3lico de la pesca milagrosa y de esa forma alude al \u00e9xito y sentido de la actividad de los disc\u00edpulos: contin\u00faan el gesto de la obra de Jes\u00fas, que ya conocemos por el cap\u00edtulo precedente (Lc 4,14-44). Tal es el sentido fundamental de nuestra escena (5,1-11).\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas sube a la barca de un tal Sim\u00f3n, conocido por su suegra (4,38-39), y ense\u00f1a desde el lago. Despu\u00e9s, manda a Sim\u00f3n y a sus amigos que se adentren en el agua m\u00e1s profunda y prueben suerte con las redes. A pesar de que el tiempo es contrario, ante la insistencia de Jes\u00fas, los pescadores ceden, consiguiendo un resultado prodigioso. Sim\u00f3n, a quien se conoce ya con el sobrenombre de Pedro, descubre en Jes\u00fas algo misterioso y le pide, reverentemente, que se aleje. Sus compa\u00f1eros sienten lo mismo. Jes\u00fas, en vez de alejarse, les convierte en pescadores de hombres.\u00a0<\/p>\n<p>Tal es el relato. Al fondo existe ciertamente un contenido viejo (cfr Jn 21,1-14). Sin embargo, juzgamos muy dif\u00edcil distinguir lo que es recuerdo primitivo, lo que ha sido elaborado por la tradici\u00f3n y lo que el mismo Lucas introduce al fin de transmitirnos su verdad sobre la pesca de la iglesia.\u00a0<\/p>\n<p>Hasta ahora Jes\u00fas estaba solo: su palabra y sus milagros alud\u00edan simplemente a su persona. Desde aqu\u00ed se encuentra acompa\u00f1ado; no sabemos todav\u00eda lo que ha buscado en los disc\u00edpulos, pero podemos precisar ya su funci\u00f3n: seguir\u00e1n a Jes\u00fas (5,11) y ser\u00e1n pescadores de hombres (5,10).\u00a0<\/p>\n<p>En la pesca sobre el lago est\u00e1 simbolizada para Lucas toda la actividad de Pedro y de la iglesia. Hasta entonces Jes\u00fas actuaba de una manera directa y personal; desde ahora act\u00faa por medio de los hombres que les escuchan y cumplen su palabra (lanzan en su nombre las redes sobre el lago). Miradas las cosas desde fuera, parece que Jes\u00fas env\u00eda a los disc\u00edpulos a un lago de aguas malas, enigm\u00e1ticamente vac\u00edas de peces. Sin embargo, la voz del maestro ofrece mayor seguridad que toda la apariencia adversa de las aguas. Desde esa voz la pesca habr\u00e1 de ser ampliamente milagrosa.\u00a0<\/p>\n<p>Cuando Lucas escribe su evangelio est\u00e1 pensando, sin lugar <b>a <\/b>dudas, en la gran pesca de la iglesia primitiva: aceptando la voz de Pedro y de los suyos son muchos los jud\u00edos y gentiles que han recibido el reino de Cristo. El mismo Lucas, al final del evangelio y al principio del libro de los Hechos (Lc 24,47 y He 1,8), nos indica el sentido del env\u00edo de los disc\u00edpulos: la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas que sube al Padre se traduce en la misi\u00f3n que convoca a todos los hombres a la iglesia; la ayuda y la presencia de Cristo con los suyos se concreta en el Esp\u00edritu. Pues bien, todo lo que aqu\u00ed se ha precisado expresamente se halla en germen en el signo de la pesca milagrosa.\u00a0<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n precedente nos permite formular las siguientes conclusiones: 1) Para Lucas, disc\u00edpulo es ante todo el mensajero y enviado de Jes\u00fas; en este sentido es necesario que la iglesia (todos los cristianos) aviven su conciencia de misi\u00f3n, b) La apariencia de inutilidad de la misi\u00f3n sigue siendo tan grande como al principio; por eso no debemos olvidar que el resultado no se funda en previsiones de car\u00e1cter social y psicol\u00f3gico, sino en la misma fuerza del env\u00edo de Jes\u00fas y la presencia de su Esp\u00edritu, c) En la misi\u00f3n, los disc\u00edpulos tienen que impartir aquello que Jes\u00fas ha realizado: su victoria sobre el mal (4,31-36), su ayuda a todos los perdidos, su mensaje de plenitud escatol\u00f3gica (4,16- 22). d) Sin olvidar que el resultado de la pesca ser\u00e1 escatol\u00f3gico, sepamos que su efecto puede vislumbrarse algunas veces desde dentro de este mundo.<\/p>\n<h2><span id=\"A_Stoger_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Lc_Los_primeros_discipulos\">A. St\u00f6ger, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Lc): Los primeros disc\u00edpulos<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario para la lectura espiritual. Herder, Barcelona (1979), Tomo I, pp. pp. 149-153.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>1 <i>Sucedi\u00f3, pues, que mientras \u00e9l estaba de pie junto al lago de Genesaret, el pueblo se fue agolpando en torno a \u00e9l para o\u00edr la palabra de Dios. <\/i>2 <i>En esto vio dos barcas atracadas a la orilla del lago; pues los pescadores hab\u00edan <\/i>3 <i>salido de ellas y estaban lavando las redes. Subi\u00f3 a una de estas barcas, que era de Sim\u00f3n, y le rog\u00f3 que la apartara un poco de la orilla; se sent\u00f3 y ense\u00f1aba a las multitudes desde la barca.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Es por la ma\u00f1ana, junto al lago de Genesaret. Jes\u00fas est\u00e1 de pie en la orilla y anuncia la palabra de Dios. El pueblo se agolpa en su derredor, lo asedia. Entonces sube a <i>una barca <\/i>de las que estaban atracadas all\u00ed, se sienta en la barca como maestro y ense\u00f1a a las masas del pueblo que escuchaban desde la orilla. La palabra de Dios atrae a los hombres, y los atrae en grandes masas.\u00a0<\/p>\n<p>La barca a que sube Jes\u00fas era de <i>Sim\u00f3n. <\/i>Jes\u00fas lo hab\u00eda conocido ya, hab\u00eda estado en su casa, hab\u00eda curado a su suegra y hab\u00eda sido su hu\u00e9sped. Ahora aprovecha sus servicios, para s\u00ed y para el pueblo. Tambi\u00e9n Sim\u00f3n conoce a Jes\u00fas, su poder de curar y el poder de su palabra. El que se adhiera a Jes\u00fas tan pronto como se siente llamado por \u00e9l, es algo que ha sido bien preparado y resulta comprensible. La palabra poderosa de Dios se posesiona del hombre humanamente.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>4 <i>Cuando termin\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: Navega mar adentro y echad vuestras redes para pescar. <\/i>5 <i>Y respondi\u00f3 Sim\u00f3n: Maestro, toda la noche hemos estado bregando, pero no hemos pescado nada; sin embargo, en virtud de tu palabra, echar\u00e9 las redes. <\/i>6 <i>Lo hicieron as\u00ed, y recogieron tan grande cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse.<\/i> 7<i>Entonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros que estaban en la otra barca para que vinieran a ayudarlos; acudieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hund\u00edan.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Jes\u00fas dirige una palabra imperiosa a Sim\u00f3n. La orden lo destaca de las muchedumbres del pueblo, incluso de los que est\u00e1n con \u00e9l en la barca. Le da la preferencia y lo distingue entre todos. Las largas redes (de 400 a 500 metros) formadas por un sistema de tres redes, han de arrojarse al lago, all\u00ed donde hay profundidad. Para ello hacen falta por lo menos cuatro hombres. La orden representa una prueba para la fe de Pedro. Seg\u00fan c\u00e1lculos humanos basados en una larga experiencia de los pescadores, es in\u00fatil echar ahora las redes. Si no se ha capturado nada durante la noche, que es el tiempo de la pesca, ahora \u2014 por la ma\u00f1ana\u2014 se pescar\u00e1 mucho menos. La elecci\u00f3n y la vocaci\u00f3n exigen fe, aunque no se comprenda, exigen \u00abesperanza contra toda esperanza\u00bb (Rom 4,18). As\u00ed crey\u00f3 y esper\u00f3 Mar\u00eda, as\u00ed tambi\u00e9n Abraham <sup>47<\/sup>.