{"id":41555,"date":"2016-10-07T23:36:59","date_gmt":"2016-10-08T04:36:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-25-28-34-36-venida-del-hijo-del-hombre-senales-precursoras\/"},"modified":"2016-10-07T23:36:59","modified_gmt":"2016-10-08T04:36:59","slug":"lc-21-25-28-34-36-venida-del-hijo-del-hombre-senales-precursoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-25-28-34-36-venida-del-hijo-del-hombre-senales-precursoras\/","title":{"rendered":"Lc 21, 25-28.34-36: Venida del Hijo del hombre &#8211; Se\u00f1ales precursoras"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">20<\/span> Y cuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n sitiada por ej\u00e9rcitos, sabed que entonces est\u00e1 cerca su destrucci\u00f3n. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Entonces los que est\u00e9n en Judea, que huyan a los montes; los que est\u00e9n en medio de Jerusal\u00e9n, que se alejen; los que est\u00e9n en los campos, que no entren en ella; <span class=\"versiculo\">22<\/span> porque estos son <i>d\u00edas de venganza<\/i> para que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito. <span class=\"versiculo\">23<\/span> \u00a1Ay de las que est\u00e9n encintas o criando en aquellos d\u00edas! Porque habr\u00e1 una gran calamidad en esta tierra y un castigo para este pueblo. <span class=\"versiculo\">24<\/span> <i>Caer\u00e1n a filo de espada,<\/i> los llevar\u00e1n cautivos <i>a todas las naciones,<\/i> y <i>Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada por gentiles,<\/i> hasta que alcancen su plenitud los tiempos de los gentiles.<br \/> <span class=\"versiculo\">25<\/span> Habr\u00e1 signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, <span class=\"versiculo\">26<\/span> desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo ser\u00e1n sacudidas. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">20.<\/span> Hasta aqu\u00ed todo lo que suceder\u00eda en el espacio de cuarenta a\u00f1os (antes que viniera el fin). Ahora, con las palabras del Se\u00f1or, se expone la destrucci\u00f3n que causar\u00eda el ej\u00e9rcito romano, cuando dice: <span class=\"ct\">&#8220;Pues cuando viereis a Jerusal\u00e9n cercada de un ej\u00e9rcito&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">21.<\/span> Refiere la historia de la Iglesia que todos los cristianos que se encontraban en la Judea, al hacerse inminente la ruina de Jerusal\u00e9n, advertidos por Dios, salieron de all\u00ed y fueron a habitar a la otra parte del Jord\u00e1n en una ciudad que se llama Pella, mientras se consum\u00f3 la destrucci\u00f3n de Judea.<\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo podr\u00edan salirse de la ciudad los que estaban dentro de ella, si ya estaba sitiada por un ej\u00e9rcito? A no ser que dijera esto no refiri\u00e9ndose al tiempo mismo del sitio, sino al pr\u00f3ximo de \u00e9l, cuando el ej\u00e9rcito romano empezara a invadir las fronteras de Galilea y de Samaria.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22.<\/span> Estos son los d\u00edas del castigo, esto es, los d\u00edas que piden venganza por la sangre del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">23a.<\/span> Dijo, pues: <span class=\"ct\">&#8220;Ay de las pre\u00f1adas&#8221;<\/span> (a causa del cautiverio) <span class=\"ct\">&#8220;y de las que alimentan o dan de mamar&#8221;<\/span> (como algunos interpretan), porque ya sea que sus entra\u00f1as o sus manos est\u00e9n cargadas con el peso de sus hijos, hallar\u00e1n gran dificultad para poder huir.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24.<\/span> Esto es lo que refiere el Ap\u00f3stol cuando dice: <span class=\"citaI\">&#8220;Una parte de Israel ha quedado ciega hasta que entre la plenitud de las gentes y sea salvo as\u00ed todo Israel&#8221;<\/span> (Rom 11,25-26). Cuando alcance la salud prometida es de esperar que volver\u00e1 a su suelo patrio.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span> Anuncia despu\u00e9s lo que suceder\u00e1 cuando se cumpla el tiempo de las naciones, diciendo: <span class=\"ct\">&#8220;Habr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas&#8221;. <\/span><\/p>\n<p>Por esto se dice en el libro de Job que tiemblan las columnas del cielo y se amedrentan a su mandato (Job 26,11). Y \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 a las tablas, cuando tiemblan las columnas? \u00bfqu\u00e9 no sufrir\u00e1n los arbustos del desierto cuando el cedro del para\u00edso es desgajado?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Eusebio\">San Eusebio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">20.<\/span> Dice la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, porque no volver\u00e1 a ser edificada por sus habitantes ni seg\u00fan lo prescrito en la ley, as\u00ed que nadie debe esperar que podr\u00e1 renovarse despu\u00e9s de su sitio y de su destrucci\u00f3n, como sucedi\u00f3 en tiempo del rey de los persas, del ilustre Antioco, y en tiempo de Pompeyo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21.<\/span> Previendo el Se\u00f1or el hambre que hab\u00eda de padecerse en la ciudad, aconsej\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no se refugiasen en ella durante el sitio, como en lugar seguro y protegido por Dios, sino que m\u00e1s bien se marchasen y huyesen a los montes. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Entonces los que est\u00e1n en Judea huyan a los montes&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">24.