{"id":41612,"date":"2016-10-07T23:39:06","date_gmt":"2016-10-08T04:39:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-21-33-36-38-traicion-de-judas-y-despedida\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:06","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:06","slug":"jn-13-21-33-36-38-traicion-de-judas-y-despedida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-21-33-36-38-traicion-de-judas-y-despedida\/","title":{"rendered":"Jn 13, 21-33.36-38: Traici\u00f3n de Judas y despedida"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">16<\/span> En verdad, en verdad os digo: el criado no es m\u00e1s que su amo, ni el enviado es m\u00e1s que el que lo env\u00eda. <span class=\"versiculo\">17<\/span> Puesto que sab\u00e9is esto, dichosos vosotros si lo pon\u00e9is en pr\u00e1ctica. <span class=\"versiculo\">18<\/span> No lo digo por todos vosotros; yo s\u00e9 bien a qui\u00e9nes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: \u201cEl que compart\u00eda mi pan me ha traicionado\u201d. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda cre\u00e1is que yo soy.<br \/> <span class=\"versiculo\">20<\/span> En verdad, en verdad os digo: El que recibe a quien yo env\u00ede me recibe a m\u00ed; y el que me recibe a m\u00ed recibe al que me ha enviado\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\"><a href=\"#top\">[Volver al \u00cdndice &#8682;]<\/a><\/div>\n<h2><span id=\"Origenes_Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_32\">Or\u00edgenes, <i>Sobre el Evangelio de san Juan<\/i> 32<\/span><\/h2>\n<p><span class='cv'>18. <\/span>No creo que pueda rectamente referirse la frase <span class=\"ct\">\u00abNo me refiero a todos vosotros&#8230;\u00bb<\/span>, a aquella otra de \u00abSer\u00e9is bienaventurados si hac\u00e9is estas cosas\u00bb, porque todo esto puede aplicarse a Judas como a cualquier otra persona, al decir \u00abBienaventurado ser\u00e1 el que haga estas cosas\u00bb. As\u00ed esta frase debe relacionarse con aquella otra ( Jn 13,16): \u00abNo es el siervo mayor que su se\u00f1or, ni el ap\u00f3stol mayor que el que le envi\u00f3\u00bb; porque Judas como era siervo del pecado, no lo era del Verbo de Dios; ni ap\u00f3stol, pues el diablo hab\u00eda penetrado en su coraz\u00f3n. Y as\u00ed, conociendo el Se\u00f1or a los suyos, no conoce a los que no lo son. Por esto no dice yo conozco a todos los presentes, sino <span class=\"ct\">\u00ab&#8230; yo conozco a los que he elegido&#8230;\u00bb<\/span>, como diciendo: conozco a mis elegidos.<\/p>\n<p><span class='cv'>19. <\/span><span class=\"ct\">\u00ab&#8230; para que, cuando suceda, cre\u00e1is que Yo Soy.\u00bb<\/span> Y no se dijo a los ap\u00f3stoles para que cre\u00e1is, como si ellos no creyesen, sino que esta locuci\u00f3n equivale a decir para que, creyendo, obr\u00e9is. Perseverando en vuestra creencia, no tom\u00e9is ning\u00fan pretexto para la repulsa, porque entre todas las cosas que fortalec\u00edan en la fe a los disc\u00edpulos, consideraba en primer t\u00e9rmino el cumplimiento de las profec\u00edas.<\/p>\n<p><span class='cv'>20. <\/span><span class=\"ct\">\u00abEn verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo env\u00ede me acoge a m\u00ed, y quien me acoja a m\u00ed, acoge a Aquel que me ha enviado.\u00bb<\/span> Porque el que recibe al que env\u00eda Jes\u00fas, recibe al mismo Jes\u00fas, que existe en su enviado. Mas el que recibe a Jes\u00fas, recibe al Padre. Luego, el que recibe al que env\u00eda Jes\u00fas, recibe al Padre que env\u00eda. Tambi\u00e9n puede entenderse de este otro modo: El que recibe a quien yo enviare, se hace digno de recibirme a m\u00ed. Mas el que me recibe no por intermediaci\u00f3n del ap\u00f3stol que yo enviar\u00e9, sino que me recibe a m\u00ed cuando me dirijo a las almas, recibe tambi\u00e9n al Padre, de tal modo, que no s\u00f3lo yo moro en \u00e9l, sino tambi\u00e9n el Padre.