{"id":41484,"date":"2016-10-07T23:34:24","date_gmt":"2016-10-08T04:34:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-9-18-22-profesion-de-fe-de-pedro-y-primer-anuncio-de-la-muerte-y-resurreccion\/"},"modified":"2016-10-07T23:34:24","modified_gmt":"2016-10-08T04:34:24","slug":"lc-9-18-22-profesion-de-fe-de-pedro-y-primer-anuncio-de-la-muerte-y-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-9-18-22-profesion-de-fe-de-pedro-y-primer-anuncio-de-la-muerte-y-resurreccion\/","title":{"rendered":"Lc 9, 18-22: Profesi\u00f3n de fe de Pedro y primer anuncio de la muerte y resurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">18<\/span> Una vez que Jes\u00fas estaba orando solo, lo acompa\u00f1aban sus disc\u00edpulos y les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Ellos contestaron: \u00abUnos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas\u00bb. <span class=\"versiculo\">20<\/span> \u00c9l les pregunt\u00f3: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb.<br \/>\nPedro respondi\u00f3: \u00abEl Mes\u00edas de Dios\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">21<\/span> \u00c9l les prohibi\u00f3 terminantemente dec\u00edrselo a nadie, <span class=\"versiculo\">22<\/span> porque dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer d\u00eda\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<p>Para la Catena Aurea y otros comentarios, se puede consultar tambi\u00e9n este enlace: <a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/lc-09_18-24\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><strong>Lc 9, 18-24<\/strong><\/a><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Alejandria_obispo\">San Cirilo de Alejandr\u00eda, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Pedro_hace_una_precisa_profesion_de_fe_en_Cristo\">Homil\u00eda: Pedro hace una precisa profesi\u00f3n de fe en Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 39 : Edit R.M. Tonneau, CSCO Script Syri 70,110-115 (Liturgia de las Horas).<\/p>\n<p><i>Una vez que Jes\u00fas estaba orando solo, en presencia de sus disc\u00edpulos, les pregunt\u00f3: \u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo? <\/i>As\u00ed pues, el Salvador y Se\u00f1or de todos se presentaba a s\u00ed mismo como modelo de una vida digna a sus santos disc\u00edpulos cuando oraba solo, en su presencia. Pero tal vez hab\u00eda algo que preocupaba a sus disc\u00edpulos y que provocaba en ellos pensamientos no del todo rectos. En efecto, ve\u00edan hoy orar a lo humano al que la v\u00edspera hab\u00edan visto obrar prodigios a lo divino. En consecuencia, no carecer\u00eda de fundamento que se hiciesen esta reflexi\u00f3n: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 cosa tan extra\u00f1a! \u00bfHemos de considerarlo como Dios o como hombre?\u00bb.<\/p>\n<p>Con el fin de poner coto al tumulto de semejantes cavilaciones y tranquilizar su fluctuante fe, Jes\u00fas les plantea una cuesti\u00f3n, conociendo perfectamente de antemano lo que dec\u00edan de \u00e9l los que no pertenec\u00edan a la comunidad jud\u00eda e incluso lo que de \u00e9l pensaban los israelitas. Quer\u00eda efectivamente apartarlos de la opini\u00f3n de la muchedumbre y buscaba la manera de consolidar en ellos una fe recta. Les pregunt\u00f3: <i>\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?<\/i><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s es Pedro el que se adelanta a los dem\u00e1s, se constituye en portavoz del colegio apost\u00f3lico, pronuncia palabras llenas de amor a Dios y hace una profesi\u00f3n de fe precisa e intachable en \u00e9l, diciendo: <i>El Mes\u00edas de Dios. <\/i>Despierto est\u00e1 el disc\u00edpulo, y el predicador de las verdades sagradas se muestra en extremo prudente. En efecto, no se limita a decir simplemente que es un Cristo de Dios, sino el Cristo, pues \u00abcristos\u00bb hubo muchos, as\u00ed llamados en raz\u00f3n de la unci\u00f3n recibida de Dios por diversos t\u00edtulos: algunos fueron ungidos como reyes, otros como profetas, otros finalmente, como nosotros, habiendo conseguido la salvaci\u00f3n por este Cristo, Salvador de todos, y habiendo recibido la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, hemos recibido la denominaci\u00f3n de \u00abcristianos\u00bb. Por tanto, son ciertamente muchos los \u00abcristos\u00bb en base a una determinada funci\u00f3n, pero \u00fanica y exclusivamente \u00e9l es el Cristo de Dios Padre.