<\/span> Gran n\u00famero de jud\u00edos pereci\u00f3 por la espada cuando vinieron los romanos y tomaron la ciudad. Por esto sigue: &#8220;Y caer\u00e1n a filo de espada&#8221;; pero incluso murieron muchos m\u00e1s de hambre. Todo esto suced\u00eda primero bajo el dominio de Tito y Vespasiano, y despu\u00e9s de \u00e9stos, en tiempo de Adriano, emperador de los romanos, cuando fueron expulsados de su patria los jud\u00edos. De donde sigue: &#8220;Ser\u00e1n conducidos cautivos a todas las naciones&#8221;. En efecto, los jud\u00edos fueron dispersados por todo el orbe llegando hasta los confines de la tierra, y en tanto que los extranjeros ocupan su tierra, se ha hecho \u00e9sta inaccesible para ellos solos. Prosigue, pues: <span class=\"ct\">&#8220;Jerusal\u00e9n ser\u00e1 hollada por los pies de los gentiles hasta que se cumpla el tiempo de las naciones&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span> Entonces, pues, cuando se consuma la vida corruptible, y pase, seg\u00fan el Ap\u00f3stol, la especie de este mundo y suceda un nuevo siglo en el que en vez de astros luminosos brillar\u00e1 Cristo como el lucero y rey de un siglo nuevo, ser\u00e1 tanto el brillo de su poder y de su gloria, que el sol que brilla ahora, y la luna y las dem\u00e1s estrellas, se eclipsar\u00e1n a la venida de mayor luz.<\/p>\n<p>Manifiesta a continuaci\u00f3n lo que suceder\u00e1 al orbe despu\u00e9s que se oscurezcan los astros, y cu\u00e1l ser\u00e1 la angustia de las gentes, diciendo: <span class=\"ct\">&#8220;Y se abatir\u00e1n las naciones en la tierra por la confusi\u00f3n del rugido del mar&#8230;&#8221;<\/span>, en donde parece ense\u00f1ar que el principio de la trasmutaci\u00f3n del universo habr\u00e1 de venir por la falta de la sustancia h\u00fameda. Esta ser\u00e1, pues, consumida o helada, de modo que no se oir\u00e1 ya el ruido del mar, ni sus olas tocar\u00e1n la arena a causa de la extremada sequ\u00eda, y las dem\u00e1s partes del mundo sufrir\u00e1n una transformaci\u00f3n, no recibiendo ya el vapor que constantemente le enviaba la sustancia h\u00fameda. Y as\u00ed, como la aparici\u00f3n del Salvador debe combatir los prodigios opuestos a Dios, esto es, el Anticristo, tomar\u00e1n principio sus venganzas de la sequ\u00eda, de suerte que no se oir\u00e1 ya la tempestad ni el ruido del mar, y entonces ser\u00e1 el momento de la angustia de los hombres que sobrevivan. Contin\u00faa, pues: <span class=\"ct\">&#8220;Y los hombres estar\u00e1n sedientos: es decir, se consumir\u00e1n por el temor y la expectaci\u00f3n de lo que debe suceder en todo el universo&#8221;. Manifiesta luego lo que suceder\u00e1, diciendo: &#8220;Porque las potestades de los cielos se conmover\u00e1n&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Y como el Hijo de Dios ha de venir en gloria y ha de confundir la soberbia tiran\u00eda del hijo del pecado, sirvi\u00e9ndole los \u00e1ngeles del cielo, se abrir\u00e1n las puertas cerradas en el siglo para que aparezca lo excelso.<\/p>\n<p>Las potestades de los cielos son las que rigen las partes materiales del universo. Las cuales entonces se conmover\u00e1n para adquirir un estado m\u00e1s perfecto, por lo tanto, quedar\u00e1n libres en la nueva vida del servicio que vienen prestando a Dios respecto de los cuerpos sensibles en cuanto a su estado de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28.<\/span> Cuando hayan pasado todas las cosas materiales aparecer\u00e1n las inteligibles y celestiales, a saber: el reinado de aquel siglo que nunca habr\u00e1 de concluir, y entonces se conceder\u00e1n las promesas ofrecidas a los dignos. Por esto dice: <span class=\"ct\">&#8220;Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad&#8230;&#8221;<\/span> Una vez recibidas las promesas que esperamos del Se\u00f1or, seremos reanimados los que antes and\u00e1bamos abatidos, y levantaremos nuestras cabezas, en otro tiempo humilladas, porque viene nuestra redenci\u00f3n que tanto esper\u00e1bamos; esto es, aquella que toda criatura desea.<\/p>\n<p>Dice todo esto tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos, no porque ellos hubiesen de durar en este mundo, hasta su t\u00e9rmino, sino (como subsistiendo en un solo cuerpo) no s\u00f3lo para ellos sino para nosotros y para todos los dem\u00e1s, que habr\u00e1n de creer en Jesucristo hasta la consumaci\u00f3n de los siglos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_ad_Hesychium_epist_80\">San Agust\u00edn, <i>ad Hesychium epist 80<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">20.<\/span> Estas palabras del Se\u00f1or las refiri\u00f3 San Lucas en este lugar para dar a conocer que <span class=\"citaB\"> la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n <\/span> anunciada por Daniel, de la que hablan San Mateo (Mt 24) y San Marcos (Mc 13,15), acaeci\u00f3 cuando fue invadida Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">21a.<\/span> Por esto dijeron San Mateo y San Marcos, <span class=\"citaI\">&#8220;que los que est\u00e1n sobre el techo no bajen a la casa&#8221;<\/span> (Mc 13,16), a\u00f1adiendo <span class=\"citaI\">&#8220;ni entren a tomar algo de la casa&#8221;;<\/span> en vez de lo cual a\u00f1ade San Lucas: <span class=\"ct\">&#8220;Y los que est\u00e9n dentro de ella s\u00e1lganse&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">21b.<\/span> En cuanto a lo que dijeron San Mateo y San Marcos: <span class=\"citaI\">&#8220;Y el que est\u00e9 en el campo no vuelva atr\u00e1s a tomar su vestido&#8221;,<\/span> lo dice San Lucas con m\u00e1s claridad: <span class=\"ct\">&#8220;Y los que est\u00e1n en las regiones no entren en la ciudad, porque han llegado los d\u00edas del castigo&#8221;,<\/span> y han de cumplirse todas las profec\u00edas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">22.<\/span> Despu\u00e9s contin\u00faa San Lucas diciendo como los otros dos evangelistas: <span class=\"ct\">&#8220;\u00a1Mas ay de las pre\u00f1adas y de las que dan de mamar en aquellos d\u00edas!&#8221;<\/span> Y as\u00ed manifest\u00f3 San Lucas lo que pod\u00eda ser incierto, a saber: que lo que se ha dicho acerca de la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, no se refiere al fin del mundo sino a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25-26.