{"id":41462,"date":"2016-10-07T23:33:39","date_gmt":"2016-10-08T04:33:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-1-5-espigas-arrancadas-en-sabado\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:39","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:39","slug":"lc-6-1-5-espigas-arrancadas-en-sabado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-1-5-espigas-arrancadas-en-sabado\/","title":{"rendered":"Lc 6, 1-5: Espigas arrancadas en s\u00e1bado"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Un s\u00e1bado, iba \u00e9l caminando por medio de un sembrado y sus disc\u00edpulos arrancaban y com\u00edan espigas, frot\u00e1ndolas con las manos. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Unos fariseos dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Respondiendo Jes\u00fas, les dijo: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros sintieron hambre? <span class=\"versiculo\">4<\/span> Entr\u00f3 en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposici\u00f3n, que solo est\u00e1 permitido comer a los sacerdotes, comi\u00f3 \u00e9l y dio a los que estaban con \u00e9l\u00bb. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Y les dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Elredo_de_Rievaulx_monje_cisterciense\">San Elredo de Rievaulx, monje cisterciense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Libertad_y_caridad\">Obras: Libertad y caridad<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">El Espejo de la caridad, I, 19.29; PL 195, 522-530.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Lc 6,5).<\/p>\n<p>Cada uno de los d\u00edas de la creaci\u00f3n es grande, pero ninguno puede compararse al s\u00e9ptimo; porque no es la creaci\u00f3n de uno u otro elemento natural que se propone a nuestra contemplaci\u00f3n, sino el descanso del mismo Dios y la perfecci\u00f3n de todas las criaturas. Porque leemos: \u00abY concluy\u00f3 Dios para el d\u00eda s\u00e9ptimo todo el trabajo que hab\u00eda hecho; y descans\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo de todo el trabajo que hab\u00eda hecho\u00bb (Gn 2,2). \u00a1Grande es este d\u00eda, insondable su reposo, magn\u00edfico este s\u00e1bado! \u00a1Ah, si t\u00fa lo pudieras comprender! Este d\u00eda no viene marcado por el recorrido del sol visible, no comienza cuando \u00e9ste se levanta, ni se acaba cuando se pone; no tiene ni ma\u00f1ana ni atardecer (cf Gn 1,5)&#8230;<\/p>\n<p>Escuchemos al que nos invita al descanso: \u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9\u00bb (Mt 11,28). Es la preparaci\u00f3n del s\u00e1bado. En cuanto al mismo s\u00e1bado escuchemos adem\u00e1s: \u00abCargad con mi yugo  y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is vuestro descanso\u00bb (v. 29). \u00c9ste es el reposo, la quietud, el verdadero s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Porque este yugo no pesa sino que une; esta carga tiene alas, no peso. Este yugo es la caridad, la carga es el amor fraterno. Aqu\u00ed es donde se encuentra el descanso, donde se celebra el s\u00e1bado, donde uno se libera de la esclavitud&#8230; Y si, por casualidad, nuestra debilidad deja escapar alguna falta, la fiesta de este s\u00e1bado no se interrumpe, porque \u00abla caridad cubre una multitud de pecados\u00bb (1Pe 4,8).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_Sabado_perpetuo\">Comentario: S\u00e1bado perpetuo<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario sobre el libro del G\u00e9nesis.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abGuardar\u00e1s el s\u00e1bado como recuerdo, como un d\u00eda sagrado\u00bb (cf Ex 20,8).<\/p>\n<p>Ahora que estamos en el tiempo de la gracia que nos ha sido revelada, la observancia del s\u00e1bado, antiguamente simbolizada por el reposo de un solo d\u00eda, ha sido abolida para los fieles. En efecto, en este tiempo de gracia, el cristiano observa un s\u00e1bado perpetuo si hace todas las obras buenas con la esperanza del reposo futuro y no se glor\u00eda de sus obras como si fueran un bien propio y no un don recibido. <\/p>\n<p>As\u00ed, recibiendo y comprendiendo el sacramento del bautismo como un s\u00e1bado, es decir, como el reposo del Se\u00f1or en el sepulcro (cf Rm 6,4) el cristiano reposa de sus obras antiguas para caminar, desde ahora en una vida nueva, reconociendo que Dios obra en \u00e9l. Dios es quien, a la vez, act\u00faa y reposa, reconociendo  a su criatura la actividad que le es propia y tambi\u00e9n el gozo de un reposo  perenne en Dios.<\/p>\n<p>Dios ni se cans\u00f3 al crear el mundo, ni ha recobrado sus fuerzas despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, sino que ha querido invitarnos con estas palabras de la Escritura: \u201cDios descans\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo&#8230;\u201d (Gen 2,2) a desear su reposo d\u00e1ndonos el precepto de santificar este d\u00eda. (cf Ex 20,8)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Carta_Descanso_y_libertad_verdaderos\">Carta: Descanso y libertad verdaderos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Carta a la Baronesa de Chantal, 14-10-1604<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Hijo del hombre es Se\u00f1or del S\u00e1bado\u00bb (Lc 6,5).<\/p>\n<p>&#8230; Os explicar\u00e9 lo que es el esp\u00edritu de libertad. Todo hombre es libre respecto a actos que sean pecado mortal, sino apega a ellos su afecto: y esta es una libertad absolutamente necesaria para su salvaci\u00f3n; pero no hablo de ella ahora.<\/p>\n<p>La libertad de la que yo hablo es la de los hijos amados. Y \u00bfcu\u00e1l es? Es una liberaci\u00f3n del coraz\u00f3n cristiano de todas las cosas, para poder seguir la voluntad de Dios reconocida.<\/p>\n<p>&#8230; Pedimos a Dios, ante todo, que su Nombre sea santificado, que venga su Reino, que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo. Todo esto no es otra cosa sino libertad de esp\u00edritu porque, con tal que el nombre de Dios sea santificado, que su Majestad reine en nosotros, que se haga su voluntad, el esp\u00edritu ya no se preocupa de otra cosa.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n que posee esta libertad, no pierde su alegr\u00eda por ninguna privaci\u00f3n, ni se entristece quien tiene su coraz\u00f3n desapegado de todo. No digo que a veces no sea as\u00ed pero suele durarle poco.