{"id":41541,"date":"2016-10-07T23:36:32","date_gmt":"2016-10-08T04:36:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-18-1-8-el-juez-inicuo-y-la-viuda-inoportuna\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:32","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:32","slug":"lc-18-1-8-el-juez-inicuo-y-la-viuda-inoportuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-18-1-8-el-juez-inicuo-y-la-viuda-inoportuna\/","title":{"rendered":"Lc 18, 1-8: El juez inicuo y la viuda inoportuna"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">26<\/span> Como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n en los d\u00edas del Hijo del hombre: <span class=\"versiculo\">27<\/span> com\u00edan, beb\u00edan, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca; entonces lleg\u00f3 el diluvio y acab\u00f3 con todos. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Asimismo, como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de Lot: com\u00edan, beb\u00edan, compraban, vend\u00edan, sembraban, constru\u00edan; <span class=\"versiculo\">29<\/span> pero el d\u00eda que Lot sali\u00f3 de Sodoma, llovi\u00f3 fuego y azufre del cielo y acab\u00f3 con todos. <span class=\"versiculo\">30<\/span> As\u00ed suceder\u00e1 el d\u00eda que se revele el Hijo del hombre. <span class=\"versiculo\">31<\/span> Aquel d\u00eda, el que est\u00e9 en la azotea y tenga sus cosas en casa no baje a recogerlas; igualmente, el que est\u00e9 en el campo, no vuelva atr\u00e1s. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Acordaos de la mujer de Lot. <span class=\"versiculo\">33<\/span> El que pretenda guardar su vida, la perder\u00e1; y el que la pierda, la recobrar\u00e1. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Os digo que aquella noche estar\u00e1n dos juntos: a uno se lo llevar\u00e1n y al otro lo dejar\u00e1n; <span class=\"versiculo\">35<\/span> estar\u00e1n dos moliendo juntas: a una se la llevar\u00e1n y a la otra la dejar\u00e1n\u00bb. <span class=\"versiculo\">36<\/span> * <span class=\"versiculo\">37<\/span> Ellos le preguntaron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde, Se\u00f1or?\u00bb. \u00c9l les dijo: \u00abDonde est\u00e1 el cad\u00e1ver, all\u00ed se reunir\u00e1n los buitres\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26.\u00a0<\/span>La Venida del Se\u00f1or, que fue comparada con un fulgurante rayo que cruza r\u00e1pidamente el cielo, ahora se compara con los d\u00edas de No\u00e9 y Lot, cuando sobrevino s\u00fabita muerte a los hombres. Por esto dice: <b><i>&#8220;Y como fue en los d\u00edas de No\u00e9&#8230;&#8221;<\/i><\/b><\/p>\n<p><span class=\"cv\">27.\u00a0<\/span>En sentido m\u00edstico <b>construye No\u00e9 el Arca<\/b> cuando el Se\u00f1or forma la Iglesia con los fieles de Jesucristo uni\u00e9ndolos entre s\u00ed como maderas ajustadas. Y una vez que \u00e9sta se encuentra concluida perfectamente, entra en ella, ilustr\u00e1ndola con la gloria visible de su presencia en el d\u00eda del juicio y siendo su habitante eterno. Pero mientras el Arca se est\u00e1 construyendo, los malvados se entregan a sus excesos, mas cuando entra en ella perecen. Porque los que en este mundo ultrajan a los santos que luchan, reciben la eterna condenaci\u00f3n, mientras \u00e9stos son coronados en la gloria.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28-29.\u00a0<\/span>Pasando en silencio aquel crimen nefando de los sodomitas, \u00fanicamente recuerda aquellos delitos que parec\u00edan leves o veniales, para dar a entender c\u00f3mo ser\u00edan castigados los pecados graves, cuando aun lo l\u00edcito cometido por imprudencia es castigado con el fuego y el azufre. Prosigue: <b><i>&#8220;Y el d\u00eda que sali\u00f3 Lot de Sodoma, llovi\u00f3 fuego y azufre del cielo&#8221;.<\/i><\/b><\/p>\n<p>En sentido m\u00edstico, <b>Lot,<\/b> que quiere decir el que se a\u00edsla, es el pueblo de los escogidos, que vive como forastero en Sodoma, esto es, entre los r\u00e9probos, y se a\u00edsla o se separa de sus cr\u00edmenes cuanto puede y evita su destrucci\u00f3n. Mas cuando Lot ha salido, Sodoma perece. Porque al final del mundo saldr\u00e1n los \u00e1ngeles, separar\u00e1n a los malos de entre los justos y los llevar\u00e1n al horno de fuego (Mt 13,49). Pero el fuego y el azufre que dice bajar\u00e1n del cielo, no significan la misma llama del eterno suplicio, sino la repentina llegada de aquel d\u00eda.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30.\u00a0<\/span>Porque el que ahora lo ve todo sin ser visto, apareciendo entonces, juzgar\u00e1 todas las cosas. Aparecer\u00e1, pues, para juzgar especialmente en aquel tiempo en que, olvidados todos de sus juicios, se crean como emancipados de El en este mundo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-36.\u00a0<\/span>Hab\u00eda dicho antes el Se\u00f1or, que el que estuviese en el campo no deb\u00eda volver atr\u00e1s, con lo que se refiere no s\u00f3lo a los que efectivamente estaban en el campo y hab\u00edan de regresar, esto es, que habr\u00edan de negar al Se\u00f1or a las claras, sino tambi\u00e9n a los que, si bien parece que miran hacia adelante, miran hacia atr\u00e1s con el alma. Por esto dice: <b><i>&#8220;Os digo: que en aquella noche dos estar\u00e1n en el lecho&#8230;&#8221;<\/i><\/b><\/p>\n<p><span class=\"cv\">37.\u00a0<\/span>Se le presentan al Se\u00f1or dos preguntas, a saber: a d\u00f3nde ser\u00e1n conducidos los buenos y en d\u00f3nde dejados los malos. Contest\u00f3 una de estas preguntas y dej\u00f3 la otra para que la interpretasen. Por lo que sigue: <b><i>&#8220;Y El les dijo: Donde quiera que estuviere el cuerpo, all\u00ed se congregar\u00e1n las \u00e1guilas&#8221;.<\/i><\/b><\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-30.\u00a0<\/span>Da a entender claramente que <b>la causa del diluvio hab\u00eda provenido de nuestros pecados.<\/b> Porque Dios no cre\u00f3 el mal, sino que le produjeron nuestras malas acciones. No condena el matrimonio ni el alimento por da\u00f1oso, puesto que el primero provee a la sucesi\u00f3n y el \u00faltimo a la necesidad de la naturaleza. Pero es precisa la prudencia en todo y es malo todo lo que es un exceso.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>Como es necesario que en este mundo los buenos padezcan aflicciones de coraz\u00f3n y de \u00e1nimo a causa de los malos, para que as\u00ed puedan obtener mayor premio en lo futuro, el Se\u00f1or les da algunos consejos cuando dice: <b><i>&#8220;En aquella hora, el que estuviere en el tejado&#8230;&#8221;<\/i><\/b> Esto es, si alguno ha subido ya a lo m\u00e1s alto de su casa en la pr\u00e1ctica de las virtudes, no vuelva a caer en la pr\u00e1ctica de las cosas de la tierra.