<\/span> Pero dir\u00e9is: estos males nos obligan a reconocer que ha llegado ya el fin, puesto que se cumple lo predicho. Porque es cierto que no hay naci\u00f3n ni lugar que no se halle hoy en la aflicci\u00f3n y la tribulaci\u00f3n. Pero si los males que sufre ahora el g\u00e9nero humano son indicios ciertos de que ha de venir el Se\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 dice el Ap\u00f3stol: <span class=\"ct\">&#8220;Cuando dijeren: paz y seguridad?&#8221;<\/span> (1Tes 5,3). Veamos, pues, si debe entenderse m\u00e1s bien que no se cumplir\u00e1 de este modo lo predicho en estas palabras, sino que suceder\u00e1 cuando la tribulaci\u00f3n se extienda sobre la Iglesia, que ser\u00e1 afligida en todo el universo; no sobre los que la afligir\u00e1n, puesto que ellos son los mismos que han de decir: Paz y seguridad. Ahora bien, estos males, que se creen como sumos y extremos, vemos que son comunes a uno y otro reino, al de Cristo y al del diablo. Los buenos y los malos los sufren igualmente, y en medio de tanta calamidad se entregan por todas partes a escandalosas org\u00edas. \u00bfEs esto, por ventura, amilanarse por el temor, o m\u00e1s bien arder en apetitos de lujuria?<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or, para que no parezca que exager\u00f3 todo esto que predijo acerca de la aproximaci\u00f3n de su segunda venida, lo cual ya acostumbraba a suceder en este mundo antes de su primera venida, y no nos burlemos de lo mucho que todo esto que dijo se lee ya en la historia de los pueblos, creo que debe entenderse mejor respecto de la Iglesia; pues la Iglesia es el sol, la luna y las estrellas (Cant 6,9), a quien se ha llamado hermosa como la luna, escogida como el sol, la cual no brillar\u00e1 entonces por la furiosa persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Respecto de lo que se ha dicho: <span class=\"ct\">&#8220;y en la tierra consternaci\u00f3n de las gentes&#8221;,<\/span> quiso designar con la palabra gentes, no las que ser\u00e1n benditas en la descendencia de Abraham, sino las que estar\u00e1n a la izquierda.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se conmover\u00e1n las potestades de los cielos, porque los fieles m\u00e1s fuertes se turbar\u00e1n por la persecuci\u00f3n de los imp\u00edos.<\/p>\n<p>Prosigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y entonces ver\u00e1n al Hijo del hombre venir sobre una nube&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">27.<\/span> En cuanto a lo que dice que vendr\u00e1 sobre una nube, puede entenderse de dos maneras: o viniendo en su Iglesia como en una nube, como ahora no cesa de venir, pero en ese entonces lo har\u00e1 con gran poder y majestad por la gran fortaleza que brillar\u00e1 en los santos para que no sean vencidos en tan grande persecuci\u00f3n, y as\u00ed realzar\u00e1 su majestad; o bien porque vendr\u00e1 en el mismo cuerpo con que est\u00e1 sentado a la diestra del Padre, y con raz\u00f3n es de creer que vendr\u00e1 no s\u00f3lo en el mismo cuerpo, sino tambi\u00e9n en la nube; porque as\u00ed vendr\u00e1 como se subi\u00f3 al cielo, pues una nube lo arrebat\u00f3 de la vista de sus disc\u00edpulos (Hch 1,9).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio\">San Ambrosio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">20-24.<\/span> Los jud\u00edos, pues, creyeron que la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n tuvo lugar cuando los romanos, burl\u00e1ndose de los ritos de los jud\u00edos, hab\u00edan arrojado la cabeza de un cerdo en el templo.<\/p>\n<p>M\u00edsticamente, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n es la venida del Anticristo, porque manchar\u00e1 el interior de las almas con infaustos sacrilegios, sent\u00e1ndose en el templo, seg\u00fan la historia, para usurpar el solio de la divina majestad. Esta es la interpretaci\u00f3n espiritual de este pasaje; desear\u00e1 confirmar en las almas la huella de su perfidia, tratando de hacer ver por las Escrituras que \u00e9l es Cristo. Entonces se aproximar\u00e1 la desolaci\u00f3n, porque muchos desistir\u00e1n cansados de la verdadera religi\u00f3n. Entonces ser\u00e1 el d\u00eda del Se\u00f1or, porque como su primera venida fue para redimir los pecados, la segunda ser\u00e1 para castigarlos, a fin de que no incurra la mayor parte en el error de la perfidia. <\/p>\n<p>Hay otro Anticristo, que es el diablo, el cual trata de sitiar a Jerusal\u00e9n (esto es, al alma pac\u00edfica), con la fuerza de su ley. As\u00ed, pues, cuando el diablo se halla en medio del templo, es la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n. Pero cuando brilla en nuestros trabajos la presencia espiritual de Cristo, huye el enemigo y empieza a reinar la justicia. <\/p>\n<p>El tercer Anticristo es Arrio<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a> y Sabelio<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\"> [2]<\/a> y todos los que nos seducen con mala intenci\u00f3n. Tales (los que desistan cansados de la verdadera religi\u00f3n) son las embarazadas, de quienes se dijo: \u00a1ay de ellas! las cuales prolongan la ruina de su carne y disminuyen la velocidad de su marcha en lo \u00edntimo de sus almas, de modo que son incapaces para la virtud y f\u00e9rtiles para los vicios. Pero ni siquiera aquellas embarazadas que se hallan fundadas en el esfuerzo de las buenas obras, y que todav\u00eda no han producido ninguna, est\u00e1n libres de la condenaci\u00f3n. Algunas conciben por temor de Dios; pero no todas dan a luz; algunas hacen abortar la palabra antes de dar fruto; y otras tienen a Cristo en su seno, pero sin que llegue a formarse. Por tanto, la que da a luz la justicia, da a luz a Cristo. As\u00ed, pues, apresur\u00e9monos a destetar a nuestros ni\u00f1os, para que no nos sorprenda el d\u00eda del juicio o de la muerte antes de que est\u00e9n formados. No suceder\u00e1 as\u00ed, si conserv\u00e1is en vuestro coraz\u00f3n todas las palabras de justicia y no esper\u00e1is al tiempo de la vejez, y si conceb\u00eds luego en la primera edad la sabidur\u00eda y la aliment\u00e1is sin la corrupci\u00f3n del cuerpo. Al fin del mundo se someter\u00e1 toda Judea a las naciones creyentes por la palabra espiritual, que es como una espada de dos filos (Ap 1,16; Ap 19,15).