{"id":41461,"date":"2016-10-07T23:33:38","date_gmt":"2016-10-08T04:33:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-33-39-en-casa-de-levi-vino-nuevo\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:38","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:38","slug":"lc-5-33-39-en-casa-de-levi-vino-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-33-39-en-casa-de-levi-vino-nuevo\/","title":{"rendered":"Lc 5, 33-39: En casa de Lev\u00ed &#8211; Vino nuevo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">33<\/span> Pero ellos le dijeron: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos tambi\u00e9n; en cambio, los tuyos, a comer y a beber\u00bb. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfAcaso pod\u00e9is hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo est\u00e1 con ellos? <span class=\"versiculo\">35<\/span> Llegar\u00e1n d\u00edas en que les arrebatar\u00e1n al esposo, entonces ayunar\u00e1n en aquellos d\u00edas\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">36<\/span> Les dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: \u00abNadie recorta una pieza de un manto nuevo para pon\u00e9rsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo. <span class=\"versiculo\">37<\/span> Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventar\u00e1 los odres y se derramar\u00e1, y los odres se estropear\u00e1n. <span class=\"versiculo\">38<\/span> A vino nuevo, odres nuevos. <span class=\"versiculo\">39<\/span> Nadie que cate vino a\u00f1ejo quiere del nuevo, pues dir\u00e1: \u201cEl a\u00f1ejo es mejor\u201d\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Los_dias_del_alumbramiento\">Serm\u00f3n: Los d\u00edas del alumbramiento.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 210, 5.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abLLegar\u00e1 el d\u00eda en que el Esposo les ser\u00e1 arrebatado: entonces ayunar\u00e1n\u00bb (Lc 5,35).<\/p>\n<p>Que &#8220;nuestras cinturas permanezcan ce\u00f1idas y nuestras l\u00e1mparas encendidas&#8221;; seamos &#8220;como servidores que esperan a que su due\u00f1o vuelva de la boda &#8221; (Lc 12,35). No seamos como esos imp\u00edos que dicen: &#8220;Comamos y bebamos, que ma\u00f1ana moriremos&#8221; (1Co 15,32). Cuanto m\u00e1s incierto es el d\u00eda de nuestra muerte, m\u00e1s dolorosas son las pruebas de esta vida; y debemos ayunar y rezar m\u00e1s, porque efectivamente, ma\u00f1ana moriremos.<\/p>\n<p>&#8220;Dentro de poco, les dec\u00eda el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos, ya no me ver\u00e9is, pero dentro de otro poco me volver\u00e9is a ver&#8221; (Jn 16,16). Ahora, es la hora sobre la que dijo: &#8220;Vosotros llorar\u00e9is y os lamentar\u00e9is mientras el mundo estar\u00e1&#8221; (v. 20); esta vida es un tiempo lleno de pruebas, donde viajamos lejos de \u00e9l. &#8220;Pero, a\u00f1ade, volver\u00e9 a veros, y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y nadie os quitar\u00e1 vuestra alegr\u00eda&#8221; (v. 22).<\/p>\n<p>Mientras tanto la esperanza que as\u00ed nos da el que es fiel a sus promesas, no nos deja sin alegr\u00eda, hasta que seamos colmados por la alegr\u00eda superabundante del d\u00eda en que \u201c seremos semejantes a \u00e9l, porque le veremos tal cual es&#8221; (1Jn 3,2), y donde &#8220;nadie podr\u00e1 quitarnos esta alegr\u00eda&#8221;&#8230; &#8220;Una mujer que da a luz, dice nuestro Se\u00f1or, est\u00e1 afligida porque ha llegado su hora. Pero cuando el ni\u00f1o nace, experimenta una gran alegr\u00eda porque al mundo le ha nacido un hombre&#8221; (Jn 16,21). Esta alegr\u00eda nadie podr\u00e1 quit\u00e1rnosla y con la que seremos colmados cuando pasemos de la concepci\u00f3n presente de la fe, a la luz eterna. Ayunemos pues ahora, y roguemos, ya que estamos en los d\u00edas del alumbramiento.<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Esposo_hecho_carne\">Serm\u00f3n: Esposo hecho carne.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Sermones sobre la primera carta de san Juan, 1, 2.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abMientras el novio est\u00e1 con ellos\u00bb (Lc 5,35).<\/p>\n<p>\u00abNosotros le hemos visto, escribe san Juan, y damos testimonio de ello\u00bb (1Jn 1,2).  \u00bfD\u00f3nde lo vieron? En su manifestaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 quiere decir, en su manifestaci\u00f3n? Bajo el sol; dicho de otra manera, en esta luz visible. \u00bfPero c\u00f3mo se puede ver bajo el sol a aquel que ha hecho el sol, si no fuera porque antes \u00abha levantado su tienda bajo el sol y, como un esposo que sale de su alcoba se lanz\u00f3 como un guerrero a recorrer su camino\u00bb? (Sal 18,6 Vulg). Es anterior al sol el que ha hecho el sol, es anterior al lucero de la ma\u00f1ana, anterior a todos los astros, anterior a todos los \u00e1ngeles, verdadero Creador, porque \u00abtodo fue hecho por \u00e9l y sin \u00e9l nada se hizo\u00bb (Jn 1,3). Queriendo dejarse ver por nuestros ojos de carne que ven el sol, levant\u00f3 su tienda bajo el sol, es decir, mostr\u00f3 su carne manifest\u00e1ndose en esta luz terrestre, y la alcoba de este esposo ha sido el seno de la Virgen.<\/p>\n<p>Porque en este seno virginal se unieron los dos, el esposo y la esposa, el Verbo esposo y la carne esposa. Tal como est\u00e1 escrito: \u00abLos dos ser\u00e1n una sola carne\u00bb (Gn 2,24 Vulg); y el Se\u00f1or dice en el Evangelio: \u00abDe manera que ya no son dos, sino una sola carne\u00bb (Mt 19,6). Isa\u00edas expresa muy bien eso que dos no hacen m\u00e1s que uno cuando, hablando en nombre de Cristo, dice: \u00abcomo el esposo me ha puesto una diadema, y como una novia me ha adornado con joyas\u00bb (61,10). Parece que es uno solo el que habla y, al mismo tiempo, habla como esposo y como esposa; porque ya no son dos, sino una sola carne, porque \u00abel Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros\u00bb (Jn 1,14). Es a esta carne que se une la Iglesia y as\u00ed forma el Cristo total, cabeza y cuerpo (Ef 1,22).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_monje_cisterciense_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Bernardo, monje cisterciense y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Cristo_te_ha_amado_y_te_ha_buscado\">Serm\u00f3n: Cristo te ha amado y te ha buscado.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 84 sobre el Cantar de los Cantares.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Esposo est\u00e1 con ellos\u00bb (Lc 5,).<\/p>\n<p>Que el alma lo recuerde: es el Esposo quien la ha buscado primero y quien la ha amado primero; esta es la fuente de su propia b\u00fasqueda y de su propio amor&#8230;<\/p>\n<p>\u00abHe buscado, dice la Esposa [del Cantar de los Cantares], a aquel que ama mi coraz\u00f3n\u00bb (3,1). S\u00ed, es cierto, es la ternura sol\u00edcita de aquel que primero te ha buscado y te ha amado la que te invita a esa b\u00fasqueda. T\u00fa no lo buscar\u00edas si primero \u00e9l no te hubiera buscado; t\u00fa no le amar\u00edas si primero \u00e9l no te hubiera amado.