{"id":41620,"date":"2016-10-07T23:39:23","date_gmt":"2016-10-08T04:39:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-14-27-31a-una-paz-como-no-la-da-al-mundo\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:23","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:23","slug":"jn-14-27-31a-una-paz-como-no-la-da-al-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-14-27-31a-una-paz-como-no-la-da-al-mundo\/","title":{"rendered":"Jn 14, 27-31a: Una Paz como no la da al mundo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">23<\/span> Respondi\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: \u00abEl que me ama guardar\u00e1 mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1, y vendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l. <span class=\"versiculo\">24<\/span> El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que est\u00e1is oyendo no es m\u00eda, sino del Padre que me envi\u00f3. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, <span class=\"versiculo\">26<\/span> pero el Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo, que enviar\u00e1 el Padre en mi nombre, ser\u00e1 quien os lo ense\u00f1e todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.<br \/> <span class=\"versiculo\">27<\/span> La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro coraz\u00f3n ni se acobarde. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Me hab\u00e9is o\u00eddo decir: \u201cMe voy y vuelvo a vuestro lado\u201d. Si me amarais, os alegrar\u00edais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda cre\u00e1is. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Bernardo\"> Bernardo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=36\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Bernardo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Cantar_de_los_Cantares_La_medida_de_la_grandeza_del_alma_es_la_caridad\"> Sobre el Cantar de los Cantares: La medida de la grandeza del alma es la caridad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que me ama guardar\u00e1 mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1, y vendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l\u00bb (Jn 14,23)<br \/>27, 8-10: Opera omnia, Edit Cisterc. 1, 1957, 187-189<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=12\">Opera omnia, Edit Ci<\/a><\/span><\/p>\n<p><em>Si no tengo amor, no soy nada<\/p>\n<p> Yo y el Padre <\/em> \u2013dice el Hijo\u2013 <em>vendremos a \u00e9l, <\/em>esto es, al hombre santo, <em>y haremos morada en \u00e9l. <\/em>Pienso que no de otro cielo hablaba el profeta cuando dijo: <em>Aunque t\u00fa habitas en el santuario, esperanza de Israel. <\/em>Y m\u00e1s claramente el Ap\u00f3stol: <em>Que Cristo habite por la fe en nuestros corazones.<\/em><\/p>\n<p> Nada tiene de extra\u00f1o que el Se\u00f1or Jes\u00fas habite gustoso en este cielo, toda vez que no lo cre\u00f3, como a los dem\u00e1s con un simple \u00abh\u00e1gase\u00bb, sino que luch\u00f3 por conquistarlo, muri\u00f3 para redimirlo. Por eso, despu\u00e9s de la fatiga, dijo con mayor deseo: <em>Esta es mi mansi\u00f3n por siempre aqu\u00ed vivir\u00e9, porque la deseo. <\/em>Dichosa el alma a la que dice el Se\u00f1or: \u00abVen amada m\u00eda, y pondr\u00e9 en ti mi trono\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 te acongojas ahora, alma m\u00eda, por qu\u00e9 te me turbas? \u00bfPiensas tambi\u00e9n t\u00fa encontrar en ti un lugar para el Se\u00f1or? Pero, \u00bfqu\u00e9 lugar hay en nosotros que podamos considerar id\u00f3neo para semejante gloria, adecuado para tal majestad? \u00a1Ojal\u00e1 fuera digno de postrarme ante el estrado de sus pies! \u00a1Qui\u00e9n me concediera seguir siquiera las pisadas de cualquier alma santa, que Dios se escogi\u00f3 como heredad! Sin embargo, si se dignara infundir tambi\u00e9n en mi alma el \u00f3leo de su misericordia, de modo que yo mismo pudiera decir: <em>Correr\u00e9 por el camino de tus mandatos, cuando me ensanches el coraz\u00f3n, <\/em>quiz\u00e1 podr\u00eda tambi\u00e9n yo mostrarle en m\u00ed mismo, si no una sala grande arreglada, donde pueda sentarse a la mesa con sus disc\u00edpulos, s\u00ed al menos un lugar donde pueda reclinar su cabeza.