{"id":41571,"date":"2016-10-07T23:37:34","date_gmt":"2016-10-08T04:37:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-2-1-11-las-bodas-de-cana-y-la-hora-de-cristo\/"},"modified":"2016-10-07T23:37:34","modified_gmt":"2016-10-08T04:37:34","slug":"jn-2-1-11-las-bodas-de-cana-y-la-hora-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-2-1-11-las-bodas-de-cana-y-la-hora-de-cristo\/","title":{"rendered":"Jn 2, 1-11: Las bodas de Can\u00e1 y la Hora de Cristo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> A los tres d\u00edas, hab\u00eda una boda en Can\u00e1 de Galilea, y la madre de Jes\u00fas estaba all\u00ed. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estaban tambi\u00e9n invitados a la boda.<br \/> <span class=\"versiculo\">3<\/span> Falt\u00f3 el vino, y la madre de Jes\u00fas le dice: \u00abNo tienen vino\u00bb. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Jes\u00fas le dice: \u00abMujer, \u00bfqu\u00e9 tengo yo que ver contigo? Todav\u00eda no ha llegado mi hora\u00bb. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Su madre dice a los sirvientes: \u00abHaced lo que \u00e9l os diga\u00bb. <span class=\"versiculo\">6<\/span> Hab\u00eda all\u00ed colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los jud\u00edos, de unos cien litros cada una. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Jes\u00fas les dice: \u00abLlenad las tinajas de agua\u00bb. Y las llenaron hasta arriba. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Entonces les dice: \u00abSacad ahora y llevadlo al mayordomo\u00bb. Ellos se lo llevaron. <span class=\"versiculo\">9<\/span> El mayordomo prob\u00f3 el agua convertida en vino sin saber de d\u00f3nde ven\u00eda (los sirvientes s\u00ed lo sab\u00edan, pues hab\u00edan sacado el agua), y entonces llama al esposo <span class=\"versiculo\">10<\/span> y le dijo: \u00abTodo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya est\u00e1n bebidos, el peor; t\u00fa, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">11<\/span> Este fue el primero de los signos que Jes\u00fas realiz\u00f3 en Can\u00e1 de Galilea; as\u00ed manifest\u00f3 su gloria y sus disc\u00edpulos creyeron en \u00e9l. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Alejandria_obispo\">San Cirilo de Alejandr\u00eda, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_Cristo_santifica_con_su_presencia_la_fuente_misma_de_la_generacion_humana\">Comentario: Cristo santifica, con su presencia, la fuente misma de la generaci\u00f3n humana.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre el evangelio de san Juan, Lib 2: PG 73, 223-226..<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abNo ha llegado mi Hora\u00bb (Jn 2,4).<\/p>\n<p>Oportunamente comienza Cristo a realizar milagros, aun cuando la ocasi\u00f3n de iniciar su obra de taumaturgo parezca ofrecida por circunstancias casuales. Pues como se celebraban unas bodas \u2014castas y honestas bodas, es verdad\u2014, a las que est\u00e1 presente la madre del Salvador, vino tambi\u00e9n \u00e9l con sus disc\u00edpulos aceptando una invitaci\u00f3n, no tanto para participar en el banquete, cuanto por hacer el milagro, y de esta forma santificar la fuente misma de la generaci\u00f3n humana, en lo que concierne sobre todo a la carne.<\/p>\n<p>Era efectivamente muy conveniente que quien ven\u00eda a renovar la misma naturaleza humana y a reconducirla en su totalidad a un nivel m\u00e1s elevado, no se limitara a impartir su bendici\u00f3n a los que ya hab\u00edan nacido, sino que preparase la gracia tambi\u00e9n para aquellos que hab\u00edan de nacer, santificando su nacimiento. Con su presencia cohonest\u00f3 las nupcias, \u00e9l que es el gozo y la alegr\u00eda de todos, para alejar del alumbramiento la inveterada tristeza. <i>El que es de Cristo es una criatura nueva.