{"id":41509,"date":"2016-10-07T23:35:21","date_gmt":"2016-10-08T04:35:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-47-54-advertencias-a-fariseos-y-escribas-iii-ni-entrais-ni-dejais-entrar\/"},"modified":"2016-10-07T23:35:21","modified_gmt":"2016-10-08T04:35:21","slug":"lc-11-47-54-advertencias-a-fariseos-y-escribas-iii-ni-entrais-ni-dejais-entrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-47-54-advertencias-a-fariseos-y-escribas-iii-ni-entrais-ni-dejais-entrar\/","title":{"rendered":"Lc 11, 47-54: Advertencias a fariseos y escribas (iii) &#8211; Ni entr\u00e1is ni dej\u00e1is entrar"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">47<\/span> \u00a1Ay de vosotros, que edific\u00e1is mausoleos a los profetas, a quienes mataron vuestros padres! <span class=\"versiculo\">48<\/span> As\u00ed sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprob\u00e1is; porque ellos los mataron y vosotros les edific\u00e1is mausoleos. <span class=\"versiculo\">49<\/span> Por eso dijo la Sabidur\u00eda de Dios: \u201cLes enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles: a algunos de ellos los matar\u00e1n y perseguir\u00e1n\u201d; <span class=\"versiculo\">50<\/span> y as\u00ed a esta generaci\u00f3n se le pedir\u00e1 cuenta de la sangre de todos los profetas derramada desde la creaci\u00f3n del mundo; <span class=\"versiculo\">51<\/span> desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, que pereci\u00f3 entre el altar y el santuario. S\u00ed, os digo: se le pedir\u00e1 cuenta a esta generaci\u00f3n. <span class=\"versiculo\">52<\/span> \u00a1Ay de vosotros, maestros de la ley, que os hab\u00e9is apoderado de la llave de la ciencia: vosotros no hab\u00e9is entrado y a los que intentaban entrar se lo hab\u00e9is impedido!\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">53<\/span> Al salir de all\u00ed, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo implacablemente y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, <span class=\"versiculo\">54<\/span> tendi\u00e9ndole trampas para cazarlo con alguna palabra de su boca. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_in_Cat_graec_Patr\">San Cirilo, in Cat. graec. Patr<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">47-48. <\/span>Despu\u00e9s que reprendi\u00f3 las duras pr\u00e1cticas de los doctores de la ley, dirige sus cargos contra todos los pr\u00edncipes de los jud\u00edos, dici\u00e9ndoles: &#8220;\u00a1Ay de vosotros que fabric\u00e1is mausoleos a los profetas, despu\u00e9s que vuestros mismos padres los mataron!&#8221;<\/p>\n<p>Aunque dice terminantemente a esta generaci\u00f3n, no se refiere s\u00f3lo a los que est\u00e1n presentes y lo oyen, sino a todos los homicidas; puesto que comprende a todos los que son semejantes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">52. <\/span>La llave de la ciencia es la misma ley, porque era la sombra y la figura de la justicia de Jesucristo. Conven\u00eda, por tanto, que los doctores que examinaban la ley de Mois\u00e9s y los testimonios de los profetas, abriesen, dig\u00e1moslo as\u00ed, las puertas del conocimiento de Jesucristo al pueblo jud\u00edo. Sin embargo no lo hicieron; m\u00e1s bien, por el contrario, desacreditaban los milagros divinos y clamaban contra su doctrina: \u00bfPor qu\u00e9 lo o\u00eds? As\u00ed, pues, se alzaron con la llave de la ciencia (esto es, la quitaron). Por lo cual dice: &#8220;Vosotros mismos no hab\u00e9is entrado, y a los que iban a entrar se lo hab\u00e9is prohibido&#8221;. Pero tambi\u00e9n la fe es la llave de la ciencia, porque el conocimiento de la verdad se alcanza por la fe, seg\u00fan las palabras de Isa\u00edas ( Is 7,9): &#8220;Si no creyereis, no entender\u00e9is&#8221;. Los