<\/p>\n<p> Despu\u00e9s, es necesario que ella (es decir, el alma) crezca y se dilate, para que sea capaz de Dios. Porque su anchura es su amor, como dijo el Ap\u00f3stol: <em>Ensanchaos en la caridad. <\/em>Pues si bien el alma, por ser esp\u00edritu, no es susceptible de cuantidad extensa, sin embargo, la gracia le concede lo que la naturaleza le niega. Y as\u00ed, crece y se extiende, pero espiritualmente. Crece y progresa hasta llegar al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud; crece tambi\u00e9n hasta formar un templo consagrado al Se\u00f1or.<\/p>\n<p> As\u00ed que la grandeza de cualquier alma se estima por la medida de la caridad que posee, de modo que la que posee mucha es grande; la que poca, peque\u00f1a; y la que ninguna, nada. Pues como dice Pablo: <em>Si no tengo caridad, no soy nada.<\/em><\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_21-04-1620_Jesus_no_promete_la_paz_nos_la_da_plenamente\"> Serm\u00f3n (21-04-1620): Jes\u00fas no promete la paz, nos la da plenamente<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abLa paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo\u00bb (Jn 14, 27)<br \/>IX, 291<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>El santo Evangelio, como la Iglesia, no son sino paz. Comenz\u00f3 por la paz y luego no predica sino paz: \u00abOs doy la paz\u00bb, dice el Salvador a sus Ap\u00f3stoles, os doy mi Paz, os la doy como mi Padre me la da. Para decir: el mundo no da lo que promete, porque es enga\u00f1ador; lisonjea a los hombres, les promete mucho y al final no les da nada, mof\u00e1ndose as\u00ed de los que ha enga\u00f1ado. Pero Yo no os prometo paz, sino que os la doy y no una paz cualquiera, sino como la he recibido de mi Padre, con la cual superar\u00e9is a todos vuestros enemigos y los vencer\u00e9is&#8230;<\/p>\n<p> En resumen, el Evangelio en casi todas sus partes no trata sino de la paz, y as\u00ed como empieza por la paz, termina con la paz, para ense\u00f1arnos que es la herencia que el Se\u00f1or Dios, nuestro Maestro, ha dejado a sus hijos, que estamos sujetos a la Santa Iglesia, nuestra Madre.<\/p>\n<p> La verdadera arma de los cristianos es la paz. Con ella salen vencedores en todos los combates. Pero si faltase y no hubiese acuerdo entre el esp\u00edritu y el entendimiento, la memoria y la voluntad desfallecer\u00edan y todo estar\u00eda perdido indudablemente, y el hombre perecer\u00eda.<\/p>\n<p> Cuando el entendimiento se mantiene firme en la fe y lo que ella nos ense\u00f1a o que nuestro Se\u00f1or os dej\u00f3 dicho, entonces hay una fuerza incomparable, por encima de la de la carne, que es pura debilidad comparada con aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p> Pero si el entendimiento escucha las razones que la carne le presenta para hacerle olvidar la atenci\u00f3n que debe a las cosas divinas, a las verdades divinas, al punto est\u00e1 perdido.<\/p>\n<p> S\u00f3lo se encuentra la paz entre los hijos de Dios y de la Iglesia, que viven seg\u00fan la voluntad divina en la observancia de los mandamientos.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Joseph_Ratzinger_Benedicto_XVI\"> Joseph Ratzinger (Benedicto XVI)<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"El_Rostro_de_Dios_Jesus_no_nos_desea_la_Paz\"> El Rostro de Dios: Jes\u00fas no nos desea la Paz<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\">S\u00edgueme, Salamanca, 1983<span class=\"rh\">\u00abMi paz os doy\u00bb (Jn 14,27)<br \/>pp. 86s<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>De las palabras de despedida de Jes\u00fas aparece con toda claridad el concepto de la paz: en esas palabras, consuela el Se\u00f1or como lo hace una madre. \u00c9l consuela a los disc\u00edpulos en la hora de la despedida y consuela a la iglesia a trav\u00e9s