{"id":41610,"date":"2016-10-07T23:39:03","date_gmt":"2016-10-08T04:39:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-1-15-la-ultima-cena-de-jesus-con-sus-discipulos-el-lavatorio-de-los-pies\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:03","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:03","slug":"jn-13-1-15-la-ultima-cena-de-jesus-con-sus-discipulos-el-lavatorio-de-los-pies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-1-15-la-ultima-cena-de-jesus-con-sus-discipulos-el-lavatorio-de-los-pies\/","title":{"rendered":"Jn 13, 1-15: La \u00faltima cena de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos: El lavatorio de los pies"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">44<\/span> Jes\u00fas grit\u00f3 diciendo: \u00abEl que cree en m\u00ed, no cree en m\u00ed, sino en el que me ha enviado. <span class=\"versiculo\">45<\/span> Y el que me ve a m\u00ed, ve al que me ha enviado. <span class=\"versiculo\">46<\/span> Yo he venido al mundo como luz, y as\u00ed, el que cree en m\u00ed no quedar\u00e1 en tinieblas. <span class=\"versiculo\">47<\/span> Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. <span class=\"versiculo\">48<\/span> El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda. <span class=\"versiculo\">49<\/span> Porque yo no he hablado por cuenta m\u00eda; el Padre que me envi\u00f3 es quien me ha ordenado lo que he de decir y c\u00f3mo he de hablar. <span class=\"versiculo\">50<\/span> Y s\u00e9 que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Clemente_de_Alejandria\"> Clemente de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=82\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Clemente de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Exhortacion_a_los_Paganos_Despojate_de_la_oscuridad\"> Exhortaci\u00f3n a los Paganos: Desp\u00f3jate de la oscuridad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que me rechaza queda en las tinieblas\u00bb (cf. Jn 12, 46-47)<br \/>Cap\u00edtulo 11: PG 8, 230-234<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=4\">CSEL<\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Acojamos la luz y hag\u00e1monos disc\u00edpulos del Se\u00f1or<\/em><\/p>\n<p> <em>La norma del Se\u00f1or es l\u00edmpida y da luz a los ojos.<\/em> Recibe a Cristo, recibe la facultad de ver, recibe la luz, para que conozcas a fondo a Dios y al hombre. El Verbo, por el que hemos sido iluminados, es <em>m\u00e1s precioso que el oro, m\u00e1s que el oro fino; m\u00e1s dulce que la miel de un panal que destila.<\/em> Y \u00bfc\u00f3mo no va a ser deseable el que ha iluminado la mente envuelta en tinieblas y ha agudizado los ojos del alma portadores de luz?<\/p>\n<p> Lo mismo que sin el sol, los dem\u00e1s astros dejar\u00edan al mundo sumido en la noche, as\u00ed tambi\u00e9n, si no hubi\u00e9semos conocido al Verbo y no hubi\u00e9ramos sido iluminados por \u00e9l, en nada nos diferenciar\u00edamos de los vol\u00e1tiles, que son engordados en la oscuridad y destinados a la matanza. Acojamos, pues, la luz, para poder dar acogida tambi\u00e9n a Dios. Acojamos la luz y hag\u00e1monos disc\u00edpulos del Se\u00f1or. Pues \u00e9l ha hecho esta promesa al Padre: <em> Contar\u00e9 tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabar\u00e9.<\/em> Al\u00e1balo, por favor, y cu\u00e9ntame la fama de tu Padre. Tus palabras me traen la salud. Tu c\u00e1ntico me instruir\u00e1. Hasta el presente he andado a la deriva en mi b\u00fasqueda de Dios; pero si eres t\u00fa, Se\u00f1or, el que me iluminas y por tu medio encuentro a Dios y gracias a ti recibo al Padre, me convierto en tu <em>coheredero,<\/em> pues <em> no te averg\u00fcenzas de llamarme hermano tuyo.<\/em> <\/p>\n<p> Pongamos, pues, fin, pongamos fin al olvido de la verdad; despoj\u00e9monos de la ignorancia y de la oscuridad que, cual nube, ofuscan nuestros ojos, y contemplemos al que es realmente Dios, despu\u00e9s de haber previamente hecho subir hasta \u00e9l esta exclamaci\u00f3n: \u00abSalve, oh luz\u00bb. Una luz del cielo ha brillado ante nosotros, que antes viv\u00edamos como encerrados y sepultados en la tiniebla y sombra de muerte; una luz m\u00e1s clara que el sol y m\u00e1s agradable que la misma vida. Esta luz es la vida eterna y los que de ella participan tienen vida abundante. La noche huye ante esta luz y, como escondi\u00e9ndose medrosa, cede ante el d\u00eda del Se\u00f1or. Esta luz ilumina el universo entero y nada ni nadie puede apagarla; el occidente tenebroso cree en esta luz que llega de oriente.