{"id":41621,"date":"2016-10-07T23:39:24","date_gmt":"2016-10-08T04:39:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-1-8-despedida-yo-soy-la-vid-vosotros-los-sarmientos\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:24","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:24","slug":"jn-15-1-8-despedida-yo-soy-la-vid-vosotros-los-sarmientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-1-8-despedida-yo-soy-la-vid-vosotros-los-sarmientos\/","title":{"rendered":"Jn 15, 1-8 &#8211; Despedida: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. <span class=\"versiculo\">2<\/span> A todo sarmiento que no da fruto en m\u00ed lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que d\u00e9 m\u00e1s fruto. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Vosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado; <span class=\"versiculo\">4<\/span> permaneced en m\u00ed, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por s\u00ed, si no permanece en la vid, as\u00ed tampoco vosotros, si no permanec\u00e9is en m\u00ed. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, ese da fruto abundante; porque sin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada. <span class=\"versiculo\">6<\/span> Al que no permanece en m\u00ed lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Si permanec\u00e9is en m\u00ed y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que dese\u00e1is, y se realizar\u00e1. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; as\u00ed ser\u00e9is disc\u00edpulos m\u00edos. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Nicolas_Cabasilas\"> Nicol\u00e1s Cabasilas<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=104\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Nicol\u00e1s Cabasilas\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"La_Vida_en_Cristo_Si_moramos_en_Cristo_que_mas_podemos_desear\"> La Vida en Cristo: Si moramos en Cristo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podemos desear?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l, ese da fruto abundante\u00bb (Jn 15,5)<br \/>Libro 4: PG 150, 582-583 (Liturgia de las Horas)<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la sagrada unci\u00f3n, pasamos a la mesa santa, que es el fin y la meta de esta vida de que estamos tratando. Lograda la cual, nada faltar\u00e1 a la felicidad tan buscada y anhelada. En ella no recibimos ya la muerte, la sepultura, ni siquiera la participaci\u00f3n de una vida mejor, sino al mismo Resucitado; ni recibimos tampoco los dones del Esp\u00edritu en la medida en que pueden ser participados, sino al mismo Bienhechor, al templo mismo en el que se encierra la multitud de todas las gracias. Cristo, es verdad, est\u00e1 presente en cada uno de los sacramentos, y cabr\u00eda decir que en \u00e9l somos ungidos y lavados o, mejor, que \u00e9l es nuestra unci\u00f3n y nuestra abluci\u00f3n, como es tambi\u00e9n nuestra comida.<\/p>\n<p> Sin embargo est\u00e1 especialmente presente en los que son iniciados y a ellos les confiere sus dones; pero no a todos de igual modo, sino que, lavando, purifica del fango de los vicios e imprime en el bautizado su propia imagen; y, ungi\u00e9ndole, lo dinamiza y lo hace esforzado para las obras del Esp\u00edritu Santo, de las que, por su encarnaci\u00f3n, se ha convertido \u00e9l en tesorero.<\/p>\n<p> Admitido luego el iniciado a la mesa, es decir, a nutrirse de los dones de su cuerpo, lo cambia totalmente, transform\u00e1ndolo en s\u00ed mismo. Por eso la Eucarist\u00eda es el sacramento supremo, que cierra toda ulterior progresi\u00f3n y cualquier posible adici\u00f3n.<\/p>\n<p> Al ser bautizados, este sacramento nos confiere todas las gracias que le son propias: pero todav\u00eda no hemos tocado las cimas de la perfecci\u00f3n. En efecto, todav\u00eda no poseemos los dones del Esp\u00edritu Santo, que se nos confieren con el sagrado crisma. Sobre los bautizados por Felipe, no por eso hab\u00eda descendido el Esp\u00edritu Santo: fue necesaria la imposici\u00f3n de manos de Pedro y Juan. Dice la Escritura: <em>A\u00fan no hab\u00eda bajado sobre ninguno el Esp\u00edritu Santo, estaban s\u00f3lo bautizados en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas. Entonces les impon\u00edan las manos y recib\u00edan el Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/p>\n<p> A algunos de aquellos que estaban llenos del Esp\u00edritu, que profetizaban, que pose\u00edan el don de lenguas y que estaban revestidos de otros carismas, les faltaba mucho, sin embargo, para ser totalmente hombres de Dios, movidos por el Esp\u00edritu, y se hallaban enredados en envidias, ambiciones, rivalidades in\u00fatiles y otros vicios por el estilo. Pablo se lo echaba en cara cuando les dec\u00eda: <em>Todav\u00eda sois carnales y os gu\u00edan los bajos instintos. <\/em>Y sin embargo eran espirituales por lo que se refiere a cierto sector de la gracia, pero no lo suficiente para erradicar del alma cualquier asomo de maldad.