doctores de la ley, por tanto, se hab\u00edan apoderado de la llave de la ciencia, no permitiendo que creyesen los hombres en Jesucristo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">53-54. <\/span>Se toma la palabra insistir por instar, amenazar o embravecerse. Empezaron, pues, a interrumpir la palabra del Se\u00f1or de muchos modos; por esto sigue: &#8220;Y a pretender taparle la boca de muchas maneras&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">47-48. <\/span>Este pasaje es muy oportuno contra la muy vana superstici\u00f3n de los jud\u00edos, que, fabricando sepulcros a los profetas, condenaban las acciones de sus padres; y sin embargo, imitando los pecados de sus padres, atra\u00edan sobre s\u00ed su condenaci\u00f3n. Aqu\u00ed no reprende la edificaci\u00f3n, sino la emulaci\u00f3n del crimen. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Verdaderamente dais a entender que aprob\u00e1is&#8221;, etc.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">47-51. <\/span>Fing\u00edan, en efecto, para captarse el amor del pueblo, que miraban con horror la perfidia de sus padres, adornando con magnificencia los sepulcros de los profetas que ellos hab\u00edan muerto; pero en esto mismo manifiestan cu\u00e1nto consent\u00edan en la iniquidad de sus padres, injuriando al Se\u00f1or anunciado por los profetas. Por lo cual dice: &#8220;Por eso dijo tambi\u00e9n la sabidur\u00eda de Dios: Les enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles, y matar\u00e1n a unos y perseguir\u00e1n a otros&#8221;.<\/p>\n<p>Si, pues, la misma sabidur\u00eda de Dios es la que ha enviado profetas y ap\u00f3stoles, dejen de sostener los herejes que Jesucristo tiene su principio en la Virgen, y que uno es el Dios de la ley y los profetas y otro distinto el del Nuevo Testamento. Aunque tambi\u00e9n muchas veces los ap\u00f3stoles llaman profetas en sus escritos no s\u00f3lo a los que anuncian la futura encarnaci\u00f3n de Jesucristo, sino a los que predicen las futuras alegr\u00edas del reino de los cielos. Pero de ning\u00fan modo creo que \u00e9stos deban ser considerados de rango superior a los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Se pregunta \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n se exige de esta generaci\u00f3n de jud\u00edos la sangre de todos los profetas y de los justos, siendo as\u00ed que muchos de los santos -antes y despu\u00e9s de la encarnaci\u00f3n- hab\u00edan sido muertos por otras naciones? Pero es costumbre en las Sagradas Escrituras el dividir a los hombres en dos generaciones, la de los buenos y la de los malos.<\/p>\n<p>No es de admirar que desde la sangre de Abel, que fue el primero que sufri\u00f3 el martirio, les exija su responsabilidad. Pero \u00bfpor qu\u00e9 dice hasta la sangre de Zacar\u00edas, siendo as\u00ed que muchos fueron muertos despu\u00e9s de \u00e9l hasta el nacimiento de Jesucristo, y aun en este mismo tiempo fueron degollados muchos inocentes? Quiz\u00e1 porque Abel fue pastor de ovejas y Zacar\u00edas sacerdote, habiendo sido muerto el primero en el campo y el segundo en el atrio del templo, representando con sus nombres los dos \u00f3rdenes de m\u00e1rtires: el de los seglares y el de los sacerdotes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">53-54. <\/span>Cu\u00e1n verdaderos son los cr\u00edmenes de perfidia, de disimulo y de impiedad -imputados a los fariseos y los doctores de la ley-, lo manifiestan ellos mismos, puesto que, en vez de arrepentirse, se oponen insidiosamente al doctor de la verdad. Sigue, pues: &#8220;Dici\u00e9ndoles estas cosas, los fariseos y los doctores de la ley comenzaron a instar fuertemente&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_De_quaest_Evang_lib_2_quaest_23\">San Agust\u00edn. De quaest. Evang., lib. 2, quaest. 