{"id":41565,"date":"2016-10-07T23:37:19","date_gmt":"2016-10-08T04:37:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-6-8-19-28-juan-el-bautista-precursor-del-mesias\/"},"modified":"2016-10-07T23:37:19","modified_gmt":"2016-10-08T04:37:19","slug":"jn-1-6-8-19-28-juan-el-bautista-precursor-del-mesias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-6-8-19-28-juan-el-bautista-precursor-del-mesias\/","title":{"rendered":"Jn 1, 6-8.19-28: Juan el Bautista, precursor del Mes\u00edas"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> En el principio exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.<br \/> <span class=\"versiculo\">2<\/span> \u00c9l estaba en el principio junto a Dios.<br \/> <span class=\"versiculo\">3<\/span> Por medio de \u00e9l se hizo todo, y sin \u00e9l no se hizo nada de cuanto se ha hecho.<br \/> <span class=\"versiculo\">4<\/span> En \u00e9l estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.<br \/> <span class=\"versiculo\">5<\/span> Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibi\u00f3.<br \/> <span class=\"versiculo\">6<\/span> Surgi\u00f3 un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:<br \/> <span class=\"versiculo\">7<\/span> este ven\u00eda como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de \u00e9l.<br \/> <span class=\"versiculo\">8<\/span> No era \u00e9l la luz, sino el que daba testimonio de la luz.<br \/> <span class=\"versiculo\">9<\/span> El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.<br \/> <span class=\"versiculo\">10<\/span> En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de \u00e9l, y el mundo no lo conoci\u00f3.<br \/> <span class=\"versiculo\">11<\/span> Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.<br \/> <span class=\"versiculo\">12<\/span> Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.<br \/> <span class=\"versiculo\">13<\/span> Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de var\u00f3n, sino que han nacido de Dios.<br \/> <span class=\"versiculo\">14<\/span> Y el Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad.<br \/> <span class=\"versiculo\">15<\/span> Juan da testimonio de \u00e9l y grita diciendo: \u00abEste es de quien dije: El que viene detr\u00e1s de m\u00ed se ha puesto delante de m\u00ed, porque exist\u00eda antes que yo\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">16<\/span> Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.<br \/> <span class=\"versiculo\">17<\/span> Porque la ley se dio por medio de Mois\u00e9s, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.<br \/> <span class=\"versiculo\">18<\/span> A Dios nadie lo ha visto jam\u00e1s: Dios unig\u00e9nito, que est\u00e1 en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_in_Ioannem\">San Juan Cris\u00f3stomo, in Ioannem<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Mientras los dem\u00e1s evangelistas empiezan por la Encarnaci\u00f3n, San Juan, yendo m\u00e1s all\u00e1 de la concepci\u00f3n, del nacimiento, de la educaci\u00f3n y del desarrollo de Jes\u00fas, nos habla de su eterna generaci\u00f3n, diciendo: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;.<\/p>\n<p>Si alguno dijere que se nos habla ahora del Hijo sin hacer menci\u00f3n del Padre, diremos que el Padre era conocido de todos, si no como Padre, como Dios. Pero el Unig\u00e9nito era desconocido; por tanto, quiso con raz\u00f3n darle a conocer desde luego a los que le desconoc\u00edan. Pero ni aun por esto puede decirse que se guarda silencio respecto del Padre cuando se trata del Hijo. Por esto le llam\u00f3 Verbo, porque hab\u00eda de ense\u00f1ar que el Verbo era el Hijo Unig\u00e9nito de Dios, y para que no se crea que su generaci\u00f3n hab\u00eda sido acompa\u00f1ada de sufrimientos, previene esta duda por el nombre del Verbo, manifestando que el Hijo procede de Dios de una manera impasible. La segunda raz\u00f3n de esto es que deb\u00eda anunciarnos todas las cosas que conciernen al Padre, por lo cual no le llam\u00f3 sencillamente Verbo, sino a\u00f1adi\u00f3 el art\u00edculo el, distingui\u00e9ndole de los dem\u00e1s. Es costumbre en la Escritura llamar palabra a las leyes y preceptos de Dios, pero esta Palabra es cierta sustancia, una hip\u00f3stasis, un ente que procede del Padre mismo impasiblemente.<\/p>\n<p>V\u00e9ase tambi\u00e9n cu\u00e1nta prudencia hay en el esp\u00edritu del Evangelista: sab\u00edan los hombres lo que es m\u00e1s antiguo y lo que hab\u00eda antes de todas las cosas, honrando y poniendo a Dios sobre todo. Por esto expresa antes de todo el principio, y dice: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;.<\/p>\n<p>As\u00ed como el que est\u00e1 en un buque cerca de la orilla, ve las ciudades y los puertos, y cuando llega a alta mar los pierde de vista aun cuando trate de fijarla en ellos, as\u00ed el Evangelista, remont\u00e1ndonos m\u00e1s all\u00e1 de donde principia toda criatura, nos deja como mirando al vac\u00edo, sin fijar l\u00edmite alguno a las alturas a que nos eleva, o en que podamos fijarnos; esto es, pues, lo que significa en el principio era lo infinito del tiempo y del ser.<\/p>\n<p>Pero se dice que el ser en el principio no indica simplemente la eternidad, porque as\u00ed se dice tambi\u00e9n del cielo y de la tierra. Dice el G\u00e9nesis: &#8220;En el principio hizo Dios el cielo y la tierra&#8221; (G\u00e9n 1,1); mas \u00bfen qu\u00e9 se parecen, &#8220;era&#8221; e &#8220;hizo&#8221;? As\u00ed como la palabra &#8220;es&#8221;, cuando se trata del hombre se refiere a la vida presente, y a la eternidad cuando se trata de Dios, as\u00ed la palabra &#8220;era&#8221;, cuando se habla de nuestra naturaleza significa el tiempo pasado, y la eternidad cuando se habla de Dios.<\/p>\n<p>Como es principalmente propio de Dios el ser eterno y sin principio, dijo esto al comenzar. Y despu\u00e9s, para que oyendo que &#8220;en el principio era el Verbo&#8221;, no se dedujese que el Verbo era ing\u00e9nito, dice en seguida para combatir este error: &#8220;Y el Verbo era con Dios&#8221;.<\/p>\n<p>No dijo estaba en Dios, sino con Dios; manifest\u00e1ndonos que pose\u00eda la eternidad como persona.<\/p>\n<p>Y no como Plat\u00f3n, que dice que es una inteligencia cualquiera, o ya el alma verdadera del mundo; porque esto dista mucho de la naturaleza divina. Pero se dice: el Padre es llamado Dios con la adici\u00f3n del art\u00edculo (&#8220;el&#8221;); pero el Hijo, sin art\u00edculo. \u00bfQu\u00e9 es lo que dice, pues, el Ap\u00f3stol, &#8221; del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo&#8221; (Tit 2,13)? Y en otro lugar: &#8220;Quien es Dios sobre todas las cosas&#8221; (Rom 9,5). Y escribiendo a los Romanos dice: &#8220;La gracia y la paz os han venido de Dios nuestro Padre&#8221; (Rom 1,7), sin a\u00f1adir el art\u00edculo<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1c\" id=\"_ednref1c\"> [1]<\/a>. Pero era superfluo ponerle aqu\u00ed, despu\u00e9s de haberlo a\u00f1adido constantemente m\u00e1s arriba. As\u00ed que aun cuando el art\u00edculo no haya sido a\u00f1adido a la palabra Hijo, no por eso el Hijo es menos que Dios Padre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span>Y para que al o\u00edr &#8220;En el principio era el Verbo&#8221; siendo eterno, no se crea que la vida del Padre fue anterior en alg\u00fan espacio de tiempo a la del Hijo, a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;, porque nunca estuvo separado de El, sino que Dios siempre estuvo con Dios. Y m\u00e1s adelante, para que las palabras &#8220;El Verbo era Dios&#8221; no hagan creer que era menor la divinidad del Hijo, a\u00f1ade en seguida la eternidad como atributo de la divinidad, cuando dice: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;. Y lo que ha hecho, cuando a\u00f1ade: &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Mois\u00e9s, empezando la escritura del Antiguo Testamento, nos habla de las cosas sensibles, y enumera \u00e9stas con profusi\u00f3n; dice, pues: &#8220;En el principio hizo Dios el cielo y la tierra&#8221; (G\u00e9n 1,1). Y nos manifiesta a continuaci\u00f3n que se hizo la luz, y el firmamento, toda clase de astros y todo g\u00e9nero de animales. Pero el Evangelista, abreviando, comprende todo esto en una sola palabra, como ya conocido por los oyentes, elev\u00e1ndose a cosas m\u00e1s altas y tratando en su libro, no de las criaturas, sino de su Creador.<\/p>\n<p>Pero si te confunde la preposici\u00f3n &#8220;por&#8221;, y buscas en la Escritura que el mismo Verbo hizo todas las cosas, veamos lo que dice David: &#8220;Se\u00f1or, en el principio t\u00fa creaste la tierra, y los cielos son obras de tus manos&#8221; (Sal 101,26). Que dijo esto refiri\u00e9ndose al Unig\u00e9nito, puede comprenderse por las palabras del Ap\u00f3stol, en su carta a los hebreos (Heb 1,10), cuando les habla del Hijo. Y si se dice que el profeta se refer\u00eda con estas palabras al Padre, y que San Pablo las refiri\u00f3 al Hijo, aparece la misma dificultad. Porque no hubiera dicho que conven\u00edan al Hijo, si no hubiese cre\u00eddo con toda evidencia que todas las cosas que son de dignidad honran lo mismo al Padre que al Hijo. Y si adem\u00e1s se cree enunciar alguna sujeci\u00f3n por dicha preposici\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 San Pablo la pone hablando del Padre? Dijo: &#8220;Fiel es el Se\u00f1or, por quien hemos sido llamados a unirnos con su Hijo&#8221; (1Cor 1,9). Y en otro lugar: &#8220;Pablo, ap\u00f3stol, por voluntad de Dios&#8221; (2Cor 1,1).<\/p>\n<p>Y para que no se crea que cuando dice: &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El&#8221;, se refiere s\u00f3lo a aqu\u00e9llas de que habla Mois\u00e9s, a\u00f1ade oportunamente: &#8220;Y nada ha sido hecho sin El&#8221;, ya sea lo visible o ya lo inteligible. O de otro modo, para que por las palabras &#8220;todas las cosas han sido hechas por El&#8221;, no se entiendan los signos (esto es, milagros) referidos por los dem\u00e1s evangelistas, dice: &#8220;Y nada ha sido hecho sin El&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4.<\/span> No pongamos punto final donde dice: &#8220;Y nada se hizo sin El&#8221;, seg\u00fan entienden los herejes<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2c\" id=\"_ednref2c\"> [2]<\/a>. Porque aqu\u00e9llos, como quieren probar que el Esp\u00edritu Santo ha sido creado, dicen: &#8220;Lo que ha sido hecho en El, era vida&#8221;. Pero esto no puede entenderse en tal sentido, porque no era a\u00fan el momento de hablar aqu\u00ed del Esp\u00edritu Santo. Pero dej\u00e9moslos hablar del Esp\u00edritu Santo, y pasemos por su interpretaci\u00f3n, con lo cual veremos el inconveniente que resulta. Cuando se dice, pues, &#8220;Lo que ha sido hecho en El, era vida&#8221;, dicen que el Esp\u00edritu Santo se llama vida. Pero se ve luego que esta vida es la luz, porque a\u00f1ade: &#8220;Y la vida era la luz de los hombres&#8221;, lo que interpretan los herejes diciendo que el Esp\u00edritu Santo es la luz de todos. Lo que llama antes Verbo, aqu\u00ed, como consecuencia, le llama Dios, vida y luz. Pero el Verbo se hizo carne; se habr\u00e1, pues, encarnado el Esp\u00edritu Santo y no el Hijo. Por tanto, renunciemos a esta interpretaci\u00f3n de la lectura, y hagamos una lecci\u00f3n y exposici\u00f3n conveniente. Despu\u00e9s de las palabras: &#8220;Todas las cosas han sido hechas por El, y sin El nada se ha hecho de lo que ha sido hecho&#8221;, debe suspenderse el sentido hasta las siguientes: &#8220;En El estaba la vida&#8221;, como si dijese: &#8220;Sin El nada se ha hecho de lo que ha sido hecho&#8221;, esto es, de las cosas factibles. Y v\u00e9ase c\u00f3mo con esta adici\u00f3n sencilla se corrige todos los inconvenientes que pudieran ocurrir. A\u00f1adiendo a las palabras &#8220;sin El nada se ha hecho&#8221;, estas otras &#8220;de lo que ha sido hecho&#8221; comprende a todos los seres inteligentes, y except\u00faa al Esp\u00edritu Santo. Porque el Esp\u00edritu Santo no exist\u00eda en el Verbo como habiendo de ser hecho. Mas estas cosas de que hemos hablado las dijo San Juan respecto de la condici\u00f3n de las cosas, e introduce lo siguiente sobre la providencia, diciendo: &#8220;En El estaba la vida&#8221;. Del mismo modo, pues, que del manantial que engendra los mares, o de una profund\u00edsima fuente no se puede agotar el agua por mucho que se beba, as\u00ed, por lo que respecta al Unig\u00e9nito, todo lo que se considere hecho por El no le hace menor en nada, porque este nombre de vida no se refiere aqu\u00ed solo a la naturaleza de las cosas, sino tambi\u00e9n a su cuidado y conservaci\u00f3n. Y cuando o\u00edmos que en El estaba la vida, no debemos considerarle compuesto. Porque as\u00ed como el Padre tiene la vida en s\u00ed mismo, concedi\u00f3 al Hijo que la tuviera (Jn 5,26), por lo tanto, as\u00ed como no podemos decir que el Padre es compuesto, tampoco el Hijo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> Las palabras: &#8220;Y la vida era la luz de los hombres&#8221;, nos han ense\u00f1ado de qu\u00e9 condici\u00f3n somos nosotros; despu\u00e9s dice qu\u00e9 beneficios nos ha concedido el Verbo en su venida, respecto del alma. Por esto dice: &#8220;Y la vida era la luz de los hombres&#8221;. No dice: la luz de los jud\u00edos, sino en general de los hombres; porque no s\u00f3lo los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n los gentiles han llegado a este conocimiento. Y no a\u00f1adi\u00f3: Y de los \u00e1ngeles, porque hablaba s\u00f3lo de la humanidad, a la cual el Verbo ha venido anunciando buenas nuevas.<\/p>\n<p>La palabra vida en este caso, no se refiere a aquella que hemos recibido por la creaci\u00f3n, sino a aquella perpetua e inmortal, que se nos prepara por la providencia de Dios. A la llegada de esta vida queda destruido el imperio de la muerte y, brillando para nosotros una luz esplendorosa, no volveremos a ver las tinieblas. Porque esta vida subsistir\u00e1 siempre, no pudiendo vencerla la muerte ni obscurecerla las tinieblas. Por lo que sigue: &#8220;Y la luz brilla en las tinieblas&#8221;. Llama tinieblas a la muerte y al error, porque la luz sensible no brilla en las tinieblas, sino sin ellas. Pero la predicaci\u00f3n de Jesucristo brill\u00f3 en medio del error reinante y le hizo desaparecer, y Jesucristo muerto cambi\u00f3 la muerte en vida, venci\u00e9ndola de modo que redimi\u00f3 a los que eran sus cautivos. Y como ni la muerte ni el error vencieron a esta predicaci\u00f3n que brilla por todas partes y con su propia fuerza, a\u00f1ade: &#8220;Mas las tinieblas no la comprendieron&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> No creas que hay algo humano en aquello que es dicho por \u00e9l, porque no dice lo que es de \u00e9l, sino lo que es de parte del que lo env\u00eda. Por esto es llamado \u00e1ngel por el profeta, cuando dice: &#8220;Yo env\u00edo a mi \u00e1ngel&#8221; (Mal 3,1). Es propiedad del \u00e1ngel no decir cosa alguna de s\u00ed mismo. Cuando dice: &#8220;Fue enviado&#8221;, no se refiere a su ser, sino al ministerio que tra\u00eda. Y as\u00ed como Isa\u00edas fue enviado desde el mundo, y fue hacia el pueblo luego que vio al Se\u00f1or sentado sobre un solio elevado y excelso, as\u00ed San Juan fue enviado desde el desierto para bautizar. Por esto dice: &#8220;El que me envi\u00f3 a bautizar me dijo: Sobre aqu\u00e9l que veas, etc.&#8221;.<\/p>\n<p>No porque necesitase testimonio de la luz, sino para dar raz\u00f3n de su venida, nos ense\u00f1a Juan diciendo: &#8220;Para que creyesen todos por \u00e9l&#8221;. As\u00ed como se hizo carne para que no se perdiesen todos los hombres, as\u00ed envi\u00f3 delante un mensajero para que oyendo una voz que conociesen, acudiesen con mayor facilidad.<\/p>\n<p>Como entre nosotros es mayor el que da testimonio que aqu\u00e9l de quien lo da, y m\u00e1s digno de ser cre\u00eddo, para que nadie sospechase esto de San Juan, dice: &#8220;No era \u00e9l la luz, sino que dio testimonio de la luz&#8221;.<br \/>\nPero si no repiti\u00f3 con intenci\u00f3n las palabras &#8220;para dar testimonio de la luz&#8221;, ser\u00eda in\u00fatil lo que dice, y m\u00e1s bien repetici\u00f3n de la palabra que explicaci\u00f3n de doctrina.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> Como el Evangelista hab\u00eda dicho antes acerca de San Juan, que vino y fue enviado para dar testimonio de la luz, con el fin de que quien oiga esto no crea que se habla como m\u00e1s arriba del que da testimonio; y para que no quede sospecha alguna acerca de aquello de que da testimonio, se recoge sobre s\u00ed mismo y se eleva hacia la existencia que est\u00e1 sobre todo principio diciendo: &#8220;Era la luz verdadera&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfY en d\u00f3nde se encuentran los que no confiesan a Jes\u00fas verdadero Dios?, dado que El es llamado verdadera luz. Pero si ilumina a todo hombre que viene a este mundo, \u00bfc\u00f3mo es que tantos existen sin participar de esta luz? Porque no todos han conocido el modo de adorar a Jesucristo. Ilumina, pues, a todos en cuanto de El depende. Pero si algunos, cerrando los ojos de su inteligencia, no quisieron recibir los rayos de su luz, no puede decirse que ellos viven en tinieblas por la naturaleza de la luz, sino por su propia malicia, queriendo privarse a s\u00ed mismos del don de la gracia. La gracia se difunde sobre todos y los que no quieren disfrutar de esta gracia deben imputarse a s\u00ed mismos su propia ceguera.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> Y adem\u00e1s, como estaba en el mundo pero no era contempor\u00e1neo del mundo, a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Y el mundo fue hecho por El&#8221;. Y de aqu\u00ed nos conduce de nuevo a la eterna existencia del Unig\u00e9nito, porque aqu\u00e9l de quien se diga que todo es obra suya, aun cuando careciese de sentido, se ver\u00eda obligado a confesar que antes de la obra ha existido el autor.<\/p>\n<p>Los que eran amigos de Dios le conocieron antes de su presencia corporal (o sea de su venida al mundo). Por eso Jesucristo dice: &#8220;Abraham, vuestro padre, salt\u00f3 de gozo pensando en si ver\u00eda mi d\u00eda&#8221; (Jn 8,56). Cuando, pues, nos interpelan los gentiles diciendo: &#8220;\u00bfc\u00f3mo es que en los \u00faltimos d\u00edas vino a concedernos la salvaci\u00f3n habi\u00e9ndonos descuidado por tanto tiempo?&#8221;, decimos que antes de esto ya exist\u00eda en el mundo, y prove\u00eda a sus obras, siendo conocido de todos los que eran dignos. Y aun cuando el mundo no le conoci\u00f3, le conocieron todos aquellos de quienes el mundo no era digno. Y diciendo: &#8220;Y no le conoci\u00f3 el mundo&#8221; expresa brevemente la causa de su ignorancia. Porque llama mundo a los hombres que se aficionan s\u00f3lo a \u00e9l y que saben lo que es del mundo. Y nada perturba tanto la inteligencia como el deleitarse en el afecto de las cosas presentes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13.<\/span> Dice que el mundo no le conoci\u00f3, hablando de tiempos anteriores. Pero en cuanto a lo dem\u00e1s, lo refiri\u00f3 al tiempo de su predicaci\u00f3n, y por esto dice: &#8220;A lo suyo vino&#8221;.