{"id":41473,"date":"2016-10-07T23:34:02","date_gmt":"2016-10-08T04:34:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-19-23-pregunta-de-juan-bautista-y-testimonio-de-jesus\/"},"modified":"2016-10-07T23:34:02","modified_gmt":"2016-10-08T04:34:02","slug":"lc-7-19-23-pregunta-de-juan-bautista-y-testimonio-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-19-23-pregunta-de-juan-bautista-y-testimonio-de-jesus\/","title":{"rendered":"Lc 7, 19-23: Pregunta de Juan Bautista y testimonio de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">19<\/span> los envi\u00f3 al Se\u00f1or, diciendo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?\u00bb. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Los hombres se presentaron ante \u00e9l y le dijeron: \u00abJuan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: \u201c\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?\u201d\u00bb. <span class=\"versiculo\">21<\/span> En aquella hora cur\u00f3 a muchos de enfermedades, achaques y malos esp\u00edritus, y a muchos ciegos les otorg\u00f3 la vista. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Y respondiendo, les dijo: \u00abId y anunciad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Y \u00a1bienaventurado el que no se escandalice de m\u00ed!\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">19-20.<\/span> Pero tal opini\u00f3n debe rechazarse. No encontramos en la Sagrada Escritura testimonio alguno por el cual se diga que el Bautista anunci\u00f3 la venida del Salvador en los infiernos. Tambi\u00e9n es verdad que el Bautista conoc\u00eda las profundidades del misterio de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. As\u00ed sab\u00eda, entre otras cosas, que deb\u00eda llevar luz a los que habitaban en el infierno, puesto que deb\u00eda morir por todos, por los vivos y por los difuntos. Pero como las Sagradas Escrituras hab\u00edan predicho que Jes\u00fas vendr\u00eda como Dios y Se\u00f1or, otros fueron enviados, como servidores delante de Cristo; por eso era llamado por los profetas Se\u00f1or y Salvador de todo, que viene o ha de venir, seg\u00fan aquellas palabras del Salmo: &#8220;Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or&#8221; (Sal 117,26), y que se leen en Habacuc: &#8220;El que ha de venir, vendr\u00e1 pronto y no tardar\u00e1&#8221; (Hab 2,3). As\u00ed, pues, el Bautista del Se\u00f1or, como recibiendo el nombre de la Sagrada Escritura, env\u00eda algunos de sus disc\u00edpulos a preguntar si es El el que viene o el que ha de venir.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">19-22.<\/span> O pregunta con intenci\u00f3n: porque (como precursor) conoc\u00eda el misterio de la pasi\u00f3n de Jesucristo; mas a fin de que sus disc\u00edpulos fuesen testigos de la excelencia del Salvador, env\u00eda a los m\u00e1s prudentes de entre ellos y les manda que se informen y aprendan de labios del Salvador si es El el que se esperaba. De donde se a\u00f1ade: &#8220;Y como viniesen estos hombres a El, le dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, y dice: \u00bfEres t\u00fa?&#8221;, etc. Sabiendo, pues, como Dios, el fin que se propuso San Juan al enviar a sus disc\u00edpulos y la causa de su venida, hizo en aquella ocasi\u00f3n mayores milagros. Por lo que sigue: &#8220;Y Jes\u00fas en aquella misma hora san\u00f3 a muchos de enfermedades&#8221;, etc. No les dice expresamente: &#8220;Yo soy&#8221;, sino que los lleva a mayor certeza, a fin de que, creyendo en El por la mejor prueba, se vuelvan a aquel que los hab\u00eda enviado. Por lo tanto, no se content\u00f3 con responderles por medio de palabras, sino que les contest\u00f3 por medio de obras. Y sigue: &#8220;Y despu\u00e9s les respondi\u00f3, diciendo: Id, y decid a Juan lo que hab\u00e9is o\u00eddo y visto&#8221;. Como diciendo: Referid a Juan lo que hab\u00e9is o\u00eddo por medio de los profetas y que hab\u00e9is visto confirmado por M\u00ed. El hac\u00eda entonces lo que los profetas hab\u00edan dicho que har\u00eda. Por lo que sigue: &#8220;Los ciegos ven, los cojos andan&#8221;, etc. (<i> in Thesauro lib. 2. cap. 4<\/i>)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">23.