{"id":41548,"date":"2016-10-07T23:36:47","date_gmt":"2016-10-08T04:36:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-19-45-48-expulsion-de-los-vendedores-del-templo\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:47","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:47","slug":"lc-19-45-48-expulsion-de-los-vendedores-del-templo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-19-45-48-expulsion-de-los-vendedores-del-templo\/","title":{"rendered":"Lc 19, 45-48: Expulsi\u00f3n de los vendedores del Templo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">45<\/span> Despu\u00e9s entr\u00f3 en el templo y se puso a echar a los vendedores, <span class=\"versiculo\">46<\/span> dici\u00e9ndoles: \u00abEscrito est\u00e1: \u201cMi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n\u201d; pero vosotros la hab\u00e9is hecho una \u201ccueva de bandidos\u201d\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">47<\/span> Todos los d\u00edas ense\u00f1aba en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con \u00e9l, <span class=\"versiculo\">48<\/span> pero no sab\u00edan qu\u00e9 hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de \u00e9l, escuch\u00e1ndolo. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_in_evang_hom_39\">San Gregorio, in evang. hom. 39<\/span><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de haber predicho los males que hab\u00edan de venir, se introdujo a continuaci\u00f3n en el templo para arrojar de all\u00ed a los que vend\u00edan y compraban, dando a conocer que la ruina del pueblo ven\u00eda principalmente por culpa de los sacerdotes. Por esto dice: &#8220;Y habiendo entrado en el templo comenz\u00f3 a echar fuera a todos los que vend\u00edan y compraban en \u00e9l&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Y se sab\u00eda que los que estaban en el templo para recibir las ofrendas ten\u00edan exigencias gravosas con los que no les daban.<\/p>\n<p>Pero nuestro Redentor no excluye de su predicaci\u00f3n ni a los indignos ni a los ingratos. Por lo que despu\u00e9s que restableci\u00f3 el rigor de la disciplina arrojando a los malos, les da a conocer el don de su gracia diciendo: &#8220;Y cada d\u00eda ense\u00f1aba en el templo&#8221;.<\/p>\n<p>En sentido m\u00edstico puede decirse, que as\u00ed como el templo de Dios se encuentra en la ciudad, as\u00ed en el pueblo fiel se encuentra la vida de los religiosos. Y muchas veces sucede que algunos toman el h\u00e1bito religioso, y mientras llenan las funciones de las sagradas \u00f3rdenes, hacen del ministerio de la santa religi\u00f3n un comercio de asuntos terrenales. Los que venden en el templo son los que ponen a precio de dinero lo que a cada uno le corresponde por derecho; porque el que pone a precio la justicia, la vende. Y los que compran en el templo son aquellos que mientras no quieren pagar a su pr\u00f3jimo lo que es justo, y no hacen aprecio de cumplir lo que por derecho es debido, una vez que han premiado a sus patronos compran el pecado.<\/p>\n<p>Estos convierten la casa de Dios en cueva de ladrones; porque cuando los hombres malos ocupan el lugar de la religi\u00f3n, matan con las espadas de su malicia all\u00ed donde debieran vivificar a sus pr\u00f3jimos por la intercesi\u00f3n de su oraci\u00f3n. Tambi\u00e9n es templo el esp\u00edritu de los fieles; y si lo invaden malos pensamientos con perjuicio del pr\u00f3jimo, residen all\u00ed como en una cueva de ladrones. Pero cuando se instruye sutilmente al esp\u00edritu de los fieles para que eviten el pecado, es la verdad la que ense\u00f1a todos los d\u00edas en el templo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p>Hab\u00eda en el templo una multitud de mercaderes que vend\u00edan animales para ofrecer los sacrificios que deb\u00edan celebrarse, seg\u00fan estaba prescrito en la ley. Pero ya hab\u00eda venido el tiempo en que deb\u00eda desaparecer la sombra y brillar la verdad en Jesucristo; por esto Jesucristo, que era adorado a la vez que su Padre en el templo, orden\u00f3 que se enmendasen los ritos de la ley y que se convirtiese el templo en casa de oraci\u00f3n. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Dici\u00e9ndoles: Escrito est\u00e1, mi casa&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Deb\u00edan, pues, adorarle como a Dios por todo lo que hab\u00eda dicho y hecho; pero en vez de hacerlo as\u00ed, trataban de matarle. Sigue pues: &#8220;Mas los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas, y los principales del pueblo, quer\u00edan matarle&#8221;.<\/p>\n<p>El pueblo ten\u00eda en m\u00e1s estimaci\u00f3n a Jesucristo que los escribas, los fariseos, y los pr\u00edncipes de los jud\u00edos, los que, como no aceptaban la fe de Jesucristo, reprend\u00edan a los dem\u00e1s. Por esto sigue: &#8220;Y no hallaban medio de hacer nada contra El; porque todo el pueblo estaba embelesado cuando le o\u00eda&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p>Y como todos los d\u00edas ense\u00f1aba en el templo y hab\u00eda arrojado de \u00e9l a los ladrones, o bien porque ven\u00eda como Rey y Se\u00f1or, le recibi\u00f3 una numerosa multitud de creyentes alab\u00e1ndolo con himnos celestiales.<\/p>\n<p>Esto puede entenderse de dos modos: o porque tem\u00edan un alboroto del pueblo, en cuyo caso no sab\u00edan qu\u00e9 hacer de Jes\u00fas a quien trataban de perder, o porque trataban de perderlo poniendo por causa que muchos hab\u00edan rechazado la ense\u00f1anza de los jud\u00edos por ir a escucharlo.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_in_Lucam_hom_38\">Or\u00edgenes, in Lucam hom. 38<\/span><\/h2>\n<p>Por tanto, si alguno vende, ser\u00e1 arrojado fuera; especialmente si vende palomas. Porque si yo vendiere al pueblo por dinero lo que el Esp\u00edritu Santo me ha revelado o confiado, o no lo ense\u00f1ase sin pagarlo, \u00bfqu\u00e9 otra cosa hago que vender la paloma, esto es, el Esp\u00edritu Santo?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p>El Se\u00f1or no quiere que sea el templo casa de mercaderes, sino de santidad; ni tampoco que se vendan, sino que se den gratuitamente las funciones del ministerio sacerdotal.<\/p>\n<p>Por esto el Se\u00f1or nos ense\u00f1a en general que los contratos temporales deben ser desterrados del templo. Rechaza espiritualmente a los cambistas; los cuales tratan de lucrar con el dinero del Se\u00f1or, esto es, la Sagrada Escritura, sin hacer distinci\u00f3n entre el bien y el mal.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p>Esto tambi\u00e9n lo hizo el Se\u00f1or al principio de su predicaci\u00f3n, como cuenta San Juan; y ahora lo repite para hacer m\u00e1s inexcusable la culpabilidad de los jud\u00edos, que no se hab\u00edan enmendado con su primera lecci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_De_quaest_evang_248\">San Agust\u00edn, De quaest. evang. 2,48<\/span><\/h2>\n<p>Hablando en sentido espiritual, debe entenderse que el templo es el mismo hombre Cristo, que tambi\u00e9n lleva unido a s\u00ed su cuerpo que es la Iglesia. As\u00ed, pues, como cabeza de la Iglesia, dice con las palabras de San Juan: &#8220;Destruid este templo, y lo reconstruir\u00e9 a los tres d\u00edas&#8221; (Jn 2,19) Y como est\u00e1 unido a la Iglesia que es su cuerpo, debe entenderse que ella (la Iglesia) es el templo de quien dice el mismo Evangelista: &#8220;Quitad esto de aqu\u00ed&#8221;, etc. Da a conocer con esto que habr\u00eda de haber en la Iglesia