{"id":41542,"date":"2016-10-07T23:36:33","date_gmt":"2016-10-08T04:36:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-18-9-14-el-fariseo-y-el-publicano\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:33","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:33","slug":"lc-18-9-14-el-fariseo-y-el-publicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-18-9-14-el-fariseo-y-el-publicano\/","title":{"rendered":"Lc 18, 9-14: El fariseo y el publicano"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">9<\/span> Dijo tambi\u00e9n esta par\u00e1bola a algunos que confiaban en s\u00ed mismos por considerarse justos y despreciaban a los dem\u00e1s: <span class=\"versiculo\">10<\/span> \u00abDos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. <span class=\"versiculo\">11<\/span> El fariseo, erguido, oraba as\u00ed en su interior: \u201c\u00a1Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres: ladrones, injustos, ad\u00falteros; ni tampoco como ese publicano. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo\u201d. <span class=\"versiculo\">13<\/span> El publicano, en cambio, qued\u00e1ndose atr\u00e1s, no se atrev\u00eda ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: \u201c\u00a1Oh Dios!, ten compasi\u00f3n de este pecador\u201d. <span class=\"versiculo\">14<\/span> Os digo que este baj\u00f3 a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Taulero\"> Juan Taulero<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=72\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Taulero\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Camino_que_conduce_directamente_a_Dios\"> Serm\u00f3n: Camino que conduce directamente a Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abDos hombres subieron al Templo a orar\u00bb (Lc 18,10)<br \/>48, Para  el domingo XI despu\u00e9s de la Trinidad<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Estos dos hombres subieron al Templo. El Templo, es el m\u00e1s profundo interior del alma, en el cual la Trinidad santa vive gozosamente, obra tan noble, donde deposit\u00f3 generosamente todo su tesoro, donde tiene su complacencia y su felicidad, gozando de su noble imagen y semejanza (Gn 1,26). Nadie puede suprimir la nobleza y la alta dignidad de este templo; es all\u00ed d\u00f3nde se debe entrar para orar. Y para que la oraci\u00f3n este bien hecha deben haber all\u00ed dos hombres que suben&#8230;, el hombre exterior y el hombre interior.<\/p>\n<p> La oraci\u00f3n que hace el hombre exterior sin el hombre interior no sirve de gran cosa, incluso de nada en absoluto. Para avanzar realmente en el camino de la oraci\u00f3n verdadera y bien hecha, no hay nada m\u00e1s seguro, m\u00e1s grande y m\u00e1s \u00fatil que el precioso Cuerpo Eucar\u00edstico de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230; Queridos hijos, deb\u00e9is estar extraordinariamente agradecidos, porque esta gracia se os concede con m\u00e1s frecuencia que antes y deb\u00e9is usarla m\u00e1s que otros auxilios&#8230;<\/p>\n<p> Uno de los dos hombres era Fariseo, y el Evangelio nos dice lo que hizo. El otro era un publicano, se qued\u00f3 alejado, no se atrev\u00eda a levantar los ojos hacia el cielo y dec\u00eda: \u00abSe\u00f1or, ten piedad de m\u00ed, pobre pecador\u00bb; para \u00e9ste su oraci\u00f3n acab\u00f3 satisfactoriamente. En verdad, yo querr\u00eda actuar como lo hizo el publicano y considerar continuamente mi nada. Este ser\u00e1 el camino m\u00e1s noble y m\u00e1s \u00fatil que se pueda seguir. Este camino lleva siempre y sin intermediario al hombre hacia Dios, porque d\u00f3nde Dios viene con su misericordia, viene con todo su ser, es \u00e9l mismo el que viene.<\/p>\n<p> Entonces, ocurre que los mismos sentimientos de este publicano se apoderan del coraz\u00f3n de ciertas personas, que conscientes de sus pecados, se alejan de Dios y el Sant\u00edsimo Sacramento, diciendo que no son dignos de acercarse. No, queridos hijos, por el contrario, deb\u00e9is acudir voluntariamente con m\u00e1s frecuencia a la comuni\u00f3n, con el fin de ser perdonados de vuestras faltas y decir: \u00abVen, Se\u00f1or, ven aprisa, antes de que mi alma perezca en el pecado; es necesario que vengas pronto, antes de que perezca completamente\u00bb (cf Jn 4,49). <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Climaco\"> Juan Cl\u00edmaco<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=71\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cl\u00edmaco\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"La_Santa_Escala_Una_sola_palabra_basta\"> La Santa Escala: Una sola palabra basta<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00a1Ten compasi\u00f3n de m\u00ed, que soy pecador!