<\/span> &#8220;Dichoso aquel que no halle esc\u00e1ndalo en mi&#8230;&#8221; Quer\u00eda demostrar con esto que nada de lo que ellos ten\u00edan en el fondo de sus corazones pod\u00eda ocultarse a sus miradas; pues ellos mismos eran los que se escandalizaban de El.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">19.<\/span> No dice: &#8220;T\u00fa eres el que ha venido&#8221;, sino: &#8220;T\u00fa eres el que ha de venir&#8221;. Y \u00e9ste es el verdadero sentido de esta pregunta: Voy a ser muerto por Herodes y descender\u00e9 a los infiernos; m\u00e1ndame a decir si debo anunciarte all\u00ed tambi\u00e9n como te he anunciado sobre la tierra, o si esto no conviene al Hijo de Dios y has de enviar a otro con esta misi\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22b.<\/span> Y lo que no es de menos importancia, a\u00f1ade: &#8220;Y los pobres reciben el Evangelio&#8221;; esto es, los pobres de esp\u00edritu, que son iluminados interiormente, para que no haya diferencia alguna entre los ricos y los pobres cuando se predique el Evangelio. Es una prueba de la verdad del Maestro, que sean iguales ante El todos los que por El puedan salvarse.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">19-20.<\/span> Pero \u00bfc\u00f3mo puede suceder que habiendo dicho ya (Jn 1,29): &#8220;Este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo&#8221;, dudase todav\u00eda si ser\u00eda el Hijo de Dios? O era insolencia atribuirle una divinidad que ignoraba, o era perfidia dudar que fuese el Hijo de Dios. Algunos entienden de Juan que era tan gran profeta, que conoc\u00eda a Cristo; y que no dudaba, como profeta, sino como vate piadoso, no cre\u00eda que morir\u00eda el que hab\u00eda de venir. No dud\u00f3 en su fe, sino en su piedad, diciendo como San Pedro: &#8220;Se\u00f1or, ten compasi\u00f3n de Ti, no suceda esto&#8221; (Mt 16,22).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22-23.<\/span> &#8220;Id y contad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo&#8230;&#8221; Testimonio pleno, en verdad, para que el profeta reconociese al Se\u00f1or. Hab\u00edase anunciado de El (Sal 145,7-8) que el Se\u00f1or da de comer a los que tienen hambre, levanta a los ca\u00eddos, liberta a los oprimidos e ilumina a los ciegos; y que reinar\u00e1 eternamente el que hace estas cosas. Todas estas cosas indican que su poder no era humano, sino divino. Adem\u00e1s todo esto no se conoci\u00f3 antes del Evangelio o sucedi\u00f3 rara vez. S\u00f3lo Tob\u00edas recobr\u00f3 la vista, y esto por la medicina que le trajo un \u00e1ngel, no un hombre; El\u00edas tambi\u00e9n resucit\u00f3 a los muertos, pero rog\u00f3 y llor\u00f3, mientras que Jes\u00fas mand\u00f3; Eliseo consigui\u00f3 limpiar a un leproso, pero all\u00ed no vali\u00f3 su autoridad, sino la representaci\u00f3n de un misterio.<\/p>\n<p>Sin embargo, estos signos son todav\u00eda los menores testimonios de la divinidad del Se\u00f1or. La plenitud de la fe es la cruz del Se\u00f1or, su muerte y su sepultura. Por lo que a\u00f1ade: &#8220;Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en m\u00ed&#8221;. La cruz tambi\u00e9n pod\u00eda servir de esc\u00e1ndalo a los escogidos; pero no hay testimonio m\u00e1s grande de la divina persona, porque nada parece m\u00e1s superior a la naturaleza humana como haberse ofrecido solo por todo el mundo.