{"id":41506,"date":"2016-10-07T23:35:10","date_gmt":"2016-10-08T04:35:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-29-32-la-senal-de-jonas\/"},"modified":"2016-10-07T23:35:10","modified_gmt":"2016-10-08T04:35:10","slug":"lc-11-29-32-la-senal-de-jonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-29-32-la-senal-de-jonas\/","title":{"rendered":"Lc 11, 29-32: La se\u00f1al de Jon\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">29<\/span> Estaba la gente api\u00f1\u00e1ndose alrededor de \u00e9l y se puso a decirles: \u00abEsta generaci\u00f3n es una generaci\u00f3n perversa. Pide un signo, pero no se le dar\u00e1 m\u00e1s signo que el signo de Jon\u00e1s. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Pues como Jon\u00e1s fue un signo para los habitantes de N\u00ednive, lo mismo ser\u00e1 el Hijo del hombre para esta generaci\u00f3n. <span class=\"versiculo\">31<\/span> La reina del Sur se levantar\u00e1 en el juicio contra los hombres de esta generaci\u00f3n y har\u00e1 que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Salom\u00f3n. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Los hombres de N\u00ednive se alzar\u00e1n en el juicio contra esta generaci\u00f3n y har\u00e1n que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Jon\u00e1s. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span>El Se\u00f1or hab\u00eda sido provocado de dos maneras: unos lo calumniaban diciendo que arrojaba los demonios en nombre de Beelzebub, a quienes contest\u00f3 como queda dicho; y otros lo tentaban pidi\u00e9ndole un prodigio del cielo, a quienes ahora empieza a contestar. Por esto sigue: &#8220;Como las gentes acudiesen a o\u00edrle comenz\u00f3 a decir: Esta raza de hombres es una raza perversa&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span>Les da un signo, no del cielo, porque eran indignos de verlo, sino de lo profundo del infierno. Es decir, les da la se\u00f1al de su encarnaci\u00f3n, no de su divinidad; de su pasi\u00f3n, no de su glorificaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>No precisamente por el poder del juicio, sino por la comparaci\u00f3n de sus hechos, que fueron mejores. Y prosigue: &#8220;Porque vino del cabo del mundo a o\u00edr la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y veis aqu\u00ed uno superior a Salom\u00f3n&#8221;. La palabra aqu\u00ed significa que entre ellos se hallaba quien era incomparablemente superior a Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la reina del Mediod\u00eda <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a> que no se duda fuese elegida, se levantar\u00e1 en juicio contra los r\u00e9probos, es evidente que no habr\u00e1 para todos los mortales (tanto los buenos como los malos) m\u00e1s que una resurrecci\u00f3n. Y esto no mil a\u00f1os antes del d\u00eda del juicio, seg\u00fan las f\u00e1bulas de los jud\u00edos, sino en el mismo d\u00eda del juicio.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a><span class=\"citaI\">Mediod\u00eda<\/span> o <span class=\"citaI\">sur<\/span> es lo mismo. Se refiere a la reina de Saba (reino al sur de Arabia) que visit\u00f3 a Salom\u00f3n -seg\u00fan 1Rey 10, 1-13- motivada por la fama de su gran sabidur\u00eda.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span>Para que conozcamos que cuando empieza a descomponerse el pueblo de la sinagoga empieza a ensalzarse la santidad de la Iglesia. As\u00ed como Jon\u00e1s fue un prodigio para los ninivitas, as\u00ed lo ser\u00e1 el Hijo del hombre para los jud\u00edos. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Piden un prodigio y no se les dar\u00e1 otro prodigio que el del profeta Jon\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29-30. <\/span>El prodigio de Jon\u00e1s fue una figura de la pasi\u00f3n del Se\u00f1or y a la vez una manifestaci\u00f3n de los graves pecados que los jud\u00edos cometieron; en ello podemos advertir juntamente el or\u00e1culo de la majestad y el indicio de la piedad. Porque con el ejemplo de los ninivitas se anuncia el suplicio y se demuestra el remedio; de all\u00ed que los jud\u00edos no deben desconfiar de obtener el perd\u00f3n, si quieren hacer penitencia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span>Por tanto, tambi\u00e9n al condenar al pueblo de los jud\u00edos se expresa claramente el misterio de la Iglesia, la que, como la reina del Mediod\u00eda, se re\u00fane de todos los confines del mundo para aprender la sabidur\u00eda y o\u00edr las palabras del pac\u00edfico Salom\u00f3n. Verdaderamente reina, cuyo reino, formando un solo cuerpo de pueblos diversos y distantes entre s\u00ed, es indivisible.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediod\u00eda; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabidur\u00eda lo evita.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Te\u00f3filacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>Pero Jon\u00e1s, despu\u00e9s que sali\u00f3 del vientre de la ballena, convirti\u00f3 a los ninivitas con su predicaci\u00f3n; mas la raza de los jud\u00edos no crey\u00f3 en Jesucristo resucitado, de donde result\u00f3 su condenaci\u00f3n; y de esta ofrece un doble ejemplo cuando dice: &#8220;La reina del Mediod\u00eda se levantar\u00e1 el d\u00eda del juicio contra los hombres de esta generaci\u00f3n, y los condenar\u00e1&#8221; (super Nisi Ionae prophetae).<\/p>\n<p>El viento del Mediod\u00eda es alabado en la Escritura como c\u00e1lido y vivificador, por lo que el alma que reina en \u00e9l -esto es, en la vida espiritual- viene a o\u00edr -esto es, se eleva a contemplar- la sabidur\u00eda del pac\u00edfico rey Salom\u00f3n, que es el Se\u00f1or nuestro Dios. A El no llegar\u00e1 ninguno si no reina por una buena vida. Tambi\u00e9n pone a continuaci\u00f3n el ejemplo de los ninivitas, diciendo: &#8220;Los habitantes de N\u00ednive comparecer\u00e1n tambi\u00e9n en el d\u00eda del juicio contra esta generaci\u00f3n, y la condenar\u00e1n&#8221; (super Regina Austri).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio_in_Cat_graec_Patr\">San Basilio, in Cat. graec. Patr<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">29-30. <\/span>Un signo es una cosa sensible que contiene en s\u00ed la declaraci\u00f3n de alguna cosa oculta; as\u00ed el signo o el prodigio de Jon\u00e1s representa el descenso de Jesucristo a los infiernos, su ascensi\u00f3n y su resurrecci\u00f3n de entre los muertos. Por esto dice: &#8220;Porque as\u00ed como Jon\u00e1s fue un prodigio para los de N\u00ednive, as\u00ed el Hijo del hombre lo ser\u00e1 para los de esta generaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>No dijo, pues, yo soy mejor que Salom\u00f3n, para ense\u00f1arnos a ser humildes, a\u00fan cuando estemos colmados de gracias espirituales. Como diciendo: Vino con presteza una mujer extranjera a o\u00edr a Salom\u00f3n; y recorri\u00f3 tan largo camino para conocer los seres visibles y las propiedades de las plantas. Pero vosotros cuando o\u00eds hablar de las cosas invisibles y celestiales a la misma Sabidur\u00eda que os ense\u00f1a, prescind\u00eds de que prueba cuanto dice con se\u00f1ales y con obras y, as\u00ed, os rebel\u00e1is contra sus palabras y no os hacen mella sus milagros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Niceno_hom_7_in_Cant_1\">San Gregorio Niceno, hom. 7, in Cant. 1<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>As\u00ed como aquella reina era de Etiop\u00eda, pa\u00eds lejano, as\u00ed la Iglesia de los gentiles en un principio era negra y distaba mucho de conocer al verdadero Dios. Pero cuando apareci\u00f3 el pac\u00edfico Jesucristo, en medio de la ceguera de los jud\u00edos, se aproximan los