<\/p>\n<p> Nada de esto ocurre en la Eucarist\u00eda. Aquellos en quienes el pan de vida ha activado los mecanismos liberadores de la muerte y, al participar en la sagrada Cena, no son conscientes de pecado alguno ni lo cometieron con posterioridad, a \u00e9stos nadie podr\u00e1 tacharles de espirituales a medias. Pues es imposible, lo repito, absolutamente imposible que este sacramento obre con toda su eficacia y no consiga liberar a los iniciados de cualquier imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p> Y esto \u00bfpor qu\u00e9? Pues porque un sacramento es eficaz cuando comunica a quienes lo reciben todos los efectos que pueda causar. La promesa de la Eucarist\u00eda nos hace habitar en Cristo y a Cristo en nosotros. Leemos en efecto: <em>Habita en m\u00ed y yo en \u00e9l. <\/em>Si Cristo habita en nosotros, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podemos buscar? Y si moramos en Cristo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podemos desear? El es a la vez nuestro hu\u00e9sped y nuestra morada. \u00a1Dichosos nosotros por una tal inhabitaci\u00f3n! \u00a1Doblemente dichosos nosotros por habernos convertido en moradores de semejante casa! Pues en el mismo instante se espiritualizan nuestra alma y nuestro cuerpo y todas las facultades, porque el alma se compenetra con su alma, el cuerpo con su cuerpo y la sangre con su sangre. \u00bfCon qu\u00e9 resultado? Con el resultado de que lo m\u00e1s noble prevalece sobre lo m\u00e1s humilde, lo humano es superado por lo divino, y \u2014lo que san Pablo escribe de la resurrecci\u00f3n\u2014 lo mortal queda absorbido por la vida. Y en otro lugar dice tambi\u00e9n: <em>Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en m\u00ed.<\/em><\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cirilo_de_Alejandria\"> Cirilo de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=11\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cirilo de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_Donde_esta_anclado_tu_ser\"> Homil\u00eda: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 anclado tu ser?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abYo soy la vid, vosotros los sarmientos\u00bb (Jn 15,5)<br \/>Libro 10, 2: PG 74, 331-334 (Liturgia de las Horas)<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>El Se\u00f1or, para convencernos de que es necesario que nos adhiramos a \u00e9l por el amor, ponder\u00f3 cu\u00e1n grandes bienes se derivan de nuestra uni\u00f3n con \u00e9l, compar\u00e1ndose a s\u00ed mismo con la vid y afirmando que los que est\u00e1n unidos a \u00e9l e injertados en su persona, vienen a ser como sus sarmientos y, al participar del Esp\u00edritu Santo, comparten su misma naturaleza (pues el Esp\u00edritu de Cristo nos une con \u00e9l).<\/p>\n<p> La adhesi\u00f3n de quienes se vinculan a la vid consiste en una adhesi\u00f3n de voluntad y de deseo; en cambio, la uni\u00f3n de la vid con nosotros es una uni\u00f3n de amor y de inhabitaci\u00f3n. Nosotros, en efecto, partimos de un buen deseo y nos adherimos a Cristo por la fe; as\u00ed llegamos a participar de su propia naturaleza y alcanzamos la dignidad de hijos adoptivos, pues, como afirma san Pablo, el que se une al Se\u00f1or es un esp\u00edritu con \u00e9l.<\/p>\n<p> De la misma forma que en un lugar de la Escritura se dice de Cristo que es cimiento y fundamento (pues nosotros, se afirma, estamos edificados sobre \u00e9l y, como piedras vivas y espirituales, entramos en la construcci\u00f3n del templo del Esp\u00edritu, formando un sacerdocio sagrado, cosa que no ser\u00eda posible si Cristo no fuera fundamento), as\u00ed, de manera semejante, Cristo se llama a s\u00ed mismo vid, como si fuera la madre y nodriza de los sarmientos que proceden de \u00e9l.