{"id":41474,"date":"2016-10-07T23:34:03","date_gmt":"2016-10-08T04:34:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-31-35-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/"},"modified":"2016-10-07T23:34:03","modified_gmt":"2016-10-08T04:34:03","slug":"lc-7-31-35-lamentacion-sobre-la-generacion-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-31-35-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/","title":{"rendered":"Lc 7, 31-35: Lamentaci\u00f3n sobre la generaci\u00f3n presente"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00ab\u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 los hombres de esta generaci\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9n son semejantes? <span class=\"versiculo\">32<\/span> Se asemejan a unos ni\u00f1os, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de:<br \/>\n\u201cHemos tocado la flauta y no hab\u00e9is bailado, hemos entonado lamentaciones, y no hab\u00e9is llorado\u201d.<br \/> <span class=\"versiculo\">33<\/span> Porque vino Juan el Bautista, que ni come pan ni bebe vino, y dec\u00eds: \u201cTiene un demonio\u201d; <span class=\"versiculo\">34<\/span> vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dec\u00eds: \u201cMirad qu\u00e9 hombre m\u00e1s comil\u00f3n y borracho, amigo de publicanos y pecadores\u201d. <span class=\"versiculo\">35<\/span> Sin embargo, todos los hijos de la sabidur\u00eda le han dado la raz\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Basilio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Basilio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Regla_Dios_nos_llama_a_la_conversion_incansablemente\">Regla: Dios nos llama a la conversi\u00f3n incansablemente.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Grandes Reglas mon\u00e1sticas, pr\u00f3logo.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abTodos los hijos de la sabidur\u00eda le han dado la raz\u00f3n\u00bb (Lc 7,35).<\/p>\n<p>Hermanos, no permanezcamos en la despreocupaci\u00f3n y la relajaci\u00f3n; no dejemos ligeramente, para ma\u00f1ana o a\u00fan para m\u00e1s tarde, para comenzar a hacer lo que debemos. \u201cAhora es la hora favorable, dice el ap\u00f3stol Pablo, ahora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n&#8221; (2Co 6,2). Actualmente es, para nosotros, el tiempo de la penitencia, m\u00e1s tarde ser\u00e1 el de la recompensa; ahora es el tiempo de la perseverancia, un d\u00eda llegar\u00e1 el de la consolaci\u00f3n. Dios viene ahora para ayudar a los que se alejan del bien; m\u00e1s adelante \u00c9l ser\u00e1 el juez de nuestros actos, de nuestras palabras y de nuestros pensamientos como hombres. Hoy nos aprovechamos de su paciencia; en el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n conoceremos sus justos juicios, cuando cada uno reciba lo que corresponda a nuestras obras.<\/p>\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo esperamos decidirnos a obedecer a Cristo que nos llama a su Reino celestial? \u00bfNo nos vamos a purificar? \u00bfNo vamos a dejar de una vez este g\u00e9nero de vida que llevamos para seguir a fondo el Evangelio?&#8230; Pretendemos desear el Reinado de Dios, pero sin preocuparnos demasiado por los medios a emplear para conseguirlo.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s, por la vanidad de nuestro esp\u00edritu, sin preocuparnos lo m\u00e1s m\u00ednimo por observar los mandamientos del Se\u00f1or, nos creemos ser dignos de recibir las mismas recompensas que aquellos que han resistido al pecado hasta la muerte.  Pero \u00bfqui\u00e9n en tiempo de la siembra ha podido quedarse sentado y dormir en casa, y despu\u00e9s recoger con los brazos bien abiertos las gavillas segadas? \u00bfQui\u00e9n ha vendimiado sin haber plantado y cultivado la vi\u00f1a? Los frutos son para los que han trabajado; las recompensas y las coronas para los que han vencido. \u00bfEs que alguna vez alguien ha coronado a un atleta sin que \u00e9ste ni tan s\u00f3lo se haya revestido para combatir con el adversario? Y, por consiguiente, no s\u00f3lo es necesario vencer sino tambi\u00e9n \u201cluchar seg\u00fan las reglas\u201d, como lo dice el ap\u00f3stol Pablo (2Tes 114,5), es decir, seg\u00fan los mandamientos que nos han sido dados\u2026<\/p>\n<p>Dios es bueno, pero tambi\u00e9n es justo\u2026:\u201dEl Se\u00f1or ama la justicia y el derecho\u201d (Sal 32,5); por eso \u201cSe\u00f1or voy a cantar la bondad y la justicia (Sal 100, 1)\u2026 F\u00edjate con que discernimiento el Se\u00f1or usa de la bondad. No es misericordioso sin m\u00e1s ni m\u00e1s, no juzga sin piedad, porque \u201cel Se\u00f1or es benigno y justo\u201d (Sal 114,5). No tengamos, pues, de Dios una idea equivocada; su amor por los hombres no debe ser para nosotros pretexto de negligencia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Bernardo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_La_ignorancia_de_los_que_no_se_convierten\">Serm\u00f3n: La ignorancia de los que no se convierten.