gentiles y le ofrecen los aromas de su piedad, el oro del divino conocimiento y las piedras preciosas de la obediencia de sus preceptos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_super_Matthaeum_op_imperf_hom_44\">San Juan Cris\u00f3stomo, super Matthaeum op. imperf., hom. 44<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span>El juicio de condenaci\u00f3n se hace con los semejantes o con los desemejantes. Con los semejantes como en la par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes. Y con los desemejantes, como cuando los ninivitas condenan a aquellos que eran del tiempo de Jesucristo, para que su condenaci\u00f3n se haga m\u00e1s evidente. Esto es as\u00ed porque aqu\u00e9llos son b\u00e1rbaros y \u00e9stos jud\u00edos; \u00e9stos est\u00e1n instruidos por los testimonios de los profetas y aqu\u00e9llos nunca oyeron la palabra divina; all\u00ed fue el siervo y aqu\u00ed el Se\u00f1or; aqu\u00e9l predicaba la destrucci\u00f3n y \u00e9ste anunciaba el Reino de los Cielos. Por tanto, es evidente para todos que los jud\u00edos eran los que m\u00e1s bien deb\u00edan creer; pero sucedi\u00f3 lo contrario. Por lo que a\u00f1ade: &#8220;Por cuanto ellos hicieron penitencia a la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y he aqu\u00ed uno que es superior a Jon\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_De_cons_Evang_lib_2_cap_39\">San Agust\u00edn, De cons. Evang., lib. 2, cap. 39<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span>Esto lo refiere San Lucas en el mismo lugar que San Mateo, pero en un orden algo diferente. Sin embargo, \u00bfqui\u00e9n no considerar\u00e1 superfluo inquirir el orden con que dijo esto el Se\u00f1or, cuando por la incontestable autoridad de los evangelistas debe constarnos que no hay enga\u00f1o en la alteraci\u00f3n del orden de este relato, siendo el mismo hecho, refi\u00e9rase antes o despu\u00e9s?<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Crisologo\">San Pedro Cris\u00f3logo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Jonas_es_figura_de_Cristo\">Serm\u00f3n: Jon\u00e1s es figura de Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 37 : PL 52, 303-306.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl signo de Jon\u00e1s\u00bb (Lc 11,29-32).<\/p>\n<p>Toda la historia de Jon\u00e1s es como una prefiguraci\u00f3n perfecta del Salvador&#8230; Jon\u00e1s descendi\u00f3 a Joppe para subirse a un barco con destino a Tarsis; el Se\u00f1or descendi\u00f3 del cielo a la tierra, la divinidad hacia la humanidad, el sumo poder descendi\u00f3 hasta nuestra miseria, para embarcarse en el buque de su Iglesia&#8230;<\/p>\n<p>Jon\u00e1s mismo es quien toma la iniciativa de tirarse al mar: &#8220;T\u00f3mame, dice, \u00e9chame al mar&#8221;; anuncia as\u00ed la Pasi\u00f3n voluntaria del Se\u00f1or. Cuando la salvaci\u00f3n de una multitud depende de la muerte de uno s\u00f3lo, esta muerte est\u00e1 en las manos de este hombre que puede libremente retrasarla, o al contrario adelantarla para evitar el peligro. Todo el misterio del Se\u00f1or est\u00e1 prefigurado aqu\u00ed. Para \u00e9l la muerte no es una necesidad; depende de su libre elecci\u00f3n. Esc\u00fachalo: &#8220;Tengo el poder de entregar mi vida, y tengo el poder de retenerla: no me la quitan&#8221; (Jn 10,18)&#8230;<\/p>\n<p>He aqu\u00ed, que sale de las profundidades del mar un monstruo, un gran pez se acerca que tiene que cumplir y manifestar la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, o mejor dicho, engendrar este misterio. He aqu\u00ed un monstruo, imagen terror\u00edfica del infierno, que con sus fauces abiertos se lanza sobre el profeta, saborea y asimila el poder de su creador, y devor\u00e1ndolo come su propia incapacidad de engullir ya nunca m\u00e1s a nadie. La estancia en sus entra\u00f1as prepara la estancia del