<\/p>\n<p> En \u00e9l y por \u00e9l hemos sido regenerados en el Esp\u00edritu para producir fruto de vida, no de aquella vida caduca y antigua, sino de la vida nueva que se funda en su amor. Y esta vida la conservaremos si perseveramos unidos a \u00e9l y como injertados en su persona; si seguimos fielmente los mandamientos que nos dio y procuramos conservar los grandes bienes que nos confi\u00f3, esforz\u00e1ndonos por no contristar, ni en lo m\u00e1s m\u00ednimo, al Esp\u00edritu que habita en nosotros, pues, por medio de \u00e9l, Dios mismo tiene su morada en nuestro interior.<\/p>\n<p> De qu\u00e9 modo nosotros estamos en Cristo y Cristo en nosotros nos lo pone en claro el evangelista Juan al decir: En esto conocemos que permanecemos en \u00e9l, y \u00e9l en nosotros: en que nos ha dado de su Esp\u00edritu.<\/p>\n<p> Pues, as\u00ed como la ra\u00edz hace llegar su misma manera de ser a los sarmientos, del mismo modo el Verbo unig\u00e9nito de Dios Padre comunica a los santos una especie de parentesco consigo mismo y con el Padre, al darles parte en su propia naturaleza, y otorga su Esp\u00edritu a los que est\u00e1n unidos con \u00e9l por la fe: as\u00ed les comunica una santidad inmensa, los nutre en la piedad y los lleva al conocimiento de la verdad y a la pr\u00e1ctica de la virtud.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Conversaciones_Espirituales_El_amor_propio_no_nos_deja_confiar_en_Dios\"> Conversaciones Espirituales: El amor propio no nos deja confiar en Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que permanece en M\u00ed y Yo en \u00e9l, ese da mucho fruto, porque sin M\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (Jn 15, 5)<br \/>Las tres leyes. VI, 107<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Hay personas que se muestran muy habladoras y afanosas en los deseos que tienen de perfecci\u00f3n y andan buscando quienes las escuchen y les den nuevos m\u00e9todos a seguir. <\/p>\n<p> Se entretienen hablando de la perfecci\u00f3n que quieren adquirir y se olvidan del medio principal, que es el de mantenerse tranquilas, poniendo su confianza s\u00f3lo en Aqu\u00e9l que \u00fanicamente puede dar crecimiento a lo que ellas han sembrado y plantado. Todo nuestro bien depende de la gracia de Dios, en la cual ponemos toda nuestra confianza. <\/p>\n<p> Parece estas almas que se afanan buscando la perfecci\u00f3n han olvidado o ignoran lo que dijo Jerem\u00edas: \u00abPobre hombre, \u00bfqu\u00e9 haces al poner tu confianza en tu trabajo y tu industria? \u00bfno sabes que te corresponde a ti cultivar la tierra, labrarla y sembrarla, pero que es Dios quien da el crecimiento a las plantas y hace que tengas buena cosecha en tus tierras sembradas? Ya puedes rogar, que de nada te servir\u00e1 si Dios no bendice tu trabajo.\u00bb Es cierto que nos toca a nosotros trabajar bien, pero Dios es el que hace que a nuestro trabajo siga el \u00e9xito. Por nosotros mismos nada podemos sin la gracia de Dios y en ella hemos de poner toda la confianza sin esperar nada de nosotros mismos. <\/p>\n<p> No nos afanemos en nuestro trabajo, pues para que est\u00e9 bien hecho hemos de poner todo nuestro cuidado, con tranquilidad, serenamente, sin poner la confianza en \u00e9l, sino en Dios y en su gracia. <\/p>\n<p> Esas ansiedades de esp\u00edritu que mostramos para avanzar en nuestra perfecci\u00f3n y para saber si avanzamos, no son en absoluto agradables a Dios y no sirven sino para satisfacer el amor propio, que todo lo enreda y que quiere abarcar mucho y luego no hace nada. <\/p>\n<p> Una obra buena, hecha con tranquilidad de esp\u00edritu vale m\u00e1s que muchas hechas con apresuramiento.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-b_semana-05_tiempo-pascua_dia-01-domingo\">Tiempo de Pascua: Domingo V (Ciclo B)<\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-05_tiempo-pascua_dia-04-miercoles\">Tiempo de Pascua: Mi\u00e9rcoles V <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. 2 A todo sarmiento que no da fruto en m\u00ed lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que d\u00e9 m\u00e1s fruto. 3 Vosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado; 4 permaneced en m\u00ed, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-1-8-despedida-yo-soy-la-vid-vosotros-los-sarmientos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 15, 1-8 &#8211; Despedida: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41621","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41621"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41621\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}