\u00a0<\/p>\n<p>Sim\u00f3n reconoce que la palabra de Jes\u00fas ordena con autoridad y que es capaz de realizar lo que no se puede lograr con fuerzas humanas. <i>Maestro, en virtud de tu palabra&#8230; <\/i>La interpelaci\u00f3n \u00abMaestro\u00bb es caracter\u00edstica del Evangelio de Lucas. Con ella se reproduce el t\u00edtulo de doctor o de rab\u00ed. Con ello quer\u00eda evidentemente indicar Lucas que Jes\u00fas ense\u00f1a con autoridad y con fuerza imperativa.\u00a0<\/p>\n<p>La fe en la palabra imperiosa del Maestro no se ve frustrada. Las redes estaban a punto de romperse debido al peso de los peces. Como Pedro no exige ning\u00fan signo, recibe el signo que se amolda a su vida, a su inteligencia y a su vocaci\u00f3n. Dios procede con \u00e9l como con Mar\u00eda. As\u00ed procede Dios con su pueblo. La salvaci\u00f3n exige fe, pero Dios apoya la fe con sus signos.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>8 <i>Cuando Sim\u00f3n Pedro lo vio, se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas, dici\u00e9ndole: Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy hombre pecador. <\/i>9 <i>Es que un enorme estupor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de los que con \u00e9l estaban, ante la redada de peces que hab\u00edan pescado.<\/i>10a <i>Igualmente les sucedi\u00f3 a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban asociados con Sim\u00f3n.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Sim\u00f3n ve en Jes\u00fas una manifestaci\u00f3n (epifan\u00eda) de Dios <sup>48<\/sup>. Ha visto y vivido el milagro, el poder divino que act\u00faa en Jes\u00fas. La manifestaci\u00f3n de Dios suscita en \u00e9l la conciencia de su <i>condici\u00f3n de pecador, <\/i>de su indignidad, el temor del Dios completamente otro, del Dios santo. La manifestaci\u00f3n del Dios santo a Isa\u00edas remata en esta confesi\u00f3n del profeta: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, perdido soy!, pues siendo hombre de impuros labios&#8230;, he visto con mis ojos al Rey, Yahveh Sebaot\u00bb (Is 6,5). La admiraci\u00f3n por Jes\u00fas atrae a Sim\u00f3n hacia \u00e9l, la conciencia de su pecado le aleja de \u00e9l. En la palabra \u00abSe\u00f1or\u00bb expresa la grandeza de aquel al que ha reconocido en su milagro.\u00a0<\/p>\n<p>Lucas no emplea ya s\u00f3lo el nombre de Sim\u00f3n, sino que a\u00f1ade tambi\u00e9n el de Pedro. <i>Sim\u00f3n Pedro: <\/i>Sim\u00f3n, la roca. En esta hora en que Sim\u00f3n opta por creer en la palabra de Jes\u00fas, se sientan las bases para la promesa futura: \u00abT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb, como tambi\u00e9n para la vocaci\u00f3n de Pedro, de fortalecer a los hermanos: \u00abT\u00fa, en cambio, confirma a tus hermanos\u00bb (22,32), y para la transmisi\u00f3n del cargo pastoral (Jn 21,15ss). Con la fe se prepara Pedro para ser roca.\u00a0<\/p>\n<p>El estupor y sobrecogimiento por la pesca inesperada se hab\u00eda apoderado no s\u00f3lo de Pedro, sino tambi\u00e9n de los dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan. Lucas se fija s\u00f3lo en estos tres, aunque seguramente hab\u00eda tambi\u00e9n un cuarto para manejar la red. Sim\u00f3n, Santiago y Juan son los tres ap\u00f3stoles preferidos, los testigos de las \u00edntimas revelaciones de Jes\u00fas, de la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo, de la transfiguraci\u00f3n y de la agon\u00eda en el huerto de los Olivos. Santiago y Juan estaban ya unidos con Sim\u00f3n en el oficio de la pesca, eran sus asociados y colegas. Sobre la vieja comunidad edifica Jes\u00fas una nueva.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>10b <i>Pero Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: No tengas miedo. Desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres. <\/i>11 <i>Y cuando atracaron las barcas a la orilla, dej\u00e1ndolo todo, le siguieron.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Jes\u00fas quita el temor a Pedro y le da su encargo. Lo mismo sucedi\u00f3 cuando el \u00e1ngel transmiti\u00f3 a Mar\u00eda el encargo de Dios. El temor reverencial del Dios santo es fundamento de la vocaci\u00f3n, en la que Dios quiere mostrarse el Santo y el Grande.\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed como Pedro hasta ahora hab\u00eda cogido en la red peces del lago, en adelante pescar\u00e1 <i>hombres para el reino de Dios. <\/i>Los encerrar\u00e1 como con una llave. \u00bfSe insin\u00faan aqu\u00ed las palabras acerca de la llave del reino de los cielos, que un d\u00eda recibir\u00e1 Pedro? La palabra promete, llama y va acompa\u00f1ada de poderes.\u00a0<\/p>\n<p>El llamamiento de Jes\u00fas obra con autoridad. Jes\u00fas llama a los que quiere y los constituye en lo que \u00e9l quiere. As\u00ed procedi\u00f3 Dios tambi\u00e9n con los profetas. Sim\u00f3n, juntamente con Santiago y Juan arrastraron las barcas a la orilla y abandonaron el oficio de pescador; lo dejaron todo: barca, redes, padre, casa. La vida comienza a adquirir nuevo contenido. <i>Siguieron a Jes\u00fas como disc\u00edpulos, <\/i>como los disc\u00edpulos de los rabinos segu\u00edan a su maestro para apropiarse su palabra, su doctrina y su forma de vida. Lo que desde ahora llena su vida es Jes\u00fas, el reino de Dios, la pesca de hombres. Sim\u00f3n vivi\u00f3 en Jes\u00fas la epifan\u00eda de Dios, se reconoci\u00f3 pecador y recibi\u00f3 la vocaci\u00f3n para la obra salvadora. El tiempo de salvaci\u00f3n ha comenzado: conocimiento de la salvaci\u00f3n mediante el perd\u00f3n de los pecados (1,77). La soberan\u00eda de Dios se revela en la acogida de los pecadores.\u00a0<\/p>\n<p>El comienzo de la actividad en Galilea est\u00e1 consagrado a <i>Sim\u00f3n Pedro. <\/i>Jes\u00fas se ha visto repudiado por la ciudad de sus padres, pero en los l\u00edmites de la tierra de Galilea lo acoge Pedro y se le adhiere. La expulsi\u00f3n del demonio en la sinagoga, la curaci\u00f3n de la suegra, los numerosos milagros al atardecer delante de su casa tienen remate y coronamiento en la pesca milagrosa. Los lugares de su vida pasada, en los que hab\u00eda orado, hab\u00eda vivido con su familia, hab\u00eda trabajado, son ahora, mediante los hechos salv\u00edficos de Dios, liberados de su miseria, d\u00e9 la influencia del diablo, de la enfermedad y de la pena, del fracaso. Ahora se ve Pedro segregado de todo lo anterior y en adelante ser\u00e1 pescador de hombres para el reino de Dios, al servicio de Jes\u00fas y de su palabra poderosa.\u00a0<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\">47. Rom 4,18-21; Gen 15,5.<br \/>\n48. En la epifan\u00eda se hace Dios de repente visible o audible en el mundo, de modo que la persona que la experimenta puede responderle. De los materiales de tradici\u00f3n que utiliza Lucas para su Evangelio y para los Hechos elige descripciones de epifan\u00edas (por ejemplo: Lc 3,21ss; Act 5,l ; 12,17),\u00a0porque sus destinatarios procedentes de la gentilidad eran especialmente sensibles a \u00e9stas.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">La pesca milagrosa y vocaci\u00f3n de los primeros disc\u00edpulos, 5:1-11 (Mt 4:18-22; Mc1:16-20).