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\"><a href=\"#top\">[Volver al \u00cdndice &#8682;]<\/a><\/div>\n<h2><span id=\"Agustin_Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_59\">Agust\u00edn, <i>Sobre el Evangelio de san Juan<\/i> 59<\/span><\/h2>\n<p><span class='cv'>17. <\/span><span class=\"ct\">\u00abSabiendo esto, dichosos ser\u00e9is si lo cumpl\u00eds.\u00bb<\/span> Como diciendo: entre vosotros hay quien no ser\u00e1 bienaventurado, ni obrar\u00e1 aquellas cosas. Yo s\u00e9 a qui\u00e9nes he elegido. \u00bfA qui\u00e9nes sino a aquellos que ser\u00e1n bienaventurados haciendo lo que El manda? Luego Judas no es de los elegidos. C\u00f3mo, pues, dice en otro lugar (Jn 6,71): \u00ab\u00bfAcaso yo no os he elegido a los doce?\u00bb. Es porque \u00e9l fue elegido, para otra cosa necesaria, pero no para la bienaventuranza acerca de lo que se dice: \u00abBienaventurados ser\u00e9is si hac\u00e9is estas cosas\u00bb.<\/p>\n<p><span class='cv'>18b. <\/span>\u00bfQu\u00e9 otra cosa significa <span class=\"ct\">\u00ab&#8230; <em> ha alzado contra m\u00ed su tal\u00f3n.<\/em>\u00bb<\/span>, sino me pisotear\u00e1? En lo cual se alude a Judas traidor.<\/p>\n<p><span class='cv'>18b-19. <\/span>Los que hab\u00edan sido elegidos com\u00edan al Se\u00f1or, y \u00e9l com\u00eda el pan del Se\u00f1or contra el Se\u00f1or; aqu\u00e9llos la vida, \u00e9ste la pena: \u00abPorque el que come indignamente come su propio juicio\u00bb (1Cor 11,29).<br \/>\nProsigue diciendo: <span class=\"ct\">\u00abOs lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, cre\u00e1is que Yo Soy.\u00bb<\/span>, a saber, de quien predijo la Escritura.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\"><a href=\"#top\">[Volver al \u00cdndice &#8682;]<\/a><\/div>\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo_Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_70\">Juan Cris\u00f3stomo, <i>Sobre el Evangelio de san Juan<\/i> 70<\/span><\/h2>\n<p><span class='cv'>16. <\/span>A\u00fan los exhortaba a que lavasen los pies, cuando a\u00f1adi\u00f3: <span class=\"ct\">\u00abEn verdad, en verdad os digo: no es m\u00e1s el siervo que su amo, ni el enviado m\u00e1s que el que le env\u00eda\u00bb<\/span>, como diciendo: \u00abLuego, si yo he hecho estas cosas, con mayor raz\u00f3n conviene que vosotros las hag\u00e1is\u00bb.<\/p>\n<p><span class='cv'>18a. <\/span>Porque el saber es propio de todos, pero el obrar no es de todos. Despu\u00e9s reprendi\u00f3 al traidor, no de una manera clara, sino velando las palabras, cuando a\u00f1adi\u00f3:<span class=\"ct\">\u00abNo me refiero a todos vosotros&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class='cv'>18b. <\/span>Despu\u00e9s, para no llenar de tristeza a muchos con sus palabras, a\u00f1ade: <span class=\"ct\">\u00ab&#8230; tiene que cumplirse la Escritura: <em>El que come mi pan ha alzado contra m\u00ed su tal\u00f3n.<\/em>\u00bb<\/span>, manifestando que no era entregado ignorantemente, cosa que era muy suficiente para retener a Judas. Y no dijo me entregar\u00e1, sino \u00ablevantar\u00e1 contra m\u00ed su pie\u00bb, queriendo desfigurar el enga\u00f1o y el ocultamiento de las asechanzas.<br \/>Y dijo: <span class=\"ct\">\u00ab<em>El que come mi pan ha alzado contra m\u00ed su tal\u00f3n.<\/em>\u00bb<\/span>, esto es, quien ha sido alimentado por m\u00ed, el que comi\u00f3 en mi mesa; para que no nos escandalicemos jam\u00e1s si sufrimos alguna injuria de los criados o de personas de inferior calidad, atendiendo al ejemplo de Judas que, habiendo gozado de bienes infinitos, pag\u00f3 tan mal a su bienhechor.