{"id":41586,"date":"2016-10-07T23:38:12","date_gmt":"2016-10-08T04:38:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-6-22-29-discurso-del-pan-de-vida-i-por-que-me-buscais\/"},"modified":"2016-10-07T23:38:12","modified_gmt":"2016-10-08T04:38:12","slug":"jn-6-22-29-discurso-del-pan-de-vida-i-por-que-me-buscais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-6-22-29-discurso-del-pan-de-vida-i-por-que-me-buscais\/","title":{"rendered":"Jn 6, 22-29: Discurso del Pan de Vida (i) &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 me busc\u00e1is?"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">22<\/span> Al d\u00eda siguiente, la gente que se hab\u00eda quedado al otro lado del mar not\u00f3 que all\u00ed no hab\u00eda habido m\u00e1s que una barca y que Jes\u00fas no hab\u00eda embarcado con sus disc\u00edpulos, sino que sus disc\u00edpulos se hab\u00edan marchado solos. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Entretanto, unas barcas de Tiber\u00edades llegaron cerca del sitio donde hab\u00edan comido el pan despu\u00e9s que el Se\u00f1or hab\u00eda dado gracias. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Cuando la gente vio que ni Jes\u00fas ni sus disc\u00edpulos estaban all\u00ed, se embarcaron y fueron a Cafarna\u00fan en busca de Jes\u00fas.<br \/> <span class=\"versiculo\">25<\/span> Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo has venido aqu\u00ed?\u00bb. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abEn verdad, en verdad os digo: me busc\u00e1is no porque hab\u00e9is visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dar\u00e1 el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Ellos le preguntaron: \u00abY \u00bfqu\u00e9 tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?\u00bb. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abLa obra de Dios es esta: que cre\u00e1is en el que \u00e9l ha enviado\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan\"> Sobre el Evangelio de san Juan<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>No SIEMPRE resultan \u00fatiles la clemencia y la suavidad, sino que a veces el Maestro necesita usar un lenguaje m\u00e1s punzante. Cuando el disc\u00edpulo es perezoso y rudo, hay que echar mano del aguij\u00f3n para que despierte de semejante gran desidia. Con frecuencia, en este pasaje y en otros, lo hizo el Hijo de Dios. Como se le acercaran las turbas y lo adularan y le dijeran: Maestro \u00bfcu\u00e1ndo viniste ac\u00e1?, El para demostrar que desprecia los honores mundanos, y solamente busca la salvaci\u00f3n de aquellos hombres, les responde un tanto \u00e1speramente no s\u00f3lo para corregirlos, sino tambi\u00e9n para revelar sus pensamientos y ponerlos de manifiesto.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que les dice? Como quien afirma y confirma se expresa as\u00ed: En verdad, en verdad os digo: me busc\u00e1is no porque hay\u00e1is comprendido las se\u00f1ales, sino porque hab\u00e9is comido de los panes y os hab\u00e9is hartado. Con tales palabras los hiere y los reprende. Sin embargo, no procede con excesiva violencia, sino todav\u00eda con mucha indulgencia. Porque no les dijo: \u00a1Glotones! \u00a1voraces! Tantos milagros he obrado y no me hab\u00e9is seguido ni hab\u00e9is admirado los prodigios. M\u00e1s moderadamente y con m\u00e1s clemencia, les dice: Me busc\u00e1is no porque hay\u00e1is comprendido las se\u00f1ales, sino porque hab\u00e9is comido de los panes y os hab\u00e9is saturado. Haciendo as\u00ed referencia no \u00fanicamente a los milagros anteriores, sino tambi\u00e9n al presente. Como si les dijera: Para nada os movi\u00f3 ese milagro, sino que ven\u00eds porque os hab\u00e9is saturado.<\/p>\n<p>Y que esto no lo dijera Jes\u00fas por meras conjeturas, muy pronto ellos mismos lo dejaron ver. Pues precisamente se le acercaron de nuevo para poder disfrutar otra vez de aquel bien. Por lo cual le dec\u00edan: Nuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto. De modo que de nuevo anhelan el alimento carnal, cosa digna de grave reprensi\u00f3n. Pero Jes\u00fas no se contenta con la reprensi\u00f3n, sino que a\u00f1ade la doctrina con estas palabras: Mirad de haceros no con el alimento corruptible, sino con el alimento permanente de vida eterna, el que os dar\u00e1 el Hijo del hombre. Porque \u00e9ste es a quien Dios, el Padre, acredit\u00f3 con su sello.<\/p>\n<p>Como quien dice: No busqu\u00e9is y procur\u00e9is ese alimento, sino el otro espiritual. Mas, como hay quienes para vivir en el ocio abusan de estas palabras, como si Cristo hubiera prohibido el trabajo corporal, conviene contestarles, pues calumnian a todo el cristianismo y hacen con eso que sea burlado. Antes que nada conviene o\u00edr a Pablo. \u00bfQu\u00e9 dice? Acordaos de la doctrina del Se\u00f1or que dijo: Mayor dicha es dar que recibir. Pero \u00bfde d\u00f3nde dar\u00e1 quien nada tiene? Pero \u00bfc\u00f3mo es que Jes\u00fas le dice a Marta: Sol\u00edcita andas y te inquietas por atender a muchas cosas, cuando pocas y aun una sola es la necesaria. Mar\u00eda en realidad escogi\u00f3 la mejor parte?