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32-33.\u00a0<\/span>La que por haber mirado atr\u00e1s, perdi\u00f3 su naturaleza. <b>Cuando se mira atr\u00e1s se vuelve al demonio, como cuando la mujer de Lot mir\u00f3 atr\u00e1s hacia Sodoma.<\/b> Por tanto, huye de la destemplanza, prescinde de la lujuria y acu\u00e9rdate que de aquel que no se fija en estudiar lo que pas\u00f3, puede decirse que sali\u00f3 de su casa y se vino al monte. Aquella mujer, como mir\u00f3 atr\u00e1s, no pudo ser ayudada por su marido para que llegase al monte, sino que se qued\u00f3 all\u00ed.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34a. <\/span><b><i>&#8220;Yo os lo digo: aquella noche&#8230;&#8221;<\/i><\/b> Llama con propiedad noche, porque el Anticristo ser\u00e1 la hora de las tinieblas; porque el Anticristo, llam\u00e1ndose a s\u00ed mismo Cristo infundir\u00e1 las tinieblas en los corazones de los hombres. El Cristo resplandecer\u00e1 brillando como el rayo, para que en aquella noche podamos ver la gloria de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34b.\u00a0<\/span>De todos los que est\u00e1n ca\u00eddos por la debilidad humana uno es abandonado, esto es, reprobado y el otro es aceptado, esto es, arrebatado delante de Jesucristo en los aires. Prosigue: <b><i>&#8220;Dos mujeres estar\u00e1n moliendo juntas&#8230;&#8221;<\/i><\/b><\/p>\n<p><span class=\"cv\">35.\u00a0<\/span>Por las que <b>muelen<\/b> parece que significa a los que buscan su alimento en lo espiritual y lo ense\u00f1an de un modo manifiesto. Y en realidad que este mundo es un molino, y nuestra alma est\u00e1 encerrada en nuestro cuerpo como en una c\u00e1rcel. Por tanto, este molino -que es o la sinagoga, o el alma manchada con el pecado-, moliendo el trigo humedecido y podrido seg\u00fan su mal olor, no puede separar lo interior de lo exterior y por tanto es abandonado, porque su harina desagrada. Pero la Iglesia santa, o el alma que no est\u00e1 manchada con ninguna clase de delitos y que muele el buen trigo que ha sido tostado por el calor del sol eterno, ofrece a Dios la buena harina del coraz\u00f3n de los hombres. <\/p>\n<p><span class=\"cv\">36.\u00a0<\/span>Quienes sean los <b>labradores,<\/b> podemos conocerlo si advertimos que en nosotros hay dos mentes<a title=\"\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Una del hombre exterior, que es la que se corrompe y la otra interior, que se renueva por medio del sacramento. Estos son los que trabajan en nuestro campo, de los que el celo de uno produce un buen fruto, mientras la inacci\u00f3n del otro los pierde. Tambi\u00e9n podemos entender que hay dos pueblos en este mundo que se compara con un campo; de los que uno, que es el fiel, es aceptado y el otro, que es el infiel, es dejado.<\/p>\n<p>Y como Dios no es injusto, no trata lo mismo a los que han tenido igual vida sin el mismo celo y no recompensa a cada uno sino seg\u00fan el m\u00e9rito de sus acciones. Porque no es la sociedad de los hombres la que hace sus m\u00e9ritos, puesto que no todos acaban lo que empiezan y \u00fanicamente <b>el que persevere hasta el fin se salvar\u00e1<\/b> (Mt 10,22).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-37.\u00a0<\/span>Se comparan las almas de los justos con las <b>\u00e1guilas,<\/b> porque buscan las cosas de lo alto, menosprecian las cosas bajas y alcanzan una vida muy larga. No podemos dudar acerca del cuerpo, especialmente si recordamos que Jos\u00e9 recibi\u00f3 el cuerpo de Cristo que hab\u00eda pedido a Pilato. \u00bfNo te parecen \u00e1guilas tambi\u00e9n alrededor del cuerpo, aquellas mujeres y aquel colegio de ap\u00f3stoles que rodeaban la sepultura del Se\u00f1or? \u00bfNo te parecen tambi\u00e9n \u00e1guilas alrededor del cuerpo, cuando venga en las nubes y todo ojo le vea? (Ap 5). Este es el cuerpo del cual est\u00e1 dicho (Jn 6,56): <b>&#8220;Mi carne es verdadera comida&#8221;.<\/b> Son tambi\u00e9n \u00e1guilas las que vuelan alrededor del cuerpo con alas espirituales. Son tambi\u00e9n \u00e1guilas alrededor del cuerpo, aquellos que creen que Jesucristo vino en carne mortal. Y lo es tambi\u00e9n la Iglesia, en la que somos renovados espiritualmente por la gracia del bautismo.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p style=\"font-size: small;\"><a title=\"\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a>El termino latino <i>&#8220;mens&#8221;,<\/i> utilizado aqu\u00ed por San Ambrosio, es sumamente complejo. Puede traducirse como esp\u00edritu, y se refiere a la realidad m\u00e1s profunda del hombre, su ser propio, que se realiza -bajo el influjo de la gracia- en la conformaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas (= hombre nuevo), o que se pierde cuando se deja arrastrar por las concupiscencias (= hombre viejo). Esta expresi\u00f3n, con tal connotaci\u00f3n, es ya utilizada por San Pablo: <i>&#8220;No viv\u00e1is ya como viven los gentiles, seg\u00fan la vaciedad de su mente&#8221;<\/i> (Ef 4, 17); <i>&#8220;renovad el Esp\u00edritu de vuestra mente, y revest\u00edos del Hombre Nuevo&#8230;&#8221;<\/i> (Ef 4, 23-24).\n<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_De_quaest_Evang_241-424447\">San Agust\u00edn, <i>De quaest. Evang.<\/i> 2,41-42.44.47<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31-33.\u00a0<\/span>Est\u00e1 <b>en el techo<\/b> el que, sobreponi\u00e9ndose a las cosas de la tierra, vive espiritualmente y como respirando un aire saludable. Los muebles de la casa son los sentidos carnales, acerca de cuyo uso se equivocan con frecuencia los que buscan la verdad, que se encuentra por el esp\u00edritu. Vigile, pues, el hombre espiritual, no sea que en el d\u00eda de la tribulaci\u00f3n vuelva a la vida carnal que se alimenta por los sentidos corporales y descienda por el deseo de alcanzar los goces de este mundo. Prosigue: <span class='citaBiblia'>&#8220;Y el que est\u00e1 en el campo asimismo no vuelva atr\u00e1s&#8221;.<\/span><br \/>\nEl que trabaja en la Iglesia plantando, como San Pablo y regando, como Apolo, no se fije en la esperanza mundanal a que renunci\u00f3.<\/p>\n<p><span class='citaB'>La mujer de Lot <\/span>significa a aquellos que en el d\u00eda de la tribulaci\u00f3n retroceden y se apartan de la esperanza de las promesas divinas, por lo que se convirti\u00f3 en estatua de sal. As\u00ed advierte a los hombres que no obren de aquel modo para que, con la sal, preserven sus corazones de la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34a.\u00a0<\/span>Dice en <span class='citaB'>aquella noche,<\/span> esto es, en aquella tribulaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34b-36.