<\/p>\n<p>Los efectos de esta libertad son: una gran suavidad de esp\u00edritu, gran dulzura y condescendencia a todo lo que no es pecado o peligro de pecado; es ese humor dulce y que se pliega a todo acto de virtud y caridad.<\/p>\n<p>Por ejemplo, un alma aficionada con mucho apego a los ejercicios de meditaci\u00f3n, si se la interrumpe, la ver\u00e9is dejarlos apenada, con apresuramiento y asombro.<\/p>\n<p>La que tiene la verdadera libertad, saldr\u00e1 con un rostro sereno y de buena gana ir\u00e1 donde quiera el importuno que la ha molestado, pues para ella es lo mismo servir a Dios meditando, que servirle soportando al pr\u00f3jimo; en uno u otro caso ve la voluntad de Dios, pero en este momento lo necesario es aguantar al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La ocasi\u00f3n de ejercer esta libertad se encuentra en cada cosa que sucede contra nuestra inclinaci\u00f3n, pues quien no est\u00e1 apegado a sus inclinaciones no se impacienta cuando se las contrar\u00edan.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Macario_de_Egipto_monje\">San Macario de Egipto, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Entrar_en_el_descanso\">Homil\u00eda: Entrar en el descanso<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00edas espirituales, 35 [Pseudo-Macario]<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Lc 6,5).<\/p>\n<p>En la Ley dada por Mois\u00e9s, que era tan s\u00f3lo una sombra de lo que hab\u00eda de venir (Col 2,17), Dios daba a todos la orden de descansar y no hacer ning\u00fan trabajo en d\u00eda de s\u00e1bado. Pero ello no era m\u00e1s que un s\u00edmbolo y una sombra del verdadero s\u00e1bado, lo cual se concedi\u00f3 al alma del Se\u00f1or&#8230; En efecto, el Se\u00f1or llama al hombre al descanso dici\u00e9ndole: \u00abVenid todos los que est\u00e1is cansados y agobiados que yo os har\u00e9 descansar (Mt 11,28). Y a todas las almas que conf\u00edan en \u00e9l y se le acercan les da el descanso liber\u00e1ndolas de los pensamientos penosos, agobiantes e impuros. Entonces estas dejan completamente de darse al mal y celebran un aut\u00e9ntico s\u00e1bado, delicioso y santo, una fiesta del Esp\u00edritu, con un gozo y alegr\u00eda inexpresables. Dan a Dios un culto puro, agradable y que procede de un coraz\u00f3n puro. \u00c9ste es el s\u00e1bado verdadero y santo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros pues, supliquemos a Dios que nos haga entrar en este descanso, que nos veamos libres de  pensamientos vergonzosos, malos y vanos, a fin que podamos servir a Dios con coraz\u00f3n puro y celebrar la fiesta del Esp\u00edritu Santo. Dichosos los que entran en este descanso.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">\u00a7 2168-2173.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Hijo del Hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Lc 6,5).<\/p>\n<p>El tercer mandamiento del Dec\u00e1logo proclama la santidad del s\u00e1bado: \u00abEl d\u00eda s\u00e9ptimo ser\u00e1 d\u00eda de descanso completo, consagrado al Se\u00f1or\u00bb (Ex 31,15; cf 20,8).<\/p>\n<p>La Escritura hace a este prop\u00f3sito &#8216;memoria de la creaci\u00f3n&#8217;: \u00abPues en seis d\u00edas hizo el Se\u00f1or el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el s\u00e9ptimo descans\u00f3; por eso bendijo el Se\u00f1or el d\u00eda del s\u00e1bado y lo hizo sagrado\u00bb (Ex 20,11).<\/p>\n<p>La Escritura ve tambi\u00e9n en el d\u00eda del Se\u00f1or un &#8216;memorial de la liberaci\u00f3n de Israel&#8217; de la esclavitud de Egipto: \u00abAcu\u00e9rdate de que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto y de que el Se\u00f1or tu Dios te sac\u00f3 de all\u00ed con mano fuerte y tenso brazo; por eso el Se\u00f1or tu Dios te ha mandado guardar el d\u00eda del s\u00e1bado\u00bb (Dt 5,15).<\/p>\n<p>Dios confi\u00f3 a Israel el s\u00e1bado para que lo guardara &#8216;como signo de la alianza&#8217; inquebrantable. El s\u00e1bado es para el Se\u00f1or, santamente reservado a la alabanza de Dios, de su obra de creaci\u00f3n y de sus acciones salv\u00edficas en favor de Israel&#8230;<\/p>\n<p>El Evangelio relata numerosos incidentes en que Jes\u00fas fue acusado de quebrantar la ley del s\u00e1bado. Pero Jes\u00fas nunca falta a la santidad de este d\u00eda, sino que con autoridad da la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica de esta ley: \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc 2,27). Con compasi\u00f3n, Cristo proclama que \u00abes l\u00edcito en s\u00e1bado hacer le bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla (Mc 3,4). El s\u00e1bado es el d\u00eda del Se\u00f1or de las misericordias y del honor de Dios. \u00abEl Hijo del hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Los_milagros_de_Jesus_y_la_superacion_del_sabado\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Los milagros de Jes\u00fas y la superaci\u00f3n del s\u00e1bado<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1271-1274.<\/p>\n<p>Nota: Se comentan juntos los pasajes de Lc 6,1-5 y 6,6-11.<\/p>\n<p>Los dos relatos, que preferimos comentar unidos para ofrecer una visi\u00f3n m\u00e1s clara del problema, se refieren a la actitud que Jes\u00fas ha tomado frente al s\u00e1bado. Por los textos contempor\u00e1neos sabemos que la vieja norma ritual y humanitaria de la observancia sab\u00e1tica se hab\u00eda convertido en tiempo de Jes\u00fas en ley suprema y absoluta. El cumplimiento del reposo sab\u00e1tico, obligatorio para el mismo Dios, se interpretaba como una de las\u00a0expresiones supremas de la religiosidad israelita. Jes\u00fas, que ha desvelado la verdad de Dios por encima de los ritualismos ambientales, proclamando que la meta de la actividad religiosa se encuentra en la salvaci\u00f3n del hombre, ha tenido que enfrentarse con los que absolutizaban el s\u00e1bado. Ese enfrentamiento se ha reflejado en nuestros textos, en los milagros realizados en s\u00e1bado y en las disputas subsiguientes.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas sabe que el s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no al contrario (Mc 2,27). Por eso parece haber curado en s\u00e1bado, sin tener una necesidad apremiante de hacerlo (podr\u00eda haber pospuesto la curaci\u00f3n para otro d\u00eda). Ha curado a pesar de que con ello ha suscitado la violenta oposici\u00f3n del orden religioso establecido (fariseos). Veamos el sentido de su actitud, tratando primero de los milagros y despu\u00e9s de sus relaciones con el s\u00e1bado.