visitante de arriba: as\u00ed, lo que hab\u00eda sido causa de desdicha se transforma en embarcaci\u00f3n inconcebible de una traves\u00eda necesaria, guardando a su pasajero. Y despu\u00e9s de tres d\u00edas lo devuelve a la luz, para darlo a los paganos&#8230; Este es el signo, el \u00fanico signo, que Cristo consinti\u00f3 a dar a los escribas y en Fariseos (Mt 12,39), con el fin de darles a entender que la gloria que ellos mismos esperaban de Cristo iba a volverse tambi\u00e9n hacia los paganos: Los Ninivitas son el s\u00edmbolo de las naciones que creyeron en \u00e9l&#8230; \u00a1Qu\u00e9 felicidad para nosotros, hermanos! Lo que ha sido anunciado y prometido simb\u00f3licamente, es en realidad y con toda verdad, lo que veneramos, lo que vemos y poseemos.<\/p>\n<p>Por la maldad de sus enemigos, Cristo fue sumergido en las profundidades del caos del infierno; durante tres d\u00edas ha recorrido todos sus rincones (1P 3,19) . Y cuando resucit\u00f3 manifest\u00f3 la crueldad de sus enemigos, la propia grandeza y su triunfo sobre la muerte.<\/p>\n<p>Ser\u00e1, pues, justo que los habitantes de N\u00ednive se levantaran el d\u00eda del juicio para condenar a esta generaci\u00f3n, porque ellos se convirtieron por la proclamaci\u00f3n de un solo profeta naufragado, extranjero, desconocido, mientras que la gente de esta generaci\u00f3n, despu\u00e9s de tantas obras admirables y prodigios, con todo el esplendor de la resurrecci\u00f3n, no llegaron a acoger la fe ni se convirtieron. Han rechazado creer en el signo mismo de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Afraates\">Afraates<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Disertacion_El_mejor_ayuno_es_abstenerse_de_la_maldad\">Disertaci\u00f3n: El mejor ayuno es abstenerse de la maldad.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Disertaciones, n. 3, sobre el ayuno : SC 349<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00bfCu\u00e1l es el ayuno que yo quiero? \u00bfAcaso no es abrir las prisiones injustas?\u00bb (Is 58,6)<\/p>\n<p>Los ninivitas ayunaron con un ayuno puro cuando Jon\u00e1s les predic\u00f3 la conversi\u00f3n. As\u00ed est\u00e1 escrito: Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y peque\u00f1os. Negaron a los ni\u00f1os de pecho el alimento de sus madres, y que la vacas y ovejas no prueben bocado, no pasten ni beban (Jo 3)\u2026<\/p>\n<p>Y esto es lo que est\u00e1 escrito: \u201cCuando vio Dios sus obras y c\u00f3mo se convert\u00edan de su mala vida, se compadeci\u00f3 y se arrepinti\u00f3 de la cat\u00e1strofe con que les hab\u00eda amenazado, y no la ejecut\u00f3\u201d. No dice: \u201cVio Dios el ayuno de pan y de agua, con saco y ceniza\u201d, sino \u201cque vio sus obras y c\u00f3mo se convert\u00edan de su mala vida\u201d\u2026 Este fue un ayuno puro, y fue aceptado el ayuno de los ninivitas cuando se convirtieron de sus malos caminos y de la rapacidad de sus manos\u2026<\/p>\n<p>Porque, amigo m\u00edo, cuando se ayuna, siempre es la abstinencia de la maldad el mejor ayuno. Es mejor que la abstinencia de pan y de agua, mejor que\u2026 \u201cmover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza\u201d tal como dice Isa\u00edas (58,5). En efecto, cuando el hombre se abstiene de pan, de agua o de cualquier otro alimento, se cubre de saco y de ceniza y est\u00e1 compungido, es amado y agradable. Pero lo que es m\u00e1s agradable es que se humille a s\u00ed mismo, que \u201chaga saltar los cerrojos de los cepos\u201d de la impiedad y que \u201crompa los cepos\u201d del enga\u00f1o. Entonces \u201cnacer\u00e1 una luz como la aurora, te abrir\u00e1 camino la justicia, detr\u00e1s ir\u00e1 la gloria del Se\u00f1or. Ser\u00e1 como un jard\u00edn exuberante, como una fuente de agua que no se agota\u201d (Is 58,6s).