{"id":41511,"date":"2016-10-07T23:35:24","date_gmt":"2016-10-08T04:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-12-8-12-testimonio-valiente-espiritu-santo\/"},"modified":"2016-10-07T23:35:24","modified_gmt":"2016-10-08T04:35:24","slug":"lc-12-8-12-testimonio-valiente-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-12-8-12-testimonio-valiente-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"Lc 12, 8-12: Testimonio valiente-Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">8<\/span> Os digo, pues: Todo aquel que se declare por m\u00ed ante los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se declarar\u00e1 por \u00e9l ante los \u00e1ngeles de Dios, <span class=\"versiculo\">9<\/span> pero si uno me niega ante los hombres, ser\u00e1 negado ante los \u00e1ngeles de Dios. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podr\u00e1 ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Esp\u00edritu Santo no se le perdonar\u00e1. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Cuando os conduzcan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o con qu\u00e9 razones os defender\u00e9is o de lo que vais a decir, <span class=\"versiculo\">12<\/span> porque el Esp\u00edritu Santo os ense\u00f1ar\u00e1 en aquel momento lo que ten\u00e9is que decir\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Rafael_Arnaiz_Baron_monje_trapense_espanol\">San Rafael Arnaiz Bar\u00f3n, monje trapense espa\u00f1ol<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escrito_Por_que_callarlo\">Escrito: \u00bfPor qu\u00e9 callarlo?<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Escritos Espirituales, 04-03-1938.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAquel que me defienda delante de los hombres, el Hijo del hombre le defender\u00e1 ante los \u00e1ngeles\u00bb (Lc 12,).<\/p>\n<p>Cojo hoy en nombre de Dios la pluma, para que mis palabras al estamparse en el blanco papel sirvan de perpetua alabanza al Dios bendito, autor de mi vida, de mi alma y de mi coraz\u00f3n. Quisiera que el universo entero, con todos los planetas, los astros todos y los innumerables sistemas siderales, fueran una inmensa superficie tersa donde poder escribir el nombre de Dios.<\/p>\n<p>Quisiera que mi voz fuera m\u00e1s potente que mil truenos, y m\u00e1s fuerte que el \u00edmpetu del mar, y m\u00e1s terrible que el fragor de los volcanes, para s\u00f3lo decir, Dios. Quisiera que mi coraz\u00f3n fuera tan grande como el cielo, puro como el de los \u00e1ngeles, sencillo como la paloma, para en \u00e9l tener a Dios. Mas ya que toda esa grandeza so\u00f1ada no se puede ver realizada, cont\u00e9ntate, hermano Rafael, con lo poco, y t\u00fa que no eres nada, la misma nada te debe bastar.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hipocres\u00eda decir que nada tiene, el que tiene a Dios! \u00a1S\u00ed!, \u00bfpor qu\u00e9 callarlo? \u00bfPor qu\u00e9 ocultarlo? \u00bfPor qu\u00e9 no gritar al mundo entero, y publicar a los cuatro vientos, las maravillas de Dios? \u00bfPor qu\u00e9 no decir a las gentes, y a todo el que quiera o\u00edrlo? \u00bfVes lo que soy? \u00bfVeis lo que fui? \u00bfVeis mi miseria arrastrada por el fango? Pues no importa, maravillaos, a pesar de todo, yo tengo a Dios, Dios es mi amigo, que se hunda el sol, y se seque el mar de asombro&#8230;, Dios a m\u00ed me quiere tan entra\u00f1ablemente, que si el mundo entero lo comprendiera, se volver\u00edan locas todas las criaturas y rugir\u00edan de estupor. M\u00e1s a\u00fan todo eso es poco.