{"id":41536,"date":"2016-10-07T23:36:17","date_gmt":"2016-10-08T04:36:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-17-1-6-escandalo-correccion-fraterna-y-poder-de-la-fe\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:17","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:17","slug":"lc-17-1-6-escandalo-correccion-fraterna-y-poder-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-17-1-6-escandalo-correccion-fraterna-y-poder-de-la-fe\/","title":{"rendered":"Lc 17, 1-6: Esc\u00e1ndalo, correcci\u00f3n fraterna y poder de la fe"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">19<\/span> Hab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y de lino y banqueteaba cada d\u00eda. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Y un mendigo llamado L\u00e1zaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, <span class=\"versiculo\">21<\/span> y con ganas de saciarse de lo que ca\u00eda de la mesa del rico. Y hasta los perros ven\u00edan y le lam\u00edan las llagas. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Sucedi\u00f3 que muri\u00f3 el mendigo, y fue llevado por los \u00e1ngeles al seno de Abrah\u00e1n. Muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico y fue enterrado. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levant\u00f3 los ojos y vio de lejos a Abrah\u00e1n, y a L\u00e1zaro en su seno, <span class=\"versiculo\">24<\/span> y gritando, dijo: \u201cPadre Abrah\u00e1n, ten piedad de m\u00ed y manda a L\u00e1zaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas\u201d. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Pero Abrah\u00e1n le dijo: \u201cHijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y L\u00e1zaro, a su vez, males: por eso ahora \u00e9l es aqu\u00ed consolado, mientras que t\u00fa eres atormentado. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Y, adem\u00e1s, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aqu\u00ed hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ah\u00ed hasta nosotros\u201d. <span class=\"versiculo\">27<\/span> \u00c9l dijo: \u201cTe ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, <span class=\"versiculo\">28<\/span> pues tengo cinco hermanos: que les d\u00e9 testimonio de estas cosas, no sea que tambi\u00e9n ellos vengan a este lugar de tormento\u201d. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Abrah\u00e1n le dice: \u201cTienen a Mois\u00e9s y a los profetas: que los escuchen\u201d. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Pero \u00e9l le dijo: \u201cNo, padre Abrah\u00e1n. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentir\u00e1n\u201d. <span class=\"versiculo\">31<\/span> Abrah\u00e1n le dijo: \u201cSi no escuchan a Mois\u00e9s y a los profetas, no se convencer\u00e1n ni aunque resucite un muerto\u201d\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Basilio_Magno\"> Basilio Magno<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=54\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Basilio Magno\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Idolatria_del_poseer\"> Homil\u00eda: Idolatr\u00eda del \u00abposeer\u00bb<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abDichoso el hombre que presta de coraz\u00f3n&#8230; que atiende al pobre; su justicia durar\u00e1 para siempre\u00bb ( Sal 111)<br \/>6, contra la riqueza: PG 31, 275-278<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 responder\u00e1s al soberano juez, t\u00fa que revistes tus muros y no cubres a tu semejante que anda desnudo, t\u00fa que luces suntuosos peinados y no tienes una mirada de compasi\u00f3n para el que est\u00e1 en la miseria,&#8230;t\u00fa que entierras tu oro y no acudes a socorrer al necesitado?&#8230;<\/p>\n<p> Dime, \u00bfqu\u00e9 es lo que te pertenece? \u00bfDe qui\u00e9n has recibido lo que arrastras por esta vida?