<br \/> Cf. comentario a Mt 4:18-22.<\/p>\n<p>La semejanza y discrepancia de este relato con los de Mt-Mc crea el problema de saber si se refieren a una misma escena. Aunque en Lc esta pesca milagrosa se centra en la escena de Pedro, se hace ver aqu\u00ed que est\u00e1n presentes tambi\u00e9n los otros \u201csocios\u201d de Pedro en las faenas de pesca, ya que abiertamente se habla de ellos (v.5.6.7 y 9), y expl\u00edcitamente de Santiago y Juan (v.10), y sobre todo, lo que se dice al final del relato, que, atracando las barcas a tierra, \u201clo dejaron todo y le siguieron,\u201d est\u00e1 manifiestamente destacando el relato de Mt-Mc sobre la vocaci\u00f3n de esta doble bina de ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>\tLo que se destaca fuertemente, dentro de la historicidad del relato, es el \u201csimbolismo\u201d de esta escena, del tipo del \u201csimbolismo\u201d de Jn. Pedro es destacado aqu\u00ed sobre todos y hasta se le llama Sim\u00f3n-Pedro (v.8), hasta destac\u00e1rsele como el que \u201cser\u00e1 pescador de hombres.\u201d<\/p>\n<p>\tPero lo extra\u00f1o es que en los pasajes coincidentes con el de Mt-Mc se omita u olvida esta pesca milagrosa, que, por hip\u00f3tesis, deber\u00eda estar contigua a estas \u201cvocaciones,\u201d cuando se prestaba en s\u00ed misma a un simbolismo excelente. Por eso, parece m\u00e1s l\u00f3gico pensar en una adici\u00f3n de Lc \u2014 el relato est\u00e1 grandemente cargado de giros lucanos \u2014 , procedente de otra u otras \u201cfuentes,\u201d incluso entremezcladas entre s\u00ed o por Lc (v.g. Mt 13, y par. Mc) en orden a obtener un pl\u00e1stico simbolismo, sin perder, por ello, el fondo hist\u00f3rico, con una \u201crepetici\u00f3n\u201d o \u201cduplicado\u201d (v.g. la pesca del c.21 de Jn), y arreglado a este prop\u00f3sito. A. Plummer ha insistido precisamente en el arreglo de la \u201cpesca\u201d del c.21 de Jn.<\/p>\n<p>\tCristo le promete que en adelante \u201cva a ser pescador de hombres,\u201d lo mismo que sus compa\u00f1eros (v.11). Esta frase podr\u00eda tener, seg\u00fan algunos, basados en ciertos textos de la Escritura (Jer 16:16; Am 4:2; Hab 1:14-15; Mt 13:47-49), <b>un sentido \u201cescatol\u00f3gico\u201d<\/b>; apostolado en orden al juicio premesi\u00e1nico, que anuncia el Bautista, <b>y la proximidad del reino, que dice Cristo.<\/b> Pero la perspectiva, y su historia en los evangelios, hace ver que se refiere a ser disc\u00edpulo <b>de Cristo en orden a extender su Reino.<\/b> La par\u00e1bola \u201cen acci\u00f3n\u201d de la pesca milagrosa le dice a Pedro y a los otros <b>lo que va a ser su vida apost\u00f3lica en adelante en nombre de Cristo.<\/b> Y no s\u00f3lo Pedro, sino el que los otros \u201clo dejaron todo,\u201d es la misma vocaci\u00f3n que escuetamente relatan Mc-Mt, y que aqu\u00ed late en todo el fondo del pasaje, y, \u201cdejando todas las cosas,\u201d no s\u00f3lo se fueron con El, sino que el t\u00e9rmino usado dice mucho m\u00e1s: lo \u201csiguieron\u201d (\u03ae\u03c7\u03bf\u03bb\u03bf\u03cd\u03b8\u03c4\u03c1\u03b1\u03bd), que es el t\u00e9rmino con que en la literatura rab\u00ednica se indica la vida de disc\u00edpulo ante los rab\u00eds. La llamada fue eficaz. Aquel d\u00eda tom\u00f3 Cristo definitivamente sus cuatro primeros disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>\tTodos estos detalles hist\u00f3ricos, oportunamente resaltados en la descripci\u00f3n, hablan simb\u00f3licamente de lo que va a ser Pedro, y los dem\u00e1s, como \u201cpescadores\u201d misioneros de los hombres para el reino.\u201cSacando las naves sobre la tierra, dejando todas las cosas, lo siguieron.\u201d Es una forma pl\u00e1stica y realista de indicar <b>el abandono de todo por seguir a Cristo<\/b>. Es la forma normal totalitaria de expresi\u00f3n en Lc (cf. Mt-Mc). No en vano Lc escribe el \u201cEvangelio de la renuncia absoluta\u201d (C. Stuhlmueller). Aqu\u00e9l en Lc fue el momento decisivo. Pero no excluye el arreglo y convenio oportuno en sus hogares (cf. Mt 4:18.22 compar. con Mt 8:14-15; Mc 1:16 comp. con Mc1:29-31). Pues Pedro tiene su casa (Mt 8:14; 17:25; Mc1:29), familia y bienes (barcas), como se ve en su vuelta a Galilea despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo (cf. Jn 21:3ss).<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Lucas_La_pesca_milagrosa_y_la_llamada_a_los_primeros_discipulos\">G. Zevini, Lectio Divina (Lucas): La pesca milagrosa y la llamada a los primeros disc\u00edpulos<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 93-97.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Lectio<\/p>\n<p>El relato lucano de la pesca milagrosa presenta puntos de contacto con el que se lee al final del cuarto evangelio (Jn 21,1-11); en ambas versiones est\u00e1 orientado a la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles, que continuar\u00e1n la de Jes\u00fas. El cuadro es sugestivo: la muchedumbre se agolpa para escucharle; mejor a\u00fan: <i>\u00abpara o\u00edr la Palabra de Dios\u00bb, <\/i>la Buena Noticia que \u00e9l anuncia. La barca de Sim\u00f3n se convierte en la c\u00e1tedra desde la que el Nazareno ense\u00f1a a las muchedumbres.\u00a0<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a remar lago adentro suena parad\u00f3jica (v. 4). Lo subraya la reacci\u00f3n de Sim\u00f3n, que, a pesar de todo, obedece: ahora ha vivido la experiencia de la autoridad de la palabra de Jes\u00fas. El resultado de la pesca, que supera todo lo humanamente pensable y realizable (v. 6), manifiesta una vez m\u00e1s el divino poder del Maestro. Pedro, lleno de temor religioso, se postra ante \u00e9l y le suplica con una humildad sincera: <i>\u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed, <\/i><i>Se\u00f1or, que soy un pecador\u00bb, <\/i>indigno de estar cerca de ti (v. 8). Jes\u00fas descubre en su respuesta su intenci\u00f3n e interpreta el simbolismo del milagro que acaba de realizar: Pedro se va a convertir en <i>\u00abpescador de hombres\u00bb, <\/i>en un sentido completamente positivo. La pesca milagrosa prefigura, por tanto, la misi\u00f3n del ap\u00f3stol y, por asociaci\u00f3n, la de sus compa\u00f1eros, a los que el evangelista nombra expresamente (v. 10). La escena recuerda la llamada de los cuatro primeros disc\u00edpulos, como se lee en el evangelio de Marcos (Mc 1,16-20) y en el paralelo de Mateo (Mt 4,18-22): es su equivalente.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Meditatio<\/p>\n<p>Jes\u00fas ya no actuar\u00e1 m\u00e1s, de ahora en adelante, de manera directa y personal, sino por medio de hombres que escuchan y ejecutan su Palabra (echan las redes en el lago en su nombre). Todo disc\u00edpulo es un enviado de Jes\u00fas: es fundamental para toda la Iglesia -para todo cristiano- reavivar la conciencia de su propia misi\u00f3n y de la ayuda incesante del Esp\u00edritu. Parece que Jes\u00fas env\u00eda a sus disc\u00edpulos a un lago de aguas malas (sin peces), pero precisamente la obediencia a su voz vence a la apariencia contraria. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, somos a menudo tan pusil\u00e1nimes e inseguros, prudentes hasta la mezquindad? Nosotros, que somos la Iglesia animada por el Esp\u00edritu Santo, depositaria y custodia de la energ\u00eda redentora, llevamos a los hombres eso que necesitan de una manera espasm\u00f3dica, aunque con frecuencia inconsciente: el sentido de la vida, la certeza de poder ser perdonados, la posibilidad de vencer la cat\u00e1strofe de la muerte.