{"id":41604,"date":"2016-10-07T23:38:53","date_gmt":"2016-10-08T04:38:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-11-1-45-la-resurreccion-de-lazaro\/"},"modified":"2016-10-07T23:38:53","modified_gmt":"2016-10-08T04:38:53","slug":"jn-11-1-45-la-resurreccion-de-lazaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-11-1-45-la-resurreccion-de-lazaro\/","title":{"rendered":"Jn 11, 1-45: La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Hab\u00eda ca\u00eddo enfermo un cierto L\u00e1zaro, de Betania, la aldea de Mar\u00eda y de Marta, su hermana. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Mar\u00eda era la que ungi\u00f3 al Se\u00f1or con perfume y le enjug\u00f3 los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano L\u00e1zaro. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Las hermanas le mandaron recado a Jes\u00fas diciendo: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas est\u00e1 enfermo\u00bb. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Jes\u00fas, al o\u00edrlo, dijo: \u00abEsta enfermedad no es para la muerte, sino que servir\u00e1 para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Jes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. <span class=\"versiculo\">6<\/span> Cuando se enter\u00f3 de que estaba enfermo se qued\u00f3 todav\u00eda dos d\u00edas donde estaba. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Solo entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVamos otra vez a Judea\u00bb. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Los disc\u00edpulos le replicaron: \u00abMaestro, hace poco intentaban apedrearte los jud\u00edos, \u00bfy vas a volver de nuevo all\u00ed?\u00bb. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Jes\u00fas contest\u00f3: \u00ab\u00bfNo tiene el d\u00eda doce horas? Si uno camina de d\u00eda no tropieza, porque ve la luz de este mundo; <span class=\"versiculo\">10<\/span> pero si camina de noche, tropieza porque la luz no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Dicho esto, a\u00f1adi\u00f3: \u00abL\u00e1zaro, nuestro amigo, est\u00e1 dormido: voy a despertarlo\u00bb. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Entonces le dijeron sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, si duerme, se salvar\u00e1\u00bb. <span class=\"versiculo\">13<\/span> Jes\u00fas se refer\u00eda a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sue\u00f1o natural. <span class=\"versiculo\">14<\/span> Entonces Jes\u00fas les replic\u00f3 claramente: \u00abL\u00e1zaro ha muerto, <span class=\"versiculo\">15<\/span> y me alegro por vosotros de que no hayamos estado all\u00ed, para que cre\u00e1is. Y ahora vamos a su encuentro\u00bb. <span class=\"versiculo\">16<\/span> Entonces Tom\u00e1s, apodado el Mellizo, dijo a los dem\u00e1s disc\u00edpulos: \u00abVamos tambi\u00e9n nosotros y muramos con \u00e9l\u00bb. <span class=\"versiculo\">17<\/span> Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3, L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas enterrado. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Betania distaba poco de Jerusal\u00e9n: unos quince estadios; <span class=\"versiculo\">19<\/span> y muchos jud\u00edos hab\u00edan ido a ver a Marta y a Mar\u00eda para darles el p\u00e9same por su hermano.<br \/> <span class=\"versiculo\">20<\/span> Cuando Marta se enter\u00f3 de que llegaba Jes\u00fas, sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda se qued\u00f3 en casa. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Y dijo Marta a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed no habr\u00eda muerto mi hermano. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Pero a\u00fan ahora s\u00e9 que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo conceder\u00e1\u00bb. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Marta respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida: el que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1; <span class=\"versiculo\">26<\/span> y el que est\u00e1 vivo y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre. \u00bfCrees esto?\u00bb. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Ella le contest\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or: yo creo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que ten\u00eda que venir al mundo\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">28<\/span> Y dicho esto, fue a llamar a su hermana Mar\u00eda, dici\u00e9ndole en voz baja: \u00abEl Maestro est\u00e1 ah\u00ed y te llama\u00bb. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Apenas lo oy\u00f3, se levant\u00f3 y sali\u00f3 adonde estaba \u00e9l: <span class=\"versiculo\">30<\/span> porque Jes\u00fas no hab\u00eda entrado todav\u00eda en la aldea, sino que estaba a\u00fan donde Marta lo hab\u00eda encontrado. <span class=\"versiculo\">31<\/span> Los jud\u00edos que estaban con ella en casa consol\u00e1ndola, al ver que Mar\u00eda se levantaba y sal\u00eda deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar all\u00ed. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Cuando lleg\u00f3 Mar\u00eda adonde estaba Jes\u00fas, al verlo se ech\u00f3 a sus pies dici\u00e9ndole: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed no habr\u00eda muerto mi hermano\u00bb. <span class=\"versiculo\">33<\/span> Jes\u00fas, vi\u00e9ndola llorar a ella y viendo llorar a los jud\u00edos que la acompa\u00f1aban, se conmovi\u00f3 en su esp\u00edritu, se estremeci\u00f3 <span class=\"versiculo\">34<\/span> y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo hab\u00e9is enterrado\u00bb. Le contestaron: \u00abSe\u00f1or, ven a verlo\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">35<\/span> Jes\u00fas se ech\u00f3 a llorar. <span class=\"versiculo\">36<\/span> Los jud\u00edos comentaban: \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo quer\u00eda!\u00bb. <span class=\"versiculo\">37<\/span> Pero algunos dijeron: \u00abY uno que le ha abierto los ojos a un ciego, \u00bfno pod\u00eda haber impedido que este muriera?\u00bb. <span class=\"versiculo\">38<\/span> Jes\u00fas, conmovido de nuevo en su interior, lleg\u00f3 a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. <span class=\"versiculo\">39<\/span> Dijo Jes\u00fas: \u00abQuitad la losa\u00bb. Marta, la hermana del muerto, le dijo: \u00abSe\u00f1or, ya huele mal porque lleva cuatro d\u00edas\u00bb. <span class=\"versiculo\">40<\/span> Jes\u00fas le replic\u00f3: \u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb. <span class=\"versiculo\">41<\/span> Entonces quitaron la losa. Jes\u00fas, levantando los ojos a lo alto, dijo: \u00abPadre, te doy gracias porque me has escuchado; <span class=\"versiculo\">42<\/span> yo s\u00e9 que t\u00fa me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb. <span class=\"versiculo\">43<\/span> Y dicho esto, grit\u00f3 con voz potente: \u00abL\u00e1zaro, sal afuera\u00bb. <span class=\"versiculo\">44<\/span> El muerto sali\u00f3, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">45<\/span> Y muchos jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, al ver lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas, creyeron en \u00e9l. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Crisostomo_In_Ioannem_hom_61-63\">Cris\u00f3stomo In Ioannem hom., 61-63<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>Es preciso notar que \u00e9sta no fue aquella meretriz de que nos hace menci\u00f3n San Lucas; pues \u00e9sta fue honesta y diligente en recibir a Cristo.<\/p>\n<p>Por este medio ellas intentaban mover a compasi\u00f3n a Cristo, porque todav\u00eda lo miraban como hombre. Por eso no acudieron a El como el centuri\u00f3n y el funcionario, sino que env\u00edan a uno, porque por la mucha familiaridad que ten\u00edan con El ten\u00edan gran confianza. Adem\u00e1s, la pena las reten\u00eda en casa.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la part\u00edcula <span class=\"citaI\">ut <\/span>no es de causa, sino de efecto<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>; pues la enfermedad ten\u00eda otra causa, y Jes\u00fas se vali\u00f3 de ella para procurar la gloria de Dios.<br \/>\n&#8220;Y amaba Jes\u00fas a Marta, y a Mar\u00eda su hermana, y a L\u00e1zaro&#8221;.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el evangelista nos ense\u00f1a que no debemos afligirnos si vemos enfermos a los virtuosos y amigos de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">6-10. <\/span>Esto es, a fin de que muriese, fuese enterrado y dijeran ya hiede, para que nadie pudiera decir: No estaba muerto cuando lo resucit\u00f3, fue solamente un letargo y no muerte.<br \/>\nY prosigue: &#8220;Y pasados \u00e9stos, dijo a sus disc\u00edpulos: Vamos otra vez a Judea&#8221;.<\/p>\n<p>En ninguna parte hab\u00eda dicho de antemano el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos a qu\u00e9 lugar hab\u00eda de ir, y aqu\u00ed lo dice a fin de que no se sobrecogieran repentinamente de terror, pues tem\u00edan tanto este viaje que le dicen: &#8220;Los disc\u00edpulos le dijeron: Maestro, \u00bfahora quer\u00edan apedrearte los jud\u00edos, y vas all\u00ed otra vez?&#8221;. Tem\u00edan a\u00fan por El y por s\u00ed mismos, porque todav\u00eda no estaban afirmados en la fe.<\/p>\n<p>Como diciendo: el que no tiene conciencia de ning\u00fan crimen, no tendr\u00e1 que temer ninguna astucia; pero el que obr\u00f3 mal, la sufrir\u00e1. Y as\u00ed, no conviene tener mucho miedo, porque no hemos hecho nada que sea digno de muerte. O bien de otro modo: El que ve la luz de este mundo ha de estar seguro, y con m\u00e1s raz\u00f3n el que est\u00e1 conmigo, a no ser que se separe de m\u00ed.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">11-16. <\/span>El Se\u00f1or, despu\u00e9s de animar una vez a sus disc\u00edpulos, los conforta de nuevo manifest\u00e1ndoles que no ir\u00e1n a Jerusal\u00e9n sino a Betania. &#8220;Esto dijo, y despu\u00e9s les dijo: L\u00e1zaro, nuestro amigo, duerme, mas voy a despertarle del sue\u00f1o&#8221;; como si dijera: no voy para disputar otra vez con los jud\u00edos, sino para despertar a nuestro amigo. Por eso dice: nuestro amigo, para demostrar la necesidad de su viaje.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos quisieron impedir su ida a Judea: &#8220;Y dijeron sus disc\u00edpulos: Se\u00f1or, si duerme, sanar\u00e1&#8221;. El sue\u00f1o, para los que est\u00e1n enfermos, es casi siempre una se\u00f1al de salud. Como si dijeran: si duerme, no es conveniente que vayas a despertarlo.<\/p>\n<p>Replicar\u00e1 alguno: \u00bfC\u00f3mo los disc\u00edpulos no entendieron que hab\u00eda muerto por estas palabras &#8220;Voy a despertarle del sue\u00f1o&#8221;, ya que era insensato hacer una jornada tan larga para despertar a L\u00e1zaro de su sue\u00f1o? A esto respondemos, que ellos creyeron ver en esto un enigma como otros que hab\u00edan escuchado del Salvador.<\/p>\n<p>No a\u00f1adi\u00f3 aqu\u00ed: &#8220;Voy a despertarle del sue\u00f1o&#8221; porque no quer\u00eda publicar con las palabras lo que quer\u00eda significar con los hechos, ense\u00f1\u00e1ndonos a huir de la vanagloria y que no debemos contentarnos con prometer.<br \/>\n&#8220;Y me huelgo por vosotros de no haber estado all\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Todos los disc\u00edpulos tem\u00edan a los jud\u00edos, principalmente Tom\u00e1s: &#8220;Tom\u00e1s, pues, llamado D\u00eddymo, dijo entonces a los otros condisc\u00edpulos: vamos tambi\u00e9n nosotros y muramos con El&#8221;. El era el m\u00e1s d\u00e9bil de todos y el menos firme en la fe. M\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser el m\u00e1s fuerte y el m\u00e1s heroico, porque \u00e9l solo recorri\u00f3 todo el orbe, llev\u00e1ndolo su celo en medio de pueblos que quer\u00edan su muerte.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-27. <\/span>El Se\u00f1or hab\u00eda tardado dos d\u00edas, y dos d\u00edas antes hab\u00eda llegado la noticia de la muerte de L\u00e1zaro. El lleg\u00f3, pues, al cuarto d\u00eda.<\/p>\n<p>Que equival\u00edan a dos millas. El evangelista marca esta distancia para mostrar que era conveniente se hallasen presentes muchos jud\u00edos de Jerusal\u00e9n, y por eso a\u00f1ade: &#8220;Y muchos jud\u00edos hab\u00edan venido a Marta y a Mar\u00eda para consolarlas&#8221;, etc. Pero, \u00bfc\u00f3mo estos jud\u00edos ven\u00edan a consolar a las que eran amadas de Cristo, despu\u00e9s de haber proclamado que si alguno confesase a Cristo fuera arrojado de la sinagoga? Esto era a causa de los oficios debidos a la desgracia o por respeto a la nobleza de estas mujeres, o porque los que all\u00ed se hallaban no eran malos, pues muchos de ellos cre\u00edan. Todo esto que dice el evangelista es para probar que L\u00e1zaro estaba realmente muerto.<\/p>\n<p>No toma a su hermana para ir a recibir a Cristo; quiere ella hablarle aparte y prevenirlo de lo que hab\u00eda ocurrido. Pero cuando el Se\u00f1or la hace recobrar esperanza, entonces fue y llam\u00f3 a Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Porque cre\u00eda en Jes\u00fas, pero no de la manera que conven\u00eda, pues todav\u00eda no conoc\u00eda que era Dios, y por eso dec\u00eda: &#8220;Si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no hubiera muerto&#8221;.