\u00a0<\/p>\n<p>a) <i>Los milagros <\/i>de Jes\u00fas han sido una expresi\u00f3n de la llegada del reino hacia los hombres. En ellos se trasluce la vida y libertad de Dios, que est\u00e1 irrumpiendo. Por eso no se debe absolutizar la realidad externa del milagro; hechos parecidos se contaban de rabinos y santones helenistas de aquel tiempo. Lo propio de Jes\u00fas es lo siguiente: a) interpreta los milagros como signo del reino que se acerca; b) los sit\u00faa en relaci\u00f3n con su mensaje y su persona (es decir, con el sentido de su pascua).\u00a0<\/p>\n<p>La iglesia ha comprendido desde el principio que el verdadero milagro, Dios, se ha realizado en el destino de Jes\u00fas y de manera especial en su resurrecci\u00f3n. En ella se compendian todos los prodigios que el juda\u00edsmo apocal\u00edptico del tiempo aguardaba para el fin del mundo. La tradici\u00f3n evang\u00e9lica sabe que los jud\u00edos han pedido a Jes\u00fas que realice signos (Lc 11,16 y par; 11,29; 11,54- 56 y par). Pablo recuerda tambi\u00e9n esa actitud (1 Cor 1,22 ss.). Se esperan los prodigios finales, en los que Dios, cambiando el ritmo de la naturaleza y aniquilando a los enemigos de Israel, har\u00e1 que surja el reino.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas no ha realizado los signos que le piden ni demuestra su mesianidad por los milagros. Por eso rechaza de manera abierta los prodigios t\u00edpicos que buscaba el juda\u00edsmo del tiempo y que en la tradici\u00f3n evang\u00e9lica aparecen como tentaciones diab\u00f3licas (Lc 4,1 ss.).\u00a0<\/p>\n<p>Junto a esto debemos a\u00f1adir que Jes\u00fas ha hecho milagros. Los realiza para mostrar la grandeza del amor de Dios que cura y para indicar la verdad y el valor del reino que se acerca. Nunca aparecen como medio de castigo ni se emplean para imponer a nadie una exigencia. Mateo ha interpretado muy bien este sentido de los milagros al presentarlos como se\u00f1ales del Siervo de Yahveh, que carga con la enfermedad y la miseria de su pueblo (Mt 8,17). Por eso, el signo m\u00e1ximo, el verdadero signo de Jes\u00fas ha sido la muerte-resurrecci\u00f3n, que se interpreta como una continuaci\u00f3n de la figura de Jon\u00e1s (Lc 11,29-32).\u00a0<\/p>\n<p>El sentido m\u00e1s profundo de los milagros de Jes\u00fas se ha desvelado, por lo tanto, partiendo de la pascua. Si la resurrecci\u00f3n es l.i victoria definitiva de Dios sobre la muerte, el mundo y el pecado, cada uno de los milagros de Jes\u00fas aparece como una anticipaci\u00f3n de esa victoria, como una realizaci\u00f3n parcial de su misterio. Cada milagro en concreto va mostrando que Jes\u00fas es portador de vida y de esperanza: triunfa sobre la enfermedad del mundo, los poderes de Sat\u00e1n, la furia de un cosmos que se expresa de forma mal\u00e9fica.<\/p>\n<p>b) Pues bien, unido a los milagros aparece el tema del <i>s\u00e1bado. <\/i>La disputa sobre la observancia sab\u00e1tica se ha mantenido en dos planos diferentes: pertenece, por un lado, a la historia de Jes\u00fas, que en ese d\u00eda ha curado a los enfermos y ayudado a los pobres y oprimidos; pertenece, por el otro, a la experiencia de la iglesia primitiva que, siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas, ha dejado de considerar la observancia sab\u00e1tica como una exigencia primitiva y absoluta.\u00a0<\/p>\n<p>Con esto no se trata de negar sencillamente la validez y el sentido de un d\u00eda consagrado a la alabanza y al descanso. Jes\u00fas no ha destruido el s\u00e1bado, sino que ha superado su unilateralidad y ha plenificado su verdadero sentido. Veamos.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas ha superado el s\u00e1bado a partir de sus milagros. El cumplimiento sab\u00e1tico (entendido como descanso riguroso y obligado) se encontraba en un plano preparatorio; dispon\u00eda a los hombres para que se encontraran atentos a la voz del Dios que viene. Los milagros, en cambio, reflejan la salvaci\u00f3n ya realizada; por eso se puede curar a un hombre en s\u00e1bado, ofrecerle la esperanza definitiva, ponerle en contacto con la realidad del don de Dios que llega. El s\u00e1bado (y todo el ritualismo jud\u00edo) deja de ser la \u00faltima palabra, porque el reino est\u00e1 llegando y en el reino se concentra el misterio de Dios para los hombres. Tal es el contenido fundamental del segundo de los textos que comentamos (6,6-11).\u00a0<\/p>\n<p>En la palabra y el don de Jes\u00fas se encuentra la plenitud del s\u00e1bado. Desde aqu\u00ed se comprende la afirmaci\u00f3n fundamental con la que concluye el primer texto: &#8220;El Hijo del Hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado&#8221; (6,5). El Hijo del Hombre ha dejado de ser la figura trascendente que, seg\u00fan la apocal\u00edptica jud\u00eda, vendr\u00e1 en el fin del tiempo; tampoco puede interpretarse como el siervo que camina hacia la muerte. El Hijo del Hombre, que concentra el sentido de Jes\u00fas, es desde ahora el Se\u00f1or que dispone de poder sobre el mismo ritualismo de Israel. Lo que importa no es, por tanto, la fidelidad del s\u00e1bado, sino el seguimiento del Hijo del Hombre, que ofrece para todos el camino salvador definitivo.\u00a0<\/p>\n<p>Las observaciones precedentes se pueden actualizar y concretar de la siguiente forma: a) en el principio hay un dato cristol\u00f3gico: la revelaci\u00f3n definitiva de Dios no se identifica con ninguna ley ceremonial ni ritualista; Dios no se encuentra all\u00ed donde los hombres mantienen hasta el fin un orden sacro que viene a reflejar en pr\u00e1cticas de tipo social o religioso. La revelaci\u00f3n definitiva de Dios es la persona de Jes\u00fas y el reino que proclama sobre el mundo (cfr 6,5). b) Este principio se traduce en una consecuencia <i>vs <\/i>orden pr\u00e1ctico: el cumplimiento del bien (la ayuda al necesitado) est\u00e1 por encima de todas las normas, aun de aqu\u00e9llas que puedan emanar del cristianismo (cfr 6,9).