&#8230; \u00bfNo has salido desnudo del vientre materno? \u00bfY no volver\u00e1s a la tierra igualmente desnudo?(Jb 1,21) Los bienes de este mundo \u00bfde qui\u00e9n los has recibido? Si respondes: -por casualidad, por azar-, eres un imp\u00edo que rechaza reconocer a su creador y agradecerle sus beneficios. Si dices que de Dios, entonces \u00bfporqu\u00e9 las has recibido?<\/p>\n<p> \u00bfEs que Dios es injusto al repartir con desigualdad los bienes necesarios para la vida? \u00bfPor qu\u00e9 t\u00fa nadas en abundancia mientras que el otro vive en la miseria? \u00bfNo es porque un d\u00eda, gracias a tu bondad y administraci\u00f3n desinteresada, recibas la recompensa , mientras que el pobre obtendr\u00e1 la corona prometida a la paciencia?&#8230; Al hambriento pertenece el pan que t\u00fa retienes; al hombre desnudo el manto que t\u00fa guardas, celoso, en tus arcas.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Pedro_Crisologo\"> Pedro Cris\u00f3logo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=57\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Pedro Cris\u00f3logo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_La_riqueza_que_salva\"> Serm\u00f3n: La riqueza que salva<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abVio de lejos a Abrah\u00e1n y a L\u00e1zaro en su seno\u00bb (Lc 16,23)<br \/>122, sobre el rico y L\u00e1zaro<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abAbrah\u00e1n era muy rico\u00bb nos dice la Escritura (Gn 13,2)&#8230; Abrah\u00e1n, hermanos m\u00edos, no fue rico para s\u00ed mismo, sino para los pobres: m\u00e1s que reservarse su fortuna, se propuso compartirla&#8230; Este hombre, extranjero \u00e9l, no ces\u00f3 nunca de hacer todo lo que estaba en su mano para que el extranjero no se sintiera ya m\u00e1s extranjero. Viviendo en su tienda, no pod\u00eda soportar que cualquiera que pasara se quedara sin ser acogido. Perpetuo viajero, acog\u00eda a todos los hu\u00e9spedes que se presentaban&#8230; Lejos de acomodarse sobre los dones de Dios, se sab\u00eda llamado a difundirlos: los empleaba para defender a los oprimidos, liberar a los prisioneros, ver sacados de su suerte a los hombres que iban a morir (Gn 14,14)&#8230; Delante del extranjero que recibe en su tienda (Gn 18,1s) Abrah\u00e1n no se sienta sino que se queda de pie. No es el convidado de su hu\u00e9sped, se hace su servidor; olvida que es se\u00f1or en su propia casa, y trae la comida y se preocupa que tenga una cuidadosa preparaci\u00f3n, llama a su mujer. Para las cosas propias cuenta enteramente con sus sirvientes, pero para el extranjero que recibe piensa que s\u00f3lo lo puede confiar a la habilidad de su esposa.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s dir\u00e9, hermanos m\u00edos? Hay en \u00e9l una delicadeza tan perfecta&#8230; que Abrah\u00e1n atrajo al mismo Dios, quien le oblig\u00f3 a ser su hu\u00e9sped. As\u00ed Abrah\u00e1n lleg\u00f3 a ser descanso para los pobres, refugio de los extranjeros, el mismo que, m\u00e1s adelante, se dir\u00eda acogido en la persona del pobre y del extranjero: \u00abTuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis\u00bb (Mt 25,35). <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Gregorio_Nacianceno\"> Gregorio Nacianceno<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=44\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Gregorio Nacianceno\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Presencia_de_Cristo_en_los_pobres\"> Serm\u00f3n: Presencia de Cristo en los pobres<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abDelante de su puerta hab\u00eda un pobre acostado\u00bb (cf. Lc 16,20)<br \/>14 sobre el amor a los pobres, 38.40<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abDichosos los misericordiosos, dice el Se\u00f1or, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7). No es, por cierto, la misericordia una de las \u00faltimas bienaventuranzas. \u00abDichoso el que cuida del pobre y desvalido\u00bb. Y de nuevo: \u00abDichoso el que se apiada y presta\u00bb. Y en otro lugar: \u00abEl justo a diario se compadece y da prestado\u00bb (Sal 71,13; 111,5; 36,26). Tratemos de alcanzar la bendici\u00f3n, de merecer que nos llamen dichosos: seamos benignos.