<\/p>\n<p>No conoc\u00eda ella a\u00fan que pod\u00eda hacer esto por propia virtud y esto se deduce de las palabras siguientes: &#8220;Mas tambi\u00e9n s\u00e9 ahora, que todo lo que pidieres a Dios te lo otorgar\u00e1 Dios&#8221;, expres\u00e1ndose as\u00ed como si hablara con un hombre virtuoso y extraordinario.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or la instruye en misterios que ella ignoraba: &#8220;Jes\u00fas le dijo: resucitar\u00e1 tu hermano&#8221;. No dijo: pedir\u00e9 que resucite. Si hubiera dicho: no tengo necesidad de ayuda, todo lo hago en virtud de mi propio poder, hubiera sido demasiado duro para una mujer, mientras que decir &#8220;resucitar\u00e1&#8221; era un t\u00e9rmino medio.<\/p>\n<p>Esta mujer hab\u00eda o\u00eddo hablar a Cristo muchas cosas acerca de su resurrecci\u00f3n. Pero el Se\u00f1or manifiesta a\u00fan m\u00e1s su autoridad con estas palabras: &#8220;Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida&#8221;, ense\u00f1ando que no tiene necesidad de la ayuda de nadie, pues si la tuviere, \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda de ser la resurrecci\u00f3n? Si El mismo es la vida, no se circunscribe a un lugar determinado. Existiendo en todas partes, puede sanar en todos los lugares.<\/p>\n<p>Diciendo ella &#8220;todo lo que pidieres&#8221;, El dice: &#8220;El que cree en m\u00ed, aunque hubiera muerto, vivir\u00e1&#8221;, manifestando de este modo que El es el dispensador de los bienes y a El debemos pedir. Por este medio eleva su inteligencia, porque no era s\u00f3lo la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro la que se pretend\u00eda, sino que todos los que estaban presentes fueran testigos de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me parece que esta mujer no entendi\u00f3 las palabras de Cristo, pero crey\u00f3 que significaban algo grande, extraordinario. No conoci\u00f3, sin embargo, lo que era. Por eso preguntada sobre una cosa, responde por otra.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>Entre tanto, las palabras de Cristo tuvieron la virtud de poner fin al dolor de Marta, porque su misma devoci\u00f3n para con el Maestro no la dejaba sentir en su presencia lo que pod\u00eda recordar la causa de su dolor. &#8220;Y dicho esto&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Por eso llama a su hermana en secreto; porque si los jud\u00edos hubieran sabido que Cristo ven\u00eda, se habr\u00edan retirado y no habr\u00edan sido testigos del milagro.<\/p>\n<p>Estando todo el mundo all\u00ed, ella llorando y llena de aflicci\u00f3n, no esper\u00f3 a que el Maestro viniese hacia ella, ni se ocup\u00f3 de su dignidad propia, ni el llanto la detuvo; sino que, levant\u00e1ndose, al punto le sali\u00f3 al encuentro. &#8220;Ella, cuando lo oy\u00f3, se levant\u00f3 luego y se fue a El&#8221;.<\/p>\n<p>Marchaba sin prisa, para que no pareciera que buscaba con af\u00e1n la ocasi\u00f3n de hacer el milagro, sino para que fuera pedido por ellos. Y esto es lo que el evangelista parece que quiere insinuar; o bien porque ella caminaba de prisa para anticip\u00e1rsele. No vino sola, sino trayendo consigo a todos los jud\u00edos, de donde se sigue: &#8220;Los jud\u00edos, pues, que estaban en la casa con ella, la siguieron&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Esta era m\u00e1s ferviente que su hermana: ni se avergonz\u00f3 de la muchedumbre, ni temi\u00f3 nada de lo que muchos de ellos, que eran enemigos de Cristo, pudieran sospechar de El. Y menospreciando los respetos humanos se entreg\u00f3 por completo a la gloria de su Maestro, que all\u00ed estaba.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>Mientras que Mar\u00eda habla, nada le dice Cristo, y tampoco le dice lo que hab\u00eda hablado a su hermana, porque la muchedumbre era numerosa y el momento no era adecuado para tales palabras, sino que condesciende y se humilla, manifestando su humana naturaleza. En el momento de hacer un milagro tan grande y ganar as\u00ed muchos disc\u00edpulos, manifiesta su humanidad y atrae por medio de esta condescendencia a multitud de testigos: &#8220;Jes\u00fas cuando la vio llorando gimi\u00f3 en su \u00e1nimo y se turb\u00f3 a s\u00ed mismo&#8221;.<\/p>\n<p>El no quiere tomar la iniciativa en nada, sino saberlo todo por boca de otro y hacerlo todo a ruegos de ellos, para no dar lugar a la m\u00e1s m\u00ednima sospecha.<\/p>\n<p>Aun no hab\u00eda dado se\u00f1al alguna de que iba a resucitarlo. As\u00ed, m\u00e1s parec\u00eda que iba a llorar que a resucitar, y por eso le dicen: &#8220;Ven y lo ver\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>Los que as\u00ed hablaron eran de sus enemigos. Lo que deb\u00eda admirarlos sobre su poder -esto es, la vista dada a un ciego de nacimiento-, les sirve para infamarlo, y hablan como si no hubiera hecho tal milagro. Con esto ponen m\u00e1s de manifiesto su malicia, porque no habiendo llegado todav\u00eda Cristo al sepulcro empiezan las acusaciones, sin haber visto el fin de este suceso. &#8220;Mas Jes\u00fas, gimiendo otra vez en s\u00ed mismo, fue al sepulcro&#8221;. El evangelista repite con intenci\u00f3n que el Se\u00f1or llor\u00f3 y gimi\u00f3, para manifestarnos que realmente se revisti\u00f3 de la naturaleza humana, y porque refiere prodigios mayores que los que cuentan los otros evangelistas. Por eso mismo, en orden a la naturaleza humana, dice cosas m\u00e1s humildes que los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 no lo resucit\u00f3 cuando yac\u00eda bajo la losa? \u00bfAcaso el que con su voz hizo levantar a un muerto, no pod\u00eda levantar la losa? No lo hizo para hacerlos testigos del milagro y para que no pudieran decir como dijeron del ciego: &#8220;No es \u00e9ste&#8221;. Las manos que separaban la losa y los hombres que se acercaban al sepulcro ser\u00edan testigos de que \u00e9l era.<\/p>\n<p>Estas palabras son un argumento poderoso para sellar los labios a los imp\u00edos a fin de que tengan por testimonios de este milagro las manos levantando la piedra, los o\u00eddos escuchando las palabras de Cristo, la vista que ve a L\u00e1zaro resucitar y el olfato que siente el hedor.