\u00bb (Lc 18,13)<br \/>Escala 28: La Oraci\u00f3n<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Que vuestra oraci\u00f3n sea totalmente simple; una sola palabra bast\u00f3 al publicano y al hijo pr\u00f3digo para alcanzar el perd\u00f3n de Dios (Lc 15,21)\u2026 Ninguna b\u00fasqueda en las palabras de vuestra oraci\u00f3n; \u00a1cu\u00e1ntas veces los tartamudeos simples y mon\u00f3tonos de los ni\u00f1os, hacen doblar el coraz\u00f3n de su padre! No os lanc\u00e9is a hacer largos discursos a fin de no disipar vuestro esp\u00edritu buscando las palabras necesarias. Una sola palabra del publicano conmovi\u00f3 la misericordia de Dios; una sola palabra llena de fe, salv\u00f3 al buen ladr\u00f3n (Lc 23,42). Ser prolijos en la oraci\u00f3n, a menudo, no hace m\u00e1s que llenar el esp\u00edritu de im\u00e1genes y lo disipa, mientras que, a menudo, una sola palabra basta para recogerlo. \u00bfTe sientes consolado, atra\u00eddo por una palabra de la oraci\u00f3n? P\u00e1rate en ella, porque es se\u00f1al que nuestro \u00e1ngel entonces ora con nosotros. No est\u00e9s demasiado seguro, aunque hayas alcanzado la pureza, sino m\u00e1s bien una gran humildad, y entonces te sentir\u00e1s con una gran confianza. Incluso si has subido la escalera de la perfecci\u00f3n, ora para impetrar el perd\u00f3n de tus pecados; escucha este grito de san Pablo: \u00abSoy un pecador, yo, el primero\u00bb (1Tm 1,15)\u2026 Si est\u00e1s revestido de dulzura y libre de toda c\u00f3lera, no te va a costar mucho m\u00e1s liberar a tu esp\u00edritu de la cautividad.<\/p>\n<p> Mientras no hayamos obtenido la verdadera oraci\u00f3n, nos asemejamos a aquellos que ense\u00f1an a los ni\u00f1os a dar sus primeros pasos. Trabajad para, con las palabras de vuestra oraci\u00f3n, subir el pensamiento, o mejor, contenerlo; si la debilidad de la infancia le hace caer, levantadlo. Porque el esp\u00edritu es, por naturaleza, inestable, pero Aquel que todo lo hace firme puede tambi\u00e9n fijar el esp\u00edritu\u2026 El primer grado de la oraci\u00f3n consiste, pues, en echar con una simple palabra las sugestiones del esp\u00edritu en el mismo momento en que ellas se presentan. El segundo es poner atenci\u00f3n \u00fanicamente en lo que decimos y pensamos. El tercero, es que el alma est\u00e9 captada por el Se\u00f1or. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cipriano_de_Cartago\"> Cipriano de Cartago<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=64\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cipriano de Cartago\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_la_Oracion_del_Senor_Padre_Nuestro_Fue_justificado_aquel_que_oraba_con_humildad\"> Sobre la Oraci\u00f3n del Se\u00f1or (Padre Nuestro): Fue justificado aqu\u00e9l que oraba con humildad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNo se atrev\u00eda ni a levantar los ojos al cielo\u00bb (Lc 18,13)<br \/>4,6<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Las s\u00faplicas y las palabras de los hombres que oran deben hacerse con un m\u00e9todo que implique paz y discreci\u00f3n. Debemos pensar que estamos en la presencia de Dios. Hay que ser agradables a los ojos de Dios tanto por la postura como por el tono de la voz. Pues as\u00ed como es propio de los desvergonzados estar siempre gritando, tambi\u00e9n lo es de una persona discreta el rezar con preces comedidas.<\/p>\n<p> El mismo Se\u00f1or en su ense\u00f1anza nos orden\u00f3 orar en secreto, en sitios escondidos y apartados, e incluso, nuestros propios aposentos (Mt 14, 23; 6,6). Es lo m\u00e1s conveniente para nuestra fe. Sabemos que Dios est\u00e1 presente en todas partes, que ve y escucha a todos y que la plenitud de su majestad abarca tambi\u00e9n los lugares escondidos y apartados, como est\u00e1 escrito: \u00ab\u00bfSoy yo Dios s\u00f3lo de cerca \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or- y no soy Dios de lejos? Si uno se esconde en su escondrijo \u00bfacaso no lo veo yo? \u00bfAcaso no lleno yo el cielo y la tierra? (Jr 23,24).