<\/p>\n<p> Que ni siquiera la noche interrumpa tus quehaceres de misericordia. No digas: \u00abVuelve, que ma\u00f1ana te ayudar\u00e9\u00bb (Sal 3,28). Que nada se interponga entre tu primera reacci\u00f3n y tu generosidad&#8230; \u00abParte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo\u00bb (Is 58,7) y no dejes de hacerlo con agrado y presteza. \u00abQuien reparte limosna, dice San Pablo, que lo haga con agrado\u00bb (Rm 12 8). Tu m\u00e9rito ser\u00e1 doble por la presteza en realizarlo. Porque lo que se lleva a cabo con \u00e1nimo triste y forzado no merece gratitud ni tiene nobleza. De manera que cuando hacemos el bien, hemos de hacerlo, no tristes, sino con alegr\u00eda&#8230; \u00abEntonces saldr\u00e1 tu luz como la aurora, te abrir\u00e1 camino la justicia\u00bb (Is 58,8). \u00bfHay alguien que no desee la luz y la justicia?&#8230;<\/p>\n<p> Es por eso, servidores de Cristo, sus hermanos y coherederos (Gal 4,7), visitemos a Cristo mientras nos sea posible, cur\u00e9moslo, no dejemos de alimentarlo o de vestirlo; acojamos y honremos a Cristo (Mt, 25,31s), no s\u00f3lo invit\u00e1ndolo a la mesa, como algunos lo han hecho, o cubri\u00e9ndole de perfumes, como Mar\u00eda Magdalena, o cooperando a su sepultura, como Nicodemo&#8230; Ni con oro, incienso y mirra, como los magos&#8230; El Se\u00f1or del universo \u00abquiere misericordia y no sacrificios\u00bb (Mt 9,13), nuestra compasi\u00f3n mucho m\u00e1s que \u00abmillares de corderos cebados\u00bb (Mi 6,7). Present\u00e9mosle nuestra misericordia mediante la solicitud para con los pobres y humillados, de modo que, cuando nos vayamos de aqu\u00ed nos \u00abreciban en las mansiones eternas\u00bb (Lc 16,9) en el mismo Cristo , nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_La_hospitalidad_permite_que_acojamos_a_Dios_mismo\"> Homil\u00eda: La hospitalidad permite que acojamos a Dios mismo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPadre Abrah\u00e1n, ten piedad de m\u00ed\u00bb (Lc 16,24)<br \/>2, sobre el pobre L\u00e1zaro: PG 48, 988-989<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esta par\u00e1bola, conviene preguntarnos por qu\u00e9 el rico ve a L\u00e1zaro en el seno de Abrah\u00e1n y no en compa\u00f1\u00eda de otro justo. Es porque Abrah\u00e1n hab\u00eda sido hospitalario. Aparece pues, al lado de L\u00e1zaro para acusar al rico epul\u00f3n de haber despreciado la hospitalidad. En efecto, el patriarca incluso invit\u00f3 a unos simples peregrinos y los hizo entrar en su tienda (Gn 18,1s). El rico, en cambio, no mostraba m\u00e1s que desprecio hacia aquel que estaba en su puerta. Ten\u00eda medios, con todo el dinero que pose\u00eda, para dar seguridad al pobre. Pero \u00e9l continuaba, d\u00eda tras d\u00eda, ignorando al pobre y priv\u00e1ndole de su ayuda que tanto necesitaba.<\/p>\n<p> El patriarca actu\u00f3 de modo totalmente distinto. Sentado a la entrada de su tienda, extendi\u00f3 la mano a todo el que pasaba, semejante a un pescador que extiende su mano para recoger los peces en la red, y a menudo, incluso oro o piedras preciosas. As\u00ed, pues, recogiendo a hombres, en sus redes, Abrah\u00e1n lleg\u00f3 a hospedar a \u00e1ngeles \u00a1cosa sorprendente! sin darse cuenta de ello.