<\/p>\n<p>Espiritualmente hablando ya hemos dicho que en San Juan se encontraba el tipo de la ley que anunciaba la venida de Jesucristo. San Juan envi\u00f3 sus disc\u00edpulos al Se\u00f1or para que concluyesen de instruirse, porque Jesucristo es la plenitud de la ley. Y puede decirse que estos dos disc\u00edpulos son los dos pueblos, de los que uno es el jud\u00edo que crey\u00f3, y otro el de los gentiles, que tambi\u00e9n crey\u00f3 pero fue porque oy\u00f3. Estos quisieron ver, porque son bienaventurados los ojos que ven. Y cuando lleg\u00f3 la predicaci\u00f3n del Evangelio, y vieron que los ciegos eran iluminados, que los cojos andaban, etc., dir\u00edan entonces: &#8220;Lo hemos visto con nuestros propios ojos&#8221;: nos parece que vemos lo mismo que leemos; o al menos en cierta parte de nuestro cuerpo nos parece haber recorrido la pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or: porque la fe llega a muchos por medio de pocos. La ley anuncia que Jesucristo hab\u00eda de venir, y el Evangelio dice que ha venido ya.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo\">Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">19-20.<\/span> Nos levantamos mucho m\u00e1s a Dios cuando la necesidad nos obliga. Por eso San Juan, encerrado en la c\u00e1rcel, envi\u00f3 sus disc\u00edpulos a Jes\u00fas cuando m\u00e1s necesitaban de El. Sigue pues: &#8220;Y Juan llam\u00f3 a dos de sus disc\u00edpulos y los envi\u00f3 a Jes\u00fas diciendo: \u00bfEres t\u00fa el que ha de venir?&#8221;, etc.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">22.<\/span> A esto se refieren tambi\u00e9n estas palabras de Isa\u00edas: &#8220;El mismo Dios vendr\u00e1 y nos salvar\u00e1: Entonces se abrir\u00e1n los ojos de los ciegos, y los o\u00eddos de los sordos: entonces el cojo saltar\u00e1 como un siervo&#8221; (Is 35,5).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Hilario_de_Poitiers_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Hilario de Poitiers, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario\">Comentario: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre el evangelio de san Mateo, 11,3.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abDichoso el que no halle esc\u00e1ndalo m\u00ed\u00bb (Lc 7,23).<\/p>\n<p>Juan, al enviar a sus disc\u00edpulos a Jes\u00fas se preocup\u00f3 de la ignorancia de \u00e9stos, no de la suya propia, porque \u00e9l mismo hab\u00eda proclamado que alguno vendr\u00eda para la remisi\u00f3n de los pecados. Pero para hacerles saber que no hab\u00eda proclamado a ning\u00fan otro que Jes\u00fas, envi\u00f3 a sus disc\u00edpulos a que vieran sus obras a fin de que ellas dieran autoridad a su anuncio y que no esperaran a ning\u00fan otro Cristo fuera de aqu\u00e9l que sus mismas obras hab\u00eda dado testimonio de \u00e9l.<\/p>\n<p>Y puesto que el Se\u00f1or se hab\u00eda revelado enteramente a trav\u00e9s de sus acciones milagrosas, dando la vista a los ciegos, el andar a los cojos, la curaci\u00f3n a los leprosos, el o\u00eddo a los sordos, la vida a los muertos, la instrucci\u00f3n a los pobres, dijo: \u00abDichoso el que no se sienta defraudado por m\u00ed\u00bb. \u00bfAcaso Cristo hab\u00eda ya hecho alg\u00fan acto que pudiera escandalizar a Juan? Bien seguro que no. En efecto, se manten\u00eda en su propia l\u00ednea de ense\u00f1anza y de acci\u00f3n. Pero es preciso estudiar el alcance y el car\u00e1cter espec\u00edfico de lo que dice el Se\u00f1or: que la Buena Nueva es recibida por los pobres. Se trata de los que habr\u00e1n perdido su vida, que habr\u00e1n tomado su cruz y le habr\u00e1n seguido (Lc 14,27), que llegar\u00e1n a ser humildes de coraz\u00f3n y para los cuales est\u00e1 preparado el Reino de los cielos (Mt 11,29; 25,34). Y porque el conjunto de sus sufrimientos iba a converger en los del Se\u00f1or y su cruz iba a ser un esc\u00e1ndalo para un gran n\u00famero de ellos, declar\u00f3 dichoso a aquellos cuya fe no sucumbir\u00eda a ninguna tentaci\u00f3n a causa de su cruz, su muerte, su sepultura.