\u00a0<\/span>Aqu\u00ed parece que se dan a conocer tres clases de hombres. Una es la de aquellos que prefieren el ocio y el descanso, que no se ocupan de los asuntos del siglo, ni de los deberes eclesi\u00e1sticos, cuyo descanso est\u00e1 bien representado con el nombre de <span class='citaB'>lecho;<\/span> otra es la de aquellos que como plebe son gobernados por los sabios, haciendo las cosas propias de esta vida, a los que designa con el nombre de <span class='citaB'>mujeres,<\/span> porque conviene que \u00e9stos sean gobernados por sus jefes. Y consider\u00f3 como personas que <span class='citaB'>muelen<\/span> a aquellos que dan vueltas alrededor de los negocios temporales. Adem\u00e1s dice que los que se ocupan de estas cosas y de estos negocios, mol\u00edan juntos en cuanto se conforman con las pr\u00e1cticas de la Iglesia. La tercera clase es la de aquellos que se ejercitan en el ministerio de la Iglesia, como <span class='citaBiblia'>en el campo<\/span> del Se\u00f1or. Ahora, en cada una de estas tres clases de hombres hay otras dos: los que permanecen en la Iglesia y son aceptados y los que caen en la culpa y son menospreciados.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37.\u00a0<\/span>San Lucas pone estas cosas aqu\u00ed -que no aparecen en el relato de Mateo- ya sea porque recuerda lo que m\u00e1s le preocupa, diciendo primero lo que el Se\u00f1or dijo despu\u00e9s, ya sea porque da a entender que el Se\u00f1or dijo estas cosas dos veces.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-30.\u00a0<\/span>Despu\u00e9s que venga el Anticristo, los hombres se har\u00e1n lascivos, entreg\u00e1ndose a los vicios m\u00e1s enormes, seg\u00fan aquellas palabras del Ap\u00f3stol (2Tim 3,4): <span class='citaI'>&#8220;los que son m\u00e1s amantes de sus pasiones que de Dios&#8221;.<\/span> Por tanto, si en el Anticristo se encierra todo pecado, \u00bfqu\u00e9 es lo que \u00e9ste traer\u00e1 a la raza humana en aquel tiempo sino sus vicios? Y esto es lo que el Se\u00f1or dio a conocer por el ejemplo del <span class='citaB'>diluvio y de los sodomitas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32.\u00a0<\/span>San Mateo dice que todo esto fue dicho por el Se\u00f1or con motivo de la toma de Jerusal\u00e9n, porque cuando viniesen los romanos los que estaban en sus casas no podr\u00edan bajar a coger ni aun lo m\u00e1s indispensable; sino que tendr\u00edan que huir con prontitud, y los que estuviesen en el campo no habr\u00edan de volver a su casa. Y consta en verdad que sucedi\u00f3 esto en la toma de Jerusal\u00e9n, y que volver\u00e1 a suceder cuando venga el Anticristo y especialmente en aquel tiempo en que todo concluir\u00e1, puesto que entonces la calamidad ser\u00e1 inmensa.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33.\u00a0<\/span>A continuaci\u00f3n a\u00f1ade las consecuencias de sus promesas diciendo: <span class='citaBiblia'>&#8220;Todo aquel que procurase salvar su vida, la perder\u00e1&#8221;.<\/span> Como diciendo: nadie se cuide en las persecuciones del Anticristo, de salvar su vida, porque la perder\u00e1. En cambio el que se entregue a los sufrimientos y a los peligros, se salvar\u00e1. Y prosigue: <span class='citaBiblia'>&#8220;Mas todo aquel que la perdiere, la vivificar\u00e1&#8221;<\/span> no sujet\u00e1ndose de ning\u00fan modo al tirano por amor de la vida.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34.\u00a0<\/span>Advierte que la venida de Jesucristo suceder\u00e1 cuando menos lo esperemos, por lo que se nos dice que <span class='citaB'>vendr\u00e1 de noche.<\/span> Cuando dijo tambi\u00e9n que los ricos apenas pueden salvarse, advierte, que ni todos los ricos se condenar\u00e1n, ni todos los pobres se salvar\u00e1n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Eusebio\">San Eusebio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">26-29.\u00a0<\/span>Como el Se\u00f1or hab\u00eda citado el ejemplo del diluvio, para que no se creyese que vendr\u00eda otro de agua, cita el segundo ejemplo de Lot, ense\u00f1ando c\u00f3mo hab\u00eda de ser la perdici\u00f3n de los imp\u00edos, cuando la ira de Dios caiga sobre ellos como fuego bajado del cielo. Por esto dice: <span class='citaBiblia'>&#8220;Asimismo como fue en los d\u00edas de Lot&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">30.\u00a0<\/span>No dice que cay\u00f3 el fuego del cielo sobre los imp\u00edos de Sodoma, antes que saliese de en medio de ellos, ni que el diluvio cay\u00f3 sobre la tierra haciendo perecer a sus moradores antes que No\u00e9 entrase en el Arca; porque mientras No\u00e9 y Lot viv\u00edan con los malvados, Dios no dejaba correr su ira para evitar que sucumbiesen con los pecadores. Cuando quiso perder a \u00e9stos, separ\u00f3 de en medio de ellos al justo. As\u00ed suceder\u00e1 en el fin del mundo, puesto que no concluir\u00e1 \u00e9ste antes que todos los justos sean separados de los imp\u00edos. Por esto sigue: <span class='citaB'>&#8220;De esta manera ser\u00e1 el d\u00eda&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32.\u00a0<\/span>Dio a conocer de este modo que se levantar\u00eda una gran persecuci\u00f3n por el hijo de perdici\u00f3n contra los fieles de Cristo. Llama d\u00eda al tiempo que preceder\u00e1 al fin del mundo, en el que quien huya, no volver\u00e1 ni se cuidar\u00e1 de los bienes que pierde ni imitar\u00e1 a la mujer de Lot, que despu\u00e9s de haber salido de la ciudad de Sodoma, volvi\u00f3 la cara y qued\u00f3 muerta y convertida en estatua de sal. Por esto sigue: &#8220;Acordaos de la mujer de Lot&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37.\u00a0<\/span>O tambi\u00e9n design\u00f3 por las \u00e1guilas, que se alimentan de cuerpos muertos, a los pr\u00edncipes de este mundo y a los que en todo tiempo persiguen a los santos de Dios, entre los que se dejan los que son indignos de aceptaci\u00f3n y que se llaman cuerpo o cad\u00e1ver. O se designan las potestades vengadoras que volar\u00e1n sobre los imp\u00edos como vuelan las \u00e1guilas.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">33.\u00a0<\/span>C\u00f3mo puede <span class='citaB'>perderse la vida para salvarla,<\/span> lo manifiesta San Pablo diciendo de algunos (G\u00e1l 5,24): <span class='citaI'>&#8220;los que sacrificaron su carne con sus vicios y con su concupiscencia&#8221;,<\/span> esto es, combatiendo a sus verdugos con la paciencia y la caridad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34.