{"id":41594,"date":"2016-10-07T23:38:26","date_gmt":"2016-10-08T04:38:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-7-37-39-promesa-del-agua-viva\/"},"modified":"2016-10-07T23:38:26","modified_gmt":"2016-10-08T04:38:26","slug":"jn-7-37-39-promesa-del-agua-viva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-7-37-39-promesa-del-agua-viva\/","title":{"rendered":"Jn 7, 37-39: Promesa del agua viva"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">37<\/span> El \u00faltimo d\u00eda, el m\u00e1s solemne de la fiesta, Jes\u00fas en pie grit\u00f3: \u00abEl que tenga sed, que venga a m\u00ed y beba <span class=\"versiculo\">38<\/span> el que cree en m\u00ed; como dice la Escritura: \u201cde sus entra\u00f1as manar\u00e1n r\u00edos de agua viva\u201d\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">39<\/span> Dijo esto refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l. Todav\u00eda no se hab\u00eda dado el Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Crisostomo_In_Ioannem_hom_50\">Cris\u00f3stomo, In Ioannem, hom. 50<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">37.<\/span> Y para cuando volviesen a sus casas, despu\u00e9s de celebradas las fiestas, el Se\u00f1or les da para el camino el alimento de la salvaci\u00f3n. Por esto dice: <span class=\"citaBiblia\">\u00abEl \u00faltimo d\u00eda de la fiesta, el m\u00e1s solemne, Jes\u00fas puesto en pie, grit\u00f3\u2026\u00bb<\/span><\/p>\n<p>La cual se celebraba por siete d\u00edas; pero el primero y el \u00faltimo se celebraban con gran pompa, conforme a la Ley; y a esto se refer\u00eda el evangelista cuando dice: &#8220;En el \u00faltimo d\u00eda grande de la fiesta&#8221;, porque los d\u00edas intermedios los dedicaban a los placeres. Y por esto no habl\u00f3 el Salvador a los jud\u00edos en esta forma, ni en el pr\u00f3ximo d\u00eda, ni en el segundo, ni en el tercero, para que no fuesen perdidas sus ense\u00f1anzas, sumidos como estaban en la voluptuosidad. Levantaba la voz porque era mucha la gente que hab\u00eda.<\/p>\n<p>Y dice el Salvador: <span class=\"citaBiblia\">\u00abSi alguno tiene sed&#8230;\u00bb<\/span> como si dijese: a nadie atraigo por violencia; \u00fanicamente llamo al que tenga un gran deseo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">38.<\/span> Que habla de bebida intelectual, lo demuestra por esto que aduce despu\u00e9s: <span class=\"citaBiblia\">\u00abel que crea en m\u00ed, como dice la Escritura: De su seno correr\u00e1n r\u00edos de agua viva.\u00bb<\/span>. Pero \u00bfd\u00f3nde dice esto la Escritura? En ninguna parte. \u00bfC\u00f3mo entenderlo, pues? Separando: &#8220;El que cree en m\u00ed, como dice la Escritura&#8221;, para a\u00f1adir despu\u00e9s: &#8220;De su vientre correr\u00e1n r\u00edos de agua viva&#8221;, manifestando que se debe tener un conocimiento recto, y as\u00ed por los milagros y las Escrituras creer en El. Por eso dijo antes &#8220;Escudri\u00f1ad las Escrituras&#8221;.<\/p>\n<p>Dijo r\u00edos, y no r\u00edo, para denotar la abundancia copiosa de sus aguas. Llama agua viva a la que obra siempre, porque la gracia del Esp\u00edritu Santo, cuando entra en un alma y all\u00ed se detiene, brota m\u00e1s que cualquier fuente, y no disminuye, ni se seca, ni aun se detiene. Esto podr\u00e1 verlo cualquiera que examine la sabidur\u00eda de Esteban, la predicaci\u00f3n de Pedro y la prodigalidad de Pablo, porque nada les deten\u00eda, sino que a manera de r\u00edos se desbordaban con gran fuerza, y todo lo atra\u00edan hacia s\u00ed.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">39.<\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEsto lo dec\u00eda refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l. Porque a\u00fan no hab\u00eda Esp\u00edritu, pues todav\u00eda Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.\u00bb<\/span><br \/>\nLos ap\u00f3stoles, en verdad, al principio no arrojaban los demonios en virtud del Esp\u00edritu, sino por el poder que Jesucristo les conced\u00eda. Y cuando les enviaba, no se dice &#8220;les dio el Esp\u00edritu Santo&#8221;, sino &#8220;les dio poder&#8221;. Mas respecto de los profetas, es sabido por todos que se les conced\u00eda el Esp\u00edritu Santo: mas esta gracia se hab\u00eda retirado del mundo.<\/p>\n<p>Podemos tambi\u00e9n decir que la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas era la cruz, porque como \u00e9ramos enemigos, la gracia no se concede a los enemigos, sino a los amigos, y conven\u00eda antes que todo ofrecer el sacrificio, para que, destruida la enemistad en la humanidad, los que se hab\u00edan hecho amigos de Dios recibieran aquella gracia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_varios_escritos\">San Agust\u00edn, varios escritos<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">37-38.<\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEl \u00faltimo d\u00eda de la fiesta, el m\u00e1s solemne, Jes\u00fas puesto en pie, grit\u00f3: \u00abSi alguno tiene sed, venga a m\u00ed, y beba el que crea en m\u00ed, como dice la Escritura: De su seno correr\u00e1n r\u00edos de agua viva\u00bb<\/span> Entonces se celebraba la fiesta que se llamaba <span class=\"citaI\">scenopegia,<\/span> esto es, la construcci\u00f3n de las tiendas.<\/p>\n<p>Habla de la sed que es interior, porque \u00e9l es hombre interior, y consta tambi\u00e9n que estima m\u00e1s al hombre interior que al exterior. Por tanto, si tenemos sed, vengamos, no con los pies, sino con los afectos; no andando, sino amando.