<\/p>\n<p> El mismo Pablo se qued\u00f3 maravillado por el relato cuando nos transmite esta exhortaci\u00f3n: \u00abNo olvid\u00e9is la hospitalidad, pues gracias a ella algunos hospedaron, sin saberlo, a \u00e1ngeles.\u00bb (Heb 13,2) Pablo tiene raz\u00f3n cuando dice \u00absin saberlo\u00bb. Si Abrah\u00e1n hubiese sabido que aquellos que acog\u00eda tan generosamente en su casa eran \u00e1ngeles, no habr\u00eda hecho nada extraordinario ni admirable. Es elogiado porque ignoraba la identidad de los peregrinos. En efecto, \u00e9l cre\u00eda que estos viajeros que \u00e9l invitaba a su casa eran gente corriente. T\u00fa tambi\u00e9n sabes ser sol\u00edcito para recibir un personaje c\u00e9lebre y nadie se extra\u00f1a de ello.. En cambio, llama la atenci\u00f3n y es verdaderamente admirable ofrecer una acogida llena de bondad al primero que llega, a la gente desconocida y ordinaria.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_los_Salmos_No_es_la_pobreza_o_la_riqueza\"> Sobre los Salmos: No es la pobreza o la riqueza<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abDios mira el coraz\u00f3n\u00bb (1Sam 16,7)<br \/>Salmo  85: CCL 39, 1178<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00bfAcaso aquel pobre fue transportado por los \u00e1ngeles recompensando su pobreza y por el contrario, el rico fue enviado al tormento por el pecado de sus riquezas? En el pobre se patentiza glorificada la humildad, y en el rico condenada la soberbia.<\/p>\n<p> Brevemente pruebo que no fue atormentada en el rico la riqueza, sino la soberbia. Sin duda que el pobre fue llevado al seno de Abraham; pero del mismo Abraham dice la Escritura que posey\u00f3 en este mundo abundante oro y plata y que fue rico en la tierra. Si el rico es llevado a los tormentos \u00bfc\u00f3mo Abraham hab\u00eda precedido al pobre a fin de recibirlo en su seno? Porque Abraham en medio de las riquezas era pobre, humilde, cumplidor de todos los mandamientos y obediente. Hasta tal punto tuvo en nada las riquezas que se le orden\u00f3 por Dios inmolar a su hijo para quien las conservaba (Gn 22,4).<\/p>\n<p> Aprended a ser ricos y pobres tanto los que ten\u00e9is algo en este mundo, como los que no ten\u00e9is nada. Pues tambi\u00e9n encontr\u00e1is al mendigo que se ensoberbece y al acaudalado que se humilla. Dios resiste a los soberbios, ya est\u00e9n vestidos de seda o de andrajos; pero da su gracia a los humildes ya tengan algunos haberes mundanos, ya carezcan de ellos. Dios mira al interior; all\u00ed pesa, all\u00ed examina. <\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Lo_que_se_aprende_en_la_escuela_de_Cristo_maestro\"> Serm\u00f3n: Lo que se aprende en la escuela de Cristo maestro<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abMurieron ambos\u00bb (cf. Lc 16,22)<br \/>33 A, 4 sobre el antiguo Testamento: CCL 41, 421-422<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Atiende al evangelio, y mira y examina los pensamientos de los dos hombres de la par\u00e1bola: <em>Hab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y lino y banqueteaba espl\u00e9ndidamente cada d\u00eda<\/em>. No te seduzca la felicidad de aquel que se vest\u00eda de p\u00farpura y lino y banqueteaba espl\u00e9ndidamente cada d\u00eda. Era un soberbio, un imp\u00edo; vanos eran sus pensamientos y vanos sus apetitos. Cuando muri\u00f3, en ese mismo d\u00eda perecieron sus planes.<\/p>\n<p> <em>En cambio, un mendigo llamado L\u00e1zaro estaba echado en su portal.<\/em> Call\u00f3 el nombre del rico, pero mencion\u00f3 el nombre del pobre. Dios silenci\u00f3 el nombre que andaba en boca de todos, mientras que mencion\u00f3 el que todos silenciaban. No te extra\u00f1e, por favor. Dios se limit\u00f3 a decir lo que encontr\u00f3 escrito en su libro. De los imp\u00edos est\u00e1 efectivamente escrito: <em>No sean inscritos en tu libro.