<\/p>\n<p>El Esposo te ha avisado no con una sola bendici\u00f3n, sino con dos: te ha amado y te ha buscado. La causa de la b\u00fasqueda es el amor; su b\u00fasqueda es fruto de su amor y es tambi\u00e9n la prenda segura. Eres amada de \u00e9l de una manera tal que no puedes ni tan s\u00f3lo sospechar c\u00f3mo eres buscada. Eres buscada por \u00e9l de manera que no puedas lamentarte de no ser realmente amada. Esta doble experiencia de su ternura te ha llenado de audacia: ha alejado toda verg\u00fcenza, te ha persuadido de volver a \u00e9l, ha suscitado tu arrebato. De ah\u00ed proviene este fervor, de ah\u00ed este ardor \u00abbuscando a aqu\u00e9l que ama tu coraz\u00f3n\u00bb porque, evidentemente, t\u00fa no lo hubieras podido buscar si \u00e9l no te hubiera buscado primero; y ahora que te busca, no puedes dejar de buscarle.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Pascasio_Radberto_monje_benedictino\">San Pascasio Radberto, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_Sublime_unio_de_Cristo_con_la_Iglesia\">Comentario: Sublime uni\u00f3 de Cristo con la Iglesia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario sobre el evangelio de Mateo n. 10,22.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abGran misterio \u00e9ste, que yo relaciono con la uni\u00f3n de Cristo y de la Iglesia\u00bb (Ef 5,31).<\/p>\n<p>\u201c&#8230;y llegar\u00e1n a ser una sola carne.&#8221;<br \/>Una uni\u00f3n extra\u00f1a y extraordinaria se realiz\u00f3 cuando \u201cel Verbo se hizo carne\u201d en el seno de la Virgen y \u201chabit\u00f3 entre nosotros\u201d (Jn 1,14). As\u00ed como todos los elegidos son resucitados en Cristo cuando \u00e9l resucit\u00f3, as\u00ed en \u00e9l se han celebrado unas bodas: La Iglesia ha sido unida a un Esposo por los lazos del matrimonio cuando el Hombre-Dios recibi\u00f3 en plenitud los dones del Esp\u00edritu Santo y cuando toda la divinidad ha venido a habitar en un cuerpo semejante al nuestro&#8230; Cristo se hizo hombre por el Esp\u00edritu Santo y, \u201ccomo un esposo que sale de su alcoba\u201d (Sal 18,6) sale del seno de la Virgen que hizo de alcoba nupcial. Pero la Iglesia, renaciendo del agua y del Esp\u00edritu se convierte en un solo cuerpo en Cristo, de manera que \u201cson una sola carne\u201d (Mt 19,5), lo que, relacionado con Cristo y la Iglesia \u201ces un gran misterio\u201d (cf Ef, 5,31).<\/p>\n<p>Este matrimonio dura desde la encarnaci\u00f3n de Cristo hasta el momento en que Cristo volver\u00e1 y que todos los ritos de la uni\u00f3n nupcial se habr\u00e1n cumplido. Entonces, los que est\u00e1n preparados y habr\u00e1n cumplido las condiciones de esta uni\u00f3n tan sublime, entrar\u00e1n con \u00e9l, llenos de reverencia, en la sala de las bodas eternas (Mt 25,10. En espera, la Esposa prometida a Cristo camina hacia su Esposo, guardando fielmente la alianza con \u00e9l en la fe y la ternura hasta que \u00e9l vuelva.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_La_novedad_del_mensaje_de_Jesus\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): La novedad del mensaje de Jes\u00fas<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 11269-1271.<\/p>\n<p>El mensaje de Jes\u00fas no es algo absolutamente nuevo dentro del campo de la historia de los hombres: su verdad empalma de alg\u00fan modo con las verdades y esperanzas de las religiones de la tierra. Pero, a la vez, debemos se\u00f1alar que la palabra <i>y <\/i>el gesto de Jes\u00fas ha inaugurado sobre el mundo una experiencia religiosa diferente; a la singularidad, a la novedad definitiva de Jes\u00fas, alude nuestro texto.\u00a0<\/p>\n<p>Este tema de la novedad cristiana, interpretada sobre todo en forma de superaci\u00f3n del juda\u00edsmo, se ha expresado en diferentes unidades literarias. La primera trata del problema del ayuno (5,33-34); la segunda reproduce unas peque\u00f1as par\u00e1bolas antiguas (5,36-39). En ambos casos, sobre la palabra primitiva se ha introducido una peque\u00f1a nota de car\u00e1cter aclaratorio y anal\u00f3gico (5,35 y 5,39).\u00a0<\/p>\n<p>Vengamos a la primera unidad (5,33-34), en que se alude a la costumbre del ayuno, observada en las dos l\u00edneas fundamentales del juda\u00edsmo palestino de aquel tiempo: lo practican los fariseos, someti\u00e9ndose de esa forma a la ley del antiguo testamento (cfr Lev 16,29-31; 23,27-32); lo cumplen los disc\u00edpulos de Juan Bautista y los miembros de las diversas sectas apocal\u00edpticas, que acent\u00faan de esa forma el car\u00e1cter transitorio de la vida de los justos en el mundo. En contra de unos y de otros, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no observan el ayuno. \u00bfCu\u00e1l es la causa? La respuesta de la iglesia es clara: la actitud fundamental de los cristianos reproduce un gesto de alegr\u00eda; el tiempo de las bodas (del esposo que es Jes\u00fas) se ha hecho presente; el reino ha despuntado, irrumpe sobre el mundo la verdad definitiva. (Por eso carece de sentido el mantenerse en actitud de espera y penitencia en el ayuno).\u00a0<\/p>\n<p>En un momento determinado, la iglesia ha descubierto que esta verdad fundamental de la alegr\u00eda del reino se halla unida a la tristeza de la marcha de Jes\u00fas, velado tras la Pascua. Entonces se ha a\u00f1adido el verso 5,35, se\u00f1alando que tambi\u00e9n para los cristianos es posible el ayuno. Sin embargo, no podemos olvidar nunca que la penitencia cristiana est\u00e1 fundada sobre la experiencia b\u00e1sica de la llegada de la salvaci\u00f3n. Dentro del contexto del evangelio de Lucas, el verdadero sentido de esa penitencia se traduce en forma de fraternidad y amor al pr\u00f3jimo.\u00a0<\/p>\n<p>La segunda unidad consta b\u00e1sicamente de dos par\u00e1bolas (5,36-37) que indican la novedad del mensaje de Jes\u00fas. No es posible remendar un manto viejo (juda\u00edsmo, religiosidad humana) a\u00f1adi\u00e9ndole peque\u00f1os trozos de evangelio; hay que confeccionar un manto enteramente nuevo a partir de las palabras y los gestos de Jes\u00fas. Ni se puede verter el vino hirviente y poderoso del evangelio en los antiguos odres carcomidos de la religiosa dad jud\u00eda; quien acepte a Jesucristo tiene que cambiar sus odres, encontrar una manera enteramente nueva de existencia. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como en la unidad anterior, se ha introducido una especie de nota marginal; a pesar de que el mensaje de Jes\u00fas tenga las caracter\u00edsticas de un vino fuerte y nuevo, el vino bueno es el a\u00f1ejo. Mirado a partir de esta dimensi\u00f3n, el vino de Jes\u00fas (y los cristianos) resulta ser el viejo (5,39).