<\/p>\n<p>Una vez que el disc\u00edpulo hubo hecho la confesi\u00f3n de fe, les prohibi\u00f3 terminantemente dec\u00edrselo a nadie. Y a\u00f1adi\u00f3: <i>El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado y ejecutado y resucitar al tercer d\u00eda. <\/i>Pero, \u00bfno era \u00e9sa una raz\u00f3n de m\u00e1s para que los disc\u00edpulos lo predicaran por todas partes? Esta era efectivamente la misi\u00f3n de aquellos a quienes \u00e9l hab\u00eda consagrado para el apostolado. Pero, como dice la sagrada Escritura: <i>Cada asunto tiene su momento. <\/i>Conven\u00eda que su predicaci\u00f3n fuera precedida de la plena realizaci\u00f3n de aquellos misterios que todav\u00eda no se hab\u00edan cumplido. Tales son: la crucifixi\u00f3n, la pasi\u00f3n, la muerte corporal, la resurrecci\u00f3n de entre los muertos, este gran milagro y verdaderamente glorioso por el cual se comprueba que el Emmanuel es verdadero Dios e Hijo natural de Dios Padre.<\/p>\n<p>En efecto, la total destrucci\u00f3n de la muerte, la supresi\u00f3n de la corrupci\u00f3n, el espolio del infierno, la subversi\u00f3n de la tiran\u00eda del diablo, la cancelaci\u00f3n del pecado del mundo, la apertura a los habitantes de la tierra de las puertas del cielo y la uni\u00f3n del cielo y de la tierra: todas estas cosas son, repito, la prueba fehaciente de que el Emmanuel es Dios verdadero. Por eso les ordena cubrir temporalmente el misterio con el respetuoso velo del silencio hasta tanto que todo el proceso de la econom\u00eda divina haya llegado a su natural culminaci\u00f3n. Entonces, es decir, una vez resucitado de entre los muertos, dio orden de revelar el misterio al mundo entero, proponiendo a todos la justificaci\u00f3n por la fe y la purificaci\u00f3n mediante el santo bautismo. Dijo efectivamente: <i>Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced disc\u00edpulos de todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo; y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo.<\/i><\/p>\n<p>As\u00ed pues, Cristo est\u00e1 con nosotros y en nosotros por medio del Esp\u00edritu Santo y habita en nuestras almas. Por el cual y en el cual sea a Dios Padre la alabanza y el imperio, junto con el Esp\u00edritu Santo por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_La_gloria_de_Cristo_es_la_cruz\">Homil\u00eda: La gloria de Cristo es la cruz.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda sobre \u201cPadre, si es posible\u201d : PG 51, 34-35.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Hijo del hombre tiene que padecer mucho\u00bb (Lc 9,22).<\/p>\n<p>Ya cercano a la muerte, el Salvador gritaba: \u201cPadre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique.\u201d (Jn 17,1) Pues bien, su gloria es la cruz. \u00bfC\u00f3mo, pues, pod\u00eda querer evitar lo que en otro momento desea? Que su gloria es la cruz, nos lo ense\u00f1a el evangelio cuando dice: \u201c&#8230; a\u00fan no hab\u00eda Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.\u201d (Jn 7,39) He aqu\u00ed el sentido de estas palabras: la gracia a\u00fan no hab\u00eda sido dada porque Cristo a\u00fan no hab\u00eda subido a la cruz para poner fin a la hostilidad entre Dios y los hombres. En efecto, la cruz ha reconciliado a los hombres  con Dios, he hecho de la tierra un cielo, ha reunido a los hombres y a los \u00e1ngeles. Ha vencido el reino de la muerte, ha destruido el poder del demonio, ha liberado la tierra del error, ha puesto los fundamentos de la Iglesia. La cruz es la voluntad del Padre, la gloria del Hijo, el j\u00fabilo del Esp\u00edritu Santo. Es el orgullo de san Pablo: \u201cjam\u00e1s presumo de algo que no sea la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\u201d (Gal 6,14)<\/p>\n<h2><span id=\"Juliana_de_Norwich_reclusa_inglesa\">Juliana de Norwich, reclusa inglesa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_La_Pasion_de_Cristo_remedio_a_nuestro_pecado_y_a_nuestro_sufrimiento\">Escritos: La Pasi\u00f3n de Cristo, remedio a nuestro pecado y a nuestro sufrimiento.