{"id":41552,"date":"2016-10-07T23:36:53","date_gmt":"2016-10-08T04:36:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-5-19-la-ruina-de-jerusalen-introduccion-y-senales-precursoras-i\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:53","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:53","slug":"lc-21-5-19-la-ruina-de-jerusalen-introduccion-y-senales-precursoras-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-5-19-la-ruina-de-jerusalen-introduccion-y-senales-precursoras-i\/","title":{"rendered":"Lc 21, 5-19: La ruina de Jerusal\u00e9n: Introducci\u00f3n y se\u00f1ales precursoras (i)"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">5<\/span> Y como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, <span class=\"versiculo\">6<\/span> Jes\u00fas les dijo: \u00abEsto que contempl\u00e1is, llegar\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea destruida\u00bb. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo va a ser eso?, \u00bfy cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todo eso est\u00e1 para suceder?\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">8<\/span> \u00c9l dijo: \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e. Porque muchos vendr\u00e1n en mi nombre, diciendo: \u201cYo soy\u201d, o bien: \u201cEst\u00e1 llegando el tiempo\u201d; no vay\u00e1is tras ellos. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Cuando oig\u00e1is noticias de guerras y de revoluciones, no teng\u00e1is p\u00e1nico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no ser\u00e1 enseguida\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">10<\/span> Entonces les dec\u00eda: \u00abSe alzar\u00e1 pueblo contra pueblo y reino contra reino, <span class=\"versiculo\">11<\/span> habr\u00e1 grandes terremotos, y en diversos pa\u00edses, hambres y pestes. Habr\u00e1 tambi\u00e9n fen\u00f3menos espantosos y grandes signos en el cielo. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Jerusalen_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Cirilo de Jerusal\u00e9n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_El_signo_de_Cristo\">Catequesis: El signo de Cristo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis bautismal 15.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abGrandes signos en el cielo\u00bb (Lc 21,11).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or vendr\u00e1 de los cielos sobre las nubes, tal como \u00e9l mismo subi\u00f3 sobre las nubes (Hch 1,9).Es, en efecto lo que \u00e9l ha dicho: \u201cY ver\u00e1n al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria\u201d (Mt 24,30). Pero \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el verdadero signo de su venida, pues existe el temor de que los poderes enemigos, queri\u00e9ndole parec\u00e9rsele, se atrevan a extraviarnos? \u201cEntonces, dice, aparecer\u00e1 en el cielo el signo del Hijo del hombre\u201d (Mt 24,30). Ahora bien, el signo verdadero y propio de Cristo es la cruz. El signo de una cruz luminosa precede al rey, designando a aquel que primero ha sido crucificado, para que, a la vista de ella los que lo clavaron en ella y rodearon de obst\u00e1culos se golpeen el pecho (Za 12,10) diciendo: \u201cMirad al que fue abofeteado, aquel cuyo rostro recibi\u00f3 salivazos, aquel que fue envuelto en cadenas, aquel que anta\u00f1o hab\u00eda sido humillado sobre la cruz.\u201d \u201c\u00bfAd\u00f3nde huir de la c\u00f3lera de tu rostro?\u201d dir\u00e1n (Ap 6,16). Y rodeados de los ej\u00e9rcitos de los \u00e1ngeles, no encontrar\u00e1n refugio en ninguna parte.