{"id":41596,"date":"2016-10-07T23:38:36","date_gmt":"2016-10-08T04:38:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-8-12-20-jesus-es-la-luz-del-mundo\/"},"modified":"2016-10-07T23:38:36","modified_gmt":"2016-10-08T04:38:36","slug":"jn-8-12-20-jesus-es-la-luz-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-8-12-20-jesus-es-la-luz-del-mundo\/","title":{"rendered":"Jn 8, 12-20: Jes\u00fas es la luz del mundo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">12<\/span> Jes\u00fas les habl\u00f3 de nuevo diciendo: \u00abYo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb. <span class=\"versiculo\">13<\/span> Le dijeron los fariseos: \u00abT\u00fa das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero\u00bb. <span class=\"versiculo\">14<\/span> Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abAunque yo doy testimonio de m\u00ed mismo, mi testimonio es verdadero, porque s\u00e9 de d\u00f3nde he venido y ad\u00f3nde voy; en cambio, vosotros no sab\u00e9is de d\u00f3nde vengo ni ad\u00f3nde voy. <span class=\"versiculo\">15<\/span> Vosotros juzg\u00e1is seg\u00fan la carne; yo no juzgo a nadie; <span class=\"versiculo\">16<\/span> y, si juzgo yo, mi juicio es leg\u00edtimo, porque no estoy yo solo, sino yo y el que me ha enviado, el Padre; <span class=\"versiculo\">17<\/span> y en vuestra ley est\u00e1 escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Yo doy testimonio de m\u00ed mismo, y adem\u00e1s da testimonio de m\u00ed el que me ha enviado, el Padre\u00bb. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Ellos le preguntaban: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Padre?\u00bb. Jes\u00fas contest\u00f3: \u00abNi me conoc\u00e9is a m\u00ed ni a mi Padre; si me conocierais a m\u00ed, conocer\u00edais tambi\u00e9n a mi Padre\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">20<\/span> Jes\u00fas tuvo esta conversaci\u00f3n junto al arca de las ofrendas, cuando ense\u00f1aba en el templo. Y nadie le ech\u00f3 mano, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Clemente_de_Alejandria\"> Clemente de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=82\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Clemente de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Stromata_Luz_verdadera_nueva_creacion\"> Stromata: Luz verdadera, nueva creaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (Jn 8,12)<br \/>[Falta referencia]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cuando t\u00fa, Se\u00f1or Jes\u00fas, me conduces a la luz y encuentro a Dios, gracias a ti y, gracias a ti, recibo al Padre, soy coheredero contigo (Rm 8,17), ya que t\u00fa no te averg\u00fcenzas de tenerme como hermano. (Hb 2,11) Apartemos, pues, el olvido de la verdad, venzamos la ignorancia. Habiendo disipado las tinieblas que nos envuelven como una nube, contemplemos al Dios verdadero y proclamemos: \u00abBendita sea la luz verdadera.\u00bb<\/p>\n<p> Porque la luz ha brillado sobre nosotros que est\u00e1bamos hundidos en las tinieblas y en la sombra de la muerte. (Lc 1,79), luz m\u00e1s pura que el sol y m\u00e1s bella que la vida de este mundo. Esta luz es la vida eterna y todos aquellos que participan en la luz tienen vida eterna. La noche huye de la luz, se esconde por miedo y cede ante el d\u00eda del Se\u00f1or. La luz que no se puede apagar se ha extendido por todas partes, de Oriente a Occidente. Esto es lo que significa \u00abla creaci\u00f3n nueva\u00bb. En efecto, el sol de justicia (Ml 3,20) que ilumina toda cosa resplandece sobre toda la humanidad, a ejemplo de su Padre que hace salir el sol sobre todos los seres humanos (Mt 5,45) y deja caer sobre ellos el roc\u00edo de la verdad.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_De_que_luz_habla_el_Senor\"> Serm\u00f3n: \u00bfDe qu\u00e9 luz habla el Se\u00f1or?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (Jn 8, 12)<br \/>n. 34<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Las palabras del Se\u00f1or: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb son, a mi parecer, claras para los que tienen ojos capaces de participar de esta luz; pero los que no tienen m\u00e1s ojos que los del cuerpo se sorprenden al o\u00edr que nuestro Se\u00f1or Jesucristo dice: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb. E incluso es posible que haya quien diga: \u00bfCristo, no ser\u00e1 este sol que a trav\u00e9s de su amanecer y su ocaso determina el d\u00eda?&#8230;. No, Cristo no es eso. El Se\u00f1or no es ese sol creado sino aqu\u00e9l por quien el sol fue creado. \u00abPor medio de \u00e9l se hizo todo y sin \u00e9l no se hizo nada de lo que se ha hecho\u00bb (Jn 1,3). \u00c9l es, pues, la luz que ha creado esta luz que vemos. Amemos esta luz, comprend\u00e1mosla, dese\u00e9mosla para poder un d\u00eda, conducidos por ella, llegar hasta ella y vivir en ella de manera que ya no podamos morir&#8230;<\/p>\n<p> Veis, hermanos, veis, si es que ten\u00e9is unos ojos que ven las cosas del alma, cual es esta luz de la que el Se\u00f1or habla: \u00abEl que me sigue no camina en las tinieblas.\u00bb Sigue este sol y veremos como t\u00fa ya no andar\u00e1s en las tinieblas. Hele aqu\u00ed que se levanta y viene hacia ti; el otro sol, siguiendo su curso, se dirige a occidente; pero t\u00fa debes andar hacia el sol naciente que es Cristo.<\/p>\n<p> \u00abEl que me sigue no caminar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb. Los fariseos le dijeron: \u00abt\u00fa das testimonio de t\u00ed mismo y tu testimonio no vale\u00bb&#8230; Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abs\u00ed, yo doy testimonio de m\u00ed mismo y mi testimonio es v\u00e1lido, porque s\u00e9 de d\u00f3nde vengo y a donde voy\u00bb. La luz muestra los objetos que alumbra, y al mismo tiempo se muestra a ella misma&#8230; \u00abYo s\u00e9 de d\u00f3nde vengo y a donde voy.\u00bb<\/p>\n<p> El que est\u00e1 delante de vosotros y el que habla posee lo que no dej\u00f3: viniendo aqu\u00ed abajo, no dej\u00f3 el cielo, y regresando all\u00ed, no nos abandon\u00f3&#8230; Esto es imposible para el hombre, esto es imposible para el mismo sol: cuando se dirige hacia occidente, abandona oriente y, hasta que regresa a oriente, no est\u00e1 all\u00ed m\u00e1s. Pero nuestro Se\u00f1or Jesucristo, viene sobre tierra y est\u00e1 en el cielo; regresa al cielo, y est\u00e1 sobre tierra&#8230;<\/p>\n<p> San Pedro escribe: \u00abAs\u00ed tenemos m\u00e1s confirmada la palabra de los profetas, y hac\u00e9is muy bien en prestarle atenci\u00f3n, como una l\u00e1mpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el d\u00eda\u00bb (2P 1,19). Cuando venga nuestro Se\u00f1or, seg\u00fan las palabras del ap\u00f3stol Pablo, \u00ab\u00c9l iluminar\u00e1 lo que esconden las tinieblas\u00bb (1Co 4,5)&#8230; Ante tal luz, las antorchas no nos ser\u00e1n necesarias: no leeremos m\u00e1s a los profetas, no abriremos m\u00e1s las ep\u00edstolas de los ap\u00f3stoles, no pediremos m\u00e1s el testimonio de Juan Bautista, no necesitaremos m\u00e1s el Evangelio.<\/p>\n<p> Todas las Escrituras, que nos sirvieron de antorchas en medio de la noche de nuestro mundo, desaparecer\u00e1n&#8230; \u00bfQu\u00e9 veremos?&#8230; \u00abEn el principio exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios\u00bb (Jn 1,1). Vendr\u00e1s a sacar de la fuente de donde surgi\u00f3 el roc\u00edo que te fue dado, de donde salieron estos rayos quebrantados que llegaban dando mil rodeos hasta tu coraz\u00f3n envuelto con tinieblas. Ver\u00e1s al descubierto la luz misma&#8230; \u00abLo que un d\u00eda seremos a\u00fan no se ha manifestado. Sabemos que, cuando \u00e9l se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l, porque lo veremos tal cual es\u00bb (1Jn 3,2)&#8230; Yo, yo voy a dejar este libro; fue bueno gozar de su luz juntos, pero aunque no lo tengamos, no perdemos esta luz.