\u00a0<\/p>\n<p>c) Frente al viejo s\u00e1bado de Israel pueden existir en la actualidad determinadas pr\u00e1cticas sociales que parecen intocables, aunque puedan ir en contra de las necesidades e intereses verdaderos de los hombres (sobre todo de los necesitados). Ser\u00e1 quehacer de la iglesia el descubrir la debilidad de esas pr\u00e1cticas, destruyendo su obligatoriedad o su exigencia, si es que as\u00ed se ayuda al hombre. De esta forma volver\u00e1 a ser actual y eficiente la vieja disputa de Jes\u00fas sobre el s\u00e1bado.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"A_Stoger_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Lc_Arrancar_espigas_en_sabado\">A. St\u00f6ger, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Lc): Arrancar espigas en s\u00e1bado<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario para la lectura espiritual. Herder, Barcelona (1979), Tomo I, pp. pp. 165-167.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>1 <i>Un s\u00e1bado iba \u00e9l atravesando un campo de mieses, y sus disc\u00edpulos arrancaban espigas y, desgran\u00e1ndolas entre las manos, se las com\u00edan. <\/i>2 <i>Algunos fariseos les dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado?\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Los pobres pod\u00edan coger espigas de los campos si ten\u00edan hambre. \u00abSi entras en la mies de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s coger unas espigas con la mano\u00bb (Dt 23,25). Las espigas se frotan y se desgranan con las manos, y luego se comen los granos que quedan. Algunos fariseos vieron esto y llamaron la atenci\u00f3n a los disc\u00edpulos. Seg\u00fan su interpretaci\u00f3n de la ley, era esto infringir el reposo sab\u00e1tico. Coger espigas se contaba entre las faenas de la <i>recolecci\u00f3n, <\/i>y \u00e9stas se inclu\u00edan entre los veintinueve trabajos principales, que a su vez se subdivid\u00edan en trabajos subalternos, todos los cuales infring\u00edan el reposo sab\u00e1tico. Si se trabaja en s\u00e1bado inadvertidamente, entonces hay que advertir al transgresor que debe ofrecer un sacrificio de expiaci\u00f3n. En cambio, si el reposo sab\u00e1tico se infringe, pese a la presencia de testigos y a aviso previo, entonces la transgresi\u00f3n se paga con lapidaci\u00f3n. En nuestro caso se dirige el aviso inmediatamente a los disc\u00edpulos, pero en realidad se aplica a Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>3 <i>Entonces Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00bfEs que ni siquiera hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando tuvo hambre \u00e9l y los <\/i>4 <i>que estaban con \u00e9l: que entr\u00f3 en la casa de Dios y, tomando los panes ofrecidos a Dios, los que s\u00f3lo a los sacerdotes es l\u00edcito comer, comi\u00f3 de ellos y los reparti\u00f3 tambi\u00e9n entre sus compa\u00f1eros?\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La tradici\u00f3n de los conflictos sab\u00e1ticos ten\u00eda la m\u00e1xima importancia para las comunidades cristianas que comenzaban a celebrar el domingo como d\u00eda de descanso en lugar del s\u00e1bado. Esta transformaci\u00f3n se hab\u00eda consumado ya cuando san Lucas escrib\u00eda su Evangelio. Para \u00e9l eran importantes los motivos en que se fundaba la nueva idea de la ley del s\u00e1bado. Estos motivos muestran la autoridad de Jes\u00fas que con su palabra proclama la voluntad de Dios,\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas conoce el m\u00e9todo dial\u00e9ctico de las disputas en las escuelas jud\u00edas y responde con una contrapregunta. Al hacerlo se remite a la Escritura (ISam 21,1-7), autoridad reconocida y suprema. Los panes \u00abde la proposici\u00f3n\u00bb, los panes ofrecidos a Dios, eran en n\u00famero de doce y permanec\u00edan durante una semana sobre una mesa en el santuario del templo como oferta presentada a Dios. Nadie pod\u00eda comerlos fuera de los sacerdotes, una vez terminada la semana. Sin embargo, David y sus compa\u00f1eros los comieron una vez que ten\u00edan hambre y no hab\u00eda otro pan a su alcance. Con todo, nadie reproch\u00f3 esto a David, ni el sacerdote Abim\u00e9lec, que dio el pan a David, ni los escribas y doctores de la ley. Por consiguiente, la necesidad excusa la transgresi\u00f3n de la ley. Los disc\u00edpulos no violan, por tanto, la ley al frotar y desgranar espigas el s\u00e1bado porque tienen hambre. En la interpretaci\u00f3n de la ley no se ha de atender s\u00f3lo a la letra de la ley, sino a la <i>voluntad de Dios. <\/i>Ahora bien, Dios no dio la ley del culto para afligir a los hombres. La compasi\u00f3n con los hombres le importa m\u00e1s que la observancia de la ley cultual. El s\u00e1bado no ha de impedir que se preste ayuda al necesitado. Dios quiere misericordia, no sacrificios (Mt 12,5-7).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>5 <i>Y a\u00f1adi\u00f3: Se\u00f1or del s\u00e1bado es el Hijo del hombre.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Jes\u00fas, en su calidad de Hijo del hombre, al que ha sido dado por Dios todo poder, tiene tambi\u00e9n el poder de disponer del reposo sab\u00e1tico y de su interpretaci\u00f3n. Interviene en la esfera m\u00e1s sagrada de Dios, en el derecho de Dios a perdonar pecados, en el reposo sab\u00e1tico, que es figura del descanso de Dios despu\u00e9s de la creaci\u00f3n (Gen 2,2s), en el \u00e1mbito de su glorificaci\u00f3n, en el culto divino&#8230; Hace uso de su autoridad para librar a los hombres de su aflicci\u00f3n. Dios deja que por medio de Jes\u00fas se intervenga en su esfera m\u00e1s sagrada, porque se ha iniciado el tiempo de salvaci\u00f3n, que es tiempo de misericordia para los hombres. \u00abEn la tierra paz entre los hombres, objeto de su amor.\u00bb\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Sobre la cuesti\u00f3n del s\u00e1bado (I), 6:1-5 (Mt 12:1-14; Mc 2:23-28; 3:1-6).<\/p>\n<p>Cf. comentario a Mt 12:1-14.<\/p>\n<p>Lc, como los otros dos sin\u00f3pticos, agrupa aqu\u00ed dos sucesos tenidos con motivo del reposo sab\u00e1tico, apunt\u00e1ndose ya, literalmente al menos, los primeros conatos serios de perder a Cristo.<\/p>\n<p>El primer episodio (v.1-5) presenta una dificultad cr\u00edtica. La lectura es doble: \u201cun s\u00e1bado\u201d; otra variante lee: un \u201cs\u00e1bado segundo primero.\u201d Sobre esta interpretaci\u00f3n segunda se han propuesto diversas opiniones; ser\u00eda para indicar el s\u00e1bado siguiente al pascual; una glosa al estilo del calendario de Qumr\u00e1n; una interpolaci\u00f3n. Esta segunda lectura fue seguida por lectores antiguos; los modernos, generalmente, la rechazan cr\u00edticamente.