{"id":41505,"date":"2016-10-07T23:35:09","date_gmt":"2016-10-08T04:35:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-27-28-elogio-a-la-madre-de-jesus\/"},"modified":"2016-10-07T23:35:09","modified_gmt":"2016-10-08T04:35:09","slug":"lc-11-27-28-elogio-a-la-madre-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-27-28-elogio-a-la-madre-de-jesus\/","title":{"rendered":"Lc 11, 27-28: Elogio a la madre de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">27<\/span> Mientras \u00e9l hablaba estas cosas, aconteci\u00f3 que una mujer de entre el gent\u00edo, levantando la voz, le dijo: \u00abBienaventurado el vientre que te llev\u00f3 y los pechos que te criaron\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Pero \u00e9l dijo: \u00abMejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Beda_el_Venerable_monje_benedictino_doctor_de_la_Iglesia\">San Beda el Venerable, monje benedictino, doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Concebir_espiritualmente\">Homil\u00eda: Concebir espiritualmente.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda sobre S. Lucas; L. IV, 49.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen\u00bb (Lc 11,28).<\/p>\n<p>\u00abDichosa la madre que te engendr\u00f3 y los pechos que te amamantaron\u00bb. Grande es la devoci\u00f3n y grande es la fe que expresan estas palabras de la mujer del evangelio.  Mientras que los escribas y fariseos blasfeman y ponen a prueba al Se\u00f1or, esta mujer reconoce, delante  de todos, su encarnaci\u00f3n con una lealtad tal y le confiesa con tanta seguridad, que llega a hacer que queden confundidos la calumnia de sus contempor\u00e1neos y la falsa fe de los futuros herejes. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas negaban que fuera verdaderamente hijo de Dios, consubstancial al Padre, con lo cual hac\u00edan agravio a la obra del Esp\u00edritu Santo. Despu\u00e9s, a lo largo del tiempo, tambi\u00e9n han existido hombres que han negado que Mar\u00eda siempre virgen, diera, por obra del Esp\u00edritu Santo, la substancia de su carne al Hijo de Dios que hab\u00eda de nacer con un verdadero cuerpo humano; negaron que fuera verdaderamente Hijo del hombre, de la misma naturaleza que su madre. Mas el ap\u00f3stol Pablo desmiente esta opini\u00f3n cuando dice que Jes\u00fas es \u00abnacido de mujer, sujeto a la  ley\u00bb (Gal 4,4). Porque, concebido en el seno de la Virgen, ha sacado su carne no de la nada, ni de otra parte,  sino del cuerpo de su madre. Si no fuera as\u00ed no ser\u00eda correcto llamarle verdaderamente Hijo del hombre&#8230;<\/p>\n<p>Verdaderamente dichosa madre que, seg\u00fan expresi\u00f3n del poeta, \u00abdio a luz al Rey que gobierna cielos y tierra por los siglos de los  siglos. Ella tiene el gozo de la maternidad y el honor de la virginidad.  Antes que ella no ha habido mujer semejante, y no se ver\u00e1 otra despu\u00e9s de ella\u00bb (Sedulius). Y, sin embargo, el Se\u00f1or a\u00f1ade: \u00abSon a\u00fan m\u00e1s dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen\u00bb.  El  Salvador confirma magn\u00edficamente el testimonio de esta mujer, pues no tan s\u00f3lo declara dichosa a aquella a quien se le ha concedido dar a luz corporalmente al Verbo de Dios, sino tambi\u00e9n dichosos todos  aquellos que procurar\u00e1n concebir espiritualmente al mismo Verbo al permanecer atentos a la fe y, teni\u00e9ndole presente y practicando el bien, dar\u00e1n a luz y alimentar\u00e1n su coraz\u00f3n y el de otros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_monje_cisterciense_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Bernardo, monje cisterciense y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_La_Palabra_de_Dios_tiene_que_pasar_a_las_entranas_del_alma\">Serm\u00f3n: La Palabra de Dios tiene que pasar a las entra\u00f1as del alma.