{"id":41502,"date":"2016-10-07T23:35:04","date_gmt":"2016-10-08T04:35:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-5-13-oracion-perseverante\/"},"modified":"2016-10-07T23:35:04","modified_gmt":"2016-10-08T04:35:04","slug":"lc-11-5-13-oracion-perseverante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-5-13-oracion-perseverante\/","title":{"rendered":"Lc 11, 5-13: Oraci\u00f3n perseverante"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">5<\/span> Y les dijo: \u00abSuponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: \u201cAmigo, pr\u00e9stame tres panes, <span class=\"versiculo\">6<\/span> pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle\u201d; <span class=\"versiculo\">7<\/span> y, desde dentro, aquel le responde: \u201cNo me molestes; la puerta ya est\u00e1 cerrada; mis ni\u00f1os y yo estamos acostados; no puedo levantarme para d\u00e1rtelos\u201d; <span class=\"versiculo\">8<\/span> os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantar\u00e1 y le dar\u00e1 cuanto necesite. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Pues yo os digo a vosotros: Pedid y se os dar\u00e1, buscad y hallar\u00e9is, llamad y se os abrir\u00e1; <span class=\"versiculo\">10<\/span> porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre. <span class=\"versiculo\">11<\/span> \u00bfQu\u00e9 padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dar\u00e1 una serpiente en lugar del pez? <span class=\"versiculo\">12<\/span> \u00bfO si le pide un huevo, le dar\u00e1 un escorpi\u00f3n? <span class=\"versiculo\">13<\/span> Si vosotros, pues, que sois malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo piden?\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Simeon_el_Nuevo_Teologo_monje_griego\">Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo, monje griego<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_El_Espiritu_es_la_llave_que_abre_a_la_oracion\">Catequesis: El Esp\u00edritu es la llave que abre a la oraci\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis 33.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAl que llama, se le abre la puerta\u00bb (Lc 11,10).<\/p>\n<p>Cristo dice a los doctores de la  Ley: \u00abMalditos vosotros porque hab\u00e9is quitado la llave del conocimiento\u00bb (Lc 11,52). \u00bfQu\u00e9 es la llave del conocimiento sino la gracia del Esp\u00edritu Santo dada por la fe, que por la iluminaci\u00f3n da el pleno conocimiento, y abre la puerta a nuestro esp\u00edritu cerrado y velado?\u2026 Y yo a\u00f1adir\u00eda: la puerta, es el Hijo: \u00abYo soy la puerta\u00bb, dice \u00e9l mismo. La llave de la puerta, el Esp\u00edritu Santo: \u00abRecibid el Esp\u00edritu Santo, dice; a los que perdon\u00e9is los pecados, les ser\u00e1n perdonados, a los que se los reteng\u00e1is, les ser\u00e1n retenidos\u00bb. La casa, es el  Padre: \u00abPorque en la casa de mi Padre, hay muchas estancias\u00bb. Poned, pues, una esmerada atenci\u00f3n al sentido espiritual de estas palabras\u2026 Si la puerta no se abre, nadie entra en la casa del Padre, como dice Cristo: \u00abNadie va al Padre si no por M\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien, que el Esp\u00edritu es el primero que abre nuestro esp\u00edritu y nos ense\u00f1a todo lo que se refiere al Padre y al Hijo, es \u00e9l mismo quien nos lo ha dicho:  \u00abCuando vendr\u00e1 el Esp\u00edritu de la verdad que procede del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed, y os guiar\u00e1 hasta la verdad plena\u00bb. As\u00ed ves, como, por el Esp\u00edritu, o mejor a\u00fan, en el Esp\u00edritu, el Padre y el Hijo se dan a conocer inseparablemente\u2026<\/p>\n<p>En efecto, si llamamos \u2018llave\u2019 al Esp\u00edritu Santo, es que por \u00e9l y en \u00e9l, primeramente, tenemos el esp\u00edritu iluminado, y, purificados, estamos iluminados con la luz del conocimiento y bautizados de lo alto, regenerados y hechos hijos de Dios, tal como lo dice Pablo: \u00abEl mismo Esp\u00edritu intercede por nosotros con gemidos inefables\u00bb, y tambi\u00e9n : \u00abDios ha derramado su Esp\u00edritu en nuestros corazones, que clama: \u2018Abba, Padre\u2019\u00bb. Es, pues, \u00e9l quien nos da a  conocer la puerta, puerta que es luz, y la puerta nos ense\u00f1a que aqu\u00e9l que habita en la casa es, \u00e9l tambi\u00e9n, luz inaccesible.