<\/p>\n<p>\tEl relato de Lc es m\u00e1s sint\u00e9tico que el de Mt, y omite una dificultad cl\u00e1sica que trae Mc sobre el sacerdote a quien le piden los \u201cpanes.\u201d Pero saca la misma conclusi\u00f3n: si la ley sab\u00e1tica tiene excepciones, incluso en el reposo sab\u00e1tico, tan sagrado, no pueden extra\u00f1arse que El obre as\u00ed, permitiendo que as\u00ed obren sus disc\u00edpulos, pues El es \u201cSe\u00f1or del s\u00e1bado\u201d. Cristo se pone en la misma l\u00ednea de la legislaci\u00f3n. Siendo este precepto m\u00e1s que mosaico, divino, El se sit\u00faa en esta esfera.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos concluyen con la frase siguiente para justificar su acci\u00f3n: \u201cPorque se\u00f1or (\u03c7\u03c5\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2) del s\u00e1bado es el Hijo (b d\u00f3c) del hombre\u201d (Mt). En Mc le precede que \u201cel s\u00e1bado se hizo para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado\u201d (Mc 2:27). Y, a continuaci\u00f3n, se pone la sentencia antes citada. Pero no parece l\u00f3gico decir: \u201cSi esta sentencia circul\u00f3 independientemente de este episodio, <b>la expresi\u00f3n Hijo del hombre<\/b> podr\u00eda haber sido empleada con toda la carga de un t\u00edtulo de exaltaci\u00f3n. Pero si la sentencia form\u00f3 siempre parte de este relato, entonces hijo del hombre ser\u00eda simplemente un arama\u00edsmo para significar cualquier hombre, cuyas necesidades son siempre m\u00e1s importantes que una prescripci\u00f3n legal\u201d (cf. C. Stuhlmueller, \u00c9v. s. S. L\u00fac [1973] 345-346).<\/p>\n<p>Esto no parece l\u00f3gico. En primer lugar, no dice \u201chijo del hombre,\u201d sino con art\u00edculo (\u00f3 \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2 \u03c4\u03bf\u03c5 \u03b1\u03bd\u03b8\u03c1\u03ce\u03c0\u03bf\u03c5), frase perfectamente t\u00e9cnica en los evangelios <b>para designar a Cristo<\/b> (Mc 2:27). Adem\u00e1s ese determinado \u201cel hijo\u201d (b \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2) del hombre,\u201d es \u201cSe\u00f1or\u201d (\u03c7\u03cd\u03c1\u03af\u03bf\u03c2) del s\u00e1bado. Y aunque a \u03c7\u03cd\u03c1\u03af\u03bf\u03c2 (Mc 2:27) le falta el art\u00edculo \u2014 aparece en variantes \u2014 queda lo suficientemente expresado con un t\u00edtulo, igualmente caracter\u00edstico en la Iglesia primitiva, para expresar a <b>Cristo en su formalidad de Dios.<\/b> Hasta tal punto que San Pablo, en el pasaje de la kenosis, dice: \u201cpara que toda lengua confiese, que \u201cSe\u00f1or (\u03c7\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2) es Jesucristo, para\u201d (Flp 2:11); ni aqu\u00ed se utiliza el art\u00edculo para determinar algo que es la gran confesi\u00f3n de lo que es Cristo: Se\u00f1or. A esto se une el lugar paralelo de Mt en el que se proclama antes a Cristo superior al templo (Mt 12:6). Posiblemente la frase sea independiente, pero, en cualquier caso, no est\u00e1 por \u201chombre,\u201d sino que es t\u00e9rmino t\u00e9cnico <b>\u201cel Hijo del hombre\u201d de Cristo<\/b>, m\u00e1xime con el contexto ambiental de Mt y de la Iglesia primitiva. Ni aqu\u00ed se trata de demostrar que el s\u00e1bado cae bajo la jurisdicci\u00f3n del hombre, <b>sino de Cristo,<\/b> que es a quien le plantean el problema, y el que, interpretativa y autoritariamente, responde a la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Un peque\u00f1o detalle (v. 10) hace ver que esta escena tiene lugar ya pasada la Pascua, pues los disc\u00edpulos \u201cfrotaban las espigas,\u201d ya secas, con las manos para comer el grano, si no es un detalle redaccional.<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Lucas_La_discusion_sobre_el_sabado\">G. Zevini, Lectio Divina (Lucas): La discusi\u00f3n sobre el s\u00e1bado<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 117-118.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Lectio<\/p>\n<p>En la cuarta controversia vuelve tambi\u00e9n el tema del alimento. Al atravesar unos sembrados, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas cortan algunas espigas, algo de por s\u00ed l\u00edcito (cf. Dt 23,25), pero, a los ojos de los fariseos, al hacerlo violan el precepto del reposo del s\u00e1bado: cortar una espiga y desgranarla con las manos para com\u00e9rselas constituye ya un \u00abtrabajo\u00bb (v. 2).\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas les responde poniendo, primero, un ejemplo tomado de las Escrituras: hasta el santo rey David, al encontrarse en una situaci\u00f3n de necesidad, transgredi\u00f3 el precepto, aliment\u00e1ndose de los \u00abpanes de la ofrenda\u00bb reservados a los sacerdotes (cf. 1 Sm 21,2-7 y Lv 24,9). Ahora bien, si esto le era l\u00edcito a David, mucho m\u00e1s al Mes\u00edas <i>(\u00abEl Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb). Jes\u00fas <\/i>revela una vez m\u00e1s su propia autoridad trascendente, al mismo tiempo que justifica el comportamiento de sus disc\u00edpulos.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Meditatio<\/p>\n<p>Jes\u00fas responde a la pregunta de los fariseos yendo m\u00e1s all\u00e1 de la antinomia \u00abl\u00edcito\u00bb\/\u00abil\u00edcito\u00bb, seg\u00fan la cual se le podr\u00eda etiquetar superficialmente como an\u00e1rquico, en la medida en que parece actuar sin tener en cuenta la ley. En realidad, Jes\u00fas, que, en Mateo, afirma sin equ\u00edvocos que ha venido a cumplir la ley (Mt 5,17), revela el significado profundo de la ley: promover, servir, respetar la vida de todos, en particular la de los pobres, la de los oprimidos, la de los indefensos. Ir contra el ser humano en nombre de la ley significa convertirla en un \u00eddolo y no en un medio. Por el contrario, reconocer a Jes\u00fas como Se\u00f1or implica ser capaz de declararse objetor de conciencia frente a cualquier ley que lesione a una criatura de Dios en cualquiera de sus derechos fundamentales, criatura por la que Jes\u00fas vivi\u00f3 en obediencia, hasta el fin, a la ley del amor.