<\/p>\n<p>Dios me quiere tanto que los mismos \u00e1ngeles no lo comprenden. \u00a1Qu\u00e9 grande es la misericordia de Dios! \u00a1Quererme a m\u00ed, ser mi amigo, mi hermano, mi padre, mi maestro, ser Dios y ser yo lo que soy! \u00a1Ah!, Jes\u00fas m\u00edo, no tengo papel ni pluma. \u00a1Qu\u00e9 dir\u00e9! \u00bfC\u00f3mo no enloquecer? \u00bfC\u00f3mo es posible vivir, comer, dormir, hablar y tratar con todos? \u00bfC\u00f3mo es posible que a\u00fan tenga serenidad para pensar en algo que el mundo llama razonable, yo que pierdo la raz\u00f3n pensando en Ti? \u00a1C\u00f3mo es posible, Se\u00f1or! Ya lo s\u00e9, T\u00fa me lo has explicado, es por el milagro de la gracia.<\/p>\n<h2><span id=\"Concilio_Vaticano_II\">Concilio Vaticano II<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Decreto_Entregarse_a_Cristo_por_toda_la_vida\">Decreto: Entregarse a Cristo por toda la vida.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Decreto Ad Gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, nn. \u00a7 23-24.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl que se declare por m\u00ed ante los hombres&#8230;\u00bb (Lc 12,8).<\/p>\n<p>Aunque a todo disc\u00edpulo de Cristo incumbe la tarea de propagar la fe seg\u00fan su condici\u00f3n, Cristo Se\u00f1or, de entre los disc\u00edpulos, llama siempre a los que quiere para que le acompa\u00f1en y para enviarlos a predicar a las gentes (cf Mc 3,13s).<\/p>\n<p>El hombre, sin embargo, debe responder al llamamiento de Dios, de forma que, sin asentir a la carne y a la sangre (cf Gal 1,16), se vincula totalmente a la obra del Evangelio. Pero no puede darse esta respuesta sin la moci\u00f3n y la fortaleza del Esp\u00edritu Santo. Porque el enviado entra en la misi\u00f3n de Aquel que se anonad\u00f3 tomando la forma de siervo (Flp 2,7). Por lo cual debe estar dispuesto a perseverar toda la vida en su vocaci\u00f3n, a renunciarse a s\u00ed mismo y a todo lo que tuvo hasta entonces y a hacerse todo para todos (1Co 9,22).<\/p>\n<p>El que anuncia el Evangelio entre los gentiles d\u00e9 a conocer, con confianza, el misterio de Cristo, cuyo legado es, de forma que se atreva a hablar de \u00c9l como conviene (cf. Ef 6,19s; Hch 4,31), sin avergonzarse del esc\u00e1ndalo de la cruz. Siguiendo las huellas de su Maestro, manso y humilde de coraz\u00f3n, manifieste que su yugo es suave y su carga ligera (Mt 11,29s). Con una vida realmente evang\u00e9lica, con mucha paciencia, con longanimidad, con suavidad, con caridad sincera (cf 2Co 6,4s), d\u00e9 testimonio de su Se\u00f1or, si es necesario, hasta la efusi\u00f3n de la sangre. Dios le conceder\u00e1 valor y fortaleza para conocer la abundancia de gozo que se encierra en la experiencia intensa de la tribulaci\u00f3n y de la absoluta pobreza.<\/p>\n<h2><span id=\"Martirologio_Romano\">Martirologio Romano<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Santas_Felicidad_y_Perpetua\">Santas Felicidad y Perpetua.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Martirio de las santas Felicidad y Perpetua (c. siglo III) nn. 2-3.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAl que se ponga de mi parte ante los hombres, el Hijo del hombre tambi\u00e9n se pondr\u00e1 de su parte\u00bb (Lc 12,8).