<\/p>\n<p> Es esto lo que nos trae y revela la nueva creaci\u00f3n: el <em>Sol de justicia<\/em> se levanta ahora sobre el universo entero, ilumina por igual a todo el g\u00e9nero humano, haciendo que el roc\u00edo de la verdad descienda sobre todos, imitando con ello a su Padre, que hace salir el sol sobre todos los hombres. Este Sol de justicia traslada el tenebroso occidente llev\u00e1ndolo a la claridad del oriente, clava a la muerte en la cruz y la convierte en vida; arrancando al hombre de la corrupci\u00f3n lo encumbra hasta el cielo; \u00e9l cambia la corrupci\u00f3n en incorrupci\u00f3n, y transforma la tierra en cielo, \u00e9l el labrador de Dios, portador de signos favorables, que incita a los pueblos al bien y les recuerda las normas para vivir seg\u00fan la verdad; \u00e9l nos ha gratificado con una herencia realmente magn\u00edfica, divina, inamisible; \u00e9l diviniza al hombre mediante una doctrina celestial, <em>metiendo su ley en su pecho y escribi\u00e9ndola en su coraz\u00f3n.<\/em> \u00bfDe qu\u00e9 leyes se trata?, <em>porque todos conocer\u00e1n a Dios, desde el peque\u00f1o al grande; les ser\u00e9 propicio<\/em> \u2014dice Dios\u2014, <em>y no recordar\u00e9 sus pecados.<\/em><\/p>\n<p> Recibamos las leyes de vida; obedezcamos la exhortaci\u00f3n de Dios. Aprendamos a conocerle, para que nos sea propicio. Ofrezc\u00e1mosle, aunque no lo necesita, el salario de nuestro reconocimiento, de nuestra docilidad, cual si se tratara del alquiler debido a Dios por nuestra morada aqu\u00ed en la tierra.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Lasperge_el_Cartujo\"> Lasperge el Cartujo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=96\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Lasperge el Cartujo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Comentario_al_Evangelio_La_humildad_de_Cristo_es_Luz\"> Comentario al Evangelio: La humildad de Cristo es Luz<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo he venido al mundo como luz, y as\u00ed, el que cree en m\u00ed no quedar\u00e1 en tinieblas\u00bb (Jn 12,46)<br \/>[Falta referencia]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Yo, que soy la luz, he venido para que el que crea no permanezca en tinieblas&#8230;<\/em><\/p>\n<p> La humildad con la cual Cristo \u00abse despoj\u00f3 de su rango y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo\u00bb (Flp 2,7) es para nosotros luz. Luz para que no aceptemos la gloria del mundo, \u00c9l, que prefiri\u00f3 nacer en un establo m\u00e1s que en un palacio y sufrir una muerte vergonzosa sobre una cruz. Gracias a esta humildad podemos saber cu\u00e1n detestable es el pecado de un ser que ha sido modelado (Gn 2,7), un pobre hombre hecho de la nada, cuando se enorgullece, se vanagloria y no quiere obedecer, mientras que vemos al Dios infinito humillado, despreciado y abandonado de los hombres.<\/p>\n<p> La dulzura con la cual soport\u00f3 el hambre, la sed, el fr\u00edo, los insultos, los golpes y las heridas es tambi\u00e9n para nosotros luz, cuando \u00abcomo un cordero fue llevado al matadero y como una oveja ante el esquilador no abri\u00f3 la boca \u00bb (Is 53,7). Gracias a esta dulzura, en efecto, vemos qu\u00e9 in\u00fatil es la c\u00f3lera, lo mismo que la amenaza; aceptemos entonces el sufrimiento y no sirvamos a Cristo por rutina. Gracias a ella, aprendemos a conocer todo lo que se nos pide: llorar nuestros pecados con sumisi\u00f3n y silencio, y aguantar pacientemente el sufrimiento cuando se presenta. Porque Cristo aguant\u00f3 sus tormentos con tanta dulzura y paciencia, no por sus pecados, sino por los de otro.<\/p>\n<p> Por tanto, queridos hermanos, reflexionemos sobre todas las virtudes que Cristo nos ense\u00f1\u00f3 en su vida ejemplar y que nos recomienda en sus exhortaciones y que nos da la fuerza para imitarlas con la ayuda de su gracia.