<\/p>\n<p>Vale la pena responder a todo esto, no \u00fanicamente para excitar a los perezosos, si es que quieren; sino adem\u00e1s para que no parezca que la Sagrada Escritura se contradice. Porque en otra parte dice el ap\u00f3stol: Os exhortamos, hermanos, que os aventaj\u00e9is a\u00fan m\u00e1s. Y que teng\u00e1is como punto de honra vivir sosegadamente, atender a vuestros propios negocios y trabajar con las propias manos, a fin de presentaros honorablemente a la vista de los extra\u00f1os y de que nada os falte? Y tambi\u00e9n: El que hurtaba, ya no hurte; m\u00e1s bien fatiguese trabajando con sus propias manos en alguna labor buena, de suerte que tenga para compartir con el que sufre penuria. Ordena aqu\u00ed Pablo no simplemente trabajar, sino hacerlo con tanto esfuerzo que a\u00fan se ayude a los indigentes. Y en otra parte dice: Para mis necesidades y de los que me acompa\u00f1an han prove\u00eddo estas mis manos. Y a los corintios les dec\u00eda: Entonces \u00bfen qu\u00e9 consiste mi m\u00e9rito? En que os he predicado el evangelio gratuitamente $ Y cuando fue a esa ciudad: permaneci\u00f3 en la casa de Aquila y Priscila y trabajaba. Pues ellos eran fabricantes de tiendas de campa\u00f1a Todo esto parece contradecir la sentencia del Salvador. Pero, en fin, d\u00e9se ya la soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 responderemos? Que no andar sol\u00edcito no significa dejar el trabajo, sino no apegarse a las cosas de este mundo; es decir, no andar sol\u00edcitos por la seguridad y descanso del d\u00eda de ma\u00f1ana, sino tener eso como cosa superflua. Puede quien trabaja atesorar, pero no para el d\u00eda de ma\u00f1ana; puede el que trabaja atesorar, pero sin preocupaci\u00f3n. Porque preocupaci\u00f3n y trabajo son cosas distintas. Que se trabaje, pero no para confiar en el trabajo, sino para ayudar al indigente. Lo que se dice de Marta no se refiere al trabajo ni al oficio, sino a que se ha de tener cuenta con el tiempo; y que el tiempo de los sermones no se ha de emplear en cosas temporales. De modo que no lo dijo Jes\u00fas para tener ociosa a Marta, sino para atraerla a escuchar.<\/p>\n<p>Como si le dijera: Ven para que yo te ense\u00f1e lo que de verdad es necesario. \u00bfAndas sol\u00edcita acerca de la comida? \u00bfTratas de agasajarme y prepararme una mesa bien provista? Prep\u00e1rame mejor otro manjar. Atiende a mis palabras. Imita el empe\u00f1o de tu hermana. De modo que no proh\u00edbe la hospitalidad \u00a1lejos tal cosa! \u00a1ni se hable de eso! Lo que ense\u00f1a es que al tiempo de la predicaci\u00f3n no se ha de cuidar de tales cosas. Y cuando dice: Haceos no del alimento que perece, no significa que se haya de vivir en el ocio, pues el ocio es sobre todo ese alimento que perece (ya que dice la Escritura: La desidia ense\u00f1\u00f3 todas las maldades); sino que indica el deber de trabajar y tambi\u00e9n de compartir. Este alimento no perece.<\/p>\n<p>Quien vive en ocio y se entrega a los placeres del vientre, se procura un alimento que perece. Por el contrario, si alguno mediante su trabajo proporciona a Cristo alimento, bebida, vestido, nadie que no est\u00e9 loco dir\u00e1 que se procura un alimento perecedero, puesto que es un alimento tal que por \u00e9l se promete el reino de los cielos y tambi\u00e9n los bienes de all\u00e1 arriba. Este alimento permanece para siempre. En cambio el otro lo llam\u00f3 alimento que perece, tanto porque la turba ning\u00fan aprecio hizo de la fe ni se preocup\u00f3 de investigar qui\u00e9n era el que hab\u00eda obrado el milagro o con qu\u00e9 poder, sino \u00fanicamente de llenar el vientre sin trabajar.<\/p>\n<p>Como si les dijera: Nutr\u00ed vuestros cuerpos para que por este medio os buscarais otro alimento que permanece y que puede nutrir vuestras almas; pero vosotros corr\u00e9is de nuevo hacia el alimento terreno. Por eso no entend\u00e9is que yo no quise llevaros a ese alimento imperfecto, sino al otro extra-temporal, que da la vida eterna y alimenta no los cuerpos sino las almas. Y luego, pues hab\u00eda hablado de S\u00ed enalteci\u00e9ndose y diciendo que El lo proporcionar\u00eda, para que no se sintieran ofendidos con semejantes palabras, sino que le dieran cr\u00e9dito, refiere el don y d\u00e1diva al Padre. Por eso, una vez que dijo: El cual os dar\u00e1 el Hijo del hombre, a\u00f1adi\u00f3: Porque \u00e9ste es a quien Dios, el Padre, acredit\u00f3 con su sello. Es decir, os lo envi\u00f3 precisamente para que os trajera este alimento. Tambi\u00e9n puede explicarse de otro modo, pues en otro lugar dijo Cristo: Quien escucha mis palabras, a \u00e9ste ha se\u00f1alado el Padre con su sello, porque Dios es veraz. Lo ha se\u00f1alado con su sello quiere decir lo ha manifestado claramente. Esto es lo que a m\u00ed me parece que se da a entender. Porque lo sell\u00f3 el Padre no quiere decir sino que lo manifest\u00f3, lo revel\u00f3 dando testimonio de El. En realidad El mismo se manifest\u00f3; pero como hablaba a jud\u00edos, trajo al medio el testimonio del Padre.