{"id":41469,"date":"2016-10-07T23:33:55","date_gmt":"2016-10-08T04:33:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-39-45-parabolas-ser-discipulos\/"},"modified":"2016-10-07T23:33:55","modified_gmt":"2016-10-08T04:33:55","slug":"lc-6-39-45-parabolas-ser-discipulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-39-45-parabolas-ser-discipulos\/","title":{"rendered":"Lc 6, 39-45 \u2013 Par\u00e1bolas: Ser disc\u00edpulos"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">39<\/span> Les dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: \u00ab\u00bfAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en el hoyo? <span class=\"versiculo\">40<\/span> No est\u00e1 el disc\u00edpulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, ser\u00e1 como su maestro. <span class=\"versiculo\">41<\/span> \u00bfPor qu\u00e9 te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? <span class=\"versiculo\">42<\/span> \u00bfC\u00f3mo puedes decirle a tu hermano: \u201cHermano, d\u00e9jame que te saque la mota del ojo\u201d, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? \u00a1Hip\u00f3crita! S\u00e1cate primero la viga de tu ojo, y entonces ver\u00e1s claro para sacar la mota del ojo de tu hermano. <span class=\"versiculo\">43<\/span> Pues no hay \u00e1rbol bueno que d\u00e9 fruto malo, ni \u00e1rbol malo que d\u00e9 fruto bueno; <span class=\"versiculo\">44<\/span> por ello, cada \u00e1rbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. <span class=\"versiculo\">45<\/span> El hombre bueno, de la bondad que atesora en su coraz\u00f3n saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el coraz\u00f3n habla la boca. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cirilo_de_Alejandria\"> Cirilo de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=11\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cirilo de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Los_discipulos_llamados_a_ser_los_iniciadores_y_maestros_del_mundo_entero\"> Homil\u00eda: Los disc\u00edpulos llamados a ser los iniciadores y maestros del mundo entero<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl disc\u00edpulo no est\u00e1 por encima de su maestro\u00bb (Lc 6,40)<br \/>Cap\u00edtulo 6: PG 72, 602-603. [Liturgia de las Horas]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Un disc\u00edpulo no es m\u00e1s que su maestro,<\/em> si bien cuando termine el aprendizaje, ser\u00e1 como su maestro. Los bienaventurados disc\u00edpulos estaban llamados a ser los iniciadores y maestros del mundo entero. Por eso era conveniente que aventajasen a los dem\u00e1s en una s\u00f3lida formaci\u00f3n religiosa: necesitaban conocer el camino de la vida evang\u00e9lica, ser maestros consumados en toda obra buena, impartir a sus alumnos una doctrina clara, sana y ce\u00f1ida a las reglas de la verdad; como quienes ya antes hab\u00edan fijado su mirada en la Verdad y pose\u00edan una mente ilustrada por la luz divina. S\u00f3lo as\u00ed evitar\u00edan convertirse en ciegos, gu\u00edas de ciegos. En efecto, los que est\u00e1n envueltos en las tinieblas de la ignorancia, no podr\u00e1n conducir al conocimiento de la verdad a quienes se encuentran en id\u00e9nticas y calamitosas condiciones. Pues de intentarlo, ambos acabar\u00e1n cayendo en el hoyo de las pasiones. <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n y para cortar de ra\u00edz el tan difundido morbo de la jactancia, de modo que en ning\u00fan momento intenten superar el prestigio de los maestros, a\u00f1ade: <em>Un disc\u00edpulo no es m\u00e1s que su maestro. <\/em>Y si ocurriera alguna vez que algunos disc\u00edpulos hicieran tales progresos, que llegaran a equipararse en m\u00e9rito a sus antecesores, incluso entonces deben permanecer dentro de los l\u00edmites de la modestia de los maestros y convertirse en sus imitadores. <\/p>\n<p>Es lo que atestiguar\u00e1 Pablo, diciendo: <em>Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo. <\/em>Por tanto, si el maestro se abstiene de juzgar, \u00bfpor qu\u00e9 t\u00fa dictas sentencia? No vino efectivamente a juzgar al mundo, sino para usar con \u00e9l de misericordia. Cuyo sentido es \u00e9ste: si yo \u2014dice\u2014 no juzgo, no juzgues t\u00fa tampoco, siendo como eres disc\u00edpulo. Y si por a\u00f1adidura, eres m\u00e1s culpable que aquel a quien juzgas, \u00bfc\u00f3mo no se te caer\u00e1 la cara de verg\u00fcenza? El Se\u00f1or aclara esto mismo con otra comparaci\u00f3n. Dice: <em>\u00bfPor qu\u00e9 te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo?<\/em> <\/p>\n<p>Con silogismos que no tienen vuelta de hoja trata de persuadirnos de que nos abstengamos de juzgar a los dem\u00e1s; examinemos m\u00e1s bien nuestros corazones y tratemos de expulsar las pasiones que anidan en ellos, implorando el auxilio divino. <em>El Se\u00f1or sana los corazones destrozados<\/em> y nos libra de las dolencias del alma. Si t\u00fa pecas m\u00e1s y m\u00e1s gravemente que los dem\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 les reprochas sus pecados, echando al olvido los tuyos? As\u00ed pues, este mandato es necesariamente provechoso para todo el que desee vivir piadosamente, pero lo es sobre todo para quienes han recibido el encargo de instruir a los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>Y si fueren buenos y capaces, present\u00e1ndose a s\u00ed mismos como modelos de la vida evang\u00e9lica, entonces s\u00ed que podr\u00e1n reprender con libertad a quienes no quieren imitar su conducta, como a quienes, adhiri\u00e9ndose a sus maestros, no dan muestras de un comportamiento religioso. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Introduccion_a_la_Vida_Devota_Somos_como_la_perdiz_de_Paflagonia\"> Introducci\u00f3n a la Vida Devota: Somos como la perdiz de Paflagonia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00bfC\u00f3mo puedes decir a tu hermano: d\u00e9jame quitarte la paja que tienes en el ojo, cuando t\u00fa no ves la viga que hay en el tuyo?\u00bb (Lc 6, 42)<br \/>3\u00aa parte, cap\u00edtulo 36, III, 257<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Somos hombres porque tenemos raz\u00f3n y sin embargo es cosa rara encontrar hombres verdaderamente razonables, pues el amor propio nos perturba de ordinario la raz\u00f3n y nos conduce insensiblemente a mil clases de peque\u00f1as pero peligrosas injusticias e iniquidades&#8230; \u00bfEs que no son esas cosas iniquidades y sinrazones? <\/p>\n<p>Acusamos por cualquier cosa a nuestro pr\u00f3jimo y siempre nos excusamos a nosotros mismos; queremos vender caro y comprar barato; queremos que se haga justicia en la casa del otro pero que en nuestra casa haya misericordia y tolerancia. <\/p>\n<p>Queremos que nuestras palabras se tomen a buena parte y nosotros somos quisquillosos y muy sensibles a las de los dem\u00e1s&#8230; Nosotros defendemos nuestro rango puntillosamente y queremos que los dem\u00e1s sean humildes y condescendientes. <\/p>\n<p>F\u00e1cilmente nos quejamos del pr\u00f3jimo pero no queremos que \u00e9l se queje de nosotros. Lo que hacemos por otro siempre nos parece mucho y lo que el otro nos hace lo tenemos en nada. <\/p>\n<p>En dos palabras: somos como la perdiz de Paflagonia, que tiene dos corazones: tenemos uno dulce, educado y agradable para con nosotros y otro duro, severo, riguroso para con el pr\u00f3jimo. <\/p>\n<p>Tenemos dos medidas: con la una pesamos nuestras comodidades con la mayor ventaja que podemos; con la otra pesamos las de los dem\u00e1s d\u00e1ndoles las mayores desventajas posibles. <\/p>\n<p>&#8230; Filotea: s\u00e9 equitativa y justa en tus acciones: ponte siempre en el lugar del pr\u00f3jimo y a \u00e9l ponle en el tuyo; as\u00ed juzgar\u00e1s bien. Hazte vendedora cuando compres y compradora cuando vendas y as\u00ed vender\u00e1s y comprar\u00e1s con justicia. <\/p>\n<p>&#8230;\u00bfTe acuerdas, Filotea, de examinar a menudo tu coraz\u00f3n para ver si eres as\u00ed hacia el pr\u00f3jimo, as\u00ed como quisieras que \u00e9l fuera contigo?<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>39 Les dijo tambi\u00e9n una par\u00e1bola: \u00ab\u00bfAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en el hoyo? 40 No est\u00e1 el disc\u00edpulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, ser\u00e1 como su maestro. 41 \u00bfPor qu\u00e9 te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-6-39-45-parabolas-ser-discipulos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 6, 39-45 \u2013 Par\u00e1bolas: Ser disc\u00edpulos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}