{"id":41566,"date":"2016-10-07T23:37:27","date_gmt":"2016-10-08T04:37:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-19-28-el-testimonio-de-juan-i\/"},"modified":"2016-10-07T23:37:27","modified_gmt":"2016-10-08T04:37:27","slug":"jn-1-19-28-el-testimonio-de-juan-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-19-28-el-testimonio-de-juan-i\/","title":{"rendered":"Jn 1, 19-28: El testimonio de Juan (i)"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">19<\/span> Y este es el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron desde Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas a que le preguntaran: \u00ab\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?\u00bb. <span class=\"versiculo\">20<\/span> \u00c9l confes\u00f3 y no neg\u00f3; confes\u00f3: \u00abYo no soy el Mes\u00edas\u00bb. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Le preguntaron: \u00ab\u00bfEntonces, qu\u00e9? \u00bfEres t\u00fa El\u00edas?\u00bb. \u00c9l dijo: \u00abNo lo soy\u00bb. \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Profeta?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Y le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? \u00bfQu\u00e9 dices de ti mismo?\u00bb. <span class=\"versiculo\">23<\/span> \u00c9l contest\u00f3: \u00abYo soy la voz que grita en el desierto: \u201cAllanad el camino del Se\u00f1or\u201d, como dijo el profeta Isa\u00edas\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Entre los enviados hab\u00eda fariseos <span class=\"versiculo\">25<\/span> y le preguntaron: \u00abEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 bautizas si t\u00fa no eres el Mes\u00edas, ni El\u00edas, ni el Profeta?\u00bb. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Juan les respondi\u00f3: \u00abYo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conoc\u00e9is, <span class=\"versiculo\">27<\/span> el que viene detr\u00e1s de m\u00ed, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jord\u00e1n, donde Juan estaba bautizando. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Origenes_in_Ioannem_tom_6\">Or\u00edgenes, in Ioannem, tom. 6<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-23. <\/span>Seg\u00fan se lee, este testimonio lo dio San Juan Bautista refiri\u00e9ndose a Jesucristo, empezando por aquellas palabras: &#8220;Este es el que yo dije: el que ha de venir en pos de m\u00ed&#8221;. Y concluye con aqu\u00e9lla: &#8220;El mismo lo ha declarado&#8221;.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos, en verdad, como parientes del Bautista por pertenecer a la familia sacerdotal, destinan sacerdotes y levitas para que vengan desde Jerusal\u00e9n a preguntarle qui\u00e9n era San Juan. Esto es, enviaron a aqu\u00e9llos que se consideraban como diferentes de los dem\u00e1s, por la elecci\u00f3n, y desde un lugar escogido de Jerusal\u00e9n. Buscan, por lo tanto, a Juan, con tanto respeto, cuanto no leemos que en alguna \u00e9poca dispensasen los jud\u00edos al Salvador. Pero lo que los jud\u00edos hac\u00edan respecto de San Juan, \u00e9ste lo hac\u00eda respecto de Jesucristo, pregunt\u00e1ndole por medio de sus disc\u00edpulos: &#8220;\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o esperamos a otro?&#8221; (Lc 7,19).<\/p>\n<p>Pero San Juan (seg\u00fan parece) observaba cierta indeterminaci\u00f3n en la pregunta de los sacerdotes y de los levitas, porque sin duda cre\u00edan que ser\u00eda el mismo Cristo cuando bautizaba, aunque se absten\u00edan de decirlo con claridad para no ser tenidos por temerarios. Por eso, para destruir la opini\u00f3n errada que hab\u00edan concebido desde el principio respecto de \u00e9l, y as\u00ed despu\u00e9s brillase mejor la verdad, les dice ante todo que \u00e9l no es el Cristo. Por esto sigue: &#8220;Y confes\u00f3 y no neg\u00f3: y confes\u00f3, que yo no soy el Cristo&#8221;. A\u00f1adamos tambi\u00e9n a esto que ya en el tiempo de la venida de Jesucristo se alegraba el pueblo como si ya le tuviese delante, manifestando los doctores de la ley que seg\u00fan las Sagradas Escrituras era llegado el tiempo en que deb\u00eda aparecer el Salvador. Por esta raz\u00f3n, Teodas hab\u00eda reunido muchos disc\u00edpulos manifest\u00e1ndose como si fuera el Salvador. Y despu\u00e9s de \u00e9l Judas Galileo hizo lo propio en tiempo de los hechos de los ap\u00f3stoles (Hch 5,36-37). Esper\u00e1ndose, pues, con tal vehemencia la venida del Salvador, los jud\u00edos mandaron a preguntar a San Juan: &#8220;\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?&#8221;, queriendo saber si \u00e9l se anunciaba como el verdadero Cristo. Y no porque \u00e9l dijo &#8220;Yo no soy el Cristo&#8221;, lo neg\u00f3 respecto de Jes\u00fas, sino que declar\u00f3 la verdad en estas mismas palabras.<\/p>\n<p>Dir\u00e1 alguno que San Juan ignoraba si \u00e9l era El\u00edas, y sin duda usar\u00e1n de esta raz\u00f3n los que asienten a la opini\u00f3n trillada y el testimonio de la transmigraci\u00f3n<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>, como si las almas se revistiesen de nuevos cuerpos. Mas preguntan los jud\u00edos, por medio de los levitas y los sacerdotes, si era El\u00edas, dando fe a la creencia tradicional en ellos y no extra\u00f1a a la doctrina cabal\u00edstica de sus padres, de que las almas pueden de nuevo informar otros cuerpos. Y por esto dice San Juan: &#8220;yo no soy El\u00edas&#8221;, porque en realidad desconoc\u00eda su vida primitiva. \u00bfPero es l\u00f3gico suponer que siendo iluminado por el Esp\u00edritu como profeta, y habiendo referido tantas cosas de Dios y de su Unig\u00e9nito, ignorara de s\u00ed mismo si alguna vez su alma hab\u00eda estado en El\u00edas?