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"J_Fitzmyer_El_Evangelio_segun_san_Lucas_Controversias_sobre_el_Sabado_i\">J. Fitzmyer, El Evangelio seg\u00fan san Lucas: Controversias sobre el S\u00e1bado (i)<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Tomo II. Traducci\u00f3n y Comentarios. Cristiandad, Madrid (1987), cf. pp. 554-569.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 1 <i>Un s\u00e1bado\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas emplea el singular <i>en sabbato <\/i>(v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 4,31), en vez del plural utilizado por Marcos <i>tois sabbasin\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La lectura <i>en sabbato <\/i>se encuentra en la mayor\u00eda de los c\u00f3dices y manuscritos importantes, como P4, P75 ( , ) , x, B, L, W y la familia Lake de c\u00f3dices min\u00fasculos, etc Sin embargo, otros muchos manuscritos \u2014y algunos de ellos importantes, como los c\u00f3dices A, C, D, K, X, 0, etc \u2014 traen una variante muy extra\u00f1a <i>en sabbato deuteropr\u00f3td, <\/i>que resulta pr\u00e1cticamente intraducibie (literalmente \u00aben [el] s\u00e1bado segundo n\u00famero\u00bb) La familia Freer de c\u00f3dices min\u00fasculos llega incluso a separar la extra\u00f1a palabra, dividi\u00e9ndola en dos adjetivos <i>deutero pr\u00f3to <\/i>Esa forma adjetiva no aparece en ninguno de los escritos griegos de ninguna \u00e9poca Ling\u00fcistas como J H Moulton y G Milligan la califican como <i>vox nthili <\/i>(= \u00abvocablo inexistente\u00bb MM, 143) En un intento a la desesperada, BGD (177) lo traduce por <i>first but one <\/i>(= \u00bf\u00abanteprimero\u00bb?), con una referencia a Epifanio, <i>Pananon, <\/i>30, 32, GCS, 25, 378 Durante siglos ha constituido una de las mayores dificultades de interpretaci\u00f3n Hay quien ha defendido su car\u00e1cter original invocando el principio de la <i>lectio diffiahor, <\/i>y m\u00e1s recientemente se ha llegado a pensar que refleja una expresi\u00f3n sem\u00edtica, derivada de un antiguo calendario sacerdotal usado por los jud\u00edos de Palestina y conservado por los esenios de Qumr\u00e1n Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, se referir\u00eda al s\u00e1bado en el que se hac\u00eda la agitaci\u00f3n ritual de las primeras gavillas, es decir, el s\u00e1bado que serv\u00eda de referencia para calcular la fiesta de Pentecost\u00e9s Seg\u00fan las indicaciones de Lv 23,15, la fiesta deb\u00eda caer cincuenta d\u00edas \u00aba contar desde el d\u00eda siguiente al s\u00e1bado \u2014d\u00eda en que llev\u00e1is la gavilla para la agitaci\u00f3n ritual\u2014 hasta el d\u00eda siguiente al s\u00e9ptimo s\u00e1bado\u00bb, la expresi\u00f3n \u00abdesde el d\u00eda siguiente al s\u00e1bado\u00bb <i>(mimmohorat hassabbat) <\/i>es una frase muy oscura, que ha provocado innumerables disputas de dataci\u00f3n ya desde la misma Antig\u00fcedad.\u00a0<\/p>\n<p>Los que aceptan el antiguo calendario sacerdotal explican \u00abel segundo primer s\u00e1bado\u00bb como el primer s\u00e1bado despu\u00e9s de la fiesta de los \u00c1cimos, pero segundo despu\u00e9s de la fiesta de Pascua propiamente dicha Cf llQTemp 18,10-19,9 Para ulteriores an\u00e1lisis, v\u00e9anse J P Audet, <i>]\u00e9sus et le \u00abcalendner sacerdotal ancien\u00bb Autour d&#8217;une vanante de Luc 6,1 <\/i>ScEccl 10 (1958) 361-383, J Baumgarten, <i>The Counting of the Sabbath in Ancient Sources <\/i>VT 16 (1966) 277 286, G W Buchanan\/ C Wolfe, <i>The \u00abSecondfirst Sabbath\u00bb (Luke 6,1) <\/i>JBL 97 (1978) 259 262, E Vogt, <i>Sabbatum \u00abdeuter\u00f3pr\u00f3ton\u00bb in he 6,1 et antiquum kalendarium sacerdotale <\/i>Bib 40 (1959) 102 105, E Mezger, <i>Le sabbat \u00absecond premier\u00bb de Luc <\/i>TZ 32 (1976) 138 143 (Mezger lo interpreta como \u00abel segundo s\u00e1bado del primer [mes]\u00bb), E Delebecque, <i>Sur un certain Sabbat <\/i>\u00abRevue de philologie\u00bb 48 (1974) 26 29.\u00a0<\/p>\n<p>La mejor soluci\u00f3n, en orden a determinar el significado de una palabra tan problem\u00e1tica, es considerarla como el resultado de una glosa de los copistas Hasta este momento, Lucas ha mencionado el s\u00e1bado en tres ocasiones (Lc 4,31, 6,1, 6,6), en esa \u00faltima menci\u00f3n (6,6), Lucas dice <i>en hetera sabbato <\/i>(= \u00aben otro s\u00e1bado\u00bb), es posible que alg\u00fan copista haya escrito en Lc 6,1 <i>en pr\u00f3to (= <\/i>\u00aben el primer [s\u00e1bado]\u00bb), y que otro copista, al darse cuenta de que ya se hab\u00eda mencionado uno en Lc 4,31, a\u00f1adiese <i>deutero <\/i>(= \u00absegundo\u00bb) \u2014lo que explicar\u00eda la lectura de los manuscritos min\u00fasculos de la familia Freer <i>en deutero pr\u00f3to<\/i>\u2014 Con el pasar del tiempo, los dos adjetivos habr\u00edan llegado a unirse en <i>deuteropr\u00f3td <\/i>Cf B M Metzger, TCGNT, 139 A pesar de todo, en nuestra opini\u00f3n, hay que mantener la lectura simplificada <i>en sabbato, <\/i>que es la que ofrecen los manuscritos y c\u00f3dices m\u00e1s representativos del texto original.<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Cruzaba Jes\u00fas\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La traducci\u00f3n literal \u00abY sucedi\u00f3 (que) \u00e9l cruzaba por unos sembrados\u00bb, revela la construcci\u00f3n narrativa caracter\u00edstica de Lucas <i>egeneto de <\/i>con el infinitivo <i>diaporeuesthai <\/i>(cf tomo I, pp 198s) El pasaje paralelo de Marcos (Mc 2,23) es el \u00fanico ejemplo de una construcci\u00f3n narrativa semejante en todo el segundo Evangelio <i>(kai egeneto auton paraporeuesthai \u2014 <\/i>\u00abY sucedi\u00f3 [que] \u00e9l pasaba [por unos sembrados]\u00bb)\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se pusieron a arrancar espigas\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Arrancar espigas de un campo ajeno era una cosa l\u00edcita, pero con tal de no meter la hoz, cf Dt 23,26 \u00abSi entras en las mieses de tu pr\u00f3jimo, coge espigas con la mano, pero no metas la hoz en la mies de tu pr\u00f3jimo\u00bb Con todo, v\u00e9anse las observaciones de B Coh\u00e9n HTR 23 (1930) 91 92\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Desgran\u00e1ndolas entre las manos\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Es decir, restreg\u00e1ndolas, para separar la cascarilla del grano Ese detalle es una adici\u00f3n de Lucas al texto de su fuente (\u00abMe\u00bb)\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se las iban comiendo\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La traducci\u00f3n quiere expresar el matiz de acci\u00f3n continua, impl\u00edcito en el uso del imperfecto <i>\u00e9sthion (\u2014 <\/i>\u00abcom\u00edan\u00bb)\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. <i>2. Algunos de los fariseos<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas ha modificado la menci\u00f3n de los oponentes introduciendo el pronombre indefinido <i>tines, <\/i>al que sigue un genitivo partitivo. El texto paralelo de Marcos (Mc 2,24) dice simplemente: \u00ablos fariseos\u00bb.