<\/p>\n<h2><span id=\"Santo_Tomas_de_Aquino_presbitero_y_doctor_de_la_Iglesia\">Santo Tom\u00e1s de Aquino, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_La_conveniencia_del_hombre_de_oracion\">Obras: La conveniencia del hombre de oraci\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Compendio de Teolog\u00eda II, c. 1.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abPedid y se os dar\u00e1\u00bb (Lc 11,9).<\/p>\n<p>Seg\u00fan el designio providente de Dios, todo lo que existe est\u00e1 dotado del medio apto para llegar a su fin, seg\u00fan su naturaleza. Tambi\u00e9n los hombres han recibido el medio apto a su condici\u00f3n humana para obtener lo que esperan de Dios. Esta condici\u00f3n exige que el hombre se sirva de la petici\u00f3n para obtener del otro lo que espera, sobre todo si aquel a quien se dirige es superior a \u00e9l. Por esto se recomienda a los hombres la oraci\u00f3n para obtener de Dios lo que esperan recibir de \u00e9l. Pero la oraci\u00f3n difiere seg\u00fan se pide algo a Dios o a otro hombre. <\/p>\n<p>Cuando la oraci\u00f3n se dirige a un hombre, en primer lugar tiene que expresar el deseo o la necesidad del que ora. Hace falta igualmente que la petici\u00f3n haga inclinar el coraz\u00f3n del que escucha a la necesidad de quien implora su ayuda. Ahora bien, estos dos elementos no tienen sentido cuando el hombre se dirige a Dios. Orando a Dios, no hace falta inquietarnos para manifestar nuestros deseos y necesidades, ya que Dios los conoce todos. Por esto dice le salmista: \u201cAnte ti, Se\u00f1or m\u00edo, est\u00e1n todos mis anhelos.\u201d (Sal 37,10) Y en el evangelio leemos: \u201cYa sabe vuestro Padre lo que necesit\u00e1is&#8230;\u201d (Mt 6,8) Tampoco hacen faltan palabras humanas para inclinar la voluntad divina a aquello que en un principio no quisiera, ya que est\u00e1 dicho en el libro de los Nombres: \u201cDios no miente como el hombre, ni se retracta como los hijos de Ad\u00e1n.\u201d (Nm 23,19).<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_19-05-2013_Novedad_del_Espiritu\">Homil\u00eda (19-05-2013): Novedad del Esp\u00edritu.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda para Pentecost\u00e9s, 19 de mayo de 2013.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abNuestro Padre del cielo, nos dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo, que trae novedad\u00bb (cf. Lc 11,13).<\/p>\n<p>La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos m\u00e1s seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, seg\u00fan nuestros esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede tambi\u00e9n con Dios. Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta dif\u00edcil abandonarnos a \u00c9l con total confianza, dejando que el Esp\u00edritu Santo anime, gu\u00ede nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, ego\u00edstas, para abrirnos a los suyos.<\/p>\n<p>Pero, en toda la historia de la salvaci\u00f3n, cuando Dios se revela, aparece su novedad \u2014Dios ofrece siempre novedad\u2014, trasforma y pide confianza total en \u00c9l: No\u00e9, del que todos se r\u00eden, construye un arca y se salva; Abrah\u00e1n abandona su tierra, aferrado \u00fanicamente a una promesa; Mois\u00e9s se enfrenta al poder del fara\u00f3n y conduce al pueblo a la libertad; los Ap\u00f3stoles, de temerosos y encerrados en el cen\u00e1culo, salen con valent\u00eda para anunciar el Evangelio. No es la novedad por la novedad, la b\u00fasqueda de lo nuevo para salir del aburrimiento, como sucede con frecuencia en nuestro tiempo.