\u00a0<\/p>\n<p>El desprecio que muchos manifiestan a la Iglesia, a sus s\u00edmbolos y a la ley moral que ella ense\u00f1a no debe asustarnos. Sabemos que Cristo ha vencido al mundo. \u00bfQu\u00e9 hemos de hacer, pues? Es sencillo: orar, formarnos y actuar.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Contemplatio<\/p>\n<p><i>\u00abMaestro, hemos estado toda la noche faenando sin pescar nada, pero puesto que lo dices, echare las redes\u00bb <\/i>(Lc 5,5). Tambi\u00e9n yo, Se\u00f1or, se que es de noche cuando me hablas. He lanzado como un dardo mi voz y todav\u00eda no he capturado nada. La he lanzado de d\u00eda y ahora espero tu orden: por tu palabra echare la red. \u00a1Oh huera presunci\u00f3n! \u00a1Oh fructuosa humildad! Los que antes no hab\u00edan capturado nada, por la palabra del Se\u00f1or pescan una enorme cantidad de peces. Esto no es fruto de la elocuencia humana, sino efecto de la llamada celestial. Las discusiones de los hombres caen, el pueblo cree por su fe.\u00a0<\/p>\n<p><i>\u00abAp\u00e1rtate de mi <\/i>-dice-, <i>Se\u00f1or, que soy un pecador\u00bb <\/i><i>(5,8). <\/i>Se maravillaba, en efecto, de los dones divinos, y cuanto m\u00e1s hab\u00eda merecido, tanto menos se jactaba. Di tambi\u00e9n t\u00fa: <i>\u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy un pecador\u00bb, <\/i>para que el Se\u00f1or te responda: <i>\u00abNo temas\u00bb<\/i> (5,10). Confiesa tus pecados al Se\u00f1or que perdona. No temas considerar como del Se\u00f1or lo que posees, porque \u00e9l nos ha concedido lo que es suyo. \u00c9l no es capaz de envidiar, no es capaz de raptar, no es capaz de quitar. Mira lo bueno que es el Se\u00f1or, que concede tanto a los hombres, incluso el poder de dar vida (Ambrosio de Milan, \u00abCommento al vangelo di san Luca\u00bb, Roma 1966, I, 222s, <i>passim <\/i>[edici\u00f3n espa\u00f1ola: <i>Obras de san Ambrosio,\u00a0I: Tratado sobre el evangelio de san Lucas, <\/i>BAC, Madrid 1966]).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Para la lectura espiritual<\/p>\n<p><i>Los llama. <\/i>El mar de Galilea permaneci\u00f3 calmo, tranquilo, y continu\u00f3 ofreciendo sus aguas al trabajo activo de los pescadores. Sin embargo, para los pescadores, ahora ya nada es como antes: la Palabra irresistible desquicia la vida, cambia definitivamente el curso de los pensamientos y de los sentimientos. Los deseos se vuelven infinitos, los latidos del coraz\u00f3n acompasan ya una existencia nueva y diferente.\u00a0<\/p>\n<p>Comienza as\u00ed, tambi\u00e9n para cada uno de nosotros, la aventura cristiana. Una llamada esencial, clara, sencilla e inequ\u00edvoca detiene nuestros pasos de costumbre, los detiene, fascinados y asustados, en el umbral de un camino nuevo para nosotros, en el que alguien nos precede y dice: <i>\u00a1S\u00edgueme!. <\/i>Nos lo dice a cada uno de nosotros, uno por uno, llam\u00e1ndonos por nuestro nombre, de manera individual, personal, insistente, irresistible. Los sonidos y los estruendos, los susurros y los gritos, en cuyo interior se desenreda el hilo de nuestros d\u00edas convulsos, se oponen como una barrera, pero la voz es m\u00e1s fuerte: parece nacer y renacer constantemente desde lo hondo de la conciencia, surgir en la encrucijada de todas las preguntas para las que no encontramos respuesta, ofrecerse incansablemente como posibilidad inesperada. \u00a1S\u00edgueme!.\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfSe trata de una invitaci\u00f3n? \u00bfDe un mandato? Se trata de caminar juntos, con \u00e9l delante y nosotros detr\u00e1s de \u00e9l, cogidos de la mano, al mismo paso, mir\u00e1ndonos a los ojos, a lo largo de todos los caminos del mundo, en todas las situaciones de la vida; de salir al encuentro de <i>todo hombre <\/i>al que debemos amar, como hizo \u00e9l. En el interior de la unidad y de la totalidad de la Iglesia no existe el anonimato: <i>cada hombre <\/i>tiene una relaci\u00f3n con Dios, que es la de un yo-t\u00fa) desde siempre y para siempre. Lo sabemos bien porque lo sabe ese rimo intacto de nuestro coraz\u00f3n capaz de reconocer la voz cuando nos llama por nuestro nombre (A. Anzani Colombo, <i>Per fe, per amor, <\/i>Casale Monf. (1995, 45s).\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"J_Fitzmyer_El_Evangelio_segun_san_Lucas_Simon_el_pescador_la_pesca\">J. Fitzmyer, El Evangelio seg\u00fan san Lucas: Sim\u00f3n, el pescador; la pesca<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Tomo II. Traducci\u00f3n y Comentarios. Cristiandad, Madrid (1987), cf. pp. 478-537.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>vv. 1-2. <i>Una vez que &#8230; vio<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La traducci\u00f3n literal revela el modo de construcci\u00f3n narrativa: \u00abY sucedi\u00f3 (que), cuando la gente se agolpaba alrededor de Jes\u00fas y escuchaba&#8230; (que) \u00e9l estaba&#8230; y vio&#8230;\u00bb. Ya hemos encontrado \u2014y volveremos a encontrar\u2014 esa construcci\u00f3n t\u00edpica con <i>egeneto de <\/i>seguido de la frase temporal <i>en to <\/i>con infinitivo(s), de un verbo en indicativo precedido de <i>kai autos <\/i>y de otro verbo en indicativo precedido de la conjunci\u00f3n <i>kai: egeneto de en t\u00f3 &#8230; epikeisthai &#8230; kai akouein &#8230; kai autos en &#8230; kai eiden &#8230;; <\/i>el tiempo se expresa con dos infinitivos precedidos de art\u00edculo, y la frase principal se inicia con un <i>kai autos, <\/i>en sentido d\u00e9bil, seguido de dos indicativos con <i>kai <\/i>(cf. tomo I, pp. 202ss).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v . 1. <i>Escuchar\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El infinitivo <i>akouein <\/i>(= \u00abescuchar\u00bb) est\u00e1 en coordinaci\u00f3n con el precedente <i>epikeisthai <\/i>(= \u00abagolparse\u00bb). Algunos c\u00f3dices \u2014C, D, \u00a9 y la tradici\u00f3n textual \u00abko\u00edn\u00e9\u00bb\u2014 sustituyen la conjunci\u00f3n <i>kai <\/i>que precede a <i>akouein <\/i>por el art\u00edculo definido <i>tou, <\/i>con lo que <i>akouein <\/i>se convierte en un infinitivo final: \u00abpara escuchar (la palabra de Dios)\u00bb.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>La palabra de Dios<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Aparece por primera vez en el Evangelio seg\u00fan Lucas la expresi\u00f3n <i>ho logos tou theou. <\/i>Se puede decir que la expresi\u00f3n es t\u00edpica de Lucas en todo el Nuevo Testamento, ya que fuera de los escritos lucanos s\u00f3lo aparece una vez en Marcos (Mc 7,13), otra en Juan (Jn 10,35) y, probablemente, una vez en Mateo (Mt 15,16, aunque algunos manuscritos cambian <i>logos <\/i>por <i>nomos \u2014 <\/i>\u00abley\u00bb). Lucas, por su parte, emplea esa expresi\u00f3n cuatro veces en su narraci\u00f3n evang\u00e9lica (Lc 5,1; 8,11.21; 11,28) y catorce en el libro de los Hechos (Hch 4,31; 6,2.7; 8,14; 11,1; 12,24[?]; 13,5.7.44.46.48; 16,32; 17,13; 18,11). En este \u00faltimo libro, la expresi\u00f3n denota, por lo general, el mensaje cristiano predicado por los ap\u00f3stoles.