<\/i> Y Pablo insiste: <i>Lo antiguo ha cesado, lo nuevo ha comenzado. <\/i>Vino, pues, con sus disc\u00edpulos a las bodas. Conven\u00eda, en efecto, que acompa\u00f1asen al taumaturgo los que tan aficionados a lo maravilloso eran, para que recogieran como alimento de su fe la experiencia del portento.<\/p>\n<p>En eso, comienza a faltar el vino de los convidados, y su madre le ruega quiera poner en juego su acostumbrada bondad y benignidad. Le dice: <i>No les queda vino. <\/i>Le exhorta a realizar el milagro, dando por supuesto que tiene el poder de hacer cuanto quisiera.<\/p>\n<p><i>Mujer, d\u00e9jame, todav\u00eda no ha llegado mi hora. <\/i>Respuesta del Salvador perfectamente calculada. Pues no era oportuno que Jes\u00fas se apresurara a realizar milagros ni que espont\u00e1neamente se ofreciera a hacerlos, sino que el milagro deber\u00eda ser fruto de la condescendencia a una petici\u00f3n, teniendo en cuenta, al conceder la gracia, m\u00e1s la utilidad real, que la admiraci\u00f3n de los espectadores. Adem\u00e1s, las cosas deseadas resultan m\u00e1s gratas, si no se conceden inmediatamente. De esta suerte, al ser diferida un tanto la concesi\u00f3n, la esperanza sublima la petici\u00f3n. Por otra parte, Cristo nos demostr\u00f3 con su ejemplo el gran respeto que se debe a los padres, al acceder, en atenci\u00f3n a su madre, a hacer lo que hacer no quer\u00eda.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Maximo_de_o_Turin_obispo\">San M\u00e1ximo de, o Tur\u00edn, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_El_vino_nuevo_de_la_verdadera_alegria\">Homil\u00eda: El vino nuevo de la verdadera alegr\u00eda<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00eda 23: PL 57, 274.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abHaced lo que \u00e9l os diga\u00bb (Jn 2,5).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, est\u00e1 escrito, fue a la boda donde hab\u00eda sido invitado. El Hijo de Dios pues fue a esta boda para santificar con su presencia el matrimonio que ya hab\u00eda sido instituido. Fue a una boda de la antigua ley para escogerse en el pueblo pagano una esposa que permanecer\u00eda siempre virgen. \u00c9l que no naci\u00f3 de un matrimonio humano fue a la boda. Fue all\u00e1 no para participar en un banquete festivo, sino para revelarse por un prodigio verdaderamente admirable. Fue all\u00e1 no para beber vino, sino para darlo. Porque, tan pronto como los invitados se quedaron con vino, la bienaventurada Mar\u00eda le dijo: &#8220;no tienen vino&#8221;.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, aparentemente contrariado, le respondi\u00f3: &#8221; \u00bfmujer, qu\u00e9 nos va a ti y a mi?&#8221;&#8230; Respondiendo: &#8221; mi hora todav\u00eda no ha llegado &#8220;, anunciaba ciertamente la hora gloriosa de su Pasi\u00f3n, o bien el vino difundido para la salvaci\u00f3n y la vida de todos. Mar\u00eda ped\u00eda un favor temporal, mientras que Cristo preparaba una alegr\u00eda eterna.<\/p>\n<p>Sin embargo el Se\u00f1or en su bondad, no vacil\u00f3 en conceder estas peque\u00f1as cosas hasta que vengan las grandes. La bienaventurada Mar\u00eda, porque verdaderamente era la madre del Se\u00f1or, ve\u00eda por el pensamiento lo que iba a llegar y conoc\u00eda por anticipado la voluntad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Por eso se encarg\u00f3 de advertir a los servidores con estas palabras: &#8220;haced lo que \u00e9l os diga&#8221;. Su santa madre sab\u00eda ciertamente que la palabra de reproche de su hijo y Se\u00f1or no escond\u00eda el resentimiento de un hombre enfurecido sino conten\u00eda un misterio de compasi\u00f3n&#8230; Y de repente el agua comenz\u00f3 a recibir la fuerza, a cambiar el color, a difundir un buen olor, a adquirir gusto, y al mismo tiempo a cambiar totalmente de naturaleza. Y esta transformaci\u00f3n del agua en otra sustancia manifest\u00f3 la presencia del Creador, porque nadie, excepto el que cre\u00f3 el agua de nada, puede transformarla en otra cosa.