<\/p>\n<p>Aprendamos, pues, car\u00edsimos, a pedir a Dios lo que es conveniente que a Dios se le pida. Las cosas del siglo, como quiera que sucedan nos acarrean da\u00f1o. Si nos enriquecemos, s\u00f3lo en este tiempo gozamos; si empobrecemos, nada molesto sufriremos. Ya vengan sucesos tristes, ya alegres, no tienen virtud en lo referente a la tristeza o al placer: ambos hay que despreciarlos, como cosas que veloc\u00edsimamente pasan y desaparecen. Por esto con raz\u00f3n esta vida se llama camino, pues sus cosas pasan y no duran mucho tiempo. En cambio lo futuro, sea suplicio, sea reino, es inmortal. Pongamos pues en esto gran empe\u00f1o, para que huyamos del suplicio y consigamos el reino.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 utilidad hay en los placeres presentes? Hoy son y ma\u00f1ana desaparecer\u00e1n. Hoy son flor espl\u00e9ndida, ma\u00f1ana ser\u00e1n polvo que se disipa. Hoy son fuego encendido, ma\u00f1ana ser\u00e1n ceniza apagada. No son as\u00ed las cosas espirituales, sino que siempre permanecen en flor y en brillo, y cada d\u00eda resplandecen m\u00e1s a\u00fan. Estas riquezas nunca perecen, nunca cambian de due\u00f1o, jam\u00e1s se acaban, jam\u00e1s acarrean cuidados, envidias ni calumnias; no destrozan el cuerpo, no corrompen el alma, no traen consigo soberbia ni envidia: cosas todas que s\u00ed se encuentran en las riquezas mundanas.<\/p>\n<p>Aquella gloria no se eleva en soberbia, no engendra hinchaz\u00f3n, jam\u00e1s se acaba, jam\u00e1s se oscurece. Quietud y placer en el cielo son para siempre, perennemente inconmovibles e inmortales, sin t\u00e9rmino ni acabamiento. Pues bien, anhelemos esa otra vida. Si la anhelamos ya no nos cuidaremos para nada de lo presente, sino que todo esto lo despreciaremos y lo burlaremos. Aun cuando alguno nos llame al palacio (que es lo que se tiene por felicidad suma), no asentiremos, apoyados en la dicha esperanza. Quienes est\u00e1n pose\u00eddos del amor a lo celestial, tienen esotro por vil y de ning\u00fan precio.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, todo cuanto se acaba no se ha de desear en demas\u00eda. Lo que cesa y hoy es y ma\u00f1ana perece, aunque sea lo m\u00e1ximo, se reputa por m\u00ednimo y despreciable. Busquemos, pues, no lo que huye y pasa, sino lo que permanece sin cambio; para que as\u00ed podamos alcanzarlo, por gracia y benignidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por el cual y con el cual sea la gloria al Padre, juntamente con el Esp\u00edritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Mateo\"> Sobre el Evangelio de san Mateo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span class=\"st1\">\u00abEl alimento que permanece para la vida eterna, es el que os dar\u00e1 el Hijo del hombre\u00bb (Jn 6,27)<\/span><\/p>\n<p> Los jud\u00edos en Pascua, com\u00edan de pie, con las sandalias puestas y los bastones en las manos, con prisa (\u00c9xodo 12,11). \u00a1Qu\u00e9 raz\u00f3n m\u00e1s fuerte puede mantenerte despierto! Ellos estaban alist\u00e1ndose para partir hacia la Tierra Prometida y se comportaban como viajeros; y t\u00fa, t\u00fa vas camino al cielo. Es por eso que siempre debemos permanecer en guardia&#8230; Los enemigos de Cristo han golpeado su sant\u00edsimo cuerpo sin saber lo que hac\u00edan (Lucas 23,34); y t\u00fa, \u00a1t\u00fa lo recibir\u00e1s en tu alma impura despu\u00e9s de tanta generosidad! Porque \u00c9l no se conform\u00f3 con hacerse hombre, ser flagelado y condenado a muerte: en su amor, quiso unirse a\u00fan m\u00e1s a nosotros, identificarse con nosotros no solamente por medio de la fe, sino realmente por la participaci\u00f3n de su propio cuerpo&#8230;<\/p>\n<p> Considera el gran honor que recibes, y a qu\u00e9 mesa est\u00e1s siendo invitado. Aquel al que los \u00e1ngeles miran y a la vez tiemblan, aquel al que no se atreven a mirar sin miedo, a causa del resplandor de la gloria que irradia su rostro, nosotros lo convertimos en nuestro alimento y nos unimos en comuni\u00f3n a \u00c9l, un solo cuerpo, una sola carne. \u201c\u00bfQui\u00e9n hablar\u00e1 de las proezas del Se\u00f1or, qui\u00e9n proclamar\u00e1 todas sus alabanzas?\u201d (Sal 105,2). \u00bfQu\u00e9 pastor nunca ha alimentado a sus ovejas con su propia carne?