\u00a0<\/span>Por aquellos dos que dice se acostar\u00e1n <span class='citaB'>en un mismo lecho,<\/span> parece designar a los ricos que descansan de las delicias mundanales, el lecho es la se\u00f1al del descanso. No todos aquellos que tienen riquezas son imp\u00edos, sino que alguno es tambi\u00e9n bueno, y elegido por su fe. Por tanto, \u00e9ste ser\u00e1 aceptado. Pero el otro que no obre as\u00ed, ser\u00e1 dejado. Cuando baje el Se\u00f1or al juicio, enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles que, dejando sobre la tierra a aquellos que deben ser castigados, se llevar\u00e1n a los santos y los justos, seg\u00fan aquellas palabras del Ap\u00f3stol: (1Tes 4,16) <span class='citaB'>&#8220;Seremos arrebatados hasta las nubes delante de Jesucristo en los aires&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">36. <\/span>Por medio de estas palabras parece que indica a los pobres y los que viven agobiados por el trabajo, a lo que tambi\u00e9n se refiere lo que sigue: <span class='citaBiblia'>&#8220;Dos en el campo, el uno ser\u00e1 tomado&#8230;&#8221;<\/span> Porque hay gran diferencia entre ellos: pues aquellos que lleven con valor las privaciones de la pobreza y que practiquen una vida buena y humilde, ser\u00e1n aceptados; y aquellos que est\u00e1n siempre prontos para las cosas profanas (o detestables), ser\u00e1n los que dejar\u00e1.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37.\u00a0<\/span>Como hab\u00eda dicho que algunos ser\u00edan aceptados, sus disc\u00edpulos preguntan con inter\u00e9s a d\u00f3nde ser\u00e1n conducidos. Por esto sigue: <span class='citaBiblia'>&#8220;Respondieron y le dijeron: \u00bfEn d\u00f3nde, Se\u00f1or?&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Como diciendo: As\u00ed como cuando se abandona un cad\u00e1ver, acuden en seguida a \u00e9l las aves carniceras, as\u00ed cuando venga el Hijo del hombre todas las \u00e1guilas, esto es, los santos, le rodear\u00e1n.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo_In_Matthaeum_hom78\">Cris\u00f3stomo, <i>In Matthaeum hom.78<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">27.\u00a0<\/span>Como entonces no creyeron en las palabras amenazadoras, sufrieron inmediatamente el verdadero castigo.<br \/>\nLa incredulidad proced\u00eda de la molicie y flojedad de su alma, porque cada uno espera en lo que se propone y desea. Por esto sigue: <span class='citaBiblia'>&#8220;Com\u00edan y beb\u00edan&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_de_Nisa_obispo\">San Gregorio de Nisa, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Sacudir_de_los_ojos_del_alma_el_sopor\">Homil\u00eda: Sacudir de los ojos del alma el sopor.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda sobre le Cantar de los Cantares.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCom\u00edan, beb\u00edan, compraban y vend\u00edan&#8230;\u00bb (Lc 17,27).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or hizo a sus disc\u00edpulos muchas advertencias y recomendaciones para que su esp\u00edritu se liberara como del polvo todo lo que es terreno en la naturaleza y se elevara al deseo de las realidades sobrenaturales. Seg\u00fan una de estas advertencias, los que se vuelven hacia la vida de arriba tienen que ser m\u00e1s fuertes que el sue\u00f1o y estar constantemente en vela&#8230; Hablo de aquel sopor suscitado en aquellos que se hunden en la mentira de la vida por los sue\u00f1os ilusorios, como los honores, las riquezas, el poder, el fasto, la fascinaci\u00f3n de los placeres, la ambici\u00f3n, la sed de disfrute, la vanidad de todo lo que la imaginaci\u00f3n puede presentar a los hombres superficiales para correr locamente tras ello. Todas estas cosas se desvanecen con el tiempo ef\u00edmero; son de la naturaleza del aparentar; apenas existen, desaparecen como las olas del mar&#8230;<\/p>\n<p>Por esto, nuestro esp\u00edritu se desembaraza de estas representaciones e ilusiones gracias al Verbo que nos invita a sacudir de los ojos de nuestras almas este sopor profundo para no apartarnos de las realidades aut\u00e9nticas, apeg\u00e1ndonos a lo que no tiene consistencia. Por esto nos propone la vigilancia, diciendo: \u201cTened ce\u00f1ida la cintura, y las l\u00e1mparas encendidas.\u201d (Lc 12,35) Porque la luz que ilumina nuestros ojos, aparta el sue\u00f1o y la cintura ce\u00f1ida impide al cuerpo caer en el sopor&#8230; El que tiene ce\u00f1ida la cintura por la temperancia vive en la luz de una conciencia pura. La confianza filial ilumina su vida como una l\u00e1mpara&#8230; Si vivimos de este modo entraremos en una vida semejante a la de los \u00e1ngeles.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_presbitero\">Or\u00edgenes, presb\u00edtero<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_El_arca_de_la_Iglesia\">Homil\u00eda: El arca de la Iglesia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00edas sobre el G\u00e9nesis, II, 3.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abLo mismo suceder\u00e1 el D\u00eda en que el Hijo del hombre se manifieste\u00bb (Lc 17,30).<\/p>\n<p>En tanto que la peque\u00f1ez de mi esp\u00edritu me lo permite, pienso que el diluvio, que casi acab\u00f3 con el mundo, es s\u00edmbolo del fin del mundo, fin que, verdaderamente, ha de llegar. El mismo Se\u00f1or lo declar\u00f3 cuando dijo: \u201cEn los d\u00edas de No\u00e9 los hombres compraban, vend\u00edan, constru\u00edan, se casaban, daban sus hijas en matrimonio, y lleg\u00f3 el diluvio que los hizo morir a todos. As\u00ed ser\u00e1 igualmente la venida del Hijo del hombre\u201d. En este texto parece que el Se\u00f1or describe de una \u00fanica y misma manera el diluvio que ya se hab\u00eda producido y el fin del mundo que est\u00e1 por venir.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, en otro tiempo se dijo al antiguo No\u00e9 que hiciera un arca y metiera en ella no tan s\u00f3lo sus hijos y sus parientes sino animales de toda especie. De la misma manera, en la consumaci\u00f3n de los siglos, fue dicho por el Padre al Se\u00f1or Jesucristo, nuestro nuevo No\u00e9, el solo Justo y el solo Perfecto (Gn 6,9), que se hiciera un arca de madera labrada a escuadra y le dio las medidas que est\u00e1n llenas de misterios divinos (cf. Gn 6, 15). Esto se indica en el salmo que dice: \u201cP\u00eddemelo y te dar\u00e9 en herencia las naciones, en posesi\u00f3n los confines de la tierra\u201d (2,8). Construy\u00f3, pues, un arca con todo lo necesario para vivir los diversos animales. Un profeta habla de sus estancias cuando escribe: \u201cEscucha, pueblo m\u00edo, entra en tus aposentos, esc\u00f3ndete por unos instantes, hasta que la c\u00f3lera haya pasado\u201d (Is 26,20). En efecto, hay una correspondencia misteriosa entre este pueblo que se salva en la Iglesia, y todos estos seres, hombres y animales, que en el arca se salvaron del diluvio.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_John_Henry_Newman\">Beato John Henry Newman<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Nuestra_unica_esperanza_es_Cristo\">Homil\u00eda: Nuestra \u00fanica esperanza es Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n \u201cLa Encarnaci\u00f3n\u201d, PPS, vol. 2 n. 3.