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Revelaciones del amor divino, cap. 27.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEs necesario que el Hijo del hombre sufra mucho&#8230; que muera y que al tercer d\u00eda resucite\u00bb (Lc 9,22).<\/p>\n<p>En mi ignorancia, me asombraba que la profunda sabidur\u00eda de Dios no hubiera impedido el principio del pecado, porque si hubiera sido as\u00ed, me parec\u00eda, que todo habr\u00eda ido bien&#8230; Jes\u00fas me respondi\u00f3: &#8220;El pecado era inevitable, pero todo acabar\u00e1 bien, todo acabar\u00e1 bien, cualquier cosa, cualquiera que sea, acabar\u00e1 bien&#8221;.<\/p>\n<p>En esta simple palabra: &#8220;pecado&#8221; nuestro Se\u00f1or me mostr\u00f3 todo lo que no es bueno: el desprecio innoble y las tribulaciones extremas que sufri\u00f3 por nosotros, durante su vida y su muerte; todos los sufrimientos y los dolores, corporales y espirituales, de todas sus criaturas&#8230; Yo contemplaba todos los sufrimientos que jam\u00e1s existieron o existir\u00e1n, y comprend\u00ed que la Pasi\u00f3n de Cristo era el m\u00e1s grande, el m\u00e1s doloroso de todos y sobrepasa a todos&#8230; Pero no vi el pecado. S\u00e9 en efecto, por la fe, que no tiene sustancia ni alg\u00fan tipo de ser; lo podemos conocer, de otro modo, s\u00f3lo por el sufrimiento que causa. Comprend\u00ed tambi\u00e9n, que este sufrimiento era s\u00f3lo por un tiempo: nos purifica; nos hace conocernos a nosotros mismos y suplicar misericordia.<\/p>\n<p>La Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or nos fortalece contra el pecado y el sufrimiento: tal es su santa voluntad. En su ternura hacia todos los que ser\u00e1n salvados, nuestro buen Se\u00f1or les reconforta pronta y amablemente, como si les dijera: &#8220;es verdad que el pecado es la causa de todos estos dolores, pero todo acabar\u00e1 bien: cualquier cosa, cualquiera que sea, acabar\u00e1 bien&#8221;. Estas palabras, me las dijo muy tiernamente, sin el menor reproche&#8230; En estas palabras, vi un misterio profundo y maravilloso escondido en Dios. Este misterio, nos lo descubrir\u00e1 plenamente en el cielo. Cuando tendremos este conocimiento, veremos en toda verdad por qu\u00e9 permiti\u00f3 la llegada del pecado a este mundo. Y viendo esto, nos regocijaremos eternamente.<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Exhortacion_Jesucristo_es_una_persona_no_una_conviccion_abstracta\">Exhortaci\u00f3n: Jesucristo es una persona, no una convicci\u00f3n abstracta.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Sacramentum Caritatis, 77.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abPara vosotros \u00bfqui\u00e9n soy yo?\u00bb (Lc 9,20).<\/p>\n<p>Hay que reconocer que uno de los efectos m\u00e1s graves de la secularizaci\u00f3n [de la sociedad] consiste en tener la fe cristiana relegada, al margen de la existencia, como si fuera in\u00fatil por lo que se refiere al desarrollo concreto de la vida de los hombres. El fracaso de la manera de vivir \u201ccomo si Dios no existiera\u201d est\u00e1 ahora a la vista de todos. Hoy es necesario redescubrir que Jesucristo no es una simple convicci\u00f3n privada o una doctrina abstracta, sino una persona real, cuya inserci\u00f3n en la historia es capaz de renovar la vida de todos.<\/p>\n<p>Por esto la eucarist\u00eda, como fuente y cumbre de la vida y de la misi\u00f3n de la Iglesia, se debe traducir en espiritualidad, en vida \u201cseg\u00fan el Esp\u00edritu\u201d (Rm 8,4; Gal 5,16.25).  