<\/p>\n<p>El vientre del hombre interior es la conciencia de su coraz\u00f3n. Bebida esta agua, se reanima la conciencia purificada, y el que bebe tendr\u00e1 la fuente, y \u00e9l mismo ser\u00e1 la fuente. \u00bfCu\u00e1l es esta fuente, o mejor, cu\u00e1l es este r\u00edo que mana del vientre del hombre interior? La benevolencia, por la cual busca el bien del pr\u00f3jimo. Beben, pues, los que creen en el Se\u00f1or. Mas si el que bebe cree que s\u00f3lo debe saciarse \u00e9l, no correr\u00e1 de su vientre el agua viva; si, por el contrario, se apresura a hacer bien a su pr\u00f3jimo, no se seca, porque mana (in Ioanem tract. 32).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">39.<\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEsto lo dec\u00eda refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l. Porque a\u00fan no hab\u00eda Esp\u00edritu, pues todav\u00eda Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.\u00bb<\/span> El evangelista manifiesta a qu\u00e9 clase de bebidas invita el Se\u00f1or, cuando dice: &#8220;Esto dijo del Esp\u00edritu que hab\u00edan de recibir los que creyesen en El&#8221;. \u00bfDe qu\u00e9 esp\u00edritu habla sino del Esp\u00edritu Santo? Porque cada hombre tiene en s\u00ed su propio esp\u00edritu (in Ioanem tract. 32).<\/p>\n<p>Era, pues, el Esp\u00edritu de Dios, pero a\u00fan no habitaba en aquellos que creyeron en Jes\u00fas. As\u00ed dispuso no concederles este Esp\u00edritu sino despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. Por esto sigue: &#8220;Porque a\u00fan no hab\u00eda sido dado el Esp\u00edritu&#8221;, etc (in Ioanem tract. 32).<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo se dice de San Juan Bautista que estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo desde el vientre de su madre? Y de Zacar\u00edas tambi\u00e9n se dice que, lleno del Esp\u00edritu Santo, dijo aquellas palabras tan sublimes (Lc 1,15). Mar\u00eda tambi\u00e9n estuvo llena del Esp\u00edritu Santo, para profetizar maravillas tan grandes del Se\u00f1or. Sim\u00f3n y Ana, \u00bfsi no hubiesen estado inspirados por el Esp\u00edritu Santo, c\u00f3mo hubiesen conocido la majestad de Jesucristo, cuando aun era un ni\u00f1o? \u00bfC\u00f3mo, pues, se comprende, sino porque despu\u00e9s de la glorificaci\u00f3n de Jesucristo, se hab\u00eda de dar una posesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo tal que nunca antes se hab\u00eda conocido? Habr\u00eda de tener, pues, ciertas propiedades en su venida, que antes no hab\u00eda tenido, porque en ning\u00fan sitio leemos que los hombres hayan hablado en lenguas que no conoc\u00edan, aun descendiendo el Esp\u00edritu Santo a ellos, como entonces sucedi\u00f3, puesto que deb\u00eda demostrar su venida por medio de se\u00f1ales sensibles (De Trin 4,20).<\/p>\n<p>Y siendo as\u00ed que ahora se recibe el Esp\u00edritu Santo, \u00bfc\u00f3mo es que nadie habla en las lenguas de todas las gentes? Porque ya la Iglesia habla en todos los idiomas y el que no pertenece a ella ahora tampoco recibe el Esp\u00edritu Santo. Si amas la unidad tambi\u00e9n tiene para ti, el Esp\u00edritu Santo, porque cada uno tiene en ella algo. Desp\u00f3jate de la envidia y es tuyo lo que tengo. El aborrecimiento separa, la caridad une; ten caridad y todo lo tendr\u00e1s, porque sin ella nada podr\u00e1 aprovechar cuanto pudieres tener. Mas la caridad de Dios se encuentra difundida en nuestras almas por medio del Esp\u00edritu Santo que se nos ha concedido (Rom 5,5). Pero, \u00bfqu\u00e9 motivo tuvo el Se\u00f1or para dar el Esp\u00edritu Santo despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n? El de que en el d\u00eda de nuestra resurrecci\u00f3n, brille nuestra caridad, nos separemos del afecto de las cosas terrenas y corramos derechamente hacia Dios. Cuando dijo: &#8220;El que crea en m\u00ed, venga y beba, y r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su vientre&#8221;, prometi\u00f3 la vida eterna, donde nada debemos temer, y donde no podemos morir. Y como todo esto es lo que ofreci\u00f3 a los que ardiesen en la caridad del Esp\u00edritu Santo, por esto no quiso d\u00e1rselo sino despu\u00e9s que El fue glorificado, para prefigurar en su cuerpo aquella vida que ahora no tenemos, pero que esperamos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (in Ioanem tract. 33).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">39.<\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEsto lo dec\u00eda refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l. Porque a\u00fan no hab\u00eda Esp\u00edritu, pues todav\u00eda Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado.\u00bb<\/span> Y si \u00e9sta era la causa por que a\u00fan no les daba el Esp\u00edritu Santo, a saber, porque a\u00fan no hab\u00eda sido glorificado Jesucristo, cuando Jes\u00fas fuese glorificado deb\u00eda d\u00e1rseles al punto sin duda alguna. Los catafrigas <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>dijeron que ellos hab\u00edan recibido el Esp\u00edritu Santo prometido, y por esto se separaron de la fe cat\u00f3lica. Tambi\u00e9n los maniqueos atribuyen a Maniqueo todo esto de la promesa del Esp\u00edritu Santo, como si antes el Esp\u00edritu Santo no hubiese sido concedido a otros (contra faustum 32,17).<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1] <\/a>Tambi\u00e9n llamados &#8220;catafrigios&#8221;. Es un modo de denominar a los montanistas, a causa de ser principalmente de Frigia.