&#8230; A menudo sucede que las madres les conf\u00edan a nodrizas sus hijos. Cristo no es as\u00ed: \u00c9l nos alimenta con su propia sangre, nos convierte con \u00c9l en un solo cuerpo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Hilario_de_Poitiers\"> Hilario de Poitiers<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=18\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Hilario de Poitiers\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_la_Trinidad_De_Trinitate\"> Sobre la Trinidad (De Trinitate)<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span class=\"st1\">\u00abLa voluntad de Dios es que cre\u00e1is en el que \u00c9l ha enviado\u00bb (Jn 6,29)<\/p>\n<p> Somos pobres y pedimos que remedies nuestra indigencia; nosotros ponemos nuestro esfuerzo tenaz en penetrar las palabras de tus profetas y ap\u00f3stoles y llamamos con insistencia para que se nos abran las puertas de la comprensi\u00f3n de tus misterios.<\/p>\n<p> Confiamos, pues, en que t\u00fa har\u00e1s progresar nuestro t\u00edmido esfuerzo inicial y que, a medida que vayamos progresando, lo afianzar\u00e1s, y que nos llamar\u00e1s a compartir el esp\u00edritu de los profetas y ap\u00f3stoles; de este modo, entenderemos sus palabras en el mismo sentido en que ellos las pronunciaron y penetraremos el verdadero significado de su mensaje. Nos disponemos a hablar de lo que ellos anunciaron de un modo velado: que t\u00fa, el Dios eterno, eres el Padre del Dios eterno unig\u00e9nito, que t\u00fa eres el \u00fanico no engendrado y que el Se\u00f1or Jesucristo es el \u00fanico engendrado por ti desde toda la eternidad, sin negar, por esto, la unicidad divina, ni dejar de proclamar que el Hijo ha sido engendrado por ti, que eres un solo Dios, confesando al mismo tiempo, que el que ha nacido de ti, Padre, Dios verdadero, es tambi\u00e9n Dios verdadero como t\u00fa.<\/p>\n<p>Ot\u00f3rganos, pues, un modo de expresi\u00f3n adecuado y digno, ilumina nuestra inteligencia, haz que no nos apartemos de la verdad de la fe; haz tambi\u00e9n que nuestras palabras sean expresi\u00f3n de nuestra fe, es decir, que nosotros, que por los profetas y ap\u00f3stoles te conocemos a ti, Dios Padre y al \u00fanico Se\u00f1or Jesucristo , y que argumentamos ahora contra los herejes que esto niegan, podamos tambi\u00e9n celebrarte a ti como Dios en el que no hay unicidad de persona y confesar a tu Hijo, en todo igual a ti.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan-2\"> Sobre el Evangelio de san Juan<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span class=\"st1\">La barca en el lago, figura de la Iglesia<\/span><\/p>\n<p>Mientras tanto, puesto arriba \u00e9l solo, Gran Sacerdote que, mientras el pueblo estaba fuera, entr\u00f3 <em>a lo interior del velo<\/em> \u2014a este sacerdote signific\u00f3, en efecto, el sacerdote aquel de la Ley antigua, el cual hac\u00eda esto <em>una vez al a\u00f1o<\/em>\u2014\u00a0(Cf Hb 9,12b); puesto, pues, \u00e9l arriba, \u00bfqu\u00e9 padec\u00edan en la navecilla los disc\u00edpulos? De hecho, situado \u00e9l en las alturas, la navecilla aquella prefiguraba a la Iglesia. Si no entendemos primeramente respecto a la Iglesia lo que la navecilla padec\u00eda, aquello no era significativo, sino simplemente pasajero; si, en cambio, vemos que se expresa en la Iglesia la verdad de las significaciones, es manifiesto que los hechos de Cristo son g\u00e9neros de locuciones. <em>Pues bien<\/em>, afirma, <em>cuando se hizo tarde, sus disc\u00edpulos bajaron hacia el mar y, tras haber subido a una nave, vinieron a la otra parte del mar, a Cafarna\u00fan<\/em>. Ha dicho que se acab\u00f3 r\u00e1pidamente lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s. <em>Vinieron a la otra parte del mar, a Cafarna\u00fan<\/em>. Y vuelve a exponer c\u00f3mo vinieron: pasaron navegando por el lago. Y, mientras navegaban hacia ese lugar adonde dijo que ya hab\u00edan llegado, expone, recapitulando, qu\u00e9 sucedi\u00f3: <em>Ya se hab\u00edan hecho las tinieblas, y Jes\u00fas no hab\u00eda venido hacia ellos<\/em>\u00a0(Jn 6,16-17).\u00a0Con raz\u00f3n <em>tinieblas<\/em>, porque <em>no hab\u00eda venido la Luz<\/em>. <em>Ya se hab\u00edan hecho las tinieblas, y Jes\u00fas no hab\u00eda venido hacia ellos<\/em>. En cuanto se acerca el fin del mundo, crecen los errores, aumentan los terrores, crece la iniquidad, crece la infidelidad; por eso, en el evangelista Juan mismo, se muestra suficiente y abiertamente como luz la caridad, hasta el punto de decir: \u00ab<em>Quien odia a su hermano est\u00e1 en las tinieblas<\/em>\u00bb-\u00a0(1Jn 2,11)-14\u00a0(Mt 24,12)-15\u00a0(Jn 6,18-19)-16\u00a0(Mt 24,13), rapid\u00edsimamente se apaga, crecen esas tinieblas de los odios fraternos, cada d\u00eda crecen. Y Jes\u00fas no viene a\u00fan. \u00bfC\u00f3mo aparece que crecen? <em>Porque abundar\u00e1 la iniquidad, se enfriar\u00e1 la caridad de muchos\u00a0<\/em>(Mt 24,12).\u00a0Crecen las tinieblas y Jes\u00fas no viene a\u00fan. Al crecer las tinieblas, al enfriarse la caridad, al abundar la iniquidad, eso mismo son las olas que turban la nave; las tempestades y los vientos son los gritos de los maldicientes. Por eso se enfr\u00eda la caridad, por eso las olas aumentan y se turba la nave.