{"id":41479,"date":"2016-10-07T23:34:16","date_gmt":"2016-10-08T04:34:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-8-16-18-jesus-en-galilela-transmitir-la-luz\/"},"modified":"2016-10-07T23:34:16","modified_gmt":"2016-10-08T04:34:16","slug":"lc-8-16-18-jesus-en-galilela-transmitir-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-8-16-18-jesus-en-galilela-transmitir-la-luz\/","title":{"rendered":"Lc 8, 16-18 \u2013 Jes\u00fas en Galilela: Transmitir la luz"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">16<\/span> Nadie que ha encendido una l\u00e1mpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz. <span class=\"versiculo\">17<\/span> Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse p\u00fablico. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Mirad, pues, c\u00f3mo o\u00eds, pues al que tiene se le dar\u00e1 y al que no tiene se le quitar\u00e1 hasta lo que cree tener\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cromacio_de_Aquilea\"> Cromacio de Aquilea<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_San_Mateo_Iluminar\"> Sobre el Evangelio de San Mateo: Iluminar<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abQue los que entren vean la luz\u00bb (Lc 8,16)<br \/>Homil\u00eda 5, 1.3-4<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>El Se\u00f1or llama a sus disc\u00edpulos \u00abluz del mundo\u00bb (Mt 5,14), porque, despu\u00e9s de haber sido iluminados por el, que es la luz verdadera y eterna (Jn 1,9), se han convertido ellos mismos en luz que disipa las tinieblas. Porque \u00e9l mismo es \u00abel Sol de justicia\u00bb (Ma 3, 20) el Se\u00f1or puede tambi\u00e9n llamar a sus disc\u00edpulos \u00abluz del mundo\u00bb. Es por ellos, como por los rayos resplandecientes, que \u00e9l irradia la luz de su conocimiento sobre la tierra entera&#8230; Iluminados por ellos, nosotros mismos, de las tinieblas que \u00e9ramos, somos convertidos en luz, como dice San Pablo: \u00abAntes vosotros erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Se\u00f1or, vivid como hijos de la luz\u00bb (Ef 5, 8). Y todav\u00eda \u00abVosotros sois hijos de la luz, hijos del d\u00eda, no lo somos de la noche ni de las tinieblas\u00bb (1Ts 5,5). San Juan tiene raz\u00f3n al afirmar en su carta: \u00abDios es luz\u00bb (1,5) \u00abEl que est\u00e1 en Dios est\u00e1 en la luz\u00bb (1, 7)&#8230; Tambi\u00e9n nosotros ya que hemos sido librados de las tinieblas del error, debemos vivir en la luz, como hijos de la luz&#8230; Es lo que dice el Ap\u00f3stol: \u00abEn medio de ellos, aparec\u00e9is, como lumbreras de luz en el mundo, vosotros que llev\u00e1is la palabra de vida (Fl 2,15)&#8230; <\/p>\n<p> Esta l\u00e1mpara resplandeciente, que ha sido encendida para servir nuestra salvaci\u00f3n, debe siempre brillar en nosotros&#8230; Esta l\u00e1mpara de la ley y de la fe, no debemos por tanto ocultarla, sino colocarla siempre en la Iglesia como sobre el lampadario, para la salvaci\u00f3n de un gran n\u00famero, a fin de alegrarnos de la luz de su verdad, y brillar en todos los creyentes.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Del_Amor_de_Dios_Contemplar_a_Dios\"> Del Amor de Dios: Contemplar a Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPara que todos los que entren vean la luz\u00bb (Lc 8,16)<br \/>Libro II, 1. IV, 87<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><p>Solemos decir que cuando el sol se levanta rojizo para despu\u00e9s tornarse oscuro y triste, o cuando al ocultarse se ofrece amarillento, p\u00e1lido y mortecino, ello es se\u00f1al de tiempo lluvioso. <\/p>\n<p>Te\u00f3timo, el sol no es rojo, ni negro, ni p\u00e1lido, ni gris; esa gran luminaria no est\u00e1 sujeta a las vicisitudes y cambios de