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span> Estas se\u00f1ales son expresadas con m\u00e1s claridad por San Mateo de este modo: <span class=\"ct\">&#8220;Entonces se oscurecer\u00e1 el sol, no dar\u00e1 luz la luna y caer\u00e1n del cielo las estrellas&#8221;<\/span> (Lc 24,29 ).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se oscurecer\u00e1 la brillante antorcha de la fe por la nube de la perfidia para muchos que se separen de la religi\u00f3n; porque aquel sol de justicia se aumenta o se disminuye para m\u00ed, seg\u00fan mi fe. Y as\u00ed como en las fases peri\u00f3dicas de la luna, esto es, en las menguantes de cada mes, la luna se oscurece porque tiene la tierra en frente, as\u00ed la Iglesia santa, cuando se le oponen los vicios de la carne a la luz del cielo, no puede reflejar el resplandor de la luz divina, de los rayos de Cristo. Y en las persecuciones apaga tambi\u00e9n el brillo del sol divino el amor de esta vida. Caen tambi\u00e9n las estrellas, esto es, la gloria del hombre que resplandece, cuando prevalece el furor de la persecuci\u00f3n, lo que conviene que suceda hasta que se llene el n\u00famero de los elegidos. As\u00ed se prueban los buenos y se manifiestan los d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Y ser\u00e1 tan abrasadora la angustia de las almas por el recuerdo de la multitud de sus delitos (y el temor del juicio que ha de venir) que secar\u00e1 en nosotros el roc\u00edo de la fuente divina. A la manera, pues, que se espera la venida del Se\u00f1or para que todo lo llene su presencia, ya en el mundo respecto del hombre, ya respecto del mundo, lo cual sucede en cada uno de nosotros cuando recibimos a Cristo con todo amor, as\u00ed tambi\u00e9n las virtudes de los cielos alcanzar\u00e1n aumento de gracia a la venida del Se\u00f1or y se conmover\u00e1n por la plenitud de la divinidad que las penetrar\u00e1 m\u00e1s de cerca. Hay tambi\u00e9n virtudes de los cielos, que cantan la gloria de Dios, y que tambi\u00e9n por mayor comunicaci\u00f3n se conmover\u00e1n al ver a Jesucristo.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>Arrio, sacerdote de Alejandr\u00eda, sostuvo, hacia el a\u00f1o 320, que Jes\u00fas no era propiamente Dios, sino la primera criatura creada por el Padre, con la misi\u00f3n de colaborar con \u00c9l en la obra de la creaci\u00f3n y al que, por sus m\u00e9ritos, elev\u00f3 al rango de Hijo suyo; por lo mismo, si con respecto a nosotros Cristo puede ser considerado como Dios, no sucede lo mismo con respecto al Padre puesto que su naturaleza no es igual ni consustancial con la naturaleza del Padre.<br \/>\nEsta herej\u00eda se difundi\u00f3 como la p\u00f3lvora y gan\u00f3 pronto a un prelado ambicioso de la corte de Constantino, Eusebio de Nicomedia, que lleg\u00f3 a convertirse en el verdadero jefe militante del partido de los arrianos; tambi\u00e9n simpatiz\u00f3 con Arrio el historiador eclesi\u00e1stico Eusebio de Cesarea. Arrio abandon\u00f3 Alejandr\u00eda el a\u00f1o 312 y se fue a propagar su herej\u00eda al Asia Menor y a Siria. <br \/>\nEl a\u00f1o 325 Constantino, preocupado por la difusi\u00f3n de la herej\u00eda y por las luchas internas que, a causa de ella, divid\u00edan a los cat\u00f3licos, convoc\u00f3 en Nicea el I Concilio Ecum\u00e9nico, el cual conden\u00f3 a Arrio y a sus secuaces, afirmando en el S\u00edmbolo llamado Niceno: <span class=\"citaI\">&#8220;Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador de todas las cosas, visibles e invisibles. Creemos en un solo Se\u00f1or Jesucristo, Hijo de Dios, engendrado s\u00f3lo por el Padre, o sea, de la misma sustancia del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho en el cielo y en la tierra, que por nuestra salvaci\u00f3n baj\u00f3 del cielo, se encarn\u00f3 y se hizo hombre&#8221;<\/span>.<br \/>\nEl anatema contra Arrio estaba redactado en los siguientes t\u00e9rminos: <span class=\"citaI\">&#8220;En cuanto a aquellos que dicen: hubo un tiempo en que el Hijo no exist\u00eda, o bien que no exist\u00eda cuando a\u00fan no hab\u00eda sido engendrado, o bien que fue creado de la nada, o aquellos que dicen que el Hijo de Dios es de otra hip\u00f3stasis o sustancia, o que es una criatura, o cambiante y mutable, la Iglesia cat\u00f3lica lo anatematiza&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2] <\/a>A partir de los primeros decenios del siglo III el monarquianismo modalista tom\u00f3 tambi\u00e9n el nombre de \u00absabelianismo\u00bb del hereje de origen libio Sabelio que, condenado por el papa Calixto (por el 220), difundi\u00f3 esta doctrina por Egipto y por Libia. Defensor de un r\u00edgido monote\u00edsmo, Sabelio consideraba a la divinidad como una m\u00f3nada que se manifestaba (o dilataba) en tres operaciones distintas: Padre en el Antiguo Testamento, Hijo en la encarnaci\u00f3n, Esp\u00edritu Santo en pentecost\u00e9s.<br \/>\nCon esta concepci\u00f3n Sabelio renov\u00f3 el modalismo elemental de sus precursores, ya que introdujo en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo y evit\u00f3 hablar de la encarnaci\u00f3n y de la pasi\u00f3n del Padre.<br \/>\nEsta \u00abherej\u00eda de la uni\u00f3n\u00bb -como la llama Hilario (De Synodis 26)- consideraba al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo como un solo prosopon y una sola hip\u00f3stasis.<br \/>\nResulta muy dif\u00edcil precisar la extensi\u00f3n y la duraci\u00f3n del sabelianismo que, para salvaguardar r\u00edgidamente el principio de la monarqu\u00eda divina, se contrapuso a la Logostheologie.