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Simeon_el_Nuevo_Teologo\"> Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=46\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Discurso_Teologico_Si_esta_Cristo_todo_es_luminoso\"> Discurso Teol\u00f3gico: Si est\u00e1 Cristo todo es luminoso<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminar\u00e1 a oscuras, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb (Jn 8,12)<br \/>n. 3<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abDios es luz.\u00bb (1Jn 1,5) una luz infinita e incomprensible. El Padre es luz, el Hijo es luz, el Esp\u00edritu es luz. Los tres son luz \u00fanica, simple, sin compuesto, m\u00e1s all\u00e1 del tiempo, en una eterna identidad de dignidad y de gloria.<\/p>\n<p> Luego, todo lo que viene de Dios es luz y se reparte sobre nosotros como venido de la luz: luz es la vida, luz es la inmortalidad, luz la fuente de la vida, luz el agua viva, la caridad, la paz, la verdad, la puerta del reino de los cielos. Luz el reino mismo de los cielos; luz es la alcoba nupcial, el lecho nupcial, el para\u00edso, las delicias del para\u00edso, la tierra de las dulzuras, la corona de la vida, luz los vestidos de los santos.<\/p>\n<p> Luz de Cristo Jes\u00fas, el salvador y el rey del universo, luz el pan de su carne inmaculada, luz el c\u00e1liz de su sangre preciosa, luz su resurrecci\u00f3n, luz su rostro, luz su mano, su dedo, su boca, luz sus ojos. Luz el Se\u00f1or, su voz, como luz de luz. Luz es el Consolador, la perla, el grano de mostaza, la vi\u00f1a aut\u00e9ntica, la levadura, la esperanza, la fe: todo es luz.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Ambrosio_de_Milan\"> Ambrosio de Mil\u00e1n<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=59\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Ambrosio de Mil\u00e1n\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Comentario_Sobre_los_Salmos_Resplandor_eterno_de_las_almas\"> Comentario Sobre los Salmos: Resplandor eterno de las almas<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo he venido al mundo como luz\u00bb (Jn 12,46)<br \/>Sobre el salmo 43, nn. 89-90: CSEL 64, 324-326 <\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=4\">CSEL<\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro<\/em><\/p>\n<p> \u00bfPor qu\u00e9 nos escondes tu rostro? Cuando estamos afligidos por alg\u00fan motivo nos imaginamos que Dios nos esconde su rostro, porque nuestra parte afectiva est\u00e1 como envuelta en tinieblas que nos impiden ver la luz de la verdad. En efecto, si Dios atiende a nuestro estado de \u00e1nimo y se digna visitar nuestra mente, entonces estamos seguros de que no hay nada capaz de oscurecer nuestro interior. Porque, si el rostro del hombre es la parte m\u00e1s destacada de su cuerpo, de manera que cuando nosotros vemos el rostro de alguna persona es cuando empezamos a conocerla, o cuando nos damos cuenta de que ya la conoc\u00edamos, ya que su aspecto nos lo da a conocer, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s no iluminar\u00e1 el rostro de Dios a los que \u00e9l mira?<\/p>\n<p> En esto, como en tantas otras cosas, el Ap\u00f3stol, verdadero int\u00e9rprete de Cristo, nos da una ense\u00f1anza magn\u00edfica, y sus palabras ofrecen a nuestra mente una nueva perspectiva. Dice, en efecto: <em>El Dios que dijo: \u00abBrille la luz del seno de la tiniebla\u00bb ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo.<\/em> Vemos, pues, de qu\u00e9 manera brilla en nosotros la luz de Cristo. El es, en efecto, el resplandor eterno de las almas, ya que para esto lo envi\u00f3 el Padre al mundo, para que, iluminados por su rostro, podamos esperar las cosas eternas y celestiales, nosotros que antes nos hall\u00e1bamos impedidos por la oscuridad de este mundo.<\/p>\n<p> \u00bfY qu\u00e9 digo de Cristo, si el mismo ap\u00f3stol Pedro dijo a aquel cojo de nacimiento: <em>M\u00edranos?<\/em> El mir\u00f3 a Pedro y qued\u00f3 iluminado con el don de la fe, porque no hubiese sido curado si antes no hubiese cre\u00eddo confiadamente.