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Romano_el_Melodico\">San Romano el Mel\u00f3dico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Himno_Gracias_a_sus_lagrimas_abrieron_el_cielo\">Himno: Gracias a sus l\u00e1grimas abrieron el cielo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">\u00abN\u00ednive\u00bb (Himno atribuido) : SC 99<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abJon\u00e1s fue un signo para los habitantes de N\u00ednive : lo mismo ser\u00e1 el Hijo del hombre para esta generaci\u00f3n\u00bb (Lc 11,30).<\/p>\n<p>Preveniste la desesperaci\u00f3n de N\u00ednive, desviaste la amenaza ya anunciada, y tu misericordia venci\u00f3 tu c\u00f3lera, Se\u00f1or. Ten piedad, todav\u00eda hoy, de tu pueblo y de tu ciudad; derriba a nuestros adversarios con tu mano poderosa, por la intercesi\u00f3n de la Madre de Dios, acogiendo nuestro arrepentimiento.<\/p>\n<p>El hospital del arrepentimiento est\u00e1 abierto a todas las enfermedades morales: venid, apresur\u00e9mosnos a ir all\u00e1, y a adquirir fuerza para nuestras almas. Es en el arrepentimiento donde la pecadora encontr\u00f3 la salud, donde Pedro fue liberado de su negaci\u00f3n, David dio fin al sufrimiento de su coraz\u00f3n y los Ninivitas fueron curados (Lc 7,50; 22,62; 2S 12,13). No vacilemos, pues, y levant\u00e9mosnos, mostr\u00e9mosle nuestras heridas al Salvador y dej\u00e9monos vendar. Porque sobrepasa todo deseo, en la acogida que hace a nuestro arrepentimiento.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s ha sido exigido honorario alguno a los que van, porque no podr\u00edan ofrecer un regalo del mismo valor que la cura. Recobraron la salud gratuitamente, pero dieron lo que pod\u00edan dar: en lugar de regalos, l\u00e1grimas, porque \u00e9stas son all\u00ed para este Libertador, preciosos objetos de amor y de deseo. Lo demuestran la pecadora, Pedro, David y los Ninivitas, porque justamente aportando solo sus sollozos, llegaron los pies del Libertador, y este recibi\u00f3 su arrepentimiento.<\/p>\n<p>Las l\u00e1grimas son a menudo m\u00e1s fuertes que Dios, si se puede decir, y verdaderamente le fuerzan: porque el Misericordioso se deja encadenar con alegr\u00eda por las l\u00e1grimas, por las l\u00e1grimas del esp\u00edritu de los peque\u00f1os (cf 2Co 7,10)&#8230; Lloremos pues de coraz\u00f3n, a la manera de los Ninivitas, que gracias a su contricci\u00f3n, abrieron el cielo y fueron vistos por el Libertador, que recibi\u00f3 su arrepentimiento.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Justino\">San Justino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Dialogo_Dios_compasivo_y_misericordioso\">Di\u00e1logo: Dios compasivo y misericordioso.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Di\u00e1logo con Trifon, n. 106-107<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl signo de Jon\u00e1s\u00bb (Lc 11,29).<\/p>\n<p>Dejadme citar un salmo, dicho por el Esp\u00edritu Santo a David; dec\u00eds que se refiere a Salom\u00f3n, vuestro rey, pero es ciertamente a Cristo a quien se refiere&#8230; \u00abDios m\u00edo, conf\u00eda tu juicio al rey\u00bb (Sal 71,1). Porque Salom\u00f3n lleg\u00f3 a ser rey, vosotros dec\u00eds que este salmo se refiere a \u00e9l, siendo as\u00ed que las palabras del salmo se\u00f1alan claramente a un rey eterno, es decir, a Cristo. Porque Cristo nos ha sido anunciado como rey, profeta, Dios, Se\u00f1or, \u00e1ngel, hombre, jefe supremo, piedra, ni\u00f1o peque\u00f1o por su nacimiento, primero como un ser de dolor, despu\u00e9s subiendo al cielo, viniendo de nuevo en su gloria con la realeza eterna&#8230;<\/p>\n<p>\u00abDios m\u00edo, conf\u00eda tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud&#8230; Que se postren ante \u00e9l todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan\u00bb&#8230; Salom\u00f3n fue un rey grande e ilustre; es bajo su mandato que se ha construido