\u00a0<\/p>\n<p>Aplicando este pasaje a nuestro mundo observamos: a) la alegr\u00eda desbordante de la presencia del esposo y de las bodas parece haberse esfumado entre nosotros; b) nuestra actitud creyente est\u00e1 compuesta de remiendos. \u00bfNo podemos descubrir un d\u00eda la novedad absoluta, creadora y transformante del mensaje de Jes\u00fas en nuestra vida?\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"A_Stoger_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Lc_Lo_viejo_y_lo_nuevo\">A. St\u00f6ger, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Lc): Lo viejo y lo nuevo<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario para la lectura espiritual. Herder, Barcelona (1979), Tomo I, pp. 162-165.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>33 <i>Entonces le dijeron: Los disc\u00edpulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oraci\u00f3n; igualmente tambi\u00e9n los de los fariseos. Pero los tuyos se lo pasan comiendo y bebiendo. Entonces Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00bfAcaso pod\u00e9is obligar a que ayunen los invitados a bodas mientras el esposo est\u00e1 con ellos?<\/i> 35 <i>Tiempo llegar\u00e1 en que les ser\u00e1 arrebatado el esposo, y entonces, en aquellos d\u00edas, ayunar\u00e1n.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos toman parte en banquetes. Los fariseos y los escribas ejercen cr\u00edtica. \u00c9sta va en primer lugar contra los disc\u00edpulos, pero en \u00faltimo t\u00e9rmino contra Jes\u00fas mismo. Los que se sienten responsables de la santidad del pueblo, Juan Bautista y los fariseos, <i>ayunan con frecuencia y hacen oraci\u00f3n. <\/i>Estas dos cosas van de la mano. Los d\u00edas de fiesta son d\u00edas de oraci\u00f3n; en efecto, el ayuno sirve de base a la oraci\u00f3n. El ayuno empeque\u00f1ece; Dios escucha a los menesterosos y a los peque\u00f1os. \u00bfPor qu\u00e9 no ayunan los disc\u00edpulos de Jes\u00fas? \u00bfPor qu\u00e9 no se atiene Jes\u00fas a nuevos ayunos y a nuevas oraciones?\u00a0<\/p>\n<p>Los fariseos desconocen la importancia de la hora que acaba de sonar. Aqu\u00ed hay algo nuevo. Esto nuevo vive conforme a reglas nuevas. Estamos en tiempo de boda: no va a convertirse en tiempo de ayuno&#8230; A nadie se le ocurre obligar a ayunar a los <i>invitados a bodas&#8230; <\/i>El tiempo de salvaci\u00f3n que se ha iniciado, lo compara Jes\u00fas con tiempo de bodas y tiempo de alegr\u00eda. Ha llegado el suspirado y apacible a\u00f1o del Se\u00f1or. En este tiempo son m\u00e1s propios los banquetes que los ayunos.\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed pues, \u00bfno est\u00e1 en contradicci\u00f3n con este tiempo de alegr\u00eda que ayunen los disc\u00edpulos de Cristo y los cristianos? <i>En aquellos d\u00edas ayunar\u00e1n. <\/i>Los disc\u00edpulos ayunan en memoria de la muerte del Se\u00f1or. Cuando se les quite violentamente el esposo, entonces ayunar\u00e1n en se\u00f1al de luto. Cristo alude a su muerte violenta. En su calidad de Mes\u00edas es el esposo. En aquellos d\u00edas ayunar\u00e1n los disc\u00edpulos, no s\u00f3lo el d\u00eda en que se les sea arrebatado Jes\u00fas, sino durante todo el tiempo en que ya no habite visiblemente entre ellos, en el tiempo que se extender\u00e1 desde la \u00abelevaci\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas hasta su segunda manifestaci\u00f3n. Este tiempo est\u00e1 marcado por la alegr\u00eda, porque la salvaci\u00f3n ha llegado ya. Pero al mismo tiempo est\u00e1 marcado por la tristeza, porque Jes\u00fas ya no est\u00e1 visiblemente presente, sino que es esperado.\u00a0<\/p>\n<p>En el comportamiento de los adversarios se deja notar ya que Jes\u00fas <i>ser\u00e1 arrebatado <\/i>con violencia a sus disc\u00edpulos. En un principio sus adversarios piensan desfavorablemente de \u00e9l, luego lo critican abiertamente porque \u2014 dicen \u2014 est\u00e1 minando la devoci\u00f3n y la disciplina; en cuanto al futuro, aparece ya claro que Jes\u00fas ser\u00e1 descartado con violencia. La repulsa comienza con pensamientos, luego pasa a las palabras para terminar en obras&#8230;\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>36 <i>Les dec\u00eda tambi\u00e9n una par\u00e1bola: Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para echar un remiendo en un vestido viejo: en tal caso, romper\u00eda el nuevo, y al viejo no le ir\u00eda bien el remiendo sacado del nuevo. <\/i><i><sup>37 <\/sup><\/i><i>Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos; en tal caso, el vino nuevo reventar\u00eda los odres y se derramar\u00eda, y los odres se echar\u00edan a perder.\u00a0 <\/i><i><sup>38<\/sup><\/i><i>Hay que echar el vino nuevo en odres nuevos. <\/i><i><sup>39<\/sup><\/i><i> Y nadie que haya probado el vino viejo quiere el nuevo; porque dice: El viejo es mejor.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que distingue a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas? Los fariseos y sus escribas pensaban que la renovaci\u00f3n religiosa consist\u00eda en separarse rigurosamente de todo lo que es impuro, en nuevas pr\u00e1cticas religiosas: ayunos y oraciones. A las antiguas pr\u00e1cticas religiosas hab\u00eda que a\u00f1adir otras nuevas. Jes\u00fas piensa de otra manera. Tales m\u00e9todos no tienen valor. Esto se muestra gr\u00e1ficamente en la par\u00e1bola del remiendo y del vino en los odres. Deben renovarse las actitudes interiores, no s\u00f3lo las pr\u00e1cticas religiosas externas. Lo nuevo que anuncia Jes\u00fas no consiste simplemente en verter o en echar un remiendo de algo nuevo en lo viejo. Los tiempos mesi\u00e1nicos son algo nuevo, nunca o\u00eddo son un nuevo nacimiento, presuponen en el hombre vuelta atr\u00e1s, conversi\u00f3n, modificaci\u00f3n total del modo de pensar. Por ello no puede tratarse simplemente de a\u00f1adir a lo antiguo algunas prescripciones y pr\u00e1cticas nuevas.\u00a0<\/p>\n<p>Los jud\u00edos est\u00e1n acostumbrados a lo antiguo, Jes\u00fas trae algo nuevo. Nadie <i>que haya probado el vino viejo <\/i>quiere el nuevo. La palabra de Jes\u00fas encierra una cierta melancol\u00eda. Nada es tan dif\u00edcil como la verdadera conversi\u00f3n, la transformaci\u00f3n interior. Lo antiguo es m\u00e1s c\u00f3modo. Jes\u00fas exige desprendimiento de uno mismo. Los disc\u00edpulos lo abandonaron todo: \u00e9ste es el distintivo de la verdadera condici\u00f3n de disc\u00edpulo. El publicano lo hizo. El banquete que se celebra es ciertamente cosa m\u00e1s grande que el ayuno de los fariseos. Es despedida de lo antiguo y comienzo de lo absolutamente nuevo.<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Los disc\u00edpulos de Cristo no ayunan, 5:33-39 (Mt 9:14-17; Mc 2:18-22).