<\/p>\n<p>Porque esta mujer no se acordaba de que Cristo le hab\u00eda dicho: &#8220;El que cree en m\u00ed, aunque hubiere muerto, vivir\u00e1&#8221;; y a los disc\u00edpulos tambi\u00e9n hab\u00eda dicho: &#8220;Para que sea glorificado el Hijo de Dios por ella&#8221;. Al hablar aqu\u00ed de la gloria de Dios, alude a la gloria del Padre. La flaqueza de aquellos que lo escuchaban era el motivo de la diversidad en sus palabras. Entre tanto, el Se\u00f1or no quer\u00eda turbar a los que se hallaban presentes y por eso dice: &#8220;Ver\u00e1s la gloria de Dios&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Esto es, que no hay nada contrario entre t\u00fa y yo. No manifiesta que es menos que su Padre y que no tiene tanto poder, porque esto se dice a los amigos y a los iguales en dignidad. As\u00ed, para mostrar que no est\u00e1 necesitado de la oraci\u00f3n<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>, a\u00f1ade: &#8220;Yo bien sab\u00eda que siempre me oyes&#8221;. Como si dijera: para que se haga mi voluntad no tengo necesidad de orar para persuadirte, porque una es nuestra voluntad. Pero El lo dice con palabras encubiertas, a causa de la necedad de los que lo escuchaban, porque Dios no mira tanto a su dignidad como a nuestra salvaci\u00f3n. Por eso en sus predicaciones habla pocas cosas grandes -y \u00e9sas, ocultas-, mientras que abundan mucho las humildes.<\/p>\n<p>No dijo, pues, para que crean que soy menor -porque sin la oraci\u00f3n yo nada puedo hacer-, sino: &#8220;Que T\u00fa me has enviado&#8221;. No dijo: T\u00fa me has enviado d\u00e9bil, reconociendo mi servidumbre y sin poder hacer nada por m\u00ed mismo; sino: Me has enviado para que no crean que soy contrario a Dios, para que no digan: no es de Dios, y para manifestar que hago esta obra seg\u00fan tu voluntad.<\/p>\n<p>No dijo: Resucita t\u00fa, sino, ven fuera, como habl\u00e1ndole a un vivo, a aquel que hac\u00eda poco hab\u00eda muerto. Y por eso no dijo: en el nombre del Padre, ven fuera; o: Padre resuc\u00edtalo; sino que uniendo todas estas cosas y despu\u00e9s de haber orado, hace brillar su poder por el acto mismo; porque \u00e9sta es la se\u00f1al de su sabidur\u00eda: mostrar su poder por medio de sus acciones y su condescendencia por medio de sus palabras.<\/p>\n<p>L\u00e1zaro sali\u00f3 atado (ligado) para que no se creyera que era un fantasma. En el hecho de salir ligado hace resplandecer una maravilla tan grande como la de su resurrecci\u00f3n. &#8220;Jes\u00fas les dijo: Desatadle&#8221;, a fin de que los que lo tocasen y se acercasen a \u00e9l, se persuadieran de que era \u00e9l y no otro. &#8220;Y dejadle ir&#8221;. Esto lo hace por humildad, pues no lo conduce ni lo lleva consigo como prueba del milagro.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin\">San Agust\u00edn<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"In_Ioannem_tract_49\">In Ioannem tract., 49.<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es el milagro que m\u00e1s se publica entre todos los que hizo el Se\u00f1or. Pero si nos fijamos en qui\u00e9n lo hizo, m\u00e1s bien debemos alegrarnos que admirarnos. Resucit\u00f3 al hombre el que hizo al hombre, y m\u00e1s es crearlo que resucitarlo. En Betania hab\u00eda enfermado L\u00e1zaro; por eso dice: &#8220;De Betania, aldea de Mar\u00eda y de Marta&#8221;, etc., cuya aldea estaba pr\u00f3xima a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Ellas no dijeron, ven y s\u00e1nalo; ni se atrevieron tampoco a decir: m\u00e1ndalo desde ah\u00ed y aqu\u00ed se har\u00e1 la curaci\u00f3n. &#8220;He aqu\u00ed que el que amas est\u00e1 enfermo&#8221;; como diciendo: basta que lo sepas, porque no amas y abandonas.<\/p>\n<p>Porque la misma muerte no era para la muerte, sino para hacer un milagro, mediante el cual los hombres creer\u00edan en Cristo y evitar\u00edan la verdadera muerte. Por eso el Se\u00f1or a\u00f1ade: &#8220;Sino para gloria de Dios&#8221;, en donde indirectamente el Se\u00f1or se llama a s\u00ed mismo Dios, contra los herejes que dicen que el Hijo de Dios no es Dios. Escucha las palabras que siguen, y que se refieren a la gloria de este Dios: &#8220;Para que sea glorificado el Hijo de Dios por ella&#8221;, esto es, por la enfermedad.<\/p>\n<p>El enfermo, ellas tristes, todos amados. Ten\u00edan, pues, esperanza, porque eran amados de quien es el consuelo de los afligidos y la salud de los enfermos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">6-10. <\/span>En donde estuvo para ser apedreado, y de donde parec\u00eda haber huido para no serlo. Huy\u00f3 como hombre, pero volvi\u00f3 all\u00ed como olvid\u00e1ndose de su debilidad y haciendo brillar su poder.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or los corrige cuando siendo hombres pretenden dar consejo a Dios, y siendo disc\u00edpulos a su Maestro. &#8220;Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00bfPor ventura no son doce las horas del d\u00eda?&#8221;. Para ense\u00f1arnos que El que es el d\u00eda, eligi\u00f3 doce disc\u00edpulos. En este n\u00famero no preve\u00eda a Judas, sino a su sucesor, pues cuando \u00e9l cay\u00f3 lo sucedi\u00f3 Mat\u00edas, y el n\u00famero doce qued\u00f3 \u00edntegro. El d\u00eda ilumina las horas para que por la predicaci\u00f3n de las horas crea el mundo en el d\u00eda. Seguidme a m\u00ed si no quer\u00e9is tropezar. &#8220;El que anduviese de d\u00eda no tropieza&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">11-16. <\/span>Dijo que dorm\u00eda y era verdad, porque dorm\u00eda para el Se\u00f1or y s\u00f3lo estaba muerto para los hombres, que no pod\u00edan resucitarlo. Pero el Se\u00f1or lo resucitaba del sepulcro con tanta facilidad como t\u00fa no tienes cuando despiertas a un hombre que duerme. Luego en virtud de su poder dijo que dorm\u00eda, conforme a lo que dijo el Ap\u00f3stol (1Tes 4,12): &#8220;No quiero que ignor\u00e9is respecto a los que duermen&#8221;. Los llam\u00f3 dormidos porque predijo que hab\u00edan de resucitar. Pero as\u00ed como entre los que diariamente duermen y se despiertan, cada uno sue\u00f1a -unos tienen sue\u00f1os alegres, otros atormentadores-, as\u00ed, cada cual tiene su raz\u00f3n para dormir y su raz\u00f3n para levantarse.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos respondieron seg\u00fan lo que hab\u00edan entendido. &#8220;Mas Jes\u00fas hab\u00eda hablado de su muerte, y ellos entendieron que dec\u00eda del dormir de sue\u00f1o&#8221;.<\/p>\n<p>El les dice claramente lo que les hab\u00eda dicho de una manera misteriosa: &#8220;Entonces Jes\u00fas les dijo abiertamente: L\u00e1zaro ha muerto&#8221;.