el Templo de Jerusal\u00e9n, pero queda claro que nada de lo que se dice en el salmo se le dice a \u00e9l. Todos los reyes no le han adorado, no ha tenido un reino que llegara a los confines de la tierra, sus enemigos no se prosternaron ante \u00e9l para lamer el polvo&#8230;<\/p>\n<p>Salom\u00f3n no es tampoco \u00abSe\u00f1or de los ej\u00e9rcitos\u00bb (Sl 23,10); es Cristo. Cuando resucit\u00f3 de entre los muertos y subi\u00f3 al cielo, se orden\u00f3 a los pr\u00edncipes establecidos por Dios en los cielos \u00ababrid las puertas\u00bb de los cielos para que \u00abentre el Rey de la gloria\u00bb, suba \u00abse siente a la derecha del Padre, hasta que haga de sus enemigos estrado de sus pies\u00bb, como lo dicen otros salmos (23,109). Pero cuando los pr\u00edncipes de los cielos lo vieron sin belleza, honor, ni gloria en su aspecto (Is 53,2), no le reconocieron y se preguntaban: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es ese rey de la gloria?\u00bb (Sl 23,8) el Esp\u00edritu les contest\u00f3: \u00abEl Se\u00f1or, Dios de los ej\u00e9rcitos. \u00c9l es el Rey de la gloria\u00bb. En efecto, no es Salom\u00f3n, por muy gloriosa que fuera su realeza&#8230;, que se ha podido decir de \u00e9l: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es ese Rey de la gloria?\u00bb<\/p>\n<p>El Hijo sab\u00eda que su Padre, seg\u00fan su designio, se lo dar\u00eda todo, que lo despertar\u00eda de entre los muertos, y exhort\u00f3 a todos los que temen a Dios a que lo alaben por haber tenido l\u00e1stima de toda la raza humana, por el misterio del Crucificado (cf Sal.21, 24). Adem\u00e1s, apareci\u00f3 en medio de sus hermanos los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n de entre los muertos, y se arrepintieron de haberse alejado de \u00e9l durante su crucifixi\u00f3n\u2026 <\/p>\n<p>Deb\u00eda resucitar el tercer d\u00eda despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n; por eso est\u00e1 escrito en los Hechos de los ap\u00f3stoles [los evangelios] que los jud\u00edos que discut\u00edan con \u00e9l dijeron\u2026: &#8220;Mu\u00e9stranos un signo&#8221;. Les respondi\u00f3: &#8221; no se os dar\u00e1 otro signo que el de Jon\u00e1s&#8221;. Con estas palabras veladas, los que le escuchaban pod\u00edan comprender que despu\u00e9s de su crucifixi\u00f3n, al tercer d\u00eda, resucitar\u00eda. Les mostraba as\u00ed que sus compatriotas eran m\u00e1s malos que la ciudad de N\u00ednive; porque despu\u00e9s de pasar tres d\u00edas en el vientre del cet\u00e1ceo, Jon\u00e1s anunci\u00f3 a los Ninivitas que pasados tres d\u00edas perecer\u00edan en masa (3,4 LXX), proclamaron un ayuno para todos los seres vivos, hombres y animales, con trajes de duelo, violentas lamentaciones, penitencia verdadera y renuncia a la injusticia. Creyeron que Dios es misericordioso, que es &#8220;amigo de los hombres&#8221; (Sb 1,6) frente a aquellos que hacen el mal. Puesto que cuando el rey de esta ciudad, \u00e9l mismo en persona y los grandes se vistieron con trajes de luto y perseveraron en el ayuno y la oraci\u00f3n, su ciudad fue destruida.<\/p>\n<p>Entonces, como Jon\u00e1s se entristec\u00eda\u2026 Dios le reproch\u00f3 por haberse desanimado injustamente de que la ciudad de N\u00ednive todav\u00eda no hab\u00eda sido destruida. Y le dijo: &#8221; \u00bfY no me he de compadecer, yo de N\u00ednive, la gran ciudad, donde hay m\u00e1s de veinte mil personas, que no distinguen la derecha de la izquierda y much\u00edsimos animales?\u201d (Jon 4,11). <\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan-Maria_Vianney_Cura_de_Ars\">San Juan-Mar\u00eda Vianney [Cura de Ars]<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Quien_ante_Dios_se_humilla_no_perece\">Serm\u00f3n: Quien ante Dios se humilla no perece.