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Pablo_II\"> Juan Pablo II<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=5\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Pablo II\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_24-06-1987_Para_que_ha_sido_enviado_Cristo\"> Audiencia General (24-06-1987): \u00bfPara qu\u00e9 ha sido enviado Cristo?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis\u00bb (Jn 5,43)<br \/><\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En todo el Nuevo Testamento hallamos expresada la verdad sobre el env\u00edo del Hijo por parte del Padre, que se concreta en la misi\u00f3n mesi\u00e1nica de Jesucristo. En este sentido, son particularmente significativos los numerosos<em> pasajes del Evangelio de Juan<\/em>, a los que es preciso recurrir en primer lugar.<\/p>\n<p> Dice Jes\u00fas hablando con los disc\u00edpulos y con sus mismos adversarios: \u00ab<em>Yo he salido<\/em> y vengo<em> de Dios<\/em>, pues yo no he venido de m\u00ed mismo, antes<em> es \u00c9l quien me ha mandado<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em> 8, 42). \u00abNo estoy solo, sino yo y el Padre que me ha mandado\u00bb (<em>Jn<\/em> 8, 16). \u00abYo soy el que da testimonio de m\u00ed mismo, y <em>el Padre, que me ha enviado<\/em>, da testimonio de m\u00ed\u00bb (<em>Jn <\/em>8, 18). \u00abPero el que me ha enviado es veraz, aunque vosotros no le conoc\u00e9is. Yo le conozco porque <em>procedo de \u00c9l<\/em> y \u00c9l me ha enviado\u00bb (<em>Jn <\/em>7, 28-29). \u00abEstas obras que yo hago, dan en favor m\u00edo testimonio de que el Padre me ha enviado\u00bb (<em>Jn <\/em>5, 36). \u00abMi alimento es<em> hacer la voluntad del que me envi\u00f3 y acabar su obra<\/em>\u00bb (<em>Jn <\/em>4, 34).<\/p>\n<p>Muchas veces, como se ve en el Evangelio jo\u00e1nico, Jes\u00fas habla de S\u00ed mismo <em>?en primera persona<\/em>? como de alguien mandado por el Padre.<\/p>\n<p>[&#8230;] La verdad sobre Jesucristo como Hijo enviado por el Padre para la redenci\u00f3n del mundo, para la salvaci\u00f3n y la liberaci\u00f3n del hombre prisionero del pecado (y por consiguiente de las potencias de las tinieblas), constituye el contenido central de la Buena Nueva. Cristo Jes\u00fas es el \u00ab<em>Hijo unig\u00e9nito<\/em>\u00bb (<em>Jn <\/em>1, 18), que, para llevar a cabo su misi\u00f3n mesi\u00e1nica \u00ab<em>no reput\u00f3 como bot\u00edn (codiciable) el ser igual a Dios<\/em>, antes se anonad\u00f3 tomando la forma de siervo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres&#8230; haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte\u00bb (<em>Flp<\/em> 2, 6-8). Y en esta situaci\u00f3n de hombre, de siervo del Se\u00f1or, libremente aceptada, proclamaba: \u00ab<em>El Padre es mayor que yo<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em> 14, 28), y: \u00ab<em>Yo hago siempre lo que es de su agrado<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em> 8, 29).<\/p>\n<p> Pero precisamente esta <em>obediencia<\/em> hacia el Padre, libremente aceptada, esta sumisi\u00f3n al Padre, en ant\u00edtesis con la \u00abdesobediencia\u00bb del primer Ad\u00e1n, <em>contin\u00faa siendo la expresi\u00f3n de la uni\u00f3n m\u00e1s profunda entre el Padre y el Hijo<\/em>, reflejo de la unidad trinitaria: \u00abConviene que el mundo conozca que yo amo al Padre y que seg\u00fan el mandato que me dio el Padre, as\u00ed hago\u00bb (<em>Jn <\/em>14, 31). M\u00e1s todav\u00eda, esta uni\u00f3n de voluntades en funci\u00f3n de la salvaci\u00f3n del hombre, revela definitivamente<em> la verdad sobre Dios, en su Esencia \u00edntima: el Amor<\/em>; y al mismo tiempo revela la fuente originaria de la salvaci\u00f3n del mundo y del hombre: la \u00abVida que es la luz de los hombres\u00bb (cf.<em> Jn <\/em>1, 4).<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_02-09-1987_Participo_de_nuestra_muerte_para_que_participemos_de_su_vida\"> Audiencia General (02-09-1987): Particip\u00f3 de nuestra muerte para que participemos de su vida<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abMi testimonio es verdadero, porque s\u00e9 de d\u00f3nde vengo y adonde voy\u00bb (Jn 8,14)<br \/>nn. 3-4.9<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas alude a la propia venida desde el Padre al mundo, sus palabras hacen referencia generalmente a su preexistencia divina. Esto est\u00e1 claro de modo especial en el Evangelio de Juan. Jes\u00fas dice ante Pilato: \u00abYo para esto he nacido y par esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad\u00bb (Jn 18, 37); y quiz\u00e1s no carece de importancia el hecho de que Pilato le pregunte m\u00e1s tarde: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a019, 9). Y antes a\u00fan leemos: \u00abMi testimonio es verdadero<em>, porque s\u00e9 de d\u00f3nde vengo y adonde voy<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a08, 14). A prop\u00f3sito de ese \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb, en el coloquio nocturno con Nicodemo podemos escuchar una declaraci\u00f3n significativa: \u00abNadie sube al cielo sino el que baj\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre, que est\u00e1 en el cielo\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a03, 13). Esta \u00abvenida\u00bb del cielo, del Padre, indica la \u00abpreexistencia\u00bb divina de Cristo incluso en relaci\u00f3n con su \u00abmarcha\u00bb: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda si vierais al Hijo del\u00a0<em>hombre subir all\u00ed donde estaba antes<\/em>?\u00bb, pregunta Jes\u00fas en el contexto del \u00abdiscurso eucar\u00edstico\u00bb en las cercan\u00edas de Cafarnaum (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a06, 62).<\/p>\n<p>Toda la existencia terrena de Jes\u00fas como Mes\u00edas resulta de aquel \u00abantes\u00bb y a \u00e9l se vincula de nuevo como a una \u00abdimensi\u00f3n\u00bb fundamental, seg\u00fan la cual el Hijo es \u00abuna sola cosa\u00bb con el Padre. \u00a1Cu\u00e1n elocuentes son, desde este punto de vista, las palabras de la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb en el Cen\u00e1culo!: \u00abYo te he glorificado sobre la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora t\u00fa,\u00a0<em>Padre, glorif\u00edcame cerca de ti mismo con la gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo existiese<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a017, 4-5).<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n de Cristo: \u00abSal\u00ed del Padre y vine al mundo\u00bb (Jn 16, 28) contiene un significado salv\u00edfico, soteriol\u00f3gico. Todos los Evangelistas lo manifiestan. El Pr\u00f3logo de Juan lo expresa en las palabras: \u00abA cuantos lo recibieron (= al Verbo), di\u00f3les poder de venir a ser hijos de Dios\u00bb, la posibilidad de ser engendrados de Dios (cf. Jn 1, 12-13).<\/p>\n<p> Esta es la verdad central de toda la soteriolog\u00eda cristiana, vinculada org\u00e1nicamente con la realidad revelada de Dios-Hombre. Dios se hizo hombre a fin de que el hombre pudiera participar realmente de la vida de Dios, m\u00e1s a\u00fan, pudiese llegar a ser \u00e9l mismo, en cierto sentido, Dios. Ya los antiguos Padres de la Iglesia tuvieron claro conocimiento de ello. Baste recordar a San Ireneo, el cual, exhortando a seguir a Cristo, \u00fanico maestro verdadero y seguro, afirmaba: \u00abPor su inmenso amor \u00c9l se ha hecho lo que nosotros somos, para darnos la posibilidad de ser lo que \u00c9l es\u00bb (cf.