{"id":41633,"date":"2016-10-07T23:39:52","date_gmt":"2016-10-08T04:39:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-17-1-11a-oracion-sacerdotal-glorifica-a-tu-hijo\/"},"modified":"2016-10-07T23:39:52","modified_gmt":"2016-10-08T04:39:52","slug":"jn-17-1-11a-oracion-sacerdotal-glorifica-a-tu-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-17-1-11a-oracion-sacerdotal-glorifica-a-tu-hijo\/","title":{"rendered":"Jn 17, 1-11a  \u2013 Oraci\u00f3n sacerdotal: Glorifica a tu Hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> As\u00ed habl\u00f3 Jes\u00fas y, levantando los ojos al cielo, dijo:<br \/>\n\u00abPadre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti <span class=\"versiculo\">2<\/span> y, por el poder que t\u00fa le has dado sobre toda carne, d\u00e9 la vida eterna a todos los que le has dado. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Y ahora, Padre, glorif\u00edcame junto a ti, con la gloria que yo ten\u00eda junto a ti antes que el mundo existiese. <span class=\"versiculo\">6<\/span> He manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y t\u00fa me los diste, y ellos han guardado tu palabra. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, <span class=\"versiculo\">8<\/span> porque yo les he comunicado las palabras que t\u00fa me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo sal\u00ed de ti, y han cre\u00eddo que t\u00fa me has enviado. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que t\u00fa me diste, porque son tuyos. <span class=\"versiculo\">10<\/span> Y todo lo m\u00edo es tuyo, y lo tuyo m\u00edo; y en ellos he sido glorificado. <span class=\"versiculo\">11<\/span> Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos est\u00e1n en el mundo, mientras yo voy a ti. Padre santo, gu\u00e1rdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Asis\"> Francisco de As\u00eds<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=25\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de As\u00eds\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Carta_Cuantos_bienes_hemos_recibido\"> Carta: \u00a1Cu\u00e1ntos bienes hemos recibido!<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abTe ruego por estos que t\u00fa me diste, porque son tuyos\u00bb (Jn 11,9)<br \/>A los fieles. [fref]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Oh, cu\u00e1n glorioso y santo y grande, tener en los cielos un Padre! \u00a1Oh, cu\u00e1n santo, tener un esposo consolador, bello y admirable! \u00a1Oh, cu\u00e1n santo y cu\u00e1n caro tener tal hermano y tal hijo, placentero, humilde, pac\u00edfico, dulce, amable y sobre todas las cosas deseable, el que di\u00f3 su vida por sus ovejas (cf <em> Jn<\/em> 10, 15) y or\u00f3 al Padre por nosotros diciendo: <em>Padre santo, gu\u00e1rdalos en tu nombre, a los que me has dado <\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 11).<strong> <\/strong><em>Padre, todos los que me diste en el mundo, eran tuyos y me los diste <\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 6). <\/p>\n<p><em>Y las palabras que me diste, les di; y ellos las recibieron y conocieron verdaderamente, que sal\u00ed de ti y creyeron que t\u00fa me enviaste<\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 8); <em> ruego por ellos y no por el mundo <\/em>(cf <em> Jn<\/em> 17, 9); <em> bend\u00edcelos y santif\u00edcalos <\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 17)\u00a0<em>Y por ellos me santifico a<\/em>\u00a0 <em>m\u00ed mismo, para que sean santificados en <\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 19) <em>la unidad, coma tambi\u00e9n <\/em>nosotros (<em>Jn<\/em> 17, 11) lo somos.Y quiero, Padre, <em>que donde yo estoy tambi\u00e9n ellos est\u00e9n conmigo, para que vean mi gloria <\/em>(<em>Jn<\/em> 17, 24) <em>en tu reino <\/em>(<em>Mt<\/em> 20, 21). <\/p>\n<p>Mientras que a aquel, que tanto ha aguantado por nosotros, tantos bienes ha tra\u00eddo y traer\u00e1 en el futuro, toda criatura que hay en los cielos, en la tierra, en el mar y en los abismos, d\u00e9 en retorno alabanza, gloria, honor y bendici\u00f3n (cf <em> Apoc<\/em> 5, 13), porque \u00e9l es fuerza y fortaleza nuestra, el que es s\u00f3lo bueno, s\u00f3lo alt\u00edsimo, s\u00f3lo omnipotente, admirable, glorioso y s\u00f3lo santo, laudable y bendito por infinitos siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Justino\"> Justino<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=22\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Justino\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Apologia_Encontre_la_filosofia_unica_provechosa_y_segura\"> Apolog\u00eda: Encontr\u00e9 la filosof\u00eda \u00fanica, provechosa y segura<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEsta es la vida eterna: que te conozcan a ti, \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo\u00bb (Jn 17,3)<br \/>nn. 2-4, 7-8 : PG 6, 478-482; 491<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>Mi alma ansiaba conocer lo que es propio y principio de la filosof\u00eda&#8230; El conocimiento inteligente de las cosas inmateriales me cautivaba por completo. La contemplaci\u00f3n de las ideas daba alas a mi pensamiento. Durante alg\u00fan tiempo me cre\u00eda ser un sabio, y tan est\u00fapido era que esperaba ver a Dios dentro de nada, ya que \u00e9ste es el fin de la filosof\u00eda de Plat\u00f3n. En este estado espiritual&#8230;me acercaba a un lugar aislado donde cre\u00eda encontrarme solo cuando me di cuenta que un anciano me segu\u00eda los pasos&#8230; <\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es lo que te ha conducido hasta aqu\u00ed?- me pregunt\u00f3. <br \/>\u2013Me gusta este paseo-&#8230;es muy adecuado para la meditaci\u00f3n filos\u00f3fica&#8230;. <br \/>-\u00bfEs, pues, en la filosof\u00eda que se encuentra la felicidad?- me pregunt\u00f3. <br \/>\u2013Ciertamente, le contest\u00e9, y s\u00f3lo en ella <br \/>-&#8230; \u00bfA qu\u00e9 llamas tu Dios? <br \/>\u2013Lo que siempre es id\u00e9ntico a s\u00ed mismo y que da el ser a todo lo que existe, esto es Dios.<br \/>-\u00bfC\u00f3mo pueden los fil\u00f3sofos hacerse una idea justa de lo que es Dios si no lo conocen, no lo han visto jam\u00e1s ni lo han o\u00eddo? <br \/>Yo respond\u00ed: <br \/>-La divinidad no es visible a nuestros ojos como los dem\u00e1s seres, s\u00f3lo se accede a \u00e9l por medio de la inteligencia, como dice Plat\u00f3n. Estoy de acuerdo con \u00e9l. <br \/>-Hace mucho tiempo, dijo el anciano, hubo hombres mucho m\u00e1s antiguos que estos pretendidos fil\u00f3sofos, hombres felices, justos, amigos de Dios. Hablaban bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios y presagiaron un futuro, realizado ahora. Se llaman profetas. Ellos han visto la verdad y la han anunciado a los hombres&#8230; Los que leen sus profec\u00edas pueden, si tienen la fe, sacar mucho provecho&#8230; Eran testigos fieles de la verdad&#8230; Han glorificado al creador del universo, Dios y Padre y han anunciado al que \u00e9l envi\u00f3, Cristo su Hijo&#8230; Y t\u00fa, antes que nada, pide para que se te abran las puertas de la verdad, ya que nadie puede ver ni comprender si Dios o su enviado, Cristo, no se lo da a comprender&#8230; <\/p>\n<p>Ya no le vi m\u00e1s. Pero, de repente, un fuego se encendi\u00f3 en mi alma. Qued\u00e9 prendado del amor a los profetas, a aquellos hombres amigos de Cristo. <\/p>\n<p>Reflexionando sobre las palabras del anciano, reconoc\u00ed que \u00e9sta era la filosof\u00eda \u00fanica, provechosa y segura.