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n para el domingo 3\u00ba despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abJon\u00e1s fue un signo para los habitantes de N\u00ednive, lo mismo ser\u00e1 el Hijo del Hombre para esta generaci\u00f3n\u00bb (Lc 11,30).<\/p>\n<p>Hermanos, si recorremos las diferentes edades del mundo vemos que toda la tierra est\u00e1 cubierta de las misericordias del Se\u00f1or, y los hombres envueltos en sus beneficios. No hermanos, no es el pecador quien vuelve a Dios para pedirle perd\u00f3n, sino que es el mismo Dios que corre a buscar al pecador y le hace volver a \u00e9l&#8230; Espera que los pecadores hagan penitencia y les invita a trav\u00e9s de movimientos interiores de su gracia y por la voz de sus ministros.<\/p>\n<p>Fijaos como se comporta con N\u00ednive, esta gran ciudad pecadora. Antes de castigar a sus habitantes, manda al profeta Jon\u00e1s que vaya de su parte a anunciarles que dentro de cuarenta d\u00edas les va a castigar. Jon\u00e1s, en lugar de ir a N\u00ednive, huye hacia el otro lado. Quiere atravesar el mar; pero Dios, antes de castigar a los ninivitas sin haberles advertido con anterioridad y para mantener en vida a su profeta, hace un milagro y lo guarda en el vientre de la ballena durante tres d\u00edas y tres noches, la cual, al cabo de tres d\u00edas lo vomita sobre la tierra. Entonces el Se\u00f1or dice a Jon\u00e1s: \u00abVes a anunciar a la gran ciudad que dentro de cuarenta d\u00edas perecer\u00e1\u00bb. No les pone condiciones de ninguna clase. El profeta va y anuncia a N\u00ednive que dentro de cuarenta d\u00edas perecer\u00e1.<\/p>\n<p>Ante esta noticia todos se entregan a la penitencia y al llanto, desde el campesino hasta el rey. \u00ab\u00bfQui\u00e9n sabe, les dice el rey, si el Se\u00f1or todav\u00eda va a apiadarse de nosotros?\u00bb. El Se\u00f1or, viendo como recurren a la penitencia, parece alegrarse y poder tener el gozo de perdonarles. Jon\u00e1s viendo que era llegado el tiempo del castigo, se retir\u00f3 a las afueras de la ciudad y esperar all\u00ed ver como ca\u00eda sobre la ciudad fuego del cielo. Viendo que no ca\u00eda, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or!, \u00bfes que quer\u00e9is hacerme pasar por un falso profeta? Es mejor que me hagas morir. \u00a1Ah, s\u00e9 muy bien que sois demasiado bueno, y que s\u00f3lo quer\u00e9is perdonar! \u2013Y pues, Jon\u00e1s, le dice el Se\u00f1or, \u00bfes que t\u00fa querr\u00edas que hiciera morir a tantas personas que se han humillado ante m\u00ed? \u00a1Oh no! no, Jon\u00e1s, yo no ser\u00eda capaz de ello; sino todo lo contrario, les amar\u00e9 y los guardar\u00e9.\u00bb<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Guardarse_de_la_desesperacion_y_de_la_presuncion\">Homil\u00eda: Guardarse de la desesperaci\u00f3n y de la presunci\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00edas sobre la conversi\u00f3n, n. 1<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abSe han convertido como respuesta a la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s\u00bb (Lc 11,32).<\/p>\n<p>Guard\u00e9monos de perder toda esperanza, sino evitemos igualmente ceder muy f\u00e1cilmente a la indolencia&#8230; La desesperanza impide al que ha ca\u00eddo levantarse y la indolencia hace caer al que est\u00e1 de pie&#8230; Si la presunci\u00f3n nos precipita de lo alto de los cielos, la desesperanza nos precipita en el abismo infinito del mal, mientras que es suficiente un poco de esperanza para arrancarnos de \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed es como N\u00ednive ha sido salvada. Sin embargo, la sentencia divina pronunciada contra los ninivitas era de por s\u00ed para sumergirlos en el desconcierto, pues ella no dec\u00eda: \u00ab Si os arrepent\u00eds, ser\u00e9is salvados \u00bb, sino simplemente: \u00ab Todav\u00eda tres d\u00edas y N\u00ednive ser\u00e1 destruida\u00bb (Jon 