<\/p>\n<p> Si ya el poder de los ap\u00f3stoles era tan grande, comprendemos por qu\u00e9 Zaqueo, al o\u00edr que pasaba el Se\u00f1or Jes\u00fas, subi\u00f3 a un \u00e1rbol, ya que era peque\u00f1o de estatura y la multitud le imped\u00eda verlo. Vio a Cristo y encontr\u00f3 la luz, lo vio, y \u00e9l, que antes se apoderaba de lo ajeno, empez\u00f3 a dar lo que era suyo.<\/p>\n<p> <em>\u00bfPor qu\u00e9 nos escondes tu rostro?,<\/em> esto es: \u00abAunque nos escondes tu rostro, Se\u00f1or, a pesar de todo, <em>ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro, Se\u00f1or.<\/em> A pesar de todo, poseemos esta luz en nuestro coraz\u00f3n y brilla en lo \u00edntimo de nuestro ser; porque nadie puede subsistir si t\u00fa le escondes tu rostro\u00bb. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_Que_Cristo_sea_tu_luz\"> Sobre el Evangelio de san Juan: Que Cristo sea tu luz<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que cree en m\u00ed no quedar\u00e1 en tinieblas\u00bb (Jn 12,46)<br \/>35, 8-9: CCL 36, 321-323<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=8\">CCL<\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Llegar\u00e1s a la fuente, ver\u00e1s la luz<\/em><\/p>\n<p> Nosotros, los cristianos, en comparaci\u00f3n con los infieles, somos ya luz, como dice el Ap\u00f3stol: <em>En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Se\u00f1or. Caminad como hijos de la luz. Y <\/em>en otro lugar dice: <em>La noche est\u00e1 avanzando, el d\u00eda se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrech\u00e9monos con las armas de la luz. Conduzc\u00e1monos como en pleno d\u00eda, con dignidad.<\/em> <\/p>\n<p> No obstante, porque el d\u00eda en que vivimos es todav\u00eda noche en comparaci\u00f3n con aquella luz a la que esperamos llegar, oigamos lo que dice el ap\u00f3stol Pedro. Nos dice que vino sobre Cristo, el Se\u00f1or, desde la Sublime Gloria, aquella voz que dec\u00eda: <em>\u00ab\u00c9ste es mi Hijo amado, mi predilecto\u00bb. Esta voz <\/em>\u2014dice\u2014 <em>tra\u00edda del cielo, la o\u00edmos nosotros, estando con \u00e9l en la monta\u00f1a sagrada. <\/em>Pero, como nosotros no est\u00e1bamos all\u00ed y no o\u00edmos esta voz del cielo, nos dice el mismo Pedro: <em> Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hac\u00e9is muy bien en prestarle atenci\u00f3n como a una l\u00e1mpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el d\u00eda y el lucero nazca en vuestros corazones.<\/em> <\/p>\n<p> Por lo tanto, cuando vendr\u00e1 nuestro Se\u00f1or Jesucristo y \u2014como dice tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo\u2014 <em> iluminar\u00e1 lo que esconden las tinieblas y pondr\u00e1 al descubierto los designios del coraz\u00f3n, y cada uno recibir\u00e1 la alabanza de Dios, <\/em>entonces, con la presencia de este d\u00eda, ya no tendremos necesidad de l\u00e1mparas: no ser\u00e1 necesario que se nos lean los libros prof\u00e9ticos ni los escritos del Ap\u00f3stol, ya no tendremos que indagar el testimonio de Juan, y el mismo Evangelio dejar\u00e1 de sernos necesario. Ya no tendr\u00e1n raz\u00f3n de ser todas las Escrituras que en la noche de este mundo se nos encend\u00edan a modo de l\u00e1mparas, para que no qued\u00e1semos en tinieblas.<\/p>\n<p> Suprimido, pues, todo esto, que ya no nos ser\u00e1 necesario, cuando los mismos hombres de Dios por quienes fueron escritas estas cosas ver\u00e1n, junto con nosotros, aquella verdadera y clara luz, sin la ayuda de sus escritos, \u00bfqu\u00e9 es lo que veremos? \u00bfCon qu\u00e9 se alimentar\u00e1 nuestro esp\u00edritu? \u00bfDe qu\u00e9 se alegrar\u00e1 nuestra mirada? \u00bfDe d\u00f3nde proceder\u00e1 aquel gozo <em> que ni el ojo vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni el hombre puede pensar? <\/em>\u00bfQu\u00e9 es lo que veremos?