quien se ocupase de sus negocios y tuviese all\u00ed un asilo para ocultar sus cr\u00edmenes, en vez de imitar la caridad de Jesucristo y de corregirse para alcanzar con la confesi\u00f3n el perd\u00f3n de sus pecados <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>Alude San Agust\u00edn al derecho de asilo reconocido en la \u00e9poca. Toda persona que buscase refugio en un templo quedaba protegida por la Iglesia, y no pod\u00eda ser sacado de all\u00ed a la fuerza. Pensada en principio para proteger a los d\u00e9biles, los esclavos y los m\u00e1s pobres, esta norma tambi\u00e9n fue aprovechada por personas que hab\u00edan cometido delitos, y que recurr\u00edan a la Iglesia para defenderse a s\u00ed mismas y sus mezquinos intereses.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\"> San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Vivir_la_fe_y_transmitirla_a_los_hijos\">Homil\u00eda: Vivir la fe y transmitirla a los hijos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda, 2, 5.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCasa de oraci\u00f3n\u00bb (Lc 19,46).<\/p>\n<p>\u00a1Cuida, pues, de que no se convierta el templo de Dios en cueva de ladrones, para que no vayas a o\u00edr aquella otra reprensi\u00f3n con que Cristo reprendi\u00f3 a los jud\u00edos cuando les dijo: \u00a1La casa de mi Padre es casa de oraci\u00f3n, pero vosotros la hab\u00e9is hecho cueva de ladrones! (Mt 21,13 y Lc 19,46.) Y \u00bfc\u00f3mo se convierte en cueva de ladrones? Cuando permitimos entrar en \u00e9l las concupiscencias bajas y serviles y la liviandad, y que se asienten en el \u00e1nimo de los j\u00f3venes. Porque sus pensamientos de ellas son m\u00e1s perniciosos que los mismos ladrones, puesto que arrastran los \u00e1nimos libres de los adolescentes a la servidumbre y los hacen esclavos de las pasiones propias de los brutos y los cubren de heridas y los destrozan de todas maneras.<\/p>\n<p>Por este motivo, cada d\u00eda vigilemos; y usando de la palabra como de un azote, echemos fuera de sus \u00e1nimos toda clase de inclinaciones torcidas, a fin de que los hijos puedan ser part\u00edcipes con nosotros de la ciudad celestial y puedan celebrar all\u00e1 correctamente toda la liturgia que en ella se usa. \u00bfAcaso no hab\u00e9is visto con frecuencia que los que viven en las ciudades, hacen a sus ni\u00f1os \u2013apenas apartados de la lactancia\u2013 portadores de ramos en las festividades, o bien jefes de cert\u00e1menes o prefectos de los juegos, o jefes de los coros? \u00a1Pues hagamos nosotros otro tanto! Desde los primeros a\u00f1os hagamos a los ni\u00f1os expertos en la disciplina celeste; porque esta otra terrena, por una parte ocasiona gastos, y por otra ning\u00fan fruto produce.<\/p>\n<p>&#8230;Porque esa confesi\u00f3n no se hace \u00fanicamente con la fe sino tambi\u00e9n con las obras; hasta el punto de que si \u00e9stas faltaren caeremos en peligro de ser castigados juntamente con los que lo negaron. Puesto que no hay un modo solo de negarlo, sino muchos; y Pablo, describi\u00e9ndolos, nos dice: \u00a1Alardean de conocer a Dios, pero con las obras lo niegan! (Tit 1, 16) Y luego: Si alguno no mira por los suyos, sobre todo por los de su casa, ha negado la fe y es peor que un infiel. (1 Tim 5,8) Y todav\u00eda: \u00a1Huid de la avaricia que es una especie de idolatr\u00eda! (Col 3, 5).