\u00a0<em>Adversus haereses<\/em>, V, Praef.:\u00a0<em>PG\u00a0<\/em>7, 1.120).<\/p>\n<p> Esta verdad nos abre horizontes ilimitados, en los cuales situar la expresi\u00f3n concreta de nuestra vida cristiana, a la luz de la fe en Cristo, Hijo de Dios, Verbo del Padre.<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_30-09-1987_El_Juicio_de_Dios_amor_y_libertad\"> Audiencia General (30-09-1987): El Juicio de Dios: amor y libertad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNo pens\u00e9is que vaya yo a acusaros ante mi Padre\u00bb (Jn 5,45)<br \/>nn. 5-7<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Sin duda Cristo es y se presenta sobre todo como<em> Salvador<\/em>. No considera su misi\u00f3n <em>juzgar a los hombres <\/em>seg\u00fan principios solamente humanos (cf.<em> Jn<\/em> 8, 15). \u00c9l es, ante todo, <em>el que ense\u00f1a el camino de la salvaci\u00f3n<\/em> y no<em> el acusador de los culpables<\/em>. \u00abNo pens\u00e9is que vaya yo a acusaros ante mi Padre; hay otro que os acusar\u00e1, Mois\u00e9s&#8230;, pues de m\u00ed escribi\u00f3 \u00e9l\u00bb (Jn 5, 45-46). \u00bfEn qu\u00e9 consiste, pues, el juicio? Jes\u00fas responde: \u00abEl juicio consiste en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas\u00bb (<em>Jn<\/em> 3, 19).<\/p>\n<p>Por tanto, hay que decir que ante esta Luz que es Dios revelado en Cristo, ante tal Verdad, en cierto sentido, las mismas obras juzgan a cada uno.<em> La voluntad de salvar<\/em> al hombre por parte de Dios tiene su manifestaci\u00f3n definitiva en la palabra y en la obra de Cristo, en todo el Evangelio hasta el misterio pascual de la cruz y de la resurrecci\u00f3n. Se convierte, al mismo tiempo, <em>en el fundamento m\u00e1s profundo<\/em>, por as\u00ed decir, <em>en el criterio<\/em> central <em>del juicio<\/em> sobre las obras y conciencias humanas. Sobre todo en este sentido \u00abel Padre&#8230; ha entregado al Hijo todo el poder de juzgar\u00bb (<em>Jn <\/em>5, 22), ofreciendo en \u00c9l a todo hombre la posibilidad de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por desgracia, en este mismo sentido el hombre ha sido ya <em>condenado<\/em>, cuando rechaza la posibilidad que se le ofrece: \u00abel que cree en \u00c9l no es juzgado; el que no cree, ya est\u00e1 juzgado\u00bb (<em>Jn<\/em> 3, 18). No creer quiere decir precisamente: <em>rechazar la salvaci\u00f3n ofrecida al hombre en Cristo<\/em> (\u00abno crey\u00f3 en el nombre del Unig\u00e9nito Hijo de Dios\u00bb: <em>ib<\/em>.). Es la misma verdad a la que se alude en la profec\u00eda del anciano Sime\u00f3n, que aparece en el Evangelio de Lucas cuando anunciaba que Cristo \u00abest\u00e1 para <em>ca\u00edda y levantamiento de muchos<\/em> en Israel\u00bb (<em>Lc<\/em> 2, 34). Lo mismo se puede decir de a alusi\u00f3n a la \u00abpiedra que reprobaron los edificadores\u00bb (cf.<em> Lc <\/em>20, 17-18).<\/p>\n<p>Pero es verdad de fe que \u00abel Padre&#8230; ha entregado al Hijo todo el poder de juzgar\u00bb (<em>Jn<\/em> 5, 22). Ahora bien, si el poder divino de juzgar pertenece a Cristo, es signo de que \u00c9l <em>\u2014el Hijo del hombre\u2014 es verdadero Dios<\/em>, porque s\u00f3lo a Dios pertenece el juicio y puesto que este poder de juicio est\u00e1 profundamente unido a la voluntad de salvaci\u00f3n, como nos resulta del Evangelio, este poder es una nueva revelaci\u00f3n del <em>Dios<\/em> de la Alianza,<em> que viene<\/em> a los hombres como Emmanuel,<em> para librarlos de la esclavitud <\/em>del mal. Es la revelaci\u00f3n cristiana del Dios que es Amor.<\/p>\n<p> Queda as\u00ed corregido ese modo demasiado humano de concebir el juicio de Dios, visto s\u00f3lo como fr\u00eda justicia, o incluso como venganza. En realidad, dicha expresi\u00f3n, que tiene una clara derivaci\u00f3n b\u00edblica, aparece como el \u00faltimo anillo del amor de Dios. Dios juzga porque ama y en vistas al amor. El juicio que el Padre conf\u00eda a Cristo es seg\u00fan la medida del amor del Padre y de nuestra libertad.<\/p>\n<h3><span id=\"Mensaje_25-07-2001_Decision_que_cambia_la_existencia\"> Mensaje (25-07-2001): Decisi\u00f3n que cambia la existencia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la luz del mundo; el que me siga no caminar\u00e1 en la oscuridad, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb (Jn 8,12)<br \/>Mensaje para la XVII Jornada Mundial de la Juventud, n. 3<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><em>\u00abVosotros sois la luz del mundo&#8230;.\u00bb<\/em>. Para todos aquellos que al principio escucharon a Jes\u00fas, al igual que para nosotros, el s\u00edmbolo de la luz evoca el deseo de verdad y la sed de llegar a la plenitud del conocimiento que est\u00e1n impresos en lo m\u00e1s \u00edntimo de cada ser humano.<\/p>\n<p> Cuando la luz va menguando o desaparece completamente, ya no se consigue distinguir la realidad que nos rodea. En el coraz\u00f3n de la noche podemos sentir temor e inseguridad, esperando s\u00f3lo con impaciencia la llegada de la luz de la aurora. Queridos j\u00f3venes, \u00a1a vosotros os corresponde ser los centinela de la ma\u00f1ana (cf. <em>Is<\/em> 21, 11-12) que anuncian la llegada del sol que es Cristo resucitado!<\/p>\n<p> La luz de la cual Jes\u00fas nos habla en el Evangelio es la de la fe, don gratuito de Dios, que viene a iluminar el coraz\u00f3n y a dar claridad a la inteligencia: \u00abPues el mismo Dios que dijo: \u2018De las tinieblas brille la luz\u2019, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que est\u00e1 en la faz de Cristo\u00bb (<em>2 Co<\/em> 4, 6). Por eso adquieren un relieve especial las palabras de Jes\u00fas cuando explica su identidad y su misi\u00f3n: \u00abYo soy la luz del mundo; el que me siga no caminar\u00e1 en la oscuridad, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a08, 12).<\/p>\n<p> El encuentro personal con Cristo ilumina la vida con una nueva luz, nos conduce por el buen camino y nos compromete a ser sus testigos. Con el nuevo modo que \u00c9l nos proporciona de ver el mundo y las personas, nos hace penetrar m\u00e1s profundamente en el misterio de la fe, que no es s\u00f3lo acoger y ratificar con la inteligencia un conjunto de enunciados te\u00f3ricos, sino asimilar una experiencia, vivir una verdad; es la sal y la luz de toda la realidad (cf.\u00a0<em>Veritatis splendor<\/em>, 88).<\/p>\n<p> En el contexto actual de secularizaci\u00f3n, en el que muchos de nuestros contempor\u00e1neos piensan y viven como si Dios no existiera, o son atra\u00eddos por formas de religiosidad irracionales, es necesario que precisamente vosotros, queridos j\u00f3venes, reafirm\u00e9is que la fe es una decisi\u00f3n personal que compromete toda la existencia. \u00a1Que el Evangelio sea el gran criterio que gu\u00ede las decisiones y el rumbo de vuestra vida! De este modo os har\u00e9is misioneros con los gestos y las palabras y, dondequiera que trabaj\u00e9is y viv\u00e1is, ser\u00e9is signos del amor de Dios, testigos cre\u00edbles de la presencia amorosa de Cristo. No lo olvid\u00e9is: \u00a1\u00bbNo se enciende una l\u00e1mpara para ponerla debajo del celem\u00edn\u00bb (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a05,15).