<\/p>\n<p>El hab\u00eda sido anunciado como enfermo, no como muerto. Pero \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda estar oculto a los ojos de Aquel que lo hab\u00eda creado, y a cuyas manos hab\u00eda ido el alma del difunto? El les dice: &#8220;Me huelgo por vosotros de no haber estado all\u00ed, para que cre\u00e1is&#8221;, a fin de que empezaran a admirarse de que el Se\u00f1or dec\u00eda que hab\u00eda muerto sin haberlo visto ni o\u00eddo. Aqu\u00ed debemos recordar que la fe de los disc\u00edpulos a\u00fan se estaba formando por medio de milagros. No comenzaba la fe en ellos, sino que se desarrollaba. Las palabras &#8220;para que cre\u00e1is&#8221; quieren decir: para que cre\u00e1is con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-27. <\/span>Muchas cosas pueden decirse sobre estos cuatro d\u00edas, pues una misma cosa puede tener diversas significaciones. El pecado original con que el hombre nace, es el primer d\u00eda de muerte; cuando el hombre infringe la ley natural, es el segundo d\u00eda de muerte; la Ley de la Escritura dada por Mois\u00e9s y de origen divino, cuando es menospreciada, es el tercer d\u00eda de muerte. Viene, por fin, el Evangelio, y lo quebrantan los hombres; he aqu\u00ed el cuarto d\u00eda de su muerte. Pero el Se\u00f1or no desde\u00f1a venir a resucitar a todos \u00e9stos.<\/p>\n<p>No le dice: Te ruego que resucites a mi hermano, porque \u00bfc\u00f3mo sab\u00eda ella que le era \u00fatil resucitarlo? Solamente dice: S\u00e9 que si quieres, puedes hacerlo; ahora bien, que lo hagas, eso queda a tu juicio, no al m\u00edo.<\/p>\n<p>La palabra <span class=\"citaI\">resucitar\u00e1<\/span> fue ambigua, porque no dijo <span class=\"citaI\">ahora, <\/span> y por eso Marta le dijo: &#8220;Bien s\u00e9 que resucitar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda&#8221;. De aquella resurrecci\u00f3n estoy cierta; de \u00e9sta no.<\/p>\n<p>Dice, pues: &#8220;El que cree en m\u00ed, aunque hubiera muerto (en la carne), vivir\u00e1 en el alma hasta que resucite la carne para no morir despu\u00e9s jam\u00e1s&#8221;. Porque la vida del alma es la fe. &#8220;Y todo aquel que vive (en la carne) y cree en m\u00ed (aunque muera en el tiempo por la muerte del cuerpo) no morir\u00e1 jam\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>O bien, creyendo que t\u00fa eres el Hijo de Dios, he cre\u00eddo que t\u00fa eres la vida, porque aquel que cree en ti, aun cuando muera vivir\u00e1.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>Debe notarse que el evangelista llama silencio a la voz baja, porque \u00bfc\u00f3mo es que call\u00f3 cuando a\u00f1adi\u00f3, diciendo: &#8220;El Maestro est\u00e1 aqu\u00ed y te llama&#8221;?<\/p>\n<p>Debe notarse tambi\u00e9n, que el evangelista no dice d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo el Se\u00f1or llamara a Mar\u00eda, a fin de hacernos comprender por las palabras de Marta lo que El omitiera en fuerza de la brevedad de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Donde se ve que Marta no se le habr\u00eda anticipado si ella hubiera sabido la llegada de Jes\u00fas.<br \/>\n&#8220;Jes\u00fas a\u00fan no hab\u00eda llegado a la aldea&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Al evangelista le toc\u00f3 decirnos esto, a fin de ense\u00f1arnos por qu\u00e9 motivo hab\u00eda all\u00ed muchos jud\u00edos cuando L\u00e1zaro fue resucitado, y era para que hubiese muchos testigos de un milagro tan grande como fue la resurrecci\u00f3n de un muerto de cuatro d\u00edas.<br \/>\nProsigue: &#8220;Y Mar\u00eda, cuando lleg\u00f3 a donde Jes\u00fas estaba, luego que le vio se postr\u00f3 a sus pies&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>\u00bfQui\u00e9n pod\u00eda turbarlo sino El mismo? Cristo se turb\u00f3 porque quiso; tuvo hambre porque quiso. En su poder estaba el tener tal aflicci\u00f3n o no tenerla, porque el Verbo tom\u00f3 un cuerpo y un alma, uni\u00e9ndose toda la naturaleza humana en la unidad de persona; y por esto, all\u00ed en donde est\u00e1 el soberano poder, la debilidad no se turba sino al arbitrio de la voluntad.<\/p>\n<p>Gime en ti mismo si quieres revivir, se dice a todo hombre que est\u00e1 agobiado bajo el peso de una mala costumbre. &#8220;Era una gruta, y hab\u00edan puesto una losa sobre ella&#8221;. Muerto bajo la piedra, reo bajo la Ley, porque la Ley fue dada a los jud\u00edos escrita sobre piedra. Todos los reos est\u00e1n bajo la Ley, porque la Ley no se ha hecho para el justo (1Tim 1).<\/p>\n<p>En sentido m\u00edstico, las palabras: &#8220;Quitad la losa&#8221; quieren decir: Quitad el peso de la Ley; predicad la gracia.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Todo el que peca, muere; pero Dios, por su misericordia infinita, resucita las almas a fin de que no mueran por toda la eternidad. As\u00ed, pues, nosotros creemos que en los tres muertos que el Salvador resucit\u00f3 en sus cuerpos, se nos da a entender algo relativo a la resurrecci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>O bien, la muerte est\u00e1 dentro cuando el pensamiento del mal no se ha convertido en acto exterior por la obra; pero si pusiste por obra el mal pensamiento, llevaste la muerte fuera de la puerta.<\/p>\n<p>Y sin embargo, el Se\u00f1or amaba a L\u00e1zaro, porque si no amara a los pecadores, no hubiera bajado del cielo a la tierra. La expresi\u00f3n &#8220;ya hiede&#8221; cuadra perfectamente a aquel que tiene h\u00e1bito de pecar, porque empieza a exhalar una reputaci\u00f3n detestable y un hedor insufrible. Con raz\u00f3n dijo: &#8220;Es muerto de cuatro d\u00edas&#8221;, porque el \u00faltimo de los elementos es la tierra. Esta expresi\u00f3n significa el abismo de los pecados terrenales, esto es, de los apetitos carnales.<\/p>\n<p>O bien, de otra manera: cuando desprecias, yaces muerto; cuando confiesas, sales adelante. \u00bfQu\u00e9 otra cosa es salir adelante, sino manifestarse saliendo de lugar oculto? Pero Dios hace que te confieses gritando en voz alta, esto es, llam\u00e1ndote por una gracia singular. El muerto que se adelanta est\u00e1 a\u00fan atado de pies y manos; es reo a\u00fan. Por eso, para que se desataran los pecados dijo a los ministros: &#8220;Desatadle y dejadle ir&#8221;, es decir, lo que desatareis en la tierra ser\u00e1 desatado en el cielo.<\/p>\n<h3><span id=\"De_verb_Dom_serm_52\">De verb. Dom. serm., 52<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>Una enfermedad mortal se hab\u00eda apoderado de L\u00e1zaro. El fuego abrasador de la fiebre devoraba de d\u00eda en d\u00eda el cuerpo de este desgraciado. Las dos hermanas estaban al lado del que se debilitaba, y llorando su desgracia no se separaban un momento del lecho del joven enfermo. Por eso dice de ellas el texto sagrado: &#8220;Enviaron, pues, sus hermanas a decir a Jes\u00fas: Se\u00f1or he aqu\u00ed que el que amas est\u00e1 enfermo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>\u00a1Oh concierto desleal! \u00a1T\u00fa est\u00e1s a\u00fan sobre la tierra y el amigo L\u00e1zaro muere! \u00bfSi muere el amigo, qu\u00e9 suceder\u00e1 al enemigo? Poco es que s\u00f3lo las alturas no te obedezcan; he aqu\u00ed que los infiernos han arrebatado a tu amado.