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo\">San Agust\u00edn, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_sobre_la_primera_carta_de_san_Juan\">Tratado sobre la primera carta de san Juan<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Tratado 6, 11: SC 75, 300-304 &#8211; Liturgia de las Horas, Lunes VII de Pascua (Impar)<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Por medio del Esp\u00edritu Santo el alma es purificada y alimentada<\/p>\n<p>Queridos hermanos: No os fi\u00e9is de cualquier esp\u00edritu, sino examinad si los esp\u00edritus vienen de Dios. Y \u00bfqui\u00e9n es el que discierne los esp\u00edritus? Hermanos m\u00edos, nos plantea un dif\u00edcil problema; lo mejor es que nos diga \u00e9l mismo los criterios de discernimiento. Escuchad atentamente lo que dice: <em>Queridos hermanos: No os fi\u00e9is de cualquier esp\u00edritu, sino examinad si los esp\u00edritus vienen de Dios<\/em>.<\/p>\n<p>En el evangelio, el Esp\u00edritu Santo viene designado con el nombre de agua, cuando el Se\u00f1or gritaba diciendo: <em>El que tenga sed, que venga a m\u00ed; el que cree en m\u00ed, que beba; de sus entra\u00f1as manar\u00e1n torrentes de agua viva<\/em>. El evangelista declar\u00f3 a qu\u00e9 se refer\u00eda, cuando escribe a continuaci\u00f3n: <em>Dec\u00eda esto refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or no bautiz\u00f3 a muchos? \u00bfQu\u00e9 es lo que dice Juan? <em>Todav\u00eda no se hab\u00eda dado el Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado<\/em>. Debido, pues, a que, teniendo el bautismo, no hab\u00edan todav\u00eda recibido el Esp\u00edritu Santo, que el Se\u00f1or envi\u00f3 desde el cielo el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, se esperaba a que el Se\u00f1or fuera glorificado para derramar el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Mientras tanto, antes de ser glorificado y antes de enviar el Esp\u00edritu, invita a los hombres a que se preparen para recibir el agua, de la que dijo: <em>El que tenga sed, que venga a m\u00ed; y: el que cree en m\u00ed, que beba; de sus entra\u00f1as manar\u00e1n torrentes de agua viva<\/em>. \u00bfQu\u00e9 significa: torrentes de agua viva? \u00bfQu\u00e9 significa aquella agua? Que nadie me pregunte; pregunta al evangelio: <em>Dec\u00eda esto<\/em> \u2014 subraya\u2014 <em>refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l<\/em>. As\u00ed pues, una cosa es el agua del sacramento, y otra el agua que simboliza al Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El agua del sacramento es visible; el agua del Esp\u00edritu es invisible. La primera lava el cuerpo y significa lo que produce en el alma; por medio del Esp\u00edritu el alma misma es purificada y alimentada. Este es el Esp\u00edritu de Dios, que no pueden poseer quienes rompen con la Iglesia. E incluso los que no rompen abiertamente con la Iglesia, pero est\u00e1n de ella apartados por el pecado, y dentro de ella oscilan como la paja y no son grano, incluso \u00e9stos est\u00e1n privados del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Este Esp\u00edritu es designado por el Se\u00f1or con el nombre de agua. Lo hemos o\u00eddo en esta carta: <em>No os fi\u00e9is de cualquier esp\u00edritu<\/em>, y lo atestiguan aquellas palabras de Salom\u00f3n: <em>Abstenerse del agua ajena<\/em>. \u00bfQu\u00e9 es el agua? El Esp\u00edritu. \u00bfPero siempre el agua significa el Esp\u00edritu? No siempre: en algunos pasajes significa el bautismo, en otros los pueblos, en otros la sabidur\u00eda. Por tanto, la palabra agua tiene diversos significados en distintos textos de la Escritura. Hace un momento, sin embargo, hab\u00e9is o\u00eddo llamar agua al Esp\u00edritu Santo, y no debido a una interpretaci\u00f3n personal, sino seg\u00fan el testimonio evang\u00e9lico que afirma: <em>Dec\u00eda esto refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu Santo, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00e9l<\/em>.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Jerusalen_obispo\">San Cirilo de Jerusal\u00e9n, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_El_agua_viva_del_Espiritu_Santo\">Catequesis: El agua viva del Esp\u00edritu Santo<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis 16, Sobre el Esp\u00edritu Santo, 1, 11-12. 16: PG 33, 931-935. 939-942 &#8211; Liturgia de las Horas, Lunes VII de Pascua (Par)<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El agua viva del Esp\u00edritu Santo<\/p>\n<p><em>El agua que yo le d\u00e9 se convertir\u00e1 en \u00e9l en manantial de agua viva, que brota para comunicar vida eterna<\/em>. Se nos habla aqu\u00ed de un nuevo g\u00e9nero de agua, un agua viva y que brota; pero que brota s\u00f3lo sobre los que son dignos de ella. Mas, \u00bfpor qu\u00e9 el Se\u00f1or da el nombre de agua a la gracia del Esp\u00edritu? Porque el agua es condici\u00f3n necesaria para la pervivencia de todas las cosas, porque el agua es el origen de las plantas y de los seres vivos, porque el agua de la lluvia baja del cielo, porque, desliz\u00e1ndose en un curso siempre igual, produce efectos diferentes. Diversa es, en efecto, su virtualidad en una palmera o en una vid, aunque en todos es ella quien lo hace todo; ella es siempre la misma, en cualquiera de sus manifestaciones, pues la lluvia, aunque cae siempre del mismo modo, se acomoda a la estructura de los seres que la reciben, dando a cada uno de ellos lo que necesitan.<\/p>\n<p>De manera semejante, el Esp\u00edritu Santo, siendo uno solo y siempre el mismo e indivisible, reparte a cada uno sus gracias seg\u00fan su benepl\u00e1cito. Y, del mismo modo que el \u00e1rbol seco, al recibir el agua, germina, as\u00ed tambi\u00e9n el alma pecadora, al recibir del Esp\u00edritu Santo el don del arrepentimiento, produce frutos de justicia. Siendo \u00e9l, pues, siempre igual y el mismo, produce diversos efectos, seg\u00fan el benepl\u00e1cito de Dios y en el nombre de Cristo.