<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI\"> Benedicto XVI<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=6\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Benedicto XVI\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Verbum_Domini_30-09-2010_Luz_que_vence_las_tinieblas\"> Verbum Domini (30-09-2010): Luz que vence las tinieblas<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abLuz del mundo\u00bb (Jn 8,12)<br \/>n. 12<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cristo es \u00abla luz del mundo \u00bb (Jn 8,12), la luz que \u00ab brilla en la tiniebla \u00bb (Jn 1,54) y que la tiniebla no ha derrotado (cf. Jn 1,5). Aqu\u00ed se comprende plenamente el sentido del Salmo 119: \u00abL\u00e1mpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero \u00bb (v. 105); la Palabra que resucita es esta luz definitiva en nuestro camino. Los cristianos han sido conscientes desde el comienzo de que, en Cristo, la Palabra de Dios est\u00e1\u00a0presente como Persona. La Palabra de Dios es la luz verdadera que necesita el hombre. S\u00ed, en la resurrecci\u00f3n, el Hijo de Dios surge como luz del mundo. Ahora, viviendo con \u00e9l y por \u00e9l, podemos vivir en la luz.<\/p>\n<h3><span id=\"Discurso_24-09-2011_Yo_soy_-_vosotros_sois_la_luz_del_mundo\"> Discurso (24-09-2011): Yo soy &#8211; vosotros sois&#8230; la luz del mundo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (Jn 8,12)<br \/>Vigilia de Oraci\u00f3n con los J\u00f3venes. Feria\u00a0de Friburgo de\u00a0Brisgovia<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En todas las iglesias, en las catedrales y conventos, en cualquier lugar donde los fieles se re\u00fanen para celebrar la Vigilia pascual, la m\u00e1s santa de todas las noches, \u00e9sta se inaugura encendiendo el cirio pascual, cuya luz se transmite despu\u00e9s a todos los participantes. Una peque\u00f1a llama se irradia en muchas luces e ilumina la casa de Dios a oscuras. En este maravilloso rito lit\u00fargico, que hemos imitado en esta vigilia de oraci\u00f3n, se nos revela mediante signos m\u00e1s elocuentes que las palabras el misterio de nuestra fe cristiana. \u00c9l, Cristo, que dice de s\u00ed mismo: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a08, 12), hace brillar nuestra vida, para que se cumpla lo que acabamos de escuchar en el Evangelio: \u00abVosotros sois la luz del mundo\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a05, 14). No son nuestros esfuerzos humanos o el progreso t\u00e9cnico de nuestro tiempo los que aportan luz al mundo. Una y otra vez, experimentamos que nuestro esfuerzo por un orden mejor y m\u00e1s justo tiene sus l\u00edmites. El sufrimiento de los inocentes y, m\u00e1s a\u00fan, la muerte de cualquier hombre, producen una oscuridad impenetrable, que quiz\u00e1s se esclarece moment\u00e1neamente con nuevas experiencias, como un rayo en la noche. Pero, al final, queda una oscuridad angustiosa.<\/p>\n<p>Puede haber en nuestro entorno tiniebla y oscuridad y, sin embargo, vemos una luz: una peque\u00f1a llama, min\u00fascula, m\u00e1s fuerte que la oscuridad, en apariencia poderosa e insuperable. Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma m\u00e1s clara, precisamente all\u00ed donde seg\u00fan el juicio humano todo parece sombr\u00edo y sin esperanza. \u00c9l ha vencido a la muerte \u2013 \u00c9l vive \u2013 y la fe en \u00c9l, penetra como una peque\u00f1a luz todo lo que es oscuridad y amenaza. Ciertamente, quien cree en Jes\u00fas no siempre ve en la vida solamente el sol, casi como si pudiera ahorrarse sufrimientos y dificultades; ahora bien, tiene siempre una luz clara que le muestra una v\u00eda, el camino que conduce a la vida en abundancia (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a010, 10). Los ojos de los que creen en Cristo vislumbran incluso en la noche m\u00e1s oscura una luz, y ven ya la claridad de un nuevo d\u00eda.<\/p>\n<p>La luz no se queda aislada. En todo su entorno se encienden otras luces. Bajo sus rayos se perfilan los contornos del ambiente, de forma que podemos orientarnos. No vivimos solos en el mundo. Precisamente en las cosas importantes de la vida tenemos necesidad de otros. En particular, no estamos solos en la fe, somos eslabones de la gran cadena de los creyentes. Ninguno llega a creer si no est\u00e1 sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los dem\u00e1s en la suya. Nos ayudamos rec\u00edprocamente a ser ejemplos los unos para los otros, compartimos con los otros lo que es nuestro, nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestro afecto. Y nos ayudamos mutuamente a orientarnos, a discernir nuestro puesto en la sociedad.<\/p>\n<p>Queridos amigos, \u00abYo soy la luz del mundo \u2013 vosotros sois la luz del mundo\u00bb, dice el Se\u00f1or. Es algo misterioso y grandioso que Jes\u00fas diga lo mismo de s\u00ed y y de nosotros todos juntos, es decir, \u00abser luz\u00bb. Si creemos que \u00c9l es el Hijo de Dios, que ha sanado a los enfermos y resucitado a los muertos; m\u00e1s a\u00fan, que \u00c9l ha resucitado del sepulcro y vive verdaderamente, entonces comprendemos que \u00c9l es la luz, la fuente de todas las luces de este mundo. Nosotros, en cambio, experimentamos una y otra vez el fracaso de nuestros esfuerzos y el error personal a pesar de nuestras buenas intenciones. No obstante los progresos t\u00e9cnicos, el mundo en que vivimos, por lo que se ve, nunca llega en definitiva a ser mejor. Sigue habiendo guerras, terror, hambre y enfermedades, pobreza extrema y represi\u00f3n sin piedad. E incluso aquellos que en la historia se han cre\u00eddo \u00abportadores de luz\u00bb, pero sin haber sido iluminados por Cristo, \u00fanica luz verdadera, no han creado ning\u00fan para\u00edso terrenal, sino que, por el contrario, han instaurado dictaduras y sistemas totalitarios, en los que se ha sofocado hasta la m\u00e1s peque\u00f1a chispa de humanidad.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, no debemos silenciar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares del mundo; pero lo vemos tambi\u00e9n, y esto nos asusta, en nuestra vida. S\u00ed, en nuestro propio coraz\u00f3n existe la inclinaci\u00f3n al mal, el ego\u00edsmo, la envidia, la agresividad. Quiz\u00e1s se puede controlar esto de alg\u00fan modo con una cierta autodisciplina. Pero es m\u00e1s dif\u00edcil con formas de mal m\u00e1s bien oscuras, que pueden envolvernos como una niebla difusa, como la pereza, la lentitud en querer y hacer el bien. En la historia, algunos finos observadores han se\u00f1alado frecuentemente que el da\u00f1o a la Iglesia no lo provocan sus adversarios, sino los cristianos mediocres. \u00abVosotros sois la luz del mundo\u00bb. Solamente Cristo puede decir: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb. Todos nosotros somos luz \u00fanicamente si estamos en este \u00abvosotros\u00bb, que a partir del Se\u00f1or llega a ser nuevamente luz. Y lo mismo que el Se\u00f1or afirma de la sal, como signo de amonestaci\u00f3n, que podr\u00eda llegar a ser ins\u00edpida, de igual modo en las palabras sobre la luz ha incluido una peque\u00f1a advertencia. En vez de poner la luz sobre el candelero, se puede meter debajo del celem\u00edn. Pregunt\u00e9monos: \u00bfcu\u00e1ntas veces ocultamos la luz de Dios bajo nuestra inercia, nuestra obstinaci\u00f3n, de manera que no puede brillar por medio de nosotros en el mundo?<\/p>\n<p>Queridos amigos, esta noche, en la que estamos reunidos en oraci\u00f3n en torno al \u00fanico Se\u00f1or, vislumbramos la verdad de la Palabra de Cristo, seg\u00fan la cual no se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Esta asamblea brilla en los diversos sentidos de la palabra: en la claridad de innumerables luces, en el esplendor de tantos j\u00f3venes que creen en Cristo. Una vela puede dar luz solamente si la llama la consume. Ser\u00eda inservible si su cera no alimentase el fuego. Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia. No tem\u00e1is perder algo y, por decirlo as\u00ed, quedaros al final con las manos vac\u00edas. Tened la valent\u00eda de usar vuestros talentos y dones al servicio del Reino de Dios y de entregaros vosotros mismos, como la cera de la vela, para que el Se\u00f1or ilumine la oscuridad a trav\u00e9s de vosotros. Tened la osad\u00eda de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones resplandezca el amor de Cristo, llevando as\u00ed la luz al mundo. Conf\u00edo que vosotros y tantos otros j\u00f3venes &#8230; se\u00e1is llamas de esperanza que no queden ocultas. \u00abVosotros sois la luz del mundo\u00bb. \u00abDonde est\u00e1 Dios, all\u00ed hay futuro\u00bb. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_in_Ioannem_hom_51\">San Juan Cris\u00f3stomo, in Ioannem, hom. 51<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span>De otro modo, como le atribu\u00edan por patria a Galilea, y dudaban si ser\u00eda alguno de los profetas (o que ser\u00eda un profeta cualquiera), quiso demostrar que no era un profeta, sino el dominador de todo el universo. Por esto dice: &#8220;Y otra vez les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: &#8220;Yo soy la luz del mundo&#8221;, no s\u00f3lo de Galilea, ni de Palestina, ni de Judea.<\/p>\n<p>En sentido espiritual, dijo: &#8220;No anda en tinieblas&#8221;, esto es, no permanece en el error. Por eso alaba a Nicodemo y a los sirvientes y les ense\u00f1a a vencer los enga\u00f1os (o a prevenir los fraudes) que hay en el error, pero que no eclipsar\u00e1n a la luz.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>Como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho: &#8220;Yo soy la luz del mundo, y el que me sigue no anda en tinieblas&#8221;, los jud\u00edos quisieron contradecir esto. Por ello sigue: &#8220;Y los fariseos le dijeron: &#8220;t\u00fa das testimonio de ti mismo&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">14. <\/span>Pero el Se\u00f1or destruy\u00f3 cuanto ellos hab\u00edan dicho. Por esto sigue: &#8220;Jes\u00fas les respondi\u00f3 y dijo: aunque yo de m\u00ed mismo doy testimonio, verdadero es mi testimonio&#8221;. Esto lo dijo para deshacer aquella idea que ten\u00edan, creyendo que era un mero hombre, y dice a continuaci\u00f3n la causa: &#8220;Porque s\u00e9 de d\u00f3nde vine y a d\u00f3nde voy&#8221;, esto es, soy de Dios, soy Dios e Hijo de Dios. No dijo esto terminantemente porque siempre mezcla lo humilde con lo grande. El mismo Dios es el mejor testigo de s\u00ed mismo y el m\u00e1s digno de fe.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15. <\/span>As\u00ed como cuando se vive seg\u00fan la carne se vive mal, as\u00ed, cuando se juzga seg\u00fan la carne se juzga injustamente. Y como hubieran podido decir: &#8220;Si juzgamos injustamente, \u00bfpor qu\u00e9 no nos convences de ello? \u00bfpor qu\u00e9 no condenas?&#8221;, a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Mas yo no juzgo a nadie&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>Como diciendo: &#8220;por esto he dicho no juzgo, como no pretendiendo juzgar, porque si juzgase, os condenar\u00eda con justicia; pero ahora no es tiempo de juzgar&#8221;. Pero da idea del juicio futuro, cuando a\u00f1ade: &#8220;Porque yo no soy solo; mas yo y el Padre que me envi\u00f3&#8221;, manifestando que no los condenar\u00e1 El solo, sino tambi\u00e9n el Padre. Esto lo dijo respondiendo a sus sospechas, porque no cre\u00edan que el Hijo era digno de fe si el Padre no daba testimonio de ello.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-19. <\/span>Si se toma simplemente lo que se lleva dicho, resulta una cuesti\u00f3n: que se ha ordenado entre los hombres que haya verdad en la boca de dos o tres testigos, porque uno solo no es digno de fe. \u00bfPero c\u00f3mo vamos a hacer extensiva a Dios esta raz\u00f3n? De otro modo no podr\u00eda ser verdad lo que se dice: que entre los hombres, cuando dos dan testimonio de algo ajeno, su testimonio es verdadero (esto es, al atestiguar dos); pero si uno de ellos da testimonio de s\u00ed mismo, no puede decirse que hay dos testigos. No dijo esto con otro fin que con el de manifestar que El no era menor que el Padre; de otro modo no hubiera dicho: &#8220;Yo, y el Padre que me envi\u00f3&#8221;. V\u00e9ase tambi\u00e9n que su poder en nada ha sido disminuido por el Padre. El hombre, cuando es digno de fe por s\u00ed mismo, no necesita de testimonio, pero esto es cuando se trata de cosas ajenas; respecto de lo que a El le toca, al necesitar de testimonio ajeno no se considerar\u00eda como digno de fe. Pero aqu\u00ed sucede todo lo contrario, porque atestiguando de cosa propia y teniendo el testimonio de otro, dijo que El era digno de fe.<\/p>\n<p>Y dice esto para manifestar que de nada les aprovecha decir que conocen al Padre si no conocen al Hijo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">20. <\/span>Hablaban en el templo por orden los maestros, y all\u00ed hablaba Jes\u00fas; sobre esto murmuraban y le acusaban, porque se hac\u00eda igual al Padre.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_in_Ioannem_tract_34-36\">San Agust\u00edn, in Ioannem, tract. 34-36<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span>Los maniqueos creyeron que ese sol visible a los ojos de la carne era Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, pero la Iglesia cat\u00f3lica desaprueba tal error, porque no es el Se\u00f1or un sol creado, sino quien cre\u00f3 al sol. Todas las cosas fueron creadas por El, y para nosotros se hizo esa Luz que estando debajo del sol produjo el sol. Pero est\u00e1 encubierta con la nube de la carne, no para que se oscurezca, sino para mitigar sus rayos. Hablando a trav\u00e9s de la nube de la carne, la luz que no puede faltar, la luz de la sabidur\u00eda, dice a los hombres: &#8220;Yo soy la luz del mundo&#8221; (Jn 1,3).<\/p>\n<p>Y hace que separes tus miradas de la carne, y te lleva a la visi\u00f3n del esp\u00edritu cuando a\u00f1ade: &#8220;El que me sigue, no anda en tinieblas, mas tendr\u00e1 la lumbre de la vida&#8221;. No cree suficiente el decir, &#8220;Tendr\u00e1 la luz&#8221;, sino que a\u00f1ade &#8220;de la vida&#8221;. Estas palabras del Se\u00f1or est\u00e1n conformes con las del salmo: &#8220;Con tu luz veremos la luz, porque en ti se encuentra la fuente de la vida&#8221; (Sal 35,10). En los usos de la vida corporal una cosa es la luz y otra la fuente; la boca busca la fuente, los ojos la luz. Pero en cuanto a Dios lo mismo es la luz que la fuente. El mismo que te alumbra para que veas, es el que mana para que bebas. Las promesas que hace las expresa con un futuro, mas fij\u00f3 el tiempo presente para lo que debemos hacer. Dice: &#8220;El que me sigue, tendr\u00e1&#8221;. Ahora sigue por la fe; despu\u00e9s poseer\u00e1 en la realidad. Sigamos al sol visible, y entonces le seguiremos hacia el Occidente, que es hacia donde camina; y porque si no, \u00e9l te abandonar\u00e1 aunque t\u00fa no quieras dejarle. El Se\u00f1or est\u00e1 todo en todas partes; si no te separas de El, El nunca se ocultar\u00e1 para ti. Deben temerse las tinieblas de las costumbres, no de los ojos. Y si de los ojos, no de los exteriores, sino de los interiores, por los que no se distingue lo blanco de lo negro, sino lo justo de lo injusto.