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>No debemos suponer que esta pregunta fuese hecha porque ignorara el lugar de la sepultura, sino porque quer\u00eda probar la fe del pueblo.<\/p>\n<p>Incluso Mar\u00eda y Marta, hermanas de L\u00e1zaro, que hab\u00edan visto a Cristo resucitar frecuentemente muertos, apenas cre\u00edan que podr\u00eda resucitar a su hermano. &#8220;Marta, que era hermana del difunto, le dice: Se\u00f1or, ya hiede&#8221;, etc.<\/p>\n<p>La gloria de Dios se manifiesta en resucitar a un cad\u00e1ver de cuatro d\u00edas y que hed\u00eda.<br \/>\n&#8220;Quitaron, pues, la losa&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Cristo vino al sepulcro en que L\u00e1zaro dorm\u00eda y al punto lo llam\u00f3 del sepulcro, no como si estuviera vivo o dispuesto a o\u00edrle: &#8220;Y habiendo dicho esto, grit\u00f3 en alta voz: L\u00e1zaro, ven fuera&#8221;. Lo llama por su nombre para que los dem\u00e1s muertos no se vean obligados a resucitar.<\/p>\n<h3><span id=\"Lib_83_quaest_qu_65\">Lib. 83 quaest qu. 65<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>Que El pregunte me parece significar as\u00ed nuestra vocaci\u00f3n, que se hace en secreto, porque la predestinaci\u00f3n de nuestra vocaci\u00f3n est\u00e1 oculta, y la se\u00f1al de este secreto es la pregunta del Se\u00f1or, como si ignorara cuando nosotros mismos lo ignoramos. O tambi\u00e9n quiz\u00e1 porque el Se\u00f1or en otro lugar dice que ignora a los pecadores. &#8220;No os conoc\u00ed&#8221; (Mt 7,23), porque los pecados traspasan su disciplina y sus preceptos. &#8220;Le dicen: Ven, Se\u00f1or, y lo ver\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or ve, cuando se compadece, y por eso dice el profeta (Sal 24,18): &#8220;Mira mi humildad y mi fatiga, y perdona todos mis pecados&#8221;.<br \/>\n&#8220;Y llor\u00f3 Jes\u00fas&#8221;, etc.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, pues, Cristo llor\u00f3, sino porque ense\u00f1\u00f3 a los hombres que deb\u00edan llorar?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir &#8220;le amaba&#8221;? No vine a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que hagan penitencia (Mt 9,13). &#8220;Y algunos de ellos dijeron: \u00bfPues \u00e9ste, que abri\u00f3 los ojos del que naci\u00f3 ciego, no podr\u00eda hacer que \u00e9ste no muriese?&#8221;. M\u00e1s es lo que va a hacer: que un muerto resucite.<\/p>\n<p>En cuyas palabras creo que est\u00e1n significados aquellos que quer\u00edan imponer la ley de la circuncisi\u00f3n a los que ven\u00edan a la Iglesia de en medio de los gentiles, o bien aquellos que viven en el seno de la Iglesia de una manera corrompida, y son esc\u00e1ndalo para los que quieren creer.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Aunque nosotros creamos con fe sincera que la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro sea real en el sentido hist\u00f3rico, sin embargo yo no dudo que aqu\u00ed se encierre una verdad en el sentido aleg\u00f3rico, pues cuando a los hechos se da un sentido aleg\u00f3rico, no por eso dejan de ser verdaderos.<\/p>\n<p>O bien, en L\u00e1zaro que yace en el sepulcro, vemos al alma agobiada bajo el peso de sus pecados.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or gimi\u00f3 en s\u00ed mismo, llor\u00f3, grit\u00f3 en alta voz, porque con dificultad se levanta aquel a quien oprime el peso de la costumbre. Cristo se turba a s\u00ed mismo para que aprendas c\u00f3mo debes turbarte cuando te veas agobiado bajo el peso de tantos pecados. Porque la fe del hombre que se disgusta a s\u00ed mismo debe gemir en la acusaci\u00f3n de sus malas acciones, para que la costumbre de pecar ceda a la violencia del arrepentimiento. Cuando dice: yo hice aquello y Dios me lo ha perdonado, o\u00ed el Evangelio y lo menospreci\u00e9, \u00bfqu\u00e9 hago? Entonces gime Cristo, porque gime la fe. En la voz del que gime est\u00e1 la esperanza de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>L\u00e1zaro, saliendo del sepulcro, representa al alma separ\u00e1ndose de sus apetitos carnales. El salir atados los pies y las manos con vendas, nos ense\u00f1a que aun los que abandonan las cosas carnales y sirven de coraz\u00f3n la ley de Dios, mientras est\u00e1n revestidos de este cuerpo no est\u00e1n libres de las tentaciones de la carne. Y el estar su rostro cubierto con un sudario nos ense\u00f1a que en esta vida no podemos tener plena inteligencia. &#8220;Desatadle y dejadle ir&#8221;. Estas palabras nos anuncian que despu\u00e9s de esta vida desaparecer\u00e1n todos los velos para que podamos ver cara a cara.<\/p>\n<h2><span id=\"Beda\">Beda<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>El evangelista hab\u00eda dicho que el Se\u00f1or hab\u00eda ido a la otra ribera del Jord\u00e1n; entonces es cuando aconteci\u00f3 que L\u00e1zaro enferm\u00f3. &#8220;Y hab\u00eda un enfermo llamado L\u00e1zaro, de Betania&#8221;. De aqu\u00ed es que en algunos ejemplares se encuentre colocada la conjunci\u00f3n copulativa et para que se enlacen las palabras siguientes con las que preceden. L\u00e1zaro significa <span class=\"citaI\">ayudado, <\/span><a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>y en efecto, entre todos los muertos resucitados por el Se\u00f1or, \u00e9ste fue el m\u00e1s ayudado, pues no s\u00f3lo lo resucita muerto, sino cuatro d\u00edas despu\u00e9s de muerto.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">11-16. <\/span>O bien los disc\u00edpulos reprendidos con las anteriores palabras del Se\u00f1or no se atrevieron a replicar m\u00e1s. Pero Tom\u00e1s, sobre todos, exhort\u00f3 a sus compa\u00f1eros a ir a morir con El, en lo cual se deja ver su gran constancia, pues hablaba como si fuera \u00e9l capaz de hacer lo que a los otros exhortaba, olvid\u00e1ndose de su fragilidad como Pedro.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-27. <\/span>Todav\u00eda el Se\u00f1or no hab\u00eda entrado en la aldea; Marta le sali\u00f3 al encuentro cuando a\u00fan estaba fuera de ella. &#8220;Marta, pues, cuando oy\u00f3 que ven\u00eda Jes\u00fas, le sali\u00f3 a recibir&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>No dijo Mar\u00eda tanto como Marta hab\u00eda dicho, porque como es habitual en los que lloran, no pudo ella decir todo lo que quer\u00eda, todo lo que ten\u00eda en su alma.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>Los hombres suelen llorar en la muerte de los seres que les son queridos. Conforme a esta costumbre, los jud\u00edos pensaban que el Se\u00f1or lloraba; &#8220;Y dijeron entonces los jud\u00edos \u00a1ved c\u00f3mo le amaba!&#8221;<\/p>\n<p>Esta gruta estaba hecha en una roca. Se dice monumento (monumentum) porque instruye a la mente (<span class=\"citaI\">mentem moneat<\/span>) y le trae a la memoria los muertos<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a>.