<\/p>\n<p>Para los enemigos de la cruz, el signo ser\u00e1 el temor; pero ser\u00e1 gozo para los amigos que habr\u00e1n cre\u00eddo en ella, o la habr\u00e1n predicado, o habr\u00e1n sufrido por ella. No desde\u00f1ar\u00e1 a sus servidores este rey glorioso rodeado de la guardia de los \u00e1ngeles y que se sienta en el mismo trono que el Padre. Porque para que los elegidos no sean confundidos con los enemigos: \u201cEnviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles con la gran trompeta, y de los cuatro vientos reunir\u00e1 a sus elegidos\u201d (Mt 24,31) Si no olvid\u00f3 a Lot en su aislamiento (Gn 19,15; Lc 17,28), \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 olvidar a la gran multitud de justos? \u201cVenid, benditos de mi Padre\u201d (Mt 25,34) dir\u00e1 a los que ser\u00e1n transportados sobre los carros de las nubes y que los \u00e1ngeles habr\u00e1n reunido.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or Jesucristo vendr\u00e1 de los cielos y vendr\u00e1 hacia el fin del mundo, en el \u00faltimo d\u00eda; porque este mundo tendr\u00e1 un fin, y el mundo creado ser\u00e1 renovado. Puesto que, efectivamente, la corrupci\u00f3n, el robo, el adulterio y las faltas de toda clase han llegado a toda la tierra y \u00abla sangre sucede a la sangre derramada en todo el mundo\u00bb (Os 4,2), y para que esa admirable morada no quede llena de injusticia, ese mundo pasar\u00e1 y se inaugurar\u00e1 uno m\u00e1s bello&#8230;<\/p>\n<p>Escucha lo que dice Isa\u00edas: \u00abSe enrollan como un libro los cielos, y todo su ej\u00e9rcito palidece como palidece el sarmiento de la cepa, como una hoja mustia de higuera\u00bb (Is 34,4). Tambi\u00e9n el Evangelio dice: \u00abEl sol se oscurecer\u00e1, la luna no dar\u00e1 su resplandor, las estrellas caer\u00e1n del cielo\u00bb (Mt 24,29). No nos aflijamos como si s\u00f3lo tuvi\u00e9ramos que morir nosotros: tambi\u00e9n las estrellas morir\u00e1n, pero quiz\u00e1s resucitar\u00e1n. El Se\u00f1or enrollar\u00e1 los cielos, no para destruirlos, sino para resucitarlos a\u00fan m\u00e1s bellos. Escucha como habla el profeta David: \u00abAl principio cimentaste la tierra, y el cielo es obra de tus manos: ellos perecer\u00e1n, pero t\u00fa permaneces&#8230; Ser\u00e1n como un vestido que se muda (Sl 101, 26-28)&#8230; Escucha lo que tambi\u00e9n dice el Se\u00f1or: \u00abEl cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n\u00bb (Mt 24,35); es que el peso de las cosas creadas no se puede igualar con las palabras de sus Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Alejandria_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Cirilo de Alejandr\u00eda, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_Destruira_al_diablo\">Comentario: Destruir\u00e1 al diablo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Sobre Isa\u00edas, III, 1.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCEsto que contempl\u00e1is, llegar\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea destruida\u00bb (Lc 21,6).<\/p>\n<p>\u00abHas puesto la ciudad como un majano, y la villa fortificada, hecha como una ruina; el alc\u00e1zar de orgullosos no es ya ciudad, y nunca ser\u00e1 reedificado. Por eso te glorificar\u00e1 un pueblo poderoso\u00bb (Is 25,2-3) Pertenece al \u00abdesignio fiel\u00bb (v.1) de Dios todopoderoso y a sus consejos irreprochables, que las \u00abciudades fortificadas\u00bb sean derribadas y \u00abreducidas a un mont\u00f3n de piedras\u00bb, que sean como sacudidas \u00abdesde sus cimientos\u00bb y sin esperanza de poderse levantar alg\u00fan d\u00eda: \u00abJam\u00e1s ser\u00e1 reedificada\u00bb dice el texto. Estas ciudades derribadas no son, seg\u00fan nosotros, las que se pueden