\u00a0<\/p>\n<p>En el episodio de la narraci\u00f3n evang\u00e9lica que estamos comentando, la frase define la propia predicaci\u00f3n de Jes\u00fas. Eso quiere decir que Lucas pone las ra\u00edces de la proclamaci\u00f3n cristiana en la propia ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Pero, como sugiere la expresi\u00f3n, la ra\u00edz \u00faltima de esta actividad \u2014proclamaci\u00f3n, ense\u00f1anza\u2014 est\u00e1 en el mismo Dios, ya que la frase encierra expl\u00edcitamente esa referencia: \u00abla palabra de Dios\u00bb o \u00abla palabra que procede de Dios\u00bb, seg\u00fan se entienda el genitivo (genitivo subjetivo o genitivo de autor, m\u00e1s bien que genitivo objetivo, en cuyo caso habr\u00eda que entender la frase como \u00abla palabra que explica qui\u00e9n es Dios\u00bb). Aunque la inspiraci\u00f3n de estos vers\u00edculos proviene de Marcos, la frase en s\u00ed no aparece en el segundo Evangelio (cf. Mc 4,1). Para m\u00e1s detalles, v\u00e9ase J. Dupont, <i>\u00abParole de Dieu\u00bb et \u00abparole du Seigneur\u00bb: <\/i>RB 62 (1955) 47-49.\u00a0<\/p>\n<p>La actividad de Jes\u00fas, que proclama la palabra de Dios a la gente que se agolpa en derredor suyo, no tiene mucho que ver con el prodigio que va a realizar a continuaci\u00f3n; pero como se trata de una proclamaci\u00f3n \u2014indirectamente\u2014 del Reino, esa actividad prepara ya, en cierto modo, la tarea que Jes\u00fas va a encomendar a Sim\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>A la orilla del lago de Genesaret\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Seg\u00fan la indicaci\u00f3n de Lc 4,44, Jes\u00fas predicaba por las sinagogas de \u00abJudea\u00bb (v\u00e9ase la correspondiente \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica). En Lc 5,1, la indicaci\u00f3n geogr\u00e1fica procede de Mc 4,1: \u00abSe puso a ense\u00f1ar otra vez junto al lago\u00bb (es decir, el lago de Genesaret, no lejos de Cafarna\u00fan: cf. Mc 2,1; 3,19b). No se puede decir que sea imposible considerar esa localizaci\u00f3n como parte integrante del relato de milagro en los w . 4-9a. Pero lo que no se puede aceptar es que, en la concepci\u00f3n de Lucas, \u00abel lago\u00bb est\u00e9 situado en alguna parte de \u00abJudea\u00bb, como sostiene G. Schneider <i>(Das Evangelium nach Lukas, <\/i>123-124). Convertir el problema textual que plantea el texto de Lc 4,44 en un punto de referencia para todas las indicaciones geogr\u00e1ficas de Lucas es simplemente absurdo; es preferible acudir a las ya mencionadas incoherencias del tercer evangelista.\u00a0<\/p>\n<p>En este episodio concreto, dada su dependencia de Marcos, es natural que Lucas est\u00e9 pensando en la regi\u00f3n de Galilea. Por otra parte, los vv. 42-44 son un sumario que resume el ministerio de Jes\u00fas en Cafarna\u00fan, pero el episodio que comentamos hay que situarlo como continuaci\u00f3n de Lc 4,40-41.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Genesaret\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El nombre griego <i>Genn\u00e9saret <\/i>hace referencia a un peque\u00f1o distrito, muy f\u00e9rtil y de una gran densidad de poblaci\u00f3n, situado al oeste del lago que algunos escritores llaman \u00abel mar de Galilea\u00bb; su localizaci\u00f3n se suele poner a unos kil\u00f3metros al sur de Cafarna\u00fan. El distrito de Genesaret dio su nombre al lago. Otros evangelistas lo llaman abiertamente \u00abmar\u00bb <i>(thalassa, <\/i>t\u00e9rmino usado tambi\u00e9n por los LXX en Nm 34, 11; Jos 12,3). La terminolog\u00eda empleada por Lucas \u2014\u00ablago\u00bb = <i>limn\u00e9<\/i>\u2014 es la m\u00e1s apropiada, y la que usa tambi\u00e9n Flavio Josefo <i>(Ant. <\/i>XVIII, 2, 1, n. 28). En este caso no se puede achacar a Lucas un desconocimiento de la geograf\u00eda de Palestina. V\u00e9ase, en todo, la explicaci\u00f3n \u2014por supuesto, menos ben\u00e9vola\u2014 que propone H. Conzelmann <i>(Theology, <\/i>42).\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9ste es el \u00fanico pasaje de todo el Evangelio seg\u00fan Lucas en el que Jes\u00fas ense\u00f1a desde la orilla del lago; cf. Mc 2,13; 3,7; 4,1-2. H. Conzelmann <i>(ib\u00edd.) <\/i>piensa que, en la concepci\u00f3n de Lucas, \u00abel lago\u00bb funciona m\u00e1s como designaci\u00f3n \u00abteol\u00f3gica\u00bb que como referencia geogr\u00e1fica; el lago ser\u00eda el sitio de una serie de manifestaciones del poder de Jes\u00fas. Es posible.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 2. <i>Dos barcas\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Los manuscritos evang\u00e9licos m\u00e1s importantes y representativos leen aqu\u00ed <i>dyo ploia <\/i>(P75, K, B, Cc, D, E y la tradici\u00f3n textual \u00abkoin\u00e9\u00bb); pero los c\u00f3dices A y C+ traen <i>dyo ploiaria. <\/i>Se ha defendido esta \u00faltima variante como <i>lectio difficilior <\/i>y como menos sospechosa de posibles armonizaciones con el siguiente v. 3, donde se lee <i>ploi\u00f3n <\/i>y <i>ploiou, <\/i>en dependencia de Mc 4,1. Cf. Jn 21,8. <i>Ploiarion <\/i>se podr\u00eda traducir por \u00ablancha\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>La menci\u00f3n de <i>dos <\/i>barcas prepara ya desde el principio la pesca milagrosa del v. 6 y la llamada de socorro de la segunda barca en el v. 7.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Los pescadores\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El plural es una huella de Mc 1,16, donde se identifica expl\u00edcitamente como \u00abpescadores\u00bb a Andr\u00e9s y a Sim\u00f3n <i>(\u00e9san gar bale\u00e9is = <\/i>\u00abpues eran pescadores\u00bb). Lucas no hace ninguna menci\u00f3n de Andr\u00e9s, pero los verbos en plural (vv. 4, 6, 7 y 9) indican que alguna otra persona acompa\u00f1a a Pedro y a Jes\u00fas en la barca. Se trata indudablemente de huellas del pasaje paralelo de Marcos.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Lavando sus redes\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas introduce una ligera modificaci\u00f3n del texto de Marcos, que presenta a los pescadores \u00abrepasando las redes\u00bb (Mc 1,19). Para el trasfondo hist\u00f3rico de las faenas de pesca en la antigua Palestina, v\u00e9ase E. F. F. Bishop, <i>Jes\u00fas and the Lake: <\/i>CBQ 13 (1951) 398-414; W. H. Wuellner, <i>The Meaning of \u00abFishers of Men\u00bb <\/i>(Filadelfia 1967) 26-63.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 3. <i>Que pertenec\u00eda a Sim\u00f3n\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Para esta manera de expresar el genitivo posesivo, cf. Lc 4,38. En cuanto al personaje, tanto aqu\u00ed como en los vv. 4 y 5 se le llama simplemente <i>Sim\u00f3n, <\/i>pero en el v. 8 se emplea el nombre completo <i>Sim\u00f3n Petros, <\/i>que seguramente proviene de \u00abL\u00bb. La elecci\u00f3n de la barca de Pedro da particular relieve al personaje que va a ser el jefe del grupo de disc\u00edpulos que, a su debido tiempo, van a reunirse en torno a Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se sent\u00f3\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Es natural que, en una barca peque\u00f1a, el compa\u00f1ero vaya sentado. Pero probablemente haya que ver en esa indicaci\u00f3n una referencia a la postura t\u00edpica del maestro, que imparte su ense\u00f1anza sentado (cf. Lc 4,20).