<\/p>\n<p><span class='cv'>20. <\/span>Y como los disc\u00edpulos hab\u00edan de salir a predicar y sufrir muchos martirios, los consuela de dos maneras. De una manera, por s\u00ed mismo, diciendo (Jn 13,17): <span class=\"ct\">\u00abdichosos ser\u00e9is si lo cumpl\u00eds.\u00bb<\/span> . Por otro lado, los consuela con el ejemplo de los dem\u00e1s, habl\u00e1ndoles de los muchos medios con que ser\u00edan ayudados por los hombres, y por esto a\u00f1ade: <span class=\"ct\">\u00abEn verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo env\u00ede me acoge a m\u00ed, y quien me acoja a m\u00ed, acoge a Aquel que me ha enviado.\u00bb<\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco\"> Francisco<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=76\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Evangelii_Gaudium_Primerear_acompanar_festejar\"> Evangelii Gaudium: Primerear, acompa\u00f1ar, festejar<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abDichosos vosotros si hac\u00e9is esto\u00bb (Jn 13,17)<br \/>n. 24<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>La Iglesia en salida es la comunidad de disc\u00edpulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompa\u00f1an, que fructifican y festejan. \u00abPrimerear\u00bb: sepan disculpar este neologismo. La comunidad evangelizadora experimenta que el Se\u00f1or tom\u00f3 la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1 Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. Vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva. \u00a1Atrev\u00e1monos un poco m\u00e1s a primerear! Como consecuencia, la Iglesia sabe \u00abinvolucrarse\u00bb. Jes\u00fas lav\u00f3 los pies a sus disc\u00edpulos. El Se\u00f1or se involucra e involucra a los suyos, poni\u00e9ndose de rodillas ante los dem\u00e1s para lavarlos. Pero luego dice a los disc\u00edpulos: \u00abSer\u00e9is felices si hac\u00e9is esto\u00bb (Jn 13,17). La comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los dem\u00e1s, achica distancias, se abaja hasta la humillaci\u00f3n si es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores tienen as\u00ed \u00abolor a oveja\u00bb y \u00e9stas escuchan su voz.<\/p>\n<p> Luego, la comunidad evangelizadora se dispone a \u00abacompa\u00f1ar\u00bb. Acompa\u00f1a a la humanidad en todos sus procesos, por m\u00e1s duros y prolongados que sean. Sabe de esperas largas y de aguante apost\u00f3lico. La evangelizaci\u00f3n tiene mucho de paciencia, y evita maltratar l\u00edmites. Fiel al don del Se\u00f1or, tambi\u00e9n sabe \u00abfructificar\u00bb. La comunidad evangelizadora siempre est\u00e1 atenta a los frutos, porque el Se\u00f1or la quiere fecunda. Cuida el trigo y no pierde la paz por la ciza\u00f1a. El sembrador, cuando ve despuntar la ciza\u00f1a en medio del trigo, no tiene reacciones quejosas ni alarmistas. Encuentra la manera de que la Palabra se encarne en una situaci\u00f3n concreta y d\u00e9 frutos de vida nueva, aunque en apariencia sean imperfectos o inacabados. El disc\u00edpulo sabe dar la vida entera y jugarla hasta el martirio como testimonio de Jesucristo, pero su sue\u00f1o no es llenarse de enemigos, sino que la Palabra sea acogida y manifieste su potencia liberadora y renovadora. Por \u00faltimo, la comunidad evangelizadora gozosa siempre sabe \u00abfestejar\u00bb. Celebra y festeja cada peque\u00f1a victoria, cada paso adelante en la evangelizaci\u00f3n. La evangelizaci\u00f3n gozosa se vuelve belleza en la liturgia en medio de la exigencia diaria de extender el bien. La Iglesia evangeliza y se evangeliza a s\u00ed misma con la belleza de la liturgia, la cual tambi\u00e9n es celebraci\u00f3n de la actividad evangelizadora y fuente de un renovado impulso donativo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Carta_Total_abandono_en_Dios\"> Carta: Total abandono en Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo s\u00e9 a quienes escog\u00ed&#8230;.