<\/em> Paralelamente, a los ap\u00f3stoles que se felicitaban de que en el nombre del Se\u00f1or se les somet\u00edan los demonios, para que no cediesen a la vanidad y a la jactancia como suele ocurrir a los hombres, aun trat\u00e1ndose de un hecho tan relevante y de un poder tan insigne, Jes\u00fas les dijo: <em>No est\u00e9is alegres porque se os someten los esp\u00edritus; estad alegres porque vuestros nombres est\u00e1n inscritos en el cielo.<\/em> Pues bien, si Dios, morador del cielo, call\u00f3 el nombre del rico, es porque no lo hall\u00f3 escrito en el cielo. Pronunci\u00f3 el nombre del pobre porque lo hall\u00f3 all\u00ed escrito, mejor dicho, porque \u00e9l mand\u00f3 inscribirlo all\u00ed.<\/p>\n<p> Observad ahora a aquel pobre. Dijimos, hablando de los pensamientos del rico imp\u00edo, preclaro, que se vest\u00eda de p\u00farpura y lino y que banqueteaba espl\u00e9ndidamente cada d\u00eda, que, al morir, perecieron todos sus planes. Al contrario, el mendigo <em>L\u00e1zaro estaba echado en el portal del rico, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.<\/em> Aqu\u00ed quiero verte, cristiano: se describe la muerte de estos dos hombres. Poderoso es ciertamente Dios para dar la salud en esta vida, para eliminar la pobreza, para dar al cristiano el necesario sustento. Pero supongamos que Dios nada de esto hiciera: qu\u00e9 elegir\u00edas: \u00bfser como aquel pobre o como aquel rico? No te ilusiones. Escucha el final y observa la mala elecci\u00f3n. A buen seguro que aquel pobre, piadoso como era, al verse inmerso en las angustias de la vida presente, pensaba que un d\u00eda se acabar\u00eda aquella vida y entrar\u00eda en posesi\u00f3n del eterno descanso. <em>Murieron ambos,<\/em> pero en ese d\u00eda no perecieron los planes de aquel mendigo.<\/p>\n<p> Sucedi\u00f3 que se <em>muri\u00f3 el mendigo y los \u00e1ngeles lo llevaron al seno de Abrah\u00e1n.<\/em> En ese d\u00eda se realizaron todos sus deseos. Cuando exhal\u00f3 su esp\u00edritu y la carne volvi\u00f3 a la tierra de donde sali\u00f3, no perecer\u00e1n sus planes, pues que espera en el Se\u00f1or su Dios. Esto es lo que se aprende en la escuela de Cristo maestro, esto es lo que espera el alma del fiel oyente, \u00e9ste es el cert\u00edsimo premio del Salvador.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Los_dos_han_sido_igualmente_llamados\"> Serm\u00f3n: Los dos han sido igualmente llamados<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abHab\u00eda un hombre rico&#8230; Y un mendigo llamado L\u00e1zaro\u00bb (Lc 16,19s)<br \/>X, 249, 252, 24-2-1622<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abDijo Jes\u00fas a los fariseos: Hab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y de lino&#8230; Y un mendigo llamado L\u00e1zaro, estaba echado en su portal&#8230; Sucedi\u00f3 que muri\u00f3 el mendigo&#8230; Se muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico&#8230; Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos y vio, de lejos, a Abraham y a L\u00e1zaro en su seno&#8230;\u00bb Lc 16, 19-31<\/p>\n<p> Siempre es el hombre el que falta a la gracia, la gracia jam\u00e1s nos falta. \u00bfQui\u00e9n puede estar seguro y vivir sin el miedo de perder esta gracia o de negarle su consentimiento? \u00bfQui\u00e9n no temer\u00e1 disminuirla, al no rendir a Dios el servicio que le es debido seg\u00fan el deber y la obligaci\u00f3n de cada uno? <\/p>\n<p> El mal rico, \u00bfno fue llamado a la misma vocaci\u00f3n que L\u00e1zaro?