23<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">52. <\/span>Tambi\u00e9n puede decirse que la llave de la ciencia es la humildad de Jesucristo, la que no quer\u00edan conocer los doctores de la ley, ni permit\u00edan que la conociesen los dem\u00e1s.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa.<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_17-10-2013_Discipulos_de_Cristo_y_no_de_la_ideologia\">Homil\u00eda (17-10-2013): Disc\u00edpulos de Cristo y no de la ideolog\u00eda.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Misa Matutina en la Domus Sanctae Marthae. Jueves 17 de octubre de 2013.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abLe tend\u00edan trampas para cazarlo con alguna palabra en su boca\u00bb (Lc 11,54).<\/p>\n<p>Cuando un cristiano se convierte en disc\u00edpulo de la ideolog\u00eda, ha perdido la fe y ya no es disc\u00edpulo de Jes\u00fas. Y el \u00fanico ant\u00eddoto contra tal peligro es la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Ay de vosotros, que os hab\u00e9is apoderado de la llave de la ciencia; vosotros no hab\u00e9is entrado y a los que intentaban entrar se lo hab\u00e9is impedido&#8221;. En esto podemos ver la imagen de una iglesia cerrada en la que la gente que pasa delante no puede entrar y de donde el Se\u00f1or que est\u00e1 dentro no puede salir. De aqu\u00ed la referencia a esos cristianos que tienen en su mano la llave y se la llevan, no abren la puerta; o peor, se detienen en la puerta y no dejan entrar.<\/p>\n<p>\u00bfPero cu\u00e1l es la causa de todo ello? La falta de testimonio cristiano, que se presenta a\u00fan m\u00e1s grave si el cristiano en cuesti\u00f3n es un sacerdote, un obispo, un Papa. Por lo dem\u00e1s, Jes\u00fas es muy claro cuando dice: &#8220;Id, salid hasta los confines del mundo. Ense\u00f1ad lo que yo he ense\u00f1ado. Bautizad, id a las encrucijadas de los caminos y traed a todos dentro, buenos y malos&#8221;. As\u00ed dice Jes\u00fas. \u00a1Todos dentro!.<\/p>\n<p>En el cristiano que asume esta actitud de \u201cllave en el bolsillo y puerta cerrada\u201d existe todo un proceso espiritual y mental que lleva a que la fe pase por un alambique transform\u00e1ndola en ideolog\u00eda. Pero la ideolog\u00eda no convoca. En las ideolog\u00edas no est\u00e1 Jes\u00fas. Jes\u00fas es ternura, amor, mansedumbre, y las ideolog\u00edas, de cualquier sentido, son siempre r\u00edgidas. Se corre el riesgo de hacer al cristiano disc\u00edpulo de esta actitud de pensamiento antes que disc\u00edpulo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Por ello sigue siendo actual el reproche de Cristo: Vosotros os hab\u00e9is llevado la llave del conocimiento, pues el conocimiento de Jes\u00fas se ha transformado en un conocimiento ideol\u00f3gico y tambi\u00e9n moralista, seg\u00fan el mismo comportamiento de los doctores de la ley que cerraban la puerta con tantas prescripciones. Hay al respecto otra advertencia de Cristo \u2014contenida en el cap\u00edtulo 23 del Evangelio de Mateo\u2014 contra escribas y fariseos que l\u00edan fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros. Es precisamente a causa de estas actitudes que se desencadena un proceso por el que la fe se convierte en ideolog\u00eda \u00a1y la ideolog\u00eda espanta! La ideolog\u00eda expulsa a la gente y aleja a la Iglesia de la gente.