<br \/>\nLo cierto es que en el siglo IV los partidarios de esta orientaci\u00f3n teol\u00f3gica tacharon de sabelianismo a cualquier forma de monarquianismo. Esto demuestra la importancia que alcanz\u00f3 el sabelianismo, pero responde igualmente a los preceptos de la ret\u00f3rica cl\u00e1sica, que prefer\u00eda apelar a personajes ya desaparecidos, evitando mostrar la animosidad personal con adversarios vivos.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo\">Cris\u00f3stomo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">20-24.<\/span> Despu\u00e9s expone la causa de cuanto va dicho, diciendo: <span class=\"ct\">&#8220;Porque habr\u00e1 grande tribulaci\u00f3n sobre la tierra e ira para este pueblo&#8221;.<\/span> Fueron tales las desgracias que les cupieron, que ninguna otra pudo compararse con ellas, seg\u00fan refiere Josefo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span> As\u00ed como en este siglo desaparecen la luna y las estrellas en cuanto sale el sol, as\u00ed en la gloriosa aparici\u00f3n de Cristo se oscurecer\u00e1 el sol y no dar\u00e1 luz la luna, y caer\u00e1n las estrellas del cielo, el cual se despojar\u00e1 de su manto primitivo para vestirse otro de luz mucho mejor.<\/p>\n<p>O bien, se conmover\u00e1n las fortalezas de los cielos, aunque inconscientes; y al ver las infinitas muchedumbres que se condenan, no podr\u00e1n estar all\u00ed tranquilas.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or siempre se aparece en la nube seg\u00fan lo del salmo ( Sal 96,12): &#8220;La nube y la oscuridad en su derredor&#8221;. Por lo que el Hijo del hombre vendr\u00e1 en las nubes como Dios y Se\u00f1or, no ocultamente, sino en la gloria digna de Dios; y por esto a\u00f1ade: &#8220;Con gran poder y majestad&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23.<\/span> Dicen algunos que el Se\u00f1or dio a entender con esto que se comer\u00edan a sus hijos, como refiere Josefo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26a.<\/span> O de otro modo, cuando se trastorne el orbe superior, los elementos inferiores sufrir\u00e1n el mismo trastorno. As\u00ed dice: <span class=\"ct\">&#8220;Y se abatir\u00e1n las naciones de la tierra&#8230;&#8221;<\/span> Como si dijera: Bramar\u00e1 terriblemente el mar y la tempestad agitar\u00e1 sus costas, de tal suerte que se abatir\u00e1n los pueblos, esto es, la miseria ser\u00e1 com\u00fan, hasta que se consuman por el temor y la expectaci\u00f3n de los males que asaltar\u00e1n al mundo. Y contin\u00faa: &#8220;Y los hombres se abatir\u00e1n por el temor y la expectaci\u00f3n de lo que va a suceder en todo el universo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26b.<\/span> No s\u00f3lo temblar\u00e1n los hombres cuando se altere el mundo, sino que hasta los \u00e1ngeles quedar\u00e1n pasmados de espanto por tan terribles alteraciones del mundo. Dice, pues: <span class=\"ct\">&#8220;Porque las virtudes de los cielos se conmover\u00e1n&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">27.<\/span> <span class=\"ct\">&#8220;Y entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre&#8230;&#8221;<\/span> Lo ver\u00e1n tanto los fieles como los infieles. Brillar\u00e1 entonces m\u00e1s que el sol, tanto El como su cruz, por lo que ser\u00e1 conocido de todos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28.<\/span> Esto es, la perfecta libertad del cuerpo y del alma, as\u00ed como la primera venida del Salvador tuvo por objeto la reforma de nuestras almas, la segunda tendr\u00e1 lugar para la reforma de nuestros cuerpos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_in_evang_hom_1\">San Gregorio, <i>in evang. hom. 1<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span>\u00bfY a qu\u00e9 se llama virtudes de los cielos, sino a los \u00e1ngeles, dominaciones, principados y potestades? Ellos aparecer\u00e1n visiblemente a nuestros ojos a la llegada del severo juez, para exigirnos rigurosamente lo que ahora nos pide con misericordia nuestro invisible Creador.<\/p>\n<p>Los que no quisieron o\u00edrlo en su abatimiento tendr\u00e1n que contemplarlo en su poder\u00edo y majestad para que sientan entonces tanto m\u00e1s su fortaleza cuanto m\u00e1s resistieron doblar su cerviz y su coraz\u00f3n ante su misericordia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28.<\/span> Como todo lo que va dicho se refiere a los r\u00e9probos, habla ahora para consuelo de sus escogidos. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque cerca est\u00e1 vuestra redenci\u00f3n&#8221;. Como diciendo: Cuando las plagas abruman al mundo, levantad vuestras cabezas, esto es, alegrad vuestros corazones, porque mientras el mundo (de quien en realidad no sois amigos) se acaba, se aproxima vuestra redenci\u00f3n, que tanto hab\u00e9is buscado. En la Sagrada Escritura se toma muchas veces la cabeza en vez de la inteligencia; porque as\u00ed como los miembros son gobernados por la cabeza, los pensamientos se rigen por la inteligencia. Por tanto, levantar nuestras cabezas equivale a levantar nuestra inteligencia hacia los goces de la patria celestial.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo\">San Cirilo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25-27.<\/span> Conviene entender las palabras &#8220;con grande poder y majestad&#8221;. En su primera venida apareci\u00f3 con nuestra humilde flaqueza; pero en la segunda lo verificar\u00e1 con todo su poder.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_abad\">San Bernardo, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">2\u00ba serm\u00f3n para la Ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Hijo del hombre vendr\u00e1 para llevarnos con \u00e9l\u00bb (Lc 21,27-28).