<\/p>\n<p>Responde, pues, a los levitas y a los sacerdotes: &#8220;No soy&#8221;, conociendo el fin que se proponen en esta pregunta. Pues la referida pregunta no tend\u00eda a averiguar si ambos estaban animados de un mismo esp\u00edritu, sino si Juan era el mismo El\u00edas, que fue arrebatado y que ahora aparec\u00eda sin nuevo nacimiento, como los jud\u00edos esperaban. Mas alguno dir\u00e1, creyendo en la transmigraci\u00f3n de los cuerpos, que es contrario a la raz\u00f3n admitir que el hijo de Zacar\u00edas, nacido en la ancianidad de tan gran sacerdote, contra lo que se pod\u00eda esperar humanamente hablando, fuese desconocido por los sacerdotes y los levitas, ignorando su nacimiento, y m\u00e1s cuando, especialmente San Lucas, dijo que se hab\u00eda suscitado un temor grande entre los que habitaban en las cercan\u00edas (Lc 1,65). Pero acaso les parece que deben preguntar en sentido tropol\u00f3gico<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\"> [2]<\/a>, porque esperaban que El\u00edas vendr\u00eda antes del fin y delante de Cristo. Como si preguntasen: \u00bferes t\u00fa, acaso, el que anuncias que el Cristo habr\u00e1 de venir al fin del mundo? Pero les responde con precauci\u00f3n: &#8220;No soy&#8221;. Pero no debe llamar la atenci\u00f3n que as\u00ed como respecto del Salvador hab\u00eda muchos que sab\u00edan que hab\u00eda nacido de Mar\u00eda, y sin embargo algunos de ellos se enga\u00f1aban (creyendo que El era Juan Bautista, El\u00edas, o alguno de los profetas), as\u00ed tambi\u00e9n respecto de San Juan; aunque no se ocultaba a muchos que era hijo de San Zacar\u00edas, dudaban algunos si acaso ser\u00eda El\u00edas el que hab\u00eda aparecido en San Juan. Y como hab\u00eda habido muchos profetas en Israel, se esperaba uno de quien Mois\u00e9s hab\u00eda vaticinado, especialmente por aquellas palabras: &#8220;El Se\u00f1or os levantar\u00e1 un profeta de entre vuestros hermanos, y le obedecer\u00e9is como a m\u00ed&#8221; (Dt 18,18). Le preguntan por tercera vez, no ya sencillamente si es un profeta, sino si es el profeta, esto es, con la singularidad que expresa el art\u00edculo griego. Por esto sigue: &#8220;\u00bfEres t\u00fa el profeta?&#8221; El pueblo de Israel hab\u00eda comprendido en todos los profetas que ninguno de ellos era aqu\u00e9l de quien hab\u00eda vaticinado Mois\u00e9s. El cual (como hab\u00eda sucedido a Mois\u00e9s) estar\u00eda entre Dios y los hombres, y transmitir\u00eda a los disc\u00edpulos el testamento recibido de Dios. Y atribu\u00edan ellos este nombre no a Jesucristo, sino que cre\u00edan que ser\u00eda distinto de Cristo. San Juan conoci\u00f3 que Cristo era el verdadero profeta, por esto a\u00f1ade: &#8220;Y respondi\u00f3 no&#8221;.<\/p>\n<p>Heracle\u00f3n, sin consideraci\u00f3n a San Juan y a los profetas, dice que, en efecto, el Verbo es el Salvador, y que la voz se oye por medio de San Juan, de donde la virtud prof\u00e9tica consiste en un mero sonido. A \u00e9l le debemos contestar que si la trompeta no deja o\u00edr su voz significativa, nadie se apercibir\u00e1 a la batalla. Pero si la voz del profeta no es otra cosa que un mero sonido, \u00bfc\u00f3mo el Salvador nos remite a ella, cuando dijo &#8220;examinad las Escrituras&#8221; (Jn 5,39)? Y dice San Juan que es \u00e9l la voz. No que clama en el desierto, sino del que clama en el desierto, esto es de Aqu\u00e9l que estaba y clamaba: &#8220;Si alguno tiene sed que venga a m\u00ed y beba&#8221; (Jn 7,37). Clamaba, pues, para que lo oyesen los que estaban distantes, y para que lo perciban los que tienen el o\u00eddo torpe, y puedan comprender la importancia de lo que se les dice.<\/p>\n<p>El efecto de esta voz que clama en el desierto no debe ser otro que el que el alma, separada de Dios, vuelva otra vez al camino recto que conduce a Dios, no siguiendo la malicia de los pasos torcidos de la serpiente, sino elev\u00e1ndose por medio de la contemplaci\u00f3n al conocimiento de la verdad, sin mezcla alguna de mentira, para que la vida de acci\u00f3n se ajuste a la norma de lo l\u00edcito despu\u00e9s de una conveniente meditaci\u00f3n. Por esto sigue: &#8220;Enderezad el camino del Se\u00f1or, como dijo Isa\u00edas el profeta&#8221;.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>La reencarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2] <\/a>Sentido tropol\u00f3gico equivale a sentido moral, es decir el mensaje del texto que ilumina la vida cristiana del que lo lee.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">24-28.<\/span>Habiendo respondido a los sacerdotes y a los levitas, fue preguntado por los fariseos. &#8220;Y los que hab\u00edan sido enviados, eran de los fariseos&#8221;. Digo que \u00e9ste es el tercer testimonio, como puede deducirse de sus palabras. V\u00e9ase tambi\u00e9n c\u00f3mo los sacerdotes y los levitas preguntan con mansedumbre: &#8220;T\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres?&#8221;. No se arrogan nada digno de censura en aquella pregunta, sino que obran cual corresponde a verdaderos ministros de Dios. Mas los fariseos, divididos e inoportunos, seg\u00fan indica su nombre, dirigen al Bautista palabras mal sonantes y ofensivas. Por esto sigue: &#8220;Y le dijeron: \u00bfpues por qu\u00e9 bautizas, si t\u00fa no eres el Cristo, ni El\u00edas, ni el profeta?&#8221; No quer\u00edan averiguar la verdad, sino impedirle que bautizase. Pero despu\u00e9s, no s\u00e9 por qu\u00e9 raz\u00f3n, se deciden a bautizarse y volvieron a San Juan. La soluci\u00f3n de esto, que los fariseos, a pesar de que no cre\u00edan, viniesen a bautizarse con hipocres\u00eda, parece que consiste en que tem\u00edan al pueblo.<\/p>\n<p>Y a aquellas palabras: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 bautizas?&#8221;, no conven\u00eda contestar otra cosa que indicar que su bautismo era carnal, o manifestar que era material.<\/p>\n<p>Una vez contestado: &#8220;Yo bautizo en agua&#8221; a aquella pregunta: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 bautizas?