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 38 sobre el Cantar de los Cantares.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 los hombres de esta generaci\u00f3n?\u00bb (Lc 7,31).<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol Pablo dice: \u201cLo que algunos tienen es ignorancia de Dios\u201d (1Co 15,34). Yo digo, que permanecen en esta ignorancia todos aquellos que no quieren convertirse a Dios. Ellos rechazan esta conversi\u00f3n por la \u00fanica raz\u00f3n de que ellos imaginan  a Dios solemne y severo cuando es todo suavidad; ellos lo imaginan duro e implacable cuando es todo misericordia; creen que es violento y terrible cuando es adorable. As\u00ed el imp\u00edo se enga\u00f1a a s\u00ed mismo y se fabrica un \u00eddolo en vez de conocer a Dios tal cual es.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 teme esta gente de poca fe? \u00bfQu\u00e9 Dios no querr\u00e1 perdonar sus pecados? Pero si \u00c9l mismo, con sus propias manos, los clav\u00f3 en la cruz (Col 2,14). \u00bfQu\u00e9 pueden temer todav\u00eda? \u00bfSer ellos mismos d\u00e9biles y vulnerables? Pero si \u00c9l conoce muy bien la arcilla con que nos ha hecho. \u00bfDe qu\u00e9 tienen miedo? \u00bfDe estar demasiado acostumbrados al mal para abandonar las costumbres de la carne? Pero el Se\u00f1or liberta a los cautivos (Sal 145,7). \u00bfTemen por tanto que Dios, irritado por la inmensidad de sus faltas, vacile en tenderles una mano que los socorra? Pero all\u00ed donde abund\u00f3 el pecado, la gracia sobreabund\u00f3 (Rm 5, 20). \u00bfQuiz\u00e1 la preocupaci\u00f3n por el vestido, el alimento y otras necesidades de su vida, les impide separarse de sus bienes? Dios sabe que tenemos necesidad de todo esto (Mt 6, 32). \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieren? \u00bfCu\u00e1l es el obst\u00e1culo para su salvaci\u00f3n? Ignoran a Dios, no creen en nuestra palabra. Por tanto es necesario que se f\u00eden de la experiencia de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Contra_la_maledicencia\">Obras: Contra la maledicencia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Introducci\u00f3n a la Vida Devota, 3a parte, C\u00e1p. 29. III, 239.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abVino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dec\u00eds: es comil\u00f3n y bebedor\u00bb (Lc 7,34).<\/p>\n<p>El juicio temerario engendra inquietud, desprecio del pr\u00f3jimo, orgullo, complacencia en s\u00ed mismo y cien otros efectos muy perniciosos, entre ellos la maledicencia, verdadera peste de las conversaciones y que ocupa el primer puesto entre estos males.<\/p>\n<p>Si yo tuviera un carb\u00f3n ardiendo, para purificar de este pecado los labios de los hombres, como el \u00e1ngel purific\u00f3 los del profeta Isa\u00edas. Quien quitase la maledicencia del mundo, quitar\u00eda una gran parte de los pecados y de las injusticias. La maledicencia es una especie de homicidio. En efecto, tenemos tres clases de vida:<br \/>\nla vida espiritual, que vive en la gracia de Dios; la vida corporal, que est\u00e1 en el alma y la vida civil que est\u00e1 en la reputaci\u00f3n. El pecado nos quita la primera; la muerte, la segunda; y la maledicencia la tercera.<\/p>\n<p>El maldiciente, con un sus movimiento de la lengua, lleva a cabo tres muertes: asesina a su alma y al alma del que le escucha y quita la vida civil a quien est\u00e1 quitando la fama. El demonio est\u00e1 en la boca del maldiciente y en el o\u00eddo del que le escucha.<\/p>\n<p>Te conjuro, Filotea, que jam\u00e1s hables mal de nadie, ni directa ni indirectamente. Gu\u00e1rdate de achacar faltas imaginarias a tu pr\u00f3jimo, de revelar sus secretos pecados, de agrandar los que todos ven.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debes guardarte de interpretar mal las buenas acciones, de negar lo bueno que sabes de otra persona, o de disimularlo maliciosamente, o de disminuirlo&#8230; Ofender\u00edas a Dios gravemente. Pero, sobre todo, evita el acusar falsamente o deformar la verdad en perjuicio del pr\u00f3jimo; ser\u00edas doblemente culpable: mintiendo y haciendo da\u00f1o a otro.<\/p>\n<p>&#8230; En dos palabras: cuando hable del pr\u00f3jimo, mi lengua debe estar en mi boca como el bistur\u00ed en manos del cirujano, que va a trabajar entre nervios y tendones. El tajo ha de ser tan certero y justo, que yo no diga ni demasiado ni demasiado poco. Y sobre todo, que, al reprobar el vicio, salve, en lo posible a la persona que lo ha cometido.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Enciclica_En_la_Iglesia_Cristo_nos_llama_a_la_conversion\">Enc\u00edclica: En la Iglesia Cristo nos llama a la conversi\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Carta enc\u00edclica &#8220;Dives in Misericordia&#8221;, n. 13.