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se puso a ense\u00f1ar\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El acento que pone Lucas en la actividad docente de Jes\u00fas traza una l\u00ednea ininterrumpida; v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 4,15. La reaparici\u00f3n del tema sirve para unir este episodio con los dos \u00faltimos versos del precedente (Lc 4,43-44); al mismo tiempo crea un contexto de predicaci\u00f3n del Reino en el que va a quedar enmarcada la promesa a Pedro. Diversos ensayos de alegorizar la ense\u00f1anza de Jes\u00fas desde la barca de Pedro (= la Iglesia) pueden verse en K. Zillessen: ZNW 57 (1966) 137-139; E. Hilgert, <i>The Ship and Related Symbols in the New Testament <\/i>(Assen 1962) 105-110.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>La gente<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>V\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 3,7, a prop\u00f3sito del t\u00e9rmino <i>ochloi\u00a0<\/i><\/p>\n<p>(= \u00abgente\u00bb, \u00abgent\u00edo\u00bb).<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 4. <i>Echad vuestras redes\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El verbo est\u00e1 aqu\u00ed en segunda persona del plural <i>(chalasate <\/i>= \u00abechad\u00bb), mientras que el imperativo precedente est\u00e1 en singular: <i>epanagage <\/i>(= \u00abboga\u00bb). A pesar de los razonamientos de A. Plummer <i>(A Critical and Exegetical Commentary on the Gospel according to St. Luke, <\/i>144), aunque Jes\u00fas, en un primer momento, da la orden a Sim\u00f3n, se supone que tiene que haber otra persona en la barca para un trabajo tan oneroso como las faenas de la pesca y el arrastre de las redes. Sin embargo, no se puede pensar, sin m\u00e1s, que se trate de Andr\u00e9s, ya que esta secci\u00f3n del relato procede de \u00abL\u00bb, es decir, de una fuente totalmente ajena a Marcos (\u00abMe\u00bb). Hay que observar que tampoco Juan menciona el nombre de Andr\u00e9s (cf. Jn 21,1-11).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 5. <i>Maestro<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Sale por primera vez en el relato de Lucas el t\u00e9rmino <i>epistata, <\/i>vocativo de <i>epistat\u00e9s; <\/i>cf. Lc 8,24.45; 9,33.49; 17,13. Es una palabra exclusiva de Lucas; los otros sin\u00f3pticos emplean, en los pasajes paralelos, <i>didaskale <\/i>( = \u00abmaestro\u00bb) o <i>rabbi <\/i>( = \u00abrab\u00ed\u00bb). En la literatura o en las inscripciones griegas, <i>epistat\u00e9s, <\/i>usado como t\u00edtulo, tiene connotaciones mucho m\u00e1s amplias; por ejemplo: \u00abjefe\u00bb, \u00abadministrador\u00bb, \u00absupervisor\u00bb (especialmente en la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes). En los escritos de Lucas, \u00fanicamente los disc\u00edpulos atribuyen este t\u00edtulo a Jes\u00fas; los que no pertenecen al grupo de los m\u00e1s \u00edntimos le llaman <i>didaskalos. <\/i>Igual que en Lc 8,24; 17,13, el t\u00e9rmino <i>epistat\u00e9s <\/i>cuadra mejor en el contexto de una actuaci\u00f3n prodigiosa. Cf. O. Glombitza, <i>Die Titel \u00abdidaskalos\u00bb und \u00abepistat\u00e9s\u00bb f\u00fcr Jes\u00fas bei Lukas: <\/i>ZNW 49 (1958) 275-278.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Si t\u00fa lo dices\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Literalmente: \u00aben\/por tu palabra\u00bb. A pesar de la frustraci\u00f3n de toda una noche de trabajo sin una sola captura, Pedro accede a seguir la indicaci\u00f3n de Jes\u00fas; as\u00ed queda preparado el prodigio que va a tener lugar a continuaci\u00f3n. El verbo siguiente, al estar en singular (\u00abechar\u00e9 las redes\u00bb), particulariza la actividad de Sim\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 6. <i>Cogieron tal cantidad de peces\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Tanto el participio <i>poiesantes <\/i>(literalmente: \u00abhaciendo [esto]\u00bb) como el verbo en indicativo <i>synekleisan <\/i>est\u00e1n en plural; lo que supone una referencia a Pedro y a alg\u00fan otro compa\u00f1ero an\u00f3nimo que est\u00e1 con \u00e9l en la barca. La enorme cantidad de peces subraya lo extraordinario del suceso, que, al tiempo que manifiesta el poder de Jes\u00fas, sirve de preparaci\u00f3n para la promesa que el Se\u00f1or va a hacer inmediatamente a Pedro. El prodigio se realiza como respuesta a la docilidad con la que Pedro pone en pr\u00e1ctica la indicaci\u00f3n de Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Las redes empezaban a reventarse<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El uso del imperfecto <i>(dierr\u00e9sseto) <\/i>equivale aqu\u00ed a la construcci\u00f3n <i>emellen <\/i>con infinitivo (BDF, n. 323.4). De hecho, no llegaron a reventarse, ya que los pescadores logran llenar dos barcas con el producto de la pesca. Cf. Jn 21,11, donde se subraya el detalle de que, a pesar de la enorme cantidad de peces \u2014ciento cincuenta y tres, y bien grandes\u2014, no se rompi\u00f3 la red.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 7. <i>Hicieron se\u00f1as\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Hay que notar, de nuevo, el uso del verbo en plural. Dif\u00edcilmente puede referirse a Pedro y a Jes\u00fas. V\u00e9ase la \u00abnota\u00bb al precedente v. 4.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>A sus compa\u00f1eros\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>En la narraci\u00f3n del prodigio (vv. 4-9a) se emplea el t\u00e9rmino t\u00e9cnico <i>metochoi <\/i>\u2014se podr\u00eda traducir por \u00absocios\u00bb\u2014 para designar a los pescadores de la otra barca. M\u00e1s adelante, en el curso del episodio (v. 10), se emplea un t\u00e9rmino mucho m\u00e1s gen\u00e9rico: <i>koinonoi ( \u2014 <\/i>\u00abcompa\u00f1eros\u00bb). Para el uso de esta terminolog\u00eda t\u00e9cnica, v\u00e9ase W. H. Wuellner, <i>The Meaning of \u00abFishers of Men\u00bb, <\/i>23-24.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Para que vinieran a echarles una mano\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Para expresar la idea de finalidad, Lucas emplea aqu\u00ed, despu\u00e9s del verbo <i>kateneusan <\/i>( = \u00abhicieron se\u00f1as\u00bb), una frase de infinitivo con art\u00edculo, cuyo sujeto es un participio circunstancial: <i>tou elthontas syllabesthai autois (= <\/i>\u00abpara que, viniendo, les ayudasen\u00bb). Cf. Lc 4,10; 17,1; Hch 3,12; 15,20, 21,12 (v\u00e9ase M. Zerwick, <i>Graecitas b\u00edblica, <\/i>n. 386). El hecho de que tengan que pedir ayuda subraya la magnitud del prodigio y el poder de la palabra de Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Hasta el punto de que casi se hund\u00edan<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>En griego cl\u00e1sico, el empleo de la part\u00edcula <i>hoste <\/i>con infinitivo presente, cuando se trata de un resultado, significa una tendencia, una inclinaci\u00f3n a ese resultado y no precisamente el efecto llevado a cumplimiento (cf. BDF, n. 338.1; M. Zerwick, <i>Graecitas biblica, <\/i>n. 274). Ese matiz queda reflejado en nuestra traducci\u00f3n por la presencia de \u00abcasi\u00bb, lo cual no quiere decir que aceptemos la precisi\u00f3n textual introducida por el c\u00f3dice D: <i>para ti, <\/i>que hace expl\u00edcita esa tendencia (cf. BDF, n. 236.4).