percibir con los sentidos, no son los hombres que viven en ellas. Sino que, seg\u00fan nuestro parecer, se trata de cada una de las fuerzas malvadas y hostiles, y primero de todo de Sat\u00e1n, que aqu\u00ed es llamado ciudad, y una \u00abciudad fuerte\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Cuando apareci\u00f3 y brill\u00f3 sobre el mundo el Emmanuel, la imp\u00eda tropa de las fuerzas adversas se convirti\u00f3 en ruinas, Sat\u00e1n fue derribado \u00abdesde sus cimientos\u00bb; cay\u00f3, se debilit\u00f3 para siempre y ya no puede esperar volver a levantarse alg\u00fan d\u00eda, ni levantar de nuevo la cabeza.<\/p>\n<p>Es por esta raz\u00f3n que \u00abel pueblo pobre y la ciudad de los hombres oprimidos te bendecir\u00e1\u00bb (LXX). Israel ha sido llamado al conocimiento de Dios a trav\u00e9s de la pedagog\u00eda de la Ley, y Dios lo saci\u00f3 de todo bien. S\u00ed, fue salvado y hered\u00f3 en herencia la tierra prometida. Pero todas las dem\u00e1s naciones que est\u00e1n bajo el cielo fueron privadas de estos bienes espirituales&#8230; Cuando apareci\u00f3 Cristo en persona, y expulsando la tiran\u00eda del diablo, las condujo a su Dios y Padre, entonces fueron enriquecidas con la luz de la verdad, con la participaci\u00f3n en la gloria divina, con la grandeza de la vida del Evangelio. Por eso de ellas brotaron himnos de acci\u00f3n de gracias a Dios Padre: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, has dado cumplimiento a tu antiguo y verdadero designio\u00bb (v.1) recapitulando todas las cosas en Cristo. Has \u00abiluminado a los que estaban sentados en las tinieblas\u00bb (Lc 1,79) derribando los poderes que dominaban el mundo (Ef 6,12), igual que se derriban las ciudades fortificadas. \u00abPor eso el pueblo pobre te bendecir\u00e1 y todas las naciones te glorificar\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_El_arma_para_vencer\">Serm\u00f3n: El arma para vencer.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n X, 197.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCuidado con que nadie os enga\u00f1e&#8230; eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendr\u00e1 enseguida\u00bb (Lc 21,5-11).<\/p>\n<p>Nadie est\u00e1 exento de tentaciones, pero si somos conducidos por el Esp\u00edritu de Dios, no hay por qu\u00e9 temerlas, pues podemos estar seguros de que \u00c9l nos har\u00e1 salir victoriosos. <\/p>\n<p>Pero tampoco las busquemos ni las provoquemos, pues no somos m\u00e1s valientes que David o que nuestro divino Maestro, que tampoco las fue a buscar&#8230; <\/p>\n<p>Pero es cosa cierta que, yendo s\u00f3lo al servicio de Dios, nadie puede evitar la tentaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Es, por tanto, muy necesario preparar nuestra alma para la tentaci\u00f3n, por perfectos que seamos y estemos donde estemos hay que tener muy presente que ella nos atacar\u00e1; as\u00ed hay que prepararse y proveerse de las armas necesarias para combatir con valor, para lograr la victoria, ya que la corona s\u00f3lo es para los que luchan y vencen. <\/p>\n<p>Jam\u00e1s debemos confiar en nuestras fuerzas ni en nuestro valor e ir a buscar la tentaci\u00f3n, pensando en vencerla; pero si nos encontramos con ella, all\u00ed donde el Se\u00f1or nos ha llevado, debemos mantenernos firmes en nuestra confianza en El, pues nos fortificar\u00e1 en los ataques del enemigo, por m\u00e1s furiosos que sean. <\/p>\n<p>Quien va armado de la fe, nada tiene que temer y es esa la \u00fanica arma necesaria para rechazar y confundir al enemigo, pues decidme, os ruego, \u00bfqu\u00e9 cosa podr\u00e1 da\u00f1ar al que dice el Credo? \u201cCreo en Dios, que es nuestro Padre, y Padre todopoderoso. <\/p>\n<p>Al decir esas palabras estamos demostrando que no confiamos en nuestras fuerzas y que solamente en la virtud de Dios Padre Todopoderoso osamos emprender el combate y esperar la victoria. <\/p>\n<p>No busquemos otras armas ni otros inventos para rechazar el consentimiento a la tentaci\u00f3n, sino \u00fanicamente decir; \u201cYo creo.