<\/p>\n<p>Es una enfermedad grave \u00e9sta de los cristianos ide\u00f3logos; una enfermedad no nueva. Ya hab\u00eda hablado de ello el ap\u00f3stol Juan en su primera carta, describiendo a los cristianos que pierden la fe y prefieren las ideolog\u00edas: su actitud es hacerse r\u00edgidos, moralistas, \u201ceticistas\u201d, pero sin bondad. Entonces es necesario preguntarse qu\u00e9 provoca en el coraz\u00f3n de ese cristiano, de ese sacerdote, de ese obispo, o de ese Papa una actitud as\u00ed. La respuesta es sencilla: Ese cristiano no reza. Y si no hay oraci\u00f3n, se cierra la puerta. As\u00ed que la llave que abre la puerta a la fe es la oraci\u00f3n. Porque cuando un cristiano no ora, su testimonio es soberbio. Y \u00e9l mismo es un soberbio, es un orgulloso, es uno seguro de s\u00ed, no es humilde. Busca la propia promoci\u00f3n. En cambio, cuando un cristiano ora, no se aleja de la fe: habla con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pero el verbo orar no significa decir oraciones, porque tambi\u00e9n los doctores de la ley dec\u00edan muchas oraciones, pero s\u00f3lo para hacerse ver. En efecto, una cosa es orar y otra es decir oraciones. En este \u00faltimo caso se abandona la fe, transform\u00e1ndola precisamente en ideolog\u00eda moralista y sin Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Quienes oran como los doctores de la ley reaccionan de igual modo cuando un profeta o un buen cristiano les reprocha, utilizando el mismo m\u00e9todo que se us\u00f3 contra Jes\u00fas: &#8220;Al salir de all\u00ed los escribas y los fariseos empezaron a acosarlo implacablemente y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, tendi\u00e9ndole trampas para cazarle con alguna palabra de su boca&#8221;. Porque estos ide\u00f3logos son hostiles e insidiosos. \u00a1No son transparentes! Y, pobrecitos, \u00a1son gente ensuciada por la soberbia!.<\/p>\n<p>Pidamos al Se\u00f1or la gracia de no dejar nunca de orar para no perder la fe y de permanecer humildes a fin de no transformarse en personas cerradas que cierran el camino al Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Balduino_de_Ford_abad\">San Balduino de Ford, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Muriendo_mato_el_odio\">Obras: Muriendo, mat\u00f3 el odio.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">El Sacramento del altar, II, 1.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEmpezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con preguntas capciosas\u00bb (Lc 11,53).<\/p>\n<p>\u00abTanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo \u00fanico\u00bb (Jn 3,16). Este Hijo \u00fanico \u00abse entreg\u00f3 a s\u00ed mismo\u00bb, no porque haya prevalecido la voluntad de sus enemigos, sino \u00abporque \u00e9l mismo quiso\u00bb (Is 53, 10-11). Am\u00f3 a los suyos, y los am\u00f3 hasta el fin\u00bb (Jn 13,1). El fin es la muerte aceptada por los que ama; este es el fin de toda perfecci\u00f3n, el fin del amor perfecto, porque \u00abnadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por sus amigos\u00bb (Jn 15,13).<\/p>\n<p>Los que han derramado la sangre de Cristo no lo han hecho con el fin de borrar  los pecados del mundo\u2026 Pero, inconscientemente, han sido servidores del plan de salvaci\u00f3n. La salvaci\u00f3n del mundo que se seguir\u00eda, no era debida a su poder, ni a su voluntad, ni a su intenci\u00f3n, ni a su acto, sino \u00fanicamente al poder, a la voluntad, a la intenci\u00f3n y al acto de Dios. En efecto, en esta efusi\u00f3n de sangre, no era s\u00f3lo el odio de sus perseguidores quien actuaba, sino tambi\u00e9n el amor del  Salvador. El odio ha hecho su propia obra de odio, el amor ha hecho su obra de amor. No es el odio sino el amor el que realiza la  salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este amor de Cristo ha sido, en su muerte, m\u00e1s poderoso que el odio de sus enemigos; el odio tan s\u00f3lo pudo hacer lo que el amor le permiti\u00f3. Judas, o los enemigos de Cristo, lo entregaron