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13-16. <\/span>Verdadero es el testimonio de la luz, ya se manifieste a s\u00ed misma, ya d\u00e9 a conocer los objetos. El profeta dijo verdad; pero \u00bfde d\u00f3nde la tom\u00f3 si no la hubiese bebido en la fuente de la verdad? Luego, id\u00f3neo es Jes\u00fas cuando da testimonio de s\u00ed mismo. Y diciendo: &#8220;Porque s\u00e9 de d\u00f3nde vine y a d\u00f3nde voy&#8221;, da a entender que se refer\u00eda al Padre. El Hijo daba gloria al Padre, por quien hab\u00eda sido enviado. \u00bfCu\u00e1nto, pues, debe glorificar el hombre a Aqu\u00e9l por quien ha sido creado? Mas cuando vino no se separ\u00f3 del cielo, ni cuando volvi\u00f3 a \u00e9l nos ha abandonado. \u00bfQu\u00e9 os admir\u00e1is? Es Dios, no puede hacer lo que El ese sol que nos alumbra, porque cuando va al Occidente abandona el Oriente. Pero as\u00ed como el sol ilumina del mismo modo el rostro del que ve como el del ciego, aunque con su luz ve uno y no el otro, as\u00ed la sabidur\u00eda de Dios (el Verbo de Dios) en todas partes est\u00e1 presente (aun entre los infieles). Pero \u00e9stos no la ven, porque no tienen ojos en su alma. Mas para distinguir el Se\u00f1or a sus fieles de sus enemigos los jud\u00edos (como queriendo separar la luz de las tinieblas), a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Pero vosotros no sab\u00e9is de d\u00f3nde vengo ni ad\u00f3nde voy&#8221;. Estos jud\u00edos ve\u00edan al hombre, pero no ve\u00edan a Dios. Por esto el Se\u00f1or a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Vosotros juzg\u00e1is seg\u00fan la carne&#8221;, a saber, cuando dec\u00eds: &#8220;T\u00fa das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero&#8221;.<\/p>\n<p>Como no conoc\u00e9is a Dios y veis al hombre, de aqu\u00ed que yo os parezca soberbio, porque doy testimonio de m\u00ed mismo, pues todo hombre aparece soberbio y arrogante cuando pretende dar testimonio laudable de s\u00ed mismo. Porque los hombres somos d\u00e9biles y podemos mentir y decir verdad; pero la luz no puede mentir.<\/p>\n<p>Esto puede entenderse de dos maneras. Dice: &#8220;Yo no juzgo a nadie&#8221;, de la misma manera como dice en otro lugar: &#8220;Yo no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo&#8221; (Jn 3,17); no lo dec\u00eda negando que habr\u00eda de juzgar, sino dilat\u00e1ndolo. Y, como hab\u00eda dicho: &#8220;Vosotros juzg\u00e1is seg\u00fan la carne&#8221;, y a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Yo no juzgo a nadie&#8221;; para que entiendas que Jesucristo no juzga seg\u00fan la carne, como El fue juzgado por los hombres; mas para que se sepa que Jesucristo es juez, a\u00f1ade: &#8220;Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero&#8221;.<\/p>\n<p>Mas si el Padre est\u00e1 contigo, \u00bfc\u00f3mo te ha enviado? Se\u00f1or, entonces tu misi\u00f3n es tu Encarnaci\u00f3n. Aqu\u00ed estaba Jesucristo seg\u00fan la carne, pero no se hab\u00eda separado del Padre, porque el Padre y el Hijo se encontraban en todas partes. Averg\u00fc\u00e9nzate, sabeliano<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>; porque no dijo yo soy el Padre y yo mismo soy a la vez el Hijo, sino &#8220;No soy solo&#8221;, porque est\u00e1 conmigo el Padre. Distingue, por lo tanto, las personas; distingue la inteligencia; conoce que el Padre es el Padre y el Hijo es el Hijo; pero no digas que el Padre es mayor y el Hijo es menor. Son una sola esencia, una sola coeternidad, una igualdad perfecta. Luego es verdadero mi juicio, dijo, porque soy Hijo de Dios. Y para que se comprenda que el Padre est\u00e1 conmigo, no soy Hijo de tal naturaleza que haya de dejar al Padre; he tomado la forma de siervo, pero no he perdido la de Dios. Hab\u00eda hablado del juicio; ahora va a tratar del testimonio. Por esto sigue: &#8220;Y en vuestra Ley est\u00e1 escrito&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>\u00bfPretenden, acaso, los maniqueos fundar sus calumnias en que Jes\u00fas no dijo: &#8220;en la Ley de Dios&#8221;, sino: &#8220;est\u00e1 escrito en vuestra Ley&#8221;? Ante lo cual, \u00bfqui\u00e9n no conoce el esp\u00edritu de las Sagradas Escrituras<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"> [2]<\/a>? Dijo, pues, &#8220;en vuestra Ley&#8221;, esto es &#8220;en la que os ha sido dada&#8221;. Del mismo modo como el Ap\u00f3stol dec\u00eda: &#8220;mi Evangelio&#8221;, el que asegura haber recibido, no de los hombres, sino por la revelaci\u00f3n de Jesucristo (<i>contra Faustum,<\/i> 16, 13).<\/p>\n<p>Enci\u00e9rrase una importante cuesti\u00f3n, que aparece velada de gran misterio, en las palabras del Se\u00f1or, cuando dijo: &#8220;En la boca de dos o tres testigos se encuentra toda palabra de verdad (Dt 17,6), porque puede suceder que mientan dos. La casta Susana estuvo en peligro por dos testigos falsos; todo el pueblo minti\u00f3 contra Jesucristo; \u00bfc\u00f3mo puede entenderse que en la boca de dos o tres testigos se encuentra toda palabra de verdad, sino diciendo, que de este modo se da a conocer la Sant\u00edsima Trinidad por medio del misterio, porque en Ella se encuentra la constante estabilidad de la verdad? Por tanto dir\u00e1: &#8220;aceptad nuestro raciocinio, para que no experiment\u00e9is el castigo&#8221;. Dejo para despu\u00e9s el juicio, pero no el testimonio; por esto sigue: &#8220;Yo soy el que doy testimonio de m\u00ed mismo&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">19-20. <\/span>Aqu\u00e9llos que hab\u00edan o\u00eddo decir al Se\u00f1or: &#8220;Vosotros juzg\u00e1is seg\u00fan la carne&#8221;, demostraron que hab\u00edan escuchado porque creyeron que el Padre de Jes\u00fas era de carne. Por esto sigue: &#8220;Y le dec\u00edan, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu Padre?&#8221;, etc. Como diciendo: &#8220;Te hemos o\u00eddo decir: &#8220;Yo no soy s\u00f3lo, sino que somos yo y el Padre que me ha enviado&#8221;; pero nosotros te vemos solo: manifi\u00e9stanos que tu Padre est\u00e1 contigo&#8221;.<\/p>\n<p>Como si dijera: &#8220;Pregunt\u00e1is \u00bfen d\u00f3nde est\u00e1 tu Padre? como si ya me conocierais a m\u00ed; como si yo fuera s\u00f3lo lo que veis. Pues porque no me conoc\u00e9is, yo no os manifiesto a mi Padre. Y as\u00ed como a m\u00ed me cre\u00e9is hombre, cre\u00e9is que mi Padre es tambi\u00e9n hombre. Sabed que seg\u00fan lo que vosotros veis soy una cosa, y seg\u00fan lo que no veis, otra. Yo hablo de mi Padre oculto, estando yo tambi\u00e9n oculto; primero deb\u00e9is conocerme, y despu\u00e9s conocer\u00e9is a mi Padre&#8221;. Y esto es lo que a\u00f1ade: &#8220;Si me conocieseis a m\u00ed, en verdad que conocer\u00edais a mi Padre.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir: &#8220;Si me conocieseis, tambi\u00e9n conocer\u00edais en verdad a mi Padre&#8221;, sino que &#8220;yo y el Padre somos una misma cosa&#8221; (Jn 10,30)? Cuando vemos a uno que se parece a otro generalmente decimos: &#8220;si has visto a uno ya has visto al otro&#8221;. Y se dice as\u00ed, por la semejanza que hay entre ellos. Pues lo mismo da a entender el Se\u00f1or cuando dice: &#8220;Si me conociereis, en verdad que tambi\u00e9n conocer\u00edais a mi Padre&#8221;; no porque el Padre es el Hijo, sino porque el Hijo es semejante al Padre.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la palabra &#8220;acaso&#8221; implica una especie de increpaci\u00f3n, aunque parece palabra dubitativa. Muchas veces sucede entre los hombres que hablan con duda de lo que conocen con certeza, empleando palabras que la indican, como cuando uno se disgusta con un criado, y le dice: &#8220;Me despreciais; reflexiona: quiz\u00e1 soy tu amo&#8221;. As\u00ed hace tambi\u00e9n el Se\u00f1or cuando reprende a los infieles y dice: &#8220;Acaso conocer\u00edais tambi\u00e9n a mi Padre&#8221;.<\/p>\n<p>Gran confianza ten\u00eda, y no mostraba temor, porque en realidad no hab\u00eda de padecer hasta que El quisiera. Por esto sigue: &#8220;Y ninguno le ech\u00f3 mano, porque aun no hab\u00eda venido su hora&#8221;, etc. Cuando algunos oyen esto creen que Jes\u00fas vivi\u00f3 bajo la presi\u00f3n del hado. Mas si hado, tal como algunos lo entendieron, viene de <span class=\"citaI\">fado<\/span> (que equivale a hablar) <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\"> [3]<\/a>, \u00bfc\u00f3mo el Verbo de Dios pod\u00eda estar sujeto al hado? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los hados? Dir\u00e1s que en el cielo, en el orden y giro de los astros. \u00bfY c\u00f3mo puede estar sujeto al hado Aqu\u00e9l por quien han sido hechos el cielo y los astros, siendo as\u00ed que tu voluntad (si te conduces rectamente) puede ir m\u00e1s all\u00e1 de los astros? \u00bfAcaso porque sabes que la humanidad de Jesucristo estuvo debajo del cielo, crees que el poder de Jesucristo estuvo subordinado al cielo? Mas no hab\u00eda venido a\u00fan su hora. No la hora en la que se viera obligado a morir, sino en la que se dignase dejarse matar.<\/p>\n<hr size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1] <\/a>Sosten\u00edan que el Padre y el Hijo no eran sino diferentes aspectos o condiciones de un solo y mismo ser. En sus inicios fueron tambi\u00e9n llamados &#8220;patripasianos&#8221; por sostener que era el Padre el que padeci\u00f3 en la cruz. Luego afirmaron que Dios era una sola persona que en su tarea como creador toma el nombre de Verbo; el Verbo es Dios que se manifiesta a s\u00ed mismo en la creaci\u00f3n. La fe de la Iglesia ense\u00f1a que: &#8220;Las personas divinas son realmente distintas entre s\u00ed. Dios es \u00fanico pero no solitario. Padre, Hijo, Esp\u00edritu Santo no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre s\u00ed&#8221;. (<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/i> 254). &#8220;Creemos firmemente y afirmamos sin ambages que hay un solo verdadero Dios, inmenso e inmutable, incomprensible, todopoderoso e inefable, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo: Tres Personas, pero una Esencia, una Substancia o Naturaleza absolutamente simple&#8221;. (Concilio de Letr\u00e1n IV, <i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/i> 202)<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2] <\/a>Los maniqueos afirmaban la coexistencia de dos principios, uno para el bien y otro para el mal, actuantes en el universo, oponi\u00e9ndose entre s\u00ed hasta una resoluci\u00f3n que es la vuelta al estado primero de todo.<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3] <\/a>El &#8220;hado&#8221; es una divinidad o fuerza desconocida que, seg\u00fan algunos paganos, obraba irresistiblemente sobre las dem\u00e1s divinidades, y sobre los seres humanos y los sucesos. Para algunos fil\u00f3sofos eran una serie y orden de causas \u00edntimamente ligadas entre s\u00ed que necesariamente producen su efecto.<\/p>\n<h2><span id=\"Alcuino\">Alcuino<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span>Como hab\u00eda absuelto a aquella mujer de su culpa, para que no dudasen de si podr\u00eda perdonar pecados quien aparec\u00eda como puro hombre, se dign\u00f3 demostrar m\u00e1s claramente el poder de su divinidad. Por esto dice: &#8220;Y otra vez les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: &#8220;Yo soy la luz del mundo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>\u00abLos fariseos le dijeron: &#8220;T\u00fa das testimonio de ti mismo: tu testimonio no vale.&#8221;\u00bb Hablaron como si s\u00f3lo fuese el Se\u00f1or quien diese testimonio, cuando consta que mand\u00f3 antes de tomar carne muchos testigos, que predijeron todos sus misterios.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">18. <\/span>\u00abYo soy el que doy testimonio de m\u00ed mismo y tambi\u00e9n el que me ha enviado, el Padre, da testimonio de m\u00ed.\u00bb Tambi\u00e9n puede entenderse lo que dijo en este sentido: si vuestra Ley aprueba el testimonio de dos hombres, que pueden ser enga\u00f1ados y mentir, o atestiguar muchas cosas falsas e inciertas, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n no cre\u00e9is que es verdadero mi testimonio y el de mi Padre, que es firme con estabilidad suprema?<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">20. <\/span>\u00abEstas palabras las pronunci\u00f3 en el Tesoro\u00bb. Gaza, en el idioma persa, quiere decir riquezas y filattein (\u03c6\u03c5\u03bb\u03bb\u03b1\u03c4\u03b5\u03b9\u03bd ), guardar, porque era un lugar del templo en donde se guardaban los tesoros<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1c\" name=\"_ednref1c\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<hr size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1c\" name=\"_edn1c\">[1] <\/a>El gazofilacio era el lugar donde se recog\u00edan las limosnas, rentas y riquezas, en el templo de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span>En lo que debe observarse que no dice yo soy la luz de los \u00e1ngeles, o del cielo, sino la luz del mundo, esto es, de los hombres, que habitan en las tinieblas, seg\u00fan dicen aquellas palabras: &#8220;Para alumbrar a aquellos que est\u00e1n sentados en la sombra y en las tinieblas de la muerte&#8221; (Lc 1,79).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">18. <\/span>\u00abYo soy el que doy testimonio de m\u00ed mismo y tambi\u00e9n el que me ha enviado, el Padre, da testimonio de m\u00ed.\u00bb En muchas ocasiones el Padre da testimonio de su Hijo, como cuando dice: &#8220;Yo te he engendrado hoy&#8221; (Sal 2,7), &#8220;Este es mi Hijo muy amado&#8221; (Mt 3,17).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">20. <\/span>\u00abEstas palabras las pronunci\u00f3 en el Tesoro\u00bb. Habl\u00f3 el Se\u00f1or en el gazofilacio, porque se dirig\u00eda a los jud\u00edos por medio de par\u00e1bolas. Y empez\u00f3 como a abrir el gazofilacio cuando manifest\u00f3 a sus disc\u00edpulos las cosas del cielo. Por esto el gazofilacio estaba en el templo, porque lo que la Ley y los profetas hab\u00edan dicho, por medio de figuras, se refer\u00eda a Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span>Pueden aducirse en contra de Nestorio estas palabras; porque no dijo que en m\u00ed est\u00e1 la luz del mundo, sino que yo soy la luz del mundo, porque el que parec\u00eda s\u00f3lo hombre era el Hijo de Dios y la luz del mundo. Por tanto el Hijo de Dios no habitaba (como afirma Nestorio con mucha palabrer\u00eda) en un simple hombre<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1a\" name=\"_ednref1a\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span>\u00abT\u00fa das testimonio de ti mismo&#8230;\u00bb Como si dijese: &#8220;Vosotros, como veis mi carne, cre\u00e9is que soy s\u00f3lo carne y no Dios, pero juzg\u00e1is con las falacias de la carne&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">19a. <\/span>\u00abY le dec\u00edan: \u00bfEn d\u00f3nde est\u00e1 tu Padre? \u00bb. Algunos indican que los jud\u00edos dijeron esto en tono de injuria o de desprecio; le vituperan como si fuera hijo de fornicaci\u00f3n, y de padre desconocido, o como aludiendo a la humilde condici\u00f3n del que se cre\u00eda su padre, esto es, de Jos\u00e9. Como dici\u00e9ndole: &#8220;tu padre es vil y desconocido, \u00bfpor qu\u00e9 nos lo citas con tanta frecuencia?&#8221; Como no le preguntaban deseando aprender, sino tent\u00e1ndole, no respondi\u00f3 a la pregunta anterior. Por esto sigue: &#8220;Respondi\u00f3 Jes\u00fas; ni me conoc\u00e9is a m\u00ed, ni a mi Padre&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">19b. <\/span>\u00abNo me conoc\u00e9is ni a m\u00ed ni a mi Padre; si me conocierais a m\u00ed, conocer\u00edais tambi\u00e9n a mi Padre.\u00bb Averg\u00fc\u00e9ncese Arrio, porque si, seg\u00fan \u00e9l, el Hijo es criatura, \u00bfc\u00f3mo el que conoce a la criatura conoce a Dios?