<\/p>\n<p>En efecto, se sirve de la lengua de uno para comunicar la sabidur\u00eda; a otro le ilumina la mente con el don de profec\u00eda; a \u00e9ste le da el poder de ahuyentar los demonios; a aqu\u00e9l le concede el don de interpretar las Escrituras. A uno lo confirma en la temperancia; a otro lo instruye en lo pertinente a la misericordia; a \u00e9ste le ense\u00f1a a ayunar y a soportar el esfuerzo de la vida asc\u00e9tica; a aqu\u00e9l a despreciar las cosas corporales; a otro m\u00e1s lo hace apto para el martirio. As\u00ed, se manifiesta diverso en cada uno, permaneciendo \u00e9l siempre igual en s\u00ed mismo, tal como est\u00e1 escrito: <em>A cada uno se le otorga la manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu para com\u00fan utilidad<\/em>.<\/p>\n<p>Su actuaci\u00f3n en el alma es suave y apacible, su experiencia es agradable y placentera y su yugo es lev\u00edsimo. Su venida va precedida de los rayos brillantes de su luz y de su ciencia. Viene con la bondad de genuino protector; pues viene a salvar, a curar, a ense\u00f1ar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar, en primer lugar, la mente del que lo recibe y, despu\u00e9s, por las obras de \u00e9ste, la mente de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y, del mismo modo que el que se hallaba en tinieblas, al salir el sol, recibe su luz en los ojos del cuerpo y contempla con toda claridad lo que antes no ve\u00eda, as\u00ed tambi\u00e9n al que es hallado digno del don del Esp\u00edritu Santo se le ilumina el alma y, levantado por encima de su raz\u00f3n natural, ve lo que antes ignoraba.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_Magno_papa\">San Juan Pablo Magno, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_audiencia_general_10-04-1991\">Catequesis, audiencia general, 10-04-1991<\/span><\/h3>\n<p>[El agua viva prometida por Jes\u00fas]\u00a0simboliza el manantial interior de la vida espiritual. Lo aclara Jes\u00fas mismo con ocasi\u00f3n de la \u00abfiesta de las Tiendas\u00bb (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a07, 2), cuando, \u00abpuesto en pie, grit\u00f3: \u201csi alguno tiene sed, venga a m\u00ed, y beba el que crea en m\u00ed\u201d; como dice la Escritura (cf.\u00a0<em>Is<\/em>\u00a055, 1): de su seno correr\u00e1n r\u00edos de agua viva\u00bb. Y el evangelista Juan comenta: \u00abesto lo dec\u00eda refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>7, 37-39).<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo desarrolla en el creyente todo el dinamismo de la gracia que da la vida nueva, y de las virtudes que traducen esta vitalidad en frutos de bondad. El Esp\u00edritu Santo act\u00faa tambi\u00e9n desde el \u00abseno\u00bb del creyente como fuego, seg\u00fan otra semejanza que utiliza el Bautista a prop\u00f3sito del bautismo: \u00ab\u00e9l os bautizar\u00e1 en Esp\u00edritu Santo y\u00a0<em>fuego<\/em>\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a03, 11); y Jes\u00fas mismo sobre su misi\u00f3n mesi\u00e1nica: \u00abHe venido a arrojar\u00a0<em>un fuego<\/em>\u00a0sobre la tierra\u00bb (<em>Lc<\/em>\u00a012, 49). Por ello, el Esp\u00edritu suscita una vida animada por aquel fervor que san Pablo recomendaba en la carta a los Romanos: \u00absed fervorosos en el Esp\u00edritu\u00bb (12, 11). Es la \u00abllama viva de amor\u00bb que pac\u00edfica, ilumina, abrasa y consuma, como tan bien explic\u00f3 san Juan de la Cruz.<\/p>\n<p>4. De esta forma se desarrolla en el creyente, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo,\u00a0<em>una santidad original<\/em>, que asume, eleva y lleva a la perfecci\u00f3n la personalidad de cada uno, sin destruirla. As\u00ed cada santo tiene su fisonom\u00eda propia.\u00a0<em>Stella differt<\/em>\u00a0<em>a stella<\/em>, se puede decir con san Pablo: \u00abuna estrella difiere de otra en resplandor\u00bb (<em>1 Co\u00a0<\/em>15, 41): no s\u00f3lo en la \u00abresurrecci\u00f3n futura\u00bb a la que se refiere el Ap\u00f3stol, sino tambi\u00e9n en la condici\u00f3n actual del hombre, que no es ya s\u00f3lo<em>ps\u00edquico\u00a0<\/em>(dotado de vida natural), sino\u00a0<em>espiritual<\/em>\u00a0(animado por el Esp\u00edritu Santo) (cf.\u00a0<em>1 Co<\/em>\u00a015, 44 ss.).<\/p>\n<p>La santidad est\u00e1 en la perfecci\u00f3n del amor. Y sin embargo var\u00eda seg\u00fan la multiplicidad de aspectos que el amor adquiere en las diversas condiciones de la vida personal. Bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, cada uno vence en el amor el instinto del ego\u00edsmo, y desarrolla las mejores fuerzas en su modo original de darse. Cuando la fuerza expresiva y expansiva de la originalidad es muy poderosa, el Esp\u00edritu Santo hace que en torno a esas personas (aunque a veces permanezcan escondidas) se formen grupos de disc\u00edpulos y seguidores. De este modo nacen corrientes de vida espiritual, escuelas de espiritualidad, institutos religiosos, cuya variedad en la unidad es, pues, efecto de esa divina intervenci\u00f3n. El Esp\u00edritu Santo valora las capacidades de todos en las personas y en los grupos, en las comunidades y en las instituciones, entre los sacerdotes y entre los laicos.<\/p>\n<p>5. De la fuente interior del Esp\u00edritu deriva tambi\u00e9n\u00a0<em>el nuevo valor de libertad<\/em>, que caracteriza la vida cristiana. Como dice san Pablo: \u00abdonde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, all\u00ed est\u00e1 la libertad\u00bb (<em>2 Co\u00a0<\/em>3, 17). El Ap\u00f3stol se refiere directamente a la libertad adquirida por los seguidores de Cristo respecto a la ley judaica, en sinton\u00eda con la ense\u00f1anza y la actitud de Jes\u00fas mismo. Pero el principio que \u00e9l enuncia tiene un valor general. Efectivamente, \u00e9l habla repetidas veces de la libertad como vocaci\u00f3n del cristiano: \u00abHermanos, hab\u00e9is sido llamados a la libertad\u00bb (<em>Ga\u00a0<\/em>5, 13). Y explica bien de qu\u00e9 se trata. Seg\u00fan el Ap\u00f3stol, \u00abel que camina seg\u00fan el Esp\u00edritu\u00bb (<em>Ga\u00a0<\/em>5, 13) vive en la libertad, porque no se halla ya bajo el yugo opresor de la carne: \u00abSi viv\u00eds seg\u00fan el Esp\u00edritu, no dar\u00e9is satisfacci\u00f3n a las apetencias de la\u00a0<em>carne<\/em>\u00bb (<em>Ga<\/em>\u00a05, 16). \u00abLas tendencias de la carne son muerte; mas las del Esp\u00edritu, vida y paz\u00bb (<em>Rm<\/em>\u00a08, 6).