{"id":41530,"date":"2016-10-07T23:36:07","date_gmt":"2016-10-08T04:36:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-15-1-32-parabolas-de-la-misericordia\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:07","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:07","slug":"lc-15-1-32-parabolas-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-15-1-32-parabolas-de-la-misericordia\/","title":{"rendered":"Lc 15, 1-32 \u2013 Par\u00e1bolas de la Misericordia"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Sol\u00edan acercarse a Jes\u00fas todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u00abEse acoge a los pecadores y come con ellos\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">3<\/span> Jes\u00fas les dijo esta par\u00e1bola: <span class=\"versiculo\">4<\/span> \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? <span class=\"versiculo\">5<\/span> Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; <span class=\"versiculo\">6<\/span> y, al llegar a casa, re\u00fane a los amigos y a los vecinos, y les dice: \u201c\u00a1Alegraos conmigo!, he encontrado la oveja que se me hab\u00eda perdido\u201d. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Os digo que as\u00ed tambi\u00e9n habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.<br \/> <span class=\"versiculo\">8<\/span> O \u00bfqu\u00e9 mujer que tiene diez monedas, si se le pierde una, no enciende una l\u00e1mpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? <span class=\"versiculo\">9<\/span> Y, cuando la encuentra, re\u00fane a las amigas y a las vecinas y les dice: \u201c\u00a1Alegraos conmigo!, he encontrado la moneda que se me hab\u00eda perdido\u201d. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Os digo que la misma alegr\u00eda tendr\u00e1n los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">11<\/span> Tambi\u00e9n les dijo: \u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos; <span class=\"versiculo\">12<\/span> el menor de ellos dijo a su padre: \u201cPadre, dame la parte que me toca de la fortuna\u201d. El padre les reparti\u00f3 los bienes. <span class=\"versiculo\">13<\/span> No muchos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano, y all\u00ed derroch\u00f3 su fortuna viviendo perdidamente. <span class=\"versiculo\">14<\/span> Cuando lo hab\u00eda gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empez\u00f3 \u00e9l a pasar necesidad. <span class=\"versiculo\">15<\/span> Fue entonces y se contrat\u00f3 con uno de los ciudadanos de aquel pa\u00eds que lo mand\u00f3 a sus campos a apacentar cerdos. <span class=\"versiculo\">16<\/span> Deseaba saciarse de las algarrobas que com\u00edan los cerdos, pero nadie le daba nada. <span class=\"versiculo\">17<\/span> Recapacitando entonces, se dijo: \u201cCu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aqu\u00ed me muero de hambre. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Me levantar\u00e9, me pondr\u00e9 en camino adonde est\u00e1 mi padre, y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; <span class=\"versiculo\">19<\/span> ya no merezco llamarme hijo tuyo: tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros\u201d. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Se levant\u00f3 y vino adonde estaba su padre; cuando todav\u00eda estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entra\u00f1as; y, echando a correr, se le ech\u00f3 al cuello y lo cubri\u00f3 de besos. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Su hijo le dijo: \u201cPadre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo\u201d.<br \/> <span class=\"versiculo\">22<\/span> Pero el padre dijo a sus criados: \u201cSacad enseguida la mejor t\u00fanica y vest\u00eddsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; <span class=\"versiculo\">23<\/span> traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, <span class=\"versiculo\">24<\/span> porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado\u201d. Y empezaron a celebrar el banquete. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y la danza, <span class=\"versiculo\">26<\/span> y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Este le contest\u00f3: \u201cHa vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud\u201d. <span class=\"versiculo\">28<\/span> \u00c9l se indign\u00f3 y no quer\u00eda entrar, pero su padre sali\u00f3 e intentaba persuadirlo. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Entonces \u00e9l respondi\u00f3 a su padre: \u201cMira: en tantos a\u00f1os como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a m\u00ed nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; <span class=\"versiculo\">30<\/span> en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado\u201d. <span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00c9l le dijo: \u201cHijo, t\u00fa est\u00e1s siempre conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo; <span class=\"versiculo\">32<\/span> pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado\u201d\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Pedro_Crisologo\"> Pedro Cris\u00f3logo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=57\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Pedro Cris\u00f3logo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Cristo_nos_busco_en_la_tierra_busquemosle_nosotros_en_el_cielo\"> Serm\u00f3n: Cristo nos busc\u00f3 en la tierra: busqu\u00e9mosle nosotros en el cielo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abCuando encuentra la oveja perdida, se la carga sobre los hombros, muy contento\u00bb (Lc 15,5)<br \/>Serm\u00f3n 168 :PL 52, 639-641<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=1\">PL<\/a><\/span><\/p>\n<p><p>Ocurre siempre, \u00e9sa es la verdad, que al hallar lo que hab\u00edamos perdido, estrenamos un nuevo caudal de alegr\u00eda, y nos resulta m\u00e1s grato hallar lo perdido, que no haber perdido lo que diligentemente custodiamos. No obstante, esta par\u00e1bola es m\u00e1s bien una ponderaci\u00f3n de la misericordia divina que la consignaci\u00f3n de una costumbre humana; y expresa una gran verdad. Abandonar las cosas grandes y amar las cosas peque\u00f1as es propio de la potestad divina, no de la codicia humana: pues Dios llama al ser lo que no existe y de tal forma va en busca de lo perdido, que no desatiende lo que deja; y de tal suerte encuentra lo perdido, que no pierde lo que estaba guardado. No se trata, pues, de un pastor terreno, sino celestial; y esta par\u00e1bola tomada globalmente no est\u00e1 calcada sobre ocupaciones humanas, sino que encubre misterios divinos. El mismo factor num\u00e9rico lo pone en evidencia, cuando dice: <em>Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una&#8230; <\/em>Ya veis c\u00f3mo este pastor se ha dolido de la p\u00e9rdida de una oveja como si todo el reba\u00f1o que ten\u00eda a su derecha hubiera derivado hacia su izquierda; y por eso, dejando las noventa y nueve, va tras de esa \u00fanica, la busca, para encontrar a todas en esa \u00fanica, para reintegrarlas todas en una.<\/p>\n<p>Pero expliquemos ya el secreto de la celestial par\u00e1bola. Ese hombre que tiene cien ovejas es Cristo. El buen pastor, el pastor piadoso que en una \u00fanica oveja, es decir, en Ad\u00e1n, hab\u00eda personificado toda la grey del g\u00e9nero humano, coloc\u00f3 a esta oveja en el ameno jard\u00edn de Ed\u00e9n, la coloc\u00f3 en verdes praderas. Pero ella se olvid\u00f3 de la voz del pastor, al dar o\u00eddos a los aullidos del lobo, perdi\u00f3 los apriscos de la salvaci\u00f3n y acab\u00f3 toda ella cosida de letales heridas. En busca de ella se vino Cristo al mundo, y la hall\u00f3 en el seno de un campo virginal.<\/p>\n<p>Vino en la carne de su nacimiento e iz\u00e1ndola sobre la cruz, la carg\u00f3 sobre los hombros de su Pasi\u00f3n y, en el colmo de la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n, la llev\u00f3 mediante la ascensi\u00f3n coloc\u00e1ndola en lo m\u00e1s elevado de la mansi\u00f3n celestial. <em>Re\u00fane a los amigos y vecinos, <\/em>es decir, a los \u00e1ngeles, y les dice: <em>\u00a1Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me hab\u00eda perdido.<\/em><\/p>\n<p>Se felicitan y se congratulan los \u00e1ngeles con Cristo por el retorno de la oveja del Se\u00f1or, ni se indignan de verla presidirles desde el mism\u00edsimo trono de la majestad, pues la envidia fue ahuyentada del cielo con la expulsi\u00f3n del diablo: ni era posible que el pecado de envidia penetrara en las mansiones eternas por medio del Cordero que hab\u00eda quitado el pecado del mundo. Hermanos, Cristo nos busc\u00f3 en la tierra: busqu\u00e9mosle nosotros en el cielo; \u00e9l nos condujo a la gloria de su divinidad: llev\u00e9mosle nosotros en nuestro cuerpo con toda santidad: <em>Glorificad <\/em>\u2014dice el Ap\u00f3stol\u2014 y <em>llevad a Dios en vuestro cuerpo. <\/em>Lleva a Dios en su cuerpo aquel que no carga con pecado alguno en las obras de su carne.<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco\"> Francisco<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=76\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Angelus_15-09-2013_La_alegria_de_Dios\"> \u00c1ngelus (15-09-2013): La alegr\u00eda de Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00a1Alegraos conmigo!