&#8230; S\u00ed, sin duda, eso est\u00e1 claro en el Evangelio; el rico era jud\u00edo, ya que llama padre a Abraham. Padre Abraham, le dice, y le ruega que env\u00ede a L\u00e1zaro; y Dios le hab\u00eda demostrado su amor al darle tantos bienes para disfrutarlos. <\/p>\n<p> Y aunque vemos en el Evangelio que esos dos hombres han sido igualmente llamados por Dios, el que m\u00e1s ha recibido est\u00e1 m\u00e1s obligado a servirle y no le sirve y vive y muere desgraciadamente. En cambio el pobre L\u00e1zaro, que le ha servido con fidelidad, muere felizmente. <\/p>\n<p> Cuando Dios cre\u00f3 a los \u00e1ngeles en el cielo y los estableci\u00f3 en su Gracia, parec\u00eda que nunca iban a apartarse de Ella y sin embargo Lucifer se rebel\u00f3&#8230; \u00bfqui\u00e9n no temer\u00e1? y \u00bfqu\u00e9 reuni\u00f3n, qu\u00e9 vocaci\u00f3n puede haber exenta de peligro? Ninguna. Siempre debemos estar temerosos y, por tanto, conservarnos en gran humildad. <\/p>\n<p> Manteneos firmemente agarradas al \u00e1rbol de vuestra profesi\u00f3n, cada una seg\u00fan su vocaci\u00f3n; pero no dej\u00e9is de caminar en el santo temor durante toda vuestra vida, no sea que por querer avanzar con demasiada seguridad y libertad, vay\u00e1is a caer en los lazos del pecado.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI\"> Benedicto XVI<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=6\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Benedicto XVI\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Angelus_30-09-2007_La_iniquidad_terrena_vencida_por_la_justicia_divina\"> \u00c1ngelus (30-09-2007): La iniquidad terrena vencida por la justicia divina<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abMuri\u00f3 el pobre y fue llevado al seno de Abrah\u00e1n\u00bb (Lc 16,22)<br \/><\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><p>Hoy el evangelio de san Lucas presenta la par\u00e1bola del hombre rico y del pobre L\u00e1zaro (cf. <em>Lc <\/em>16, 19-31). El rico personifica el uso injusto de las riquezas por parte de quien las utiliza para un lujo desenfrenado y ego\u00edsta, pensando solamente en satisfacerse a s\u00ed mismo, sin tener en cuenta de ning\u00fan modo al mendigo que est\u00e1 a su puerta. El pobre, al contrario, representa a la persona de la que solamente Dios se cuida:\u00a0 a diferencia del rico, tiene un nombre, L\u00e1zaro, abreviatura de Ele\u00e1zaro (Eleazar), que significa precisamente \u00abDios le ayuda\u00bb. A quien est\u00e1 olvidado de todos, Dios no lo olvida; quien no vale nada a los ojos de los hombres, es valioso a los del Se\u00f1or. La narraci\u00f3n muestra c\u00f3mo la iniquidad terrena es vencida por la justicia divina:\u00a0 despu\u00e9s de la muerte, L\u00e1zaro es acogido \u00aben el seno de Abraham\u00bb, es decir, en la bienaventuranza eterna, mientras que el rico acaba \u00aben el infierno, en medio de los tormentos\u00bb. Se trata de una nueva situaci\u00f3n inapelable y definitiva, por lo cual es necesario arrepentirse durante la vida; hacerlo despu\u00e9s de la\u00a0muerte\u00a0no\u00a0sirve\u00a0para\u00a0nada. <\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola se presta tambi\u00e9n a una lectura en clave social. Sigue siendo memorable la que hizo hace precisamente cuarenta a\u00f1os el Papa Pablo VI en la enc\u00edclica <em> <a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a>. <\/em>Hablando de la lucha contra el hambre, escribi\u00f3:\u00a0 \u00abSe trata de construir un mundo donde todo hombre (&#8230;) pueda vivir una vida plenamente humana, (&#8230;) donde el pobre L\u00e1zaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico\u00bb (n. 47). Las causas de las numerosas situaciones de miseria son \u2014recuerda la enc\u00edclica\u2014, por una parte, \u00ablas servidumbres que le vienen de la parte de los hombres\u00bb y, por otra, \u00abuna naturaleza insuficientemente dominada\u00bb (<em>ib<\/em>.). Por desgracia, ciertas poblaciones sufren por ambos factores a la vez. \u00bfC\u00f3mo no pensar, en este momento, especialmente