<\/p>\n<p>En consecuencia, siendo tantos los modos que hay de negar a Cristo, manifiesto es que ser\u00e1n otros tantos los que hay de confesarlo, y aun muchos m\u00e1s. Cuidemos, pues, de confesarlo por todos estos modos, a fin de que nosotros a nuestra vez alcancemos en los cielos el honor, por gracia y bondad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por el cual y con el cual sea al Padre la gloria, juntamente con el Esp\u00edritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ignacio_de_Antioquia_obispo_y_martir\">San Ignacio de Antioquia, obispo y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Carta_Portadores_de_Dios_y_de_su_templo\">Carta: Portadores de Dios y de su templo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Carta a los Efesios, 3-4, 9.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEscrito est\u00e1: &#8216;Mi casa es casa de oraci\u00f3n&#8217;\u00bb (Lc 19,46).<\/p>\n<p>Os exhorto a caminar seg\u00fan el pensamiento de Dios. Porque Jesucristo, principio indefectible de nuestra vida, es el pensamiento del Padre. Igualmente los obispos, establecidos hasta los extremos de la tierra, forman parte del pensamiento de Jesucristo. Es conveniente, pues, seguir el pensamiento de vuestro obispo. Por otra parte, es lo que ya hac\u00e9is. El conjunto de vuestros presb\u00edteros, verdaderamente dignos de Dios, est\u00e1 unido al obispo como las cuerdas los est\u00e1n a la c\u00edtara. As\u00ed, todos vuestros sentimientos acordes y vuestra caridad en armon\u00eda, cant\u00e1is a Jesucristo. Que cada uno de vosotros llegue a ser un miembro de vuestro coro para que, viviendo acordes y en armon\u00eda y con el tono de Dios, cant\u00e9is unidos con una sola voz la alabanzas del Padre, por Jesucristo&#8230;<\/p>\n<p>Vosotros sois las piedras del templo del Padre, talladas para el edificio que construye Dios Padre, elevados hasta la cumbre por el instrumento de Jesucristo, que es su cruz, sirvi\u00e9ndoos del Esp\u00edritu Santo como cable. Vuestra fe os hace subir a lo alto, y la caridad es el camino que os eleva hasta Dios. Todos vosotros sois compa\u00f1eros de camino, portadores de Dios y de su templo, portadores de Cristo, llevando los objetos sagrados, adornados totalmente con los preceptos de Jesucristo. Me alegro con vosotros&#8230;; me regocijo con vosotros que, viviendo una vida nueva, no am\u00e1is m\u00e1s que a Dios solo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_El_verdadero_celo\">Tratado: El verdadero celo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Tratado del Amor de Dios, X, 14. Tomo V, 215.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEst\u00e1 escrito: mi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n, pero vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones\u00bb (Lc 19,46).<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste, pues, el celo que hemos de tener por la Bondad divina, Te\u00f3timo?; su primer oficio ha de consistir en odiar, huir, impedir, detestar, rechazar, combatir si se puede, todo lo que es contrario a Dios, es decir, a su voluntad, a su gloria y a la santificaci\u00f3n de su Nombre. <\/p>\n<p>F\u00edjate en nuestro gran Rey, \u00a1qu\u00e9 celo le mueve! y \u00a1c\u00f3mo emplea la pasi\u00f3n de su alma al servicio de ese santo celo! <\/p>\n<p>No s\u00f3lo odia la iniquidad, sino que la abomina; se consume de angustia al verla; desfallece su coraz\u00f3n; la persigue, la derroca y la extermina&#8230; <\/p>\n<p>Y as\u00ed, el celo que devoraba el coraz\u00f3n del Salvador, hizo alejarse la irreverencia y profanaci\u00f3n que esos vendedores y compradores hab\u00edan tra\u00eddo al Templo. <\/p>\n<p>En los celos humanos se teme que la cosa amada sea pose\u00edda por otro. Pero nuestro celo para con Dios nos hace, por el contrario, temer que no seamos enteramente pose\u00eddos por \u00e9l. <\/p>\n<p>Los celos humanos hacen recelar no ser nosotros suficientemente amados; el celo de Dios causa pena de no amar bastante. <\/p>\n<p>Pero hay personas que piensan que no se tiene bastante celo si no se expresa de modo col\u00e9rico y creen que no pueden arreglarlo sin estropearlo todo. <\/p>\n<p>Pero es al rev\u00e9s, el verdadero celo casi nunca se muestra col\u00e9rico; lo mismo que no se aplica el fuego y el hierro al enfermo sino en \u00faltimo extremo, as\u00ed el celo, no emplea la c\u00f3lera sino cuando ya no es posible de otra manera.