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 8. <i>Sim\u00f3n Pedro<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Algunos c\u00f3dices \u2014D, W, los min\u00fasculos de la familia Freer\u2014 y algunas versiones antiguas \u2014VL y siro-sina\u00edtica\u2014 omiten <i>Petros; <\/i>la omisi\u00f3n se debe claramente a un deseo de armonizar el texto con el precedente v. 3 y con el v. 5. A prop\u00f3sito del nombre compuesto, v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 4,38; sin duda, es un reflejo de la tradici\u00f3n representada por \u00abL\u00bb. Sin embargo, en el v. 5, donde se emplea \u00fanicamente <i>Sim\u00f3n, <\/i>no hay ninguna variante en toda la tradici\u00f3n textual; probablemente hay que atribuir esa unanimidad al hecho de que ese vers\u00edculo se consideraba como redacci\u00f3n personal del propio Lucas. Cf. Jn 21,7.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La traducci\u00f3n literal ser\u00eda: \u00abcay\u00f3 a las rodillas de Jes\u00fas\u00bb. Unos cuantos c\u00f3dices \u2014D, 579 y los min\u00fasculos de la familia Lake\u2014 cambian el m\u00e1s com\u00fan <i>gonasin <\/i>( = \u00aba las rodillas\u00bb) por <i>posin <\/i>(<i>\u2014 <\/i>\u00aba los pies\u00bb), en un intento de normalizar esa postura extra\u00f1a. R. Leaney, <i>Jes\u00fas and Peter: The Cali and Post-Resurrection Appearance (Luke v. 1-11 and xxiv. 34): <\/i>ExpTim 65 (1953-1954) 382, indica que <i>I\u00e9sou <\/i>podr\u00eda entenderse como dativo y no como genitivo; en ese caso, corresponder\u00eda a la expresi\u00f3n hebrea <i>k\u00e1ra al birkayim le- <\/i>(o <i>lipn\u00e9) = <\/i>\u00abcay\u00f3 sobre (sus) rodillas a (o ante)&#8230;\u00bb. Pero posiblemente eso sea explicitar demasiado una expresi\u00f3n tan cr\u00edptica como la de Lucas. (Nuestra traducci\u00f3n refleja una especie de sincretismo, con el fin de hacer inteligible la frase.)\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un pecador\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La expresi\u00f3n <i>exelthe ap &#8216;emou <\/i>no significa: \u00abSal de la barca\u00bb, sino m\u00e1s bien: \u00abNo te juntes conmigo\u00bb (o algo as\u00ed). La respuesta de Sim\u00f3n ante el poder que se manifiesta en una captura tan extraordinaria relaciona a Jes\u00fas con un \u00e1mbito sobrenatural, al que \u00e9l no pertenece por ser \u00abun pecador\u00bb <i>(an\u00e9r hamart\u00f3los). <\/i>Su reacci\u00f3n es semejante a la de Isa\u00edas (Is 6,5).\u00a0<\/p>\n<p>La autodescripci\u00f3n de Pedro no se debe entender prol\u00e9pticamente como un anuncio de su futura defecci\u00f3n (Lc 22,54-60). Ya hemos expuesto en el \u00abcomentario\u00bb general a este episodio las huellas que deja en la narraci\u00f3n la sutura entre las dos fuentes usadas para componer esta escena.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se\u00f1or\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Sim\u00f3n Pedro, el pecador, cae de rodillas ante Jes\u00fas, el \u00abSe\u00f1or\u00bb, usando un t\u00edtulo que normalmente se reserva para Cristo resucitado (v\u00e9anse nuestras observaciones en la introducci\u00f3n general a este comentario, tomo I, pp. 337ss). En el texto griego de este vers\u00edculo, la designaci\u00f3n aparece al final de la frase, en una posici\u00f3n que no le confiere un particular \u00e9nfasis, sino que es pr\u00e1cticamente equivalente a una f\u00f3rmula de cortes\u00eda. Sin duda, hay que ver aqu\u00ed una resonancia del contexto original del episodio, del que ya hemos hablado en el \u00abcomentario\u00bb general a esta escena. El t\u00edtulo se mantiene aqu\u00ed porque el evangelista escribe con una visi\u00f3n retrospectiva; desde el estadio III de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica contempla lo sucedido en el estadio I de la vida de Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 9. <i>Se hab\u00edan quedado asombrados\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Una expresi\u00f3n t\u00edpica de Lucas (cf. Lc 4,36; Hch 3,10). Por m\u00e1s que bien pudiera ser una huella del relato primitivo que Lucas ha tomado de la tradici\u00f3n. Es dif\u00edcil pronunciarse definitivamente en cuanto a esta parte del v. 9.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Y sus compa\u00f1eros\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El c\u00f3dice D omite esta frase; v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica al v. 4. En el texto griego, tanto esta frase como la siguiente son muy poco fluidas; por lo que bien pudiera tratarse de adiciones a la narraci\u00f3n original del hecho.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 10. <i>Santiago y Juan\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Seg\u00fan Lucas, los dos hijos de Zebedeo \u2014una indicaci\u00f3n que proviene de Mc 1,19\u2014 comparten la reacci\u00f3n de Pedro. Los dos hermanos volver\u00e1n a aparecer en Lc 6,14; 8,51; 9,28.54; Hch 1,13; 12,2.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Compa\u00f1eros de Sim\u00f3n\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas a\u00f1ade esta identificaci\u00f3n para unir el relato del prodigio con el episodio \u2014derivado de Marcos\u2014 sobre el llamamiento de Sim\u00f3n. A prop\u00f3sito de la denominaci\u00f3n \u00abcompa\u00f1eros\u00bb, v\u00e9ase la precedente \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica al v. 7.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>No temas<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La forma negativa del imperativo: <i>m\u00e9 phobou, <\/i>aunque no es exclusivamente lucana, aparece con relativa frecuencia en sus escritos (cf. Lc 1,\u00a013.30; 8,50; 12,32; Hch 18,9; 27,24). Las palabras de Jes\u00fas parecen un tanto extra\u00f1as en un contexto en el que Sim\u00f3n acaba de reconocer su indignidad y su pecado, y m\u00e1s a\u00fan, cuando la reacci\u00f3n apuntada es de \u00abasombro\u00bb ante el acontecimiento. El contexto m\u00e1s adecuado para esta frase es, por lo general, una escena de epifan\u00eda o manifestaci\u00f3n (cf., por ejemplo, Lc 1,13.30; Hch 18,9; 27,24). Es posible que Lucas emplee aqu\u00ed esa expresi\u00f3n para subrayar el car\u00e1cter revelatorio del signo, o sea, del prodigio que acaba de realizar Jes\u00fas. Tambi\u00e9n se podr\u00eda interpretar como una huella del primitivo relato pospascual, transpuesto por Lucas al principio de su narraci\u00f3n evang\u00e9lica propiamente dicha. V\u00e9anse nuestras observaciones en el \u00abcomentario\u00bb general a este pasaje.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>De ahora en adelante\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La locuci\u00f3n <i>apo tou nyn <\/i>es exclusivamente lucana; v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 1,48. F. Rehkopf <i>(Die lukanische Sonderquelle, <\/i>92) trata de probar que es una f\u00f3rmula prelucana incorporada a la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica; pero su presencia en Hch 18,6 aboga m\u00e1s bien por su car\u00e1cter decididamente lucano.