<\/p>\n<p>La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos realiza, lo que nos da la verdadera alegr\u00eda, la verdadera serenidad, porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien. Pregunt\u00e9monos hoy: \u00bfEstamos abiertos a las \u201csorpresas de Dios\u201d? \u00bfO nos encerramos, con miedo, a la novedad del Esp\u00edritu Santo? \u00bfEstamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de respuesta?<\/p>\n<h2><span id=\"Juliana_de_Norwich_reclusa_inglesa\">Juliana de Norwich, reclusa inglesa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Un_amor_tan_grande_que_no_podemos_comprenderlo\">Escritos: Un amor tan grande que no podemos comprenderlo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Revelaciones del amor divino, cap. 6.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abBuscad y encontrar\u00e9is\u00bb (Lc 11,9).<\/p>\n<p>Esta revelaci\u00f3n fue dada a mi entendimiento para ense\u00f1ar a nuestras almas la forma de adherirse sabiamente a la bondad de Dios. Y en ese mismo momento vinieron a mi mente nuestros h\u00e1bitos de oraci\u00f3n, c\u00f3mo en nuestra ignorancia acerca del amor acostumbramos a emplear muchos intermediarios. Entonces vi verdaderamente que se honra y satisface m\u00e1s a Dios cuando le rezamos por su bondad&#8230; que cuando empleamos todos esos intermediarios en los que puede pensar el coraz\u00f3n. Pues recurriendo a tales mediadores hacemos muy poco y no glorificamos plenamente a Dios. Su bondad es plena y completa, de nada necesita&#8230;<\/p>\n<p>Por lo tanto, le agrada que le busquemos y honremos a trav\u00e9s de sus mediaciones, con tal que comprendamos y sepamos que \u00e9l es la bondad de todo. Pues la forma m\u00e1s elevada de oraci\u00f3n es la que se dirige a la bondad de Dios, que desciende a nuestras m\u00e1s humildes necesidades. Da vida a nuestras almas y las hace vivir y crecer en gracia y virtud. Es la m\u00e1s cercana a nuestra naturaleza y la m\u00e1s pronta a la gracia, pues es la misma gracia que el alma busca y buscar\u00e1 siempre, hasta que conozcamos verdaderamente a nuestro Dios, que nos ha encerrado a todos en \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>Es decir, no existe ser creado que pueda saber cu\u00e1nto y qu\u00e9 dulcemente y cu\u00e1n tiernamente el Creador nos ama. Por lo tanto, con su gracia y su ayuda, podemos perseverar, con asombro infinito, en la contemplaci\u00f3n espiritual de ese gran amor, incomparable, sin medida, que nuestro Se\u00f1or en su bondad nos tiene; y por tanto podemos pedir con reverencia a nuestro amante todo lo que deseamos, pues nuestro deseo natural es tener a Dios, y el deseo de Dios es tenernos a nosotros, y nunca podremos dejar de desear o de amar hasta que le poseamos en la plenitud de la alegr\u00eda. Y entonces no querremos nada m\u00e1s, pues es su voluntad que nos ocupemos en conocer y amar hasta que llegue el tiempo en que seamos colmados en el cielo.<\/p>\n<h2><span id=\"Juan_Taulero_dominico_en_Estrasburgo\">Juan Taulero, dominico en Estrasburgo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Para_que_y_como_rezar\">Serm\u00f3n: Para qu\u00e9 y c\u00f3mo rezar.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 17, para el lunes antes de la Ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u00bb (Mt 6,11).<\/p>\n<p>Debemos considerar para qu\u00e9 y c\u00f3mo debemos rezar. Cuando el hombre quiere entregarse a la oraci\u00f3n, debe ante todo volver su coraz\u00f3n al interior, recordarle el vagabundeo y las disipaciones donde se extraviaba, y entonces caer con gran humildad a los pies de Dios y pedirle generosamente limosna ; llamar a la puerta del coraz\u00f3n del Padre y mendigar su pan, es decir la caridad&#8230; Debemos luego rogar a Dios que nos conceda y nos ense\u00f1e a pedir aquello que m\u00e1s le place de nuestra oraci\u00f3n y lo que ser\u00e1 m\u00e1s \u00fatil para nosotros&#8230;<\/p>\n<p>Todos los hombres no pueden rezar en esp\u00edritu, entonces estos deben recurrir a la oraci\u00f3n vocal. En este caso, te dirigir\u00e1s a nuestro Se\u00f1or con las palabras m\u00e1s amables, m\u00e1s