colores, pues su \u00fanico color es la clar\u00edsima luz, que es invariable. <\/p>\n<p>Pero hablamos as\u00ed, porque lo vemos as\u00ed a causa de la variedad de vapores que est\u00e1 entre el sol y nuestros ojos, y que nos hacen verle de diferentes maneras. <\/p>\n<p>Lo mismo nos pasa con Dios. Por sus obras y a trav\u00e9s de ellas le contemplamos como si tuviese multitud de diferentes excelencias y perfecciones&#8230; <\/p>\n<p>Si le contemplamos cuando libera al pecador de su miseria, decimos que es misericordioso; cuando le vemos como Creador de todas las cosas, omnipotente; cuando cumple exactamente sus promesas, veraz; al ver el orden con que ha creado todas las cosas, admiramos su sabidur\u00eda. Y as\u00ed consecutivamente, seg\u00fan la variedad de sus obras le atribuimos una diversidad de perfecciones. <\/p>\n<p>Sin embargo, en Dios no hay ni variedad ni diferencia alguna de perfecci\u00f3n, en S\u00ed mismo es una sola perfecci\u00f3n, simple y \u00fanica perfecci\u00f3n; pues todo lo que est\u00e1 en \u00c9l no es sino \u00c9l mismo y todas las excelencias, que decimos que tiene en S\u00ed en tan gran variedad, est\u00e1n all\u00ed en una simplic\u00edsima y pur\u00edsima unidad. <\/p>\n<p>Lo mismo que el Sol carece de todos esos colores que le atribuimos y s\u00f3lo tiene una clar\u00edsima luz, que est\u00e1 por encima de todo color y que hace colorear todos los colores, as\u00ed en Dios no hay m\u00e1s que una sola y pura excelencia que est\u00e1 por encima de toda perfecci\u00f3n y que da la perfecci\u00f3n a todo.<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Mateo_Mantener_la_luz\"> Sobre el Evangelio de san Mateo: Mantener la luz<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00bbNadie enciende una l\u00e1mpara y la tapa con una vasija\u00bb (Lc 8,16)<br \/>Homil\u00eda 15<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abNadie enciende una l\u00e1mpara y la tapa con una vasija o la oculta debajo de la cama\u00bb De nuevo, por estas palabras, Jes\u00fas incita a sus disc\u00edpulos a llevar una vida irreprochable, aconsej\u00e1ndolos de vigilar constantemente su proceder, ya que est\u00e1n colocados ante los ojos de todos los hombres, como atletas en un estadio, vistos por todo el universo. (cf 1Cor 4,9). <\/p>\n<p>Les dice: \u00abNo dig\u00e1is: \u2018estamos tranquilos, metidos en este rinc\u00f3n de mundo\u2019, porque ser\u00e9is visibles ante todos los hombres como una ciudad edificada sobre un monte (cf Mt 5,14), como una l\u00e1mpara que se pone en el candelero. [&#8230;] Soy yo quien he encendido vuestra luz, pero vosotros ten\u00e9is que mantenerla, no s\u00f3lo para provecho propio sino por inter\u00e9s de todos aquellos que os ver\u00e1n y ser\u00e1n conducidos por ella a la verdad. Las peores maldades no podr\u00e1n echar ninguna sombra sobre vuestra luz si viv\u00eds como quienes est\u00e1n llamados a llevar a todos al bien supremo. Que vuestra vida responda, pues, a vuestro ministerio para que la gracia de Dios sea anunciada por todo el mundo.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Lunes XXV (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-25_tiempo-ordinario_dia-02-lunes_par\">Tiempo Ordinario: Lunes XXV (Par o A\u00f1o II) <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>16 Nadie que ha encendido una l\u00e1mpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz. 17 Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse p\u00fablico. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-8-16-18-jesus-en-galilela-transmitir-la-luz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 8, 16-18 \u2013 Jes\u00fas en Galilela: Transmitir la luz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}