<\/p>\n<p>Las \u00abobras de la carne\u00bb, de las que est\u00e1 libre el cristiano fiel al Esp\u00edritu, son las del ego\u00edsmo y las pasiones, que impiden el acceso al reino de Dios. En cambio, las obras del Esp\u00edritu son las del amor: \u00abContra tales cosas \u2015observa san Pablo\u2015 no hay ley\u00bb (<em>Ga\u00a0<\/em>5, 23).<\/p>\n<p>Se deriva de aqu\u00ed \u2015seg\u00fan el Ap\u00f3stol\u2015 que \u00absi sois conducidos por el Esp\u00edritu, no est\u00e1is bajo la ley\u00bb (<em>Ga<\/em>\u00a05, 18). Al escribir a Timoteo, no duda en decir: \u00abLa ley no ha sido instituida para el justo\u00bb (<em>1 Tm<\/em>\u00a01, 9). Y santo Tom\u00e1s explica: \u00abLa ley no tiene fuerza\u00a0<em>coactiva<\/em>\u00a0sobre los justos, sino sobre los malos\u00bb (I-II, q. 96 a. 5, ad. 1), puesto que los justos no hacen nada contrario a la ley. M\u00e1s a\u00fan guiados por el Esp\u00edritu Santo, hacen libremente m\u00e1s de lo que pide la ley (cf<em>. Rm<\/em>8, 4;\u00a0<em>Ga<\/em>\u00a05, 13-16).<\/p>\n<p>6. \u00c9sta es la admirable conciliaci\u00f3n de la libertad y de la ley, fruto del Esp\u00edritu Santo que act\u00faa en el justo, como hab\u00edan predicho Jerem\u00edas y Ezequiel al anunciar la interiorizaci\u00f3n de la ley en la Nueva Alianza (cf.<em>\u00a0Jr\u00a0<\/em>31, 31-34;\u00a0<em>Ez<\/em>\u00a036, 26-27).<\/p>\n<p>\u00abInfundir\u00e9 mi Esp\u00edritu en vosotros\u00bb (<em>Ez\u00a0<\/em>36, 27). Esta profec\u00eda se ha verificado y sigue realiz\u00e1ndose siempre en los fieles de Cristo y en el conjunto de la Iglesia. El Esp\u00edritu Santo da la posibilidad de ser, no meros observantes de la ley, sino libres, fervientes y fieles realizadores del designio de Dios. Se realiza as\u00ed cuanto dice el Ap\u00f3stol: \u00abTodos los que son guiados por el Esp\u00edritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibisteis un esp\u00edritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un Esp\u00edritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: \u00a1Abb\u00e1, Padre!\u00bb (<em>Rm<\/em>\u00a08, 14-15). Es la\u00a0<em>libertad de hijos<\/em>\u00a0que anunci\u00f3 Jes\u00fas como la verdadera libertad (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a08, 36). Se trata de una libertad interior, fundamental, pero orientada siempre hacia el amor, que hace posible y casi espont\u00e1neo el acceso al Padre en el \u00fanico Esp\u00edritu (cf.\u00a0<em>Ef\u00a0<\/em>2, 18). Es la libertad guiada que resplandece en la vida de los santos.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_audiencia_general_24-10-1990\">Catequesis, audiencia general, 24-10-1990<\/span><\/h3>\n<p>[\u2026] 5.\u00a0<em>En el Nuevo Testamento\u00a0<\/em>el poder purificador y vivificante del agua sirve para el rito del bautismo ya con Juan, que en el Jord\u00e1n administraba el bautismo de penitencia (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a01, 33). Pero ser\u00e1 Jes\u00fas quien presente el agua como s\u00edmbolo del Esp\u00edritu Santo cuando, un d\u00eda de fiesta, exclame ante la muchedumbre: \u201cSi alguno tiene sed,\u00a0<em>venga a m\u00ed y beba<\/em>\u00a0el que cree en m\u00ed, como dice la Escritura. De su seno correr\u00e1n r\u00edos de agua viva\u201d. Y el evangelista comenta: \u201c<em>Esto lo dec\u00eda refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu\u00a0<\/em>que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l. Porque a\u00fan no hab\u00eda Esp\u00edritu, pues todav\u00eda Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a07, 37-39).<\/p>\n<p>Con estas palabras se explica tambi\u00e9n todo lo que Jes\u00fas dice a la samaritana sobre el\u00a0<em>agua viva<\/em>, sobre el agua que da \u00e9l mismo. Esta agua se convierte en el hombre en \u201cfuente de agua que brota para vida eterna\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a04, 10.14).<\/p>\n<p>6. Se trata en todos los casos de expresiones de la verdad revelada por Jes\u00fas sobre el Esp\u00edritu Santo, del que \u201cel agua viva\u201d es s\u00edmbolo, y que en el sacramento del bautismo se traducir\u00e1 en la realidad del\u00a0<em>nacimiento por el Esp\u00edritu Santo<\/em>. Aqu\u00ed confluyen tambi\u00e9n muchos otros pasajes del Antiguo Testamento, como el del agua que Mois\u00e9s, por orden de Dios, hizo brotar de la roca (cf.\u00a0<em>Ex<\/em>\u00a017, 5-7;\u00a0<em>Sal\u00a0<\/em>77\/78, 16), y el de la fuente abierta para la casa de David&#8230; para lavar el pecado y la impureza (cf.