amistosas y m\u00e1s afectuosas que puedas imaginar, y esto excitar\u00e1 tambi\u00e9n tu caridad y tu coraz\u00f3n. Pide al Padre celeste que, por su Hijo \u00fanico, se te de,\u00e9l mismo, como objeto de tu oraci\u00f3n, del modo m\u00e1s agradable. Y cuando hayas encontrado una forma de oraci\u00f3n que, m\u00e1s que otras, te guste y encienda tu devoci\u00f3n, gu\u00e1rdala y dale tus preferencias&#8230; Hay que llamar a la puerta con una diligencia perseverante, porque &#8221; el que persevera obtendr\u00e1 la corona &#8221; (cf Mt 10,22; 2Tm 2,5)&#8230; &#8221; \u00a1 Si vosotros que sois malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre del cielo les dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo piden! &#8220;<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Orar_es_decir_lo_que_creemos\">Tratado: Orar es decir lo que creemos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Sobre la Trinidad, I, 37-38.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abPedid y se os dar\u00e1, buscad y hallar\u00e9is\u00bb (Lc 11,9).<\/p>\n<p>Lo s\u00e9 muy bien, oh Dios, Padre todopoderoso, ofrecerme a ti para que todo en m\u00ed&#8230; hable de ti, es el principal deber de mi vida. Me has concedido el don de la palabra, y no puede darme recompensa mayor que el honor de servirte y de ense\u00f1ar al mundo que lo ignora, al hereje que lo niega, que t\u00fa eres, t\u00fa, el Padre del Hijo \u00fanico de Dios. \u00a1S\u00ed, verdaderamente eso es mi \u00fanico deseo! Pero tengo gran necesidad de implorar el auxilio de tu misericordia a fin de que, con el aliento de tu Esp\u00edritu, hinches las alas de mi fe, tensadas por ti, y que me empujes a predicar por todas partes tu santo nombre. Porque t\u00fa no has hecho en balde esta promesa: \u00abPedid y se os dar\u00e1; buscad y hallar\u00e9is; llamad y se os abrir\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Pobres como somos, imploramos eso que nos hace falta. Nos aplicaremos con celo al estudio de tus profetas y de tus ap\u00f3stoles; llamaremos a todas las puertas que nuestro entendimiento encontrar\u00e1 cerradas. Pero s\u00f3lo t\u00fa puedes atender nuestra oraci\u00f3n&#8230;; s\u00f3lo t\u00fa puedes abrir esta puerta a la cual llamaremos. T\u00fa animar\u00e1s nuestros dif\u00edciles comienzos; t\u00fa dar\u00e1s solidez a nuestros progresos; y nos llamar\u00e1s a participar de tu Esp\u00edritu que es quien ha guiado a tus profetas y a tus ap\u00f3stoles. As\u00ed no daremos a sus palabras un sentido diferente al que ellos quisieron dar.<\/p>\n<p>Danos, pues, el verdadero sentido de las palabras, la luz de la inteligencia, la belleza de la expresi\u00f3n, la fe en la verdad. Danos poder decir lo que creemos&#8230;: que no hay m\u00e1s que un solo Dios, el Padre, y un solo Se\u00f1or, Jesucristo.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano_Mauro_abad_benedictino_obispo\">Rabano Mauro, abad benedictino, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tres_libros_a_Bonosio_libro_34_PL_112_1306\">Tres libros a Bonosio, libro 3,4 : PL 112, 1306.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abSi vosotros que sois malos sab\u00e9is dar cosas buenas&#8230;\u00bb (Lc 11,13).<\/p>\n<p>No debes desconfiar de Dios ni desesperar de su misericordia&#8230; Canta al Se\u00f1or estas palabras del profeta: \u00abComo est\u00e1n los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus se\u00f1ores, como est\u00e1n los ojos de la esclava fijos en las manos de su se\u00f1ora, as\u00ed nuestros ojos est\u00e1n fijos en el Se\u00f1or, esperando su misericordia. Misericordia, Se\u00f1or, misericordia, que estamos saciados de desprecios (Sl 122, 2-3)&#8230; Si estamos saturados de desprecio y cubiertos de ultrajes por numerosos pecados, nuestros ojos deben, sin embargo, seguir mirando al Se\u00f1or nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros. En efecto, es propio del alma constante y tenaz no dejarse apartar de la perseverancia en la oraci\u00f3n por desesperar de ser escuchada, sino que persiste incansablemente en la oraci\u00f3n hasta que Dios le hace misericordia.