&#8221;, a las palabras: &#8220;\u00bfSi t\u00fa no eres el Cristo?&#8221;, el precursor ofrece su contestaci\u00f3n pregonando la excelencia de la esencia de Jesucristo. Y dice que es tan grande el poder que tiene, que es invisible en cuanto a su divinidad, a pesar de que est\u00e1 presente a todos y se encuentra difundido por todo el orbe, lo que se da a entender por lo que dijo: &#8220;En medio de vosotros estuvo&#8221;. Pues Este se encuentra en todo el mecanismo del universo, y lo penetra todo de tal modo que las cosas que nacen, nacen por El, puesto que todo fue hecho por El. Y esto es lo que da a conocer claramente a los que le preguntan: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 bautizas?&#8221; O cuando dice: &#8220;En medio de vosotros estuvo&#8221;, debe entenderse esto respecto de nosotros los hombres. Porque como somos racionales, existe en medio de nosotros, por lo mismo que el asiento principal del alma, el coraz\u00f3n, est\u00e1 situado en la parte media del cuerpo. Los que llevan al Verbo en su interior, ignorando su naturaleza, ni de d\u00f3nde viene, ni c\u00f3mo se encuentra en ellos, \u00e9stos desconocen que tienen el Verbo dentro de s\u00ed mismos, lo cual ya conoci\u00f3 San Juan. Por lo que, reprendiendo a los fariseos, les dice: &#8220;A quien vosotros no conoc\u00e9is&#8221;. Como los fariseos esperaban que no se tardar\u00eda la venida del Cristo y no pod\u00edan elevarse a tan alto concepto acerca de El, creyendo s\u00f3lo que ser\u00eda un hombre santo, San Juan reprende su ignorancia, porque desconocen su excelencia. Dice: &#8220;Estuvo&#8221;, porque est\u00e1 el Padre, que existe de una manera invariable e impermutable. Est\u00e1 tambi\u00e9n su Verbo, para salvar continuamente y aun cuando ha tomado carne y se encuentra entre los hombres de una manera invisible y no es conocido por ellos. Y para que alguno no crea que el que es invisible, cuando viene para todos los hombres o para todo el universo, es otro distinto del que se ha humanado y aparecido en la tierra, a\u00f1ade: &#8220;Este es el que ha de venir en pos de m\u00ed&#8221;. Esto es, que habr\u00e1 de aparecer despu\u00e9s de m\u00ed. Y no tiene aqu\u00ed la misma significaci\u00f3n la palabra en pos que cuando Jes\u00fas nos invita a que vengamos en pos de El. All\u00ed se nos manda que le sigamos, para que siguiendo sus pasos podamos llegar hasta el Padre; aqu\u00ed se manifiesta lo que de esto se sigue, seg\u00fan las ense\u00f1anzas del Bautista. Vino con el fin de que todos crean por \u00e9l, preparados para que puedan llegar sin mayor dificultad al Verbo perfecto. Dice adem\u00e1s: &#8220;Este es el que ha de venir en pos de m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Hay alguno que ha dicho, y no sin raz\u00f3n, que esto debe entenderse as\u00ed: No soy yo de tanto m\u00e9rito para considerar su existencia de tan elevado origen y creer que ha recibido la carne como un calzado s\u00f3lo por causa m\u00eda.<\/p>\n<p>Y Bet\u00e1bora quiere decir &#8220;casa de preparaci\u00f3n&#8221;, y conviene con el bautismo de San Juan, que serv\u00eda para preparar al Se\u00f1or un pueblo perfecto. Jord\u00e1n quiere decir &#8220;la bajada de aqu\u00e9llos&#8221;. \u00bfY qui\u00e9n ser\u00e1 este r\u00edo, sino nuestro Salvador, por medio del cual deben purificarse los que entran en este mundo, no porque Este sea quien baje, sino el g\u00e9nero humano? Este r\u00edo separa las gracias concedidas por Mois\u00e9s de las concedidas por Jesucristo. Los manantiales de Este alegran la ciudad de Dios. Adem\u00e1s, as\u00ed como el caim\u00e1n nada en el r\u00edo de Egipto, as\u00ed el Se\u00f1or se oculta en este r\u00edo. Mas el Padre est\u00e1 en el Hijo, y los que marchan a donde El se encuentra para lavarse dejan el oprobio de Egipto y se preparan a recibir la heredad eterna. Adem\u00e1s se purifican de la lepra y son capaces de merecer las dos gracias, estando dispuestos para recibir las del Esp\u00edritu Santo. Porque este Esp\u00edritu nunca hab\u00eda bajado en forma de paloma sobre el otro r\u00edo. San Juan bautizaba al otro lado del Jord\u00e1n, como precursor del que hab\u00eda de venir a llamar no a los inocentes sino a los pecadores (o sea el precursor de Aqu\u00e9l que vino a llamar a los pecadores y no a los inocentes).<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-23. <\/span>Despu\u00e9s de haber dicho el Evangelista que San Juan hablaba de Jesucristo, diciendo: &#8220;Ha sido engendrado antes de m\u00ed&#8221;, ahora a\u00f1ade que San Juan en este testimonio volv\u00eda a referirse a Jesucristo, diciendo: &#8220;Y \u00e9ste es el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron a \u00e9l de Jerusal\u00e9n sacerdotes y Levitas&#8221;.<\/p>\n<p>O bien porque anuncia la verdad de un modo terminante, en tanto que los que viv\u00edan bajo el influjo de la ley hablaban oscuramente.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">24-28. <\/span>El Se\u00f1or estaba en medio de los fariseos, pero le desconoc\u00edan. Porque como ellos cre\u00edan saber las Escrituras, por cuanto en ellas era anunciado el Se\u00f1or, se encontraba en medio de ellos (esto es en sus conciencias) pero no lo conoc\u00edan, porque no entend\u00edan las Escrituras. Adem\u00e1s estaba en medio de ellos porque era mediador entre Dios y los hombres, por cuya raz\u00f3n Cristo Jes\u00fas se encontraba en medio de los fariseos esforz\u00e1ndose por unirlos con Dios, pero ellos no le conoc\u00edan.<\/p>\n<h2><span id=\"Crisostomo_in_Ioannem_hom_15-16\">Cris\u00f3stomo, in Ioannem, hom. 15-16<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-23. <\/span>Creyeron a San Juan tan digno de ser cre\u00eddo que admitieron su contestaci\u00f3n como verdadera, a pesar de ser \u00e9l mismo quien daba testimonio de s\u00ed. Por esto se dice: &#8220;A preguntarle, \u00bft\u00fa qui\u00e9n eres?