en los pa\u00edses de \u00c1frica subsahariana, afectados durante los d\u00edas pasados por graves inundaciones? Pero no podemos olvidar otras muchas situaciones de emergencia humanitaria en diversas regiones del planeta, en las que los conflictos por el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico contribuyen a agravar problemas ambientales ya serios. El llamamiento que en aquel entonces hizo Pablo VI:\u00a0 \u00abLos pueblos hambrientos interpelan hoy, con acento dram\u00e1tico, a los pueblos opulentos\u00bb (<em><a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a>, <\/em>3), conserva hoy toda su urgencia. No podemos decir que no conocemos el camino que hay que recorrer:\u00a0 tenemos la ley y los profetas, nos dice Jes\u00fas en el Evangelio. Quien no quiere escucharlos, no cambiar\u00e1 ni siquiera si alguien de entre los muertos vuelve para amonestarlo. <\/p>\n<p>La Virgen Mar\u00eda nos ayude a aprovechar el tiempo presente para escuchar y poner en pr\u00e1ctica esta palabra de Dios. Nos obtenga que estemos m\u00e1s atentos a los hermanos necesitados, para compartir con ellos lo mucho o lo poco que tenemos, y contribuir, comenzando por nosotros mismos, a difundir la l\u00f3gica y el estilo de la aut\u00e9ntica solidaridad. <\/p>\n<\/p>\n<h3><span id=\"Angelus_26-09-2010_Escuchar_al_Senor\"> \u00c1ngelus (26-09-2010): Escuchar al Se\u00f1or<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abSi no oyen a Mois\u00e9s y a los profetas&#8230;\u00bb (Lc 16,31)<br \/>Palacio Apost\u00f3lico de Castelgandolfo<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><p>En el evangelio (<em>Lc <\/em>16, 19-31) Jes\u00fas narra la par\u00e1bola del hombre rico y del pobre L\u00e1zaro. El primero vive en el lujo y en el ego\u00edsmo, y cuando muere, acaba en el infierno. El pobre, en cambio, que se alimenta de las sobras de la mesa del rico, a su muerte es llevado por los \u00e1ngeles a la morada eterna de Dios y de los santos. \u00abBienaventurados los pobres \u2014hab\u00eda proclamado el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos\u2014 porque vuestro es el reino de Dios\u00bb (<em>Lc <\/em>6, 20). Pero el mensaje de la par\u00e1bola va m\u00e1s all\u00e1: recuerda que, mientras estamos en este mundo, debemos escuchar al Se\u00f1or, que nos habla mediante las sagradas Escrituras, y vivir seg\u00fan su voluntad; si no, despu\u00e9s de la muerte, ser\u00e1 demasiado tarde para enmendarse. Por lo tanto, esta par\u00e1bola nos dice dos cosas: la primera es que Dios ama a los pobres y les levanta de su humillaci\u00f3n; la segunda es que nuestro destino eterno est\u00e1 condicionado por nuestra actitud; nos corresponde a nosotros seguir el camino que Dios nos ha mostrado para llegar a la vida, y este camino es el amor, no entendido como sentimiento, sino como servicio a los dem\u00e1s, en la caridad de Cristo. <\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\">Tiempo de Cuaresma: Jueves II<br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_semana-26_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XXVI (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19 Hab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y de lino y banqueteaba cada d\u00eda. 20 Y un mendigo llamado L\u00e1zaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, 21 y con ganas de saciarse de lo que ca\u00eda de la mesa del rico. Y hasta los perros ven\u00edan y le lam\u00edan las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-17-1-6-escandalo-correccion-fraterna-y-poder-de-la-fe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 17, 1-6: Esc\u00e1ndalo, correcci\u00f3n fraterna y poder de la fe\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41536\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}