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n para Adviento (Liturgia de las Horas, Mi\u00e9rcoles I de Adviento).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abSu madre guardaba todas estas cosas en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc 2,51).<\/p>\n<p>El que me ama \u2013nos dice\u2013 guardar\u00e1 mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1, y vendremos a \u00c9l. (Jn 14,23).  He le\u00eddo en otra parte: El que teme a Dios obrar\u00e1 el bien; pero pienso que se dice algo m\u00e1s del que ama, porque \u00e9ste guardar\u00e1 su palabra. \u00bfY d\u00f3nde va a guardarla? En el coraz\u00f3n sin duda alguna, como dice el profeta: En mi coraz\u00f3n escondo tus consignas, as\u00ed no pecar\u00e9 contra ti. (Sal. 118,11).<\/p>\n<p>As\u00ed es c\u00f3mo has de cumplir la palabra de Dios, porque son dichosos los que la cumplen. Es como si la palabra de Dios tuviera que pasar a las entra\u00f1as de tu alma, a tus afectos y a tu conducta. Haz del bien tu comida, y tu alma disfrutar\u00e1 con este alimento sustancioso. Y no te olvides de comer tu pan, no sea que tu coraz\u00f3n se vuelva \u00e1rido: por el contrario, que tu alma rebose completamente satisfecha.<\/p>\n<p>Si es as\u00ed c\u00f3mo guardas la palabra de Dios, no cabe duda que ella te guardar\u00e1 a ti. El Hijo vendr\u00e1 a ti en compa\u00f1\u00eda del Padre, vendr\u00e1 el gran Profeta, que renovar\u00e1 Jerusal\u00e9n, el que lo hace todo nuevo. (Hch. 3,22; Jl 4,1; Ap 21,5).<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Dios_purifica_el_corazon_a_traves_de_la_fe\">Serm\u00f3n: Dios purifica el coraz\u00f3n a trav\u00e9s de la fe.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 31 sobre el Cantar de los Cantares.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosa la que ha cre\u00eddo; porque lo que te ha dicho el Se\u00f1or se cumplir\u00e1\u00bb (Lc 1,45).<\/p>\n<p>En la Antigua Alianza los hombres estaban bajo el r\u00e9gimen de los s\u00edmbolos. Por la gracia de Cristo, presente en la carne, la misma verdad ha resplandecido para nosotros. Y sin embargo, con relaci\u00f3n al mundo venidero, todav\u00eda vivimos, en cierta manera, en la sombra de la verdad. El ap\u00f3stol Pablo escribe: \u00abMi conocer es por ahora inmaduro, entonces podr\u00e9 conocer como Dios me conoce\u00bb (1Co 13,9) y \u00abno es que ya haya conseguido el premio\u00bb (Flp 3,13). En efecto, \u00bfc\u00f3mo no hacer diferencia entre el que camina en la fe o el que se encuentra ya en la clara visi\u00f3n? As\u00ed \u00abel justo vive de fe\u00bb (Ha 2,4; Rm 1,17) \u2013es el bienaventurado que exulta por la visi\u00f3n de la verdad; mientras, el hombre santo vive todav\u00eda en la sombra de Cristo&#8230; Es buena esta oscuridad de la fe; filtra la luz cegadora para nuestra mirada todav\u00eda en la tiniebla y prepara nuestro ojo para que pueda soportar la luz. En efecto, est\u00e1 escrito: \u00abDios ha purificado sus corazones a trav\u00e9s de la fe\u00bb (Hch 15,9). Porque el efecto de la fe no es apagar la luz, sino conservarla. Todo lo que los \u00e1ngeles contemplan a rostro descubierto, la fe lo guarda oculto para m\u00ed; lo hace descansar en su seno para revelarlo en el momento querido. \u00bfAcaso no es una buena cosa que tenga envuelto lo que tu todav\u00eda no puedes captar sin velo?