<\/p>\n<p>Cf. comentario a Mt 9:14-17.<\/p>\n<p>Las narraciones de los tres sin\u00f3pticos son bastante afines. Cristo elude la pregunta de los fariseos ante el porqu\u00e9 de no \u201cayunar\u201d sus disc\u00edpulos, refiri\u00e9ndose a los ayunos libres y \u201coraciones\u201d (Lc) especiales que hac\u00edan los disc\u00edpulos del Bautista y los de los fariseos. Se explica el eludir la pregunta, basada en el esp\u00edritu pretencioso y ostentoso farisaico. Ante el gozo del esposo es hora de alegr\u00eda. <b>El banquete es s\u00edmbolo b\u00edblico del reino<\/b>. Aunque \u00e9ste perdurar\u00e1, aqu\u00ed s\u00f3lo se considera el aspecto de este momento temporal de Cristo. Acaso se destaque y se explique esta \u201cobjeci\u00f3n\u201d para justificar la pr\u00e1ctica de los ayunos en la primitiva Iglesia, y el cambio de d\u00edas.<\/p>\n<p>\tPero en las comparaciones del \u201cvestido\u201d y del \u201cvino\u201d les hace ver que hay una incompatibilidad con la materialidad de lo pasado, <b>y que hay un esp\u00edritu nuevo,<\/b> al margen de sus exigencias y tradiciones.<\/p>\n<p>\tv.39. La \u00faltima frase de Lc, exclusiva suya, parecer\u00eda estar en contradicci\u00f3n con lo anterior, donde se elogia lo \u201cnuevo.\u201d Dice: \u201cY nadie que tenga vino a\u00f1ejo quiere el nuevo, porque dice: El vino a\u00f1ejo es mejor.\u201d Esta frase debe de proceder de otro contexto. Pero Lc la inserta aqu\u00ed para indicar el apego de muchos al vino a\u00f1ejo de la Ley. Estos no renuncian al \u201cvino a\u00f1ejo\u201d del A.T. ni a sus tradiciones farisaicas. Es el gusto a lo que estaban fuertemente apegados. Tal fue el caso de los \u201cjudaizantes\u201d sin llegar a la irreductibilidad del farise\u00edsmo.<\/p>\n<p>\tComo se dijo en el <i>Comentario<\/i> a Mt, tambi\u00e9n interesaba este tema en la Iglesia primitiva, para insistir en la pr\u00e1ctica penitencial del ayuno, aunque cambiados los d\u00edas, para diferenciarse de la pr\u00e1ctica jud\u00eda y vincularlos a los d\u00edas cristianos hasta llegar a la plenitud del reino (cf. Act 13:2ss; 14:23; Didaje 8). Ya en Mt 6:16 se ve que los judeocristianos practicaban el ayuno.<\/p>\n<p>\tSe sostiene que el dicho de Cristo, que est\u00e1 en los tres sin\u00f3pticos \u2014 que ayunar\u00e1n cuando les quiten el \u201cesposo\u201d \u2014 <b>es un prematuro anuncio de la muerte de Cristo<\/b> (C. H. dodd, <i>\u03a1arables of the Kingdom<\/i> [1936] 116-117 n.2). \u00bfPor qu\u00e9? Parece una sentencia central que se impone, admitida la alegor\u00eda temporal de la boda. Aparte que no habr\u00eda inconveniente en que pudiera ser un pasaje adelantado. Si fuese posterior la cronolog\u00eda, entonces \u201ccontendr\u00eda unas palabras genuinas de Jes\u00fas\u201d (E. J. Mally). Un poco antes o despu\u00e9s no afecta a la \u201cgenuinidad\u201d de las palabras de Cristo. Lo que s\u00ed se ve es que su sola presencia es fuente de gozo escatol\u00f3gico; <b>la venida del reino est\u00e1 relacionada con \u00e9l, y su ausencia traer\u00e1 sufrimiento<\/b> (cf. O. Culmann, Christologie du \u039d. \u03a4. [1966] 48-62).<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Lucas_La_discusion_sobre_el_ayuno\">G. Zevini, Lectio Divina (Lucas): La discusi\u00f3n sobre el ayuno<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 113-115.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Lectio<\/p>\n<p>La tercera controversia se sit\u00faa en continuidad con la precedente. Adem\u00e1s de los ayunos prescritos, tanto los fariseos como los disc\u00edpulos de Juan practican con frecuencia otros ayunos. \u00bfC\u00f3mo es que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos no son igual de austeros? La respuesta del Jes\u00fas de Lucas, altamente significativa, se extiende de inmediato a una consideraci\u00f3n m\u00e1s general, relacionada con el paso del estilo de vida jud\u00edo a la \u00abnovedad\u00bb cristiana.\u00a0<\/p>\n<p>Las Escrituras describ\u00edan con el simbolismo nupcial la relaci\u00f3n entre el Se\u00f1or y su pueblo (v\u00e9ase, por ejemplo, Os 1-3). Jesus, aludiendo a esa concepci\u00f3n, se compara con el esposo: su presencia es motivo de fiesta y, por tanto, excluye el ayuno. Sin embargo, a\u00f1ade, en la misma l\u00ednea, que, cuando <i>\u00ables ser\u00e1 arrebatado\u00bb <\/i>violentamente, sus disc\u00edpulos har\u00e1n luto y ayunar\u00e1n.\u00a0<\/p>\n<p>En realidad -subrayan los \u00faltimos dichos-, la cuesti\u00f3n del ayuno manifiesta solo un aspecto de la diferencia entre el juda\u00edsmo, bien representado por la secta de los fariseos, y lo que la venida del Mes\u00edas <i>( el esposo\u00bb) <\/i>ha tra\u00eddo. El \u00abvino <i>nuevo\u00bb, <\/i>que los <i>\u00abodres viejos\u00bb <\/i>no pueden contener, es la novedad cristiana. Esta consiste ante todo en Jes\u00fas, que revela en su mismo comportamiento el amor misericordioso de Dios. Por desgracia, el que se ha acostumbrado al \u00abvino <i>a\u00f1ejo\u00bb <\/i>tiene dificultades para aceptarlo.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Meditatio<\/p>\n<p>Acoger la novedad que supone Jes\u00fas y que se manifiesta en su estilo de vida no resultaba inc\u00f3modo solo para los fariseos de su tiempo, sino que contin\u00faa si\u00e9ndolo para sus disc\u00edpulos de hoy. A m\u00e1s de dos mil a\u00f1os de distancia, la historia nos presenta aperturas y ahondamientos en la comprensi\u00f3n de Jes\u00fas, ejemplos m\u00faltiples de hombres y de mujeres que han dado valor a su predicaci\u00f3n con su vida; ahora bien, al mismo tiempo, nos entrega tambi\u00e9n intentos bien logrados de \u00abenyesar\u00bb su imagen y \u00abcongelar\u00bb su Palabra. \u00bfAcaso no nos acecha constantemente la tentaci\u00f3n de usar las seguridades dogm\u00e1ticas como refugio y defensa para no dejarnos inquietar por el soplo del Esp\u00edritu que, a pesar de todo, sigue gui\u00e1ndonos <i>\u00aba la verdad completa\u00bb <\/i>(cf. Jn 16,13)? El conocimiento de Jes\u00fas, la experiencia de comuni\u00f3n con \u00e9l en la fe, es una realidad siempre nueva, que huye de los cierres defensivos del pasado, de lo \u00abya conocido\u00bb. No porque Jes\u00fas cambie y hoy sea distinto de ayer <i>-\u00abJesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre\u00bb <\/i>(Heb 13,8)\u2014, sino porque nos pide a nosotros que cambiemos, que nos convirtamos cada d\u00eda, a fin de acoger un poco m\u00e1s el don que \u00e9l es e implicarnos en la fiesta de su amor.\u00a0<\/p>\n<p>La ascesis es necesaria y significativa precisamente por eso: para ayudarnos a ser capaces y estar dispuestos a reconocer a Jes\u00fas y a estar junto a \u00e9l como \u00e9l nos manifiesta hoy, con la frescura y la riqueza nunca agotadas de su encarnaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"J_Fitzmyer_El_Evangelio_segun_san_Lucas_Disputa_sobre_el_ayuno\">J. Fitzmyer, El Evangelio seg\u00fan san Lucas: Disputa sobre el ayuno<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Tomo II. Traducci\u00f3n y Comentarios. Cristiandad, Madrid (1987), cf. pp. 538-553.