<\/p>\n<p>Luego vino a lo suyo, no porque tuviera necesidad de ello, sino por colmar a los suyos de beneficios. \u00bfPero de d\u00f3nde viene el que todo lo llena y en todas partes se encuentra? Todas las cosas las ha hecho por su misericordia. A\u00fan cuando estaba en el mundo, no se cre\u00eda que estaba porque no se le conoc\u00eda; por esto se dign\u00f3 tomar nuestra carne. Llama presencia (o venida) a esta manifestaci\u00f3n y condescendencia. Dios, siendo misericordioso, hace todas las cosas para que nosotros brillemos seg\u00fan nuestra virtud. Y por esto en realidad no trae hacia s\u00ed a ninguno por violencia ni por necesidad, sino a los que quieren venir por la persuasi\u00f3n y por los beneficios. Y, por tanto, al venir el Se\u00f1or, unos le aceptaron, pero otros no le recibieron. Pues el Se\u00f1or no quiere que nadie le sirva obligado o forzado, porque el traer a uno por la fuerza es lo mismo que no servir. Por esto sigue: &#8220;Y los suyos no le recibieron&#8221;.<\/p>\n<p>El mismo llama ahora suyos a los jud\u00edos, como pueblo escogido. Pero llama a todos los hombres, porque todos han sido hechos por El. Como antes dec\u00eda, avergonz\u00e1ndose por la naturaleza humana, que con el mundo hecho por El no hab\u00eda reconocido a su autor por quien hab\u00eda sido hecho, as\u00ed ahora se indigna otra vez por la ingratitud de los jud\u00edos, y los reprende diciendo: &#8220;Y los suyos no le recibieron&#8221;.<\/p>\n<p>Ya sean siervos, ya libres, ya griegos, ya b\u00e1rbaros, ya necios, ya sabios, ya mujeres, ya hombres, ya ni\u00f1os, ya ancianos, todos son dignos del mismo honor. Por lo que dice: &#8220;Les dio potestad de ser hechos hijos de Dios&#8221;.<\/p>\n<p>Y no dijo que los oblig\u00f3 a hacerse hijos de Dios, sino que les dio poder de ser hechos hijos de Dios, manifestando que se necesita de mucho cuidado para que conservemos siempre la imagen de la adopci\u00f3n, que se ha impreso y formado en nosotros por el bautismo. Adem\u00e1s nos manifiesta as\u00ed que a ninguno de nosotros podr\u00e1 arrebat\u00e1rsele esta gracia, si nosotros no nos privamos de ella. Por tanto, si los que reciben de los hombres el dominio de algunas cosas poseen el dominio de ellas casi tanto como los que se las conceden, mucho m\u00e1s nosotros, que recibimos de Dios esta gracia. Tambi\u00e9n quiere dar a entender que esta gracia se concede a los que la quieren y la buscan. Porque depende del libre albedr\u00edo y de la obra de la gracia que los hombres se hagan hijos de Dios.<\/p>\n<p>Y como en estos mismos bienes inefables es propio de Dios dar la gracia y del hombre prestar su fe, a\u00f1ade: &#8220;A los que creen en su nombre&#8221;. Y \u00bfpor qu\u00e9 no nos dices a nosotros \u00a1oh Juan! qu\u00e9 castigo tendr\u00e1n aquellos que no le recibieron? \u00bfAcaso ser\u00e1 mayor para ellos por haber podido hacerse hijos de Dios y haberse privado voluntariamente a s\u00ed mismos de tan grande honor? Un fuego inextinguible se apoderar\u00e1 de ellos, como m\u00e1s adelante dice claramente.<\/p>\n<p>Todo esto lo refiere el Evangelista, para que, conociendo la utilidad y la humildad del primer parto (que sucede seg\u00fan la sangre y la voluntad de la carne), y la elevaci\u00f3n del segundo (que consiste en la gracia y la nobleza), formemos una idea grande y digna de la gracia que nos ha dado el que nos engendr\u00f3 y para que demostremos siempre un gran celo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Y habiendo dicho que han nacido de Dios los que le reciben, expuso la causa de este honor, a saber: Que el Verbo se hab\u00eda hecho carne. El verdadero Hijo de Dios se ha hecho Hijo del hombre, para poder hacer a los hijos de los hombres hijos de Dios. Y cuando oigas que el Verbo se ha hecho carne no te turbes, porque no convierte su esencia en carne (pensar esto ser\u00eda verdaderamente imp\u00edo) sino que permanece tal y como es, aunque toma la forma de siervo. Como hay algunos que dicen que son fantas\u00edas todo lo que afecta a la Encarnaci\u00f3n, para destruir esta blasfemia us\u00f3 de las palabras: &#8220;Ha sido hecho&#8221;, queriendo expresar no la mutaci\u00f3n de sustancia, sino la uni\u00f3n a una verdadera carne. Y si dicen que Dios es omnipotente, \u00bfc\u00f3mo puede transformarse en carne? Contestaremos diciendo que no es posible la transformaci\u00f3n de aquella naturaleza inmutable.<\/p>\n<p>Para que por aquello que se ha dicho: &#8220;Que el Verbo se ha hecho carne&#8221;, no se sospeche inconvenientemente que ha habido una conversi\u00f3n (o mutaci\u00f3n) de aquella naturaleza incorruptible, a\u00f1ade: &#8220;Y habit\u00f3 entre nosotros&#8221;. Lo que habita no es lo mismo que la habitaci\u00f3n, sino una cosa diferente. Digo una cosa diferente por su naturaleza. Pero por la uni\u00f3n o por la conjunci\u00f3n, resulta una sola cosa: Dios Verbo carne, no porque se haya verificado una mezcla, ni porque haya habido destrucci\u00f3n de sustancias.<\/p>\n<p>Habiendo dicho el Evangelista que fuimos hechos hijos de Dios, y no por otra raz\u00f3n m\u00e1s que porque el Verbo se haya hecho carne, otra vez nos habla del mismo. Cita luego una nueva gracia: &#8220;Y vimos la gloria de El&#8221;, al cual no hubi\u00e9semos podido verlo sino por la uni\u00f3n suya con nuestra humanidad. Si la vista de Mois\u00e9s no pudo resistir el ver la gloria de Dios, sino que necesit\u00f3 de un velo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos nosotros tolerar la visi\u00f3n de la divinidad desnuda, existiendo como inaccesible aun para las virtudes m\u00e1s elevadas, siendo, como somos, polvo y barro de la tierra?<\/p>\n<p>A\u00f1ade, pues: &#8220;Gloria como de Unig\u00e9nito del Padre&#8221;, porque muchos de los profetas hab\u00edan sido glorificados, como Mois\u00e9s, El\u00edas, Eliseo y otros, que demostraron sus milagros. Y aun los \u00e1ngeles, apareci\u00e9ndose a los hombres y manifestando aquella luz brillante, propia de su naturaleza. Y aun el querub\u00edn y el seraf\u00edn fueron vistos por el profeta con todo el esplendor de su gloria. El Evangelista, elev\u00e1ndonos sobre todas esas cosas, levanta nuestra inteligencia sobre toda otra naturaleza y sobre la claridad de nuestros consiervos hasta la cima de los bienes, como diciendo: la gloria que hemos visto no es como la del profeta o la de otro hombre, ni como la del \u00e1ngel, ni la del arc\u00e1ngel, o la de alguna otra de las virtudes superiores, sino como la del mismo dominador, del mismo rey, del mismo natural Hijo Unig\u00e9nito.<\/p>\n<p>Como si dijese: hemos visto su gloria tal y como conven\u00eda y conviene que sea la gloria del Unig\u00e9nito e Hijo natural de Dios. Es costumbre de muchos, cuando ven a un rey ataviado con espl\u00e9ndido ornato y cuando no pueden, al querer explicarlo a otros, reproducir en su mente tanta magnificencia, terminar diciendo: \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puede decirse? Iba como debe ir un rey. Pues esto mismo dice San Juan: &#8220;Hemos visto su gloria, gloria como de Unig\u00e9nito del Padre&#8221;. Los \u00e1ngeles, apareciendo como siervos y teniendo a su Se\u00f1or, hac\u00edan todas las cosas; pero Jes\u00fas aparece como Se\u00f1or, aunque en forma humilde. Y las creaturas le conocieron como a su Se\u00f1or. La estrella guiando a los magos, los \u00e1ngeles llamando a los pastores y el ni\u00f1o saltando en el vientre de su madre. Adem\u00e1s el Padre da testimonio de El desde los cielos, y el Par\u00e1clito descendiendo sobre su cabeza. Tambi\u00e9n la naturaleza toda grit\u00f3 diciendo que hab\u00eda venido el Rey de los cielos, porque los demonios hu\u00edan, todas las enfermedades eran curadas, los muertos abandonaban sus sepulcros, las almas pasaban del extremo de la malicia a la cumbre m\u00e1s alta de virtud. \u00bfY qui\u00e9n explicar\u00e1 dignamente la filosof\u00eda de sus preceptos, la virtud de las leyes celestiales y el buen orden de su trato angelical?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">15.<\/span> O bien adujo esto como diciendo: No cre\u00e1is que nosotros, que estuvimos con El mucho tiempo y que hemos comido a su mesa, decimos esto por agradecimiento. Porque San Juan, que no le hab\u00eda visto antes ni hab\u00eda habitado con El, daba testimonio de El. Muchas veces el Evangelista alega su testimonio, y lo especifica bajo todas sus fases con todo cuidado, contento con citarlo sencillamente, porque los jud\u00edos ten\u00edan a Juan en gran veneraci\u00f3n. Los otros evangelistas refirieron los testimonios de los antiguos profetas, diciendo: &#8220;Esto ha sucedido para que se cumpla lo que dijo el Profeta&#8221; (Mt 1,22). Mas este evangelista presenta un testigo m\u00e1s elevado y moderno, no con el fin de apoyar la autoridad del Se\u00f1or en el testimonio del siervo, haci\u00e9ndole por \u00e9ste digno de fe, sino acomod\u00e1ndose a la debilidad de los que escuchan. Del mismo modo que si no hubiese tomado la forma de siervo no hubiese podido hacerse asequible f\u00e1cilmente, ni tampoco hubiera excitado la atenci\u00f3n de sus contempor\u00e1neos sin la voz de su siervo, ni hubiesen recibido la palabra de Dios muchos de los jud\u00edos. Prosigue: &#8220;Y clama&#8221;, esto es, que predica todas las cosas p\u00fablicamente, con libertad, sin restricci\u00f3n alguna. No dijo: desde el principio \u00e9ste es el Hijo Unig\u00e9nito y natural de Dios, sino que exclama, diciendo: &#8220;Este era el que yo dije: el que ha de venir despu\u00e9s de m\u00ed, ha sido engendrado antes que yo, porque primero era que yo&#8221;. As\u00ed como las madres de las aves no ense\u00f1an a volar a sus polluelos inmediatamente, sino que primero los sacan del nido y despu\u00e9s los van haciendo volar con m\u00e1s ligereza, as\u00ed San Juan no lleva a los jud\u00edos inmediatamente a lo m\u00e1s alto, sino que les ense\u00f1a a remontarse sobre la tierra poco a poco, diciendo que Jesucristo era mejor que \u00e9l (lo cual, en verdad, no era poco por lo pronto). Y v\u00e9ase c\u00f3mo da testimonio de El con toda sabidur\u00eda, porque no s\u00f3lo demuestra a Jesucristo cuando se presenta, sino que lo predice antes de que aparezca. Lo cual da a entender en estas palabras: &#8220;Este era el que yo dije&#8221;. Hizo esto para facilitar m\u00e1s el conocimiento de Jesucristo, porque la inteligencia de los hombres ya andaba distra\u00edda en otras cosas que se hab\u00edan dicho de El; y con el fin de que no le perjudicase en nada la humildad de su vestido. Porque Jesucristo usaba un vestido humilde y com\u00fan, de modo que los que hubiesen o\u00eddo estas cosas de El y lo hubiesen visto despu\u00e9s, acaso se hubiesen burlado del testimonio de San Juan.<\/p>\n<p>Y no dice esto refiri\u00e9ndose a la generaci\u00f3n que hab\u00eda recibido el Salvador de Mar\u00eda, porque ya hab\u00eda nacido cuando San Juan dec\u00eda esto, sino de su venida a la predicaci\u00f3n. Por esto dice: &#8220;Ha sido engendrado antes de m\u00ed&#8221;, esto es, es m\u00e1s esclarecido, m\u00e1s digno de honor que yo. Como si dijese: no porque he venido primero a predicar, deb\u00e9is creer que yo soy mayor.<\/p>\n<p>Si porque se dice: &#8220;ha sido engendrado antes de m\u00ed&#8221;, se entendiese que se hablaba de producci\u00f3n, ser\u00eda superfluo lo que se dice &#8220;Porque primero era que yo&#8221;. \u00bfQui\u00e9n es tan necio que ignore que lo que ha sido hecho antes que \u00e9l era anterior a \u00e9l? De otro modo conviene decir, a saber: era antes que yo, porque fue hecho antes que yo. Luego cuando dice: &#8220;Ha sido engendrado antes de m\u00ed&#8221;, se entiende del honor, porque lo que hab\u00eda de existir dice que ya ha sido hecho, siendo costumbre entre los antiguos profetas hablar de lo futuro como si ya hubiese pasado.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16-17.<\/span> San Juan Evangelista confirma el testimonio del Bautista con su propio testimonio, diciendo: &#8220;Y de la plenitud de El todos hemos recibido&#8221;, etc. En tal caso, no son palabras del precursor sino del disc\u00edpulo, que significar\u00edan: Tambi\u00e9n nosotros doce y la muchedumbre toda de los fieles, los que ahora existen y habr\u00e1n de existir, participamos de la plenitud de su gracia.<\/p>\n<p>Hemos recibido una gracia por otra. Esto es, una nueva a cambio de otra vieja. As\u00ed como hay una justicia y otra justicia, una adopci\u00f3n y otra adopci\u00f3n, una circuncisi\u00f3n y otra circuncisi\u00f3n; as\u00ed hay una gracia y otra gracia. La primera es como la figura, la segunda es como la realidad. Dio a conocer todo esto para demostrar que los jud\u00edos se salvaban por la gracia, pero que todos nosotros tambi\u00e9n somos salvados con la gracia. Fue, por lo tanto, un acto de caridad y de gracia recibir la Ley. Por lo que cuando dijo: &#8220;Gracia por gracia&#8221;, manifest\u00f3 la magnitud relativa de los beneficios concedidos, a\u00f1adiendo: &#8220;Porque la Ley fue dada por Mois\u00e9s, mas la gracia&#8221;, etc. Y m\u00e1s adelante, compar\u00e1ndose el Bautista con Jesucristo, dice: &#8220;Ha sido engendrado antes que yo&#8221;. Mas el Evangelista compara tambi\u00e9n a Jesucristo con aqu\u00e9l que a la saz\u00f3n era para los jud\u00edos objeto de mayor admiraci\u00f3n aun que el mismo Bautista, esto es, con Mois\u00e9s. Y v\u00e9ase su prudencia; no hace comparaci\u00f3n de las personas, sino de las cosas, oponiendo la gracia y la verdad a la Ley. Y a esto a\u00f1ade: &#8220;Ha sido dada&#8221; (lo cual supone oficios de servidor); mas a este &#8220;Ha sido hecha&#8221; (lo cual es propio de un rey, que todo lo hace con propia facultad). Decimos que con gracia, porque con potestad perdonaba todos los pecados. Con verdad porque confirmaba los dones de su benignidad, ostent\u00e1ndose esta gracia, ora por el don de su bautismo, ya por la adopci\u00f3n que de nosotros hace el Esp\u00edritu, ya, finalmente, por otra multitud de cosas. Conoceremos mejor la verdad si conocemos las figuras de la Ley antigua. Todas aquellas cosas que hab\u00edan de cumplirse en el Nuevo Testamento las cumpli\u00f3 Jesucristo con su venida, por lo cual la figura ha sido dada por Mois\u00e9s y la verdad ha sido hecha por Jesucristo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> Puede tambi\u00e9n entenderse aqu\u00ed que el Evangelista, para encomiar la gran superioridad de los dones de Cristo en relaci\u00f3n con los dispensados por medio de Mois\u00e9s, quiere patentizar la raz\u00f3n de tal diferencia vali\u00e9ndose de otras consideraciones. Porque siendo Mois\u00e9s un mero siervo, no pod\u00eda desempe\u00f1ar otro cargo que el de simple ministro en menores cosas. Pero Jes\u00fas, dominador e Hijo del Rey, coexistiendo eternamente con el Padre y contempl\u00e1ndole, nos prest\u00f3 mayores servicios. Por tal raz\u00f3n se expresa de esta manera: &#8220;Nadie vio jam\u00e1s a Dios&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, si los antiguos padres vieron la naturaleza de Dios, nunca lo hubiesen contemplado de una manera diferente. Porque la esencia divina es simple y no tiene figura. No est\u00e1 sentado, ni est\u00e1 en pie, ni anda. Esta es la propiedad de los cuerpos. Por esto dice por medio del profeta: &#8220;Yo les he multiplicado la vista, y me he revestido de im\u00e1genes en las manos de los profetas&#8221; (Os 12,10), esto es, he condescendido con ellos, y he aparecido, como lo que no era. Mas el Hijo de Dios, que hab\u00eda de aparec\u00e9rsenos en verdadera carne, quiso ejercitarlos primero en ver a Dios, en cuanto les era posible verle.<\/p>\n<p>Es verdad que no s\u00f3lo los profetas, ni los \u00e1ngeles, ni los arc\u00e1ngeles, pueden ver a Dios tal y como es. Y si se les pregunta, esto es, a los \u00e1ngeles, oir\u00e1s que nada responden acerca de su esencia. No s\u00f3lo cantan gloria a Dios en las alturas, sino tambi\u00e9n paz en la tierra a los hombres de buena voluntad (Lc 2,14). Y aun cuando se desee aprender algo por el querub\u00edn y el seraf\u00edn, se oir\u00e1 la melod\u00eda m\u00edstica de su santa misi\u00f3n, esto es, un himno espiritual, en que dicen que el cielo y la tierra est\u00e1n llenos de su gloria.<\/p>\n<p>Y puso tambi\u00e9n otra cosa diciendo: &#8220;Que est\u00e1 en el seno del Padre&#8221;. Porque el estar en este seno \u00bfno es mucho m\u00e1s que verle sencillamente? Y el que simplemente ve no tiene conocimiento de la cosa que ve, mas el que est\u00e1 en el interior, nada desconoce. Y cuando se oiga, por lo tanto, que ninguno conoce al Padre m\u00e1s que el Hijo, no debe decirse que aunque le conoce m\u00e1s que todos, no le conoce en cuanto es. Porque adem\u00e1s el Evangelista dice que El habita en el seno del Padre para que no creamos que por esto se da a conocer otra cosa que la \u00edntima uni\u00f3n del Unig\u00e9nito y la coeternidad con el Padre.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo lo refiri\u00f3? Diciendo que no hay sino un solo Dios; pero esto lo dicen Mois\u00e9s y los profetas. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s, pues, aprendimos por el Hijo que existe en el seno del Padre? En primer lugar, que las cosas que han referido otros las han referido con la cooperaci\u00f3n del Unig\u00e9nito. Y adem\u00e1s que hemos recibido un don mucho mayor por medio del Unig\u00e9nito y conocido que Dios es esp\u00edritu y que los que le adoran le deben adorar en esp\u00edritu y que Dios es Padre del Unig\u00e9nito.<\/p>\n<p>Y esto no es exclusivamente de El, porque ninguno ha visto a Dios nunca; pero vio al Hijo, porque, como San Pablo dice (Col 1,15): &#8220;Es la imagen de Dios invisible&#8221;. Aqu\u00e9l que es imagen de lo invisible, El tambi\u00e9n es invisible.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1c\" id=\"_edn1c\">[1] <\/a>Las dos primeras citas, referidas al Hijo, llevan en griego art\u00edculo, y no as\u00ed la \u00faltima, referida al Padre, contradici\u00e9ndose as\u00ed la opini\u00f3n mencionada acerca de la presencia del art\u00edculo para distinguir entre el Padre y el Hijo como Dios.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2c\" id=\"_edn2c\">[2] <\/a>Quienes afirman que el Esp\u00edritu Santo ha sido creado como un ser espiritual subordinado a Dios, a semejanza de los \u00e1ngeles, son llamados macedonianos o pneumat\u00f3macos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin\">San Agust\u00edn<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> La palabra griega logos significa raz\u00f3n y verbo; pero en este caso m\u00e1s bien quiere decir Verbo, para que se entienda no s\u00f3lo la relaci\u00f3n con el Padre, sino la fuerza operativa respecto de todas las cosas que fueron hechas por el Verbo. La raz\u00f3n, aun cuando nada se hace por ella, se llama raz\u00f3n acertadamente<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<p>Sucede que, con el uso diario, las palabras, porque suenan y pasan, se nos han hecho viles. Pero hay tambi\u00e9n en el hombre la palabra que permanece en el interior, cada vez que el sonido sale de la boca. Por tanto, la palabra es lo que se extiende por medio del sonido y no el mismo sonido.<\/p>\n<p>Todos podemos comprender la palabra, no s\u00f3lo antes que suene, sino tambi\u00e9n antes que sus im\u00e1genes se agiten en nuestro pensamiento. Aqu\u00ed se puede ver ya, como en espejo y enigma, alguna semejanza del Verbo, de quien se ha dicho: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;. Es necesario, pues, que cuando hablemos lo que sabemos, nazca la palabra del mismo conocimiento que tenemos en la memoria; porque la palabra debe ser, absolutamente, de la misma naturaleza que el conocimiento de donde nace. El pensamiento formado de la cosa que ya conocemos, es la palabra que aprendemos en nuestro interior; lo cual no es griego, ni lat\u00edn, ni lengua alguna. Pero cuando hemos de comunicar a otros esta palabra interior, tenemos necesidad de alg\u00fan signo que la exprese.