<\/p>\n<p>&#8220;Dijo Jes\u00fas: Quitad la losa&#8221;. Estas palabras son de admiraci\u00f3n y no de desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Los que van a anunciar a los fariseos son aquellos que viendo las buenas obras de los siervos de Dios, los persiguen con su odio y se esfuerzan en infamarlos.<\/p>\n<h2><span id=\"Alcuino\">Alcuino<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>Y como hab\u00eda muchas mujeres con este nombre, a fin de no errar, nos la se\u00f1ala por una acci\u00f3n muy conocida: &#8220;Y Mar\u00eda era la que hab\u00eda ungido al Se\u00f1or con ung\u00fcento&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">6-10. <\/span>Despu\u00e9s que la enfermedad de L\u00e1zaro le fue anunciada al Se\u00f1or, esper\u00f3 a que pasaran cuatro d\u00edas para que despu\u00e9s se descubriese m\u00e1s la grandeza del milagro. &#8220;Y cuando oy\u00f3 que estaba enfermo&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-27. <\/span>El Se\u00f1or hab\u00eda diferido su llegada hasta que pasaran cuatro d\u00edas para que la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro fuese m\u00e1s gloriosa: &#8220;Vino, pues, Jes\u00fas, y hall\u00f3 que hab\u00eda ya cuatro d\u00edas que estaba en el sepulcro&#8221;.<\/p>\n<p>O bien, el primer pecado que existi\u00f3 fue la soberbia en el coraz\u00f3n, el segundo el consentimiento, el tercero el acto y el cuarto el h\u00e1bito.<br \/>\n&#8220;Y Betania distaba de Jerusal\u00e9n como unos quince estadios&#8221;.<\/p>\n<p>Por eso &#8220;soy la resurrecci\u00f3n&#8221;, porque soy la vida. El mismo, en cuya virtud resucitar\u00e1 despu\u00e9s con los dem\u00e1s, puede hacerlo resucitar ahora.<\/p>\n<p>Por la vida del esp\u00edritu y la inmortalidad de la resurrecci\u00f3n. Sab\u00eda el Se\u00f1or, para quien nada hay oculto, que ella cre\u00eda esto, pero la excita a hacer una confesi\u00f3n por la cual se salvara: &#8220;\u00bfCrees esto?&#8221;, le dice. &#8220;S\u00ed, Se\u00f1or, yo he cre\u00eddo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo que has venido a este mundo&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>Mientras estuviste con nosotros, ning\u00fan mal, ninguna enfermedad os\u00f3 aparecer en vuestra presencia, porque conocieron que ten\u00edamos por hu\u00e9sped y por habitante la vida misma.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>El que era fuente de piedad lloraba como hombre al que iba a resucitar en virtud del poder de su divinidad.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Como Cristo en cuanto hombre era menor que el Padre, le pide la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, y por eso dice que ha sido o\u00eddo: &#8220;Y Jes\u00fas, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Cristo resucita porque El es quien por s\u00ed mismo vivifica interiormente; los disc\u00edpulos desatan porque por medio del ministerio de los sacerdotes, son absueltos los que son vivificados.<\/p>\n<h2><span id=\"Teofilacto\">Teofilacto<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1-5. <\/span>Y porque eran mujeres, a las cuales no conviene salir de casa con frecuencia. Las palabras: &#8220;He aqu\u00ed que el que amas est\u00e1 enfermo&#8221;, expresan una gran piedad y gran fe. Cre\u00edan que hab\u00eda un poder tan grande en el Se\u00f1or, que parec\u00eda extra\u00f1o que la enfermedad hubiera podido atacar a un hombre a quien El tanto amaba. &#8220;Y cuando lo oy\u00f3 Jes\u00fas, les dijo: esta enfermedad no es para muerte&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">6-10. <\/span>Algunos entienden por <span class=\"citaI\">este d\u00eda <\/span> el tiempo que precede a la pasi\u00f3n, y por la noche la pasi\u00f3n misma. Les dice, pues: &#8220;Mientras es de d\u00eda&#8221;, esto es, mientras no se acerca el tiempo de la pasi\u00f3n, no tropezar\u00e9is, porque los jud\u00edos no os perseguir\u00e1n. Pero cuando llegue la noche, es decir, mi pasi\u00f3n, entonces llegar\u00e1 para vosotros la noche de las penas.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">11-16. <\/span>Algunos han entendido este pasaje de este modo: Me alegro por vosotros, pues el que no haya yo estado all\u00ed har\u00e1 que vuestra fe sea mayor; porque si hubiese estado lo habr\u00eda sanado en su enfermedad (y hubiera sido una peque\u00f1a prueba de mi poder). Mas como ha sobrevenido la muerte estando yo ausente, os afirmar\u00e9is m\u00e1s en la fe en m\u00ed viendo que puedo resucitar a un muerto ya en putrefacci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-27. <\/span>Al principio no lo descubre a su hermana, queriendo ocultar esto a los que estaban presentes, porque si adivinaba Mar\u00eda que Cristo se acercaba, hubiera ido a su encuentro; los jud\u00edos que estaban presentes la habr\u00edan acompa\u00f1ado, y habr\u00edan sabido la venida de Jes\u00fas, lo cual Marta no quer\u00eda.<br \/>\n&#8220;Y Marta dijo a Jes\u00fas: Se\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no hubiera muerto&#8221;.<\/p>\n<p>Como dudando que El, estando ausente, pod\u00eda impedir si quisiera la muerte de su hermano.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">28-32. <\/span>O juzg\u00f3 ella la presencia de Cristo como un llamamiento hecho a su hermana, como si dijera: no puedes excusarte de ir a su encuentro estando El ah\u00ed.<\/p>\n<p>Aunque parece que se empeque\u00f1ece con estas palabras: &#8220;Se\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no hubiera muerto&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>Para hacer patente su naturaleza humana, le ordena realizar lo que es de su condici\u00f3n, mand\u00e1ndoselo por virtud del Esp\u00edritu Santo. Y El mismo domina sus emociones. El Se\u00f1or nos muestra su naturaleza sufriendo todas estas cosas, ya d\u00e1ndonos pruebas de que era hombre verdadero y no en la apariencia, ya ense\u00f1\u00e1ndonos que es preciso poner l\u00edmites tanto a la tristeza como a la alegr\u00eda, porque no padecer y no entristecerse es propio de los brutos, as\u00ed como la superabundancia de estos sentimientos es propio de la mujer.<br \/>\nY dijo: &#8220;\u00bfEn d\u00f3nde le pusisteis?&#8221;.<\/p>\n<p>Esto lo dice Marta desconfiando, como creyendo imposible ver resucitado a su hermano, a causa de los d\u00edas que hab\u00edan transcurrido desde su muerte.<\/p>\n<p>Cristo recuerda a esta mujer todas las cosas de que con ella hab\u00eda hablado, y lo hace como crey\u00e9ndola olvidada de sus palabras: &#8220;Jes\u00fas le dijo: \u00bfNo te he dicho que si creyeres ver\u00e1s la gloria de Dios?