<em>\u00a0Za\u00a0<\/em>13, 1; 14, 8); mientras la coronaci\u00f3n de todos estos textos se encontrar\u00e1 en las palabras del Apocalipsis sobre el\u00a0<em>r\u00edo de agua viva<\/em>, l\u00edmpida como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a una y otra margen del r\u00edo, hay \u00e1rboles de vida&#8230; Sus hojas sirven de medicina para los gentiles&#8230;(<em>Ap\u00a0<\/em>22, 1-2). Seg\u00fan los exegetas, las aguas vivas y vivificantes simbolizan al Esp\u00edritu, como el mismo Juan repite varias veces en su evangelio (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a04, 10-14; 7, 37-38). En esta visi\u00f3n del Apocalipsis se entrev\u00e9 la misma Trinidad. Tambi\u00e9n es significativo el hecho de que llame<em>medicina para los gentiles\u00a0<\/em>las hojas del \u00e1rbol, alimentado por el agua viva y saludable del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Si el pueblo de Dios \u201cbebe esta agua espiritual\u201d, seg\u00fan san Pablo, es como Israel en el desierto, que \u201c<em>beb\u00edan de la roca&#8230; y la roca era Cristo<\/em>\u201d (<em>1 Co\u00a0<\/em>10, 1-4). De su costado atravesado en la cruz \u201csali\u00f3 sangre y agua\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a019, 34), como signo de la finalidad redentora de su muerte, sufrida por la salvaci\u00f3n del mundo. Fruto de esta muerte redentora es el don del Esp\u00edritu Santo, concedido por \u00e9l en abundancia a su Iglesia.<\/p>\n<p>Verdaderamente \u201cfuentes de agua viva salen del interior\u201d del misterio pascual de Cristo, llegando a ser, en las almas de los hombres, como don del Esp\u00edritu Santo \u201cfuente de agua que brota para vida eterna\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a04, 14). Este don proviene de un Dador bien perceptible en las palabras de Cristo y de sus Ap\u00f3stoles: la Tercera Persona de la Trinidad.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_audiencia_general_21-10-1988\">Catequesis, audiencia general, 21-10-1988<\/span><\/h3>\n<p>[&#8230;] Con ocasi\u00f3n de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, al anunciar su muerte y su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas exclama, tambi\u00e9n a voz en grito, como para que lo escuchen los hombres de todos los lugares y de todos los tiempos: \u00abSi alguno tiene sed, venga a m\u00ed, y beba el que crea en m\u00ed. Como dice la Escritura: \u201cDe su seno correr\u00e1n r\u00edos de agua viva\u201d. Esto lo dec\u00eda \u2014advierte el evangelista Juan\u2014 refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu que iban a recibir los que creyeran en \u00e9l\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a07, 37-39).<\/p>\n<p>Jes\u00fas, al obtenernos el don del Esp\u00edritu con el sacrificio de su vida, cumple la misi\u00f3n recibida del Padre: \u00abHe venido para que tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a010, 10). El Esp\u00edritu Santo renueva nuestro coraz\u00f3n (cf.\u00a0<em>Ez<\/em>\u00a036, 25-27;\u00a0<em>Jr<\/em>\u00a031, 31-34), conform\u00e1ndolo al de Cristo. As\u00ed, el cristiano puede \u00abcomprender y llevar a cabo el sentido m\u00e1s verdadero y profundo de la vida: ser un don que se realiza al darse\u00bb (<em>Evangelium vitae,<\/em>\u00a049). \u00c9sta es la ley nueva, \u00abla ley del Esp\u00edritu, que da la vida en Cristo Jes\u00fas\u00bb (<em>Rm<\/em>\u00a08, 2). Su expresi\u00f3n fundamental, a imitaci\u00f3n del Se\u00f1or que da la vida por sus amigos (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a015, 13), es la entrega de s\u00ed mismo por amor: \u00abNosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos\u00bb (<em>1 Jn<\/em>\u00a03, 14).<\/p>\n<p>4. La vida del cristiano que, mediante la fe y los sacramentos, est\u00e1 \u00edntimamente unido a Jesucristo es una \u00abvida en el Esp\u00edritu\u00bb. En efecto, el Esp\u00edritu Santo, derramado en nuestros corazones (cf.\u00a0<em>Ga<\/em>\u00a04, 6), se transforma en nosotros y para nosotros en \u00abfuente de agua que brota para la vida eterna\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a04, 14).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, es preciso dejarse guiar d\u00f3cilmente por el Esp\u00edritu de Dios, para llegar a ser cada vez m\u00e1s plenamente lo que ya somos por gracia: hijos de Dios en Cristo (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>\u00a08, 14-16). \u00abSi vivimos seg\u00fan el Esp\u00edritu \u2014nos exhorta san Pablo\u2014, obremos tambi\u00e9n seg\u00fan el Esp\u00edritu\u00bb (<em>Ga<\/em>5, 25).<\/p>\n<p>En este principio se funda la espiritualidad cristiana, que consiste en acoger toda la vida que el Esp\u00edritu nos da. Esta concepci\u00f3n de la espiritualidad nos protege de los equ\u00edvocos que a veces ofuscan su perfil genuino.<\/p>\n<p>La espiritualidad cristiana no consiste en un esfuerzo de\u00a0<em>autoperfeccionamiento<\/em>, como si el hombre con sus fuerzas pudiera promover el crecimiento integral de su persona y conseguir la salvaci\u00f3n. El coraz\u00f3n del hombre, herido por el pecado, es sanado por la gracia del Esp\u00edritu Santo; y el hombre s\u00f3lo puede vivir como verdadero hijo de Dios si est\u00e1 sostenido por esa gracia.<\/p>\n<p>La espiritualidad cristiana no consiste tampoco en llegar a ser casi \u00abinmateriales\u00bb, desencarnados, sin asumir un compromiso responsable en la historia. En efecto, la presencia del Esp\u00edritu Santo en nosotros, lejos de llevarnos a una \u00abevasi\u00f3n\u00bb alienante, penetra y moviliza todo nuestro ser: inteligencia, voluntad, afectividad, corporeidad, para que nuestro \u00abhombre nuevo\u00bb (<em>Ef<\/em>\u00a04, 24) impregne el espacio y el tiempo de la novedad evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>5. [\u2026] Supliquemos al Esp\u00edritu Santo que haga que la Iglesia de nuestro tiempo sea un eco fiel de las palabras de los Ap\u00f3stoles: \u00abLo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, \u2014pues la Vida se manifest\u00f3, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifest\u00f3\u2014 lo que hemos visto y o\u00eddo, os lo anunciamos, para que tambi\u00e9n vosotros est\u00e9is en comuni\u00f3n con nosotros. Y nosotros estamos en comuni\u00f3n con el Padre y con su Hijo Jesucristo\u00bb (<em>1 Jn<\/em>\u00a01, 1-3).