<\/p>\n<p>Por tanto, la palabra que suena en el exterior no es otra cosa que una se\u00f1al de la palabra que se encuentra en el interior, a la que corresponde m\u00e1s propiamente el nombre de palabra. Porque aquello que se pronuncia con los labios es el sonido del palabra, que no se llama palabra sino a causa de aquella palabra interior a la cual representa en el exterior.<\/p>\n<p>As\u00ed como nuestro conocimiento se diferencia del conocimiento de Dios, as\u00ed nuestra palabra, que procede de nuestro conocimiento, se diferencia de la de Dios, que ha nacido de la esencia del Padre. Lo mismo podr\u00eda decirse si se tratara de la ciencia del Padre, de la sabidur\u00eda del Padre o, lo que es m\u00e1s expresivo, del Padre ciencia, del Padre sabidur\u00eda<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\"> [2]<\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, el Verbo de Dios, Hijo Unig\u00e9nito del Padre, es en todo semejante e igual al Padre; es lo mismo que el Padre, pero no es el Padre, porque Este es el Hijo y Aqu\u00e9l el Padre. Y por esto conoce todas las cosas que conoce el Padre; y si le es propio conocer al Padre, \u00bfno conocer\u00e1 lo que es? El conocer y el ser son ah\u00ed una misma cosa. Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como no es propio del Padre proceder del Hijo, tampoco su conocimiento procede del Hijo. Por eso, como pronunci\u00e1ndose a s\u00ed mismo, el Padre engendr\u00f3 al Verbo igual en todo a s\u00ed, y no se hubiera pronunciado a s\u00ed mismo de una manera completa y perfecta si hubiera algo mayor o menor en su Verbo de lo que hay en El. Pero aunque sea nuestro verbo interior de alguna manera semejante a Aqu\u00e9l, no cesemos de observar cu\u00e1n diferente es a la vez.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es esto formable, a\u00fan no formado, sino algo de nuestra mente que nosotros con antojo voluble lanzamos de aqu\u00ed para all\u00e1 cuando pensamos ahora en una cosa y despu\u00e9s en otra, seg\u00fan la descubrimos o nos sale al encuentro? Y se hace verbo verdadero cuando aquello que dije que nos lanzaba con movimiento incesante toma contacto con lo que nosotros conocemos y al tomar una semejanza perfecta se forma. \u00bfQui\u00e9n no ve aqu\u00ed la gran diferencia que hay de aquel verbo con el de Dios, que es forma de Dios y antes de su formaci\u00f3n no es formable, pues no puede ser nunca informe, sino que es la forma sencilla e igual a Aqu\u00e9l de quien nace? Por lo que se dicen aquellas palabras: &#8220;el Verbo de Dios&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo cual, para que en Dios no se crea que existe algo voluble, como si siendo verbo pudiera recibir y volver a tomar una forma que presto pudiera perder y sufrir evoluci\u00f3n en su carencia de forma, aquel Verbo divino no se llama pensamiento de Dios<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\"> [3]<\/a>.<\/p>\n<p>Es el Verbo de Dios cierta forma no formada, la forma de todas las formas; forma inmutable, sin p\u00e9rdida, sin defectos, sin tiempo, sin lugar, superando todas las cosas, existiendo en todas, siendo la base en que todo descansa y el remate que est\u00e1 sobre todo.<\/p>\n<p>Se dice en el principio, como si se dijera &#8220;antes de todas las cosas&#8221;.<\/p>\n<p>Pero dicen algunos: si es Hijo, ha nacido. Y en verdad que es as\u00ed. A\u00f1aden despu\u00e9s: si el Hijo ha nacido del Padre, el Padre es anterior al nacimiento del Hijo. La fe rechaza esto. Pero, dicen, explicadnos c\u00f3mo ha podido el Hijo nacer del Padre para ser coet\u00e1neo de aqu\u00e9l de quien ha nacido; porque el hijo nace despu\u00e9s del padre, y debe, por tanto, ser sucesor suyo. Para esto aducen el ejemplo de lo que sucede entre las creaturas; y nosotros debemos tratar de encontrar la semejanza con aquello que afirmamos. \u00bfPero c\u00f3mo podremos encontrar en la creatura lo coeterno, cuando nada eterno encontramos en ella? Si en el mundo pudieran encontrarse dos cosas coet\u00e1neas, una que engendra y una engendrada, entonces entender\u00edamos lo coeterno. La sabidur\u00eda es llamada en las Escrituras el brillo de la luz eterna, la imagen del Padre. Y de aqu\u00ed podemos tomar la comparaci\u00f3n para que encontremos lo que se entiende por coet\u00e1neo, y de ello desprendamos lo que se entiende por coeterno. Nadie ignora que la luz nace del fuego; digamos, pues, que el fuego es el padre de aquella luz. Y bien, en el momento que encendemos una antorcha, brota la luz al mismo tiempo que el fuego. Dadnos este fuego sin luz, y creeremos que el Padre pudo existir sin el Hijo. La imagen existe en el espejo, y existe en cuanto que una persona se mira en \u00e9l; pero \u00e9sta ya exist\u00eda antes que se acercase al espejo. Supongamos que crece alguna cosa sobre el agua, como un matorral o una yerba; \u00bfno nace con su propia imagen? Por tanto, estar\u00e1 siempre la imagen de la yerba mientras \u00e9sta subsista all\u00ed. En virtud de esto, lo que procede de otro ser ha nacido de \u00e9l; se puede ser siempre generador, y estar siempre con aqu\u00e9l que ha nacido de s\u00ed. Pero se dir\u00e1: yo entiendo que el Padre es eterno, y que el Hijo es coeterno; pero como la luz que brilla menos que el fuego de donde nace, y como la imagen del matorral que es menos clara que el matorral mismo. No; es necesaria una igualdad absoluta. Yo no creo, se dir\u00e1, porque no hay semejanza que satisfaga. Acaso encontremos en las criaturas una raz\u00f3n para comprender que el Hijo es coeterno con el Padre, y no menos que El; pero no podemos encontrarla en un solo g\u00e9nero de semejanzas. Por tanto, reunamos dos g\u00e9neros diferentes: uno de donde ellos toman la semejanza, y otro de donde nosotros la damos. La que ellos presentan la toman de que el ser que engendra a otro, le precede en el tiempo, como sucede en el hombre que nace de otro hombre, siendo los dos de la misma sustancia. Admitimos, pues, en este orden de nacimiento la igualdad de naturaleza; pero falta la de tiempo. En el orden de semejanzas que hemos sentado acerca de la luz del fuego y de la imagen del matorral, no encontr\u00e1is la igualdad de naturaleza, y s\u00ed la igualdad del tiempo. Y bien; todo lo que all\u00ed se encuentra respecto de cada parte y de cada cosa, lo encuentro, no como en las criaturas, sino como en el Creador.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Y cuando dice: &#8220;Que todas las cosas fueron hechas por El&#8221;, manifiesta evidentemente que la luz fue hecha por El, cuando dijo Dios: &#8220;H\u00e1gase la luz&#8221; (G\u00e9n 1,3), y del mismo modo en las dem\u00e1s creaciones. Si es, pues, as\u00ed, es eterno lo que dice Dios: &#8220;H\u00e1gase la luz&#8221;; porque el Verbo de Dios es Dios con Dios y coeterno con el Padre, aun cuando la criatura haya sido hecha temporal. Porque aunque indican tiempo las palabras &#8220;cuando&#8221; y &#8220;alguna vez&#8221;, sin embargo es eterno en el Verbo de Dios lo que debe ser hecho, y se hace cuando debe ser hecho lo que existe en aquel Verbo, en el cual no hay &#8220;cuando&#8221; ni &#8220;alguna vez&#8221;, porque todo aquel Verbo es eterno.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo puede suceder que el Verbo de Dios haya sido hecho, cuando Dios hizo todas las cosas por el Verbo? Y si el Verbo mismo ha sido hecho, \u00bfpor cu\u00e1l otro Verbo ha sido creado? Si dices que existe un verbo del Verbo, por el cual ha sido hecho, yo digo que \u00e9ste mismo es el Hijo Unig\u00e9nito de Dios. Y si no le llamas Verbo de Dios, concede que entonces el Verbo no ha sido hecho por el mismo por quien han sido hechas todas las cosas.<\/p>\n<p>Pero si no ha sido hecho, no es criatura. Y si no es criatura es de la misma sustancia que el Padre, porque toda sustancia que no es Dios es criatura, y lo que no es criatura es Dios.<\/p>\n<p>O cuando dice: &#8220;Nada ha sido hecho sin El&#8221;, nos ense\u00f1a que de ning\u00fan modo puede suponerse que El ha sido creado. \u00bfC\u00f3mo puede decirse que Dios ha sido hecho, cuando nada se ha hecho sin El?<\/p>\n<p>En efecto, el pecado no ha sido hecho por El, y bien sabido es que el pecado es la nada, y que los hombres caen en ella cuando pecan. Y el \u00eddolo no ha sido hecho por el Verbo. Tiene, es verdad, cierta forma humana y el mismo hombre ha sido hecho por el Verbo. Mas la forma del hombre, en el \u00eddolo, no ha sido hecha por el Verbo, porque est\u00e1 escrito: &#8220;Sabemos que el \u00eddolo es nada&#8221; (1Cor 8,4); luego estas cosas no han sido hechas por el Verbo, sino aqu\u00e9llas que han sido hechas en la naturaleza; la naturaleza universal de las cosas, como tambi\u00e9n todas las criaturas, desde el \u00e1ngel hasta el gusanillo.<\/p>\n<p>No deben escucharse los delirios de los hombres que creen por este pasaje debe entenderse que la nada es algo, porque la palabra &#8216;nada&#8217; aparezca al final de la frase<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn4\" id=\"_ednref4\"> [4]<\/a>. No comprenden que es lo mismo decir: &#8220;sin El nada ha sido hecho&#8221;, que &#8220;sin El ha sido hecho nada&#8221;.<\/p>\n<p>Si se interpreta el verbo en el sentido en que se encuentra en todo hombre, porque fue dado a todos por Aqu\u00e9l que era en el principio, tambi\u00e9n sin \u00e9l no podemos cometer nada, entendiendo en el sentido m\u00e1s sencillo la palabra nada. Dice, pues, el Ap\u00f3stol, &#8220;que el pecado hab\u00eda muerto sin la ley; pero una vez establecida \u00e9sta, el pecado revivi\u00f3&#8221;. No puede concebirse el pecado si no existe la ley. Y no hab\u00eda pecado cuando no exist\u00eda el Verbo; porque el Se\u00f1or dice: &#8220;Si yo no hubiese venido y les hubiese hablado, no tendr\u00edan pecado&#8221; (Jn 15,22). No tiene excusa el que quiere excusar la falta que ha cometido, cuando sucede que estando el Verbo presente y diciendo lo que debe hacerse, no le obedece. Y en esto no debe acusarse ni culparse al Verbo, como tampoco al maestro cuando no deja lugar al disc\u00edpulo para que respecto de sus ense\u00f1anzas alegue ignorancia. Por lo tanto, todas las cosas han sido hechas por el Verbo, no s\u00f3lo las naturales, sino tambi\u00e9n las que proceden de lo irracional.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4.<\/span> Puede redactarse tambi\u00e9n de este modo: &#8220;Lo que ha sido hecho en El&#8221;, a\u00f1adiendo despu\u00e9s: &#8220;Era vida&#8221;. Luego todo El es vida, si as\u00ed lo expres\u00e1ramos; porque \u00bfqu\u00e9 hay que no haya sido hecho en El? El es la sabidur\u00eda de Dios. Y se dice en el salmo: &#8220;Todas las cosas las has hecho en la sabidur\u00eda&#8221;. Por tanto, as\u00ed como todas las cosas han sido hechas por El, as\u00ed han sido hechas en El. Si, pues, lo que se ha hecho en El es vida, la tierra es vida y la piedra es vida. Pero no se debe entender as\u00ed, para que la secta de los maniqueos<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn5\" id=\"_ednref5\"> [5]<\/a> no nos arguya diciendo que si la piedra tiene vida, tambi\u00e9n la tiene la pared, como suelen decirlo en su delirio. Y cuando son reprendidos y rechazados suponen que lo han sacado de la Escritura, diciendo: \u00bfpor qu\u00e9 se ha dicho que lo que ha sido hecho en El era vida? D\u00edgase, pues, as\u00ed: &#8220;Lo que ha sido hecho&#8221;, y dist\u00edngase aqu\u00ed y despu\u00e9s a\u00f1\u00e1dase: &#8220;Era vida en El&#8221;. Fue hecha, pues, la tierra, pero la misma tierra que fue hecha, no es vida. Pero est\u00e1 en la misma sabidur\u00eda de Dios espiritualmente cierta raz\u00f3n por la cual la tierra ha sido hecha; \u00e9sta es vida. As\u00ed como un arca no es vida en cualquier obra, pero es vida en el arte, porque vive en el alma del art\u00edfice, as\u00ed, pues, la sabidur\u00eda de Dios, por quien han sido hechas todas las cosas, contiene, seg\u00fan el arte, todas las cosas que se hacen por dicho arte. Estas no son vida en s\u00ed mismas, pero lo son en el Verbo, por quien todo ha sido hecho.<\/p>\n<p>Y por esta misma vida son iluminados los hombres; los animales no son iluminados, porque no tienen alma racional que pueda conocer la sabidur\u00eda; pero el hombre, porque ha sido hecho a imagen de Dios, tiene alma racional, por la que es capaz de sabidur\u00eda. Luego aquella vida, por medio de la que han sido hechas todas las cosas, es luz y es vida, y no de cualquiera de los animales, sino de los hombres.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> Aquella vida es la luz de los hombres, pero no pueden comprenderla los corazones insensatos, porque no se lo permiten sus pecados. Y para que no crean que esta luz no existe, porque no pueden verla, prosigue: &#8220;Y la luz resplandece en las tinieblas; mas las tinieblas no la comprendieron&#8221;. As\u00ed como el hombre ciego, puesto delante del sol, aun cuando est\u00e1 en su presencia se considera como ausente de \u00e9l, as\u00ed todo insensato est\u00e1 ciego, aun cuando tiene delante la sabidur\u00eda. Pero en tanto que \u00e9sta se encuentra delante de \u00e9l, est\u00e1 \u00e9l ausente por su ceguera y no es que ella est\u00e1 lejos de \u00e9l, sino \u00e9l lejos de ella.<\/p>\n<p>Este principio del santo Evangelio, dec\u00eda cierto plat\u00f3nico<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn6\" id=\"_ednref6\"> [6]<\/a>, debi\u00f3 ser escrito con letras de oro, y colocarse en los sitios m\u00e1s visibles de todas las iglesias.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> Todo lo que se ha dicho hasta ahora, se refiere a la divinidad de Jesucristo, quien vino a nosotros bajo la forma humana. Y como era hombre en quien Dios se encontraba oculto, fue enviado antes de El un hombre grande, por cuyo testimonio se supiese que era m\u00e1s que hombre. \u00bfY qui\u00e9n es \u00e9ste? &#8220;Fue un hombre&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo pod\u00eda este hombre decir la verdad de Dios? &#8220;Fue enviado por Dios&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era el llamado? &#8220;El que ten\u00eda por nombre Juan&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 vino? Vino en testimonio, para dar testimonio de la luz.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> Ahora da a conocer de qu\u00e9 luz da testimonio cuando dice: &#8220;Era la luz verdadera&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 a\u00f1ade verdadera? Porque un hombre iluminado se llama luz, pero la verdadera luz es aquella que ilumina; porque aunque los ojos de nuestro cuerpo se llaman antorchas, si de noche no se enciende una luz, o si no sale el sol por el d\u00eda, ser\u00e1n en vano aquellas luces. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Que alumbra a todo hombre&#8221;, por consiguiente tambi\u00e9n a San Juan. El mismo iluminaba a aqu\u00e9l por quien quer\u00eda ser anunciado. Del mismo modo se conoce que el sol ha salido por alg\u00fan cuerpo iluminado, aunque no lo veamos con nuestros ojos, al igual que aquellos que no tienen buenos los ojos (y no pueden ver el sol), sin embargo, pueden ver una pared iluminada por el sol, o cosa parecida, as\u00ed todos aqu\u00e9llos para quienes vino Jesucristo no eran id\u00f3neos para verle. Pero reflej\u00f3 sus rayos en San Juan, y entonces, cuando San Juan confesaba que era iluminado, Aqu\u00e9l que ilumina fue conocido por medio de \u00e9l. Dice adem\u00e1s: &#8220;Que viene a este mundo&#8221;, porque si no hubiera salido de donde estaba, no hubiese sido iluminado; pero hubo de ser iluminado, porque sali\u00f3 de all\u00ed en donde el hombre no puede estar iluminado.<\/p>\n<p>Y cuando dice: &#8220;Ilumina a todo hombre&#8221;, debemos entender que no es que alguno de entre los hombres no sea iluminado, sino que ninguno es iluminado sino por El.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> La luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, vino aqu\u00ed por la carne. Porque si hubiera venido s\u00f3lo por la divinidad, no hubiese podido ser vista por los necios, por los ciegos ni por los malvados, de quienes se ha dicho antes: &#8220;Las tinieblas no la comprendieron&#8221;, por esa raz\u00f3n dice: &#8220;En el mundo estaba&#8221;.<\/p>\n<p>Y no creas que estaba en el mundo como est\u00e1n la tierra, los reba\u00f1os y los hombres; o como est\u00e1n el cielo, el sol, la luna y las estrellas; sino como el art\u00edfice que dirige lo que ha hecho. Por cuya raz\u00f3n prosigue: &#8220;Y el mundo por \u00e9l fue hecho&#8221;. No lo hizo como hace un art\u00edfice, que lo que fabrica es extr\u00ednseco a quien lo fabrica; mas Dios fabrica en el mundo; confundi\u00e9ndose con \u00e9l<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn7\" id=\"_ednref7\"> [7]<\/a> se encuentra fabricando en todas partes y no est\u00e1 ausente de nada. La presencia de su majestad, hace lo que hace y gobierna lo que ha hecho. As\u00ed estaba en el mundo como Aqu\u00e9l por quien el mundo fue hecho.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir, pues, que el mundo fue hecho por El mismo? El cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos se contiene, se llama mundo. Adem\u00e1s, en otro sentido, se llama mundo a los amantes del mundo, acerca de lo cual prosigue: &#8220;Y el mundo no le conoci\u00f3&#8221;. \u00bfC\u00f3mo ni los cielos, ni los \u00e1ngeles, ni los astros, conocieron a su Creador, a quien confiesan los demonios? Todas las cosas dan testimonio de El; pero \u00bfqui\u00e9nes no lo han conocido? Los que amando al mundo se llaman mundo. Amando, pues, al mundo, habitamos con el coraz\u00f3n en el mundo; porque los que no aman al mundo viven en \u00e9l por la carne, pero con el coraz\u00f3n habitan en el cielo, como dice el Ap\u00f3stol: &#8220;Nosotros somos ciudadanos del cielo&#8221; (Flp 3,20). Por tanto, amando al mundo merecieron llamarse mundanos del lugar donde habitan. Como sucede cuando decimos: aquella casa es mala o buena. No vituperamos ni alabamos sus paredes, sino a los que la habitan, as\u00ed llamamos &#8220;mundo&#8221; a los que habitan en \u00e9l am\u00e1ndole.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13.<\/span> Esto es porque todas las cosas hab\u00edan sido hechas por El.<\/p>\n<p>Mas si ninguno le recibi\u00f3, ninguno se ha salvado; porque ninguno puede salvarse sino el que recibe a Jesucristo cuando viene. Y por esto a\u00f1ade: &#8220;Mas a cuantos le recibieron&#8221;.<\/p>\n<p>Gran benevolencia, naci\u00f3 solo y no quiso permanecer solo; no temi\u00f3 tener coherederos, porque su herencia no disminuye aun cuando la posean muchos.<\/p>\n<p>Y los que creen, por cuanto que se hacen hijos de Dios desde luego nacen hermanos de Jesucristo. Porque si los hijos no nacen, \u00bfc\u00f3mo pueden existir? Pero los hijos de los hombres nacen de la carne y de la sangre y de la voluntad del var\u00f3n y de la uni\u00f3n con su consorte. C\u00f3mo nacen los dem\u00e1s, lo dice a continuaci\u00f3n: &#8220;Los cuales son nacidos no de sangres&#8221;, como las del marido y de la mujer. Porque &#8220;sangres&#8221; no es palabra latina, mas como en griego est\u00e1 puesta en plural, quiso m\u00e1s bien el int\u00e9rprete ponerla as\u00ed, aunque faltando al lat\u00edn seg\u00fan la gram\u00e1tica, y explicar la verdad a los menos inteligentes. Porque los hombres nacen de la sangre del hombre y de la sangre de la mujer.