<\/p>\n<p>\u201cFueron detenidos los adolescentes catec\u00famenos  Revocato y Felicidad, \u00e9sta compa\u00f1era suya de servidumbre; Saturnino y Sec\u00fandulo, y entre ellos tambi\u00e9n Vibia Perpetua, de noble nacimiento, instruida en las artes liberales, leg\u00edtimamente casada, que ten\u00eda padre, madre y dos hermanos, uno de \u00e9stos catec\u00fameno como ella, y un ni\u00f1o peque\u00f1ito al que alimentaba ella misma. Contaba unos veintid\u00f3s a\u00f1os. A partir de aqu\u00ed, ella misma narr\u00f3 punto por punto todo el orden de su martirio (y yo lo reproduzco, tal como lo dej\u00f3 escrito de su mano y propio sentimiento).<\/p>\n<p>\u201cCuando todav\u00eda -dice- nos hall\u00e1bamos entre nuestros perseguidores, como mi padre deseara ardientemente hacerme apostatar con sus palabras y, llevado de su cari\u00f1o, no cejara en su empe\u00f1o de derribarme:<br \/>\n&#8211; Padre \u2013le dije-, \u00bfves, por ejemplo, ese utensilio que est\u00e1 ah\u00ed en el suelo, una orza o cualquier otro?<br \/>\n&#8211; Lo veo \u2013me respondi\u00f3.<br \/>\n&#8211; \u00bfAcaso puede d\u00e1rsele otro nombre que el que tiene?<br \/>\n&#8211; No.<br \/>\n&#8211; Pues tampoco yo puedo llamarme con nombre distinto de lo que soy: cristiana.<\/p>\n<p>Mi padre exasperado por estas palabras, se ech\u00f3 sobre m\u00ed para arrancarme los ojos. Se content\u00f3 con maltratarme y se fue, con los argumentos del demonio, el vencido. Durante varios d\u00edas, no vi de nuevo m\u00e1s a mi padre; agradec\u00ed por eso a Dios; esta ausencia me fue un alivio. Precisamente en este lapso corto de tiempo fuimos bautizados. El Esp\u00edritu Santo me inspir\u00f3 en no pedir nada al agua santa, si no la fuerza de resistir f\u00edsicamente.<\/p>\n<p>Algunos d\u00edas m\u00e1s tarde, fuimos trasladados a la prisi\u00f3n de Cartago. Qued\u00e9 espantada: jam\u00e1s me hab\u00eda encontrado en tinieblas iguales; fui devorada por la inquietud a causa de mi ni\u00f1o&#8230; Reconfortaba a mi hermano, recomend\u00e1ndole a mi hijo. Sufr\u00eda mucho de ver a los m\u00edos sufrir por mi causa. Durante largos d\u00edas, estas inquietudes me torturaron. Acab\u00e9 por obtener que mi hijo permaneciera conmigo en prisi\u00f3n. En seguida recib\u00ed fuerzas, y me vi librada de la pena y las preocupaciones que esto me hab\u00eda causado. De un golpe, la prisi\u00f3n se cambi\u00f3 para m\u00ed en un palacio, y me encontraba all\u00ed mejor que en cualquier otra parte.\u201d<\/p>\n<h3><span id=\"San_Justino_y_companeros\">San Justino y compa\u00f1eros.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Actas del martirio de san Justino y compa\u00f1eros (c.163), Trad. BAC 75, 311-316.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl Esp\u00edritu Santo os ense\u00f1ar\u00e1 lo que ten\u00e9is que decir\u00bb (Lc 12,12).<\/p>\n<p>Prendidos, pues, los santos citados, fueron presentados al prefecto de Roma, por nombre R\u00fastico, que les pregunt\u00f3:<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 doctrina profesas?<br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; He procurado tener noticia de todo linaje de doctrinas; pero s\u00f3lo me he adherido a las doctrinas de los cristianos&#8230;<br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo:<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 dogma es \u00e9se?<br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; El dogma que nos ense\u00f1a a dar culto al Dios de los cristianos, al que tenemos por Dios \u00fanico, el que desde el principio es hacedor y art\u00edfice de toda la creaci\u00f3n, visible e invisible; y al Se\u00f1or Jesucristo, por hijo de Dios, el que de antemano predicaron los profetas que hab\u00eda de venir al g\u00e9nero humano, como pregonero de salvaci\u00f3n y maestro de bellas ense\u00f1anzas.