a la muerte por un malvado odio. El Padre entreg\u00f3 a su Hijo, el Hijo se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por amor (Rm 8,32; Gal 2,20). Sin embargo, el amor no es el culpable de la traici\u00f3n; es inocente incluso cuando Cristo muere por amor. Porque tan s\u00f3lo el amor puede hacer impunemente lo que le parece bien. Tan s\u00f3lo el amor puede constre\u00f1ir a Dios y, por decirlo de alguna manera, mandarle. Es el amor lo que le ha hecho descender del cielo y ponerlo en la cruz, es el amor el que ha hecho derramar la sangre de Cristo por la remisi\u00f3n de los pecados en un acto tan inocente como saludable. Nuestra acci\u00f3n de gracias por la salvaci\u00f3n del mundo se debe, pues, al amor. Y es \u00e9l mismo el que nos impele, por una l\u00f3gica que constri\u00f1e, a amar a Cristo tanto como se le ha podido odiar.<\/p>\n<p>Derramando la sangre de Cristo, el odio se derram\u00f3 \u00e9l mismo, \u00abpara que se revelaran los pensamientos de muchos corazones\u00bb (Lc 2,35). Tambi\u00e9n el amor, derramando la sangre de Cristo, se derram\u00f3 \u00e9l mismo para que el hombre sepa cu\u00e1nto Dios le ama: \u00abhasta el punto de no ahorrar a su propio Hijo\u00bb (Rm 8,32). \u00abPorque tanto am\u00f3 Dios al mundo que le ha entregado su Hijo \u00fanico\u00bb (Jn 3,16).<\/p>\n<p>Este Hijo \u00fanico ha sido ofrecido, no porque la voluntad de sus enemigos haya prevalecido, sino porque \u00e9l mismo lo ha querido. \u00abHa amado a los suyos, y los ha amado hasta el fin\u00bb (Jn 13,1). El fin es la muerte aceptada en bien de los que ama : \u00e9ste es el fin de toda perfecci\u00f3n, el fin del amor perfecto.  \u00abPorque no hay amor m\u00e1s grande que el que da la vida por los que ama\u00bb (Jn 15,13).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Nacianceno_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Gregorio Nacianceno, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Discurso_No_desprecies_a_Cristo\">Discurso: No desprecies a Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Tercer discurso teol\u00f3gico.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abA algunos los matar\u00e1n y los perseguir\u00e1n\u00bb (Lc 11,49).<\/p>\n<p>Aquel que desprecias ahora fue en su momento superior a ti. Aquel que es hombre ahora fue eternamente perfecto anteriormente. Est\u00e1 en el principio sin causa. Luego se someti\u00f3 a las contingencias de este mundo&#8230; Para salvarte, t\u00fa que le insultas, t\u00fa que desprecias a Dios porque ha tomado tu basta naturaleza&#8230;<\/p>\n<p>Lo envolvieron en pa\u00f1ales&#8230; se levant\u00f3 de la tumba y se liber\u00f3 de las vendas de la muerte&#8230; Lo acostaron en un pesebre y fue glorificado por los \u00e1ngeles, anunciado por una estrella, adorado por los magos&#8230; Huy\u00f3 a Egipto, pero liber\u00f3 a los egipcios de sus supersticiones&#8230; Ha conocido la fatiga y es el descanso para todos los que acuden a \u00e9l&#8230; Se deja llamar \u201csamaritano y pose\u00eddo por el diablo\u201d pero \u00e9l cura al que cae en manos de bandoleros y salva a los hombres de los esp\u00edritus malignos&#8230; \u00c9l ora y escucha las oraciones de los hombres. Llora y enjuga las l\u00e1grimas de los otros. Fue vendido por un precio y rescata el mundo a un precio: su propia sangre.<\/p>\n<p>Como una oveja que se lleva al matadero, \u00e9l conduce a las ovejas de Israel a buenos pastizales. Como una oveja que no abre la boca, siendo \u00e9l la Palabra anunciada por la voz de aquel que llama en el desierto. Fue herido y llagado y cura toda enfermedad y toda debilidad. Fue levantado en el madero, clavado en la cruz, \u00e9l que restaur\u00f3 nuestra dignidad en el \u00e1rbol de la vida&#8230; Muere pero da vida destruyendo la muerte. Fue sepultado pero resucit\u00f3 y, subiendo a los cielos, libra a las almas del infierno.