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cirilo_de_Alejandria\"> Cirilo de Alejandr\u00eda<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=11\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cirilo de Alejandr\u00eda\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_El_nombre_de_Padre_es_mas_apropiado_que_el_de_Dios\"> Homil\u00eda: El nombre de Padre es m\u00e1s apropiado que el de Dios<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abHe manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo\u00bb (Jn 17,6)<br \/>n. 11,7 : PG 74, 497-499<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p>El Hijo ha dado a conocer el Nombre del Padre no tan s\u00f3lo revel\u00e1ndolo y d\u00e1ndonos una ense\u00f1anza exacta sobre su divinidad \u2013porque todo esto ya se hab\u00eda proclamado, a trav\u00e9s de la Escritura inspirada, antes de la venida del Hijo- sino tambi\u00e9n ense\u00f1ando que no solamente es verdadero Dios, sino tambi\u00e9n verdadero Padre, y calificado verdaderamente as\u00ed al tener en s\u00ed mismo y engendrando fuera de s\u00ed mismo a su Hijo, coeterno con su naturaleza. <\/p>\n<p>El nombre de Padre es propiamente m\u00e1s adecuado a Dios que el nombre de Dios: \u00e9ste es un nombre de dignidad, aqu\u00e9l significa una propiedad substancial. Porque decir Dios es decir el Se\u00f1or del universo. Pero el que le da el nombre de Padre precisa la propiedad de la persona: quiere decir que es \u00e9l el que engendra. Que el nombre de Padre es m\u00e1s propio y m\u00e1s adecuado que el de Dios, el mismo Hijo nos lo ense\u00f1a por el uso que hace de \u00e9l. No dijo a veces; \u00abyo y Dios\u00bb sino: \u00abYo y el Padre somos uno\u00bb (Jn 10,30). Y dijo tambi\u00e9n: \u00abEs el Hijo a quien el Padre, Dios, ha sellado con su sello\u00bb (Jn 6, 27). <\/p>\n<p>Pero cuando dijo a sus disc\u00edpulos que bautizaran a todas las naciones, dijo expresamente que se hiciera, no en el nombre de Dios, sino en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_Dios_le_encomendo_una_obra\"> Sobre el Evangelio de san Juan: Dios le encomend\u00f3 una obra<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abManifest\u00e9 tu nombre a los hombres que me diste del mundo. Tuyos eran y me los diste; y han observado tu palabra\u00bb (Jn 17,6-7)<br \/>n. 81<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00c1NGEL DEL gran consejo es llamado el Hijo de Dios, as\u00ed por las dem\u00e1s cosas que ense\u00f1\u00f3 como en especial porque anunci\u00f3 el Padre a los hombres, como ahora lo declara El mismo: Manifest\u00e9 tu nombre a los hombres. Despu\u00e9s de aseverar que hab\u00eda llevado a cabo la obra que el Padre le encomend\u00f3, dice luego cu\u00e1l fue esa obra. Cierto que el nombre del Padre ya era conocido, pues dice Isa\u00edas: juraste por el Dios verdadero (Is 65,16). Mas, como ya varias veces lo tengo dicho y ahora lo repito, era conocido solamente de los jud\u00edos y aun no de todos ellos. Pero aqu\u00ed Jes\u00fas se refiere a los gentiles. Significa adem\u00e1s que ahora lo conocen como Padre. Porque no es lo mismo conocerlo como Creador a saber que tiene un Hijo. <\/p>\n<p>Lo manifest\u00e9 con palabras y con hechos. A los que me diste del mundo. As\u00ed como antes hab\u00eda dicho: Nadie viene a M\u00ed si no se le da ese don; y tambi\u00e9n: Si mi Padre no lo atrae, as\u00ed ahora dice: A los que me diste. Dijo que El era el camino. Por todo lo cual es manifiesto que aqu\u00ed significa dos cosas: que El no es contrario a la voluntad del Padre y que la voluntad del Padre es que crean en el Hijo. Tuyos eran y me los diste. Quiere con esto ense\u00f1arnos que el Padre lo ama sobremanera. Pero que El no haya necesitado recibirlos de otro es claro, porque fue El quien los cre\u00f3 y es El quien cuida de ellos. Entonces \u00bfc\u00f3mo los recibi\u00f3? Ya dije que lo que quiere significar es su concordia con el Padre. Mas si alguno prefiere considerar esa expresi\u00f3n en un modo humano, como ya se dijo, entonces ya no ser\u00e1n en adelante posesi\u00f3n del Padre. Pues si cuando el <\/p>\n<p>Padre los pose\u00eda no eran del Hijo, es claro que cuando los cedi\u00f3 al Hijo, tambi\u00e9n se despoj\u00f3 del dominio sobre ellos. <\/p>\n<p>Pero de tal interpretaci\u00f3n se sigue un absurdo a\u00fan mucho mayor; puesto que cuando pertenec\u00edan al Padre fueron imperfectos; y cuando vinieron al poder del Hijo entonces fueron perfectos. Ahora bien, el solo decir tales cosas es ya una ridiculez. En conclusi\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 quiere significar aqu\u00ed Jes\u00fas? Que fue voluntad del Padre que creyeran en el Hijo. Y han observado tu palabra. Ahora han conocido que cuanto me has dado de Ti viene. \u00bfEn qu\u00e9 forma han observado tu palabra? Creyendo en M\u00ed y no en los jud\u00edos. Puesto que quien cree en El: Da testimonio de que Dios es veraz. &#8211; Algunos interpretan de este modo: Ahora conoc\u00ed que todo cuanto me diste viene de Ti. Pero sin raz\u00f3n se interpreta de esa manera. Porque \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ignorar el Hijo las cosas que eran de su Padre? Lo que El dice se refiere a sus disc\u00edpulos. Como si dijera: Desde que les declar\u00e9 estas cosas todas que T\u00fa me diste, conocieron que ven\u00edan de Ti. Entre T\u00fa y Yo nada hay extra\u00f1o ni exclusivo m\u00edo; pues lo exclusivo indica que hay otras muchas cosas que son extra\u00f1as. De modo que ellos han conocido que cuantas cosas les ense\u00f1\u00e9 son ense\u00f1anza y doctrina tuya. <\/p>\n<p>Y \u00bfc\u00f3mo lo conocieron? Por mis palabras, pues Yo as\u00ed los adoctrinaba. Pero no s\u00f3lo conocieron eso, sino tambi\u00e9n que Yo vine de Ti. Por todo el evangelio cuid\u00f3 Jes\u00fas de ense\u00f1arnos esto. Y ahora Yo ruego por ellos. \u00bfQu\u00e9 dices? \u00bfEnse\u00f1as al Padre como si El fuera ignorante? \u00bfHablas como hablar\u00eda un hombre necio? Entonces \u00bfqu\u00e9 significa esa distinci\u00f3n? \u00bfVes por aqu\u00ed c\u00f3mo no hay otro motivo de que niegue sino el que los disc\u00edpulos conozcan cu\u00e1nto los ama? Puesto que quien no s\u00f3lo pone lo que es de su parte, sino que llama a otro para que le ayude a lo mismo, indudablemente demuestra un muy crecido amor. \u00bfQu\u00e9 es, pues, lo que significa esa expresi\u00f3n: Ruego por ellos? Es como si dijera: No ruego por todo el mundo, sino por \u00e9stos que t\u00fa me has dado. <\/p>\n<p>Con frecuencia usa la f\u00f3rmula: Los que me diste, para que acaben de entender que esa fue la voluntad del Padre. Luego, como muchas veces hab\u00eda dicho: Tuyos son y T\u00fa me los diste, para quitar la err\u00f3nea opini\u00f3n de que su dominio sobre ellos era cosa reciente y que acababa de recibirlos \u00bfqu\u00e9 dice?: Todas mis cosas son tuyas y las tuyas m\u00edas. Y en ellos soy Yo glorificado. Para que al o\u00edr: T\u00fa me los diste no fueran a pensar que quedaban fuera de la potestad y jurisdicci\u00f3n del Padre, o que antes lo estaban de la del Hijo, deshizo ambos errores con eso que declar\u00f3. Y es como si dijera: No vayas a creer, cuando oyes: Me los diste, que ya son extra\u00f1os al Padre (pues todas mis cosas son de mi Padre); ni tampoco al o\u00edr: Tuyos eran pienses que antes no me pertenec\u00edan, (pues todo lo del Padre es m\u00edo). De manera que esa expresi\u00f3n: Me los diste no tiene sino un sentido acomodaticio, puesto que cuanto tiene el Padre es del Hijo y cuanto tiene el Hijo es del Padre. <\/p>\n<p>Esto no puede asegurarse del Hijo en cuanto hombre, sino en cuanto es Dios y m\u00e1s que hombre. Porque es de todos sabido que todo cuanto tiene como menor, le pertenece tambi\u00e9n como mayor; pero no al contrario. Pero en el caso presente se da una plena conversi\u00f3n, lo cual indica la igualdad con el Padre. Esto mismo declar\u00f3 en otra parte diciendo: Todas las cosas de mi Padre son m\u00edas? hablando del conocimiento. Las expresiones: Me los diste y otras semejantes, significan que Jes\u00fas no tom\u00f3 lo ajeno cuando tom\u00f3 a sus disc\u00edpulos, sino que los tom\u00f3 como propiedad suya que eran. A\u00f1ade la causa y demostraci\u00f3n de esto diciendo: Y Yo he sido glorificado en ellos. Es decir, tengo potestad sobre ellos; o tambi\u00e9n, me glorificar\u00e1n al creer en Ti y en M\u00ed; y nos glorificar\u00e1n igualmente. <\/p>\n<p>Si Cristo no fuera igualmente glorificado por ellos, entonces ya no ser\u00eda verdad que todas las cosas del Padre son suyas. Pues nadie es glorificado por aquello sobre lo que no tiene potestad. Pero \u00bfc\u00f3mo ha sido glorificado igualmente? En que todos igualmente dan su vida por El como por el Padre y lo predican a la par del Padre; y del mismo modo que afirman que todo lo hacen en el nombre del Padre, aseguran igualmente que lo hacen en el nombre del Hijo. Yo ya no estoy en el mundo, mientras que ellos quedan en el mundo. Es decir: aun cuando ya no se me vea en carne, sin embargo soy por ellos glorificado. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 con frecuencia dice: Yo ya no estoy en el mundo; y Yo los abandono y me voy; y Yo te los encomiendo; y mientras he estado en el mundo Yo los guardaba? Si alguno lo tomara a la letra se seguir\u00edan muchos absurdos. \u00bfC\u00f3mo es que El ya no est\u00e1 en el mundo y que saliendo del mundo los encomienda a otro? Tales expresiones son propias de quien \u00fanicamente fuera puro hombre que va a separarse de los disc\u00edpulos para siempre. <\/p>\n<p>\u00bfAdviertes c\u00f3mo dice muchas cosas hablando al modo humano y acomod\u00e1ndose a lo que ellos pod\u00edan comprender, puesto que ellos pensaban estar m\u00e1s seguros estando El presente? Por tal motivo dice: Mientras estaba con ellos Yo los cuid\u00e9. Pero \u00bfc\u00f3mo es que en otra parte dice: Vuelvo a vosotros; y tambi\u00e9n: Estoy con vosotros hasta la consumaci\u00f3n de los siglos? \u00bfC\u00f3mo dice ahora estas cosas como quien ha de separarse? Ya expliqu\u00e9 c\u00f3mo habla acomod\u00e1ndose a los pensamientos y juicios de ellos; y con el objeto de darles un respiro con o\u00edr que les hablaba as\u00ed y que los encomienda al Padre. Y porque a\u00fan habi\u00e9ndoles dicho muchas palabras de consuelo, a\u00fan no se hab\u00edan persuadido, ahora finalmente habla El con su Padre, mostrando el amor que les tiene. Como si dijera: Padre: puesto que me llamas a Ti, ponlos a ellos en seguridad. Porque Yo voy a Ti. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dices? \u00bfAcaso no los puedes guardar T\u00fa mismo? S\u00ed puedo. Entonces \u00bfpor qu\u00e9 te expresas de esa manera? Para que mi gozo sea pleno en ellos? Es decir, para que no se perturben, pues a\u00fan son un tanto imperfectos. Con estas palabras demuestra que todo cuanto dijo en esa forma, lo hizo para gozo y tranquilidad de ellos. Si no fuera por ese motivo sus palabras parecer\u00edan contradecirse. Yo ya no estoy en el mundo, mientras que ellos quedan en el mundo. As\u00ed pensaban ellos. De modo que por de pronto se atempera a su rudeza. Pues si hubiera dicho: Yo los guardo, no le habr\u00edan dado cr\u00e9dito. Por eso dice: Padre santo, gu\u00e1rdalos en tu nombre; es decir con tu auxilio. <\/p>\n<p>Mientras estaba Yo con ellos, Yo los guard\u00e9 en tu nombre. De nuevo habla en cuanto hombre y como profeta, pues no aparece en parte alguna que hiciera algo en el nombre de Dios. A los que me diste Yo los guard\u00e9; y no ha perecido ninguno de ellos excepto el hijo de la perdici\u00f3n, para que se cumpliera la Escritura. \u00bfC\u00f3mo es que en otra parte dice: De todos los que me diste, no perder\u00e9 a ninguno de ellos? La realidad es que no s\u00f3lo \u00e9se pereci\u00f3, sino muchos otros despu\u00e9s de \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo, pues, dice: No perder\u00e9? Es decir, en cuanto est\u00e1 de mi parte no perder\u00e9. En otra parte lo dijo m\u00e1s claramente: No lo echar\u00e9 fuera: no se perder\u00e1 por culpa m\u00eda, o porque yo lo empuje a la ruina o lo abandone. Si ellos espont\u00e1neamente se apartan, Yo no los forzar\u00e9. <\/p>\n<p>Mas ahora Yo voy a Ti. \u00bfAdviertes c\u00f3mo su discurso est\u00e1 hecho al modo humano? En consecuencia, si por este modo de hablar quisiera alguno disminuir al Hijo, disminuir\u00e1 tambi\u00e9n al Padre. Observa c\u00f3mo ya desde el principio, unas cosas las dice como ense\u00f1ando y explicando y otras como imponiendo preceptos. Unas veces ense\u00f1a, como cuando dice: No ruego por el mundo; otras poniendo precepto, como cuando dice: Yo los guard\u00e9 hasta ahora y nadie pereci\u00f3; y t\u00fa gu\u00e1rdalos; y tambi\u00e9n: Eran tuyos y T\u00fa me los diste; y luego: Mientras estaba con ellos Yo los guardaba. Pues bien, todas esas dificultades se resuelven respondiendo que tales cosas las dec\u00eda por acomodarse a la rudeza de sus oyentes. <\/p>\n<p>Cuando dijo: Ninguno ha perecido excepto el hijo de la perdici\u00f3n, a\u00f1adi\u00f3: Para que se cumpliera la Escritura. \u00bfA qu\u00e9 Escritura se refiere? A la que hab\u00eda profetizado muchas cosas acerca de El. En realidad \u00e9se no pereci\u00f3 para que se cumpliera la Escritura. Acerca de esto ya anteriormente lo explicamos con amplitud, pues \u00e9ste es un modo de hablar que usa la Escritura, la cual suele poner como causa de lo que luego sucede lo que se ha dicho, no si\u00e9ndolo. Por lo cual es necesario examinarlo todo cuidadosamente: el modo de expresarse y qui\u00e9n es el que habla y la materia de que se trata y las leyes que sigue la Sagrada Escritura. En una palabra, todo, si no queremos sacar conclusiones absurdas. Por tal motivo dice Pablo: Hermanos, no se\u00e1is ni\u00f1os en el entendimiento. <\/p>\n<p>Pero las Escrituras no se han de leer \u00fanicamente para entenderlas, sino para ordenar correctamente nuestro modo de vivir. Los ni\u00f1os no suelen estimar lo que es de gran precio, sino que admiran lo que nada vale. Gozosos se fijan en los carros, caballos, aurigas y ruedas hechas de barro; pero si ven al rey sentado en su carro de oro y los corceles albos al yugo y el sumo ornato, ni siquiera se fijan en eso. Tambi\u00e9n las ni\u00f1as adornan sus mu\u00f1ecas fingidas; pero si ven a las doncellas principales, ni siquiera tornan a ellas su vista. Y nosotros en muchas cosas procedemos del mismo modo. <\/p>\n<p>Aun ahora, muchos hombres hay que cuando oyen hablar de las cosas del Cielo ni siquiera ponen atenci\u00f3n; y en cambio, a la manera de ni\u00f1os, se les van todos sus anhelos a los objetos de barro y admiran las riquezas terrenas y a ellas se apegan y estiman en mucho las glorias y placeres de la vida presente. Pero todas estas cosas, como las de los ni\u00f1os, son pueriles: otras hay que son causa de vida, de gloria verdadera y de descanso. Pero ellos, a la manera de los p\u00e1rvulos, si se ven privados de aqu\u00e9llas, rompen en llanto; mientras que de estas otras ni siquiera saben desearlas: as\u00ed proceden muchos que parecen hombres. <\/p>\n<p>Por tal motivo dijo Pablo: No se\u00e1is ni\u00f1os en el entendimiento. Yo te pregunto: \u00bfamas los dineros y no amas las riquezas que permanecen, sino estos dijes y juguetes de ni\u00f1os? Si ves que alguno admira una moneda de plomo y se lanza a recogerla, lo juzgas pobre y miserabil\u00edsimo; y en cambio t\u00fa, cuando amontonas cosas de menos precio a\u00fan \u00bfte cuentas entre los ricos? \u00bfNo es esto algo irracional? Llamemos rico al que desprecia todos los bienes presentes. Cierto es que nadie querr\u00e1 despreciar estas cosas viles, digo el oro, la plata y las dem\u00e1s vanidades, si no est\u00e1 pose\u00eddo del amor de cosas mayores: \u00a1cierto, nadie! Tampoco desprecia nadie la moneda de plomo si no posee la de oro. <\/p>\n<p>Cuando veas a un hombre que recorre todas las tierras, no pienses que lo hace sino para conocer mundos m\u00e1s amplios. Tambi\u00e9n el labrador desprecia un poco de grano cuando espera una cosecha abundante y mayor. Pues si cuando la esperanza es a\u00fan incierta despreciamos lo que a la mano tenemos, mucho mejor debemos hacerlo cuando la esperanza es segura. Por lo cual os ruego, os suplico que no nos castiguemos a nosotros mismos, ni nos privemos de los tesoros del Cielo por poseer ac\u00e1 un poco de cieno y llevemos nuestra nave al puerto cargada de in\u00fatiles ca\u00f1as y pajas. <\/p>\n<p>Reprenda el que quiera la frecuencia de nuestras admoniciones; ll\u00e1menos vanos charlatanes y fastidiosos y pesados: no por eso desistiremos de amonestaros con frecuencia acerca de estas cosas, y de repetir lo dicho por el profeta: Redime tus pecados con obras de limosna y misericordia para con los pobres, para que sea larga tu ventura. Tampoco lo hagas hoy pero luego ma\u00f1ana lo dejes. Tu cuerpo necesita del cotidiano alimento y lo mismo tu alma. Y aun mucho m\u00e1s el alma. Si no da limosna, cada d\u00eda se torna m\u00e1s d\u00e9bil y deforme. No despreciemos al que anda pereciendo y ya casi ahogado. Tu alma cada d\u00eda recibe heridas que le causan la codicia, la ira, la desidia, las querellas, las venganzas, la envidia. Es necesario aportarle remedios; y no es poca medicina la limosna, sino tal que puede aplicarse a todas las heridas. <\/p>\n<p>Dice el Se\u00f1or: Haced limosna y tendr\u00e9is manera de purificarlo todo. Haced limosna, pero no de la rapi\u00f1a. Lo que es de rapi\u00f1a si se da de limosna de nada sirve, aun cuando lo des a los pobres. Limosna es el don que no lleva consigo ninguna iniquidad: \u00e9sta es la que todo lo purifica; \u00e9sta es mejor que el ayuno y que dormir en el suelo por penitencia. Aunque estas obras sean m\u00e1s laboriosas y molestas, la limosna es de mayor ganancia, pues ilumina el alma, la alienta y la hermosea. <\/p>\n<p>No fortalece tanto el \u00f3leo a los atletas, como alienta este \u00f3leo de la limosna a los atletas de la piedad. Unjamonos pues con \u00e9l en nuestras manos para que luego las tendamos valientes contra el enemigo. Quien piensa en compadecer a los necesitados, pronto se abstendr\u00e1 de la avaricia. Quien persevera en dar a los pobres, al punto depone la ira y jam\u00e1s se ensoberbece. A la manera que el m\u00e9dico que con frecuencia cura las heridas m\u00e1s f\u00e1cilmente humilla su \u00e1nimo