&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>La voz alta del Salvador que resucit\u00f3 a L\u00e1zaro es el signo de la gran trompeta que ha de sonar en la resurrecci\u00f3n universal (1Cor 15,52). Elev\u00f3 m\u00e1s la voz para refrenar la lengua de los gentiles, que imaginaban que las almas de los difuntos se encontraban en los sepulcros. Por eso lo llama fuera con un grito, como si estuviera algo distante. Y as\u00ed como la resurrecci\u00f3n universal se har\u00e1 en un abrir y cerrar de ojos, as\u00ed tambi\u00e9n se hizo esta resurrecci\u00f3n singular. Por eso a\u00f1ade el evangelista: &#8220;Y en el mismo punto sali\u00f3 el que hab\u00eda estado muerto&#8221;, etc. Lo cual no es m\u00e1s que una preparaci\u00f3n para que se verifique lo que dice San Juan (Jn 5,25): &#8220;Viene la hora, cuando los muertos oir\u00e1n la voz del Hijo de Dios, y los que la oyeren vivir\u00e1n&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_In_Ioannem_tom_28\">Or\u00edgenes In Ioannem tom. 28<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">33-41. <\/span>La tardanza en quitar esta losa fue motivada por la hermana del difunto. Porque si no hubiera dicho &#8220;Ya hiede, porque es muerto de cuatro d\u00edas&#8221;, no se habr\u00eda dicho: &#8220;Dijo Jes\u00fas: Quitad la losa: quitaron, pues la losa&#8221; con lo cual se retras\u00f3 el quitar la losa. Es m\u00e1s ventajoso no poner obst\u00e1culos entre los mandatos de Jes\u00fas y su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Elev\u00f3, en verdad, los ojos a lo alto, porque elev\u00f3 su inteligencia, haci\u00e9ndola subir por medio de la oraci\u00f3n a su excelso Padre. Por eso para orar siguiendo el ejemplo de Cristo es necesario elevar a lo alto los ojos de su coraz\u00f3n, apart\u00e1ndolos de las cosas presentes tanto en su memoria como en sus pensamientos e intenciones. Si se ha hecho, pues, una promesa a los que oran como es debido, seg\u00fan aquellas palabras: &#8220;Clamar\u00e1s, y dir\u00e1: Aqu\u00ed estoy&#8221; (Is 58,9), \u00bfqu\u00e9 habremos de pensar del Salvador? Iba a rogar por la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, pero Aquel que s\u00f3lo es buen Padre por excelencia, escuch\u00f3 su oraci\u00f3n antes de haberla concluido. Para terminar su oraci\u00f3n, a\u00f1ade la acci\u00f3n de gracias diciendo: &#8220;Padre, te doy las gracias, etc., para que crean que T\u00fa me has enviado&#8221;.<\/p>\n<p>No se dice que un grito lo despertara, y as\u00ed se cumpli\u00f3 lo que acababa de decir (Jn 2): &#8220;Voy a despertarlo del sue\u00f1o&#8221;. Mas el Padre, que escuch\u00f3 la oraci\u00f3n de su Hijo, resucit\u00f3 a L\u00e1zaro y de este modo la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es la obra com\u00fan del Hijo y del Padre que lo escuch\u00f3. Porque as\u00ed como el Padre resucita a los muertos y los vivifica, as\u00ed tambi\u00e9n el Hijo da la vida a aquellos que quiere.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or hab\u00eda dicho m\u00e1s arriba (Jn 11,42): &#8220;Mas por el pueblo que est\u00e1 alrededor lo dije, para que crean que t\u00fa me has enviado&#8221;. Si ninguno de los que estaban presentes hubiera cre\u00eddo, entonces habr\u00eda dicho esto como hombre que no conoce el porvenir. Para evitar esto a\u00f1ade el evangelista: &#8220;Muchos, pues, de los jud\u00edos creyeron en El; mas algunos de ellos se fueron a los fariseos y les dijeron lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas&#8221;. Estas palabras son ambiguas, y no dicen claramente si los que fueron a los fariseos eran parte de aquella multitud que hab\u00eda cre\u00eddo en El y que fueron a proponer a los enemigos de Cristo que se reconciliaran con El, o bien eran de los que no cre\u00edan, y que fueron para excitar contra Cristo la tenaz envidia de los fariseos. Yo creo que el evangelista quiso decir esto \u00faltimo, porque llama <span class=\"citaI\">multitud<\/span> a aquellos que hab\u00edan cre\u00eddo en fuerza de los hechos de que hab\u00edan sido testigos, como si fuesen pocos todos los dem\u00e1s, de los cuales a\u00f1ade: &#8220;Mas algunos de ellos&#8221;, etc.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_De_Trin_lib_10\">San Hilario De Trin. lib. 10<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>No tuvo necesidad de orar por s\u00ed, sino que rog\u00f3 por nosotros, para que no ignor\u00e1semos que era Hijo del Padre. Por eso a\u00f1ade: &#8220;Mas por el pueblo que est\u00e1 alrededor lo dije, para que crean que T\u00fa me has enviado&#8221;. Estas palabras que no eran para El de utilidad alguna, eran de gran provecho para aumento de nuestra fe. El no ten\u00eda necesidad de socorro, pero nosotros s\u00ed de ense\u00f1anza.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio\">San Gregorio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">42-45. <\/span>Porque resucita a la ni\u00f1a en la casa, al joven fuera de la puerta, y a L\u00e1zaro en el sepulcro. En efecto, yace muerto en la casa el que est\u00e1 en pecado, y es conducido como fuera de la puerta el que comete el pecado en p\u00fablico sin pudor alguno (<i>Moralium<\/i> 4, 29).<\/p>\n<p>El que a la perpetraci\u00f3n del crimen a\u00f1ade la costumbre del pecado est\u00e1 oprimido bajo el peso de la sepultura, pero la gracia divina ilumina con frecuencia a estos pecadores con los resplandores de su luz (<i>Moralium<\/i> 4, 29).<\/p>\n<p>Se dice a L\u00e1zaro: &#8220;Ven fuera&#8221;, para excitarlo a pasar de su pecado oculto a la confesi\u00f3n de su pecado por su propia boca, de manera que el que yace envuelto en su conciencia por el pecado, salga de \u00e9l por medio de la confesi\u00f3n (<i>Moralium<\/i> 13).<\/p>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-05_tiempo-cuaresma_dia-01-domingo\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>V Domingo de Cuaresma (A)<\/b><\/a><\/li>\n<li><b>Santa Marta: 29 de julio <a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/jn-11_19-27\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">(Jn 11, 19-27)<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Hab\u00eda ca\u00eddo enfermo un cierto L\u00e1zaro, de Betania, la aldea de Mar\u00eda y de Marta, su hermana. 2 Mar\u00eda era la que ungi\u00f3 al Se\u00f1or con perfume y le enjug\u00f3 los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano L\u00e1zaro. 3 Las hermanas le mandaron recado a Jes\u00fas diciendo: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-11-1-45-la-resurreccion-de-lazaro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 11, 1-45: La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}