<\/p>\n<p> El que ora, hermanos queridos, no debe ignorar como or\u00f3 el publicano junto al fariseo en el templo. No or\u00f3 con los ojos erguidos jactanciosamente hacia el cielo ni las manos desvergonzadamente levantadas, sino golpe\u00e1ndose humildemente el pecho y confesando los pecados ocultos, y de esta forma solicitaba la misericordia de Dios. El fariseo se complac\u00eda en s\u00ed mismo; por esto fue justificado aqu\u00e9l que oraba con humildad, y que, no habiendo puesto su esperanza de salvaci\u00f3n en la seguridad de su inocencia, ya que nadie es inocente, or\u00f3 confesando sus pecados, y su oraci\u00f3n fue escuchada por Aquel que perdona a los humildes. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Se_alaba_a_si_mismo_no_a_Dios\"> Serm\u00f3n: Se alaba a s\u00ed mismo, no a Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl publicano no se atrev\u00eda ni a levantar los ojos al cielo\u00bb (Lc 18,13)<br \/>115<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>El fariseo dec\u00eda: \u00abYo no soy como los dem\u00e1s.\u00bb \u00bfQui\u00e9nes son estos &#8216;dem\u00e1s&#8217; sino todos excepto \u00e9l? \u00abYo soy justo, los dem\u00e1s son pecadores; no soy como los dem\u00e1s, ladrones, injustos, ad\u00falteros.\u00bb F\u00edjate que la presencia de un publicano a su lado le ofrece la ocasi\u00f3n de enorgullecerse m\u00e1s todav\u00eda. \u00abYo, yo soy un hombre distinto; \u00e9l es como los dem\u00e1s. Yo no soy de su especie; gracias a mis obras de justicia no soy un pecador. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo\u00bb. \u00bfQu\u00e9 es lo que le pide a Dios? Buscad en sus palabras, y encontrar\u00e9is que no pide nada. Subi\u00f3 al templo, digamos que para orar; pero no pide nada a Dios, s\u00f3lo se alaba. E incluso es demasiado poco para \u00e9l el no pedir nada a Dios sino alabarse que, por a\u00f1adidura, insulta al que ora a su lado: \u00a1es el colmo!<\/p>\n<p> El publicano \u00aben cambio, se qued\u00f3 atr\u00e1s\u00bb, y, sin embarg\u00f3 se acerc\u00f3 a Dios; lo que se reprochaba en su coraz\u00f3n parec\u00edan alejarle, pero su amor le acerc\u00f3 a Dios. Este publicano se mantuvo a distancia, pero el Se\u00f1or se acerc\u00f3 a \u00e9l para escucharle. \u00abEl Se\u00f1or es sublime, se fija en el humilde\u00bb, mientras que \u00abde lejos conoce al soberbio\u00bb, como el fariseo (Sl 137,6). Todo el que se enorgullece, el Se\u00f1or lo mira desde lejos, pero no lo ignora.<\/p>\n<p> Por el contrario, fijaos en la humildad del publicano. No s\u00f3lo se mantiene a distancia, sino que ni se atreve a levantar los ojos al cielo. No se atreve a levantar los ojos y buscar una mirada. No se atreve a mirar a lo alto. Pues su conciencia le humilla, pero la esperanza lo levanta. Escuchad m\u00e1s: \u00abSe golpeaba el pecho\u00bb. Por s\u00ed mismo cree que merece un castigo; por eso Dios perdona la culpa a este hombre que confiesa su falta. \u00ab\u00a1Oh Dios!, ten compasi\u00f3n de este pecador\u00bb: \u00a1mirad a alguien que ora! \u00bfDe qu\u00e9 extra\u00f1arnos que Dios ignore sus faltas puesto que \u00e9l mismo las reconoce? Se hace su propio juez y Dios defiende su causa. \u00abEn verdad os digo\u00bb \u2013 quien habla es la Verdad, es Dios, es el juez- \u00abeste publicano baj\u00f3 a su casa justificado, y aqu\u00e9l no\u00bb. Dinos, Se\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9? \u00abEl que se enaltece ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Gregorio_Magno\"> Gregorio Magno<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=26\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Gregorio Magno\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Morales_Dejo_una_brecha_abierta_al_enemigo\"> Morales: Dej\u00f3 una brecha abierta al enemigo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abTe doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres&#8230;\u00bb (Lc 18,11)<br \/>[Falta referencia]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00a1Con qu\u00e9 precauci\u00f3n pretend\u00eda el fariseo que sub\u00eda al templo para la oraci\u00f3n ayunar dos veces por semana y dar el diezmo de todo lo que ganaba! Hab\u00eda fortificado bien la ciudadela de su alma. Se dec\u00eda: \u00abDios m\u00edo, te doy gracias.\u00bb Se ve claro que hab\u00eda venido con todas la precauciones imaginables para estar seguro ante Dios. Pero dej\u00f3 un espacio abierto y expuesto al enemigo cuando a\u00f1ade: \u00abporque no soy como el resto de los hombres&#8230;.ni como ese publicano.