<\/p>\n<p>\u201cEl mismo Jes\u00fas que os ha dejado para subir al cielo, volver\u00e1 como lo hab\u00e9is visto marcharse\u201d (Hch 1,11). Vendr\u00e1, dicen estos \u00e1ngeles, de la misma manera. \u00bfVendr\u00e1 pues, a buscarnos con este cortejo \u00fanico y universal, bajar\u00e1 precedido de todos los \u00e1ngeles y seguido de todos los hombres para juzgar a los vivos y a los muertos? S\u00ed, es totalmente cierto que vendr\u00e1, pero vendr\u00e1 de la misma manera que subi\u00f3 al cielo, no tal como baj\u00f3 la primera vez. En efecto, cuando vino la otra vez para salvar nuestras almas, fue en humildad. Pero cuando vendr\u00e1 para sacar este cad\u00e1ver del sue\u00f1o de la muerte para \u201chacerle semejante a su cuerpo glorioso\u201d (Flp 3,21) y llenar de honor esa vasija hoy tan d\u00e9bil, se mostrar\u00e1 en todo su esplendor. Entonces veremos, en todo su poder y majestad a aquel que anta\u00f1o se escondi\u00f3 bajo la debilidad de nuestra carne\u2026<\/p>\n<p>Cristo, siendo Dios, no pod\u00eda engrandecer, porque no hay nada m\u00e1s all\u00e1 de Dios. Y, sin embargo, encontr\u00f3 el medio de crecer: descendiendo, viniendo para encarnarse, sufrir, morir para arrancarnos de la muerte eterna. \u201cPor eso Dios lo exalt\u00f3 (Flp 2,9). Lo resucit\u00f3 y se ha sentado a la derecha de Dios. Tambi\u00e9n t\u00fa, ve y haz lo mismo: no podr\u00e1s subir si no comienzas por descender: \u201cEl que se enaltece ser\u00e1 humillado; y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u201d (Lc 14,11).<\/p>\n<p>\u00a1Dichoso ser\u00e1, Se\u00f1or Jes\u00fas, aquel que s\u00f3lo te tiene a ti por gu\u00eda! Que podamos seguirte, nosotros que somos \u201ctu pueblo y las ovejas de tu reba\u00f1o\u201d (Sl 78,13), que podamos, por ti, ir hacia ti, porque t\u00fa eres \u201cel camino, la verdad, la vida\u201d (Jn 14,6). El camino por medio del ejemplo, la verdad por tus promesas, la vida porque eres t\u00fa nuestra recompensa. \u201cT\u00fa tienes palabras de vida eterna y nosotros sabemos y creemos que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo\u201d (Jn 6,69;Mt, 16,16) y Dios m\u00e1s alto que todas las cosas, bendito por siempre jam\u00e1s.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Discurso\">Discurso: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sobre los Salmos (Salmo 95, n. 14).<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLevantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberaci\u00f3n\u00bb (Lc 21,28).<\/p>\n<p>\u201cVitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los \u00e1rboles del bosque, delante del Se\u00f1or, que ya llega, ya llega a regir la tierra.\u201d(Sal 95,12-13) El Se\u00f1or vino una primera vez y vendr\u00e1 de nuevo. Ha venido una primera vez \u201csobre las nubes\u201d (Mt 26,64) en su Iglesia. \u00bfCu\u00e1les son las nubes que lo trajeron? Los ap\u00f3stoles, los predicadores&#8230;; ha venido una primera vez tra\u00eddo por sus predicadores y ha llenado la tierra. \u00a1No nos resistamos a su primera venida para no temer la segunda!&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que hacer, pues, el cristiano? Usar del mundo pero no servir al mundo. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esto? \u201cPoseer como si no poseyera.\u201d (cf 1Cor 7,30) Esto es lo que dice San Pablo: \u201cDigo esto, hermanos, que el momento es apremiante. Queda como soluci\u00f3n que&#8230; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de \u00e9l. Porque la representaci\u00f3n de este mundo se termina. Quiero que os ahorr\u00e9is preocupaciones.\u201d (cf 1Cor 7,29ss) El que est\u00e1 libre de toda preocupaci\u00f3n espera con seguridad la venida del Se\u00f1or. Porque \u00bfes posible amar al Se\u00f1or si se teme su venida? Hermanos m\u00edos \u00bfno os da verg\u00fcenza? Lo amamos \u00bfy tememos su venida? \u00bfLo amamos de verdad, o bien amamos m\u00e1s nuestros pecados? Aborrezcamos, pues, nuestros pecados y amemos a aquel que ha de venir&#8230;<\/p>\n<p>\u201cVitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los \u00e1rboles del bosque, delante del Se\u00f1or, que ya llega, ya llega a regir la tierra.\u201d (Sal 95,12) Porque el Se\u00f1or ha venido una primera vez&#8230; Ha venido y vendr\u00e1 para juzgar la tierra. Entonces encontrar\u00e1 llenos de alegr\u00eda a todos aquellos que habr\u00e1n cre\u00eddo en su primera venida.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre la cruz y el ladr\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEntonces aparecer\u00e1 en el cielo la se\u00f1al del Hijo del hombre\u00bb (Mt, 24,30).<\/p>\n<p>\u00bfQuieres saber por qu\u00e9 la cruz puede ser signo del Reino? \u00a1Es con este signo que Cristo debe venir en su segundo y glorioso advenimiento! Para que aprendas hasta qu\u00e9 punto la cruz es digna de veneraci\u00f3n, \u00e9l mismo ha hecho de ella un t\u00edtulo de gloria&#8230;<\/p>\n<p>Sabemos que su primera venida se realiz\u00f3 en secreto, y esa discreci\u00f3n estaba justificada: ven\u00eda a buscar lo que estaba muerto. Pero su segunda venida no ocurrir\u00e1 de la misma manera&#8230; Aparecer\u00e1 a todos a la vez y nadie tendr\u00e1 necesidad de preguntar si Cristo est\u00e1 aqu\u00ed o all\u00ed (Mt 24,26)&#8230;; no tendremos necesidad de saber si verdaderamente Cristo est\u00e1 all\u00ed, sino que lo que deberemos buscar es si viene con la cruz&#8230;<\/p>\n<p>\u00abCuando aparecer\u00e1 el Hijo del hombre, el sol se oscurecer\u00e1 y la luna no ya brillar\u00e1 m\u00e1s\u00bb (Mt 24,27). Ser\u00e1 tan grande la gloria de su luz que ante ella quedar\u00e1n empa\u00f1ados los astros m\u00e1s brillantes. \u00abEntonces caer\u00e1n las estrellas y aparecer\u00e1 en el cielo el signo del Hijo del hombre\u00bb. \u00bfTe das cuenta de cu\u00e1l es el poder de la se\u00f1al de la cruz? \u00abEl sol oscurecer\u00e1 y la luna se esconder\u00e1\u00bb, y, por el contrario, la cruz brillar\u00e1, bien visible, para que sepas que su resplandor es m\u00e1s grande que el del sol y la luna. De la misma manera que al entrar el rey en una ciudad los soldados cargan sobre sus hombros los estandartes reales y los llevan delante de \u00e9l para anunciar su venida, as\u00ed tambi\u00e9n, cuando el Se\u00f1or descender\u00e1 del cielo, la cohorte de los \u00e1ngeles y de los arc\u00e1ngeles llevaran su signo sobre sus hombros, y de esta manera seremos prevenidos de la llegada de este rey que es Cristo.