<\/p>\n<p>Por otra parte, la madre del Se\u00f1or tambi\u00e9n viv\u00eda en la oscuridad de la fe, puesto que le fue dicho: \u00abDichosa t\u00fa que has cre\u00eddo\u00bb (Lc 1,45). Tambi\u00e9n del cuerpo de Cristo recibi\u00f3 una sombra, seg\u00fan el mensaje del \u00e1ngel: \u00abEl poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra\u00bb (Lc 1,35). Esta sombra pues, no tiene nada de despreciable porque es el poder del Alt\u00edsimo que la proyecta. S\u00ed, verdaderamente, en la carne de Cristo hab\u00eda una fuerza que cubr\u00eda a la Virgen con su sombra, a fin de que la pantalla de su cuerpo vivificante le permitiera soportar la presencia divina, aguantar el resplandor de la luz inaccesible, lo cual era imposible a una mujer mortal. Este poder ha domado toda fuerza adversa; la fuerza de esta sombra echa fuera los demonios y protege a los hombres. \u00a1Poder verdaderamente vivificador y sombra verdaderamente refrigerante! Y es totalmente en la sombra de Cristo que nosotros vivimos, puesto que caminamos por la fe y recibimos la vida aliment\u00e1ndonos con su carne.<\/p>\n<h3><span id=\"Obra_Maria_es_pronta_en_la_escucha\">Obra: Mar\u00eda es pronta en la escucha.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Falta referencia.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abFelices los que escuchan la palabra de Dios y la guardan\u00bb (Lc 11,28).<\/p>\n<p>Mar\u00eda era muy reservada; nosotros encontramos la prueba en el Evangelio. \u00bfCu\u00e1ndo hab\u00e9is visto que ella fuera locuaz o llena de presunci\u00f3n?  Un d\u00eda, ella estaba asomada a la puerta, dejando hablar a su hijo, pero no usa de su autoridad maternal ni para interrumpir su predicaci\u00f3n, ni para entrar en la casa donde estaba el predicando (Mc,3,31).<\/p>\n<p>Si yo tengo buena memoria, los evangelistas nos hacen escuchar por cuatro veces las palabras de Mar\u00eda. La primera, cuando ella le pregunta al \u00e1ngel; esperando una respuesta: La segunda, en su visita a su prima Isabel, en el momento en que es ensalzada por su prima, Mar\u00eda quiere aun mas ensalzar al Se\u00f1or. La tercera, cuando ella se queja a su hijo, a la edad de doce a\u00f1os, que su padre y ella misma le hab\u00eda buscado con inquietud. La cuarta, en las bodas de Can\u00e1, cuando ella interpela a su hijo por los servidores.<\/p>\n<p>En todas las otras circunstancias, Mar\u00eda se muestra lenta en el hablar, pronta para la escucha, pues \u201della conservaba todas estas palabras , medit\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n\u201d (Lc 2,19.51). No, no encontrareis en ninguna parte que ella hay hablado, del mismo misterio de la Encarnaci\u00f3n. \u00a1Desdichados nosotros que debemos respirar por la nariz! \u00a1 Desdichados nosotros que desparramamos nuestra alma, como un recipiente que est\u00e1 agujereado!<\/p>\n<p>\u00a1Que fe ten\u00eda Maria al escuchar a su hijo, no solamente hablaba en par\u00e1bolas a la multitud, pero en la intimidad, revelaba a sus disc\u00edpulos los secretos del Reino de los cielos!. Ella le ha visto hacer milagros, despu\u00e9s suspendido en la cruz, muerto, resucitado, y subido al cielo. \u00bfQu\u00e9 fe nos dice a nosotros que en todas estas circunstancias la voz de la Virgen se escuch\u00f3?&#8230;..Cuanto mas que Mar\u00eda es grande ya que  ella se humill\u00f3 no solamente en todo, sino mas que todos.<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_Benedicta_de_la_Cruz_Edith_Stein_martir_co-patrona_de_Europa\">Santa Teresa Benedicta de la Cruz [Edith Stein], m\u00e1rtir, co-patrona de Europa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Dialogo_silencioso_con_Dios\">Obras: Di\u00e1logo silencioso con Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">La Oraci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen\u00bb (Lc 11,28).