\u00bb (Jn 13, 18)<br \/>Exhortaciones a Santa Juana F. de Chantal<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or os ama, mi querida Madre, os quiere toda suya, no os dej\u00e9is llevar por otros brazos sino por los Suyos ni teng\u00e1is otro pecho donde reposar que el Suyo. Tened vuestra voluntad simplemente unida a la Suya. Lo que teng\u00e1is que hacer no lo hag\u00e1is por vuestra inclinaci\u00f3n, sino por ser la voluntad de Dios. Ya no pens\u00e9is en las cosas que os conciernen porque est\u00e1is abandonada del todo y puesta al cuidado del amor eterno que Dios os tiene&#8230; quedaos ah\u00ed, reposando, en esp\u00edritu de muy simple y amorosa confianza.<\/p>\n<p> No volv\u00e1is sobre vos misma, sino seguid ah\u00ed, cerca de \u00c9l, arrojando y abandonando vuestra alma, vuestros actos, vuestros \u00e9xitos, vuestros asuntos, a lo que el Se\u00f1or quiera y quedaos a merced de sus cuidados: en esto hay que mostrar firmeza.<\/p>\n<p> Cada vez que not\u00e9is que no est\u00e1 ah\u00ed vuestro esp\u00edritu, volvedle a traer pero con dulzura y sencillez&#8230; haced todo con \u00e1nimo reposado y amorosa tranquilidad.<\/p>\n<p> Caminad siempre ante Dios y ante vos misma porque a Dios le gusta ver los pasitos que vais dando y, como un Padre que lleva a su hijo de la mano, \u00c9l acomodar\u00e1 sus pasos a los vuestros y no le importar\u00e1 no poder ir m\u00e1s deprisa que vos.<\/p>\n<p> \u00bfPor qu\u00e9 os preocup\u00e1is por ir aqu\u00ed o all\u00e1, de ir despacio o deprisa, mientras Dios vaya con vos y vos con \u00c9l? <\/p>\n<p> No reflexion\u00e9is tanto y marchad con franqueza.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Pablo_II\"> Juan Pablo II<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=5\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Pablo II\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_26-08-1987_Dios_tiene_el_Nombre\"> Audiencia General (26-08-1987): Dios tiene el Nombre<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abOs lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda cre\u00e1is que yo soy\u00bb (Jn 13,19)<br \/>n. 7<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>[&#8230;] Entre las afirmaciones de Cristo\u00a0resulta especialmente significativa\u00a0<i>la expresi\u00f3n: \u201cYO SOY\u201d.<\/i>\u00a0El contexto en el que viene pronunciada indica que Jes\u00fas recuerda aqu\u00ed la respuesta dada por Dios mismo a Mois\u00e9s, cuando le dirige la pregunta sobre su Nombre: \u201cYo soy el que soy&#8230; As\u00ed responder\u00e1s a los hijos de Israel:\u00a0<i>Yo soy me manda a vosotros<\/i>\u201d (<i>Ex<\/i> 3, 14). Ahora bien, Cristo se sirve de la misma expresi\u00f3n \u201cYo soy\u201d en contextos muy significativos. Aquel del que se ha hablado, concerniente a Abraham: \u201cAntes que Abraham naciese, ERA YO\u201d; pero no s\u00f3lo \u00e9se. As\u00ed, por ejemplo:\u00a0<i>\u201cSi no creyereis que YO SOY, morir\u00e9is en vuestros pecados\u201d\u00a0<\/i>(<i>Jn<\/i>\u00a08, 24), y tambi\u00e9n: \u201cCuando levant\u00e9is en alto al Hijo del hombre, entonces conocer\u00e9is que YO SOY\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a08, 28), y asimismo: \u201cDesde ahora os lo digo, antes de que suceda<i>, para que, cuando suceda, cre\u00e1is que YO SOY<\/i>\u201d (<i>Jn\u00a0<\/i>13, 19).