<br \/>\nY yo, hombrecillo que soy, pienso que digo bien poca cosa para lo que merece la divinidad infinita, confesando que para hablar de ella fuera menester virtud prof\u00e9tica, pues prof\u00e9ticamente fue predicho acerca de \u00e9ste de quien acabo de decirte que es hijo de Dios. Porque has de saber que los profetas, divinamente inspirados, hablaron anticipadamente de la venida de \u00c9l entre los hombres.<br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo:<br \/>\n&#8211; \u00bfD\u00f3nde os reun\u00eds? \u00bfDime d\u00f3nde os reun\u00eds, quiero decir, en qu\u00e9 lugar juntas a tus disc\u00edpulos?<br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; Yo vivo junto a cierto Mart\u00edn, en el ba\u00f1o de Timiolino, y \u00e9sa ha sido mi residencia todo el tiempo que he estado esta segunda vez en Roma. No conozco otro lugar de reuniones sino \u00e9se. All\u00ed, si alguien quer\u00eda venir a verme, yo le comunicaba las palabras de la verdad.<br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo:<br \/>\n&#8211; Luego, en definitiva, \u00bferes cristiano? <br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; S\u00ed, soy cristiano. <br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo a Carit\u00f3n: <br \/>\n&#8211; Di t\u00fa ahora, Carit\u00f3n, \u00bftambi\u00e9n t\u00fa eres cristiano?<br \/>\nCarit\u00f3n respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; Soy cristiano por impulso de Dios. <br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo a Caridad:<br \/>\n&#8211; \u00bfT\u00fa qu\u00e9 dices, Caridad? <br \/>\nCaridad respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; Soy cristiana por don de Dios&#8230;<br \/>\nPe\u00f3n se levant\u00f3 y dijo: Yo tambi\u00e9n soy cristiano.<br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo a Liberiano:<br \/>\n&#8211; \u00bfY t\u00fa qu\u00e9 dices? \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa eres cristiano? \u00bfTampoco t\u00fa tienes religi\u00f3n? <br \/>\nLiberiano respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; Tambi\u00e9n yo soy cristiano; en cuanto a mi religi\u00f3n, adoro al solo Dios verdadero.<br \/>\nEl prefecto dijo a Justino:<br \/>\n&#8211; Escucha t\u00fa, que pasas por hombre culto y crees conocer las verdaderas doctrinas. Si despu\u00e9s de azotado te mando cortar la cabeza, \u00bfest\u00e1s cierto que has de subir al cielo? <br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; Si sufro eso que t\u00fa dices, espero alcanzar los dones de Dios; y s\u00e9, adem\u00e1s, que a todos los que hayan vivido rectamente, les espera la d\u00e1diva divina hasta la conflagraci\u00f3n de todo el mundo. <br \/>\nEl prefecto R\u00fastico dijo:<br \/>\n&#8211; As\u00ed, pues, en resumidas cuentas, te imaginas que has de subir a los cielos a recibir all\u00ed no s\u00e9 qu\u00e9 buenas recompensas. <br \/>\nJustino respondi\u00f3:<br \/>\n&#8211; No me lo imagino, sino que lo s\u00e9 a ciencia cierta, y de ello tengo plena certeza.<\/p>\n<h3><span id=\"Santos_Carpo_Papilo_Agatonica_y_companeros\">Santos Carpo, P\u00e1pilo, Agat\u00f3nica, y compa\u00f1eros.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Actas de los santos Carpo, P\u00e1pilo, Agat\u00f3nica, y compa\u00f1eros (tercer siglo), m\u00e1rtires.