<\/p>\n<h2><span id=\"Autor_antiguo\">Autor antiguo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_La_victoria_del_Hijo_del_hombre_que_vino_y_que_viene\">Homil\u00eda: La victoria del Hijo del hombre, que vino y que viene<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Una homil\u00eda griega del siglo IV sobre la Pascua, 44-48: PG 59, 743; SC 27 (inspirada en una homil\u00eda perdida de San Hip\u00f3lito).<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abCuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberaci\u00f3n\u00bb (Lc 21,28).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el advenimiento de Cristo? La liberaci\u00f3n de la esclavitud y la desestimaci\u00f3n del antiguo contrato, el comienzo de la libertad y el honor de la adopci\u00f3n, la fuente de la remisi\u00f3n de los pecados y la vida verdaderamente inmortal para todos.<\/p>\n<p>Como el Verbo, la Palabra de Dios, nos viene de lo alto, tiranizados por la muerte, disueltos, atados por los lazos de la ca\u00edda, llevados por un camino sin retorno, vino para tomar la naturaleza de Adam, el primer hombre, seg\u00fan el designio del Padre. No les confi\u00f3 a \u00e1ngeles ni a arc\u00e1ngeles la tarea de nuestra salvaci\u00f3n, sino \u00c9l mismo tom\u00f3 sobre s\u00ed el combate por nosotros, obedeciendo las \u00f3rdenes del Padre&#8230; Recogiendo y recapitulando en \u00c9l toda la grandeza de su divinidad, vino a la medida que quiso&#8230; por el poder del Padre no perdi\u00f3 lo que ten\u00eda, pero tomando lo que no ten\u00eda, lleg\u00f3 a ser tal, que se convirti\u00f3 en un ser limitado&#8230;<\/p>\n<p>Mira que es el Se\u00f1or: &#8220;Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi derecha&#8221; (Sal 109,1)&#8230; Ve que es el Hijo: &#8220;\u00c9l me llamar\u00e1 Padre, y yo lo har\u00e9 mi Hijo&#8221; (Salmo 88,27-28) &#8230; Observa que tambi\u00e9n es Dios: &#8220;Los poderosos vendr\u00e1n y se postrar\u00e1n ante ti; te rogar\u00e1n, porque t\u00fa eres su Dios&#8221; (Isa\u00edas 45,14) &#8230;<\/p>\n<p>Mira que es el Rey eterno: &#8220;Cetro de justicia, es tu cetro real&#8230; Dios, tu Dios te ha ungido con \u00f3leo sagrado &#8220;(Salmo 44,7-8)&#8230; Ve que es el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, &#8220;\u00bfQui\u00e9n es este Rey de gloria? El Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, \u00c9l es el Rey de gloria &#8221; (Sal 23,8)&#8230; Tambi\u00e9n vemos que es el Sumo y Eterno Sacerdote, &#8220;T\u00fa eres sacerdote para siempre&#8221; (Salmo 109,4). Pero si \u00e9l es Se\u00f1or y Dios, Hijo y Rey, Se\u00f1or y sumo y eterno sacerdote, y porque ha querido, &#8220;tambi\u00e9n es hombre: \u00bfqui\u00e9n lo comprender\u00e1?&#8221;(Jer 17,9 LXX)&#8230;<\/p>\n<p>Como Dios y como hombre, Jes\u00fas vino a nuestra casa&#8230; Se revisti\u00f3 de nuestro cuerpo miserable y caduco&#8230; y se hizo cargo de nuestro cuerpo con sus enfermedades, y las cur\u00f3 con su poder, para que se cumpliera la palabra: &#8220;Yo soy el Se\u00f1or&#8230; te coger\u00e9 de la mano derecha y te fortalecer\u00e9&#8230; Yo soy el Se\u00f1or, este es mi nombre&#8230; Y el \u00faltimo enemigo, la muerte, ser\u00e1 destruida&#8230; Muerte, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu aguij\u00f3n? &#8220;(Is 42,6; 1 Cor 15,26.55).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_papa\">San Gregorio Magno, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-2\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre el Evangelio, n\u00b0 1, 3.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAlzaos, levantad la cabeza, se acerca vuestra liberaci\u00f3n\u00bb (Lc 21,28).<\/p>\n<p>&#8220;Las potencias de los cielos ser\u00e1n puestas en movimiento. &#8221; \u00bfA qui\u00e9n llama el Se\u00f1or potencias de los cielos, si no a los \u00e1ngeles, los arc\u00e1ngeles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados y los Poderes? (Col 1,16) aparecer\u00e1n visiblemente en el momento de la llegada del Juez&#8230;<\/p>\n<p>Entonces ver\u00e1n al Hijo del Hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad; como si claramente nos dijera: ver\u00e1n rodeado de gran pompa y majestad, al que no quisieron o\u00edr cuando se present\u00f3 humilde\u2026 estas palabras fueron dichas para los r\u00e9probos; pero para consuelo de los elegidos, dice:\u201dCuando empiecen a cumplirse estas cosas, levantad vuestras cabezas, puesto que se acerca vuestra redenci\u00f3n\u201d. Es como si la Verdad advirtiera claramente a sus elegidos diciendo: &#8221; en el momento en el que las desgracias del mundo se multiplican, regocijaos. Mientras se acaba el mundo, del que nunca fuisteis amigos, la redenci\u00f3n que siempre deseasteis se acerca&#8221;.<\/p>\n<p>Los que aman a Dios son invitados a regocijarse por ver acercarse el fin del mundo, porque encontrar\u00e1n pronto el mundo que desean, cuando haya pasado aquel al que no est\u00e1n atados. Que los fieles que deseen ver a Dios, se abstenga bien de llorar por las desgracias que golpean el mundo, ya que sabe que estas mismas desgracias llegan su fin. Est\u00e1 escrito en efecto: &#8220;el que quiere ser amigo de las cosas de este mundo se hace enemigo de Dios&#8221; (Jc 4,4). El que pues no se regocija por ver acercarse el fin de este mundo, \u00e9se muestra que es su amigo, y de ah\u00ed da pruebas de ser enemigo de Dios.