\u201d Y \u00bfen qu\u00e9 cre\u00e9is? En Dios, Mi Padre Todopoderoso.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_presbitero\">Or\u00edgenes, presb\u00edtero<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Sentido_del_signo_del_templo\">Homil\u00eda: Sentido del signo del templo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario al Evangelio de Juan, 10,39: PG 14, 369s.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00bfNo sab\u00e9is que sois el templo de Dios?\u00bb (1Co 3,16).<\/p>\n<p>\u00abJes\u00fas dijo a los jud\u00edos: &#8216;Destruid este templo y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9&#8217;. Pero \u00e9l hablaba del templo de su cuerpo\u00bb (Jn 2, 21)&#8230; Algunos piensan que no es posible aplicar al cuerpo de Cristo todo lo que se ha dicho del Templo; piensan que su cuerpo ha sido llamado &#8216;templo&#8217; porque, de igual manera que el primer Templo estaba habitado por la gloria de Dios, as\u00ed tambi\u00e9n el &#8216;Primer nacido de entre todas las criaturas&#8217; es la imagen de la gloria de Dios (Col 1,15) y que por eso es justo que a su Cuerpo, a la Iglesia, se le llame templo de Dios, porque contiene la imagen de la divinidad&#8230; Nosotros hemos aprendido de Pedro que la Iglesia es el cuerpo y la casa de Dios, construida con piedras vivas, una casa espiritual para un sacerdocio santo (1Pe 2,5).<\/p>\n<p>As\u00ed podemos ver en Salom\u00f3n, el hijo de David que construy\u00f3 el Templo, una prefiguraci\u00f3n de Cristo: es despu\u00e9s de la guerra, cuando reinaba una gran paz, que Salom\u00f3n hizo construir, en la Jerusal\u00e9n terrestre, un templo a la gloria de Dios&#8230; En efecto, cuando todos los enemigos de Cristo ser\u00e1n \u00abcolocados bajo sus pies y el \u00faltimo enemigo, la muerte, ser\u00e1 vencido\u00bb (1C 15, 25-26) entonces la paz ser\u00e1 perfecta, cuando Cristo ser\u00e1 \u00abSalom\u00f3n\u00bb, cuyo nombre significa \u00abpac\u00edfico\u00bb, en \u00e9l se cumplir\u00e1 esta profec\u00eda: \u00abCon los que odian la paz, yo era pac\u00edfico\u00bb (Sl 119, 6-7). Entonces, cada una de las piedras vivas, seg\u00fan lo merecido en la vida presente, ser\u00e1 una piedra del templo: uno, ap\u00f3stol o profeta, puesto en los fundamentos, sostendr\u00e1 las piedras colocadas encima; otro, viniendo detr\u00e1s de los que son fundamentos, llevado \u00e9l mismo por los ap\u00f3stoles, llevar\u00e1 con \u00e9l a otros m\u00e1s d\u00e9biles; otro ser\u00e1 un piedra totalmente interior, all\u00ed donde se encuentra el arca con los querubines y el propiciatorio (1R 6,19); otro, la piedra del vest\u00edbulo (v. 3), y otro, fuera del vest\u00edbulo de los sacerdotes y los levitas, ser\u00e1 la piedra del altar donde se hacen las ofrendas de las cosechas&#8230; El desarrollo de la construcci\u00f3n, con la organizaci\u00f3n de los ministerios, ser\u00e1 confiada a los \u00e1ngeles de Dios, sus fuerzas santas prefiguradas por los jefes de trabajo de Salom\u00f3n&#8230; Todo eso se cumplir\u00e1 cuando la paz sea perfecta, cuando una gran paz reinar\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cDestruid este templo, y en tres d\u00edas yo lo levantar\u00e9 de nuevo.