<\/p>\n<p><span class=\"st1\">La barca, a flote en medio de la tempestad<\/span><\/p>\n<p><em>Por soplar un viento grande, el mar se levantaba<\/em>. Las tinieblas crec\u00edan, la inteligencia menguaba, la iniquidad aumentaba. <em>Como hubiesen remado casi veinticinco o treinta estadios\u00a0<\/em>(Jn 6,18-19).\u00a0Entre tanto hac\u00edan el recorrido, avanzaban, y ni los vientos aquellos ni las tempestades ni las olas ni las tinieblas lograban que la nave no avanzase o que se hundiese suelta, sino que iba entre todos esos males. En efecto, porque abundar\u00e1 la iniquidad y se enfr\u00eda la caridad de muchos, crecen las olas, aumentan las tinieblas, el viento se ensa\u00f1a; pero, sin embargo, la nave avanza, pues <em>quien persevere hasta el fin, \u00e9ste ser\u00e1 salvado\u00a0<\/em>(Mt 24,13). Tampoco ha de ser despreciado el n\u00famero de estadios, pues no podr\u00eda no significar nada lo que est\u00e1 dicho: <em>Como hubiesen remado casi veinticinco o treinta estadios<\/em>, entonces <em>vino <\/em>Jes\u00fas <em>hacia ellos<\/em>. Bastar\u00eda decir \u00ab<em>veinticinco<\/em>\u00bb, bastar\u00eda decir \u00ab<em>treinta<\/em>\u00bb, m\u00e1xime porque corresponde a quien calcula, no a quien afirma. \u00bfAcaso peligrar\u00eda la verdad en quien calcula, si dijera \u00abcasi treinta estadios\u00bb, o \u00abcasi veinticinco\u00bb? Pero de los veinticinco hizo treinta. Examinemos el n\u00famero veinticinco. \u00bfDe qu\u00e9 consta, de qu\u00e9 est\u00e1 hecho? De un quinario. Ese n\u00famero quinario se refiere a la Ley. \u00c9sos son los cinco libros de Mois\u00e9s; \u00e9sos son los cinco p\u00f3rticos aquellos que conten\u00edan a los enfermos; \u00e9sos son los cinco panes que alimentaron a cinco mil hombres. El n\u00famero vig\u00e9simo quinto, pues, significa la Ley, porque cinco por cinco, esto es, cinco veces cinco, dan veinticinco, el quinario al cuadrado. Pero a esta Ley, antes de llegar el Evangelio, le faltaba la perfecci\u00f3n. En cambio, la perfecci\u00f3n est\u00e1 en el n\u00famero senario. Por eso Dios termin\u00f3 el mundo en seis d\u00edas (Cf Gn 2,1),\u00a0\u00a0y los cinco mismos se multiplican por seis para que seis por cinco den treinta, de forma que la Ley se cumpla mediante el Evangelio. Hacia quienes, pues, cumplen la Ley vino Jes\u00fas. Y vino, \u00bfc\u00f3mo? Pisando las olas\u00a0(Cf Jn 6,19),\u00a0teniendo bajo los pies todas las hinchazones del mundo, aplastando todas las grandezas del mundo. Esto sucede a medida que se a\u00f1ade tiempo al tiempo y a medida que avanza la edad del mundo. Se aumentan en este mundo las tribulaciones, se aumentan los males, se aumentan las destrucciones, se acumula todo esto: Jes\u00fas pasa pisando las olas.<\/p>\n<p><span class=\"st1\">\u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is, cristianos?<\/span><\/p>\n<p>Y, sin embargo, las tribulaciones son tan grandes, que hasta los mismos que han cre\u00eddo en Jes\u00fas, y que se esfuerzan por perseverar hasta el fin, se espantan por si desertan; aunque Cristo pisa las olas y hunde las ambiciones y alturas mundanas, el cristiano se espanta. \u00bfAcaso no le ha sido predicho esto? Incluso al caminar Jes\u00fas en las olas, con raz\u00f3n <em>temieron<\/em>\u00a0(Jn 6,19)\u00a0como los cristianos, aun teniendo esperanza en el siglo futuro, se conturban ordinariamente por la destrucci\u00f3n de las cosas humanas cuando ven hundirse la altura de este siglo. Abren el Evangelio, abren las Escrituras y hallan predicho all\u00ed todo eso, porque el Se\u00f1or lo hace. Hunde las grandezas del siglo, para ser glorificado por los humildes. De la altura de esas cosas est\u00e1 predicho: \u00abDestruir\u00e1s <em>ciudades firm\u00edsimas\u00bb<\/em>, y: <em>Las espadas del enemigo acabaron en final y destruiste ciudades<\/em>\u00a0(Sal 9,7).\u00a0\u00bfPor qu\u00e9, pues, tem\u00e9is, cristianos? Cristo dice: <em>Yo soy, no tem\u00e1is. <\/em>\u00bfPor qu\u00e9 os espant\u00e1is de estas cosas? \u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is? Yo lo predije, yo lo hago, es necesario que suceda. <em>Yo soy, no tem\u00e1is. Quisieron, pues, acogerlo en la nave <\/em>al reconocerlo y gozosos, hechos seguros. <em>E inmediatamente la nave estuvo junto a la tierra a que iban<\/em>\u00a0(Jn 6,20-21).\u00a0Junto a la tierra se hizo el final; de lo h\u00famedo a lo s\u00f3lido, de lo turbado a lo firme, del viaje al final.<\/p>\n<p><span class=\"st1\">Atraviesa el lago caminando<\/span> <\/p>\n<p><em>Al d\u00eda siguiente, la turba que estaba al otro lado del mar <\/em>de donde hab\u00edan venido, <em>vio que all\u00ed no hab\u00eda sino una \u00fanica navecilla, y que no hab\u00eda entrado con sus disc\u00edpulos a la nave, sino que sus disc\u00edpulos se hab\u00edan ido solos. Pero detr\u00e1s llegaron de Tiber\u00edades unas naves junto al lugar donde hab\u00edan comido el pan tras haber dado gracias el Se\u00f1or. Como, pues, la turba hubiese visto que ni Jes\u00fas ni sus disc\u00edpulos estaban all\u00ed, ascendieron a las navecillas y vinieron a Cafarna\u00fan a buscar a Jes\u00fas\u00a0<\/em>(Jn 6,22-24).