{"id":41568,"date":"2016-10-07T23:37:30","date_gmt":"2016-10-08T04:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-35-42-vocacion-de-los-primeros-discipulos-i-andres-y-pedro\/"},"modified":"2016-10-07T23:37:30","modified_gmt":"2016-10-08T04:37:30","slug":"jn-1-35-42-vocacion-de-los-primeros-discipulos-i-andres-y-pedro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-1-35-42-vocacion-de-los-primeros-discipulos-i-andres-y-pedro\/","title":{"rendered":"Jn 1, 35-42: Vocaci\u00f3n de los primeros disc\u00edpulos (i) \u2013 Andr\u00e9s y Pedro"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">35<\/span> Al d\u00eda siguiente, estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos y, <span class=\"versiculo\">36<\/span> fij\u00e1ndose en Jes\u00fas que pasaba, dice: \u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb. <span class=\"versiculo\">37<\/span> Los dos disc\u00edpulos oyeron sus palabras y siguieron a Jes\u00fas. <span class=\"versiculo\">38<\/span> Jes\u00fas se volvi\u00f3 y, al ver que lo segu\u00edan, les pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is?\u00bb. Ellos le contestaron: \u00abRab\u00ed (que significa Maestro), \u00bfd\u00f3nde vives?\u00bb. <span class=\"versiculo\">39<\/span> \u00c9l les dijo: \u00abVenid y ver\u00e9is\u00bb. Entonces fueron, vieron d\u00f3nde viv\u00eda y se quedaron con \u00e9l aquel d\u00eda; era como la hora d\u00e9cima.<br \/> <span class=\"versiculo\">40<\/span> Andr\u00e9s, hermano de Sim\u00f3n Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jes\u00fas; <span class=\"versiculo\">41<\/span> encuentra primero a su hermano Sim\u00f3n y le dice: \u00abHemos encontrado al Mes\u00edas (que significa Cristo)\u00bb. <span class=\"versiculo\">42<\/span> Y lo llev\u00f3 a Jes\u00fas. Jes\u00fas se le qued\u00f3 mirando y le dijo: \u00abT\u00fa eres Sim\u00f3n, el hijo de Juan; t\u00fa te llamar\u00e1s Cefas (que se traduce: Pedro)\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Nombre_nuevo_del_hombre_nuevo\">Homil\u00eda: Nombre nuevo del hombre nuevo.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre san Juan, n\u00ba 19.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abHemos encontrado al Mes\u00edas\u00bb (Jn 1,41).<\/p>\n<p>Andr\u00e9s, tras haber conversado con Jes\u00fas y aprendido su doctrina, no la reserv\u00f3 para s\u00ed como un tesoro, sino que acudi\u00f3 corriendo a casa de su hermano para hacerle part\u00edcipe de los bienes que hab\u00eda recibido&#8230;<\/p>\n<p>Observad que Pedro tiene un esp\u00edritu d\u00f3cil y obediente&#8230; sin ninguna vacilaci\u00f3n ech\u00f3 a correr: \u00abY dice el evangelista, le llev\u00f3 hasta Jes\u00fas\u00bb. Que nadie le reproche una excesiva credulidad porque prest\u00f3 fe a lo que le fue dicho sin informarse de m\u00e1s detalles. Es veros\u00edmil que su hermano le hubiera hablado ya extensamente e, inform\u00e1ndole de los particulares del caso. Pero los evangelistas acostumbran a resumir hechos y palabras, movidos por el deseo de ser breves y concisos. Sea de ello lo que fuere, San Juan no dice que Pedro creyera sin m\u00e1s, sino que su hermano \u00ablo condujo a Jes\u00fas\u00bb, para confi\u00e1rselo, para que de El aprendiera toda la doctrina.<\/p>\n<p>\u201cT\u00fa eres Sim\u00f3n, hijo de Juan; desde ahora te llamar\u00e1s Cefas, es decir Pedro\u201d\u2026 Este fue el nombre que Cristo dio a Sim\u00f3n. A Santiago y a su hermano los llamar\u00e1 \u201chijos del trueno\u201d (Mc 3,17). \u00bfPor qu\u00e9 estos cambios de nombre? Para mostrar que \u00e9l, Jes\u00fas, es el mismo que hab\u00eda establecido la antigua alianza, que hab\u00eda cambiado el nombre de Abram en Abraham, el de Sarai en Sara, el de Jacob en Israel (Gn 17,5s; 32,29). Y hab\u00eda dado tambi\u00e9n el nombre a distintas personas ya antes de su nacimiento: Isaac, Sans\u00f3n, los hijos de Isa\u00edas y de Oseas\u2026 <\/p>\n<p>Hoy d\u00eda tenemos un nombre muy superior a todos los dem\u00e1s; es el nombre de \u201ccristiano\u201d \u2013el nombre que hace de nosotros hijos de Dios, amigos de Dios, un solo cuerpo con \u00e9l. \u00bfHay alg\u00fan otro nombre capaz de hacernos ardorosos en la virtud, llenarnos de celo, incentivarnos a  hacer el bien? Guard\u00e9monos muy mucho de hacer cualquier cosa indigna de este nombre tan grande y tan bello, unido al nombre de el mismo Jesucristo. Los que llevan el nombre de un gran jefe militar o de un personaje ilustre se consideran honrados y hacen lo que sea para seguir siendo dignos de \u00e9l. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros que llevamos el nombre no de un general o de un pr\u00edncipe de este mundo, ni tan s\u00f3lo de un \u00e1ngel, sino del rey de los \u00e1ngeles, cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros debemos estar dispuestos a perderlo todo, incluso nuestra vida, por el honor de este nombre!<\/p>\n<h2><span id=\"San_Alfonso_Maria_de_Ligorio_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Meditacion_Si_no_te_amo_a_ti_a_quien_amare\">Meditaci\u00f3n: Si no te amo a ti, \u00bfa qui\u00e9n amar\u00e9?<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">1\u00aa Meditaci\u00f3n para la Octava de Navidad.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb (Jn 1,36).<\/p>\n<p>Se\u00f1or, yo soy la oveja que, por andar tras mis placeres y caprichos, me he perdido miserablemente; mas Vos, Pastor y juntamente Cordero divino, sois aquel que hab\u00e9is venido del cielo a salvarme, sacrific\u00e1ndoos cual v\u00edctima sobre la cruz en satisfacci\u00f3n de mis pecados. Si yo, quiero enmendarme, \u00bfqu\u00e9 debo temer? \u00bfPor qu\u00e9 no debo confiarlo todo de vos, mi Salvador, que hab\u00e9is nacido de intento para salvarme? \u00bfQu\u00e9 mayor se\u00f1al de misericordia pod\u00edais darme?<\/p>\n<p>Oh dulce Redentor m\u00edo, para inspirarme confianza, que daros vos mismo. Yo os he hecho llorar en el establo de Bel\u00e9n; pero si vos hab\u00e9is venido a buscarme, yo me arrojo confiado a vuestros pies; y aunque os vea afligido y envilecido en ese pesebre, reclinado sobre la paja, os reconozco por mi Rey y Soberano. Oigo ya esos vuestros dulces vagidos, que me convidan a amaros, y me piden el coraz\u00f3n. Aqu\u00ed le ten\u00e9is, Jes\u00fas m\u00edo. Hoy lo presento a vuestros pies; mudadlo, inflamadlo Vos, que a este fin hab\u00e9is venido al mundo, para inflamar los corazones con el fuego de vuestro santo amor. Oigo tambi\u00e9n que desde ese pesebre me dec\u00eds: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n\u201d. Y yo respondo \u00a1Ah, Jes\u00fas m\u00edo! Y si no amo a Vos, que sois mi Dios y Se\u00f1or \u00bfa qui\u00e9n he de amar?<\/p>\n<h2><span id=\"Ruperto_de_Deutz_monje_benedictino\">Ruperto de Deutz, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Reconocer_a_Jesus_que_pasa\">Homil\u00eda: Reconocer a Jes\u00fas que pasa.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda sobre el evangelio de Juan.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abEstaba Juan [de pie] con dos de sus disc\u00edpulos\u00bb (Jn 1,35).<\/p>\n<p>\u201cJuan estaba all\u00ed, de pie, con dos de sus disc\u00edpulos cuando Jes\u00fas pasaba\u201d. Se trata de una postura corporal que traduce algo de la misi\u00f3n de Juan, de su vehemencia de palabra y de acci\u00f3n. Pero, seg\u00fan el evangelista, se trata tambi\u00e9n, m\u00e1s profundamente, de esta viva tensi\u00f3n, siempre presente entre los profetas. Juan no se contentaba con desempe\u00f1ar exteriormente su papel de precursor. El guardaba en su coraz\u00f3n el vivo deseo de ver a su Se\u00f1or a quien hab\u00eda reconocido en el bautismo&#8230; Sin duda alguna, Juan tend\u00eda hacia el Se\u00f1or con todo su ser. Deseaba verlo de nuevo, porque ver a Jes\u00fas era la salvaci\u00f3n para quien le confesaba, la gloria para quien lo anunciaba, la alegr\u00eda para quien lo mostraba. Juan se mantiene de pie, alerta por el deseo profundo de su coraz\u00f3n. Se manten\u00eda de pie, esperaba a Cristo todav\u00eda oculto en la sombra de su humildad&#8230;<\/p>\n<p>Con Juan estaban dos de sus disc\u00edpulos, de pie como su maestro, primicias de aquel pueblo preparado por el precursor, no por \u00e9l mismo, sino por el Se\u00f1or. Viendo a Jes\u00fas que pasaba, Juan dice. \u201cEste es el Cordero de Dios\u201d Prestad atenci\u00f3n a las palabras de esta narraci\u00f3n. A primera vista, todo parece claro, pero para quien penetra en el sentido m\u00e1s profundo, todo se manifiesta cargado de significado y misterio. \u201cJes\u00fas pasaba\u201d: Qu\u00e9 significa sino que Jes\u00fas vino a participar en nuestra naturaleza humana que pasa, que cambia. \u00c9l, a quien los hombres no conoc\u00edan, se da a conocer y amar pasando entre nosotros. Vino en el seno de la Virgen. Luego, pas\u00f3 del seno de su madre al pesebre y del pesebre a la cruz, de la cruz al sepulcro, del sepulcro ascendi\u00f3 al cielo&#8230; Nuestro coraz\u00f3n tambi\u00e9n, si aprende a desear a Cristo como Juan, reconocer\u00e1 a Jes\u00fas cuando pase. Si le sigue, llegar\u00e1 como los disc\u00edpulos al lugar donde mora Jes\u00fas: en el misterio de su divinidad.