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario-2\">Comentario: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario al evangelio de Lucas,5 ; SC 45.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir?\u00bb (Mt 11,3).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, sabiendo que nadie puede alcanzar la fe en plenitud sin el evangelio, -porque, aunque la Biblia comienza con el Antiguo Testamento, alcanza su plenitud en el Nuevo Testamento- , aclara las cuestiones que se le ponen sobre \u00e9l mismo m\u00e1s que por palabras, por sus actos. \u201cId y contad a Juan lo que o\u00eds y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva\u201d (Mt 11,4). Este testimonio est\u00e1 completo porque de \u00e9l fue profetizado: \u201cEl Se\u00f1or libera a los cautivos, da luz a los ciegos, endereza a los que ya se doblan&#8230;El Se\u00f1or reina por siempre\u201d (cf Sal 145,7).<\/p>\n<p>No obstante, estos no son m\u00e1s que remotos ejemplos del testimonio que Cristo nos trae. El fundamento de la fe es la cruz del Se\u00f1or, su muerte, su sepultura. Es as\u00ed porque, despu\u00e9s de la respuesta que hemos citado, \u00e9l dice m\u00e1s adelante: \u201c&#8230; y dichoso el que no halle esc\u00e1ndalo en m\u00ed\u201d (Mt 11,6). En efecto, la cruz pod\u00eda provocar la ca\u00edda de los elegidos mismos, pero no hay testimonio m\u00e1s grande de una persona divina, nada que sobrepase m\u00e1s las fuerzas humanas que esta ofrenda de uno solo por el mundo entero. Es aqu\u00ed donde el Se\u00f1or se revela plenamente. Adem\u00e1s, as\u00ed lo testifica Juan: \u201cHe ah\u00ed el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u201d (Jn 1,29).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_de_Agrigento_obispo\">San Gregorio de Agrigento, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario-3\">Comentario: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre el Eclesiast\u00e9s, 10,2.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa Buena Nueva es anunciada a los pobres\u00bb (Lc 7,22).<\/p>\n<p>La luz del sol, vista con los ojos de nuestro cuerpo, anuncia el sol espiritual, el \u00abSol de justicia\u00bb (Mal 3,20). Verdaderamente, es el m\u00e1s dulce sol que haya podido amanecer para los que, en aquel tiempo, tuvieron la dicha de ser sus disc\u00edpulos, y pudieron mirarle con sus ojos todo el tiempo que \u00e9l comparti\u00f3 la misma vida de los hombres como si fuera un hombre ordinario. Y, sin embargo, por naturaleza era Dios verdadero; por eso fue capaz de devolver la vista a los ciegos, hacer andar a los cojos y o\u00edr a los sordos; purific\u00f3 a los leprosos y, con s\u00f3lo una palabra, llam\u00f3 a los muertos a la vida.<\/p>\n<p>Y a\u00fan ahora no hay nada m\u00e1s dulce que fijar la mirada de nuestro esp\u00edritu sobre \u00e9l para contemplar y representarse su inexpresable y divina belleza; no hay nada m\u00e1s dulce que estar iluminados y embellecidos por esta participaci\u00f3n y comuni\u00f3n con su luz, tener el coraz\u00f3n pacificado, el alma santificada, y estar llenos de esta alegr\u00eda divina todos los d\u00edas de la vida presente&#8230; En verdad, este Sol de justicia es, para los que le miran, el proveedor del gozo, seg\u00fan la profec\u00eda de Isa\u00edas: \u00ab\u00a1Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegr\u00eda!\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00ab\u00a1Bendigo al Se\u00f1or en todo momento, su alabanza est\u00e1 siempre en mi boca; mi alma se glor\u00eda en el Se\u00f1or: que los humildes lo escuchen y se alegren!