<\/p>\n<p>La redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano es una decisi\u00f3n tomada en el silencio eterno de la vida interior de Dios. Y la encarnaci\u00f3n del Salvador se realiz\u00f3 en la oscuridad de una casa silenciosa de Nazaret, cuando la fuerza del Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre la Virgen silenciosa, solitaria y orante. Luego, reunida en torno a la Virgen silenciosa, (cf Hch 1,14) la Iglesia naciente, en oraci\u00f3n, esperaba la nueva efusi\u00f3n del Esp\u00edritu que le hab\u00eda sido prometido para darle vida, darle claridad interior, fecundidad y eficacia&#8230;<\/p>\n<p>En este di\u00e1logo silencioso entre los seres benditos de Dios y su Se\u00f1or se preparan los acontecimientos de la historia de la Iglesia, visibles de lejos, que renuevan la faz de la tierra (cf Sal 103,30) La Virgen que guardaba todas las cosas dichas por el Se\u00f1or en su coraz\u00f3n(cf Lc 1,45; 2,19,  prefigura a las almas atentas en las que sin cesar renace la oraci\u00f3n sacerdotal de Jes\u00fas.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Acaso_la_Virgen_Maria_no_hizo_la_voluntad_del_Padre\">Serm\u00f3n: \u00bfAcaso la Virgen Mar\u00eda no hizo la voluntad del Padre?<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n sobre el Evangelio de Mateo, 25, 7-8 : PL 46, 937 (Liturgia de las Horas, 21 de Noviembre).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosa la madre que te llev\u00f3 en sus entra\u00f1as\u00bb (Lc 11,27).<\/p>\n<p>Atiende a lo que dice Cristo, el Se\u00f1or, extendiendo la mano hacia sus disc\u00edpulos: &#8220;He aqu\u00ed mi madre y mis hermanos&#8221;. Y luego: &#8220;El que hace la voluntad de mi Padre, que me envi\u00f3, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre&#8221; (Mt 12,49-50). \u00bfAcaso la Virgen Mar\u00eda no hizo la voluntad del Padre, ella que crey\u00f3 por la fe, que concibi\u00f3 por la fe?&#8230; Santa Mar\u00eda hizo, s\u00ed, la voluntad del Padre, y por consiguiente&#8230; Mar\u00eda fue bienaventurada, porque, antes de dar a luz al Maestro, lo llev\u00f3 en su seno.<\/p>\n<p>Ved si lo que digo no es verdad. Cuando el Se\u00f1or pasaba, seguido por la muchedumbre y haciendo milagros, una mujer se puso a decir: &#8220;\u00a1Feliz y bienaventurado, el pecho qu\u00e9 te llev\u00f3!&#8221; \u00bfY qu\u00e9 le replic\u00f3 el Se\u00f1or, para evitar que se coloque la felicidad en la carne? &#8220;\u00a1 Feliz m\u00e1s bien aquellos qu\u00e9 escuchan la palabra de Dios y la cumplen!&#8221;. Pues, Mar\u00eda es bienaventurada tambi\u00e9n porque oy\u00f3 la palabra de Dios y la cumpli\u00f3: su alma guard\u00f3 la verdad m\u00e1s, que su pecho guard\u00f3 la carne. La Verdad, es Cristo; la carne, es Cristo. La verdad, es  Cristo en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda; la carne, es Cristo en el seno de Mar\u00eda. Lo que est\u00e1 en el alma es m\u00e1s que lo que est\u00e1 en el seno. \u00a1Santa Mar\u00eda, bienaventurada Mar\u00eda!&#8230;<\/p>\n<p>Pero vosotros, querid\u00edsimos, mirad:vosotros sois miembros Cristo, y sois el cuerpo del Cristo (1Co 12,27)&#8230; \u00ab El que escucha y hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos, \u00e9se es mi hermano, mi hermana, mi madre&#8221;&#8230; Porque s\u00f3lo hay una herencia. Y es por eso que Cristo, aunque era el Hijo \u00fanico, no quiso ser \u00fanico; en su misericordia, quiso que fu\u00e9ramos herederos del Padre, que fu\u00e9ramos herederos con \u00c9l (Rm 8,17).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Sofronio_de_Jerusalen_obispo\">San Sofronio de Jerusal\u00e9n, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Su_escucha_transformo_en_bendicion_la_maldicion_de_Eva\">Homil\u00eda: Su escucha transform\u00f3 en bendici\u00f3n la maldici\u00f3n de Eva.