\u00bb (Lc 18,11) As\u00ed, por la vanidad ha dejado entrar al enemigo en la ciudadela de su coraz\u00f3n que lo ten\u00eda, no obstante, bien fortificado por sus ayunos y sus limosnas.<\/p>\n<p> Todas las precauciones son in\u00fatiles cuando queda en nosotros una rendija por d\u00f3nde entrar el enemigo&#8230; Este fariseo hab\u00eda vencido la gula por la abstinencia; hab\u00eda dominado la avaricia por su generosidad&#8230; Pero \u00bfcu\u00e1ntos esfuerzos en vista a esta victoria han sido anulados por un solo vicio, por la brecha de una sola falta?<\/p>\n<p> Por esto, no basta con pensar en practicar el bien, sino que hay que vigilar nuestros pensamientos para guardarlos puros en las buenas obras. Porque si son una fuente de vanidades o de orgullo en nuestro coraz\u00f3n, nuestros esfuerzos estar\u00edan llenos de vana gloria y no servir\u00edan a la gloria del Creador. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Padre_Pio_de_Pietrelcina\"> Padre P\u00edo de Pietrelcina<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=49\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Padre P\u00edo de Pietrelcina\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Buona_giornata_Fundamento_de_la_santidad\"> Buona giornata: Fundamento de la santidad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abTen piedad de m\u00ed que soy un pecador\u00bb (Lc 18,13)<br \/>[Falta referencia]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Es importante que insistas en lo que es el fundamento de la santidad y el fundamento de la bondad. Quiero decir la virtud de la que Jes\u00fas se presenta expl\u00edcitamente como modelo: \u00abla humildad. (Mt 11,29) La humildad interior m\u00e1s que exterior. Reconoce que t\u00fa eres verdaderamente una nada, miserable, d\u00e9bil, plagado de defectos, capaz de cambiar el bien en el mal, de abandonar el bien por el mal, de atribuirte el bien y justificarte en el mal, y, por amor a este mal menospreciar a Aquel que es el bien supremo.<\/p>\n<p> No te acuestes nunca sin haber hecho previamente un examen de conciencia de c\u00f3mo has pasado el d\u00eda. Vuelve hacia el Se\u00f1or todos tus pensamientos y cons\u00e1grale tu persona y la de todos los cristianos. Luego, ofr\u00e9cele tu sue\u00f1o como alabanza de su gloria, sin olvidar nunca tu buen \u00e1ngel de la guarda que permanece a tu lado.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Se_humilde_y_te_habras_librado_de_los_lazos_del_pecado\"> Homil\u00eda: S\u00e9 humilde y te habr\u00e1s librado de los lazos del pecado<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00a1Oh Dios!, ten compasi\u00f3n de este pecador\u00bb (Lc 18,13)<br \/>2,4-5s, Sobre la penitencia : PG 49, 289-292<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>He enumerado diversos canales de penitencia, para hacerte f\u00e1cil, mediante la diversidad de v\u00edas, el acceso a la salvaci\u00f3n. Y \u00bfcu\u00e1l es entonces este tercer canal? La humildad: s\u00e9 humilde y te habr\u00e1s librado de los lazos del pecado. Tambi\u00e9n aqu\u00ed la Escritura nos ofrece una demostraci\u00f3n en la par\u00e1bola del fariseo y el publicano. Subieron \u2014dice\u2014 al templo a orar un fariseo y un publicano. El fariseo se puso a hacer el inventario de sus virtudes: Yo \u2014dice\u2014 no soy pecador como todo el mundo, ni como ese publicano. \u00a1Miserable y desdichada alma!, has condenado a todo el mundo, \u00bfpor qu\u00e9 te metes tambi\u00e9n con tu pr\u00f3jimo? \u00bfNo te bastaba con condenar a todo el mundo, que tienes que condenar tambi\u00e9n al publicano?<\/p>\n<p>  \u00bfY qu\u00e9 hac\u00eda el publicano? Ador\u00f3 con la cabeza profundamente inclinada, y dijo: <em>\u00a1Oh Dios!, ten compasi\u00f3n de este pecador<\/em>. Y al mostrarse humilde, qued\u00f3 justificado. As\u00ed pues, al bajar del templo el fariseo hab\u00eda perdido la justicia, el publicano la hab\u00eda recuperado: las palabras vencieron a las obras. Efectivamente, el fariseo, a pesar de las obras, perdi\u00f3 la justicia; el publicano, en cambio, se granje\u00f3 la justicia por la humildad de sus palabras. Bien es verdad que la suya no era propiamente humildad: la humildad, en efecto, se da cuando uno que es grande se humilla a s\u00ed mismo. La actitud del publicano no fue humildad, sino verdad: sus palabras eran verdaderas, pues \u00e9l era pecador.