viendo lo que es la humana naturaleza, por lo que contempla en las ajenas calamidades, as\u00ed nosotros, si nos entregamos a auxiliar a los pobres, m\u00e1s f\u00e1cilmente seremos virtuosos y recapacitaremos y no admiraremos las riquezas, ni bien alguno de la vida presente lo tendremos por grande, sino que todo lo despreciaremos. As\u00ed levantados en alto a los Cielos, f\u00e1cilmente conseguiremos los bienes eternos, por gracia y benignidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, con el cual sea la gloria al Padre juntamente con el Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Juan_Dios_es_glorificado_por_la_predicacion\"> Sobre el Evangelio de san Juan: Dios es glorificado por la predicaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPadre, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique\u00bb (Jn 17,1)<br \/>nn. 104-105<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Hay gente que piensa que el Hijo ha sido glorificado por el Padre en aquello que no le ahorr\u00f3, ya que lo entreg\u00f3 por todos nosotros (Rm 8,32). \u00a1Pero si ha sido glorificado en su Pasi\u00f3n, cu\u00e1nto m\u00e1s en su resurrecci\u00f3n! En su Pasi\u00f3n, su humildad aparece m\u00e1s que su esplendor&#8230; <\/p>\n<p>Con el fin de que \u00abel mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jes\u00fas \u00bb (1Tm 2,5) sea glorificado en su resurrecci\u00f3n, primero ha sido humillado en su Pasi\u00f3n&#8230; Ning\u00fan cristiano duda de eso: es evidente que el Hijo ha sido glorificado seg\u00fan la forma de esclavo, que el Padre lo resucit\u00f3 e hizo sentar a su derecha (Fl. 2,7; Hch. 2,34). <\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or no dice solo: \u00abPadre, glorifica a tu Hijo\u00bb, a\u00f1ade: \u00abpara que tu Hijo te glorifique\u00bb. Preguntamos, y con raz\u00f3n, c\u00f3mo el Hijo glorific\u00f3 al Padre&#8230; En efecto, la gloria del Padre, en s\u00ed misma, no puede crecer ni disminuir. Era menor, sin embargo, cerca de los hombres cuando Dios se manifest\u00f3 \u00aben Judea\u00bb y \u00absus siervos alababan el nombre del Se\u00f1or de la salida del sol hasta su ocaso\u00bb (Sal. 75,2; 112,1-3). Esto se produjo por el Evangelio de Cristo que hizo conocer a las naciones al Padre por el Hijo: as\u00ed el Hijo glorific\u00f3 al Padre. <\/p>\n<p>Si el Hijo s\u00f3lo hubiera muerto y no hubiera resucitado, no habr\u00eda sido glorificado ni por el Padre ni el Padre por \u00e9l. Ahora, glorificado por el Padre en su resurrecci\u00f3n, \u00e9l glorifica al Padre por la predicaci\u00f3n de su resurrecci\u00f3n. Esto aparece en el mismo orden de las palabras: \u00abPadre, glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique\u00bb, como si dijera: \u00abResuc\u00edtame, para que por m\u00ed, t\u00fa seas conocido en todo el universo\u00bb&#8230; Desde entonces, Dios es glorificado cuando la predicaci\u00f3n hace que lo conozcan los hombres y cuando aceptado por la fe de los que creen en \u00e9l.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Pablo_II\"> Juan Pablo II<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=5\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Pablo II\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_22-07-1987_El_Hijo_se_dirige_al_Padre_en_la_Oracion\"> Audiencia General (22-07-1987): El Hijo se dirige al Padre en la Oraci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abLevantando los ojos al cielo, dijo: \u00abPadre\u00bb\u00bb (Jn 17,1)<br \/>nn. 1.6-7.12<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Jesucristo es el Hijo \u00edntimamente unido al Padre; el Hijo que \u00abvive totalmente para el Padre\u00bb (cf. <em>Jn<\/em> 6, 57); el Hijo, cuya existencia terrena total se da al Padre sin reservas. A estos temas desarrollados en las \u00faltimas catequesis, se une estrechamente el de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas: tema de la catequesis de hoy. Es, pues,<em> en la oraci\u00f3n donde encuentra su particular expresi\u00f3n<\/em> el hecho de que <em>el Hijo est\u00e9 \u00edntimamente unido al Padre, est\u00e9 dedicado a \u00c9l, se dirija<\/em> a \u00c9l con toda su existencia humana. Esto significa que el tema de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas ya est\u00e1 contenido impl\u00edcitamente en los temas precedentes, de modo que podemos decir perfectamente que Jes\u00fas de Nazaret \u00aboraba en todo tiempo sin desfallecer\u00bb (cf. <em>Lc <\/em>18, 1 ). La oraci\u00f3n era<em> la vida de su alma<\/em>, y toda su vida<em> era oraci\u00f3n.<\/em> La historia de la humanidad no conoce ning\u00fan otro personaje que con esa plenitud \u2014de ese modo\u2014 se relacionara con Dios en la oraci\u00f3n como Jes\u00fas de Nazaret, Hijo del hombre, y al mismo tiempo Hijo de Dios, \u00abde la misma naturaleza que el Padre\u00bb.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n <em>en la \u00faltima Cena (la llamada oraci\u00f3n sacerdotal)<\/em>, habr\u00eda que citarla toda entera. Intentaremos al menos tomar en consideraci\u00f3n los pasajes que no hemos citado en las anteriores catequesis. Son \u00e9stos: \u00ab&#8230;Levantando sus ojos al cielo, a\u00f1adi\u00f3 (Jes\u00fas): &#8216;<em>Padre<\/em>, lleg\u00f3 la hora;<em> glorifica a tu Hijo para que tu hijo te glorifique<\/em>, seg\u00fan el poder que le diste sobre toda carne, para que a todos los que t\u00fa le diste les d\u00e9 \u00c9l la vida eterna&#8217;\u00ab (<em>Jn<\/em> 17, 1-2). Jes\u00fas reza por la finalidad esencial de su misi\u00f3n: la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de los hombres. Y a\u00f1ade: \u00abEsta es la vida eterna:<em> que te conozcan a ti, \u00fanico Dios Verdadero<\/em>, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra,<em> llevando a cabo la obra<\/em> que me encomendaste realizar. Ahora, t\u00fa, Padre glorif\u00edcame cerca de ti mismo con la gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo existiese\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 3-5).<\/p>\n<p>Continuando la oraci\u00f3n, el Hijo casi rinde cuentas al Padre por su misi\u00f3n en la tierra: \u00ab<em>He manifestado tu nombre a los hombres<\/em> que de este mundo me has dado. Tuyos eran, y t\u00fa me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora saben que todo cuanto me diste viene de ti\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 6-7) Despu\u00e9s a\u00f1ade: \u00abYo ruego por ellos, no ruego por el mundo, sino por los que t\u00fa me diste, porque son tuyos&#8230;\u00bb (<em>Jn <\/em>17, 9). Ellos son los que \u00abacogieron\u00bb la palabra de Cristo, los que \u00abcreyeron\u00bb que el Padre lo envi\u00f3. Jes\u00fas ruega sobre todo por ellos, porque \u00ab<em>ellos est\u00e1n en el mundo, mientras yo voy a ti<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 11). Ruega para que \u00absean uno\u00bb, para que \u00abno perezca ninguno de ellos\u00bb (y aqu\u00ed el Maestro recuerda \u00abal hijo de la perdici\u00f3n\u00bb), para que \u00abtengan mi gozo cumplido en s\u00ed mismos\u00bb (<em>Jn <\/em>17, 13): En la perspectiva de su partida, mientras los disc\u00edpulos han de permanecer en el mundo y estar\u00e1n expuestos al odio porque \u00abellos no son del mundo\u00bb, igual que su Maestro, Jes\u00fas ruega: \u00abNo pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 15).