<\/p>\n<p>Y en lo que sigue: &#8220;Ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del var\u00f3n&#8221;, puso carne en vez de mujer porque cuando fue hecha de la costilla del hombre, dijo Ad\u00e1n: &#8220;Esto ahora es hueso de mis huesos y carne de mi carne&#8221; (G\u00e9n 2,23). Se dice carne en lugar de mujer, como cuando se dice esp\u00edritu en vez de marido, porque \u00e9ste es quien debe mandar y aqu\u00e9lla obedecer. \u00bfCu\u00e1nto peor est\u00e1 aquella casa donde la mujer lleva el dominio sobre el hombre? Los hijos, pues, ni por voluntad de la carne ni de la voluntad del var\u00f3n han nacido, sino por voluntad de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Habiendo dicho: &#8220;Han nacido de Dios&#8221;, para que no nos admir\u00e1semos ni nos asombr\u00e1semos ante gracias tan extraordinarias, y para que no nos pareciese imposible que los hombres pod\u00edan nacer de Dios, queriendo darnos seguridad de ello dice: &#8220;Y el Verbo fue hecho carne&#8221;. \u00bfPor qu\u00e9 te admiras de que los hombres nazcan de Dios? Mira c\u00f3mo el mismo Dios ha nacido de los hombres.<\/p>\n<p>As\u00ed como en nosotros la palabra en cierto modo es la voz del cuerpo, y toma el sonido por el que se manifiesta a los sentidos de los hombres, as\u00ed el Verbo de Dios hecho carne ha tomado aquella forma por la que puede darse a conocer a los mismos. Y as\u00ed como nuestro verbo se convierte en voz, aun cuando no se transforma en voz<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn8\" id=\"_ednref8\"> [8]<\/a>, as\u00ed el Verbo de Dios se ha hecho carne. Pero lejos de nosotros la idea de que se ha transformado en carne, porque la ha tomado no siendo absorbido por ella. Y, as\u00ed nuestra palabra se convierte en voz, y la de Dios se ha convertido en carne.<\/p>\n<p>Si dec\u00edan esto porque ve\u00edan escrito que &#8220;el Verbo se hizo carne&#8221;, y all\u00ed no se habla del alma, deben comprender que la carne representa al hombre y que por la parte se representa el todo en sentido figurado. Y as\u00ed, dice en el Salmo: &#8220;Toda carne vendr\u00e1 a ti&#8221; (Sal 64,3). Adem\u00e1s, en la Carta a los Romanos se lee: &#8220;que no se justificar\u00e1 la carne por el cumplimiento de la ley&#8221; (Rom 3,20). Y esto mismo dice con m\u00e1s claridad en la Carta a los G\u00e1latas: &#8220;No se justificar\u00e1 el hombre por el cumplimiento de la ley&#8221; (G\u00e1l 2,16). Por esto se ha dicho: &#8220;El Verbo fue hecho carne&#8221;, como si dijese &#8220;El Verbo fue hecho hombre&#8221;.<\/p>\n<p>Y como el Verbo se ha hecho carne y ha habitado entre nosotros, ha hecho por medio de su nacimiento una especie de colirio, para que purificados los ojos de nuestra alma podamos ver su majestad por medio de su humanidad. Por esto se dice: &#8220;Y vimos la gloria de El&#8221;. Ninguno puede ver su gloria si no se purifica con la humildad de la carne. Hab\u00eda ca\u00eddo sobre los ojos del hombre polvo que proced\u00eda de la tierra, enfermo el hombre de los ojos, se le env\u00eda tierra a ellos para que sane. La carne le hab\u00eda cegado, y la carne le cura; el alma se hab\u00eda hecho carnal, entreg\u00e1ndose a los afectos carnales; de aqu\u00ed que el ojo del alma qued\u00f3 ciego. El m\u00e9dico hizo el colirio para curarle y as\u00ed vino a destruir las enfermedades de la carne por medio de la carne. Por lo tanto el Verbo se ha hecho carne para que podamos decir: &#8220;Y vimos la gloria de El&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">15.<\/span> Y no se entiende: ha sido hecho antes que yo fuera hecho, sino que ha sido antepuesto a m\u00ed.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16-17.<\/span> \u00bfPero qu\u00e9 hab\u00e9is recibido? Una gracia por otra gracia. Y yo no s\u00e9 qu\u00e9 quiere darnos a entender cuando nos dice que hemos participado de la plenitud de su gracia en primer t\u00e9rmino, y despu\u00e9s que hemos recibido una gracia por otra gracia. \u00bfQu\u00e9 gracia hemos recibido primero? La fe. Y se llama gracia porque se da gratis. El pecador recibi\u00f3 esta primera gracia para que se le perdonasen todos sus pecados. Y despu\u00e9s recibi\u00f3 una gracia por otra gracia. Esto es por esta gracia, seg\u00fan la cual vivimos de la fe, habremos de recibir otra, esto es la vida eterna. La vida como el premio de la fe (porque la misma fe es gracia). Y la vida eterna es eterna. Por lo tanto es la gracia que se concede en virtud de aquella gracia. Esta no exist\u00eda en el Antiguo Testamento, porque la Ley amenazaba y no ofrec\u00eda ayuda; mandaba, y no curaba; se\u00f1alaba la enfermedad, pero no la quitaba, sino que preparaba para presentarse al m\u00e9dico que hab\u00eda de venir con la gracia y la verdad. Por esto sigue: &#8220;Porque la Ley fue dada por Mois\u00e9s; mas la gracia y la verdad fue hecha por Jesucristo&#8221;. La muerte de nuestro Se\u00f1or mat\u00f3 la muerte temporal y eterna. Ella es la gracia que ha sido prometida y no manifestada en la Ley.<\/p>\n<p>Debemos comparar la gracia con la ciencia y la verdad con la sabidur\u00eda. En las cosas temporales se encuentra aquella suma gracia, porque en Cristo el hombre se uni\u00f3 con Dios en unidad de persona. Y en las cosas eternas, la suma verdad se atribuye rectamente al Verbo de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> \u00bfPor qu\u00e9 dice Jacob: &#8220;He visto al Se\u00f1or cara a cara&#8221; (G\u00e9n 32,30), y se ha escrito de Mois\u00e9s: &#8220;Que hablaba cara a cara&#8221; (Ex 33,11), y que el profeta Isa\u00edas, hablando de s\u00ed mismo, dice: &#8220;He visto al Dios Sebaot sentado sobre un trono&#8221; (Is 6,1)?<\/p>\n<p>Estando escrito: &#8220;Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios&#8221; (Mt 5,8), y en otro lugar: &#8220;Cuando aparezca seremos semejantes a El, porque le veremos tal y como es&#8221; (1Jn 3,2). \u00bfC\u00f3mo es que aqu\u00ed se dice: &#8220;Ninguno ha visto a Dios nunca&#8221;? \u00bfNo podr\u00eda responderse que aquellos testimonios se refieren a ver a Dios y no a haberle visto? Porque lo que se ha dicho es que ellos ver\u00e1n a Dios, y no que le vieron. No que le hemos visto sino que le veremos tal y como es. En este sentido se dice: &#8220;Que ninguno ha visto a Dios nunca&#8221;. Esto es, en esta vida no puede verse tal y como es -ni en la vida de los \u00e1ngeles- seg\u00fan esta vida visible, como se ven las cosas sensibles, por medio de los ojos de la carne.<\/p>\n<p>De modo que si alguno no muere a las cosas de esta vida, bien desnud\u00e1ndose de las cosas corporales, bien alej\u00e1ndose y despoj\u00e1ndose de los sentidos exteriores -hasta el punto de que no pueda saber perfectamente, como dice el Ap\u00f3stol (2Cor 12,2), si est\u00e1 en el cuerpo o fuera del cuerpo- no ser\u00e1 arrebatado por aquella visi\u00f3n ni jam\u00e1s la alcanzar\u00e1.<\/p>\n<p>Y si se dice, respecto de lo que est\u00e1 escrito, que &#8220;A Dios nadie le vio jam\u00e1s&#8221; -en lo que s\u00f3lo debe entenderse que se refiere a los hombres- el Ap\u00f3stol explica esto m\u00e1s claramente diciendo: &#8220;A quien ninguno de los hombres vio, ni puede ver&#8221; (1Tim 6,16). Y as\u00ed, si se dijese &#8220;ninguno de los hombres&#8221; parecer\u00e1 que aquella cuesti\u00f3n estar\u00eda resuelta, porque no se opone a esto lo que dice el Se\u00f1or: &#8220;Los \u00e1ngeles del Se\u00f1or siempre ven la cara de mi Padre&#8221; (Mt 18,10), para que creamos que los \u00e1ngeles ven a Dios, a quien &#8220;nadie le vio jam\u00e1s&#8221; esto es, de los hombres.<\/p>\n<p>Lo cual es tan verdadero, que ninguno podr\u00e1 jam\u00e1s comprender la grandeza de su Dios, no s\u00f3lo con los ojos de la carne, sino ni aun con la m\u00e1s alta contemplaci\u00f3n. Una cosa es ver y otra cosa comprender la totalidad de lo que se ve. Porque una cosa se ve en tanto que est\u00e1 presente al sentido de la vista, pero para comprenderla en su integridad cuando se ve es necesario conocerla de tal modo que se vea todo lo que encierra y los l\u00edmites que la determinan.<\/p>\n<p>En este sentido s\u00f3lo el Hijo y el Esp\u00edritu Santo ven al Padre. Lo que es de naturaleza creada, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 ver lo que es increable? Y as\u00ed ninguno conoce a Dios como el Hijo. Por esto sigue: &#8220;El Hijo Unig\u00e9nito&#8221;, etc. Y no se crea que se entiende con este nombre a alguno de aquellos que han sido constituidos por hijos en virtud de la gracia, porque se a\u00f1ade el art\u00edculo. Y por si esto no es suficiente, se ha a\u00f1adido el otro nombre: Unig\u00e9nito.<\/p>\n<p>En el seno del Padre, esto es, en el secreto del Padre, porque el Padre no tiene seno como nosotros lo tenemos en los vestidos, ni debe pensarse que se sienta como nosotros nos sentamos. De modo que no est\u00e1 ce\u00f1ido para tener seno, sino que as\u00ed como nuestro seno es interior, al secreto del Padre se le llama seno del Padre. Y el que conoce al Padre en su secreto es el que cont\u00f3 lo que vio.<\/p>\n<p>Hay algunos hombres que dicen, enga\u00f1ados por la vanidad de su coraz\u00f3n, que el Padre es invisible y que el Hijo es visible. Pero si se dice que el Hijo es visible en virtud de la carne, nosotros lo concedemos tambi\u00e9n. Y esto es un dogma cat\u00f3lico. Pero si, como ellos dicen, era visible antes de haberse encarnado, se equivocan en gran manera, porque Jesucristo es la sabidur\u00eda y el poder de Dios. La sabidur\u00eda de Dios no puede verse por medio de los ojos. Y si la palabra del hombre no se ve con los ojos, \u00bfc\u00f3mo puede verse la Palabra de Dios?<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>As\u00ed en el lat\u00edn y el griego. Hay un juego de palabras, pues, en estos idiomas la frase de San Juan puede entenderse tanto &#8220;Nada ha sido hecho sin El&#8221; como &#8220;La nada ha sido hecha sin El&#8221;, cuando evidentemente no es esto \u00faltimo lo que indica el evangelista.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2] <\/a>La ciencia divina todo lo conoce, y es al mismo tiempo sabidur\u00eda, en tanto que seg\u00fan ese conocimiento Dios crea, ordena y dirige el universo. Esta nota brota de la esencia de Dios y se a\u00f1ade a ella. Es por ello que se habla de &#8220;Padre ciencia&#8221; o &#8220;Padre sabidur\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[3] <\/a>Se habla aqu\u00ed, en t\u00e9rminos agustinianos, del modo de conocer del ser humano, para referirse an\u00e1logamente a Dios. La analog\u00eda se da entre las relaciones al interior de la Trinidad: Padre, Hijo, Esp\u00edritu Santo; y las relaciones entre los elementos b\u00e1sicos de su antropolog\u00eda: alma, conocimiento (verbo interior), amor. A ello se a\u00f1ade la palabra o verbo exterior. El conocimiento humano se da al encontrarse el conocimiento con un objeto, lo que da lugar al verbo interior, el mismo que se forma por la reactualizaci\u00f3n de la idea innata correspondiente y &#8220;ya sabida&#8221;.<br \/>\nMientras en el ser humano el conocimiento o verbo se forma al contacto con el objeto conocido y no antes, en Dios no sucede igual: el Verbo no se forma sino que preexiste a cualquier contacto. Adem\u00e1s no se hace analog\u00eda del pensamiento humano con la realidad de Dios en tanto que el pensamiento o formaci\u00f3n del verbo interior es voluble, mientras que el Verbo es estable y eterno.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref4\" id=\"_edn4\">[4] <\/a>As\u00ed en el lat\u00edn y el griego. Hay un juego de palabras, pues, en estos idiomas la frase de San Juan puede entenderse tanto &#8220;Nada ha sido hecho sin El&#8221; como &#8220;La nada ha sido hecha sin El&#8221;, cuando evidentemente no es esto \u00faltimo lo que indica el evangelista.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref5\" id=\"_edn5\">[5] <\/a>Los maniqueos afirmaban la coexistencia de dos principios, uno para el bien y otro para el mal, actuantes en el universo, oponi\u00e9ndose entre s\u00ed hasta una resoluci\u00f3n que es la vuelta al estado primero de todo.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref6\" id=\"_edn6\">[6] <\/a>Se refiere a un seguidor del pensamiento del fil\u00f3sofo griego Plat\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref7\" id=\"_edn7\">[7] <\/a>Enti\u00e9ndase: sosteniendo en el ser cada cosa del mundo.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref8\" id=\"_edn8\">[8] <\/a>Se trata aqu\u00ed de la imagen agustiniana del verbo (externo) o palabra humana que es conocida como tal por la persona en su interior (verbo, conocimiento) antes de que sea pronunciada.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Basilio_hom_super_haec_verba\">San Basilio, hom super haec verba<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Mas este Verbo no es el humano; porque \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda existir en el principio el verbo humano, cuando el hombre ocupa el \u00faltimo lugar en la generaci\u00f3n? As\u00ed, pues, el verbo humano no exist\u00eda en el principio, ni el de los \u00e1ngeles; porque toda criatura est\u00e1 dentro de los t\u00e9rminos de los siglos, tomando del Creador el principio de su ser<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1a\" id=\"_ednref1a\"> [1]<\/a>. Oigamos, pues, el Evangelio de un modo conveniente: llam\u00f3 Verbo al mismo Unig\u00e9nito.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 se le llama Verbo? Porque ha nacido impasiblemente; porque es imagen del que le ha engendrado, demostr\u00e1ndolo todo en s\u00ed mismo, no sacando nada, mas existiendo perfecto en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, tiene nuestro verbo, exteriormente, cierta semejanza del divino Verbo. Porque nuestro verbo manifiesta todo lo que concibe nuestra inteligencia; de modo que, lo que concebimos en nuestra inteligencia, lo expresamos por medio de la palabra. Y en verdad que nuestro coraz\u00f3n es una especie de fuente, y la palabra que pronunciamos es semejante a un riachuelo que procede de ella.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo previ\u00f3 que hab\u00eda de haber algunos envidiosos y detractores de la gloria de Jesucristo, que proferir\u00edan sofismas para enga\u00f1ar a los que los oyesen, diciendo que si fue engendrado no era, y que no exist\u00eda antes de ser engendrado. Y para que no pudiesen hacer alarde de ello, el Esp\u00edritu Santo dice: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;.<\/p>\n<p>Dice tambi\u00e9n esto por los que blasfeman diciendo que no exist\u00eda. \u00bfPero en d\u00f3nde estaba el Verbo? No en un lugar, porque no cabe en un lugar que tenga l\u00edmite. \u00bfPero en d\u00f3nde estaba? Con Dios; ni el Padre puede estar en un lugar, ni el Hijo se contiene en circunscripci\u00f3n ninguna.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, para hacer imposible la blasfemia y la duda de los que preguntan \u00bfQu\u00e9 es el Verbo? responde: &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1a\" id=\"_edn1a\">[1] <\/a>El verbo humano no exist\u00eda en el principio desde el momento que no exist\u00eda el ser humano. Se alude aqu\u00ed a la narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n de G\u00e9n 1, cuando se afirma que ocup\u00f3 el \u00faltimo lugar en el proceso de la creaci\u00f3n que all\u00ed se describe.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_in_Ioannem_hom_1\">Or\u00edgenes, in Ioannem, hom. 1<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Esta palabra, principio, quiere decir diversas cosas. Quiere decir principio como el comienzo de un viaje o de una longitud: &#8220;El principio del buen camino, es la prueba de los justos&#8221; (Prov 16,5). Significa tambi\u00e9n el comienzo de una generaci\u00f3n, seg\u00fan aquellas palabras de Job: &#8220;Este es el principio de la creatura de Dios&#8221; (Job 40,14). As\u00ed pues, sin exageraci\u00f3n se puede decir que Dios es el principio de todas las cosas. Es principio tambi\u00e9n la materia preexistente, para aqu\u00e9llos que creen que es ing\u00e9nita. Tambi\u00e9n se dice principio seg\u00fan la especie, as\u00ed como Jesucristo es el principio de aqu\u00e9llos que han sido formados a imagen de Dios. Igualmente es principio de disciplina, seg\u00fan aquello: &#8220;Cuando deber\u00edais ser maestros por el tiempo transcurrido, otra vez necesit\u00e1is ser ense\u00f1ados en lo que constituye el fundamento del principio de las palabras de Dios&#8221; (Heb 5,12). El principio, pues, es de dos maneras: seg\u00fan su naturaleza y seg\u00fan su relaci\u00f3n con nosotros; de modo que se puede decir Jesucristo es por naturaleza el principio de la sabidur\u00eda (en cuanto es la Sabidur\u00eda y la Palabra de Dios), y es el principio con relaci\u00f3n a nosotros en cuanto a que el Verbo se ha hecho carne (Jn 1,14). Por tanto, con todas estas significaciones de la palabra principio, se puede comprender que se llama principio a aquello por lo cual se dice de algo que es agente; porque el autor de todo es Cristo, como principio, seg\u00fan lo que es Sabidur\u00eda; es el Verbo en el principio, como en la sabidur\u00eda. Es infinito el n\u00famero de bienes que se dicen del Salvador. Y as\u00ed como la vida est\u00e1 en el Verbo, el Verbo estaba en el principio (esto es, en la sabidur\u00eda). Consideremos, pues, si es posible que tomemos la palabra principio en el sentido de que se hagan todas las cosas seg\u00fan la sabidur\u00eda y los ejemplos que en ella existen. O bien, si el Padre es el principio del Hijo y el principio de todas las criaturas y de todos los seres; seg\u00fan aquellas palabras: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;, por las que es preciso entender que el Verbo Hijo era en el principio, esto es, en el Padre.<\/p>\n<p>El verbo ser tiene dos significaciones; unas veces expresa movimientos temporales, seg\u00fan la analog\u00eda de otros verbos, y otras la sustancia de una cosa sin sucesi\u00f3n ninguna de tiempo; por cuya raz\u00f3n se le llama sustantivo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es conveniente observar que el verbo fue hecho en algunos, como en Oseas, Isa\u00edas o Jerem\u00edas; pero no fue hecho en Dios, porque el no ser no se encuentra en \u00e9l, y por esto se dice a continuaci\u00f3n que el &#8220;Verbo estaba con Dios&#8221;, porque ni desde el principio ha estado el Hijo separado del Padre.