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl que se pone de mi parte frente a los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se pondr\u00e1 de su parte\u00bb (Lc 12,8)<\/p>\n<p class=\"subTitulo2\">Martirio de Carpo<\/p>\n<p>En tiempo del emperador Decio, \u00d3ptimo era proc\u00f3nsul de P\u00e9rgamo; el bienaventurado Carpo, obispo de Gados, y el di\u00e1cono Papilo de Tiatira, confesores de Cristo los dos, comparecieron ante \u00e9l, el proc\u00f3nsul dice a Carpo:<br \/>\n\u2014 \u00bfC\u00f3mo te llamas?<br \/>\n\u2014 Mi primer nombre, el m\u00e1s bello, es Cristiano. Mi nombre en el mundo es Carpo.<br \/>\n\u2014 Conoces, \u00bfno es cierto?, los edictos de los C\u00e9sares que os obligan a sacrificar a los dioses, amos del mundo. Te mando acercarte y sacrificar.<br \/>\n\u2014 Soy cristiano. Adoro a Cristo, el Hijo de Dios, que ha venido a la tierra en los \u00faltimos tiempos para salvarnos y librarnos de los enga\u00f1os del demonio. As\u00ed es que no voy a sacrificar a semejantes \u00eddolos.<br \/>\n\u2014 Sacrifica a los dioses, tal como lo ordena el emperador.<br \/>\n\u2014 Que mueran los dioses que no han creado el cielo y la tierra.<br \/>\n\u2014 Sacrifica, el emperador lo quiere.<br \/>\n\u2014 Los vivos no sacrifican a los muertos.<br \/>\n\u2014 As\u00ed, seg\u00fan t\u00fa crees \u00bflos dioses son unos muertos?<br \/>\n\u2014 Perfectamente. Y mira como es: se parecen a los hombres, pero son inm\u00f3viles. Deja de cubrirlos de honores; puesto que no se mueven, los perros y los cuervos los cubrir\u00e1n de desechos.<br \/>\n\u2014 Se trata de sacrificar\u2026 Ten piedad de ti mismo.<br \/>\n\u2014 Es por eso que he escogido la mejor parte.<br \/>\nAnte estas palabras el proc\u00f3nsul le hizo colgar\u2026 y desgarrar su cuerpo con la u\u00f1as de hierro\u2026<\/p>\n<p class=\"subTitulo2\">Martirio de Papilo<\/p>\n<p>Entonces el proc\u00f3nsul se gir\u00f3 hacia Papilo, para interrogarlo.<br \/>\n\u2014 \u00bfEres t\u00fa de la clase de los notables?<br \/>\n\u2014 No.<br \/>\n\u2014 Entonces \u00bfqu\u00e9 eres t\u00fa?<br \/>\n\u2014 Soy un ciudadano<br \/>\n\u2014 \u00bfTienes hijos?<br \/>\n\u2014 Muchos, gracias a Dios<br \/>\nUna voz desde la muchedumbre grit\u00f3: \u201cSon los cristianos a quienes \u00e9l llama sus hijos.\u201d<br \/>\n\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 me has mentido diciendo que tienes hijos?<br \/>\n\u2014 Constata que no miento, sino que digo la verdad: en todas las ciudades de la provincia tengo hijos seg\u00fan Dios.<br \/>\n\u2014 Sacrifica o expl\u00edcate.<br \/>\n\u2014 Sirvo a Dios desde mi juventud, jam\u00e1s he sacrificado a los \u00eddolos; yo mismo me ofrezco en sacrificio al Dios vivo y verdadero, que tiene poder sobre toda carne. He terminado, no tengo nada m\u00e1s que a\u00f1adir.<br \/>\nLo ataron tambi\u00e9n a \u00e9l al caballete y fue desgarrado con las u\u00f1as de hierro. Tres equipos de verdugos se relevaban, sin que a Papilo se le escapara ning\u00fan gemido. Como un aguerrido atleta, miraba en silencio el furor de sus enemigos\u2026 El proc\u00f3nsul les conden\u00f3 a ser quemados vivos\u2026 En el anfiteatro, los espectadores m\u00e1s pr\u00f3ximos vieron que Carpo sonre\u00eda. Sorprendidos le preguntaron: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 sonr\u00edes?