<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_audiencia_general_12-08-1987\">Catequesis, audiencia general, 12-08-1987<\/span><\/h3>\n<p>2. En el Evangelio de Juan leemos que \u201cel \u00faltimo d\u00eda, el d\u00eda grande de la fiesta, se detuvo Jes\u00fas y grit\u00f3 diciendo: \u2018Si alguno tiene sed,\u00a0<em>venga a m\u00ed y beba.<\/em>\u00a0Al que cree en m\u00ed, seg\u00fan dice la Escritura,<em>\u00a0r\u00edos de agua viva<\/em>\u00a0manar\u00e1n de sus entra\u00f1as\u2019. Esto dijo del Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00c9l, pues a\u00fan no hab\u00eda sido dado el Esp\u00edritu, porque Jes\u00fas no hab\u00eda sido glorificado\u201d (<em>Jn\u00a0<\/em>7, 37-39).<\/p>\n<p>Jes\u00fas anuncia la venida del Esp\u00edritu Santo sirvi\u00e9ndose de la met\u00e1fora del \u201cagua viva\u201d, porque \u201cel esp\u00edritu es el que da la vida&#8230;\u201d (<em>Jn\u00a0<\/em>6, 63). Los disc\u00edpulos recibir\u00e1n este Esp\u00edritu de Jes\u00fas mismo en el tiempo oportuno, cuando Jes\u00fas sea \u201cglorificado\u201d: el Evangelista tiene en mente la glorificaci\u00f3n pascual mediante la cruz y la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. Cuando este tiempo \u2014o sea, la \u201chora\u201d de Jes\u00fas\u2014 est\u00e1 ya cercano,\u00a0<em>durante el discurso en el cen\u00e1culo<\/em>, Cristo repite su anuncio, y varias veces promete a los Ap\u00f3stoles la venida del Esp\u00edritu Santo como nuevo Consolador (Par\u00e1clito).<\/p>\n<p>Les dice as\u00ed: \u201cyo rogar\u00e9 al Padre y os dar\u00e1\u00a0<em>otro Abogado<\/em>\u00a0que estar\u00e1 con vosotros para siempre:<em>el Esp\u00edritu de verdad<\/em>, que el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; vosotros le conoc\u00e9is, porque permanece con vosotros y est\u00e1 en vosotros\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a014, 16-17). \u201cEl Abogado, el Esp\u00edritu Santo,\u00a0<em>que el Padre enviar\u00e1 en mi nombre<\/em>, ese os lo ense\u00f1ar\u00e1 todo y os traer\u00e1 a la memoria todo lo que yo os he dicho\u201d (<em>Jn\u00a0<\/em>14, 26). Y m\u00e1s adelante: \u201cCuando venga el Abogado,\u00a0<em>que yo os enviar\u00e9 de parte del Padre<\/em>, el Esp\u00edritu de verdad, que procede del Padre, \u00c9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed&#8230;\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a015, 26).<\/p>\n<p>Jes\u00fas concluye as\u00ed: \u201cSi no me fuere, el Abogado no vendr\u00e1 a vosotros:\u00a0<em>pero, si me fuere, os lo enviar\u00e9<\/em>. Y al venir \u00e9ste, amonestar\u00e1 al mundo sobre el pecado, la justicia y el juicio&#8230;\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a016, 7-8).<\/p>\n<p>4. [\u2026] Hablando a los Ap\u00f3stoles del cen\u00e1culo, la vigilia de su pasi\u00f3n,\u00a0<em>Jes\u00fas une su partida, ya cercana, con la venida del Esp\u00edritu Santo.\u00a0<\/em>Para Jes\u00fas se da una relaci\u00f3n casual: \u00c9l debe irse a trav\u00e9s de la cruz y de la resurrecci\u00f3n, para que el Esp\u00edritu de verdad pueda descender sobre los Ap\u00f3stoles y sobre la Iglesia entera como el Abogado. Entonces el Padre mandar\u00e1 el Esp\u00edritu \u201cen nombre del Hijo\u201d, lo mandar\u00e1 en la potencia del misterio de la Redenci\u00f3n, que debe cumplirse por medio de este Hijo, Jesucristo. Por ello, es justo afirmar, como hace Jes\u00fas, que tambi\u00e9n\u00a0<em>el mismo Hijo lo mandar\u00e1<\/em>: \u201cel Abogado que\u00a0<em>yo os enviar\u00e9\u00a0<\/em>de parte del Padre\u201d (<em>Jn\u00a0<\/em>15, 26).<\/p>\n<p>5. Esta promesa hecha a los Ap\u00f3stoles en la vigilia de su pasi\u00f3n y muerte, Jes\u00fas la ha realizado\u00a0<em>el mismo d\u00eda de su resurrecci\u00f3n.<\/em>\u00a0Efectivamente, el Evangelio de Juan narra que, present\u00e1ndose a los disc\u00edpulos que estaban a\u00fan refugiados en el cen\u00e1culo, Jes\u00fas los salud\u00f3 y mientras ellos estaban asombrados por este acontecimiento extraordinario, \u201c<em>sopl\u00f3 y les dijo<\/em>: \u2018Recibid el Esp\u00edritu Santo; a quien perdonareis los pecados, les ser\u00e1n perdonados; a quien se los retuviereis, les ser\u00e1n retenidos\u2019\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a020, 22 &#8211; 23).<\/p>\n<p>En el texto de Juan existe un subrayado teol\u00f3gico, que conviene poner de relieve: Cristo resucitado es el que se presenta a los Ap\u00f3stoles y les \u201ctrae\u201d el Esp\u00edritu Santo, el que\u00a0<em>en cierto sentido<\/em>\u00a0lo \u201c<em>da<\/em>\u201d a ellos en los signos de su muerte en cruz (\u201cles mostr\u00f3 las manos y el costado\u201d:<em>Jn\u00a0<\/em>20, 20). Y siendo \u201cel Esp\u00edritu que da la vida\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a06, 63), los Ap\u00f3stoles reciben junto con el Esp\u00edritu Santo la capacidad y el poder de perdonar los pecados.<\/p>\n<p>6. Lo que acontece de modo tan significativo el mismo d\u00eda de la resurrecci\u00f3n, los otros Evangelistas lo distribuyen de alguna manera a lo largo de los d\u00edas sucesivos, en los que Jes\u00fas contin\u00faa preparando a los Ap\u00f3stoles para el gran momento, cuando en virtud de su partida el Esp\u00edritu Santo descender\u00e1 sobre ellos de una forma definitiva, de modo que<em>\u00a0su venida<\/em>\u00a0se har\u00e1<em>manifiesta al mundo.