\u201d (Jn 2,19) Ciertamente que el Se\u00f1or era capaz de realizar miles de otros signos, pero como prueba de la autoridad \u201cpara hacer esto\u201d (Jn 2,18) ten\u00eda que realizar este signo concreto: con ello daba respuesta a lo que tiene que ver con el templo, lo que no pod\u00edan hacer otros signos que no se referir\u00edan a \u00e9l. De todos modos, me parece que tanto el templo como el cuerpo de Jes\u00fas se tienen que interpretar como la figura de la Iglesia, dado que est\u00e1 edificada con \u201cpiedras vivas\u201d que van \u201cconstruyendo un templo espiritual dedicado a un sacerdocio santo\u201d (1P 2,5); est\u00e1 edificada \u201csobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas, y el mismo Cristo Jes\u00fas es la piedra angular\u201d (Ef 2,20), el aut\u00e9ntico templo.<\/p>\n<p>Si, pues, se ve destruido la ensambladura armoniosa de las piedras del templo, ya que \u201cvosotros form\u00e1is el cuerpo de Cristo y cada uno por su parte es un miembro\u201d (1 Cor 12,27) y, como est\u00e1 escrito en el salmo 21, todos los huesos de Cristo est\u00e1n descoyuntados (Sal 21,15) por la vehemencia de las pruebas y tribulaciones y por aquellos que por la persecuci\u00f3n atentan contra la unidad de la Iglesia, sin embargo, este templo ser\u00e1 reconstruido y el cuerpo resucitar\u00e1 el tercer d\u00eda despu\u00e9s del d\u00eda de la iniquidad que lo arras\u00f3 y despu\u00e9s del d\u00eda en que se cumplir\u00e1n las promesas (cf 2P 3,3-10). Porque este tercer d\u00eda ver\u00e1 un cielo nuevo y una tierra nueva (2P 3,13), cuando los huesos se pondr\u00e1n en pie (cf Ez 37,10) en el gran d\u00eda del Se\u00f1or, cuando la muerte ser\u00e1 vencida, cuando la resurrecci\u00f3n de Cristo de entre los muertos, despu\u00e9s de su pasi\u00f3n y muerte, se revelar\u00e1 como el misterio de la resurrecci\u00f3n del cuerpo entero de la Iglesia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda sobre la carta a los Romanos, n. 24.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCuando oig\u00e1is hablar de guerras y cat\u00e1strofes, no tem\u00e1is\u00bb (Lc 21,).<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se acerca el rey, hay que prepararse m\u00e1s. Cuanto m\u00e1s cercano es el momento en que se le conceder\u00e1 el premio al combatiente, hay que combatir mejor. As\u00ed que hagamos como en las carreras: cuando llega el final de la carrera, cuando se acerca el fin, estimulemos con m\u00e1s ardor a los caballos. Por eso dijo San Pablo: &#8221; Ahora la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda ya se acerca&#8221; (Rm 13,11-12).<\/p>\n<p>Ya que la noche se acaba y el d\u00eda aparece, hagamos las obras del d\u00eda; dejemos las obras de las tinieblas. As\u00ed como hacemos en esta vida: cuando vemos que la noche deja paso a la aurora y que empieza el canto la golondrina, nos despertamos los unos a otros, aunque todav\u00eda sea de noche&#8230; apresur\u00e1ndonos en las tareas del d\u00eda; nos vestimos dejando atr\u00e1s el sue\u00f1o, para que el sol nos encuentre preparados. Lo que hicimos entonces, hag\u00e1moslo ahora: sacudamos la modorra, arranquemos los sue\u00f1os de la vida presente, salgamos de nuestro sue\u00f1o profundo y revist\u00e1monos con el traje de la virtud. Esto es lo que el ap\u00f3stol nos dice claramente: &#8221; Rechacemos las obras de las tinieblas y revist\u00e1monos con las armas de la luz&#8221; (v. 12). Ya que el d\u00eda nos llama a la batalla, en el combate.