\u00a0Sin embargo, se les insinu\u00f3 tan gran milagro, pues vieron que a la nave hab\u00edan ascendido los disc\u00edpulos solos y que all\u00ed no hab\u00eda otra nave. Pues bien, de all\u00ed llegaron tambi\u00e9n junto al lugar donde hab\u00edan comido el pan unas naves en que las turbas lo siguieron. No hab\u00eda ascendido, pues, con los disc\u00edpulos, all\u00ed no hab\u00eda otra nave; \u00bfc\u00f3mo Jes\u00fas se encontr\u00f3 s\u00fabitamente al otro lado de mar, sino porque camin\u00f3 sobre el mar, para mostrar un milagro?<\/p>\n<p><em>Y como las turbas lo hubiesen hallado<\/em>. He aqu\u00ed que se presenta a las turbas por las que hab\u00eda temido ser raptado, y hab\u00eda huido al monte. Confirma absolutamente y nos insin\u00faa que todo eso se ha dicho en misterio y que ha sucedido como sacramento grande para significar algo. Ah\u00ed est\u00e1 quien de las turbas hab\u00eda huido al monte. \u00bfAcaso no habla con las turbas mismas? Det\u00e9nganlo ahora, h\u00e1ganlo rey. <em>Y, como lo hubiesen hallado al otro lado del mar, le dijeron: Rab\u00ed, \u00bfcu\u00e1ndo has llegado aqu\u00ed?<\/em>\u00a0(Jn 6,25).<\/p>\n<p>Tras el sacramento del milagro, \u00e9l a\u00f1ade un serm\u00f3n para, si es posible, alimentar a quienes ya hab\u00edan sido alimentados, y con las palabras saciar las mentes de aquellos cuyos vientres saci\u00f3 de pan; pero si comprenden; y, si no comprenden, para que no perezcan los fragmentos se recoger\u00e1 lo que no entienden. Hable, pues, y escuchemos: <em>Jes\u00fas les respondi\u00f3 y dijo: En verdad, en verdad os digo: me busc\u00e1is no porque visteis signos, sino porque comisteis de mis panes<\/em>. Me busc\u00e1is por la carne, no por el esp\u00edritu. \u00a1Cuant\u00edsimos no buscan a Jes\u00fas sino para que les haga bien seg\u00fan el tiempo! Uno tiene un negocio, busca la intercesi\u00f3n de los cl\u00e9rigos; oprime a otro uno m\u00e1s poderoso, se refugia en la Iglesia; otro quiere que se intervenga a su favor ante quien el primero vale poco; uno de una manera, otro de otra; cotidianamente se llena de individuos tales la Iglesia. Apenas se busca a Jes\u00fas por Jes\u00fas. <em>Me busc\u00e1is no porque visteis signos, sino porque comisteis de mis panes. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el que permanece para vida eterna<\/em>. Me busc\u00e1is a m\u00ed por otra cosa; buscadme por m\u00ed. Por cierto, se insin\u00faa a s\u00ed mismo como ese alimento que m\u00e1s adelante aclara \u00e9l: <em>El que os dar\u00e1 el Hijo del hombre<\/em>\u00a0(Jn 6,26-27).\u00a0Creo que aguardabas comer de nuevo panes, recostarte de nuevo, saciarte de nuevo. Pero hab\u00eda dicho: \u00ab<em>No el alimento que perece, sino el que permanece para vida eterna<\/em>\u00bb, como se hab\u00eda dicho a aquella mujer samaritana \u00ab<em>Si supieras qui\u00e9n te pide de beber, quiz\u00e1 le hubieses pedido a \u00e9l y te dar\u00eda agua viva\u00bb, <\/em>cuando ella dijo: \u00bfC\u00f3mo t\u00fa, si no tienes pozal <em>y el pozo es hondo? <\/em>Respondi\u00f3 a la samaritana: <em>Si supieras quien te pide de beber, t\u00fa le hubieses pedido a \u00e9l y te <\/em>dar\u00eda un <em>agua <\/em>gracias a la cual <em>quien la bebiere no tendr\u00e1 m\u00e1s sed, porque quien bebiere de esta agua tendr\u00e1 sed de nuevo<\/em>\u00a0(Jn 4,10 13). Ella se alegr\u00f3 y, la que se fatigaba por el esfuerzo de sacarla, quiso recibirla como para no padecer sed corporal; y as\u00ed, entre conversaciones de esta laya, lleg\u00f3 al pozo espiritual; tambi\u00e9n aqu\u00ed sucede absolutamente de este modo.<\/p>\n<p><span class=\"st1\">Marcado con el sello de Dios Padre<\/span><\/p>\n<p> Este <em>alimento, <\/em>pues, <em>que no perece, sino que permanece para vida eterna, el que os dar\u00e1 el Hijo del hombre, pues a \u00e9ste marc\u00f3 el Padre, Dios\u00a0<\/em>(Jn 6,27). No tom\u00e9is a este Hijo del hombre como a otros hijos de hombres de quienes est\u00e1 dicho: <em>En cambio, los hijos de los hombres esperar\u00e1n en la protecci\u00f3n de tus alas\u00a0<\/em>(Sal 35,8). Ese hijo de hombre puesto aparte por cierta gracia del Esp\u00edritu y, seg\u00fan la carne, hijo de hombre, retirado del n\u00famero de los hombres 18, es el Hijo del hombre. Ese Hijo del hombre e Hijo de Dios, ese hombre es tambi\u00e9n Dios. En otro lugar, al interrogar a los disc\u00edpulos pregunta: <em>\u00bfQui\u00e9n dicen los hombres que soy yo, el Hijo del hombre? Y ellos: Unos que Juan, otros que El\u00edas, otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas. <\/em>Y \u00e9l<em>: Vosotros, en cambio, \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo? Respondi\u00f3 Pedro: T\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios vivo\u00a0<\/em>(Mt 16,13-16). \u00c9l se llam\u00f3 el Hijo del hombre, y Pedro lo llam\u00f3 el Hijo del Dios vivo. Uno recordaba muy bien lo que misericordiosamente hab\u00eda mostrado; el otro recordaba lo que permanec\u00eda en la claridad. La Palabra de Dios resalta su abajamiento, el hombre reconoce la claridad de su Se\u00f1or. Y supongo, hermanos, que de verdad es justo esto: se rebaj\u00f3 por nosotros; glorifiqu\u00e9moslo nosotros, pues es hijo de hombre no por \u00e9l, sino por nosotros. Era, pues, hijo de hombre de ese modo, cuando <em>la Palabra de Dios se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros\u00a0<\/em>(Jn 1,14). Por eso, en efecto, <em>a \u00e9ste marc\u00f3 el Padre, Dios<\/em>. \u00bfQu\u00e9 es marcar sino poner algo propio? De hecho, marcar es poner sobre una cosa algo para que ella no se confunda con las dem\u00e1s. Marcar es poner marca a una cosa. A cualquier cosa a que pones marca le pones marca precisamente para que, no confundida con otras, puedas reconocerla. <em>El Padre<\/em>, pues, <em>lo marc\u00f3. <\/em>\u00bfQu\u00e9 significa: <em>marc\u00f3? <\/em>Le dio algo propio para que no se equipare con los hombres. Por eso est\u00e1 dicho de \u00e9l: <em>Te ungi\u00f3 Dios, tu Dios, con \u00f3leo de exultaci\u00f3n m\u00e1s que a tus compa\u00f1eros\u00a0<\/em>(Sal 44,8). Signar, pues, \u00bfqu\u00e9 es? Tener retirado; esto significa: <em>m\u00e1s que a tus compa\u00f1eros<\/em>. Afirma: \u00abPor eso, no me despreci\u00e9is por ser hijo de hombre y pedidme <em>no el alimento que perece, sino el que permanece para vida eterna<\/em>. Soy, en efecto, hijo de hombre, pero sin ser uno de vosotros; soy hijo de hombre, de forma que el Padre, Dios, me marca. \u00bfQu\u00e9 significa \u201cme marca\u201d? Me da algo propio, mediante lo que, en vez de ser yo confundido con el g\u00e9nero humano, el g\u00e9nero humano sea liberado mediante m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p><span class=\"st1\">La promesa de Jes\u00fas, superior al man\u00e1 de Mois\u00e9s<\/span><\/p>\n<p> Pues les hab\u00eda dicho: \u00ab<em>Trabajad no por <\/em>la comida <em>que perece, sino por <\/em>la que <em>permanece para vida eterna\u00bb, le dijeron, pues: \u00bfQu\u00e9 haremos para realizar las obras de Dios? \u00bfQu\u00e9 haremos?<\/em> preguntan. Podremos cumplir este precepto, observando \u00bfqu\u00e9? <em>Respondi\u00f3 Jes\u00fas y les dijo: \u00c9sta es la obra de Dios: que cre\u00e1is en quien \u00e9l envi\u00f3\u00a0<\/em>(Jn 6,28). Eso es, pues, comer <em>el alimento que no perece, sino que permanece para vida eterna<\/em>. \u00bfPara qu\u00e9 preparas dientes y vientre? Cree y has comido. Por cierto, la fe se distingue de las obras, como dice el Ap\u00f3stol \u00ab<em>que el hombre es justificado sin obras mediante fe<\/em>\u00bb\u00a0(Rm 3,28), y hay obras que, sin la fe de Cristo, parecen buenas y no son buenas porque no se refieren al fin en virtud del cual son buenas: <em>Pues fin de la Ley es Cristo para justicia a favor de todo el que cree\u00a0<\/em>(Rm 10,4). Por eso no quiso distinguir de la obra la fe, sino que dijo que la fe misma es obra, pues esa misma <em>fe <\/em>es <em>la que obra mediante el amor\u00a0<\/em>(Cf Ga 5,6). No dijo \u00ab\u00c9sta es vuestra obra\u00bb, sino: <em>\u00c9sta es la obra de Dios: que cre\u00e1is en quien \u00e9l envi\u00f3<\/em>, para que <em>quien se glor\u00eda, glor\u00edese en el Se\u00f1or\u00a0<\/em>(1Co 1,31).<\/p>\n<p> Porque, pues, los invitaba a la fe, ellos todav\u00eda ped\u00edan signos para creer. Mira los jud\u00edos, no piden signos. <em>Le dijeron, pues: \u00bfQu\u00e9 signo, pues, haces t\u00fa, para que lo veamos y te creamos? \u00bfQu\u00e9 realizas? <\/em>(Jn 6,30).\u00a0\u00bfAcaso era poco haber sido saciados con cinco panes? De hecho, sab\u00edan esto, prefer\u00edan a este alimento el man\u00e1 del cielo. En cambio, el Se\u00f1or Jes\u00fas dec\u00eda ser de tal clase que se antepon\u00eda a Mois\u00e9s, pues Mois\u00e9s no os\u00f3 decir de s\u00ed que dar\u00eda <em>el alimento que no perece, sino que permanece para vida eterna<\/em>. \u00c9se promet\u00eda algo m\u00e1s que Mois\u00e9s, pues mediante Mois\u00e9s se promet\u00eda un reino, tierra que manaba leche y miel, paz temporal, abundancia de hijos, salud corporal y todo lo dem\u00e1s, temporal, s\u00ed, pero espiritual en figura porque en el Viejo Testamento se promet\u00eda al hombre viejo. Observaban, pues, lo prometido mediante Mois\u00e9s y observaban lo prometido mediante Cristo. Aqu\u00e9l promet\u00eda en la tierra un vientre lleno, pero de alimento que perece; \u00e9ste promet\u00eda <em>el alimento que no perece, sino que permanece para vida eterna<\/em>. Observaban que \u00e9l promet\u00eda m\u00e1s, y como que a\u00fan no ve\u00edan que hac\u00eda cosas mayores. As\u00ed pues, observaban la calidad de las que hab\u00eda hecho Mois\u00e9s, y a\u00fan quer\u00edan que hiciese algunas mayores quien las promet\u00eda tan grandes. \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces, preguntan, para que te creamos?