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Juan_Taulero_fraile_dominico\">Beato Juan Taulero, fraile dominico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Que_nuestro_interior_se_convierta_en_casa_de_oracion\">Serm\u00f3n: Que nuestro interior se convierta en casa de oraci\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 69.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCada d\u00eda sub\u00eda al templo para ense\u00f1ar al pueblo\u00bb (Lc 19,47)<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or mismo nos ense\u00f1a lo que debemos hacer para que nuestro  interior se convierta en una casa de oraci\u00f3n, porque el hombre es verdaderamente  un templo consagrado a Dios. Primero debemos echar de \u00e9l a todos los vendedores,  es decir, las im\u00e1genes y representaciones de los bienes creados y todo lo que  significa satisfacci\u00f3n en las criaturas y gozos de la voluntad propia. Luego, hay que  limpiar y purificar el templo con l\u00e1grimas. No todos los templos son santos por el  mero hecho de ser casas habitables. Es Dios quien los santifica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se trata del templo amado por Dios, donde Dios se manifiesta de verdad  si est\u00e1 purificado. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Dios morar en el alma si no ha puesto su  pensamiento, por breve que sea, en Dios? \u00bfNo ser\u00e1 porque est\u00e1 abarrotada de  otras cosas?<\/p>\n<h2><span id=\"Maestro_Eckart_dominico\">Maestro Eckart, dominico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Traficar_con_Dios\">Serm\u00f3n: Traficar con Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n sobre Mt 21,12.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEntr\u00f3 en el templo y se puso a echar a los vendedores\u00bb (Lc 19,45)<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Quitad  esto de aqu\u00ed!\u201d dice Jes\u00fas a los vendedores (Jn 2, 16). Son \u201cvendedores del Templo\u201d los que, a\u00fan guard\u00e1ndose de cometer pecados m\u00e1s groseros, les gustar\u00eda ser gente de bien, hacen buenas obras, pero todo para que Nuestro Se\u00f1or les d\u00e9, a cambio, otra cosa. Quieren que Dios les d\u00e9 a cambio lo que les gusta; quieren traficar con Nuestro Se\u00f1or. Pero es un error buscar hacer un comercio semejante. Porque, aunque dieran todo lo que hacen y todo lo que tienen, aunque lo sacrificaran todo por Dios, el Se\u00f1or no estar\u00eda obligado a darles o a hacer lo que fuere, a menos que \u00e9l lo quisiera gratuitamente, totalmente a su placer. Lo que son, lo son por Dios; lo que tienen, les viene dado por Dios y no de s\u00ed mismos\u2026<\/p>\n<p>Por otra parte, \u00bfc\u00f3mo reaccionar\u00edan ellos, por iniciativa propia cuando Cristo dice: \u201cSin m\u00ed nada pod\u00e9is hacer?\u201d (Jn 15,5); Es ser completamente insensato querer comerciar as\u00ed con Jes\u00fas, es no saber nada de la verdad. Por eso nuestro Se\u00f1or echa fuera a los vendedores del Templo. La luz y las tinieblas no pueden habitar juntas en el mismo lugar; pues Dios es luz, es verdad y luz en s\u00ed mismo. Cuando entra, pues, en el templo echa fuera de \u00e9l a la ignorancia; la Verdad no soporta cualquier esp\u00edritu mercantil.