&#8221;<\/p>\n<p>Experimentaron los jud\u00edos cierta pasi\u00f3n humana respecto de San Juan. Cre\u00edan indigno que \u00e9l se sometiese a Jesucristo, porque las muchas cosas que hac\u00eda San Juan demostraban su excelencia y, en realidad, que descend\u00eda de familia ilustre (puesto que era hijo del pr\u00edncipe de los sacerdotes). Y porque demostraban, despu\u00e9s, su educaci\u00f3n s\u00f3lida y su desprecio de las cosas humanas. Mas en Jesucristo se ve\u00eda lo contrario; era de un aspecto humilde, lo cual menospreciaban los jud\u00edos diciendo: &#8220;\u00bfPues no es \u00e9ste el hijo del carpintero?&#8221; (Mt 13,55). Su ordinario sustento era el de los dem\u00e1s, y su vestido no se distingu\u00eda del de muchos. Y como San Juan mandaba continuamente a ver a Jesucristo, y por otro lado quer\u00edan m\u00e1s bien tener por maestro a San Juan, le enviaron aquella legaci\u00f3n, creyendo que por medio de halagos le obligar\u00edan a confesar que \u00e9l era el Cristo. Y por esto no env\u00edan a personas despreciables (a la manera que a Cristo le enviaban a los ministros y los herodianos) sino sacerdotes y levitas. Y no cualquiera de estos, sino a aquellos que estaban en Jerusal\u00e9n, que eran los m\u00e1s distinguidos. Y los env\u00edan para que pregunten: &#8220;\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?&#8221;. No porque lo ignorasen, sino porque quer\u00edan llevarlo a contestar como queda dicho. Por esto San Juan les respondi\u00f3 seg\u00fan \u00e9l cre\u00eda, y no seg\u00fan la mente de los que preguntaban: &#8220;Y confes\u00f3 y no neg\u00f3. Y confes\u00f3, que yo no soy el Cristo&#8221;. Y v\u00e9ase aqu\u00ed la sabidur\u00eda del Evangelista. Dice por tercera vez casi lo mismo, indicando la virtud del Bautista, y descubriendo la malicia y la locura de los jud\u00edos. Es propio de un siervo respetuoso no s\u00f3lo no quitar la gloria a su amo, sino rechazarla cuando otros se la ofrecen. Las muchedumbres, en realidad, hab\u00edan cre\u00eddo por ignorancia que San Juan era el Cristo. Y \u00e9stos, como iban de mala fe, le preguntaban impulsados por la misma, creyendo que podr\u00edan atraerlo por medio de halagos a lo que se propon\u00edan. Si no hubiesen pensado as\u00ed, hubieran dicho a Juan cuando les responde &#8220;yo no soy el Cristo&#8221;: no hemos pensado en esto, ni hemos venido a pregunt\u00e1rtelo. Mas habi\u00e9ndose visto descubiertos, pasan a otra cosa. Y por esto prosigue: &#8220;Y le preguntaron: \u00bfpues qu\u00e9 cosa? \u00bferes t\u00fa El\u00edas?<\/p>\n<p>V\u00e9ase aqu\u00ed c\u00f3mo insisten y preguntan con m\u00e1s fuerza. Mas \u00e9ste destruye con su mansedumbre todas las sospechas que no estaban inspiradas en la verdad, y restablece la opini\u00f3n verdadera. Por esto sigue: &#8220;El dijo: yo soy voz del que clama en el desierto&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">24-28. <\/span>O acaso los mismos sacerdotes y levitas eran tambi\u00e9n de los fariseos, y como no pudieron doblegarlo con halagos, intentan arrojar sobre \u00e9l una acusaci\u00f3n, oblig\u00e1ndole a decir lo que no era. Por esto sigue: &#8220;Y le preguntaron y le dijeron: \u00bfpues por qu\u00e9 bautizas, si t\u00fa no eres el Cristo, ni El\u00edas ni el profeta?&#8221;. Les parec\u00eda que rayaba en la audacia el bautizar sin ser el Cristo, ni su precursor, ni su anunciador, esto es, su profeta.<\/p>\n<p>Dijo esto porque era conveniente que el Salvador se confundiese con el pueblo, como uno de tantos, para dar ejemplo de humildad en todas partes. Y cuando dice: &#8220;A quien vosotros no conoc\u00e9is&#8221;, habla de un conocimiento cierto y seguro de qui\u00e9n es y de d\u00f3nde viene.<\/p>\n<p>Como si dijese (San Juan) no cre\u00e1is que todo consiste en mi bautismo, porque si mi bautismo fuese perfecto, no vendr\u00eda otro despu\u00e9s de m\u00ed a dar otro bautismo; mas todo esto es preparaci\u00f3n de aqu\u00e9l, y pasar\u00e1 en breve como la sombra y la imagen; pero conviene que el que impone la verdad venga despu\u00e9s de m\u00ed. Y si este bautismo fuera perfecto, nunca hubiese sido necesario un segundo. Y por esto a\u00f1ade: &#8220;El que ha sido engendrado antes de m\u00ed&#8221; es digno de mayor honor y de mayor respeto.<\/p>\n<p>Y para que no se crea que su respectiva excelencia es comparable, y para manifestar mejor la diferencia, a\u00f1ade: &#8220;Del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado&#8221;. Como diciendo: en tanto es superior a m\u00ed yo no soy digno de contarme ni aun entre sus servidores m\u00e1s humildes, porque soltar el calzado es lo \u00faltimo que puede hacer el que sirve.<\/p>\n<p>Y como San Juan predicaba a todos con oportuna libertad lo que se refer\u00eda a Jesucristo, el Evangelista dice aqu\u00ed el lugar donde lo hac\u00eda, a\u00f1adiendo: &#8220;Esto aconteci\u00f3 en Betania, de la otra parte del Jord\u00e1n, en donde estaba Juan bautizando&#8221;. Porque no predicaba a Jesucristo ni en la casa ni en la esquina, sino al otro lado del Jord\u00e1n, en medio de la multitud y estando presentes los que hab\u00eda bautizado. Algunos ejemplares dicen en Bet\u00e1bora<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1a\" id=\"_ednref1a\"> [1]<\/a>, porque Betania no estaba al otro lado del Jord\u00e1n, ni en el desierto, sino cerca de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se fija en esto por otra causa. Porque no refer\u00eda cosas antiguas sino las que hab\u00edan ocurrido poco tiempo antes, por lo que cita como testigos a los que estaban presentes y hab\u00edan visto aquello que se refer\u00eda, haciendo la demostraci\u00f3n hasta de los lugares.