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debe a\u00f1adirse que cuando el verbo es hecho en los profetas, los ilumina con la luz de la sabidur\u00eda. Mas el Verbo est\u00e1 con Dios, obteniendo de El el ser Dios; por lo que antes de &#8220;el Verbo era Dios&#8221;, dijo: &#8220;El Verbo estaba con Dios&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> Despu\u00e9s de enunciar el Evangelista estas tres proposiciones, las re\u00fane en una, diciendo: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;. En la primera proposici\u00f3n hemos conocido en qui\u00e9n era el Verbo, porque era en el principio; en la segunda, con qui\u00e9n, porque era y estaba con Dios, y en la tercera, que era el Verbo, porque era Dios. Como dando a conocer que el Verbo de quien se trata era Dios, porque dijo, reuni\u00e9ndolo todo en la cuarta proposici\u00f3n: &#8220;En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios y Dios era el Verbo&#8221;, dice: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;. Si se pregunta, pues, por qu\u00e9 no ha dicho: &#8220;En el principio era el Verbo de Dios, y el Verbo de Dios estaba con Dios, y Dios era el Verbo de Dios&#8221;; podemos responder que, siendo una sola la verdad, una sola tambi\u00e9n es su demostraci\u00f3n, que es la sabidur\u00eda. Pero si es una sola la verdad y una la sabidur\u00eda, tambi\u00e9n el Verbo, que anuncia la verdad y derrama la sabidur\u00eda sobre los que son susceptibles de ella, ser\u00e1 uno solo tambi\u00e9n. Y no decimos por esto que no es el Verbo de Dios, sino que manifestamos la utilidad de la omisi\u00f3n de esta palabra, &#8220;de Dios&#8221;. Y el mismo San Juan dice en su Apocalipsis: &#8220;Que su nombre es el Verbo de Dios&#8221; (Ap 19,13).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Tambi\u00e9n err\u00f3 en esto Valentino, diciendo que el Verbo fue para el Creador la causa de la creaci\u00f3n del mundo. Pero si la verdad de las cosas es as\u00ed como \u00e9l lo entiende, conven\u00eda que se hubiese escrito que el Verbo hab\u00eda hecho todas las cosas por el Creador, y no al contrario, que lo hab\u00eda hecho todo por el Verbo.<\/p>\n<p>De otro modo, y para que no se crea que hay cosas que se han hecho por el Verbo, y otras que existen por s\u00ed mismas y que no se contienen en el Verbo, dice: &#8220;Y nada ha sido hecho sin El&#8221;; esto es, nada se hizo fuera de El, porque El lo abraza todo, conserv\u00e1ndolo todo.<\/p>\n<p>Si todas las cosas han sido hechas por el Verbo, tambi\u00e9n habr\u00e1 hecho la malicia y la inclinaci\u00f3n al pecado; pero esto no es verdad. En cuanto al significado, la nada y el no ser son una misma cosa. Y bien: el Ap\u00f3stol llama mal a lo que no tiene ser. Dios, dice, llama a las cosas que no son como a las que son (Rom 4,17) y se llama nada al mal que ha sido hecho sin el Verbo.<\/p>\n<p>Valentino excluye de todo lo hecho por el Verbo, todo lo hecho en los siglos que cree que existieron antes del Verbo. Pero habla contra la evidencia, porque lo que \u00e9l cree divino, est\u00e1 separado de todas las cosas (como \u00e9l dice) que bajo esta denominaci\u00f3n se destruyen enteramente. Dicen algunos, faltando a la verdad, que el diablo no ha sido creado por Dios; porque en tanto que es diablo, no es criatura de Dios. Pero aqu\u00e9l a quien acontece ser diablo, es criatura de Dios; que es como si dij\u00e9ramos que el homicida no era criatura de Dios, siendo as\u00ed que lo es en cuanto es hombre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4.<\/span> Puede tambi\u00e9n distinguirse de este modo sin error: &#8220;Lo que ha sido hecho en El&#8221;, y despu\u00e9s a\u00f1adir: &#8220;Era vida&#8221;, para que el sentido sea \u00e9ste: &#8220;Todas las cosas que han sido hechas por El y en El, son vida en El y una misma cosa en El&#8221;, puesto que exist\u00edan causalmente (esto es, subsisten en El mismo) antes de existir realizadas en s\u00ed mismas. Pero si se pregunta de qu\u00e9 modo y por qu\u00e9 causa todas las cosas que han sido hechas por el Verbo subsisten en El de una manera vital, uniforme y causal, t\u00f3mense ejemplos de la naturaleza de las criaturas. V\u00e9ase de qu\u00e9 modo las causas de todo lo que se contiene en la esfera de este mundo sensible subsisten uniforme y juntamente en este sol, que es la mayor de las lumbreras del mundo; de qu\u00e9 modo la multitud de hierbas y frutos se contiene en sus respectivas semillas; de qu\u00e9 modo las reglas, muchas en verdad, se juntan en el arte del art\u00edfice y viven en el alma del que las dispone; de qu\u00e9 modo el n\u00famero infinito de l\u00edneas subsiste como una en un solo punto, y de esta manera examinemos los varios ejemplos naturales, desde los cuales, como ayudados por una teor\u00eda f\u00edsica, podremos elevarnos con los ojos del alma hasta los arcanos del Verbo, y en cuanto es permitido a la inteligencia humana, conocer c\u00f3mo todas las cosas que han sido hechas por el Verbo viven y han sido hechas en El.<\/p>\n<p>Conviene tener en cuenta que el Salvador dice de algunas cosas que no son para s\u00ed sino para otros, mientras que de otras dice que son tanto para s\u00ed como para otros. Donde dice: &#8220;Lo que ha sido hecho en el Verbo era vida&#8221;, debe examinarse si es vida para s\u00ed y para otros, o para otros \u00fanicamente. Y si para otros, para qu\u00e9 otros. La vida es lo mismo que la luz. El es la luz de los hombres, y as\u00ed El es la vida de los hombres, de quienes es luz. Y de este modo cuando se dice vida, puede decirse el Salvador, vida, no de s\u00ed mismo, sino de otros de quienes es tambi\u00e9n luz. Esta vida existe en el Verbo de Dios de una manera inseparable, y existe juntamente desde que ha sido hecha por El. Conviene, pues, que la raz\u00f3n o el verbo preexista en el alma para purificarla, a fin de que, una vez limpia de sus pecados, aparezca pura, y se introduzca as\u00ed, y se engendre la vida en aqu\u00e9l que se ha hecho susceptible del Verbo de Dios. No se dice que el Verbo fue hecho en el principio, porque no exist\u00eda el principio sin el Verbo de Dios; pero la vida de los hombres no estaba siempre en el Verbo, sino que esta vida de los hombres fue hecha porque la vida es la luz de los hombres. Cuando el hombre no exist\u00eda, tampoco exist\u00eda la luz de los hombres que despu\u00e9s hab\u00edan de poder ver. Y por tanto dice: &#8220;Lo que ha sido hecho en el Verbo era vida&#8221;. Y no &#8220;lo que estaba en el Verbo era vida&#8221;. Se encuentra otra variante aceptable, que dice: &#8220;Lo que ha sido hecho en El es vida&#8221;. Si entendemos, pues, que la vida de los hombres, que est\u00e1 en el Verbo, es Aqu\u00e9l de quien dice San Juan: &#8220;Yo soy la vida&#8221; (Jn 14,6), debemos confesar que no vive ninguno de los infieles de Cristo, sino que est\u00e1n muertos todos los que no viven en Dios.<\/p>\n<p>No debe pasarse en silencio que la vida precede a la luz de los hombres; no era propio que tuviese luz el que a\u00fan no viv\u00eda, y que a la vida precediese la luz. Pensar que &#8220;la vida era la luz de los hombres&#8221; significa que Cristo es luz y vida s\u00f3lo de los hombres es her\u00e9tico. Lo que se dice de algunos, no se dice solamente de algunos. Porque est\u00e1 escrito de Dios &#8220;que es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob&#8221;; pero no se dice que sea Dios s\u00f3lo de estos solos patriarcas. Y no porque se diga que es luz de los hombres se excluye que sea luz de otros seres. Hay un int\u00e9rprete que por las palabras: &#8220;hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza&#8221; (G\u00e9n 1,26) supone que todo lo que ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios debe entenderse por el hombre, y que as\u00ed la luz de los hombres es la luz de toda criatura racional.<\/p>\n<p>5 Y si la vida es lo mismo que la luz de los hombres, ninguno que est\u00e1 en las tinieblas tiene vida, ni ninguno de los que viven est\u00e1 en las tinieblas. Y como todo el que vive se encuentra en la luz, todo el que est\u00e1 en la luz vive a la vez. Y bien, teniendo esto en cuenta podemos entender rec\u00edprocamente que la muerte es lo contrario de la vida, y las tinieblas de los hombres lo contrario de la luz de los hombres. De aqu\u00ed que el que existe en las tinieblas est\u00e1 tambi\u00e9n en la muerte, y que el que hace obras de muerte no puede subsistir m\u00e1s que en las tinieblas. Por el contrario, aqu\u00e9l que hace cosas propias de la luz, o aqu\u00e9l cuyas acciones brillan delante de los dem\u00e1s hombres, y el que se acuerda de Dios, no est\u00e1 en la muerte, seg\u00fan aquello que se dice en el Salmo: &#8220;No tiene parte en la muerte aqu\u00e9l que se acuerda de ti&#8221; (Sal 6).<\/p>\n<p>En cuanto a que las tinieblas de los hombres y la muerte sean de naturaleza semejante, no es asunto de este lugar. Nosotros \u00e9ramos tinieblas en otro tiempo, pero ahora somos luz en el Se\u00f1or si somos santos y espirituales en alg\u00fan modo. Todo aqu\u00e9l que fue alguna vez tinieblas lo ha sido como San Pablo, cuando fue capaz y apto de convertirse en luz en el Se\u00f1or, etc. Adem\u00e1s la luz de los hombres es nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien se ha dado a conocer por la naturaleza humana a toda criatura racional e intelectual, como tambi\u00e9n ha manifestado los misterios de su divinidad, por los que es igual al Padre, a los corazones de los fieles, seg\u00fan aquellas palabras del Ap\u00f3stol: &#8220;En otro tiempo fuisteis tinieblas; pero ahora sois luz en el Se\u00f1or&#8221;. Di, pues: &#8220;La luz luce en las tinieblas&#8221;, porque todo el g\u00e9nero humano, no por su naturaleza sino por causa del pecado original, estaba en las tinieblas de la ignorancia de la verdad. Mas Jesucristo resplandece en los corazones de los que le conocen despu\u00e9s de nacer de la Virgen. Y como hay algunos que todav\u00eda permanecen en las tinieblas oscur\u00edsimas de la impiedad y de la perfidia, el Evangelista a\u00f1ade: &#8220;Mas las tinieblas no la comprendieron&#8221;. Como diciendo: &#8220;La luz resplandece en la tinieblas de las almas fieles, partiendo de la fe y llevando a la esperanza&#8221;. Pero la ignorancia y la perfidia de los corazones inexpertos no han comprendido la luz del Verbo de Dios que resplandece en la carne: \u00e9ste es el sentido moral. Y la teor\u00eda de estas palabras (o sea su examen o su meditaci\u00f3n), es de esta manera; la naturaleza humana, aun cuando no pecase, no podr\u00eda brillar por sus propias fuerzas, porque no es luz por naturaleza sino que participa de la luz; es capaz de sabidur\u00eda, pero no es la sabidur\u00eda misma. As\u00ed como el aire no luce por s\u00ed mismo sino que se llama tinieblas, as\u00ed nuestra naturaleza, mientras se examina por s\u00ed misma, no es m\u00e1s que cierta sustancia tenebrosa, capaz de participar de la luz de la sabidur\u00eda. Y as\u00ed como el aire, cuando recibe los rayos del sol, no se dice que brilla por s\u00ed mismo, sino que la luz del sol resplandece en \u00e9l, as\u00ed la parte de nuestra naturaleza racional, mientras participa de la presencia del Verbo de Dios, no conoce por s\u00ed misma a su Dios ni las cosas comprensibles sino por la luz divina que se halla en ella. Y la luz brilla as\u00ed en las tinieblas, porque el Verbo de Dios, vida y luz de los hombres, no cesa de lucir en nuestra naturaleza, que considerada y estudiada no es m\u00e1s que cierta oscuridad informe. Y como esta misma luz es incomprensible para toda criatura, las tinieblas no la comprendieron.<\/p>\n<p>Preguntan algunos por qu\u00e9 el Verbo no se llama la luz de los hombres, sino la vida que hay en el Verbo. Y nosotros respondemos, que la vida de que se trata no es la que se dice com\u00fan a los seres racionales e irracionales, sino aqu\u00e9lla que tiene el Verbo, y que se realiza en nosotros por participaci\u00f3n del Verbo primitivo, para distinguir la vida aparente y falsa, y desear la verdadera vida. Por lo tanto, en primer lugar, participamos de la vida, que para algunos no es la luz en acto sino en potencia, a saber para los que no est\u00e1n \u00e1vidos de conseguir lo concerniente a la ciencia. Para otros, al contrario, esa participaci\u00f3n se hace tambi\u00e9n luz en acto, y \u00e9stos son, seg\u00fan el Ap\u00f3stol, &#8220;los que pretenden los mejores dones&#8221;, a saber: el verbo de la sabidur\u00eda, al que sigue a continuaci\u00f3n la palabra de conocimiento y de ciencia, etc.<\/p>\n<p>Debe saberse tambi\u00e9n que as\u00ed como la palabra hombre est\u00e1 tomada en dos sentidos espirituales, as\u00ed tambi\u00e9n las tinieblas. Y como decimos que el hombre que posee esta luz perfecciona las obras de la luz, y conoce tambi\u00e9n como iluminado por la antorcha de la ciencia, as\u00ed tambi\u00e9n, por el contrario, decimos que las tinieblas son los actos il\u00edcitos, y aquella que parece ciencia no lo es en realidad. Mas as\u00ed como el Padre subsiste y no hay tinieblas en El, del mismo modo el Salvador. Pero como tom\u00f3 sobre s\u00ed la semejanza de nuestra carne pecadora, no es incongruente decir respecto de El que tenga en s\u00ed algunas tinieblas, porque ha tomado las nuestras para disiparlas. Esta luz, por tanto, que se ha convertido en vida de los hombres, resplandece en las tinieblas de nuestras almas, y ha llegado hasta donde el pr\u00edncipe de estas tinieblas lucha contra el g\u00e9nero humano. Las tinieblas han perseguido esta luz, lo que se demuestra por las batallas que han sostenido el Salvador y sus hijos, luchando estas tinieblas contra los hijos de la luz. Pero, como Dios los defiende, las tinieblas no invaden la luz, ya porque no pueden seguir la velocidad de ella por su propia lentitud, ya porque, si esperan a que llegue tienen que huir cuando se aproxima. Conviene considerar que no siempre las tinieblas expresan algo malo, sino que algunas veces algo bueno, seg\u00fan aquellas palabras del Salmo: &#8220;Puso las tinieblas como su escondrijo&#8221; (Sal 12,12). Porque aquellas cosas que se refieren a Dios son desconocidas e imperceptibles. Diremos acerca de estas tinieblas provechosas que marchan en direcci\u00f3n a la luz, y entonces la comprenden; porque lo que era tinieblas mientras se ignoraba, ahora se convierte en luz conocida para aqu\u00e9l que ha aprendido a conocerla.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> Algunos se esfuerzan en desaprobar los testimonios de los profetas, respecto de Jesucristo, diciendo que el Hijo de Dios no necesita de testimonios, porque tiene en s\u00ed suficientes motivos para hacer creer, tanto por sus saludables palabras como por sus milagros. Y el mismo Mois\u00e9s mereci\u00f3 ser cre\u00eddo por su palabra y sus milagros, no necesitando de otros testimonios. Responderemos a esto que, existiendo muchas causas para creer, los que no se mueven por una demostraci\u00f3n, se admiran por otra. Y puede Dios dar muchas pruebas tambi\u00e9n a los hombres, para que crean en El, que se ha hecho hombre por todos los hombres. Consta, adem\u00e1s, que algunos se han visto obligados a admirar a Jesucristo por los testimonios de los profetas, asombr\u00e1ndose de que fueran tantos los que anunciaron con su voz, antes de su venida, el lugar de su nacimiento y otras cosas por el estilo. Tambi\u00e9n debe advertirse, que las prodigiosas virtudes de Jesucristo pod\u00edan impulsar a creer a los que viv\u00edan en su tiempo, pero no del mismo modo hubiesen podido ser atra\u00eddos a la misma fe si hubieran vivido despu\u00e9s de mucho tiempo. Porque entonces hubiesen podido considerar como f\u00e1bula lo que acerca de ello se les refiriese. Porque cuando los milagros han pasado, alienta m\u00e1s la fe su consonancia con las profec\u00edas. Tambi\u00e9n es preciso decir que algunos han sido honrados por este testimonio dado a Dios. Quiere, pues, privar al coro de los profetas de una gran gloria el que dice que no conven\u00eda que ellos diesen testimonio de Jesucristo. Y a \u00e9stos debe agregarse San Juan, que da testimonio de la luz.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> No debemos entender que ilumina al hombre que viene al mundo por las causas ocultas de la generaci\u00f3n, sino de aquellos que vienen al mundo invisible, espiritualmente, por regeneraci\u00f3n de la gracia (que se concede en el bautismo). Por lo tanto, ilumina aquella verdadera luz a los que vienen al mundo de las virtudes y no a los que caen en el mundo de los vicios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> Porque la voz del que habla, cuando cesa de hablar, concluye y se desvanece; as\u00ed, si el Padre celestial deja de hablar, su Verbo, su efecto (esto es, todo lo creado en el Verbo), no subsiste ya.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Lo que se dice respecto de Jesucristo a continuaci\u00f3n: &#8220;lleno de gracia y de verdad&#8221;, se debe entender en dos sentidos. Porque puede referirse a la humanidad y a la divinidad del Verbo encarnado. De tal modo, que la plenitud de la gracia se refiera a la humanidad, en virtud de que Jesucristo es cabeza de la Iglesia y el primog\u00e9nito de toda criatura. Porque el ejemplo mayor y principal de la gracia, por la cual, sin otros m\u00e9ritos precedentes, el hombre se hace Dios, se demuestra primeramente en El mismo. Puede tambi\u00e9n entenderse esta plenitud de gracia por el Esp\u00edritu Santo, cuya operaci\u00f3n de siete formas o dones enriqueci\u00f3 la humanidad de Jesucristo. La plenitud de la verdad se refiere a la divinidad.<\/p>\n<p>Y si la plenitud de la gracia y de la verdad se quiere entender que se refiere al Nuevo Testamento, no se dir\u00e1 sin raz\u00f3n que la plenitud de la gracia del Nuevo Testamento ha sido donada por Jesucristo, y que se ha cumplido en El la verdad de figuras legales.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16-17.<\/span> Estas palabras no se profirieron refiri\u00e9ndose a la persona del Bautista que da testimonio de Cristo. Y se enga\u00f1an muchos creyendo que desde aqu\u00ed hasta donde dice: &#8220;El mismo lo cont\u00f3&#8221;, se habla de San Juan Ap\u00f3stol. Pero ser\u00eda violentar el texto y falta de ilaci\u00f3n l\u00f3gica el que -s\u00fabitamente y fuera de raz\u00f3n- se interrumpiesen las palabras del Bautista por las del disc\u00edpulo. Y bien claro se ve por el contexto para todo aqu\u00e9l que sepa percibir el enlace de las ideas. Por esto, pues, hab\u00eda dicho: &#8220;Ha sido engendrado antes que yo, porque era primero que yo&#8221;. De esto deduzco o entiendo que El es anterior a m\u00ed mismo, porque lo mismo yo que los profetas hemos recibido de su plenitud una gracia despu\u00e9s de otra gracia, dado que tambi\u00e9n aqu\u00e9llos llegaron, despu\u00e9s de las figuras y por obra del Esp\u00edritu, a la adquisici\u00f3n de la verdad. De aqu\u00ed tambi\u00e9n que, en virtud de la misma plenitud, hayamos comprendido que si bien la Ley ha sido dada por medio de Mois\u00e9s, la gracia y la verdad ha sido, no ya dada, sino producida por Jesucristo. El Padre, ciertamente, da la Ley sirvi\u00e9ndose de Mois\u00e9s, y obra la gracia y la verdad por Jesucristo. Pero si Jes\u00fas dice: &#8220;Yo soy la verdad&#8221; (Jn 14,6), \u00bfc\u00f3mo por Jes\u00fas se ha de obrar la verdad? Hay que entender en esto que de ninguna manera ha sido obrada por Jesucristo ni por alg\u00fan otro ser, aquella verdad sustancial y primaria a la cual se ajustan, por v\u00eda de imagen, todas las otras verdades secundarias en raz\u00f3n de verdad, sino que la verdad obrada por Jesucristo es aqu\u00e9lla que resplandec\u00eda en San Pablo y en los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> Verdaderamente no tiene raz\u00f3n alguna Heracle\u00f3na <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1f\" id=\"_ednref1f\"> [1]<\/a> para asegurar que estas palabras pertenecen no a Juan Bautista sino al disc\u00edpulo <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2f\" id=\"_ednref2f\"> [2]<\/a>. Porque si el aserto: &#8220;De su plenitud todos hemos recibido&#8221; se refiere al Bautista, \u00bfc\u00f3mo no deducir que el que particip\u00f3 de la gracia de Cristo, y recibi\u00f3 una gracia despu\u00e9s de otra primera, y confes\u00f3 que la Ley hab\u00eda sido dada por Mois\u00e9s al mismo tiempo que la gracia y la verdad eran obras de Jesucristo, fuera el mismo que se anonadara ante el hecho de que nadie ha visto a Dios jam\u00e1s, y de que fuera necesario que esto lo contase el mismo que resid\u00eda en el seno del Padre, y lo interpretase claramente, no s\u00f3lo a Juan sino a todos aqu\u00e9llos que han gustado un alto grado de perfecci\u00f3n? Y esto no lo dice ahora por primera vez, porque nos ense\u00f1a que El exist\u00eda antes de Abraham, y que Abraham hab\u00eda deseado vehementemente el contemplar su gloria.