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 33. <i>Ellos le dijeron\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Por exigencias del contexto, los an\u00f3nimos oponentes tienen que ser los mencionados anteriormente en el v. 30, ya que Lucas omite la introducci\u00f3n narrativa de Marcos (Mc 2,18). En la narraci\u00f3n de Mateo, la pregunta proviene de \u00ablos disc\u00edpulos de Juan\u00bb (Mt 9,14). Lucas construye el verbo \u00abdecir\u00bb <i>(eipan = <\/i>\u00abdijeron\u00bb) con la preposici\u00f3n <i>pros <\/i>(= \u00abhacia\u00bb) y acusativo (v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 1,13); la misma construcci\u00f3n volver\u00e1 a salir en los vv. 34 y 36.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Los disc\u00edpulos de Juan\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La existencia de disc\u00edpulos del Bautista queda confirmada por el propio Lucas, m\u00e1s adelante, en Lc 7,18-19; 11,1. Posiblemente se trate de un grupo de jud\u00edos palestinenses (pero v\u00e9ase Hch 18,25-26) que hab\u00edan aceptado el bautismo de Juan, usaban determinadas f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n y observaban regularmente el ayuno. Del texto de Mc 6,29 se puede deducir que la actividad corporativa de este grupo continu\u00f3 incluso despu\u00e9s de la prisi\u00f3n y muerte del Bautista. Algunos comentaristas defienden que los \u00abdisc\u00edpulos\u00bb que aparecen en Hch 19,1 son un grupo de disc\u00edpulos de Juan; pero esa interpretaci\u00f3n es muy improbable (cf. JBC, art. 45, n. 90). Del episodio que comentamos puede desprenderse que exist\u00eda una cierta rivalidad entre los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y los de Juan; cf. Jn 3,25-26; 4,1-2.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Ayunan frecuentemente\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas a\u00f1ade un acusativo adverbial: <i>pykna <\/i>(= \u00abmuchas veces\u00bb). No hay modo de determinar ni la frecuencia ni las circunstancias de este ayuno religioso practicado por los disc\u00edpulos de Juan. En Mc 1,6 se nos dan ciertas indicaciones sobre la dieta, m\u00e1s bien asc\u00e9tica, del Bautista: \u00absaltamontes y miel silvestre\u00bb. La dieta se puede calificar de espartana; pero no se puede decir que sea equivalente a lo que, en general, se entiende por ayuno. Del texto de Lc 7,33 se deduce que el propio Juan observaba el ayuno. En el Antiguo Testamento se entiende por \u00abayuno\u00bb la abstinencia de \u00abpan\u00bb (= comida) y de \u00abagua\u00bb (cf. \u00c9x 34,28; Dt 9,9); el ayuno va frecuentemente asociado con el uso de \u00absayal y ceniza\u00bb (por ejemplo, Dn 9,3). Parece que el elemento de renuncia personal, que va impl\u00edcito en la pr\u00e1ctica del ayuno, contribuy\u00f3 a la idea de una santificaci\u00f3n adquirida por las propias fuerzas; una actitud censurada, en muchas ocasiones, por los profetas (v\u00e9ase, por ejemplo, Jr 14,12; Is 58,3-9).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Dicen sus oraciones\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Esta adici\u00f3n de Lucas parece sugerir que Juan hab\u00eda ense\u00f1ado a sus disc\u00edpulos ciertas f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n (cf. Lc 11,1). La expresi\u00f3n literal de Lucas: <i>de\u00e9seis poiountai <\/i>( = \u00abhacen s\u00faplicas\u00bb), es una expresi\u00f3n idiom\u00e1tica del griego cl\u00e1sico: el verbo <i>poiein, <\/i>en voz media, acompa\u00f1ado de un sustantivo verbal abstracto. Cf. 3 Mac 2,1; Flavio Josefo, <i>Bell. <\/i>VII, 5,2, n. 107; BDF, n. 310.1.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Tus disc\u00edpulos no hacen m\u00e1s que comer y beber\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas ha reformulado los materiales de su fuente (Mc 2,18), donde se dice: \u00abtus disc\u00edpulos no ayunan\u00bb. Ese cambio de formulaci\u00f3n conecta este episodio con el precedente, en el que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos son acusados de \u00abcomer y beber\u00bb con recaudadores y gente pecadora (Lc 5,30). El tono de la cr\u00edtica es evidentemente peyorativo; se quiere hacer un reproche al comportamiento de Jes\u00fas (eso es lo que pretende subrayar la traducci\u00f3n que proponemos). V\u00e9ase, adem\u00e1s, Lc 7,33-34, donde el propio Jes\u00fas es objeto de esa misma cr\u00edtica.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 34. <i>Jes\u00fas replic\u00f3<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Literalmente habr\u00eda que traducir: \u00abPero Jes\u00fas les dijo\u00bb <i>(eipen pros autous; <\/i>v\u00e9ase la precedente \u00abnota\u00bb al v. 33).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>No pod\u00e9is hacer que los amigos del novio ayunen&#8230; \u00bfverdad?\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Literalmente habr\u00eda que traducir la expresi\u00f3n original: <i>tous huious tou nymph\u00f3nos <\/i>por \u00ablos hijos de la c\u00e1mara nupcial\u00bb. Jes\u00fas sale en defensa de sus disc\u00edpulos, dando a entender que el ayuno es una expresi\u00f3n de tristeza y de abatimiento, una actitud fuera de lugar mientras el novio est\u00e1 presente; la presencia del novio requiere un clima de alegr\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p>La connotaci\u00f3n que ten\u00eda el \u00abayuno\u00bb en el juda\u00edsmo contempor\u00e1neo puede deducirse tal vez de las indicaciones de un texto cl\u00e1sico del rabinismo, <i>Megillat T\u00e9anit (\u2014 <\/i>\u00abmanuscrito\/rollo del ayuno\u00bb). Consiste en un calendario anual, con los d\u00edas de cada mes en los que est\u00e1 prohibido el ayuno (y el duelo), porque se trata de unos d\u00edas asociados con el gozo y la celebraci\u00f3n de diversos acontecimientos hist\u00f3ricos de Israel que se conmemoraban precisamente en esas fechas. Cf. MPAT, n. 150.\u00a0<\/p>\n<p>Lucas sigue fielmente a Marcos (Mc 2,19b) al hablar de \u00abayuno\u00bb; pero Mateo (Mt 9,15) cambia ese \u00abayuno\u00bb por \u00abluto\u00bb o \u00abestar de luto\u00bb <i>(penthein). <\/i>Para ulteriores detalles, v\u00e9ase J. A. Ziesler, <i>The Removal of the Bridegroom: A Note on Mark ii. 18-22 and Parallels: <\/i>NTS 19 (1972-1973) 190-194.