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1a\" id=\"_edn1a\">[1] <\/a>Bet\u00e1bara. Aldea transjord\u00e1nica donde, seg\u00fan algunos manuscritos de algunos Padres, bautizaba Juan. Es distinta de la tierra de L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_in_Ioannem_tract4\">San Agust\u00edn, in Ioannem, tract.4<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-23. <\/span>No hubieran enviado esta comisi\u00f3n si no se hubiesen extra\u00f1ado de su ilimitado poder, en virtud del cual se atrev\u00eda a bautizar.<\/p>\n<p>Sab\u00edan, pues, que El\u00edas vendr\u00eda antes que Cristo. El nombre de Cristo no era desconocido para ninguno de los hebreos, pero no cre\u00edan que \u00e9l fuese el Cristo. Y, sin embargo, creyeron absolutamente que el Cristo hab\u00eda de venir. Y al mismo tiempo que esperaban que vendr\u00eda en el futuro, ya le ofendieron en el presente.<br \/>\nProsigue: Y contest\u00f3: &#8220;No soy&#8221;.<\/p>\n<p>Acaso porque San Juan era m\u00e1s que profeta, porque los profetas hab\u00edan anunciado al Salvador desde lejos, pero San Juan demuestra que est\u00e1 presente.<br \/>\nProsigue: &#8220;Y le dijeron: pues \u00bfqui\u00e9n eres?&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Isa\u00edas ya lo dijo y su profec\u00eda se realiz\u00f3 en San Juan.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">24-28. <\/span>Apareci\u00f3 humilde y por lo mismo es antorcha encendida.<\/p>\n<p>Por lo que si se hubiera juzgado digno de soltar la correa de su calzado, no hubiera aparecido m\u00e1s humilde.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_in_Evang_hom_6-7\">San Gregorio, in Evang. hom 6-7<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-23. <\/span>Neg\u00f3 claramente lo que no era, pero no neg\u00f3 lo que era. Porque as\u00ed, diciendo la verdad, se hac\u00eda miembro suyo, no usurpando enga\u00f1osamente ni apropi\u00e1ndose su nombre.<\/p>\n<p>De estas palabras se suscita cierta cuesti\u00f3n harto compleja. Porque en otro lugar, preguntado el Se\u00f1or por sus disc\u00edpulos acerca de la venida de El\u00edas, les respondi\u00f3: &#8220;Si quer\u00e9is saberlo, el mismo Juan es El\u00edas&#8221; (Mt 11,14). Mas preguntado San Juan, contesta: &#8220;Yo no soy El\u00edas&#8221;. \u00bfC\u00f3mo es el profeta de la verdad, si no est\u00e1 conforme con la explicaci\u00f3n de la misma Verdad?<\/p>\n<p>Mas si se busca la verdad diligentemente, se encontrar\u00e1 que lo que parece contrario entre s\u00ed no lo es. El \u00e1ngel hab\u00eda dicho a Zacar\u00edas respecto a San Juan: &#8220;El marchar\u00e1 delante del Cristo con el esp\u00edritu y la virtud de El\u00edas&#8221; (Lc 1,17). Porque as\u00ed como El\u00edas preceder\u00e1 a la segunda venida del Se\u00f1or, as\u00ed San Juan le precede en la primera. Y as\u00ed como aqu\u00e9l vendr\u00e1 como precursor del juez, as\u00ed \u00e9ste viene como precursor del Salvador. San Juan, por lo tanto, era El\u00edas en esp\u00edritu, aun cuando no estaba en la persona de El\u00edas. Y lo que afirma el Se\u00f1or del esp\u00edritu, San Juan lo niega respecto de la persona, siendo muy justo que el Salvador, al dirigirse a sus disc\u00edpulos para hablarles de San Juan, adoptase el sentido espiritual y que San Juan, que respond\u00eda a las muchedumbres carnales, hablase no del esp\u00edritu, sino del cuerpo.<\/p>\n<p>Ya sab\u00e9is que el Hijo Unig\u00e9nito se llama el Verbo del Padre y por nuestro mismo lenguaje sabemos que primero suena la voz para que despu\u00e9s se pueda o\u00edr la palabra; mas San Juan asegura que \u00e9l es la voz que precede a la palabra y que por su mediaci\u00f3n el Verbo del Padre es o\u00eddo por los hombres.<\/p>\n<p>San Juan clamaba en el desierto, porque anunciaba el consuelo del Redentor a Judea, que estaba como abandonada y desierta.<\/p>\n<p>El camino del Se\u00f1or es enderezado hacia el coraz\u00f3n cuando se oye con humildad la palabra de la verdad. El camino del Se\u00f1or es enderezado al coraz\u00f3n cuando se prepara la vida al cumplimiento de su ley.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">24-28. <\/span>Pero cuando un santo cualquiera es preguntado con mal fin, no sale de su expresi\u00f3n de bondad. Por esto San Juan responde a las palabras de envidia con las predicaciones de vida. Por esto sigue: &#8220;Y Juan les respondi\u00f3 y dijo: yo bautizo en agua&#8221;.<\/p>\n<p>San Juan no bautizaba en esp\u00edritu sino en agua, porque no pod\u00eda perdonar los pecados. Lavaba con agua los cuerpos de los que se bautizaban, pero no purificaba sus almas por medio del perd\u00f3n. \u00bfY para qu\u00e9 bautiza si no perdona los pecados por medio del bautismo? Porque, cumpliendo en todo el orden y oficio de precursor de Aquel que ven\u00eda -esto es, a cuyo nacimiento se hab\u00eda adelantado naciendo-, deb\u00eda adelantarse tambi\u00e9n al Se\u00f1or, que hab\u00eda de bautizar, bautizando \u00e9l. Y el que se hab\u00eda hecho precursor de Jesucristo por medio de la predicaci\u00f3n tambi\u00e9n hab\u00eda de ser su precursor bautizando, para imitarle en el sacramento, puesto que con ello anunciaba que \u00e9ste era uno de los misterios de nuestra redenci\u00f3n, y que estaba en medio de los hombres Aqu\u00e9l que a\u00fan no era conocido. Por esto sigue: &#8220;Mas en medio de vosotros est\u00e1 uno a quien vosotros no conoc\u00e9is&#8221;, porque como el Se\u00f1or aparece en carne, es visible en cuanto al cuerpo pero invisible en cuanto a la majestad.<\/p>\n<p>Al decir: &#8220;Ha sido hecho antes que yo&#8221; da a entender que hab\u00eda sido antepuesto a \u00e9l. Viene despu\u00e9s de m\u00ed, porque ha nacido despu\u00e9s. Y ha sido engendrado antes de m\u00ed, porque es superior a m\u00ed.