<\/p>\n<h2><span id=\"Alessandro_Pronzato\">Alessandro Pronzato<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_No_tienen_vino\">Comentario: No tienen vino.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">El Pan del Domingo. Ciclo C. S\u00edgueme, Salamanca, 1985, p. 215.<\/p>\n<p>Nunca como entonces se me ha presentado la Virgen en su espec\u00edfica funci\u00f3n materna:  la que me hace caer en la cuenta de lo que me falta.<\/p>\n<p>Una madre preocupada de lo que no tengo.<\/p>\n<p>Una madre que se da cuenta de lo que no soy&#8230; Como si me dijera: corres mucho, pero siempre llegas con retraso. Con retraso, sobre  todo, respecto a ti mismo.<\/p>\n<p>Te inquietas demasiado. Pero concluyes bien poco. Porque en tu existencia no hay  espacio suficiente para el silencio, la adoraci\u00f3n, la contemplaci\u00f3n, la inutilidad. Sobre tu mesa est\u00e1 todo. Pero te falta&#8230; el resto. Eres pobre de lo esencial.<\/p>\n<p>Hablas mucho de Dios, quiz\u00e1s demasiado. Y te olvidas con frecuencia de hablar con  Dios, de dejarlo hablar.<\/p>\n<p>P\u00e1rate un momento, antes que sea demasiado tarde. Vive. No te dejes simplemente vivir. Vive de vida. No vivas del vac\u00edo, de la banalidad, de tonter\u00edas.<\/p>\n<p>No rellenes el vac\u00edo con cosas in\u00fatiles. No debes limitarte a mirar con ansiedad el reloj. Has de dar un significado a los d\u00edas, a  las horas, a los minutos. Tienes necesidad urgente de un suplemento de ser.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; No tienen vino&#8221;.<\/p>\n<p>Vives sin alegr\u00eda, y ni te enteras. Tu alegr\u00eda, en efecto, es superficial, epid\u00e9rmica, atada a  la cantidad de bagatelas, y no anclada en las profundidades de tu ser. Y creo que esta funci\u00f3n de &#8220;recordar&#8221; lo que nos falta es un quehacer de la Virgen en  favor de todos los cristianos para que \u00e9stos, a su vez, lo ejerciten en favor del mundo  entero.<\/p>\n<p>En efecto, la funci\u00f3n prof\u00e9tica de la Iglesia me parece que consiste esencialmente en  esto: Revelar y producir lo que falta a gente que se cree poseerlo todo. &#8220;La producci\u00f3n de bienes superfluos termina por hacer superfluo al hombre&#8221;  (Passolini).<\/p>\n<p>Nosotros, al contrario, debemos reafirmar la primac\u00eda absoluta del hombre. El hombre  como medida de todo.<\/p>\n<p>Debemos recordar que &#8220;Dios espera grandes cosas del hombre&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 A los tres d\u00edas, hab\u00eda una boda en Can\u00e1 de Galilea, y la madre de Jes\u00fas estaba all\u00ed. 2 Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estaban tambi\u00e9n invitados a la boda. 3 Falt\u00f3 el vino, y la madre de Jes\u00fas le dice: \u00abNo tienen vino\u00bb. 4 Jes\u00fas le dice: \u00abMujer, \u00bfqu\u00e9 tengo yo que ver contigo? &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-2-1-11-las-bodas-de-cana-y-la-hora-de-cristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 2, 1-11: Las bodas de Can\u00e1 y la Hora de Cristo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41571\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}