{"id":41626,"date":"2016-10-07T23:39:37","date_gmt":"2016-10-08T04:39:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-26-164a-persecucion-necesaria\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:37","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:37","slug":"jn-15-26-164a-persecucion-necesaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-26-164a-persecucion-necesaria\/","title":{"rendered":"Jn 15, 26\u201416,4a: Persecuci\u00f3n necesaria"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">18<\/span> Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a m\u00ed antes que a vosotros. <span class=\"versiculo\">19<\/span> Si fuerais del mundo, el mundo os amar\u00eda como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sac\u00e1ndoos del mundo, por eso el mundo os odia. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Recordad lo que os dije: \u201cNo es el siervo m\u00e1s que su amo\u201d. Si a m\u00ed me han perseguido, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n; si han guardado mi palabra, tambi\u00e9n guardar\u00e1n la vuestra. <span class=\"versiculo\">21<\/span> Y todo eso lo har\u00e1n con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envi\u00f3. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Carta_La_afliccion_nos_hace_ver_el_fondo_de_nuestra_miseria\"> Carta: La aflicci\u00f3n nos hace ver el fondo de nuestra miseria<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNo es el siervo mayor que su Se\u00f1or\u00bb (Jn 15, 20)<br \/>A Mme. Bourgeois, Abadesa de Puits d&#8217;Orbe; abril de 1605. XIII, 26<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Por lo que me dice nuestro buen padre, todav\u00eda est\u00e1is en manos de m\u00e9dicos y cirujanos. Comparto vuestros sufrimientos y los encomiendo al Se\u00f1or para que los haga \u00fatiles y que cuando salg\u00e1is de ellos se pueda decir de vos lo que se dec\u00eda del buen Job: \u00aben todo esto, \u00e9l no pec\u00f3, sino que esperaba en Dios.\u00bb Valor, mi querida hermana, mirad a vuestro Esposo, vuestro rey, coronado de espinas y desgarrado, de tal modo que se le pod\u00edan contar los huesos. Pensad que la corona de la esposa no ha de ser m\u00e1s suave que la de su Esposo y que si de tal manera le han destrozado, que se le pod\u00edan contar los huesos, es cosa justa que se pueda ver uno de los vuestros. Como la \u00abRosa\u00bbentre espinas, as\u00ed est\u00e1 mi Amada entre la doncellas. Es el lugar natural de esta flor; tambi\u00e9n es lo m\u00e1s propio del Esposo. Aceptad mil veces al d\u00eda esta cruz, besadla con gusto por amor de Aqu\u00e9l que os la env\u00eda, pues \u00c9l la env\u00eda por amor y como el m\u00e1s rico presente. Representaos a menudo al Salvador crucificado frente a vos y mirad a ver cu\u00e1l de los dos sufre m\u00e1s por el otro. Y vuestro mal os parecer\u00e1 enseguida mucho menor. \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 feliz vais a ser eternamente si sufr\u00eds por Dios ese peque\u00f1o mal que \u00c9l os env\u00eda! <\/p>\n<p> No os enga\u00f1ar\u00e9is si pens\u00e1is que estoy junto a vos en esta tribulaci\u00f3n; lo estoy de coraz\u00f3n y con todo afecto. Pero, hija m\u00eda, tened confianza, sed firme; si cre\u00e9is, ver\u00e9is la gloria de Dios. \u00bfQu\u00e9 cre\u00e9is que es el lecho del dolor? No es otra cosa sino escuela de humildad; en \u00e9l aprendemos a ver nuestras miserias y debilidades y lo vanos, sensibles y desvalidos que somos. <\/p>\n<p> Es uno de los grandes beneficios que nos trae la aflicci\u00f3n, que nos hace ver el fondo de nuestra miseria.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-05_tiempo-pascua_dia-07-sabado\">Tiempo de Pascua: S\u00e1bado V <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>18 Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a m\u00ed antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo os amar\u00eda como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sac\u00e1ndoos del mundo, por eso el mundo os odia. 20 Recordad lo que os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-15-26-164a-persecucion-necesaria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 15, 26\u201416,4a: Persecuci\u00f3n necesaria\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41626\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}