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>\u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is&#8230;?<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El texto de Marcos utiliza la tercera persona del plural: <i>poiousin <\/i>(= \u00abhacen\u00bb), con referencia a los disc\u00edpulos; pero Lucas la cambia a segunda del plural: <i>poieite <\/i>(= \u00abhac\u00e9is\u00bb), para incluir tambi\u00e9n al propio Jes\u00fas en la cr\u00edtica de los fariseos.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Lo que no est\u00e1 permitido en s\u00e1bado\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El mandamiento de \u00c9x 34,21 prescribe el descanso sab\u00e1tico incluso en la temporada de la cosecha. Para asegurar el respeto de la normativa, la tradici\u00f3n cre\u00f3 \u00abuna barrera\u00bb, interpretando el \u00abespigueo\u00bb como una forma de \u00abrecolecci\u00f3n\u00bb prohibida (cf. Sab. 7, 2; cf. jSab. 7, 9b; Str.-B., 1, 617).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 3. <i>Jes\u00fas les replic\u00f3\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Sobre la expresi\u00f3n literal: \u00abY respondiendo, Jes\u00fas les dijo\u00bb, v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 5,33. Lucas a\u00f1ade el participio <i>apokritheis <\/i>(= \u00abrespondiendo\u00bb), para subrayar que Jes\u00fas responde directamente a la observaci\u00f3n de los fariseos, que les incluye a todos, a \u00e9l y a los suyos, en la segunda persona del plural. Se percibe en esta formulaci\u00f3n la presencia de la comunidad cristiana en controversia con el judaismo contempor\u00e1neo, y, paralelamente, la defensa que el propio Jes\u00fas hace de su comunidad.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>\u00bfNi siquiera hab\u00e9is le\u00eddo&#8230;?\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>La formulaci\u00f3n lucana de la contrarr\u00e9plica, con la part\u00edcula <i>oude <\/i>(= \u00abni siquiera\u00bb), en vez de la expresi\u00f3n de Marcos: <i>oudepote <\/i>(<i>= <\/i>\u00abnunca\u00bb), da un relieve mucho m\u00e1s incisivo a la iron\u00eda de la respuesta de Jes\u00fas. Se afirma de manera impl\u00edcita que la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos est\u00e1 perfectamente justificada, incluso por la propia Escritura.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Lo que hizo David cuando \u00e9l y sus hombres sintieron hambre\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lo primero que hace Jes\u00fas es apelar al testimonio de la Escritura; concretamente, al episodio narrado en 1 Sm 21,2-7, cuando David y sus acompa\u00f1antes, hambrientos y exhaustos, tuvieron que comer \u00abpan consagrado\u00bb en el santuario de Nob.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 4. <i>Entr\u00f3 en la casa de Dios\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El detalle es anacr\u00f3nico, porque en aquellas fechas a\u00fan no se hab\u00eda construido \u00abla casa de Dios\u00bb, obra de Salom\u00f3n; pero Lucas reproduce el dato de su fuente (\u00abMe\u00bb). En el santuario de Nob, el sacerdote Ajim\u00e9lec \u00able dio (a David) pan consagrado\u00bb (1 Sm 21,7). Lucas omite un detalle err\u00f3neo de Marcos: la identificaci\u00f3n del sacerdote como \u00abAbiatar\u00bb (cf. Me 2,26); Mateo tambi\u00e9n omite ese detalle (Mt 12,4).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Cogi\u00f3\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>El texto original usa el participio <i>labon <\/i>( = \u00abcogiendo\u00bb). Es una adici\u00f3n de Lucas al texto de Marcos, que se contenta con dos verbos en indicativo: <i>ephagen <\/i>(= \u00abcomi\u00f3\u00bb) y <i>edoken <\/i>(= \u00abdio\u00bb). J. A. Grassi <i>[The Five Loaves of the High Triest (Mt xii, 1-8; Mk ii, 23-28; Lk vi, 1-5; 1 Sam xxi, 1-6): <\/i>NovT 7, 1964-1965, 119-122], en dependencia de la interpretaci\u00f3n patr\u00edstica, ve en esa modificaci\u00f3n de Lucas una resonancia de la catequesis eucar\u00edstica de la primera comunidad, basada en una lectura cristiana de 1 Sm 21.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Los panes consagrados\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Como alternativas de traducci\u00f3n se podr\u00edan proponer: \u00ablos panes dedicados\u00bb o \u00ablos panes de la presencia\u00bb. Eso es lo que significa la expresi\u00f3n hebrea <i>lehem happ\u00e1nim, <\/i>el \u00abpan presentado\u00bb, colocado en presencia del Se\u00f1or (cf. \u00c9x 25,30; 35,13; 39,36; 40,23). Entre las instrucciones dadas a Mois\u00e9s para la construcci\u00f3n del santuario se inclu\u00eda una mesa de madera de acacia, sobre la que se deb\u00edan poner panes en presencia del Se\u00f1or y renovarlos con regularidad. En el templo de Salom\u00f3n, el \u00abpan de la ofrenda continua\u00bb se colocaba sobre una mesa de oro con mantel violeta (Nm 4,7; 1 Re 7,48; 2 Cr 4,19). Como los doce panes se colocaban en dos hileras y se perfumaban con incienso, se les llamaba tambi\u00e9n \u00abpanes (o pan) de la hilera\u00bb <i>(lehem hamm\u00e9areket: <\/i>1 Cr 9,32). La terminolog\u00eda del Nuevo Testamento: \u00abpanes de la proposici\u00f3n\u00bb <i>(artoi t\u00e9s prothese\u00f3s) <\/i>proviene de los LXX, donde se usa como traducci\u00f3n uniforme de los diversos t\u00e9rminos hebreos. Para las prescripciones sobre la preparaci\u00f3n de estos panes, cf. Lv 24-5-9. Se colocaban todos los s\u00e1bados y se retiraban los panes de la semana precedente para que los consumieran \u00abAar\u00f3n y sus hijos\u00bb (Lv 24,9).