<\/p>\n<p> Este \u201cYo soy\u201d se halla tambi\u00e9n en otros lugares de los Evangelios sin\u00f3pticos (por ejemplo\u00a0<i>Mt<\/i> 28, 20;\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>24, 39); pero en las afirmaciones que hemos citado\u00a0<i>el uso del Nombre de Dios, propio del Libro del \u00c9xodo<\/i>, aparece particularmente l\u00edmpido y firme. Cristo habla de su \u201celevaci\u00f3n\u201d pascual mediante la cruz y la sucesiva resurrecci\u00f3n: \u201cEntonces conocer\u00e9is que YO SOY\u201d. Lo que quiere decir: entonces se manifestar\u00e1 claramente que yo soy aquel al que compete el Nombre de Dios. Por ello, con dicha expresi\u00f3n Jes\u00fas indica que es el verdadero Dios. Y a\u00fan antes de su pasi\u00f3n \u00c9l ruega al Padre as\u00ed: \u201cTodo lo m\u00edo es tuyo, y lo tuyo m\u00edo\u201d (<i>Jn<\/i> 17, 10), que es otra manera de afirmar: \u201cYo y el Padre somos una sola cosa\u201d (<i>Jn<\/i>\u00a010, 30).<\/p>\n<p> Ante Cristo, Verbo de Dios encarnado, un\u00e1monos tambi\u00e9n nosotros a Pedro y repitamos con la misma elevaci\u00f3n de fe: \u201cT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios\u00a0vivo\u201d (<i>Mt<\/i>\u00a016, 16).<\/p>\n<h3><span id=\"Mensaje_06-01-1999_Dios_tiene_un_rostro_humano\"> Mensaje (06-01-1999): Dios tiene un rostro humano<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que recibe a quien yo env\u00ede me recibe a m\u00ed\u00bb (Jn 13,20)<br \/>Con ocasi\u00f3n de la XIV Jornada Mundial de la Juventud, n. 1<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, hay un rostro de hombre en el que es posible ver a Dios: \u00abCreedme: yo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en m\u00ed\u00bb, dice Jes\u00fas no s\u00f3lo a Felipe, sino tambi\u00e9n a todos los que creer\u00e1n (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a014, 11). Desde entonces, el que acoge al Hijo de Dios acoge a Aquel que lo envi\u00f3 (cf.<em>\u00a0Jn<\/em>\u00a013, 20). Por el contrario, \u00abel que me odia, odia tambi\u00e9n a mi Padre\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a015, 23). Desde entonces es posible una nueva relaci\u00f3n entre el Creador y la criatura, es decir, la relaci\u00f3n del hijo con su Padre: a los disc\u00edpulos que quieren conocer los secretos de Dios y piden aprender a rezar para encontrar apoyo en el camino, Jes\u00fas les responde ense\u00f1\u00e1ndoles el\u00a0<em>Padre nuestro<\/em>, \u00abs\u00edntesis de todo el Evangelio\u00bb (Tertuliano,\u00a0<em>De oratione<\/em>, 1), en el que se confirma nuestra condici\u00f3n de hijos (cf.\u00a0<em>Lc<\/em>\u00a011, 1-4). \u00abPor una parte, en efecto, por las palabras de esta oraci\u00f3n el Hijo \u00fanico nos da las palabras que el Padre le ha dado (cf.<em>\u00a0Jn\u00a0<\/em>17, 7): \u00e9l es el Maestro de nuestra oraci\u00f3n. Por otra parte, como Verbo encarnado, conoce en su coraz\u00f3n de hombre las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres, y nos las revela: es el modelo de nuestra oraci\u00f3n\u00bb (<em>Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/em>, n. 2765).<\/p>\n<p> El evangelio de san Juan, al transmitirnos el testimonio directo de la vida del Hijo de Dios, nos indica el camino que hay que seguir para conocer al Padre. La invocaci\u00f3n \u00abPadre\u00bb es el secreto, el aliento, la vida de Jes\u00fas. \u00bfNo es \u00e9l el Hijo \u00fanico, el primog\u00e9nito, el amado al que todo se orienta, el que est\u00e1 al lado del Padre desde antes que el mundo existiese y participa de su misma gloria? (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a017, 5). Jes\u00fas recibe del Padre el poder sobre todas las cosas (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a017, 2), el mensaje que ha de anunciar (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a012, 49), y la obra que debe realizar (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a014, 31). Ni siquiera sus disc\u00edpulos le pertenecen: es el Padre quien se los ha dado (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a017, 9), confi\u00e1ndole la misi\u00f3n de protegerlos del mal, para que ninguno se pierda (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a018, 9).