\u00bb (Sal 67,4; 33,1)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Clemente_de_Alejandria\">San Clemente de Alejandr\u00eda<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras\">Obras: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Protr\u00e9ptico I, 4-7: SC 2, 38-39.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLos cojos andan\u00bb (Lc 7,22).<\/p>\n<p>Dice el ap\u00f3stol Pablo: \u201c&#8230;tambi\u00e9n nosotros fuimos en otro tiempo insensatos, rebeldes, descarriados, esclavos de toda clase de concupiscencias y placeres, llenos de maldad y de envidia; \u00e9ramos aborrecidos y nos odi\u00e1bamos unos a otros. Pero ahora ha aparecido la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres. El nos salv\u00f3,, no por nuestras buenas obras, sino en virtud de su misericordia&#8230;\u201d (Tito 3,3-5). \u00a1Considerad la fuerza del \u201cc\u00e1ntico nuevo\u201d (Sal 149,1) del Verbo de Dios: de las piedras saca hijos de Abrah\u00e1n. (cf Mt 3,9) Los que se comportaban como bestias salvajes los transform\u00f3 en hombres civilizados. Y los que estaban muertos, -que no ten\u00edan parte en la vida verdadera y real-, cuando escucharon el c\u00e1ntico nuevo resucitaron a la vida.<\/p>\n<p>Todo lo orden\u00f3 con sabidur\u00eda y equidad&#8230;para hacer del mundo entero una sinfon\u00eda&#8230;. Este descendiente de David, el m\u00fasico, que exist\u00eda antes que David, el Verbo de Dios, dejando el arpa y la c\u00edtara (Sal 57,9) instrumentos sin alma, afin\u00f3 todo el universo, particularmente este universo en peque\u00f1o que es el hombre, su cuerpo y su alma, mediante el Esp\u00edritu Santo. El toca este instrumento de mil voces para alabar a Dios y canta con su voz al acorde de este instrumento humano&#8230; El Se\u00f1or, enviando su soplo a este hermoso instrumento que es el hombre (cf Gn 2,7) reprodujo su propia imagen. El mismo es tambi\u00e9n un instrumento de Dios, armonioso, afinado y santo, sabidur\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de este mundo y Palabra que viene de lo alto. \u00bfQu\u00e9 quiere este instrumento, el Verbo de Dios, el Se\u00f1or, y su c\u00e1ntico nuevo? Quiere abrir los ojos de los ciegos, y los o\u00eddos de los sordos, conducir a los cojos y los descarriados a la justicia, manifestar a Dios a los hombres insensatos, acabar con la corrupci\u00f3n, vencer la muerte, reconciliar con el Padre los hijos desobedientes&#8230;<\/p>\n<p>Este cantor y salvador \u00a1no pens\u00e9is que es nuevo como un mueble o una casa son nuevos! Porque \u00e9l \u201cexist\u00eda antes de la aurora\u201d (Sal 109,3) y \u201cAl principio ya exist\u00eda la Palabra. La palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios\u201d (Jn 1,1).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">En la Misa para los Universitarios Romanos el 15-12-1998.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir?\u00bb (Lc 7,20).<\/p>\n<p>[&#8230;] 3. El hombre es visibilidad y misterio, cercan\u00eda y lejan\u00eda de Dios, fr\u00e1gil posesi\u00f3n y b\u00fasqueda continua. S\u00f3lo captando estas coordenadas \u00edntimas del ser humano podemos comprender el Adviento como tiempo de espera del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el Mes\u00edas, Redentor del mundo? \u00bfPor qu\u00e9 y en qu\u00e9 consiste su venida? Una vez m\u00e1s, para adentrarnos en este camino, debemos tomar como punto de referencia el libro del G\u00e9nesis. Nos revela que el pecado y su entrada en la historia es la causa de la distancia entre el hombre y Dios, cuyo s\u00edmbolo elocuente es la expulsi\u00f3n de nuestros primeros padres del para\u00edso terrenal.