<\/p>\n<p>Porque Dios no busca su propio bien; en todo es desprendido y libre, todo lo hace por verdadero amor. Es as\u00ed como act\u00faa el hombre que est\u00e1 unido a Dios; tambi\u00e9n \u00e9l es, por gracia de Dios, desprendido y libre en todos sus actos; no los hace m\u00e1s que para honrar a Dios y no buscando su propio bien \u2013 o m\u00e1s bien los lleva a cabo en \u00e9l. Si quieres, pues, ser totalmente desprendido de mercantilismo espiritual, hazlo todo para gloria y alabanza de Dios, sin pedir nada a cambio. Es entonces que tus obras ser\u00e1n espirituales, divinas; Dios est\u00e1 en ellas solo, solo a su vista.<\/p>\n<h2><span id=\"Balai_obispo\">Bala\u00ef, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Oracion_Que_el_templo_interior_sea_tan_bello_como_el_de_piedras\">Oraci\u00f3n: Que el templo interior sea tan bello como el de piedras.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Oraci\u00f3n para la dedicaci\u00f3n de una iglesia (Liturgia sir\u00edaca)..<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEntr\u00f3 en el templo\u00bb (Lc 19,45).<\/p>\n<p>Cuando tres est\u00e1n reunidos en tu nombre (Mt 18,20) forman ya una iglesia. Guarda a los millares aqu\u00ed congregados: sus corazones ya hab\u00edan preparado un santuario antes que nuestras manos construyeran \u00e9ste para gloria de tu nombre. Que el templo interior sea tan bello como el de piedras. D\u00edgnate habitar tanto en el uno como en el otro; tanto nuestros corazones como sus piedras est\u00e1 marcados con tu nombre.<\/p>\n<p>La omnipotencia de Dios se hubiera podido levantar c\u00f3modamente, no m\u00e1s que tal como \u00e9l con un gesto, ha dado existencia al universo. Pero Dios ha construido al hombre a fin de que el hombre construyera unas mansiones para \u00e9l. \u00a1Bendita sea su clemencia que tanto nos ha amado! \u00c9l es infinito; nosotros somos limitados. \u00c9l ha construido para nosotros el mundo; nosotros le construimos una casa.  Es admirable que el hombre pueda construir una morada al Todopoderoso presente en todo, a quien nada se le puede escapar.<\/p>\n<p>Habita en medio de nosotros con ternura; nos atrae con v\u00ednculos de amor; se queda entre nosotros y nos llama para que escojamos el camino del cielo para habitar con \u00e9l. \u00c9l dej\u00f3 su morada y se escogi\u00f3 la Iglesia para que abandonemos nuestra morada y escojamos el para\u00edso. Dios habita entre los hombres para que los hombres encuentren a Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_El_verdadero_templo_no_sera_jamas_destruido\">Serm\u00f3n: El verdadero templo no ser\u00e1 jam\u00e1s destruido.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n sobre el salmo 130, 3.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl pueblo entero estaba pendiente de sus labios\u00bb (Lc 19,48)<\/p>\n<p>Oramos en el templo de Dios cuando oramos en la paz de la Iglesia, en la unidad del Cuerpo de Cristo, porque el Cuerpo de Cristo est\u00e1 constituido por la multitud de creyentes repartidos por toda la tierra&#8230; Para ser escuchado es en este templo que se debe orar \u00aben esp\u00edritu y en verdad\u00bb (Jn 4,23), y no en el Templo material de Jerusal\u00e9n. \u00c9ste no era m\u00e1s que la \u00absombra de lo venidero\u00bb (Col 2,17), por eso qued\u00f3 hecho una ruina&#8230; Este templo que cay\u00f3 no pod\u00eda ser la casa de oraci\u00f3n de la que se hab\u00eda dicho: \u00abMi casa se llamar\u00e1 casa de oraci\u00f3n para todos los pueblos\u00bb (Mc 11,17; Is 56,7).<\/p>\n<p>\u00bfEs que, en realidad, los que quisieron hacer de ella \u00abuna cueva de bandidos\u00bb fueron la causa de su ca\u00edda? De la misa manera que los que en la Iglesia llevan una vida desordenada, los que, tanto como pueden, buscan hacer de la casa de Dios una cueva de bandidos, \u00e9stos no van a derrumbar ese templo. Tiempo vendr\u00e1 en que ser\u00e1n echados fuera con el l\u00e1tigo de sus pecados. Esta asamblea de fieles, templo de Dios y Cuerpo de Cristo, no tiene sino una sola voz y canta como un solo hombre&#8230; Si queremos, esta voz es la nuestra; si queremos, al o\u00edr cantar, cantamos tambi\u00e9n en nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa.<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Donde_podemos_encontrar_a_Dios\">Catequesis: \u00bfD\u00f3nde podemos encontrar a Dios?.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Audiencia general del 26-06-2013.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl pueblo entero qued\u00f3 pendiente de sus labios\u00bb (Lc 19,48)<\/p>\n<p>Quisiera hoy aludir brevemente a otra imagen que nos ayuda a ilustrar el misterio de la Iglesia: el templo (cf. Conc. Ecum. Vat. II, const. dogm. Lumen gentium, 6)\u2026 En Jerusal\u00e9n, el gran Templo de Salom\u00f3n era el lugar del encuentro con Dios en la oraci\u00f3n; en el interior del Templo estaba el Arca de la alianza\u2026, un recuerdo del hecho de que Dios hab\u00eda estado siempre dentro de la historia de su pueblo\u2026 tambi\u00e9n nosotros, cuando vamos al templo, debemos recordar esta historia, cada uno de nosotros nuestra historia, c\u00f3mo me encontr\u00f3 Jes\u00fas, c\u00f3mo Jes\u00fas camin\u00f3 conmigo, c\u00f3mo Jes\u00fas me ama y me bendice.<\/p>\n<p>Lo que estaba prefigurado en el antiguo Templo, est\u00e1 realizado, por el poder del Esp\u00edritu Santo, en la Iglesia: la Iglesia es la \u201ccasa de Dios\u201d, el lugar de su presencia, donde podemos hallar y encontrar al Se\u00f1or; la Iglesia es el Templo en el que habita el Esp\u00edritu Santo que la anima, la gu\u00eda y la sostiene. Si nos preguntamos: \u00bfd\u00f3nde podemos encontrar a Dios? \u00bfD\u00f3nde podemos entrar en comuni\u00f3n con \u00c9l a trav\u00e9s de Cristo? \u00bfD\u00f3nde podemos encontrar la luz del Esp\u00edritu Santo que ilumine nuestra vida? La respuesta es: en el pueblo de Dios, entre nosotros, que somos Iglesia\u2026<\/p>\n<p>Y es el Esp\u00edritu Santo, con sus dones, quien traza la variedad. Esto es importante: \u00bfqu\u00e9 hace el Esp\u00edritu Santo entre nosotros? \u00c9l traza la variedad que es la riqueza en la Iglesia y une todo y a todos, de forma que se construya un templo espiritual, en el que no ofrecemos sacrificios materiales, sino a nosotros mismos, nuestra vida (cf. 1 P 2, 4-5). La Iglesia no es un entramado de cosas y de intereses, sino que es el Templo del Esp\u00edritu Santo, el Templo en el que Dios act\u00faa, el Templo del Esp\u00edritu Santo, el Templo en el que Dios act\u00faa, el Templo en el que cada uno de nosotros, con el don del Bautismo, es piedra viva\u2026 \u00a1todos somos necesarios para construir este Templo! Nadie es secundario. Nadie es el m\u00e1s importante en la Iglesia; todos somos iguales a los ojos de Dios. Alguno de vosotros podr\u00eda decir: \u00abOiga, se\u00f1or Papa, usted no es igual a nosotros\u00bb. S\u00ed: soy como uno de vosotros, todos somos iguales, \u00a1somos hermanos! Nadie es an\u00f3nimo: todos formamos y construimos la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>45 Despu\u00e9s entr\u00f3 en el templo y se puso a echar a los vendedores, 46 dici\u00e9ndoles: \u00abEscrito est\u00e1: \u201cMi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n\u201d; pero vosotros la hab\u00e9is hecho una \u201ccueva de bandidos\u201d\u00bb. 47 Todos los d\u00edas ense\u00f1aba en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-19-45-48-expulsion-de-los-vendedores-del-templo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 19, 45-48: Expulsi\u00f3n de los vendedores del Templo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}