<\/p>\n<p>Fue costumbre entre los antiguos que si alguno no quer\u00eda casarse con alguna de las que le correspond\u00edan, deb\u00eda soltarle el calzado a aqu\u00e9l que le fuese destinado en raz\u00f3n de verdadero parentesco. Y al aparecer Jesucristo entre los hombres, \u00bfqu\u00e9 otra cosa es m\u00e1s que el esposo que se presenta a la Iglesia santa? Por lo tanto San Juan se considera como indigno de soltar la correa de su calzado, como diciendo terminantemente: no puedo descubrir los vestigios del Redentor, porque el nombre de esposo no me lo merezco, y por ello no lo usurpo. Lo cual tambi\u00e9n puede entenderse de otro modo. \u00bfNo sabemos todos que el calzado se hace con pieles de animales muertos? Pero habiendo venido el Se\u00f1or por medio de la Encarnaci\u00f3n, aparece como calzado, porque tom\u00f3 sobre su divinidad la sustancia mortecina de nuestra corrupci\u00f3n. Y la correa de su calzado es la ligadura del misterio. San Juan, pues, no se atreve a soltar la correa de su calzado porque no puede penetrar el misterio de su Encarnaci\u00f3n, como si dijese claramente: \u00bfQu\u00e9 de particular tiene que sea mayor que yo, si considero que aun cuando ha nacido despu\u00e9s que yo, no comprendo el misterio de su nacimiento?<\/p>\n<h2><span id=\"Alcuino\">Alcuino<\/span><\/h2>\n<p>Mas Betania quiere decir casa de obediencia, por medio de la que se manifiesta que todos deben obediencia a la fe para venir al bautismo.<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p>Pero hay dos Betanias: una al otro lado del Jord\u00e1n y otra a la parte ac\u00e1, no muy distante de Jerusal\u00e9n, en donde L\u00e1zaro fue resucitado.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Hipolito_de_Roma_presbitero_y_martir\">San Hip\u00f3lito de Roma, presb\u00edtero y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Ocupar_su_lugar\">Homil\u00eda: Ocupar su lugar.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda [atribudia] del siglo IV para la Epifan\u00eda, la santa Teofan\u00eda: PG 10, 852-861.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abYo no soy el Cristo\u00bb (Jn 1,20).<\/p>\n<p>Juan, el precursor del Maestro&#8230; llamaba a los que ven\u00edan a bautizarse: \u201cRaza de v\u00edboras (Mt 3,6) \u00bfqui\u00e9n os ha ense\u00f1ado a escapar del juicio inminente? \u201c (Mt 3,6) Yo no soy el Mes\u00edas. Soy un servidor y no el Maestro. Soy un s\u00fabdito, no soy el rey. Soy una oveja y no el pastor. Soy un hombre y no soy Dios. Al venir al mundo he curado la esterilidad de mi madre, pero no ha permanecido virgen. He surgido de la tierra no del cielo. He hecho enmudecer a mi padre, no he derramado la gracia divina. Mi madre me ha reconocido, no ha sido una estrella que me ha mostrado. Soy miserable y peque\u00f1o, pero despu\u00e9s de m\u00ed viene el que es antes que yo (Jn 1,30).<\/p>\n<p>Viene despu\u00e9s, en el tiempo; antes, estaba en la luz inaccesible e inefable de la divinidad. \u201cEl que viene detr\u00e1s de m\u00ed es m\u00e1s fuerte que yo, y no soy digno de quitarle las sandalias. El os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo y con fuego.\u201d (Mt 3,11) Yo me someto a \u00e9l, \u00e9l es libre. Yo estoy sujeto al pecado, \u00e9l destruye el pecado. Yo inculco la ley, \u00e9l nos trae la luz de la gracia. Yo predico siendo esclavo, \u00e9l promulga la ley como maestro. Yo vengo de la tierra, \u00e9l viene de arriba. Yo predico un bautizo de conversi\u00f3n, \u00e9l concede la gracia de la adopci\u00f3n filial: \u201c\u00c9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo y con fuego. \u00bfPor qu\u00e9 me reverenci\u00e1is? Yo no soy el Mes\u00edas.\u201d<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny_abad_cisterciense\">Beato Guerrico de Igny, abad cisterciense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Soledad_del_desierto\">Serm\u00f3n: Soledad del desierto.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 4\u00ba para el Adviento.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abUna voz que grita en el desierto\u00bb (Jn 1,23).<\/p>\n<p>\u201cEn el desierto, una voz que grita: \u00a1preparad el camino del Se\u00f1or!\u201d Hermanos, antes que nada nos conviene reflexionar sobre la gracia de la soledad, sobre la beatitud del desierto que, desde el principio de la era de la salvaci\u00f3n, ha merecido ser el descanso de los santos. Ciertamente, el desierto, por la voz de Juan que predicaba en \u00e9l y daba el bautismo de penitencia, ha sido santificado para nosotros. Con anterioridad a \u00e9l, ya los m\u00e1s grandes profetas hab\u00edan sido amigos de la soledad del desierto, en tanto que auxiliador del Esp\u00edritu. De todas formas, una gracia de santificaci\u00f3n incomparablemente m\u00e1s excelente fue este lugar cuando lleg\u00f3 a \u00e9l Jes\u00fas y sucedi\u00f3 a Juan. Cuando fue el momento, Jes\u00fas, antes de predicar a los penitentes, crey\u00f3 necesario preparar un lugar para recibirlos; se fue al desierto durante cuarenta d\u00edas para dedicarse a una vida nueva en ese lugar renovado\u2026 y ello, menos para \u00e9l mismo que para los que, despu\u00e9s de \u00e9l, habitar\u00edan el desierto.<\/p>\n<p>Si pues, t\u00fa has escogido el desierto, permanece en \u00e9l y aguarda all\u00ed al que te salvar\u00e1 de la pusilanimidad de esp\u00edritu y de la tempestad\u2026 A\u00fan m\u00e1s maravillosamente que a la multitud que le sigui\u00f3 hasta all\u00ed (Lc 4,42), el Se\u00f1or te saciar\u00e1 a ti que le has seguido\u2026 En el momento en que creer\u00e1s que te ha abandonado ya hace mucho tiempo, es entonces que, no olvid\u00e1ndose de su bondad vendr\u00e1 a consolarte y te dir\u00e1: \u201cMe he acordado de ti, movido de compasi\u00f3n, porque recuerdo tu cari\u00f1o de joven, tu amor de novia, cuando me segu\u00edas por el desierto\u201d(Jr 2,2). El Se\u00f1or har\u00e1 de tu desierto un para\u00edso de delicias; y t\u00fa proclamar\u00e1s, (como el profeta) que le ha sido dada la gloria del L\u00edbano, la belleza del Carmelo y de Sar\u00f3n (Is 35,2)\u2026 Entonces de tu alma rebosante brotar\u00e1 tu himno de alabanza: \u201c\u00a1Que el Se\u00f1or sea glorificado por sus maravillas para con los hijos de los hombres! Ha saciado al alma ansiosa y colmado al alma hambrienta.