<\/p>\n<p> Os lo ruego, amemos juntos, corramos juntos el camino de nuestra fe; deseemos la patria celestial, suspiremos por ella, sint\u00e1monos peregrinos en este mundo. \u00bfQu\u00e9 es lo que veremos entonces? Que nos lo diga ahora el Evangelio: <em>En el principio ya exist\u00eda la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. <\/em>Entonces llegar\u00e1s a la fuente con cuya agua has sido rociado; entonces ver\u00e1s al descubierto la luz cuyos rayos, por caminos oblicuos y sinuosos, fueron enviados a las tinieblas de tu coraz\u00f3n, y para ver y soportar la cual eres entretanto purificado. <em>Queridos <\/em>\u2014dice el mismo Juan\u2014, <em>ahora somos hijos de Dios y a\u00fan no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l, porque <\/em><em> lo veremos tal cual es.<\/em><\/p>\n<p> Noto c\u00f3mo vuestros sentimientos se elevan junto con los m\u00edos hacia las cosas celestiales; pero <em>el cuerpo mortal es lastre del alma, y la tienda terrestre abruma la mente que medita. <\/em>Ha llegado ya el momento en que yo tengo que dejar el libro santo y vosotros ten\u00e9is que regresar cada uno a sus ocupaciones. Hemos pasado un buen rato disfrutando de una luz com\u00fan, nos hemos llenado de gozo y alegr\u00eda; pero, aunque nos separemos ahora unos de otros, procuremos no separarnos de \u00e9l.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_23-02-1614_En_presencia_de_Dios\"> Serm\u00f3n (23-02-1614): En presencia de Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que me ve a m\u00ed, ve al que me ha enviado\u00bb (Jn 12,45)<br \/>IX, 30 y III, 74<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p> \u00abMi doctrina no es m\u00eda, sino del que me ha enviado.\u00bb Jn 7, 16<\/p>\n<p> Hemos de obedecer al eterno Padre siguiendo a nuestro Se\u00f1or y escuchando su Palabra. Y esto es lo que no se dice, que todos, de cualquier condici\u00f3n que sean, deben rezar y hacer oraci\u00f3n, pues es ah\u00ed principalmente donde el divino Maestro nos habla&#8230; Y os digo que si quer\u00e9is cumplir bien con vuestro deber, ten\u00e9is que rogar a Dios; en la oraci\u00f3n es donde aprendemos a hacer bien lo que tenemos que hacer. Pero antes, hay que preparar la oraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo? Poni\u00e9ndoos en presencia de Dios y luego pidi\u00e9ndole ayuda. Podemos ponernos en presencia de Dios de varias maneras: la primera consiste en reavivar el sentimiento de su presencia. Mejor dir\u00eda, que se trata m\u00e1s bien de estar atento a esa presencia de Dios en todo y en todas partes. <\/p>\n<p> No vemos a Dios pero \u00c9l est\u00e1 presente siempre y lo sabemos por la fe; y nos comportamos a menudo como si no estuviera aqu\u00ed. Pero saber que est\u00e1 presente y no pensar en ello es igual que si no lo supi\u00e9semos. <\/p>\n<p> La segunda manera de reavivar en nosotros el sentimiento de la presencia de Dios consiste en recordar que, si est\u00e1 presente all\u00ed donde estamos, lo est\u00e1 mucho m\u00e1s en nuestro coraz\u00f3n y nuestra alma, a la que est\u00e1 vivificando; es el coraz\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, el alma de nuestra alma. <\/p>\n<p> La tercera manera nos incita a considerar al Se\u00f1or en su humanidad gloriosa, y mirar a los hombres, sobre todo a los que oran; y estar atentos a sus obras y a su comportamiento. <\/p>\n<p> Aunque nosotros no le veamos, \u00c9l nos ve; y podemos decir con la Esposa del Cantar de los Cantares: \u00abMi Amado est\u00e1 detr\u00e1s de nuestros muros, atisbando por las ventanas, espiando por entre las celos\u00edas.\u00bb (Ct 2, 9).<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-04_tiempo-pascua_dia-04-miercoles\">Tiempo de Pascua: Mi\u00e9rcoles IV <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>44 Jes\u00fas grit\u00f3 diciendo: \u00abEl que cree en m\u00ed, no cree en m\u00ed, sino en el que me ha enviado. 45 Y el que me ve a m\u00ed, ve al que me ha enviado. 46 Yo he venido al mundo como luz, y as\u00ed, el que cree en m\u00ed no quedar\u00e1 en tinieblas. 47 Al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-1-15-la-ultima-cena-de-jesus-con-sus-discipulos-el-lavatorio-de-los-pies\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 13, 1-15: La \u00faltima cena de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos: El lavatorio de los pies\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}