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1f\" id=\"_edn1f\">[1] <\/a>Heracle\u00f3n perteneci\u00f3 a la secta gn\u00f3stica de los valentinianos y compuso un comentario al Evangelio seg\u00fan San Juan.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2f\" id=\"_edn2f\">[2] <\/a>El Ap\u00f3stol San Juan, autor de un Evangelio.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_De_Trin\">San Hilario, De Trin.<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Pasan los tiempos, se suceden los siglos, desaparecen las edades; imaginad el principio que quer\u00e1is, y si no pens\u00e1is en el tiempo, comprender\u00e9is el asunto de que se trata.<\/p>\n<p>Observa el mundo y mira lo que est\u00e1 escrito acerca de \u00e9l: &#8220;En el principio hizo Dios el cielo y la tierra&#8221; (G\u00e9n 1,1). En un principio es hecho aquello que es creado, e incluye a lo largo del tiempo lo que en el principio es incluido para que sea creado. Pero el pescador iletrado, sin ciencia<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1b\" id=\"_ednref1b\"> [1]<\/a>, est\u00e1 libre del tiempo, ha sido liberado de los siglos, ha vencido todo principio: en efecto, el Verbo de Dios era lo que es, y no es encerrado en tiempo alguno para empezar a ser lo que hab\u00eda sido incluido en un principio, pues exist\u00eda desde el principio.<\/p>\n<p>Existe con Dios sin principio; pero el que carece de tiempo no carece de autor.<\/p>\n<p>Dir\u00e1s: el Verbo es el sonido de la voz, la enunciaci\u00f3n de los asuntos y la expresi\u00f3n de los pensamientos. Este es el Verbo que en el principio estaba con Dios, porque la palabra de un pensamiento es eterna cuando el que piensa es eterno. Pero \u00bfc\u00f3mo exist\u00eda en el principio lo que no existi\u00f3 antes ni despu\u00e9s del tiempo? Y yo ignoro si puede existir en el tiempo. La palabra de los que hablan, ni existe antes de que hablen, ni despu\u00e9s de que han hablado, y cuando llega el fin de esa palabra no existe ya el principio de ella<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2b\" id=\"_ednref2b\"> [2]<\/a>. Pero si como oyente inexperto hab\u00edas dejado pasar la primera afirmaci\u00f3n: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;, \u00bfqu\u00e9 es lo que buscas en lo que sigue: &#8220;Y el Verbo estaba con Dios?&#8221; \u00bfAcaso escuchaste &#8216; en Dios&#8217; (y no con Dios) y hab\u00edas entendido la expresi\u00f3n de un pensamiento oculto? \u00bfO crees que confundi\u00f3 San Juan la diferencia que hay entre &#8216;estar en &#8216; y &#8216;estar con &#8216;? As\u00ed se dice que lo que exist\u00eda en el principio, no exist\u00eda en otro, sino con otro. Por lo tanto veamos el estado y el nombre del Verbo. Dice, pues: &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;. Termina el sonido de la voz, y la enunciaci\u00f3n del pensamiento; pero este Verbo es un ser, y no un sonido; una naturaleza, y no una palabra; un Dios, y no una nada.<\/p>\n<p>Es un simple nombre, y carece de tropiezo alguno; se dijo a Mois\u00e9s: &#8220;Te he constituido como el dios de Fara\u00f3n&#8221; (Ex 7,1). Pero \u00bfno se a\u00f1adi\u00f3 la causa de este nombre, cuando se dijo a Fara\u00f3n? Porque hab\u00eda sido dado Mois\u00e9s como dios de Fara\u00f3n, para ser temido, rogado y para que le castigase<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn3b\" id=\"_ednref3b\"> [3]<\/a>. Y una cosa es ser dado como dios, y otra es ser Dios. Tambi\u00e9n me acuerdo de otra sentencia que se encuentra en el Salmo: &#8220;Yo dije, sois dioses&#8221; (Sal 81,6); pero aqu\u00ed debe entenderse que es un nombre que se les concede. Y las palabras &#8220;Yo dije&#8221;, expresan m\u00e1s bien la palabra del que habla que el nombre de la cosa. Pero cuando dice: &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;, no oigo s\u00f3lo que se dice el Verbo, sino entiendo que se demuestra que es Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> Las palabras del Evangelista &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;, me hacen temblar por lo inesperadas, puesto que los profetas anunciaron que Dios era uno solo; pero para que mi temor no pueda pasar m\u00e1s all\u00e1, se me presenta el pescador resolviendo tan gran misterio, y refiere a uno solo todas las cosas sin ofensa, sin supresi\u00f3n y sin tiempo, diciendo: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;, cerca de Dios no engendrado, de quien es proclamado Unig\u00e9nito Hijo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> De otro modo, exist\u00eda el Verbo en el principio, pero pudo no existir antes del principio. \u00bfPero c\u00f3mo subsistir\u00eda? &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El&#8221;. Es infinito Aqu\u00e9l por quien han sido hechas todas las cosas. Y como todas las cosas han sido hechas por El, tambi\u00e9n lo ha sido el tiempo.<\/p>\n<p>O bien alguien dir\u00e1 que la frase &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El&#8221; es una afirmaci\u00f3n sin l\u00edmite alguno. Y que est\u00e1 el ing\u00e9nito, que no ha sido hecho por nadie, y est\u00e1 el mismo Hijo, que fue engendrado por el que no fue engendrado. Pero el Evangelista se refiere al Creador y supone que tiene un compa\u00f1ero cuando dice: &#8220;Y nada se hizo sin El&#8221;. Y cuando nada se ha hecho sin El, comprendo que no est\u00e1 solo; porque uno es por quien se han hecho las cosas, y otro aquel sin el cual nada se ha hecho.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4.<\/span> Tambi\u00e9n puede leerse de este modo. Cuando dijo &#8220;Y nada se hizo sin el mismo&#8221;, alguno puede decir como perturbado: luego, hay algo que ha sido hecho por otro y que no ha sido hecho sin embargo sin El. Y si algo ha sido hecho por otro (aun cuando no sin El), ya no ha sido hecho todo por El, porque una cosa es hacer, y otra intervenir en lo que se hace. Pero el Evangelista refiere que no se ha hecho nada sin El, diciendo: &#8220;Lo que ha sido hecho en El&#8221;. Por tanto, no se ha hecho sin El lo que en El ha sido hecho. Y esto que ha sido hecho en El, tambi\u00e9n ha sido hecho por El; porque &#8220;todas las cosas han sido creadas por El y en El&#8221;. En El han sido creadas, porque era engendrado Dios creador. Pero por esta misma raz\u00f3n nada ha sido hecho sin El de lo hecho en El, porque el Dios naciente era vida, y el que as\u00ed era, fue hecho vida antes de haber nacido. Por tanto, nada suced\u00eda sin El, de entre todas las cosas que se hac\u00edan en El. Porque era vida la que hac\u00eda estas cosas, y el Dios que ha nacido no ha existido despu\u00e9s de haber nacido, sino que exist\u00eda tambi\u00e9n cuando nac\u00eda.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Algunos, queriendo que el Unig\u00e9nito de Dios -que en el principio era Dios Verbo con Dios- no sea un Dios sustantivo sino \u00fanicamente la palabra emitida por medio de la voz -de modo que el Hijo sea respecto de Dios Padre lo que es para los que hablan su palabra- tratan de manifestar con malicia que Cristo nacido como hombre no es el Verbo Dios que subsiste personalmente y permanece en la forma de Dios. Y ya que a este hombre le dio vida el principio de la generaci\u00f3n humana m\u00e1s que el misterio de su concepci\u00f3n espiritual, el Verbo Dios no tuvo una existencia propia al hacerse hombre por el parto de la Virgen, sino que en Jes\u00fas estuvo el Verbo de Dios como en los profetas el Esp\u00edritu de profec\u00eda. Y suelen acusarnos diciendo que creemos en el nacimiento de Jesucristo, pero no el que haya nacido un hombre que tenga cuerpo y alma como nosotros, siendo as\u00ed que nosotros predicamos que el Verbo se ha hecho carne y que ha nacido hombre a nuestra semejanza. De tal manera que, siendo verdadero Hijo de Dios, naci\u00f3 verdadero Hijo del hombre. As\u00ed como tom\u00f3 el cuerpo de la Sant\u00edsima Virgen, el alma la tom\u00f3 de s\u00ed mismo, la cual es sabido que no puede proceder del hombre en el orden de la generaci\u00f3n. Pero siendo uno mismo el Hijo del hombre y el Hijo de Dios, \u00bfno ser\u00eda harto rid\u00edculo el decir que adem\u00e1s del Hijo de Dios, que es el Verbo hecho carne, haya nacido otro no s\u00e9 qui\u00e9n como profeta, animado por el Verbo de Dios, siendo as\u00ed que nuestro Se\u00f1or Jesucristo es Hijo de Dios e Hijo del hombre?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> La cualidad de la naturaleza divina no parec\u00eda bastante expl\u00edcita con el nombre &#8220;Hijo&#8221; si no se hubiese a\u00f1adido, para dar m\u00e1s propiedad a la frase y para significar la excepci\u00f3n, otra palabra: &#8220;Unig\u00e9nito&#8221;. Dici\u00e9ndola adem\u00e1s de &#8220;el Hijo&#8221; se concluye la idea de adopci\u00f3n, dado que la palabra &#8220;Unig\u00e9nito&#8221; s\u00f3lo puede referirse a su naturaleza divina.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1b\" id=\"_edn1b\">[1] <\/a>Se refiere al evangelista San Juan, quien ha recibido de Dios el conocimiento de esta doctrina y ha trascendido todo principio al decir &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2b\" id=\"_edn2b\">[2] <\/a>San Agust\u00edn anota la insuficiencia de la analog\u00eda entre la palabra que pronuncia el ser humano, y la Palabra del Padre, el Verbo, que El mismo no es voz sino ser.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref3b\" id=\"_edn3b\">[3] <\/a>Aparece aqu\u00ed la perspectiva del Dios castigador. La fe de la Iglesia ense\u00f1a que Dios es Ser y Amor, y que se acerca a nosotros con un amor misericordioso que supone la justicia y va m\u00e1s all\u00e1 de ella.<\/p>\n<h2><span id=\"Actas_del_Concilio_de_Efeso\">Actas del Concilio de Efeso<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Por esto, pues, tan pronto se le llama Hijo del Padre, como Verbo, como luz en la Sagrada Escritura, para que se comprenda que cada uno de estos nombres con que designa a Cristo, son contra la blasfemia. Porque como tu hijo es de tu misma naturaleza, queriendo manifestar que el Padre y el Hijo tienen una misma sustancia, le llama Hijo Unig\u00e9nito del Padre. Adem\u00e1s, como el nacimiento y el Hijo nos manifiestan los sufrimientos que acompa\u00f1an o se mezclan en la generaci\u00f3n, le llama tambi\u00e9n Verbo, demostrando con este nombre la impasibilidad de su nacimiento. Pero como todo padre, entre los hombres, es indudablemente de m\u00e1s edad que el hijo, para que no se entienda as\u00ed de la naturaleza divina, llama luz al Unig\u00e9nito del Padre; porque la luz nace del sol, y no se concibe que sea posterior a \u00e9l. Por tanto, la luz demuestra que el Hijo coexiste siempre con el Padre, y el Verbo la impasibilidad de su nacimiento, as\u00ed como el nombre de Hijo indica la consustancialidad con el Padre.<\/p>\n<h2><span id=\"Alcuino\">Alcuino<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Contra aquellos que dec\u00edan que Jesucristo no ha existido siempre por su nacimiento temporal, empieza el Evangelista diciendo de la eternidad del Verbo: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span>\u00bfPor qu\u00e9 pone el verbo sustantivo &#8220;era&#8221;? Para que se comprenda que hab\u00eda precedido a todos los tiempos el Verbo coeterno con Dios Padre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Despu\u00e9s que habl\u00f3 de la naturaleza del Hijo, habl\u00f3 de su obra, diciendo: &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El&#8221;; esto es, todo lo que existe, o en sustancia o en cualquier otra propiedad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> Esto es: gracia de Dios, o en quien habita la gracia, y que dio a conocer al mundo, el primero y con su propio testimonio, la gracia del Nuevo Testamento, esto es, a Jesucristo. Juan quiere decir: &#8220;ha sido dado&#8221;, porque le fue donado por la gracia de Dios no s\u00f3lo ser precursor sino tambi\u00e9n bautizar al Rey de los reyes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Lo que se dice aqu\u00ed: &#8220;El Verbo se ha hecho carne&#8221;, no debe entenderse sino como si dijese: Dios se ha hecho hombre, esto es, ha tomado cuerpo y alma. Porque as\u00ed como cada uno de nosotros es un hombre que consta de cuerpo y de alma, as\u00ed Jesucristo, desde el tiempo de su Encarnaci\u00f3n, aparece como un solo hombre, por la divinidad, por la carne y por el alma. Y adem\u00e1s, la divinidad del Verbo se ha dignado tomar la naturaleza de un hombre escogido, con quien se ha constituido una sola persona, que es la de Jesucristo, sin transformar en ning\u00fan sentido la esencia del hombre en la esencia divina, sino tomando la naturaleza humana, de que antes carec\u00eda. Adem\u00e1s, consta seguramente respecto de aquella persona que tuvo desde la eternidad, que el Hijo de Dios tom\u00f3 la naturaleza humana pero no la persona. El hombre se transform\u00f3 en Dios, no por el cambio de naturaleza, sino por la unidad de la divina persona. Por tanto, no son dos, sino un solo Cristo, Dios-hombre. El Verbo est\u00e1 unido con la carne de un modo tan inefable, que bien podemos decir que el Verbo se hizo carne. Y aun cuando el Verbo no se ha transformado en carne, y aquella carne que se llama Dios no se ha transformado en la naturaleza divina, etc., confesamos que las dos naturalezas est\u00e1n unidas en la persona de Jesucristo de una manera tan inefable que, subsistiendo la propiedad de cada una de ellas, hay en esta santa y admirable uni\u00f3n, no un cambio de la divinidad, sino una exaltaci\u00f3n de la humanidad. Esto es, Dios no se ha convertido en hombre, pero el hombre ha sido glorificado en Dios, etc.<\/p>\n<p>&#8220;Y habit\u00f3 entre nosotros&#8221;, esto es, vivi\u00f3 entre los hombres.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">15.<\/span> Hab\u00eda dicho antes el Evangelista, que hab\u00eda sido enviado un hombre para dar testimonio. Y ahora explica lo que expresa ese testimonio, en el cual anuncia el precursor, bien claramente, lo excelso de la humanidad y lo eterno de la divinidad, por lo que dice: &#8220;Juan da testimonio de El&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> Me parece que Sabelio fue rechazado por estas palabras; \u00e9l dec\u00eda que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, eran una sola persona; que unas veces aparec\u00eda como Padre, otras como Hijo y otras como Esp\u00edritu Santo. Pero le contradicen evidentemente estas palabras: &#8220;Y el Verbo estaba con Dios&#8221;; porque aqu\u00ed el Evangelista declara que uno es el Hijo, y otro el Padre, que aqu\u00ed designa con el nombre de Dios.<\/p>\n<p>De otro modo, despu\u00e9s de decir que el Verbo estaba con Dios, claro es que eran dos personas, aun cuando existiese una misma naturaleza en ellas. Por esto dice: &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;, para demostrar que as\u00ed como es una misma naturaleza la del Padre y la del Hijo, as\u00ed tambi\u00e9n es una misma divinidad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span>Para que una sospecha diab\u00f3lica no inquietase a algunos sobre si el Verbo, siendo Dios, se levantaba en contra del Padre (como dicen las f\u00e1bulas de los gentiles), y que separado del Padre fuese contrario al Padre, dice el Evangelista: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;. Como diciendo, este Verbo de Dios nunca ha existido separado de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Suelen decir los arrianos que as\u00ed como por medio de una sierra se hace una puerta, as\u00ed se dice que todas las cosas han sido hechas por el Hijo, no porque sea el creador, sino el instrumento. Y que de este modo, dicen, ha sido hecho el Hijo, para que por medio de \u00e9l fueran hechas todas las cosas. Mas nosotros \u00fanicamente respondemos a estos forjadores de mentiras: si, pues, como dec\u00eds, el Padre hubiese creado al Hijo para emplearle como instrumento, habr\u00eda que deducir que la dignidad del Hijo ser\u00eda inferior a la de las cosas que han sido hechas, como es inferior la sierra a lo hecho por ella, no existiendo m\u00e1s que para ello. As\u00ed si, seg\u00fan dicen, el Padre cre\u00f3 al Hijo a causa de aquellas cosas que por El han sido hechas, entonces, si Dios no hubiese creado nada, tampoco habr\u00eda producido al Hijo. \u00bfQu\u00e9 disparate mayor puede concebirse? Pero dicen: \u00bfPor qu\u00e9 no dijo que el Verbo hizo todas las cosas? \u00bfPor qu\u00e9 us\u00f3 de esta preposici\u00f3n? Para que no se creyese que el Hijo era ing\u00e9nito y sin principio, y creador de Dios.<\/p>\n<p>Hab\u00eda dicho &#8220;que en El estaba la vida&#8221;, para que no se crea que el Verbo estaba separado de ella. Ahora manifiesta que es la vida espiritual y la luz de todos los seres racionales. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Y la vida era la luz de los hombres&#8221;. Como diciendo: Esta luz no es sensible, sino intelectual, e ilumina a la misma alma.<\/p>\n<p>No dijo, por tanto: Es luz \u00fanicamente para los jud\u00edos, sino para todos los hombres. Todos los hombres en tanto recibimos inteligencia y raz\u00f3n del Verbo que nos cre\u00f3, en cuanto somos iluminados por El; porque la raz\u00f3n que nos ha sido dada (por la cual somos racionales) es luz que nos dirige para obrar y para no obrar.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> No un \u00e1ngel, para que nadie sospechase.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, si algunos no creyesen, \u00e9l quedar\u00eda suficientemente excusado. Porque as\u00ed como cuando alguno entra en una casa tenebrosa y no recibe los rayos del sol no debe culpar de ello al mismo sol, as\u00ed San Juan fue enviado para que creyesen todos; pero si esto no sucede, no es \u00e9l quien ser\u00e1 la causa de ello.<\/p>\n<p>Pero se dir\u00e1: luego no podemos decir que San Juan, ni ninguno de los santos, es o ha sido luz. Y si queremos decir que alguno de los santos fue luz, dig\u00e1moslo sin art\u00edculo<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1d\" id=\"_ednref1d\"> [1]<\/a> para que si nos preguntan si San Juan es luz, lo concedamos seguramente, sin art\u00edculo. Porque si se nos pide con art\u00edculo, debemos negarlo, en atenci\u00f3n a que San Juan no es la luz principal, sino que se llama luz porque es en virtud de la participaci\u00f3n con la verdadera luz que tiene luz.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> Averg\u00fc\u00e9ncese Maniqueo <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2d\" id=\"_ednref2d\"> [2]<\/a>, que dice que nosotros somos obra de un creador malo y tenebroso; pues no ser\u00edamos iluminados si no fu\u00e9semos criaturas del que es la verdadera luz.