\u00bb (Lc 15,6)<br \/>Plaza de San Pedro<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p>En la liturgia de hoy se lee el cap\u00edtulo 15 del Evangelio de Lucas, que contiene las tres par\u00e1bolas de la misericordia: la de la oveja perdida, la de la moneda extraviada y despu\u00e9s la m\u00e1s larga de las par\u00e1bolas, t\u00edpica de san Lucas, la del padre y los dos hijos, el hijo \u00abpr\u00f3digo\u00bb y el hijo que se cree \u00abjusto\u00bb, que se cree santo. Estas tres par\u00e1bolas hablan de la alegr\u00eda de Dios. Dios es alegre. Interesante esto: \u00a1Dios es alegre! \u00bfY cu\u00e1l es la alegr\u00eda de Dios? La alegr\u00eda de Dios es perdonar, \u00a1la alegr\u00eda de Dios es perdonar! Es la alegr\u00eda de un pastor que reencuentra su oveja; la alegr\u00eda de una mujer que halla su moneda; es la alegr\u00eda de un padre que vuelve a acoger en casa al hijo que se hab\u00eda perdido, que estaba como muerto y ha vuelto a la vida, ha vuelto a casa. \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 todo el Evangelio! \u00a1Aqu\u00ed! \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 todo el Evangelio, est\u00e1 todo el cristianismo! Pero mirad que no es sentimiento, no es \u00abbuenismo\u00bb. Al contrario, la misericordia es la verdadera fuerza que puede salvar al hombre y al mundo del \u00abc\u00e1ncer\u00bb que es el pecado, el mal moral, el mal espiritual. S\u00f3lo el amor llena los vac\u00edos, las vor\u00e1gines negativas que el mal abre en el coraz\u00f3n y en la historia. S\u00f3lo el amor puede hacer esto, y \u00e9sta es la alegr\u00eda de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es todo misericordia, Jes\u00fas es todo amor: es Dios hecho hombre. Cada uno de nosotros, cada uno de nosotros, es esa oveja perdida, esa moneda perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad siguiendo \u00eddolos falsos, espejismos de felicidad, y ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a \u00c9l, nos acoge como a hijos, en su casa, porque jam\u00e1s deja, ni siquiera por un momento, de esperarnos, con amor. Y su coraz\u00f3n est\u00e1 en fiesta por cada hijo que regresa. Est\u00e1 en fiesta porque es alegr\u00eda. Dios tiene esta alegr\u00eda, cuando uno de nosotros pecadores va a \u00c9l y pide su perd\u00f3n. <\/p>\n<p>\u00bfEl peligro cu\u00e1l es? Es que presumamos de ser justos, y juzguemos a los dem\u00e1s. Juzguemos tambi\u00e9n a Dios, porque pensamos que deber\u00eda castigar a los pecadores, condenarles a muerte, en lugar de perdonar. Entonces s\u00ed que nos arriesgamos a permanecer fuera de la casa del Padre. Como ese hermano mayor de la par\u00e1bola, que en vez de estar contento porque su hermano ha vuelto, se enfada con el padre que le ha acogido y hace fiesta. Si en nuestro coraz\u00f3n no hay la misericordia, la alegr\u00eda del perd\u00f3n, no estamos en comuni\u00f3n con Dios, aunque observemos todos los preceptos, porque es el amor lo que salva, no la sola pr\u00e1ctica de los preceptos. Es el amor a Dios y al pr\u00f3jimo lo que da cumplimiento a todos los mandamientos. Y \u00e9ste es el amor de Dios, su alegr\u00eda: perdonar. \u00a1Nos espera siempre! Tal vez alguno en su coraz\u00f3n tiene algo grave: \u00abPero he hecho esto, he hecho aquello&#8230;\u00bb. \u00a1\u00c9l te espera! \u00c9l es padre: \u00a1siempre nos espera!<\/p>\n<p>Si nosotros vivimos seg\u00fan la ley \u00abojo por ojo, diente por diente\u00bb, nunca salimos de la espiral del mal. El Maligno es listo, y nos hace creer que con nuestra justicia humana podemos salvarnos y salvar el mundo. En realidad s\u00f3lo la justicia de Dios nos puede salvar. Y la justicia de Dios se ha revelado en la Cruz: la Cruz es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre este mundo. \u00bfPero c\u00f3mo nos juzga Dios? \u00a1Dando la vida por nosotros! He aqu\u00ed el acto supremo de justicia que ha vencido de una vez por todas al Pr\u00edncipe de este mundo; y este acto supremo de justicia es precisamente tambi\u00e9n el acto supremo de misericordia. Jes\u00fas nos llama a todos a seguir este camino: \u00abSed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso\u00bb (<em>Lc <\/em>6, 36). Os pido algo, ahora. En silencio, todos, pensemos&#8230; que cada uno piense en una persona con la que no estamos bien, con la que estamos enfadados, a la que no queremos. Pensemos en esa persona y en silencio, en este momento, oremos por esta persona y seamos misericordiosos con esta persona. (<em>Silencio de oraci\u00f3n<\/em>)<\/p>\n<p>Invoquemos ahora