<\/p>\n<p>\u00a1No os alarm\u00e9is al o\u00edr estas palabras de combate y lucha! Si revestirse de una armadura pesada es doloroso, en cambio es deseable revestirse de una armadura espiritual, porque es una armadura de luz. As\u00ed brillar\u00e1s con un resplandor mayor que el del sol, y brillando con un intenso resplandor, estar\u00e1s segura, porque estas son las armas&#8230;, las armas de la luz. Entonces, \u00bfestamos dispensados de luchar? \u00a1No! Hay que combatir, pero sin llegar al cansancio y sin pesadumbre. Ya que esto es menos que una guerra, a la que se nos invita, como una fiesta y una celebraci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_Benedicta_de_la_Cruz_Edith_Stein_carmelita_descalza_martir\">Santa Teresa Benedicta de la Cruz [Edith Stein], carmelita descalza, m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_La_oracion_de_la_Iglesia\">Escritos: La oraci\u00f3n de la Iglesia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00a1Alabad a Dios en su templo&#8230;que todo ser viviente alabe al Se\u00f1or!\u00bb (Sal 150).<\/p>\n<p>En la Antigua Alianza ya exist\u00eda una cierta comprensi\u00f3n del car\u00e1cter eucar\u00edstico de la oraci\u00f3n. La obra prodigiosa de la tienda de la alianza (Ex 25) como, m\u00e1s tarde, la del templo de Salom\u00f3n, fue considerada como la imagen de toda la creaci\u00f3n reunida entorno a su Se\u00f1or para adorarlo y servirle&#8230; As\u00ed mismo, seg\u00fan el relato de la creaci\u00f3n, el cielo ha sido desplegado como un toldo, los entramados constitu\u00edan las paredes de la tienda. As\u00ed como las aguas de debajo de la tierra fueron separadas de las de encima de la tierra, la cortina del templo separaba el lugar santo del espacio exterior&#8230; El candelabro de siete brazos es figura de las luminarias del cielo. Los corderos y los p\u00e1jaros representan la creaci\u00f3n de los seres vivos que pueblan el agua, la tierra y los aires. Y del mismo modo que la tierra fue confiada al cuidado del hombre, al gran sacerdote le compete estar en el santuario&#8230;<\/p>\n<p>En el lugar del templo de Salom\u00f3n, Cristo ha construido un templo de piedras vivas (1Pe 2,5), la comuni\u00f3n de los santos. Cristo est\u00e1 en su centro como el sumo sacerdote eterno y sobre el altar est\u00e1 \u00e9l mismo como sacrificio ofrecido eternamente. Toda la creaci\u00f3n participa de esta liturgia solemne: los frutos de la tierra como ofrendas misteriosas, las flores y los candelabros, los tapices y la cortina del templo, el sacerdote consagrado as\u00ed como unci\u00f3n y bendici\u00f3n de la casa de Dios.<\/p>\n<p>Los querubines no est\u00e1n tampoco ausentes. Sus figuras esculpidas por los artistas montan guardia junto al Sant\u00edsimo. Ahora, los monjes, im\u00e1genes vivientes de los \u00e1ngeles, hacen guardia alrededor del altar para que la alabanza a Dios no cese nunca, ni en la tierra ni en el cielo&#8230; Sus cantos de alabanza matutina despiertan la creaci\u00f3n desde la aurora para que se una toda ella a enaltecer al Se\u00f1or: monta\u00f1as y colinas, r\u00edos y corrientes de agua, mares y vientos, as\u00ed como todo lo que se mueve en ellos, lluvia y nieve, todos los pueblos de la tierra, todos los hombres de todas las condiciones y de todas las razas, y por fin, los habitantes del cielo, los \u00e1ngeles y los santos (Dn 3,57-90)&#8230; Nos debemos unir, en la liturgia, a esta alabanza eterna de Dios. \u201cNosotros\u201d \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros? No se trata solamente de los monjes y monjas&#8230;, sino de todo el pueblo cristiano.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa.<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_26-06-2013\">Catequesis (26-06-2013): <\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Audiencia general, 26-06-2013.