\u00a0<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n griega <i>huioi tou nymphdnos (\u2014 <\/i>\u00abhijos de la c\u00e1mara nupcial\u00bb) es un semitismo, es decir, una traducci\u00f3n de la expresi\u00f3n hebrea <i>ben\u00e9 ha-hupp\u00e1h <\/i>(Tos.Ber. 2, 10; cf. J. Jerem\u00edas, TDNT 4, 1099- 1106). El uso del t\u00e9rmino <i>huios <\/i>(= \u00abhijo\u00bb) quiere expresar la \u00edntima relaci\u00f3n entre el novio y los invitados que reciben esa designaci\u00f3n por el papel que desempe\u00f1an precisamente con motivo de la boda.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>El novio\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La declaraci\u00f3n de Jes\u00fas, formulada aqu\u00ed como pregunta, le identifica a \u00e9l como \u00abel novio\u00bb en el d\u00eda de su boda, cuya celebraci\u00f3n inaugura el nuevo per\u00edodo de la historia. Los disc\u00edpulos son sus \u00abamigos\u00bb, que tienen que participar en la alegr\u00eda de la fiesta que supone esa inauguraci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Para una panor\u00e1mica de las diversas interpretaciones de la frase \u2014y de la siguiente\u2014 v\u00e9ase R. Dunkerley, <i>The Bridegroom Passage: <\/i>ExpTim 64 (1952-1953) 303-304.\u00a0<\/p>\n<p>Ni en el Antiguo Testamento ni en la primitiva literatura rab\u00ednica se usa el apelativo \u00abnovio\u00bb como t\u00edtulo mesi\u00e1nico (cf. J. Jerem\u00edas, TDNT 4, 1101-1103). Pero W. H. Brownlee, en su art\u00edculo <i>Messianic Motifs of Qumran and the New Testament: <\/i>NTS 3 (1956-1957) 195- 210, espec. 205, ha tratado de interpretarlo de esta manera. Bas\u00e1ndose en una \u00ablectura sectaria\u00bb de Is 61,10, que lee <i>kkwhn (= <\/i>\u00abcomo sacerdote\u00bb), en vez del verbo <i>yekah\u00e9n <\/i>del texto masor\u00e9tico, Brownlee piensa\u00a0que en la comunidad de Qumr\u00e1n se interpretaba el texto de IQIsa 61,10 como referente al Mes\u00edas de Aar\u00f3n: \u00abme ha vestido un traje de justicia, como a un novio, como a un sacerdote con su corona\u00bb. El texto de Isa\u00edas, seg\u00fan la variante de Qumr\u00e1n, yuxtapone \u00abnovio\u00bb y \u00absacerdote\u00bb. Y como hay otro texto de la literatura de Qumr\u00e1n (lQSa 2,19), en el que se dice que \u00abun sacerdote\u00bb preceder\u00e1 al Mes\u00edas de Israel, y ese \u00absacerdote\u00bb se interpreta normalmente como el Mes\u00edas de Aar\u00f3n, Brownlee piensa que \u00e9sa puede ser la connotaci\u00f3n de <i>kkwhn <\/i>(= \u00absacerdote\u00bb) en IQIsa. Sin embargo, la argumentaci\u00f3n es muy d\u00e9bil. Aun en el caso de que haya que preferir el texto de IQIsa al texto masor\u00e9tico, la referencia tiene que aplicarse al sumo sacerdote, vestido de gala, como tambi\u00e9n lo interpret\u00f3 el posterior targum de Isa\u00edas (cf. J. F. Stenning, <i>The Targum of Isaiah, <\/i>Oxford 1949, 205). Por otra parte, no es seguro, ni mucho menos, que el \u00absacerdote\u00bb de lQSa sea precisamente el Mes\u00edas de Aar\u00f3n. Para ulteriores detalles, v\u00e9ase J. Gnilka, <i>\u00abBrautigam\u00bb <\/i>&#8211; <i>spdtj\u00fcdisches Messiaspr\u00e1dikat?: <\/i>TTZ 69 (1960) 298-301.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 35. <i>Vendr\u00e1n d\u00edas<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Indudablemente se trata de d\u00edas muy distintos a los de la celebraci\u00f3n festiva, en la que el novio est\u00e1 presente. La misma expresi\u00f3n aparece tambi\u00e9n en Lc 17,22; 19,43; 21,6; 23,29. En este episodio, Lucas reproduce los materiales de Marcos (= \u00abMe\u00bb). M\u00e1s adelante, en Lc 22, 35-36, se expresar\u00e1 de otro modo la distinci\u00f3n entre el \u00abtiempo de Jes\u00fas\u00bb y el \u00abtiempo de la Iglesia\u00bb.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se les quite al novio\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El verbo <i>aparth\u00e9 <\/i>est\u00e1 tomado de Marcos (Mc 2,20), y en toda la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica no aparece m\u00e1s que en este episodio. Evidentemente, hace referencia a la \u00abmarcha\u00bb de Jes\u00fas, al fin de su presencia entre sus disc\u00edpulos; pero no se puede decir que entre sus connotaciones vaya incluida la muerte violenta. El c\u00f3dice D emplea ese mismo verbo en Hch 1,9 para describir la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas; pero, naturalmente, ser\u00eda leer demasiado en este episodio si quisi\u00e9ramos atribuirle todas esas connotaciones.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Entonces ayunar\u00e1n\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>De este modo, Lucas da un fundamento al ayuno como pr\u00e1ctica de la comunidad cristiana primitiva, and\u00e1ndolo en una palabra de Jes\u00fas. Pero no hay la m\u00e1s m\u00ednima huella, ni siquiera acudiendo al contexto global del episodio, de que ese ayuno pueda referirse al luto y al duelo por la pasi\u00f3n y muerte de Cristo.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>En aquellos d\u00edas\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Como ya indic\u00e1bamos en el \u00abcomentario\u00bb general, Lucas emplea la forma plural, en vez del singular de Marcos <i>(en ekein\u00e9 t\u00e9 h\u00e9mera <\/i>= \u00aben aquel d\u00eda\u00bb: Mc 2,20), para hacer concordar la frase con el comienzo del vers\u00edculo.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 36. Y <i>les propuso tambi\u00e9n\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La construcci\u00f3n griega dice: <i>elegen pros autous <\/i>(= \u00ables dec\u00eda\u00bb); v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb al precedente v. 33. Este modo de introducir las par\u00e1bolas es t\u00edpico de Lucas (Lc 12,16.41; 14,7; 15,3; 18,9; 20,9.19); a veces sustituye el dativo <i>autois <\/i>(= \u00ables\u00bb, \u00aba ellos\u00bb) por la frase preposicional <i>pros autous <\/i>(cf. Lc 6,39; 18,1; 21,29). La funci\u00f3n de la frase en este episodio es de mera sutura; sirve para unir las comparaciones con el relato de la controversia. Al mismo tiempo ilustra uno de los matices de la \u00abdeclaraci\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas, d\u00e1ndole un sentido aleg\u00f3rico.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Una par\u00e1bola\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El t\u00e9rmino griego <i>parabol\u00e9 <\/i>ya hizo su primera aparici\u00f3n en Lc 4,23 en el sentido de \u00abproverbio\u00bb, y en ese sentido tambi\u00e9n se puede aplicar al siguiente v. 39. Sin embargo, aqu\u00ed se emplea con el significado normal de \u00abpar\u00e1bola\u00bb o \u00abcomparaci\u00f3n\u00bb, que es el sentido propio en la tradici\u00f3n evang\u00e9lica. La variedad de significados del t\u00e9rmino <i>parabol\u00e9 <\/i>hay que atribuirla a su trasfondo veterotestamentario; de hecho, tanto <i>parabol\u00e9 <\/i>\u2014t\u00e9rmino exclusivo de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica\u2014 como <i>paroimia <\/i>\u2014correspondiente en la tradici\u00f3n del cuarto Evangelio\u2014 traducen la palabra hebrea <i>m\u00e1s\u00e1\u00ed <\/i>en la versi\u00f3n de los LXX. El t\u00e9rmino hebreo es tremendamente polis\u00e9mico: \u00abm\u00e1xima\u00bb (libro de los Proverbios), \u00abproverbio\u00bb (1 Sm 10,11-12; 24,14), \u00abverso prof\u00e9tico\u00bb (Nm 23,7), \u00abpar\u00e1bola\u00bb (2 Sm 12,1-6), \u00abalegor\u00eda\u00bb (Ez 17,2-24), \u00abcantar\u00bb o \u00abburla\u00bb (Is 14,4).