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda para la Anunciaci\u00f3n 2; PG 87, 3, 3241.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichoso el vientre que te llev\u00f3\u00bb (Lc 11,27).<\/p>\n<p> \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (Lc 1,28). Oh Virgen Mar\u00eda, \u00bfpuede haber algo superior a este gozo? \u00bfPuede haber gracia  m\u00e1s alta que \u00e9sta?&#8230; Verdaderamente \u00abbendita eres entre todas las mujeres\u00bb (Lc 1,42), porque has transformado en bendici\u00f3n la maldici\u00f3n de Eva; porque Ad\u00e1n, que antiguamente hab\u00eda sido maldecido, por ti ha obtenido la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p> Verdaderamente \u00abbendita eres entre todas las mujeres\u00bb porque, gracias a ti, la bendici\u00f3n del Padre ha sido derramada sobre los hombres y les ha librado de la antigua maldici\u00f3n.<\/p>\n<p> Verdaderamente, \u00abbendita eres entre todas las mujeres\u00bb porque gracias a ti, han sido salvados tus antepasados, porque eres t\u00fa quien va a engendrar al Salvador que les traer\u00e1 la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Verdaderamente, \u00abbendita eres entre todas las mujeres\u00bb, porque sin haber recibido la semilla, has dado el fruto que procura a la tierra entera la bendici\u00f3n, y la rescata de la maldici\u00f3n de la que nacen las espinas.<\/p>\n<p>Verdaderamente, \u00abbendita eres entre todas las mujeres\u00bb porque siendo mujer por naturaleza, llegas a ser efectivamente Madre de Dios. Porque si aquel a quien dar\u00e1s a luz es verdaderamente Dios encarnado, a ti te llaman Madre de Dios con toda propiedad porque es verdaderamente Dios el que t\u00fa dar\u00e1s a luz.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Damian_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Dami\u00e1n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Llevar_a_Cristo_en_nuestro_corazon\">Serm\u00f3n: Llevar a Cristo en nuestro coraz\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 45 : PL 144, 747.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosos los que acogen la Palabra de Dios, su Verbo\u00bb (cf. Lc 11,28).<\/p>\n<p>Es propio de la Virgen Mar\u00eda haber concebido a Cristo en su seno, pero es herencia de todos los escogidos llevarle con amor en su coraz\u00f3n. Dichosa s\u00ed, muy dichosa es la mujer que ha llevado a Jes\u00fas en su seno durante nueve meses (Lc 11,27). Dichosos tambi\u00e9n nosotros cuando estamos vigilantes para poder llevarlo siempre en nuestro coraz\u00f3n. Ciertamente, la concepci\u00f3n de Cristo en el seno de Mar\u00eda fue una gran maravilla, pero no es una maravilla menor ver como se hace hu\u00e9sped de nuestro coraz\u00f3n. \u00c9ste es el sentido del testimonio de Juan: \u00ab Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa, cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo\u00bb (Ap 3,20)&#8230; Consideremos, hermanos, cu\u00e1l es nuestra dignidad y nuestra semejanza con Mar\u00eda. La Virgen concibi\u00f3 a Cristo en sus entra\u00f1as de carne, y nosotros lo llevaremos en las de nuestro coraz\u00f3n. Mar\u00eda ha alimentado a Cristo dando a sus labios la leche de su seno, y nosotros podemos ofrecerle la comida variada de las buenas acciones, en las que \u00e9l se deleita.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>27 Mientras \u00e9l hablaba estas cosas, aconteci\u00f3 que una mujer de entre el gent\u00edo, levantando la voz, le dijo: \u00abBienaventurado el vientre que te llev\u00f3 y los pechos que te criaron\u00bb. 28 Pero \u00e9l dijo: \u00abMejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen\u00bb. 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