la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Madre de la Misericordia. <\/p>\n<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI\"> Benedicto XVI<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=6\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Benedicto XVI\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Angelus_12-09-2010_Las_tres_parabolas_de_la_misericordia\"> \u00c1ngelus (12-09-2010): Las tres par\u00e1bolas de la misericordia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abIr\u00e9 a mi Padre&#8230;\u00bb (Lc 15,18)<br \/>Palacio Apost\u00f3lico de Castelgandolfo<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><p>En el Evangelio de este domingo \u2014el cap\u00edtulo 15\u00b0 de san Lucas\u2014 Jes\u00fas narra las tres \u00abpar\u00e1bolas de la misericordia\u00bb. Cuando \u00abhabla del pastor que va tras la oveja perdida, de la mujer que busca la dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pr\u00f3digo y lo abraza, no se trata s\u00f3lo de meras palabras, sino que es la explicaci\u00f3n de su propio ser y actuar\u00bb (<em><a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\">Deus caritas est<\/a><\/em>, 12). De hecho, el pastor que encuentra la oveja perdida es el Se\u00f1or mismo que toma sobre s\u00ed, con la cruz, la humanidad pecadora para redimirla. El hijo pr\u00f3digo, en la tercera par\u00e1bola, es un joven que, tras obtener de su padre la herencia, \u00abse march\u00f3 a un pa\u00eds lejano donde malgast\u00f3 su hacienda viviendo como un libertino\u00bb (<em>Lc<\/em> 15, 13). Cuando qued\u00f3 en la miseria, se vio obligado a trabajar como un esclavo, aceptando incluso alimentarse de las algarrobas destinadas a los animales. \u00abEntonces \u2014dice el Evangelio\u2014 recapacit\u00f3\u00bb (<em>Lc<\/em> 15, 17). \u00abLas palabras que prepara para cuando llegue a casa nos permiten apreciar la dimensi\u00f3n de la peregrinaci\u00f3n interior que ahora emprende\u2026, vuelve \u00aba casa\u00bb, a s\u00ed mismo y al padre\u00bb (Benedicto XVI, <em>Jes\u00fas de Nazaret<\/em>, Madrid 2007, p. 246). \u00abMe levantar\u00e9, ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo\u00bb (<em>Lc<\/em> 15, 18-19). San Agust\u00edn escribe: \u00abEl Verbo mismo clama que vuelvas, porque s\u00f3lo hallar\u00e1s lugar de descanso imperturbable donde el amor no es abandonado\u00bb (<em>Confesiones<\/em>, iv, 11). \u00abEstando \u00e9l todav\u00eda lejos, lo vio su padre y, conmovido, corri\u00f3, se ech\u00f3 a su cuello y lo bes\u00f3 efusivamente (<em>Lc<\/em> 15, 20) y, lleno de alegr\u00eda, hizo preparar una fiesta.<\/p>\n<p>Queridos amigos, \u00bfc\u00f3mo no abrir nuestro coraz\u00f3n a la certeza de que, a pesar de ser pecadores, Dios nos ama? \u00c9l nunca se cansa de salir a nuestro encuentro, siempre es el primero en recorrer el camino que nos separa de \u00e9l. El <em>libro del \u00c9xodo<\/em> nos muestra c\u00f3mo Mois\u00e9s, con confianza y s\u00faplica audaz, logr\u00f3, por decirlo as\u00ed, desplazar a Dios del trono del juicio al trono de la misericordia (cf. 32, 7-11.13-14). El arrepentimiento es la medida de la fe; y gracias a \u00e9l se vuelve a la Verdad. Escribe el ap\u00f3stol san Pablo: \u00abEncontr\u00e9 misericordia porque obr\u00e9 por ignorancia en mi infidelidad\u00bb (<em>1 Tm<\/em> 1, 13). Retomando la par\u00e1bola del hijo que regresa \u00aba casa\u00bb, notamos que cuando aparece el hijo mayor indignado por la acogida festiva dada a su hermano, de nuevo es el padre quien sale a su encuentro y sale para suplicarle: \u00abHijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo\u00bb (<em>Lc<\/em> 15, 31). S\u00f3lo la fe puede transformar el ego\u00edsmo en alegr\u00eda y restablecer relaciones justas con el pr\u00f3jimo y con Dios. \u00abConven\u00eda celebrar una fiesta y alegrarse \u2014dice el padre\u2014 porque este hermano tuyo\u2026 estaba perdido, y ha sido hallado\u00bb (<em>Lc<\/em> 15,32).<\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_semana-24_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XXIV (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Sol\u00edan acercarse a Jes\u00fas todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. 2 Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u00abEse acoge a los pecadores y come con ellos\u00bb. 3 Jes\u00fas les dijo esta par\u00e1bola: 4 \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-15-1-32-parabolas-de-la-misericordia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 15, 1-32 \u2013 Par\u00e1bolas de la Misericordia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}