\u00a0<\/p>\n<p>Ajim\u00e9lec, sacerdote del santuario de Nob, como no ten\u00eda a mano pan ordinario para d\u00e1rselo a David y a sus hombres, les entreg\u00f3 \u00abpan consagrado\u00bb, despu\u00e9s de asegurarse de que \u00abse hab\u00edan guardado del trato con mujeres\u00bb, un detalle que David se encarga de subrayar: \u00abSiempre que salimos a una campa\u00f1a, aunque sea de car\u00e1cter profano, nos abstenemos de mujeres\u00bb (1 Sm 21,6). Cuando Flavio Josefo cuenta el episodio de David en Nob <i>(Naba), <\/i>dice que \u00abrecibi\u00f3 provisiones <i>(ephodia) <\/i>del sumo sacerdote <i>[sic] <\/i>Abim\u00e9lec\u00bb, sin hacer la m\u00e1s m\u00ednima menci\u00f3n del \u00abpan consagrado\u00bb <i>(Ant. <\/i>VI, 12, 1, nn. 242-243). Una versi\u00f3n parecida del episodio se encuentra en algunos escritos rab\u00ednicos de \u00e9poca posterior, donde se ve una clara tendencia a defender la actuaci\u00f3n de David, explicando, por ejemplo, que se trataba de panes ya retirados de la mesa del Se\u00f1or, o que era simplemente pan ordinario (cf. Str.-B., 1, 618-619).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>S\u00f3lo a los sacerdotes\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas a\u00f1ade el adjetivo <i>monous <\/i>(<i>= <\/i>\u00ab[a ellos] solos\u00bb); Mateo, por su parte, usa el mismo adjetivo, pero en dativo plural: <i>monois. <\/i>Una coincidencia insignificante entre los dos evangelistas. La prohibici\u00f3n est\u00e1 impl\u00edcita en el episodio de David (1 Sm 21), pero en Lv 24,9 se dice expl\u00edcitamente: \u00abpara Aar\u00f3n y sus hijos\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que en la historia de David no se hace ninguna menci\u00f3n del s\u00e1bado. Pero esa vinculaci\u00f3n exist\u00eda ya en la redacci\u00f3n de Marcos. Muchos comentaristas han pensado que el episodio de David es una adici\u00f3n secundaria a los datos de tradici\u00f3n que presentaban a Jes\u00fas saliendo en defensa de sus disc\u00edpulos, y, consiguientemente, una adici\u00f3n a sus palabras sobre el s\u00e1bado. La primitiva narraci\u00f3n comprender\u00eda \u00fanicamente Me 2,23.24.27. V\u00e9anse los comentarios al Evangelio seg\u00fan Marcos.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p>v. 5. <i>Y a\u00f1adi\u00f3\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Literalmente: \u00abY les dec\u00eda\u00bb. Hay que notar que, en este caso, Lucas no emplea su construcci\u00f3n t\u00edpica \u2014v\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 5,33\u2014, sino que reproduce la frase de Marcos: <i>elegen <\/i>con dativo <i>(autois = <\/i>\u00aba ellos\u00bb, \u00ables\u00bb).\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>El Hijo de hombre\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>V\u00e9ase la \u00abnota\u00bb exeg\u00e9tica a Lc 5,24. La frase hace referencia al ministerio terrestre de Jes\u00fas; adem\u00e1s, lleva impl\u00edcitamente un cierto sentido de dignidad y de superioridad sobre las prescripciones de la Escritura.\u00a0<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de Marcos dice: \u00abEl s\u00e1bado se hizo para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado; por tanto, el Hijo de hombre es se\u00f1or incluso del s\u00e1bado\u00bb (Mc 2,27-28). Dada la colocaci\u00f3n del t\u00edtulo en la tradici\u00f3n m\u00e1s primitiva, la expresi\u00f3n \u00abel Hijo de hombre\u00bb puede ser equivalente a \u00abhombre\u00bb (en sentido gen\u00e9rico). Este significado, por una parte, cuadra perfectamente en el contexto, y por otra, ser\u00eda una respuesta adecuada para destruir las cr\u00edticas contra la actuaci\u00f3n de los disc\u00edpulos. Pero, en el Evangelio seg\u00fan Lucas, la expresi\u00f3n <i>ho huios tou anthr\u00f3pou <\/i>tiene, casi con toda seguridad, sentido de t\u00edtulo aplicado a Jes\u00fas. Sin duda, es parte de la concepci\u00f3n cristol\u00f3gica del evangelio, a medida que la narraci\u00f3n va desarroll\u00e1ndose.\u00a0<\/p>\n<div class=\"eBiblia\">\n<p><i>Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas omite la part\u00edcula <i>kai, <\/i>que aparece en el texto de Marcos (Mc 2, 28), y cambia el orden de las palabras; Mateo, por su parte, hace lo mismo (Mt 12,8). La presencia de <i>kai <\/i>en la redacci\u00f3n de Marcos acent\u00faa el contraste, y a eso colabora tambi\u00e9n la posici\u00f3n del genitivo al final de la frase. En cambio, Lucas deja para el final la expresi\u00f3n \u00abel Hijo de hombre\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de Lucas presenta a Jes\u00fas como \u00abse\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb, en virtud de su <i>exousia <\/i>(= \u00abautoridad\u00bb) \u2014en cuanto Hijo de hombre\u2014, para predicar y proclamar el Reino. Si, en ciertos casos, un hombre puede prescindir de las prescripciones de la Escritura, tambi\u00e9n lo puede el Hijo de hombre. Sin abolir formalmente las reglamentaciones con respecto al s\u00e1bado, Jes\u00fas la subordina a su misi\u00f3n y a su propia persona.\u00a0<\/p>\n<p>Marci\u00f3n y el c\u00f3dice D colocan este v. 5 despu\u00e9s del v. 10; el c\u00f3dice D, por su parte, en lugar del v. 5, a\u00f1ade el texto siguiente: \u00abAquel mismo d\u00eda vio a uno que estaba trabajando en s\u00e1bado, y le dijo: &#8216;Hombre, si sabes lo que est\u00e1s haciendo, dichoso t\u00fa; pero si no te das cuenta, eres execrable y un violador de la ley&#8217;\u00bb. Pero estas palabras se parecen enormemente a los dichos de Jes\u00fas recogidos en el <i>Evangelio seg\u00fan Tom\u00e1s, <\/i>de origen copto (cf. EvTom 3,14), y pertenecen indudablemente a la misma tradici\u00f3n de este evangelio ap\u00f3crifo. Cf. W. Kaser: ZTK 65 (1968) 414-430.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Un s\u00e1bado, iba \u00e9l caminando por medio de un sembrado y sus disc\u00edpulos arrancaban y com\u00edan espigas, frot\u00e1ndolas con las manos. 2 Unos fariseos dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb. 3 Respondiendo Jes\u00fas, les dijo: \u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros sintieron hambre? &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-1-5-espigas-arrancadas-en-sabado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 6, 1-5: Espigas arrancadas en s\u00e1bado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41462","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41462\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}