<\/p>\n<p> Porque, \u00bfhay cosa peor que un publicano? Buscaba sacar partido de las desgracias del pr\u00f3jimo, aprovech\u00e1ndose de los sudores ajenos; y sin el menor respeto a las penalidades de los dem\u00e1s, s\u00f3lo estaba atento a redondear sus ganancias. Enorme era, en consecuencia, el pecado del publicano. Ahora bien, si el publicano, con todo y ser un pecador, al dar muestras de humildad, se granje\u00f3 un don tan grande, \u00bfcu\u00e1nto mayor no lo conseguir\u00e1 el que est\u00e1 adornado de virtudes y se comporta con humildad?<\/p>\n<p> Por tanto, si confiesas tus pecados y eres humilde, quedas justificado. \u00bfQuieres saber qui\u00e9n es verdaderamente humilde? F\u00edjate en Pablo, que era verdaderamente humilde: \u00e9l el maestro universal, predicador espiritual, instrumento elegido, puerto tranquilo que, no obstante su f\u00edsico modesto, recorri\u00f3 el mundo entero como si tuviera alas en los pies.<\/p>\n<p> Mira con qu\u00e9 humildad y modestia se define a s\u00ed mismo como inexperto y amante de la sabidur\u00eda, como indigente y rico. Humilde era cuando dec\u00eda: <em>Yo soy el menor de los ap\u00f3stoles y no soy digno de llamarme ap\u00f3stol. <\/em>Esto es ser verdaderamente humilde: rebajarse en todo y declararse el menor de todos. Piensa en qui\u00e9n era el que pronunciaba estas palabras: Pablo, ciudadano del cielo, aunque todav\u00eda revestido del cuerpo, columna de las Iglesias, hombre celeste. Es tal, en efecto, la potencia de la virtud, que transforma al hombre en \u00e1ngel y hace que el alma, cual si estuviera dotada de alas, se eleve al cielo.<\/p>\n<p> Que Pablo nos ense\u00f1e esta virtud; procuremos ser imitadores de esta virtud.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Introduccion_a_la_Vida_Devota_Vaciarnos_de_nosotros_mismos_para_recibir_a_Dios\"> Introducci\u00f3n a la Vida Devota: Vaciarnos de nosotros mismos para recibir a Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00a1Oh Dios, ten compasi\u00f3n de este pecador!\u00bb (Lc 18,13)<br \/>3\u00aa parte, C\u00e1p. 4, 5, 29. Tomo III, 139-146-241<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abDos hombres subieron al templo a orar&#8230; El fariseo, en pie, oraba para s\u00ed de esta manera: &#8216;Oh Dios, te doy gracias de que no soy como los dem\u00e1s hombres, rapaces, injustos, ad\u00falteros, ni como ese publicano&#8230;&#8217;. El publicano se qued\u00f3 all\u00e1 lejos y ni se atrev\u00eda a levantar los ojos al cielo&#8230;\u00bb Lc 18, 10-13 <\/p>\n<p> Para recibir la gracia de Dios en nuestros corazones hay que vaciarlos de nuestra propia gloria&#8230; Nada nos puede humillar tanto ante la misericordia de Dios como el contemplar todos sus beneficios, y nada nos humilla tanto ante su justicia como la multitud de nuestros pecados&#8230; <\/p>\n<p> No temamos que el conocer todo lo que \u00c9l ha puesto en nosotros nos vaya a engre\u00edr, siempre que tengamos presente esta verdad: que lo que hay de bueno en nosotros, no es nuestro. Ya veis, \u00bfacaso los mulos dejan de ser pesadas y malolientes bestias cuando van cargados de los muebles preciosos y perfumados del pr\u00edncipe? \u00bfTenemos algo bueno que no lo hayamos recibido? Y si lo hemos recibido, \u00bfpor qu\u00e9 enorgullecernos?&#8230; <\/p>\n<p> Pero en el caso de que las gracias que hemos recibido de Dios espoleasen nuestra vanidad, el remedio infalible ser\u00e1 el de recurrir a la consideraci\u00f3n de nuestras ingratitudes, nuestras imperfecciones y nuestras miserias. <\/p>\n<p> Si consideramos lo que hemos hecho cuando Dios no ha estado con nosotros, nos daremos cuenta de que lo que hacemos cuando \u00c9l est\u00e1 con nosotros, no es ni parecido, no es de nuestra cosecha, y nos alegraremos y glorificaremos por ello a Dios solo, puesto que \u00c9l es el autor&#8230; <\/p>\n<p> Ese fariseo, loco, miraba al publicano como un gran pecador. Pero la bondad de Dios es tan grande que un solo momento es bastante para recibir su gracia; por tanto, \u00bfqu\u00e9 seguridad podemos tener de que un hombre que ayer era pecador lo siga siendo hoy? No hay que juzgar el d\u00eda de hoy por el d\u00eda de ayer. S\u00f3lo el \u00faltimo d\u00eda juzga a todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-03_tiempo-cuaresma_dia-07-sabado\">Tiempo de Cuaresma: S\u00e1bado III<\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_semana-30_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XXX (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Agustin_De_verb_Dom_serm_36\">San Agust\u00edn, <em>De verb. Dom. <\/em>serm. 36<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">9-12. <\/span>Como la fe no es propia de los soberbios, sino de los humildes, a\u00f1adi\u00f3 a todo lo dicho anteriormente la par\u00e1bola de la humildad en contra de la soberbia. Por esto dice: &#8220;Y dijo tambi\u00e9n esta par\u00e1bola a unos que confiaban en s\u00ed mismos&#8221;, etc.