Y es significativo que san Pablo, en el pasaje de la carta a los Romanos en la que invita a vivir un nuevo culto espiritual, recuerde, al mismo tiempo, la necesidad de un cambio en la manera de vivir y de pensar: \u201cNo os ajust\u00e9is a este mundo, sino transformaos por la renovaci\u00f3n de la mente, para que sep\u00e1is discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto\u201d (12,2). De esta manera, el ap\u00f3stol de los gentiles subraya la relaci\u00f3n entre el verdadero culto espiritual (Rm 12,1) y la necesidad de una nueva manera de percibir la existencia y de conducirse en la vida. Renovar su manera de pensar es parte integrante de la forma eucar\u00edstica de la vida cristiana \u201cpara que ya no seamos ni\u00f1os sacudidos por las olas y llevados al retortero de todo viento de doctrina\u201d (Ef 4,14).<\/p>\n<h2><span id=\"Jose_Ratzinger_Benedicto_XVI\">Jos\u00e9 Ratzinger (Benedicto XVI)<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obra_Comprender_la_muerte_de_Cristo\">Obra: Comprender la muerte de Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Der Gott Jesu Christi.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEs necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado&#8230; que lo maten y que resucite al tercer d\u00eda\u00bb (Lc 9,22).<\/p>\n<p>Ser hombre significa: ser destinado a la muerte. Ser hombre significa: tener que morir&#8230; Vivir en este mundo quiere decir morir. \u201cSe hizo hombre\u201d (Credo), esto significa que Cristo tambi\u00e9n caminaba hacia la muerte. La contradicci\u00f3n propia de la muerte humana, adquiere en Jes\u00fas su agudeza extrema, porque en \u00e9l que est\u00e1 en plena comuni\u00f3n perenne con el Padre, el aislamiento absoluto de la muerte es un absurdo. Por otro lado, la muerte en \u00e9l es tambi\u00e9n necesaria. En efecto, el hecho de estar con el Padre est\u00e1 en el origen de la incomprensi\u00f3n de los hombres respecto a \u00e9l, est\u00e1 en el origen de su soledad en medio de las multitudes. Su condena es el acto \u00faltimo de la incomprensi\u00f3n, del rechazo de este Incomprendido y su abandono a la zona del silencio.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo se puede entrever algo de la dimensi\u00f3n interior de su muerte. En el hombre, morir es siempre a la vez acontecimiento biol\u00f3gico y espiritual. En Jes\u00fas, la destrucci\u00f3n de los soportes corporales de la comunicaci\u00f3n rompe su di\u00e1logo con el Padre. As\u00ed que lo que se rompe en la muerte de Jesucristo es m\u00e1s importante que cualquier muerte humana. Lo que le es arrancado en la muerte es el di\u00e1logo, eje verdadero del mundo entero.<\/p>\n<p>Pero as\u00ed como este di\u00e1logo con el Padre le volvi\u00f3 solitario ante los ojos de los hombres y que estaba en el origen de la monstruosidad de esta muerte, as\u00ed tambi\u00e9n la resurrecci\u00f3n de Cristo est\u00e1 ya fundamentalmente presente. Por ella, nuestra condici\u00f3n humana se inserta en el intercambio trinitario del amor eterno. Ya no puede desaparecer jam\u00e1s. M\u00e1s all\u00e1 del umbral de la muerte, se levanta y recrea su plenitud. \u00danicamente la resurrecci\u00f3n desvela el car\u00e1cter \u00faltimo, decisivo de este art\u00edculo de la fe: \u201cSe hizo hombre\u201d&#8230;. Cristo es plenamente hombre, lo ser\u00e1 para siempre. La condici\u00f3n humana ha entrado, gracias a \u00e9l, en el ser de Dios. Esto es el fruto de su muerte.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230; no pudo hacerse ahora por falta de tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>18 Una vez que Jes\u00fas estaba orando solo, lo acompa\u00f1aban sus disc\u00edpulos y les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb. 19 Ellos contestaron: \u00abUnos, que Juan el Bautista; otros, que El\u00edas, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas\u00bb. 20 \u00c9l les pregunt\u00f3: \u00abY vosotros, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?\u00bb. Pedro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-9-18-22-profesion-de-fe-de-pedro-y-primer-anuncio-de-la-muerte-y-resurreccion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 9, 18-22: Profesi\u00f3n de fe de Pedro y primer anuncio de la muerte y resurrecci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41484","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41484"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41484\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}