<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_24-08-1988_Nos_enseno_a_vivir_unidos_al_Padre\"> Audiencia General (24-08-1988): Nos ense\u00f1\u00f3 a vivir unidos al Padre<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPadre, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti\u00bb (Jn 17,1)<br \/>nn. 8-9<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Sobre la oraci\u00f3n de Cristo leemos en la Carta a los Hebreos que \u00ab\u00c9l, <i>habiendo ofrecido<\/i>, en los d\u00edas de su vida mortal, <i>ruegos y s\u00faplicas con poderoso clamor<\/i> y l\u00e1grimas al que pod\u00eda salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y a\u00fan siendo Hijo, con lo que padeci\u00f3 experiment\u00f3 la obediencia\u00bb (<i>Heb<\/i> 5, 7-8). Esta afirmaci\u00f3n significa que Jesucristo ha cumplido perfectamente la voluntad del Padre, el designio eterno de Dios acerca de la redenci\u00f3n del mundo, a costa del sacrificio supremo por amor. Seg\u00fan el Evangelio de Juan, este sacrificio <i>era no s\u00f3lo una glorificaci\u00f3n del Padre por parte del Hijo, sino tambi\u00e9n una glorificaci\u00f3n del Hijo<\/i>, de acuerdo con las palabras de la oraci\u00f3n \u00absacerdotal\u00bb en el Cen\u00e1culo: \u00abPadre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que seg\u00fan el poder que le has dado sobre toda carne, <i>d\u00e9 tambi\u00e9n vida eterna a todos lo que t\u00fa le has dado<\/i>\u00bb (<i>Jn<\/i> 17, 1-2). Fue esto lo que se cumpli\u00f3 en la cruz. La resurrecci\u00f3n a los tres d\u00edas fue la confirmaci\u00f3n y casi la manifestaci\u00f3n de la gloria con la que \u00abel Padre glorific\u00f3 al Hijo\u00bb (cf. <i>Jn<\/i> 17, 1). Toda la vida de obediencia y de \u00abpiedad\u00bb filial de Cristo se fund\u00eda con su oraci\u00f3n, que le obtuvo finalmente la glorificaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>Este esp\u00edritu de filiaci\u00f3n amorosa, obediente y piadosa, se refleja incluso en el episodio ya recordado, en el que sus <i>disc\u00edpulos<\/i> pidieron a Jes\u00fas que les \u00abense\u00f1ara a orar\u00bb (cf. <i>Lc<\/i> 11, 1-2). A ellos y a todas las generaciones de sus seguidores, Jesucristo les transmiti\u00f3 una oraci\u00f3n que comienza con esa s\u00edntesis verbal y conceptual tan expresiva: \u00ab<i>Padre nuestro<\/i>\u00ab. En esas palabras est\u00e1 la manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu de Cristo, orientado filialmente al Padre y pose\u00eddo completamente por las \u00abcosas del Padre\u00bb (cf. <i> Lc<\/i> 2, 49). Al entregarnos aquella oraci\u00f3n a todos los tiempos, Jes\u00fas nos<i> ha transmitido en ella y con ella un modelo de vida filialmente unida al Padre<\/i>. Si queremos hacer nuestro para nuestra vida este modelo, si debemos, sobre todo, participar en el misterio de la redenci\u00f3n imitando a Cristo, es preciso que no cesemos de repetir el \u00abPadrenuestro\u00bb como \u00c9l nos ha ense\u00f1ado.<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_15-03-1989_El_valor_salvifico_de_la_resurreccion\"> Audiencia General (15-03-1989): El valor salv\u00edfico de la resurrecci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPor el poder que t\u00fa has dado al Hijo sobre toda carne, que \u00c9l d\u00e9 la vida eterna a todos los que le has dado\u00bb (Jn 17,2)<br \/>nn. 2-4<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>[&#8230;] podemos decir ciertamente que Cristo resucitado es principio y fuente de una vida nueva para todos los hombres. Y esto aparece tambi\u00e9n en la maravillosa plegaria de Jes\u00fas, la v\u00edspera de su pasi\u00f3n, que Juan nos refiere con estas palabras: <em>\u00abPadre&#8230; glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que seg\u00fan el poder que le has dado sobre toda carne, d\u00e9 tambi\u00e9n vida eterna a todos los que t\u00fa le has dado\u00bb<\/em> (<em>Jn<\/em> 17, 1-2). En su plegaria Jes\u00fas mira y abraza sobre todo a sus disc\u00edpulos, a quienes advirti\u00f3 de la pr\u00f3xima y dolorosa separaci\u00f3n que se verificar\u00eda mediante su pasi\u00f3n y muerte, pero a los cuales prometi\u00f3 asimismo: \u00abYo vivo y tambi\u00e9n vosotros vivir\u00e9is\u00bb (<em>Jn<\/em> 14, 19). Es decir: tendr\u00e9is parte en mi vida, la cual se revelar\u00e1 despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Pero la mirada de Jes\u00fas se extiende a un radio de amplitud universal. Les dice: \u00abNo ruego por \u00e9stos (mis disc\u00edpulos), sino tambi\u00e9n por aquellos que, por medio de su palabra, creer\u00e1n en m\u00ed&#8230; (<em>Jn<\/em> 17, 20): todos deben formar una sola cosa al participar en la gloria de Dios en Cristo. <\/p>\n<p>La nueva vida que se concede a los creyentes en virtud de la resurrecci\u00f3n de Cristo, consiste en la <em>victoria sobre la muerte del pecado y en la nueva participaci\u00f3n en la gracia<\/em>. Lo afirma San Pablo de forma lapidaria: \u00abDios, rico en misericordia&#8230;, <em>estando muertos <\/em>a causa de nuestros delitos<em>, nos vivific\u00f3 juntamente con Cristo<\/em>\u00bb (<em>Ef<\/em> 2, 4-5). Y de forma an\u00e1loga San Pedro: \u00abEl Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo&#8230;, por su gran misericordia, <em>mediante la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos nos ha reengendrado para una esperanza viva<\/em>\u00bb (<em>1 P<\/em> 1, 3). <\/p>\n<p>Esta verdad se refleja <em>en la ense\u00f1anza paulina sobre el bautismo<\/em>: \u00abFuimos, pues, con \u00c9l (Cristo) sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros vivamos una vida nueva\u00bb (<em>Rm<\/em> 6, 4).<\/p>\n<p>Esta <em>vida nueva<\/em> \u2015la vida seg\u00fan el Esp\u00edritu\u2015 <em>manifiesta la filiaci\u00f3n adoptiva<\/em>: otro concepto paulino de fundamental importancia. A este respecto, es \u00abcl\u00e1sico\u00bb el pasaje de la <em>Carta a los G\u00e1latas<\/em>: \u00abEnvi\u00f3 Dios a su Hijo&#8230; para rescatar a los que se hallaban bajo la ley y para que recibi\u00e9ramos <em>la filiaci\u00f3n adoptiva<\/em>\u00bb (<em>Ga <\/em>4, 4-5). Esta adopci\u00f3n divina <em>por obra del Esp\u00edritu Santo, hace al hombre semejante al Hijo unig\u00e9nito<\/em>: \u00ab&#8230;Todos los que son guiados por el Esp\u00edritu de Dios, son hijos de Dios\u00bb (<em>Rm <\/em>8, 14). En la <em>Carta a los G\u00e1latas<\/em> San Pablo se apela a la experiencia que tienen los creyentes de la nueva condici\u00f3n en que se encuentran: \u00abLa prueba de que sois hijos de Dios es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo que clama: \u00a1Abb\u00e1, Padre! De modo que ya no eres esclavo sino hijo; y si hijo, tambi\u00e9n heredero por voluntad de Dios\u00bb (<em>Ga <\/em>4, 6-7). Hay, pues, en el hombre nuevo un primer efecto de la redenci\u00f3n: la liberaci\u00f3n de la esclavitud; pero la adquisici\u00f3n de la libertad llega al convertirse en hijo adoptivo, y ello no tanto por el acceso legal a la herencia, sino con el don real de la vida divina que infunden en el hombre las tres Personas de la Trinidad (cf. <em>Ga <\/em>4, 6;<em> 2 Co <\/em>13, 13). La fuente de esta <em>vida nueva del hombre en Dios <\/em>es la resurrecci\u00f3n de Cristo. <\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en la vida nueva hace tambi\u00e9n <em>que los hombres<\/em> sean \u00abhermanos\u00bb de <em>Cristo<\/em>, como el mismo Jes\u00fas llama a sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n: \u00abId a anunciar a mis hermanos&#8230;\u00bb (<em>Mt <\/em>28, 10; <em>Jn<\/em> 20, 17). Hermanos no por naturaleza sino por don de gracia, pues esa filiaci\u00f3n adoptiva da una verdadera y real participaci\u00f3n en la vida del Hijo unig\u00e9nito, tal como se revel\u00f3 plenamente en su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Cristo \u2015y, m\u00e1s a\u00fan, el <em>Cristo resucitado<\/em>\u2015 es finalmente <em>principio y fuente de nuestra futura resurrecci\u00f3n<\/em>. El mismo Jes\u00fas habl\u00f3 de ello al anunciar la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda como sacramento de la vida eterna, de la resurrecci\u00f3n futura: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre <em>tiene vida eterna<\/em>, y yo lo resucitar\u00e9 <em>el \u00faltimo d\u00eda<\/em>\u00bb (<em>Jn<\/em> 6, 54). Y al \u00abmurmurar\u00bb los que lo o\u00edan, Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEsto os escandaliza? \u00bfY cuando ve\u00e1is al Hijo del hombre subir a donde estaba antes&#8230;?\u00bb (<em>Jn<\/em> 6, 61-62). De ese modo indicaba indirectamente que bajo las especies sacramentales de la Eucarist\u00eda se da a los que la reciben <em>participaci\u00f3n en el Cuerpo y Sangre de Cristo glorificado. <\/em> <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n San Pablo pone de relieve la vinculaci\u00f3n entre la resurrecci\u00f3n de Cristo y la nuestra, sobre todo en su Primera Carta a los Corintios; pues escribe: \u00ab<em>Cristo resucit\u00f3 de entre los muertos como primicia de los que murieron&#8230;<\/em> Pues del mismo modo que en Ad\u00e1n mueren todos, as\u00ed tambi\u00e9n todos revivir\u00e1n en Cristo\u00bb (<em>1 Co <\/em>15, 20-22). \u00abEn efecto, es necesario que este <em>ser corruptible<\/em> se revista de <em>incorruptibilidad<\/em> y que este ser mortal se revista de <em> inmortalidad.<\/em> Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplir\u00e1 la palabra que est\u00e1 escrita: \u2018La muerte ha sido devorada en la victoria\u2019\u00bb (<em>1 Co <\/em>15, 53-54). \u00abGracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (<em>1 Co<\/em> 15, 57). <\/p>\n<p>La victoria definitiva sobre la muerte, que Cristo ya ha logrado, \u00c9l la hace part\u00edcipe a la humanidad en la medida en que \u00e9sta recibe los frutos de la redenci\u00f3n. Es un proceso de admisi\u00f3n a la \u00abvida nueva\u00bb, a la \u00abvida eterna\u00bb, que dura hasta el final de los tiempos. Gracias a ese proceso se va formando a lo largo de los siglos una nueva humanidad: el pueblo de los creyentes reunidos en la Iglesia, verdadera comunidad de la resurrecci\u00f3n. A la hora final de la historia, todos resurgir\u00e1n, y los que hayan sido de Cristo, tendr\u00e1n la plenitud de la vida en la gloria, en la definitiva realizaci\u00f3n de la comunidad de los redimidos por Cristo, \u00abpara que Dios sea todo en todos\u00bb (<em>1 Co<\/em> 15, 28).