\u201d. El bienaventurado respondi\u00f3: \u201cVeo la gloria del Se\u00f1or, y estoy lleno de gozo. Heme aqu\u00ed libre desde ahora; ya no volver\u00e9 a conocer vuestras miserias\u201d\u2026<\/p>\n<p class=\"subTitulo2\">Martirio de Agat\u00f3nica<\/p>\n<p>Una mujer que asist\u00eda al martirio, Agat\u00f3nica, vio la gloria del Se\u00f1or que Carpas dec\u00eda haber contemplado. Comprendi\u00f3 que era un signo del cielo, y r\u00e1pidamente grit\u00f3: \u201cEste fest\u00edn se ha preparado tambi\u00e9n para m\u00ed\u2026 Soy cristiana. Nunca he sacrificado a los demonios, sino solamente a Dios. Muy a gusto, si soy digna de ello, seguir\u00e9 las pisadas de mis maestros, los santos. Es mi mayor deseo\u201d\u2026 El proc\u00f3nsul le dijo: \u201cSacrifica, y no me obligues a condenarte al mismo suplicio\u201d.<br \/>\n\u2014 Haz lo que te parezca bien. He venido a sufrir por el nombre de Cristo. Estoy dispuesta.<br \/>\nAl llegar al lugar del suplicio, Agat\u00f3nica se quit\u00f3 los vestidos y, muy gozosa, subi\u00f3 a la hoguera. Los espectadores estaban admirados de su belleza; y se lamentaban: \u201c\u00a1Qu\u00e9 inicuos juicios y qu\u00e9 decretos tan injustos!\u201d. Cuando sinti\u00f3 que las llamas tocaban su cuerpo, grito por tres veces: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or, Se\u00f1or, ven en mi ayuda. Es a ti a quien recurro\u201d. Estas fueron sus \u00faltimas palabras.<\/p>\n<h2><span id=\"Carta_de_la_Iglesia_de_Esmirna\">Carta de la Iglesia de Esmirna<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Carta de la Iglesia de Esmirna sobre el martirio de San Policarpo (69-155), obispo.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abNo os preocup\u00e9is de c\u00f3mo os defender\u00e9is&#8230;\u00bb (Lc 12,11).<\/p>\n<p>El m\u00e1s admirable de los m\u00e1rtires ha sido el obispo Policarpo. Primeramente, en cuanto supo todo lo que hab\u00eda sucedido, no se inquiet\u00f3 sino que quiso permanecer en la ciudad. Bajo la insistencia de la mayor\u00eda, acab\u00f3 alej\u00e1ndose de ella. Se retir\u00f3 a una peque\u00f1a propiedad situada no lejos de la ciudad y permaneci\u00f3 en ella algunos d\u00edas con algunos compa\u00f1eros. Noche y d\u00eda oraba insistentemente por todos los hombres y por todas las iglesias del mundo entero, lo cual era su costumbre habitual&#8230;<\/p>\n<p>Unos polic\u00edas, a pie y a caballo, armados como si se tratara de correr detr\u00e1s de un bandido, se pusieron en marcha. Ya tarde llegaron a la casa en la que se encontraba Policarpo. \u00c9ste estaba acostado en una pieza de la planta superior; desde all\u00ed hubiera podido escapar a otra propiedad. Pero no quiso; se limit\u00f3 a decir: \u00abQue se cumpla la voluntad de Dios\u00bb. Al o\u00edr la voz de los polic\u00edas, bajo al piso inferior y se puso a hablar con ellos. \u00c9stos quedaron admirados por la avanzada edad y la serenidad de Policarpo: no pod\u00edan comprender porqu\u00e9 hab\u00edan tenido que gastar tantas energ\u00edas para coger a un anciano como \u00e9l. Policarpo se apresur\u00f3, a pesar de la hora avanzada, a servirles algo para comer y beber, tanto como desearon. Tan s\u00f3lo les pidi\u00f3 le concedieran una hora para orar libremente. Ellos se lo concedieron y se puso a orar de pie, mostrando ser un hombre lleno de la gracia de Dios. Y as\u00ed, durante dos largas horas, sin parar, or\u00f3 en voz alta. Los que le escuchaban estaban llenos de estupor; muchos de ellos lamentaban haberse puesto en camino contra un hombre tan santo.<\/p>\n<p>Cuando hubo terminado su oraci\u00f3n, en la que record\u00f3 a todos los que hab\u00eda conocido durante su larga vida, peque\u00f1os y grandes, gente ilustre y gente sencilla, y a toda la Iglesia extendida por el mundo entero, hab\u00eda llegado la hora de partir. Le hicieron subir a un asno y le condujeron a la ciudad de Esmirna. Era el d\u00eda del gran s\u00e1bado.