<\/p>\n<p>Y para que no se te ocurra pensar que ofendes al Se\u00f1or por seguir importun\u00e1ndole con tus oraciones cuando no mereces ser o\u00eddo, recuerda la par\u00e1bola del Evangelio; en ella descubrir\u00e1s que los que oran a Dios con importuna perseverancia le son agradables, pues dice: \u00abSi no se levanta a d\u00e1rselo por ser su amigo, al menos se levantar\u00e1 por su importunidad, y le dar\u00e1 cuanto necesite\u00bb (Lc 11,8). Comprende, pues, que el diablo es quien nos sugiere desesperar de ser escuchados, a fin de que se nos retire esta esperanza en la bondad de Dios, que es el ancla de nuestra salvaci\u00f3n, el fundamento de nuestra vida, el gu\u00eda del camino que conduce al cielo. El Ap\u00f3stol dice: \u00abEn esperanza fuimos salvados\u00bb (Rm 8, 24).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Macario_de_Egipto_monje\">San Macario de Egipto, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_en_la_oracion_se_mendiga_el_pan_celeste\">Homil\u00eda: en la oraci\u00f3n se mendiga el pan celeste.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 16, 3\u00aa colecci\u00f3n [atribuida].<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre celestial os dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo!\u00bb (Lc 11,13).<\/p>\n<p>Para obtener el pan para el cuerpo, el mendigo no experimenta ninguna dificultad para  llamar a puerta y pedir; si no lo recibe, entra m\u00e1s adentro y sin enfado por el pan, pide vestidos o sandalias para aliviar su cuerpo. Mientras no recibe algo, no se va, aunque se le eche. Nosotros, que buscamos el pan celeste y verdadero para fortalecer nuestra alma, que deseamos revestir los h\u00e1bitos celestiales de luz y aspiramos a calzar las sandalias inmateriales del Esp\u00edritu para consuelo del alma inmortal, cu\u00e1nto m\u00e1s debemos, incansable y resolutamente, con fe y amor, siempre pacientes, llamar a la puerta espiritual de Dios y pedir, con una constancia perfecta, ser dignos de la vida eterna.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que el Se\u00f1or \u201cpropuso una par\u00e1bola para explicar c\u00f3mo ten\u00edan que orar siempre sin desanimarse\u201d (Lc 18,1) y despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3 estas palabras: \u201cCuanto m\u00e1s vuestro Padre celestial har\u00e1 justicia a los que le piden d\u00eda y noche\u201d (v. 6). Y adem\u00e1s, refiri\u00e9ndose al amigo: \u201cSi no es por ser amigo que se lo da, se levantar\u00e1 a causa de su insistencia y le dar\u00e1 todo lo que tenga necesidad\u201d. Y a\u00f1ade entonces: \u201cPedid y recibir\u00e9is; buscad y encontrar\u00e9is; llamad y se os abrir\u00e1. Porque el que pide recibe, el que busca encuentra, y al que llama se le abre\u201d. Y prosigue: \u201cSi vosotros que sois malos sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre celestial os dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo piden!\u201d Es por esto que el Se\u00f1or nos exhorta a pedir siempre, incansablemente y con tenacidad, a buscar y llamar continuamente: porque \u00e9l ha prometido dar a los que piden, buscan y llaman, no a los que no piden nunca. \u00c9l quiere darnos la vida eterna siendo orado, suplicado, amado.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>5 Y les dijo: \u00abSuponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: \u201cAmigo, pr\u00e9stame tres panes, 6 pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle\u201d; 7 y, desde dentro, aquel le responde: \u201cNo me molestes; la puerta ya est\u00e1 cerrada; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-5-13-oracion-perseverante\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 11, 5-13: Oraci\u00f3n perseverante\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41502","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41502\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}