<\/p>\n<p>Dios mismo, a continuaci\u00f3n, manifiesta que el alejamiento del hombre a causa del pecado no es irrevocable. M\u00e1s a\u00fan, exhorta a la humanidad a esperar al Mes\u00edas, que vendr\u00e1 con la fuerza del Esp\u00edritu Santo, para enfrentarse al mal o, mejor, al pr\u00edncipe de la mentira. El libro del G\u00e9nesis anuncia expresamente que es el Hijo de la mujer, e invita a esperarlo y a prepararse para acogerlo dignamente. Los libros sucesivos del Antiguo Testamento, precisando y ampliando este anuncio, hablan del Mes\u00edas que nacer\u00e1 en Israel, el pueblo elegido por Dios entre todas las naciones.<\/p>\n<p>A medida que se acerca la \u00abplenitud de los tiempos\u00bb (<i>Ga 4,4<\/i>), la espera se va cumpliendo y se comprende cada vez mejor su sentido y su valor. Con Juan el Bautista, esa espera se convierte en una pregunta concreta, la que los disc\u00edpulos del Precursor hacen a Cristo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o debemos esperar a otro?\u00bb (<i>Lc 7,19<\/i>). Esta misma pregunta se la hicieron otras muchas veces; sabemos que la respuesta de Cristo fue la causa de su crucifixi\u00f3n y de su muerte, pero podemos decir que esa respuesta fue indirectamente la causa de su resurrecci\u00f3n, de la manifestaci\u00f3n plena de su mesianidad. Eso es lo que se llama historia de la salvaci\u00f3n. De este modo admirable, se cumpli\u00f3 la promesa hecha a la humanidad despu\u00e9s del pecado original.<\/p>\n<p>4. Amad\u00edsimos hermanos y hermanas, el tiempo de Adviento se nos da para que podamos hacer nuestro una vez m\u00e1s el contenido de esa pregunta: \u00bfEres t\u00fa el Mes\u00edas?, \u00bferes t\u00fa el Hijo de Dios? No se trata simplemente de imitar a los disc\u00edpulos de Juan el Bautista, o de proponer de nuevo el pasado; al contrario, es preciso vivir intensamente los interrogantes y las esperanzas de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>La experiencia diaria y los acontecimientos de cada \u00e9poca muestran que la humanidad y cada persona est\u00e1n en continua espera de esa respuesta de Cristo, que avanza en la historia, viene a nuestro encuentro como el cumplimiento esperado de los eventos humanos. S\u00f3lo en \u00e9l, colmado el horizonte caduco del tiempo y de las realidades terrenas, a veces maravillosas y atrayentes, encontraremos la respuesta definitiva a la pregunta sobre la venida del Mes\u00edas que hace vibrar el coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>[&#8230;] La cima del conocimiento de Dios se alcanza en el amor: en el amor que ilumina y transforma con la verdad de Cristo el coraz\u00f3n del hombre. El hombre necesita amor, necesita verdad, para no dilapidar el fr\u00e1gil tesoro de la libertad.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_1987_Jesucristo_cumplimiento_de_las_profecias_sobre_el_Mesias\">Catequesis (1987): Jesucristo, cumplimiento de las profec\u00edas sobre el Mes\u00edas.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general del 04-03-1987.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abBienaventurado quien no se escandaliza de m\u00ed\u00bb (Lc 7,23).<\/p>\n<p>2. [&#8230;] sabemos incluso que <i>el mismo Juan Bautista<\/i>, que hab\u00eda se\u00f1alado a Jes\u00fas junto al Jord\u00e1n como \u201cEl que ten\u00eda que venir\u201d (cf. <i>Jn 1,15-30<\/i>), pues, con esp\u00edritu prof\u00e9tico, hab\u00eda visto en \u00c9l al \u201cCordero de Dios\u201d que ven\u00eda para quitar los pecados del mundo; Juan, que hab\u00eda anunciado el \u201cnuevo bautismo\u201d que administrar\u00eda Jes\u00fas con la fuerza del Esp\u00edritu, cuando se hallaba ya en la c\u00e1rcel, mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos a preguntar a Jes\u00fas: \u201c\u00bf<i>Eres T\u00fa que ha de venir<\/i> o esperamos a otro?\u201d (<i>Mt 11,3<\/i>).