<\/p>\n<p>En el momento en que Policarpo penetr\u00f3 en el estadio, una voz reson\u00f3 desde el cielo: \u00ab\u00c1nimo, Policarpo, y s\u00e9 fuerte\u00bb. Nadie vio quien era el que hablaba, pero algunos de los nuestros que estaban presentes oyeron la voz&#8230; Cuando la multitud supo quien era ese prisionero, se redoblaron los gritos. El  proc\u00f3nsul le pregunt\u00f3 si \u00e9l era Policarpo. S\u00ed, respondi\u00f3 \u00e9l. \u00c9ste intentaba disuadirlo para que renegara: \u00ab Respeta tu edad avanzada&#8230; Jura por la suerte del C\u00e9sar, retr\u00e1ctate&#8230; Maldice a Cristo\u00bb. A lo que Policarpo respondi\u00f3: \u00ab Hace cuarenta y seis a\u00f1os que le sirvo, y no me ha hecho ning\u00fan mal. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ultrajar a mi rey y mi salvador?\u00bb<\/p>\n<p>Y como el otro volv\u00eda a lo mismo&#8230;, Policarpo prosigui\u00f3: \u00abPuesto que se te ha metido en la cabeza hacerme jurar por la suerte del C\u00e9sar, como me dices, y finges ignorar quien soy yo, esc\u00fachalo claramente de m\u00ed mismo: soy cristiano. Y si quieres aprender la sabidur\u00eda de mi religi\u00f3n, conc\u00e9deme un d\u00eda y esc\u00fachame\u00bb. \u00abPersuade al pueblo\u00bb, replic\u00f3 el proc\u00f3nsul. \u00abContigo, creo que puedo hablar. Porque nosotros hemos aprendido  a respetar a las autoridades y a los magistrados que Dios ha puesto y guardarles el debido respeto, con la condici\u00f3n de que ese respeto no se vuelva en contra nuestra. Pero toda esa gente est\u00e1 faltada de la m\u00ednima dignidad para que yo me explique delante de ellos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abTengo fieras, replic\u00f3 el proc\u00f3nsul, y te echar\u00e9 bajo sus dientes si no reniegas. \u2013 Ll\u00e1malas, respondi\u00f3 Policarpo. \u2013 \u00bfMenosprecias a las bestias? \u00bfTe obstinas? Te entregar\u00e9 a las llamas\u00bb. Policarpo le dijo: \u00ab Me amenazas con un fuego que despu\u00e9s de una hora se apaga porque no conoces el fuego del juicio futuro y del castigo eterno que aguarda a los imp\u00edos. Pero \u00bfpor qu\u00e9 tardas? Haz seg\u00fan crees\u00bb.<\/p>\n<p>Se precipitaron los acontecimientos; en menos tiempo del que se necesita para decirlo, todos se precipitaron hacia los talleres y los ba\u00f1os donde la gente recogi\u00f3 manojos de le\u00f1a&#8230; Cuando la hoguera estuvo a punto, Policarpo se quit\u00f3 \u00e9l mismo sus vestidos, desat\u00f3 si cintur\u00f3n y quiso tambi\u00e9n desligar sus sandalias, lo cual no acostumbraba, puesto que los fieles corr\u00edan a ayudarle&#8230; Este gran santo, ya antes de su martirio, hab\u00eda suscitado una inmensa veneraci\u00f3n.<\/p>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8 Os digo, pues: Todo aquel que se declare por m\u00ed ante los hombres, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se declarar\u00e1 por \u00e9l ante los \u00e1ngeles de Dios, 9 pero si uno me niega ante los hombres, ser\u00e1 negado ante los \u00e1ngeles de Dios. 10 Todo el que diga una palabra contra el Hijo del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-12-8-12-testimonio-valiente-espiritu-santo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 12, 8-12: Testimonio valiente-Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41511\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}