{"id":41563,"date":"2016-10-07T23:37:15","date_gmt":"2016-10-08T04:37:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-24-46-53-ascension-de-jesus-final-del-evangelio-de-lucas\/"},"modified":"2016-10-07T23:37:15","modified_gmt":"2016-10-08T04:37:15","slug":"lc-24-46-53-ascension-de-jesus-final-del-evangelio-de-lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-24-46-53-ascension-de-jesus-final-del-evangelio-de-lucas\/","title":{"rendered":"Lc 24, 46-53: Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas. Final del Evangelio de Lucas"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">46<\/span> Y les dijo: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas padecer\u00e1, resucitar\u00e1 de entre los muertos al tercer d\u00eda <span class=\"versiculo\">47<\/span> y en su nombre se proclamar\u00e1 la conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusal\u00e9n. <span class=\"versiculo\">48<\/span> Vosotros sois testigos de esto. <span class=\"versiculo\">49<\/span> Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la promesa de mi Padre; vosotros, por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que os revist\u00e1is de la fuerza que viene de lo alto\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">50<\/span> Y los sac\u00f3 hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo. <span class=\"versiculo\">51<\/span> Y mientras los bendec\u00eda, se separ\u00f3 de ellos, y fue llevado hacia el cielo. <span class=\"versiculo\">52<\/span> Ellos se postraron ante \u00e9l y se volvieron a Jerusal\u00e9n con gran alegr\u00eda; <span class=\"versiculo\">53<\/span> y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cirilo_de_Alejandria\"> Cirilo de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=11\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cirilo de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Nuestro_Senor_Jesucristo_nos_ha_inaugurado_un_camino_nuevo_y_vivo\"> Homil\u00eda: Nuestro Se\u00f1or Jesucristo nos ha inaugurado un camino nuevo y vivo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abMientras los bendec\u00eda, se separ\u00f3 de ellos y fue llevado al cielo\u00bb (Lc 24,51)<br \/>Libro 9: PG 74, 182-183 (Liturgia de las Horas)<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>Si en la casa de Dios Padre no hubiera muchas estancias \u2014dec\u00eda el Se\u00f1or\u2014, ser\u00eda causa suficiente para anticiparme a preparar mansiones para los santos; pero como s\u00e9 que hay ya muchas preparadas esperando la llegada de los que aman a Dios, no es \u00e9sta la causa de mi partida, sino la de prepararos el retorno al camino del cielo, como se prepara una estancia, y allanar lo que un tiempo era intransitable. En efecto, el cielo era absolutamente inaccesible al hombre y jam\u00e1s, hasta entonces, la naturaleza humana hab\u00eda penetrado en el puro y sant\u00edsimo \u00e1mbito de los \u00e1ngeles. Cristo fue el primero que inaugur\u00f3 para nosotros esa v\u00eda de acceso y ha facilitado al hombre el modo de subir all\u00ed, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed mismo a Dios Padre como primicia de los muertos y de los que yacen en la tierra. El es el primer hombre que se ha manifestado a los esp\u00edritus celestiales.<\/p>\n<p> Por esta raz\u00f3n, los \u00e1ngeles del cielo, ignorando el augusto y grande misterio de aquella venida en la carne, contemplaban at\u00f3nitos y maravillados a aquel que ascend\u00eda, y, asombrados ante el novedoso e inaudito espect\u00e1culo, no pudieron menos de exclamar: <em>\u00bfQui\u00e9n es \u00e9se que viene de Edom?<\/em> Esto es, de la tierra. Pero el Esp\u00edritu no permiti\u00f3 que aquella multitud celeste continuase en la ignorancia de la maravillosa sabidur\u00eda de Dios Padre, antes bien mand\u00f3 que se le abrieran las puertas del cielo como a Rey y Se\u00f1or del universo, exclamando: <em>\u00a1Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la Gloria.<\/em><\/p>\n<p> As\u00ed pues, nuestro Se\u00f1or Jesucristo nos ha inaugurado un camino nuevo y vivo, como dice Pablo: <em>Ha entrado no en un santuario construido por hombres, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.<\/em> En realidad, Cristo no subi\u00f3 al cielo para manifestarse a s\u00ed mismo delante de Dios Padre: \u00e9l estaba, est\u00e1 y estar\u00e1 siempre en el Padre y a la vista del que lo engendr\u00f3; es siempre el objeto de sus complacencias. Pero ahora sube en su condici\u00f3n de hombre, d\u00e1ndose a conocer de una manera ins\u00f3lita y desacostumbrada el Verbo que anteriormente estaba desprovisto de la humanidad. Y esto, por nosotros y en provecho nuestro, de modo que present\u00e1ndose como simple hombre, aunque Hijo con pleno poder, y habiendo o\u00eddo en la carne aquella invitaci\u00f3n real: <em>Si\u00e9ntate a mi derecha,<\/em> mediante la adopci\u00f3n pudiera transmitir por s\u00ed mismo a todo el g\u00e9nero humano la gloria de la filiaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Es efectivamente uno de nosotros, en cuanto que apareci\u00f3 a la derecha de Dios Padre en su calidad de hombre, si bien superior a toda criatura y consustancial al Padre, ya que es el reflejo de su gloria, Dios de Dios, y luz de la luz verdadera. Se apareci\u00f3, pues, por nosotros delante del Padre, para colocarnos nuevamente junto al Padre a nosotros que, en fuerza de la antigua prevaricaci\u00f3n, hab\u00edamos sido alejados de su presencia. Se sent\u00f3 como Hijo, para que tambi\u00e9n nosotros, como hijos, fu\u00e9semos, en \u00e9l, llamados hijos de Dios. Por eso, Pablo que pretende ser portador de Cristo que habla en \u00e9l, ense\u00f1a que las cosas acaecidas a t\u00edtulo especial respecto de Cristo son comunes a la naturaleza humana, diciendo: <em>Nos ha resucitado con Cristo y nos ha sentado en el cielo con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p> Propiamente hablando, es exclusiva de Cristo en cuanto Hijo por naturaleza, la dignidad y la gloria de sentarse con el Padre, gloria que afirmamos hay que atribuirle a \u00e9l solo adecuada y verdaderamente. Mas dado que quien se sienta es nuestro semejante en cuanto que se manifest\u00f3 como hombre y a la vez es reconocido como Dios de Dios, resulta que de alguna manera nos comunica tambi\u00e9n a nosotros la gracia de su propia dignidad.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Carta_31-05-1612_Piensas_en_el_Cielo\"> Carta (31-05-1612): \u00bfPiensas en el Cielo?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abMientras los bendec\u00eda, se separ\u00f3 de ellos (subiendo hacia el cielo)\u00bb (Lc 24,46-53)<br \/>A la Madre de Chantal. 31-5-1612. XV, 221-222<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Hija m\u00eda, compartamos el j\u00fabilo, pues nuestro Salvador ha subido al cielo, donde vive y reina y quiere que un d\u00eda vivamos y reinemos con \u00c9l. \u00a1Oh, qu\u00e9 triunfo en el cielo y qu\u00e9 dulzura en la tierra! Que nuestros corazones est\u00e9n \u00abdonde est\u00e1 nuestro tesoro\u00bb y que vivamos en el cielo ya que all\u00ed est\u00e1 nuestra vida.<\/p>\n<p> \u00a1Qu\u00e9 hermoso es el cielo, ahora que el Salvador brilla en \u00e9l como sol ; y su pecho es una fuente de amor en la que los bienaventurados beben a placer. Todos se miran en \u00c9l y en El ve su nombre escrito con caracteres de amor que s\u00f3lo el amor puede leer y que s\u00f3lo el amor ha grabado. \u00bfY no leeremos all\u00ed los nuestros? S\u00ed, sin duda all\u00ed estar\u00e1n, pues aunque nuestro coraz\u00f3n carece de amor, al menos tiene el deseo del amor y el comienzo del amor. Y \u00bfno est\u00e1 acaso, escrito en nuestros corazones el sagrado nombre de Jes\u00fas? Pienso que nada podr\u00eda borrarlo de ellos. Hay que esperar que el nuestro est\u00e9 rec\u00edprocamente escrito en el de Dios&#8230;<\/p>\n<p> En cuanto a m\u00ed, no he sabido pensar esta ma\u00f1ana sino en esa eternidad de bienes que nos espera; pero en la que todo me parecer\u00eda poco o nada a no ser ese amor invariable y siempre actual del ese gran Dios que all\u00ed reina para siempre.<\/p>\n<p> Me admiro de la contradicci\u00f3n que veo en m\u00ed al tener sentimientos tan puros junto con obras tan imperfectas. Pues pienso que el Para\u00edso estar\u00eda en medio de todas las penas del infierno si en \u00e9l pudiese estar el amor de Dios; y si el fuego del infierno fuese un fuego de amor, creo que ser\u00edan de desear esos tormentos.<\/p>\n<p> Y pensando as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo es posible que yo no tenga un perfecto amor, puesto que ya aqu\u00ed puedo tenerlo perfecto?<\/p>\n<p> Hija m\u00eda, oremos, trabajemos, humill\u00e9monos, llamemos a nosotros ese Amor.<\/p>\n<p> La tierra nunca hab\u00eda visto sobre su faz el d\u00eda de la eternidad hasta que lleg\u00f3 esta santa festividad, en la cual nuestro Se\u00f1or glorific\u00f3 su cuerpo y supongo que los \u00e1ngeles envidiaron la belleza de ese Cuerpo, comparada con la cual no es nada la belleza de los cielos y del sol. Dichosos nuestros cuerpos, que un d\u00eda alcanzar\u00e1n la participaci\u00f3n en gloria tan grande.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_tiempo-pascua_ascension-del-senor\/\">Tiempo de Pascua: Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>46 Y les dijo: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas padecer\u00e1, resucitar\u00e1 de entre los muertos al tercer d\u00eda 47 y en su nombre se proclamar\u00e1 la conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusal\u00e9n. 48 Vosotros sois testigos de esto. 49 Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lc-24-46-53-ascension-de-jesus-final-del-evangelio-de-lucas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLc 24, 46-53: Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas. 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