\u00bb. Y, para que sepas que equiparaban a este milagro los milagros aquellos y que, por eso, juzgaban menores esos que hac\u00eda Jes\u00fas, afirman: <em>Nuestros padres comieron en el desierto el man\u00e1<\/em>\u00a0(Sal 77,24; Jn 6,31). Pero \u00bfqu\u00e9 es el man\u00e1? Quiz\u00e1 lo despreci\u00e1is. <em>Como est\u00e1 escrito: Les dio a comer man\u00e1. <\/em>Mediante Mois\u00e9s, nuestros padres recibieron del cielo pan, mas Mois\u00e9s no les dijo: <em>Trabajad por el alimento que no perece. <\/em>T\u00fa prometes <em>el alimento que no perece, sino que permanece para vida eterna<\/em>, mas no haces obras tales cuales hizo Mois\u00e9s. \u00c9l no dio panes de cebada, sino que dio man\u00e1 venido del cielo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"John_Henry_Newman\"> John Henry Newman<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Christ_Manifested_in_Remembrance\"> Christ Manifested in Remembrance<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span class=\"st1\">\u00abRab\u00ed, \u00bfcu\u00e1ndo has llegado aqu\u00ed?&#8230; Lo que Dios espera&#8230;es que cre\u00e1is&#8230;!\u00bb (Jn 6,28ss)<\/span><\/p>\n<p> Cristo no da testimonio de s\u00ed mismo ni dice qui\u00e9n es ni de d\u00f3nde viene. \u00c9l est\u00e1 entre sus contempor\u00e1neos como el que sirve (cf Lc 22,27) Aparentemente, s\u00f3lo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, y sobre todo, despu\u00e9s de su ascensi\u00f3n, cuando el Esp\u00edritu ya hab\u00eda venido, los ap\u00f3stoles comprendieron qui\u00e9n era aquel que hab\u00eda estado con ellos. Cuando todo lo dem\u00e1s hab\u00eda acabado, no antes, ellos lo supieron. De manera que aqu\u00ed vemos, creo yo, la manifestaci\u00f3n de un principio general que se presenta ante nosotros a menudo, tanto en la Escritura como en la vida del mundo: No reconocemos la presencia de Dios en el instante que est\u00e1 con nosotros, sino despu\u00e9s, cuando volvemos la mirada sobre los acontecimientos pasados.<\/p>\n<p> Acontecimientos agradables o dolorosos: no sabemos en el momento su significado. No vemos en ellos la mano de Dios. Si tenemos fe, confesamos lo que no vemos y acogemos todo lo que nos acontece como venido de su mano. Con todo, tanto si lo aceptamos con esp\u00edritu de fe como no, no hay otro medio de aceptarlo que la fe. No vemos nada. No comprendemos c\u00f3mo puede suceder tal cosa o a qu\u00e9 sirve tal otra. Un d\u00eda, Jacob exclama: \u201cTodo se vuelve contra m\u00ed.\u201d (Gn 42,36) Realmente parece que fuera as\u00ed&#8230; Y no obstante, todas sus desventuras se hab\u00edan de trocar en bienes. Considerad su hijo Jos\u00e9, vendido por sus hermanos, llevado a Egipto, encarcelado de cuerpo y de esp\u00edritu, esperando que el Se\u00f1or se compadeciera de \u00e9l. Repetidamente dice el texto sagrado: \u201cEl Se\u00f1or estaba con Jos\u00e9.\u201d &#8230; Una vez pasada la calamidad, comprendi\u00f3 lo que en su momento resultaba tan incomprensible y dijo a sus hermanos: \u201cDios me envi\u00f3 delante de vosotros para salvar vuestras vidas&#8230;No fuisteis vosotros quienes me enviasteis a este lugar sino Dios.\u201d (Gn 45,7)<\/p>\n<p> \u00a1Prodigiosa providencia, silenciosa y no obstante tan eficaz, constante e infalible! Ella destruye las maquinaciones del diablo. Satan\u00e1s no puede conocer la mano de Dios que obra en el curso de los acontecimientos.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-03_tiempo-pascua_dia-02-lunes\">Tiempo de Pascua: Lunes III <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<p class=\"small\">PD: Revisar comentario del Cris\u00f3stomo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>22 Al d\u00eda siguiente, la gente que se hab\u00eda quedado al otro lado del mar not\u00f3 que all\u00ed no hab\u00eda habido m\u00e1s que una barca y que Jes\u00fas no hab\u00eda embarcado con sus disc\u00edpulos, sino que sus disc\u00edpulos se hab\u00edan marchado solos. 23 Entretanto, unas barcas de Tiber\u00edades llegaron cerca del sitio donde hab\u00edan comido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-6-22-29-discurso-del-pan-de-vida-i-por-que-me-buscais\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 6, 22-29: Discurso del Pan de Vida (i) &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 me busc\u00e1is?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41586","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41586"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41586\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}