<\/p>\n<p>No es reprendido porque da gracias a Dios, sino porque no deseaba ya nada para s\u00ed. Luego ya est\u00e1s lleno ya abundas, no hay para qu\u00e9 digas ( Mt 6,12): perd\u00f3nanos nuestras deudas. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1, pues, al imp\u00edo que se opone a la gracia, cuando es reprendido el que las da con soberbia? Oigan los que dicen: Dios me ha hecho hombre y yo me hago justo. \u00a1Oh fariseo, el peor y el m\u00e1s detestable, que se llamaba a s\u00ed mismo justo, con soberbia y despu\u00e9s daba gracias a Dios!<\/p>\n<p>Si solamente dijese &#8220;como muchos hombres&#8221;; pero \u00bfqu\u00e9 quiere decir los dem\u00e1s hombres, sino todos, excepto \u00e9l mismo? &#8220;Yo, dijo, soy justo, los dem\u00e1s hombres son pecadores&#8221;.<\/p>\n<p>Y como el publicano estaba cerca de \u00e9l, se le presentaba ocasi\u00f3n para aumentar su orgullo. Prosigue: &#8220;As\u00ed como este publicano&#8221;. Como diciendo: Yo soy \u00fanico, \u00e9ste es como los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Observa sus palabras y no encontrar\u00e1s en ellas ruego alguno dirigido a Dios. Hab\u00eda subido en verdad a orar, pero no quiso rogar a Dios, sino ensalzarse a s\u00ed mismo, e insultar tambi\u00e9n al que oraba. <\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13-14. <\/span>Entre tanto el publicano, a quien alejaba su propia conciencia, se aproximaba por su piedad. Por esto sigue: &#8220;Mas el publicano, estando lejos&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 te admiras si Dios le perdona, cuando \u00e9l mismo lo sabe? Estaba lejos y, sin embargo, se acercaba a Dios, y el Se\u00f1or le atend\u00eda de cerca. El Se\u00f1or est\u00e1 muy alto y, sin embargo, mira a los humildes ( Sal 137,6). Y no levantaba sus ojos al cielo y no miraba para que se le mirase. Su conciencia le abat\u00eda; pero su esperanza le elevaba. Her\u00eda su pecho y se castigaba a s\u00ed mismo. Por tanto, el Se\u00f1or le perdonaba, porque se confesaba. Hab\u00e9is o\u00eddo al acusador soberbio y al reo humilde, oid ahora al Juez que dice: &#8220;Os digo que \u00e9ste y no aqu\u00e9l, descendi\u00f3 justificado a su casa&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">9-12. <\/span>Como la soberbia atormenta las mentes de los hombres m\u00e1s que las otras pasiones, aconseja respecto de ella con el mayor inter\u00e9s. La soberbia es el menosprecio de Dios. Cuando alguno se atribuye las buenas acciones que ejecuta y no a Dios, \u00bfqu\u00e9 otra cosa hace m\u00e1s que negar a Dios? La causa que tienen para confiar en s\u00ed mismos, consiste en no atribuir a Dios lo bueno que hacen, por cuya raz\u00f3n el Se\u00f1or propone esta par\u00e1bola, para los que le menosprecian por los dem\u00e1s. As\u00ed queda claro la justicia, aun cuando aproxime los hombres a Dios, si va acompa\u00f1ada de la soberbia, arroja al hombre al abismo, por lo que sigue: &#8220;Dos hombres subieron al templo a orar&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Cuando dice que est\u00e1 de pie indica el orgullo de su alma, porque aparec\u00eda muy soberbio aun en su actitud.<\/p>\n<p>Observa el orden de la oraci\u00f3n del fariseo. En primer lugar cit\u00f3 lo que le faltaba; despu\u00e9s a\u00f1ade lo que ten\u00eda; sigue, pues: &#8220;Porque no soy como los dem\u00e1s hombres&#8221;.<\/p>\n<p>Conviene, pues, no s\u00f3lo evitar el mal, sino tambi\u00e9n obrar el bien. Por tanto, habiendo dicho: &#8220;No soy como los otros hombres, robadores, injustos, ad\u00falteros&#8221;, a\u00f1ade en contraposici\u00f3n: &#8220;Ayuno dos veces en la semana&#8221;. La palabra s\u00e1bado en lat\u00edn representa aqu\u00ed toda la semana a partir desde el \u00faltimo d\u00eda de descanso. Los fariseos, pues, ayunaban los lunes y los jueves. Opuso los ayunos al crimen del adulterio; porque de la voluptuosidad viene la lascivia. A los ladrones y a los injustos opuso las d\u00e9cimas; porque dice: &#8220;Doy el d\u00e9cimo de todo lo que poseo&#8221;. Como diciendo: Rehuyo los robos y las malas acciones y doy mis propios bienes.