de la historia, en la que ella sufre nuevamente la hora de la despedida, la hora de su ausencia. Estas palabras no proporcionan ninguna teor\u00eda que explique el enigma del mundo, pero administran una certeza que ayuda a vivir<\/p>\n<p>Pero hay que guardarse de leer mal estas palabras; ellas exigen que se ponga coraz\u00f3n no menos que inteligencia. Sin embargo, si nosotros nos acercamos a tientas pensando en ellas, lo hacemos para penetrar m\u00e1s a fondo en la cercan\u00eda de Dios que vive en ellas: \u00abMi paz os doy&#8230;\u00bb, pero, \u00bfqu\u00e9 significa eso? Las apariencias parece que contradicen a esas palabras: el mundo est\u00e1 antes y despu\u00e9s totalmente falto de paz, y tambi\u00e9n la iglesia, la cristiandad. Y, asimismo, hay falta de paz en los corazones de los creyentes como individuos. \u00bfPor consiguiente, qu\u00e9 es lo que se quiere decir con eso? Si el Se\u00f1or desea a los suyos la paz, esto es simplemente el saludo de despedida del Se\u00f1or que camina hacia la oscuridad de Gethseman\u00ed. El saludo hebreo suena ni m\u00e1s ni menos que schalom, lo cual nosotros traducimos por \u00abpaz\u00bb, pero tambi\u00e9n podemos traducirlo por \u00a1salve! o \u00a1ave!<\/p>\n<p>En las antiguas formas de saludo o de despedida, acu\u00f1adas por los cristianos que nos precedieron, puede advertirse algo que corresponde a lo que venimos diciendo. As\u00ed cuando, con las palabras \u00abcon Dios\u00bb o \u00abadi\u00f3s\u00bb, dejamos a aqu\u00e9l que saludamos o despedimos bajo la protecci\u00f3n de Dios. Ese es el \u00faltimo saludo de Jes\u00fas antes de emprender el camino de la cruz. Su saludo es algo m\u00e1s que una frase ret\u00f3rica convencional. El que va hacia la cruz no puede desear ning\u00fan tipo de comodidad superficial. El que proporcion\u00f3, a partir de la cruz, despu\u00e9s de haber saboreado el abismo de la necesidad humana, la salvaci\u00f3n del mundo, no puede desear la paz del olvido, de la comodidad que cuesta poco. Solamente la salida de la c\u00e1rcel de las c\u00f3modas mentiras, solamente la aceptaci\u00f3n de la cruz, conduce a la regi\u00f3n de la paz efectiva. La psicoterapia sabe hoy que la represi\u00f3n es el fundamento m\u00e1s profundo de la enfermedad y que la curaci\u00f3n consiste en bajar al dolor de la verdad; pero ni ella sabe qu\u00e9 es la verdad y si la verdad es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, un bien.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, podemos dar el \u00faltimo paso. En la liturgia, con toda raz\u00f3n, ambas f\u00f3rmulas, el \u00abDominas vobiscum\u00bb y el \u00abPax vobis\u00bb, son intercambiables entre s\u00ed. El mismo Se\u00f1or es la paz. En su partida, \u00e9l no saluda \u00fanicamente con palabras. \u00c9l, que en la cruz elimin\u00f3 la mentira de la humanidad, que venci\u00f3 y super\u00f3 su odio, \u00e9l es la paz. Esta nos viene por la cruz; en su saludo de paz, no nos desea algo, sino que se nos da a s\u00ed mismo. As\u00ed precisamente estas palabras son la alusi\u00f3n de Juan a la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda: el Se\u00f1or se da a s\u00ed mismo a los suyos como paz y as\u00ed se entrega en sus manos: como el pan vivo, \u00e9l une a la iglesia y re\u00fane a los hombres en el \u00fanico cuerpo de su misericordia. Pid\u00e1mosle que nos ense\u00f1e a celebrar verdaderamente la eucarist\u00eda: a recibir aquella verdad que es amor y, a partir de ah\u00ed, convertirnos en hombres de la paz.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-c_semana-06_tiempo-pascua_dia-01-domingo\">Tiempo de Pascua: Domingo VI (Ciclo C)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 Respondi\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: \u00abEl que me ama guardar\u00e1 mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1, y vendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l. 24 El que no me ama no guarda mis palabras. 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