<\/p>\n<p>O de otro modo, la inteligencia que se nos ha concedido para que nos gu\u00ede, y que se llama la raz\u00f3n natural, es lo que llamamos luz recibida de Dios; pero algunos la han oscurecido por usar mal de ella.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> Esto ahoga tambi\u00e9n la rabia de Marci\u00f3n<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn3d\" id=\"_ednref3d\"> [3]<\/a>, que dec\u00eda que era malo el creador de todas las cosas, y de Arrio<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn4d\" id=\"_ednref4d\"> [4]<\/a>, que dec\u00eda que el Hijo de Dios era criatura.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13.<\/span> Se entiende por &#8220;lo suyo&#8221; al mundo o a Judea, que hab\u00eda elegido por su heredad.<\/p>\n<p>Y como en el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n conseguiremos ser hijos perfect\u00edsimos de Dios, seg\u00fan lo que dice el Ap\u00f3stol: &#8220;Esperando la adopci\u00f3n de los hijos de Dios, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo&#8221; (Rom 8,23). Nos concedi\u00f3, pues, el poder de ser hechos hijos de Dios, esto es, de obtener esta gracia en la vida futura.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Apolinario de Laodicea fund\u00f3 su herej\u00eda en esta palabra: dec\u00eda que Jesucristo no tuvo alma racional, sino \u00fanicamente carne; teniendo a la divinidad por alma que dirige y gobierna el cuerpo<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn5d\" id=\"_ednref5d\"> [5]<\/a>.<\/p>\n<p>Mas queriendo el Evangelista mostrar la incomparable condescendencia de Dios, dice carne para que admiremos m\u00e1s su gran misericordia, puesto que tom\u00f3 la carne por nuestra salvaci\u00f3n, a pesar de que esto es impropio y dista mucho de su naturaleza, aunque el alma tiene alguna semejanza con Dios. Y si el Verbo se encarn\u00f3 y no tom\u00f3 el alma humana, se deducir\u00eda que nuestras almas no hab\u00edan sido redimidas, porque no santific\u00f3 lo que no tom\u00f3. Y no dejar\u00eda de ser una irrisi\u00f3n, que habiendo sido el alma la que pec\u00f3 primero, al tomar carne el divino Verbo no santificase al alma, y que dejase enferma la parte principal. Con esto es refutado tambi\u00e9n Nestorio que dec\u00eda que el Verbo Dios no era el mismo que hab\u00eda sido hecho hombre por la concepci\u00f3n de la sangre de la Virgen, y que la Virgen hab\u00eda parido a un hombre, que dotado y enriquecido con toda clase de virtudes, se hab\u00eda unido con el Verbo de Dios. De aqu\u00ed deduc\u00eda que hubo dos hijos: uno nacido de la Virgen, esto es, el hombre, y el otro de Dios, esto es, el Hijo de Dios, unido a aquel hombre por la gracia habitual y por el amor<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn6d\" id=\"_ednref6d\"> [6]<\/a>. Contra el cual dijo el Evangelista que el mismo Verbo se hizo hombre, y no que el Verbo, hallando un hombre virtuoso, se hab\u00eda unido con \u00e9l.<\/p>\n<p>Aprendamos, pues, en estas palabras: &#8220;Que el Verbo se ha hecho carne&#8221;, que el mismo Verbo es hombre, y existiendo Hijo de Dios se ha hecho hijo de una mujer, la que especialmente se llama Madre de Dios porque engendr\u00f3 a Dios en su carne.<\/p>\n<p>&#8220;Lleno de gracia&#8221;, en cuanto que su palabra era gracia; habiendo dicho David en el Salmo: &#8220;La gracia ha sido derramada en tus labios&#8221; (Sal 44,3), etc., &#8220;Y de verdad&#8221;, para significar que Mois\u00e9s y los profetas hablaban u obraban s\u00f3lo en figura, mientras que Jesucristo en cumplimiento de la verdad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">15.<\/span> Dice tambi\u00e9n: &#8220;El que ha de venir detr\u00e1s de m\u00ed&#8221;, esto es, seg\u00fan el tiempo del nacimiento. San Juan hab\u00eda nacido seis meses antes que Jesucristo, seg\u00fan la humanidad.<\/p>\n<p>Mas los arrianos interpretan estas palabras queriendo manifestar que el Hijo de Dios no ha sido engendrado por el Padre, sino creado como una criatura cualquiera.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1d\" id=\"_edn1d\">[1] <\/a>El art\u00edculo &#8220;la&#8221;, en &#8220;la luz&#8221;.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2d\" id=\"_edn2d\">[2] <\/a>Los maniqueos afirmaban la coexistencia de dos principios, uno para el bien y otro para el mal, actuantes en el universo, oponi\u00e9ndose entre s\u00ed hasta una resoluci\u00f3n que es la vuelta al estado primero de todo.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref3d\" id=\"_edn3d\">[3] <\/a>Marci\u00f3n parte de la afirmaci\u00f3n de que el AT habla de un Dios distinto del aqu\u00e9l del NT, testimoniado por Jesucristo, que es s\u00f3lo una manifestaci\u00f3n visible de Dios, pero que no ha asumido la naturaleza humana. El primero es desconocido, justiciero, iracundo, vengativo, autor de todo mal. El segundo es bueno. Por ello Marci\u00f3n rechaza el AT y parte de los libros del NT.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref4d\" id=\"_edn4d\">[4] <\/a>Arrio y sus seguidores sosten\u00edan que el Hijo es la primera y suprema criatura de Dios, creado directamente por Padre para crear por El todo el universo. El Padre le participa sus prerrogativas divinas como don por su fidelidad.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref5d\" id=\"_edn5d\">[5] <\/a>Los apolinaristas dec\u00edan que el Verbo Encarnado no hab\u00eda asumido plenamente la naturaleza humana, sino s\u00f3lo su dimensi\u00f3n f\u00edsico-s\u00edquica. La dimensi\u00f3n espiritual, la misma que comprend\u00eda el entendimiento, era asumida, seg\u00fan afirmaban, directamente por el mismo Verbo, Segunda Persona de la Trinidad. Algunos extremaron sus posiciones y llegaron a afirmar que ni la psiqu\u00e9 ni el cuerpo hab\u00eda sido asumido, sino que la divinidad se hab\u00eda transformado en ellos.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref6d\" id=\"_edn6d\">[6] <\/a>El nestorianismo sostiene que Santa Mar\u00eda no es Madre de Dios, sino madre del &#8220;hombre Jes\u00fas&#8221;. Este habr\u00eda sido &#8220;tomado&#8221; por Dios siendo mayor, habitando la divinidad en \u00e9l como si habitase en un templo.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">4.<\/span> Como el Evangelista hab\u00eda dicho que toda criatura hab\u00eda sido hecha por el Verbo, para que no se creyese que su voluntad era mudable (como si de pronto hubiese querido hacer la criatura, sin haberla hecho nunca ab eterno), tuvo cuidado de ense\u00f1ar que la criatura hab\u00eda sido hecha ciertamente en el tiempo, pero que hab\u00eda sido dispuesto en la eterna sabidur\u00eda del Creador, en qu\u00e9 tiempo y a cu\u00e1ntos hab\u00eda de crear; por esto dice: &#8220;Lo que ha sido hecho era vida en El&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> Porque los evangelistas hablan de Jesucristo naciendo en el tiempo, mas San Juan atestigua que en el principio ya era \u00e9l mismo, diciendo: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;. Los otros dicen que apareci\u00f3 de repente en medio de los hombres; \u00e9l atestigua que siempre estuvo con Dios cuando dice: &#8220;Y el Verbo estaba con Dios&#8221;. Los primeros dicen que era verdadero hombre; y el \u00faltimo, que era verdadero Dios, diciendo: &#8220;Y el Verbo era Dios&#8221;. Los dem\u00e1s evangelistas le consideran como hombre que vive temporalmente entre los hombres; pero San Juan le considera Dios con Dios, subsistiendo en el principio, diciendo: &#8220;Este era en el principio con Dios&#8221;. Los otros exponen las grandes cosas que hizo despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n; pero San Juan ense\u00f1a que Dios Padre hizo por El toda criatura, diciendo: &#8220;Todas las cosas fueron hechas por El y nada de lo que fue hecho se hizo sin El&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-8.<\/span> Pero no dice: para que todos creyesen en \u00e9l -porque es maldito aquel hombre que conf\u00eda en el hombre (Jer 17,5)-, sino &#8220;para que todos creyesen por \u00e9l&#8221;, esto es para que creyesen en la luz por testimonio suyo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> Ya sea por su talento especial, ya por la sabidur\u00eda divina; porque as\u00ed como ninguno se debe a s\u00ed mismo la existencia, as\u00ed tambi\u00e9n ninguno puede ser sabio por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11-13.<\/span> Debe tenerse en cuenta tambi\u00e9n que en las Sagradas Escrituras, cuando se habla de sangre en plural, suele significarse el pecado. Por eso en el Salmo dice: &#8220;L\u00edbrame de las sangres&#8221; (Sal 50, 16).<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n carnal de todos procede de la uni\u00f3n de los consortes, pero la espiritual se concede en virtud de la gracia del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> Adem\u00e1s, si se refiere a tiempo pasado, cuando dice &#8220;cont\u00f3&#8221;, una vez hecho hombre el Hijo nos ense\u00f1\u00f3 lo que debe saberse acerca de la unidad de la Trinidad, y c\u00f3mo podemos llegar hasta su conocimiento, y por qu\u00e9 medio puede llegarse hasta ello. Y si se refiere a lo futuro entonces referir\u00e1 c\u00f3mo lleva a sus escogidos hasta el conocimiento de su gloria.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_ad_Nestorium_epist_8\">San Cirilo, ad Nestorium, epist. 8<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">14.<\/span> Uni\u00e9ndose el Verbo a la carne, animada por el alma racional, seg\u00fan la sustancia, de un modo inefable e ininteligible, se hizo hombre y fue llamado Hijo del hombre, no seg\u00fan la voluntad sola o su benepl\u00e1cito, ni tampoco por haber tomado su persona. Pueden, ciertamente, reunirse varias naturalezas en una verdadera uni\u00f3n, pero aqu\u00ed no hay m\u00e1s que una persona como resultado de las dos: Cristo y el Hijo, no dejando de existir por su uni\u00f3n la diferencia de naturalezas<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1e\" id=\"_ednref1e\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1e\" id=\"_edn1e\">[1] <\/a> En el Se\u00f1or Jes\u00fas la persona divina, el Hijo, Segunda Persona de la Trinidad, tiene en s\u00ed, de modo pleno, las dos naturalezas: la divina -que ya ten\u00eda- y la humana -que asume por la Encarnaci\u00f3n-.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Moralium_18_37-38\">San Gregorio, Moralium 18, 37-38<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">18.<\/span> Pero bien claramente se da a entender que en todo el tiempo que vivimos en esta vida mortal, \u00fanicamente puede verse a Dios por medio de ciertas im\u00e1genes, pero no en cuanto a su misma esencia. Y aun cuando el alma, iluminada por la gracia del Esp\u00edritu, ve al mismo Dios, sin embargo no alcanza a comprender la fuerza de su esencia. Y de aqu\u00ed es que Jacob, que asegura haber visto a Dios, no vio m\u00e1s que a un \u00e1ngel. Y de aqu\u00ed tambi\u00e9n que Mois\u00e9s, que habl\u00f3 con Dios cara a cara, dice: &#8220;Manifi\u00e9state a m\u00ed para que yo te vea&#8221; (Ex 33,18). De cuya petici\u00f3n se deduce que \u00e9l deseaba ver en la claridad de su naturaleza infinita a Aqu\u00e9l a quien ya hab\u00eda empezado a ver por medio de ciertas figuras.<\/p>\n<p>Si bien es verdad que algunos pueden ver la majestad de Dios, aun viviendo en esta vida pasajera, por medio de la contemplaci\u00f3n y elev\u00e1ndose a los m\u00e1s altos grados de la virtud, esto no se opone a lo que se acaba de decir. Porque todo el que ve la sabidur\u00eda (que es Dios) muere absolutamente a esta vida, sin que le quede afecto alguno a las cosas de la tierra.<\/p>\n<p>Debe tenerse en cuenta que hubo algunos que dijeron que Dios pod\u00eda ser visto en la eterna bienaventuranza en toda su majestad, pero que no pod\u00eda verse en cuanto a su naturaleza. La nimia sutileza de este pensamiento enga\u00f1\u00f3 a \u00e9stos con exceso, porque no hay diferencia alguna entre la claridad y la naturaleza en aquella esencia simple e inmutable.<\/p>\n<p>Hay algunos que dicen que no pueden ver a Dios ni aun los \u00e1ngeles.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Basilio_Magno_Obispo\">San Basilio Magno, Obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda 2, 6; PG 31, 1459-1462. 1471-1474.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros\u00bb (Jn 1,14).<\/p>\n<p>Dios en la tierra, Dios en medio de los hombres, no un Dios que consigna la ley entre resplandores de fuego y ruido de trompetas sobre un monte humeante, o en densa nube entre rel\u00e1mpagos y truenos, sembrando el terror entre quienes escuchan; sino un Dios encarnado, que habla a las creaturas de su misma naturaleza con suavidad y dulzura. Un Dios encarnado, que no obra desde lejos o por medio de profetas, sino a trav\u00e9s de la humanidad asumida para revestir su persona, para reconducir a s\u00ed, en nuestra misma carne hecha suya, a toda la humanidad. \u00bfC\u00f3mo, por medio de uno solo, el resplandor alcanza a todos? \u00bfC\u00f3mo la divinidad reside en la carne? Como el fuego en el hierro: no por transformaci\u00f3n, sino por participaci\u00f3n. El fuego, efectivamente, no pasa al hierro: permaneciendo donde est\u00e1, le comunica su virtud; ni por esta comunicaci\u00f3n disminuye, sino que invade con lo suyo a quien se comunica. As\u00ed el Dios-Verbo, sin jam\u00e1s separarse de s\u00ed mismo <i>puso su morada en medio de nosotros;<\/i> sin sufrir cambio alguno <i>se hizo carne;<\/i> el cielo que lo conten\u00eda no qued\u00f3 privado de \u00e9l mientras la tierra lo acogi\u00f3 en su seno.<\/p>\n<p>Busca penetrar en el misterio: Dios asume la carne justamente para destruir la muerte oculta en ella. Como los ant\u00eddotos de un veneno, una vez ingeridos, anulan sus efectos, y como las tinieblas de una casa se disuelven a la luz del sol, la muerte que dominaba sobre la naturaleza humana fue destruida por la presencia de Dios. Y como el hielo permanece s\u00f3lido en el agua mientras dura la noche y reinan las tinieblas, pero prontamente se diluye al calor del sol, as\u00ed la muerte reinante hasta la venida de Cristo, apenas resplandeci\u00f3 la gracia de Dios Salvador y surgi\u00f3 el sol de justicia, <i>fue engullida por la victoria <\/i>(1Co 15, 54), no pudiendo coexistir con la Vida. \u00a1Oh grandeza de la bondad y del amor de Dios por los hombres!<\/p>\n<p>\u00a0D\u00e9mosle gloria con los pastores, exultemos con los \u00e1ngeles <i>porque hoy ha nacido el Salvador, Cristo el Se\u00f1or <\/i>(Lc 2, 11). Tampoco a nosotros se apareci\u00f3 el Se\u00f1or en forma de Dios, porque habr\u00eda asustado a nuestra fragilidad, sino en forma de siervo, para restituir a la libertad a los que estaban en la esclavitud. \u00bfQui\u00e9n es tan tibio, tan poco reconocido que no goce, no exulte, no lleve dones? Hoy es fiesta para toda creatura. No haya nadie que no ofrezca algo, nadie se muestre ingrato. Estallemos tambi\u00e9n nosotros en un canto de exultaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny_abad\">Beato Guerrico de Igny, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">1er serm\u00f3n para la Navidad.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abAqu\u00ed ten\u00e9is la se\u00f1al: un reci\u00e9n nacido\u2026 acostado en un pesebre\u00bb (Lc 2,12).<\/p>\n<p>\u201cNos ha nacido un ni\u00f1o\u201d (Is 9,5). Y el Dios de majestad, anonad\u00e1ndose a s\u00ed mismo (Flp 2,7) se hizo semejante a nosotros, no tan s\u00f3lo tomando un cuerpo terrestre de mortal, sino todav\u00eda m\u00e1s, en la edad tierna y d\u00e9bil de los ni\u00f1os\u2026 \u00a1Oh santa y dulce infancia que restituyes al hombre la verdadera inocencia! Gracias a ti cualquier edad puede llegar a ser una dichosa infancia (Mt 18,3) y ser conforme al Ni\u00f1o-Dios, no por la peque\u00f1ez de sus miembros, sino por la humildad del coraz\u00f3n y la suavidad de sus costumbres\u2026<\/p>\n<p>Para servirte de ejemplo, Dios ha querido, siendo al m\u00e1s grande de todos, hacerse el m\u00e1s humilde y peque\u00f1o de todos. Era poco para \u00e9l estar por debajo de los \u00e1ngeles tomando la condici\u00f3n de la naturaleza mortal; ha sido preciso hacerse m\u00e1s peque\u00f1o que los hombres tomando la edad y la debilidad de un ni\u00f1o. Que preste atenci\u00f3n el hombre piadoso y humilde y se felicite de esta verdad. Que preste atenci\u00f3n el hombre imp\u00edo y orgulloso y sea confundido. Que vean al Dios infinito hecho ni\u00f1o, un peque\u00f1o a quien hay que adorar\u2026<\/p>\n<p>En esta primera manifestaci\u00f3n a los mortales, Dios ha preferido presentarse bajo los rasgos de un ni\u00f1o peque\u00f1o, aparecer m\u00e1s amable que temido. As\u00ed, puesto que viene a salvar y no a juzgar, muestra por el momento lo que puede suscitar amor, y deja para m\u00e1s tarde lo que podr\u00eda inspirar el temor. Acerqu\u00e9monos, pues, confiadamente al trono de su gracia (Hb 4,16), nosotros que no podemos ni tan s\u00f3lo pensar sin temblar en el trono de su gloria. Aqu\u00ed no hay nada terrible ni severo que temer. Por el contrario, todo es bondad y dulzura para inspirar confianza. Verdaderamente, nada hay m\u00e1s f\u00e1cil de apaciguar que el coraz\u00f3n de este ni\u00f1o; a ti, el culpable, adelanta tus ofrendas de paz y de satisfacci\u00f3n y, el primero, te env\u00eda mensajeros de paz para alentarte a una reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lo necesitas querer lo que te env\u00eda, y quererlo verdadera y perfectamente. No s\u00f3lo te conceder\u00e1 el perd\u00f3n, sino que te colmar\u00e1 de su gracia. M\u00e1s a\u00fan, apreciando que no es una ganancia despreciable el hecho de haber encontrado a la oveja perdida, celebrar\u00e1 por ello una fiesta con sus \u00e1ngeles (Lc 15.7).<\/p>\n<h3><span id=\"Homilia-2\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 3\u00ba para Navidad: SC 166.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abY el Verbo se hizo carne\u00bb (Jn 1,14).<\/p>\n<p>\u201cPorque un ni\u00f1o nos ha nacido &#8221; (Is 9,5). S\u00ed, verdaderamente por nosotros,  porque esto no es por \u00e9l, ni por los \u00e1ngeles. En absoluto por \u00e9l: este nacimiento en  efecto no le daba la existencia ni se la mejoraba, ya que, antes de nacer en el  tiempo, \u00e9l mismo exist\u00eda desde toda eternidad y pose\u00eda la felicidad perfecta, Dios  nacido Dios (cf Credo)&#8230;<\/p>\n<p>Siendo Dios nacido de Dios, se hizo ni\u00f1o por nosotros. En cierto modo, \u00e9l mismo  se separaba y atravesaba de un salto a los \u00e1ngeles para venir hasta nosotros y  hacerse uno de nosotros. &#8220;Anonad\u00e1ndose&#8221; y descendiendo por debajo de los  \u00e1ngeles (He 2,7), se hizo igual a nosotros. Mientras que por su nacimiento eterno,  era su propia felicidad y la de los \u00e1ngeles, por su nacimiento en este mundo por  nosotros, se hizo nuestra redenci\u00f3n, porque nos ve\u00eda penar solos bajo el pecado  original de nuestro propio nacimiento.