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abHablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos\u00bb (Lc 21,5).<\/p>\n<p>El antiguo Templo estaba edificado por las manos de los hombres: se quer\u00eda \u201cdar una casa\u201d a Dios para tener un signo visible de su presencia en medio del pueblo. Con la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, se cumple la profec\u00eda de Nat\u00e1n al rey David (cf. 2 Sam 7, 1-29): no es el rey, no somos nosotros quienes \u201cdamos una casa a Dios\u201d, sino que es Dios mismo quien \u201cconstruye su casa\u201d para venir a habitar entre nosotros, como escribe san Juan en su Evangelio (cf. 1, 14). Cristo es el Templo viviente del Padre, y Cristo mismo edifica su \u201ccasa espiritual\u201d, la Iglesia, hecha no de piedras materiales, sino de \u201cpiedras vivientes\u201d (1P 2,5), que somos nosotros.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol Pablo dice a los cristianos de \u00c9feso: \u201cEst\u00e1is edificados sobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas, y el mismo Cristo Jes\u00fas es la piedra angular. Por \u00c9l todo el edificio queda ensamblado, y se va levantado hasta formar un templo consagrado al Se\u00f1or. Por \u00c9l tambi\u00e9n vosotros entr\u00e1is con ellos en la construcci\u00f3n, para ser morada de Dios, por el Esp\u00edritu\u201d (Ef 2, 20-22). \u00a1Esto es algo bello! Nosotros somos las piedras vivas del edificio de Dios, unidas profundamente a Cristo, que es la piedra de sustentaci\u00f3n, y tambi\u00e9n de sustentaci\u00f3n entre nosotros. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Quiere decir que el templo somos nosotros, nosotros somos la Iglesia viviente, el templo viviente, y cuando estamos juntos entre nosotros est\u00e1 tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo, que nos ayuda a crecer como Iglesia.<\/p>\n<p>Nosotros no estamos aislados, sino que somos pueblo de Dios: \u00a1\u00e9sta es la Iglesia!&#8230;<br \/>\nDesear\u00eda entonces que nos pregunt\u00e1ramos: \u00bfc\u00f3mo vivimos nuestro ser Iglesia? \u00bfSomos piedras vivas o somos, por as\u00ed decirlo, piedras cansadas, aburridas, indiferentes? \u00bfHab\u00e9is visto qu\u00e9 feo es ver a un cristiano cansado, aburrido, indiferente? Un cristiano as\u00ed no funciona; el cristiano debe ser vivo, alegre de ser cristiano; debe vivir esta belleza de formar parte del pueblo de Dios que es la Iglesia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Mensaje_1982_Cristo_ha_vencido_en_la_cruz\">Mensaje (1982): Cristo ha vencido en la cruz.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Mensaje a los cat\u00f3licos de Austria, junio 1982.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abSe levantar\u00e1 pueblo contra pueblo\u00bb (Lc 21,10).<\/p>\n<p>Vistos los m\u00faltiples peligros y amenazas contra la existencia humana, los cristianos luchan con todas las fuerzas que les da su esperanza y unidos con todos los hombres de buena voluntad por un futuro m\u00e1s seguro, digno de ser vivido. Adem\u00e1s, lo que nos anima no es tan s\u00f3lo una esperanza puramente terrestre, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, esta esperanza que proviene de la fe, de la cual el fundamento y finalidad es, en definitiva, el mismo Dios que, en Cristo Jes\u00fas, ha dicho su s\u00ed definitivo al hombre. Cristo, con su cruz y resurrecci\u00f3n, ha vencido todo sufrimiento y toda la calamidad del mundo, convirti\u00e9ndose as\u00ed, para nosotros, en signo de esperanza.