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Francisco_de_Sales_obispo\">San Francisco de Sales, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Sin_la_fe_no_veremos_a_Cristo_pasar\">Tratado: Sin la fe no veremos a Cristo pasar.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Tratado del Amor de Dios. II, 15.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abJes\u00fas se volvi\u00f3 y, al ver que lo segu\u00edan, les pregunta: \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? Ellos le contestaron: Rab\u00ed \u00bfd\u00f3nde vives? El les dijo: Venid y lo ver\u00e9is\u00bb (Jn 1,35).<\/p>\n<p>Situados ante los rayos solares del mediod\u00eda, apenas vemos su luz sentimos inmediatamente el calor del mismo modo apenas la luz de la fe ha proyectado el resplandor de sus verdades sobre nuestro entendimiento, la voluntad percibe el calor santo del amor divino. La fe nos hace conocer con infalible certeza que Dios existe, que es infinito en bondad, que puede comunicarse a nosotros, que no tan solo lo puede sino que tambi\u00e9n lo quiere. <\/p>\n<p>Sentimos una inclinaci\u00f3n natural al soberano bien y como consecuencia de ello, nuestro coraz\u00f3n experimenta como un \u00edntimo y continuo anhelo y una continua inquietud, sin poder hallar satisfacci\u00f3n. <\/p>\n<p>Pero cuando la fe representa a nuestro esp\u00edritu el hermoso objeto de su inclinaci\u00f3n natural, \u00a1qu\u00e9 gozo!, \u00a1qu\u00e9 placer!, \u00a1qu\u00e9 estremecimiento de general alegr\u00eda experimenta nuestra alma! La cual como extasiada ante la contemplaci\u00f3n de tan excelsa hermosura lanza este grito de amor: \u00a1qu\u00e9 hermoso eres, Amado m\u00edo, qu\u00e9 hermoso eres! <\/p>\n<p>El coraz\u00f3n humano tiende a Dios por natural inclinaci\u00f3n, sin conocerle claramente, pero cuando lo encuentra&#8230;y le ve tan bueno, tan hermoso y tan bondadoso para con todos, tan dispuesto a entregarse como soberano bien a todos cuantos le quieran, \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1qu\u00e9 dicha, qu\u00e9 santos movimientos en el esp\u00edritu para unirse por siempre a bondad tan soberanamente amable! \u201cHe encontrado al fin, dice el alma enternecida, al que deseaba y ahora soy feliz\u201d As\u00ed nuestro coraz\u00f3n, querido Te\u00f3timo, por tanto tiempo inclinado hacia el soberano bien, ignoraba ad\u00f3nde tend\u00eda su movimiento, pero apenas la fe se lo mostr\u00f3, vio que era lo que necesitaba, lo que el esp\u00edritu buscaba, lo que su af\u00e1n anhelaba. <\/p>\n<p>Nos parecemos a aquellos buenos atenienses que hac\u00edan sacrificios al verdadero Dios, desconocido para ellos hasta que el ap\u00f3stol san Pablo se lo hubo de mostrar, nuestro coraz\u00f3n, por \u00edntimo y secreto instinto, tiende en todas sus acciones hacia la felicidad y la busca como a tientas, sin saber con certeza d\u00f3nde reside ni en qu\u00e9 consiste, hasta que la fe se la ense\u00f1a y la describe en las mil infinitas maravillas, entonces, una vez encontrado el tesoro que buscaba, \u00a1qu\u00e9 placer para el pobre coraz\u00f3n humano, qu\u00e9 alegr\u00eda, qu\u00e9 amorosa complacencia!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>35 Al d\u00eda siguiente, estaba Juan con dos de sus disc\u00edpulos y, 36 fij\u00e1ndose en Jes\u00fas que pasaba, dice: \u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb. 37 Los dos disc\u00edpulos oyeron sus palabras y siguieron a Jes\u00fas. 38 Jes\u00fas se volvi\u00f3 y, al ver que lo segu\u00edan, les pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is?\u00bb. 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