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ni\u00f1o, tu nacimiento es nuestra felicidad: \u00a1digno de nuestro amor! Endereza  nuestro nacimiento, restaura nuestra condici\u00f3n, elimina nuestras heridas, cancela la  sentencia que condenaba nuestra naturaleza (Col. 2,14). En lo sucesivo los que se  aflig\u00edan por un nacimiento que les presagiaba pena y dolor, ahora pueden renacer  colmados de felicidad. Porque &#8220;a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de  Dios&#8221; (Jn 1,12)&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Por tu natividad, eres a la vez Dios e hijo del hombre! Por ella &#8220;tenemos acceso  a esta gracia en la cual nos encontramos, y nos gloriamos en la esperanza de la  gloria\u201d de hijos de Dios (Rm 5,2). \u00a1Qu\u00e9 admirable intercambio! Asumiendo nuestra  carne, nos regalas tu divinidad; vaciado de ti mismo, nos colmaste.<\/p>\n<h2><span id=\"Guillermo_de_Saint-Thierry_monje\">Guillermo de Saint-Thierry, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras\">Obras: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">La contemplaci\u00f3n de Dios, 10 .<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEl Verbo era la luz verdadera que viniendo a este mundo ilumina a todo hombre\u00bb (Jn 1,).<\/p>\n<p>S\u00ed, t\u00fa nos has amado primero para que nosotros te amemos. No tienes necesidad de nuestro amor, pero s\u00f3lo pod\u00edamos llegar al fin por el cual nos hab\u00edas creado, si no era am\u00e1ndote. Por eso, \u00aben distintas ocasiones y de muchas maneras habl\u00f3 Dios antiguamente a nuestros padres por los Profetas. Ahora, en esta etapa final, nos has hablado por el Hijo\u00bb, tu Verbo (Hb 1,1). Es por \u00e9l que \u00abse hizo el cielo, y por el aliento de su boca, sus ej\u00e9rcitos\u00bb (Sl 32,6). Para ti, hablar a trav\u00e9s de tu Hijo no es otra cosa que poner a pleno sol, hacer ver con toda claridad cu\u00e1nto y c\u00f3mo nos has amado, puesto que no has ahorrado a tu propio Hijo, sino que lo has entregado por todos (Rm 8,32). Y tambi\u00e9n \u00e9l nos ha amado y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por nosotros (Ga 2,20).<\/p>\n<p>As\u00ed es tu Palabra, el Verbo todopoderoso que nos diriges, Se\u00f1or. Cuando todo estaba en profundo silencio, es decir, en lo m\u00e1s profundo del error, descendi\u00f3 de la mansi\u00f3n real (Sab 18,14), para abatir duramente el error y poner suavemente en valor, el amor. Y todo lo que ha hecho, todo lo que ha dicho en la tierra, incluso los oprobios, incluso los salivazos y las bofetadas, incluso la cruz y el sepulcro, no ha sido otra cosa que tu palabra dirigida a nosotros por tu Hijo, palabra provocadora de amor, palabra que despertaba en nosotros el amor a ti.<\/p>\n<p>En efecto, t\u00fa sab\u00edas, Creador de las almas, que las almas de los hijos de los hombres no pueden ser forzadas a amar, sino que es preciso provocarlas. Porque donde hay coerci\u00f3n, ya no hay libertad; donde no hay libertad, no hay justicia&#8230; Has querido que te am\u00e1ramos porque, en justicia, no pod\u00edamos ser salvados si no es am\u00e1ndote. Y no pod\u00edamos amarte si este amor no ven\u00eda de ti. As\u00ed es, Se\u00f1or, tal como el ap\u00f3stol de tu amor lo dice: \u00abT\u00fa nos has amado el primero (1Jn 4,10), y t\u00fa eres el primero en amar a todos los que te aman. Y nosotros te amamos por la afecci\u00f3n de amor que has puesto en nosotros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Maximo_de_Turin_obispo\">San M\u00e1ximo de Tur\u00edn, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-3\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 10, sobre la Natividad del Se\u00f1or: PL 57,24.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abNacido antes de todos los siglos&#8230;, tom\u00f3 carne de la Virgen Mar\u00eda\u00bb (Credo).<\/p>\n<p>Leemos, queridos hermanos, que en Cristo hay dos nacimientos; tanto el uno como el otro son expresi\u00f3n de un poder divino que nos sobrepasa absolutamente. Por un lado, Dios engendra a su Hijo a partir de \u00e9l mismo; por el otro, una virgen lo concibi\u00f3 por intervenci\u00f3n de Dios&#8230; Por un lado, nace para crear la vida; por el otro, para quitar la muerte. All\u00ed, nace de su Padre; aqu\u00ed, nace a trav\u00e9s de los hombres. Por ser engendrado por el Padre, es el origen del hombre; por su nacimiento humano, libera al hombre. Ni una ni otra forma de nacimiento se pueden expresar propiamente y al mismo tiempo son inseparables&#8230;<\/p>\n<p>Cuando ense\u00f1amos que hay dos nacimientos en Cristo, no queremos decir que el Hijo de Dios nace dos veces, sino que afirmamos la dualidad de naturaleza en un solo y \u00fanico Hijo de Dios. Por una parte, nace lo que ya exist\u00eda; por otra parte se produce lo que todav\u00eda no exist\u00eda. El bienaventurado evangelista Juan lo afirma con estas palabras: \u00abEn el principio ya exist\u00eda la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios\u00bb, y tambi\u00e9n: \u00abLa Palabra se hizo carne\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Dios que estaba junto a Dios sali\u00f3 de \u00e9l, y la carne de Dios que no estaba en \u00e9l sali\u00f3 de una mujer. As\u00ed el Verbo se hizo carne, no de manera que Dios quede diluido en el hombre, sino para que el hombre sea gloriosamente elevado en Dios. Por eso Dios no naci\u00f3 dos veces, sino que hubo dos g\u00e9neros de nacimientos \u2013 a saber el de Dios y el del hombre- por los cuales el Hijo \u00fanico del Padre ha querido ser al mismo tiempo Dios y hombre en una sola persona: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda contar su nacimiento?\u00bb (Is 53,8 Vulg)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Alfonso_Maria_de_Ligorio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Meditacion\">Meditaci\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Meditaciones para la octava de la Epifan\u00eda, n\u00ba 1.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abVieron al ni\u00f1o, con Mar\u00eda, su madre, y cayendo de rodillas, lo adoraron\u00bb (Jn 1,).<\/p>\n<p>Los magos encontraron a una pobre joven con un pobre ni\u00f1o cubierto de pobres mantillas&#8230; pero, al entrar en esta gruta, experimentan un gozo que no hab\u00edan experimentado jam\u00e1s&#8230; el Ni\u00f1o divino se alegra: se\u00f1al de la satisfacci\u00f3n afectuosa con que acoge las primeras conquistas de su obra redentora. Los santos reyes dirigen seguidamente su mirada a Mar\u00eda, la cual no habla; se mantiene en silencio; pero su rostro, que refleja gozo y respira dulzura celestial, da muestras de darles buena acogida y que les agradece el hecho de haber sido los primeros en reconocer quien es su Hijo: su soberano Se\u00f1or&#8230;<\/p>\n<p>Ni\u00f1o digno de amor, te veo en esta gruta acostado sobre la paja, bien pobre y despreciado; pero la fe me ense\u00f1a que t\u00fa eres mi Dios bajado del cielo para mi salvaci\u00f3n. Te reconozco como mi soberano Se\u00f1or y mi Salvador; te proclamo como a tal pero no tengo nada para ofrecerte. No tengo el oro del amor puesto que amo las cosas de este mundo; s\u00f3lo amo mis caprichos en lugar de amarte a ti, infinitamente digno de amor. Tampoco tengo el incienso de la oraci\u00f3n porque, por desgracia, he vivido sin pensar en ti. Tampoco tengo la mirra de la mortificaci\u00f3n, puesto que, por no haberme abstenido de placeres miserables, he entristecido numerosas veces a tu bondad infinita. \u00bfQu\u00e9 puedo ofrecerte, pues? Jes\u00fas m\u00edo, te ofrezco mi coraz\u00f3n, muy sucio, completamente desprovisto como est\u00e1: ac\u00e9ptalo y c\u00e1mbialo, puesto que has venido hasta nosotros para lavar con tu sangre nuestros corazones culpables, y as\u00ed transformarnos de pecadores en santos. Dame, pues, de  este oro, de este incienso, de esta mirra que me falta. Dame el oro de tu santo amor; dame el incienso, el esp\u00edritu de oraci\u00f3n; dame la mirra, el deseo y las fuerzas para mortificarme en todo lo que no te complace&#8230;<\/p>\n<p>Oh Virgen santa, t\u00fa has acogido a los piadosos reyes magos con vivo afecto y les has llenado: d\u00edgnate acogerme y consolarme tambi\u00e9n a m\u00ed, que siguiendo su ejemplo, vengo a visitar y ofrecerme a tu Hijo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Clemente_de_Alejandria\">San Clemente de Alejandr\u00eda<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-4\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda  \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el rico que puede ser salvado?\u00bb, 37.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abA cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su  nombre\u00bb (Jn 1,).<\/p>\n<p>Contempla los misterios del amor y ver\u00e1s \u00abel seno del Padre\u00bb que s\u00f3lo \u00abel  Hijo \u00fanico nos lo ha contado\u00bb (Jn 1,18). Dios mismo es amor (1Jn 4,8) y por eso  mismo se ha dejado ver por nosotros. En su ser indecible, es Padre; en su  compasi\u00f3n para con nosotros, es Madre. Es amando que el Padre se nos presenta  tambi\u00e9n femenino.<\/p>\n<p>La prueba m\u00e1s asombrosa es Aqu\u00e9l que \u00e9l engendra de s\u00ed mismo. Y este Hijo,  fruto del amor, es amor. Es por causa de ese mismo amor que \u00e9l mismo descendi\u00f3.  Por causa de este amor ha revestido nuestra humanidad. Por causa de este amor,  libremente, sufri\u00f3 todo lo que libera la condici\u00f3n humana. As\u00ed, haci\u00e9ndose seg\u00fan la  medida de nuestra debilidad, a nosotros, a los que amaba, nos ha dado, a cambio,  la medida de su fuerza. Hasta el punto de ofrecerse a s\u00ed mismo como sacrificio y  d\u00e1ndose \u00e9l mismo como precio de nuestra redenci\u00f3n, nos dej\u00f3 un testamento  nuevo: \u00abOs doy mi amor\u00bb (cf Jn 13,24; 14,27). \u00bfCu\u00e1l es este amor? \u00bfQu\u00e9 valor  tiene? Por cada uno de nosotros \u00abha entregado su vida\u00bb (1Jn 3,16), una vida m\u00e1s  preciosa que el universo entero.<\/p>\n<h2><span id=\"Julian_de_Vezelay_monje_benedictino\">Juli\u00e1n de V\u00e9zelay, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia-5\">Homil\u00eda: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 1 sobre la Navidad: SC 192, 45.52.60.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa Palabra era la luz verdadera\u00bb (Jn 1,).<\/p>\n<p>\u201cVenga tambi\u00e9n ahora la Palabra del Se\u00f1or a quienes la esperamos en silencio. Un  silencio sereno lo envolv\u00eda todo, y al mediar la noche su carrera, tu Palabra  todopoderosa descendi\u00f3 desde el trono real de los cielos.\u201d (Sb 18, 14-15) Este  texto de la Escritura se refiere a aquel sacrat\u00edsimo tiempo en que la Palabra  todopoderosa de Dios vino a nosotros para anunciarnos la salvaci\u00f3n, descendiendo  del seno y del coraz\u00f3n del Padre a las entra\u00f1as de una madre\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed pues, todo estaba en el m\u00e1s profundo silencio: callaban en efecto los profetas  que lo hab\u00edan anunciado, callaban los ap\u00f3stoles que hab\u00edan de anunciarlo. En medio  de este silencio que hac\u00eda de intermediario entre ambas predicaciones, se percib\u00eda  el clamor de los que ya lo hab\u00edan predicado y el de aquellos que muy pronto hab\u00edan  de predicarlo\u2026 Con expresi\u00f3n feliz se nos dice que en medio del silencio vino el  mediador entre Dios y los hombres: hombre a los hombres, mortal a los mortales,  para salvar con su muerte a los muertos.<\/p>\n<p>Y \u00e9sta es mi oraci\u00f3n: que venga tambi\u00e9n ahora la Palabra del Se\u00f1or a quienes le  esperamos en silencio; que escuchemos lo que el Se\u00f1or Dios nos dice en nuestro  interior. Callen las pasiones carnales y el estr\u00e9pito inoportuno; callen tambi\u00e9n las  fantas\u00edas de la loca imaginaci\u00f3n, para poder escuchar atentamente lo que nos dice  el Esp\u00edritu, para escuchar la voz que nos viene de lo alto. Pues nos habla continuamente con el Esp\u00edritu de vida y se hace voz sobre el firmamento que se  cierne sobre el \u00e1pice de nuestro esp\u00edritu; pero nosotros, que tenemos la atenci\u00f3n  fija en otra parte, no escuchamos al Esp\u00edritu que nos habla.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la  Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon-2\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 293, 5.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abHemos visto su gloria\u00bb (Jn 1,).<\/p>\n<p>Cristo deb\u00eda venir en nuestra carne; era \u00e9l, no otro, ni un \u00e1ngel ni un mensajero,  era Cristo mismo que ten\u00eda que venir para salvarnos (Is 35,4)&#8230; Hab\u00eda de nacer en  una carne mortal: un ni\u00f1o peque\u00f1o, recostado en un pesebre, envuelto en pa\u00f1ales,  amamantado; un ni\u00f1o que crec\u00eda con los a\u00f1os y al final muri\u00f3 cruelmente. Todo  esto es testimonio de su profunda humildad. \u00bfQui\u00e9n nos da estos ejemplos de  humildad? El Dios alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es su grandeza? No la busques en la tierra, sube m\u00e1s all\u00e1 de los astros.  Cuando llegues a las regiones celestiales, oir\u00e1s decir: sube m\u00e1s arriba. Cuando  hayas llegado hasta los tronos y dominaciones, principados y potestades (Col 1,16)  a\u00fan oir\u00e1s: sube m\u00e1s arriba, nosotros somos meras criaturas; \u201cTodo fue hecho por  ella\u201d (Jn 1,3) Lev\u00e1ntate, pues, por encima de toda criatura, de todo lo que ha sido  formado, de todo lo que ha recibido su existencia, de todos los seres cambiantes,  corporales o espirituales. En una palabra, por encima de todo.  Tu vista no llega  alcanzar la meta. Es por la fe que te tienes que elevar, ya que ella te conduce hasta  el creador&#8230; Entonces contemplar\u00e1s \u201cla Palabra que estaba en el principio\u201d&#8230;<\/p>\n<p>\u201cLa Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Todo fue hecho por ella y  sin ella no se hizo nada de cuanto lleg\u00f3 a existir. En ella estaba la vida\u201d (Jn 1, 1-4).<\/p>\n<p>Esta Palabra ha bajado hasta nosotros. \u00bfQu\u00e9 \u00e9ramos nosotros? \u00bfMerec\u00edamos que  llegara hasta nosotros? No, \u00e9ramos indignos de su compasi\u00f3n, pero la Palabra se  compadeci\u00f3 de nosotros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Roman_el_Melodico\">San Rom\u00e1n, el Mel\u00f3dico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Himno\">Himno: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Himno 13, La Natividad del Se\u00f1or: SC 110, 143ss.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa Palabra era Dios&#8230;.y la Palabra se hizo carne\u00bb (Jn 1,1ss).<\/p>\n<p>Escuchad, pastores, las trompetas&#8230; La Palabra se ha hecho carne, Dios se ha  manifestado al mundo! Y vosotras, hijas de reyes, entrad en el gozo de la Madre de  Dios (cf Sal 44) Pueblos todos, decid: Bendito eres t\u00fa, nuestro Dios, nacido hoy,  gloria a ti!<\/p>\n<p>La Virgen que no ten\u00eda relaci\u00f3n con ning\u00fan hombre (Lc 1,34) ha engendrado la  alegr\u00eda, la tristeza ancestral ya no existe. Hoy ha nacido el Increado, aquel que el  mundo no puede abarcar . Hoy, la alegr\u00eda se ha manifestado a los homb res; hoy el  error ha sido echado fuera. Pueblos, digamos: \u201cBendito eres t\u00fa, nuestro Dios,  reci\u00e9n nacido, gloria a ti.!\u201d<\/p>\n<p>Pastores&#8230;, cantad al Se\u00f1or que nace en Bel\u00e9n&#8230;, aquel que rescata el mundo. La  maldici\u00f3n sobre Eva ha sido revocada, gracias a aquel que ha nacido de la Virgen&#8230;.  \u201cBatid palmas, aclamad con entusiasmo!\u201d (Sal 46) Hagamos un coro con los  \u00e1ngeles. El Se\u00f1or ha nacido de la Virgen Mar\u00eda para \u201csostener a los que caen y  levantar a los que desfallecen.\u201d (Sal 144,14), los que gritan con gozo: \u201cBendito eres  t\u00fa, nuestro Dios, reci\u00e9n nacido, gloria ti!\u201d<\/p>\n<p>El autor de la Ley se ha encarnado bajo la Ley (Gal 4,4) el Hijo eterno ha nacido de  la Virgen, el Creador del universo est\u00e1 recostado en un pesebre. Aquel a quien el  Padre engendra sin principio, sin madre en el cielo, ha nacido de la Virgen, sin  padre en la tierra. Pueblos, digamos: \u201cBendito eres t\u00fa, nuestro Dios, reci\u00e9n nacido,  gloria ti!\u201d<\/p>\n<p>En verdad, la alegr\u00eda viene del nacimiento en el establo. Hoy los coros ang\u00e9licos se  alegran; todas las naciones celebran a la Virgen inmaculada; nuestro padre Ad\u00e1n se regocija porque hoy ha nacido del Salvador. Pueblos, digamos: \u201cBendito eres t\u00fa,  nuestro Dios, reci\u00e9n nacido, gloria ti!\u201d<\/p>\n<h2><span id=\"Juan_Taulero_dominico_en_Estrasburgo\">Juan Taulero, dominico en Estrasburgo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon-3\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n para Navidad.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLa Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre\u00bb (Jn 1,9).<\/p>\n<p>\u201cCuando un silencio profundo envolv\u00eda el universo y la noche llegaba a la mitad de su carrera, la Palabra del Todopoderoso baj\u00f3 del cielo&#8230;\u201d (Sap 18,14-15) Hoy se trata de esta Palabra&#8230; \u00bfCu\u00e1l es el lugar donde Dios viene a pronunciar su palabra y a engendrar a su Hijo? El coraz\u00f3n en donde se tiene que realizar este nacimiento tiene que ser puro, vivir una vida interior intensa, en uni\u00f3n profunda con Dios. Si no se dispersa hacia el exterior sino que se mantiene recogido, unido a Dios en lo m\u00e1s hondo de su ser, Dios lo elige para habitar en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo cooperar a este nacimiento, esta inspiraci\u00f3n misteriosa del Verbo? \u00bfC\u00f3mo merecer que se cumpla en nosotros? \u00bfHay que prepararse por medio de im\u00e1genes y pensamientos sobre Dios? \u00bfPuede uno apresurar este nacimiento dentro de s\u00ed? Al contrario, \u00bfvale m\u00e1s vaciarse de todo pensamiento, de toda palabra, de toda acci\u00f3n y de toda imagen y estar ante Dios en el silencio total para dejar que \u00e9l obre en nosotros?&#8230; La Palabra misma nos responde: \u201cEn medio del silencio me fue dirigida una palabra secreta&#8230;\u201d (Jb 4,16)<\/p>\n<p>\u00a1Rec\u00f3gete, pues, si puedes, olvida todo en la oraci\u00f3n, lib\u00e9rate de im\u00e1genes que se acumulan en tu interior! Cuanto m\u00e1s olvides todo lo dem\u00e1s, tanto m\u00e1s capaz eres de recibir esta Palabra tan misteriosa&#8230; \u00a1Huye de las actividades y de los pensamientos que te agitan porque te impiden la paz interior. Para que Dios hable por su Verbo dentro de nosotros, hace falta que estemos en paz y en silencio interiores. Entonces, nos puede dar a escuchar su Palabra. El hablar\u00e1 a s\u00ed mismo en nosotros.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li>25 de diciembre: Natividad del Se\u00f1or (Misa del d\u00eda)<\/li>\n<li>31 de diciembre: 7\u00ba d\u00eda dentro de la Octava de Navidad<\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias_tiempo-navidad_semana-02_dia-01-domingo\/\"><b>Domingo II de Navidad (A,B y C)<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 En el principio exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. 2 \u00c9l estaba en el principio junto a Dios. 3 Por medio de \u00e9l se hizo todo, y sin \u00e9l no se hizo nada de cuanto se ha hecho. 4 En \u00e9l estaba la vida, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-6-8-19-28-juan-el-bautista-precursor-del-mesias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 1, 6-8.19-28: Juan el Bautista, precursor del Mes\u00edas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}