\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se traduce con <i>parabol\u00e9 <\/i>la palabra hebrea <i>hid\u00e1h <\/i>(= \u00abenigma\u00bb: Prov 1,6).\u00a0<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n evang\u00e9lica, <i>parabol\u00e9 <\/i>denota, por lo com\u00fan, una forma literaria que se utiliza para conseguir cierto efecto est\u00e9tico, a trav\u00e9s de una comparaci\u00f3n ilustrativa de naturaleza m\u00e1s bien gen\u00e9rica; la \u00abpar\u00e1bola\u00bb no est\u00e1 condicionada por determinaciones temporales, como suele ser el caso en la mayor\u00eda de las narraciones evang\u00e9licas. La \u00abpar\u00e1bola\u00bb propiamente dicha es una comparaci\u00f3n que echa mano de t\u00e9cnicas narrativas populares y de infinidad de detalles de la vida diaria de Palestina; su contenido es alg\u00fan punto del mensaje cristiano expuesto con cierta claridad y con una viveza que estimula la atenci\u00f3n del destinatario, al mismo tiempo que suscita una reflexi\u00f3n ulterior, plantea una problem\u00e1tica y exige una valoraci\u00f3n o una aplicaci\u00f3n concreta. Muchas veces, la comparaci\u00f3n es expl\u00edcita (v\u00e9ase, por ejemplo, Lc 6, 47-49); entonces, la par\u00e1bola es una expansi\u00f3n narrativa de esa semejanza, generalmente en tiempo pasado (imperfecto, aoristo, incluso perfecto). Otras veces, la comparaci\u00f3n es s\u00f3lo impl\u00edcita (v\u00e9ase, por ejemplo, 8,5-8); entonces se trata, pr\u00e1cticamente, de un desarrollo metaf\u00f3rico. El t\u00e9rmino \u00absemejanza\u00bb se emplea a veces para referirse a una comparaci\u00f3n que usa fundamentalmente elementos descriptivos m\u00e1s bien que detalles narrativos, y en la que predomina el tiempo presente; tambi\u00e9n aqu\u00ed la comparaci\u00f3n puede ser expl\u00edcita o estar meramente impl\u00edcita o insinuada (como, por ejemplo, en el episodio que estamos comentando). Pero, en realidad, la distinci\u00f3n entre \u00abpar\u00e1bola\u00bb y \u00absemejanza\u00bb es pr\u00e1cticamente irrelevante.\u00a0<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n que acabamos de dar de <i>parabol\u00e9 <\/i>se refiere \u00fanicamente a sus caracter\u00edsticas literarias. Pero, aunque los elementos formales de esta figura no dejan de ser importantes, en realidad est\u00e1n subordinados al contenido o al mensaje que quiere transmitir. La finalidad de esta clase de figuras no consiste en una comparaci\u00f3n de ciertas verdades cristianas con los detalles de la vida corriente, sino que m\u00e1s bien lo que pretende es enfrentar al lector con esas verdades del cristianismo de una manera sugestiva y con procedimientos no habituales. Efectivamente, se trata de un proceso de revelaci\u00f3n empleado para transmitir ciertos matices que no se pueden expresar por medio de formulaciones abstractas y para solicitar la adhesi\u00f3n del lector o del oyente.\u00a0<\/p>\n<p>Por lo general, la \u00abpar\u00e1bola\u00bb consiste en una sola comparaci\u00f3n, como se reconoce casi un\u00e1nimemente desde los estudios de A. J\u00fclicher en 1899. \u00c9ste es un aspecto que hay que tener muy en cuenta para evitar excesos en la interpretaci\u00f3n de determinados detalles de la figura. Pero no se puede negar que en el estudio de las par\u00e1bolas se ha tendido a exagerar este aspecto; mientras que, en realidad, algunas par\u00e1bolas de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica tienen claramente \u2014e incluso exigen\u2014 varios puntos de comparaci\u00f3n. Lo m\u00e1s correcto es estudiar cada una de ellas en particular.\u00a0<\/p>\n<p><i>Nadie recorta una pieza de un vestido nuevo\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Lucas ha reformulado la primera comparaci\u00f3n del relato de Marcos, lo que confiere a esta primera imagen una mayor semejanza con la segunda. Marcos dice as\u00ed: \u00abNadie le pone una pieza de pa\u00f1o sin estrenar a un vestido viejo; porque, si hace eso, el remiendo tira del vestido, es decir, lo nuevo tira de lo viejo y deja un roto mucho peor\u00bb (Mc 2,21; cf. Mt 9,16). Esta formulaci\u00f3n de Marcos ha experimentado diversas interpretaciones. Seg\u00fan J. Jerem\u00edas <i>(Parables, <\/i>118), el sentido es el siguiente: \u00abLa \u00e9poca antigua ha terminado; por eso se compara a un vestido viejo, que no vale la pena remendar con un pa\u00f1o nuevo. Ha llegado la nueva era, la definitiva\u00bb. Pero esa interpretaci\u00f3n no explica el \u00abroto mucho peor\u00bb. Por su parte, A. Kee, en su art\u00edculo <i>The O\u00edd Coat and the New Wine: A Parable of Repentance: <\/i>NovT 12 (1970) 13-21, piensa que la comparaci\u00f3n presupone que el vestido viejo todav\u00eda est\u00e1 en condiciones de poder admitir un remiendo; pero si la operaci\u00f3n se lleva a cabo de una manera inadecuada, es decir, con una pieza de pa\u00f1o sin estrenar, el roto que va a quedar en el vestido viejo ser\u00e1 mucho peor, y existe el peligro de que quede totalmente estropeado. La interpretaci\u00f3n es posible. Pero el verdadero sentido de la comparaci\u00f3n parece consistir en la incompatibilidad de lo viejo con lo nuevo: \u00abel remiendo tira del vestido, es decir, lo nuevo tira de lo viejo\u00bb; y el resultado es que el vestido viejo queda a\u00fan en peores condiciones de uso.\u00a0<\/p>\n<p>En la reformulaci\u00f3n lucana, el aspecto de incompatibilidad entre lo nuevo y lo viejo est\u00e1 presente; pero el \u00e9nfasis es distinto. Veamos. La formulaci\u00f3n de Marcos \u2014y la de Mateo, que sigue fielmente a Marcos\u2014 centra la atenci\u00f3n del destinatario en el vestido viejo; en cambio, la redacci\u00f3n de Lucas fija la atenci\u00f3n del lector en el vestido nuevo, que es el que va a quedar estropeado, y cuya pieza no combina con el vestido viejo. Por consiguiente, la redacci\u00f3n de Lucas es una ilustraci\u00f3n m\u00e1s adecuada de uno de los aspectos de la controversia. El que pregunte c\u00f3mo se le puede ocurrir a alguien deshacer un vestido nuevo para remendar uno viejo es que no ha entendido en absoluto el sentido de la narraci\u00f3n ni el punto de la comparaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Si se hace as\u00ed\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Literalmente habr\u00eda que traducir: \u00abpero si no\u00bb <i>(ei de me ge), <\/i>una expresi\u00f3n griega que equivale a \u00abde otro modo\u00bb cuando va despu\u00e9s de una frase negativa (como en el caso presente).