<\/p>\n<h3><span id=\"Mensaje_06-01-1999_Recibir_todo_del_Padre\"> Mensaje (06-01-1999): Recibir todo del Padre<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl Padre os ama\u00bb (cf. Jn 16, 27)<br \/>A los J\u00f3venes, con ocasi\u00f3n de la XIV Jornada Mundial de la Juventud, n. 2<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Aunque no sea siempre consciente y clara, en el coraz\u00f3n del hombre existe una profunda nostalgia de Dios, que san Ignacio de Antioqu\u00eda expres\u00f3 elocuentemente con estas palabras: \u00abUn agua viva murmura en m\u00ed y me dice interiormente: \u00ab\u00a1Ve al Padre!\u00bb\u00bb (<em>Ad Rom<\/em>., 7). \u00abD\u00e9jame ver, por favor, tu gloria\u00bb (<em>Ex<\/em> 33, 18), pide Mois\u00e9s al Se\u00f1or en el monte. <\/p>\n<p>\u00abA Dios nadie lo ha visto jam\u00e1s: el Hijo \u00fanico, que est\u00e1 en el seno del Padre, lo ha revelado\u00bb (<em>Jn<\/em> 1, 18). Por tanto, \u00bfbasta conocer al Hijo para conocer al Padre? Felipe no se deja convencer f\u00e1cilmente, y pide: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre\u00bb. Su insistencia obtiene una respuesta que supera nuestras expectativas: \u00ab\u00bfTanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u00bb (<em>Jn<\/em> 14, 8-11). <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, hay un rostro de hombre en el que es posible ver a Dios: \u00abCreedme: yo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en m\u00ed\u00bb, dice Jes\u00fas no s\u00f3lo a Felipe, sino tambi\u00e9n a todos los que creer\u00e1n (cf. <em>Jn<\/em> 14, 11). Desde entonces, el que acoge al Hijo de Dios acoge a Aquel que lo envi\u00f3 (cf.<em> Jn<\/em> 13, 20). Por el contrario, \u00abel que me odia, odia tambi\u00e9n a mi Padre\u00bb (<em>Jn<\/em> 15, 23). Desde entonces es posible una nueva relaci\u00f3n entre el Creador y la criatura, es decir, la relaci\u00f3n del hijo con su Padre: a los disc\u00edpulos que quieren conocer los secretos de Dios y piden aprender a rezar para encontrar apoyo en el camino, Jes\u00fas les responde ense\u00f1\u00e1ndoles el <em>Padre nuestro<\/em>, \u00abs\u00edntesis de todo el Evangelio\u00bb (Tertuliano, <em>De oratione<\/em>, 1), en el que se confirma nuestra condici\u00f3n de hijos (cf. <em>Lc<\/em> 11, 1-4). \u00abPor una parte, en efecto, por las palabras de esta oraci\u00f3n el Hijo \u00fanico nos da las palabras que el Padre le ha dado (cf.<em> Jn <\/em>17, 7): \u00e9l es el Maestro de nuestra oraci\u00f3n. Por otra parte, como Verbo encarnado, conoce en su coraz\u00f3n de hombre las necesidades de sus hermanos y hermanas los hombres, y nos las revela: es el modelo de nuestra oraci\u00f3n\u00bb (<em>Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/em>, n. 2765). <\/p>\n<p>El evangelio de san Juan, al transmitirnos el testimonio directo de la vida del Hijo de Dios, nos indica el camino que hay que seguir para conocer al Padre. La invocaci\u00f3n \u00abPadre\u00bb es el secreto, el aliento, la vida de Jes\u00fas. \u00bfNo es \u00e9l el Hijo \u00fanico, el primog\u00e9nito, el amado al que todo se orienta, el que est\u00e1 al lado del Padre desde antes que el mundo existiese y participa de su misma gloria? (cf. <em>Jn<\/em> 17, 5). Jes\u00fas recibe del Padre el poder sobre todas las cosas (cf. <em>Jn<\/em> 17, 2), el mensaje que ha de anunciar (cf. <em>Jn<\/em> 12, 49), y la obra que debe realizar (cf. <em>Jn<\/em> 14, 31). Ni siquiera sus disc\u00edpulos le pertenecen: es el Padre quien se los ha dado (cf. <em>Jn<\/em> 17, 9), confi\u00e1ndole la misi\u00f3n de protegerlos del mal, para que ninguno se pierda (cf. <em>Jn<\/em> 18, 9). <\/p>\n<p>A la hora de pasar de este mundo al Padre, la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb muestra el estado de \u00e1nimo del Hijo: \u00abPadre, glorif\u00edcame t\u00fa, junto a ti, con la gloria que ten\u00eda a tu lado antes que el mundo existiese\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 5). En calidad de sumo y eterno Sacerdote, Cristo encabeza el inmenso cortejo de los redimidos. Al ser primog\u00e9nito de una multitud de hermanos, vuelve a conducir al \u00fanico redil las ovejas del reba\u00f1o disperso, para que haya \u00abun solo reba\u00f1o y un solo pastor\u00bb (<em>Jn<\/em> 10, 16). <\/p>\n<p>Gracias a su obra, la misma relaci\u00f3n amorosa que existe en el seno de la Trinidad se repite en la relaci\u00f3n del Padre con la humanidad redimida: \u00abEl Padre os ama\u00bb. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda comprenderse este misterio de amor sin la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, derramado por el Padre sobre los disc\u00edpulos gracias a la oraci\u00f3n de Jes\u00fas? (cf. <em>Jn<\/em> 14, 16). La encarnaci\u00f3n del Verbo eterno en el tiempo y el nacimiento para la eternidad de cuantos se incorporan a \u00e9l mediante el bautismo no podr\u00edan concebirse sin la acci\u00f3n vivificante de ese mismo Esp\u00edritu.<\/p>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_17-03-1999_Conocer_al_Padre\"> Audiencia General (17-03-1999): \u00abConocer\u00bb al Padre<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEsta es la vida eterna: que te conozcan a ti, \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo\u00bb (Jn 17,3)<br \/>nn. 1-4<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En la hora dram\u00e1tica en que se prepara para afrontar la muerte, Jes\u00fas concluye su gran discurso de despedida (cf. <em>Jn<\/em> 13 ss) dirigiendo una estupenda oraci\u00f3n al Padre. Esta puede considerarse un testamento espiritual, con el que Jes\u00fas pone en las manos del Padre el mandato recibido: dar a conocer su amor al mundo, a trav\u00e9s del don de la vida eterna (cf. <em>Jn<\/em> 17, 2). La vida que \u00e9l ofrece se explica significativamente como un don de conocimiento: \u00ab\u00c9sta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y al que t\u00fa has enviado\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 3). <\/p>\n<p>El conocimiento, en el lenguaje b\u00edblico del Antiguo y del Nuevo Testamento, no se refiere s\u00f3lo a la esfera intelectual; implica normalmente una experiencia vital que compromete a la persona humana en su totalidad y, por tanto, tambi\u00e9n en su capacidad de amar. Se trata de un conocimiento que permite \u00abencontrar\u00bb a Dios, situ\u00e1ndose en el proceso que la tradici\u00f3n teol\u00f3gica oriental llama \u00abdivinizaci\u00f3n\u00bb, y que se realiza por la acci\u00f3n interior y transformadora del Esp\u00edritu de Dios (cf. san Gregorio de Nisa, <em>Oratio catech.<\/em>, 37: <em>PG<\/em> 45, 98 B). Ya hemos abordado estos temas en las catequesis dedicadas al a\u00f1o del Esp\u00edritu Santo. Al volver ahora a la frase citada por Jes\u00fas, queremos profundizar qu\u00e9 significa conocer vitalmente a Dios Padre.<\/p>\n<p>Se puede conocer a Dios como padre en diversos niveles, seg\u00fan la perspectiva desde la que se mire, y el aspecto del misterio que se considere. Hay un conocimiento natural de Dios a partir de la creaci\u00f3n: ella lleva a reconocer en \u00e9l el origen y la causa trascendente del mundo y del hombre y, en este sentido, a intuir su paternidad. Este conocimiento se profundiza a la luz progresiva de la Revelaci\u00f3n, es decir, sobre la base de las palabras y las intervenciones hist\u00f3rico-salv\u00edficas de Dios (cf. <em>Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/em>, n. 287). <\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento, conocer a Dios como padre significa remontarse a los or\u00edgenes del pueblo de la alianza: \u00ab\u00bfNo es \u00e9l tu padre, el que te cre\u00f3, el que te hizo y te constituy\u00f3?\u00bb (<em>Dt<\/em> 32, 6). La referencia a Dios en cuanto padre garantiza y conserva la unidad de los miembros de una misma familia: \u00ab\u00bfNo tenemos todos nosotros un mismo Padre? \u00bfNo nos ha creado el mismo Dios?