<\/p>\n<p>3. Jes\u00fas no deja sin respuesta a Juan y a sus mensajeros: \u201cId y comunicad a Juan lo que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados\u201d (<i>Lc 7,22<\/i>). Con esta respuesta Jes\u00fas pretende <i>confirmar su misi\u00f3n mesi\u00e1nica<\/i> y recurre en concreto <i>a las palabras de Isa\u00edas<\/i> (cf. <i>Is 35,4-5 Is 6,1<\/i>). Y concluye: \u201cBienaventurado quien no se escandaliza de m\u00ed\u201d (<i>Lc 7,23<\/i>). Estas palabras finales resuenan como una llamada dirigida directamente a Juan, su heroico precursor, que ten\u00eda una idea distinta del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Efectivamente, en su predicaci\u00f3n, Juan hab\u00eda delineado la figura del <i>Mes\u00edas<\/i> como la de un <i>juez severo<\/i>. En este sentido hab\u00eda hablado \u201cde la ira inminente\u201d, del \u201chacha puesta ya a la ra\u00edz del \u00e1rbol\u201d (cf. <i>Lc 3,7<\/i> <i>Lc 3,9<\/i>), para cortar todas las plantas \u201cque no de buen fruto\u201d (<i>Lc 3,9<\/i>). Es cierto que Jes\u00fas no dudar\u00eda en tratar con firmeza e incluso con aspereza, cuando fuese necesario, la obstinaci\u00f3n y la rebeli\u00f3n contra la Palabra de Dios; pero \u00c9l iba a ser, sobre todo, el anunciador de la <i>\u201cbuena nueva a los pobres\u201d<\/i> y con sus obras y prodigios revelar\u00eda <i>la voluntad salv\u00edfica de Dios<\/i>, Padre misericordioso.<\/p>\n<p>4. La respuesta que Jes\u00fas da a Juan presenta tambi\u00e9n otro momento que es interesante subrayar: <i>Jes\u00fas evita proclamarse Mes\u00edas abiertamente<\/i>. De hecho, en el contexto social de la \u00e9poca es t\u00edtulo resultaba muy ambiguo: la gente lo interpretaba por lo general en sentido pol\u00edtico. Por ello Jes\u00fas prefiere referirse al testimonio ofrecido por sus obras, deseoso sobre todo de persuadir y de suscitar la fe.<\/p>\n<p>[&#8230;] En El, la conciencia de la misi\u00f3n mesi\u00e1nica correspond\u00eda a los Cantos sobre el Siervo de Yahv\u00e9 de Isa\u00edas y, de un modo especial, a lo que hab\u00eda dicho el Profeta sobre el <i>Siervo Sufriente<\/i>: \u201cSube ante \u00e9l como un reto\u00f1o, como ra\u00edz en tierra \u00e1rida. No hay en \u00e9l parecer, no hay hermosura&#8230; Despreciado y abandonado de los hombres, <i>var\u00f3n de dolores<\/i>, y familiarizado con el sufrimiento, y como uno ante el cual se oculta el rostro, menospreciado sin que le tengamos en cuenta&#8230; Pero fue \u00c9l ciertamente quien soport\u00f3 nuestros sufrimientos y carg\u00f3 con nuestros dolores&#8230; Fue traspasado por nuestras iniquidades y molido por nuestros pecados\u201d <i>(Is 53,2-5)<\/i>.<\/p>\n<p><i>Jes\u00fas defiende con firmeza esta verdad sobre el Mes\u00edas<\/i>, pretendiendo realizarla en \u00c9l hasta las \u00faltimas consecuencias, ya que en ella se expresa <i>la voluntad salv\u00edfica del Padre<\/i>: \u201cEl Justo, mi siervo, justificar\u00e1 a muchos\u201d (<i>Is 53,11<\/i>). As\u00ed se prepara personalmente y prepara a los suyos para el acontecimiento en que el \u201cmisterio mesi\u00e1nico\u201d encontrar\u00e1 su <i>realizaci\u00f3n plena<\/i>: la Pascua de su muerte y de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19 los envi\u00f3 al Se\u00f1or, diciendo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?\u00bb. 20 Los hombres se presentaron ante \u00e9l y le dijeron: \u00abJuan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: \u201c\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?\u201d\u00bb. 21 En aquella &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-19-23-pregunta-de-juan-bautista-y-testimonio-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 7, 19-23: Pregunta de Juan Bautista y testimonio de Jes\u00fas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41473","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41473"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41473\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}