\u00a0<\/p>\n<p>v. 37. <i>Vino nuevo en odres viejos<br \/>\n<\/i>Segunda comparaci\u00f3n tomada de Mc 2,22, y que Lucas reproduce con ligeras variantes.<br \/>\nLas pieles de peque\u00f1os animales, generalmente de cabra, despu\u00e9s de bien curtidas, se cos\u00edan cuidadosamente en forma de bolsa y se usaban para conservar l\u00edquidos, por ejemplo, agua (Gn 21,15), leche (Jue 4,19) o vino (Jos 9,4.13).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Hace reventar\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La fuerza de fermentaci\u00f3n del mosto es superior a la resistencia de unos odres ya viejos y gastados.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se derrama el vino y los odres se echan a perder\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Igual que en la primera comparaci\u00f3n, el efecto de la manipulaci\u00f3n inadecuada es doble; pero, en este segundo caso, el aspecto de incompatibilidad no aparece tan expreso como en el anterior. El detrimento afecta a los dos, tanto a lo viejo como a lo nuevo. Pero la atenci\u00f3n del lector no se dirige a la superioridad de lo nuevo sobre lo viejo, sino m\u00e1s bien al hecho de su incompatibilidad.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 38. <i>Echar el vino nuevo en odres nuevos\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El acento se pone aqu\u00ed en la necesidad de adaptaci\u00f3n de unos elementos con otros, de modo que sean compatibles. Pr\u00e1cticamente se dice de forma positiva lo que se acaba de enunciar en oposici\u00f3n negativa (cf. v. 36). La nueva econom\u00eda de salvaci\u00f3n tiene que encontrar nuevas formas de religiosidad que se adapten a sus precisas exigencias.\u00a0<\/p>\n<p>Lucas ha a\u00f1adido a la formulaci\u00f3n de Marcos el adjetivo verbal <i>bl\u00e9teon (\u2014 <\/i>\u00abtiene que ser echado\u00bb, \u00ablo que hay que hacer es echar\u00bb); cf. Mc 2,22d.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 39. <i>Nadie acostumbrado a un vino a\u00f1ejo prefiere un vino nuevo\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Algunos c\u00f3dices \u2014A, 0 y la tradici\u00f3n textual \u00abkoin\u00e9\u00bb\u2014 a\u00f1aden el adverbio <i>eutheos <\/i>(= \u00abinmediatamente\u00bb, \u00aben seguida\u00bb) antepuesto al verbo <i>thelei <\/i>(= \u00abquiere\u00bb, \u00abprefiere\u00bb). Esa adici\u00f3n introduce un nuevo matiz en la comparaci\u00f3n: no lo prefiere inmediatamente, pero tal vez, con el tiempo, se anime a probarlo. Con todo, la base textual no es suficiente como para aceptar esa adici\u00f3n; hay que conservar el texto como est\u00e1. Tambi\u00e9n se a\u00f1ade el adverbio en EvTom 47 (cf. \u00abcomentario\u00bb).\u00a0<\/p>\n<p>En el proverbio resuenan viejas convicciones, un axioma universal que, aunque con diferentes formulaciones, ha llenado muchas p\u00e1ginas de literatura. Cf. Eclo 9,10b; bBer. 51a.\u00a0<\/p>\n<p>Se ha pensado a menudo que este proverbio est\u00e1 en contradicci\u00f3n con las dos anteriores comparaciones; v\u00e9anse, por ejemplo, J. Schmid, <i>Das Evangelium nach Lukas, <\/i>126; H. Seesemann, TDNT 5, 165. Por otra parte, el hecho de que falte en la redacci\u00f3n de Marcos e incluso en algunos manuscritos de Lucas \u2014c\u00f3dice D, VL y algunos escritores de la \u00e9poca patr\u00edstica\u2014 ha llevado a poner en duda, en ciertos ambientes, su autenticidad textual. J. M. Creed <i>(The Gospel according to St. Luke, <\/i>83), siguiendo la recensi\u00f3n textual de Westcott-Hort, pone entre par\u00e9ntesis todo el vers\u00edculo. Pero los datos y testimonios textuales en favor de la autenticidad del proverbio es abrumadora, como lo prueban el P , el P , los c\u00f3dices B,ny un largo etc\u00e9tera. El proverbio es un comentario ir\u00f3nico de Jes\u00fas sobre el efecto que produce el aferrarse a lo \u00abviejo\u00bb en el que ha cerrado su mentalidad ante el mensaje de la nueva econom\u00eda de salvaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>El bueno es el a\u00f1ejo\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La frase es, en realidad, un comentarlo bastante trivial, a\u00f1adido como explicaci\u00f3n del proverbio Se omite en EvTom 47 Pero tiene cierta semejanza con otras frases explicativas que, de vez en cuando, Lucas a\u00f1ade a su peculiar versi\u00f3n de determinados episodios evang\u00e9licos (cf Lc 20,39 40, Mc 12,25, 11,18, Mt 12,26)\u00a0<\/p>\n<p>El texto griego usa el adjetivo <i>chrestos <\/i>en grado positivo (= \u00abbueno\u00bb) Los c\u00f3dices A, C, 0, la tradici\u00f3n textual \u00abkom\u00e9\u00bb y las versiones latinas ponen el adjetivo en grado comparativo <i>chrestoteros <\/i>(<i>\u2014 <\/i>\u00abmejor\u00bb), pero, desde el punto de vista de la cr\u00edtica textual, dif\u00edcilmente se puede preferir ese comparativo al positivo <i>chrestos, <\/i>que es la lectura ofrecida por el P , el P O, c\u00f3dices B, x, W, etc Por otra parte, no es raro en Lucas el empleo de un adjetivo en grado positivo, pero con significado comparativo (e incluso superlativo) Por eso la frase podr\u00eda perfectamente traducirse \u00abEl mejor es el a\u00f1ejo\u00bb, o tambi\u00e9n \u00abEl a\u00f1ejo es mejor\u00bb Cf Lc 9,48, 10,42 En este caso, la formulaci\u00f3n de Lucas podr\u00eda ser un reflejo del deterioro gramatical experimentado por la lengua griega en su per\u00edodo helen\u00edstico, en concreto, por lo que se refiere a los grados de comparaci\u00f3n de los adjetivos Cf BDF, nn 60-62, M Zerwick, <i>Graeatas b\u00edblica, <\/i>nn 143-153, P Jouon RSR 18 (1928) 345 Sobre el problema textual de este pasaje, v\u00e9ase nuestra introducci\u00f3n general, tomo I, pp 218ss .<\/p>\n<p>En una visi\u00f3n superficial, la frase vendr\u00eda a ratificar el rechazo de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas por parte de los jud\u00edos Pero, dado el matiz decididamente ir\u00f3nico de la expresi\u00f3n, el sentido es diametralmente opuesto.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>33 Pero ellos le dijeron: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos tambi\u00e9n; en cambio, los tuyos, a comer y a beber\u00bb. 34 Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfAcaso pod\u00e9is hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo est\u00e1 con ellos? 35 Llegar\u00e1n d\u00edas en que les &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-5-33-39-en-casa-de-levi-vino-nuevo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 5, 33-39: En casa de Lev\u00ed &#8211; Vino nuevo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41461"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41461\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}