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_14-03-1990_La_idolatria_lleva_al_odio_contra_Dios\">Catequesis (14-03-1990): La idolatr\u00eda lleva al odio contra Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Audiencia General, Mi\u00e9rcoles 14 de marzo de 1990.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abA esta generaci\u00f3n se le pedir\u00e1 cuenta de la sangre de todos los profetas\u00bb (Lc 11,50).<\/p>\n<p>1. La experiencia de los profetas del Antiguo Testamento pone de manifiesto de manera especial <i>el v\u00ednculo existente entre la palabra y el esp\u00edritu<\/i>. El profeta <i>habla <\/i>en nombre de Dios y gracias al Esp\u00edritu. La misma Escritura es palabra que viene del Esp\u00edritu, su registraci\u00f3n de duraci\u00f3n perenne. La Escritura es santa (\u201cSagrada\u201d) por raz\u00f3n del Esp\u00edritu que, mediante la palabra oral o escrita, ejerce su eficacia.<\/p>\n<p>Incluso en algunos que no son profetas, <i>la intervenci\u00f3n del esp\u00edritu suscita la palabra<\/i>. As\u00ed en el primer libro de las <i>Cr\u00f3nicas<\/i>, donde se recuerda la adhesi\u00f3n a David de los \u201cvalientes\u201d que reconocieron su realeza, se lee que \u201cel esp\u00edritu revisti\u00f3 a Amasay, jefe de los Treinta (valientes), y le hizo dirigir a David las palabras: \u201c\u00a1Contigo!&#8230; \u00a1Paz, paz a ti! \u00a1Y paz a los que te ayuden, pues tu Dios te ayuda a ti!\u201d. Y \u201cDavid los recibi\u00f3 y los puso entre los jefes de sus tropas\u201d (<i>1 Cro<\/i> 12, 19). M\u00e1s dram\u00e1tico es otro caso, narrado en el segundo libro de las Cr\u00f3nicas, y que ser\u00e1 recordado por Jes\u00fas (cf. <i>Mt<\/i> 23, 25; <i>Lc<\/i> 11, 51). Dicho episodio tiene lugar en un per\u00edodo de decadencia del culto en el templo y de ca\u00edda en las tentaciones de la idolatr\u00eda en Israel. Al no haber escuchado los israelitas a los profetas enviados por Dios para que volviesen a \u00c9l, \u201centonces el esp\u00edritu de Dios revisti\u00f3 a Zacar\u00edas, hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1, el cual, present\u00e1ndose delante del pueblo, les dijo: \u2018as\u00ed dice Dios: \u00bfPor qu\u00e9 traspas\u00e1is los mandamientos de Yahveh? No tendr\u00e9is \u00e9xito; pues por haber abandonado a Yahveh, \u00c9l os abandonar\u00e1 a vosotros\u2019. Mas ellos conspiraron contra \u00c9l, y por mandato del rey la apedrearon en el atrio de la Casa de Yahveh\u201d (<i>2<\/i> <i>Cro<\/i> 24, 20-21).<\/p>\n<p>Son manifestaciones significativas de la conexi\u00f3n entre esp\u00edritu y palabra, presente en la mentalidad y en el lenguaje de Israel.<\/p>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>47 \u00a1Ay de vosotros, que edific\u00e1is mausoleos a los profetas, a quienes mataron vuestros padres! 48 As\u00ed sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprob\u00e1is; porque ellos los mataron y vosotros les edific\u00e1is mausoleos. 49 Por eso dijo la Sabidur\u00eda de Dios: \u201cLes enviar\u00e9 profetas y ap\u00f3stoles: a algunos de ellos los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-11-47-54-advertencias-a-fariseos-y-escribas-iii-ni-entrais-ni-dejais-entrar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 11, 47-54: Advertencias a fariseos y escribas (iii) &#8211; Ni entr\u00e1is ni dej\u00e1is entrar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41509","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41509"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41509\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}