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl d\u00eda en que el Hijo del hombre se revelar\u00e1\u00bb (Lc 17,30).<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or y Salvador acept\u00f3 vivir en un mundo que lo rechaz\u00f3; vivi\u00f3 all\u00ed para morir por \u00e9l en el momento fijado. Vino como el sacerdote designado para ofrecer el sacrificio por los que no participaban en ning\u00fan acto de adoraci\u00f3n&#8230; Muri\u00f3, y resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, Sol de justicia (Mal 3,20), mostrando todo el esplendor que hab\u00eda permanecido escondido por la nubosidad del principio. Resucit\u00f3 y est\u00e1 a la derecha de Dios, para pleitear por sus sagradas heridas a favor de nuestro perd\u00f3n, para reinar y conducir a su pueblo rescatado, y para verter sobre \u00e9l de su costado traspasado las mayores bendiciones. Subi\u00f3 para descender en el momento fijado y juzgar al mundo que rescat\u00f3&#8230; Elev\u00f3 con \u00e9l la naturaleza humana&#8230;porque un hombre nos rescat\u00f3, un hombre ha sido exaltado por encima toda criatura, haci\u00e9ndose uno con nuestro Creador, y un hombre juzgar\u00e1 a los hombres el \u00faltimo d\u00eda (Hch. 17,31).<\/p>\n<p>Esta tierra es tan privilegiada que nuestro juez no ser\u00e1 un extranjero, sino el que es nuestro semejante, el que defender\u00e1 nuestros intereses y comprender\u00e1 plenamente con todas nuestras imperfecciones. El que nos am\u00f3 hasta morir por nosotros, es designado misericordiosamente para fijar la medida y el valor final de su propia obra. El que aprendi\u00f3 de su propia debilidad a defender al d\u00e9bil, el que quiere cosechar todo el fruto de su Pasi\u00f3n, separar\u00e1 el trigo de la paja, de suerte que no se perder\u00e1 ni un grano (cf. Mt 3,12). El que nos hizo participar en su propia naturaleza espiritual, de quien hemos recibido la vida de nuestras almas, el que es nuestro hermano, decidir\u00e1 de sus hermanos. \u00a1En este segundo advenimiento, que se acuerde de nosotros en su infinita piedad y misericordia, \u00c9l, que es nuestra \u00fanica esperanza, \u00c9l, que es nuestra \u00fanica salvaci\u00f3n!<\/p>\n<h2><span id=\"San_Benito_de_Nursia_abad_copatron_de_Europa\">San Benito de Nursia, abad, copatron de Europa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Regla_Sigamos_los_caminos_que_El_nos_indica\">Regla: Sigamos los caminos que \u00c9l nos indica.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Regla, Pr\u00f3logo, 8-22.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAquella noche estar\u00e1n dos en un mismo lecho: uno ser\u00e1 tomado y el otro dejado\u00bb (Lc 17,34).<\/p>\n<p>\u00a1Levant\u00e9monos, pues!; la Escritura no cesa de despertarnos dici\u00e9ndonos: \u00abHa llegado la hora de despertarnos del sue\u00f1o\u00bb (Rm 13,11). Abramos los ojos a la luz divina. Escuchemos atentamente la poderosa voz de Dios que cada d\u00eda nos apremia dici\u00e9ndonos: \u00abOjal\u00e1 escuch\u00e9is hoy la voz del Se\u00f1or, no endurezc\u00e1is vuestro coraz\u00f3n\u00bb (Sl 94,8). Y tambi\u00e9n: \u00abEl que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que escuche lo que dice el Esp\u00edritu a las Iglesias\u00bb (Ap 2,7). Y \u00bfqu\u00e9 es lo que dice? \u00abVenid, hijos, escuchadme, os ense\u00f1ar\u00e9 el temor del Se\u00f1or\u00bb (Sl 33,12). \u00abCaminad mientras ten\u00e9is la luz, para que no os sorprendan las tinieblas\u00bb (Jn 12,35).<\/p>\n<p>Buscando entre la multitud del pueblo a su obrero a quien dirige esta llamada, el Se\u00f1or a\u00f1ade: \u00ab\u00bfHay alguien que ame la vida y desee d\u00edas de prosperidad?\u00bb (Sal 33,13). Al escuchar esto si t\u00fa respondes: \u00abYo\u00bb, y Dios te dice: \u00ab\u00bfQuieres alcanzar la vida eterna?\u00bb Entonces \u00abguarda tu lengua del mal y tus labios de la falsedad; ap\u00e1rtate del mal, obra el bien, busca la paz y corre tras ella\u00bb (Sal 33,14-15). Cuando hay\u00e1is hecho esto pondr\u00e9 mis ojos sobre vosotros y escuchar\u00e9 vuestras plegarias y \u00aba\u00fan antes que me llam\u00e9is, os dir\u00e9: Aqu\u00ed estoy\u00bb (Is 58,9).<\/p>\n<p>\u00bfHay algo m\u00e1s dulce, queridos hermanos que esta voz del Se\u00f1or que nos invita? Fijaos bien c\u00f3mo el Se\u00f1or, en su ternura para con nosotros, nos indica el camino de la vida. Ce\u00f1idos con la fe y la pr\u00e1ctica de las buenas obras, y guiados por el Evangelio, andemos por los caminos que nos se\u00f1ala para poder ser admitidos a contemplar al que nos llama a su reino (1Tes 2,12). Si queremos habitar en la mansi\u00f3n de su reino apresur\u00e9monos practicando las buenas obras, pues de lo contrario no llegaremos jam\u00e1s.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Jerusalen_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Cirilo de Jerusal\u00e9n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Las_dos_venidas_de_Cristo\">Catequesis: Las dos venidas de Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis bautismal 15, 1-3: PG 33, 870-871.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDonde est\u00e9 el cuerpo, all\u00ed tambi\u00e9n se reunir\u00e1n los buitres\u00bb (Lc 17,37).<\/p>\n<p>Anunciamos la venida de Cristo: pero no tan s\u00f3lo su primera venida, sino mucho m\u00e1s una segunda venida todav\u00eda m\u00e1s esplendorosa. En efecto, la primera estuvo marcada con el signo de la paciencia, mientras que la segunda llevar\u00e1 la diadema de la realeza divina. En su primera venida estuvo envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre; en la segunda \u00abla luz le envuelve como un manto\u00bb (Sal 103,2). En la primera ha soportado la cruz y despreciado la verg\u00fcenza; en la segunda se acercar\u00e1 en gloria escoltado por un ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>No basta con que ahora nos apoyemos en la primera venida; estamos aun esperando la segunda. Y despu\u00e9s de haber dicho en la primera: \u00abBendito el que viene en nombre del Se\u00f1or\u00bb (Mt 21,9), lo volveremos a decir en el momento de la segunda cuando iremos con los \u00e1ngeles al encuentro del Se\u00f1or para adorarle. El Se\u00f1or vendr\u00e1, no para ser juzgado de nuevo, sino para juzgar a los que deben ser juzgados. Vino entonces para llevar a cabo la salvaci\u00f3n y ense\u00f1ar a los hombres por la persuasi\u00f3n; pero aquel d\u00eda todo ser\u00e1 sometido a su realeza.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Romano_el_Melodico\">San Romano el Mel\u00f3dico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Himno_de_Noe\">Himno de No\u00e9.