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAmigo de publicanos y pecadores\u00bb (Lc 7,34).<\/p>\n<p>La Iglesia vive una vida aut\u00e9ntica, cuando profesa y proclama la misericordia \u2014el atributo m\u00e1s estupendo del Creador y del Redentor\u2014 y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora. En este \u00e1mbito tiene un gran significado la meditaci\u00f3n constante de la palabra de Dios, y sobre todo la participaci\u00f3n consciente y madura en la Eucarist\u00eda y en el sacramento de la penitencia o reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Eucarist\u00eda nos acerca siempre a aquel amor que es m\u00e1s fuerte que la muerte (Ct 8,6): en efecto, \u00ab cada vez que comemos de este pan o bebemos de este c\u00e1liz \u00bb, no s\u00f3lo anunciamos la muerte del Redentor, sino que adem\u00e1s proclamamos su resurrecci\u00f3n, mientras esperamos su venida en la gloria (Cfr. 1 Cor 11, 26; aclamaci\u00f3n en el \u00abMisal Romano\u00bb). El mismo rito eucar\u00edstico, celebrado en memoria de quien en su misi\u00f3n mesi\u00e1nica nos ha revelado al Padre, por medio de la palabra y de la cruz, atestigua el amor inagotable, en virtud del cual desea siempre El unirse e identificarse con nosotros, saliendo al encuentro de todos los corazones humanos.<\/p>\n<p>Es el sacramento de la penitencia o reconciliaci\u00f3n el que allana el camino (Lc 3,3; Is 40,3) a cada uno, incluso cuando se siente bajo el peso de grandes culpas. En este sacramento cada hombre puede experimentar de manera singular la misericordia, es decir, el amor que es m\u00e1s fuerte que el pecado.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Siluan_monje_ruso\">San Siluan, monje ruso<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Responder_a_las_llamadas_del_Senor\">Escritos: Responder a las llamadas del Se\u00f1or.<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAd\u00e1n, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb (Gn 3,9).<\/p>\n<p>Mi alma desfallece por el Se\u00f1or, y le busco con l\u00e1grimas. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda no buscarte? T\u00fa has sido el primero en encontrarme. Me has dado poder vivir la dulzura de tu Esp\u00edritu, y mi alma te ha amado. T\u00fa, Se\u00f1or, ves mis penas y mis l\u00e1grimas. Si t\u00fa no me hubieras atra\u00eddo con tu amor, no te buscar\u00eda as\u00ed como te busco. Pero tu Esp\u00edritu me ha concedido poderte conocer, y mi alma se regocija de que t\u00fa seas mi Dios y mi Se\u00f1or y, hasta derramar l\u00e1grimas languidece por ti.<\/p>\n<p>Se\u00f1or misericordioso, t\u00fa ves mi ca\u00edda y mi dolor; pero humildemente imploro tu clemencia: derrama sobre m\u00ed, pecador como soy, la gracia de tu Esp\u00edritu. Su recuerdo lleva a mi esp\u00edritu a encontrar de nuevo tu misericordia. Se\u00f1or, dame tu Esp\u00edritu para que no pierda de nuevo tu gracia, y que no me lamente, como Ad\u00e1n, que lloraba haber perdido a Dios y al Para\u00edso.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu de Cristo, que el Se\u00f1or me ha dado, quiere la salvaci\u00f3n de todos, desea que todos conozcan a Dios. El Se\u00f1or ha dado el Para\u00edso al ladr\u00f3n; igualmente lo dar\u00e1 a todo pecador. Por mis pecados soy peor que un perro sarnoso, pero he pedido al Se\u00f1or que me los perdone y me ha concedido no s\u00f3lo su perd\u00f3n sino tambi\u00e9n el Santo Esp\u00edritu. Y en el Santo Esp\u00edritu, he conocido a Dios&#8230;<\/p>\n<p>El Se\u00f1or es misericordioso; esto, lo sabe mi alma, pero es imposible describirlo. Es infinitamente manso y humilde, y cuando el alma lo ve, toda ella se transforma en amor de Dios y del pr\u00f3jimo; ella misma se convierte en mansa y humilde. Pero si el hombre pierde la gracia, llorar\u00e1 tal como lo hizo Ad\u00e1n cuando fue echado del Para\u00edso&#8230; Danos, Se\u00f1or, el arrepentimiento de Ad\u00e1n y tu santa humildad.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230; no pudo hacerse ahora por falta de tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>31 \u00ab\u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9 los hombres de esta generaci\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9n son semejantes? 32 Se asemejan a unos ni\u00f1os, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de: \u201cHemos tocado la flauta y no hab\u00e9is bailado, hemos entonado lamentaciones, y no hab\u00e9is llorado\u201d. 33 Porque vino Juan el Bautista, que ni come pan &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-7-31-35-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 7, 31-35: Lamentaci\u00f3n sobre la generaci\u00f3n presente\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}