3,4). Pero ni las amenazas del Se\u00f1or, ni los requerimientos del profeta, ni la severidad incluso de la sentencia&#8230;no hicieron doblegar su confianza en s\u00ed. Dios quiere que saquemos una lecci\u00f3n sin condiciones de esta sentencia de manera que instruidos por este ejemplo, resistamos a la desesperaci\u00f3n como a la pasividad&#8230; Adem\u00e1s, la benevolencia divina no se manifiesta solamente a trav\u00e9s del perd\u00f3n concedido a los Ninivitas arrepentidos&#8230;: el tiempo concedido atestigua igualmente su bondad inexpresable. \u00bfPens\u00e1is que tres d\u00edas habr\u00edan podido bastar para borrar tanta iniquidad? La benevolencia de Dios estalla detr\u00e1s de estas palabras; por otra parte \u00bfno es \u00e9sta la artesana principal de la salvaci\u00f3n de toda la ciudad?<\/p>\n<p>Que este ejemplo nos preserve de toda desesperaci\u00f3n. Pues el diablo considera esta debilidad como su arma m\u00e1s eficaz e incluso pecando, no sabr\u00edamos darle mayor gusto que perdiendo la esperanza.<\/p>\n<h2><span id=\"Joseph_Ratzinger_Benedicto_XVI\">Joseph Ratzinger (Benedicto XVI)<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Retiro_La_malicia_destruye_una_ciudad\">Retiro: La malicia destruye una ciudad.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Predicado en el Vaticano (1983).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abJon\u00e1s fue un signo para los habitantes de N\u00ednive\u00bb (cf. Lc 11,29-30).<\/p>\n<p>Los ninivitas creyeron el mensaje de este jud\u00edo, e hicieron penitencia. Para m\u00ed, la conversi\u00f3n de los Ninivitas constituye un hecho sorprendente. \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan creer? No encuentro otra respuesta que esta: al escuchar la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, debieron de reconocer que, por lo menos, la parte verificable de su mensaje era, sencillamente, verdad: era grave la malicia de esta ciudad. As\u00ed es como comprendieron que la otra parte del mensaje era verdad tambi\u00e9n: la malicia destruye una ciudad. Pudieron comprender, pues, que la conversi\u00f3n era la \u00fanica posibilidad de salvar la ciudad\u2026<\/p>\n<p>El desinter\u00e9s personal del mensajero constituy\u00f3 el segundo elemento de credibilidad de Jon\u00e1s: hab\u00eda venido de lejos para prestar un servicio que le expon\u00eda a la burla y del cual \u00e9l mismo no pod\u00eda esperar ninguna ventaja personal. La tradici\u00f3n rab\u00ednica a\u00f1ade adem\u00e1s otro elemento: Jon\u00e1s qued\u00f3 profundamente marcado por los tres d\u00edas y tres noches que pas\u00f3 en el coraz\u00f3n de la tierra, \u00aben lo m\u00e1s profundo de los infiernos\u00bb (Jn 2,3). Las huellas de su experiencia de muerte permanec\u00edan visibles y daban autenticidad a sus palabras.<\/p>\n<p>Llegados aqu\u00ed es imposible no preguntarnos : Si viniera un nuevo Jon\u00e1s, \u00bfcreer\u00edamos? Nuestras ciudades. \u00bfcreer\u00edan? Todav\u00eda hoy, para las grandes ciudades, para las N\u00ednives modernas, Dios busca mensajeros de la penitencia. \u00bfTendremos la valent\u00eda, la fe profunda, la credibilidad necesaria para llegar a los corazones y abrir las puertas a la conversi\u00f3n?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>29 Estaba la gente api\u00f1\u00e1ndose alrededor de \u00e9l y se puso a decirles: \u00abEsta generaci\u00f3n es una generaci\u00f3n perversa. Pide un signo, pero no se le dar\u00e1 m\u00e1s signo que el signo de Jon\u00e1s. 30 Pues como Jon\u00e1s fue un signo para los habitantes de N\u00ednive, lo mismo ser\u00e1 el Hijo del hombre para esta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-29-32-la-senal-de-jonas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 11, 29-32: La se\u00f1al de Jon\u00e1s\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}