<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">Dios espera el tiempo de nuestra conversi\u00f3n (cf. Lc 17,31-37).<\/p>\n<p>Cuando contemplo la amenaza sobre los culpables en tiempo de No\u00e9, tiemblo, yo que tambi\u00e9n soy culpable de abominables pecados&#8230; A los hombres de entonces, el Creador los advirti\u00f3 de la amenaza, porque esperaba el tiempo de su conversi\u00f3n. Tambi\u00e9n para nosotros llegar\u00e1 la hora final, desconocida por nosotros e incluso por los \u00e1ngeles (Mt 24,36). En este d\u00eda, Cristo, el Se\u00f1or desde todos los siglos, vendr\u00e1 cabalgando sobre las nubes para juzgar a la tierra, tal como lo vio Daniel (7,13). Antes de que esta hora \u00faltima no caiga sobre nosotros, supliquemos a Cristo clam\u00e1ndole: \u00abPor el amor que t\u00fa nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, Redentor del universo\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>El Amigo de los hombres, viendo la maldad que reinaba en aquel entonces, dijo a No\u00e9: \u00abHe decidido acabar con toda carne\u00bb (Gn 6,13), porque la tierra est\u00e1 llena de violencias por culpa de ellos. T\u00fa eres el \u00fanico justo que he visto en esta generaci\u00f3n (Gn 7,1)&#8230; Hazte un arca de maderas resinosas&#8230;; como una matriz llevar\u00e1 las simientes de las especies futuras. La har\u00e1s como una casa, a imagen de la Iglesia&#8230; En elle te cobijar\u00e9, a ti que con tanta fe me gritas: &#8216;Por el amor que me tienes salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, Redentor del universo&#8217;.\u00bb<\/p>\n<p>El elegido llev\u00f3 a cabo su obra, inteligentemente&#8230;, y gritaba con fe a los hombres sin fe: \u00ab\u00a1Daos prisa, salid de vuestro pecado, rechazad toda maldad, arrepent\u00edos! Lavad con l\u00e1grimas la suciedad de vuestras almas, y a trav\u00e9s de la fe, conciliaos con el poder de nuestro Dios&#8230;\u00bb Pero estos hijos de rebeld\u00eda no se convirtieron. A\u00f1adieron a su perversidad, su endurecimiento de coraz\u00f3n. Desde entonces No\u00e9 impetro a Dios con l\u00e1grimas: \u00abEn otro tiempo me hiciste salir del seno de mi madre; \u00a1s\u00e1lvame ahora en esta arca caritativa! Porque voy a encerrarme en esta especie de tumba, pero cuando me llamar\u00e1s, \u00a1saldr\u00e9 de ella por tu poder! Desde ahora voy a prefigurar en ella la resurrecci\u00f3n de todos los hombres, cuando salvar\u00e1s a tus justos del fuego, tal como me salvar\u00e1s de las olas del mal arranc\u00e1ndome de en medio de los imp\u00edos, a mi que con fe te grito a ti, Juez compasivo: &#8216;Por el amor que nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, Redentor del universo.&#8217;\u00bb<\/p>\n<h3><span id=\"Himno_de_Noe-2\">Himno de No\u00e9<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Himno de No\u00e9, estrofas 11ss.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abComo en los d\u00edas de No\u00e9\u00bb (Lc 17,26).<\/p>\n<p>El sabio No\u00e9&#8230; siguiendo la orden de Dios, se embarc\u00f3 en el arca con sus hijos y sus mujeres, en total ocho almas tan s\u00f3lo. Gimiendo sin cesar No\u00e9 oraba as\u00ed: \u00abNo me hagas perecer con los pecadores, Salvador m\u00edo, porque ya veo como el caos se apodera de la creaci\u00f3n, y sus elementos quedan quebrantados por el miedo&#8230; Las nubes est\u00e1n a punto, el cielo est\u00e1 alterado. Los \u00e1ngeles vienen a la vanguardia de tu c\u00f3lera\u00bb. Dichas estas palabras, Dios cerr\u00f3 el arca y la sell\u00f3, mientras su fiel exclamaba: \u00abPor el amor que nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, redentor del universo\u00bb.<\/p>\n<p>El juez, desde lo alto del cielo, da una orden; inmediatamente se abren las esclusas, se precipitan las lluvias, torrentes de agua y granizo de una parte a otra del mundo; y el temor hizo brotar las fuentes del abismo inundando todas las partes de la tierra&#8230; Este fue el efecto de la c\u00f3lera de Dios porque los humanos hab\u00edan perseverado en su endurecimiento y no se hab\u00eda apresurado a clamarle con fe: \u00abPor el amor que nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, redentor del universo\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Seguidamente, el coro de los \u00e1ngeles viendo destruidos a los hombres carnales, gritaba: \u00ab\u00a1Ahora los justos poseen toda la extensi\u00f3n de la tierra!\u00bb Porque al Creador le gusta ver a los que ha hecho a su imagen (Gn 1,26); por eso pone a parte a sus santos para salvarlos. No\u00e9&#8230; suelta la paloma y \u00e9sta vuelve al atardecer con un ramo de olivo en el pico que, simb\u00f3licamente, anuncia la misericordia de Dios. Entonces No\u00e9 sale del arca, como de su sepulcro, seg\u00fan la orden que hab\u00eda recibido&#8230;, no como antiguamente hab\u00eda hecho Ad\u00e1n que hab\u00eda comido de un \u00e1rbol que da la muerte, porque No\u00e9 produce un fruto de penitencia diciendo: \u00abPor el amor que nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, redentor del universo\u00bb.<\/p>\n<p>Han muerto la corrupci\u00f3n y la iniquidad; el hombre recto de coraz\u00f3n triunfa por su fe porque ha encontrado gracia&#8230; Entonces el justo (Gn 6,9) ofrece al Se\u00f1or un sacrificio sin mancha&#8230;; el Creador respira el perfume de olor agradable y&#8230; declara: \u00abNunca m\u00e1s un diluvio caer\u00e1 sobre el universo, aunque los hombres lleven una mala conducta. Hoy hago con ellos un pacto irrevocable. Pondr\u00e9 mi arco sobre todos los habitantes de la tierra para que les sirva de se\u00f1al y me invoquen de esta manera: \u00abPor el amor que nos tienes, salva a todos los hombres de la c\u00f3lera, redentor del universo\u00bb.