\u00a0<\/p>\n<p>La frase de Lucas cambia el sentido que la llamada tiene en la narraci\u00f3n de Marcos (Mc 1,17), al introducir un aspecto de inmediatez que no aparece en el segundo Evangelio. El resultado es un mayor relieve del papel de Sim\u00f3n, quien, desde ese momento, queda asociado a la actividad ministerial del propio Jes\u00fas, y esto a pesar de que Lucas omite el imperativo: \u00abSeguidme\u00bb (cf. Mc 1,17). L. Brun <i>(Die Berufung der ersten J\u00fcnger Jesu in der evangelischen Tradition: <\/i>SymOs 11,1932, 48) piensa que esta anticipaci\u00f3n del papel de Pedro est\u00e1 en manifiesta contradicci\u00f3n con el llamamiento de los Doce en Lc 6,14; pero eso es forzar excesivamente el significado normal de la expresi\u00f3n. Tanto aqu\u00ed como en Lc 12,52 y 22,69, el sentido es indiscutiblemente prol\u00e9ptico (cf. G. Klein, <i>Die Berufung des Petrus, <\/i>13).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Ser\u00e1s pescador de hombres\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La traducci\u00f3n literal: \u00abcoger\u00e1s vivos a hombres\u00bb, aunque no tiene sentido en castellano, deja traslucir \u2014como ya indic\u00e1bamos en el \u00abcomentario\u00bb general\u2014 el significado salv\u00edfico de la expresi\u00f3n. El participio <i>zdgr\u00f3n <\/i>viene de un verbo compuesto de <i>zoos <\/i>(= \u00abvivo\u00bb) y <i>agrein <\/i>(= \u00abcoger\u00bb, \u00abcazar\u00bb, de donde procede \u00abpescar\u00bb, por extensi\u00f3n). No se olvide que las palabras de Jes\u00fas se dirigen exclusivamente a Pedro. Como hacen los pescadores, Sim\u00f3n deber\u00e1 \u00abcoger\u00bb hombres vivos para introducirlos en el Reino de Dios (v\u00e9anse las reflexiones expuestas en el \u00abcomentario\u00bb general a este episodio). A pesar de las elucubraciones de J. M\u00e1nek <i>(Fishers of Met\u00ed: <\/i>NovT 2, 1957, 138-141), la met\u00e1fora no se puede explicar en t\u00e9rminos de antiguos mitos cosmol\u00f3gicos, en los que las aguas del caos simbolizan al enemigo que hay que subyugar; el texto de Lucas no contiene la m\u00e1s remota alusi\u00f3n a este aspecto. Tampoco se puede interpretar esa met\u00e1fora en el sentido de que Pedro, como pescador, tiene que sacar a los hombres del oscuro mar en que habitan para llevarlos a un mundo nuevo; ese enfoque interpretativo no s\u00f3lo alegoriza en extremo la met\u00e1fora, sino que lleva impl\u00edcito un matiz de desventura, en cuanto que el pez no suele sobrevivir fuera del agua. La met\u00e1fora hay que explicarla a un nivel mucho m\u00e1s sencillo, centr\u00e1ndose concretamente en el aspecto de \u00abreunir\u00bb, \u00abcongregar\u00bb. As\u00ed es como se emplea tambi\u00e9n en el Antiguo Testamento: \u00abEnviar\u00e9 muchos pescadores a pescarlos, or\u00e1culo del Se\u00f1or\u00bb (Jr 16,16; cf. Am 4,2; Hab 1,14-15).\u00a0<\/p>\n<p>Algunos pasajes del Antiguo Testamento insisten en el matiz del juicio escatol\u00f3gico, y, por supuesto, no se puede excluir del todo esa matizaci\u00f3n en el propio Nuevo Testamento. Cf. 1QH 5,7-9, donde tambi\u00e9n el Maestro de justicia hace referencia a la convocatoria de todos los que observan estrictamente la ley, la Tora, precisamente en un contexto de juicio escatol\u00f3gico.\u00a0<\/p>\n<p>La met\u00e1fora del pescador que recoge seres humanos para el Reino implica una funci\u00f3n activa, estrechamente vinculada al ministerio de Jes\u00fas. Sin embargo, no equivale sin m\u00e1s a la condici\u00f3n de disc\u00edpulo, al menos en la presentaci\u00f3n lucana del llamamiento. Como se\u00f1ala C. W. F. Smith, <i>Fishers of Men: Footnotes on a Gospel Figure: <\/i>HTR 52 (1959) 197, esa tarea encomendada por Jes\u00fas a Sim\u00f3n no se puede interpretar como propia \u00abde todos los cristianos\u00bb. M\u00e1s bien es una manera de expresar la \u00abfunci\u00f3n petrina\u00bb.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 11. <i>Sacar las barcas a tierra\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El verbo <i>katagein <\/i>es exclusivamente lucano y, en su narraci\u00f3n evang\u00e9lica, no aparece m\u00e1s que en este pasaje; en el libro de los Hechos es m\u00e1s frecuente (Hch 9,30; 22,30; 23,15.20.28; 27,3; 28,12). Lucas ha compuesto esta primera parte del vers\u00edculo para unir los materiales provenientes de Marcos con el relato de milagro heredado de su fuente particular (\u00abL\u00bb).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Dej\u00e1ndolo todo\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El participio <i>aphentes <\/i>est\u00e1 tomado de Mc 1,18, donde se refiere a la actitud de los disc\u00edpulos, que \u00abdejan\u00bb sus redes. Cf. Mc 1,20. De acuerdo con la radicalidad que caracteriza al tercer Evangelio, Lucas ha modificado la redacci\u00f3n de Marcos atribuyendo a los tres disc\u00edpulos una renuncia absoluta, por la que \u00abdejan todo\u00bb <i>(panto). <\/i>V\u00e9anse las \u00abnotas\u00bb a Lc 3,16 y 4,15.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>le siguieron\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Una vez m\u00e1s encontramos una indicaci\u00f3n proveniente del relato de Marcos (Mc 1,18). Aparece por primera vez en el Evangelio seg\u00fan Lucas el verbo <i>akolouthein, <\/i>que, en adelante, se aplicar\u00e1 frecuentemente a la condici\u00f3n de disc\u00edpulo de Cristo (cf. Lc 5,27-28; 9,23.49.57.59.61; 18,22.28). Flavio Josefo <i>(Ant. <\/i>V III , 13, 8, n. 354) emplea ese mismo t\u00e9rmino para describir a El\u00edseo como disc\u00edpulo de Elias (cf. 1 Re 19,21 [LXX]). Cf. DC 4,19; 19,32. En la literatura rab\u00ednica posterior, la idea de \u00abseguimiento\u00bb <i>(h\u00e1lak &#8216;abar\u00e9 <\/i>= \u00abcaminar detr\u00e1s\u00bb) caracteriza frecuentemente la relaci\u00f3n entre el disc\u00edpulo y el maestro <i>(rabbi), <\/i>llegando incluso a concretizarse en un seguimiento f\u00edsico en el que el disc\u00edpulo caminaba a pie detr\u00e1s de su maestro, que cabalgaba a lomos de un asno o de un mulo. Sin embargo, en el Nuevo Testamento se perfila un nuevo significado de <i>akolouthein, <\/i>ya que las cuatro narraciones evang\u00e9licas utilizan ese t\u00e9rmino para expresar \u00abun compromiso personal&#8230; que rompe todas las vinculaciones precedentes\u00bb (cf. G. Kittel, TDNT 1, 213). El disc\u00edpulo puede llegar a reproducir, aun en lo m\u00e1s externo, la pr\u00e1ctica del alumno de un rabino; pero lo fundamental es la actitud interna de adhesi\u00f3n y dedicaci\u00f3n a Jes\u00fas y a la causa que proclama. En los escritos de Lucas, la condici\u00f3n de disc\u00edpulo reviste una concretizaci\u00f3n incluso f\u00edsica debido al movimiento geogr\u00e1fico en el que esa actitud queda inscrita (cf. tomo I, pp. 406ss). Cf. T. Aerts, <i>A la sutte de J\u00e9sus: Le verbe \u00abakolouthein\u00bb dans la tradition synoptique <\/i>(Lovaina 1967) 1-71.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Una vez que la gente se agolpaba en torno a \u00e9l para o\u00edr la palabra de Dios, estando \u00e9l de pie junto al lago de Genesaret, 2 vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que hab\u00edan desembarcado, estaban lavando las redes. 3 Subiendo a una de las barcas, que era la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-1-11-llamamiento-de-los-primeros-discipulos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 5, 1-11: Llamamiento de los primeros disc\u00edpulos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41458","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}