<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_02-06-2004_La_ultima_noche_de_su_vida_terrena\"> Audiencia General (02-06-2004): La \u00faltima noche de su vida terrena<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que come mi pan ha alzado contra m\u00ed su tal\u00f3n\u00bb (Jn 13,18)<br \/>Sobre el Salmo 40, nn. 1-4<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Un motivo que nos impulsa a comprender y amar el salmo 40, que acabamos de escuchar, es el hecho de que Jes\u00fas mismo lo cit\u00f3:\u00a0\u00a0\u00abNo me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura:\u00a0 \u00abEl que come mi pan ha alzado contra m\u00ed su tal\u00f3n\u00bb\u00bb\u00a0(<em>Jn<\/em>\u00a013, 18).<\/p>\n<p> Es la \u00faltima noche de su vida terrena y Jes\u00fas, en el Cen\u00e1culo, est\u00e1 a punto de ofrecer el bocado del hu\u00e9sped a Judas, el traidor. Su pensamiento va a esa frase del salmo, que en realidad es la s\u00faplica de un enfermo, abandonado por sus amigos. En esa antigua plegaria Cristo encuentra sentimientos y palabras para expresar su profunda tristeza.<\/p>\n<p> Nosotros, ahora, trataremos de seguir e iluminar toda la trama de este salmo, que aflor\u00f3 a los labios de una persona que ciertamente sufr\u00eda por su enfermedad, pero sobre todo por la cruel iron\u00eda de sus \u00abenemigos\u00bb (cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a040, 6-9) e incluso por la traici\u00f3n de un \u00abamigo\u00bb (cf. v. 10).<\/p>\n<p>El salmo 40 comienza con una bienaventuranza, que tiene como destinatario al amigo verdadero, al que \u00abcuida del pobre y desvalido\u00bb:\u00a0 ser\u00e1 recompensado por el Se\u00f1or en el d\u00eda de su sufrimiento, cuando est\u00e9 postrado \u00aben el lecho del dolor\u00bb (cf. vv. 2-4).<\/p>\n<p> Sin embargo, el n\u00facleo de la s\u00faplica se encuentra en la parte sucesiva, donde toma la palabra el enfermo (cf.\u00a0vv.\u00a05-10). Inicia su discurso pidiendo perd\u00f3n a Dios, de acuerdo con la tradicional concepci\u00f3n del Antiguo Testamento, seg\u00fan la cual a todo dolor correspond\u00eda una culpa:\u00a0 \u00abSe\u00f1or, ten misericordia, s\u00e1name, porque he pecado contra ti\u00bb (v. 5; cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a037). Para el antiguo jud\u00edo la enfermedad era una llamada a la conciencia para impulsar a la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p> Aunque se trate de una visi\u00f3n superada por Cristo, Revelador definitivo (cf.<em>\u00a0Jn<\/em>\u00a09, 1-3), el sufrimiento en s\u00ed mismo puede encerrar un valor secreto y convertirse en senda de purificaci\u00f3n, de liberaci\u00f3n interior y de enriquecimiento del alma. Invita a vencer la superficialidad, la vanidad, el ego\u00edsmo, el pecado, y a abandonarse m\u00e1s intensamente a Dios y a su voluntad salvadora.<\/p>\n<p>En este momento entran en escena los malvados, los que han venido a visitar al enfermo, no para consolarlo, sino para atacarlo (cf. vv. 6-9). Sus palabras son duras y hieren el coraz\u00f3n del orante, que experimenta una maldad despiadada. Esa misma situaci\u00f3n la experimentar\u00e1n muchos pobres humillados, condenados a estar solos y a sentirse una carga pesada incluso para sus familiares. Y si de vez en cuando escuchan palabras de consuelo, perciben inmediatamente en ellas un tono de falsedad e hipocres\u00eda.