<\/p>\n<h1><span id=\"Magisterio_Pontificio\">Magisterio Pontificio<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_Deus_caritas_est\">Benedicto XVI, <i>Deus caritas est<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class='SubTitulo'>Unidad del amor en la creaci\u00f3n y en la historia de salvaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p>&#8230; 5. Hoy se reprocha a veces al cristianismo del pasado haber sido adversario de la corporeidad y, de hecho, siempre se han dado tendencias de este tipo. Pero el modo de exaltar el cuerpo que hoy constatamos resulta enga\u00f1oso. El eros, degradado a puro \u00ab sexo \u00bb, se convierte en mercanc\u00eda, en simple \u00ab objeto \u00bb que se puede comprar y vender; m\u00e1s a\u00fan, el hombre mismo se transforma en mercanc\u00eda. En realidad, \u00e9ste no es propiamente el gran s\u00ed del hombre a su cuerpo. Por el contrario, de este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador. Una parte, adem\u00e1s, que no aprecia como \u00e1mbito de su libertad, sino como algo que, a su manera, intenta convertir en agradable e inocuo a la vez. En realidad, nos encontramos ante una degradaci\u00f3n del cuerpo humano, que ya no est\u00e1 integrado en el conjunto de la libertad de nuestra existencia, ni es expresi\u00f3n viva de la totalidad de nuestro ser, sino que es relegado a lo puramente biol\u00f3gico. La aparente exaltaci\u00f3n del cuerpo puede convertirse muy pronto en odio a la corporeidad. La fe cristiana, por el contrario, ha considerado siempre al hombre como uno en cuerpo y alma, en el cual esp\u00edritu y materia se compenetran rec\u00edprocamente, adquiriendo ambos, precisamente as\u00ed, una nueva nobleza. Ciertamente, el eros quiere remontarnos \u00ab en \u00e9xtasis \u00bb hacia lo divino, llevarnos m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis, renuncia, purificaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. \u00bfC\u00f3mo hemos de describir concretamente este camino de elevaci\u00f3n y purificaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se debe vivir el amor para que se realice plenamente su promesa humana y divina? Una primera indicaci\u00f3n importante podemos encontrarla en uno de los libros del Antiguo Testamento bien conocido por los m\u00edsticos, el Cantar de los Cantares.Seg\u00fan la interpretaci\u00f3n hoy predominante, las poes\u00edas contenidas en este libro son originariamente cantos de amor, escritos quiz\u00e1s para una fiesta nupcial israelita, en la que se deb\u00eda exaltar el amor conyugal. En este contexto, es muy instructivo que a lo largo del libro se encuentren dos t\u00e9rminos diferentes para indicar el \u00ab amor \u00bb. Primero, la palabra <span class='citaI'>\u00ab dodim \u00bb,<\/span> un plural que expresa el amor todav\u00eda inseguro, en un estadio de b\u00fasqueda indeterminada. Esta palabra es reemplazada despu\u00e9s por el t\u00e9rmino <span class='citaI'>\u00ab ahab\u00e1 \u00bb,<\/span> que la traducci\u00f3n griega del Antiguo Testamento denomina, con un vocablo de fon\u00e9tica similar, <span class='citaI'>\u00ab agap\u00e9 \u00bb<\/span>, el cual, como hemos visto, se convirti\u00f3 en la expresi\u00f3n caracter\u00edstica para la concepci\u00f3n b\u00edblica del amor. En oposici\u00f3n al amor indeterminado y a\u00fan en b\u00fasqueda, este vocablo expresa la experiencia del amor que ahora ha llegado a ser verdaderamente descubrimiento del otro, superando el car\u00e1cter ego\u00edsta que predominaba claramente en la fase anterior. Ahora el amor es ocuparse del otro y preocuparse por el otro. Ya no se busca a s\u00ed mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ans\u00eda m\u00e1s bien el bien del amado: se convierte en renuncia, est\u00e1 dispuesto al sacrificio, m\u00e1s a\u00fan, lo busca.<\/p>\n<p>El desarrollo del amor hacia sus m\u00e1s altas cotas y su m\u00e1s \u00edntima pureza conlleva el que ahora aspire a lo definitivo, y esto en un doble sentido: en cuanto implica exclusividad \u2014s\u00f3lo esta persona\u2014, y en el sentido del \u00ab para siempre \u00bb. El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido tambi\u00e9n el tiempo. No podr\u00eda ser de otra manera, puesto que su promesa apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad. Ciertamente, el amor es \u00ab \u00e9xtasis \u00bb, pero no en el sentido de arrebato moment\u00e1neo, sino como camino permanente, como un salir del yo cerrado en s\u00ed mismo hacia su liberaci\u00f3n en la entrega de s\u00ed y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, m\u00e1s a\u00fan, hacia el descubrimiento de Dios: <span class='citaBiblia'>\u00ab El que pretenda guardarse su vida, la perder\u00e1; y el que la pierda, la recobrar\u00e1 \u00bb<\/span> (Lc 17,33), dice Jes\u00fas en una sentencia suya que, con algunas variantes, se repite en los Evangelios (cf. Mt 10,39 Mt 16,25 Mc 8,35 Lc 9,24 Jn 12,25). Con estas palabras, Jes\u00fas describe su propio itinerario, que a trav\u00e9s de la cruz lo lleva a la resurrecci\u00f3n: el camino del grano de trigo que cae en tierra y muere, dando as\u00ed fruto abundante. Describe tambi\u00e9n, partiendo de su sacrificio personal y del amor que en \u00e9ste llega a su plenitud, la esencia del amor y de la existencia humana en general.<\/p>\n<h1><span id=\"Textos_apologeticos\">Textos apolog\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_Tratado_contra_las_herejias_Libro_5_cap_26\">San Ireneo, <i>Tratado contra las herej\u00edas <\/i>: Libro 5, cap. 26<\/span><\/h2>\n<p>Si el Padre no juzga, ser\u00e1 o porque no le toca, o porque tolera todo cuanto los hombres hacen. Y si no juzga, entonces todos los seres humanos estaremos en el mismo plano. En tal caso ser\u00eda in\u00fatil la venida de Cristo, el cual se contradir\u00eda si no va a juzgar: <span class='citaI'>&#8220;Yo he venido a separar al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra&#8221;<\/span> (Mt 10,35); <span class='citaBiblia'>estando dos en mismo techo, uno ser\u00e1 tomado y otro dejado; y, moliendo dos mujeres en el molino, a una se la llevar\u00e1n y a otra la dejar\u00e1n<\/span> (Lc 17,34-35); al final de los tiempos ordenar\u00e1 a los segadores recoger primero la ciza\u00f1a y atarla en haces para arrojarla al fuego eterno, y en cambio almacenar el trigo en el granero (Mt 13,30); llamar\u00e1 a los corderos al Reino preparado para ellos, y arrojar\u00e1 a los cabritos al fuego eterno preparado por su Padre para el diablo y sus mensajeros (Mt 25,33-34,41).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 responder a esto? El Verbo vino para ruina y resurrecci\u00f3n de muchos (Lc 2,34): para ruina de quienes no creen en \u00e9l, (1196) los cuales en el juicio sufrir\u00e1n una condena mayor que Sodoma y Gomorra (Lc 10,12); y para resurrecci\u00f3n de quienes creen en \u00e9l y cumplen la voluntad de su Padre que est\u00e1 en los cielos (Mt 7,21). Por consiguiente, si la venida del Hijo ser\u00e1 igual para todos, a fin de juzgar y discernir por parejo a fieles e incr\u00e9dulos -pues seg\u00fan su propia doctrina los fieles hacen su voluntad, y seg\u00fan su propia palabra los ind\u00f3ciles, confiados en su propia gnosis, no se acercan a su ense\u00f1anza-, es evidente que su Padre ha creado a todos por igual, ha dado a cada uno su propia capacidad de pensar y decidir libremente, ve todas las cosas y provee en favor de todos, <span class='citaI'>&#8220;haciendo salir el sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos&#8221;<\/span> (Mt 5,45).