<\/em><\/p>\n<p>Este ser\u00e1 tambi\u00e9n<em>\u00a0el momento<\/em>\u00a0del nacimiento de la Iglesia: \u201crecibir\u00e9is el poder del Esp\u00edritu Santo, que vendr\u00e1 sobre vosotros, y ser\u00e9is mis testigos en Jerusal\u00e9n, en toda Judea, en Samar\u00eda y hasta el extremo de la tierra\u201d (<em>Act\u00a0<\/em>1, 8). Esta promesa, que tiene relaci\u00f3n directa con la venida del Par\u00e1clito, se ha cumplido el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>7. En s\u00edntesis, podemos decir que Jesucristo es aquel que proviene del Padre como eterno Hijo, es aquel que<em>\u00a0\u201cha salido\u201d\u00a0<\/em>del Padre haci\u00e9ndose hombre por obra del Esp\u00edritu Santo. Y despu\u00e9s de haber cumplido su misi\u00f3n mesi\u00e1nica como Hijo del hombre, en la fuerza del Esp\u00edritu Santo \u201cva al Padre\u201d (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a014, 21). March\u00e1ndose all\u00ed como Redentor del mundo, \u201cda\u201d a sus disc\u00edpulos y manda sobre la Iglesia para siempre, el mismo Esp\u00edritu, en cuya potencia el actuaba como hombre. De este modo Jesucristo, como aquel que \u201cva al Padre\u201d,\u00a0<em>por medio del Esp\u00edritu Santo conduce \u201cal Padre\u201d\u201d a todos<\/em>\u00a0aquellos que lo seguir\u00e1n en el transcurso de los siglos.<\/p>\n<p>8. \u201cExaltado a la diestra de Dios y recibida del Padre la promesa del Esp\u00edritu Santo, (Jesucristo)<em>le derram\u00f3<\/em>\u201d (<em>Act\u00a0<\/em>2, 33), dir\u00e1 el Ap\u00f3stol Pedro el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. \u201cY, puesto que sois hijos,<em>envi\u00f3 Dios a vuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo<\/em>, que grita:\u00a0\u00a1Abb\u00e1!,\u00a0\u00a1Padre!\u201d (<em>G\u00e1l<\/em>\u00a04, 6), escrib\u00eda el Ap\u00f3stol Pablo. El Esp\u00edritu Santo, que \u201cprocede del Padre\u201d (cf.\u00a0<em>Jn\u00a0<\/em>15, 26), es, al mismo tiempo, el Esp\u00edritu de Jesucristo: el Esp\u00edritu del Hijo.<\/p>\n<p>9. Dios ha dado \u201csin medida\u201d a Cristo el Esp\u00edritu Santo, proclama Juan Bautista, seg\u00fan el IV Evangelio. Y Santo Tom\u00e1s de Aquino explica en su claro comentario que los profetas recibieron el Esp\u00edritu \u201ccon medida\u201d, y por ello, profetizaban \u201cparcialmente\u201d.\u00a0<em>Cristo, por el contrario, tiene el Esp\u00edritu Santo \u201csin medida\u201d:<\/em>\u00a0ya como Dios, en cuanto que el Padre mediante la generaci\u00f3n eterna le da el soplar el Esp\u00edritu sin medida; ya como hombre, en cuanto que, mediante la plenitud de la gracia, Dios lo ha colmado de Esp\u00edritu Santo, para que lo efunda en todo creyente (cf.<em>\u00a0Super Evang S. Ioannis Lectura<\/em>, c. III, 1. 6, nn. 541-544). El Doctor Ang\u00e9lico se refiere al texto de Juan (<em>Jn\u00a0<\/em>3, 34): \u201cPorque aqu\u00e9l a quien Dios ha enviado habla palabras de Dios, pues Dios<em>\u00a0no le dio el esp\u00edritu con medida<\/em>\u201d (seg\u00fan la traducci\u00f3n propuesta por ilustres biblistas).<\/p>\n<p>Verdaderamente podemos exclamar con \u00edntima emoci\u00f3n, uni\u00e9ndolos al Evangelista Juan: \u201cDe su plenitud todos hemos recibido\u201d (<em>Jn<\/em>\u00a01, 16); verdaderamente hemos sido hechos part\u00edcipes de la vida de Dios en el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Y en este mundo de hijos del primer Ad\u00e1n, destinados a la muerte, vemos erguirse potente a Cristo, el \u201c\u00faltimo Ad\u00e1n\u201d, convertido en \u201cEsp\u00edritu vivificante\u201d (<em>1 Cor<\/em>\u00a015, 45).<\/p>\n<h3><span id=\"Angelus_10-08-1986\">\u00c1ngelus, 10-08-1986<\/span><\/h3>\n<p>2. En otra ocasi\u00f3n, en el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta de los Tabern\u00e1culos en Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas \u2015como escribe tambi\u00e9n el Evangelista Juan\u2015 &#8220;grit\u00f3, diciendo: Si alguno tiene sed,\u00a0<em>venga a m\u00ed y beba<\/em>. El que cree en m\u00ed, seg\u00fan dice la Escritura, r\u00edos de agua viva correr\u00e1n de su seno&#8221;. El Evangelista a\u00f1ade: &#8220;Esto dijo del Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran en \u00c9l&#8221; (<em>Jn<\/em>\u00a07, 37-39).<\/p>\n<p>3. Todos deseamos acercarnos a esta fuente de agua viva. Todos deseamos beber del Coraz\u00f3n divino, que es fuente de vida y de santidad.<\/p>\n<p><em>En \u00c9l nos ha sido dado el Esp\u00edritu Santo<\/em>, que se da constantemente a todos aquellos que con adoraci\u00f3n y amor se acercan a Cristo, a su Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Acercarse a la fuente quiere decir alcanzar el principio. No hay en el mundo creado otro lugar del cual pueda brotar\u00a0<em>la santidad para la vida humana<\/em>, fuera de este Coraz\u00f3n, que ha amado tanto. &#8220;R\u00edos de agua viva&#8221; han manado de tantos corazones&#8230; y \u00a1manan todav\u00eda! De ello dan testimonio\u00a0<em>los Santos<\/em>\u00a0de todos los tiempos.<\/p>\n<p>4. Te pedimos,\u00a0<em>Madre de Cristo<\/em>, que seas nuestra\u00a0<em>Gu\u00eda\u00a0<\/em>al Coraz\u00f3n de tu Hijo. Te pedimos que nos acerques a \u00c9l y nos ense\u00f1es a vivir en intimidad con este Coraz\u00f3n, que es fuente de vida y de santidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>37 El \u00faltimo d\u00eda, el m\u00e1s solemne de la fiesta, Jes\u00fas en pie grit\u00f3: \u00abEl que tenga sed, que venga a m\u00ed y beba 38 el que cree en m\u00ed; como dice la Escritura: \u201cde sus entra\u00f1as manar\u00e1n r\u00edos de agua viva\u201d\u00bb. 39 Dijo esto refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu, que hab\u00edan de recibir los que creyeran &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-7-37-39-promesa-del-agua-viva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 7, 37-39: Promesa del agua viva\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41594","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41594"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41594\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}