<\/p>\n<p>M\u00e1s no sea as\u00ed el coraz\u00f3n de los fieles, de los que creen que existe otra vida y los que, por sus actos, prueban que le aman&#8230; \u00bfEn efecto, qu\u00e9 es esta vida mortal si no un camino? \u00a1Qu\u00e9 locura, hermanos m\u00edos, agotarse en el camino, no queriendo alcanzar el fin!&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed, hermanos m\u00edos, no am\u00e9is las cosas de este mundo, que, como vemos seg\u00fan los acontecimientos que se producen alrededor nuestro, no podr\u00e1 subsistir por mucho tiempo.<\/p>\n<h2><span id=\"Tomas_de_Kempis\">Tom\u00e1s de Kempis<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Imitacion_de_Cristo\">Imitaci\u00f3n de Cristo<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">II, c. 1.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abCristo vendr\u00e1 a ti\u00bb (cf. Lc 21,27s).<\/p>\n<p>Dice el Se\u00f1or: El reino de Dios dentro de vosotros est\u00e1 (Lc 17, 21). Convi\u00e9rtete a Dios de todo coraz\u00f3n, y deja ese miserable mundo, y hallar\u00e1 tu alma reposo. Aprende a menospreciar las cosas exteriores y darte a las interiores, y ver\u00e1s que se vienen a ti el reino de Dios. Pues el reino de Dios es paz y gozo en el Esp\u00edritu Santo (Rm 14, 17), que no se da a los malos.<\/p>\n<p>Si preparas digna morada interiormente a Jesucristo, vendr\u00e1 a ti, y te mostrar\u00e1 su consolaci\u00f3n. \u201cToda su gloria y hermosura est\u00e1 en lo interior\u201d (Sal 44, 14 Vulg.), y all\u00ed se est\u00e1 complaciendo. Su continua visitaci\u00f3n es con el hombre interior; con \u00e9l habla dulcemente, tiene agradable consolaci\u00f3n, mucha paz y admirable familiaridad.<\/p>\n<p>Ea, pues, alma fiel, prepara tu coraz\u00f3n a este Esposo para que quiera venirse a ti, y hablar contigo. Porque \u00e9l dice as\u00ed: \u201cSi alguno me ama, guardar\u00e1 mi palabra, y vendremos a \u00e9l y haremos en \u00e9l nuestra morada\u201d (Jn 14, 23)\u2026 El amante de Jes\u00fas y de la verdad, y el hombre verdaderamente interior y libre de las aflicciones desordenadas, se puede volver f\u00e1cilmente a Dios, y levantarse sobre s\u00ed mismo en el esp\u00edritu, y descansar gozosamente\u2026 El hombre interior presto se recoge; porque nunca se entrega todo a las cosas exteriores. No le estorba el trabajo exterior, ni la ocupaci\u00f3n necesaria a tiempos; sino que as\u00ed como suceden las cosas, se acomoda a ellas\u2026 El que est\u00e1 interiormente bien dispuesto y ordenado, no cuida de los hechos famosos y perversos de los hombres\u2026 Si desprecias las consolaciones de fuera, podr\u00e1s contemplar las cosas celestiales, y gozarte muchas veces dentro de ti.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Cristo_volvera_con_gran_gloria\">Cristo volver\u00e1 con gran gloria<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">nn. 668 \u2013 671.<\/p>\n<p>\u00abCristo muri\u00f3 y volvi\u00f3 a la vida para eso, para ser Se\u00f1or de muertos y vivos\u00bb (Rm 14,9). La Ascensi\u00f3n de Cristo al cielo significa su participaci\u00f3n, en su humanidad, en el poder y en la autoridad de Dios mismo. Jesucristo es Se\u00f1or: posee todo poder en los cielos y en la tierra. \u00c9l est\u00e1 \u00abpor encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominaci\u00f3n\u00bb porque el Padre\u00bb bajo sus pies \u00absometi\u00f3 todas las cosas\u00bb (Ef 1, 20-22). Cristo es el Se\u00f1or del cosmos y de la historia. En \u00e9l la historia de la humanidad e incluso toda la Creaci\u00f3n encuentra su recapitulaci\u00f3n (Ef 1,10), su cumplimiento trascendente.<\/p>\n<p>Como Se\u00f1or, Cristo es tambi\u00e9n la cabeza de la Iglesia que es su Cuerpo (Ef 1,22). Elevado al cielo y glorificado, habiendo cumplido as\u00ed su misi\u00f3n, permanece en la tierra en su Iglesia&#8230; \u00abLa Iglesia, o el reino de Cristo presente ya en misterio \u00abconstituye el germen y el comienzo de este Reino en la tierra\u00bb (Vaticano II: LG 3,5). Desde la Ascensi\u00f3n, el designio de Dios ha entrado en su consumaci\u00f3n. Estamos ya en la \u00ab\u00faltima hora\u00bb (1Jn 2,18). <\/p>\n<p>\u00abEl Reino de Cristo, presente ya en su Iglesia, sin embargo, no est\u00e1 todav\u00eda acabado \u00abcon gran poder y gloria\u00bb (Lc 21,17) con el advenimiento del Rey a la tierra. Este Reino a\u00fan es objeto de los ataques del poder del mal, a pesar de que estos poderes hayan sido vencidos en su ra\u00edz por la Pascua de Cristo. Hasta que todo le haya sido sometido (1C 15,28), y \u00abmientras no haya nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones, que pertenecen a este tiempo, la imagen de este mundo que pasa. Ella misma vive entre las criaturas que gimen en dolores de parto hasta ahora y que esperan la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios\u00bb (LG 48; Rm 8,19.22). Por esta raz\u00f3n, los cristianos piden, sobre todo en la Eucarist\u00eda, que se apresure el retorno de Cristo cuando suplican: \u00abVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (1Co 16, 22; Ap 22,17.20).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 Y cuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n sitiada por ej\u00e9rcitos, sabed que entonces est\u00e1 cerca su destrucci\u00f3n. 21 Entonces los que est\u00e9n en Judea, que huyan a los montes; los que est\u00e9n en medio de Jerusal\u00e9n, que se alejen; los que est\u00e9n en los campos, que no entren en ella; 22 porque estos son d\u00edas de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-21-25-28-34-36-venida-del-hijo-del-hombre-senales-precursoras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 21, 25-28.34-36: Venida del Hijo del hombre &#8211; Se\u00f1ales precursoras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41555","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41555\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}