\u201d<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_El_Senor_va_delante\">Serm\u00f3n: El Se\u00f1or va delante.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 5\u00ba para el Adviento: SC 166, 153.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abPreparad el camino al Se\u00f1or\u00bb (Jn 1,23).<\/p>\n<p>\u00abPreparad los caminos del Se\u00f1or\u00bb. Hermanos, aunque est\u00e9is muy avanzados en el camino os queda todav\u00eda por preparar el camino, para que avanc\u00e9is m\u00e1s y m\u00e1s, siempre tendiendo hacia lo que est\u00e1 por delante. As\u00ed, a cada paso que and\u00e1is por el camino del Se\u00f1or, \u00e9l ir\u00e1 delante de vosotros, siempre de nuevo, siempre m\u00e1s grande. Por esto, con raz\u00f3n, el justo ora de este modo: \u00abEns\u00e9\u00f1anos el camino de tu voluntad para que te busquemos siempre\u00bb. (cf Sal 118,33) Esta v\u00eda se llama, \u00abcamino eterno\u00bb (cf Sal 138,24)&#8230;porque la bondad de aquel hacia el cual avanzamos no tiene l\u00edmite.<\/p>\n<p>&#8220;El comienzo de la sabidur\u00eda, es el temor del Se\u00f1or&#8221;: si es el comienzo de la sabidur\u00eda, es necesariamente tambi\u00e9n el punto de partida de un buen viaje \u2026 Es tambi\u00e9n quien provoca la confesi\u00f3n; quien incita al orgulloso al arrepentido y le permite o\u00edr la voz del que grita en el desierto, del que ordena preparar el camino, el que muestra por donde hay que comenzar: &#8220;Convert\u00edos, porque el Reino de los cielos est\u00e1 cerca&#8221;&#8230;<\/p>\n<p>Por esto, el viajero sabio y decidido, aunque haya llegado al t\u00e9rmino, seguir\u00e1 pensando en comenzar de nuevo; \u00abolvidando lo que queda atr\u00e1s\u00bb (cf Flp 3,13) se dir\u00e1 cada d\u00eda: \u00abAhora comienzo\u00bb (cf Sal 76,11)&#8230;Nosotros que hablamos de este avanzar en el camino, quiera Dios que nos hayamos siquiera puesto en camino. Seg\u00fan mi parecer, cualquiera que se haya metido en camino est\u00e1 ya en el buen camino. Pero hay que comenzar de veras, encontrar \u00abel camino de ciudad habitada\u00bb (Sal 106,4) Porque \u00abno son muchos lo que andan por \u00e9l\u00bb, dice la Verdad (cf Mt 7,14); son numerosos \u00ablos que yerran por el desierto deshabitado\u00bb (cf Sal 106,4)<\/p>\n<p>Y t\u00fa, Se\u00f1or, t\u00fa nos has preparado un camino, s\u00f3lo hace falta que consintamos y nos comprometamos en seguirlo&#8230; Por tu Ley, t\u00fa nos has ense\u00f1ado el camino de tu voluntad diciendo: \u00abEste es el camino, caminad por \u00e9l.\u00bb (cf Is 30,21) Es el camino que el profeta hab\u00eda prometido: \u00abHabr\u00e1 una ruta recta y los insensatos no se perder\u00e1n en ella.\u00bb (cf Is 35,8)&#8230; Nunca he visto a un insensato perder tu camino, Se\u00f1or&#8230;; pero, ay de vosotros, sabios a vuestros propios ojos. (cf Is 5,21) Vuestra sabidur\u00eda os ha descarriado del camino de la salvaci\u00f3n y no hab\u00e9is seguido la locura del Se\u00f1or&#8230; Locura deseable que se llamar\u00e1 sabidur\u00eda seg\u00fan Dios y que nos preserva de perder su camino.<\/p>\n<p>Por consiguiente, si est\u00e1s en el camino, tu \u00fanico temor sea desviarte, ofender al Se\u00f1or que te conduce por \u00e9l. Si el camino te pareciera demasiado estrecho, considera el fin hacia el cual te conduce, pues, si ves el fin de toda perfecci\u00f3n, inmediatamente dir\u00e1s: Tu mandamiento es amplio en extremo. Si no puedes verlo, cree entonces a Isa\u00edas cuando a\u00f1ad\u00eda: Y caminar\u00e1n por esta senda los que fueron liberados y redimidos por el Se\u00f1or; vendr\u00e1n a Si\u00f3n con cantos de alabanza y coronados de gozo sempiterno. Disfrutar\u00e1n de gozo y alegr\u00eda &#8211; y huir\u00e1n de ellos el dolor y el llanto. Quien medite suficientemente en este fin, pienso que no s\u00f3lo considerar\u00e1 espacioso el camino, sino que hasta tomar\u00e1 alas, de suerte que, m\u00e1s que caminar, volar\u00e1 por \u00e9l. Por tanto, hermanos, meditad siempre en la recompensa final y corred por el camino, de los mandamientos con prontitud y alegr\u00eda. Que por \u00e9l os conduzca y gu\u00ede el que es camino de los que corren y premio de los que alcanzan la meta: Jesucristo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Antonio_de_Padua_presbitero_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Antonio de Padua, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Saber_reconocer_al_Senor\">Serm\u00f3n: Saber reconocer al Se\u00f1or.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Sermones para el domingo y fiestas de los santos, Domingo III de Adviento.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEn medio de vosotros est\u00e1 uno a quien no conoc\u00e9is\u00bb (Jn 1,26).<\/p>\n<p>\u201cEl Se\u00f1or est\u00e1 cerca, que nada os preocupe\u201d (Flp 4,5-6). Dios Padre habla as\u00ed por boca del profeta Isa\u00edas: \u201cYo os acerco mi justicia\u201d \u2013es decir, su Hijo- \u201cno est\u00e1 lejos y mi salvaci\u00f3n no se har\u00e1 esperar. Dar\u00e9 a Si\u00f3n la salvaci\u00f3n, y mi gloria a Israel\u201d (46,13). Es lo que dice el evangelio de este d\u00eda: \u201cen medio de vosotros est\u00e1 aquel que no conoc\u00e9is\u201d. Mediador entre Dios y los hombres, un hombre (1Tm 2,5), Cristo Jes\u00fas, se levanta en el campo del mundo para combatir al diablo; vencedor, libera al hombre y le reconcilia con Dios Padre. Pero vosotros no lo conoc\u00e9is.