<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn2a\" name=\"_ednref2a\"> [2]<\/a> Ni aun el que conoce la naturaleza del \u00e1ngel conoce la naturaleza divina, pero si el que conoce al Hijo tambi\u00e9n conoce al Padre, es porque el Hijo es consustancial con el Padre.<\/p>\n<hr size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1a\" name=\"_edn1a\">[1] <\/a>&#8220;La herej\u00eda nestoriana ve\u00eda en Cristo una persona humana junto a la persona divina del Hijo de Dios. Frente a ella S. Cirilo de Alejandr\u00eda y el tercer Concilio Ecum\u00e9nico reunido en Efeso, en el a\u00f1o 431, confesaron que el Verbo, al unirse en su persona a una carne animada por un alma racional, se hizo hombre. La humanidad de Cristo no tiene m\u00e1s sujeto que la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido y hecho suya desde su concepci\u00f3n. Por eso el Concilio de Efeso proclam\u00f3 en el a\u00f1o 431 que Mar\u00eda lleg\u00f3 a ser con toda verdad Madre de Dios mediante la concepci\u00f3n humana del Hijo de Dios en su seno: Madre de Dios, no porque el Verbo de Dios haya tomado de ella su naturaleza divina, sino porque es de ella, de quien tiene el cuerpo sagrado dotado de un alma racional, unido a la persona del Verbo, de quien se dice que el Verbo naci\u00f3 seg\u00fan la carne.&#8221; (<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/i> 466).<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref2a\" name=\"_edn2a\">[2] <\/a>Los arrianos sosten\u00edan que el Hijo es la primera y suprema criatura de Dios, creado directamente por el Padre para crear a trav\u00e9s de El todo el universo. El Padre le participa sus prerrogativas divinas como don por su fidelidad. &#8220;El primer Concilio Ecum\u00e9nico de Nicea, en el a\u00f1o 325, confes\u00f3 en su Credo que el Hijo de Dios es engendrado, no creado, de la misma substancia [ homousios ] que el Padre y conden\u00f3 a Arrio que afirmaba que el Hijo de Dios sali\u00f3 de la nada (80) y que ser\u00eda de una substancia distinta de la del Padre.&#8221; (<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/i> 465)<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_in_Ioannem_tom_18\">Or\u00edgenes, in Ioannem, tom. 18<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">19-20. <\/span>Parece que est\u00e1 en contradicci\u00f3n lo que ahora dice Jes\u00fas: &#8220;Ni me conoc\u00e9is a mi ni a mi Padre&#8221; con lo que en otra ocasi\u00f3n hab\u00eda dicho: &#8220;Me conoc\u00e9is, y sab\u00e9is de d\u00f3nde vengo&#8221; (Jn 7,28). Pero cuando dice &#8220;me conoc\u00e9is&#8221; lo dice a ciertos jerosolimitanos que dec\u00edan: &#8220;\u00bfPor ventura han cre\u00eddo verdaderamente nuestros pr\u00edncipes que \u00e9ste es el Cristo?&#8221;; mas cuando dijo: &#8220;No me conoc\u00e9is&#8221;, lo dijo a los fariseos. A los jerosolimitanos hab\u00eda dicho: &#8220;Es veraz el que me ha enviado, a quien vosotros no conoc\u00e9is&#8221; (Jn 7,28). Mas alguno preguntar\u00e1, \u00bfc\u00f3mo es verdad lo que dice: &#8220;Si me conocieseis, tambi\u00e9n conocer\u00edais a mi Padre&#8221;, siendo as\u00ed que los jerosolimitanos a quienes dijo &#8220;me conoc\u00e9is&#8221; (Jn 7,28) no conoc\u00edan al Padre? A esto debe contestarse, que el Salvador hablaba de s\u00ed unas veces refiri\u00e9ndose a la naturaleza humana, y otras a la divina. Por ello, cuando dice: &#8220;Me conoc\u00e9is&#8221; habla de s\u00ed como hombre; y cuando dice: &#8220;No me conoc\u00e9is&#8221;, habla de s\u00ed como Dios.<\/p>\n<p>Conviene saber aqu\u00ed que los herejes opinan que con esto se prueba claramente que no es Padre de Jesucristo el Dios a quien los jud\u00edos adoraban, porque dicen: &#8220;si el Salvador hablaba a los fariseos que adoraban a Dios como autor del Universo, es evidente que el Padre de Jes\u00fas es otro distinto del autor del Universo, a quien los fariseos no hab\u00edan conocido&#8221;. Pero dicen esto, sin atender al modo de expresarse de las Sagradas Escrituras. Y as\u00ed, si alguno no obra seg\u00fan el conocimiento que de Dios le dieron sus padres, y no vive bien, decimos de \u00e9ste que no tiene conocimiento de Dios. Del mismo modo como se dice de los hijos de Heli, que no conoc\u00edan a Dios por su mucha malicia, se dice tambi\u00e9n que los fariseos no conoc\u00edan al Padre, porque no viv\u00edan conforme a lo ordenado por el Creador. Tiene otro significado esto de conocer a Dios, porque una cosa es conocer a Dios y otra creer en El sencillamente. Dice en el Salmo: &#8220;Reposad, y ved que yo soy el Dios&#8221; (Sal 45,11). \u00bfQui\u00e9n no entiende que esto se dice para un pueblo que cree en su Creador? Hay, pues, mucha diferencia entre creer conociendo, y solamente creer. Pero cuando dice el Salvador a los fariseos: &#8220;Ni me conoc\u00e9is ni a mi Padre&#8221;, pudo decirles con mucha raz\u00f3n: &#8220;no cre\u00e9is siquiera en mi Padre, porque quien niega al Hijo no tiene conocimiento del Padre; esto es: ni por la fe ni por la raz\u00f3n&#8221;. Adem\u00e1s, dice la Escritura en otro lugar que aqu\u00e9llos que viven junto a otro, le conocen. Ad\u00e1n conoci\u00f3 a Eva cuando estuvo junto a ella. Y si conoce a su mujer el que vive junto a ella, el que est\u00e1 cerca de Dios participa de su mismo esp\u00edritu, y conoce a Dios. Y si esto es as\u00ed, los fariseos no conoc\u00edan ni al Padre ni al Hijo (1Sam 2). A pesar de esto, puede suceder que alguno conozca a Dios y no conozca al Padre (esto es, que alguno tenga en realidad noticias de Dios y no del Padre), porque en las muchas oraciones que vemos en la Ley antigua, no encontramos que ninguno diga al orar: &#8220;Dios Padre&#8221;, y sin embargo le rogaban como a Dios y Se\u00f1or, sin anticipar la gracia que se hab\u00eda de dispensar a todo el mundo, por medio de Jesucristo, que hab\u00eda de juntarlos a todos en esta filiaci\u00f3n, al tenor del salmo (Sal 21,23): &#8220;Anunciar\u00e9 tu nombre a mis hermanos&#8221;.<br \/>\nProsigue: &#8220;Estas palabras dijo Jes\u00fas en el gazofilacio, ense\u00f1ando en el templo&#8221;<\/p>\n<p>En casi todos los lugares se ve la siguiente adici\u00f3n: &#8220;Estas palabras dijo Jes\u00fas en tal sitio&#8221;. Si reflexionas un poco, encontrar\u00e1s la oportunidad de la adici\u00f3n. Es, pues, el gazofilacio un lugar donde se guarda el dinero ofrecido para gloria de Dios y socorro de los pobres. Las monedas tienen palabras diversas y llevan impresa la imagen de alg\u00fan rey grande. Contribuya, pues, cada cual a la edificaci\u00f3n del templo, llevando al gazofilacio espiritual todo lo que pueda, para la gloria de Dios y el bien general. Eran de mucha m\u00e1s utilidad las ofrendas que Jes\u00fas llev\u00f3 al gazofilacio del templo que todas las que hab\u00edan ofrecido los dem\u00e1s, porque ofrec\u00eda palabras de vida eterna. Cuando Jes\u00fas habl\u00f3 en el gazofilacio nadie le detuvo, porque sus palabras eran m\u00e1s fuertes que aqu\u00e9llos que le quer\u00edan prender, no habiendo debilidad alguna en las palabras que habl\u00f3 el Verbo de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>12 Jes\u00fas les habl\u00f3 de nuevo diciendo: \u00abYo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb. 13 Le dijeron los fariseos: \u00abT\u00fa das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero\u00bb. 14 Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abAunque yo doy testimonio de m\u00ed &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-8-12-20-jesus-es-la-luz-del-mundo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 8, 12-20: Jes\u00fas es la luz del mundo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41596"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41596\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}