\u00bb (<em>Ml<\/em> 2, 10). Se reconoce a Dios como padre tambi\u00e9n en el momento en que reprende al hijo por su bien: \u00abPorque el Se\u00f1or reprende a aquel que ama, como un padre al hijo querido\u00bb (<em>Pr<\/em> 3, 12). Y, obviamente, a un padre puede invoc\u00e1rselo siempre en la hora del desconsuelo: \u00abY grit\u00e9: Se\u00f1or, t\u00fa eres un padre y el h\u00e9roe de mi salvaci\u00f3n, que no me dejar\u00e1 en los d\u00edas de tribulaci\u00f3n, al tiempo del desamparo frente a los insolentes\u00bb (<em>Si<\/em> 51, 10). En todas estas formas se atribuyen por antonomasia a Dios los valores que se experimentan en la paternidad humana. Sin embargo, se intuye que no es posible conocer a fondo el contenido de dicha paternidad divina, sino en la medida en que Dios mismo la manifiesta.<\/p>\n<p>En los acontecimientos de la historia de la salvaci\u00f3n se revela cada vez m\u00e1s la iniciativa del Padre que, con su acci\u00f3n interior, abre el coraz\u00f3n de los creyentes para que acojan al Hijo encarnado. Al conocer a Jes\u00fas, podr\u00e1n conocer tambi\u00e9n a \u00e9l, al Padre. Esto es lo que ense\u00f1a Jes\u00fas mismo respondiendo a Tom\u00e1s: \u00abSi me conoc\u00e9is a m\u00ed, conocer\u00e9is tambi\u00e9n a mi Padre\u00bb (<em>Jn<\/em> 14, 7; cf. vv 7-10). <\/p>\n<p>As\u00ed pues, es necesario creer en Jes\u00fas y contemplarlo, porque es la luz del mundo, para no permanecer en las tinieblas de la ignorancia (cf. <em>Jn<\/em> 12, 44-46) y conocer que su doctrina viene de Dios (cf. <em>Jn<\/em> 7, 17 s). Con esta condici\u00f3n es posible conocer al Padre y llegar a adorarlo \u00aben esp\u00edritu y en verdad\u00bb (<em>Jn<\/em> 4, 23). Este conocimiento vivo es inseparable del amor. Lo comunica Jes\u00fas, como dijo en su oraci\u00f3n sacerdotal: \u00abPadre justo, (&#8230;) yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguir\u00e9 dando a conocer, para que el amor con que t\u00fa me has amado est\u00e9 en ellos\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 25-26). <\/p>\n<p>\u00abCuando oramos al Padre estamos en comuni\u00f3n con \u00e9l y con su Hijo, Jesucristo. Entonces le conocemos y lo reconocemos con admiraci\u00f3n siempre nueva\u00bb (<em>Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/em>, n. 2781). Conocer al Padre significa, pues, encontrar en \u00e9l la fuente de nuestro ser y de nuestra unidad, en cuanto miembros de una \u00fanica familia; pero tambi\u00e9n significa estar sumergidos en una vida \u00absobrenatural\u00bb, la vida misma de Dios.<\/p>\n<p>Por consiguiente, el anuncio del Hijo sigue siendo el camino maestro para conocer y dar a conocer al Padre; en efecto, como recuerda una sugestiva expresi\u00f3n de san Ireneo, \u00abel conocimiento del Padre es el Hijo\u00bb (<em>Adv. haer.<\/em>, IV, 6, 7: <em>PG<\/em> 7, 990 B). \u00c9sta es la posibilidad ofrecida a Israel, pero tambi\u00e9n a los gentiles, como subraya san Pablo en la carta a los Romanos: \u00ab\u00bfAcaso Dios es s\u00f3lo Dios de los jud\u00edos? \u00bfNo lo es tambi\u00e9n de los gentiles? S\u00ed, tambi\u00e9n lo es de los gentiles, puesto que no hay m\u00e1s que un solo Dios, que justificar\u00e1 a los circuncisos en virtud de la fe y a los incircuncisos por medio de la fe\u00bb (<em>Rm<\/em> 3, 29 s). Dios es \u00fanico, y es Padre de todos, deseoso de ofrecer a todos la salvaci\u00f3n realizada por medio de su Hijo: esto es lo que el evangelio de san Juan llama el don de la vida eterna. Es preciso acoger y comunicar este don con la misma gratitud que impuls\u00f3 a san Pablo a decir en la segunda carta a los Tesalonicenses: \u00abNosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Se\u00f1or, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvaci\u00f3n mediante la acci\u00f3n santificadora del Esp\u00edritu y la fe en la verdad\u00bb (<em>2 Ts<\/em> 2, 13).<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI\"> Benedicto XVI<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=6\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Benedicto XVI\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Audiencia_General_25-01-2012_La_hora_de_consumar_el_acto_supremo_de_amor\"> Audiencia General (25-01-2012): La \u00abhora\u00bb de consumar el acto supremo de amor<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPadre, ha llegado la hora\u00bb (Jn 17,1)<br \/>nn. 1-5<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En la catequesis de hoy centramos nuestra atenci\u00f3n en la oraci\u00f3n que Jes\u00fas dirige al Padre en la \u00abHora\u00bb de su elevaci\u00f3n y glorificaci\u00f3n (cf. <em>Jn<\/em> 17, 1-26). Como afirma el <em> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c3a2_sp.html#V%20La%20oraci%C3%B3n%20de%20la%20hora%20de%20Jes%C3%BAs\">Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/a><\/em>: \u00abLa tradici\u00f3n cristiana acertadamente la denomina la oraci\u00f3n \u00absacerdotal\u00bb de Jes\u00fas. Es la oraci\u00f3n de nuestro Sumo Sacerdote, inseparable de su sacrificio, de su \u00abpaso\u00bb [pascua] hacia el Padre donde \u00e9l es \u00abconsagrado\u00bb enteramente al Padre\u00bb (n. 2747).<\/p>\n<p>Esta oraci\u00f3n de Jes\u00fas es comprensible en su extrema riqueza sobre todo si la colocamos en el trasfondo de la fiesta jud\u00eda de la expiaci\u00f3n, el <em>Yom kippur<\/em>. Ese d\u00eda el Sumo Sacerdote realiza la expiaci\u00f3n primero por s\u00ed mismo, luego por la clase sacerdotal y, finalmente, por toda la comunidad del pueblo. El objetivo es dar de nuevo al pueblo de Israel, despu\u00e9s de las transgresiones de un a\u00f1o, la consciencia de la reconciliaci\u00f3n con Dios, la consciencia de ser el pueblo elegido, el \u00abpueblo santo\u00bb en medio de los dem\u00e1s pueblos. La oraci\u00f3n de Jes\u00fas, presentada en el cap\u00edtulo 17 del Evangelio seg\u00fan san Juan, retoma la estructura de esta fiesta. En aquella noche Jes\u00fas se dirige al Padre en el momento en el que se est\u00e1 ofreciendo a s\u00ed mismo. \u00c9l, sacerdote y v\u00edctima, reza por s\u00ed mismo, por los ap\u00f3stoles y por todos aquellos que creer\u00e1n en \u00e9l, por la Iglesia de todos los tiempos (cf. <em>Jn<\/em> 17, 20).<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n que Jes\u00fas hace por s\u00ed mismo es la petici\u00f3n de su propia glorificaci\u00f3n, de su propia \u00abelevaci\u00f3n\u00bb en su \u00abHora\u00bb. En realidad es m\u00e1s que una petici\u00f3n y que una declaraci\u00f3n de plena disponibilidad a entrar, libre y generosamente, en el designio de Dios Padre que se cumple al ser entregado y en la muerte y resurrecci\u00f3n. Esta \u00abHora\u00bb comenz\u00f3 con la traici\u00f3n de Judas (cf. <em> Jn<\/em> 13, 31) y culminar\u00e1 en la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas resucitado al Padre (cf. <em> Jn<\/em> 20, 17). Jes\u00fas comenta la salida de Judas del cen\u00e1culo con estas palabras: \u00abAhora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en \u00e9l\u00bb (<em>Jn<\/em> 13, 31). No por casualidad, comienza la oraci\u00f3n sacerdotal diciendo: \u00abPadre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 1).<\/p>\n<p>La glorificaci\u00f3n que Jes\u00fas pide para s\u00ed mismo, en calidad de Sumo Sacerdote, es el ingreso en la plena obediencia al Padre, una obediencia que lo conduce a su m\u00e1s plena condici\u00f3n filial: \u00abY ahora, Padre, glorif\u00edcame junto a ti con la gloria que yo ten\u00eda junto a ti antes que el mundo existiese\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 5). Esta disponibilidad y esta petici\u00f3n constituyen el primer acto del sacerdocio nuevo de Jes\u00fas, que consiste en entregarse totalmente en la cruz, y precisamente en la cruz \u2014el acto supremo de amor\u2014 \u00e9l es glorificado, porque el amor es la gloria verdadera, la gloria divina.