<\/p>\n<p>La esperanza es una virtud divina; en el sentido m\u00e1s profundo es un don que obtendr\u00e9is ya&#8230; orando mucho a Dios con los otros y por los otros&#8230; Nosotros, los cristianos, tenemos igualmente el deber de manifestar p\u00fablicamente nuestra esperanza y de compartirla con otros. A trav\u00e9s de nuestras palabras, ricas en esperanza, podremos ayudar a los dem\u00e1s a vencer el miedo a vivir, la resignaci\u00f3n y la indiferencia, y tener confianza en Dios y en los hombres. Como disc\u00edpulos de Cristo&#8230;, podr\u00e9is ofrecer al hombre de hoy, envuelto en mil amenazas y lleno de confusi\u00f3n, la palabra de esperanza que nos hace libres.<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Dios_salva_no_las_ideologias\">Homil\u00eda: Dios salva, no las ideolog\u00edas.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">XX Jornadas Mundiales de la Juventud, Homil\u00eda de vigilia, Colonia, agosto 2005.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abCuando oig\u00e1is hablar de guerras y de revueltas, no oso asust\u00e9is&#8230;\u00bb (Lc 21,9).<\/p>\n<p>Los santos nos muestran el camino hacia la felicidad. Nos ense\u00f1an c\u00f3mo han llegado a ser personas realmente humanas. En las vicisitudes de la historia han sido los que realmente fueron reformadores, los que, a menudo, hicieron salir la historia de sus sombras oscuras en las que constantemente recae de nuevo&#8230;S\u00f3lo de los santos, de Dios, surge la aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n, el cambio decisivo del mundo.<\/p>\n<p>En el curso del siglo que acabamos recientemente, hemos vivido revoluciones cuyo programa com\u00fan fue el de no esperar ya nada de Dios sino tomar absolutamente el destino del mundo en las propias manos. Hemos visto que actuando as\u00ed, un punto de visto parcial y humano, se proclamaba siempre como la medida absoluta de las orientaciones a seguir. Absolutizar lo que no es absoluto sino relativo se llama totalitarismo. Esta actitud no libera al hombre, antes le quita su dignidad y le hace esclavo. No son las ideolog\u00edas las que salvan al mundo sino \u00fanicamente el hecho de volver hacia el Dios vivo, nuestro creador, el garante de nuestra libertad, el garante de lo que realmente es bueno y verdadero. La aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n consiste \u00fanicamente en el hecho de volverse sin reservas a Dios quien es la medida de lo que es justo y, al mismo tiempo, es el amor eterno. \u00bfQu\u00e9 es lo que nos puede salvar sino el amor?&#8230;<\/p>\n<p>Hay muchos que hablan de Dios. En nombre de Dios se predica tambi\u00e9n el odio y se ejerce la violencia. Es, pues, importante descubrir el verdadero rostro de Dios&#8230;\u201dEl que lo ha visto, ha visto al Padre\u201d, dijo Jes\u00fas a Felipe (cf Jn 14,9) En Jesucristo, que por nosotros se dej\u00f3 atravesar el coraz\u00f3n, en \u00e9l se ha manifestado el aut\u00e9ntico rostro de Dios. Lo seguiremos con la gran muchedumbre de los que nos han precedido. As\u00ed caminaremos por el sendero justo. (cf Sal 22).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>5 Y como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, 6 Jes\u00fas les dijo: \u00abEsto que contempl\u00e1is, llegar\u00e1n d\u00edas en que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra que no sea destruida\u00bb. 7 Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo va a ser eso?, \u00bfy cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-5-19-la-ruina-de-jerusalen-introduccion-y-senales-precursoras-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 21, 5-19: La ruina de Jerusal\u00e9n: Introducci\u00f3n y se\u00f1ales precursoras (i)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}