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13-14. <\/span>Aun cuando se dice que el publicano estaba de pie, se diferenciaba del fariseo no s\u00f3lo en las palabras y en su actitud, sino tambi\u00e9n en la contrici\u00f3n de su coraz\u00f3n. Porque se avergonzaba de levantar sus ojos al cielo, creyendo que eran indignos de ver lo de lo alto, aquellos ojos que prefirieron buscar y mirar las cosas de la tierra. Por esta raz\u00f3n se daba golpes de pecho. Sigue, pues: &#8220;Sino que her\u00eda su pecho&#8221;, como para castigar su coraz\u00f3n por sus malos pensamientos y despertarle de su sue\u00f1o, por lo que no ped\u00eda que otro se apiadase de \u00e9l sino Dios. Por esto sigue: &#8220;Diciendo: Dios m\u00edo, mu\u00e9strate propicio a m\u00ed, pecador&#8221;.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1 llame la atenci\u00f3n de algunos la condenaci\u00f3n del fariseo, que dijo tan pocas palabras en alabanza propia, en tanto que Job, que hab\u00eda dicho muchas m\u00e1s, es coronado. La raz\u00f3n es que el fariseo dec\u00eda aquellas cosas recriminando a los dem\u00e1s, sin obligarlo a ello raz\u00f3n alguna; y Job, obligado por sus amigos y por las penas que le aflig\u00edan, tuvo necesidad de publicar sus propias virtudes para mayor gloria de Dios, con el fin de que los hombres no dejasen de marchar por el camino de la virtud.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo_serm_De_fariseo_et_De_publicano\">Cris\u00f3stomo, <em>serm. De fariseo et De publicano<\/em><\/span><\/h2>\n<p>Toda la naturaleza humana no bast\u00f3 a su menosprecio, sino que se refiri\u00f3 tambi\u00e9n al publicano. Su falta habr\u00eda sido menor si le hubiese exceptuado, pero en esta ocasi\u00f3n con una sola palabra ofende a los ausentes y lacera la herida del que est\u00e1 presente. Porque la acci\u00f3n de gracias no es una agresi\u00f3n en contra de los dem\u00e1s. Cuando das gracias a Dios, s\u00f3lo El debe bastar para ti. No te dirijas a los dem\u00e1s hombres ni condenes a tu pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>El que calumnia a los dem\u00e1s hace muchos males para s\u00ed y para otros. En primer lugar hace mal a quien le oye, porque si es pecador, hace que se alegre, porque ha encontrado un compa\u00f1ero de culpabilidad, y si es justo hace que se enorgullezca, porque al ver las faltas ajenas se cree aun mejor. Tambi\u00e9n ofende en segundo lugar a toda la Iglesia, porque todos los que le oyen no s\u00f3lo censuran al que falt\u00f3, sino que tambi\u00e9n incluyen en su menosprecio a la religi\u00f3n cristiana. En tercer lugar, da ocasi\u00f3n a que se blasfeme de Dios; porque as\u00ed como el nombre de Dios es alabado cuando obramos bien, as\u00ed tambi\u00e9n es blasfemado cuando pecamos. En cuarto lugar confunde a aqu\u00e9l que oy\u00f3 la ofensa, haci\u00e9ndole m\u00e1s petulante y enemigo suyo. Y en quinto lugar hace ver que merece castigo por las palabras pronunciadas.<\/p>\n<p>Hab\u00eda o\u00eddo decir: &#8220;porque no soy como este publicano&#8221; ( Lc 11), y este no se hab\u00eda indignado, antes bien se hab\u00eda movido m\u00e1s a la contrici\u00f3n. El primero hab\u00eda descubierto su herida, pero \u00e9ste busca su medicina. Por tanto, que ninguno diga aquellas palabras fr\u00edas: no me atrevo, tengo verg\u00fcenza, no puedo pronunciar palabra. Este respeto es propio del diablo. El diablo quiere cerrarte las puertas que dan acceso a Dios.<\/p>\n<p>En este serm\u00f3n propone dos conductores y dos carros en un sitio. En uno la justicia unida a la soberbia, en el otro el pecado con la humildad. El del pecado se sobrepone al de la justicia, no por sus propias fuerzas, sino por la virtud de la humildad que lo acompa\u00f1a. El otro queda vencido, no por la debilidad de la justicia, sino por el peso y la hinchaz\u00f3n de la soberbia. Porque as\u00ed como la humildad supera el peso del pecado y saliendo de s\u00ed llega hasta Dios, as\u00ed la soberbia, por el peso que toma sobre s\u00ed, abate la justicia. Por tanto, aunque hagas multitud de cosas bien hechas, si crees que puedes presumir de ello perder\u00e1s el fruto de tu oraci\u00f3n. Por el contrario, aun cuando lleves en tu conciencia el peso de mil culpas, si te crees el m\u00e1s peque\u00f1o de todos, alcanzar\u00e1s mucha confianza en Dios. Por lo que se\u00f1ala la causa de su sentencia cuando a\u00f1ade ( Sal 50,19): &#8220;Porque todo el que se ensalza ser\u00e1 humillado y el que se humilla, ser\u00e1 ensalzado&#8221;. El nombre de humildad tiene diferentes significados. La humildad es cierta virtud, seg\u00fan las palabras de David: &#8220;Oh Dios, no desprecies el coraz\u00f3n contrito y humillado&#8221;. La humildad est\u00e1 junta con los trabajos, seg\u00fan aquellas palabras ( Sal 142,3): &#8220;Humill\u00f3 en la tierra mi vida&#8221;. Hay tambi\u00e9n humillaci\u00f3n en el pecado de la soberbia y de la insaciabilidad de riquezas. \u00bfQu\u00e9 cosa hay m\u00e1s humillante que esclavizarse, envilecerse y rebajarse por las riquezas, considerando grandes estas cosas?<\/p>\n<p>Esta fastuosa hinchaz\u00f3n puede privar del cielo al que no se prevenga contra ella, mientras que la humildad saca al hombre del abismo de sus pecados. Ella fue la que salv\u00f3 al publicano con preferencia al fariseo; al buen ladr\u00f3n le dio el para\u00edso antes que a los ap\u00f3stoles. El orgullo, en cambio, ha entrado incluso en las potestades incorp\u00f3reas. Si la humildad acompa\u00f1ada del pecado corre tan f\u00e1cilmente que adelanta a la soberbia, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s no adelantar\u00e1 si va unida a la justicia? Ella se presentar\u00e1 con gran confianza ante el tribunal de Dios en medio de los \u00e1ngeles. Por otra parte, si el orgullo unido a la justicia puede deprimirla, \u00bfen qu\u00e9 infierno no habr\u00e1 de precipitarnos si lo juntamos con el pecado? Digo esto no para que menospreciemos la justicia, sino para que evitemos el orgullo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio\">San Basilio<\/span><\/h2>\n<p>Dice tambi\u00e9n: &#8220;Oraba en su interior&#8221;, como si no orase delante de Dios; porque se volv\u00eda a s\u00ed mismo por el pecado de la soberbia. Sigue pues: &#8220;Dios m\u00edo, gracias te doy&#8221;.<\/p>\n<p>El orgulloso se diferencia del calumniador s\u00f3lo en la apariencia. Este se ocupa de ofender a los dem\u00e1s y aqu\u00e9l de ensalzarse a s\u00ed mismo por su excesivo orgullo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existe un orgullo laudable, que consiste en que, no pensando en lo vil, se haga el alma magn\u00e1nima, elev\u00e1ndose en la virtud. Tal elevaci\u00f3n del alma consiste en dominar las tristezas y en soportar las tribulaciones con noble fortaleza, en el menosprecio de las cosas terrenas y el aprecio de las del cielo y se observa que esta grandeza de alma se diferencia de la arrogancia que nace del orgullo, como se diferencia la robustez de un cuerpo sano de la obesidad del que est\u00e1 hidr\u00f3pico.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Moralium\">San Gregorio, <em>Moralium<\/em><\/span><\/h2>\n<p>De cuatro maneras suele demostrarse la hinchaz\u00f3n con que se da a conocer la arrogancia. Primero, cuando cada uno cree que lo bueno nace exclusivamente de s\u00ed mismo; luego cuando uno, convencido de que se le ha dado la gracia de lo alto, cree haberla recibido por los propios m\u00e9ritos; en tercer lugar cuando se jacta uno de tener lo que no tiene y finalmente cuando se desprecia a los dem\u00e1s queriendo aparecer como que se tiene lo que aqu\u00e9llos desean. As\u00ed se atribuye a s\u00ed mismo el fariseo los m\u00e9ritos de sus buenas obras (Moralium 23, 7). <\/p>\n<p>Con esto abri\u00f3 la ciudad de su coraz\u00f3n, por su orgullo, a los enemigos que la sitiaban, la que en vano cerr\u00f3 por la oraci\u00f3n y el ayuno; que son in\u00fatiles todas las fortificaciones, cuando carece de ellas un punto por el que puede entrar el enemigo (Moralium 19,17, super Iob 29,14). <\/p>\n<h2><span id=\"Griego_o_Asterio_in_Cat_graec_Patr\">Griego o Asterio, <em>in Cat. graec. Patr<\/em><\/span><\/h2>\n<p>Con la viuda y el juez el Se\u00f1or nos ense\u00f1\u00f3 la diligencia de la oraci\u00f3n. Ahora nos ense\u00f1a por el fariseo y el publicano el modo de dirigirle nuestras s\u00faplicas, para que no sea infructuosa la oraci\u00f3n. El fariseo fue condenado porque oraba sin atenci\u00f3n. Y prosigue: &#8220;El fariseo estando en pie, oraba en su interior de esta manera&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>9 Dijo tambi\u00e9n esta par\u00e1bola a algunos que confiaban en s\u00ed mismos por considerarse justos y despreciaban a los dem\u00e1s: 10 \u00abDos hombres subieron al templo a orar. 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