<\/p>\n<p>\u201cHe alimentado y educado a unos hijos, pero me han despreciado. El buey conoce a su amo, el asno conoce el pesebre de su amo, pero Israel no me ha conocido, y mi pueblo no me ha comprendido\u201d (Is 1,2-3) \u00a1Es que el Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros! \u00a1Y no le conocemos! Con mi sangre he alimentado a mis hijos, nos dice, igual que una madre alimenta a sus hijos con su propia leche. He levantado a la naturaleza humana que yo mismo he tomado y a la que me he unido, por encima de los coros de los \u00e1ngeles. \u00bfPod\u00eda haceros un honor m\u00e1s grande? Y me han despreciado. Mirad si hay dolor semejante al m\u00edo (Lm 1,12)&#8230; Entonces pues, \u201cno os preocup\u00e9is por nada\u201d, porque es la preocupaci\u00f3n por las cosas materiales la que nos hace olvidar al Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_Hipona_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn de Hipona, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Retengamos_la_Palabra\">Serm\u00f3n: Retengamos la Palabra.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 293, 7\u00ba para la Natividad de Juan Bautista.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abYo soy la voz que grita en el desierto\u00bb (Jn 1,23).<\/p>\n<p>Juan era la voz, pero \u00aben el principio ya exist\u00eda la Palabra\u00bb (Jn 1,1). Juan, una voz por un tiempo; Cristo, la Palabra desde el principio, la Palabra eterna. Quita la palabra, \u00bfqu\u00e9 es la voz? All\u00ed donde no hay nada para comprender, hay un ruido vac\u00edo. La voz sin la palabra percute el o\u00eddo, y no edifica el coraz\u00f3n. Sin embargo, descubramos c\u00f3mo las cosas se van encadenando en nuestro coraz\u00f3n que es lo que se trata de edificar: Si pienso en lo que debo decir, la palabra est\u00e1 ya en mi coraz\u00f3n; pero cuando te quiero hablar busco la manera de hacer pasar a tu coraz\u00f3n lo que ya tengo en el m\u00edo. Si busco, pues, c\u00f3mo la palabra que ya est\u00e1 en mi coraz\u00f3n podr\u00e1 unirse al tuyo y establecerse en tu coraz\u00f3n, me sirvo de la voz, y es con esta voz con la que te hablo: el sonido de la voz hace que llegue a ti la idea que est\u00e1 contenida en mi palabra. Entonces, es verdad, el sonido se pierde; pero la palabra que el sonido ha hecho llegar hasta ti est\u00e1 desde entonces en tu coraz\u00f3n sin haber abandonado el m\u00edo.<\/p>\n<p>Cuando la palabra ha llegado hasta ti \u00bfno es verdad que el sonido parece decir, como Juan Bautista: \u00ab\u00c9l tiene que crecer y yo que menguar\u00bb? (Jn 3,30). El sonido de la voz ha resonado para hacer su servicio y despu\u00e9s ha desaparecido como queriendo decir: \u00abEsta alegr\u00eda m\u00eda est\u00e1 colmada\u00bb (v. 29). Retengamos, pues, la Palabra; no dejemos que se marche la Palabra concebida en lo m\u00e1s profundo del nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Juan_Escoto_Erigena_monje_benedictino\">Juan Escoto Erigena, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_La_voz_pasa_la_Palabra_permanece\">Homil\u00eda: La voz pasa, la Palabra permanece.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre el Pr\u00f3logo de Juan, cap. 15.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEn medio de vosotros hay uno que no conoc\u00e9is: es el que viene detr\u00e1s de m\u00ed\u00bb (Jn 1,26s).<\/p>\n<p>Como es l\u00f3gico Juan, el evangelista, es el que introduce a Juan Bautista dentro de su discurso sobre Dios, \u00abuna sima grita a otra sima\u00bb en la voz de los misterios divinos (Sal 41,8): el evangelista narra la historia del Precursor. El que ha recibido la gracia de conocer \u00abla Palabra que ya exist\u00eda en el principio (Jn 1,1) nos informa sobre aquel que ha recibido la gracia de venir antes que la Palabra encarnada&#8230; No dice simplemente: surgi\u00f3 un enviado de Dios, sino \u00absurgi\u00f3 un hombre\u00bb (Jn 1,6). Habla as\u00ed con el fin de distinguir al Precursor, que participa tan s\u00f3lo de la humanidad, del hombre que, uniendo estrechamente en \u00e9l divinidad y humanidad, vino despu\u00e9s; ello con el fin de separar la voz que pasa de la Palabra que permanece para siempre de modo inmutable, para sugerir que uno es la estrella de la ma\u00f1ana que aparece en la aurora del Reino de los cielos, y declarar que este otro es el Sol de justicia que le sucede (Ml 3,20). Distingue al testigo del que lo env\u00eda, la l\u00e1mpara vacilante de la luz espl\u00e9ndida que llena el universo (cf Jn 5,35) y que disipa las tinieblas de la muerte y de los pecados para todo el g\u00e9nero humano&#8230; <\/p>\n<p>\u00abUn hombre fue enviado.\u00bb \u00bfPor qui\u00e9n? Por el Dios Palabra a quien ha precedido. Su misi\u00f3n era ser Precursor. Es con un grito que env\u00eda su palabra delante de \u00e9l: \u00abUna voz grita en el desierto\u00bb (Mt 3,3). El mensajero prepara la venida del Se\u00f1or. \u00abSe llamaba Juan\u00bb (Jn 1,6) significando que la gracia le ha sido dada para ser el Precursor del Rey de reyes, el revelador de la Palabra desconocida. El que bautizar\u00eda en vistas al nacimiento espiritual, el que, a trav\u00e9s de su palabra y su martirio, ser\u00eda el testigo de la luz eterna.<\/p>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"homilias-ciclo-b_semana-03_tiempo-adviento_dia-01-domingo\"><b>Domingo III de Adviento (B)<\/b><\/a><\/li>\n<li>Ferias de Navidad: 2 de enero<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19 Y este es el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron desde Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas a que le preguntaran: \u00ab\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?\u00bb. 20 \u00c9l confes\u00f3 y no neg\u00f3; confes\u00f3: \u00abYo no soy el Mes\u00edas\u00bb. 21 Le preguntaron: \u00ab\u00bfEntonces, qu\u00e9? \u00bfEres t\u00fa El\u00edas?\u00bb. \u00c9l dijo: \u00abNo lo soy\u00bb. \u00ab\u00bfEres t\u00fa el Profeta?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-19-28-el-testimonio-de-juan-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 1, 19-28: El testimonio de Juan (i)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}