<\/p>\n<p>El segundo momento de esta oraci\u00f3n es la intercesi\u00f3n que Jes\u00fas hace por los disc\u00edpulos que han estado con \u00e9l. Son aquellos de los cuales Jes\u00fas puede decir al Padre: \u00abHe manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y t\u00fa me los diste, y ellos han guardado tu palabra\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 6). \u00abManifestar el nombre de Dios a los hombres\u00bb es la realizaci\u00f3n de una presencia nueva del Padre en medio del pueblo, de la humanidad. Este \u00abmanifestar\u00bb no es s\u00f3lo una <em>palabra<\/em>, sino que es una <em>realidad<\/em> en Jes\u00fas; Dios est\u00e1 con nosotros, y as\u00ed el nombre \u2014su presencia con nosotros, el hecho de ser uno de nosotros\u2014 se ha hecho una \u00abrealidad\u00bb. Por lo tanto, esta manifestaci\u00f3n se realiza en la encarnaci\u00f3n del Verbo. En Jes\u00fas Dios entra en la carne humana, se hace cercano de modo \u00fanico y nuevo. Y esta presencia alcanza su cumbre en el sacrificio que Jes\u00fas realiza en su Pascua de muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\"> Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica_25-01-2012_Oracion_y_sacrificio\"> Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (25-01-2012): Oraci\u00f3n y sacrificio<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abLevantando los ojos al cielo or\u00f3 diciendo&#8230;\u00bb (cf. Jn 17,1)<br \/>nn. 2746-2751<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><strong>LA ORACI\u00d3N EN LA HORA DE JES\u00daS<\/strong> <\/p>\n<p>Cuando ha llegado su hora, Jes\u00fas ora al Padre (cf <em>Jn<\/em> 17). Su oraci\u00f3n, la m\u00e1s larga transmitida por el Evangelio, abarca toda la Econom\u00eda de la creaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n, as\u00ed como su Muerte y su Resurrecci\u00f3n. Al igual que la Pascua de Jes\u00fas, sucedida \u00abuna vez por todas\u00bb, permanece siempre actual, de la misma manera la oraci\u00f3n de la Hora de Jes\u00fas sigue presente en la Liturgia de la Iglesia.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n cristiana acertadamente la denomina la oraci\u00f3n \u00absacerdotal\u00bb de Jes\u00fas. Es la oraci\u00f3n de nuestro Sumo Sacerdote, inseparable de su sacrificio, de su \u00abpaso\u00bb [pascua] hacia el Padre donde \u00e9l es \u00abconsagrado\u00bb enteramente al Padre (cf <em>Jn<\/em> 17, 11. 13. 19).<\/p>\n<p>En esta oraci\u00f3n pascual, sacrificial, todo est\u00e1 \u00abrecapitulado\u00bb en \u00c9l (cf <em>Ef<\/em> 1, 10): Dios y el mundo, el Verbo y la carne, la vida eterna y el tiempo, el amor que se entrega y el pecado que lo traiciona, los disc\u00edpulos presentes y los que creer\u00e1n en \u00c9l por su palabra, la humillaci\u00f3n y su gloria. Es la oraci\u00f3n de la unidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ha cumplido toda la obra del Padre, y su oraci\u00f3n, al igual que su sacrificio, se extiende hasta la consumaci\u00f3n de los siglos. La oraci\u00f3n de la Hora de Jes\u00fas llena los \u00faltimos tiempos y los lleva hacia su consumaci\u00f3n. Jes\u00fas, el Hijo a quien el Padre ha dado todo, se entrega enteramente al Padre y, al mismo tiempo, se expresa con una libertad soberana (cf <em>Jn<\/em> 17, 11. 13. 19. 24) debido al poder que el Padre le ha dado sobre toda carne. El Hijo que se ha hecho Siervo, es el Se\u00f1or, el \u00abPantocr\u00e1tor\u00bb. Nuestro Sumo Sacerdote que ruega por nosotros es tambi\u00e9n el que ora en nosotros y el Dios que nos escucha.<\/p>\n<p>Si en el Santo Nombre de Jes\u00fas, nos ponemos a orar, podemos recibir en toda su hondura la oraci\u00f3n que \u00c9l nos ense\u00f1a: \u00ab\u00a1Padre Nuestro!\u00bb. La oraci\u00f3n sacerdotal de Jes\u00fas inspira, desde dentro, las grandes peticiones del Padre Nuestro: la preocupaci\u00f3n por el Nombre del Padre (cf <em>Jn<\/em> 17, 6. 11. 12. 26), el deseo de su Reino (la gloria; cf <em>Jn<\/em> 17, 1. 5. 10. 24. 23-26), el cumplimiento de la voluntad del Padre, de su designio de salvaci\u00f3n (cf <em>Jn<\/em> 17, 2. 4 .6. 9. 11. 12. 24) y la liberaci\u00f3n del mal (cf <em>Jn<\/em> 17, 15).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en esta oraci\u00f3n Jes\u00fas nos revela y nos da el \u00abconocimiento\u00bb indisociable del Padre y del Hijo (cf <em>Jn<\/em> 17, 3. 6-10. 25) que es el misterio mismo de la vida de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Dios es la Verdad<\/strong> <\/p>\n<p>\u00abEs verdad el principio de tu palabra, por siempre, todos tus justos juicios\u00bb (<em>Sal<\/em> 119,160). \u00abAhora, mi Se\u00f1or Dios, t\u00fa eres Dios, tus palabras son verdad\u00bb (<em>2 S<\/em> 7,28); por eso las promesas de Dios se realizan siempre (cf. <em>Dt<\/em> 7,9). Dios es la Verdad misma, sus palabras no pueden enga\u00f1ar. Por ello el hombre se puede entregar con toda confianza a la verdad y a la fidelidad de la palabra de Dios en todas las cosas. El comienzo del pecado y de la ca\u00edda del hombre fue una mentira del tentador que indujo a dudar de la palabra de Dios, de su benevolencia y de su fidelidad.<\/p>\n<p>La verdad de Dios es su sabidur\u00eda que rige todo el orden de la creaci\u00f3n y del gobierno del mundo ( cf.<em>Sb<\/em> 13,1-9). Dios, \u00fanico Creador del cielo y de la tierra (cf. <em>Sal<\/em> 115,15), es el \u00fanico que puede dar el conocimiento verdadero de todas las cosas creadas en su relaci\u00f3n con \u00c9l (cf. <em>Sb<\/em> 7,17-21).<\/p>\n<p>Dios es tambi\u00e9n verdadero cuando se revela: la ense\u00f1anza que viene de Dios es \u00abuna Ley de verdad\u00bb (<em>Ml<\/em> 2,6). Cuando env\u00ede su Hijo al mundo, ser\u00e1 para \u00abdar testimonio de la Verdad\u00bb (<em>Jn<\/em> 18,37): \u00abSabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero\u00bb (<em>1 Jn<\/em> 5,20; cf. <em>Jn<\/em> 17,3).<\/p>\n<p><strong>CREO EN EL ESP\u00cdRITU SANTO<\/strong> <\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo con su gracia es el \u00abprimero\u00bb que nos despierta en la fe y nos inicia en la vida nueva que es: \u00abque te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo\u00bb (<em>Jn<\/em> 17, 3). No obstante, es el \u00ab\u00faltimo\u00bb en la revelaci\u00f3n de las personas de la Sant\u00edsima Trinidad. San Gregorio Nacianceno, \u00abel Te\u00f3logo\u00bb, explica esta progresi\u00f3n por medio de la pedagog\u00eda de la \u00abcondescendencia\u00bb divina: <\/p>\n<blockquote><p>\u00abEl Antiguo Testamento proclamaba muy claramente al Padre, y m\u00e1s obscuramente al Hijo. El Nuevo Testamento revela al Hijo y hace entrever la divinidad del Esp\u00edritu. Ahora el Esp\u00edritu tiene derecho de ciudadan\u00eda entre nosotros y nos da una visi\u00f3n m\u00e1s clara de s\u00ed mismo. En efecto, no era prudente, cuando todav\u00eda no se confesaba la divinidad del Padre, proclamar abiertamente la del Hijo y, cuando la divinidad del Hijo no era a\u00fan admitida, a\u00f1adir el Esp\u00edritu Santo como un fardo suplementario si empleamos una expresi\u00f3n un poco atrevida &#8230; As\u00ed por avances y progresos \u00abde gloria en gloria\u00bb, es como la luz de la Trinidad estalla en resplandores cada vez m\u00e1s espl\u00e9ndidos\u00bb (San Gregorio Nacianceno, <em>Oratio<\/em> 31\u00a0 [Theologica 5], 26: SC 250, 326 [PG 36, 161-164]).<\/p><\/blockquote>\n<p>Creer en el Esp\u00edritu Santo es, por tanto, profesar que el Esp\u00edritu Santo es una de las personas de la Sant\u00edsima Trinidad Santa, consubstancial al Padre y al Hijo, \u00abque con el Padre y el Hijo recibe una misma adoraci\u00f3n y gloria\u00bb (<em>S\u00edmbolo Niceno-Constantinopolitano<\/em>: DS 150). Por eso se ha hablado del misterio divino del Esp\u00edritu Santo en la \u00abteolog\u00eda trinitaria\u00bb, en tanto que aqu\u00ed no se tratar\u00e1 del Esp\u00edritu Santo sino en la \u00abEconom\u00eda\u00bb divina.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo del designio de nuestra salvaci\u00f3n y hasta su consumaci\u00f3n. Pero es en los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb, inaugurados con la Encarnaci\u00f3n redentora del Hijo, cuando el Esp\u00edritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. Entonces, este designio divino, que se consuma en Cristo, \u00abPrimog\u00e9nito\u00bb y Cabeza de la nueva creaci\u00f3n, se realiza en la humanidad por el Esp\u00edritu que nos es dado: la Iglesia, la comuni\u00f3n de los santos, el perd\u00f3n de los pecados, la resurrecci\u00f3n de la carne, la vida eterna.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-07_tiempo-pascua_dia-01-domingo\">Tiempo de Pascua: Domingo VII (Ciclo A)<\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-w-1FqQOVfHg\/VroITLSbR2I\/AAAAAAAAFlQ\/66p8JnqUNaUnYjkzQg0RN661xxWCmQc5wCCo\/s800-Ic42\/right-arrow-pascua_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-07_tiempo-pascua_dia-03-martes\">Tiempo de Pascua: Martes VII <\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 As\u00ed habl\u00f3 Jes\u00fas y, levantando los ojos al cielo, dijo: \u00abPadre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti 2 y, por el poder que t\u00fa le has dado sobre toda carne, d\u00e9 la vida eterna a todos los que le has dado. 3 Esta es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jn-17-1-11a-oracion-sacerdotal-glorifica-a-tu-hijo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJn 17, 1-11a  \u2013 Oraci\u00f3n sacerdotal: Glorifica a tu Hijo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}