<\/p>\n<p>A todos aquellos que guardan su amor, les ofrece su comuni\u00f3n. Y la comuni\u00f3n con Dios es vida, luz y goce de todos sus bienes. En cambio, seg\u00fan su misma palabra, a todos aquellos que se separan de \u00e9l, los condena a la separaci\u00f3n que ellos mismos han elegido. La separaci\u00f3n de Dios es muerte, renuncia a la luz, tinieblas. La separaci\u00f3n de Dios es p\u00e9rdida de todos los bienes divinos. Por eso, quienes por la apostas\u00eda han perdido esas cosas, malogrados todos los bienes, viven en el castigo. No que Dios por s\u00ed mismo haya planeado castigarlos, sino que a ellos se les echa encima el sufrimiento de haberse separado por s\u00ed mismos (1197) de todos los bienes. Mas los bienes divinos son eternos y no tienen fin, por eso tambi\u00e9n es sin fin su p\u00e9rdida. Es como la luz, que no tiene fin; pero a quienes se ciegan a s\u00ed mismos o a quienes otros privan definitivamente de la luz, para siempre les falta el gozo de la luz: no es que la luz los castigue con la ceguera, sino que su misma ceguera les produce el sufrimiento.<\/p>\n<p>Por eso dec\u00eda el Se\u00f1or: <span class='citaI'>&#8220;Quien cree en m\u00ed no ser\u00e1 juzgado&#8221;<\/span>; es decir, no ser\u00e1 separado de Dios, pues est\u00e1 unido a \u00e9l por la fe. <span class='citaI'>&#8220;Mas quien no cree, ya est\u00e1 juzgado, porque no ha cre\u00eddo en el nombre del Hijo unig\u00e9nito de Dios&#8221;,<\/span> pues de este modo \u00e9l mismo se ha separado de Dios, por decisi\u00f3n propia. <span class='citaI'>&#8220;Este es el juicio: que la luz vino a este mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. Todo el que hace el mal odia la luz y no se acerca a ella, para que no se vean sus obras. Quien obra la verdad viene a la luz, para que se manifiesten sus obras, que \u00e9l ha hecho en Dios&#8221;<\/span> (Jn 3,18-21).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_Tratado_contra_las_herejias_Libro_4_cap_34\">San Ireneo, <i>Tratado contra las herej\u00edas <\/i>: Libro 4, cap. 34<\/span><\/h2>\n<p>&#8230;Por eso el Se\u00f1or dec\u00eda a sus disc\u00edpulos, a fin de prepararnos para ser buenos trabajadores: <span class='citaI'>&#8220;Estad alerta siempre y vigilantes en todo momento, para que vuestros corazones no entorpezcan por comilonas, borracheras y preocupaciones profanas, porque de golpe os puede caer aquel d\u00eda: pues llegar\u00e1 como un ladr\u00f3n sobre cuantos habitan en la faz de la tierra&#8221;<\/span> (Lc 21,34-36). <span class='citaI'>&#8220;Tened ce\u00f1idas las cinturas y encendidas las l\u00e1mparas, como siervos que esperan a su se\u00f1or&#8221;<\/span> (Lc 12,35-36). <span class='citaBiblia'>&#8220;As\u00ed como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9 -com\u00edan, beb\u00edan, compraban, vend\u00edan y se casaban, y nada advirtieron hasta que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca, el diluvio se les vino encima y aneg\u00f3 a todos-, y como sucedi\u00f3 en tiempos de Lot -com\u00edan, beb\u00edan, compraban, vend\u00edan, plantaban y constru\u00edan; hasta el d\u00eda en que Lot huy\u00f3 de Sodoma, llovi\u00f3 fuego del cielo y acab\u00f3 con todos-, as\u00ed suceder\u00e1 el d\u00eda en que venga el Hijo del Hombre&#8221;<\/span> (Lc 17,26-30 Mt 24,37-39). <span class='citaI'>&#8220;Velad, pues, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vuestro Se\u00f1or llegar\u00e1&#8221;<\/span> (Mt 24,42).<\/p>\n<p>Anunci\u00f3 a un solo y \u00fanico Se\u00f1or, que en el tiempo de No\u00e9 envi\u00f3 el diluvio para castigar la desobediencia de los seres humanos, y en tiempo de Lot hizo llover fuego del cielo para castigar los muchos pecados de los sodomitas. De modo semejante en el d\u00eda del juicio castigar\u00e1 la desobediencia (1093) y los pecados. Y dijo que ese d\u00eda ser\u00eda m\u00e1s tolerable para Sodoma y Gomorra que para la ciudad o casa que rechazare la palabra de sus Ap\u00f3stoles: <span class='citaI'>&#8220;Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfacaso piensas alzarte hasta el cielo? Caer\u00e1s hasta el infierno. Porque si en Sodoma se hubiesen hecho los milagros que en ti tuvieron lugar, a\u00fan durar\u00eda hasta el d\u00eda de hoy. En verdad os digo: el d\u00eda del juicio ser\u00e1 m\u00e1s tolerable para los habitantes de Sodoma que para vosotros&#8221;<\/span> (Mt 11,23-24).<\/p>\n<p>El Verbo de Dios es siempre uno y el mismo, la fuente de agua que salta para dar la vida eterna a quienes creen en El (Jn 4,14), pero seca al instante la higuera est\u00e9ril (Mt 21,19). Envi\u00f3 justamente el diluvio en tiempo de No\u00e9, para acabar con la raza malvada de aquellos seres humanos de esa \u00e9poca, los cuales ya no pod\u00edan dar frutos para Dios, sino que se hab\u00edan unido con los \u00e1ngeles pecadores (Gn 6,2-4); y lo hizo para acabar con sus pecados, y al mismo tiempo salvar al modelo primitivo, es decir el plasma de Ad\u00e1n. El mismo en tiempo de Lot hizo llover del cielo fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra, <span class='citaI'>&#8220;en testimonio del justo juicio de Dios&#8221;<\/span> (2Th 1,5), a fin de que todos supiesen que <span class='citaI'>&#8220;todo \u00e1rbol que no produzca fruto ser\u00e1 cortado y echado al fuego&#8221;<\/span> (Mt 3,10 Lc 3,9).<\/p>\n<p>El d\u00eda del juicio universal ser\u00e1 m\u00e1s tolerable para los habitantes de Sodoma que para quienes, habiendo visto los milagros que realizaba, no creyeron en \u00e9l ni recibieron su doctrina. Porque, as\u00ed como por su venida derram\u00f3 mayor gracia sobre quienes creyeron en \u00e9l y cumplieron su voluntad, de igual manera infligir\u00e1 mayor castigo a quienes no creyeron; pues, siendo igualmente justo para todos, a quienes m\u00e1s dio, m\u00e1s exigir\u00e1 (Lc 12,48). Cuando digo m\u00e1s, no me refiero a que haya dado a conocer a otro Padre, (1094) como de tantas maneras hemos probado; sino porque su venida derram\u00f3 sobre el g\u00e9nero humano una m\u00e1s abundante gracia del Padre.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<p>Pr\u00f3ximamente&#8230; no pudo hacerse ahora por falta de tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 Como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n en los d\u00edas del Hijo del hombre: 27 com\u00edan, beb\u00edan, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca; entonces lleg\u00f3 el diluvio y acab\u00f3 con todos. 28 Asimismo, como sucedi\u00f3 en los d\u00edas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-18-1-8-el-juez-inicuo-y-la-viuda-inoportuna\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 18, 1-8: El juez inicuo y la viuda inoportuna\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41541"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41541\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}