<\/p>\n<p> M\u00e1s a\u00fan, como dec\u00edamos, el orante experimenta la indiferencia y la dureza incluso de sus amigos (cf. v. 10), que se transforman en personajes hostiles y odiosos. El salmista les aplica el gesto de \u00abalzar contra \u00e9l su tal\u00f3n\u00bb, es decir, el acto amenazador de quien est\u00e1 a punto de pisotear a un vencido o el impulso del jinete que espolea a\u00a0su caballo con el tal\u00f3n para que pisotee a su adversario.<\/p>\n<p> Es profunda la amargura cuando quien nos hiere es \u00abel amigo\u00bb en quien confi\u00e1bamos, llamado literalmente en hebreo \u00abel hombre de la paz\u00bb. El pensamiento va espont\u00e1neamente a los amigos de Job que, de compa\u00f1eros de vida, se transforman en presencias indiferentes y hostiles (cf.\u00a0<em>Jb<\/em>19, 1-6). En nuestro orante resuena la voz de una multitud de personas olvidadas y humilladas en su enfermedad y debilidad, incluso por parte de quienes deber\u00edan sostenerlas.<\/p>\n<p>Con todo, la plegaria del salmo 40 no concluye con este fondo oscuro. El orante est\u00e1 seguro de que Dios se har\u00e1 presente, revelando una vez m\u00e1s su amor (cf. vv. 11-14). Ser\u00e1 \u00e9l quien sostendr\u00e1 y tomar\u00e1 entre sus brazos al enfermo, el cual volver\u00e1 a \u00abestar en la presencia\u00bb de su Se\u00f1or (v. 13), o sea, seg\u00fan el lenguaje b\u00edblico, a revivir la experiencia de la liturgia en el templo.<\/p>\n<p> As\u00ed pues, el salmo, marcado por el dolor, termina con un rayo de luz y esperanza. Desde esta perspectiva se logra entender por qu\u00e9 san Ambrosio, comentando\u00a0la\u00a0bienaventuranza inicial\u00a0(cf.\u00a0v.\u00a02), vio prof\u00e9ticamente en ella una invitaci\u00f3n a meditar en la pasi\u00f3n salvadora de Cristo, que lleva a la resurrecci\u00f3n. En efecto, ese Padre de la Iglesia, sugiere introducirse as\u00ed en la lectura del salmo:\u00a0 \u00abBienaventurado el que piensa en la miseria y en la pobreza de Cristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por nosotros. Rico en su reino, pobre en la carne, porque tom\u00f3 sobre s\u00ed esta carne de pobres. (&#8230;) As\u00ed pues, no sufri\u00f3 en la riqueza, sino en nuestra pobreza. Por consiguiente, no sufri\u00f3 la plenitud de la divinidad, (&#8230;) sino la carne. (&#8230;) Trata, pues, de comprender el sentido de la pobreza de Cristo, si quieres ser rico. Trata de comprender el sentido de su debilidad, si quieres obtener la salud. Trata de comprender el sentido de su cruz, si no quieres avergonzarte de ella; el sentido de su herida, si quieres curar las tuyas; el sentido de su muerte, si quieres conseguir la vida eterna; el sentido de su sepultura, si quieres encontrar la resurrecci\u00f3n\u00bb (<em>Commento a dodici salmi<\/em>:\u00a0 Saemo, VIII, Mil\u00e1n-Roma 1980, pp. 39-41).<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-04_tiempo-pascua_dia-05-jueves\">Tiempo de Pascua: Jueves IV <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>16 En verdad, en verdad os digo: el criado no es m\u00e1s que su amo, ni el enviado es m\u00e1s que el que lo env\u00eda. 17 Puesto que sab\u00e9is esto, dichosos vosotros si lo pon\u00e9is en pr\u00e1ctica. 18 No lo digo por todos vosotros; yo s\u00e9 bien a qui\u00e9nes he elegido, pero tiene que cumplirse &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-13-21-33-36-38-traicion-de-judas-y-despedida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 13, 21-33.36-38: Traici\u00f3n de Judas y despedida\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41612","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41612"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41612\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41612"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}